{"id":91276,"date":"2026-02-22T18:55:28","date_gmt":"2026-02-22T17:55:28","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=91276"},"modified":"2026-02-22T18:55:32","modified_gmt":"2026-02-22T17:55:32","slug":"por-que-no-ha-dejado-de-escribir-una-conversacion-con-j-m-g-le-clezio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/02\/22\/por-que-no-ha-dejado-de-escribir-una-conversacion-con-j-m-g-le-clezio\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 no ha dejado de escribir? Una conversaci\u00f3n con J.M.G. Le Cl\u00e9zio"},"content":{"rendered":"\n

Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, Juan Rulfo, Luis Gonz\u00e1lez y Gonz\u00e1lez. <\/em><\/p>\n\n\n\n

Estos son los \u00abTres M\u00e9xicos\u00bb de J.M.G. Le Cl\u00e9zio. <\/em><\/p>\n\n\n\n

Tres personajes, tres partes: la primera \u2014la m\u00e1s larga\u2014 est\u00e1 dedicada a la poetisa del siglo XVII sor Juana In\u00e9s de la Cruz (1651-1695), la segunda al escritor Juan Rulfo (1917-1986) y la tercera a una persona mucho menos conocida que las dos primeras, el historiador Luis Gonz\u00e1lez y Gonz\u00e1lez (1925-2003).<\/em><\/p>\n\n\n\n

Le Cl\u00e9zio comienza tomando impulso: un bi\u00f3grafo muy prudente \u2014pero tambi\u00e9n un fino traductor de los versos citados\u2014 de Juana In\u00e9s de la Cruz procede antes de que el novelista retome el control. En las \u00faltimas p\u00e1ginas de la primera parte, cuando el \u00absoplo de la muerte\u00bb se lleva a Sor Juana, los sujetos se convierten en personajes de una novela que parecen salidos del universo de su segundo sujeto: Rulfo. En estas p\u00e1ginas, Comala, la m\u00edtica y ficticia ciudad de<\/em> Pedro P\u00e1ramo, nunca est\u00e1 muy lejos.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Juana In\u00e9s de la Cruz, Rulfo y Gonz\u00e1lez tienen en com\u00fan haber sido muy importantes en alg\u00fan momento de la vida y la obra del Premio Nobel. Pero tambi\u00e9n dicen algo sobre M\u00e9xico \u2014sobre su provincialismo\u2014. Por \u00faltimo, es porque los tres han experimentado una ruptura y la irrupci\u00f3n del silencio en sus respectivas vidas por lo que J.M.G. Le Cl\u00e9zio formula esta pregunta central: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 se deja de escribir?\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Nosotros tampoco pod\u00edamos dejar de hac\u00e9rsela.<\/em><\/p>\n\n\n\n\n\n

\n \n \r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Como indica su t\u00edtulo, Tres M\u00e9xico<\/em> se estructura en tres partes: \u00bfc\u00f3mo las concibi\u00f3?<\/h3>\n\n\n\n

Primero medit\u00e9 durante mucho tiempo en escribir este texto sobre Sor Juana In\u00e9s de la Cruz debido al magn\u00edfico ensayo de Octavio Paz, Sor Juana In\u00e9s de la Cruz o las trampas de la fe<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Me preguntaba si ten\u00eda algo que a\u00f1adir a ese ensayo. Y la respuesta es s\u00ed: era la parte mexicana, es decir, la parte ind\u00edgena de Juana In\u00e9s de la Cruz, de la que Octavio Paz no habla, o casi.<\/p>\n\n\n\n

Por otra parte, tengo una relaci\u00f3n f\u00edsica bastante importante con estos tres personajes. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9? <\/h3>\n\n\n\n

Porque conoc\u00ed a Juana In\u00e9s de la Cruz nada m\u00e1s llegar a M\u00e9xico. Nada m\u00e1s llegar, me hablaron de ella.<\/p>\n\n\n\n

Iba a un peque\u00f1o restaurante regentado por los jer\u00f3nimos, la congregaci\u00f3n a la que pertenec\u00eda Juana In\u00e9s de la Cruz. Para m\u00ed, al mismo tiempo que descubr\u00eda M\u00e9xico, descubr\u00eda a Juana In\u00e9s de la Cruz. Es un recuerdo muy antiguo.<\/p>\n\n\n\n

Hay peores formas de descubrir un pa\u00eds\u2026  <\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, \u00bfverdad? Fue muy bueno, efectivamente. <\/p>\n\n\n\n

El restaurante estaba en el convento que hab\u00eda sido parcialmente destruido durante la Revoluci\u00f3n. Pero las monjas cocinaban bien y creo que a los revolucionarios tambi\u00e9n les gustaba comer bien, as\u00ed que iban a comer all\u00ed. El restaurante hizo que el convento se mantuviera en parte. La celda en la que viv\u00eda Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, en cambio, ya no existe.<\/p>\n\n\n\n

S\u00f3lo queda una parte del refectorio donde las monjas se reun\u00edan por la noche para la \u00faltima merienda.<\/p>\n\n\n\n

Muy pronto sent\u00ed ganas de escribir sobre Rulfo.<\/p>J. M. G. Le Cl\u00e9zio<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

\u00bfY Rulfo? <\/h3>\n\n\n\n

Al mismo tiempo, conoc\u00ed a Rulfo gracias a unos amigos que ten\u00eda en M\u00e9xico, en particular al historiador Jean Meyer, un ilustre normalien<\/em> que en su d\u00eda fue el m\u00e1s joven profesor titular de Francia.<\/p>\n\n\n\n

Es una persona extraordinaria que un buen d\u00eda decidi\u00f3 convertirse en mexicano. Rompi\u00f3 amarras, se fue a vivir a M\u00e9xico y se cas\u00f3 all\u00ed. Y fue all\u00ed donde lo conoc\u00ed.<\/p>\n\n\n\n

No hablamos mucho de Rulfo, pero gracias a \u00e9l conoc\u00ed a personas interesadas en el costumbrismo, ese movimiento de origen espa\u00f1ol que fue tan importante en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n

Lo cual es bastante parad\u00f3jico, porque la obra de Rulfo no se puede encuadrar realmente en el costumbrismo\u2026  <\/h3>\n\n\n\n

Exacto, despu\u00e9s descubr\u00ed que Rulfo no ten\u00eda nada de costumbrista, era completamente diferente.<\/p>\n\n\n\n

Muy pronto sent\u00ed ganas de escribir sobre \u00e9l. Adem\u00e1s, era alguien que me resultaba f\u00edsicamente bastante cercano, porque despu\u00e9s viv\u00ed en Michoac\u00e1n y \u00e9l era del estado de Colima y Jalisco, que son estados vecinos.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfTambi\u00e9n hab\u00eda visto sus fotograf\u00edas? <\/h3>\n\n\n\n

Debo decir que tuve acceso a sus fotos bastante r\u00e1pido, s\u00ed. Hab\u00eda revistas que las publicaban y me pareci\u00f3 que era un fot\u00f3grafo extraordinario. Mi deseo de escribir sobre \u00e9l no hizo m\u00e1s que crecer.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed que Rulfo entr\u00f3 en mi vida poco despu\u00e9s de Juana In\u00e9s de la Cruz, cronol\u00f3gicamente hablando. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 hay de Luis Gonz\u00e1lez y Gonz\u00e1lez? <\/h3>\n\n\n\n

Gracias a Jean Meyer y a otros amigos que ten\u00eda en M\u00e9xico, conoc\u00ed por \u00faltimo a Luis Gonz\u00e1lez, que en aquella \u00e9poca era profesor en el Colegio de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n

Me sedujo inmediatamente este hombre que era un humanista extraordinario, completamente fuera de lugar en el siglo XX y luego en el XXI. Quise rendirle este homenaje porque es alguien que me ha influido mucho.<\/p>\n\n\n\n

Los dos primeros son escritores, el tercero es un pensador al estilo de los antiguos griegos, alguien que piensa, habla y expresa lo que cree a trav\u00e9s del lenguaje, de la conversaci\u00f3n, no de teor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n

Incluso trabaj\u00f3 con Luis Gonz\u00e1lez y Gonz\u00e1lez\u2026  <\/h3>\n\n\n\n

Tuve la suerte de trabajar en un colegio que \u00e9l hab\u00eda fundado en Zamora de Hidalgo, llamado Colegio de Michoac\u00e1n, que todav\u00eda existe.<\/p>\n\n\n\n

En aquella \u00e9poca era algo audaz, porque s\u00f3lo exist\u00eda el Colegio de M\u00e9xico; Luis Gonz\u00e1lez pensaba que hab\u00eda que romper con el centrismo del Colegio de M\u00e9xico. As\u00ed que logr\u00f3 crear el Colegio de Michoac\u00e1n como una apertura hacia las provincias, porque M\u00e9xico es un pa\u00eds de provincias. No es un pa\u00eds centralizado como se podr\u00eda imaginar, como lo fue en su d\u00eda, en la \u00e9poca de la Nueva Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n

M\u00e9xico est\u00e1 fragmentado, y Michoac\u00e1n era un buen lugar. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1nto tiempo pas\u00f3 all\u00ed? <\/h3>\n\n\n\n

Pas\u00e9 12 a\u00f1os en Michoac\u00e1n y durante ese tiempo ve\u00eda a Luis Gonz\u00e1lez casi todos los d\u00edas. Por lo tanto, este es un texto muy breve en comparaci\u00f3n con todo lo que aprend\u00ed hablando con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n

Esta es la historia de estas tres personas que han sido tan importantes para m\u00ed. <\/p>\n\n\n\n

Se pueden establecer varios v\u00ednculos entre estas tres personas. \u00bfQu\u00e9 le dicen a usted sobre M\u00e9xico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n

Me pareci\u00f3 que representaban bien algo de M\u00e9xico de lo que no se habla mucho: su provincialismo. Siempre se habla de M\u00e9xico como la luz que ilumina Am\u00e9rica Latina, pero la verdad es que M\u00e9xico tambi\u00e9n est\u00e1 compuesto por provincianos como Juana In\u00e9s de la Cruz. Ella es una provinciana de un peque\u00f1o pueblo.<\/p>\n\n\n\n

Luis Gonz\u00e1lez era provinciano de San Jos\u00e9 de Gracia y Rulfo, evidentemente, del estado de Jalisco. Este provincialismo encajaba muy bien. <\/p>\n\n\n\n

El provincialismo es bastante importante, tanto en Francia como en otros lugares.<\/p>\n\n\n\n

Usted narra muy bien la vida de Sor Juana, gran parte de la cual transcurre literalmente recluida. De hecho, escribe que se trata de una \u00abvida de reclusa\u00bb (p. 24). Este encierro en el que escribe parece estar en las ant\u00edpodas de su obra y su vida de escritor, usted que es un gran viajero. \u00bfSus dos existencias y obras funcionan como espejos falsos, como im\u00e1genes invertidas?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

Quiz\u00e1s me hubiera gustado hacer lo que ella hizo.<\/p>\n\n\n\n

En cierta \u00e9poca, me dec\u00eda a m\u00ed mismo que tal vez habr\u00eda que hacer eso. Pensaba en la idea de reclusi\u00f3n \u2014pero no necesariamente religiosa\u2014. Escribir este libro, hablar de Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, satisfac\u00eda mi necesidad de detenerme y estar limitado por las cuatro paredes de una habitaci\u00f3n sin vistas al exterior para poder imaginar mejor lo que hay fuera.<\/p>\n\n\n\n

Creo que tiene raz\u00f3n, eran polos opuestos. Pero al mismo tiempo, era como un im\u00e1n, como un deseo secreto de estar encerrado.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfEs un deseo que a\u00fan le habita?<\/h3>\n\n\n\n

Tuve una infancia y una adolescencia bastante encerradas. No era alguien que saliera mucho, debido a mi alteridad: era mauriciano en una ciudad donde todos eran ni\u00e7arts, y no hay nada m\u00e1s opuesto que un mauriciano y un ni\u00e7art. Son realmente dos polos opuestos del mundo.<\/p>\n\n\n\n

Apenas ve\u00eda a nadie, no sal\u00eda mucho, ten\u00eda pocos amigos. Por eso escrib\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 quiere decir? <\/h3>\n\n\n\n

Para m\u00ed, escribir era una forma de proyectarme mejor hacia el exterior.<\/p>\n\n\n\n

Creo que pude imaginar que Juana In\u00e9s sinti\u00f3 lo mismo: al estar encerrada, recluida, pod\u00eda comunicarse mejor con los dem\u00e1s, ten\u00eda la posibilidad de construir un centro ardiente que atravesara las paredes. <\/p>\n\n\n\n

Y eso es lo que pas\u00f3.<\/p>\n\n\n\n

El provincialismo es bastante importante, tanto en Francia como en otros lugares.<\/p>J. M. G. Le Cl\u00e9zio<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Usted formula as\u00ed esta paradoja: \u00abSor Juana, como dice Octavio Paz (Las trampas de la fe<\/em>), encarna la \u00e9poca barroca mejor que nadie, porque encarna la libertad. Ah\u00ed reside toda su paradoja: \u00bfd\u00f3nde pod\u00eda ser m\u00e1s libre que en un convento?\u00bb (p. 44). \u00bfPodr\u00edamos decir que su vida funciona un poco como un soneto, que es en la restricci\u00f3n donde nace la libertad?<\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, en su caso es innegable. Sobre todo porque fue ella quien eligi\u00f3 esa restricci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Entonces nos preguntamos: \u00bfpor qu\u00e9 eligi\u00f3 un convento? Quiz\u00e1s podr\u00eda haber encontrado lo que buscaba de otra manera. Pero es cierto que en la Nueva Espa\u00f1a del siglo XVII no era f\u00e1cil ser mujer, ser pobre y no tener padre. Me parece que esos son los elementos que la ayudaron a tomar una decisi\u00f3n tan severa y a aislarse del mundo. Porque realmente es un aislamiento del mundo.<\/p>\n\n\n\n

Hay que imaginar lo que supone entrar a los diecisiete a\u00f1os en las Carmelitas, donde lo primero que le hacen es raparle la cabeza. A partir de ese momento, ya no puede llevar zapatos, tendr\u00e1 que ir siempre descalza con sandalias durante el resto de su vida, vestida con h\u00e1bito, sin espejos en su habitaci\u00f3n. Debi\u00f3 de ser una decisi\u00f3n muy complicada para una joven. No creo que la tomara a la ligera.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1l es su hip\u00f3tesis?<\/h3>\n\n\n\n

Algo debi\u00f3 de pasar durante el a\u00f1o en que fue institutriz de Mar\u00eda Luisa, la hija de la virreina de Nueva Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n

Algo pas\u00f3 en el palacio, pero no s\u00e9 qu\u00e9\u2026  <\/p>\n\n\n\n

No parece muy intrigado\u2026  <\/h3>\n\n\n\n

La verdad es que no quiero saberlo.<\/p>\n\n\n\n

Podemos hacernos todo tipo de preguntas, pero creo que pasar por esa especie de enorme buque ruidoso, agitado y superficial que era la corte de la virreina, donde el disfrute era una de las dimensiones importantes de la vida cotidiana, le ayud\u00f3 a tomar la decisi\u00f3n completamente opuesta. <\/p>\n\n\n\n

Se decant\u00f3 por el encierro, la nada: sin placeres, sin relaciones f\u00edsicas, ni siquiera conversaciones con los dem\u00e1s. Las monjas estaban obligadas a guardar cierto silencio.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPero no hac\u00eda un poco de trampa?<\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, es cierto, hac\u00eda trampa con ese silencio, porque escrib\u00eda mucho. <\/p>\n\n\n\n

Es interesante que diga que no necesariamente quiere saber ciertas cosas, porque hay muchas preguntas que salpican el texto y que quedan en suspenso, abiertas, como si lo esencial estuviera en realidad en otra parte.<\/h3>\n\n\n\n

Cada uno de los tres escritores y personalidades de los que hablo tom\u00f3 en un momento dado una decisi\u00f3n que se opon\u00eda a su vida anterior.<\/p>\n\n\n\n

Rulfo decidi\u00f3 dejar de escribir, una decisi\u00f3n que tom\u00f3 muy pronto. Es cierto que sigui\u00f3 haciendo fotos, pero dej\u00f3 de utilizar el lenguaje, las palabras. Y, en cierto modo, se refugi\u00f3 en un mal sustituto: el alcohol. Pero bueno, eso no era tan importante en su vida.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1l fue la ruptura para Luis Gonz\u00e1lez?<\/h3>\n\n\n\n

Luis Gonz\u00e1lez, en un momento dado, dimiti\u00f3 del Colegio de M\u00e9xico. Le propusieron desempe\u00f1ar un papel en la pol\u00edtica. En concreto, le ofrecieron formar parte de lo que se denominaba los sabios, un sistema mexicano que reun\u00eda a sabios, una especie de fil\u00f3sofos, a los que el Gobierno consultaba antes de tomar decisiones.<\/p>\n\n\n\n

Renunci\u00f3 a ello. Prefiri\u00f3 marcharse y retirarse a Michoac\u00e1n. <\/p>\n\n\n\n

Y no a cualquier lugar de Michoac\u00e1n\u2026 <\/h3>\n\n\n\n

De hecho, en Michoac\u00e1n, no eligi\u00f3 Morelia, que era la gran ciudad, un poco din\u00e1mica y muy hisp\u00e1nica; opt\u00f3 por el Baj\u00edo, es decir, el valle donde hay m\u00e1s agricultores, el valle m\u00e1s dif\u00edcil para vivir, donde pr\u00e1cticamente no hab\u00eda vida intelectual.<\/p>\n\n\n\n

Ah\u00ed es donde decidi\u00f3 fundar una universidad. Fue muy audaz. <\/p>\n\n\n\n

La parte sobre Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, la primera, es m\u00e1s larga que las otras dos. \u00bfDebemos ver en ello una mayor importancia concedida a Sor Juana? \u00bfQuer\u00eda escribir este libro sobre todo para rendirle homenaje de alguna manera?<\/h3>\n\n\n\n

Quiz\u00e1s. Porque creo que fue ella quien me impuls\u00f3 a escribir sobre los otros dos. <\/p>\n\n\n\n

En el caso de Rulfo, habr\u00eda sido necesario hacer un an\u00e1lisis detallado de sus dos libros y no me apetec\u00eda hacerlo. Hablar de su vida no ten\u00eda mucho inter\u00e9s. En cambio, las fotos s\u00ed tienen inter\u00e9s. Las he detallado un poco, pero habr\u00eda sido necesario mostrarlas. Por desgracia, no pude hacerlo en el libro. <\/p>\n\n\n\n

La parte sobre Luis Gonz\u00e1lez era m\u00e1s personal y no me apetec\u00eda hablar de m\u00ed ni de mi relaci\u00f3n con \u00e9l. Por eso me mantuve siempre un poco alejado de lo que creaba, de lo que hac\u00eda. Y, al fin y al cabo, es autor de un solo libro, Pueblo en Vilo<\/em>. Pero es un libro tan importante como si hubiera escrito veinte diferentes. Es un libro con peso.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed que me vi limitado, y al limitarme, tambi\u00e9n limitaba lo que pod\u00eda decir sobre cada uno. <\/p>\n\n\n\n

Creo que Sor Juana In\u00e9s de la Cruz fue transverberada en un momento determinado de su vida.<\/p>J. M. G. Le Cl\u00e9zio<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Volvemos a la restricci\u00f3n. \u00bfNo ha intentado crear su propio encierro de alguna manera?<\/h3>\n\n\n\n

Es cierto, no puedo escapar de ello. Era mi celda.<\/p>\n\n\n\n

Me permito continuar con la met\u00e1fora: en un momento dado, sale de esa celda y se nota una especie de liberaci\u00f3n en el estilo. Hay una evoluci\u00f3n, casi una gradaci\u00f3n en la forma a lo largo de la primera parte, como si el aliento de Sor Juana se fuera infiltrando poco a poco en su prosa. As\u00ed, pasamos del historiador, lector y ex\u00e9geta de las primeras p\u00e1ginas al novelista de las \u00faltimas l\u00edneas de la primera parte, cuando se nos cuenta la muerte de la poetisa. Este cambio, esta liberaci\u00f3n del estilo, contin\u00faa en la segunda y tercera parte. \u00bfFue algo intencionado?<\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, sin duda. <\/p>\n\n\n\n

Para m\u00ed, hay algo que cambi\u00f3 en la vida de Juana In\u00e9s de la Cruz. No lo mencion\u00e9 en el libro porque no domino bien este concepto: es algo que exist\u00eda en los siglos XVI y XVII y que se llamaba transverberaci\u00f3n, es decir, cuando alguien est\u00e1 obsesionado por una idea fija.<\/p>\n\n\n\n

La reverberaci\u00f3n se produce a trav\u00e9s de la persona.<\/p>\n\n\n\n

Por lo general, esto da lugar a crisis m\u00edsticas muy violentas, como fue el caso del Padre P\u00edo, el m\u00e1s conocido de los transverberados. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9 cree que Juana In\u00e9s de la Cruz fue transverberada? <\/h3>\n\n\n\n

En mi opini\u00f3n, fue transverberada en un momento determinado de su vida y creo que se debi\u00f3 en parte a elementos de su vida personal. Estaba muy enamorada de la marquesa Mar\u00eda Luisa de la Laguna. Pero enamorada en un sentido \u2014en mi opini\u00f3n\u2014 completamente m\u00edtico, idealista.<\/p>\n\n\n\n

La marquesa de la Laguna debe seguir a su marido y regresar a Espa\u00f1a. Su marido ya no es virrey de Nueva Espa\u00f1a. Cuando ella se marcha, algo sucede en la vida de Sor Juana. Esto coincide con el momento en que deja de escribir y es atacada por la Iglesia. <\/p>\n\n\n\n

Se producen estos tres acontecimientos y ella sufre una especie de crisis m\u00edstica que la lleva a permanecer en el convento. Deja de escribir, pero sigue teniendo una vida interior. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfDeja realmente de escribir? <\/h3>\n\n\n\n

Quiz\u00e1s no, quiz\u00e1s no deja realmente de escribir, porque sabemos que poco antes de su muerte env\u00eda a la marquesa de la Laguna, que se encuentra en Espa\u00f1a, una recopilaci\u00f3n de acertijos tanto m\u00edsticos como amorosos.<\/p>\n\n\n\n

Esta colecci\u00f3n est\u00e1 dirigida a la \u00abCasa del Placer\u00bb \u2014que es, en realidad, un convento\u2014.<\/p>\n\n\n\n

Cuando la marquesa la recibe, la publica en Espa\u00f1a y Portugal.<\/p>\n\n\n\n

Es el mismo a\u00f1o en que Juana In\u00e9s muere en el convento a causa de la terrible peste que azota M\u00e9xico. Todo ello es una serie de acontecimientos muy extra\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n

Es precisamente el pasaje al que me refer\u00eda, donde cambia el estilo y entramos en una novela\u2026 casi de Rulfo, en Comala: \u00abAl mismo tiempo, entra por las puertas y ventanas, por los s\u00f3tanos, por las chimeneas y las alcantarillas, en el aire c\u00e1lido y h\u00famedo de una noche de tormenta, el soplo de la muerte. La enfermedad se extiende por el convento, afecta a las monjas en su refugio, quema su piel, ahoga su aliento […]. Mientras Mar\u00eda Luisa recorre Espa\u00f1a para continuar su vida de honores y ocio, Juana muere de cocoliztli, la gran peste que azota M\u00e9xico cada diez a\u00f1os y diezma su poblaci\u00f3n. Ten\u00eda cuarenta y cuatro a\u00f1os. Sin duda, no es la muerte que ella habr\u00eda elegido, entre el sufrimiento y los excrementos, con los ojos en sangre y el cuerpo y el rostro cubiertos de llagas vivas. Pero, \u00bfqui\u00e9n elige su muerte? (pp. 73-74)\u00bb <\/h3>\n\n\n\n

Tiene raz\u00f3n. Quiz\u00e1s fue entonces cuando comprend\u00ed que estaba escribiendo una novela, y no una biograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

Tambi\u00e9n escribe: \u00abPara Sor Juana, la vida s\u00f3lo vale por la poes\u00eda que escribe\u00bb (p. 54). \u00bfDir\u00eda lo mismo de usted? En su caso, \u00bfla vida s\u00f3lo tiene valor por la literatura que escribe? <\/h3>\n\n\n\n

No lo s\u00e9… No voy a poder analizarme en esa situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Pero para ella, no hay duda de que es la verdad. En cuanto a m\u00ed, vivo en una \u00e9poca en la que un escritor puede escribir lo que quiera. No es as\u00ed en todas partes, hay muchos lugares donde un escritor no tiene derecho a escribir lo que quiere.<\/p>\n\n\n\n

Pero en Francia, en el siglo XXI, un escritor tiene toda la libertad para escribir lo que quiera. Esta libertad puede resultar molesta a veces, porque en ocasiones el exceso de libertad mata la libertad. Pero esta libertad hace que no pueda compararme con una persona que fue condenada al silencio por la Iglesia. Las m\u00e1s altas autoridades de la Iglesia, es decir, en M\u00e9xico en ese momento, los jesuitas, condenaron a Sor Juana al silencio.<\/p>\n\n\n\n

Si no guardaba silencio, se le dio a entender que ser\u00eda expulsada del convento. Y ser expulsada del convento significaba la muerte. No habr\u00eda podido sobrevivir ni un s\u00f3lo d\u00eda fuera del convento.<\/p>\n\n\n\n

El M\u00e9xico de Gonz\u00e1lez es algo esencial, fundamental.<\/p>J. M. G. Le Cl\u00e9zio<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

\u00bfPodr\u00eda ser el hilo conductor entre estos \u00abtres M\u00e9xico\u00bb y estas tres figuras tambi\u00e9n el silencio que interviene en un momento dado? <\/h3>\n\n\n\n

Creo que lo que une a estas personas es sobre todo el amor que sienten por M\u00e9xico. Lo mismo podr\u00eda decirse de Octavio Paz y otros escritores mexicanos.<\/p>\n\n\n\n

Juana In\u00e9s de la Cruz es la primera en declarar su amor por M\u00e9xico. Ella le declara un amor total. Es la primera en utilizar la imagen del \u00e1guila mexicana, por ejemplo, que luego se impondr\u00e1 entre los patriotas mexicanos. Es la primera en decir que es mestiza y que escribe poemas mezclados de espa\u00f1ol y espa\u00f1ol. Ella es la primera en decirlo y ama a este M\u00e9xico porque lo conoce. Es el M\u00e9xico de su infancia, el M\u00e9xico de esa gente humilde con la que convivi\u00f3 en Nepantla y Amecameca.<\/p>\n\n\n\n

Esto es lo que Rulfo tambi\u00e9n muestra en sus fotos, por ejemplo.<\/h3>\n\n\n\n

De hecho, ocurre lo mismo con Rulfo. Lo que le motiva en la vida es M\u00e9xico. Esto se ve en sus fotos.<\/p>\n\n\n\n

No se trata de un M\u00e9xico ex\u00f3tico, ni de un M\u00e9xico de postal. Es un M\u00e9xico del que busca expresar la violencia interior, la injusticia a veces, la amenaza muy a menudo.<\/p>\n\n\n\n

Un M\u00e9xico que se parece a lo que ha escrito, y que ya no quiere escribir.<\/p>\n\n\n\n

Por cierto, en su opini\u00f3n, \u00bfpor qu\u00e9 ya no quiere escribir?<\/h3>\n\n\n\n

Ya no quiere escribir porque no quiere que se interprete como un acto de revelaci\u00f3n de un determinado M\u00e9xico. No quiere que le digan: \u00abHa escrito bien sobre M\u00e9xico\u00bb, porque \u00e9l responde: \u00abNo, lo que hablo no es M\u00e9xico, es lo que hay en m\u00ed\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Pero al mismo tiempo, cuando toma fotos, es M\u00e9xico lo que entra en \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfY en el caso de Luis Gonz\u00e1lez? <\/h3>\n\n\n\n

Del mismo modo, Luis Gonz\u00e1lez es alguien que ama profundamente a M\u00e9xico y lo dice en todo momento.<\/p>\n\n\n\n

Para \u00e9l, M\u00e9xico no es una entidad, no est\u00e1 formado por una entidad hist\u00f3rica o movimientos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo lo concibe? <\/h3>\n\n\n\n

El M\u00e9xico de Gonz\u00e1lez es algo esencial, fundamental, que encontr\u00f3 en San Jos\u00e9 de Gracia, y que nunca perdi\u00f3, ni siquiera cuando era profesor en el Colegio de M\u00e9xico. <\/p>\n\n\n\n

Lo que siempre permaneci\u00f3 en su mente fue el pueblo de donde proviene, donde est\u00e1 toda su familia, sus t\u00edas, sus t\u00edos, sus sobrinos, todas esas personas que dej\u00f3 atr\u00e1s. Y cuando habla de la Revoluci\u00f3n Mexicana, siempre la ve a trav\u00e9s del prisma de esa mirada provinciana, de esa mirada un poco distante pero al mismo tiempo muy central. <\/p>\n\n\n\n

Hace unas descripciones muy bonitas de las fotos de Rulfo. Cuando las miramos, nos encontramos en El llano en llamas<\/em> y en Pedro P\u00e1ramo<\/em>. \u00bfPodr\u00edamos considerar, en el fondo, que los textos y las im\u00e1genes, las fotograf\u00edas \u2014y por qu\u00e9 no tambi\u00e9n su silencio\u2014 forman parte de un mismo conjunto, de la obra de Rulfo? <\/h3>\n\n\n\n

Deber\u00eda ser as\u00ed. Siempre se pueden ver estas fotos, se han publicado en Francia, al igual que en M\u00e9xico, es bastante f\u00e1cil ver sus colecciones.<\/p>\n\n\n\n

No es tan bueno como verlas expuestas en una pared, pero se puede acceder a ese universo. <\/p>\n\n\n\n

Siempre pienso en la frase de Henri Michaux cuando le preguntaron por qu\u00e9 de vez en cuando hac\u00eda dibujos. \u00c9l respond\u00eda: \u00abCuando dibujo, le cierro la puerta a las palabras\u00bb. Creo que, en cierto modo, Rulfo hizo lo mismo: le cerr\u00f3 la puerta a las palabras y las sustituy\u00f3 por fotos. Y luego por elementos de su vida personal.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfSe refiere a Clara Aparicio? <\/h3>\n\n\n\n

Hay un elemento del que no siempre se habla con Rulfo: el amor que siente por Clara Aparicio, su esposa, la persona a la que m\u00e1s am\u00f3 en el mundo y a la que se dedic\u00f3 por completo. <\/p>\n\n\n\n

Ese amor contrarrestaba en cierto modo su apetito por la destrucci\u00f3n, por su propia destrucci\u00f3n, lo que puede recordar a Jorge Cuesta. Cuesta es tambi\u00e9n un poeta de la automutilaci\u00f3n y la autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Creo que esto se debe en gran medida a M\u00e9xico, con esa \u00e9poca entre el final de la revoluci\u00f3n y los movimientos neomarxistas que tuvieron lugar en ese momento, a lo que se suma la creciente amenaza de la inseguridad.<\/p>\n\n\n\n

Hoy, esto culmina en un M\u00e9xico completamente dividido, lo que supone una amenaza terrible. <\/p>\n\n\n\n

Al final del libro, menciona la masacre del 27 de febrero de 2022 en San Jos\u00e9 de Gracia, el pueblo de Luis Gonz\u00e1lez y Gonz\u00e1lez\u2026 <\/h3>\n\n\n\n

Me conmovi\u00f3 bastante enterarme de la masacre de San Jos\u00e9 de Gracia porque conoc\u00eda ese pueblo. Sol\u00eda visitar a Luis Gonz\u00e1lez cuando viv\u00eda all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n

Era el lugar m\u00e1s pac\u00edfico del mundo. No se pod\u00eda imaginar que alguien viniera y matara a 20 personas con una ametralladora en la calle. Parec\u00eda imposible, pero ocurri\u00f3. Es una se\u00f1al de lo que est\u00e1 pasando en M\u00e9xico, una se\u00f1al de la gravedad de la situaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n

Rulfo hizo lo mismo que Michaux: cerr\u00f3 la puerta a las palabras y las sustituy\u00f3 por fotos.<\/p>J. M. G. Le Cl\u00e9zio<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Hablando del silencio de Rulfo y de su tendencia a la destrucci\u00f3n, \u00bfpodr\u00edamos mencionar tambi\u00e9n la exigencia que ten\u00eda consigo mismo y con su trabajo? Despu\u00e9s de Pedro P\u00e1ramo<\/em>, intent\u00f3 escribir una nueva novela (\u00abLa cordillera\u00bb), que acab\u00f3 destruyendo por completo porque le parec\u00eda que no funcionaba. <\/h3>\n\n\n\n

Sent\u00eda que esa novela habr\u00eda sido una traici\u00f3n. Nunca conoc\u00ed a Rulfo, pero escuch\u00e9 entrevistas que concedi\u00f3 en la radio y hablaba con frecuencia de esta idea de la traici\u00f3n: si se habla demasiado, y demasiado de uno mismo, se traiciona algo.<\/p>\n\n\n\n

Pensar que lo que escribi\u00f3 refleja M\u00e9xico o lo que vivi\u00f3 en M\u00e9xico ser\u00eda una traici\u00f3n porque, seg\u00fan \u00e9l, en Pedro P\u00e1ramo<\/em> s\u00f3lo habla de espectros. No habla de vivos, sino de muertos. Creo que estaba \u00edntimamente convencido de que viv\u00eda rodeado de espectros.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9?<\/h3>\n\n\n\n

Quiz\u00e1s ten\u00eda ese sentimiento porque los ideales de la Revoluci\u00f3n Mexicana hab\u00edan sido destruidos. Al fin y al cabo, vivi\u00f3 dos revoluciones. La revoluci\u00f3n villista, pero tambi\u00e9n la de los Cristeros, de la que habla Jean Meyer en La Cristiada<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Estas dos revoluciones eran contradictorias. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfEncontramos esta contradicci\u00f3n en el propio Rulfo?<\/h3>\n\n\n\n

A veces da la sensaci\u00f3n de que Rulfo querr\u00eda estar del lado de los cristeros, porque \u00edntimamente, y casi f\u00edsicamente, se siente m\u00e1s cercano a los campesinos armados con sus escopetas y machetes que a los revolucionarios que dirigen ej\u00e9rcitos al estilo estadounidense, sobrevuelan la regi\u00f3n en avi\u00f3n, bombardean, etc. <\/p>\n\n\n\n

Pero, por otro lado, recuerda haber visto a los cristeros fusilar o ahorcar a gente a las afueras del pueblo. No pudo elegir.<\/p>\n\n\n\n

Creo que quiz\u00e1 esa sea una de las razones de su silencio: esas dos polarizaciones opuestas hicieron estallar su deseo de escribir. Ya no pod\u00eda, se hab\u00eda vuelto imposible.<\/p>\n\n\n\n

Hablando de espectros, en una entrevista publicada en la Revista de Occidente<\/em>, Rulfo cuenta que unos periodistas que hab\u00edan estudiado su obra visitaron pueblos para intentar encontrar a los personajes reales de sus textos. Pero la gente del lugar respond\u00eda a estos curiosos que no encontrar\u00edan nada porque Rulfo es un \u00abmentiroso\u00bb. \u00a1Es el propio Rulfo quien cuenta con orgullo esta an\u00e9cdota!<\/h3>\n\n\n\n

Es muy divertido. Por cierto, el personaje central de Pedro P\u00e1ramo<\/em> no es Pedro P\u00e1ramo, ni tampoco los personajes que aparecen, sino un caballo completamente loco que recorre el campo. <\/p>\n\n\n\n

Se oye el ruido de su galope, es el caballo que mat\u00f3 al hijo de Pedro P\u00e1ramo. Aparece como una especie de figura renacida en la novela, es muy extra\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n

Pedro P\u00e1ramo<\/em> es una novela muy poderosa. <\/p>\n\n\n\n

En Trois Mexique<\/em>, nos sumergimos tanto en el universo de Pedro P\u00e1ramo<\/em> que en la tercera parte (que sin embargo trata sobre Luis Gonz\u00e1lez), tambi\u00e9n es un caballo el que da la bienvenida al narrador a la entrada de San Jos\u00e9 de Gracia: \u00abTierra de caballos, no s\u00f3lo de hombres. Como en todas las regiones tradicionales de M\u00e9xico, el hombre, al doblar un camino, se transforma en centauro. A la entrada del pueblo, llega un campesino montado en su cuarto de milla marr\u00f3n. Delante de \u00e9l, contra el pomo de la silla de madera, su hijo de tres o cuatro a\u00f1os, con las manos agarradas a la crin del caballo\u00bb. (p. 106) <\/h3>\n\n\n\n

Tuve la suerte de vivir en Michoac\u00e1n en una \u00e9poca en la que no hab\u00eda ning\u00fan problema de seguridad. As\u00ed que fui a todas partes de Michoac\u00e1n, a Jalisco, a San Jos\u00e9 de Gracia y a Mazamitla, que est\u00e1 al otro lado de la frontera.<\/p>\n\n\n\n

Explor\u00e9 todas estas regiones en autob\u00fas y vi hasta qu\u00e9 punto este mundo rural vive en contacto con el mundo ecuestre. A veces, ten\u00eda la impresi\u00f3n de entrar en un cuadro del siglo XVIII. Era extraordinario, un poco como cuando un buceador se encuentra ante una cueva que a su vez se abre a algo.<\/p>\n\n\n\n

Estaba en el siglo XVIII. Creo que todo eso debi\u00f3 de cambiar enormemente. Y quiz\u00e1s tambi\u00e9n fue esa impresi\u00f3n de cambio lo que afect\u00f3 a Rulfo. Porque \u00e9l tambi\u00e9n vivi\u00f3 ese cambio. Vio la evoluci\u00f3n de M\u00e9xico y tuvo la sensaci\u00f3n de que algo se le escapaba de su vida de ni\u00f1o, de la vida que hab\u00eda conocido cuando era aldeano. Todo eso debi\u00f3 influir en \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n

Y usted, \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n tiene con el silencio?<\/h3>\n\n\n\n

Si me atreviera a compararme con Rulfo o C\u00e9line, dir\u00eda que para m\u00ed el ideal del escritor es poder encerrarse en una habitaci\u00f3n y recrear all\u00ed a personas que est\u00e1n hablando, personas que est\u00e1n en el campo librando una batalla, que se interpelan entre s\u00ed, o mujeres que les reprochan su frivolidad.<\/p>\n\n\n\n

Recrear todo un mundo desde un despacho silencioso en el que uno se encuentra solo, eso es lo que m\u00e1s me gusta.<\/p>\n\n\n\n

Hay un cuento magn\u00edfico en Llano en llamas<\/em>, titulado \u00abDiles que no me maten\u00bb, donde se despliega todo el poder creativo de Rulfo, especialmente en los di\u00e1logos, que son un poco como los de C\u00e9line \u2014inventados\u2014. Es un lenguaje inventado. De hecho, es un mentiroso<\/em> porque la gente no habla as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n

Pero a veces la mentira es m\u00e1s verdadera que la realidad.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfTiene alguna preferencia entre El llano en llamas<\/em> y Pedro P\u00e1ramo<\/em>? <\/h3>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00eda que elegir? <\/p>\n\n\n\n

Empec\u00e9 por El llano en llamas<\/em>, porque era m\u00e1s f\u00e1cil. Tambi\u00e9n le\u00eda sus textos publicados en revistas, incluso antes de que Rulfo fuera realmente conocido.<\/p>\n\n\n\n

Despu\u00e9s descubr\u00ed Pedro P\u00e1ramo<\/em> y tambi\u00e9n Cien a\u00f1os de soledad<\/em>. Todo ello forma parte de una evoluci\u00f3n en mi relaci\u00f3n con la literatura latinoamericana. Pero digamos que empec\u00e9 por lo m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n\n\n\n

Para m\u00ed, el ideal del escritor es poder encerrarse en una habitaci\u00f3n y recrear all\u00ed a personas que est\u00e1n hablando, personas que est\u00e1n en el campo librando una batalla, que se interpelan entre s\u00ed, o mujeres que les reprochan su frivolidad.<\/p>J. M. G. Le Cl\u00e9zio<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

\u00bfEn qu\u00e9 sentido? <\/h3>\n\n\n\n

Es m\u00e1s f\u00e1cil empezar por El llano en llamas<\/em>, que est\u00e1 compuesto por relatos bastante breves, aunque bastante violentos y brutales. <\/p>\n\n\n\n

En Pedro P\u00e1ramo<\/em>, asistimos a varios entrelazamientos permanentes. Es muy desconcertante porque pasamos de alguien que cuenta a otro, de un personaje a otro, de un tiempo a otro, etc.<\/p>\n\n\n\n

Pedro P\u00e1ramo sigue vivo, de pie frente al pueblo, pero nos enteramos de que un borracho lo ha matado. Esta mezcla de temporalidades hace que el libro sea bastante complicado, pero no imposible de leer.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1l es, en su opini\u00f3n, la mejor manera de leerlo?<\/h3>\n\n\n\n

Hay que aceptar la dimensi\u00f3n que le da Rulfo. Hay que aceptar que disocia, que rompe, que fractura el tiempo y los sentimientos. Hay que aceptar que todo est\u00e1 fracturado y que nos corresponde a nosotros reconstruir el conjunto. <\/p>\n\n\n\n

Al final, cuando terminamos el libro, de repente entendemos qui\u00e9n es Pedro P\u00e1ramo, entendemos qui\u00e9n es la mujer que amaba, por qu\u00e9 decidi\u00f3 cruzarse de brazos y condenar a muerte a su pueblo. Todo encaja.<\/p>\n\n\n\n

No es un tiempo lineal, es un tiempo casi c\u00edclico. Eso es lo interesante, creo, de Rulfo: el tiempo c\u00edclico. <\/p>\n\n\n\n

M\u00e9xico tiene un tiempo c\u00edclico \u2014su literatura tambi\u00e9n\u2014. Es probable que en otras literaturas esto sea menos importante.<\/p>\n\n\n\n

Antes habl\u00e1bamos de la masacre de febrero de 2022 en San Jos\u00e9 de Gracia. \u00bfDir\u00eda usted que la realidad a veces supera a la ficci\u00f3n, que es m\u00e1s novelesca que la propia novela, en Am\u00e9rica Latina como en otros lugares \u2014pero quiz\u00e1s m\u00e1s en Am\u00e9rica Latina\u2014?<\/h3>\n\n\n\n

Es posible. De hecho, Rulfo sin duda podr\u00eda haber pensado o imaginado lo que iba a suceder. <\/p>\n\n\n\n

Michoac\u00e1n y Jalisco son los estados m\u00e1s violentos de M\u00e9xico. Cuando viv\u00eda en Michoac\u00e1n, no hab\u00eda guerra entre narcotraficantes, sino guerras entre freseros que causaban cientos de muertos cada a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n

Los freseros enviaban milicias para ajustar cuentas a un fresero vecino que hab\u00eda superado las cuotas que se le hab\u00edan asignado. Esto acababa con la ejecuci\u00f3n de toda su familia. En este centro-oeste de M\u00e9xico hab\u00eda una violencia latente.<\/p>\n\n\n\n

Aunque Rulfo no previ\u00f3 exactamente c\u00f3mo se desarrolla ahora, intu\u00eda que hab\u00eda una especie de fatalidad en la violencia de esta regi\u00f3n de M\u00e9xico, lo que no ocurre en otras regiones. No es el caso del sur, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo lo explica?<\/h3>\n\n\n\n

En Michoac\u00e1n y Jalisco tampoco existe la separaci\u00f3n entre ind\u00edgenas y mestizos que hay en el resto de M\u00e9xico. La gente es a la vez ind\u00edgena y no lo es. En una misma familia hay personas con un aspecto muy ind\u00edgena y otras que parecen perfectos hidalgos espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n

El mestizaje ha sido total, tanto gen\u00e9tica como mental y culturalmente. Quiz\u00e1s esa sea, en el fondo, la soluci\u00f3n a la violencia que sufre M\u00e9xico: la capacidad de entenderse para, dentro de una misma familia, aceptar a los que estaban del lado de los cristeros y a los que estaban del lado de los revolucionarios. <\/p>\n\n\n\n

Rulfo no pudo ser testigo de ello.<\/p>\n\n\n\n

En Giono, al igual que en Rulfo, existe esta idea de ruptura.<\/p>J. M. G. Le Cl\u00e9zio<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

\u00bfNo vivi\u00f3 \u00e9l precisamente lo contrario?<\/h3>\n\n\n\n

Su familia se rompi\u00f3, su padre fue asesinado y \u00e9l fue enviado a un orfanato. <\/p>\n\n\n\n

M\u00e1s tarde, lo encerraron en un manicomio para someterlo a electrochoques. Fue una especie de v\u00edctima y la literatura pudo preservarlo de eso durante un tiempo, pero no fue suficiente.<\/p>\n\n\n\n

S\u00f3lo Clara Apparicio y la fotograf\u00eda fueron las \u00fanicas cosas a las que nunca renunci\u00f3. <\/p>\n\n\n\n

Rulfo sol\u00eda decir que era un escritor \u00abaficionado\u00bb, no profesional. \u00bfEst\u00e1 abriendo un nuevo camino con el t\u00edtulo de su segunda parte, que retoma la expresi\u00f3n de Efr\u00e9n Hern\u00e1ndez: \u00abel escritor nato\u00bb?<\/h3>\n\n\n\n

Esa es toda la diferencia que hay, por un lado, entre los escritores que forman parte de una academia, que se conocen entre s\u00ed, se elogian mutuamente y a menudo escriben inspir\u00e1ndose unos en otros, incluso copi\u00e1ndose.<\/p>\n\n\n\n

Y, por otro lado, un escritor que tiene algo violento y brutal que decir, lo dice una vez y luego se detiene, deja de decirlo.<\/p>\n\n\n\n

Entonces, ese es el nato, porque est\u00e1 muerto. El escritor nato porque tambi\u00e9n es el escritor muerto.<\/p>\n\n\n\n

En las primeras p\u00e1ginas de la segunda parte, menciona al novelista franc\u00e9s Jean Giono; es cierto que se pueden establecer una serie de relaciones entre Giono y Rulfo, como m\u00e1s tarde con los escritores del Boom latinoamericano. \u00bfQu\u00e9 v\u00ednculos ve entre estos dos autores?<\/h3>\n\n\n\n

Tuve la suerte de nacer en un territorio cuyos l\u00edmites eran, por un lado, el valle del Stura en Italia, por otro, el R\u00f3dano, al norte los Alpes y al sur el Mediterr\u00e1neo, aunque este \u00faltimo no se ve\u00eda. <\/p>\n\n\n\n

As\u00ed que yo tambi\u00e9n conoc\u00ed ese mundo tan restringido que eligi\u00f3 Giono. Crec\u00ed en ese mundo: pas\u00e9 parte de mi infancia en un pueblo de monta\u00f1a donde me refugi\u00e9 con mi familia. Dediqu\u00e9 gran parte de mi vida en ese momento a explorar ese mundo. Descubr\u00ed a Giono poco despu\u00e9s y hay cosas que me gustaron, otras menos. Pero, al fin y al cabo, en Giono, al igual que en Rulfo, hay esa idea de ruptura.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfA qu\u00e9 se refiere? <\/h3>\n\n\n\n

Por un lado, Giono es un hombre de extrema derecha y conservador. Dice que, si se comparan, el coraz\u00f3n de un pato es mucho m\u00e1s bonito que el de un ser humano. Privilegia la naturaleza, pero una naturaleza en la que el hombre est\u00e1 casi ausente.<\/p>\n\n\n\n

Por otro lado, \u00e9l vivi\u00f3 la guerra, particip\u00f3 en ella y escribi\u00f3 contra ella. Escribi\u00f3 frases muy violentas contra el ej\u00e9rcito. Incluso se sospech\u00f3, en un momento dado, que era uno de esos pacifistas peligrosos para el sentimiento nacional franc\u00e9s. <\/p>\n\n\n\n

Fue acusado despu\u00e9s de la guerra por ello\u2026 <\/h3>\n\n\n\n

Lo llevaron ante la justicia, tuvo que defenderse y decir que no, que no estaba del lado de los alemanes. Pero le parec\u00eda rid\u00edculo que la gente utilizara la guerra para glorificarse.<\/p>\n\n\n\n

Esta fractura es un poco similar a la de Rulfo entre la gran revoluci\u00f3n que promueve la nueva generaci\u00f3n del M\u00e9xico del futuro y la gente que vive en el campo y que cree m\u00e1s en la religi\u00f3n y en las historias m\u00e1gicas, en los remedios caseros, que en el progreso y la verdad oficial. <\/p>\n\n\n\n

Cuando comprend\u00ed que exist\u00eda esta ruptura en Giono, me ayud\u00f3 a pasar a Rulfo.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9?<\/h3>\n\n\n\n

Se puede empezar leyendo a Giono y luego pasar a Rulfo, porque este \u00faltimo dice las cosas de una manera mucho m\u00e1s fuerte, mucho m\u00e1s vivida. <\/p>\n\n\n\n

En Giono hay cierto manierismo. Sus historias son siempre un poco iguales, da la impresi\u00f3n de que siempre maneja los mismos clich\u00e9s novelescos.<\/p>\n\n\n\n

Pero sus personajes son muy poderosos, tan poderosos como los de Rulfo. <\/p>\n\n\n\n

Se puede hacer una comparaci\u00f3n entre ambos. Alguien tendr\u00eda que hacerlo con inocencia, sin prejuicios.<\/p>\n\n\n\n

\u00ab\u00bfCree usted que la literatura es una mentira que permite decir la verdad?\u00bb. Es una pregunta que se le hace a Rulfo en la entrevista que mencion\u00e1bamos antes. Luis Gonz\u00e1lez y Gonz\u00e1lez trabaj\u00f3 especialmente sobre la noci\u00f3n de verdad y manten\u00eda posiciones bastante duras contra la pol\u00edtica, como el espacio de la mentira en cierto modo\u2026 <\/h3>\n\n\n\n

Gonz\u00e1lez tiene palabras muy duras hacia la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n

Para \u00e9l, s\u00f3lo hay una verdad: la de Tuc\u00eddides. Tuc\u00eddides es el modelo. Tuc\u00eddides siempre dice la verdad, nunca miente.<\/p>\n\n\n\n

Y en el \u00e1mbito literario, a Gonz\u00e1lez le gusta el estilo, le gusta que las palabras sean importantes. \u00c9l mismo tiene capacidad y familiaridad con el arte novel\u00edstico. Su mujer era novelista, Armida de la Vara. Conoce bien los entresijos de la novela y admira el estilo.<\/p>\n\n\n\n

Y, por cierto, Tuc\u00eddides tiene estilo. Para Gonz\u00e1lez, lo ideal ser\u00eda un historiador con estilo, como Tuc\u00eddides.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9 Gonz\u00e1lez no escribi\u00f3 novelas?<\/h3>\n\n\n\n

\u00c9l mismo nunca escribi\u00f3 una novela porque nunca se sali\u00f3 del estricto marco de la verdad constatada. Era un hombre de archivos, que tomaba muchas precauciones antes de afirmar nada. Si alguna vez visita su biblioteca, encontrar\u00e1 todos los archivos de su obra como historiador, cajas enteras de documentos. <\/p>\n\n\n\n

Hay un historiador que s\u00ed dio un paso m\u00e1s: Jean Meyer, porque pas\u00f3 de la historia a la novela. Sus novelas son poderosas y bastante sorprendentes, porque, a pesar de todo, es historiador, historiador de coraz\u00f3n \u2014historiador nato\u2014.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPodr\u00edamos leer Trois Mexique<\/em> como una especie de continuaci\u00f3n de otro libro y otras dos figuras relacionadas con el tema: Diego y Frida<\/em>?<\/h3>\n\n\n\n

En realidad, no. Con Diego y Frida<\/em>, quer\u00eda escribir una biograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

En aquella \u00e9poca, ten\u00eda mucha relaci\u00f3n con un escritor canadiense, R\u00e9jean Ducharme. Nos envi\u00e1bamos cartas y un d\u00eda me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 no escrib\u00eda una biograf\u00eda, precisando que a \u00e9l le encantaban las biograf\u00edas. <\/p>\n\n\n\n

Despu\u00e9s de pensarlo, me pareci\u00f3 que Frida Kahlo y su compa\u00f1ero Diego Rivera eran un buen tema para una biograf\u00eda porque tambi\u00e9n reun\u00edan dos M\u00e9xico muy diferentes, dos personajes muy diferentes.<\/p>\n\n\n\n

Aparte de eso, no hay muchas relaciones. Yo no sent\u00eda la misma necesidad. Si no hubiera sido por la sugerencia de R\u00e9jean Ducharme, no habr\u00eda escrito sobre Diego y Frida.<\/p>\n\n\n\n

En este caso, nadie me pidi\u00f3 que lo hiciera.<\/p>\n\n\n\n

En el libro recuerda la bonita frase de Rulfo sobre el fot\u00f3grafo Nacho L\u00f3pez, sobre \u00abel artista que, creyendo buscar la belleza, tropieza en el umbral de la desesperaci\u00f3n\u00bb. \u00bfNo podr\u00edan estas palabras funcionar casi como una s\u00edntesis o una definici\u00f3n de la literatura? <\/h3>\n\n\n\n

De la suya, sin duda. <\/p>\n\n\n\n

No hay duda de que Rulfo tropieza en el umbral de la desesperaci\u00f3n, y a veces cae del lado equivocado. <\/p>\n\n\n\n

Pero eso no se puede aplicar a m\u00ed, porque, salvo algunos episodios de mi vida en los que he pasado por momentos bajos, siempre he tenido confianza en la literatura.<\/p>\n\n\n\n

Me gustar\u00eda hacerle una pregunta que hemos estado eludiendo durante esta entrevista, pero que usted mismo plantea, sin rodeos, en el libro: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 se deja de escribir?\u00bb. (p. 99)<\/h3>\n\n\n\n

Es una pregunta que se hacen todos los escritores. <\/p>\n\n\n\n

En alg\u00fan momento de su vida, se preguntan por qu\u00e9 escriben, sobre qu\u00e9, cu\u00e1l es la raz\u00f3n, qu\u00e9 les impulsa a hacerlo. Y no es necesariamente la vanidad o la fama.<\/p>\n\n\n\n

Puede surgir en cualquier momento de su vida. Puede plantearse cada vez que un escritor comienza algo nuevo. Uno se pregunta: \u00bfest\u00e1 justificado? \u00bfLo que se va a plasmar en el papel perdurar\u00e1? \u00bfTiene sentido?<\/p>\n\n\n\n

Creo que no habr\u00eda que preguntar a los escritores: \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 escriben?\u00bb \u2014sino \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 no han dejado de escribir?\u00bb\u2014.<\/p>\n\n\n\n

Es un poco diferente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

En Trois Mexique<\/em>, el Premio Nobel de Literatura describe tres figuras que tuvieron que lidiar con la irrupci\u00f3n del silencio en sus vidas.<\/p>\n

Desde Michoac\u00e1n hasta la ciudad ficticia de Comala, una extensa entrevista sobre el \u00faltimo libro de J. M. G. Le Cl\u00e9zio.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":91205,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-interviews.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[1059],"tags":[],"geo":[177],"class_list":["post-91276","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-literatura","staff-florent-zemmouche","geo-europa"],"acf":[],"yoast_head":"\n\u00bfPor qu\u00e9 no ha dejado de escribir? 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