{"id":92867,"date":"2026-03-09T12:26:34","date_gmt":"2026-03-09T11:26:34","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=92867"},"modified":"2026-03-09T12:26:37","modified_gmt":"2026-03-09T11:26:37","slug":"de-iran-a-la-vigilancia-masiva-la-doble-guerra-de-palantir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/09\/de-iran-a-la-vigilancia-masiva-la-doble-guerra-de-palantir\/","title":{"rendered":"De Ir\u00e1n a la vigilancia masiva: la doble guerra de Palantir"},"content":{"rendered":"\n
Si nos lee y desea apoyar a una redacci\u00f3n joven e independiente, comprometida con la producci\u00f3n de an\u00e1lisis de actualidad, descubra\u00a0<\/em>todas nuestras ofertas para suscribirse al Grand Continent<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n Palantir no se encuentra ah\u00ed por casualidad o por simple oportunismo. La empresa fue concebida, desde el principio, como una teor\u00eda del Estado. <\/p>\n\n\n\n Cuando se fund\u00f3 en 2004, en la Am\u00e9rica del 11 de septiembre, part\u00eda de un diagn\u00f3stico preciso: los servicios de inteligencia estadounidenses hab\u00edan fallado. No por falta de informaci\u00f3n, sino porque no ten\u00edan la capacidad de relacionarla, interpretarla y tomar decisiones operativas a partir de ella. Palantir se propuso desde sus or\u00edgenes llenar ese vac\u00edo. Pero la propuesta no es s\u00f3lo t\u00e9cnica: conlleva una visi\u00f3n del poder.<\/p>\n\n\n\n Palantir es, en mi opini\u00f3n, la empresa emblem\u00e1tica del siglo XXI, tanto por las condiciones de su creaci\u00f3n como por su actividad y su articulaci\u00f3n con el poder contempor\u00e1neo. Ninguna otra empresa cristaliza con tanta precisi\u00f3n lo m\u00e1s caracter\u00edstico de este siglo: la fusi\u00f3n de la vigilancia, la guerra, el capital y la ideolog\u00eda en un solo producto.<\/p>\n\n\n\n Lo que hace Palantir concretamente es producir ontolog\u00eda \u2014volveremos sobre ello m\u00e1s adelante\u2014, es decir, reescribir el mundo real, sensible, en un lenguaje propio. Sus dos soluciones principales, Gotham y Foundry, agregan fuentes de datos heterog\u00e9neas \u2014bases de datos administrativas, informes de inteligencia, datos biom\u00e9tricos, antecedentes judiciales, geolocalizaci\u00f3n, redes sociales, etc.\u2014 para integrarlas en un panel de control unificado y legible. Foundry est\u00e1 dirigido a grandes empresas y administraciones civiles, mientras que Gotham se dirige a agencias de seguridad e inteligencia. Una tercera plataforma, AIP (Artificial Intelligence Platform), lanzada en 2023, integra los grandes modelos de lenguaje directamente en estos entornos operativos, lo que permite consultar grandes cantidades de datos que de otro modo ser\u00edan inaccesibles para un operador humano.<\/p>\n\n\n\n Palantir no vende datos, sino la capacidad de darles sentido. La diferencia es fundamental, ya que, una vez instalada en una administraci\u00f3n, Palantir lleva a cabo lo que la industria del software denomina un \u00abvendor lock-in\u00bb: se convierte en un proveedor del que ya no se puede prescindir.<\/p>\n\n\n\n En este caso, no porque sus competidores sean menos buenos, sino porque se ha convertido en propietaria de la propia inteligibilidad de las decisiones. <\/p>\n\n\n\n Sus sistemas se integran en los procedimientos internos, y esta dependencia crea un poder discreto pero real. En 2017, cuando la polic\u00eda de Nueva York quiso rescindir su contrato con Palantir, la empresa record\u00f3 que era la propietaria de la tecnolog\u00eda, es decir, de la capacidad de leer e interpretar las decisiones asistidas por ordenador. Lo mismo ocurri\u00f3 en Francia, cuando la DGSI, en el momento de los atentados de 2015, firm\u00f3 con Palantir. En aquel momento, Patrick Calvar, jefe de los servicios de inteligencia interior, explic\u00f3 que se trataba de una soluci\u00f3n temporal. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, el Ministerio del Interior acaba de renovar el contrato por tercera vez, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores felicita a Peter Thiel cuando este \u00faltimo visita Francia el pasado mes de enero.<\/p>\n\n\n\n No somos los \u00fanicos cautivos. En la Uni\u00f3n Europea, este mecanismo de dependencia ha producido dos respuestas opuestas: la resistencia o la vasallizaci\u00f3n forzada.<\/p>\n\n\n\n En Alemania, la protesta ha adoptado una forma jur\u00eddicamente ambiciosa. En julio de 2025, una asociaci\u00f3n de defensa de las libertades p\u00fablicas, la Gesellschaft f\u00fcr Freiheitsrechte, present\u00f3 una denuncia constitucional contra el uso del software VeRA \u2014la versi\u00f3n b\u00e1vara de Gotham\u2014 respaldada por una petici\u00f3n con m\u00e1s de 250.000 firmas. El Chaos Computer Club, la asociaci\u00f3n de hackers m\u00e1s antigua de Europa, que apoya el procedimiento, resume el tema con una precisi\u00f3n que se aplica a todos los pa\u00edses afectados: la polic\u00eda se vuelve \u00abdependiente durante a\u00f1os de un software deliberadamente opaco\u00bb. <\/p>\n\n\n\n Lo que el mercado compra no es un balance, sino una promesa escatol\u00f3gica. La idea de que Palantir ser\u00e1 el sistema nervioso del pr\u00f3ximo orden mundial.<\/p>OLIVIER TESQUET<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En el Reino Unido ocurre lo contrario: hoy hay 34 contratos entre Palantir y el Estado brit\u00e1nico, desde la disuasi\u00f3n nuclear hasta las tecnolog\u00edas policiales, por m\u00e1s de 650 millones de libras esterlinas, lo que lo convierte en el mayor cliente de Palantir despu\u00e9s del Gobierno estadounidense. Las \u00abpuertas giratorias\u00bb funcionan a pleno rendimiento, con la contrataci\u00f3n de antiguos altos funcionarios del Ministerio de Defensa y visitas oficiales organizadas por intermediarios como el exembajador Peter Mandelson, cuya empresa de consultor\u00eda representaba a Palantir y que desde entonces ha sido detenido en relaci\u00f3n con el caso Epstein<\/a>. Dos pa\u00edses, dos informes sobre el mismo producto, pero en ambos casos lo que est\u00e1 en juego es el vendor lock-in<\/em>. Ese es el verdadero producto, y no es casualidad. No lo olvidemos, porque lo ha dejado claro en su libro De cero a uno<\/em>: Thiel es un ferviente defensor de los monopolios.<\/p>\n\n\n\n Es precisamente por esta raz\u00f3n por la que Palantir es tan importante en la empresa de cambio de r\u00e9gimen liderada por la administraci\u00f3n Trump.<\/p>\n\n\n\n El objetivo del DOGE o del ICE no es simplemente burocr\u00e1tico: es trasladar el poder coercitivo del Estado estadounidense a una arquitectura privatizada y algor\u00edtmica.<\/p>\n\n\n\n En el bricolaje tecnofascista de la administraci\u00f3n Trump, Palantir no impone tanto una ideolog\u00eda desde fuera. Por el contrario, se trata de la infraestructura m\u00e1s coherente con el ejercicio del poder tecnofascista. Hace unos a\u00f1os, durante una sesi\u00f3n de preguntas y respuestas en Reddit, un internauta bromista le pregunt\u00f3 a Peter Thiel si Palantir era una fachada de la CIA, en referencia al fondo de inversi\u00f3n de la agencia, In-Q-Tel, que la ayud\u00f3 en sus inicios. Thiel respondi\u00f3 que era al rev\u00e9s: la CIA era una fachada de Palantir. Era algo m\u00e1s que una broma.<\/p>\n\n\n\n Palantir sali\u00f3 a bolsa en septiembre de 2020, en un contexto revelador en varios aspectos.<\/p>\n\n\n\n Opt\u00f3 por una cotizaci\u00f3n directa (una DPO, Direct Public Offering<\/em>) en lugar de una salida a bolsa cl\u00e1sica mediante una OPI. Esta elecci\u00f3n t\u00e9cnica no es balad\u00ed: permite evitar a los bancos de inversi\u00f3n como intermediarios, mantener un control m\u00e1ximo sobre la estructura accionarial y acceder a los mercados p\u00fablicos sin diluir el poder de los fundadores. Esto es coherente con la filosof\u00eda de Thiel, que siempre ha considerado a Wall Street como una instituci\u00f3n parasitaria, \u00fatil como palanca, pero no como socio.<\/p>\n\n\n\n El momento tambi\u00e9n es muy significativo. 2020 es el a\u00f1o del Covid y de los contratos gubernamentales masivos en materia de salud p\u00fablica. Palantir consigue, en particular, un contrato con el NHS brit\u00e1nico para gestionar los datos de la pandemia, lo que ha suscitado una considerable controversia que a\u00fan hoy no se ha apaciguado. Tambi\u00e9n es el a\u00f1o en que los valores tecnol\u00f3gicos se disparan, impulsados por la desmaterializaci\u00f3n forzada de la econom\u00eda mundial. Palantir se subi\u00f3 a esta ola y aprovech\u00f3 la controvertida reputaci\u00f3n que hab\u00eda cultivado cuidadosamente desde sus inicios, presente incluso en su nombre, inspirado en el universo de El se\u00f1or de los anillos<\/em>: la de una empresa que sabe cosas que los dem\u00e1s no saben.<\/p>\n\n\n\n En el momento de su salida a bolsa, su valoraci\u00f3n alcanz\u00f3 unos 15.000 millones de d\u00f3lares. Hoy se acerca a los 400.000 millones. Este vertiginoso despegue, que convierte a Palantir en una de las empresas mejor valoradas del sector de la defensa, por delante de industriales hist\u00f3ricos como Lockheed Martin o Raytheon, es dif\u00edcil de explicar s\u00f3lo con los indicadores financieros. Palantir seguir\u00e1 registrando p\u00e9rdidas hasta 2023 y sus ingresos, aunque est\u00e1n creciendo, siguen siendo modestos en comparaci\u00f3n con su capitalizaci\u00f3n. Lo que el mercado compra no es un balance, sino una promesa escatol\u00f3gica. La idea de que Palantir ser\u00e1 el sistema nervioso del pr\u00f3ximo orden mundial.<\/p>\n\n\n\n\n S\u00ed, aunque se presente voluntariamente bajo el disfraz del pragmatismo t\u00e9cnico.<\/p>\n\n\n\n Alex Karp la formula con una franqueza a veces desconcertante. En su libro The Technological Republic<\/em>, publicado a principios de 2025, desarrolla una tesis que merece ser tomada en serio, sobre todo en el contexto de la guerra de Ir\u00e1n<\/a>: las democracias occidentales estar\u00edan perdiendo la guerra tecnol\u00f3gica contra sus adversarios autoritarios, no por falta de talento, sino por falta de voluntad. Seg\u00fan Karp, los ingenieros de Silicon Valley habr\u00edan desarrollado una alergia al poder del Estado y lo militar, lo que les har\u00eda colectivamente incapaces de poner su genio al servicio de la supervivencia de Occidente. Karp lo dice con una franqueza abrasiva: toda una generaci\u00f3n de ingenieros prodigiosos ha dedicado su genio a dise\u00f1ar aplicaciones de reparto de comida e interfaces para compartir fotos, movilizando miles de millones de d\u00f3lares y legiones de mentes brillantes para satisfacer, seg\u00fan \u00e9l, \u00ablos caprichos de la cultura capitalista tard\u00eda\u00bb, mientras que sus predecesores construyeron la bomba at\u00f3mica e Internet. Para \u00e9l, el apoyo de Silicon Valley a la causa nacional, que era evidente tras la Segunda Guerra Mundial, se ha evaporado en favor de una c\u00f3moda postura de retirada: \u00bfpor qu\u00e9 arriesgarse a la desaprobaci\u00f3n de los amigos trabajando para el ej\u00e9rcito cuando eludir la responsabilidad se considera \u00e9tico? Seg\u00fan Karp, se trata tanto de una deserci\u00f3n moral como de un error estrat\u00e9gico. Palantir ser\u00eda el ant\u00eddoto: una empresa que asume plenamente la articulaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda y el poder soberano.<\/p>\n\n\n\n Este discurso, cuyos t\u00e9rminos podr\u00edan cuestionarse hist\u00f3ricamente, tiene una doble funci\u00f3n. Karp es fil\u00f3sofo de formaci\u00f3n \u2014defendi\u00f3 su tesis en la Universidad Goethe de Fr\u00e1ncfort, en la \u00f3rbita intelectual de Habermas, cuya teor\u00eda de la crisis de legitimidad invoca para justificar su tesis central: las democracias occidentales perder\u00e1n su credibilidad si no logran garantizar el crecimiento y la seguridad\u2014. La paradoja es sabrosa: se apoya en Habermas para llegar a una apolog\u00eda de la raz\u00f3n de Estado algor\u00edtmica. Pero el discurso tambi\u00e9n es profundamente estrat\u00e9gico. Al posicionarse como defensor de la civilizaci\u00f3n occidental frente a adversarios que \u00abno se detendr\u00e1n a debatir los m\u00e9ritos de las tecnolog\u00edas de uso militar\u00bb, Palantir se vuelve pol\u00edticamente inatacable y comercialmente irresistible para cualquier gobierno que no quiera parecer ingenuo frente a China o Rusia. La ideolog\u00eda es, por tanto, indisociable del modelo de negocio.<\/p>\n\n\n\n Lo que se puede decir con m\u00e1s precisi\u00f3n sobre esta ideolog\u00eda es que se basa en una concepci\u00f3n profundamente schmittiana de la pol\u00edtica: hay amigos, hay enemigos, y la tecnolog\u00eda tiene la funci\u00f3n de distinguirlos. Karp no cita a Schmitt, pero la estructura de pensamiento es id\u00e9ntica. Eso es exactamente lo que hacen los programas inform\u00e1ticos de Palantir: identificar, clasificar y priorizar objetivos. El producto es la materializaci\u00f3n de la doctrina.<\/p>\n\n\n\n Hay una dimensi\u00f3n de Palantir que se subestima porque parece superficial: su deliberada transformaci\u00f3n en marca cultural.<\/p>\n\n\n\n En septiembre de 2025, Palantir lanz\u00f3 una l\u00ednea de merchandising<\/em> \u2014pantalones cortos, gorras, camisetas\u2014 en una estrategia abiertamente impulsada por Eliano Younes, su responsable de compromiso estrat\u00e9gico, que simplemente public\u00f3: \u00abPalantir es una marca de estilo de vida\u00bb. Los pedidos llegan acompa\u00f1ados de una nota firmada por Karp: \u00abGracias por su dedicaci\u00f3n a Palantir y a nuestra misi\u00f3n de defender Occidente. El futuro pertenece a aquellos que creen y construyen. Y nosotros construimos para dominar\u00bb. Entre los productos disponibles hay, por ejemplo, una camiseta que lo representa con gafas de sol y la palabra \u00abDominate\u00bb impresa en la espalda. Made in USA<\/em>, por supuesto, y agotada en pocos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n Lo m\u00e1s llamativo es que Palantir no vende nada m\u00e1s al p\u00fablico en general. Por definici\u00f3n, sus plataformas est\u00e1n reservadas a gobiernos y multinacionales. Sin embargo, mantiene una comunidad de fans en Reddit, que siguen a la empresa como si fuera su equipo deportivo favorito. Comentan sus contratos y celebran sus subidas en bolsa. Su director t\u00e9cnico, Shyam Sankar, tambi\u00e9n recauda fondos para Founders Films, una productora cinematogr\u00e1fica con sede en Dallas, que pretende ofrecer pel\u00edculas sobre el \u00abexcepcionalismo estadounidense\u00bb, ya sea contando el asesinato del general iran\u00ed Qassem Soleimani o una adaptaci\u00f3n en tres partes de Atlas Shrugged<\/em>, la biblia libertaria de Ayn Rand\u2026 <\/p>\n\n\n\n Todos estos motivos recuerdan a los carteles Support Our Troops<\/em> (Apoyemos a nuestras tropas) que proliferaban en los jardines estadounidenses durante la guerra de Irak: Palantir se ha convertido en un referente cultural, una gram\u00e1tica del poder, independientemente de cualquier relaci\u00f3n comercial directa. Es Gramsci aplicado a Silicon Valley: construir una hegemon\u00eda cultural en torno a una visi\u00f3n del mundo incluso antes de que esa visi\u00f3n se imponga institucionalmente. En este sentido, Palantir es una empresa \u00abmetapol\u00edtica\u00bb: no se contenta con equipar al Estado, sino que formatea su imaginario.<\/p>\n\n\n\n La ideolog\u00eda se basa en una concepci\u00f3n profundamente schmittiana de la pol\u00edtica: hay amigos, hay enemigos, y la tecnolog\u00eda tiene la funci\u00f3n de distinguirlos.<\/p>OLIVIER TESQUET<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La palabra merece que nos detengamos en ella, porque no ha sido elegida al azar. Tambi\u00e9n se trata de una forma de captaci\u00f3n simb\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n En filosof\u00eda, la ontolog\u00eda se pregunta sobre la naturaleza del ser: qu\u00e9 existe, c\u00f3mo existe y seg\u00fan qu\u00e9 categor\u00edas se puede describir. Cuando Palantir nombra as\u00ed uno de sus productos, lanzado en 2021 para su plataforma Foundry, no se trata de filosof\u00eda de sal\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Reivindica algo mucho m\u00e1s radical: la capacidad de definir lo que existe en el mundo de una organizaci\u00f3n y, por lo tanto, lo que se puede ver, tratar y decidir.<\/p>\n\n\n\n En concreto, Ontology de Palantir es una capa de software que modela los objetos del mundo real \u2014una persona, un veh\u00edculo, un evento, una transacci\u00f3n financiera\u2014 y las relaciones entre ellos, en un lenguaje unificado e interoperable. Permite que sistemas de informaci\u00f3n heterog\u00e9neos, que antes no se comunicaban entre s\u00ed, compartan una misma representaci\u00f3n de la realidad. Para una administraci\u00f3n militar, esto significa que la inteligencia humana, los datos satelitales, los flujos de comunicaci\u00f3n interceptados y las bases de datos log\u00edsticas pueden consultarse de repente juntos, en tiempo real, en una \u00fanica interfaz.<\/p>\n\n\n\n Lo que est\u00e1 en juego aqu\u00ed va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la proeza t\u00e9cnica: al definir las categor\u00edas en las que se debe describir la realidad para que sea procesable algor\u00edtmicamente, Palantir ejerce un poder constituyente sobre la realidad de sus clientes. No se limita a procesar datos: decide qu\u00e9 cuenta como dato, qu\u00e9 cuenta como amenaza, qu\u00e9 cuenta como objetivo. En este sentido, el nombre delata su ambici\u00f3n: cosificar el mundo y reescribirlo en un lenguaje propio.<\/p>\n\n\n\n La dimensi\u00f3n pol\u00edtica de esta elecci\u00f3n se vuelve vertiginosa cuando se aplica al \u00e1mbito represivo. Cuando el ICE utiliza las herramientas de Palantir para rastrear a los indocumentados, no es una base de datos la que funciona, sino una divisi\u00f3n del mundo social en categor\u00edas operativas: lo regular y lo irregular, el ciudadano y el indeseable. Estas categor\u00edas no son neutras; son el producto de decisiones pol\u00edticas codificadas en un software, invisibilizadas por su forma t\u00e9cnica y, por lo tanto, sustra\u00eddas a cualquier debate democr\u00e1tico. Y cuando el sistema se equivoca \u2014algo que ning\u00fan software puede evitar\u2014, el error tambi\u00e9n queda codificado en el software, ya que, por definici\u00f3n, es invisible. El poder del sistema radica precisamente en que hace que sus propios fallos sean ilegibles.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, hay que recordar que el ICE no es una invenci\u00f3n de Trump. La agencia fue creada por George W. Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Pero durante el segundo mandato de Trump, se transform\u00f3 para convertirse en el brazo armado de una pol\u00edtica de deportaci\u00f3n masiva asumida, dotada de medios considerablemente reforzados y, sobre todo, de una infraestructura tecnol\u00f3gica que cambia radicalmente su escala. Ah\u00ed es donde entra en juego Palantir. El hist\u00f3rico contrato, firmado bajo el mandato de Obama, se llama FALCON. Desarrollado por Palantir para el ICE desde 2014, se ha ampliado enormemente bajo el mandato de Trump. FALCON agrega datos procedentes de fuentes extremadamente heterog\u00e9neas: expedientes de detenci\u00f3n, antecedentes judiciales, datos biom\u00e9tricos, informaci\u00f3n sobre veh\u00edculos, registros telef\u00f3nicos, redes sociales, bases de datos de otras agencias federales y locales.<\/p>\n\n\n\n Permite a un agente del ICE construir en pocos minutos un retrato completo de una persona, localizar a sus familiares, identificar sus h\u00e1bitos de desplazamiento y planificar una detenci\u00f3n. Esto se percibe en las declaraciones de los agentes ante los tribunales: sin estas herramientas, los agentes del ICE se ven obligados a improvisar, como han demostrado varios v\u00eddeos virales de detenciones fallidas en Los \u00c1ngeles o Chicago.<\/p>\n\n\n\n M\u00e1s recientemente, Palantir ha desarrollado ImmigrationOS, dise\u00f1ado espec\u00edficamente para coordinar todo el ciclo de expulsi\u00f3n, desde la identificaci\u00f3n hasta la deportaci\u00f3n. Mientras que FALCON agrega datos para localizar a personas, ImmigrationOS pretende gestionar el proceso de principio a fin, exactamente como un sistema operativo \u2014un OS\u2014 aplicado a una poblaci\u00f3n. El producto a\u00fan no est\u00e1 plenamente operativo, pero su nombre por s\u00ed solo dice algo que FALCON a\u00fan ocultaba tras un acr\u00f3nimo burocr\u00e1tico: la inmigraci\u00f3n tratada como un simple problema de optimizaci\u00f3n de software.<\/p>\n\n\n\n Lo que hace que el sistema sea especialmente temible \u2014y especialmente preocupante\u2014 es su capacidad para eludir las ciudades santuario.<\/p>\n\n\n\n Estos municipios, a menudo dem\u00f3cratas, hab\u00edan tomado la decisi\u00f3n pol\u00edtica de no cooperar activamente con el ICE, neg\u00e1ndose a compartir sus bases de datos locales. Sin embargo, FALCON permite reconstruir la informaci\u00f3n que falta cruzando otras fuentes, lo que hace que esta resistencia institucional sea en gran medida ineficaz. Las redadas del verano de 2025 en California, que contribuyeron a desencadenar disturbios en Los \u00c1ngeles, sacaron a la luz este dispositivo hasta entonces discreto. Tambi\u00e9n recordaron una realidad: no son s\u00f3lo los agentes federales quienes deciden las expulsiones, sino un algoritmo patentado, dise\u00f1ado por una empresa que cotiza en bolsa, cuyos criterios de selecci\u00f3n no est\u00e1n sujetos a ning\u00fan control democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n El director del ICE, Todd Lyons, resumi\u00f3 la ambici\u00f3n del dispositivo con una f\u00f3rmula escalofriante: quiere convertir su agencia en un \u00abAmazon Prime de seres humanos\u00bb. Lo que deber\u00eda haber sido una analog\u00eda infamante se reivindica como una raz\u00f3n social. La l\u00f3gica es la de la cadena log\u00edstica aplicada al ser humano: identificar, localizar, recoger, entregar. Y esta l\u00f3gica tiene ahora su arquitectura f\u00edsica, ya que el ICE est\u00e1 comprando masivamente almacenes que pretende convertir en centros de detenci\u00f3n. Estos edificios me recuerdan a otra infraestructura que prolifera por todo Estados Unidos: los centros de datos. En un caso se almacenan datos. En el otro, cuerpos. Inmediatamente nos viene a la mente lo que el historiador Johann Chapoutot ha demostrado sobre el nazismo: el horror no procede de la desmesura, sino de la racionalizaci\u00f3n administrativa. La investigadora italiana Francesca Bria habla por su parte de Authoritarian Stack<\/em>, la acumulaci\u00f3n de capas t\u00e9cnicas y log\u00edsticas que, tomadas por separado, parecen corresponder a la simple gesti\u00f3n, pero cuya integraci\u00f3n produce una infraestructura de encierro total: algor\u00edtmica por un lado, f\u00edsica por otro. Lo que cambia con Trump es que esta l\u00f3gica se asume ahora plenamente, casi se reivindica, en el coraz\u00f3n de la mayor democracia del mundo, o de lo que queda de ella.<\/p>\n\n\n\n Palantir se ha convertido en un marcador cultural, una gram\u00e1tica del poder, independientemente de cualquier relaci\u00f3n comercial directa.<\/p>OLIVIER TESQUET<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Gaza y Ucrania son los dos escenarios en los que Palantir es m\u00e1s visible fuera de Estados Unidos, pero ilustran dos l\u00f3gicas bastante diferentes.<\/p>\n\n\n\n En Ucrania, Palantir est\u00e1 presente desde el comienzo de la invasi\u00f3n rusa. Alex Karp viaj\u00f3 a Kiev, fue recibido por Zelenski, y la empresa proporcion\u00f3 sus plataformas \u2014en particular Gotham\u2014 a las fuerzas armadas ucranianas para la inteligencia, la planificaci\u00f3n operativa y la artiller\u00eda de precisi\u00f3n. Es un ejemplo cl\u00e1sico de lo que Palantir considera su misi\u00f3n civilizacional: poner el poder de la IA al servicio de las democracias occidentales contra sus adversarios autoritarios. Desde este punto de vista, la guerra en Ucrania ha sido un escaparate comercial extraordinario para Karp. Ha permitido a Palantir demostrar en condiciones reales la eficacia de sus sistemas y ganar una credibilidad operativa que ninguna demostraci\u00f3n comercial habr\u00eda podido producir. No es exagerado decir que Ucrania ha sido para Palantir lo que la guerra del Golfo fue para la industria de defensa estadounidense en la d\u00e9cada de 1990: un laboratorio a gran escala y un argumento de venta. Sin embargo, este escaparate tiene sus l\u00edmites. Desde el regreso de Trump al poder, Palantir se encuentra atrapada entre sus contratos ucranianos y su creciente alineamiento con una administraci\u00f3n Trump que desea negociar con Mosc\u00fa. Karp sigue apoyando p\u00fablicamente a Kiev, pero la tensi\u00f3n es real. La \u00abdefensa de Occidente\u00bb se resquebraja cuando el propio Occidente cambia de bando.<\/p>\n\n\n\n Gaza es un asunto mucho m\u00e1s turbio. Palantir lleva varios a\u00f1os proporcionando herramientas al ej\u00e9rcito israel\u00ed, y las revelaciones sobre el uso de sistemas de IA en la conducci\u00f3n de operaciones militares israel\u00edes han sacado a la luz una realidad que la empresa prefiere no detallar. Los sistemas conocidos como Gospel y Lavender son herramientas de generaci\u00f3n automatizada de objetivos, que producen recomendaciones de objetivos militares a un ritmo y una escala que ning\u00fan analista humano podr\u00eda igualar. Investigaciones period\u00edsticas, en particular del medio de comunicaci\u00f3n israel\u00ed-palestino +972, han documentado c\u00f3mo estos sistemas contribuyen a una l\u00f3gica de ataque masivo, en la que el umbral de tolerancia a los da\u00f1os colaterales se ha elevado algor\u00edtmicamente. Gospel y Lavender son sistemas desarrollados internamente por la unidad 8.200 del ej\u00e9rcito israel\u00ed y, como tales, no son productos de Palantir, pero esta distinci\u00f3n no basta para eximir de responsabilidad a la empresa. <\/p>\n\n\n\n Lo que Palantir proporciona al ej\u00e9rcito israel\u00ed es la capa de infraestructura sobre la que pueden funcionar estos sistemas. Puede que Palantir no designe directamente los objetivos, pero construye el entorno cognitivo en el que se designan.<\/p>\n\n\n\n\u00bfPor qu\u00e9 Palantir se ha convertido hoy en una empresa clave en el proyecto trumpista de cambio de r\u00e9gimen en Estados Unidos?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 hace Palantir concretamente?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 es lo que hace que los servicios que ofrece sean tan singulares hoy?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfEn qu\u00e9 contexto sali\u00f3 a bolsa la empresa?<\/h3>\n\n\n\n
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\n <\/picture>\n \u00bfExiste una ideolog\u00eda expl\u00edcita de Palantir?<\/h3>\n\n\n\n
Palantir se reivindica ahora como una \u00abmarca de estilo de vida\u00bb. \u00bfQu\u00e9 dice esto de su estrategia?<\/h3>\n\n\n\n
En el centro de la misi\u00f3n de Palantir, usted ha mencionado el concepto de ontolog\u00eda. \u00bfDe qu\u00e9 se trata?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 papel desempe\u00f1a Palantir en la represi\u00f3n en Estados Unidos con el ICE?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfDe qu\u00e9 se trata?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfY fuera de Estados Unidos?<\/h3>\n\n\n\n
En el contexto de la guerra en Ir\u00e1n, el conflicto entre Anthropic y el Pent\u00e1gono radicaliza la cuesti\u00f3n de la responsabilidad infraestructural en torno a Palantir\u2026 <\/h3>\n\n\n\n