{"id":92259,"date":"2026-03-02T12:03:03","date_gmt":"2026-03-02T11:03:03","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=92259"},"modified":"2026-03-02T12:03:08","modified_gmt":"2026-03-02T11:03:08","slug":"la-doctrina-douhet-trump-y-el-origen-estrategico-de-la-operacion-epic-fury","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/03\/02\/la-doctrina-douhet-trump-y-el-origen-estrategico-de-la-operacion-epic-fury\/","title":{"rendered":"La doctrina Douhet: Trump y el origen estrat\u00e9gico de la operaci\u00f3n Epic Fury"},"content":{"rendered":"\n
En 1921, el general italiano Giulio Douhet public\u00f3 Il dominio dell’aria<\/em> <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Su tesis es radical: el avi\u00f3n cambiar\u00e1 por completo la naturaleza de la guerra y har\u00e1 que los ej\u00e9rcitos terrestres queden obsoletos. Atacar directamente los centros industriales, las infraestructuras y la poblaci\u00f3n civil del enemigo provocar\u00eda un colapso moral tan r\u00e1pido que la batalla se ganar\u00eda incluso antes de una movilizaci\u00f3n militar real en tierra.<\/p>\n\n\n\n Desde una perspectiva determinista, la demostraci\u00f3n de Douhet parte de consideraciones relativas al entorno geogr\u00e1fico: \u00abMientras no supo volar, el hombre se vio obligado a adaptar todos sus actos, en particular sus actos de guerra, al relieve del suelo. El relieve impon\u00eda a la guerra sus condiciones y caracter\u00edsticas esenciales\u00bb <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Siguiendo esta l\u00f3gica, la ampliaci\u00f3n del campo de batalla m\u00e1s all\u00e1 de cualquier l\u00edmite permitido por la novedad radical del avi\u00f3n traer\u00eda consigo tambi\u00e9n una nueva teor\u00eda de la victoria: \u00abLa acci\u00f3n a\u00e9rea no se ve afectada por nada de lo que, desde tiempos inmemoriales, determinaba las condiciones y caracter\u00edsticas de la guerra. A partir de ahora, esta puede sentirse directamente m\u00e1s all\u00e1 del alcance de las armas de fuego terrestres y mar\u00edtimas. Ya no puede haber regiones donde la vida sea totalmente segura y relativamente tranquila. El campo de batalla ya no podr\u00e1 limitarse; s\u00f3lo estar\u00e1 circunscrito por las fronteras de las naciones en conflicto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Tras el trauma de la Primera Guerra Mundial, librada en las trincheras, y en v\u00edsperas del ventennio<\/em> fascista en Italia, Douhet cuantifica sus proyecciones con una precisi\u00f3n que pretende ser cient\u00edfica: unos cientos de toneladas de bombas sobre las grandes ciudades podr\u00edan bastar para quebrantar la voluntad nacional de un objetivo en 48 a 72 horas:<\/p>\n\n\n\n \u00abPero lo que ocurre en una ciudad puede ocurrir, en el mismo d\u00eda, en diez, veinte, cincuenta grandes centros y, al difundirse la noticia, los dem\u00e1s centros se sentir\u00e1n amenazados. \u00bfQu\u00e9 mando lo suficientemente fuerte lograr\u00e1 mantener el orden? \u00bfC\u00f3mo se har\u00e1 funcionar regularmente los servicios? \u00bfC\u00f3mo se trabajar\u00e1 en las f\u00e1bricas? E incluso si se mantiene una apariencia de orden, incluso si se puede realizar alg\u00fan tipo de trabajo, \u00bfno bastar\u00e1 con ver un solo avi\u00f3n enemigo para provocar un p\u00e1nico tremendo? La vida normal no puede desarrollarse en una pesadilla perpetua, bajo la amenaza de la destrucci\u00f3n y la muerte.<\/p>\n\n\n\n Y si, al segundo d\u00eda, diez, veinte, cincuenta centros son alcanzados, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 impedir que las poblaciones desesperadas se lancen al campo?<\/p>\n\n\n\n Inevitablemente, se producir\u00e1 una profunda disoluci\u00f3n del organismo nacional. No tardar\u00e1 en llegar el momento en que las poblaciones, impulsadas \u00fanicamente por el instinto de conservaci\u00f3n, pedir\u00e1n, a cualquier precio, el cese de la lucha, tal vez incluso antes de la movilizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito, antes de que la flota haya salido de los puertos\u00bb <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n Este texto esencial, ampliamente debatido y citado, sigue estudi\u00e1ndose hoy en las escuelas de guerra como la obra can\u00f3nica que dio origen a la teor\u00eda del bombardeo estrat\u00e9gico.<\/p>\n\n\n\n Esta doctrina se someti\u00f3 a su primera prueba a gran escala entre 1940 y 1945, y tambi\u00e9n recibi\u00f3 sus primeras matizaciones.<\/p>\n\n\n\n En 1921, el autor de Dominio dell\u2019aria<\/em> escrib\u00eda: \u00abImaginemos lo que ocurrir\u00eda en una gran ciudad como Londres si, en la parte central, se destruyeran completamente una, dos o cuatro superficies de 500 metros de di\u00e1metro. Con mil aviones de bombardeo del tipo actual, y con las reservas necesarias para compensar las p\u00e9rdidas, se pueden formar cien escuadrones. La naci\u00f3n que pueda utilizar as\u00ed cincuenta escuadrones al d\u00eda tendr\u00e1 la posibilidad de destruir, cada d\u00eda, cincuenta centros de todo tipo situados en el radio de acci\u00f3n de los escuadrones. […] Este poder ofensivo es de un orden de magnitud tan superior al poder ofensivo de todos los dem\u00e1s medios de guerra conocidos que, en comparaci\u00f3n, la eficacia de estos \u00faltimos se vuelve casi insignificante. […] Debido a las repercusiones morales, el efecto deseado podr\u00e1 obtenerse sin necesidad de un n\u00famero de escuadrones calculado en funci\u00f3n de la superficie total de los centros [que se van a destruir]\u00bb <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Contrariamente a las previsiones de Douhet, el Blitz<\/em> alem\u00e1n sobre Londres no quebr\u00f3 la moral brit\u00e1nica, sino que la fortaleci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n Los bombardeos aliados sobre Alemania, documentados en el United States Strategic Bombing Survey de 1945 <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span>, produjeron un resultado parad\u00f3jico: la producci\u00f3n industrial alemana aument\u00f3<\/em> hasta 1944 y fue necesaria la ocupaci\u00f3n f\u00edsica del territorio para poner fin a la guerra.<\/p>\n\n\n\n En el frente del Pac\u00edfico, la capitulaci\u00f3n japonesa tras Hiroshima y Nagasaki se invoca regularmente como prueba de la eficacia del bombardeo estrat\u00e9gico. Sin embargo, varios historiadores han demostrado que la entrada en guerra de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica el 8 de agosto de 1945 tuvo un papel al menos igual de decisivo en la decisi\u00f3n de Jap\u00f3n de capitular el 2 de septiembre de 1945 <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el resultado de las campa\u00f1as que implicaban bombardeos masivos ya planteaba varias advertencias<\/em> importantes a la doctrina de Douhet \u2014en particular en lo que respecta a las armas nucleares\u2014.<\/p>\n\n\n\n\n\n En la d\u00e9cada de 1990, el investigador Robert Pape cre\u00f3 la que hasta la fecha es la base de datos m\u00e1s completa sobre los efectos de las campa\u00f1as de bombardeos a\u00e9reos para refutar la teor\u00eda de Giulio Douhet <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Seg\u00fan sus conclusiones, el bombardeo estrat\u00e9gico por s\u00ed solo, ya sea dirigido contra la industria o contra la poblaci\u00f3n civil, s\u00f3lo consigue la sumisi\u00f3n pol\u00edtica del adversario en una minor\u00eda de casos.<\/p>\n\n\n\n La metodolog\u00eda de su investigaci\u00f3n se basa en la elaboraci\u00f3n del primer an\u00e1lisis estad\u00edstico sistem\u00e1tico de la coerci\u00f3n a\u00e9rea a lo largo de toda su historia. Pape recopila 33 conflictos que implicaron campa\u00f1as de bombardeos estrat\u00e9gicos entre 1917 y 1991.<\/p>\n\n\n\n Para cada caso, el investigador identifica dos variables distintas, tomadas como hip\u00f3tesis de las causas del \u00e9xito o el fracaso de la operaci\u00f3n: la vulnerabilidad civil \u2014que, seg\u00fan Giulio Douhet, se deriva linealmente de una campa\u00f1a a\u00e9rea eficaz y conduce a la victoria\u2014 y la vulnerabilidad militar.<\/p>\n\n\n\n A partir de los resultados de su estudio, Pape formula seis propuestas centrales:<\/p>\n\n\n\n Los gobiernos sometidos a presi\u00f3n a\u00e9rea tienden m\u00e1s bien a centralizar el poder, a movilizar el nacionalismo y a redistribuir los recursos restantes hacia el esfuerzo b\u00e9lico: el sufrimiento causado por los bombardeos no se traduce, por tanto, mec\u00e1nicamente en capitulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Los resultados estad\u00edsticos de esta investigaci\u00f3n cuantitativa son claros. La teor\u00eda de la negaci\u00f3n \u2014es decir, el \u00e9xito del atacante provocado por la vulnerabilidad militar del objetivo\u2014 predice correctamente 37 de los 40 casos, lo que supone una tasa de precisi\u00f3n del 93% <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span>:<\/p>\n\n\n\n Para ilustrar estas invariantes, Pape parte de cinco estudios de casos detallados: Jap\u00f3n (1944-1945), Corea (1950-1953), Vietnam (1965-1972), Irak (1991) y Alemania (1942-1945).<\/p>\n\n\n\n Seg\u00fan el autor, \u00aben m\u00e1s de treinta grandes campa\u00f1as a\u00e9reas estrat\u00e9gicas llevadas a cabo hasta la fecha, el poder a\u00e9reo nunca ha empujado a las masas a salir a la calle para exigir nada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Esta investigaci\u00f3n cuantitativa tambi\u00e9n arroja un resultado cualitativo: es la estrategia enemiga la que determina el resultado de una campa\u00f1a a\u00e9rea.<\/p>\n\n\n\n Esta ilusi\u00f3n de victoria f\u00e1cil, procedente del legado intelectual de Giulio Douhet, se ha denominado \u00abSmart Bomb Trap\u00bb (trampa de la bomba inteligente). En 1921, el estratega italiano escrib\u00eda:<\/p>\n\n\n\n El radio de acci\u00f3n y la capacidad de transporte de los medios a\u00e9reos modernos dan a la naci\u00f3n que domina el aire una ventaja tal que, si posee las fuerzas necesarias, puede romper la resistencia material y moral del adversario, es decir, vencer, independientemente de cualquier otra acci\u00f3n militar. Basta con definir la cantidad y la calidad de los ataques a\u00e9reos destinados a romper la resistencia del enemigo.<\/p>\n\n\n\n La consecuencia l\u00f3gica es que la Fuerza A\u00e9rea puede obtener la victoria sin la intervenci\u00f3n de otras armas, siempre que sea capaz de ganar la batalla por el dominio del aire y ejercer ese dominio sin interrupci\u00f3n, con fuerzas adecuadas. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n Robert Pape identifica un fen\u00f3meno parad\u00f3jico propio de la era moderna: cuanto m\u00e1s precisas son las armas, mayor es la ilusi\u00f3n de control estrat\u00e9gico y m\u00e1s se cierra la trampa.<\/p>\n\n\n\n Esta creencia en el efecto autom\u00e1tico de los ataques quir\u00fargicos tambi\u00e9n estaba presente en Il dominio dell\u2019aria<\/em>:<\/p>\n\n\n\n Independiente de la superficie y m\u00e1s r\u00e1pido que cualquier otro medio de acci\u00f3n, el avi\u00f3n es el arma ofensiva por excelencia.<\/p>\n\n\n\n La naci\u00f3n que adopta una actitud ofensiva tiene la ventaja de elegir su objetivo y poder concentrar todas sus fuerzas en \u00e9l. El adversario, que no sabe en qu\u00e9 punto ser\u00e1 atacado, se ve obligado a dispersarse y esperar el ataque. En eso consiste esencialmente el juego t\u00e1ctico y estrat\u00e9gico de la guerra. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n En una situation room<\/em>, un comandante militar supremo puede ver en tiempo real c\u00f3mo se derrumba la entrada de un b\u00fanker en una pantalla de alta definici\u00f3n, y la destrucci\u00f3n visible se confunde con el \u00e9xito pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n Pero si los ataques de precisi\u00f3n eliminan estructuras, no eliminan la incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n Para Pape, Kosovo es el caso paradigm\u00e1tico de esta paradoja que crea una \u00abilusi\u00f3n de guerra controlada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Entre 1991 y 2003, tres de las principales doctrinas militares sucesivas que influyen en el pensamiento estrat\u00e9gico estadounidense \u2014los \u00abCinco Anillos\u00bb de Warden, el Shock and Awe<\/em> de Ullman y la doctrina Rumsfeld\u2014 comparten una misma arquitectura intelectual: la convicci\u00f3n de que, al golpear los puntos clave en el momento oportuno, el poder a\u00e9reo de precisi\u00f3n puede provocar la r\u00e1pida capitulaci\u00f3n pol\u00edtica de un adversario. El imaginario estrat\u00e9gico de Douhet es omnipresente.<\/p>\n\n\n\n En las semanas posteriores a la invasi\u00f3n de Kuwait por Irak en agosto de 1990, la divisi\u00f3n \u00abCheckmate\u00bb del coronel John Warden III, dentro del Estado Mayor A\u00e9reo del Pent\u00e1gono, desarroll\u00f3 en pocos d\u00edas un plan de campa\u00f1a a\u00e9rea bautizado como Instant Thunder, cuyo nombre es una contraposici\u00f3n deliberada a Rolling Thunder, la emblem\u00e1tica campa\u00f1a vietnamita del fracaso de una pol\u00edtica de coerci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Warden estructura su teor\u00eda en torno a cinco anillos conc\u00e9ntricos: en el centro, el liderazgo; luego, los recursos org\u00e1nicos esenciales; la infraestructura; la poblaci\u00f3n; y, por \u00faltimo, las fuerzas armadas en la periferia.<\/p>\n\n\n\n En 1996, Harlan Ullman, James Wade y sus coautores publicaron Shock and Awe: Achieving Rapid Dominance<\/em> <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n La doctrina Rumsfeld se basa en la teor\u00eda del \u00abShock and Awe\u00bb (conmoci\u00f3n y pavor): fuerzas terrestres ligeras y m\u00f3viles, respaldadas por una potencia a\u00e9rea abrumadora, pueden sustituir a la masa. La bomba inteligente sustituye al soldado.<\/p>\n\n\n\n Si bien la red intelectual neoconservadora no produce una nueva doctrina de air power<\/em> propiamente dicha, proporciona un corpus te\u00f3rico<\/a> de justificaci\u00f3n que hace que el uso de la fuerza coercitiva sea leg\u00edtimo y deseable.<\/p>\n\n\n\n Si bien la corriente neoconservadora ya no es visiblemente dominante en Washington, los te\u00f3ricos e institutos que se reivindican de su legado han producido un importante aggiornamento<\/em> de la teor\u00eda del regime change<\/em>: el regime collapse<\/em><\/a>, cuyo autor advierte del peligro de confiar \u00fanicamente en el aire.<\/p>\n\n\n\n Publicado en v\u00edsperas del ataque, un ir\u00f3nico tuit del ide\u00f3logo neorreaccionario Curtis Yarvin<\/a> podr\u00eda llevar a pensar que las teor\u00edas de Giulio Douhet nunca han abandonado realmente los c\u00edrculos de poder.<\/p>\n\n\n\n\n
2 \u2014 La Segunda Guerra Mundial: bautismo de fuego de la doctrina Douhet<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n El callej\u00f3n sin salida de una doctrina<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
3 \u2014 Por qu\u00e9 la bomba no basta: teor\u00eda de la negaci\u00f3n y el castigo<\/h3>\n\n\n\n
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4 \u2014 Un siglo de datos: la refutaci\u00f3n de Robert Pape a la doctrina Douhet<\/h3>\n\n\n\n
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5 \u2014 Una lecci\u00f3n estructural: los ataques a\u00e9reos no desmoralizan al enemigo<\/h3>\n\n\n\n
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6 \u2014 Golpear sin ver: la paradoja de la precisi\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n
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7 \u2014 Kosovo 1999: teor\u00eda y pr\u00e1ctica de la smart bomb trap<\/em><\/h3>\n\n\n\n
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\r\n <\/picture>\r\n \n Un resucitado en Washington <\/h2>\n\n\n\n
8 \u2014 Las consecuencias neoconservadoras de la doctrina Douhet<\/h3>\n\n\n\n
Los \u00abCinco Anillos\u00bb de Warden: Douhet en la era del GPS<\/h4>\n\n\n\n
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\u00abConmoci\u00f3n y pavor\u00bb: el resurgimiento del efecto moral de la doctrina Douhet<\/h4>\n\n\n\n
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La fe en el ataque preventivo<\/h4>\n\n\n\n
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9 \u2014 El imaginario estrat\u00e9gico de Giulio Douhet<\/h3>\n\n\n\n