{"id":90949,"date":"2026-02-19T10:31:53","date_gmt":"2026-02-19T09:31:53","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=90949"},"modified":"2026-02-19T10:31:56","modified_gmt":"2026-02-19T09:31:56","slug":"el-fin-de-la-ilusion-verde-trece-tesis-para-una-ecologia-realista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/02\/19\/el-fin-de-la-ilusion-verde-trece-tesis-para-una-ecologia-realista\/","title":{"rendered":"El fin de la ilusi\u00f3n verde: trece tesis para una ecolog\u00eda realista"},"content":{"rendered":"\n
La transici\u00f3n energ\u00e9tica ha entrado en una nueva fase: sin que haya desaparecido la emergencia clim\u00e1tica, la descarbonizaci\u00f3n se desarrolla ahora en un mundo marcado por la guerra, la fragmentaci\u00f3n geopol\u00edtica y la creciente militarizaci\u00f3n de las cadenas de valor.<\/p>\n\n\n\n
Lejos de apaciguar las rivalidades, los efectos de la crisis clim\u00e1tica y la transici\u00f3n energ\u00e9tica las reconfiguran. Desplazan los centros de poder, modifican los instrumentos del poder y redise\u00f1an las jerarqu\u00edas mundiales.<\/p>\n\n\n\n
La transici\u00f3n energ\u00e9tica produce una nueva interdependencia, asim\u00e9trica y jerarquizada. No pone fin a la geopol\u00edtica de los territorios, sino que la complementa y, en ocasiones, la sustituye por una geopol\u00edtica de las cadenas de valor, las capacidades industriales, los minerales cr\u00edticos y las normas. Estamos viviendo el fin de la ilusi\u00f3n verde.<\/p>\n\n\n\n
En este contexto, los impactos f\u00edsicos de la crisis clim\u00e1tica act\u00faan como multiplicadores de conflictos<\/a>, afectando a la resiliencia de las econom\u00edas, la estabilidad de los Estados y la solidez de las cadenas de suministro.<\/p>\n\n\n\n Ante esta realidad, ser\u00eda ilusorio defender principios sin dotarse de los medios para aplicarlos. Pero ser\u00eda igualmente peligroso confundir realismo con cinismo. Las cuestiones centrales pasan entonces a ser: \u00bfc\u00f3mo plantearse la transici\u00f3n energ\u00e9tica en un mundo conflictivo a corto plazo? \u00bfC\u00f3mo organizar una competencia controlada a mediano plazo? Y c\u00f3mo restablecer, a largo plazo, las condiciones para una cooperaci\u00f3n internacional que no volver\u00e1 espont\u00e1neamente ni ser\u00e1 como antes?<\/p>\n\n\n\n La geoeconom\u00eda se ha estructurado durante mucho tiempo en torno a un conjunto relativamente estable de variables de poder: el tama\u00f1o de las econom\u00edas, la capacidad industrial, el acceso a los recursos estrat\u00e9gicos, el dominio de las tecnolog\u00edas clave, el poder financiero y monetario, as\u00ed como la capacidad de definir normas comerciales y est\u00e1ndares internacionales.<\/p>\n\n\n\n En este contexto, la energ\u00eda ya ocupaba un lugar central, pero principalmente como factor de dependencia o de renta, organizada en torno a los hidrocarburos, las infraestructuras de transporte y los equilibrios geopol\u00edticos territoriales. La globalizaci\u00f3n hab\u00eda reforzado estas interdependencias, sin hacerlas desaparecer, inscribi\u00e9ndolas en cadenas de valor complejas dominadas por unas pocas grandes potencias industriales y financieras. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n El realismo sin un proyecto de transformaci\u00f3n se convierte en cinismo. Pero el voluntarismo sin un anclaje estrat\u00e9gico se transforma en impotencia.<\/p>Emmanuel Gu\u00e9rin<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La crisis clim\u00e1tica y la transici\u00f3n energ\u00e9tica no sustituyen a estas variables tradicionales, sino que las complementan y a\u00f1aden otras nuevas. La capacidad industrial se vuelve indisociable del dominio de las tecnolog\u00edas descarbonizadas. El control de los recursos se desplaza hacia los minerales cr\u00edticos y, sobre todo, hacia los segmentos intermedios de las cadenas de valor. El poder normativo adquiere un papel estructurante en la orientaci\u00f3n de los mercados y las trayectorias industriales.<\/p>\n\n\n\n A estas dimensiones se suman ahora factores hasta ahora secundarios en la geoeconom\u00eda: la capacidad de financiar la transici\u00f3n a gran escala, de asegurar los riesgos crecientes relacionados con las crisis clim\u00e1ticas y de mantener la resiliencia de los sistemas productivos frente a las perturbaciones f\u00edsicas del cambio clim\u00e1tico. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Estas dimensiones financieras no son secundarias: estructuran en profundidad la capacidad de las econom\u00edas para invertir y absorber el riesgo. Algunas funciones, consideradas durante mucho tiempo perif\u00e9ricas, aparecen as\u00ed como verdaderos puntos cr\u00edticos de la transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n El sector de los seguros constituye un chokepoint<\/em> (\u00abpunto de estrangulamiento\u00bb) cr\u00edtico, a menudo subestimado.<\/p>\n\n\n\n Los seguros son un pilar fundamental del sistema financiero: sin cobertura aseguradora, la mayor\u00eda de los grandes proyectos energ\u00e9ticos \u2014en particular los mar\u00edtimos, mineros o de infraestructuras pesadas\u2014 no pueden obtener financiaci\u00f3n bancaria. Las aseguradoras desempe\u00f1an as\u00ed un papel de infraestructura invisible del capitalismo energ\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n Si las grandes compa\u00f1\u00edas de seguros decidieran dejar de cubrir los nuevos proyectos de exploraci\u00f3n y explotaci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas, una parte significativa de las inversiones en combustibles f\u00f3siles dejar\u00eda de ser financiable o resultar\u00eda prohibitiva en t\u00e9rminos de costos de capital. La retirada progresiva de las aseguradoras de las energ\u00edas f\u00f3siles podr\u00eda convertirse as\u00ed en una palanca decisiva para acelerar la transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Al integrar estos nuevos puntos de paso \u2014ya sean industriales, como el refinado de minerales cr\u00edticos, o financieros, como el aseguramiento de proyectos energ\u00e9ticos\u2014, la transici\u00f3n energ\u00e9tica revela una transformaci\u00f3n m\u00e1s profunda de la geoeconom\u00eda contempor\u00e1nea: no elimina las variables tradicionales del poder, sino que reconfigura su jerarqu\u00eda<\/a> y desplaza sus centros de gravedad.<\/p>\n\n\n\n La capacidad de controlar los segmentos intermedios, organizar la financiaci\u00f3n del riesgo y garantizar la resiliencia de los sistemas productivos se ha convertido en un factor tan determinante como la posesi\u00f3n de los propios recursos.<\/p>\n\n\n\n Estamos viviendo el fin de la ilusi\u00f3n verde.<\/p>Emmanuel Gu\u00e9rin<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n China comprendi\u00f3 muy pronto este problema. A principios de la d\u00e9cada de 2006-2010, con la formalizaci\u00f3n de las industrias estrat\u00e9gicas emergentes en sus planes quinquenales, convirti\u00f3 la transici\u00f3n energ\u00e9tica en un pilar expl\u00edcito de su estrategia de mejora industrial. Esta orientaci\u00f3n se reforz\u00f3 y aceler\u00f3 a partir de 2011, cuando estos sectores se convirtieron en prioridades plenamente institucionalizadas de la pol\u00edtica econ\u00f3mica china.<\/p>\n\n\n\n La ventaja china<\/a> no se debe \u00fanicamente al volumen de inversiones o a las subvenciones. Se basa en la construcci\u00f3n temprana de una pol\u00edtica integrada que abarca desde la fase inicial hasta la final, articulando la seguridad del suministro de minerales cr\u00edticos, el desarrollo de las capacidades de refinado y transformaci\u00f3n, el apoyo masivo a la industria manufacturera, la pol\u00edtica de innovaci\u00f3n espec\u00edfica y la movilizaci\u00f3n coordinada de los instrumentos financieros p\u00fablicos y privados. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Mientras que Europa y Estados Unidos han tratado durante mucho tiempo estas dimensiones de forma fragmentada, disociando la energ\u00eda, la industria, el comercio, la innovaci\u00f3n y las finanzas, China ha concebido la transici\u00f3n como un sistema productivo y financiero coherente. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> Es esta coherencia estrat\u00e9gica a largo plazo, mucho m\u00e1s que las ventajas de costos a corto plazo, lo que explica hoy en d\u00eda su posici\u00f3n dominante en muchos segmentos clave de las cadenas de valor de la transici\u00f3n energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n El control de los minerales cr\u00edticos<\/a> encaja perfectamente en esta l\u00f3gica. El poder no reside \u00fanicamente en la extracci\u00f3n. Se concentra en los segmentos intermedios \u2014refinado, transformaci\u00f3n, fabricaci\u00f3n de componentes\u2014 que constituyen verdaderos puntos de control cr\u00edticos dentro de las cadenas de valor. Estos puntos de paso obligatorios permiten restringir, ralentizar u orientar todo el sistema productivo, sobre todo cuando se combinan con instrumentos financieros, comerciales o normativos.<\/p>\n\n\n\n Esta l\u00f3gica de control de los segmentos intermedios no es abstracta. Se materializa concretamente en determinadas cadenas de valor estrat\u00e9gicas, en las que la concentraci\u00f3n de las capacidades industriales crea vulnerabilidades sist\u00e9micas.<\/p>\n\n\n\n La vulnerabilidad estrat\u00e9gica no solo se debe a la concentraci\u00f3n geogr\u00e1fica de los recursos mineros, sino sobre todo a la concentraci\u00f3n de las capacidades de refinado y transformaci\u00f3n. Si bien la extracci\u00f3n de litio o de tierras raras est\u00e1 relativamente dispersa, China domina de forma masiva los segmentos intermedios de las cadenas de valor. Seg\u00fan la Agencia Internacional de la Energ\u00eda, China controla alrededor del 60 % del refinado mundial de litio, el 73 % del cobalto y cerca del 90 % de las tierras raras.<\/p>\n\n\n\n Este poder sobre las etapas de transformaci\u00f3n constituye un verdadero punto de estrangulamiento geoecon\u00f3mico: el control de estos segmentos intermedios permite, en caso de tensiones, ralentizar o condicionar toda la producci\u00f3n mundial de bater\u00edas, aerogeneradores o veh\u00edculos el\u00e9ctricos. La vulnerabilidad reside, por tanto, menos en la escasez f\u00edsica de los minerales que en la concentraci\u00f3n de las capacidades industriales cr\u00edticas. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n El poder normativo tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel estructurante. Definir las normas t\u00e9cnicas, medioambientales o comerciales equivale a organizar los mercados, orientar las trayectorias industriales y crear ventajas competitivas duraderas. Europa dispone aqu\u00ed de una ventaja importante, pero esta solo produce efectos estrat\u00e9gicos si se articula con una capacidad industrial, financiera y tecnol\u00f3gica real.<\/p>\n\n\n\n A esta reconfiguraci\u00f3n de la geoeconom\u00eda se suma ahora un elemento transversal: la resiliencia clim\u00e1tica. Los impactos f\u00edsicos del cambio clim\u00e1tico \u2014sequ\u00edas, inundaciones, estr\u00e9s h\u00eddrico, fen\u00f3menos extremos\u2014 afectan directamente a las capacidades productivas, las infraestructuras, las cadenas log\u00edsticas y los sistemas financieros.<\/p>\n\n\n\n El poder ya no se mide solo en t\u00e9rminos de PIB o capacidad militar, sino tambi\u00e9n en funci\u00f3n de la capacidad para absorber los impactos clim\u00e1ticos y mantener el funcionamiento de las cadenas de valor en un entorno cada vez m\u00e1s inestable.<\/p>\n\n\n\n La cooperaci\u00f3n postcarbono ser\u00e1 selectiva, condicional y reversible.<\/p>Emmanuel Gu\u00e9rin<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La promesa inicial de una globalizaci\u00f3n verde, en la que la interdependencia clim\u00e1tica favorecer\u00eda la cooperaci\u00f3n, se ha visto hoy en d\u00eda muy mermada. La transici\u00f3n energ\u00e9tica se inscribe actualmente en una din\u00e1mica de fragmentaci\u00f3n conflictiva, en la que cada bloque busca asegurar su trayectoria de descarbonizaci\u00f3n. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Las cadenas de valor de la transici\u00f3n est\u00e1n cada vez m\u00e1s militarizadas, en el sentido de que se integran en los c\u00e1lculos de seguridad econ\u00f3mica y rivalidad estrat\u00e9gica. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> El control de los nodos centrales de las redes econ\u00f3micas permite ejercer una coacci\u00f3n indirecta. La transici\u00f3n energ\u00e9tica amplifica esta l\u00f3gica al multiplicar las dependencias t\u00e9cnicas e industriales.<\/p>\n\n\n\n Esta militarizaci\u00f3n tiene un costo. Encarece la transici\u00f3n, ralentiza el despliegue tecnol\u00f3gico y acent\u00faa las desigualdades en el acceso a las tecnolog\u00edas. Pero tambi\u00e9n se ha convertido en una condici\u00f3n pol\u00edtica para la descarbonizaci\u00f3n. Sin pol\u00edtica industrial, sin seguridad de suministro, sin protecci\u00f3n contra los choques externos, no existe una coalici\u00f3n pol\u00edtica duradera a favor de la transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Estados Unidos ilustra esta tensi\u00f3n. Su trayectoria reciente revela una potencia estructuralmente bipolar: impulso bajo Obama, freno bajo Trump I, aceleraci\u00f3n masiva con la Ley de Reducci\u00f3n de la Inflaci\u00f3n (IRA) bajo Biden, y luego una parada brusca con Trump II. Esta inestabilidad debilita las cadenas de valor mundiales y refuerza la fragmentaci\u00f3n del sistema. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n\n\n El clima se ha convertido en un campo de batalla central para las cadenas de valor mundiales. La descarbonizaci\u00f3n bajo presi\u00f3n se est\u00e1 llevando a cabo en la era de los bloques. Cada gran potencia busca reducir sus vulnerabilidades, asegurar sus suministros y controlar los segmentos cr\u00edticos de la transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Esta din\u00e1mica no solo afecta a las grandes potencias industriales. Los pa\u00edses ricos en recursos cr\u00edticos \u2014Australia, Chile, Brasil, Canad\u00e1, Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, Sud\u00e1frica, Indonesia\u2014 ocupan una nueva posici\u00f3n estrat\u00e9gica. Pero, una vez m\u00e1s, lo que est\u00e1 en juego no es solo el acceso a los recursos brutos. Son las capacidades de transformaci\u00f3n, refinado y mejora de la gama las que determinan la verdadera autonom\u00eda estrat\u00e9gica<\/a>.<\/p>\n\n\n\n En este contexto, hay que distinguir claramente entre la dependencia europea de las energ\u00edas f\u00f3siles y la dependencia de las tecnolog\u00edas descarbonizadas.<\/p>\n\n\n\n La primera es estructural e irreversible.<\/p>\n\n\n\n La segunda es estrat\u00e9gica y potencialmente reversible, siempre que se invierta masivamente y se coordinen las pol\u00edticas industriales.<\/p>\n\n\n\n Europa podr\u00eda convertirse en un aut\u00e9ntico electro-Estado, si aceptara pagar el costo de la inversi\u00f3n<\/a>.<\/p>\n\n\n\n Para Europa, la salida no reside ni en un repliegue ingenuo ni en una dependencia asumida. Pasa por una estrategia de poder l\u00facida, basada en palancas que ya domina en parte: el tama\u00f1o de su mercado interior, su capacidad para definir normas estructurantes, la movilizaci\u00f3n coordinada de sus instrumentos financieros y presupuestarios, y la reconstrucci\u00f3n de una base industrial cre\u00edble en los segmentos clave de la transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n A estas ventajas se suma una restricci\u00f3n estructurante \u2014abandonar las energ\u00edas f\u00f3siles\u2014 que, lejos de ser un obst\u00e1culo, puede convertirse en el motor de una estrategia de autonom\u00eda industrial y tecnol\u00f3gica, siempre que se asuma pol\u00edticamente. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n La transici\u00f3n energ\u00e9tica ya no puede concebirse como un simple proyecto medioambiental o tecnol\u00f3gico. Se ha convertido en un hecho geopol\u00edtico total.<\/p>Emmanuel Gu\u00e9rin<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La estrategia europea hacia China debe partir de una constataci\u00f3n sin ilusiones: la relaci\u00f3n combina simult\u00e1neamente asociaci\u00f3n, competencia y rivalidad sist\u00e9mica.<\/p>\n\n\n\n Asociaci\u00f3n, porque la transici\u00f3n energ\u00e9tica y la estabilizaci\u00f3n del clima son bienes p\u00fablicos mundiales para los que no hay soluci\u00f3n posible sin la cooperaci\u00f3n entre China y Europa. Competencia, porque las cadenas de valor de la transici\u00f3n se han convertido en un terreno central de rivalidad industrial y tecnol\u00f3gica. Rivalidad sist\u00e9mica, por \u00faltimo, porque China es aliada de Rusia y Europa de Ucrania.<\/p>\n\n\n\n Para Europa, el reto no es, por tanto, la alineaci\u00f3n ni la desvinculaci\u00f3n, sino la construcci\u00f3n de una relaci\u00f3n estrat\u00e9gica condicional, basada en intereses claramente definidos. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En la pr\u00e1ctica, esto implica hacer con China lo que China ha hecho con las potencias industriales occidentales: condicionar el acceso al mercado europeo a joint ventures mayoritariamente europeas, organizar transferencias de tecnolog\u00eda efectivas, exigir la localizaci\u00f3n industrial en el territorio europeo e inscribir estas asociaciones en trayectorias expl\u00edcitas de descarbonizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n En el plano comercial, adem\u00e1s de innovar, Europa debe aceptar una apertura selectiva, protegiendo los segmentos industriales estrat\u00e9gicos y utilizando sus instrumentos de defensa comercial cuando las pr\u00e1cticas chinas crean desequilibrios estructurales. En el plano de la inversi\u00f3n, debe combinar un filtrado estricto de las inversiones entrantes en sectores cr\u00edticos con la capacidad de atraer capital chino hacia proyectos claramente enmarcados y alineados con sus prioridades industriales, clim\u00e1ticas y tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n El objetivo no es contener a China, sino reequilibrar una relaci\u00f3n asim\u00e9trica, de modo que la cooperaci\u00f3n en materia de transici\u00f3n energ\u00e9tica ya no se traduzca en una dependencia estrat\u00e9gica duradera.<\/p>\n\n\n\n La relaci\u00f3n con Estados Unidos constituye otro reto estrat\u00e9gico para la Uni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Washington ya no puede considerarse un aliado fiable. La hostilidad frontal de la administraci\u00f3n estadounidense hacia Europa, combinada con un relanzamiento asumido de las energ\u00edas f\u00f3siles y el desmantelamiento de las pol\u00edticas clim\u00e1ticas federales, impone una revisi\u00f3n l\u00facida de la asociaci\u00f3n transatl\u00e1ntica. <\/p>\n\n\n\n Europa debe aceptar que Estados Unidos act\u00faa ahora como un petro-Estado ofensivo, dispuesto a utilizar la energ\u00eda, el comercio y las normas como instrumentos de presi\u00f3n geopol\u00edtica<\/a>.<\/p>\n\n\n\n Ante esta realidad, la estrategia europea no puede ser ni la alineaci\u00f3n ni la espera: debe asumir una l\u00ednea firme, defender sin ambig\u00fcedades sus intereses industriales y energ\u00e9ticos, y aplicar medidas de reciprocidad cada vez que las pol\u00edticas estadounidenses produzcan asimetr\u00edas competitivas estructurales en detrimento de la transici\u00f3n europea.<\/p>\n\n\n\n Paralelamente, Europa debe construir asociaciones estrat\u00e9gicas a largo plazo con los pa\u00edses ricos en recursos cr\u00edticos, basadas no en una l\u00f3gica extractiva, sino en la coinversi\u00f3n industrial, la transformaci\u00f3n local y el reparto de valor. Su poder normativo y el tama\u00f1o de su mercado constituyen, en este sentido, palancas decisivas. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En concreto, esto supone estrategias diferenciadas seg\u00fan los metales y los socios: con la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo para el cobalto, con Chile para el cobre, con Australia para el litio, con Indonesia para el n\u00edquel y con Sud\u00e1frica para metales clave para la transici\u00f3n, como el iridio, el manganeso y el platino…<\/p>\n\n\n\n Por \u00faltimo, China sigue siendo un actor imprescindible para ciertos minerales y materiales estrat\u00e9gicos, en particular el disprosio, el neodimio y el grafito, lo que obliga a Europa a considerar estas relaciones no como simples intercambios comerciales, sino como negociaciones geoecon\u00f3micas estructurantes, que integran inversiones, acceso a tecnolog\u00edas intermedias y seguridad de las cadenas de valor.<\/p>\n\n\n\n En cualquier caso, lo que est\u00e1 en juego no es solo el acceso a la materia prima, sino la capacidad de ascender en la cadena de valor, garantizar el refinado y la transformaci\u00f3n, e inscribir estas asociaciones en una trayectoria industrial y clim\u00e1tica coherente.<\/p>\n\n\n\n1 \u2014 La ecolog\u00eda es una funci\u00f3n fundamental del poder<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
2 \u2014 El poder es un nudo invisible<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
3 \u2014 China nos ense\u00f1<\/strong>a que la transici\u00f3n es un sistema<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
4 \u2014 Gobernar la transici\u00f3n significa controlar sus puntos de paso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
5 \u2014 Las cadenas de valor se han convertido en armas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n 6 \u2014 Europa puede convertirse en la primera rep\u00fablica el\u00e9ctric<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
7 \u2014 Hay que aprender a hacer con China lo que ella ha hecho con nosotros<\/h2>\n\n\n\n
8 \u2014 Nuestro inter\u00e9s estrat\u00e9gico reside en la resistencia al poder f\u00f3sil de Estados Unidos<\/h2>\n\n\n\n
9 \u2014 La batalla por los minerales no se gana en la mina<\/strong><\/h2>\n\n\n\n