{"id":90203,"date":"2026-02-11T11:03:40","date_gmt":"2026-02-11T10:03:40","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=90203"},"modified":"2026-02-11T11:03:42","modified_gmt":"2026-02-11T10:03:42","slug":"la-nueva-gran-transformacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/02\/11\/la-nueva-gran-transformacion\/","title":{"rendered":"La nueva gran transformaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n

No s\u00e9 qu\u00e9 milagro ha conseguido mantenerlo en pie durante tanto tiempo, teniendo en cuenta las crisis que lo sacuden, pero el retrato de nuestro mundo que Branko Milanovi\u0107<\/a> acaba de terminar es muy acertado. Pero ah\u00ed est\u00e1 el problema: al reconocerse con tanta fidelidad en el lienzo, el mundo podr\u00eda reaccionar como el papa Inocencio X ante la obra maestra de Vel\u00e1zques: \u00ab troppo vero<\/em> \u00bb. Hay que decir que no se muestra all\u00ed bajo su luz m\u00e1s favorable.<\/p>\n\n\n\n

Lo m\u00e1s dif\u00edcil de aceptar en el \u00faltimo libro de Milanovi\u0107 es su pesimismo impl\u00edcito sobre la posibilidad de reforma o de cualquier cambio positivo. Sin embargo, antes de criticar lo que el libro no dice, es mejor decir lo que dice, que es notable.<\/p>\n\n\n\n

Es especialmente llamativo constatar hasta qu\u00e9 punto las \u00faltimas iniciativas de Washington \u2014en el exterior, el petr\u00f3leo venezolano y Groenlandia; en el interior, los asesinatos de Minneapolis, la presi\u00f3n judicial sobre la Reserva Federal<\/a> y la presi\u00f3n pol\u00edtica sobre la Suprema Corte<\/a>\u2014 reflejan el an\u00e1lisis que el libro propone con The Great Global Transformations<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Milanovi\u0107 es colaborador del Grand Continent<\/em> y amigo, hay que decirlo, pero las cr\u00edticas a su libro confirman mis comentarios favorables; la \u00fanica cr\u00edtica negativa consiste en acusarlo de justificar a<\/em> Trump. Es cierto que nunca dice que el hombre naranja sea malo o que no le guste, pero \u00bfera necesario que a\u00f1adiera otra acusaci\u00f3n a las ya proferidas?<\/p>\n\n\n\n

Ni siquiera Tolst\u00f3i ataca a Napole\u00f3n; prefiere mostrarlo en el campo de batalla, indiferente a la sangre que ha derramado. Del mismo modo, Milanovi\u0107 explica qu\u00e9 fuerzas determinaron la victoria de Trump en 2017 y en 2024, las razones de sus decisiones y por qu\u00e9 es tan peligroso. Tampoco considero elogiosa la observaci\u00f3n de que la obscenidad de Trump habr\u00eda permitido revelar la corrupci\u00f3n que antes quedaba fuera de alcance.<\/p>\n\n\n\n

Otra cr\u00edtica, <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> por lo dem\u00e1s favorable, sostiene que Milanovi\u0107 confunde capitalismo, globalizaci\u00f3n y neoliberalismo, y as\u00ed desvaloriza la singularidad del recorrido de China. No entrar\u00e9 en esta discusi\u00f3n, que no concierne ni a las tesis principales del libro ni a los puntos que voy a comentar, pero se\u00f1alo que Milanovi\u0107 ha dedicado otro libro, Capitalism,<\/em> Alone<\/em>, <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> a los modelos occidental y chino de capitalismo. El \u00faltimo libro de Milanovi\u0107, construido sobre las bases sentadas por este libro y por el anterior, Global Inequality<\/em>, <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> describe m\u00e1s bien las tendencias que han marcado el \u00faltimo medio siglo y que proyectan su sombra sobre las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n

Milanovi\u0107 habla mucho de Estados Unidos y China, menos de Rusia, poco de la India y el resto de Asia, y muy poco del resto del planeta. Al describir a las \u00e9lites de los pa\u00edses seleccionados, explica as\u00ed su elecci\u00f3n: los dos \u00abgigantes\u00bb son \u00abparadigm\u00e1ticos\u00bb de las transformaciones mundiales en curso, y su peso les permite influir en ellas. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> El argumento es, por tanto, m\u00e1s general, e invita a ver en la evoluci\u00f3n de Estados Unidos el presagio de lo que tambi\u00e9n podr\u00eda ocurrir en Europa.<\/p>\n\n\n\n

El fin de una hegemon\u00eda.<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

La transformaci\u00f3n que da t\u00edtulo al libro es el resultado del auge econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico de Asia, y en particular de China<\/a>. Milanovi\u0107 recuerda que, entre 1974 y 2022, la participaci\u00f3n de China en el producto mundial pas\u00f3 del 2 % al 22 %, con un poder adquisitivo equivalente y un crecimiento medio anual per c\u00e1pita del 7,7 %. Paralelamente, la participaci\u00f3n de Estados Unidos cay\u00f3<\/a> del 22 % al 15,5 %. Al compararlo con el tiempo que tardaron en desarrollarse econ\u00f3micamente otros pa\u00edses, as\u00ed como con su poblaci\u00f3n, Milanovi\u0107 muestra que este salto adelante es de un orden de magnitud superior a los episodios de desarrollo considerados hasta ahora excepcionales (Jap\u00f3n 1952-1991 y Estados Unidos 1865-1914).<\/p>\n\n\n\n

El despertar de Asia ha colmado en gran medida la brecha creada por la revoluci\u00f3n industrial, que hace 200 a\u00f1os rompi\u00f3 un equilibrio secular y elev\u00f3 la productividad, los ingresos, el poder militar y la influencia pol\u00edtica de Europa occidental, y luego de Am\u00e9rica del Norte, muy por encima de los de la India y China. Este reequilibrio es un acontecimiento tan importante como esa ruptura, afirma Milanovi\u0107: abre un nuevo per\u00edodo hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n

Esta ruptura quiz\u00e1 sea menos relevante para la historia econ\u00f3mica \u2014que sit\u00faa el progreso t\u00e9cnico en el centro\u2014 que para la historia pol\u00edtica, pero es en esta \u00faltima en la que se centra Milanovi\u0107. El crecimiento de China ha desplazado el centro de gravedad de la producci\u00f3n y el comercio mundial hacia el Pac\u00edfico; ha creado las condiciones para un conflicto geopol\u00edtico con Estados Unidos, ha redise\u00f1ado la distribuci\u00f3n mundial de los ingresos y ha contribuido a la propagaci\u00f3n de la inseguridad econ\u00f3mica y el descontento pol\u00edtico en los pa\u00edses occidentales. En este sentido, la alusi\u00f3n del t\u00edtulo al libro publicado en 1944 por Karl Polanyi, <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> parece justificada.<\/p>\n\n\n\n

Para Milanovi\u0107, las sociedades occidentales se ven ahora obligadas a elegir entre una derecha de inspiraci\u00f3n trumpista y las \u00e9lites surgidas del neoliberalismo. <\/p>Andrea Capussela<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

El otro fen\u00f3meno examinado por Milanovi\u0107, paralelo al despertar de Asia, es \u00abla formaci\u00f3n de nuevas \u00e9lites ricas en todos los grandes pa\u00edses del mundo\u00bb, todas ellas \u00ab beneficiarias de las pol\u00edticas neoliberales\u00bb de las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. Estas \u00e9lites han suscitado \u00absentimientos contrarrevolucionarios\u00bb crecientes entre quienes se han visto desfavorecidos por estas pol\u00edticas, y ahora son el blanco de la \u00abacci\u00f3n retr\u00f3grada o contrarrevolucionaria\u00bb de Trump, Xi Jinping, Vladimir Putin y otros. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Aqu\u00ed, Milanovi\u0107 no se refiere al \u00abdoble movimiento\u00bb <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> de Polanyi, pero al hablar de la reacci\u00f3n de las clases medias y bajas de los pa\u00edses occidentales, afectadas por \u00abel estancamiento de los salarios reales, la p\u00e9rdida de puestos de trabajo y la generalizaci\u00f3n de la precariedad\u00bb, <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> escribe:<\/p>\n\n\n\n

\u00abQuiz\u00e1s se necesitaba un Polanyi para explicar que la cuesti\u00f3n no era solo una cuesti\u00f3n de dinero. Se trataba del respeto por uno mismo, de tener un trabajo, de saber qu\u00e9 hacer cada ma\u00f1ana, de ser un modelo para los hijos, de no depender del dinero de los dem\u00e1s.\u00bb<\/em> <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Me centrar\u00e9 en este segundo tema, partiendo de la inusual asociaci\u00f3n de estos tres pol\u00edticos bajo el ep\u00edteto de \u00abcontrarrevolucionarios\u00bb. Pero primero conviene mencionar los v\u00ednculos que Milanovi\u0107 establece entre el ascenso de estas nuevas \u00e9lites<\/a> y el despertar de Asia.<\/p>\n\n\n\n

EL fin del neoliberalismo mundial<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

El ascenso de nuevas \u00e9lites y el despertar de Asia son consecuencia de la globalizaci\u00f3n neoliberal. Ambos han jugado en contra de las clases medias y bajas de Occidente<\/a>, cuyos ingresos y estatus han perdido terreno tanto con respecto a las \u00e9lites, que se alejaban cada vez m\u00e1s de ellas, como con respecto a la nueva clase media mundial, que las presionaba desde abajo; ambos tambi\u00e9n han provocado \u00abel fin del neoliberalismo mundial\u00bb. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Por un lado, el crecimiento de China ha trastocado el orden internacional unipolar que hab\u00eda reinado en la globalizaci\u00f3n durante cuatro d\u00e9cadas: al ser un orden jer\u00e1rquico, dominado por Estados Unidos, se ha mostrado incapaz de abrirse a una nueva potencia tan importante y de absorber la tensi\u00f3n geopol\u00edtica resultante. Por otro lado, la globalizaci\u00f3n, la doctrina neoliberal que la inspir\u00f3 y las nuevas \u00e9lites que ambas engendraron se convirtieron en el blanco de la revuelta populista y de los contrarrevolucionarios mencionados anteriormente. Debilitado desde fuera y desde dentro, el neoliberalismo mundial cedi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n

En Occidente, este neoliberalismo se ha transformado<\/a> en \u00abliberalismo nacional mercantil (national market liberalism<\/em>)\u00bb. Este modelo mantiene la doctrina neoliberal en la organizaci\u00f3n de la econom\u00eda interna, pero rechaza el internacionalismo y el cosmopolitismo para abrazar el nacionalismo y el mercantilismo, al tiempo que abandona importantes conquistas del liberalismo cl\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n

Este es el retrato de las pol\u00edticas de Trump II: en el exterior, adoptan la forma de aranceles discriminatorios, sanciones, amenazas o uso ilegal de la fuerza; en el interior, se manifiestan en forma de recortes fiscales, una pol\u00edtica de desregulaci\u00f3n, el uso de la violencia contra los indeseables y los opositores, y el ejercicio de presiones sobre los poderes independientes.<\/p>\n\n\n\n

En este contexto, la cuesti\u00f3n es saber si la conjunci\u00f3n entre el retroceso de la globalizaci\u00f3n y la regresi\u00f3n de los reg\u00edmenes nacionales es resistible o si se generalizar\u00e1, al menos en Occidente.<\/p>\n\n\n\n

Globalizaci\u00f3n, convergencia y conflicto<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Tras ilustrar la redistribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de la producci\u00f3n y los ingresos, Milanovi\u0107 aborda en el segundo cap\u00edtulo sus efectos en las relaciones internacionales.<\/p>\n\n\n\n

Milanovi\u0107 parte de una revisi\u00f3n cr\u00edtica de las teor\u00edas disponibles, comenzando por aquellas seg\u00fan las cuales el libre comercio internacional favorece la cooperaci\u00f3n y la paz: as\u00ed, el \u00abcomercio suave\u00bb de Montesquieu \u2014la paz se alcanza mediante la interdependencia econ\u00f3mica\u2014 y la idea de Adam Smith de que el comercio favorece la convergencia econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gica entre las naciones, creando un equilibrio de fuerzas y desalentando los conflictos, no por interdependencia, sino por temor rec\u00edproco.<\/p>\n\n\n\n

A continuaci\u00f3n, el autor aborda las teor\u00edas que afirman, por el contrario, que el comercio genera inestabilidad y conflicto: en primer lugar, la tesis de John Hobson, Lenin y Rosa Luxemburgo, avanzada antes de la Gran Guerra y retomada despu\u00e9s para explicarla, seg\u00fan la cual la causa profunda del conflicto era la \u00abcompetencia imperialista\u00bb, alimentada por la presi\u00f3n de invertir en el extranjero los capitales que el d\u00e9bil consumo interno no remuneraba de manera suficiente. M\u00e1s tarde, Joseph Schumpeter<\/a>, aunque afirm\u00f3 la irracionalidad \u00abat\u00e1vica\u00bb del imperialismo, reconoci\u00f3 de manera similar la potencial agresividad externa de la forma de capitalismo que consideraba m\u00e1s eficaz y preve\u00eda dominante: el capitalismo monopol\u00edstico. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En gran medida, concluye Milanovi\u0107, son las condiciones contingentes las que determinan cu\u00e1l de estas l\u00f3gicas prevalece. Hasta la primera d\u00e9cada de este siglo, China y Estados Unidos cooperaron pac\u00edficamente, tanto por inter\u00e9s mutuo e interdependencia como por su aversi\u00f3n com\u00fan hacia la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Desde entonces se ha abierto una fase de \u00abcompetencia imperialista\u00bb, no por el dominio de los recursos, los mercados y los territorios exteriores, como en el per\u00edodo anterior a 1914, sino por el dominio de \u00ablas reglas que rigen las relaciones econ\u00f3micas internacionales\u00bb. <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Como predice la segunda categor\u00eda de teor\u00edas, la causa profunda del paso de la cooperaci\u00f3n al conflicto no fue tanto la disoluci\u00f3n del adversario com\u00fan como una mara\u00f1a de problemas econ\u00f3micos internos: por un lado, el estancamiento de los salarios reales y la p\u00e9rdida de puestos de trabajo en Estados Unidos, causados en gran medida por las importaciones procedentes de China y la externalizaci\u00f3n hacia este pa\u00eds; por otro, la presi\u00f3n exportadora generada por el bajo nivel de consumo interno en China. El punto de inflexi\u00f3n se produjo cuando, en Estados Unidos, el descontento de las clases medias acab\u00f3 amenazando el poder de las \u00e9lites, es decir, el duopolio entre los dem\u00f3cratas y los republicanos centristas. Esta amenaza se concret\u00f3 progresivamente tras la crisis de 2008 y se hizo evidente con la victoria de Trump en 2016.<\/p>\n\n\n\n

En ese momento, las \u00e9lites estadounidenses ten\u00edan dos opciones para protegerse: \u00abcambiar las reglas de la globalizaci\u00f3n para que ya no afectara a las clases medias\u00bb o \u00abaumentar sus ingresos gravando m\u00e1s a los ricos\u00bb. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> Eligieron la primera opci\u00f3n, haciendo recaer sobre el orden internacional el peso de su intento de apaciguar la revuelta electoral a la que se enfrentaban. Esto explica tanto las medidas proteccionistas u hostiles hacia China de las administraciones de Trump I y Biden, como la avalancha de aranceles de Trump II y sus otras pol\u00edticas \u00abantiglobalizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Estados Unidos no est\u00e1 en la trampa de Tuc\u00eddides<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Milanovi\u0107 rechaza impl\u00edcitamente la interpretaci\u00f3n estilo Tuc\u00eddides de las relaciones entre China y Estados Unidos, seg\u00fan la cual la potencia hegem\u00f3nica no tolera el ascenso de un rival. Por el contrario, afirma que, en el momento del giro entre la cooperaci\u00f3n y el conflicto, \u00abChina a\u00fan no amenazaba el dominio estadounidense [en Asia]\u00bb y que, sin estas razones internas, \u00abla rivalidad geopol\u00edtica entre Estados Unidos y China habr\u00eda surgido mucho m\u00e1s tarde, o incluso nunca\u00bb. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, cuando habla del \u00absuperamiento\u00bb chino, su razonamiento es diferente. En 20 o 30 a\u00f1os, no solo la econom\u00eda china deber\u00eda duplicar la de Estados Unidos, en paridad de poder adquisitivo, sino que el n\u00famero de chinos ricos \u2014utilizando como umbral la renta media estadounidense\u2014 superar\u00e1 al n\u00famero de \u00abricos\u00bb estadounidenses. Este \u00faltimo criterio, dice Milanovi\u0107, es el m\u00e1s significativo. A\u00f1ade inmediatamente que la perspectiva de la superaci\u00f3n devuelve una \u00abbase racional\u00bb a las medidas hostiles hacia China y la globalizaci\u00f3n: aunque puedan frenar el crecimiento en Estados Unidos, su objetivo es \u00abprovocar una desaceleraci\u00f3n a\u00fan mayor del crecimiento chino y retrasar la superaci\u00f3n y el cuestionamiento m\u00e1s serio de la supremac\u00eda econ\u00f3mica estadounidense por parte de China\u00bb. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span> Por supuesto, esto tambi\u00e9n se aplica a las relaciones pol\u00edticas internacionales, en las que, si no se frena, China pronto podr\u00e1 aspirar a un papel que Washington no estar\u00e1 dispuesto a concederle. <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Se ha producido una reacci\u00f3n contra las \u00e9lites hijas del neoliberalismo mundial: en palabras de Milanovi\u0107, el resentimiento popular las ha asociado a sus \u00abefectos sociales nefastos\u00bb. <\/p>Andrea Capussela<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Se trata de una interpretaci\u00f3n eminentemente estilo Tuc\u00eddides, que encaja bien, invirti\u00e9ndola, en la l\u00f3gica de Adam Smith: al intentar frenar el ascenso de China, Washington buscar\u00eda impedir el establecimiento de ese equilibrio de fuerzas que, una vez consolidado, garantiza la paz mediante el temor rec\u00edproco. Milanovi\u0107 no coordina este relato estilo Tuc\u00eddides con el que acabo de resumir, centrado en los problemas econ\u00f3micos internos, pero las dos lecturas no son en absoluto excluyentes. <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

La metamorf\u00f3sis de las \u00e9lites: el alma del nuevo capitalismo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

La segunda mitad del libro, que examina las \u00e9lites y los reg\u00edmenes nacionales, trata casi exclusivamente de Estados Unidos, China y Rusia.<\/p>\n\n\n\n

En Occidente, Milanovi\u0107 observa el advenimiento de \u00abnuevas clases dirigentes\u00bb y de un \u00abnuevo capitalismo\u00bb. Junto a quienes son ricos gracias al capital que poseen o a los salarios que perciben, se ha extendido una figura casi desconocida en el capitalismo cl\u00e1sico: la de las personas que tienen a la vez ingresos elevados procedentes del capital e ingresos elevados procedentes del trabajo. Este fen\u00f3meno ya aparec\u00eda en Capitalism, Alone,<\/em> y aqu\u00ed es objeto de un an\u00e1lisis emp\u00edrico profundo: tras un largo proceso de progresi\u00f3n, en Estados Unidos el 30 % del decil superior de la distribuci\u00f3n de ingresos est\u00e1 compuesto ahora por personas que pertenecen tanto al decil superior de la distribuci\u00f3n de ingresos del capital como al decil superior de la distribuci\u00f3n de ingresos del trabajo.<\/p>\n\n\n\n

Para designar este fen\u00f3meno, Milanovi\u0107 ha acu\u00f1ado un t\u00e9rmino, homoplucia<\/em>, que hace referencia a la contribuci\u00f3n igualitaria de ambas fuentes de riqueza. En Estados Unidos, la \u00ab\u00e9lite homopl\u00fatica\u00bb representa el 3 % de la poblaci\u00f3n (es decir, el 30 % del 10 % m\u00e1s rico); en un pa\u00eds menos desarrollado, M\u00e9xico, la \u00abhomoplucia\u00bb es mucho menor (menos del 10 % [del 10 % m\u00e1s rico]). <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span> En Europa occidental alcanza un nivel intermedio, situado entre el 20 % y el 25 %, pero tambi\u00e9n est\u00e1 aumentando.<\/p>\n\n\n\n

Milanovi\u0107 reconoce dos v\u00edas hacia la homoplucia. Una es hereditaria: el capital de la familia de origen garantiza ventajas en t\u00e9rminos de educaci\u00f3n y oportunidades, que a menudo se traducen en salarios elevados. La otra es la v\u00eda del \u00e9xito individual: \u00abuna buena educaci\u00f3n, suerte, trabajo duro y un salario elevado\u00bb, <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span> que permiten realizar ahorros sustanciales y percibir ingresos del capital, lo que, por supuesto, tambi\u00e9n abrir\u00e1 el camino hereditario a la siguiente generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

La calidad de la educaci\u00f3n recibida y las calificaciones acad\u00e9micas obtenidas desempe\u00f1an un triple papel. Facilitan la reproducci\u00f3n de la nueva \u00e9lite y, al mismo tiempo, erigen una barrera entre esta y las clases inferiores, que es tanto m\u00e1s alta cuanto m\u00e1s cara es la educaci\u00f3n de calidad. <\/span>20<\/sup><\/a><\/span><\/span> El ascenso de esta nueva \u00e9lite parece haber contribuido al declive de la movilidad social observado en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n

Junto con los altos ingresos y la creencia en el principio meritocr\u00e1tico, su educaci\u00f3n y sus calificaciones acad\u00e9micas tambi\u00e9n confieren confianza en s\u00ed mismos a los miembros de la \u00e9lite homoplutocr\u00e1tica, convencidos de que su posici\u00f3n en la sociedad \u00abrefleja su gran valor intelectual y moral\u00bb. <\/span>21<\/sup><\/a><\/span><\/span> De manera coherente, su perfil ideol\u00f3gico destaca los valores de la educaci\u00f3n, la dedicaci\u00f3n al trabajo y la propiedad privada.<\/p>\n\n\n\n

Si se acerca al 10 % de la poblaci\u00f3n, concluye Milanovi\u0107, esta \u00e9lite ser\u00e1 \u00abinexpugnable\u00bb: protegida de las fluctuaciones de los salarios reales y los rendimientos del capital, ya que se beneficia de ambos, amplia, homog\u00e9nea, ideol\u00f3gicamente blindada y segura de s\u00ed misma. Sin embargo, a partir de ahora, su ascenso marca una ruptura, ya que revela que la clase \u00abprofesional-gerencial\u00bb no ha suplantado a la clase capitalista \u2014como predijo la teor\u00eda de la sociedad gerencial\u2014, sino que se ha \u00abfusionado\u00bb con su c\u00faspide. <\/span>22<\/sup><\/a><\/span><\/span> Esta fusi\u00f3n ha creado una nueva forma de capitalismo, cuya singularidad refleja la doble naturaleza de la homoplucia: al ser rica en factores de producci\u00f3n, la \u00e9lite resultante de esta fusi\u00f3n ha \u00abresuelto\u00bb en su seno el conflicto perpetuo entre el capital y el trabajo: \u00abQuiz\u00e1 sea la \u00fanica evoluci\u00f3n del capitalismo moderno que sorprender\u00eda a Marx\u00bb, comenta Milanovi\u0107. <\/span>23<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Paralelo al caso occidental, la nueva \u00e9lite china, m\u00e1s reducida \u2014representa alrededor del 1,5 % de la poblaci\u00f3n urbana\u2014, presenta caracter\u00edsticas similares. A diferencia de las \u00e9lites anteriores, obtiene sus ingresos en parte del sector privado y en parte de la corrupci\u00f3n, ya que sustituye las cualificaciones acad\u00e9micas de sus hom\u00f3logos occidentales por la pertenencia al Partido Comunista.<\/p>\n\n\n\n

La contrarrevoluci\u00f3n contra las \u00e9lites neoliberales<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Ha surgido una reacci\u00f3n contra las \u00e9lites hijas del neoliberalismo mundial: el resentimiento popular las ha asociado a sus \u00abefectos sociales nefastos\u00bb y, con la globalizaci\u00f3n, las puso en la mira de tres expresiones \u00abcontrarrevolucionarias\u00bb: Trump, Xi y Putin.<\/p>\n\n\n\n

Aunque crecieron en el mismo \u00absistema de acumulaci\u00f3n de riqueza y poder\u00bb que produjo estas \u00e9lites, estos tres \u00abcontrarrevolucionarios\u00bb ahora quieren \u00abcontenerlas, rechazarlas, romperlas\u00bb y \u00abderrocar [su] hegemon\u00eda ideol\u00f3gica\u00bb. <\/span>24<\/sup><\/a><\/span><\/span> El car\u00e1cter defensivo de su reacci\u00f3n <\/em>\u2013que ameritar\u00eda leerse para extender el importante estudio de Arnaud Miranda sobre la Ilustraci\u00f3n Oscura<\/em>\u2013 <\/em>explica tanto el ep\u00edteto que Milanovi\u0107 elige para calificarlos como la duda que plantea sobre sus posibilidades de \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n

La interpretaci\u00f3n que Milanovi\u0107 hace del caso chino se diferencia de las que he le\u00eddo con m\u00e1s frecuencia: el objetivo de Xi es afirmar el poder del partido sobre la nueva \u00e9lite, que amenazaba con tomar el control, al tiempo que defiende \u00abla autonom\u00eda del Estado\u00bb<\/a> frente al sector capitalista de la econom\u00eda. <\/span>25<\/sup><\/a><\/span><\/span> Xi tambi\u00e9n libra una batalla \u00abcontra el esp\u00edritu de la \u00e9poca\u00bb: esto explica tanto la campa\u00f1a contra la corrupci\u00f3n y las restricciones impuestas a los \u00abnuevos oligarcas\u00bb, como la promoci\u00f3n del papel de las empresas p\u00fablicas en los sectores de alta tecnolog\u00eda y la lucha contra la pobreza rural y la desigualdad de oportunidades. <\/span>26<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En Estados Unidos, el resentimiento contra las \u00e9lites surgidas del neoliberalismo global ha alimentado dos formas de populismo: el de derecha, representado por Trump, y el de izquierda, representado por los dos principales perdedores de las \u00faltimas primarias competitivas del Partido Dem\u00f3crata: Bernie Sanders en 2016 y 2020, y Elizabeth Warren en 2020.<\/p>\n\n\n\n

Estas repetidas derrotas, a las que hay que sumar indirectamente las elecciones de 2024, probablemente expliquen por qu\u00e9 Milanovi\u0107, tras mencionarlo, no dice ni una palabra sobre el populismo de izquierda: en su prefacio, se refiere brevemente <\/span>27<\/sup><\/a><\/span><\/span> a las \u00abvagas\u00bb coaliciones de \u00abdescontentos\u00bb que se han formado en casi todos los pa\u00edses occidentales contra el orden neoliberal, en la ola de la \u00abrevuelta populista\u00bb: por lo tanto, no se hace referencia \u00fanicamente a la derecha demag\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n

Incluso cuando estas coaliciones llegaron al poder, la aspiraci\u00f3n al cambio se top\u00f3 con su \u00abconfusi\u00f3n ideol\u00f3gica y su incapacidad para concebir y aplicar pol\u00edticas alternativas [a las del neoliberalismo]\u00bb. El caso del Movimiento 5 Estrellas italiano y de los dos primeros gobiernos en los que particip\u00f3, uno con la derecha xen\u00f3foba de Matteo Salvini y otro con los centristas y los progresistas, me parece ejemplar. Seg\u00fan Milanovi\u0107, la importancia de la presi\u00f3n de los \u00abdescontentos\u00bb se limita a eso: haber \u00abpuesto fin a la hegemon\u00eda del neoliberalismo mundial y haber sacudido el poder y las bases ideol\u00f3gicas y culturales de las nuevas \u00e9lites\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Su presi\u00f3n contribuy\u00f3 a allanar el camino a Trump, quien luego reconstruy\u00f3 las ruinas del antiguo orden seg\u00fan el modelo del \u00abliberalismo nacional mercantil\u00bb, que combina el neoliberalismo en el interior y el mercantilismo en el exterior.<\/p>\n\n\n\n

Las dudas expresadas por Milanovi\u0107 sobre el \u00e9xito de este modelo se derivan de la fuerza econ\u00f3mica, ideol\u00f3gica y cultural de las \u00e9lites surgidas del neoliberalismo, <\/span>28<\/sup><\/a><\/span><\/span> y solo de eso. Impl\u00edcitamente, el an\u00e1lisis es el siguiente: las sociedades occidentales se ven ahora obligadas a elegir entre una derecha de inspiraci\u00f3n trumpista y las \u00e9lites neoliberalies, entre el liberalismo nacional mercantilista y el retorno al neoliberalismo. No hay una tercera opci\u00f3n, para retomar la frase de Margaret Thatcher: there is no alternative<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

El ascenso de nuevas \u00e9lites y el despertar de Asia son consecuencia de la globalizaci\u00f3n neoliberal. Ambos han jugado en contra de las clases medias y bajas de Occidente. <\/p>Andrea Capussela<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Este an\u00e1lisis es una bofetada para todos los progresistas occidentales, populistas o no, que a menudo son presos de la confusi\u00f3n ideol\u00f3gica y la debilidad conceptual debido a su incapacidad para tomarse en serio el fen\u00f3meno trumpista y las transformaciones geopol\u00edticas en curso. Sin embargo, en un an\u00e1lisis a largo plazo, excluir la alternativa progresista parece discutible: por un lado, los dos defectos mencionados pueden corregirse <\/span>29<\/sup><\/a><\/span><\/span> y, por otro lado, el liberalismo nacional mercantil no me parece una soluci\u00f3n estable, aunque resista la reacci\u00f3n contraria de las \u00e9lites neoliberales, las razones econ\u00f3micas del descontento persistir\u00e1n y no es seguro que las cruzadas contra los chivos expiatorios mantengan su eficacia sobre el electorado potencial de los progresistas.<\/p>\n\n\n\n

La exclusi\u00f3n de los progresistas, apartados de los an\u00e1lisis del libro, podr\u00eda explicarse imaginando que Milanovi\u0107, tras un an\u00e1lisis meticulosamente basado en datos emp\u00edricos y totalmente centrado en el movimiento de las fuerzas estructurales, no ha querido poner en escena las esperanzas vinculadas al movimiento de las ideas.<\/p>\n\n\n\n

Codicia y nacionalismo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

El cap\u00edtulo final, breve y radical, gira en torno a las pasiones del alma. Milanovi\u0107 desarrolla aqu\u00ed un argumento que lleva de la propiedad a la guerra a trav\u00e9s de la codicia y el nacionalismo.<\/p>\n\n\n\n

La idea de Milanovi\u0107 es la siguiente: bajo el r\u00e9gimen del liberalismo nacional mercantil desarrollado por Trump, la defensa de la propiedad ha cobrado mayor importancia, lo que ha fomentado la codicia de las personas y su propagaci\u00f3n en la sociedad. Si bien el pasaje dedicado a este argumento me deja perplejo, acepto de buen grado su conclusi\u00f3n; adem\u00e1s, es muy probable que la codicia sea m\u00e1s intensa y est\u00e9 m\u00e1s extendida si, durante dos generaciones, pol\u00edticos e intelectuales influyentes han repetido cada d\u00eda: \u00ab\u00a1Enriqu\u00e9zcanse!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Los siguientes pasajes, respaldados por ejemplos esclarecedores, me parecen, en cambio, convincentes. Sobre la codicia, Milanovi\u0107 se refiere a Plat\u00f3n. El valor que atribuimos a las cosas que deseamos supera su utilidad intr\u00ednseca, ya que incluye \u00abla imagen de riqueza y poder\u00bb que su posesi\u00f3n transmite a los dem\u00e1s. <\/span>30<\/sup><\/a><\/span><\/span> Como el deseo de proyectar esta imagen sobre los dem\u00e1s es pr\u00e1cticamente ilimitado, se traduce en una codicia igualmente ilimitada. En todos los \u00e1mbitos de la vida, este deseo alimenta \u00abnuestra obsesi\u00f3n por la propiedad\u00bb: adquirirla se ha convertido en \u00abel objetivo supremo\u00bb, no solo por el \u00abplacer hedonista\u00bb que nos proporciona, sino tambi\u00e9n porque \u00abdemuestra el valor de la persona\u00bb. <\/span>31<\/sup><\/a><\/span><\/span> La codicia, contin\u00faa Milanovi\u0107, es tambi\u00e9n la fuente del nacionalismo. Este nace del temor a que otras comunidades tengan m\u00e1s que la nuestra y del deseo de que nuestra relativa abundancia en comparaci\u00f3n con ellas se mantenga \u00abpara siempre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Al igual que en T\u00e1cito, las \u00faltimas palabras del libro caen como una espada: \u00abLas guerras son nuestro medio para alcanzar el \u00abpara siempre\u00bb\u00bb. <\/span>32<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Esta frase aclara todo lo anterior. Si la mayor\u00eda de las cr\u00edticas al libro de Milanovi\u0107 no se detienen en este \u00faltimo cap\u00edtulo, tal vez intimidadas por su dureza tranquila pero inexorable, a m\u00ed me parece necesario comentarlo: no para demolerlo, sino para abrir entre los bloques de granito que lo componen una grieta lo suficientemente ancha como para dejar pasar un poco de luz.<\/p>\n\n\n\n

Demos, pues, un paso atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n

Invertir los valores<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

\u03c7\u03c1\u03ae\u03bc\u03b1\u03c4\u03b1 \u03b4\u1fbd \u1f31\u03bc\u03b5\u03af\u03c1\u03c9 \u03bc\u1f72\u03bd \u1f14\u03c7\u03b5\u03b9\u03bd, \u1f00\u03b4\u03af\u03ba\u03c9\u03c2 \u03b4\u1f72 \u03c0\u03b5\u03c0\u1fb6\u03c3\u03b8\u03b1\u03b9 | \u03bf\u1f50\u03ba \u1f10\u03b8\u03ad\u03bb\u03c9:<\/p>\n\n\n\n

[Deseo tener riquezas, pero no quiero poseerlas injustamente]<\/p>\n\n\n\n

(Sol\u00f3n, siglos VII-VI a. C., Eleg\u00eda a las Musas<\/em>, 7-8, trad. Louis Humbert). <\/span>33<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En sus Operette morali<\/em>, publicadas en 1827, <\/span>34<\/sup><\/a><\/span><\/span> Giacomo Leopardi escenifica una conversaci\u00f3n entre un profesor de letras y Salustio, historiador romano de la \u00e9poca de C\u00e9sar. Ante sus alumnos, el primero critica un pasaje del segundo, que surge de la nada y pide explicaciones. Sin pesta\u00f1ear, el profesor insiste en que ese pasaje viola la regla ret\u00f3rica seg\u00fan la cual, en las circunstancias dadas, quien invoca una serie de valores de diferente rango debe disponerlos en orden ascendente y no descendente.<\/p>\n\n\n\n

Salustio objeta que su serie \u2014riqueza, honor, gloria, libertad, patria\u2014 es precisamente ascendente. El profesor le demuestra que es todo lo contrario: la riqueza prima sobre el honor y la gloria, la libertad \u00abno cuenta\u00bb y la patria solo existe \u00aben el vocabulario\u00bb. Entre su \u00e9poca y 1827, comenta entonces Salustio, existe evidentemente \u00abuna cierta diferencia de opiniones y costumbres\u00bb. Sin embargo, le pide al profesor que borre la antigua serie y le dicta la nueva, reducida e invertida.<\/p>\n\n\n\n

> El despertar de Asia ha colmado en gran medida la brecha abierta por la revoluci\u00f3n industrial que, hace 200 a\u00f1os, rompi\u00f3 un equilibrio secular. Andrea Capussela<\/p>\n\n\n\n

Aqu\u00ed, Leopardi se burla de nosotros o critica la despreocupaci\u00f3n del muy rico Salustio, quien, precisamente en la obra que el profesor comentaba \u2014La conspiraci\u00f3n de Catilina<\/em>, publicada unos a\u00f1os despu\u00e9s de que Salustio fuera juzgado por malversaci\u00f3n\u2014, fustigaba la codicia y las riquezas que hab\u00edan trastocado la antigua escala de valores. Se burla igualmente, o nos invita a reflexionar, cuando pone en boca de su profesor la tesis de Teognis, poeta griego del siglo VI a. C., seg\u00fan la cual hay que buscar la riqueza a toda costa.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, Teognis sosten\u00eda todo lo contrario. Miembro de la aristocracia terrateniente de Megara, fue testigo del desarrollo de la econom\u00eda monetaria y mercantil, que amenazaba el dominio de su clase social. A diferencia de Sol\u00f3n, arist\u00f3crata como \u00e9l, rechaza sin embargo cualquier mediaci\u00f3n entre las nuevas y las antiguas clases: m\u00e1s reaccionario que conservador, nost\u00e1lgico y pesimista, Teognis lamenta la difusi\u00f3n de la nueva riqueza, que ya empuja a la sangre noble a mezclarse con la del pueblo, pero tiene el buen sentido de a\u00f1adir que la pobreza es a\u00fan peor y que hay que huir de ella a toda costa.<\/p>\n\n\n\n

La condena de la codicia que hace Teognis es irrevocable: necesariamente ilimitada, arruina a la persona y a la sociedad. Si, en este punto, Teognis coincide con Milanovi\u0107, \u00bfhay que sostener que ambos tienen raz\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n

Leopardi y Teognis atestiguan que la codicia es un problema antiguo y sin resolver: la guerra entre las ciudades griegas era, en efecto, end\u00e9mica. Si esta perspectiva no es, como sugiere el ep\u00edgrafe de Sol\u00f3n \u2014Deseo tener riquezas, pero no quiero poseerlas injustamente\u2014, existen, sin embargo, mejores y peores formas de gestionar este problema.<\/p>\n\n\n\n

Si la reducimos a sus t\u00e9rminos m\u00e1s concretos, la justicia a la que se refiere Sol\u00f3n en su verso no es m\u00e1s que un conjunto de restricciones que la sociedad impone al ciudadano para contener su codicia, que suponemos ilimitada. Estas restricciones var\u00edan a lo largo de la historia, pueden ser m\u00e1s o menos eficaces y est\u00e1n influenciadas por otras instituciones \u2014normas escritas y normas sociales\u2014 que las sociedades heredan del pasado o deciden adoptar.<\/p>\n\n\n\n

Sacudidos por tensiones sociales que amenazaban con degenerar en una guerra civil, los atenienses pidieron a Sol\u00f3n, a principios del siglo VI, que reformara sus instituciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas, ya que, al igual que hoy, la codicia de las \u00e9lites era una de las causas de la crisis. Sol\u00f3n sigui\u00f3 un camino decididamente intermedio entre sus reivindicaciones y las de los ciudadanos de a pie, pero sus reformas fueron radicales: probablemente no redistribuy\u00f3 las tierras, pero cancel\u00f3 o redujo las deudas, aboli\u00f3 la servidumbre por insolvencia y abri\u00f3 la asamblea a todos los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n

En Occidente, por el contrario, los 18 a\u00f1os que nos separan de la crisis de 2008 han producido pocas reformas, t\u00edmidas y espor\u00e1dicas: el contraste con las dos primeras d\u00e9cadas del periodo neoliberal, que fueron testigo de reformas profundas y sistem\u00e1ticas, es elocuente.<\/p>\n\n\n\n

Mientras que la codicia se ha vuelto m\u00e1s intensa y generalizada, sin duda hemos carecido de reformas que nos dotaran de mejores instituciones para contener esta pasi\u00f3n del alma y dirigirla hacia resultados socialmente deseables. En otras palabras, m\u00e1s que la codicia, el problema hoy en d\u00eda radica en la confusi\u00f3n ideol\u00f3gica, la debilidad conceptual de los progresistas y su incapacidad para hacerse o\u00edr por las clases medias y desfavorecidas, habiendo quiz\u00e1s olvidado la frase de Talleyrand: \u00abLos inconformes son pobres que reflexionan\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

El pesimismo declarado del \u00faltimo cap\u00edtulo de Milanovi\u0107 corresponde, por tanto, con su pesimismo impl\u00edcito sobre la posibilidad de una alternativa progresista y encuentra en \u00e9l su explicaci\u00f3n. Sin embargo, la carga de demostrar la vanidad de la alternativa progresista recae en quienes la afirman, y Milanovi\u0107 ni siquiera ha intentado argumentar sobre este tema. Sin embargo, en Capitalism, Alone<\/em>, el propio Milanovi\u0107 se\u00f1alaba posibles reformas: esc\u00e9ptico sobre el realismo y la eficacia de un aumento significativo de los impuestos, suger\u00eda medidas destinadas a reducir la concentraci\u00f3n del capital<\/a> y las desigualdades en el acceso a una educaci\u00f3n de calidad. <\/span>35<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Por lo tanto, hay que ver esta laguna como una se\u00f1al positiva: mientras no se haya demostrado, valdr\u00e1 la pena buscar un camino<\/a> que no sea ni el liberalismo nacional trumpista ni el simple retorno al neoliberalismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

En su rese\u00f1a del \u00faltimo gran libro del economista Branko Milanovic, Andrea Capussela muestra c\u00f3mo un an\u00e1lisis de los or\u00edgenes pol\u00edticos y econ\u00f3micos de nuestra \u00e9poca podr\u00eda, en realidad, abrir una brecha hacia nuevos tiempos.<\/p>\n","protected":false},"author":17959,"featured_media":90158,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-reviews.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"geo":[198],"class_list":["post-90203","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","staff-andrea-capussela","geo-mundo"],"acf":[],"yoast_head":"\nLa nueva gran transformaci\u00f3n - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/02\/11\/la-nueva-gran-transformacion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La nueva gran transformaci\u00f3n - 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