{"id":93235,"date":"2026-03-12T12:02:57","date_gmt":"2026-03-12T11:02:57","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=93235"},"modified":"2026-03-12T12:03:00","modified_gmt":"2026-03-12T11:03:00","slug":"la-guardia-pretoriana-del-emperador-trump-y-la-rusificacion-del-ejercito-estadounidense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/12\/la-guardia-pretoriana-del-emperador-trump-y-la-rusificacion-del-ejercito-estadounidense\/","title":{"rendered":"La guardia pretoriana del Emperador: Trump y la rusificaci\u00f3n del ej\u00e9rcito estadounidense"},"content":{"rendered":"\n

Si nos lee y desea apoyar a una redacci\u00f3n joven e independiente, comprometida con la producci\u00f3n de an\u00e1lisis de actualidad, descubra\u00a0<\/em>todas nuestras ofertas para suscribirse al Grand Continent<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n

Hace unos meses, surgi\u00f3 un debate en los c\u00edrculos de defensa y estrat\u00e9gicos estadounidenses que habr\u00eda sido imposible de imaginar hace diez a\u00f1os. En octubre de 2025, el oficial en servicio en el ej\u00e9rcito estadounidense Peter Mitchell public\u00f3 un ensayo en el que se preguntaba qu\u00e9 podr\u00eda pasar con el ej\u00e9rcito profesional si el orden pol\u00edtico liberal que lo hab\u00eda creado se debilitara o se derrumbara. Esbozaba modelos de ej\u00e9rcitos \u00abposliberales\u00bb, presentados como experimentos mentales. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Unas semanas m\u00e1s tarde, Carrie A. Lee, eminente especialista en relaciones entre civiles y militares \u2014la \u00fanica persona en Estados Unidos que ostenta el t\u00edtulo de \u00abprofesora de relaciones entre civiles y militares\u00bb\u2014, le respondi\u00f3 que el marco te\u00f3rico de su enfoque era, en s\u00ed mismo, un problema: los oficiales no eran, ni hab\u00edan sido nunca, espectadores inocentes del orden pol\u00edtico en el que evolucionaban, y la pregunta adecuada no era c\u00f3mo ser\u00eda el ej\u00e9rcito profesional despu\u00e9s del liberalismo, sino cu\u00e1les eran las obligaciones de los oficiales en un momento en que el liberalismo estaba siendo atacado activamente. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Ambos interlocutores reaccionaban ante una misma realidad de fondo.<\/p>\n\n\n\n

Desde principios de 2025, el cuerpo de oficiales superiores estadounidenses ha sido sistem\u00e1ticamente purgado de personalidades consideradas insuficientemente leales a la administraci\u00f3n. Donald Trump decapit\u00f3 parcialmente el alto mando del ej\u00e9rcito: despidi\u00f3 al presidente afroamericano del Comit\u00e9 de Jefes de Estado Mayor, el general CQ Brown Jr., a la jefa de la Guardia Costera, la almirante Linda Fagan, al jefe del Cyber Command, el general Timothy Haugh, al jefe de la Fuerza A\u00e9rea, el general David Allvin, y a su vicecomandante, el general James Slife. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, prolong\u00f3 esta medida ordenando el despido de un 20 % adicional de todos los generales \u00abcuatro estrellas\u00bb de todos los servicios. La independencia institucional del sistema judicial militar se vio cuestionada con el despido de los mejores abogados del Ej\u00e9rcito, la Armada y la Fuerza A\u00e9rea. Los despliegues nacionales se ampliaron para poner a prueba los l\u00edmites normativos que separan las funciones militares de las funciones de mantenimiento del orden. Y a principios de marzo de 2026, tras los ataques estadounidenses e israel\u00edes contra Ir\u00e1n, hubo informes de comandantes de unidades de varias ramas que presentaban esta guerra en t\u00e9rminos expl\u00edcitamente escatol\u00f3gicos a sus subordinados: no como una elecci\u00f3n pol\u00edtica, sino como un acontecimiento de orden divino, con m\u00e1s de un centenar de denuncias similares por parte de subordinados contra discursos similares pronunciados por sus superiores en al menos 30 instalaciones militares de todas las ramas de las fuerzas armadas. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

No se trata de episodios aislados. En conjunto, describen una instituci\u00f3n cuyas estructuras de incentivos profesionales est\u00e1n siendo deliberadamente reorientadas por el presidente.<\/p>\n\n\n\n

El debate entre Mitchell y Lee es sintom\u00e1tico de una insuficiencia te\u00f3rica m\u00e1s profunda. Los marcos dominantes de la investigaci\u00f3n sobre las relaciones entre civiles y militares en Estados Unidos \u2014la teor\u00eda de Huntington sobre un cuerpo de oficiales apol\u00edtico y el modelo principal-agente de Feaver sobre el control civil\u2014 se construyeron para responder a una pregunta espec\u00edfica: \u00bfc\u00f3mo mantienen las sociedades democr\u00e1ticas unas fuerzas armadas que sean a la vez competentes y est\u00e9n subordinadas a la autoridad elegida? <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> No se elaboraron para responder a la pregunta que plantea la actual administraci\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 deben hacer los oficiales cuando la autoridad civil a la que est\u00e1n subordinados es la propia responsable de atentados contra la democracia?<\/p>\n\n\n\n

En la bibliograf\u00eda existente, esta pregunta sigue sin respuesta en gran medida, ya que las hip\u00f3tesis fundamentales de los modelos dominantes impiden teorizarla adecuadamente.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, es posible adoptar un enfoque diferente. Se trata de reconocer que los oficiales militares son actores pol\u00edticos, que siempre lo han sido, y que la cuesti\u00f3n de la salud democr\u00e1tica no depende de su compromiso pol\u00edtico, sino de la forma que adopta ese compromiso y de las condiciones institucionales en las que sigue siendo democr\u00e1ticamente productivo.<\/p>\n\n\n\n

Esto tiene implicaciones que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n

Los aliados europeos tienen motivos leg\u00edtimos para reflexionar detenidamente sobre lo que la transformaci\u00f3n institucional del ej\u00e9rcito estadounidense significa para las relaciones de alianza y las hip\u00f3tesis de planificaci\u00f3n en las que se basan sus propios dispositivos de seguridad, pero tambi\u00e9n deber\u00edan tener en cuenta la llegada al poder de partidos cercanos al movimiento MAGA en los pa\u00edses europeos, lo que plantear\u00e1 cuestiones dif\u00edciles para el cuerpo de oficiales de esos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n

El ej\u00e9rcito estadounidense se ha convertido en una instituci\u00f3n cuyas estructuras de incentivos profesionales est\u00e1n siendo deliberadamente reorientadas por el presidente.<\/p>Thomas Crosbie y Olivier Schmitt<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Teor\u00eda de las relaciones entre civiles y militares en Estados Unidos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

El marco de las relaciones entre civiles y militares que se consolid\u00f3 en Estados Unidos durante la Guerra Fr\u00eda se organiz\u00f3 en torno a un problema que en su origen era un problema de teor\u00eda democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n

La l\u00f3gica era m\u00e1s o menos la siguiente. El Estado moderno necesita un ej\u00e9rcito capaz de derrotar a sus enemigos externos; ese mismo ej\u00e9rcito, precisamente por las capacidades que concentra, constituye una amenaza potencial para la autoridad civil a la que se supone que debe servir. La forma en que las sociedades democr\u00e1ticas gestionan esta tensi\u00f3n \u2014velando por que sus fuerzas armadas sean a la vez eficaces y subordinadas\u2014 es la cuesti\u00f3n fundamental a partir de la cual se desarrolla todo el \u00e1mbito. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

La dificultad relacionada con esta importante cuesti\u00f3n radica en el hecho de que las respuestas elaboradas por este campo para abordarla se han cristalizado, en las \u00faltimas seis d\u00e9cadas, en hip\u00f3tesis que hoy en d\u00eda limitan el an\u00e1lisis en lugar de esclarecerlo, y por lo tanto las opciones que los oficiales estadounidenses consideran a su disposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Los l\u00edmites de la normatividad huntingtoniana<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

La primera respuesta \u2014y la m\u00e1s influyente\u2014 fue la de Samuel Huntington.<\/p>\n\n\n\n

En The Soldier and the State <\/em>(1957), Huntington presentaba la teor\u00eda de las profesiones como la principal explicaci\u00f3n del hecho de que algunos ej\u00e9rcitos logran ser a la vez competentes y pol\u00edticamente subordinados. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> Su argumento se basaba en un ideal tipo tridimensional, tomado de la sociolog\u00eda de las profesiones: la experiencia (el monopolio de los conocimientos necesarios para gestionar la violencia), la responsabilidad (una obligaci\u00f3n interiorizada de servir al Estado, expresada en el juramento que todos los militares prestan a la Constituci\u00f3n estadounidense) y el esp\u00edritu emprendedor (una identidad colectiva regida por normas comunes de pertenencia). Cuanto m\u00e1s se acercaba un cuerpo de oficiales a este ideal, m\u00e1s se volv\u00eda, seg\u00fan la formulaci\u00f3n de Huntington, \u00abinmune a la pol\u00edtica\u00bb: un \u00abcontrapeso estabilizador en la conducci\u00f3n de la pol\u00edtica\u00bb. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Las herramientas que este marco ofrece al oficial para navegar en las relaciones entre civiles y militares son, por lo tanto, bastante m\u00ednimas: explicar, asesorar y aplicar. No se requiere nada m\u00e1s, ya que la \u00e9tica profesional es suficiente por s\u00ed sola para garantizar la subordinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

El atractivo de esta visi\u00f3n no es dif\u00edcil de entender. Ofrece una soluci\u00f3n clara a la tensi\u00f3n fundamental: un cuerpo de oficiales suficientemente profesional no necesita ser obligado a la subordinaci\u00f3n ni tentado por la autonom\u00eda. Simplemente interioriza la relaci\u00f3n adecuada con la autoridad civil como parte integrante de lo que significa ser un profesional<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Generaciones de oficiales estadounidenses se han formado en esta tradici\u00f3n huntingtoniana, que sigue configurando la concepci\u00f3n normativa que el ej\u00e9rcito estadounidense tiene de s\u00ed mismo. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n\n

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\n \n \"El\n <\/picture>\n
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, orden\u00f3 el despido del 20% de los generales de \u00abcuatro estrellas\u00bb de todos los servicios. (Imagen \u00a9 Kevin Wolf\/AP)<\/figcaption> <\/figure>\n <\/a>\n \n <\/div>\n
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\n \n \"El\n <\/picture>\n
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, se dirige a un grupo de soldados de la Guardia Nacional antes de prestar juramento, al pie del Monumento a Washington, el viernes 6 de febrero de 2026, en Washington D. C. \u00a9 AP Foto\/Kevin Wolf<\/figcaption> <\/figure>\n <\/a>\n <\/div>\n <\/div>\n \n
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El secretario de Guerra, Pete Hegseth, orden\u00f3 el despido del 20% de los generales de \u00abcuatro estrellas\u00bb de todos los servicios. (Imagen \u00a9 Kevin Wolf\/AP)<\/figcaption> <\/figure>\n \n <\/div>\n
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El secretario de Guerra, Pete Hegseth, se dirige a un grupo de soldados de la Guardia Nacional antes de prestar juramento, al pie del Monumento a Washington, el viernes 6 de febrero de 2026, en Washington D. C. \u00a9 AP Foto\/Kevin Wolf<\/figcaption> <\/figure>\n <\/div>\n <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n

El problema es que el argumento de Huntington es, como muy bien ha se\u00f1alado Peter Feaver, circular. Su razonamiento puede resumirse en la siguiente l\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9 algunos ej\u00e9rcitos logran ser a la vez eficaces y subordinados? Porque son profesionales.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 significa \u00abprofesional\u00bb? Ser experto y responsable.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfY qu\u00e9 significa ser experto y responsable? Ser eficaz y subordinado. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En otras palabras, este argumento no explica en absoluto c\u00f3mo un cuerpo de oficiales se vuelve profesional en un principio, ni qu\u00e9 sucede cuando la \u00e9tica profesional se ve sometida a presiones externas. Y lo que es m\u00e1s importante para nuestro prop\u00f3sito, no proporciona ning\u00fan recurso anal\u00edtico al oficial cuyo superior civil no act\u00faa, de hecho, de buena fe constitucional. El marco de Huntington fue dise\u00f1ado para un tipo particular de relaci\u00f3n, en la que el Estado y el cuerpo de oficiales profesionales est\u00e1n fundamentalmente orientados hacia los mismos fines. Cuando esta orientaci\u00f3n se desmorona, el marco no ofrece ninguna explicaci\u00f3n anal\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n

Risa Brooks ha demostrado que el marco de Huntington genera tres paradojas que socavan sus propias prescripciones: la identidad apol\u00edtica que impone es en s\u00ed misma una posici\u00f3n pol\u00edtica; la separaci\u00f3n de esferas que exige socava, en lugar de garantizar, un control civil eficaz; y la eficacia profesional que promete se consigue a expensas de la eficacia estrat\u00e9gica, lo que produce lo que ella denomina un \u00abagujero negro estrat\u00e9gico\u00bb en el que los consejos militares llegan a los responsables civiles tras haber sido filtrados por incentivos institucionales. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

\u00abServidores armados\u00bb: la respuesta de Feaver a Huntington<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

En el campo de los estudios sobre las relaciones entre civiles y militares, el modelo \u00abprincipal-agente\u00bb de Feaver, desarrollado en su obra Armed Servants <\/em>(2003), fue concebido expl\u00edcitamente para responder a las insuficiencias te\u00f3ricas del an\u00e1lisis de Huntington. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Abandonando la \u00e9tica profesional como variable explicativa, Feaver se basa en la teor\u00eda principal-agente para replantear las relaciones entre civiles y militares como un problema de asimetr\u00eda de informaci\u00f3n y gesti\u00f3n de incentivos. En este modelo, los agentes militares trabajan \u2014es decir, cumplen las instrucciones de su mandante civil\u2014 cuando est\u00e1n sometidos a una supervisi\u00f3n cre\u00edble y cuando el costo previsto de la sanci\u00f3n en caso de incumplimiento es suficientemente elevado. Lo evaden \u2014es decir, se apartan de las preferencias civiles mediante maniobras dilatorias, filtraciones, resistencia burocr\u00e1tica o incumplimiento puro y simple\u2014 cuando la supervisi\u00f3n es d\u00e9bil o los costos de la sanci\u00f3n son insuficientes. <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En este caso, el control civil no es el producto de una cultura profesional, sino de una concepci\u00f3n institucional: es la puesta en marcha de mecanismos de supervisi\u00f3n y reg\u00edmenes de sanciones lo que hace que el respeto de la primac\u00eda de lo civil sobre lo militar sea la opci\u00f3n racional para los agentes afectados.<\/p>\n\n\n\n

Este marco permite explicar fen\u00f3menos \u2014rivalidad entre servicios, filtraciones estrat\u00e9gicas, manipulaci\u00f3n de las evaluaciones de amenazas\u2014 que la teor\u00eda de Huntington hac\u00eda invisibles. Tambi\u00e9n tiene la ventaja de no depender de la existencia previa de lo que intenta explicar. Sin embargo, sus limitaciones son igualmente importantes.<\/p>\n\n\n\n

Literalmente, se entra en una din\u00e1mica pretoriana: no es un ej\u00e9rcito que act\u00faa contra la autoridad civil, sino un ej\u00e9rcito que act\u00faa como su correa de transmisi\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/p>Thomas Crosbie y Olivier Schmitt<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

El punto ciego de la disidencia civil<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

El modelo de Feaver se basa, en efecto, en la hip\u00f3tesis fundamental de que los responsables civiles act\u00faan en inter\u00e9s de la sociedad y son capaces de identificar correctamente c\u00f3mo utilizar la herramienta militar para garantizar la seguridad del Estado. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> Sin esta hip\u00f3tesis, toda la estructura normativa del marco se derrumba.<\/p>\n\n\n\n

El propio Feaver reconoce esta tensi\u00f3n y la resuelve afirmando, en la \u00faltima frase de Armed Servants<\/em>, que \u00abla rep\u00fablica estar\u00eda mejor servida por una obediencia insensata que por una evasi\u00f3n inteligente\u00bb. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span> Esta formulaci\u00f3n es reveladora. Feaver admite, en el fondo, que la primac\u00eda de un civil infiel a la rep\u00fablica no entra en el \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n de la teor\u00eda: por mucho da\u00f1o que pueda causar una autoridad deshonesta o transgresora, sigue siendo preferible a la alternativa de un ej\u00e9rcito que se arroga el derecho de juzgar cu\u00e1ndo merece respeto la autoridad civil.<\/p>\n\n\n\n

Esta afirmaci\u00f3n era defendible en el contexto en el que Feaver escrib\u00eda. Como principio general para la gobernanza de las relaciones entre civiles y militares en una democracia funcional, la primac\u00eda otorgada a la autoridad civil sobre el juicio militar refleja una buena comprensi\u00f3n de los riesgos que la acci\u00f3n pol\u00edtica militar ha planteado hist\u00f3ricamente. La dificultad no radica en el principio de esta primac\u00eda, sino en su aplicaci\u00f3n como hip\u00f3tesis anal\u00edtica m\u00e1s que como compromiso normativo.<\/p>\n\n\n\n

Cuando el responsable civil recompensa la lealtad ideol\u00f3gica en lugar de la competencia profesional, selecciona a oficiales que no dar\u00e1n consejos honestos y utiliza los mecanismos de control que Feaver identifica como instrumentos de control civil para imponer la conformidad partidista en lugar de la responsabilidad constitucional, el marco no solo no proporciona orientaci\u00f3n: deforma activamente la situaci\u00f3n. Lo que Feaver denomina \u00abtrabajar\u00bb se convierte, en estas condiciones, en una descripci\u00f3n de la complicidad. Lo que \u00e9l denomina \u00abevadir\u00bb se convierte, en algunos escenarios, en la \u00fanica forma disponible de autoconservaci\u00f3n institucional. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Juntos, Huntington y Feaver han desarrollado lo que podr\u00eda describirse como una alergia com\u00fan a la acci\u00f3n pol\u00edtica militar.<\/p>\n\n\n\n

Para Huntington, el compromiso pol\u00edtico de los oficiales es un s\u00edntoma de fracaso profesional: ser\u00eda una forma de contaminaci\u00f3n del ej\u00e9rcito por un mundo civil del que se supone que debe mantenerse alejado. Para Feaver, se tratar\u00eda de una forma de inter\u00e9s burocr\u00e1tico que amenazar\u00eda el control civil: el agente militar impone sus propias preferencias en detrimento de quien lo manda. Ninguno de estos dos marcos contempla la posibilidad de que el compromiso pol\u00edtico del ej\u00e9rcito pueda ser no solo inevitable, sino, en determinadas condiciones, democr\u00e1ticamente necesario. Ninguno de los dos puede teorizar sobre la situaci\u00f3n en la que la amenaza m\u00e1s importante para la gobernanza democr\u00e1tica de la rep\u00fablica no proviene de un ej\u00e9rcito demasiado ambicioso, sino de una autoridad civil que ha instrumentalizado al ej\u00e9rcito con fines antidemocr\u00e1ticos. <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Por lo tanto, lo que falta en los trabajos acad\u00e9micos existentes no es una versi\u00f3n mejorada de Huntington o una versi\u00f3n m\u00e1s sofisticada de Feaver, sino la voluntad de partir de un postulado diferente que podr\u00eda construirse a partir de tres observaciones:<\/p>\n\n\n\n