{"id":92675,"date":"2026-03-06T19:24:59","date_gmt":"2026-03-06T18:24:59","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=92675"},"modified":"2026-03-06T19:25:03","modified_gmt":"2026-03-06T18:25:03","slug":"el-momento-europeo-por-un-impulso-eurogaullista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/06\/el-momento-europeo-por-un-impulso-eurogaullista\/","title":{"rendered":"El momento europeo: por un impulso eurogaullista"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofertas-suscripcion\/\"><em>El Grand Continent<\/em><\/a><em>\u00a0lanza una nueva serie, abriendo sus p\u00e1ginas a textos de fondo firmados por las principales personalidades que han anunciado su candidatura a las elecciones presidenciales francesas de 2027.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En este momento geopol\u00edtico, es indispensable conocer las posiciones sobre las cuestiones europeas e internacionales de los responsables pol\u00edticos que pretenden desempe\u00f1ar un papel estructurante en las elecciones m\u00e1s importantes de los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Para poder juzgarlos, estas piezas de doctrina, publicadas en libre acceso, se ponen a disposici\u00f3n del debate p\u00fablico.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Las posiciones adoptadas por estas personalidades no comprometen a la redacci\u00f3n independiente de la revista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Europa, a partir de ahora, tendr\u00e1 que luchar por su supervivencia pol\u00edtica. Sus enemigos consideran que puede derrumbarse sin ruido, por la fragmentaci\u00f3n, la impotencia, la p\u00e9rdida de confianza y el cansancio moral.<\/p>\n\n\n\n<p>Este riesgo no es abstracto. Ya est\u00e1 presente en la forma en que el mundo nos habla, en la forma en que nuestros adversarios nos ponen a prueba o en la forma en que nuestros propios aliados empiezan a negociar con nosotros como se negocia con un sat\u00e9lite del Imperio o con una parte de una zona de influencia \u2014y ya no con una comunidad de destino, el mayor mercado, la comunidad pol\u00edtica m\u00e1s antigua y la mayor potencia normativa del mundo\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitamos un nuevo m\u00e9todo para desbloquear Europa. Estoy convencido de que ese m\u00e9todo es un Consejo de Seguridad Europeo que garantice un motor de soberan\u00eda en torno a nuevas pol\u00edticas armonizadas, articulando entre s\u00ed las pol\u00edticas nacionales en torno a principios de cooperaci\u00f3n, interoperabilidad, mutualizaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La brutalidad del momento europeo<\/h2>\n\n\n\n<p>En 2025 se produjo un \u00abmomento M\u00fanich\u00bb: nos enteramos de que la nueva Am\u00e9rica hab\u00eda decidido intervenir para cambiar los reg\u00edmenes democr\u00e1ticos europeos en nombre de una visi\u00f3n ideol\u00f3gica iliberal e identitaria. El <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/02\/14\/cambio-de-regimen-el-discurso-completo-de-j-d-vance-en-munich\/\">discurso de J. D. Vance<\/a> en la Conferencia de Seguridad de M\u00fanich de 2025 fue claro: Europa ya no ser\u00eda s\u00f3lo un socio, sino que se convertir\u00eda en un terreno de misi\u00f3n ideol\u00f3gica y un sujeto a reeducar. Con su proyecto cosmopolita y democr\u00e1tico, la Uni\u00f3n constituye para la nueva Am\u00e9rica una amenaza particular, una alternativa civilizacional que hay que eliminar.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego vino el \u00abMomento Davos\u00bb en 2026, que nos oblig\u00f3 a admitir, a nosotros los europeos, que Am\u00e9rica, tras d\u00e9cadas de distanciamiento progresivo, se hab\u00eda alejado radicalmente de la visi\u00f3n secular de nuestra alianza transatl\u00e1ntica, iniciada en las trincheras de la segunda batalla del Marne. Ahora asum\u00eda abiertamente chantajear a sus aliados y reclamar la anexi\u00f3n de sus territorios.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos convencernos, con humildad y responsabilidad, de que ya s\u00f3lo podemos contar con nosotros mismos. Este es el reto que nos plantea este Momento Europeo. La propia existencia del proyecto europeo se ve hoy amenazada, desde su cohesi\u00f3n y unidad en el interior hasta su poder y ejemplaridad en el exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser \u00abunidos en la diversidad\u00bb es un bonito programa. Con demasiada frecuencia, hemos olvidado convertirlo en realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por fin vivimos un \u00abmomento Ir\u00e1n\u00bb con el inicio de los bombardeos masivos de Israel y Estados Unidos sobre el pa\u00eds, con el fin de lograr un cambio de r\u00e9gimen y la destrucci\u00f3n del programa nuclear y bal\u00edstico.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta guerra, Francia \u00abno ha sido avisada ni implicada\u00bb. Alemania rechaza la responsabilidad de los ataques y los Estados europeos reaccionan de forma dispersa, sin principios, sin claridad, dej\u00e1ndose llevar por la deriva sin fin del caos mundial deseado por Donald Trump. Espa\u00f1a est\u00e1 amenazada con un embargo por parte de Estados Unidos por haber recordado que esta guerra viola el derecho internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad de Europa no es s\u00f3lo la servidumbre, sino la ausencia de deseo de independencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pudimos creer que el despertar europeo hab\u00eda comenzado. Lamentablemente, hasta la fecha, se trata sobre todo de una nana.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres adicciones colectivas nos impiden hoy levantarnos y avanzar. En la era de los nuevos \u00abtratados desiguales\u00bb, hemos optado por la \u00abpaz del opio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Es hora de reconocer que existe una adicci\u00f3n a la sumisi\u00f3n en nuestro continente. Algunos l\u00edderes pol\u00edticos, intelectuales o responsables militares tienen este reflejo: expresan claramente su miedo a la independencia. Sostienen que la independencia es sin\u00f3nimo de inseguridad. Nos dicen que la dependencia de Estados Unidos es nuestra independencia frente a Rusia o China.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se suma una adicci\u00f3n a los grandes proyectos de integraci\u00f3n, que se supone que garantizan que la bicicleta europea siga manteni\u00e9ndose en pie mientras es arrastrada por la velocidad del progreso. Estos proyectos, como NextGenerationEU o la Uni\u00f3n del Ahorro y la Inversi\u00f3n, buscan de diferentes maneras un efecto impulsor que, lamentablemente, es cada vez m\u00e1s d\u00e9bil.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, existe una adicci\u00f3n a las crisis. Durante los veinte a\u00f1os que los grandes proyectos de integraci\u00f3n han estado estancados, ha sido la gesti\u00f3n de las crisis la que ha asegurado la \u00abtransici\u00f3n a Europa\u00bb. Ah\u00ed es donde el Consejo Europeo ha encontrado la forma de una forma intergubernamental de \u00abcumbres de \u00faltima oportunidad\u00bb que dan lugar a acuerdos casi trumpistas que encuentran un compromiso entre los intereses nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy hay se\u00f1ales positivas. Se alzan voces para defender los motores de aceleraci\u00f3n del proyecto europeo, como el proyecto de la Europa de los Seis que forma un n\u00facleo de vanguardia, promovido por el ministro alem\u00e1n Lars Klingbeil. Pero estos proyectos quedar\u00e1n en papel mojado si no establecen una ambici\u00f3n clara: la de una soberan\u00eda europea basada en el refuerzo de las soberan\u00edas nacionales, en la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas sectoriales claras y en enfoques estrat\u00e9gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero quiz\u00e1s tambi\u00e9n sea necesario un impulso de orgullo europeo. Tenemos un modelo que defender y una identidad que mantener viva. Tenemos un mensaje de equilibrio para el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Llevamos dentro un proyecto de equilibrio pol\u00edtico que es la respuesta al proyecto imperial, porque toda la lecci\u00f3n de la historia europea est\u00e1 ah\u00ed: \u00abNunca m\u00e1s imperios\u00bb. Nuestra defensa del Estado-naci\u00f3n es decisiva para muchos pa\u00edses del Sur que esperan que tomemos la palabra y organicemos la alternativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nos preocupa el equilibrio planetario y, aunque hoy estamos retrocediendo en nuestros compromisos, siempre hemos estado a la vanguardia de la lucha contra el calentamiento global y por la restauraci\u00f3n de la biodiversidad, tanto en el \u00e1mbito diplom\u00e1tico como en la pr\u00e1ctica. Nos corresponde a nosotros demostrar al mundo que la pol\u00edtica de cero emisiones netas es realmente posible y que supondr\u00e1 un progreso para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n defendemos un proyecto de equilibrio social mediante la aplicaci\u00f3n de una protecci\u00f3n social s\u00f3lida y ampliamente distribuida, asociada a una democracia econ\u00f3mica y social innovadora, a universidades basadas en una gran libertad acad\u00e9mica, un Estado de derecho s\u00f3lido y una regulaci\u00f3n al servicio de la salud de los ciudadanos y los consumidores. No hundamos nuestras mayores fortalezas imitando las agendas de desregulaci\u00f3n generalizada procedentes del otro lado del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario actuar, y hay tres elementos vitales que deben redefinirse fundamentalmente: la soberan\u00eda, la seguridad y la unidad. En otras palabras: nuestra capacidad de elegir, nuestra capacidad de proteger, nuestra capacidad de perdurar.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas tres palabras s\u00f3lo tienen sentido si se plasman en realidades concretas. La soberan\u00eda no es una bandera: es una red, un entrelazamiento entre cadenas de producci\u00f3n, de decisi\u00f3n, de financiaci\u00f3n, de tecnolog\u00edas, de infraestructuras y de competencias. Como en cualquier sistema, como en cualquier red, como en cualquier mecanismo coherente e interdependiente, cuando un solo eslab\u00f3n es fr\u00e1gil, el conjunto es vulnerable.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo se responde a este diagn\u00f3stico con una f\u00f3rmula: bastar\u00eda con una Europa m\u00e1s fuerte. Hoy, todo el mundo quiere una Europa m\u00e1s fuerte, pero nadie da el mismo significado a ese poder. Es precisamente esta divergencia la que nos impide actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Para algunos, el poder europeo ser\u00eda la simple suma de las soberan\u00edas individuales de los Estados miembros, que se supone que maximiza la soberan\u00eda de todos. Es la l\u00f3gica soberanista. Entiendo su significado y el necesario orgullo que cada pa\u00eds obtiene de la identidad resultante de su historia, su filosof\u00eda y su singularidad pol\u00edtica. Pero, en realidad, s\u00f3lo conduce a la competencia y al debilitamiento mutuo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomemos como ejemplo el caso del caza del futuro, el SCAF, o el de la estrategia espacial europea: la yuxtaposici\u00f3n se resume en un juego de suma cero, o incluso negativa. Y este soberanismo, si se convierte en sin\u00f3nimo de repliegue nacional, se transforma en un caballo de Troya: abre brechas a todos los impulsos imperialistas rusos, chinos o estadounidenses, porque entonces basta con hablar con cada uno por separado para disolver el conjunto. Porque basta con lanzarse sobre un pa\u00eds fr\u00e1gil, descontento y de peque\u00f1as dimensiones para hacer tambalearse a todo el conjunto europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los dem\u00e1s, los federalistas, la unificaci\u00f3n ser\u00eda el modelo y la respuesta a todo. Estos han interpretado el objetivo de una \u00abuni\u00f3n cada vez m\u00e1s estrecha\u00bb como la marcha forzada hacia una Europa de talla \u00fanica. Tras el mercado \u00fanico, tras la moneda \u00fanica, tras el intento de establecer una gobernanza \u00fanica con el Tratado Constitucional Europeo, tras los esfuerzos infructuosos por conseguir un presupuesto \u00fanico europeo, incluso una deuda \u00fanica europea o incluso un mercado \u00fanico de armamento que someter\u00eda todas las exportaciones a un doble control del Estado productor y de la Comisi\u00f3n, asistimos al surgimiento de coaliciones de voluntarios que quieren avanzar juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo m\u00e1s en este camino que en la idea de avanzar siempre, todo el tiempo, con veintisiete, o incluso de dotarnos de una deuda \u00fanica europea.<\/p>\n\n\n\n<p>El enfoque \u00fanico ya no funciona. Irrita a los pueblos; despolitiza la gobernanza europea en beneficio de una tecnocracia sin responsabilidad pol\u00edtica real. No se puede construir una legalidad sin legitimidad. Por otra parte, si decidimos ampliar a\u00fan m\u00e1s la Uni\u00f3n, a Ucrania, Moldavia y los Balcanes, tendremos que aceptar la idea de una Europa de varias velocidades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para un tercer grupo, los occidentalistas, Europa deber\u00eda convertirse por la fuerza para defender una \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb imaginaria, por naturaleza blanca y cristiana. Estos \u00faltimos tienen la misma fascinaci\u00f3n por la fuerza que al otro lado del Atl\u00e1ntico y la misma obsesi\u00f3n identitaria. Estos \u00abfalsos patriotas\u00bb han convertido a Washington y Mosc\u00fa en sus nuevas Roma y Constantinopla. Sue\u00f1an con una ICE europea que patrulle nuestras calles y el Mediterr\u00e1neo sin escr\u00fapulos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esto es una pura ilusi\u00f3n: no seremos otra Am\u00e9rica, una peque\u00f1a Am\u00e9rica, una imitaci\u00f3n del poder por la fuerza pura. No est\u00e1 en nuestros principios fundacionales, que se basan en la primac\u00eda del Estado de derecho. No est\u00e1 en nuestros medios, a falta de un Estado unitario e imperial que nadie aceptar\u00eda en Europa. El repliegue occidentalista e identitario es un extrav\u00edo hist\u00f3rico, filos\u00f3fico y moral.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad es que estas tres visiones antiguas son ahora callejones sin salida. Para comprenderlo, basta con mirar el camino que ha recorrido Europa desde principios de este siglo. La trayectoria europea no es la correcta.<\/p>\n\n\n\n<p>Para empezar de nuevo, primero hay que afrontar la realidad: el balance europeo del macronismo es pesado.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero decirlo con justicia: Emmanuel Macron tuvo, al principio, una intuici\u00f3n acertada. Comprendi\u00f3 que Europa no era un decorado, sino una condici\u00f3n, que no pod\u00eda seguir siendo un simple mercado ni vivir bajo protecci\u00f3n estrat\u00e9gica, y que era necesario volver a centrarse en la exigencia de soberan\u00eda europea y autonom\u00eda estrat\u00e9gica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>No es el momento de la Europa de los arquitectos, sino el momento de los alba\u00f1iles, humildes, pacientes y confiados en el futuro.<\/p><cite>DOMINIQUE DE VILLEPIN<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda ah\u00ed un hilo conductor que pod\u00eda parecer casi gaulliano: la independencia como un impulso de dignidad, la libertad como capacidad de decisi\u00f3n. Entonces cre\u00ed en su sinceridad, antes, lo reconozco, de sentirme decepcionado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cegado por la b\u00fasqueda de un gran gesto pol\u00edtico, Emmanuel Macron no ha dejado de imaginarse a s\u00ed mismo como un arquitecto extravagante, so\u00f1ando con Europa pero neg\u00e1ndose a construirla con la exigencia del alba\u00f1il. Peor a\u00fan, aunque su elecci\u00f3n fue acogida con expectativas a la altura de sus promesas por parte de nuestros socios, a menudo ha querido prescindir de los alba\u00f1iles y decidirlo todo por s\u00ed solo, con el riesgo de debilitar el edificio europeo y perforar sus muros.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguro de sus \u00e9xitos, Emmanuel Macron eligi\u00f3 a la presidenta de la Comisi\u00f3n Europea, debilitando de paso al Parlamento Europeo, e impuso a una personalidad francesa en la presidencia del BCE. Quiso adoptar una postura marcial con respecto al Brexit, mientras dejaba que se produjera un r\u00e1pido divorcio: en un momento en que el mundo se endurece, Gran Breta\u00f1a no ha tenido tiempo de establecer una relaci\u00f3n m\u00e1s protectora y ventajosa, especialmente en el \u00e1mbito militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Preocupado por estar siempre a la cabeza, Emmanuel Macron, como buen seductor, cambi\u00f3 radicalmente su discurso sobre la guerra en Ucrania, seg\u00fan le conven\u00eda y las oportunidades que se le presentaban, pasando de ser el l\u00edder m\u00e1s comprensivo con Vladimir Putin a convertirse al d\u00eda siguiente en el m\u00e1s belicoso. Deseoso de tener la mayor audiencia al menor coste, ha multiplicado los anuncios y las proclamas, pero a menudo en contradicci\u00f3n con las acciones reales de Francia: sobre la financiaci\u00f3n de Ucrania, la acogida de refugiados sirios, los d\u00e9ficits p\u00fablicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando las palabras no se corresponden con los hechos, se produce un efecto contrario: Francia es percibida como un pa\u00eds que da lecciones, pero que carece de credibilidad, m\u00e1s que de fuerza y liderazgo. En consecuencia, es m\u00e1s d\u00e9bil y menos audible que nunca en Europa, precisamente en un momento en el que su mensaje hist\u00f3rico \u2014el de una Europa capaz de decidir, proteger, perdurar y fiel al Estado de derecho\u2014 es m\u00e1s necesario que nunca. As\u00ed, s\u00f3lo tenemos una Europa confusa, desafiante y debilitada.<\/p>\n\n\n\n<p>La palinodia que oscila entre un gaullismo federalizado y un federalismo gaullizado, impulsada por Emmanuel Macron desde la corte del Louvre hasta el discurso de la Sorbona, ha echado a perder el momento europeo que se abri\u00f3 en 2016 con el doble impacto del Brexit y la primera elecci\u00f3n de Donald Trump. La intuici\u00f3n era acertada, pero el m\u00e9todo fall\u00f3 y, en pol\u00edtica, el m\u00e9todo decide el resultado.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica es un arte de ejecuci\u00f3n. La Europa de Ursula von der Leyen quedar\u00e1 marcada, salvo por su honorable balance en la gesti\u00f3n de la crisis sanitaria, por una dolorosa degradaci\u00f3n y sometimiento a los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los tiempos de los alba\u00f1iles<\/h2>\n\n\n\n<p>No es la \u00e9poca de la Europa de los arquitectos, sino la de los alba\u00f1iles, humildes, pacientes y confiados en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>La Europa de los tratados se vio bloqueada por el fracaso del Tratado Constitucional Europeo en 2005, que sigue siendo una herida democr\u00e1tica y una fuente de desconfianza en Francia. Se ha transformado en una Europa de crisis. S\u00f3lo la presi\u00f3n de los acontecimientos es capaz hoy de cambiar las cosas. El Consejo Europeo se est\u00e1 transformando gradualmente en un Consejo de crisis permanente, pretexto para eludir al Parlamento Europeo: crisis bancaria de 2008, crisis de la deuda soberana a partir de 2010, crisis migratoria de 2015, crisis sanitaria del Covid en 2020, crisis de seguridad del gas ruso en 2022, crisis de Groenlandia en 2026\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Europa de los fundadores se ha transformado en la Europa de los gestores: los intereses particulares se han convertido en el centro de la actividad de Bruselas, lo que debilita la diferenciaci\u00f3n entre los intereses nacionales leg\u00edtimos y los intereses sectoriales o categ\u00f3ricos que se benefician de la confusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Europa de las normas comunes se ha convertido en una Europa de los reglamentos: porque los bloqueos pol\u00edticos s\u00f3lo dejan espacio para las iniciativas administrativas, con el riesgo de antagonizar a los pueblos. Y cuando Europa aparece ante todo como un mecanismo, deja de ser una opci\u00f3n; se convierte en una restricci\u00f3n, y toda restricci\u00f3n llama a la venganza.<\/p>\n\n\n\n<p>Para mantener la fachada de la unidad europea desde principios de siglo, al tiempo que satisfacemos sin decirlo las demandas de los soberanistas, hemos sacrificado mucho. Dir\u00eda incluso que hemos sacrificado lo esencial: la eficacia, la igualdad, la legalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos sacrificado la eficacia. Se trataba de proteger los intereses adquiridos de los Estados m\u00e1s que una pol\u00edtica com\u00fan. Sin embargo, el principio de los intereses adquiridos ancla el <em>statu quo<\/em> en el centro de todas las negociaciones: basta con observar las negociaciones de la PAC, en las que algunos Estados dilapidan su capital pol\u00edtico. El principio de retorno geogr\u00e1fico crea circuitos de financiaci\u00f3n y decisi\u00f3n excesivamente complejos. Hay que romper con esta l\u00f3gica: en lugar de una distribuci\u00f3n <em>a priori<\/em> de los frutos de las pol\u00edticas p\u00fablicas, hay que pasar a una perecuaci\u00f3n <em>a posteriori<\/em>, compensando a los territorios que menos se han beneficiado, por ejemplo, de los proyectos comunes de armamento. No sirve de nada multiplicar las f\u00e1bricas en los 27 pa\u00edses. Esta lecci\u00f3n es v\u00e1lida para todas las soberan\u00edas materiales: para la energ\u00eda, para la industria, para las infraestructuras digitales, para las capacidades tecnol\u00f3gicas. La dispersi\u00f3n debilita, la concentraci\u00f3n de esfuerzos refuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos sacrificado la igualdad. En primer lugar, por la l\u00f3gica del colador: acomodar a todos los Estados miembros dejando que se formen tantos agujeros en las pol\u00edticas p\u00fablicas como en un colador. Por cortes\u00eda, se suele evitar mencionar el tema, pero la casa est\u00e1 en llamas: \u00bfpodemos funcionar con 27 miembros con el dumping fiscal de algunos Estados miembros, en particular Irlanda, los Pa\u00edses Bajos o Luxemburgo, que viven a costa de las poblaciones de otros pa\u00edses? \u00bfPodemos permitir que el <em>passporting<\/em> financiero, que da lugar a la regulaci\u00f3n menos estricta, cree lagunas en la protecci\u00f3n de los ahorradores en jurisdicciones a veces fr\u00e1giles? La igualdad se sacrifica, en segundo lugar, por la l\u00f3gica del privilegio: eximir a un Estado de una pol\u00edtica europea por miedo a que abandone la Uni\u00f3n; el \u00abcheque de la se\u00f1ora Thatcher\u00bb nunca impidi\u00f3 el Brexit.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, por la l\u00f3gica del desequilibrio: toda Europa se ha construido contra las relaciones de fuerza destructivas; la lecci\u00f3n de nuestra historia es que no hay punto de equilibrio para un polo \u00fanico de poder en Europa. Aquellos que, cansados de las divisiones y la impotencia, se vean tentados a convertir Europa en un feudo de tal o cual pa\u00eds dominante, s\u00f3lo conducir\u00edan a la explosi\u00f3n del proyecto europeo. De ah\u00ed la importancia de un di\u00e1logo franco franco-alem\u00e1n sincero, franco, duro pero constructivo. No dejemos que la pareja franco-alemana se desintegre a\u00fan m\u00e1s. Esto conducir\u00eda, voluntariamente o no, a la actuaci\u00f3n en solitario de Alemania y a su progresivo aislamiento estrat\u00e9gico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos sacrificado la legalidad. La respuesta a las m\u00faltiples crisis desde 2010, la sucesi\u00f3n de \u00abcumbres de \u00faltima oportunidad\u00bb, han dado lugar a compromisos que equivalen a suspender el funcionamiento regular de la Uni\u00f3n en favor de la excepci\u00f3n. Los procedimientos sancionadores nunca se aplican, ni en materia de Estado de Derecho ni en materia presupuestaria. Francia sabe algo al respecto. Y el Estado de Derecho europeo, que ha servido de nexo de uni\u00f3n para la unificaci\u00f3n europea \u00abdesde abajo\u00bb, ha construido un edificio cada vez m\u00e1s fr\u00e1gil: vemos c\u00f3mo los tribunales supremos nacionales quieren arrogarse el derecho de interpretaci\u00f3n de los tratados o de censura de las disposiciones europeas en su territorio, como el Tribunal Constitucional de Karlsruhe. En materia de pol\u00edtica exterior, en la guerra de Gaza, la Uni\u00f3n ha sacrificado, a pesar de los esfuerzos de Josep Borrell, nuestro compromiso colectivo con el derecho internacional, el multilateralismo y los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres callejones sin salida: el callej\u00f3n sin salida soberanista, el callej\u00f3n sin salida federalista, el callej\u00f3n sin salida occidentalista. Tres abandonos que est\u00e1n en el origen de la p\u00e9rdida de legitimidad: la igualdad, la eficacia, la legalidad. Pero no lo veo como algo inevitable. Hay una soluci\u00f3n. Requiere valent\u00eda, claridad y ambici\u00f3n, pero est\u00e1 a nuestro alcance si nos dotamos de los medios necesarios: es hora de construir una nueva hoja de ruta europea basada en una armonizaci\u00f3n pragm\u00e1tica, pol\u00edtica y viva. La uni\u00f3n cada vez m\u00e1s estrecha no es uniformidad. Es el concierto europeo. 27 instrumentos, 27 m\u00fasicos, un solo director de orquesta, un solo <em>Himno a la alegr\u00eda<\/em>. Porque en una orquesta, para crear armon\u00eda, no hay que escuchar s\u00f3lo a los que tocan el mismo instrumento. Hay que escuchar a los dem\u00e1s y seguir la partitura.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Superar el triple callej\u00f3n sin salida<\/h2>\n\n\n\n<p>La armonizaci\u00f3n se basa en cuatro enfoques met\u00f3dicos, que son tambi\u00e9n cuatro verbos de acci\u00f3n. Cooperar, coordinar, mutualizar, consolidar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cooperar significa poner en com\u00fan los medios de cada uno para alcanzar un objetivo com\u00fan que beneficie a todos. La clave es la l\u00f3gica de las cooperaciones reforzadas, hoy estrictamente reguladas, para permitir una l\u00f3gica de vanguardia, de ejemplaridad, de impulso. Es este marco jur\u00eddico el que ha permitido adoptar el \u00faltimo pr\u00e9stamo a Ucrania con una coalici\u00f3n de voluntarios y superar los bloqueos. La Uni\u00f3n del Ahorro y la Inversi\u00f3n debe basarse en el voluntariado, para eliminar el riesgo de obstrucciones o comportamientos de pasajeros clandestinos. Y la Uni\u00f3n Fiscal, ese proyecto tan a menudo retrasado, debe aspirar a la la homogeneizaci\u00f3n de las bases imponibles, para permitir la comparaci\u00f3n, dejando a cada uno la libertad de fijar el tipo: entre Francia y Alemania, la armonizaci\u00f3n de la base imponible del impuesto de sociedades es un proyecto antiguo; hay que hacerlo realidad, incluso aceptando modificaciones profundas de nuestro propio impuesto de sociedades, minado por los nichos fiscales y los intereses que se quejan de ello. Esta misma l\u00f3gica de cooperaci\u00f3n debe aplicarse a la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica, ya que ninguna naci\u00f3n europea, por s\u00ed sola, puede soportar la carga del coste y el ritmo de modernizaci\u00f3n de las infraestructuras cr\u00edticas. Tambi\u00e9n debe aplicarse a la soberan\u00eda industrial, ya que la escala se ha convertido en la condici\u00f3n para la competitividad y la resiliencia. Cooperar significa dotarnos de los medios para reforzar nuestros conocimientos mediante la puesta en com\u00fan de talentos y recursos. La cooperaci\u00f3n cient\u00edfica europea es clave para nuestra capacidad de acci\u00f3n com\u00fan, ya que es la que reforzar\u00e1 nuestra capacidad conjunta de resistencia frente a los miles de millones de euros invertidos por los gigantes tecnol\u00f3gicos y digitales para consolidar su monopolio sobre la innovaci\u00f3n e imponer as\u00ed su ritmo al mundo entero y nuestra sumisi\u00f3n <em>de facto<\/em> a sus herramientas y tecnolog\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>No seremos soberanos ma\u00f1ana, pero podemos dotarnos de los medios para serlo pasado ma\u00f1ana.<\/p><cite>DOMINIQUE DE VILLEPIN<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Coordinar significa establecer, para cada pol\u00edtica, un instrumento colectivo de gesti\u00f3n que act\u00fae como fuerza propositiva, facilitadora y evaluadora entre los actores p\u00fablicos implicados en todos los Estados voluntarios. La clave es la interoperabilidad. Parad\u00f3jicamente, la OTAN proporciona aqu\u00ed un modelo metodol\u00f3gico: ej\u00e9rcitos nacionales capaces de operar juntos gracias a la planificaci\u00f3n, la estandarizaci\u00f3n y ejercicios. En cuanto a la uni\u00f3n de capitales, en lugar de una supervisi\u00f3n \u00fanica que se debilita r\u00e1pidamente, dotemos a la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM\/ESMA) de los medios para ser una supervisi\u00f3n compartida, que opere con los reguladores nacionales, armoniz\u00e1ndose con ellos, no por encima de ellos. Y si bien es buena idea reducir las barreras internas invisibles, hay que tener cuidado de no eliminar las vallas que nos protegen de los grandes vientos mundiales: no dejemos que los campeones estadounidenses y chinos ocupen el lugar de los europeos que hoy viven al abrigo de esas barreras. Esta exigencia de interoperabilidad tambi\u00e9n debe aplicarse a nuestras soberan\u00edas digitales: identidad digital, ciberseguridad, nube, protecci\u00f3n de datos, resiliencia de las redes. Debe aplicarse a la soberan\u00eda financiera: supervisi\u00f3n s\u00f3lida, lucha contra las fugas, protecci\u00f3n de los ahorradores. Debe aplicarse a la soberan\u00eda industrial: normas, certificaciones, procedimientos, para que Europa deje de pagar su lentitud para actuar como un impuesto sobre su futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Mutualizar significa crear, para cada pol\u00edtica p\u00fablica decidida conjuntamente a nivel europeo, un fondo capaz de garantizar la perecuaci\u00f3n, el equilibrio y la compensaci\u00f3n, con el fin de maximizar el efecto de las pol\u00edticas p\u00fablicas en toda la Uni\u00f3n. La clave es, al mismo tiempo, disponer de m\u00e1s recursos propios europeos y del pr\u00e9stamo mutualizado a escala de la Uni\u00f3n, para financiar pol\u00edticas nacionales validadas por su valor colectivo. Las agencias sectoriales ad hoc, federadas en un fondo de fondos europeo, deben convertirse en el instrumento central. NextGenEU, con ciertas limitaciones, ha mostrado el camino de lo que era posible y funcional. El Mecanismo Europeo de Estabilidad, un instrumento intergubernamental hoy en desuso, podr\u00eda, si se situara en el \u00e1mbito comunitario y se financiara con cargo al presupuesto europeo, desempe\u00f1ar un papel activo para acelerar la acci\u00f3n de las coaliciones de voluntarios. Esta mutualizaci\u00f3n debe convertirse en el motor de todas las soberan\u00edas materiales de Europa. Debe financiar el esfuerzo de soberan\u00eda tecnol\u00f3gica, porque las inversiones en computaci\u00f3n, microelectr\u00f3nica, ciberseguridad e infraestructuras digitales son cuantiosas, largas y estrat\u00e9gicas. Debe financiar el esfuerzo de soberan\u00eda industrial, porque los sectores cr\u00edticos y las capacidades de producci\u00f3n no se reconstruyen con gestos simb\u00f3licos, sino con tiempo y volumen. Debe financiar el esfuerzo de soberan\u00eda financiera, porque Europa debe organizar la movilizaci\u00f3n del ahorro y los capitales europeos al servicio de la econom\u00eda real europea, en lugar de dejar que esos ahorros financien el poder de otros. Cada a\u00f1o se invierten 300.000 millones de euros en Estados Unidos, lo que contribuye a que los fondos estadounidenses compren empresas europeas. Debe financiar el esfuerzo de soberan\u00eda cultural, porque ahora m\u00e1s que nunca los grandes imperios buscan imponer sus dogmas, sus visiones, sus concepciones del mundo y de la vida en com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Consolidar es reforzar a los m\u00e1s fr\u00e1giles para hacer m\u00e1s s\u00f3lido el conjunto del edificio. La clave es la solidaridad financiera, que ya establece el principio de convergencia progresiva de los territorios y las econom\u00edas, en particular a trav\u00e9s de los fondos estructurales, y que debe reforzarse con nuevos medios. Bruselas debe convertirse en una torre de control: asignar los planes de vuelo, orientar, garantizar la seguridad de las pistas. La torre de control europea debe articular los proyectos, armonizar a los Estados entre s\u00ed y ofrecer las garant\u00edas esenciales a todos. Los aviones deben volar, los Estados deben llevar a cabo su pol\u00edtica. Esta consolidaci\u00f3n no es un complemento del alma. Es una condici\u00f3n para el \u00e9xito. No hay soberan\u00eda duradera sin cohesi\u00f3n. No hay soberan\u00eda tecnol\u00f3gica sin competencias compartidas y territorios capaces de absorber la innovaci\u00f3n. No hay soberan\u00eda industrial sin aceptabilidad social de la transici\u00f3n. No hay soberan\u00eda digital sin confianza democr\u00e1tica. No hay soberan\u00eda financiera sin estabilidad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un gesto pol\u00edtico: la Europa eficaz<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero un m\u00e9todo no basta: en una \u00e9poca en la que se acumulan las amenazas, tanto internas como externas, la eficacia de Europa y de la democracia debe primar sobre cualquier otra consideraci\u00f3n. Ahora bien, la legitimidad perdida s\u00f3lo se recuperar\u00e1 mediante la acci\u00f3n y los resultados. Por lo tanto, es necesario un gesto pol\u00edtico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que decretar una pausa en la l\u00f3gica de la unificaci\u00f3n europea que nos agota y acelerar las pol\u00edticas armonizadas que dan resultados concretos. No se trata de renegar del camino recorrido, sino de salir del atolladero, inevitable si seguimos por la v\u00eda de la imposici\u00f3n; sacrificar lo que divide y paraliza para salvar lo esencial. No se trata de elegir entre federaci\u00f3n y confederaci\u00f3n, sino de abrir un camino para realizar la federaci\u00f3n de Estados-naci\u00f3n que defendi\u00f3 en su d\u00eda Jacques Delors. Se trata, siguiendo sus pasos, de devolver la confianza en los cimientos, en los beneficios reales que los ciudadanos de Europa pueden esperar de la construcci\u00f3n com\u00fan, antes de a\u00f1adir otro piso a la torre de Babel. La fuerza de una nueva Europa no estar\u00e1 en la sofisticaci\u00f3n de sus textos: estar\u00e1 en la claridad y la eficacia de su acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pausa en Schengen: a medio plazo, no conseguiremos m\u00e1s que m\u00e1s divisiones si los Estados no asumen una mayor responsabilidad en el control de sus fronteras. Coordinemos m\u00e1s bien los recursos y los enfoques nacionales en una l\u00f3gica de club destinada a compartir las buenas pr\u00e1cticas. Corresponde a Europa hacerse cargo de la exigencia de soberan\u00eda migratoria expresada por los europeos, de la que el Pacto Europeo sobre Migraci\u00f3n y Asilo no puede ser m\u00e1s que un primer paso.<\/p>\n\n\n\n<p>Hagamos una pausa en las ampliaciones m\u00e1s all\u00e1 de los compromisos adquiridos y los procedimientos en curso, independientemente de su resultado, reservando el caso de Ucrania: o bien un procedimiento acelerado, pero basado en umbrales sucesivos de integraci\u00f3n y en un mecanismo europeo de de acompa\u00f1amiento y salvaguarda del Estado de derecho durante al menos una d\u00e9cada; o bien un estatuto de asociaci\u00f3n reforzado, a la espera de que concluya el procedimiento de adhesi\u00f3n y se cumplan sus criterios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pausa en las modalidades de decisi\u00f3n: hoy permiten tanto poner en minor\u00eda a partes clave de la Uni\u00f3n como dejar que peque\u00f1as minor\u00edas ejerzan su veto. No es normal que Hungr\u00eda pueda bloquear a toda Europa. No es saludable que los grandes pa\u00edses fundadores, como Francia, Alemania e Italia, puedan verse obligados por mayor\u00edas externas. Es necesaria una reforma de los pesos y derechos de voto de cada uno, a trav\u00e9s de un principio de igualdad y un principio de seguridad, con el fin de defender los intereses vitales de la Uni\u00f3n. Esto pasa por la creaci\u00f3n de un Consejo de Seguridad Europeo que re\u00fana a las cinco principales poblaciones, ej\u00e9rcitos y econom\u00edas \u2014Alemania, Espa\u00f1a, Francia, Italia y Polonia\u2014 y que disponga colectivamente de un voto preponderante. Al mismo tiempo, podr\u00eda considerarse la posibilidad de ampliar los \u00e1mbitos abiertos a la votaci\u00f3n por mayor\u00eda cualificada. Esta transformaci\u00f3n debe asumirse como una responsabilidad que hay que ejercer, no como un dominio que hay que satisfacer: los intereses vitales exigen capacidad de decisi\u00f3n, y la capacidad de decisi\u00f3n exige una responsabilidad democr\u00e1tica expl\u00edcita. Y estos intereses vitales no s\u00f3lo se refieren a la defensa o las fronteras, sino tambi\u00e9n a la tecnolog\u00eda, la industria, la econom\u00eda digital y las finanzas, porque ah\u00ed es donde est\u00e1 en juego nuestra libertad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las aceleraciones necesarias<\/h2>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, necesitamos acelerar las pol\u00edticas armonizadas que afectan a la vida real.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceleraci\u00f3n en una funci\u00f3n p\u00fablica europea compartida en lugar de una funci\u00f3n p\u00fablica separada: la evoluci\u00f3n del SEAE ha demostrado que no se crea una cultura diplom\u00e1tica com\u00fan <em>ex nihilo<\/em>. Mientras no exista un pueblo europeo \u00fanico, una funci\u00f3n europea \u00fanica est\u00e1 condenada al rechazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dar prioridad a los destinos de larga duraci\u00f3n, los ciclos de formaci\u00f3n com\u00fan, la l\u00f3gica de la escuela de aplicaci\u00f3n y hacer de la experiencia europea un principio de promoci\u00f3n en las administraciones nacionales. Se pueden suspender las contrataciones directas. En la misma l\u00ednea, permitir los intercambios de funcionarios entre pa\u00edses miembros, dentro de los l\u00edmites de los intereses vitales: un poderoso instrumento de homogeneizaci\u00f3n desde abajo de las culturas y pr\u00e1cticas p\u00fablicas. Esta reforma es decisiva para las nuevas soberan\u00edas: una soberan\u00eda tecnol\u00f3gica supone una administraci\u00f3n capaz de dirigir la innovaci\u00f3n y la contrataci\u00f3n p\u00fablica; la soberan\u00eda industrial requiere una administraci\u00f3n capaz de arbitrar y planificar; la soberan\u00eda digital requiere autoridades capaces de garantizar la seguridad y la interoperabilidad; la soberan\u00eda financiera requiere una supervisi\u00f3n coherente y s\u00f3lida.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceleraci\u00f3n en una cuenca de empleo compartida en lugar de competencia en materia de derechos sociales: se trata de construir la Europa de las competencias, tal y como la esboz\u00f3 <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/04\/18\/mucho-mas-que-un-mercado\/\">Enrico Letta<\/a>. La Europa de las universidades, con la homogeneizaci\u00f3n de los t\u00edtulos de grado, m\u00e1ster y doctorado desde 2007, ha tenido uno de los impactos m\u00e1s fuertes en la vida cotidiana y en la libertad efectiva de circulaci\u00f3n. El programa Erasmus, uno de los mayores \u00e9xitos de la Uni\u00f3n, debe pasar a la velocidad superior estableciendo la obligaci\u00f3n de que las instituciones ofrezcan un semestre en otro Estado de la la Uni\u00f3n a todos sus estudiantes con dos a\u00f1os de estudios superiores y la obligaci\u00f3n de que los Estados miembros se preparen para acogerlos. La Europa de las certificaciones profesionales debe reforzarse para abrir m\u00e1s las profesiones protegidas a los nacionales de otros Estados. Y la Europa de la interoperabilidad fiscal y social debe avanzar: derechos de desempleo para carreras transnacionales, c\u00e1lculos de jubilaci\u00f3n; y, en materia de seguro de desempleo, una mejor coordinaci\u00f3n, con un instrumento solidario de reaseguro, para estabilizar los reg\u00edmenes frente a crisis locales y puntuales. La soberan\u00eda tecnol\u00f3gica, industrial y digital depende en primer lugar de esta Europa de las competencias, ya que depende de los conocimientos t\u00e9cnicos, los ingenieros, los t\u00e9cnicos, los trabajadores cualificados, los investigadores y su capacidad para circular, cooperar y crear sectores.<\/p>\n\n\n\n<p>La Europa social es una garant\u00eda del equilibrio y la identidad de nuestro continente. Hay que asegurarse de que las normas econ\u00f3micas y fiscales del mercado \u00fanico dejen de incitar, o incluso obligar, a los Estados miembros a desmantelar su protecci\u00f3n social y a recortar los derechos sociales de sus trabajadores mediante la armonizaci\u00f3n de las normas fiscales o presupuestarias. La gobernanza de las grandes empresas multinacionales presentes en los distintos pa\u00edses de la Uni\u00f3n es un reto importante para la cohesi\u00f3n social, la soberan\u00eda y la competitividad. En Europa, rechazamos casi en todas partes la gobernanza empresarial al estilo anglosaj\u00f3n, que otorga a los accionistas todos los poderes dentro de las empresas. Los trabajadores tambi\u00e9n deben tener voz y voto en el funcionamiento de las empresas en las que invierten su trabajo, su tiempo y sus conocimientos. Debemos preservar y reforzar esta especificidad europea, garantizando la representaci\u00f3n de los trabajadores en los consejos de administraci\u00f3n y reforzando notablemente los poderes de los comit\u00e9s de empresa europeos. Si no es posible avanzar lo suficientemente r\u00e1pido en estos 27 aspectos esenciales, la gobernanza de las empresas multinacionales presentes en Europa deber\u00e1 ser uno de los proyectos impulsados por la Europa de coaliciones voluntarias que tanto deseamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceleraci\u00f3n de la Europa del ahorro: movilizar el dinero de los europeos al servicio de la econom\u00eda real europea. Este es el el reto de la Br\u00fajula de la competitividad que surge del <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/category\/economia\/informe-draghi-un-debate-europeo\/\">informe Draghi<\/a>, pero es necesario aclarar el m\u00e9todo y los objetivos. En el marco actual, que pretende continuar la unificaci\u00f3n, los resultados no est\u00e1n a la altura: el \u00abpaquete \u00f3mnibus\u00bb anunciado debe reducir los costes administrativos en menos del 0,1% del PIB europeo. El 28\u00ba r\u00e9gimen, de acuerdo, pero con la condici\u00f3n de que no se convierta en <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/03\/un-derecho-sin-pais-geopolitica-del-28o-estado-europeo\/\">un instrumento de infiltraci\u00f3n<\/a> del derecho social y fiscal nacional: debe ser una herramienta de aproximaci\u00f3n voluntaria de los estatutos, basada en la negociaci\u00f3n y el voluntariado. Esta Europa del ahorro es el n\u00facleo de la soberan\u00eda financiera. Sin ella, las infraestructuras cr\u00edticas de la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica siguen financi\u00e1ndose en otros lugares. Sin ella, la reconquista industrial seguir\u00e1 siendo s\u00f3lo una palabra. Sin ella, la soberan\u00eda digital seguir\u00e1 siendo una dependencia encubierta.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceleraci\u00f3n de la Europa de la energ\u00eda, fijando para la pr\u00f3xima d\u00e9cada objetivos ambiciosos, tecnol\u00f3gicamente neutros y respetuosos con la libre elecci\u00f3n de los Estados miembros de su combinaci\u00f3n energ\u00e9tica nacional, pero tambi\u00e9n dot\u00e1ndonos de los medios para alcanzar nuestras ambiciones. Esto implica un pacto por el que Europa coordina, desarrolla y financia conjuntamente las grandes redes que interconectan nuestros sistemas energ\u00e9ticos nacionales y, a cambio, apoya masivamente el despliegue de nuevas instalaciones, tanto nucleares como renovables, a escala continental, seg\u00fan las decisiones de los Estados miembros. Porque acelerar nuestra descarbonizaci\u00f3n y <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/01\/23\/hacer-realidad-la-utopia-electrica-europea\/\">nuestra electrificaci\u00f3n<\/a> significa poner fin a nuestra dependencia de las energ\u00edas f\u00f3siles y recuperar nuestra autonom\u00eda estrat\u00e9gica, al tiempo que hacemos nuestra econom\u00eda m\u00e1s competitiva y sostenible.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La soberan\u00eda no es autarqu\u00eda, ni siquiera autosuficiencia.<\/p><cite>DOMINIQUE DE VILLEPIN<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Salir de la adolescencia europea<\/h2>\n\n\n\n<p>Queda lo esencial: desarrollar esta nueva Europa para responder mejor a nuestras tres exigencias, soberan\u00eda, seguridad y estabilidad, y establecer una gobernanza que haga posible una acci\u00f3n continua y legible. El Consejo de Seguridad Europeo debe convertirse en el eje de este enfoque: individual y colectivo; transversal, sector por sector; estructurado por umbrales sucesivos que fijen hitos, un calendario y den lugar a una movilizaci\u00f3n positiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Este calendario debe concebirse como un proceso de fortalecimiento progresivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un primer umbral, inmediato, de coherencia: interoperabilidad, planificaci\u00f3n, normas, coordinaci\u00f3n reforzada en los \u00e1mbitos vitales. Un segundo umbral de estructuraci\u00f3n: fondos sectoriales, mutualizaci\u00f3n cuando sea indispensable la escala, mejora de las pol\u00edticas industriales. Un tercer umbral, por \u00faltimo, de consolidaci\u00f3n: fortalecimiento de los m\u00e1s fr\u00e1giles, estabilizaci\u00f3n social, resiliencia democr\u00e1tica, para que el poder no se vuelva contra s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es la Europa adulta: una Europa que avanza por etapas y que cumple sus compromisos. Y estas etapas deben abarcar todas las soberan\u00edas materiales: la energ\u00eda y la defensa, pero tambi\u00e9n la inform\u00e1tica, los componentes cr\u00edticos, la nube, la ciberseguridad, las cadenas industriales, los circuitos financieros, las infraestructuras de pago, porque la soberan\u00eda, hoy, se juega tanto en una f\u00e1brica como en una norma, tanto en un almac\u00e9n como en un servidor, tanto en un arma como en una arquitectura digital.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuperar los medios de la soberan\u00eda exige un m\u00e9todo basado en nuestra identidad europea. Es una cuesti\u00f3n de astucia, la <em>m\u00e8tis<\/em> griega. La soberan\u00eda no es autarqu\u00eda, ni siquiera la autosuficiencia. Hay un amplio abanico de estrategias que podemos aprovechar. Aprovechar las codependencias para maximizar nuestro margen de maniobra. Aprovechar las dependencias m\u00faltiples para reducir cada dependencia particular: dos proveedores son mejores que uno, tres mejores que dos. Aprovechar las preocupaciones de independencia de los dem\u00e1s para construir independencias comunes, a falta de una independencia inmediata completa. Con Canad\u00e1 o Brasil, al igual que con otras potencias comparables, establecer asociaciones <em>ad hoc<\/em> de soberan\u00eda. Con el Magreb y \u00c1frica, establecer una asociaci\u00f3n de desarrollo y futuro tanto comercial como pol\u00edtico, cultural y financiero. Estas asociaciones deben centrarse en la energ\u00eda, pero tambi\u00e9n en las materias primas cr\u00edticas, las cadenas industriales, la cooperaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y la resiliencia de las cadenas de suministro.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una cuesti\u00f3n de paciencia: no seremos soberanos ma\u00f1ana, pero podemos dotarnos de los medios para serlo pasado ma\u00f1ana. Europa tiene recursos insospechados de tenacidad, constancia y sentido de las prioridades. De ah\u00ed la necesidad de un calendario preciso de soberan\u00edas, punto por punto: saber d\u00f3nde nos encontramos y el tiempo necesario para alcanzar un nivel satisfactorio. Hay que asumir esta transparencia. Hay que nombrar nuestras dependencias, porque lo que no se nombra acaba siempre por gobernarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una cuesti\u00f3n de prudencia: rechazar los mecanismos internacionales que limitan la soberan\u00eda europea o que pueden arrastrarnos a conflictos contra nuestra voluntad; impedir la reconfiguraci\u00f3n de la OTAN, de instrumento de defensa regional a polic\u00eda global en manos de Estados Unidos, porque eso contraviene nuestra soberan\u00eda y nuestra seguridad; consolidar el pilar europeo dentro de la OTAN para que sea capaz, lo antes posible, en pie por s\u00ed sola. Y aceptar el coste adicional inevitable de cualquier soluci\u00f3n soberana, evaluando los costes con la mayor precisi\u00f3n posible e invirtiendo donde el beneficio sea mayor, pero no necesariamente el m\u00e1s r\u00e1pido ni el m\u00e1s visible. Esta prudencia tambi\u00e9n se aplica al \u00e1mbito digital, donde la velocidad de la innovaci\u00f3n no debe conducir a una dependencia irreversible. Se aplica a las finanzas, donde la b\u00fasqueda de la eficacia inmediata puede crear vulnerabilidades sist\u00e9micas. Se aplica a la industria, donde la obsesi\u00f3n por el corto plazo mata la capacidad de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un pacto geopol\u00edtico de soberan\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>Por eso las soberan\u00edas europeas exigen menos un tratado m\u00e1s que un verdadero pacto de soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Celebrado por los Estados miembros voluntarios, abierto bajo ciertas condiciones a los socios regionales. Basado en la armonizaci\u00f3n, con herramientas sectoriales capaces de cooperar, coordinar, mutualizar y consolidar. Por ejemplo, una agencia de soberan\u00eda energ\u00e9tica que re\u00fana a los reguladores y a los grandes actores de la red en torno a compromisos y evaluaciones concretas. La gesti\u00f3n de los precios debe concebirse como un incentivo para la soberan\u00eda, desalentando efectivamente los recursos no soberanos como el petr\u00f3leo y el gas. Este pacto debe ser hol\u00edstico: la soberan\u00eda de cada Estado participante es una condici\u00f3n para la soberan\u00eda de todos; la soberan\u00eda en un \u00e1mbito es una condici\u00f3n para la soberan\u00eda en otro. Y debe basarse en un aparato institucional com\u00fan, articulado en torno al Consejo de Seguridad Europeo, que coordine diariamente, en colaboraci\u00f3n con la Comisi\u00f3n, el avance de los objetivos. Estos objetivos deben ampliarse expl\u00edcitamente a todas las soberan\u00edas del siglo: soberan\u00eda tecnol\u00f3gica, soberan\u00eda industrial, soberan\u00eda tecnol\u00f3gica<em>, <\/em>soberan\u00eda digital, soberan\u00eda financiera, porque sin ellas, la soberan\u00eda estrat\u00e9gica sigue siendo una ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, es evidente que debemos replantearnos nuestras asociaciones mundiales y nuestra pol\u00edtica comercial: los modelos de acuerdos como el del Mercosur ya no tienen peso en la nueva geoeconom\u00eda. Esto exige proteger el modelo de producci\u00f3n europeo respetuoso con los consumidores y el medio ambiente mediante el impuesto sobre el carbono en las fronteras (MACF), que debe ampliarse y mejorarse, gracias a normas fiscales comunes (OCDE y fiscalidad m\u00ednima de los beneficios al 15%). M\u00e1s all\u00e1 del Instrumento Anticoercitivo, destinado a la disuasi\u00f3n, disponer de un arsenal de gesti\u00f3n diaria de la pol\u00edtica comercial, en funci\u00f3n de las crisis o los desequilibrios puntuales. Reequilibrar la lucha antimonopolio integrando la necesidad de la competencia mundial y la aparici\u00f3n de campeones europeos: el Consejo Europeo debe formular nuevas directrices que reflejen una nueva interpretaci\u00f3n de los tratados. Utilizar los acuerdos comerciales como asociaciones integrales, que incluyan el multilateralismo, la democracia, el Estado de derecho, las migraciones y el desarrollo, con una evaluaci\u00f3n previa del impacto sobre la soberan\u00eda, la seguridad y la estabilidad, realizada por unanimidad por el Consejo de Seguridad Europeo. Esta pol\u00edtica comercial es tambi\u00e9n una pol\u00edtica industrial, tecnol\u00f3gica y digital, porque hoy las dependencias se construyen tanto a trav\u00e9s de los flujos de datos y las normas como a trav\u00e9s de los flujos de mercanc\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Superar los umbrales exige redefinir la arquitectura de seguridad europea en el marco de la resoluci\u00f3n de la guerra en Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Seamos realistas: el resultado ser\u00e1 sin duda un alto el fuego mejorado, tal vez una paz armada o una tierra de nadie de \u00abni paz ni guerra\u00bb. El refuerzo militar en el este de Europa se acentuar\u00e1 y se centrar\u00e1 m\u00e1s en el armamento de \u00faltima generaci\u00f3n. Seamos realistas sobre la presi\u00f3n de Rusia en materia de seguridad: pa\u00edses b\u00e1lticos y corredor de Suwa\u0142ki; \u00c1rtico y paso GIUK; mar B\u00e1ltico e isla de Gotland; Moldavia a trav\u00e9s de Transnistria. Seamos realistas con respecto a la OTAN: seguir\u00e1 siendo un cad\u00e1ver andante durante mucho tiempo, demasiado necesaria a corto plazo, demasiado condenada a largo plazo por la imprevisibilidad estadounidense. Hay que elaborar un proyecto de seguridad en la OTAN, pero viable sin la OTAN. Y el objetivo \u00faltimo, hoy, no es la reconciliaci\u00f3n: es la coexistencia pac\u00edfica y un nuevo tratado de Helsinki, para crear un terreno com\u00fan m\u00ednimo y procedimientos de distensi\u00f3n eficaces.<\/p>\n\n\n\n<p>Es urgente reforzar la dimensi\u00f3n operativa de los ej\u00e9rcitos europeos. La guerra en Ucrania ha puesto de manifiesto la inadecuaci\u00f3n de las redes de transporte, que impiden el r\u00e1pido desplazamiento de los esfuerzos hacia la frontera oriental: normas de tr\u00e1fico inadecuadas, limitaciones ferroviarias, vac\u00edo que hay que llenar, y la planificaci\u00f3n ha comenzado. Ha puesto de manifiesto las deficiencias en los inventarios, especialmente en Alemania y Francia: equipos importantes, pero tambi\u00e9n equipos cotidianos, desde botas hasta instrumentos de comunicaci\u00f3n de campa\u00f1a y municiones. Por \u00faltimo, ha revelado nuestro retraso en materia de defensa territorial y civil: grandes proyectos de infraestructura, apoyo a la expansi\u00f3n de las reservas operativas y civiles, especialmente en materia de ciberseguridad. Ahora bien, la ciberseguridad es precisamente el punto de uni\u00f3n entre la soberan\u00eda militar y la soberan\u00eda digital: una sociedad conectada es una sociedad expuesta, y la defensa del ma\u00f1ana tambi\u00e9n depende de la resiliencia de las redes.<\/p>\n\n\n\n<p>Reconstruir una base industrial y tecnol\u00f3gica de defensa europea exige una planificaci\u00f3n com\u00fan de las necesidades para 2035 y 2050, y una planificaci\u00f3n de la distribuci\u00f3n en funci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos nacionales, no de una talla \u00fanica. Ning\u00fan pa\u00eds europeo es capaz de producir por s\u00ed solo los grandes equipos navales que satisfagan las necesidades: mutualizaci\u00f3n de la financiaci\u00f3n, distribuci\u00f3n de la producci\u00f3n. Si la Uni\u00f3n quiere contar con los mares, debe mantenerse en la carrera de los portaaviones de nueva generaci\u00f3n con propulsi\u00f3n nuclear. S\u00f3lo tiene uno, el Charles de Gaulle franc\u00e9s. Se necesita un programa ambicioso, financiado con fondos europeos, ya que el coste unitario es del orden de 10.000 millones de euros. Es necesario mantener una arquitectura que combine la planificaci\u00f3n p\u00fablica y la competencia empresarial, en particular para el ecosistema de las empresas emergentes; mantener la competencia entre proyectos de armamento del mismo tipo para evitar los monopolios que conducen a una menor agilidad estrat\u00e9gica y, en ocasiones, a decisiones desastrosas. Hay que apostar por la innovaci\u00f3n y las tecnolog\u00edas duales: una DARPA europea, dotada de medios considerables, con un nivel de financiaci\u00f3n anual similar al de la DARPA de Estados Unidos, 4.000 millones de d\u00f3lares, es m\u00e1s urgente que nunca. Esta innovaci\u00f3n dual vincula directamente la defensa, la tecnolog\u00eda y la industria: lo que se invierte en defensa tambi\u00e9n estructura la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica e industrial. Por eso es indispensable, como ya hacen nuestros competidores, desarrollar un ecosistema privado de financiaci\u00f3n soberana capaz de movilizar importes considerables y de resultar atractivo para los inversores institucionales e incluso para los ahorradores.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, debemos trabajar, a trav\u00e9s de nuestra disuasi\u00f3n nuclear, para que se tengan m\u00e1s en cuenta los intereses de seguridad europeos, definiendo una nueva doctrina estrat\u00e9gica en el marco del Consejo de Seguridad Europeo. Esto supone un primer debate sobre la evoluci\u00f3n de la doctrina con nuestros principales socios, aclarando las condiciones de la ampliaci\u00f3n, debate que se ampliar\u00e1 en una segunda fase a todos los Estados de la Uni\u00f3n. Cabe destacar algunos avances alentadores, en particular la \u00ab<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/02\/la-disuasion-avanzada-ha-europeizado-emmanuel-macron-la-doctrina-nuclear-francesa-discurso-integro-en-ile-longue\/\">disuasi\u00f3n avanzada<\/a>\u00bb mencionada por el presidente Emmanuel Macron en \u00cele Longue el 2 de marzo, que asocia a ocho pa\u00edses europeos dispuestos a acoger puntualmente \u00abfuerzas a\u00e9reas estrat\u00e9gicas\u00bb de la Armada del Aire francesa, lo que permite \u00abdiseminarse en la profundidad del continente europeo\u00bb y \u00abcomplicar los c\u00e1lculos de nuestros adversarios\u00bb. Pero hay que estar atentos a las salvaguardias: esta disuasi\u00f3n no puede inscribirse en el marco de la OTAN sin romper con los principios de la disuasi\u00f3n francesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Lo que no se nombra acaba siempre por gobernarnos.<\/p><cite>DOMINIQUE DE VILLEPIN<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El pragmatismo de la ambici\u00f3n: por una Europa gaulliana<\/h2>\n\n\n\n<p>A algunos les sorprender\u00e1 sin duda que un franc\u00e9s, y adem\u00e1s gaullista declarado, haga un llamamiento a una Europa com\u00fan de defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>El recuerdo del fracaso de la Comunidad Europea de Defensa en 1954 a\u00fan persigue los pasillos de Bruselas, dejando entrever una Europa pol\u00edtica que habr\u00eda dado desde el principio m\u00e1s alma a la Europa del mercado com\u00fan. El pasado es el pasado. Pero saquemos lecciones para el presente. Quienes se preocupan por un salto hacia la defensa com\u00fan deben sopesar el precio de volver a la defensa de las sardinas, api\u00f1adas en su caja. Quienes se impacientan deben comprender la necesidad de salvaguardias y de mecanismos de decisi\u00f3n cre\u00edbles. Todos deben dar un paso al lado para ponerse en el lugar del otro. Todos deben dar un paso hacia el otro. Esa fue la gran lecci\u00f3n que Jacques Chirac extrajo de las tensiones entre Francia y Alemania tras el Tratado de Niza: \u00abcada uno debe recorrer la mitad del camino\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para muchos, sigue siendo Francia la que hoy habla sin cesar de la soberan\u00eda europea, pero que en realidad siempre la contrapone a la soberan\u00eda nacional. Francia debe estar preparada hoy para una nueva arquitectura de seguridad y defensa, que pasa por la ampliaci\u00f3n de un mayor \u00e1mbito de decisi\u00f3n por mayor\u00eda cualificada, pero enmarcada en el estricto control de los cinco grandes ej\u00e9rcitos continentales reunidos en el Consejo de Seguridad Europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>La construcci\u00f3n de capacidades militares europeas de envergadura requiere la europeizaci\u00f3n de un gran n\u00famero de decisiones, en particular sobre las tecnolog\u00edas y los equipos cr\u00edticos que debemos desarrollar conjuntamente. Debemos aceptar una contrataci\u00f3n p\u00fablica europea dirigida por la Comisi\u00f3n, que sin duda conducir\u00e1 a la europeizaci\u00f3n de la base industrial de defensa, ya sea mediante la creaci\u00f3n de l\u00edderes industriales al estilo de Airbus, ya sea mediante la europeizaci\u00f3n <em>de facto<\/em> de l\u00edderes nacionales al estilo de Rheinmetall en la actualidad, con normas comunes en materia de control de las exportaciones. De lo contrario, los programas competidores se multiplicar\u00e1n y se canibalizar\u00e1n entre s\u00ed. Ya vemos se\u00f1ales preocupantes de ello con el anuncio de la intenci\u00f3n alemana de construir un programa de defensa antia\u00e9rea distinto al del sur de Europa o un nuevo sistema de sat\u00e9lites de comunicaci\u00f3n que ser\u00eda nacional. Pero para convencerlos de que trabajen en una verdadera arquitectura de defensa europea, s\u00e9 que tendremos que eliminar ciertas hipotecas y tranquilizarles sobre el hecho de que nuestra idea de la defensa com\u00fan no es el dinero de Alemania para la pol\u00edtica exterior de Francia y la industria militar francesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Establecer marcos para aumentar la estabilidad es la tercera exigencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La estabilidad no es conservadurismo: es gesti\u00f3n del cambio. Y el cambio es simult\u00e1neo: descarbonizaci\u00f3n; digitalizaci\u00f3n e inteligencia artificial; defensa de la democracia frente a los ataques populistas; transformaci\u00f3n demogr\u00e1fica hacia sociedades m\u00e1s envejecidas y menos numerosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto exige una estrategia transversal de IA. Un reto de estabilidad social y pol\u00edtica: empleo, desigualdades sociales, desigualdades entre pa\u00edses y regiones, sinceridad de las campa\u00f1as electorales, injerencias extranjeras. Un reto de competitividad. Un reto de soberan\u00eda, porque la IA ser\u00e1 decisiva para las capacidades de defensa. Esto exige una inversi\u00f3n adicional en \u00e1mbitos cr\u00edticos, como ha hecho el Estado franc\u00e9s al adquirir la filial de Atos dedicada a las simulaciones num\u00e9ricas para las instalaciones nucleares francesas. La soluci\u00f3n: una regulaci\u00f3n que proteja el mercado interior mediante una contrataci\u00f3n p\u00fablica estrat\u00e9gica; una regulaci\u00f3n que se adapte a las diferencias de enfoque entre las empresas estadounidenses, chinas y europeas, para orientar hacia un modelo europeo de IA. Pero esta estrategia de IA es tambi\u00e9n una estrategia de soberan\u00eda digital: control de los datos, las infraestructuras en la nube, las capacidades de c\u00e1lculo y los est\u00e1ndares, ya que la dependencia digital se convierte r\u00e1pidamente en una dependencia estrat\u00e9gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto exige una estrategia medioambiental que garantice la estabilidad econ\u00f3mica y social mediante una transici\u00f3n controlada y continua hacia la descarbonizaci\u00f3n. Los ambiciosos objetivos para 2035\/2040 y 2050 son una de nuestras ventajas clave: ejemplaridad, <em>soft power<\/em>, eficacia europea mediante la armonizaci\u00f3n de las pol\u00edticas sectoriales y nacionales. Renunciar a los objetivos es renunciar a la acci\u00f3n. La reciente reducci\u00f3n de la ambici\u00f3n en los dos primeros es un gran debilitamiento. En lugar de una perfecci\u00f3n sobre el papel que da lugar a mil oposiciones sobre el terreno, hay que invertir donde las ganancias son mayores: industrias pesadas y transporte por carretera, a trav\u00e9s del sector del hidr\u00f3geno, que hoy atraviesa dificultades, y a trav\u00e9s del plan de electrificaci\u00f3n de las carreteras. Y en lugar de aparecer como un actor de censura opaco, con discrepancias en las listas de productos prohibidos, la Uni\u00f3n debe ofrecer informaci\u00f3n segura, transparente y basada en la ciencia, que permita a los ciudadanos formular solicitudes de prohibici\u00f3n espec\u00edficas a sus administraciones nacionales. Esta transici\u00f3n, si tiene \u00e9xito, tambi\u00e9n refuerza nuestra soberan\u00eda industrial y tecnol\u00f3gica, ya que reconfigura nuestras cadenas de suministro, nuestras redes y nuestra capacidad de innovaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, esto exige una estrategia de defensa de la democracia y las libertades: instrumentos de vigilancia y coordinaci\u00f3n de las agencias de inteligencia interior sobre la desinformaci\u00f3n en las redes sociales. Tambi\u00e9n hay que considerar la posibilidad de crear una jurisdicci\u00f3n supranacional de car\u00e1cter constitucional, posiblemente en forma de sala extraordinaria del TJUE, en concertaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n con los tribunales constitucionales nacionales, encargada de pronunciarse sobre las violaciones flagrantes de los grandes principios y libertades individuales, con el fin de evitar que un Estado miembro caiga en un r\u00e9gimen no democr\u00e1tico. Esto debe seguir siendo esencialmente una medida de disuasi\u00f3n judicial.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hoy, la democracia tambi\u00e9n se juega en la soberan\u00eda digital y cultural, en el control del espacio p\u00fablico, en la resistencia a las operaciones de influencia, en la capacidad de generar confianza, porque una democracia que ya no protege la verdad se vuelve vulnerable a las potencias que saben manipular.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Europa tiene, m\u00e1s que nunca, un mensaje para el mundo.<\/p><cite>DOMINIQUE DE VILLEPIN<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Esto es lo que significa, en concreto, un nuevo pacto europeo de soberan\u00eda: una Europa que deja de dividirse entre nostalgias y espejismos, que asume la pluralidad de las naciones sin convertirla en impotencia, que retoma el \u00e9xito colectivo, la inspiraci\u00f3n y el ejemplo mundial; una Europa que abre un nuevo camino y elige la armonizaci\u00f3n como m\u00e9todo de poder; una Europa que acepta la pausa en la agotadora unificaci\u00f3n, para acelerar all\u00ed donde los pueblos esperan resultados; una Europa que organiza la decisi\u00f3n sobre los intereses vitales, que fija umbrales, que establece un calendario.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque nuestro reto hoy es dar a la Uni\u00f3n Europea la oportunidad de vivir su centenario, en 2050, cien a\u00f1os despu\u00e9s de la declaraci\u00f3n Schuman: una Uni\u00f3n Europea centenaria, soberana, descarbonizada, pragm\u00e1tica y pr\u00f3spera. Ya no es momento de agotar nuestras fuerzas en disputas simb\u00f3licas. El enfrentamiento entre federalistas y soberanistas s\u00f3lo conduce al triunfo de las fuerzas hostiles que esperan su momento, tanto fuera como dentro. Es el momento del instinto de supervivencia para una Europa pol\u00edtica, que controle su destino y proteja a sus ciudadanos. Y la supervivencia exige ahorrar fuerzas para ponerlas al servicio de la acci\u00f3n. El pragmatismo, hoy, es ambici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La supervivencia, pero tambi\u00e9n la esperanza y la alternativa. Porque Europa tiene, m\u00e1s que nunca, un mensaje para el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es su verdadera identidad, basada en los recuerdos del siglo XX y en los principios universales legados por siglos de pensamiento humanista, alimentada por todas las fuentes espirituales e intelectuales, preocupada por extraer todas las lecciones de los errores y los cr\u00edmenes del colonialismo y el imperialismo. Frente a los Estados Unidos, donde una parte de las \u00e9lites tecnoempresariales se deja llevar por un imaginario tecnomesi\u00e1nico, llegando incluso a movilizar categor\u00edas teol\u00f3gico-pol\u00edticas, como <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/10\/24\/peter-thiel-pensamientos-del-anticristo\/\">el Anticristo<\/a> o el <em>kat\u00e9chon<\/em>, como ilustran las recientes declaraciones de Peter Thiel y las tesis neorreaccionarias de <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/04\/05\/curtis-yarvin-la-gran-entrevista-con-el-intelectual-organico-de-la-contrarrevolucion-trumpista-1a-parte-x\/\">Curtis Yarvin<\/a> sobre la suspensi\u00f3n de la democracia en favor de una gobernanza de excepci\u00f3n; frente a Rusia, que retoma un relato civilizacional y un destino hist\u00f3rico, alimentado por intelectuales como <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/09\/13\/el-informe-karaganov-putin-y-la-nueva-doctrina-del-hombre-ruso-traduccion-completa-comentada\/\">Sergu\u00e9i Karaganov<\/a> y <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/09\/07\/matar-por-ideas-la-doctrina-duguin-sobre-la-guerra-en-ucrania\/\">Alexandr Dugin<\/a>; frente, por \u00faltimo, a China, sometida al \u00abpensamiento Xi Jinping\u00bb, que avanza con una visi\u00f3n de \u00abmodernizaci\u00f3n\u00bb y \u00abcomunidad de destino\u00bb, articulando el poder industrial, la gobernanza mediante el control de la sociedad, la autoridad del partido \u00fanico y la ambici\u00f3n estrat\u00e9gica mundial, la Uni\u00f3n debe alzar la voz con fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Su camino propio es retomar la preocupaci\u00f3n por la humanidad y los derechos humanos: hacer de la dignidad, el pluralismo, la verdad como bien p\u00fablico y la primac\u00eda del Estado de derecho no adornos, sino el coraz\u00f3n de un poder protector. Este es el sentido de un pacto de soberan\u00eda concebido como un pacto de renacimiento europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una Europa que comprenda que la soberan\u00eda ya no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de fronteras y ej\u00e9rcitos, sino una arquitectura completa, tecnol\u00f3gica, industrial, digital, financiera, social y democr\u00e1tica, sin la cual no hay seguridad duradera, ni estabilidad posible, ni libertad real. 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