{"id":93472,"date":"2026-03-14T14:01:36","date_gmt":"2026-03-14T13:01:36","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=93472"},"modified":"2026-03-14T14:01:39","modified_gmt":"2026-03-14T13:01:39","slug":"walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/","title":{"rendered":"Walter Raleigh y la invenci\u00f3n del poder naval (traducci\u00f3n in\u00e9dita)"},"content":{"rendered":"\n

Walter Raleigh no es un nombre que se asocie espont\u00e1neamente con el canon de la geopol\u00edtica. Sin embargo, este explorador, corsario y poeta \u2014favorito de la reina Isabel I\u2014 est\u00e1 en el origen de una de las intuiciones m\u00e1s perdurables del pensamiento estrat\u00e9gico: \u00ab Quien domina el mar domina el comercio; quien domina el comercio del mundo domina las riquezas del mundo y, por tanto, el mundo mismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Esta f\u00f3rmula, convertida en una de las m\u00e1ximas m\u00e1s influyentes de la historia de la geopol\u00edtica, fue escrita en circunstancias parad\u00f3jicas.<\/p>\n\n\n\n

La trayectoria de Walter Raleigh concentra, en efecto, varias de las tensiones constitutivas de la Inglaterra isabelina. Cortesano y hombre de letras, fue tambi\u00e9n explorador, corsario y empresario colonial. Raleigh particip\u00f3 en los primeros intentos ingleses de colonizaci\u00f3n en Am\u00e9rica del Norte, especialmente en Virginia. A menudo se le atribuye la introducci\u00f3n del tabaco, un legado que John Lennon evocar\u00eda ir\u00f3nicamente en una canci\u00f3n del White Album<\/em>. Otras tradiciones tambi\u00e9n le atribuyen un papel en la introducci\u00f3n de la papa en Irlanda.<\/p>\n\n\n\n

Al igual que muchos hombres de su \u00e9poca, Raleigh particip\u00f3 en los circuitos econ\u00f3micos del primer imperio atl\u00e1ntico, que inclu\u00edan, en particular, el comercio de esclavos. Experiment\u00f3 un ascenso social espectacular antes de caer en desgracia tras la llegada al trono de Jacobo I.<\/p>\n\n\n\n

En 1603, el nuevo soberano orden\u00f3 su detenci\u00f3n. Raleigh permaneci\u00f3 encarcelado en la Torre de Londres durante 13 a\u00f1os, de 1603 a 1616. Fue durante este cautiverio cuando redact\u00f3 varios ensayos que se publicar\u00edan tras su muerte. Finalmente fue ejecutado en 1618.<\/p>\n\n\n\n

Reunidos en un volumen p\u00f3stumo en 1650, estos textos constituyen una reflexi\u00f3n coherente sobre el poder mar\u00edtimo y la estrategia. The Invention of Shipping<\/em> reflexiona sobre el origen de la navegaci\u00f3n y sobre el poder naval como condici\u00f3n para el dominio comercial, obra que se traduce aqu\u00ed. The Misery of Invasive Warre<\/em> propone una reflexi\u00f3n sobre los l\u00edmites de las guerras ofensivas. The Navy Royall and Sea-Service<\/em> esboza un programa de desarrollo de una marina capaz de respaldar una pol\u00edtica imperial. Por \u00faltimo, la Apolog\u00eda<\/em> es un alegato dirigido a Jacobo I para justificar su \u00faltima expedici\u00f3n a Guyana.<\/p>\n\n\n\n

Tres siglos antes de Alfred Thayer Mahan \u2014y mucho antes del apogeo de la Royal Navy\u2014 Raleigh ya hab\u00eda formulado una intuici\u00f3n fundamental: el dominio de los mares condiciona la organizaci\u00f3n del comercio mundial y, por consiguiente, el equilibrio de las potencias.<\/p>\n\n\n\n

Publicamos aqu\u00ed, por primera vez en espa\u00f1ol, la traducci\u00f3n de The Invention of Shipping<\/em>. En este texto, Raleigh se remonta hasta los relatos b\u00edblicos del arca de No\u00e9 para reflexionar sobre el origen de la navegaci\u00f3n y sobre c\u00f3mo el dominio del mar transforma las relaciones de poder, al tiempo que observa el ascenso contempor\u00e1neo del poder naval holand\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n

Discurso sobre la invenci\u00f3n de los barcos, las anclas, las br\u00fajulas, etc.<\/em> La primera guerra natural, los diversos usos, defectos y aprovisionamientos de la marina mercante, el poder y los defectos de las fuerzas navales de Inglaterra, Francia, Espa\u00f1a<\/em> y Venecia<\/em>, as\u00ed como las cinco causas manifiestas de la repentina aparici\u00f3n de los holandeses, escrito por Sir Walter Raleigh.<\/em><\/h2>\n\n\n\n

Que el arca de No\u00e9 fuera o no el primer barco como invento del propio Dios \u2014y como algunos hombres han cre\u00eddo, aunque en verdad es cierto, que la creaci\u00f3n del mundo, realizada antes del diluvio, no fue posible sin naves de transporte\u2014, no es menos cierto que nada tan espacioso ni tan s\u00f3lido, para defenderse de una lluvia tan violenta y tan continua, se construy\u00f3 antes de esta arca, cualquiera que fuera su forma o su construcci\u00f3n. Seg\u00fan el designio de Dios, el resto de la humanidad pereci\u00f3 entonces. Y es probable que las anclas a las que se refiere Ovidio, halladas en altas monta\u00f1as \u2014et invent\u00e6 est in montibus Anchora Summis<\/em>\u2014 <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> fueran los restos de naves naufragadas durante el diluvio universal.<\/p>\n\n\n\n

Tras el diluvio, se dice que Minos, que vivi\u00f3 dos generaciones antes de la guerra de Troya, envi\u00f3 naves para liberar los mares griegos de los piratas, lo que demuestra que antes de su \u00e9poca, en las aguas, se conoc\u00eda ya el comercio o la guerra.<\/p>\n\n\n\n

La expedici\u00f3n de los argonautas tuvo lugar despu\u00e9s de Minos, al igual que la que emprendi\u00f3 Battus, uno de los compa\u00f1eros de Jas\u00f3n, para fundar la colonia de Cirene en \u00c1frica. Homero nos dice que estos cirenios se dedicaban al comercio mar\u00edtimo antes de la guerra de Troya.<\/p>\n\n\n\n

Otros atribuyen el primer dominio de los mares a Neptuno, quien, por las grandes haza\u00f1as que realiz\u00f3 al servicio de Saburno (sic), fue llamado por las generaciones siguientes el dios de los mares. Pero los corintios atribuyen la invenci\u00f3n de los barcos de remos a uno de sus conciudadanos, llamado Amaenocles, y afirman que la primera guerra naval tuvo lugar entre los samios y los corcirios.<\/p>\n\n\n\n

Aetico Ister, cuya historia fue traducida al lat\u00edn por San Jer\u00f3nimo, afirma que Grif\u00f3n el Escita fue el inventor de las embarcaciones largas, o galeras, en los mares del norte; y Estrab\u00f3n atribuye la invenci\u00f3n del ancla de dos ganchos al escita Anacarsis, mientras que los griegos la atribuyen a Eupolemo.<\/p>\n\n\n\n

Tambi\u00e9n se dice que \u00cdcaro invent\u00f3 la vela y otras piezas y partes de los barcos y embarcaciones, cuyo conocimiento cierto no tiene gran importancia. Lo que es seguro es que los hijos y sobrinos de No\u00e9, que poblaron las islas de los gentiles y dieron su propio nombre a muchas de ellas, dispon\u00edan de barcos para transportarse mucho antes de la \u00e9poca de Minos. Y por mi parte, no creo que ninguna naci\u00f3n (a excepci\u00f3n de Siria) a la que se transmiti\u00f3 el conocimiento del Arca, al igual que la historia de la creaci\u00f3n, poco despu\u00e9s de Mois\u00e9s, haya descubierto de inmediato el dise\u00f1o del barco o la embarcaci\u00f3n, en la que se atrev\u00eda a aventurarse en el mar: sino que, obligados por la necesidad de cruzar r\u00edos o lagos, sus pueblos unieron primero entre s\u00ed ciertos juncos o ca\u00f1as, gracias a los cuales se transportaban: como dice Diodoro de Sicilia: Calamorum falces admodum ingentes inter se conjungunt.<\/em> <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Otros fabricaron balsas de madera, y otros m\u00e1s concibieron una embarcaci\u00f3n a partir de un solo \u00e1rbol llamado Canoa<\/em>, que los galos utilizaron en el R\u00f3dano para ayudar al transporte del ej\u00e9rcito de An\u00edbal durante su campa\u00f1a de Italia: Primum Galli inchoantes cavabant Arbores<\/em>, <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> dice Tito Livio. Pero Polidoro Virgilio atribuye la invenci\u00f3n de estas canoas<\/em> a los germanos que habitaban cerca del Danubio, quienes utilizaban \u00e1rboles huecos que Isidoro de Sevilla llama carabes<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Los bretones ten\u00edan barcos hechos de ramas de sauce y recubiertos por fuera de pieles de buey, al igual que los venecianos; de los cuales Lucano dice primum ca\u00adna salix,<\/em> <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> etc. Malefacto, etc.<\/em>, y Cayo Julio Solino dice: Navigant autem Vimineis al\u00adveis quos circundant ambitione tergorum Bubalorum<\/em>. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

A continuaci\u00f3n vienen las ciudades de los suiones, que son poderosas en el mar, no solo por sus hombres y sus armas, sino tambi\u00e9n por su flota: la forma de sus naves difiere en que, gracias a una proa en cada extremo, pueden remar en ambos sentidos de la misma manera: no utilizan ni velas ni remos dispuestos en fila a los lados, sino que transportan los remos sueltos y los mueven a su antojo, como es costumbre en algunos r\u00edos. En la actualidad, los turcos y los cristianos utilizan este tipo de barcos en el Danubio y los llaman Nacerne<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Los suiones o suecos eran un antiguo pueblo germ\u00e1nico establecido en Escandinavia; su pa\u00eds evolucion\u00f3 hacia la Suecia moderna a medida que se expand\u00edan los dominios de sus reyes. Por Nacerne<\/em>, Raleigh se refiere sin duda, en una transcripci\u00f3n aproximada de un t\u00e9rmino eslavo, a las chaikas<\/em>, embarcaciones de madera utilizadas por los cosacos zaporogos en el Dni\u00e9per y el Mar Negro en los siglos XVI y XVII, as\u00ed como por los serbios desde el siglo XVI hasta el XIX en el Danubio.<\/p>\n\n\n\n

Es cierto que, antes de la invasi\u00f3n de esta tierra por C\u00e9sar, observamos que los bretones no dispon\u00edan de ning\u00fan barco, a excepci\u00f3n de sus embarcaciones de ramas recubiertas de pieles, como se ha mencionado anteriormente.<\/p>\n\n\n\n

Los sajones, cuando fueron atra\u00eddos por los bretones, llegaron aqu\u00ed por mar. Despu\u00e9s de eso, al constatar que no pod\u00edan defenderse ni ejercer ning\u00fan comercio sin barcos, comenzaron a tomar medidas para constituir una marina, tal y como era. Fue concebida en un principio por Egbert, Alfredo, Edgar y Etheldred, quienes la ampliaron.<\/p>\n\n\n\n

Raleigh alude aqu\u00ed a Egbert (802\u2013839), Ethelred (865\u2013871) y Alfredo el Grande (871\u2013899), reyes de Wessex, as\u00ed como a Edgar el Pac\u00edfico, rey de Inglaterra de 959 a 975. Wessex es uno de los reinos fundados por los anglosajones en Inglaterra durante la Alta Edad Media, reinos que no se unificaron sino hasta bajo el reinado de Athelstan (924\u2013939).<\/p>\n\n\n\n

No s\u00e9 si esto es cierto, pero est\u00e1 escrito que Edgar aument\u00f3 la flota que encontr\u00f3, que contaba con dos mil seiscientos veleros. Tras lo cual, Etheldred promulg\u00f3 una ley que estipulaba que cualquiera que poseyera trescientas diez hides de tierra deb\u00eda construir y equipar un barco para la defensa de su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n

En la agricultura de la Inglaterra medieval, el hide es una unidad de rendimiento m\u00e1s que de superficie. Abarca entre 24 y 49 hect\u00e1reas.<\/p>\n\n\n\n

A pesar de todas estas disposiciones, los daneses los invadieron y, al disponer de barcos m\u00e1s eficaces que los suyos, se lanzaron a una nueva conquista. Los normandos se convirtieron, sin embargo, en mejores constructores navales que ellos, y llevaron a cabo la \u00faltima conquista de este pa\u00eds, un pa\u00eds que nunca puede ser conquistado mientras sus reyes mantengan el dominio de los mares, el cual, que yo sepa, nunca fue absoluto antes de la \u00e9poca de Enrique VIII, pero contra el que a veces luchamos con \u00e9xito, a veces sin \u00e9l, como mostraremos con m\u00e1s detalle a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Dejando de lado la controversia sobre los primeros navegantes, es cierto que la invenci\u00f3n de la br\u00fajula proviene de nuestras naciones n\u00f3rdicas, ya sean los germanos, los noruegos, los bretones o los daneses, pues incluso hoy en d\u00eda se utilizan las antiguas palabras n\u00f3rdicas para designar los vientos seg\u00fan los puntos cardinales, no solo por los daneses, los alemanes, los suecos y los brit\u00e1nicos, sino por todos aquellos que, en el oc\u00e9ano, comprenden los t\u00e9rminos y los nombres de los vientos en su propia lengua: incluso los franceses y los espa\u00f1oles llamaban a los vientos del amanecer \u00abvientos del este\u00bb, y a los vientos del atardecer \u00abviento del oeste\u00bb, a los dem\u00e1s \u00abnorte\u00bb y \u00absur\u00bb, y as\u00ed sucesivamente para todas las divisiones del sureste, noreste, suroeste, noroeste y dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n

Los t\u00e9rminos franceses \u00abEste\u00bb y \u00abOeste\u00bb, al igual que \u00abSur\u00bb y \u00abNorte\u00bb, derivan de lenguas germ\u00e1nicas (ingl\u00e9s antiguo y alto alem\u00e1n).<\/p>\n\n\n\n

Si comparamos los grandes y maravillosos transportes de personas realizados por los sajones, los anglos, los daneses, los godos, los suecos, los noruegos, en particular, y otros; si comparamos cu\u00e1ntas flotas de abastecimiento se crearon entonces, como las que crearon los daneses al extenderse por nuestros mares o al conquistar Sicilia, o incluso durante la fundaci\u00f3n de colonias por Tiro en \u00c1frica y por los cartagineses, hijos de los tirios, en Espa\u00f1a; es dif\u00edcil juzgar cu\u00e1l de estas naciones domin\u00f3 m\u00e1s los mares, aunque Tibulo y Ovidio dan prioridad a los tirios.<\/p>\n\n\n\n

Prima ratam Ventis crede\u00adre docta Tyros<\/em> <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> (Tibulo); Magna minorque fere quarum Regis altera Gratias; altera Sydonias uterque sicca rates<\/em> <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> (Ovidio).<\/p>\n\n\n\n

Y es cierto que los primeros barcos de calidad se encontraban entre los tirios, y que eran buenos y grandes, poco despu\u00e9s de la guerra de Troya y en la \u00e9poca de Salom\u00f3n. Ten\u00edan tal renombre que Salom\u00f3n invit\u00f3 a Hiram, rey de Tiro, a acompa\u00f1arlo en su viaje a las Indias Orientales, pues los israelitas, hasta entonces, nunca hab\u00edan practicado el comercio mar\u00edtimo, y rara vez, o quiz\u00e1 nunca, lo hicieron despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n

Los tirios eran los l\u00edderes de esta empresa. Parece que se les llamaba Nautas peritos maris<\/em>, en hebreo (seg\u00fan Junius) homines navium<\/em>, y en ingl\u00e9s: Marriners<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Tambi\u00e9n se dice en el segundo libro de Cr\u00f3nicas<\/em>, cap\u00edtulo ocho, que Hiram envi\u00f3 a Salom\u00f3n naves \u2014Et servos peritos maris<\/em>\u2014 \u00abY siervos expertos en el mar\u00bb, lo que hace probable que los tirios ya practicaran el comercio con las Indias Orientales antes de la \u00e9poca de Salom\u00f3n, o antes del reinado de David, cuando ellos mismos controlaban los puertos del mar Rojo. Pero como los edomitas fueron derrotados por David, y el puerto de Ezion-Geber qued\u00f3 sometido a Salom\u00f3n, los tirios se vieron obligados a nombrar a Salom\u00f3n jefe de esta expedici\u00f3n y a asociarse con \u00e9l en esta empresa. Pues los tirios no ten\u00edan acceso al mar Rojo, salvo atravesando el territorio de Salom\u00f3n y con su consentimiento.<\/p>\n\n\n\n

Fueran quienes fueran los inventores, constatamos que en cada \u00e9poca se han introducido mejoras en los barcos y en todo lo dem\u00e1s. Y en mi \u00e9poca, la forma de nuestros barcos ingleses ha mejorado considerablemente. No hace mucho se invent\u00f3 el m\u00e1stil de mesana (que facilita enormemente la navegaci\u00f3n de los grandes barcos en el mar y en los puertos), as\u00ed como la bomba de cadena, que bombea el doble de agua que la bomba ordinaria. Recientemente hemos a\u00f1adido las cofas y el drabbler<\/em>. Para las velas, hemos dise\u00f1ado gavia, velas de livarde y velas de mesana. El lastrado de las anclas con piedras de popa es tambi\u00e9n una novedad.<\/p>\n\n\n\n

Hemos tenido en cuenta la longitud de los cabos y, gracias a ello, resistimos la violencia de los vientos m\u00e1s fuertes que puedan soplar. As\u00ed lo atestiguan nuestros peque\u00f1os hombres de Millbrook, en Cornualles, que navegan fondeados, a medio camino entre Inglaterra e Irlanda, durante todo el trimestre de invierno, al igual que los holandeses que sol\u00edan navegar frente a Dunkerque, con el viento del noroeste, bordeando una costa a sotavento en cualquier condici\u00f3n meteorol\u00f3gica: pues es cierto que la vida del barco depende de la longitud del cable en todas las situaciones extremas, y la raz\u00f3n es que se producen tantas curvaturas y olas que el barco que navega con esa longitud no es capaz de estirarlo, y nada se rompe si no est\u00e1 estirado.<\/p>\n\n\n\n

En situaciones extremas, transportamos mejor nuestra artiller\u00eda que antes, pues nuestras portillas inferiores suelen estar elevadas por encima del agua.<\/p>\n\n\n\n

Durante el reinado del rey Enrique VIII, el Marie Rose, debido a una ligera oscilaci\u00f3n del barco al virar \u2014con sus portillas a menos de diecis\u00e9is pulgadas del agua\u2014, volc\u00f3 y se hundi\u00f3, llev\u00e1ndose consigo al digno caballero Sir George Carew, primo hermano de lord Carew, y con \u00e9l \u2014adem\u00e1s de muchos otros caballeros \u2014 al padre del famoso Sir Richard Grenville.<\/p>\n\n\n\n

Tambi\u00e9n hemos elevado nuestras segundas cubiertas y as\u00ed hemos dado m\u00e1s espacio a nuestra artiller\u00eda, gracias a las portillas inferiores.<\/p>\n\n\n\n

Raleigh desarrolla aqu\u00ed los medios para optimizar la potencia de fuego de los barcos sin sobrecargarlos. Las portillas son aberturas practicadas en los costados de los barcos, por las que pueden pasar los ca\u00f1ones o los remos.<\/p>\n\n\n\n

Hemos a\u00f1adido pilares transversales a nuestros barcos reales para reforzarlos, que se fijan desde la cubierta inferior hasta las vigas de la segunda cubierta, con el fin de evitar que se hundan o cedan en cualquier situaci\u00f3n dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n

Hemos dotado a nuestros barcos de proas m\u00e1s largas que antes y de una mejor flotabilidad bajo el agua, gracias a lo cual nunca caen al mar despu\u00e9s de que la proa haya sacudido todo el casco, ni se hunden por la popa, ni se inclinan por el efecto del viento, lo que evita que nuestra artiller\u00eda se desprenda o no pueda utilizarse, as\u00ed como muchos otros inconvenientes.<\/p>\n\n\n\n

Y, a decir verdad, ser\u00eda una verg\u00fcenza y una deshonra para nuestros carpinteros navales si no superaran a todos los dem\u00e1s en la construcci\u00f3n de nuestros buques reales, ya que los errores de otras naciones son mucho m\u00e1s excusables que los nuestros. Pues los reyes de Inglaterra se han encargado durante muchos a\u00f1os de la construcci\u00f3n y el equipamiento de una marina compuesta por naves poderosas, para su propia defensa y para la guerra \u00fanicamente, mientras que los franceses, los espa\u00f1oles, los portugueses y los holandeses (hasta hace poco) no ten\u00edan una flota propia perteneciente a sus pr\u00edncipes o a sus Estados.<\/p>\n\n\n\n

Solo los venecianos mantuvieron durante mucho tiempo su arsenal de galeras, y los reyes de Dinamarca y Suecia han tenido buenos barcos durante los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. Digo que los reyes antes mencionados, en particular los espa\u00f1oles y los portugueses, tienen barcos de gran tama\u00f1o, pero m\u00e1s adaptados al comercio que a la guerra, al transporte que al combate: pero, como bien se\u00f1ala La Popelini\u00e8re, las fuerzas de los pr\u00edncipes en el mar son Marquess de Grandeux d’Estate<\/em>, \u00abson las marcas de la grandeza de un Estado\u00bb: pues quien domina el mar domina el comercio; quien domina el comercio del mundo domina las riquezas del mundo y, por consiguiente, el mundo mismo.<\/p>\n\n\n\n

Lancelot Voisin de la Popelini\u00e8re (1541-1608) fue un historiador y escritor franc\u00e9s. Durante las guerras de religi\u00f3n francesas, luch\u00f3 durante quince a\u00f1os en las filas protestantes.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, no puedo negar que los espa\u00f1oles, temiendo a sus flotas indias, han construido algunos barcos muy buenos, pero Espa\u00f1a no tiene barcos en guarnici\u00f3n, como Su Majestad, y, a decir verdad, ning\u00fan lugar seguro donde guardarlos. En todas las invasiones, se ve obligada a reclutar a todas las naciones que llegan a sus puertos para comerciar.<\/p>\n\n\n\n

Los venecianos, mientras se ocupaban de sus flotas y se dedicaban a su conquista oriental, eran grandes y poderosos pr\u00edncipes, y gobernaban las zonas mar\u00edtimas de Croacia, Dalmacia, Albania y Epiro, eran se\u00f1ores del Peloponeso y de las islas adyacentes, de Chipre, Candia y muchos otros lugares. Tras intentar expandirse en la propia Italia, utilizando a extranjeros como comandantes de sus ej\u00e9rcitos, los turcos los expulsaron progresivamente de todos sus hermosos territorios y los confinaron (a excepci\u00f3n de Candia) en unas pocas islas griegas, de las que disfrutan con gran dificultad.<\/p>\n\n\n\n

Tras la toma de Constantinopla por los cruzados en 1204, Candia (la actual isla de Creta, designada por el nombre medieval de su ciudad, Heracli\u00f3n) pas\u00f3 a ser veneciana. Lo seguir\u00eda siendo hasta su conquista por los otomanos en 1669.<\/p>\n\n\n\n

El primer honor que obtuvieron fue haciendo la guerra a los istrios por mar, y si hubieran sido fieles a su esposa, es decir, a los mares, con los que se casan una vez al a\u00f1o, los turcos nunca habr\u00edan podido vencerlos, ni sitiar ninguno de sus lugares con sus galeras.<\/p>\n\n\n\n

Los genoveses eran tambi\u00e9n muy poderosos en el mar, pose\u00edan numerosos territorios en Oriente y a menudo disputaban la supremac\u00eda con los venecianos, destruy\u00e9ndose mutuamente en una larga guerra mar\u00edtima. Durante muchos a\u00f1os, estos genoveses fueron incluso los mercenarios m\u00e1s famosos de toda Europa, tanto en el mar como en tierra.<\/p>\n\n\n\n

Los franceses contaron con la ayuda en tierra de los ballesteros de G\u00e9nova contra los ingleses, especialmente en la batalla de Cressie. Los franceses contaban con doce mil ballesteros genoveses en el mar. Gracias a sus grandes nav\u00edos llamados \u00abcaracas de G\u00e9nova\u00bb, reforzaban constantemente sus flotas contra los ingleses. Pero despu\u00e9s de que Mehmet II tomara Constantinopla, los genoveses perdieron Caffa, toda la T\u00e1urida, Quersoneso y todo el comercio del mar Euxino. Y aunque enviaron numerosas provisiones por el Helesponto, habiendo sentido a menudo el poder de los ca\u00f1ones turcos, comenzaron a reducir sus env\u00edos de ayuda y pronto fueron desplazados.<\/p>\n\n\n\n

El mar Euxino designa al Mar Negro (Ponto Euxino para los antiguos griegos). Taurida, o Tauro, es el nombre que los antiguos griegos daban a la pen\u00ednsula de Crimea.<\/p>\n\n\n\n

Al suroeste de la pen\u00ednsula, Quersoneso, ciudad fundada en el siglo VI durante la colonizaci\u00f3n griega, fue abandonada a finales del siglo XV tras la conquista de la regi\u00f3n por los turcos otomanos. Caffa se situaba al este de Crimea, en el emplazamiento de la actual ciudad de Teodosia.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, los venecianos siguen manteniendo hoy en d\u00eda su poder gracias a sus fuerzas navales, y es una gran p\u00e9rdida para la comunidad cristiana en general que sean menos numerosos que antes. Fue una decisi\u00f3n precipitada por parte de los reyes cristianos vecinos cuando se aliaron contra ellos, pues eran entonces, y siguen siendo hoy, las murallas m\u00e1s s\u00f3lidas de Europa contra los turcos.<\/p>\n\n\n\n

Pero los genoveses ya solo poseen unas pocas galeras, al haberse degenerado por completo, y se han convertido en mercaderes de dinero y banqueros de los reyes de Espa\u00f1a. Y todos los Estados y reinos del mundo han cambiado de forma y de pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n

El propio Imperio, que iluminaba todos los principados, como un faro o una alta torre para los marineros, est\u00e1 ahora derruido. La grandeza que dio a la Iglesia de Roma, como se ha demostrado anteriormente, es lo que lo ha hecho peque\u00f1o, y por eso se dice con raz\u00f3n: Imperium amore Religionis seipsum, Exhausisse<\/em>. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Al ser el Imperio tambi\u00e9n electivo y no sucesivo, los emperadores aprovecharon su \u00e9poca y vendieron numerosos se\u00f1or\u00edos dependientes del Imperio a un precio tan bajo que Lucca se liber\u00f3 por diez mil coronas y Florencia por seis mil coronas. El resto fue arruinado por los papas, y finalmente por los turcos. Y de entre estas diversas ruinas, muchos fragmentos fueron recuperados por otros pr\u00edncipes y Estados, como Basilea, Z\u00farich y Berna, por los suizos (omitiendo muchos otros); Metz, Toulouse y Verd\u00fan, por los franceses; Aquisgr\u00e1n, Zutphen, Deventer, Nimega y Gueldre, Wesel y Amberes por otros, sin contar muchos otros lugares por los espa\u00f1oles, as\u00ed como Danzig y otras ciudades importantes por los polacos.<\/p>\n\n\n\n

El Imperio se ha convertido ahora en el Estado m\u00e1s confuso del mundo, \u00abconsistiendo en un imperio de nombre con un territorio, que no puede ordenar nada importante sin una dieta o una asamblea de los Estados de numerosos pr\u00edncipes libres, eclesi\u00e1sticos y temporales; en efecto, de igual fuerza, diversos en religi\u00f3n y facciones, de ciudades libres o de las de la Hansa, a las que los pr\u00edncipes no desean m\u00e1s mandar de lo que desprecian obedecerles\u00bb. Aunque son mucho menos numerosos, menos poderosos y menos famosos que antes, como no est\u00e1n realmente en condiciones de ofender a los dem\u00e1s, tienen suficiente con defenderse (al estar muy alejados unos de otros), pero volveremos sobre ello con m\u00e1s detalle m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n

Los castellanos, por su parte, se han vuelto poderosos y, err\u00f3neamente, se les considera los m\u00e1s poderosos, habiendo devorado, mediante el matrimonio, la conquista, la pr\u00e1ctica y la compra, todos los reinos de Espa\u00f1a, as\u00ed como N\u00e1poles, Sicilia, el ducado de Mil\u00e1n y los Pa\u00edses Bajos, y numerosos lugares pertenecientes al Imperio y a sus pr\u00edncipes, as\u00ed como las Indias Orientales y Occidentales, las islas del oc\u00e9ano occidental y numerosos lugares en Berber\u00eda, Guinea, el Congo y otros lugares.<\/p>\n\n\n\n

El oc\u00e9ano occidental se refiere al Atl\u00e1ntico. Berber\u00eda es un t\u00e9rmino utilizado en varias lenguas europeas, desde el siglo XVI hasta el XIX, para designar el actual Magreb.<\/p>\n\n\n\n

Francia tambi\u00e9n se ha ampliado a la mitad y ha reducido Normand\u00eda, Breta\u00f1a y Aquitania, as\u00ed como todo lo que los ingleses pose\u00edan a este lado del mar, con el Languedoc, el condado de Foix, Armagnac, el Bearn y el Dauphin\u00e9.<\/p>\n\n\n\n

En cuanto al reino de Gran Breta\u00f1a, Su Majestad lo ha ampliado considerablemente. La poterna por la que tantas veces hemos penetrado y sorprendido hasta ahora est\u00e1 ahora tapada, y ya no necesitaremos la doble cara de Jano para mirar a la vez hacia el norte y hacia el sur.<\/p>\n\n\n\n

Pero no hay potencia que se haya desarrollado tan r\u00e1pidamente como la de las Provincias Unidas, en particular en sus fuerzas navales, y de manera contraria a la de Francia o Espa\u00f1a, estas \u00faltimas mediante la invasi\u00f3n, la primera mediante la opresi\u00f3n; pues yo mismo recuerdo la \u00e9poca en que un solo buque de Su Majestad habr\u00eda podido obligar a cuarenta holandeses a arriar velas y echar el ancla. Entonces no discut\u00edan la libertad de los mares, sino que reconoc\u00edan de buen grado que los ingleses eran Domini maris Brittanic<\/em>i. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Me cuesta creer que seamos menos poderosos que antes, aunque actualmente no dispongamos de ciento treinta y cinco buques pertenecientes a s\u00fabditos, de quinientas toneladas cada uno, como se dice que ten\u00edamos durante el vig\u00e9simo cuarto a\u00f1o del reinado de la reina Isabel, \u00e9poca en la que, seg\u00fan un recuento general y una reuni\u00f3n, se encontraron en Inglaterra ciento setenta y dos mil hombres aptos para las armas.<\/p>\n\n\n\n

Para un buque mercante, 500 toneladas equivalen a 1.415 metros c\u00fabicos de volumen interior.<\/p>\n\n\n\n

No obstante, nuestros buques mercantes son hoy mucho m\u00e1s beligerantes y est\u00e1n mejor equipados de lo que lo estaban entonces, y la Marina Real es dos veces m\u00e1s fuerte de lo que era en aquella \u00e9poca. Estos eran los buques de la Marina de Su Majestad en aquella \u00e9poca:<\/p>\n\n\n\n