{"id":92561,"date":"2026-03-05T12:36:43","date_gmt":"2026-03-05T11:36:43","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=92561"},"modified":"2026-03-05T12:36:46","modified_gmt":"2026-03-05T11:36:46","slug":"el-nervio-de-la-paz-la-leccion-de-winston-churchill-en-fulton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/05\/el-nervio-de-la-paz-la-leccion-de-winston-churchill-en-fulton\/","title":{"rendered":"El nervio de la paz: la lecci\u00f3n de Winston Churchill en Fulton"},"content":{"rendered":"\n

El discurso de Fulton, bautizado como \u00abel discurso del nervio de la paz\u00bb (The Sinews of Peace), en referencia al nervio de la guerra, constituye un momento clave en la toma de conciencia, en los pa\u00edses occidentales, de la nueva amenaza que representa la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica estalinista. Aunque se hizo famoso sobre todo por la expresi\u00f3n \u00abtel\u00f3n de acero\u00bb (Iron Curtain<\/em>), tambi\u00e9n contiene numerosos pasajes sorprendentes, incluso visionarios, sobre el mundo futuro, las condiciones de la paz y el papel de las Naciones Unidas, sobre las armas nucleares y la ciencia, o incluso sobre la necesidad de una Europa unida.<\/p>\n\n\n\n

La actitud de Churchill hacia la URSS se fue modificando progresivamente entre 1943 y 1945, debido a varios factores: la masacre de Katyn, que Churchill sab\u00eda desde finales de 1943 que era atribuible a los sovi\u00e9ticos, sin poder hacerlo p\u00fablico para preservar la coalici\u00f3n aliada; la represi\u00f3n de la resistencia polaca en Varsovia entre agosto y octubre de 1944, con la complicidad manifiesta de Stalin, que prohibi\u00f3 cualquier intervenci\u00f3n angloamericana en favor de los resistentes; las terribles atrocidades cometidas por el ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico en Alemania durante los primeros meses de 1945; el establecimiento de un sistema de terror en los Balcanes ocupados por el Ej\u00e9rcito Rojo, antes y despu\u00e9s de la rendici\u00f3n de Alemania.<\/p>\n\n\n\n

Churchill no dej\u00f3 de alertar de todo ello al presidente Roosevelt y a su sucesor Harry Truman, antes de que la derrota electoral del Partido Conservador en julio de 1945 lo obligara a abandonar el poder.<\/p>\n\n\n\n

Discurso de Fulton, pronunciado por Winston Churchill el 5 de marzo de 1946 en el Westminster College de Fulton, Misuri<\/h2>\n\n\n\n

Me complace estar en el Westminster College esta tarde y agradezco el honor que me hacen al otorgarme un t\u00edtulo.<\/p>\n\n\n\n

El nombre \u00abWestminster\u00bb me resulta extra\u00f1amente familiar. Creo haberlo o\u00eddo antes. De hecho, fue en Westminster donde recib\u00ed gran parte de mi educaci\u00f3n en pol\u00edtica, dial\u00e9ctica, ret\u00f3rica y alguna que otra cosa m\u00e1s. De hecho, fuimos educados en instituciones id\u00e9nticas, similares o, en cualquier caso, an\u00e1logas.<\/p>\n\n\n\n

Para un visitante a t\u00edtulo privado, tambi\u00e9n es un honor, quiz\u00e1s casi \u00fanico, ser presentado ante un p\u00fablico acad\u00e9mico por el presidente de los Estados Unidos. En medio de sus pesadas cargas, deberes y responsabilidades \u2014no solicitadas, pero tampoco eludidas\u2014, el presidente ha emprendido este viaje de m\u00e1s de 1.600 kil\u00f3metros para honrar y glorificar nuestra reuni\u00f3n de hoy, y darme la oportunidad de dirigirme a esta naci\u00f3n hermana, as\u00ed como a mis compatriotas al otro lado del oc\u00e9ano, y quiz\u00e1s a algunos otros pa\u00edses m\u00e1s. El presidente les ha dicho que es su deseo, y estoy seguro de que tambi\u00e9n es el suyo, que tenga toda la libertad para expresar mi opini\u00f3n franca y leal en estos tiempos angustiosos y confusos. Sin duda har\u00e9 uso de esa libertad, y me siento con tanto m\u00e1s derecho a hacerlo cuanto que todas las ambiciones personales que pude acariciar en mi juventud se han cumplido m\u00e1s all\u00e1 de mis sue\u00f1os m\u00e1s descabellados. Perm\u00edtanme, sin embargo, precisar que no tengo la menor misi\u00f3n ni habilitaci\u00f3n oficial, y que hablo \u00fanicamente en mi nombre. Aqu\u00ed no hay nada m\u00e1s que lo que ven.<\/p>\n\n\n\n

Fran\u00e7ois Kersaudy<\/span> Cuando asumi\u00f3 la presidencia, Harry Truman se prometi\u00f3 a s\u00ed mismo seguir en todos los aspectos la pol\u00edtica de su predecesor, incluso en lo que respecta a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Pero en julio de 1945, su primer encuentro con Stalin le hizo perder muchas ilusiones sobre la posibilidad de un acuerdo duradero con Mosc\u00fa, y, durante el oto\u00f1o, sus temores se vieron confirmados por el saqueo sistem\u00e1tico de la zona de ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica en Alemania, el refuerzo de los contingentes del Ej\u00e9rcito Rojo en el norte de Ir\u00e1n y las amenazas que pesaban sobre Turqu\u00eda, a la que se le exig\u00eda ceder a la URSS una base en el estrecho de los Dardanelos y retrocederle los territorios de Kars y Ardahan, en Anatolia oriental. Al comprender que Stalin no buscaba la paz, sino la extensi\u00f3n ilimitada de su autoridad sobre los pa\u00edses vecinos, Truman se plante\u00f3 modificar la pol\u00edtica de seguridad y defensa estadounidense en consecuencia.<\/p>\n\n\n\n

Pero, \u00bfc\u00f3mo explicar esto a la opini\u00f3n p\u00fablica estadounidense, a la que la propaganda b\u00e9lica hab\u00eda acostumbrado a una estrecha y confiada relaci\u00f3n con la URSS? Sobre todo teniendo en cuenta que en el Congreso, en la prensa y en los c\u00edrculos empresariales estadounidenses hay muchos partidarios de una pol\u00edtica de apaciguamiento hacia Stalin. Por lo tanto, hay que actuar con tacto y cautela, y eso es lo que empujar\u00e1 a Truman a volver a ponerse en contacto con Winston Churchill, que, tras la derrota electoral de julio de 1945, se convirti\u00f3 en el l\u00edder de la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

El presidente Truman invita a Churchill a pronunciar un discurso en el Westminster College de Fulton, en Misuri, y le dice que \u00e9l mismo se encargar\u00e1 de presentarlo. Churchill no lo dud\u00f3: era tambi\u00e9n una oportunidad para reforzar esa asociaci\u00f3n privilegiada con Estados Unidos que deseaba m\u00e1s que nunca, y sobre todo era la ocasi\u00f3n perfecta para dar a conocer al mundo entero sus opiniones sobre la necesidad de contrarrestar el expansionismo sovi\u00e9tico con gran libertad de expresi\u00f3n. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, Churchill escribir\u00eda: \u00abConsult\u00e9 con la Casa Blanca y el Departamento de Estado si algunos temas pod\u00edan causar incomodidad y, tras recibir la garant\u00eda de que pod\u00eda decir todo lo que quisiera, me puse a preparar cuidadosamente mi discurso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Durante la preparaci\u00f3n de su discurso, Churchill se mantuvo en constante comunicaci\u00f3n con el primer ministro Attlee y su ministro de Asuntos Exteriores Bevin, quienes adem\u00e1s le pidieron que utilizara su influencia en el Departamento de Estado para apoyar la solicitud brit\u00e1nica de un pr\u00e9stamo de cuatro mil millones de d\u00f3lares en condiciones favorables. Mantuvo una correspondencia muy regular con el presidente Truman, el secretario de Estado Byrnes y el asesor de la Casa Bernard Baruch, amigo suyo desde hac\u00eda mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n

El 22 de febrero de 1946, el Departamento de Estado recibe el \u00abtelegrama largo\u00bb, redactado por el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Mosc\u00fa, George Kennan. Se trata de un an\u00e1lisis minucioso y muy documentado de la pol\u00edtica del Kremlin, que comienza con la siguiente constataci\u00f3n: \u00abLa URSS sigue viviendo en un ambiente antag\u00f3nico de ‘cerco capitalista’, con el que no puede haber una coexistencia pac\u00edfica permanente a largo plazo. [\u2026] Cada vez que parezca oportuno y prometedor, se har\u00e1n esfuerzos para ampliar cada vez m\u00e1s los l\u00edmites del poder sovi\u00e9tico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Pero el an\u00e1lisis termina con un peque\u00f1o rayo de esperanza: \u00abEl poder sovi\u00e9tico no asume riesgos imprudentes. Insensible a la l\u00f3gica de la raz\u00f3n, es muy sensible a la l\u00f3gica de la fuerza. Por eso puede retirarse f\u00e1cilmente \u2014y suele hacerlo\u2014 cuando se enfrenta a una fuerte resistencia. Por lo tanto, si el adversario tiene suficiente fuerza y muestra claramente su intenci\u00f3n de utilizarla, rara vez necesita hacerlo. [\u2026] Por eso, los \u00e9xitos sovi\u00e9ticos depender\u00e1n del grado de cohesi\u00f3n, firmeza y vigor que demuestre el mundo occidental\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Este primer an\u00e1lisis serio de la pol\u00edtica sovi\u00e9tica caus\u00f3 un gran impacto en la Casa Blanca y en el Departamento de Estado, se comunic\u00f3 a Churchill poco antes de su llegada a Washington y no dej\u00f3 de influir en su discurso.<\/p>\n\n\n\n

Por lo tanto, con la experiencia de toda una vida, puedo permitir que mi mente se detenga en los problemas que nos asaltan tras nuestra victoria militar total, e intentar, con todas mis fuerzas, que lo que se ha ganado, a costa de tantos sacrificios y sufrimientos, se preserve para la gloria y la seguridad futuras de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n

Los Estados Unidos se encuentran actualmente en la cima del poder mundial. Es un momento solemne para la democracia estadounidense, ya que la primac\u00eda en materia de poder conlleva una enorme responsabilidad para con el futuro. Al mirar a su alrededor, deben sentir no solo la satisfacci\u00f3n del deber cumplido, sino tambi\u00e9n el temor de caer por debajo del nivel alcanzado. Aqu\u00ed se abre una oportunidad para nuestros dos pa\u00edses, clara y brillante. Si la rechazamos, la descuidamos o la desperdiciamos, atraeremos sobre nosotros todas las cr\u00edticas duraderas de las generaciones futuras. La constancia moral, la persistencia de los prop\u00f3sitos y la imponente sencillez de las decisiones gu\u00eden y rijan la conducta de los pueblos de lengua inglesa en tiempos de paz, como lo han hecho en tiempos de guerra. Debemos estar a la altura de esta gran exigencia, y estoy seguro de que lo haremos.<\/p>\n\n\n\n

Cuando los militares estadounidenses abordan alguna situaci\u00f3n grave, suelen escribir encima de sus directrices las palabras \u00abconcepto estrat\u00e9gico global\u00bb. Hay sabidur\u00eda en ello, porque conduce a la claridad mental. \u00bfCu\u00e1l es, pues, el concepto estrat\u00e9gico global que debemos adoptar hoy? Nada menos que la seguridad y el bienestar, la libertad y el progreso para todos los hogares y todas las familias, para todos los hombres y mujeres de todos los pa\u00edses. Y me refiero en particular a la mir\u00edada de peque\u00f1as casas y apartamentos donde los asalariados se esfuerzan, en medio de las vicisitudes y dificultades de la vida, por evitar a sus esposas e hijos las privaciones y criar a sus familias en el temor del Se\u00f1or, o seg\u00fan concepciones \u00e9ticas que a menudo desempe\u00f1an un papel poderoso.<\/p>\n\n\n\n

Para garantizar la seguridad de estos innumerables hogares, es necesario protegerlos de dos gigantescos depredadores: la guerra y la tiran\u00eda. Todos conocemos los terribles trastornos que abruman a una familia corriente cuando la plaga de la guerra se abate sobre el padre de familia y sobre aquellos por quienes trabaja y se esfuerza. La terrible ruina de Europa, con toda su gloria desaparecida, y tambi\u00e9n la de vastas partes de Asia, nos saltan a la vista. Cuando los designios concebidos por hombres perversos o los impulsos agresivos de Estados poderosos abolen en vastas extensiones el marco de la sociedad civilizada, las personas humildes se enfrentan a dificultades que no pueden afrontar. Para ellos, todo est\u00e1 distorsionado, todo est\u00e1 roto e incluso reducido a nada.<\/p>\n\n\n\n

Jean-No\u00ebl Tronc<\/span> En este pasaje encontramos una de las grandes cualidades de Winston Churchill, que es su profunda humanidad y su capacidad para hablar con sencillez y sinceridad del sufrimiento humano, con empat\u00eda. Era conocido por ser de l\u00e1grima f\u00e1cil; por ejemplo, en la C\u00e1mara de los Comunes, en 1934, al evocar las primeras persecuciones sufridas por los jud\u00edos en Alemania, y durante la guerra, cuando iba al encuentro de los pilotos con escasa esperanza de vida o de los londinenses devastados por el Blitz.<\/p>\n\n\n\n

Era magn\u00e1nimo con los vencidos y sol\u00eda citar este verso de Virgilio en la Eneida<\/em>: Parcere subjectis et debellare superbos<\/em> \u2014 \u00abperdona a los que se someten y domina a los soberbios\u00bb. Eso fue lo que hizo tras la guerra de los b\u00f3ers, abogando por una r\u00e1pida reconciliaci\u00f3n, y eso fue muy importante en 1940 para que Sud\u00e1frica no se uniera al Eje.<\/p>\n\n\n\n

Fue uno de los que lamentaron la dureza de las cl\u00e1usulas del Tratado de Versalles, intuyendo las nefastas consecuencias de este tratado que Foch calific\u00f3 de \u00abarmisticio de 20 a\u00f1os\u00bb. A lo que alude un poco m\u00e1s adelante en el discurso, refiri\u00e9ndose a Lloyd Georges.<\/p>\n\n\n\n

Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, desempe\u00f1\u00f3 un papel activo para fomentar la reconciliaci\u00f3n franco-alemana y la r\u00e1pida reintegraci\u00f3n de Alemania, Italia y Jap\u00f3n en la comunidad internacional.<\/p>\n\n\n\n

Mientras estoy aqu\u00ed, en esta tranquila tarde, tiemblo al pensar en lo que est\u00e1n viviendo millones de personas en este momento y en lo que les va a suceder cuando el hambre reine en la tierra. Nadie puede evaluar lo que se ha denominado \u00abla inestimable suma del dolor humano\u00bb. Nuestra tarea y nuestro deber supremos exigen que preservemos los hogares de la gente humilde de los horrores y las miserias de una nueva guerra. Todos estamos de acuerdo en eso.<\/p>\n\n\n\n

Tras proclamar su \u00abconcepto estrat\u00e9gico global\u00bb y determinar los recursos disponibles, nuestros colegas militares estadounidenses pasan siempre a la siguiente etapa, es decir, el m\u00e9todo. Tambi\u00e9n en este punto estamos ampliamente de acuerdo. Ya se ha creado una organizaci\u00f3n mundial cuyo objetivo principal es impedir la guerra: la ONU, que sucede a la Sociedad de Naciones con la incorporaci\u00f3n decisiva de los Estados y todo lo que ello implica, ya est\u00e1 en funcionamiento. Debemos asegurarnos de que su labor sea fruct\u00edfera, de que sea una realidad y no una farsa, de que sea una fuerza orientada a la acci\u00f3n y no una simple espuma de palabras vac\u00edas, de que sea un verdadero templo de la paz, donde alg\u00fan d\u00eda puedan colgar los escudos de muchas naciones, y no solo una arena en una torre de Babel. Antes de deshacernos de las s\u00f3lidas garant\u00edas de armamento nacional que garantizan nuestra seguridad, debemos estar seguros de que nuestro templo se ha construido, no sobre arenas movedizas o pantanos, sino sobre roca. Basta con abrir los ojos para ver que nuestro camino ser\u00e1 largo y arduo, pero si perseveramos juntos, como lo hicimos durante las dos guerras mundiales \u2014pero no, por desgracia, en el intervalo que las separ\u00f3 \u2014, no dudo de que acabaremos alcanzando nuestros objetivos comunes.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, quiero hacer una propuesta de acci\u00f3n precisa y concreta. Por mucho que instituyamos tribunales y magistrados, estos no podr\u00e1n funcionar sin sheriffs y agentes de polic\u00eda. La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas debe estar equipada desde el principio con una fuerza armada internacional. En este \u00e1mbito, solo podemos avanzar paso a paso, pero debemos empezar de inmediato. Propongo que se invite a cada potencia y a cada Estado a delegar un n\u00famero determinado de escuadrones a\u00e9reos al servicio de la organizaci\u00f3n mundial. Estos escuadrones podr\u00edan entrenarse y prepararse en su propio pa\u00eds, pero se desplazar\u00edan por turnos de un pa\u00eds a otro. Sus tripulaciones llevar\u00edan el uniforme de su propio pa\u00eds, pero con insignias diferentes. No se les pedir\u00eda que intervinieran contra su propia naci\u00f3n, pero, por lo dem\u00e1s, estar\u00edan bajo las \u00f3rdenes de la organizaci\u00f3n mundial. Todo esto podr\u00eda comenzar a peque\u00f1a escala y ampliarse a medida que aumentara la confianza. Me hubiera gustado que se hubiera hecho despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, y ahora deseo ardientemente que se lleve a cabo sin demora.<\/p>\n\n\n\n

No obstante, ser\u00eda err\u00f3neo e imprudente confiar el secreto del conocimiento o la experimentaci\u00f3n de la bomba at\u00f3mica, que ahora comparten Estados Unidos, Gran Breta\u00f1a y Canad\u00e1, a una organizaci\u00f3n mundial a\u00fan en su tierna infancia. Ser\u00eda una locura criminal dejarlo a la deriva en este mundo siempre agitado y desunido. Nadie, en ning\u00fan pa\u00eds, ha visto perturbado su sue\u00f1o sabiendo que ese conocimiento, as\u00ed como el m\u00e9todo y las materias primas necesarias para su puesta en pr\u00e1ctica, se encuentran actualmente en su mayor parte en manos de Estados Unidos. No creo que todos hubi\u00e9ramos dormido tan tranquilos si la situaci\u00f3n hubiera sido al rev\u00e9s y un Estado comunista o neofascista tuviera actualmente el monopolio de estas terribles m\u00e1quinas.<\/p>\n\n\n\n

Jean-No\u00ebl Tronc <\/span>Winston Churchill fue uno de los l\u00edderes del siglo XX que integr\u00f3 m\u00e1s profundamente la ciencia y la tecnolog\u00eda en su visi\u00f3n estrat\u00e9gica, como elemento clave de la superioridad militar.<\/p>\n\n\n\n

Desde su primera etapa en el Almirantazgo (1911-1915), emprendi\u00f3 una importante transformaci\u00f3n de la Royal Navy al imponer la conversi\u00f3n del carb\u00f3n al petr\u00f3leo. Esta decisi\u00f3n, pol\u00edticamente arriesgada, ten\u00eda por objeto aumentar la velocidad, la autonom\u00eda y la capacidad operativa de la flota. Tambi\u00e9n fue el origen de la idea del carro de combate y del propio t\u00e9rmino \u00abtanque\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

En el periodo de entreguerras, se mantuvo regularmente informado de los avances cient\u00edficos, en particular del desarrollo del radar, y contribuy\u00f3 directamente a la implantaci\u00f3n del sistema de detecci\u00f3n a\u00e9rea que desempe\u00f1\u00f3 un papel decisivo en la batalla de Inglaterra en 1940.<\/p>\n\n\n\n

Apoy\u00f3 constantemente proyectos clave como las herramientas de descifrado instaladas en Bletchley Park, donde se reunieron los mejores cient\u00edficos, entre ellos Alan Turing, y el programa nuclear brit\u00e1nico Tube Alloys. Convencido de que la energ\u00eda at\u00f3mica abrir\u00eda una nueva era en la guerra y la diplomacia, Churchill apoy\u00f3 la cooperaci\u00f3n cient\u00edfica e industrial con Estados Unidos, sentando las bases del proyecto Manhattan. Comprendi\u00f3 muy pronto la dimensi\u00f3n geopol\u00edtica de las armas nucleares.<\/p>\n\n\n\n

En nuestra \u00e9poca, en la que los pol\u00edticos suelen estar poco al tanto de los avances cient\u00edficos que revolucionan, en particular, las t\u00e9cnicas militares, Churchill sigue siendo un modelo aparte, sobre todo por el t\u00e1ndem que formaba con su principal asesor cient\u00edfico, Frederick Lindemann, futuro Lord Cherwell. F\u00edsico de primer orden e \u00edntimo pol\u00edtico del primer ministro, Lindemann encarna la integraci\u00f3n de la experiencia cient\u00edfica en la c\u00faspide del Estado. Su relaci\u00f3n, basada en una estrecha confianza, favoreci\u00f3 una r\u00e1pida circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n cient\u00edfica hacia los responsables pol\u00edticos y militares. Contribuy\u00f3 a convertir al Reino Unido en uno de los primeros pa\u00edses en articular la estrategia, la investigaci\u00f3n y la industria en un esfuerzo b\u00e9lico total.<\/p>\n\n\n\n

El mero temor que inspiraban podr\u00eda haber bastado para imponer sistemas totalitarios al mundo democr\u00e1tico libre, con consecuencias aterradoras para la imaginaci\u00f3n de los hombres. Dios quiso que no fuera as\u00ed, y al menos disponemos de un respiro para poner orden en nuestra casa antes de tener que enfrentarnos a ese peligro; e incluso entonces, si no escatimamos esfuerzos, siempre tendremos una superioridad lo suficientemente temible como para disuadir eficazmente a los dem\u00e1s de emplearla o amenazar con emplearla. Cuando, en \u00faltima instancia, la fraternidad esencial entre los hombres se encarne y se exprese realmente en una organizaci\u00f3n mundial, con todas las medidas de salvaguardia concretas necesarias para que sea operativa, esas capacidades podr\u00e1n confiarse naturalmente a esa organizaci\u00f3n mundial.<\/p>\n\n\n\n

Ahora paso al segundo peligro que amenaza a los hogares, las familias y las personas humildes: la tiran\u00eda. No podemos ocultar que las libertades de las que goza cada ciudadano en los Estados Unidos y en el Imperio Brit\u00e1nico no existen en un n\u00famero considerable de pa\u00edses, algunos de los cuales son muy poderosos. En esos Estados, se impone un control a la gente com\u00fan mediante diversas instituciones policiales tentaculares. El poder del Estado se ejerce sin restricciones, ya sea por dictadores o por oligarqu\u00edas compactas que act\u00faan a trav\u00e9s de un partido privilegiado y una polic\u00eda pol\u00edtica. En un momento en que las dificultades son tan numerosas, nuestro deber no es intervenir por la fuerza en los asuntos internos de pa\u00edses que no hemos conquistado durante la guerra. Pero nunca debemos dejar de proclamar con valent\u00eda los grandes principios de libertad y derechos humanos, que son el legado com\u00fan del mundo angl\u00f3fono y que, pasando por la Carta Magna, la Declaraci\u00f3n de Derechos, el Habeas Corpus,<\/em> el juicio con jurado y el common law<\/em> ingl\u00e9s, encuentran su m\u00e1s ilustre expresi\u00f3n en la Declaraci\u00f3n de Independencia estadounidense.<\/p>\n\n\n\n

Todo ello significa que los pueblos de todos los pa\u00edses tienen derecho y deber\u00edan tener el poder \u2014por v\u00edas constitucionales, mediante elecciones libres y sin trabas, con voto secreto\u2014 de elegir o cambiar la naturaleza o la forma del gobierno bajo el que viven, mediante voto secreto, en elecciones libres y sin trabas; significa que deber\u00eda imperar la libertad de expresi\u00f3n y de pensamiento; que los tribunales, independientes del poder ejecutivo y libres de toda influencia partidista, deben aplicar leyes que hayan recibido el amplio consentimiento de la mayor\u00eda o que est\u00e9n consagradas por el tiempo y la costumbre. Tales son los t\u00edtulos de propiedad de la libertad que deben encontrarse en cada humilde morada. Este es el mensaje que los pueblos brit\u00e1nico y estadounidense dirigen a la humanidad. Prediquemos lo que practicamos, y practiquemos lo que predicamos.<\/p>\n\n\n\n

Acabo de enumerar los dos grandes peligros que amenazan los hogares de los pueblos: la guerra y la tiran\u00eda. A\u00fan no he hablado de la pobreza y la indigencia, que en muchos casos constituyen la angustia dominante. Pero si se eliminan los peligros de la guerra y la tiran\u00eda, no hay duda de que la ciencia y la cooperaci\u00f3n pueden aportar al mundo, durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os \u2014y sin duda durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, instruidas en la dura escuela de la guerra\u2014 un auge del bienestar material que superar\u00e1 todo lo conocido en la historia de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n

En este momento doloroso y agitado, nos encontramos sumidos en el hambre y la angustia, que son las secuelas de nuestra prodigiosa lucha; pero esto pasar\u00e1, y puede pasar r\u00e1pidamente. No hay nada, salvo la locura humana o el crimen inhumano, que deba privar a las naciones de la llegada y el disfrute de una era de abundancia. A menudo he citado unas palabras que aprend\u00ed hace cincuenta a\u00f1os de un gran orador irland\u00e9s-estadounidense, amigo m\u00edo, el Sr. Bourke Cockran: \u00abHay suficiente para todos. La tierra es una madre generosa; proporcionar\u00e1 alimento en abundancia a todos sus hijos, siempre que cultiven su suelo con justicia y en paz\u00bb. Hasta aqu\u00ed, creo que estamos totalmente de acuerdo.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed pues, mientras seguimos con el m\u00e9todo adecuado para llevar a cabo nuestro concepto estrat\u00e9gico global, paso al meollo de lo que me ha llevado hasta aqu\u00ed. Ni la prevenci\u00f3n segura de la guerra ni el auge continuo de la organizaci\u00f3n mundial se lograr\u00e1n sin lo que he denominado la asociaci\u00f3n fraternal de los pueblos de habla inglesa. Esto significa una relaci\u00f3n especial entre la Commonwealth y el Imperio Brit\u00e1nico, por un lado, y los Estados Unidos, por otro. Como no es momento de perderse en generalidades, me atrever\u00e9 a ser preciso. Una asociaci\u00f3n fraternal exige no solo una amistad creciente y un entendimiento mutuo entre nuestros dos sistemas sociales, vastos pero emparentados, sino tambi\u00e9n el mantenimiento de una estrecha relaci\u00f3n entre nuestros asesores militares, que conduzca a un estudio conjunto de los peligros potenciales, a una similitud en el armamento y los manuales de instrucci\u00f3n, as\u00ed como a un intercambio de oficiales y cadetes en las escuelas t\u00e9cnicas. Deber\u00eda incluir el mantenimiento de las actuales instalaciones de seguridad mutua, gracias al uso conjunto de todas las bases navales y a\u00e9reas que poseen ambos pa\u00edses en todo el mundo. Esto podr\u00eda duplicar la movilidad de las fuerzas navales y a\u00e9reas estadounidenses; aumentar\u00eda considerablemente la de las fuerzas del Imperio Brit\u00e1nico y, si el mundo se calma, podr\u00eda conducir a importantes ahorros financieros. Ya utilizamos conjuntamente un gran n\u00famero de islas; en un futuro pr\u00f3ximo, otras podr\u00edan ser confiadas a nuestra custodia conjunta.<\/p>\n\n\n\n

Fran\u00e7ois Kersaudy<\/span> Churchill repasa la historia reciente de la estrecha alianza que se establece entre Estados Estados Unidos y Gran Breta\u00f1a a partir de la Carta del Atl\u00e1ntico, firmada entre Franklin D. Roosevelt y \u00e9l el 14 de agosto de 1941, y que propone una serie de principios que deben servir para mantener la paz y la seguridad internacionales. A lo largo de la Segunda Guerra Mundial, la estrecha alianza entre ambos pa\u00edses permiti\u00f3 una coordinaci\u00f3n muy avanzada del esfuerzo b\u00e9lico.<\/p>\n\n\n\n

Lo que Churchill desea aqu\u00ed, sin precisarlo, es el mantenimiento del comit\u00e9 de jefes de Estado Mayor conjuntos anglo-estadounidenses, que demostr\u00f3 su eficacia durante la guerra y podr\u00eda servir de base para nuevas integraciones militares.<\/p>\n\n\n\n

Sobre estas bases se crear\u00eda, a partir de la firma del Tratado de Washington del 4 de abril de 1949, la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte (OTAN) con sus 12 pa\u00edses fundadores, con el objetivo de proteger a Europa Occidental de la amenaza sovi\u00e9tica. La OTAN se cre\u00f3 a ra\u00edz de la Uni\u00f3n Occidental (UO) creada por el Reino Unido, Francia, B\u00e9lgica, los Pa\u00edses Bajos y Luxemburgo mediante el Tratado de Bruselas del 17 de marzo de 1948, que prev\u00e9 una alianza de defensa mutua en caso de agresi\u00f3n y cuya conclusi\u00f3n se vio precipitada por el golpe de Estado de Praga del 25 de febrero de 1948.<\/p>\n\n\n\n

Los Estados Unidos ya tienen un acuerdo de defensa permanente con el Dominio de Canad\u00e1, que est\u00e1 tan apasionadamente vinculado a la Commonwealth y al Imperio Brit\u00e1nico. Este acuerdo es m\u00e1s eficaz que muchos otros que a menudo se concluyen bajo los auspicios de alianzas formales. Este principio deber\u00eda extenderse a todos los miembros de la Commonwealth, con total reciprocidad. As\u00ed, pase lo que pase, y solo as\u00ed, estaremos seguros y podremos trabajar juntos por las causas nobles y sencillas que nos son queridas y que no amenazan a nadie. Puede que llegue un d\u00eda \u2014y creo que ese d\u00eda llegar\u00e1\u2014 en que el principio de una ciudadan\u00eda com\u00fan acabe imponi\u00e9ndose; pero podemos dejar eso en manos del destino, cuyo brazo extendido ya se vislumbra claramente para muchos de nosotros.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, debemos plantearnos una pregunta importante: \u00bfser\u00eda una relaci\u00f3n especial entre los Estados Unidos y la Commonwealth brit\u00e1nica incompatible con nuestras lealtades primordiales hacia la Organizaci\u00f3n Mundial? Yo respondo que, por el contrario, probablemente sea la \u00fanica forma de que esta organizaci\u00f3n alcance su plena estatura y fuerza. Ya existen relaciones especiales entre los Estados Unidos y Canad\u00e1, a las que ya he aludido; tambi\u00e9n entre los Estados Unidos y las rep\u00fablicas sudamericanas. Nosotros, los brit\u00e1nicos, tenemos un tratado de colaboraci\u00f3n y asistencia mutua de veinte a\u00f1os con la Rusia sovi\u00e9tica. Comparto la opini\u00f3n del Sr. Bevin, ministro de Asuntos Exteriores de Gran Breta\u00f1a, quien considera que, por lo que a nosotros respecta, podr\u00eda muy bien ampliarse a cincuenta a\u00f1os. Nuestro \u00fanico objetivo es la asistencia y la colaboraci\u00f3n mutuas. La alianza brit\u00e1nica con Portugal, ininterrumpida desde 1384, ha dado frutos en momentos cr\u00edticos de la \u00faltima guerra. Ninguno de estos acuerdos contraviene el inter\u00e9s general de un acuerdo mundial o de una organizaci\u00f3n mundial; al contrario, lo apoyan. \u00abEn la casa de mi Padre hay muchas moradas\u00bb. Las asociaciones particulares entre miembros de las Naciones Unidas que no tienen ning\u00fan prop\u00f3sito agresivo contra otros pa\u00edses y no tienen ning\u00fan proyecto incompatible con la Carta de las Naciones Unidas, lejos de ser perjudiciales, son m\u00e1s bien beneficiosas y, en mi opini\u00f3n, indispensables.<\/p>\n\n\n\n

Antes he hablado del Templo de la Paz. Los trabajadores de todos los pa\u00edses deben construir ese templo. Si dos de estos trabajadores se conocen especialmente bien, si son viejos amigos, si sus familias est\u00e1n entrelazadas y si tienen \u00abfe en sus intenciones mutuas, esperanza en el futuro del otro e indulgencia hacia sus respectivas debilidades\u00bb \u2014por citar unas hermosas palabras le\u00eddas aqu\u00ed recientemente\u2014, \u00bfpor qu\u00e9 no iban a trabajar juntos en la obra com\u00fan, como amigos y socios? \u00bfPor qu\u00e9 no iban a compartir sus herramientas y aumentar as\u00ed sus respectivas fuerzas de trabajo? De hecho, deben hacerlo, de lo contrario el templo no se construir\u00e1, o si se construye, podr\u00eda derrumbarse, y entonces volver\u00edamos a estar convencidos de nuestra incapacidad para aprender y nos ver\u00edamos obligados a volver por tercera vez a la escuela de la guerra, una guerra incomparablemente m\u00e1s rigurosa que aquella de la que acabamos de liberarnos. Los tiempos oscuros podr\u00edan volver; la Edad de Piedra podr\u00eda regresar, impulsada por las alas resplandecientes de la ciencia, y lo que hoy podr\u00eda derramar bendiciones materiales inconmensurables sobre la humanidad podr\u00eda provocar su destrucci\u00f3n total. Tengan cuidado, se lo digo: el tiempo puede ser limitado. No dejemos que los acontecimientos se desv\u00eden hasta que sea demasiado tarde. Si debe existir el tipo de asociaci\u00f3n fraternal que acabo de describir, con toda la fuerza y la seguridad adicionales que nuestros dos pa\u00edses pueden obtener de ella, asegur\u00e9monos de que este gran acontecimiento sea conocido en todo el mundo y de que contribuya a mantener y estabilizar los cimientos de la paz. Ese es el camino de la sabidur\u00eda; m\u00e1s vale prevenir que lamentar.<\/p>\n\n\n\n

Una sombra se ha cernido sobre los escenarios que tan recientemente iluminaba la victoria aliada. Nadie sabe qu\u00e9 pretenden hacer en un futuro inmediato la Rusia sovi\u00e9tica y su organizaci\u00f3n comunista internacional, ni cu\u00e1les son los l\u00edmites de sus tendencias expansionistas y proselitistas, si es que los hay. Siento una gran admiraci\u00f3n y un profundo respeto por el valiente pueblo ruso y por mi compa\u00f1ero de armas, el mariscal Stalin. En Gran Breta\u00f1a \u2014y aqu\u00ed tambi\u00e9n, no me cabe duda \u2014 una profunda simpat\u00eda y benevolencia hacia los pueblos de todas las Rusias, as\u00ed como una firme resoluci\u00f3n de perseverar, a pesar de muchas divergencias y rechazos, en el establecimiento de amistades duraderas. Comprendemos la necesidad de Rusia de garantizar su seguridad en sus fronteras occidentales, eliminando toda posibilidad de agresi\u00f3n alemana. Damos la bienvenida a una Rusia que ocupa el lugar que le corresponde entre las grandes naciones del mundo. Acogemos con satisfacci\u00f3n su bandera en los mares. Por encima de todo, deseamos que haya contactos constantes, frecuentes y crecientes entre el pueblo ruso y nuestros propios pueblos a ambos lados del Atl\u00e1ntico. Sin embargo, es mi deber \u2014pues estoy seguro de que desean que les exponga los hechos tal y como yo los veo\u2014 presentarles algunos datos sobre la situaci\u00f3n actual en Europa.<\/p>\n\n\n\n

Desde Stettin, en el B\u00e1ltico, hasta Trieste, en el Adri\u00e1tico, un tel\u00f3n de acero ha ca\u00eddo sobre el continente. Detr\u00e1s de \u00e9l se encuentran todas las capitales de los antiguos Estados de Europa Central y Oriental: Varsovia, Berl\u00edn, Praga, Viena, Budapest, Belgrado, Bucarest y Sof\u00eda. Todas estas famosas ciudades y las poblaciones que las rodean est\u00e1n ahora incluidas en lo que debo llamar la esfera sovi\u00e9tica, y todas ellas est\u00e1n sometidas, de una forma u otra, no solo a la influencia sovi\u00e9tica, sino a un grado muy elevado, y a menudo creciente, de control por parte de Mosc\u00fa. Solo Atenas \u2014Grecia y sus glorias inmortales\u2014 es libre de decidir su futuro en unas elecciones supervisadas por brit\u00e1nicos, estadounidenses y franceses. El gobierno polaco, dominado por Rusia, ha sido alentado a llevar a cabo considerables e injustificadas amputaciones territoriales a expensas de Alemania, as\u00ed como expulsiones masivas de millones de alemanes, de una crueldad y magnitud inimaginables, que se est\u00e1n produciendo en la actualidad. Los partidos comunistas, que eran muy reducidos en todos estos Estados de Europa oriental, han alcanzado una preeminencia y un poder desproporcionados en relaci\u00f3n con su importancia num\u00e9rica, y buscan en todas partes instaurar un control totalitario. En casi todos los casos se imponen reg\u00edmenes policiales y, por el momento, con la excepci\u00f3n de Checoslovaquia, no existe una verdadera democracia.<\/p>\n\n\n\n

Tanto Turqu\u00eda como Persia est\u00e1n profundamente alarmadas y preocupadas por las reivindicaciones y presiones que ejerce sobre ellas el gobierno de Mosc\u00fa. En Berl\u00edn, los rusos se esfuerzan por constituir, en su zona de ocupaci\u00f3n en Alemania, un partido casi comunista, favoreciendo a ciertos grupos de dirigentes alemanes de izquierda. Al final de los combates, el pasado mes de junio, los ej\u00e9rcitos estadounidense y brit\u00e1nico se retiraron hacia el oeste, de conformidad con un acuerdo previo, hasta una profundidad de 150 millas en algunos puntos, a lo largo de un frente de casi 400 millas, para permitir a nuestros aliados rusos ocupar esta vasta extensi\u00f3n de territorio que las democracias occidentales hab\u00edan conquistado.<\/p>\n\n\n\n

Si el gobierno sovi\u00e9tico intenta ahora, mediante una acci\u00f3n separada, erigir en sus zonas una Alemania procomunista, esto provocar\u00e1 nuevas y graves dificultades en las zonas brit\u00e1nica y estadounidense, y dar\u00e1 a los alemanes derrotados el poder de venderse al mejor postor entre los sovi\u00e9ticos y las democracias occidentales. Sean cuales sean las conclusiones que se puedan extraer de estos hechos \u2014porque son hechos\u2014, ciertamente no es esta la Europa liberada por la que hemos luchado, ni tampoco la que lleva en s\u00ed misma los g\u00e9rmenes de una paz duradera.<\/p>\n\n\n\n

La seguridad del mundo requiere una nueva unidad en Europa, de la que ninguna naci\u00f3n deber\u00eda quedar excluida para siempre. Las guerras mundiales que hemos presenciado, al igual que las de anta\u00f1o, surgieron de las disputas entre las grandes naciones madres de Europa. Dos veces en nuestra vida hemos visto a los Estados Unidos, en contra de su voluntad y sus tradiciones, en contra de argumentos cuya justicia es imposible ignorar, arrastrados por fuerzas irresistibles a estas guerras, justo a tiempo para asegurar la victoria de la buena causa, pero solo despu\u00e9s de terribles masacres y devastaciones. Por dos veces, Estados Unidos ha tenido que enviar a millones de sus j\u00f3venes al otro lado del Atl\u00e1ntico para encontrar la guerra; pero ahora, la guerra puede llegar a cualquier naci\u00f3n, dondequiera que se encuentre entre el amanecer y el anochecer. Sin duda, debemos trabajar, con voluntad consciente, por una gran pacificaci\u00f3n de Europa, en el marco de las Naciones Unidas y de conformidad con su Carta. Para m\u00ed, se trata de una causa pol\u00edtica evidente y de gran importancia.<\/p>\n\n\n\n

Jean-No\u00ebl Tronc<\/span> Churchill fue un europeo convencido, que cre\u00eda apasionadamente en la grandeza de la civilizaci\u00f3n europea. Hay que recordar la importancia de su discurso de Z\u00farich del 19 de septiembre de 1946, que contiene un llamado a construir los \u00abEstados Unidos de Europa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

En este discurso, en el que aboga por la reconciliaci\u00f3n franco-alemana, propone una estructura europea supranacional, con una organizaci\u00f3n pol\u00edtica com\u00fan y una estrecha cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica. Particip\u00f3 en el Congreso de Europa celebrado en La Haya en mayo de 1948, que reuni\u00f3 a m\u00e1s de 800 delegados de toda Europa, y pronunci\u00f3 un importante discurso de apertura.<\/p>\n\n\n\n

De este Congreso surgieron las resoluciones que ped\u00edan la creaci\u00f3n de una Asamblea Europea, la futura Convenci\u00f3n Europea de Derechos Humanos (1950) y la creaci\u00f3n del Consejo de Europa en 1949, del que Churchill fue uno de los padres fundadores.<\/p>\n\n\n\n

En este discurso tambi\u00e9n estableci\u00f3 la distinci\u00f3n entre una Gran Breta\u00f1a asociada a Europa, pero que no inclu\u00eda claramente en lo que m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en la CEE con el Tratado de Roma de 1957. De hecho, siempre se mantuvo convencido de que el destino de su pa\u00eds pasaba primero por la \u00abalianza de los pueblos anglosajones\u00bb, a trav\u00e9s, por un lado, de los pa\u00edses de la Commonwealth y, por otro, de la alianza privilegiada con Estados Unidos, de la que todo el discurso de Fulton constituye una amplia defensa.<\/p>\n\n\n\n

Cabe recordar que su estatua presid\u00eda el Despacho Oval de la Casa Blanca durante la tensa entrevista<\/a> entre Volodimir Zelenski \u2014cuya personalidad recuerda en muchos aspectos a la de Churchill\u2014, Donald Trump y J. D. Vance el 28 de febrero de 2025, y preguntarse qu\u00e9 habr\u00eda pensado de esta escena aquel que a menudo se presentaba como \u00abmedio estadounidense\u00bb, en referencia a su madre estadounidense…<\/p>\n\n\n\n

Ante el tel\u00f3n de acero que se extiende por Europa, hay otros motivos de preocupaci\u00f3n. En Italia, el partido comunista se ve seriamente obstaculizado por la necesidad de apoyar las reivindicaciones del mariscal Tito, de formaci\u00f3n comunista, sobre antiguos territorios italianos en el fondo del Adri\u00e1tico. Sin embargo, el futuro de Italia sigue en suspenso. Adem\u00e1s, no se puede imaginar una Europa regenerada sin una Francia fuerte. A lo largo de mi vida p\u00fablica, he trabajado por una Francia fuerte y nunca he perdido la confianza en su destino, ni siquiera en los momentos m\u00e1s oscuros. Tampoco la perder\u00e9 hoy. Sin embargo, en muchos pa\u00edses, lejos de las fronteras rusas y en todo el mundo, las \u00abquintas columnas\u00bb comunistas est\u00e1n instaladas y en funcionamiento, en perfecta unidad y sumisi\u00f3n absoluta a las directrices que reciben de la central comunista. Con la excepci\u00f3n de la Commonwealth brit\u00e1nica y los Estados Unidos, donde el comunismo a\u00fan est\u00e1 en sus inicios, los partidos comunistas o las quintas columnas representan un desaf\u00edo y un peligro cada vez mayores para la civilizaci\u00f3n cristiana. Son hechos muy sombr\u00edos que evocar, tras una victoria lograda gracias a la espl\u00e9ndida camarader\u00eda en el servicio de la libertad y la democracia; pero ser\u00eda muy imprudente no enfrentarlos con determinaci\u00f3n mientras a\u00fan hay tiempo.<\/p>\n\n\n\n

Las perspectivas tambi\u00e9n son preocupantes en el Lejano Oriente, y particularmente en Manchuria. El acuerdo alcanzado en Yalta, en el que particip\u00e9, fue extremadamente favorable a la Rusia sovi\u00e9tica, pero se firm\u00f3 en un momento en el que nadie pod\u00eda decir si la guerra contra Alemania no se prolongar\u00eda durante todo el verano y el oto\u00f1o de 1945, y en el que se esperaba que la guerra contra Jap\u00f3n se prolongara a\u00fan 18 meses despu\u00e9s del fin de la guerra contra Alemania. En su pa\u00eds, todos ustedes est\u00e1n tan bien informados sobre el Lejano Oriente y tan dedicados a la causa de China que no necesito extenderme sobre la situaci\u00f3n que all\u00ed reina.<\/p>\n\n\n\n

Me sent\u00ed obligado a describir esta sombra que, tanto en Occidente como en Oriente, se extiende sobre el mundo. Yo era un ministro importante en el momento del Tratado de Versalles y amigo \u00edntimo del Sr. Lloyd George, que encabezaba la delegaci\u00f3n brit\u00e1nica en Versalles. Por mi parte, no estaba de acuerdo con muchas de las cosas que se hicieron en aquella ocasi\u00f3n, pero el recuerdo de aquella situaci\u00f3n qued\u00f3 grabado en mi mente y me resulta doloroso compararla con la que prevalece hoy en d\u00eda. En aquella \u00e9poca reinaban grandes esperanzas y una confianza ilimitada en el fin de las guerras y en el poder omnipotente que iba a adquirir la Sociedad de Naciones. No encuentro ni siento tal confianza \u2014 ni siquiera esas esperanzas \u2014 en el mundo perdido de hoy.<\/p>\n\n\n\n

No obstante, rechazo la idea de que una nueva guerra sea inevitable, y m\u00e1s a\u00fan que sea inminente. Precisamente porque estoy convencido de que nuestro destino sigue estando en nuestras manos y de que tenemos el poder de salvar el futuro, siento el deber de hablar en un momento en el que se me presenta la oportunidad. No creo que la Rusia sovi\u00e9tica desee la guerra. Lo que desea son los frutos de la guerra y la expansi\u00f3n indefinida de su poder y sus doctrinas. Pero lo que debemos considerar aqu\u00ed hoy, mientras a\u00fan hay tiempo, es la prevenci\u00f3n permanente de la guerra y la realizaci\u00f3n, lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, de las condiciones de libertad y democracia en todos los pa\u00edses. Nuestras dificultades y peligros no desaparecer\u00e1n si nos tapamos los ojos; no desaparecer\u00e1n si nos contentamos con esperar a ver qu\u00e9 pasa; tampoco desaparecer\u00e1n a costa de una pol\u00edtica de apaciguamiento. Lo que se necesita es un acuerdo, y cuanto m\u00e1s se retrase, m\u00e1s dif\u00edcil ser\u00e1 alcanzarlo y mayores ser\u00e1n nuestros peligros.<\/p>\n\n\n\n

Lo que he podido observar de nuestros amigos y aliados rusos durante la guerra me ha convencido de que no hay nada que admiren tanto como la fuerza, y nada que respeten menos que la debilidad, especialmente la debilidad militar. Por eso la antigua doctrina del equilibrio de poderes es err\u00f3nea. No podemos permitirnos, si est\u00e1 en nuestra mano evitarlo, actuar con m\u00e1rgenes estrechos, ofreciendo tentaciones para una prueba de fuerza. Si las democracias occidentales permanecen unidas en el estricto respeto de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, su influencia para promover esos principios ser\u00e1 inmensa, y nadie se arriesgar\u00e1 a molestarlas. Por el contrario, si se dividen o incumplen sus obligaciones, y si dejan pasar estos a\u00f1os decisivos, entonces efectivamente la cat\u00e1strofe podr\u00eda abatirse sobre todos nosotros. La \u00faltima vez, lo vi venir y se lo grit\u00e9 a mis compatriotas y al mundo, pero nadie me hizo caso. Hasta 1933, e incluso hasta 1935, Alemania podr\u00eda haberse salvado del terrible destino que le sobrevino, y todos podr\u00edamos haber escapado de las desgracias que Hitler desat\u00f3 sobre la humanidad. Nunca, en toda la historia, una guerra ha sido m\u00e1s f\u00e1cil de prevenir, con una acci\u00f3n oportuna, que la que acaba de devastar regiones tan vastas del globo. En mi opini\u00f3n, se podr\u00eda haber evitado sin derramamiento de sangre, y Alemania podr\u00eda ser hoy poderosa, pr\u00f3spera y honrada. Pero nadie quiso escuchar, y uno tras otro, todos fuimos arrastrados a ese espantoso torbellino.<\/p>\n\n\n\n

Jean-No\u00ebl Tronc<\/span> Churchill recuerda aqu\u00ed sus incesantes intervenciones prof\u00e9ticas a lo largo de la d\u00e9cada de 1930 frente a la cobard\u00eda y la tentaci\u00f3n permanente de negar la realidad. Se hizo impopular al decir la verdad sobre el auge del peligro nazi y del totalitarismo estalinista, y al predecir, seg\u00fan su famosa f\u00f3rmula, que al preferir la deshonra a la guerra, tendr\u00edamos ambas cosas, pero a un costeoinfinitamente mayor.<\/p>\n\n\n\n

Su capacidad para tener raz\u00f3n casi en solitario queda ilustrada, por ejemplo, en la magistral historia del Tercer Reich de William Shirer, donde este escribe, en relaci\u00f3n con la remilitarizaci\u00f3n de Renania en marzo de 1936, que abri\u00f3 el camino al colapso de la Europa democr\u00e1tica, que \u00absolo Hitler, y solo Churchill en Inglaterra, parecen haberlo comprendido\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

En un momento en que Rusia ataca a Europa y las democracias europeas se enfrentan a una desconexi\u00f3n sin precedentes con su gran aliado estadounidense, la lucidez, el coraje y el apego a la verdad, que fueron algunas de las grandes cualidades de Churchill, lo convierten en un blanco simb\u00f3lico de parte del movimiento MAGA. Un episodio llamativo de esta hostilidad, poco conocida en Europa, tuvo lugar el 2 de septiembre de 2024, cuando el muy influyente Tucker Carlson, figura clave de los medios de comunicaci\u00f3n MAGA, invit\u00f3 al podcaster Darryl Cooper para acusar a Churchill.<\/p>\n\n\n\n

En este programa de casi dos horas, titulado \u00abLa verdadera historia de la Segunda Guerra Mundial y c\u00f3mo Winston Churchill arruin\u00f3 Europa\u00bb , Cooper calific\u00f3 a Churchill de \u00abvillano principal de la Segunda Guerra Mundial\u00bb y explic\u00f3 que habr\u00eda sido preferible dejar que Hitler y Stalin se repartieran Polonia en 1939 sin intervenir, en referencia directa a la invasi\u00f3n de Ucrania por parte de Putin.<\/p>\n\n\n\n

En una diatriba negacionista y antisemita \u2014en la que se compara el Holocausto con un \u00abaccidente log\u00edstico\u00bb\u2014 y llena de falsedades hist\u00f3ricas, los dos partidarios de Donald Trump rivalizaron en comentarios odiosos hacia Churchill, al que acusaron sobre todo de haber arrastrado a Estados Unidos a la guerra.<\/p>\n\n\n\n

Este revisionismo hist\u00f3rico ha escandalizado a los historiadores estadounidenses conocedores de Churchill.<\/p>\n\n\n\n

Sin duda, no debemos permitir que esto vuelva a suceder. Esto solo puede evitarse si, ya en 1946, a un buen entendimiento con Rusia en todas las cuestiones, bajo la autoridad general de las Naciones Unidas, y al mantenimiento de este buen entendimiento durante largos a\u00f1os de paz, gracias a este instrumento mundial, respaldado por toda la fuerza del mundo angl\u00f3fono y todas sus relaciones. Esta es la soluci\u00f3n que les presento respetuosamente en este discurso, al que he titulado: El nervio de la paz<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Nadie debe subestimar el poder inmutable del Imperio Brit\u00e1nico y de la Commonwealth. Aunque vean a 46 millones de habitantes de nuestra isla preocupados por su abastecimiento alimentario \u2014del que solo producen la mitad, incluso en tiempos de guerra\u2014, o aunque tengamos dificultades para reactivar nuestras industrias y exportaciones tras seis a\u00f1os de feroz esfuerzo b\u00e9lico, no crean que no lograremos superar estos oscuros a\u00f1os de privaciones, al igual que hemos superado los gloriosos a\u00f1os de agon\u00eda, ni que, dentro de medio siglo, no ver\u00e1n a setenta u ochenta millones de brit\u00e1nicos repartidos por todo el mundo y unidos en la defensa de nuestras tradiciones, nuestro modo de vida y las causas universales que ustedes y nosotros defendemos.<\/p>\n\n\n\n

Si a la poblaci\u00f3n de los pa\u00edses angl\u00f3fonos de la Commonwealth se le suma la de los Estados Unidos, con todo lo que implica esa cooperaci\u00f3n en el aire, en el mar en todo el mundo, en la ciencia, en la industria y en la fuerza moral\u2014, entonces ya no habr\u00e1 un equilibrio de poderes precario y vacilante que ofrezca su tentaci\u00f3n a la ambici\u00f3n o a la aventura; por el contrario, habr\u00e1 una certeza absoluta de seguridad. Si nos adherimos lealmente a la Carta de las Naciones Unidas y avanzamos con una fuerza sobria y tranquila, sin codiciar el territorio o el tesoro de nadie, sin tratar de imponer ninguna dominaci\u00f3n arbitraria sobre el pensamiento de los hombres, si todas las fuerzas y convicciones morales y materiales brit\u00e1nicas se unen a las suyas en una asociaci\u00f3n fraternal, entonces se abrir\u00e1n las grandes v\u00edas del futuro, no solo para nosotros, sino para todos, no solo para nuestra \u00e9poca, sino para el siglo venidero.<\/p>\n\n\n\n

Fran\u00e7ois Kersaudy <\/span>Durante los d\u00edas siguientes, el discurso es bastante mal recibido por la prensa a ambos lados del Atl\u00e1ntico. Ya el 6 de marzo, el Times<\/em> de Londres desaprueba el hecho de haber opuesto la \u00abdemocracia occidental\u00bb al \u00abcomunismo\u00bb, en la medida en que \u00abtienen mucho que aprender el uno del otro\u00bb. En Estados Unidos, la acogida fue a\u00fan m\u00e1s fr\u00eda: el Chicago Sun<\/em> del mismo d\u00eda menciona \u00abamenazas\u00bb y \u00abdoctrinas envenenadas\u00bb, y The Nation<\/em> confirma: \u00abChurchill ha a\u00f1adido una dosis considerable de veneno a las ya deterioradas relaciones entre Rusia y las potencias occidentales\u00bb, a\u00f1adiendo que \u00abTruman se mostr\u00f3 notablemente est\u00fapido al asociarse a este discurso con su presencia\u00bb. Por su parte, el Wall Street Journal <\/em>del 7 de marzo decret\u00f3 que \u00abEstados Unidos no quiere ninguna alianza \u2014ni nada que se parezca a una alianza\u2014 con ninguna naci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Al ver que el viento cambiaba y se acercaban las elecciones de mitad de mandato, el presidente Truman se apresur\u00f3 a abrir el paraguas; en su rueda de prensa del 8 de marzo, declar\u00f3 que su presencia en Fulton no significaba que aprobara las ideas de Churchill y que, adem\u00e1s, no sab\u00eda de antemano lo que el orador iba a decir, lo cual es evidentemente una gran mentira. Tres d\u00edas m\u00e1s tarde, el presidente escribe a su madre: \u00abCreo que el discurso ha tenido efectos positivos, aunque todav\u00eda no estoy dispuesto a suscribirlo\u00bb. Para que finalmente estuviera dispuesto a hacerlo, ser\u00edan necesarios nuevos avances sovi\u00e9ticos y la celebraci\u00f3n de las elecciones legislativas de noviembre. Al a\u00f1o siguiente, la doctrina Truman y el plan Marshall representar\u00edan en muchos aspectos la culminaci\u00f3n de las ideas expresadas en Fulton por Winston Churchill.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

El discurso de Fulton cumple hoy 80 a\u00f1os.<\/p>\n

Ahora que el mundo se encuentra de nuevo sumido en la guerra, ofrecemos una nueva traducci\u00f3n comentada.<\/p>\n

Este texto ser\u00e1 le\u00eddo por el actor Lambert Wilson en un evento excepcional el 18 de marzo en la Sorbona<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"author":17959,"featured_media":92537,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-speeches.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[58],"tags":[],"geo":[177],"class_list":["post-92561","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia","staff-francois-kersaudy","geo-europa"],"acf":[],"yoast_head":"\nEl nervio de la paz: la lecci\u00f3n de Winston Churchill<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/05\/el-nervio-de-la-paz-la-leccion-de-winston-churchill-en-fulton\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El nervio de la paz: la lecci\u00f3n de Winston Churchill\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El discurso de Fulton cumple hoy 80 a\u00f1os. 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