\r\n \r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n <\/a>\n<\/figure>\n\n\nEntonces se establece un ciclo: el capital social es el signo de la confianza de los dem\u00e1s; esta confianza contribuye a ampliar la red; esta se transforma entonces en una actividad remunerada de asesoramiento que, a su vez, genera m\u00e1s capital social.<\/p>\n\n\n\n
Pero, en este caso, va m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n
La especialidad de Epstein era aconsejar a sus clientes acaudalados que utilizaran fideicomisos sofisticados y otros veh\u00edculos de inversi\u00f3n para reducir su carga fiscal y, al mismo tiempo, transmitir sus activos a sus hijos.<\/p>\n\n\n\n
Les aconsejaba que invirtieran sus activos en un fideicomiso de renta diferida por el otorgante, en ingl\u00e9s: grantor retained annuity trust<\/em>, o GRAT. Este instrumento jur\u00eddico es utilizado por personas adineradas cuando desean transmitir dinero u otros bienes de valor \u2014como acciones, participaciones sociales o bienes inmuebles\u2014 a sus descendientes sin pagar impuestos sobre el crecimiento de su dinero y sus activos. Se trata de un instrumento jur\u00eddico destinado a las \u00e9lites y cuyo objetivo es que sus hijos se beneficien de su riqueza. \u00abEstos fideicomisos permiten a una persona seguir percibiendo ingresos procedentes de todo tipo de activos \u2014incluidas acciones, bienes inmuebles y obras de arte\u2014 y luego transferirlos a miembros de su familia sin pagar los elevados derechos de donaci\u00f3n o sucesi\u00f3n que normalmente se asocian a este tipo de transferencias\u00bb.<\/p>\n\n\n\nPor lo tanto, este instrumento financiero est\u00e1 dirigido, evidentemente, en primer lugar a aquellos que desean transmitir sus activos a sus hijos, es decir, \u00fanicamente a los ricos, pero pone en juego una dimensi\u00f3n clave: la familia. Los consejos de esta naturaleza dan acceso, por su propia naturaleza, a la intimidad de las familias adineradas.<\/p>\n\n\n\nEpstein no solo ten\u00eda amigos poderosos, sino que tambi\u00e9n destacaba por poner en contacto a los poderosos entre s\u00ed. <\/p>Eva Illouz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nContra-donaciones: la red filantr\u00f3pica m\u00e1s all\u00e1 de las l\u00edneas contables<\/strong><\/h2>\n\n\n\nUna red se construye de forma natural y org\u00e1nica a partir de una \u00fanica conexi\u00f3n privilegiada, como la establecida con LEs Wexler, que luego se desarrolla en otras conexiones.<\/p>\n\n\n\n
Epstein no solo ten\u00eda amigos poderosos, sino que tambi\u00e9n destacaba por poner en contacto a los poderosos entre s\u00ed. Cabe preguntarse por qu\u00e9 era indispensable este esfuerzo. Despu\u00e9s de todo, podr\u00eda haber parecido l\u00f3gico mantener sus conexiones en secreto. Pero ser un nodo en una red ya es una demostraci\u00f3n de poder. Ser la persona por la que se pasa confiere prestigio, lo que se traduce en acceso a la confianza y la fortuna de otras personas.<\/p>\n\n\n\n
En este dispositivo en red, la filantrop\u00eda desempe\u00f1a un papel clave.<\/p>\n\n\n\n
Estrat\u00e9gico, quir\u00fargico, en el coraz\u00f3n de su ecosistema, Jeffrey Epstein lo utiliz\u00f3 para construir y mantener su red de \u00e9lite, al tiempo que acced\u00eda a prestigiosas instituciones, cient\u00edficos, intelectuales y personalidades no financieras de primer orden.<\/p>\n\n\n\n
Si bien sus contribuciones a las instituciones eran a menudo modestas en comparaci\u00f3n con las de otros multimillonarios fil\u00e1ntropos, estaban muy orientadas, principalmente hacia la ciencia, el mundo acad\u00e9mico y las universidades de \u00e9lite, con el fin de posicionarse como mecenas de ideas y personas \u00abvanguardistas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n
En el sistema establecido por el financiero, la filantrop\u00eda permit\u00eda organizar eventos y financiar conferencias a las que se invitaba a personalidades influyentes. Tambi\u00e9n era una forma de mantener activa su red de contactos. Epstein se centr\u00f3 as\u00ed en el MIT, donde pod\u00eda aprovechar sus redes de antiguos alumnos y asociaciones profesionales, que se convirtieron en vectores leg\u00edtimos y prestigiosos para su imagen y la activaci\u00f3n de su red.<\/p>\n\n\n\n
Pensemos, por ejemplo, en el papel desempe\u00f1ado por Ghislaine Maxwell, la compa\u00f1era de Epstein condenada a 20 a\u00f1os de prisi\u00f3n por su complicidad en los delitos, en la Clinton Global Initiative (CGI), fundada por el expresidente de los Estados Unidos Bill Clinton en 2005. Los Epstein Files<\/em> publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) muestran que Maxwell obtuvo y transfiri\u00f3 un mill\u00f3n de d\u00f3lares en 2005 a Publicis Groupe, la empresa de producci\u00f3n de eventos contratada para la conferencia inaugural de la Clinton Global Initiative en septiembre de 2005.<\/p>\n\n\n\nNi Maxwell ni Epstein pagaron esta suma de su bolsillo. Pero su papel entre bastidores ayud\u00f3 a poner en marcha esta importante iniciativa filantr\u00f3pica para Bill Clinton.<\/p>\n\n\n\n
Aunque se desconoce el origen exacto de ese mill\u00f3n, es muy probable que Maxwell y Epstein lo obtuvieran de amigos. A menudo desempe\u00f1aban ese papel de intermediarios para donaciones entre personas influyentes: un favor \u00abgratuito\u00bb que probablemente les garantizaba favores posteriores.<\/p>\n\n\n\n
La filantrop\u00eda y las transacciones comerciales funcionaban de la misma manera, ampliando y reforzando el impacto de la red al tiempo que creaban v\u00ednculos y reciprocidad. Desde Marcel Mauss, se sabe que toda donaci\u00f3n implica la obligaci\u00f3n de devolver el favor, y as\u00ed sucesivamente, para mantener la red en equilibrio.<\/p>\n\n\n\nAh\u00ed es donde las actividades financieras y sexuales de Epstein se unen: la gran mayor\u00eda de su red estaba compuesta por hombres. <\/p>Eva Illouz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nUn sistema que industrializa la dominaci\u00f3n y la explotaci\u00f3n sexuales<\/h2>\n\n\n\n Pero, \u00bfc\u00f3mo se relaciona todo esto con el delito que lo hizo tristemente famoso, es decir, el tr\u00e1fico sexual y el abuso de menores? <\/p>\n\n\n\n
El podcaster conservador Ben Shapiro ha suscitado recientemente pol\u00e9mica al afirmar que el caso Epstein se refer\u00eda a un traficante sexual y que la mayor\u00eda de los nombres \u00abimplicados\u00bb en los Files no eran culpables del mismo delito.<\/p>\n\n\n\n
Esto es inexacto.<\/p>\n\n\n\n
En realidad, los favores sexuales formaban parte integrante del \u00absistema\u00bb y de la red creada por el financiero.<\/p>\n\n\n\n
Jeffrey Epstein utilizaba su fortuna y sus relaciones para atraer a ni\u00f1as menores de edad prometi\u00e9ndoles dinero, estudios u oportunidades profesionales, y a menudo les pagaba entre 200 y 300 d\u00f3lares por sesi\u00f3n de \u00abmasaje\u00bb que degeneraba en actos sexuales no consentidos. <\/p>\n\n\n\n
Los fiscales describieron este esquema Ponzi como un \u00absistema piramidal de abusos\u00bb, en el que se animaba a las v\u00edctimas a reclutar a otras, creando as\u00ed una red de explotaci\u00f3n. Las investigaciones revelaron que abus\u00f3 de al menos entre 35 y 40 v\u00edctimas confirmadas, aunque las estimaciones llegan a varios cientos, a las que a menudo transportaba a trav\u00e9s de las fronteras estatales y al extranjero, lo que sugiere otra dimensi\u00f3n global de este esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n
Sin internet, el correo electr\u00f3nico, los tel\u00e9fonos m\u00f3viles y los aviones privados r\u00e1pidos, es poco probable que los delitos de Epstein hubieran alcanzado tal magnitud. Entre ellos se encontraban violaciones de menores, agresiones sexuales y tr\u00e1fico de menores con fines sexuales, facilitados por una red de empleados y socios que ayudaban a planificar, transportar y pagar a las v\u00edctimas. <\/p>\n\n\n\n
En otras palabras, por su magnitud y forma, el delito de Epstein no podr\u00eda haber sido cometido por otro grupo que no fuera el de los miembros de una \u00e9lite de ultra ricos. La nacionalidad de las v\u00edctimas tambi\u00e9n reflejaba la dimensi\u00f3n mundial de los delitos: muchas eran originarias de Florida, pero otras eran ciudadanas extranjeras procedentes del Caribe, Brasil, Rep\u00fablica Dominicana, Hait\u00ed, Reino Unido, Francia, Espa\u00f1a e Israel. Las llevaban en avi\u00f3n a la isla. <\/p>\n\n\n\n
Epstein no ocultaba qui\u00e9n era. En su mansi\u00f3n de Manhattan, exhib\u00eda a la vista de todos sus visitantes una edici\u00f3n original de Lolita<\/em>, de Nabokov. Y la mayor\u00eda de los miembros de su amplia red parec\u00edan tener un profundo conocimiento de sus delitos. Y con raz\u00f3n, ya que hasta hace poco los abusos cometidos contra las mujeres pr\u00e1cticamente no estaban tipificados como delito. De hecho, se consideraban una extensi\u00f3n del poder masculino.<\/p>\n\n\n\nAh\u00ed es donde las actividades financieras y sexuales de Epstein se unen: la gran mayor\u00eda de su red estaba compuesta por hombres.<\/p>\n\n\n\n
Esto no es sorprendente, dada la predominancia de los hombres entre los principales ejecutivos de empresas y gestores de fondos: alrededor del 89 % de la clasificaci\u00f3n de Fortune 500 y el 89 % de los gestores de carteras estadounidenses son hombres. Varios de los hombres poderosos citados en los expedientes de Epstein son sospechosos, pero a\u00fan no han sido declarados culpables \u2014el pr\u00edncipe Andr\u00e9s \u00absolo\u00bb ha sido detenido\u2014 de haber participado en las fiestas sexuales que organizaba en sus lujosas mansiones repartidas por todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n
Las v\u00edctimas de Epstein eran principalmente ni\u00f1as menores de edad, vulnerables y procedentes de entornos desfavorecidos. Describieron las promesas de contratos de modelo o becas de estudio que se les hicieron para luego obligarlas a realizar actos sexuales. <\/p>\n\n\n\n
Estas mujeres pod\u00edan ser explotadas porque eran mujeres, porque eran j\u00f3venes y porque proced\u00edan de entornos socioecon\u00f3micos vulnerables. Este proceso refleja lo que la antrop\u00f3loga Paola Tabet ha denominado el contrato sexual, presente en la mayor\u00eda de las sociedades.<\/p>\n\n\n\n
En el contrato sexual, las mujeres intercambian su sexualidad por apoyo material: seg\u00fan Tabet, la prostituci\u00f3n o el matrimonio existen en un continuo en el que las mujeres intercambian el acceso a su cuerpo a cambio del poder social masculino. La sexualidad est\u00e1 indisolublemente ligada al dominio econ\u00f3mico y pol\u00edtico de los hombres sobre las mujeres. Las te\u00f3ricas feministas saben desde hace tiempo que es incluso el n\u00facleo de este dominio.<\/p>\n\n\n\nSe sabe que los actos de depredaci\u00f3n sexual de Trump y Epstein los acercaron. <\/p>Eva Illouz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nDado que la dominaci\u00f3n es el n\u00facleo de este contrato sexual, la juventud de las mujeres es crucial: los hombres y mujeres j\u00f3venes son m\u00e1s f\u00e1ciles de explotar que los adultos. Pero en el caso de las mujeres, la juventud desempe\u00f1a un papel adicional: se ha convertido en un atributo \u00abnatural\u00bb del atractivo sexual, ocultando as\u00ed el hecho de que en realidad se trata de un atributo de las relaciones de dominaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n
As\u00ed, hoy en d\u00eda existen industrias enteras dedicadas a reclutar cuerpos de mujeres j\u00f3venes bajo el nombre de \u00abagencias de modelos\u00bb , y el franc\u00e9s Jean-Louis Brunel \u2014que se suicid\u00f3 en prisi\u00f3n mientras esperaba su juicio\u2014 desempe\u00f1\u00f3 un papel clave en el dispositivo de Epstein, ayudando a identificar y reclutar a mujeres j\u00f3venes a trav\u00e9s de las redes de modelos que conoc\u00eda bien. De este modo, contribuy\u00f3 a transportar a algunas v\u00edctimas al extranjero, utilizando la \u00ableg\u00edtima\u00bb industria del modelaje como fuente de reclutamiento para el depredador sexual. <\/p>\n\n\n\n
El papel de Brunel demuestra que la red de Jeffrey Epstein se basaba en un contrato sexual institucionalizado, que remuneraba a las j\u00f3venes por su trabajo como modelos a trav\u00e9s de canales industriales. Por eso, en este caso, el abuso de las j\u00f3venes llevado hasta la obsesi\u00f3n no debe presentarse desde el punto de vista de la pura patolog\u00eda, es decir, reducido a una aberraci\u00f3n psicol\u00f3gica. Por el contrario, debe entenderse como una de esas manifestaciones extremas y sist\u00e9micas del poder masculino que, hasta hace poco, no se penalizaban.<\/p>\n\n\n\n
Sexo, finanzas, masculinidad: \u00bfun nuevo paradigma?<\/h2>\n\n\n\n Esto a\u00fan no explica completamente por qu\u00e9 Jeffrey Epstein necesitaba situar los delitos sexuales en el centro de su empresa financiera.<\/p>\n\n\n\n
Su red, compuesta principalmente por \u00e9lites masculinas y que le permiti\u00f3 desplegar su amplia red de explotaci\u00f3n sexual, ten\u00eda varias funciones: al involucrar a miembros de los c\u00edrculos de \u00e9lite \u2014jefes de Estado, multimillonarios, fil\u00e1ntropos, miembros de la realeza\u2014 se aseguraba una mejor protecci\u00f3n frente a la ley.<\/p>\n\n\n\n
Tras su condena en 2008 en Florida, se benefici\u00f3 de un acuerdo excepcionalmente indulgente. Su gran proximidad a estas personalidades influyentes le ayud\u00f3 a proyectar una imagen de credibilidad social. La riqueza de estas \u00e9lites amplifica la asimetr\u00eda de poder y su capacidad de intimidaci\u00f3n, por ejemplo, contratando a abogados prestigiosos y resolviendo las acciones civiles mediante acuerdos en caso de demandas judiciales. <\/p>\n\n\n\n
Sin embargo, las org\u00edas en las que se cometieron estos delitos probablemente desempe\u00f1aron un papel en la red como un favor que serv\u00eda para reforzar los lazos con otros hombres, pero que tambi\u00e9n garantizaba su lealtad.<\/p>\n\n\n\n
Se sabe que los actos de depredaci\u00f3n sexual de Trump y Epstein los acercaron. El objetivo de una red es siempre mostrar su propio prestigio y poder reforzando sus lazos de amistad \u2014 y, en este caso, de criminalidad. En el caso de Epstein, el abuso sexual y la explotaci\u00f3n de mujeres j\u00f3venes eran otra forma de mostrar ese poder y forjar una intimidad masculina.<\/p>\n\n\n\n
Esta mezcla de explotaci\u00f3n de cuerpos femeninos j\u00f3venes, sociabilidad de las \u00e9lites, filantrop\u00eda, asesoramiento financiero, confianza, criminalidad y autoridades policiales indulgentes forma una matriz econ\u00f3mica y cultural en la que se difuminan las fronteras entre el poder del Estado, la empresa privada, el poder social, el prestigio y la criminalidad.<\/p>\n\n\n\n
El \u00abesc\u00e1ndalo Epstein\u00bb act\u00faa como un revelador: el del paradigma de la \u00e9lite financiera masculina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"
El primer gran caso de la globalizaci\u00f3n sacude todas nuestras representaciones.<\/p>\n
Desde Steve Bannon hasta Noam Chomsky, pasando por Bill Clinton y Donald Trump: una misma \u00e9lite parece sostenerse en un mismo nodo.<\/p>\n
\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n
Una pieza de doctrina firmada por Eva Illouz.<\/p>\n","protected":false},"author":17959,"featured_media":91334,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-editorials.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[201],"tags":[],"geo":[172],"class_list":["post-91378","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-genero","staff-eva-illouz","geo-americas"],"acf":[],"yoast_head":"\n
Jeffrey Epstein: el paradigma masculino de la \u00e9lite financiera<\/title>\n \n \n \n \n \n \n \n \n \n \n \n\t \n\t \n\t \n \n \n \n \n\t \n\t \n\t \n