{"id":93472,"date":"2026-03-14T14:01:36","date_gmt":"2026-03-14T13:01:36","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=93472"},"modified":"2026-03-14T14:01:39","modified_gmt":"2026-03-14T13:01:39","slug":"walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/","title":{"rendered":"Walter Raleigh y la invenci\u00f3n del poder naval (traducci\u00f3n in\u00e9dita)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"intro\">Walter Raleigh no es un nombre que se asocie espont\u00e1neamente con el canon de la geopol\u00edtica. Sin embargo, este explorador, corsario y poeta \u2014favorito de la reina Isabel I\u2014 est\u00e1 en el origen de una de las intuiciones m\u00e1s perdurables del pensamiento estrat\u00e9gico: \u00ab Quien domina el mar domina el comercio; quien domina el comercio del mundo domina las riquezas del mundo y, por tanto, el mundo mismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Esta f\u00f3rmula, convertida en una de las m\u00e1ximas m\u00e1s influyentes de la historia de la geopol\u00edtica, fue escrita en circunstancias parad\u00f3jicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">La trayectoria de Walter Raleigh concentra, en efecto, varias de las tensiones constitutivas de la Inglaterra isabelina. Cortesano y hombre de letras, fue tambi\u00e9n explorador, corsario y empresario colonial. Raleigh particip\u00f3 en los primeros intentos ingleses de colonizaci\u00f3n en Am\u00e9rica del Norte, especialmente en Virginia. A menudo se le atribuye la introducci\u00f3n del tabaco, un legado que John Lennon evocar\u00eda ir\u00f3nicamente en una canci\u00f3n del <em>White Album<\/em>. Otras tradiciones tambi\u00e9n le atribuyen un papel en la introducci\u00f3n de la papa en Irlanda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Al igual que muchos hombres de su \u00e9poca, Raleigh particip\u00f3 en los circuitos econ\u00f3micos del primer imperio atl\u00e1ntico, que inclu\u00edan, en particular, el comercio de esclavos. Experiment\u00f3 un ascenso social espectacular antes de caer en desgracia tras la llegada al trono de Jacobo I.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">En 1603, el nuevo soberano orden\u00f3 su detenci\u00f3n. Raleigh permaneci\u00f3 encarcelado en la Torre de Londres durante 13 a\u00f1os, de 1603 a 1616. Fue durante este cautiverio cuando redact\u00f3 varios ensayos que se publicar\u00edan tras su muerte. Finalmente fue ejecutado en 1618.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Reunidos en un volumen p\u00f3stumo en 1650, estos textos constituyen una reflexi\u00f3n coherente sobre el poder mar\u00edtimo y la estrategia. <em>The Invention of Shipping<\/em> reflexiona sobre el origen de la navegaci\u00f3n y sobre el poder naval como condici\u00f3n para el dominio comercial, obra que se traduce aqu\u00ed. <em>The Misery of Invasive Warre<\/em> propone una reflexi\u00f3n sobre los l\u00edmites de las guerras ofensivas. <em>The Navy Royall and Sea-Service<\/em> esboza un programa de desarrollo de una marina capaz de respaldar una pol\u00edtica imperial. Por \u00faltimo, la <em>Apolog\u00eda<\/em> es un alegato dirigido a Jacobo I para justificar su \u00faltima expedici\u00f3n a Guyana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Tres siglos antes de Alfred Thayer Mahan \u2014y mucho antes del apogeo de la Royal Navy\u2014 Raleigh ya hab\u00eda formulado una intuici\u00f3n fundamental: el dominio de los mares condiciona la organizaci\u00f3n del comercio mundial y, por consiguiente, el equilibrio de las potencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Publicamos aqu\u00ed, por primera vez en espa\u00f1ol, la traducci\u00f3n de <em>The Invention of Shipping<\/em>. En este texto, Raleigh se remonta hasta los relatos b\u00edblicos del arca de No\u00e9 para reflexionar sobre el origen de la navegaci\u00f3n y sobre c\u00f3mo el dominio del mar transforma las relaciones de poder, al tiempo que observa el ascenso contempor\u00e1neo del poder naval holand\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Discurso sobre la invenci\u00f3n de los barcos, las anclas, las br\u00fajulas, <em>etc.<\/em> La primera guerra natural, los diversos usos, defectos y aprovisionamientos de la marina mercante, el poder y los defectos de las fuerzas navales de <em>Inglaterra, Francia, Espa\u00f1a<\/em> y <em>Venecia<\/em>, as\u00ed como las cinco causas manifiestas de la repentina aparici\u00f3n de los holandeses, escrito por Sir Walter Raleigh<em>.<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p>Que el arca de No\u00e9 fuera o no el primer barco como invento del propio Dios \u2014y como algunos hombres han cre\u00eddo, aunque en verdad es cierto, que la creaci\u00f3n del mundo, realizada antes del diluvio, no fue posible sin naves de transporte\u2014, no es menos cierto que nada tan espacioso ni tan s\u00f3lido, para defenderse de una lluvia tan violenta y tan continua, se construy\u00f3 antes de esta arca, cualquiera que fuera su forma o su construcci\u00f3n. Seg\u00fan el designio de Dios, el resto de la humanidad pereci\u00f3 entonces. Y es probable que las anclas a las que se refiere Ovidio, halladas en altas monta\u00f1as \u2014<em>et invent\u00e6 est in montibus Anchora Summis<\/em>\u2014&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-1-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-1-93472' title='\u00abY se encontr\u00f3 un ancla en las monta\u00f1as m\u00e1s altas.\u00bb (Ovidio,\u00a0&lt;em&gt;Metamorfosis&lt;\/em&gt;, 15)'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> fueran los restos de naves naufragadas durante el diluvio universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el diluvio, se dice que Minos, que vivi\u00f3 dos generaciones antes de la guerra de Troya, envi\u00f3 naves para liberar los mares griegos de los piratas, lo que demuestra que antes de su \u00e9poca, en las aguas, se conoc\u00eda ya el comercio o la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>La expedici\u00f3n de los argonautas tuvo lugar despu\u00e9s de Minos, al igual que la que emprendi\u00f3 Battus, uno de los compa\u00f1eros de Jas\u00f3n, para fundar la colonia de Cirene en \u00c1frica. Homero nos dice que estos cirenios se dedicaban al comercio mar\u00edtimo antes de la guerra de Troya.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros atribuyen el primer dominio de los mares a Neptuno, quien, por las grandes haza\u00f1as que realiz\u00f3 al servicio de Saburno (sic), fue llamado por las generaciones siguientes el dios de los mares. Pero los corintios atribuyen la invenci\u00f3n de los barcos de remos a uno de sus conciudadanos, llamado Amaenocles, y afirman que la primera guerra naval tuvo lugar entre los samios y los corcirios.<\/p>\n\n\n\n<p>Aetico Ister, cuya historia fue traducida al lat\u00edn por San Jer\u00f3nimo, afirma que Grif\u00f3n el Escita fue el inventor de las embarcaciones largas, o galeras, en los mares del norte; y Estrab\u00f3n atribuye la invenci\u00f3n del ancla de dos ganchos al escita Anacarsis, mientras que los griegos la atribuyen a Eupolemo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se dice que \u00cdcaro invent\u00f3 la vela y otras piezas y partes de los barcos y embarcaciones, cuyo conocimiento cierto no tiene gran importancia. Lo que es seguro es que los hijos y sobrinos de No\u00e9, que poblaron las islas de los gentiles y dieron su propio nombre a muchas de ellas, dispon\u00edan de barcos para transportarse mucho antes de la \u00e9poca de Minos. Y por mi parte, no creo que ninguna naci\u00f3n (a excepci\u00f3n de Siria) a la que se transmiti\u00f3 el conocimiento del Arca, al igual que la historia de la creaci\u00f3n, poco despu\u00e9s de Mois\u00e9s, haya descubierto de inmediato el dise\u00f1o del barco o la embarcaci\u00f3n, en la que se atrev\u00eda a aventurarse en el mar: sino que, obligados por la necesidad de cruzar r\u00edos o lagos, sus pueblos unieron primero entre s\u00ed ciertos juncos o ca\u00f1as, gracias a los cuales se transportaban: como dice Diodoro de Sicilia:<em> Calamorum falces admodum ingentes inter se conjungunt.<\/em>&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-2-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-2-93472' title='\u00abEntrelazan entre s\u00ed enormes manojos de juncos.\u00bb (Diodoro S\u00edculo,\u00a0&lt;em&gt;Biblioteca hist\u00f3rica&lt;\/em&gt;)'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Otros fabricaron balsas de madera, y otros m\u00e1s concibieron una embarcaci\u00f3n a partir de un solo \u00e1rbol llamado <em>Canoa<\/em>, que los galos utilizaron en el R\u00f3dano para ayudar al transporte del ej\u00e9rcito de An\u00edbal durante su campa\u00f1a de Italia: <em>Primum Galli inchoantes cavabant Arbores<\/em>,&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-3-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-3-93472' title='\u00abLos galos comenzaron primero por talar \u00e1rboles.\u00bb (Tito Livio,\u00a0&lt;em&gt;Ab urbe condita&lt;\/em&gt;)'><sup>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> dice Tito Livio. Pero Polidoro Virgilio atribuye la invenci\u00f3n de estas <em>canoas<\/em> a los germanos que habitaban cerca del Danubio, quienes utilizaban \u00e1rboles huecos que Isidoro de Sevilla llama <em>carabes<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los bretones ten\u00edan barcos hechos de ramas de sauce y recubiertos por fuera de pieles de buey, al igual que los venecianos; de los cuales Lucano dice <em>primum ca\u00adna salix,<\/em>&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-4-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-4-93472' title='\u00abEl sauce blanquecino (trenzado) fue el primer material con el que se construyeron estas embarcaciones\u2026\u00bb (Lucano,\u00a0&lt;em&gt;De bello civili&lt;\/em&gt;)'><sup>4<\/sup><\/a><\/span><\/span><em> etc. Malefacto, etc.<\/em>, y Cayo Julio Solino dice: <em>Navigant autem Vimineis al\u00adveis quos circundant ambitione tergorum Bubalorum<\/em>.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-6-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-6-93472' title='\u00abNavegan en embarcaciones de mimbre que recubren cuidadosamente con pieles de b\u00fafalo.\u00bb (Gaius Julius Solinus,\u00a0&lt;em&gt;Collectanea rerum memorabilium&lt;\/em&gt;.)[] Los germanos, seg\u00fan Isidoro de Sevilla, pose\u00edan el mismo tipo de embarcaciones, con las que comet\u00edan en su \u00e9poca numerosos saqueos. Pero sea quien sea quien invent\u00f3 la &lt;em&gt;ca\u00adnoa&lt;\/em&gt; entre los danubianos o entre los galos, estoy seguro de que los indios de Am\u00e9rica nunca mantuvieron relaciones comerciales con ninguna de estas naciones. Y, sin embargo, desde el estrecho de Frobisher hasta el estrecho de Magallanes, se encuentran estas embarcaciones, y en algunas partes de ese tramo: las he visto con veinte remos a cada lado.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p class=&quot;comment&quot;&gt;Raleigh se refiere a la bah\u00eda de Frobisher, al sureste de la isla de Baffin, en el archipi\u00e9lago \u00e1rtico que hoy se encuentra bajo soberan\u00eda canadiense. Esta bah\u00eda, uno de los brazos del estrecho de Davis que separa la isla de Baffin de Groenlandia, fue explorada en el siglo XVI por Martin Frobisher, en busca del paso del Noroeste que une el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y el oc\u00e9ano Pac\u00edfico.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;La verdad es que todas las naciones, por muy alejadas que est\u00e9n, eran criaturas racionales, gozaban de una misma imaginaci\u00f3n y fantas\u00eda, y concibieron las mismas cosas seg\u00fan sus medios y materiales.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;Los pueblos orientales, que utilizan el hierro desde la Antig\u00fcedad, descubrieron la sierra y, con ella, cortaron \u00e1rboles en tablones y vigas, que ensamblaron con clavos, fabricando as\u00ed barcos y galeras seguros y transportables. Del mismo modo, construyeron ciudades y pueblos de madera y otros materiales similares.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;Por el contrario, las Indias Occidentales y numerosas naciones africanas, al carecer de medios y materiales, aprendieron por necesidad a cruzar los r\u00edos en barcos hechos de un solo \u00e1rbol y a ensamblar postes sin escuadrar para construir sus casas, que cubren con grandes hojas.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;S\u00ed: los mismos barcos y las mismas construcciones se encuentran en pa\u00edses distantes de dos mil millas, aislados de todo comercio por monta\u00f1as, lagos y desiertos infranqueables; la naturaleza les ha ense\u00f1ado a todos a elegir reyes y capitanes como jefes, y jueces. Todos han descubierto la invenci\u00f3n de los arcos y las flechas, todos tienen dianas y espadas de madera, todos tienen instrumentos para animarse a luchar. Todos los que tienen ma\u00edz lo muelen en morteros y hacen tortas que cocinan sobre piedras planas, todos han concebido leyes sin ning\u00fan fundamento extra\u00eddo de las Escrituras o de la &lt;em&gt;Pol\u00edtica&lt;\/em&gt; de Arist\u00f3teles, por las que se rigen.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;Todos los que viven cerca de enemigos cercan sus aldeas para protegerse de las emboscadas, y adem\u00e1s de estos inventos, todos tienen los mismos impulsos naturales y siguen a la naturaleza en la elecci\u00f3n de varias esposas. Hay entre ellos, por todas partes, quienes, con una especie de ferocidad de lobo, comen carne humana. La mayor\u00eda de ellos cree en una segunda vida, y todos son id\u00f3latras de una forma u otra.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;En cuanto a las regiones septentrionales del mundo, les llev\u00f3 mucho tiempo alcanzar la perfecci\u00f3n en la navegaci\u00f3n, pues leemos que Hengist y Horsa llegaron a este pa\u00eds a bordo de largos barcos, en los que, llamados por primera vez as\u00ed por los bretones, transportaron cinco mil soldados. Y que, tras su llegada, regresaron con diez mil hombres m\u00e1s a bordo de treinta naves, que los sajones llaman &lt;em&gt;Keeles&lt;\/em&gt;, y nuestros antiguos historiadores &lt;em&gt;cogues&lt;\/em&gt;.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p class=&quot;comment&quot;&gt;Hengist y Horsa son dos reyes semilegendarios, que habr\u00edan sido los primeros, durante la conquista anglosajona de Gran Breta\u00f1a en los siglos V y VI, en fundar un reino en la isla: el de Kent.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;En la \u00e9poca de C\u00e9sar, los bretones franceses, que entonces eran considerados los mejores marineros bretones, dispon\u00edan de barcos muy poco maniobrables con los que le hac\u00edan la guerra. Porque utilizaban velas de cuero, pesadas y poco manejables, y amarraban sus barcos al suelo y echaban el ancla con cables de cadenas de hierro; no ten\u00edan ni lonas ni cordajes. Los mejores de estos barcos, que eran de Vannes, se describen con proas elevadas de forma deformada por encima del resto de la eslora. La raz\u00f3n por la que se ve\u00edan obligados a adoptar este tipo de forma es evidente: si sus cables de cadenas de hierro hubieran sido muy largos, habr\u00edan sido imposibles de transportar. Si hubieran sido cortos, los barcos se habr\u00edan hundido al fondear, con cualquier corriente o contracorriente.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;Tal era su sencillez en aquella \u00e9poca que, en lugar de adaptar su mobiliario a sus barcos, adaptaban sus barcos a su mobiliario; un poco como los cortesanos de nuestra \u00e9poca que adaptan su cuerpo y sus pies a sus jubones y a sus zapatos, y no sus jubones y sus zapatos a su cuerpo y a sus pies.&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;Los pomeranos, que habitaban la parte sur del B\u00e1ltico, utilizaban una especie de barco con una proa en cada extremo, de modo que no necesitaban virar de borda ni contener el agua, sino que pod\u00edan avanzar y retroceder indistintamente, de donde:&lt;\/p&gt;\n\n\n\n&lt;p&gt;&lt;em&gt;Suionum hinc Ci\u00advitates ipso in oreceano prae\u00adter viros armaque Classi\u00adbus valent ; forma navium, eo differt, quod utrinque prora paratam semper ap\u00adpulsui frontem agit : Nec velis mini\u00adstrantur ; nec remos in ordinem lateri\u00adbus adiungant. Solutum ut in quibus\u00addam fluminum &amp;amp; mutabile ut res pos\u00adsit hinc vel illinc remigium.&lt;\/em&gt;&amp;nbsp;&lt;span class=&#039;whitespace-nowrap&#039;&gt;&lt;span id=&#039;easy-footnote-5-93472&#039; class=&#039;easy-footnote-margin-adjust&#039;&gt;&lt;\/span&gt;&lt;span class=&#039;easy-footnote&#039;&gt;&lt;a href=&#039;https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-5-93472&#039; title=&#039;&#039;&gt;&lt;sup&gt;5&lt;\/sup&gt;&lt;\/a&gt;&lt;\/span&gt;&lt;\/span&gt;\u00abA continuaci\u00f3n se encuentran las ciudades de los suiones, situadas a orillas del oc\u00e9ano, poderosas no solo por sus hombres y sus armas, sino tambi\u00e9n por sus flotas. La forma de sus barcos se distingue por tener una proa en cada extremo, siempre lista para atracar. Tampoco utilizan velas, ni fijan los remos en filas a lo largo de los costados. Son libres, como en algunos r\u00edos, y pueden desplazarse seg\u00fan las circunstancias, de modo que se puede remar aqu\u00ed o all\u00e1.\u00bb (T\u00e1cito,\u00a0&lt;em&gt;Germania&lt;\/em&gt;, cap. 44)'><sup>6<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n vienen las ciudades de los suiones, que son poderosas en el mar, no solo por sus hombres y sus armas, sino tambi\u00e9n por su flota: la forma de sus naves difiere en que, gracias a una proa en cada extremo, pueden remar en ambos sentidos de la misma manera: no utilizan ni velas ni remos dispuestos en fila a los lados, sino que transportan los remos sueltos y los mueven a su antojo, como es costumbre en algunos r\u00edos. En la actualidad, los turcos y los cristianos utilizan este tipo de barcos en el Danubio y los llaman <em>Nacerne<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Los suiones o suecos eran un antiguo pueblo germ\u00e1nico establecido en Escandinavia; su pa\u00eds evolucion\u00f3 hacia la Suecia moderna a medida que se expand\u00edan los dominios de sus reyes. Por <em>Nacerne<\/em>, Raleigh se refiere sin duda, en una transcripci\u00f3n aproximada de un t\u00e9rmino eslavo, a las <em>chaikas<\/em>, embarcaciones de madera utilizadas por los cosacos zaporogos en el Dni\u00e9per y el Mar Negro en los siglos XVI y XVII, as\u00ed como por los serbios desde el siglo XVI hasta el XIX en el Danubio.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que, antes de la invasi\u00f3n de esta tierra por C\u00e9sar, observamos que los bretones no dispon\u00edan de ning\u00fan barco, a excepci\u00f3n de sus embarcaciones de ramas recubiertas de pieles, como se ha mencionado anteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sajones, cuando fueron atra\u00eddos por los bretones, llegaron aqu\u00ed por mar. Despu\u00e9s de eso, al constatar que no pod\u00edan defenderse ni ejercer ning\u00fan comercio sin barcos, comenzaron a tomar medidas para constituir una marina, tal y como era. Fue concebida en un principio por Egbert, Alfredo, Edgar y Etheldred, quienes la ampliaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Raleigh alude aqu\u00ed a Egbert (802\u2013839), Ethelred (865\u2013871) y Alfredo el Grande (871\u2013899), reyes de Wessex, as\u00ed como a Edgar el Pac\u00edfico, rey de Inglaterra de 959 a 975. Wessex es uno de los reinos fundados por los anglosajones en Inglaterra durante la Alta Edad Media, reinos que no se unificaron sino hasta bajo el reinado de Athelstan (924\u2013939).<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si esto es cierto, pero est\u00e1 escrito que Edgar aument\u00f3 la flota que encontr\u00f3, que contaba con dos mil seiscientos veleros. Tras lo cual, Etheldred promulg\u00f3 una ley que estipulaba que cualquiera que poseyera trescientas diez hides de tierra deb\u00eda construir y equipar un barco para la defensa de su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">En la agricultura de la Inglaterra medieval, el hide es una unidad de rendimiento m\u00e1s que de superficie. Abarca entre 24 y 49 hect\u00e1reas.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de todas estas disposiciones, los daneses los invadieron y, al disponer de barcos m\u00e1s eficaces que los suyos, se lanzaron a una nueva conquista. Los normandos se convirtieron, sin embargo, en mejores constructores navales que ellos, y llevaron a cabo la \u00faltima conquista de este pa\u00eds, un pa\u00eds que nunca puede ser conquistado mientras sus reyes mantengan el dominio de los mares, el cual, que yo sepa, nunca fue absoluto antes de la \u00e9poca de Enrique VIII, pero contra el que a veces luchamos con \u00e9xito, a veces sin \u00e9l, como mostraremos con m\u00e1s detalle a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejando de lado la controversia sobre los primeros navegantes, es cierto que la invenci\u00f3n de la br\u00fajula proviene de nuestras naciones n\u00f3rdicas, ya sean los germanos, los noruegos, los bretones o los daneses, pues incluso hoy en d\u00eda se utilizan las antiguas palabras n\u00f3rdicas para designar los vientos seg\u00fan los puntos cardinales, no solo por los daneses, los alemanes, los suecos y los brit\u00e1nicos, sino por todos aquellos que, en el oc\u00e9ano, comprenden los t\u00e9rminos y los nombres de los vientos en su propia lengua: incluso los franceses y los espa\u00f1oles llamaban a los vientos del amanecer \u00abvientos del este\u00bb, y a los vientos del atardecer \u00abviento del oeste\u00bb, a los dem\u00e1s \u00abnorte\u00bb y \u00absur\u00bb, y as\u00ed sucesivamente para todas las divisiones del sureste, noreste, suroeste, noroeste y dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Los t\u00e9rminos franceses \u00abEste\u00bb y \u00abOeste\u00bb, al igual que \u00abSur\u00bb y \u00abNorte\u00bb, derivan de lenguas germ\u00e1nicas (ingl\u00e9s antiguo y alto alem\u00e1n).<\/p>\n\n\n\n<p>Si comparamos los grandes y maravillosos transportes de personas realizados por los sajones, los anglos, los daneses, los godos, los suecos, los noruegos, en particular, y otros; si comparamos cu\u00e1ntas flotas de abastecimiento se crearon entonces, como las que crearon los daneses al extenderse por nuestros mares o al conquistar Sicilia, o incluso durante la fundaci\u00f3n de colonias por Tiro en \u00c1frica y por los cartagineses, hijos de los tirios, en Espa\u00f1a; es dif\u00edcil juzgar cu\u00e1l de estas naciones domin\u00f3 m\u00e1s los mares, aunque Tibulo y Ovidio dan prioridad a los tirios.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Prima ratam Ventis crede\u00adre docta Tyros<\/em>&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-7-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-7-93472' title='\u00abTiro fue la primera en aprender a dejar que los vientos llevaran el barco\u00bb.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> (Tibulo); <em>Magna minorque fere quarum Regis altera Gratias; altera Sydonias uterque sicca rates<\/em>&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-8-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-8-93472' title='\u00abOsa Mayor y Osa Menor, vosotras que serv\u00eds de gu\u00eda, una a las naves de los griegos y la otra a las naves fenicias\u00bb (Ovidio,\u00a0&lt;em&gt;Tristes&lt;\/em&gt;, IV, 3)'><sup>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> (Ovidio).<\/p>\n\n\n\n<p>Y es cierto que los primeros barcos de calidad se encontraban entre los tirios, y que eran buenos y grandes, poco despu\u00e9s de la guerra de Troya y en la \u00e9poca de Salom\u00f3n. Ten\u00edan tal renombre que Salom\u00f3n invit\u00f3 a Hiram, rey de Tiro, a acompa\u00f1arlo en su viaje a las Indias Orientales, pues los israelitas, hasta entonces, nunca hab\u00edan practicado el comercio mar\u00edtimo, y rara vez, o quiz\u00e1 nunca, lo hicieron despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tirios eran los l\u00edderes de esta empresa. Parece que se les llamaba <em>Nautas peritos maris<\/em>, en hebreo (seg\u00fan Junius) <em>homines navium<\/em>, y en ingl\u00e9s: <em>Marriners<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se dice en el segundo libro de <em>Cr\u00f3nicas<\/em>, cap\u00edtulo ocho, que Hiram envi\u00f3 a Salom\u00f3n naves \u2014<em>Et servos peritos maris<\/em>\u2014 \u00abY siervos expertos en el mar\u00bb, lo que hace probable que los tirios ya practicaran el comercio con las Indias Orientales antes de la \u00e9poca de Salom\u00f3n, o antes del reinado de David, cuando ellos mismos controlaban los puertos del mar Rojo. Pero como los edomitas fueron derrotados por David, y el puerto de Ezion-Geber qued\u00f3 sometido a Salom\u00f3n, los tirios se vieron obligados a nombrar a Salom\u00f3n jefe de esta expedici\u00f3n y a asociarse con \u00e9l en esta empresa. Pues los tirios no ten\u00edan acceso al mar Rojo, salvo atravesando el territorio de Salom\u00f3n y con su consentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueran quienes fueran los inventores, constatamos que en cada \u00e9poca se han introducido mejoras en los barcos y en todo lo dem\u00e1s. Y en mi \u00e9poca, la forma de nuestros barcos ingleses ha mejorado considerablemente. No hace mucho se invent\u00f3 el m\u00e1stil de mesana (que facilita enormemente la navegaci\u00f3n de los grandes barcos en el mar y en los puertos), as\u00ed como la bomba de cadena, que bombea el doble de agua que la bomba ordinaria. Recientemente hemos a\u00f1adido las cofas y el <em>drabbler<\/em>. Para las velas, hemos dise\u00f1ado gavia, velas de livarde y velas de mesana. El lastrado de las anclas con piedras de popa es tambi\u00e9n una novedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos tenido en cuenta la longitud de los cabos y, gracias a ello, resistimos la violencia de los vientos m\u00e1s fuertes que puedan soplar. As\u00ed lo atestiguan nuestros peque\u00f1os hombres de Millbrook, en Cornualles, que navegan fondeados, a medio camino entre Inglaterra e Irlanda, durante todo el trimestre de invierno, al igual que los holandeses que sol\u00edan navegar frente a Dunkerque, con el viento del noroeste, bordeando una costa a sotavento en cualquier condici\u00f3n meteorol\u00f3gica: pues es cierto que la vida del barco depende de la longitud del cable en todas las situaciones extremas, y la raz\u00f3n es que se producen tantas curvaturas y olas que el barco que navega con esa longitud no es capaz de estirarlo, y nada se rompe si no est\u00e1 estirado.<\/p>\n\n\n\n<p>En situaciones extremas, transportamos mejor nuestra artiller\u00eda que antes, pues nuestras portillas inferiores suelen estar elevadas por encima del agua.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el reinado del rey Enrique VIII, el Marie Rose, debido a una ligera oscilaci\u00f3n del barco al virar \u2014con sus portillas a menos de diecis\u00e9is pulgadas del agua\u2014, volc\u00f3 y se hundi\u00f3, llev\u00e1ndose consigo al digno caballero Sir George Carew, primo hermano de lord Carew, y con \u00e9l \u2014adem\u00e1s de muchos otros caballeros \u2014 al padre del famoso Sir Richard Grenville.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hemos elevado nuestras segundas cubiertas y as\u00ed hemos dado m\u00e1s espacio a nuestra artiller\u00eda, gracias a las portillas inferiores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Raleigh desarrolla aqu\u00ed los medios para optimizar la potencia de fuego de los barcos sin sobrecargarlos. Las portillas son aberturas practicadas en los costados de los barcos, por las que pueden pasar los ca\u00f1ones o los remos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos a\u00f1adido pilares transversales a nuestros barcos reales para reforzarlos, que se fijan desde la cubierta inferior hasta las vigas de la segunda cubierta, con el fin de evitar que se hundan o cedan en cualquier situaci\u00f3n dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos dotado a nuestros barcos de proas m\u00e1s largas que antes y de una mejor flotabilidad bajo el agua, gracias a lo cual nunca caen al mar despu\u00e9s de que la proa haya sacudido todo el casco, ni se hunden por la popa, ni se inclinan por el efecto del viento, lo que evita que nuestra artiller\u00eda se desprenda o no pueda utilizarse, as\u00ed como muchos otros inconvenientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, a decir verdad, ser\u00eda una verg\u00fcenza y una deshonra para nuestros carpinteros navales si no superaran a todos los dem\u00e1s en la construcci\u00f3n de nuestros buques reales, ya que los errores de otras naciones son mucho m\u00e1s excusables que los nuestros. Pues los reyes de Inglaterra se han encargado durante muchos a\u00f1os de la construcci\u00f3n y el equipamiento de una marina compuesta por naves poderosas, para su propia defensa y para la guerra \u00fanicamente, mientras que los franceses, los espa\u00f1oles, los portugueses y los holandeses (hasta hace poco) no ten\u00edan una flota propia perteneciente a sus pr\u00edncipes o a sus Estados.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo los venecianos mantuvieron durante mucho tiempo su arsenal de galeras, y los reyes de Dinamarca y Suecia han tenido buenos barcos durante los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. Digo que los reyes antes mencionados, en particular los espa\u00f1oles y los portugueses, tienen barcos de gran tama\u00f1o, pero m\u00e1s adaptados al comercio que a la guerra, al transporte que al combate: pero, como bien se\u00f1ala La Popelini\u00e8re, las fuerzas de los pr\u00edncipes en el mar son <em>Marquess de Grandeux d&#8217;Estate<\/em>, \u00abson las marcas de la grandeza de un Estado\u00bb: pues quien domina el mar domina el comercio; quien domina el comercio del mundo domina las riquezas del mundo y, por consiguiente, el mundo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Lancelot Voisin de la Popelini\u00e8re (1541-1608) fue un historiador y escritor franc\u00e9s. Durante las guerras de religi\u00f3n francesas, luch\u00f3 durante quince a\u00f1os en las filas protestantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no puedo negar que los espa\u00f1oles, temiendo a sus flotas indias, han construido algunos barcos muy buenos, pero Espa\u00f1a no tiene barcos en guarnici\u00f3n, como Su Majestad, y, a decir verdad, ning\u00fan lugar seguro donde guardarlos. En todas las invasiones, se ve obligada a reclutar a todas las naciones que llegan a sus puertos para comerciar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los venecianos, mientras se ocupaban de sus flotas y se dedicaban a su conquista oriental, eran grandes y poderosos pr\u00edncipes, y gobernaban las zonas mar\u00edtimas de Croacia, Dalmacia, Albania y Epiro, eran se\u00f1ores del Peloponeso y de las islas adyacentes, de Chipre, Candia y muchos otros lugares. Tras intentar expandirse en la propia Italia, utilizando a extranjeros como comandantes de sus ej\u00e9rcitos, los turcos los expulsaron progresivamente de todos sus hermosos territorios y los confinaron (a excepci\u00f3n de Candia) en unas pocas islas griegas, de las que disfrutan con gran dificultad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Tras la toma de Constantinopla por los cruzados en 1204, Candia (la actual isla de Creta, designada por el nombre medieval de su ciudad, Heracli\u00f3n) pas\u00f3 a ser veneciana. Lo seguir\u00eda siendo hasta su conquista por los otomanos en 1669.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer honor que obtuvieron fue haciendo la guerra a los istrios por mar, y si hubieran sido fieles a su esposa, es decir, a los mares, con los que se casan una vez al a\u00f1o, los turcos nunca habr\u00edan podido vencerlos, ni sitiar ninguno de sus lugares con sus galeras.<\/p>\n\n\n\n<p>Los genoveses eran tambi\u00e9n muy poderosos en el mar, pose\u00edan numerosos territorios en Oriente y a menudo disputaban la supremac\u00eda con los venecianos, destruy\u00e9ndose mutuamente en una larga guerra mar\u00edtima. Durante muchos a\u00f1os, estos genoveses fueron incluso los mercenarios m\u00e1s famosos de toda Europa, tanto en el mar como en tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los franceses contaron con la ayuda en tierra de los ballesteros de G\u00e9nova contra los ingleses, especialmente en la batalla de Cressie. Los franceses contaban con doce mil ballesteros genoveses en el mar. Gracias a sus grandes nav\u00edos llamados \u00abcaracas de G\u00e9nova\u00bb, reforzaban constantemente sus flotas contra los ingleses. Pero despu\u00e9s de que Mehmet II tomara Constantinopla, los genoveses perdieron Caffa, toda la T\u00e1urida, Quersoneso y todo el comercio del mar Euxino. Y aunque enviaron numerosas provisiones por el Helesponto, habiendo sentido a menudo el poder de los ca\u00f1ones turcos, comenzaron a reducir sus env\u00edos de ayuda y pronto fueron desplazados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">El mar Euxino designa al Mar Negro (Ponto Euxino para los antiguos griegos). Taurida, o Tauro, es el nombre que los antiguos griegos daban a la pen\u00ednsula de Crimea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Al suroeste de la pen\u00ednsula, Quersoneso, ciudad fundada en el siglo VI durante la colonizaci\u00f3n griega, fue abandonada a finales del siglo XV tras la conquista de la regi\u00f3n por los turcos otomanos. Caffa se situaba al este de Crimea, en el emplazamiento de la actual ciudad de Teodosia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los venecianos siguen manteniendo hoy en d\u00eda su poder gracias a sus fuerzas navales, y es una gran p\u00e9rdida para la comunidad cristiana en general que sean menos numerosos que antes. Fue una decisi\u00f3n precipitada por parte de los reyes cristianos vecinos cuando se aliaron contra ellos, pues eran entonces, y siguen siendo hoy, las murallas m\u00e1s s\u00f3lidas de Europa contra los turcos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los genoveses ya solo poseen unas pocas galeras, al haberse degenerado por completo, y se han convertido en mercaderes de dinero y banqueros de los reyes de Espa\u00f1a. Y todos los Estados y reinos del mundo han cambiado de forma y de pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Imperio, que iluminaba todos los principados, como un faro o una alta torre para los marineros, est\u00e1 ahora derruido. La grandeza que dio a la Iglesia de Roma, como se ha demostrado anteriormente, es lo que lo ha hecho peque\u00f1o, y por eso se dice con raz\u00f3n: <em>Imperium amore Religionis seipsum, Exhausisse<\/em>.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-9-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-9-93472' title='\u00abEl Imperio se agot\u00f3 a s\u00ed mismo por amor a la religi\u00f3n.\u00bb'><sup>9<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Al ser el Imperio tambi\u00e9n electivo y no sucesivo, los emperadores aprovecharon su \u00e9poca y vendieron numerosos se\u00f1or\u00edos dependientes del Imperio a un precio tan bajo que Lucca se liber\u00f3 por diez mil coronas y Florencia por seis mil coronas. El resto fue arruinado por los papas, y finalmente por los turcos. Y de entre estas diversas ruinas, muchos fragmentos fueron recuperados por otros pr\u00edncipes y Estados, como Basilea, Z\u00farich y Berna, por los suizos (omitiendo muchos otros); Metz, Toulouse y Verd\u00fan, por los franceses; Aquisgr\u00e1n, Zutphen, Deventer, Nimega y Gueldre, Wesel y Amberes por otros, sin contar muchos otros lugares por los espa\u00f1oles, as\u00ed como Danzig y otras ciudades importantes por los polacos.<\/p>\n\n\n\n<p>El Imperio se ha convertido ahora en el Estado m\u00e1s confuso del mundo, \u00abconsistiendo en un imperio de nombre con un territorio, que no puede ordenar nada importante sin una dieta o una asamblea de los Estados de numerosos pr\u00edncipes libres, eclesi\u00e1sticos y temporales; en efecto, de igual fuerza, diversos en religi\u00f3n y facciones, de ciudades libres o de las de la Hansa, a las que los pr\u00edncipes no desean m\u00e1s mandar de lo que desprecian obedecerles\u00bb. Aunque son mucho menos numerosos, menos poderosos y menos famosos que antes, como no est\u00e1n realmente en condiciones de ofender a los dem\u00e1s, tienen suficiente con defenderse (al estar muy alejados unos de otros), pero volveremos sobre ello con m\u00e1s detalle m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Los castellanos, por su parte, se han vuelto poderosos y, err\u00f3neamente, se les considera los m\u00e1s poderosos, habiendo devorado, mediante el matrimonio, la conquista, la pr\u00e1ctica y la compra, todos los reinos de Espa\u00f1a, as\u00ed como N\u00e1poles, Sicilia, el ducado de Mil\u00e1n y los Pa\u00edses Bajos, y numerosos lugares pertenecientes al Imperio y a sus pr\u00edncipes, as\u00ed como las Indias Orientales y Occidentales, las islas del oc\u00e9ano occidental y numerosos lugares en Berber\u00eda, Guinea, el Congo y otros lugares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">El oc\u00e9ano occidental se refiere al Atl\u00e1ntico. Berber\u00eda es un t\u00e9rmino utilizado en varias lenguas europeas, desde el siglo XVI hasta el XIX, para designar el actual Magreb.<\/p>\n\n\n\n<p>Francia tambi\u00e9n se ha ampliado a la mitad y ha reducido Normand\u00eda, Breta\u00f1a y Aquitania, as\u00ed como todo lo que los ingleses pose\u00edan a este lado del mar, con el Languedoc, el condado de Foix, Armagnac, el Bearn y el Dauphin\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al reino de Gran Breta\u00f1a, Su Majestad lo ha ampliado considerablemente. La poterna por la que tantas veces hemos penetrado y sorprendido hasta ahora est\u00e1 ahora tapada, y ya no necesitaremos la doble cara de Jano para mirar a la vez hacia el norte y hacia el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no hay potencia que se haya desarrollado tan r\u00e1pidamente como la de las Provincias Unidas, en particular en sus fuerzas navales, y de manera contraria a la de Francia o Espa\u00f1a, estas \u00faltimas mediante la invasi\u00f3n, la primera mediante la opresi\u00f3n; pues yo mismo recuerdo la \u00e9poca en que un solo buque de Su Majestad habr\u00eda podido obligar a cuarenta holandeses a arriar velas y echar el ancla. Entonces no discut\u00edan la libertad de los mares, sino que reconoc\u00edan de buen grado que los ingleses eran <em>Domini maris Brittanic<\/em>i.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-10-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-10-93472' title='\u00abLos se\u00f1ores del mar brit\u00e1nico\u00bb.'><sup>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Me cuesta creer que seamos menos poderosos que antes, aunque actualmente no dispongamos de ciento treinta y cinco buques pertenecientes a s\u00fabditos, de quinientas toneladas cada uno, como se dice que ten\u00edamos durante el vig\u00e9simo cuarto a\u00f1o del reinado de la reina Isabel, \u00e9poca en la que, seg\u00fan un recuento general y una reuni\u00f3n, se encontraron en Inglaterra ciento setenta y dos mil hombres aptos para las armas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Para un buque mercante, 500 toneladas equivalen a 1.415 metros c\u00fabicos de volumen interior.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, nuestros buques mercantes son hoy mucho m\u00e1s beligerantes y est\u00e1n mejor equipados de lo que lo estaban entonces, y la Marina Real es dos veces m\u00e1s fuerte de lo que era en aquella \u00e9poca. Estos eran los buques de la Marina de Su Majestad en aquella \u00e9poca:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>1. El <em>Triumph.<\/em><\/li>\n\n\n\n<li>2. El <em>Elizabeth Ionas<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>3. El <em>White Beare<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>4. El <em>Philip and Mary<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>5. El <em>Bonaventure<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>6. El <em>Golden Lion<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>7. El <em>Victory<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>8. El <em>Revenge<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>9. El <em>Hope<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>10. El <em>Mary Rose<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>11. El <em>Dreadnaught<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>12. El <em>Minion.<\/em><\/li>\n\n\n\n<li>13. El <em>Swiftsure<\/em>.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>A los que se a\u00f1adieron:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>14. El <em>Antelope<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>15. El <em>Foresight<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>16. El Swallow.<\/li>\n\n\n\n<li>17. El <em>Handmaide<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>18. El <em>Gennett<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>19. La Barca de <em>Bullen<\/em><\/li>\n\n\n\n<li>20. El Ayde.<\/li>\n\n\n\n<li>21. El <em>Achates<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>22. El <em>Falcon<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>23. El <em>Tyger<\/em>.<\/li>\n\n\n\n<li>24. El <em>Bull<\/em>.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, no tenemos menos fuerza de la que ten\u00edamos, teniendo en cuenta la forma y el armamento de nuestros barcos: pues hay actualmente en Inglaterra cuatrocientos veleros mercantes aptos para la guerra, que los espa\u00f1oles llamar\u00edan galeones; a las que podemos a\u00f1adir doscientos veleros de tipo crumster, o heus de Newcastle, cada uno de los cuales puede transportar seis semiculebrinas y cuatro <em>sakers<\/em>, sin necesidad de ninguna otra modificaci\u00f3n constructiva m\u00e1s que una ligera cubierta de madera, en proa y popa, como la llaman los marineros, que es una cubierta ligera a lo largo de toda la eslora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">El <em>saker<\/em>, un poco m\u00e1s peque\u00f1o que una culebrina, era un ca\u00f1\u00f3n de unos tres metros de largo, capaz de disparar balas de poco m\u00e1s de dos kilogramos hasta dos kil\u00f3metros de distancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">La semiculebrina es una pieza de artiller\u00eda que dispara balas de tres o cuatro kilogramos. Como su nombre indica, tiene la mitad del tama\u00f1o de la culebrina, lo que permite moverla f\u00e1cilmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">El crumster, tambi\u00e9n llamado crommesteven, es un peque\u00f1o buque de guerra utilizado en los siglos XVI y XVII, primero por las Provincias Unidas y luego por las flotas brit\u00e1nica y espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Las doscientas velas de los <em>crumsters<\/em> podr\u00edan ser preferibles a las de cuatrocientos, debido a su maniobrabilidad y su capacidad para virar, as\u00ed como a su capacidad para remontar el viento y a su escaso calado. Son extremadamente ventajosas cerca de la costa y en todas las bah\u00edas y r\u00edos para virar y salir. Estos barcos, digo, bien equipados y bien comandados, causar\u00edan problemas al pr\u00edncipe m\u00e1s grande de Europa que se encontrara con ellos en nuestros mares, pues maniobran y viran con tanta facilidad que, al distribuirlos en peque\u00f1as escuadras de tres, pueden presentar sus flancos a cualquier gran nav\u00edo o a cualquier \u00e1ngulo o flanco de la flota enemiga. Ser\u00e1n capaces de mantener una descarga perpetua de semiculebrinas sin interrupci\u00f3n, y ya sea hundir o masacrar a los hombres, ya sea desorganizar por completo cualquier flota de velas cruzadas con la que se encuentren.<\/p>\n\n\n\n<p>Digo, pues, que si se ordena una vanguardia con estos heus, que alcanzar\u00e1n f\u00e1cilmente el viento de cualquier otro barco, junto con una flota de otros cuatrocientos buques de guerra, y una retaguardia de treinta barcos de Su Majestad para apoyar, socorrer y animar al resto (si Dios no los derrota), no s\u00e9 qu\u00e9 fuerza podr\u00eda reunirse en toda Europa para vencerlos. Y si se objeta que las Provincias Unidas pueden aportar un n\u00famero mucho mayor, respondo que los cuarenta barcos de Su Majestad, sumados a los seiscientos mencionados anteriormente, tienen una fuerza incomparablemente mayor que todo lo que Holanda y Zelanda pueden aportar para la guerra. Del mismo modo, un n\u00famero mayor provocar\u00eda la misma confusi\u00f3n que reinaba en el ej\u00e9rcito terrestre de Jerjes, compuesto por diecisiete mil soldados: pues existe una cierta proporci\u00f3n tanto en el mar como en tierra, m\u00e1s all\u00e1 de la cual el exceso solo trae desorden y estupor.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a esos heus, carabelas o crumsters, ll\u00e1menlos como quieran, hubo una experiencia notable en 1574, en el r\u00edo de Amberes, cerca de Reimmerswaal, donde el almirante Louis de Boisot, con sus crumsters, derrot\u00f3 a la flota espa\u00f1ola de grandes nav\u00edos comandada por Juli\u00e1n Romero, lo que contradijo las expectativas de Don Luis, el gran comandante y teniente de los Pa\u00edses Bajos para el rey de Espa\u00f1a, mientras se dirig\u00eda a las costas de Bergen para presenciar la masacre de los zelandeses. Contrariamente a sus expectativas, vio que, entre los barcos de su Armada, algunos se hab\u00edan hundido, otros hab\u00edan encallado en la costa, y la mayor\u00eda de los restantes hab\u00edan sido dominados y capturados por sus enemigos. Hasta tal punto que su gran capit\u00e1n Romero se salv\u00f3 con gran dificultad \u2014algunos dicen que en una barca, otros a nado\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Holanda y Zelanda son dos de las Provincias Unidas, ambas con salida al mar del Norte. El \u00abr\u00edo de Amberes\u00bb del que habla Raleigh es el Escalda.<\/p>\n\n\n\n<p>El capit\u00e1n Werst de Zelanda tuvo el mismo \u00e9xito contra la flota que transportaba al duque de Medinaceli, enviado por mar desde Espa\u00f1a para gobernar los Pa\u00edses Bajos en lugar del duque de Alba. Con doce crumsters o heus de la primera tropa de veinti\u00fan velas, captur\u00f3 a todos menos tres, y oblig\u00f3 a la segunda (compuesta por doce grandes nav\u00edos que transportaban dos mil soldados) a refugiarse bajo la protecci\u00f3n del fuerte Rammekens, entonces en poder de los espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfde d\u00f3nde viene esta disputa? No del aumento del n\u00famero, no porque nuestros vecinos formen a m\u00e1s marineros que nosotros, ni de la importancia de su comercio en todas las partes del mundo, pues los franceses se infiltran en todos los rincones de Am\u00e9rica y \u00c1frica, al igual que los espa\u00f1oles y los portugueses, y emplean muchos m\u00e1s barcos (a excepci\u00f3n de los pesqueros) que los Pa\u00edses Bajos. Esta diferencia proviene de la detestable codicia de ciertas personas que obtuvieron licencias y se dedicaron al transporte de la artiller\u00eda inglesa. <em>Fuit haec Sapientia quon\u00addam, publica privatis secernere, Sa\u00adcra profanis.<\/em>&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-11-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-11-93472' title='\u00abConocemos los primeros beneficios de la sabidur\u00eda antigua: distinguir el bien p\u00fablico del inter\u00e9s privado, lo sagrado de lo profano.\u00bb (Horacio,\u00a0&lt;em&gt;Arte po\u00e9tica&lt;\/em&gt;, v. 396-397)'><sup>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> Y esto en tal abundancia que no solo nuestros buenos amigos los holandeses y los zelandeses se han procurado y almacenado en sus muelles para venderlo a otros, sino que todas las dem\u00e1s naciones lo han recibido de nosotros, no solo para equipar sus flotas, sino tambi\u00e9n para abastecer todos sus fuertes y otros lugares, fortificando as\u00ed sus costas; de no ser as\u00ed, el rey de Espa\u00f1a no se habr\u00eda atrevido a desmontar tantas piezas de cobre en N\u00e1poles y otros lugares, con el fin de armar su gran flota. Se ha demostrado directamente ante la C\u00e1mara Baja del Parlamento de la reina Isabel que el rey de Espa\u00f1a hab\u00eda desembarcado en N\u00e1poles m\u00e1s de ciento cuarenta culebrinas inglesas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es lamentable que tantas de ellas hayan sido transportadas a Espa\u00f1a. Pero quienes as\u00ed lo decidieron entonces, as\u00ed como los transportistas, han abandonado ahora el pa\u00eds, y aunque los proveedores permanecen, estoy convencido de que tambi\u00e9n han abandonado el cuidado de los bienes de Su Majestad y el honor de esta naci\u00f3n. No insisto en este punto, pues no creo que sea inapropiado proporcionar a Su Majestad buenos amigos y aliados, que han tenido con nosotros un enemigo com\u00fan durante muchos a\u00f1os; pero todos los Estados pol\u00edticos han observado bien este precepto: <em>Ut sic tractarent amicum; tanquam inimicum futurum<\/em>.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-12-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-12-93472' title='\u00abTrata a un amigo como si alg\u00fan d\u00eda pudiera convertirse en enemigo\u00bb.'><sup>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> \u00bfQu\u00e9 valen todos los barcos del mundo, si no es una flota de barriles flotantes, si no est\u00e1n equipados con artiller\u00eda, ya sea para atacar a los dem\u00e1s o para defenderse?<\/p>\n\n\n\n<p>Si un barco de mil toneladas transportara mil mosqueteros, pero ni un solo ca\u00f1\u00f3n grande, ni un solo crumster, que transportara diez o trece culebrinas, podr\u00eda reducirlo a pedazos y masacrar a su tripulaci\u00f3n. Es cierto que la ventaja que los ingleses ten\u00edan anta\u00f1o gracias a sus arcos y flechas no era tan grande como la que podr\u00edamos haber tenido hoy gracias a nuestra artiller\u00eda de hierro, si la hubi\u00e9ramos guardado en el interior del pa\u00eds, a salvo de nuestros enemigos, o si la hubi\u00e9ramos compartido con moderaci\u00f3n con nuestros amigos. Porque, al igual que los primeros nos permitieron obtener numerosas victorias notables y apoderarnos de muchas regiones de Francia, los segundos podr\u00edan habernos permitido dominar los mares y, por ende, el comercio mundial. Pero ahora, en detrimento de nuestro futuro, y no s\u00e9 en qu\u00e9 medida, hemos forjado martillos y los hemos entregado con nuestras propias manos para que nos rompan los huesos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para concluir este debate, existen cinco causas evidentes del auge de los holandeses y los zelandeses.<\/p>\n\n\n\n<p>1. La primera es el favor y la ayuda de la reina Isabel y de Su Majestad el rey, que el difunto pr\u00edncipe de Orange, digno y c\u00e9lebre, siempre reconoci\u00f3. Me lo comunic\u00f3 en 1582, cuando me desped\u00ed de \u00e9l en Amberes, tras el regreso del conde de Leicester a Inglaterra y la llegada de Monsieur, cuando me entreg\u00f3 sus cartas para Su Majestad; me rog\u00f3 que le dijera a la reina de su parte: \u00ab<em>Sub umbra alarum tuarum protegimur<\/em>\u00bb,&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-13-93472' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/14\/walter-raleigh-y-la-invencion-del-poder-naval-traduccion-inedita\/#easy-footnote-bottom-13-93472' title='\u00abEstamos protegidos bajo la sombra de tus alas.\u00bb (Adaptaci\u00f3n del Salmo 17, v. 8, \u00ab&lt;em&gt;sub umbra alarum tuarum proteges me&lt;\/em&gt;\u00bb, \u00abProt\u00e9jeme bajo la sombra de tus alas\u00bb)'><sup>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> pues sin duda habr\u00edan perecido en el intento y naufragado al inicio de su traves\u00eda si Su Majestad no los hubiera ayudado.<\/p>\n\n\n\n<p>2. La segunda causa fue el empleo de su propio pueblo en sus comercios y pesquer\u00edas, y la acogida de extranjeros para servir en sus ej\u00e9rcitos terrestres.<\/p>\n\n\n\n<p>3. La tercera es la fidelidad de la casa de Nassau y los servicios que les ha prestado, en particular los del famoso pr\u00edncipe Mauricio, a\u00fan hoy con vida.<\/p>\n\n\n\n<p>4. La cuarta es la retirada en dos ocasiones del duque de Parma a Francia. Durante su ausencia, se reconquistaron las plazas fuertes de Zelanda y Frisia, como Deventer, Zutphen, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Y la quinta, la incautaci\u00f3n y confiscaci\u00f3n de sus barcos en Espa\u00f1a, lo que los oblig\u00f3 y les dio el valor para comerciar por la fuerza en las Indias Orientales y Occidentales y en \u00c1frica, donde emplean ciento ochenta barcos y ocho mil setecientos marineros.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda la inteligencia y toda la fuerza de que disponen los espa\u00f1oles apenas les permitir\u00e1n (o quiz\u00e1 nunca) reparar los da\u00f1os que han sufrido. Porque para reparar esta ruina del comercio de los holandeses en las dos Indias, los espa\u00f1oles no solo han trabajado por la tregua: el rey ha renunciado a la soberan\u00eda sobre las Provincias Unidas y las ha reconocido como Estados libres, que no dependen ni est\u00e1n sujetos a la corona de Espa\u00f1a. Sea cual sea la situaci\u00f3n de las Provincias Unidas, que no se equivoquen al creer que pueden hacerse con el dominio del mar, pues es cierto que la marina mercante de Inglaterra, junto con la gran escuadra de la marina real de Su Majestad, es capaz, a pesar de cualquier pr\u00edncipe o Estado de Europa, de dominar el vasto y gran campo del oc\u00e9ano.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, del mismo modo que nunca considerar\u00e9 amigo de este pa\u00eds o del rey a quien persuada a Su Majestad de no abrazar la amistad de los Estados de las Provincias Unidas (pues Su Majestad no est\u00e1 menos a salvo gracias a ellos de lo que ellos son invencibles gracias a \u00e9l), les deseo (pues, tras mi deber para con mi propio soberano y el amor a mi pa\u00eds, los honro en el m\u00e1s alto grado) que recuerden y consideren que, dado que su traves\u00eda y su regreso se realizan por los mares brit\u00e1nicos, no hay ning\u00fan puerto en Francia, desde Calais hasta Flesinga, que pueda acoger a sus naves, que a menudo, empujadas por los vientos del oeste, y generalmente hacia su puerto de origen, no solo desde las Indias Orientales, sino tambi\u00e9n desde los estrechos y desde Espa\u00f1a, todos los vientos del sur (las brisas de nuestro clima) las empujan necesariamente hacia los puertos del rey, cu\u00e1nto les concierne el favor de Su Majestad, pues si (como ellos mismos confiesan en su \u00faltimo tratado de tregua con los espa\u00f1oles) subsisten gracias a su comercio, la perturbaci\u00f3n de este (que solo Inglaterra puede causar) minar\u00eda igualmente su subsistencia. Omitir\u00e9 el resto, pues no dudo ni de su gratitud ni de su sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a nuestro comercio en Newcastle (del que me he apartado), remito al lector al autor de <em>The Trades Increase<\/em>, un caballero al que no conozco, pero que, por lo que puedo juzgar, ha escrito muchas cosas muy interesantes en su breve tratado sobre asuntos a la vez considerables y dignos de elogio, entre las que se encuentra el consejo que ha dado para el mantenimiento de nuestros heus y de las carabelas de Newcastle, que pueden sernos \u00fatiles, adem\u00e1s de la formaci\u00f3n de marineros para buenos buques de guerra, y que presentan una ventaja considerable. No puedo evitar preguntarme por qu\u00e9 la imposici\u00f3n de cinco chelines deber\u00eda desanimarlos, dado que solo hay una compa\u00f1\u00eda en Inglaterra sobre cuyo comercio se impone un nuevo pago, y que aquellos a quienes se les impone se benefician de ello. Los comerciantes de seda, si pagan a Su Majestad doce peniques por yarda de sat\u00e9n, no solo aumentan esos doce peniques, sino que imponen doce peniques o dos chelines m\u00e1s sobre el producto, y hacen lo mismo con todo lo que venden, sea cual sea su naturaleza, como hacen todos los dem\u00e1s minoristas, cualquiera que sea su condici\u00f3n o profesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que todas las provincias mar\u00edtimas de Francia, Flandes, toda Holanda y Zelanda, Emden y Bremen, etc., no pueden prescindir de nuestro carb\u00f3n de Newcastle o de Gales, el impuesto no puede empobrecer al transportista, pero el comprador debe efectuar el pago en consecuencia. Los impuestos que gravan estas mercanc\u00edas, de las que este reino no tiene el uso necesario, como la seda, el terciopelo, los encajes de oro y plata, los tejidos de oro y plata, los bordados, las batistas y una multitud de otras baratijas, no obstaculizan en absoluto su comercializaci\u00f3n aqu\u00ed: se utilizan m\u00e1s que nunca, empobreciendo al pa\u00eds, como esos <em>Poppinjayes<\/em> que se enorgullecen de su apariencia y de sus trajes de teatro.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que el impuesto sobre el carb\u00f3n, del que las dem\u00e1s naciones no pueden prescindir, no puede en ning\u00fan caso constituir un obst\u00e1culo para los habitantes de Newcastle: pueden volver a recaudarlo de los franceses y otras naciones, tal y como hacen esas mismas naciones, que lo compran aqu\u00ed con sus propios barcos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">En su origen, el t\u00e9rmino <em>poppinjay<\/em> designa a un loro; el t\u00e9rmino proviene del franc\u00e9s antiguo <em>papegai<\/em>. En el siglo XVI, en ingl\u00e9s, se utiliza en sentido figurado para designar a un dandy, un personaje fr\u00edvolo y ostentoso, obsesionado con su apariencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para concluir este cap\u00edtulo, dir\u00e9 que es sumamente lamentable que, por cualquier motivo, dado que la preservaci\u00f3n del Estado y de la monarqu\u00eda prime sobre todo lo dem\u00e1s, se permita que los extranjeros nos arruinen exportando e importando a la vez nuestras propias mercanc\u00edas y las de naciones extranjeras. Porque no es de extra\u00f1ar que nos superen en todos los comercios que tenemos en el extranjero y lejos de casa, ya que nos vemos privados de nuestros recursos en nuestros campos y pastos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>FIN.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corsario, poeta y favorito de Isabel I, Walter Raleigh fue tambi\u00e9n uno de los primeros te\u00f3ricos del poder mar\u00edtimo. 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