{"id":91660,"date":"2026-02-26T23:05:26","date_gmt":"2026-02-26T22:05:26","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=91660"},"modified":"2026-02-26T23:05:29","modified_gmt":"2026-02-26T22:05:29","slug":"europa-ucrania-hipotesis-para-una-nueva-alianza-de-rearme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/02\/26\/europa-ucrania-hipotesis-para-una-nueva-alianza-de-rearme\/","title":{"rendered":"Europa-Ucrania: hip\u00f3tesis para una nueva alianza de rearme"},"content":{"rendered":"\n
Europa se enfrenta a una paradoja estrat\u00e9gica sorprendente: tras volver al centro de la historia mundial y enfrentarse a un agresor con una poblaci\u00f3n tres veces menor y una riqueza aproximadamente ocho veces inferior, sigue siendo incapaz de garantizar su seguridad<\/a> por s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n Basada en una potencia, Estados Unidos, situada a casi 5.000 km, la arquitectura de defensa europea ha mostrado todas sus limitaciones desde 2022. Mientras que las acciones de Rusia en Ucrania, las tensiones en el estrecho de Taiw\u00e1n<\/a> y los enfrentamientos en Medio Oriente exigir\u00edan una respuesta colectiva firme y coordinada, la autonom\u00eda estrat\u00e9gica europea sigue siendo m\u00e1s un proyecto que una realidad concreta.<\/p>\n\n\n\n Las \u00faltimas cifras del Instituto Internacional de Estudios Estrat\u00e9gicos para el a\u00f1o 2025 lo demuestran claramente: si bien la guerra de Ucrania representa un punto de inflexi\u00f3n para la defensa europea, esta solo se desarrolla a costa de una creciente dependencia de Washington. Ahora que la Uni\u00f3n est\u00e1 experimentando los riesgos de la heteronom\u00eda, los costos de un cambio de enfoque para desarrollar una industria europea son a\u00fan mayores. Aunque tal cambio parece ahora necesario, a pesar de los avances tangibles en materia de instituciones o mecanismos comunitarios de financiaci\u00f3n y contrataci\u00f3n industrial, la pol\u00edtica de defensa de los europeos sigue sin permitirles contener por s\u00ed solos la amenaza rusa en su flanco oriental.<\/p>\n\n\n\n Casi tres a\u00f1os despu\u00e9s del inicio de la \u00aboperaci\u00f3n militar especial\u00bb, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha sacado sin duda a Europa de su letargo geopol\u00edtico. Ante la primera amenaza cre\u00edble de una retirada estadounidense, los europeos deben ahora considerar una nueva posibilidad: luchar con sus propios medios contra un pa\u00eds, Rusia, que por el momento ha resistido las sanciones internacionales y ha creado una importante fuerza de combate, modernizada por la prueba de fuego.<\/p>\n\n\n\n La disuasi\u00f3n nuclear ha desempe\u00f1ado un papel en este conflicto<\/a>, pero solo para contenerlo en las fronteras de Ucrania. No ha permitido evitar la \u00abguerra caliente local\u00bb, seg\u00fan la f\u00f3rmula de Raymond Aron, <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> ni ha permitido a Rusia \u00absantuarizar\u00bb su territorio, sometido a importantes bombardeos, a incursiones puntuales de las fuerzas ucranianas e incluso a ataques directos contra sus bombarderos nucleares, lo que era impensable antes de la guerra e incluso en los primeros meses del enfrentamiento. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, ya no es posible considerar que la disuasi\u00f3n nuclear nos protege de cualquier iniciativa hostil por parte del Kremlin. Por otra parte, esto nunca ha sido realmente as\u00ed: salvo en el par\u00e9ntesis de 1991-2008, la seguridad nuclear solo funcion\u00f3 durante toda la Guerra Fr\u00eda porque se apoyaba tambi\u00e9n en una s\u00f3lida disuasi\u00f3n convencional.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, desde el final de la Guerra Fr\u00eda, los datos del problema han cambiado: ahora hay que replantearse la complementariedad entre las fuerzas nucleares y las fuerzas convencionales para disuadir cualquier iniciativa hostil por parte de Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n Es importante plantearse desde ahora cu\u00e1les ser\u00e1n, una vez terminada la guerra de Ucrania, los fines pol\u00edticos y los objetivos estrat\u00e9gicos de Europa, antes de abordar el problema de sus objetivos t\u00e1cticos e industriales, de alcance m\u00e1s limitado. En otras palabras, debemos dividir el planteamiento en dos partes: en primer lugar, \u00bfde qu\u00e9 medios deber\u00eda disponer Europa para hacer frente a una posible incursi\u00f3n rusa en su territorio? Y, en segundo lugar, \u00bfqu\u00e9 efectivos ser\u00edan necesarios para responder a tal eventualidad, y qu\u00e9 pol\u00edticas industriales habr\u00eda que aplicar para proporcionarles el equipo adecuado?<\/p>\n\n\n\n En lugar de enumerar los indiscutibles avances institucionales europeos desde 2022, nos esforzaremos por definir los objetivos geopol\u00edticos de la Uni\u00f3n Europea con vistas a su plena autonom\u00eda, con el fin de evaluar el camino que le queda por recorrer para alcanzarlos.<\/p>\n\n\n\n Por supuesto, la amenaza rusa no puede constituir el alfa y el omega de la conducta estrat\u00e9gica integrada de la Uni\u00f3n. Esta \u00abgran estrategia\u00bb \u2014a la vez diplom\u00e1tica, democr\u00e1tica, militar, econ\u00f3mica, tecnol\u00f3gica e industrial\u2014 debe integrar en primer lugar todos los par\u00e1metros que constituyen el sistema internacional contempor\u00e1neo y el campo de fuerzas en el que evolucionan las dem\u00e1s potencias motrices del nuevo Gran Juego. En otras palabras, Europa debe realizar un diagn\u00f3stico estrat\u00e9gico del mundo antes de poner en marcha los medios que permitan alcanzar los fines, gracias a mecanismos de toma de decisiones adaptados.<\/p>\n\n\n\n Para avanzar en esta direcci\u00f3n, conviene aportar elementos de respuesta a tres preguntas decisivas.<\/p>\n\n\n\n La primera se refiere al marco general: \u00bfen qu\u00e9 mundo est\u00e1 llamada a situarse la potencia europea?<\/p>\n\n\n\n La segunda se refiere a la reestructuraci\u00f3n en curso de la jerarqu\u00eda interestatal mundial: si realmente estamos asistiendo al fin del monopolio del poder estadounidense, \u00bfse ha convertido el mundo en bipolar o se encuentra ahora el poder m\u00e1s distribuido entre una pluralidad de actores?<\/p>\n\n\n\n La tercera se refiere, por \u00faltimo, a la naturaleza y las propiedades espec\u00edficas de las nuevas interacciones: en el supuesto de una pluralidad de actores, \u00bfse trata de un mundo multipolar u \u00aboligopolar\u00bb, <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> y qu\u00e9 estrategia dominante parece m\u00e1s pertinente?<\/p>\n\n\n\n Es evidente que Europa tiene el potencial para convertirse en un actor importante del sistema internacional. La comparaci\u00f3n con Rusia es contundente: no solo en t\u00e9rminos de riqueza y poblaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en cuanto al dominio de las tecnolog\u00edas. Sin embargo, los mecanismos sub\u00f3ptimos de la \u00abdecisi\u00f3n conjunta\u00bb, agravados por la insuficiencia cr\u00f3nica de los presupuestos dedicados a la seguridad y a la industria de defensa, no le permiten resistir sola, sin el apoyo estadounidense, desde un punto de vista estrictamente militar.<\/p>\n\n\n\n Esta situaci\u00f3n, a pesar de la energ\u00eda desplegada frente a la crisis ucraniana desde hace cuatro a\u00f1os, dif\u00edcilmente podr\u00e1 reformarse antes del final del conflicto desencadenado por la invasi\u00f3n rusa. Tomada por sorpresa, Europa debe depender en parte de Washington para garantizar su seguridad inmediata, por la sencilla raz\u00f3n de que la construcci\u00f3n de fuerzas armadas y de f\u00e1bricas capaces de equiparlas supera el horizonte previsible del conflicto.<\/p>\n\n\n\n Si no quieren que la historia se repita indefinidamente ni seguir dependiendo de Washington para hacer frente a las amenazas futuras, los pa\u00edses de la Uni\u00f3n, as\u00ed como el Reino Unido, deben ser capaces de garantizar algunas tareas estrat\u00e9gicas sencillas, todas ellas ordenadas, en un primer momento, con un mismo fin: disuadir a Mosc\u00fa de cualquier nueva aventura militar al t\u00e9rmino de la guerra de Ucrania. Este es el principal reto al que deben dedicar sus esfuerzos la Uni\u00f3n, ya que las dem\u00e1s tareas han sido realizadas hasta ahora, en general, por los propios Estados miembros.<\/p>\n\n\n\n Desde el d\u00eda en que termine la verdadera guerra de trincheras que inmoviliza por el momento a las fuerzas de Mosc\u00fa en el barro ucraniano, Rusia volver\u00e1 a ser una amenaza directa para sus vecinos occidentales. A lo largo de la \u00abgran cordillera euroasi\u00e1tica\u00bb, Finlandia, Suecia, los pa\u00edses b\u00e1lticos, Polonia y, por supuesto, la propia Ucrania podr\u00edan ver invadido su territorio por una fuerza armada considerable, que ha invertido decenas de miles de millones de euros en equipamiento e innovaciones t\u00e1cticas y tecnol\u00f3gicas. Y si Ucrania sirve hoy de baluarte a Europa, ma\u00f1ana le ser\u00e1 imposible proyectar sus fuerzas para ayudar a un tercer pa\u00eds, ya que tendr\u00e1 que garantizar en primer lugar la seguridad de su propio territorio, sin duda con un ej\u00e9rcito limitado por el futuro acuerdo de paz o alto al fuego, frente a una Rusia que sigue negando su existencia nacional y la propia legitimidad de su soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n\n\n Aunque no sabemos el resultado del conflicto, debemos prepararnos para que un nuevo tel\u00f3n de acero atraviese Europa, en alg\u00fan lugar del Donb\u00e1s, en la frontera norte de Ucrania, luego la de Polonia y los Estados b\u00e1lticos, antes de terminar en las costas del B\u00e1ltico, sin olvidar el enclave de Kaliningrado y el el estrecho corredor de Suwalki que la separa de Bielorrusia. Dado este nuevo espacio potencial de batalla, y habiendo demostrado la disuasi\u00f3n nuclear sus l\u00edmites para disuadir conflictos limitados, es indispensable dotarse de unidades militares en n\u00famero suficiente y adaptadas al combate tal y como se practica en Ucrania, con el fin de hacer frente a la presi\u00f3n de las tropas de Putin.<\/p>\n\n\n\n Para Europa, la guerra de Ucrania y, sobre todo, su resoluci\u00f3n ser\u00e1n, por tanto, un momento de la verdad: demostrar\u00e1 si la Uni\u00f3n ha sabido prepararse para el futuro y la nueva situaci\u00f3n geoestrat\u00e9gica oriental, o si sigue siendo tan dependiente de Estados Unidos despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de cumbres, encuentros y manifestaciones de apoyo inquebrantable a Kiev, apoyo garantizado, seg\u00fan la f\u00f3rmula consagrada, \u00abtodo el tiempo que sea necesario\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Para saber cu\u00e1l ser\u00e1 el resultado de este momento, debemos ante todo comprender las razones de la debilidad de Europa frente a la agresi\u00f3n rusa, en curso desde 2022. A continuaci\u00f3n, es necesario realizar un diagn\u00f3stico global de la situaci\u00f3n al t\u00e9rmino de la guerra, teniendo en cuenta el problema que se plantear\u00e1 cuando las armas callen en Ucrania: Europa deber\u00e1 entonces preguntarse qu\u00e9 medios militares le permitir\u00edan repeler una operaci\u00f3n rusa, tanto desde el punto de vista de la capacidad como desde el industrial. Por \u00faltimo, mencionaremos los diferentes escenarios que podr\u00edan seguir los l\u00edderes de nuestro continente para lograr aumentar su autonom\u00eda y su capacidad de resistencia frente a la imprevisible Rusia de Putin.<\/p>\n\n\n\n Si Europa es incapaz de evitar el colapso de Ucrania, todo lo que controle Rusia se perder\u00e1 para Europa y, m\u00e1s tarde, se utilizar\u00e1 en su contra. <\/p>Antony Dabila<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Hasta ahora, atrapada en la trampa del proverbio \u00abm\u00e1s vale p\u00e1jaro en mano que ciento volando\u00bb, Europa se hab\u00eda acostumbrado desde 1991 a que Estados Unidos garantizara en gran medida su seguridad y consideraba cualquier acci\u00f3n encaminada a crear una arquitectura de defensa aut\u00f3noma como una inversi\u00f3n insuperable con beneficios inciertos: por lo tanto, era posible prescindir de ella. Dado que no exist\u00eda ninguna amenaza directa sobre Europa, parec\u00eda in\u00fatil dedicar casi el doble del presupuesto a sus fuerzas armadas. En consecuencia, tras los esfuerzos reales realizados durante la Guerra Fr\u00eda, la tendencia fue dejar de invertir tanto en ej\u00e9rcitos masivos como en una base industrial m\u00ednima que permitiera un r\u00e1pido aumento de la potencia en caso de que surgiera una nueva amenaza.<\/p>\n\n\n\n As\u00ed, Europa se fue volcando poco a poco hacia Estados Unidos, que la hab\u00eda liberado sucesivamente del nazismo y de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica sin pedir ninguna compensaci\u00f3n territorial ni castigar en exceso a los vencidos, al tiempo que garantizaba la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica de los pa\u00edses liberados. En consecuencia, los gobiernos de la mayor\u00eda de los pa\u00edses europeos favorecieron la adquisici\u00f3n de material estadounidense, percibido como una garant\u00eda de protecci\u00f3n por parte de Washington, lo que les permiti\u00f3 dedicar los fondos ahorrados al desarrollo de pol\u00edticas p\u00fablicas internas. En estas circunstancias, no se vieron empujados \u2014por otros o por s\u00ed mismos\u2014 a emprender una verdadera pol\u00edtica de defensa com\u00fan, as\u00ed como su corolario industrial, para permitir que el continente accediera a una forma coherente de \u00abautonom\u00eda estrat\u00e9gica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Para varios pa\u00edses europeos, el desarrollo por parte de pa\u00edses vecinos de tropas capaces de intervenir fuera de sus fronteras tambi\u00e9n habr\u00eda sido sospechoso, o incluso totalmente intolerable. Por ejemplo, mientras que la reunificaci\u00f3n de Alemania la convirti\u00f3 de nuevo en el pa\u00eds m\u00e1s poblado de Europa, su rearme dif\u00edcilmente pod\u00eda ser acogido con entusiasmo por los antiguos miembros del Pacto de Varsovia, que sufrieron los abusos de la Segunda Guerra Mundial sin beneficiarse del Plan Marshall. Aceptada durante la Guerra Fr\u00eda, la presencia de una poderosa Bundeswehr en el coraz\u00f3n de la Mitteleuropa adquiri\u00f3 un significado completamente diferente una vez que desapareci\u00f3 la l\u00ednea del frente entre los dos bloques y se unificaron las dos Alemanias.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, los pa\u00edses de Europa Central vieron con buenos ojos la reducci\u00f3n del gasto en defensa de la Rep\u00fablica Federal reunificada. Superior al 3 % del PIB en la d\u00e9cada de 1970, en 1990 ya solo representaban el 2,5 %, para caer hasta alrededor del 1,2 % desde la d\u00e9cada de 2000, antes de comenzar a repuntar por encima del 2 % a partir de 2022. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> Al mismo tiempo, el gasto en defensa de los pa\u00edses de la Uni\u00f3n sigui\u00f3 la misma din\u00e1mica, con una disminuci\u00f3n del 2,2 % en 1991 a alrededor del 1,4 % durante la d\u00e9cada de 2010, antes de volver, con fuertes disparidades regionales, a alrededor del 2 % desde el inicio de las hostilidades en Ucrania. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Las cifras del Military Balance del IISS, publicadas el 24 de febrero de 2026, <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> confirman la realidad de los esfuerzos presupuestarios del continente: Europa se est\u00e1 rearmando y ha reducido considerablemente la diferencia entre su gasto en defensa y el de su aliado estadounidense. Con un crecimiento del 79 % entre 2020 y 2025 (+249.000 millones de d\u00f3lares), frente a solo el 25 % de Estados Unidos, Europa super\u00f3 colectivamente el umbral del 2 % del PIB en 2024. El a\u00f1o 2025 le permiti\u00f3 incluso reducir la raz\u00f3n Estados Unidos\/Europa de 2,35 a 1,64.<\/p>\n\n\n\n A pesar de esta relativa reducci\u00f3n, la diferencia absoluta sigue siendo considerable: incluso en 2025, Estados Unidos gasta 358.000 millones de d\u00f3lares m\u00e1s que la Europa ampliada. Esta diferencia, que en 2023 alcanzaba los 517.000 millones, sigue representando por s\u00ed sola m\u00e1s que la suma del presupuesto de defensa de Francia (70.000 millones de d\u00f3lares), Alemania (107.000 millones de d\u00f3lares), Reino Unido (94.000 millones de d\u00f3lares) e Italia (40.000 millones de d\u00f3lares). <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> Adem\u00e1s, su reducci\u00f3n podr\u00eda ser de corta duraci\u00f3n, ya que la reducci\u00f3n observada en 2025 se debe en parte a una disminuci\u00f3n del presupuesto estadounidense dedicado a la defensa (921.000 millones frente a 968.000 millones de d\u00f3lares en 2024), y no a una recuperaci\u00f3n definitiva. Aprobado en diciembre de 2024 bajo la administraci\u00f3n de Biden para el a\u00f1o fiscal (FY) 2025, este presupuesto podr\u00eda experimentar aumentos significativos, ya que Donald Trump estima que las necesidades ascienden a 1,5 billones de d\u00f3lares, aunque la cantidad exacta sigue estando sujeta a la decisi\u00f3n del Congreso. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\nLa Uni\u00f3n debe anticiparse a un nuevo Tel\u00f3n de Acero<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n En Europa, la guerra refuerza la dependencia de Washington<\/strong><\/h2>\n\n\n\n