{"id":89842,"date":"2026-02-06T10:31:58","date_gmt":"2026-02-06T09:31:58","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=89842"},"modified":"2026-02-06T10:32:02","modified_gmt":"2026-02-06T09:32:02","slug":"como-el-capitalismo-moldea-la-naturaleza-una-conversacion-con-alyssa-battistoni","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/02\/06\/como-el-capitalismo-moldea-la-naturaleza-una-conversacion-con-alyssa-battistoni\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo el capitalismo moldea la naturaleza, una conversaci\u00f3n con Alyssa Battistoni"},"content":{"rendered":"\n

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El cambio clim\u00e1tico que estamos viviendo nos ha llevado a replantearnos la relaci\u00f3n de las sociedades con la naturaleza; en la era del Antropoceno<\/a>, algunos sostienen que esa \u00abnaturaleza\u00bb ya ha desaparecido, mientras que otros afirman que el cambio clim\u00e1tico no hace m\u00e1s que revelar nuestra dependencia de esa naturaleza tan presente y durante tanto tiempo descuidada. \u00bfC\u00f3mo resolver esta oposici\u00f3n?<\/h3>\n\n\n\n

En los \u00faltimos a\u00f1os, se han perfilado dos grandes tendencias en la forma en que las personas conciben la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n

La primera consiste en afirmar que la naturaleza ya no existe: las sociedades humanas habr\u00edan transformado el mundo en su totalidad. Esta es la tesis que defiende Bill McKibben cuando afirma que el cambio clim\u00e1tico significa el fin de la naturaleza, ya que entonces no hay nada que nos sea ajeno.<\/p>\n\n\n\n

La otra postura, expresada por Dipesh Chakrabarty<\/a>, es que el cambio clim\u00e1tico es el instrumento de un \u00abretorno de la naturaleza\u00bb: nos damos cuenta de que nunca hemos trascendido realmente la naturaleza ni la hemos sometido al control humano.<\/p>\n\n\n\n

En ambos casos, el cambio clim\u00e1tico parece ser el momento de una revelaci\u00f3n<\/a>, en el que descubrimos que la naturaleza ha desaparecido o que ha regresado.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, si examinamos la historia del pensamiento pol\u00edtico, vemos que la pol\u00edtica de la naturaleza siempre ha estado estrechamente relacionada con las sociedades humanas, de una manera que tal vez no corresponda ni con la postura de McKibben \u2014seg\u00fan la cual la naturaleza est\u00e1 totalmente separada de nosotros, algo que solo recientemente hemos transformado y que hemos contaminado o deformado casi por completo\u2014 ni a la de Chakrabarty, para quien la naturaleza es la fuerza determinante o preponderante.<\/p>\n\n\n\n

La naturaleza siempre ha formado parte de nuestra pol\u00edtica. Dicho esto, la teor\u00eda pol\u00edtica ha tendido a menudo a abstraerse de estas condiciones materiales, como se\u00f1alan acertadamente los an\u00e1lisis de estos dos autores. En lugar de replantearlo todo, como a menudo se nos invita a hacer, debemos examinar los trabajos de pensamiento pol\u00edtico y las pr\u00e1cticas y la historia pol\u00edticas reales, tratando de ver d\u00f3nde la naturaleza \u2014y, m\u00e1s en general, el mundo material\u2014 est\u00e1 moldeada por nuestras formas de vida pol\u00edtica y de organizaci\u00f3n social, pero tambi\u00e9n d\u00f3nde esta, a su vez, determina sus condiciones.<\/p>\n\n\n\n

Al defender una concepci\u00f3n monista de la naturaleza y la sociedad \u2014la cultura no est\u00e1 separada de la naturaleza y mucho menos es superior a ella\u2014, afirman que el capitalismo no solo forma parte de la naturaleza, sino que la naturaleza tambi\u00e9n forma parte del capitalismo. \u00bfC\u00f3mo entender esta doble integraci\u00f3n?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

Cuando queremos reflexionar sobre la naturaleza y el capitalismo, no debemos contentarnos con decir: \u00abEstos son algunos de los efectos medioambientales del capitalismo\u00bb, sino preguntarnos: \u00bfd\u00f3nde se sit\u00faa la naturaleza en las relaciones sociales fundamentales del capitalismo?<\/p>\n\n\n\n

Para situarla, debemos volver al an\u00e1lisis de Marx sobre el valor y la forma social, reflexionando sobre c\u00f3mo responder al an\u00e1lisis cl\u00e1sico de la mercanc\u00eda y prestando especial atenci\u00f3n a la naturaleza no humana que, como dice el propio Marx, es un regalo para el capital<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

El t\u00e9rmino \u00abregalo\u00bb resulta extra\u00f1o si lo pensamos bien, ya que los regalos siempre son gratuitos: por definici\u00f3n, no se compran ni se venden, pero a menudo se consideran rec\u00edprocos, como han comprendido antrop\u00f3logos como Mauss. El regalo gratuito <\/em>se refiere, por tanto, a la posici\u00f3n de entidades \u00fatiles pero infravaloradas dentro de una forma de organizaci\u00f3n social organizada por el valor, y por esa forma particular de valor de cambio que Marx analiza de manera muy expl\u00edcita y detallada: la mercanc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

Hay muchas otras cosas que no tienen la apariencia de mercanc\u00edas, que no aparecen en el intercambio de mercanc\u00edas, pero que siguen siendo importantes, tanto en los procesos de producci\u00f3n como en las condiciones m\u00e1s generales de nuestra vida en el mundo y de la circulaci\u00f3n del capital. Cuando no les prestamos atenci\u00f3n, nos perdemos gran parte de lo que ocurre en un mundo dominado por el capital, pero que no est\u00e1 constituido exclusivamente por capital.<\/p>\n\n\n\n

La posici\u00f3n que defiende que la libertad es puramente social suele pasar por alto las condiciones materiales de la libertad.<\/p> Alyssa Battistoni<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Por lo tanto, es esencial reconocer que <\/strong>el capitalismo es un humanismo<\/em><\/strong>: el capitalismo y el intercambio de trabajo asalariado en el que se basa dependen de la especificidad del trabajo humano. Sin embargo, el trabajo de los seres humanos es consciente: no se venden cuando se compra su fuerza de trabajo, sino que entran en una relaci\u00f3n de intercambio cuya naturaleza est\u00e1 excluida. \u00bfC\u00f3mo pensar entonces el trabajo de los seres no humanos, ya que es imposible caracterizarlo de la misma manera?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

A menudo se critica a Marx por ser un pensador antropoc\u00e9ntrico, que se habr\u00eda centrado \u00fanicamente en el trabajo humano. Por supuesto, su an\u00e1lisis del capitalismo se centra en gran medida en el trabajo humano, pero eso se debe a que hace una cr\u00edtica del capitalismo, de la econom\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n

Lo que crea esta distinci\u00f3n fundamental entre el trabajo humano y otros tipos de contribuciones \u2014las contribuciones no humanas a la producci\u00f3n en general\u2014 es que el trabajo humano puede comprarse y venderse a cambio de un salario; una vez comprado, ese trabajo es dirigido por alguien distinto del trabajador, mientras que el resto del mundo no humano puede movilizarse de diversas maneras en el proceso de producci\u00f3n, pero no puede entrar en esa relaci\u00f3n contractual fundamental de trabajo a cambio de salario.<\/p>\n\n\n\n

La gama de actividades de un ser humano en relaci\u00f3n con otros seres tambi\u00e9n es una distinci\u00f3n importante. Los no humanos tienen cualidades muy espec\u00edficas que pueden canalizarse en determinados procesos de producci\u00f3n: una abeja puede polinizar las flores, y eso es pr\u00e1cticamente todo, o al menos su campo de actividad es muy limitado.<\/p>\n\n\n\n

El trabajo humano, por el contrario, es indeterminado. Puede desplegarse de muchas maneras, por lo que puede tratarse como una categor\u00eda general, pero que debe gestionarse, organizarse y dirigirse de manera particular. Son estas cualidades las que hacen que los seres humanos est\u00e9n sujetos a las formas de dominaci\u00f3n y control interno y externo que observamos en las relaciones entre el capital y el trabajo.<\/p>\n\n\n\n

Esta distinci\u00f3n establecida por el capitalismo y las relaciones sociales capitalistas separa el trabajo humano de todo lo dem\u00e1s y presenta la naturaleza como un regalo gratuito en comparaci\u00f3n con el trabajo humano asalariado.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPodemos imaginar una forma de pensar la naturaleza y la cultura que no transmita una forma de jerarqu\u00eda entre ambos t\u00e9rminos?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

Ha habido muchas cr\u00edticas al dualismo cartesiano y a la idea de que los seres humanos est\u00e1n separados de otros tipos de seres o son superiores a ellos. Esta superioridad se justifica a menudo por la conciencia del ser humano, en contraposici\u00f3n a la materia inerte de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n

Estoy de acuerdo con la postura de Andr\u00e9s Malm <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> \u2014lo que \u00e9l denomina monismo sustancial, dualismo de propiedades\u2014 <\/em>seg\u00fan la cual todos estamos hechos de la misma materia y, evidentemente, debemos reconocer las continuidades materiales <\/em>entre los seres humanos y el resto del mundo. Pero debe haber formas de aceptar esta postura y, al mismo tiempo, reconocer ciertas cualidades distintivas de los seres humanos. Para ello, no es necesario decir que estas cualidades son buenas y superiores y que las dem\u00e1s son malas e inferiores. Otras especies tambi\u00e9n poseen muchas cualidades, capacidades y aptitudes que los seres humanos no tienen y desear\u00edan tener. No podemos volar, o yo no puedo nadar mucho tiempo bajo el agua.<\/p>\n\n\n\n

Por lo tanto, no tenemos que afirmar que nuestras capacidades son simplemente superiores. Lo que debemos hacer es comprender c\u00f3mo se movilizan estas capacidades humanas distintivas en el capitalismo como modo de producci\u00f3n y, m\u00e1s ampliamente, como modo de organizaci\u00f3n de la vida social, y por qu\u00e9 esto es importante. \u00bfQu\u00e9 hace el capitalismo con estas cualidades propiamente humanas? \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos, en otro sistema, reconocer estas cualidades sin considerarlas un derecho para dominar o proclamar nuestra superioridad sobre otros seres?<\/p>\n\n\n\n

Esta distinci\u00f3n anal\u00edtica es importante si realmente queremos comprender lo que ocurre en el capitalismo. Por el contrario, me parece in\u00fatil decir: \u00abNo hay diferencia entre lo que hacen los seres humanos y lo que hacen otras especies\u00bb para combatir el dualismo cartesiano.<\/p>\n\n\n\n

Puede que la naturaleza est\u00e9 excluida de este proceso de intercambio, pero sigue estando muy presente en los procesos del capitalismo, y en primer lugar en el proceso de producci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo la domina este?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

Si consideramos el regalo gratuito como una forma social capitalista, una de las caracter\u00edsticas clave de esta forma social es su car\u00e1cter dual. En el caso de la mercanc\u00eda, esta dualidad reside tanto en el valor de uso y el valor de cambio en su forma f\u00edsica, como en su aparici\u00f3n en el \u00e1mbito del valor abstracto. Lo mismo ocurre con el regalo gratuito, pero su valor abstracto es nulo.<\/em> Sin embargo, lo que pertenece a este regalo sigue existiendo en el mundo material, sigue moviliz\u00e1ndose en la producci\u00f3n y, por lo tanto, sigue teniendo efectos f\u00edsicos que debemos tener en cuenta y explicar.<\/p>\n\n\n\n

Muchos an\u00e1lisis marxistas afirman, en relaci\u00f3n con las formas sociales capitalistas: \u00abExisten estos dos aspectos, el abstracto y el concreto, pero nos centramos principalmente en lo abstracto y en los procesos de abstracci\u00f3n propios del capitalismo\u00bb. Tienen raz\u00f3n al decir que la abstracci\u00f3n es muy importante, pero tambi\u00e9n debemos aferrarnos a la doble naturaleza de las formas sociales capitalistas y prestar atenci\u00f3n a lo concreto: a las cualidades espec\u00edficas de los diferentes tipos de naturaleza y al papel que desempe\u00f1an en el proceso de producci\u00f3n. Porque estructuran de manera bastante significativa los procesos de trabajo y, por consiguiente, el proceso de valorizaci\u00f3n y la producci\u00f3n de plusval\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

A tal fin, la subsunci\u00f3n es un concepto muy importante: para Marx, es una forma de describir c\u00f3mo el capital remodela primero las relaciones en las que se inscribe una forma de proceso de trabajo o de producci\u00f3n \u2014lo que \u00e9l describe como subsunci\u00f3n formal\u2014 y luego c\u00f3mo transforma f\u00edsicamente el proceso de trabajo y reorganiza los modelos concretos de trabajo, en lo que \u00e9l describe como subsunci\u00f3n real.<\/p>\n\n\n\n

La subsunci\u00f3n tambi\u00e9n es un concepto importante para comprender c\u00f3mo los elementos f\u00edsicos y no humanos de la producci\u00f3n \u2014las herramientas, los recursos, las m\u00e1quinas, etc.\u2014 se dise\u00f1an y ordenan para alcanzar el objetivo espec\u00edfico de la valorizaci\u00f3n. Se produce una reestructuraci\u00f3n f\u00edsica <\/em>del proceso de producci\u00f3n. Y cuando queremos examinar esta reconstrucci\u00f3n f\u00edsica de la producci\u00f3n, debemos preguntarnos qu\u00e9 elementos intervienen en este proceso, en el sentido literal de la palabra: \u00bfcu\u00e1les son los elementos materiales del proceso de producci\u00f3n y en qu\u00e9 medida puede el capital reorganizarlos? Porque resulta que no todos los procesos de trabajo concretos se prestan de la misma manera a la m\u00e1xima eficiencia, fluidez y productividad que busca el capital.<\/p>\n\n\n\n

Modelamos nuestro planeta cada d\u00eda, a cada momento, de una manera que no depende de nuestra elecci\u00f3n, a trav\u00e9s de nuestras acciones filtradas por el mercado. <\/p>Alyssa Battistoni<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

El proceso de subsunci\u00f3n se describe a menudo como un proceso gradual en el que el capital subsume cada vez m\u00e1s la producci\u00f3n, primero formalmente y luego realmente, haciendo que el mundo se parezca cada vez m\u00e1s a \u00e9l y se oriente hacia el ciclo de acumulaci\u00f3n de valor. Pero cuando lo miramos m\u00e1s de cerca, podemos ver muchos lugares en los que esto no funciona tan bien como sugiere la historia del capitalismo, en los que los elementos f\u00edsicos de la producci\u00f3n se resisten o se rebelan contra el hecho de ser realmente subsumidos, es decir, remodelados seg\u00fan la tendencia del capitalismo a fluir hacia el tiempo abstracto.<\/p>\n\n\n\n

Me inspiro en la idea de subsunci\u00f3n para describir aquellas cosas que superan la capacidad del capital para remodelar la producci\u00f3n f\u00edsica: es lo que denomino mi concepto de suprasunci\u00f3n.<\/em> La vemos de muchas maneras, tanto en forma de procesos de producci\u00f3n que no se han ajustado al modo industrial elevado, considerado como la c\u00faspide del capitalismo y la producci\u00f3n capitalista \u2014por ejemplo, muchos sectores agr\u00edcolas y otros sectores basados en procesos naturales que nunca se han industrializado por completo\u2014.<\/p>\n\n\n\n

Tambi\u00e9n hay muchas cosas generadas por estos procesos que no aparecen en absoluto en nuestros an\u00e1lisis: la contaminaci\u00f3n, los residuos, etc. \u00bfC\u00f3mo considerar todos esos excesos materiales que contradicen la racionalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n que persigue el capital?<\/p>\n\n\n\n

Mientras que algunos pensadores, como Anna Tsing, <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> han considerado que ciertas pr\u00e1cticas agr\u00edcolas, como la recolecci\u00f3n de hongos, se desarrollaban al margen del capitalismo, usted demuestra, con ayuda de los conceptos de \u00ababdicaci\u00f3n\u00bb y \u00absubsunci\u00f3n comercial\u00bb, que, lejos de estar al margen del capitalismo, tales actividades est\u00e1n muy bien integradas en \u00e9l, pero de una manera diferente a la de la f\u00e1brica. \u00bfPodr\u00eda explicarnos c\u00f3mo?<\/h3>\n\n\n\n

De hecho, existen muchas formas de producci\u00f3n que est\u00e1n integradas o forman parte del capitalismo y de las relaciones sociales capitalistas en sentido amplio, pero que, una vez m\u00e1s, no adoptan la forma del modelo industrial de producci\u00f3n en f\u00e1bricas.<\/p>\n\n\n\n

Hay muchos sectores en los que el capital no es capaz de llevar a cabo una subsunci\u00f3n real y formal, sectores que no pueden alcanzar la m\u00e1xima eficiencia y productividad porque el capital no es capaz de reorganizar el trabajo y los materiales para maximizar el valor. A menudo no vale la pena invertir en esos sectores, y ah\u00ed es donde se da la abdicaci\u00f3n. En estos casos, tendemos a ver, en lugar de una organizaci\u00f3n del trabajo por parte del capital, una forma tradicional de producci\u00f3n que no ha adoptado la forma de los procesos de producci\u00f3n del capital.<\/p>\n\n\n\n

Si los peque\u00f1os productores recolectan hongos en el bosque, es porque es muy dif\u00edcil racionalizar la producci\u00f3n de hongos. Del mismo modo, existen modelos de tipo \u00abrecolecci\u00f3n\u00bb o agricultura a peque\u00f1a escala para muchos productos agr\u00edcolas dif\u00edciles de industrializar.<\/p>\n\n\n\n

La abdicaci\u00f3n no significa que el capital est\u00e9 ausente. Cuando el capital entra en juego, no lo hace como patr\u00f3n, como propietario que organiza el trabajo de la A a la Z, sino que el propietario deja que otra persona se encargue de toda la ineficaz organizaci\u00f3n del trabajo. El capital interviene m\u00e1s bien en el comercio, en el intercambio, como comerciante e intermediario: es el comerciante quien puede interactuar con estos peque\u00f1os productores de manera dominante, ejerciendo el poder del capital sobre ellos, pero utilizando medios que no son los de la relaci\u00f3n salarial directa. Se trata, por tanto, m\u00e1s bien de un supuesto intercambio entre dos productores independientes, pero cuyos medios son muy diferentes.<\/p>\n\n\n\n

En su libro, usted muestra que la dominaci\u00f3n de clase y la dominaci\u00f3n del mercado son esenciales no solo para comprender los procesos del capitalismo, sino tambi\u00e9n para comprender c\u00f3mo se crea y moldea el planeta<\/em> priv\u00e1ndonos de nuestra libertad. De estas dos dominaciones, \u00bfuna es un derivado de la otra? \u00bfC\u00f3mo las articula el capitalismo?<\/h3>\n\n\n\n

Soy una te\u00f3rica pol\u00edtica y trato de demostrar que no solo debemos considerar el capitalismo como un sistema econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n comprender c\u00f3mo moldea la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n

El capitalismo es el modelo de producci\u00f3n dominante en la actualidad, pero tambi\u00e9n es la fuerza estructurante de la mayor\u00eda de las decisiones que consideramos pol\u00edticas de una forma u otra, las decisiones que m\u00e1s impacto tienen en c\u00f3mo vivimos en el mundo y organizamos nuestras vidas juntos, lo que generalmente es el papel de la pol\u00edtica. En otras palabras, este capitalismo es una forma de dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Normalmente pensamos en la dominaci\u00f3n en t\u00e9rminos de sistemas pol\u00edticos y formas de gobierno, como la democracia o la aristocracia; entonces es importante saber qu\u00e9 personas gobiernan sobre otras. En el capitalismo, la dominaci\u00f3n funciona de manera diferente. Por un lado, est\u00e1 lo que yo llamo dominaci\u00f3n de clase y, por otro, la dominaci\u00f3n del mercado.<\/p>\n\n\n\n

La mayor\u00eda de las especies y formas de vida existentes son simplemente ignoradas por el capital, que no les encuentra ninguna utilidad. Simplemente est\u00e1n ah\u00ed. <\/p>Alyssa Battistoni<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

El concepto de dominaci\u00f3n de clase es, en muchos aspectos, el m\u00e1s familiar, al igual que lo es la cr\u00edtica que ha suscitado: se trata de la idea de que, en una sociedad de clases, las personas que poseen los medios de producci\u00f3n tienen un poder exclusivo sobre la forma de utilizarlos, y que las dem\u00e1s est\u00e1n integradas en un proceso que no controlan: estas \u00faltimas no deciden qu\u00e9 producir ni c\u00f3mo.<\/p>\n\n\n\n

Pero hay otro elemento a tener en cuenta: \u00bfc\u00f3mo se toman y estructuran las decisiones de las personas que poseen los medios de producci\u00f3n? Aqu\u00ed debemos reflexionar sobre lo que describo como la regla del mercado o la regla por el mercado. El intercambio comercial es el principal medio por el que adquirimos los bienes y servicios que necesitamos para vivir y, m\u00e1s a\u00fan, uno de los modos fundamentales de interacci\u00f3n social. Los consumidores y los capitalistas interact\u00faan entre s\u00ed a trav\u00e9s del mercado y compiten en \u00e9l, que se convierte as\u00ed en el principal lugar de toma de decisiones. Por lo tanto, debemos comprender c\u00f3mo las decisiones que tomamos sobre qu\u00e9 comprar y vender se canalizan a trav\u00e9s de esta estructura particular. <\/p>\n\n\n\n

La regla del mercado es lo que Niko Kolodny <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> llama una \u00abregla por persona\u00bb. Nadie en particular es responsable: por el contrario, todos tomamos nuestras propias decisiones individuales que se agregan en el mercado. Esta fuerza de agregaci\u00f3n nos empuja as\u00ed a tomar colectivamente decisiones que no son verdaderas decisiones. No las hemos pensado conscientemente ni hemos debatido los objetivos que queremos perseguir; estas decisiones colectivas simplemente se generan a partir de las interacciones de nuestras decisiones individuales y atomizadas.<\/p>\n\n\n\n

Cuando pensamos en el capital en particular, estas decisiones se orientan hacia la producci\u00f3n de un valor cada vez mayor, que es el \u00fanico objetivo del capital. Las decisiones tomadas por los consumidores carecen de direcci\u00f3n, mientras que el capital se orienta constantemente hacia la acumulaci\u00f3n de valor. Y esto se convierte en el motor principal de nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n

Seg\u00fan Friedrich Hayek, el mercado es el \u00fanico espacio verdaderamente libre, en el que tomamos nuestras propias decisiones, bas\u00e1ndonos en las indicaciones que nos proporcionan los precios. Para este economista, estas elecciones revelan nuestros verdaderos valores, aquellos que adoptamos cuando nos enfrentamos al mundo. Sin embargo, Hayek omite plantearse la pregunta de qu\u00e9 es el mercado: si para \u00e9l es un orden espont\u00e1neo, para otros es un instrumento de dominaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l es su postura en este debate?<\/h3>\n\n\n\n

Para Hayek, el mercado es el lugar donde podemos tomar nuestras decisiones sobre lo que es importante para nosotros en nuestra vida. Nadie nos dice qu\u00e9 elegir ni ejerce poder sobre nuestras decisiones. Hayek encarna una forma de cr\u00edtica republicana, sosteniendo que, mientras nadie tenga poder directo y arbitrario sobre ti, eres libre. <\/p>\n\n\n\n

Lo que Hayek expresa sobre la elecci\u00f3n en el mercado es a la vez bastante convincente y err\u00f3neo. Creo que debemos afrontar el reto de afirmar que nuestros valores son importantes, reveladores y merecen ser tomados en serio, pero la forma en que Hayek considera el mercado como el lugar donde los valores pueden y deben realizarse es profundamente err\u00f3nea, ya que creo que los mercados acaban haciendo exactamente lo contrario. Limitan de manera bastante significativa nuestra capacidad para tomar decisiones reales sobre las cosas a las que damos valor en nuestra vida. El razonamiento de Hayek sugiere que las compras que hacemos reflejan verdaderamente el valor de las cosas, lo cual no es el caso de los precios. El precio del trabajo o el precio de la naturaleza no reflejan en absoluto su valor real.<\/p>\n\n\n\n

En el mercado, no estamos realmente en condiciones de decir: \u00abLo que valoro es un medio ambiente estable, y esa es mi prioridad\u00bb. Si en un mercado as\u00ed puedo comprar productos respetuosos con el medio ambiente, no tengo ning\u00fan control sobre la forma en que mis decisiones sobre esas compras individuales se canalizan y transmiten a trav\u00e9s de ese sistema mucho m\u00e1s amplio de toma de decisiones individualizadas, produciendo un resultado global que quiz\u00e1 nadie quer\u00eda, como el cambio clim\u00e1tico. No tenemos forma de traducir la decisi\u00f3n individual en un valor verdaderamente colectivo.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed, si el mercado es el medio para expresar nuestros valores, impone una limitaci\u00f3n real y bastante estricta a la libertad de poner en pr\u00e1ctica nuestros valores en el mundo.<\/p>\n\n\n\n

Para respaldar su argumento, desarrolla dos conceptos sartreanos: la serialidad <\/em>y la contrafinalidad<\/em>. No elegimos el significado de los precios, lo que son; nuestra supuesta libre elecci\u00f3n implica consecuencias que no deseamos. \u00bfC\u00f3mo permiten estos dos conceptos criticar los mercados? <\/h3>\n\n\n\n

Sartre presenta algunas similitudes interesantes con Hayek: \u00e9l tambi\u00e9n sostiene que deber\u00edamos ser libres de elegir nuestros valores y, por lo tanto, que nuestros valores son lo que creamos y no lo que se nos da de alguna manera. Sin embargo, su postura es diferente en otros aspectos.<\/p>\n\n\n\n

Sartre, con su concepto de serialidad<\/em>, describe una situaci\u00f3n en la que todo el mundo se encuentra en la misma posici\u00f3n con respecto a un objeto, un proceso o un fen\u00f3meno. Esta idea es muy \u00fatil para reflexionar sobre los l\u00edmites de nuestras elecciones conscientes y nuestras formas de evaluaci\u00f3n y valoraci\u00f3n, que en \u00faltima instancia nos impone la propia estructura del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n

El mercado es un ejemplo de serialidad: cada uno de nosotros es como todos los dem\u00e1s agentes del mercado y actuamos con una racionalidad de mercado similar, aunque las personas no siempre <\/em>act\u00faen de manera racional en el mercado. Actuamos seg\u00fan un modelo de comportamiento similar de una persona a otra, pero aislados unos de otros. Anticipamos lo que har\u00e1n los dem\u00e1s y, en particular, c\u00f3mo reaccionar\u00e1n ante los precios. <\/p>\n\n\n\n

Para Sartre, los precios funcionan casi como \u00f3rdenes: te dictan lo que debes hacer. No decides que el aire puro tiene mucho valor. Descubres lo que el mercado te dice sobre el valor del aire puro, para pagar o no pagar. Si ese aire no tiene ning\u00fan valor en el mercado, no puedes simplemente decir: \u00abBueno, para m\u00ed tiene mucho valor, as\u00ed que voy a pagar tal cantidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Debemos reconocer que los ecosistemas no est\u00e1n realmente al margen del capitalismo, ya que siguen siendo erosionados, transformados y destruidos, precisamente por su falta de valor. <\/p>Alyssa Battistoni<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

As\u00ed, los precios organizan la forma en que tomamos estas decisiones e interactuamos entre nosotros. Nuestro aislamiento \u2014la atomizaci\u00f3n de este mercado\u2014 acaba produciendo formas de comportamiento que est\u00e1n estructuradas por la relaci\u00f3n global y que a menudo generan resultados que nadie desea.<\/p>\n\n\n\n

El concepto de contrafinalidad<\/em> de Sartre tambi\u00e9n es una idea \u00fatil para reflexionar sobre lo que a menudo describimos como consecuencias no deseadas. La contrafinalidad describe la forma en que nuestras acciones, que realizamos con una intenci\u00f3n, se propagan luego por el mundo e interact\u00faan con las acciones de otras personas, pero tambi\u00e9n, de manera muy significativa, con el mundo material. Nuestras elecciones y decisiones como seres humanos, es decir, como agentes conscientes de sus elecciones, se mueven en un mundo f\u00edsico que no controlamos. Debido a este encuentro incontrolado, pueden materializarse de una manera que no anticipamos o que no elegimos activamente. Los resultados de nuestras decisiones pueden entonces volverse en nuestra contra de una manera que no hab\u00edamos previsto. <\/p>\n\n\n\n

A menudo nos referimos a esto como un principio general de consecuencias imprevistas, y es evidente que toda forma de organizaci\u00f3n social tiene consecuencias imprevistas. Pero debemos estar muy atentos a c\u00f3mo este marco de mercado, bajo la ley capitalista del valor, es la principal fuerza que canaliza nuestra acci\u00f3n y la de los dem\u00e1s, al igual que debemos estar atentos a c\u00f3mo esto dirige nuestra iniciativa en el mundo de una manera que luego remodela la naturaleza, nuestro propio planeta, de una forma que no hemos elegido. Esta reorientaci\u00f3n tiene a menudo consecuencias que contemplamos con horror, diciendo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo hemos podido hacer esto? No era nuestra intenci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Creo que los dos conceptos sartreanos de serialidad <\/em>y contrafinalidad <\/em>pueden ayudar a explicar el sentimiento de impotencia que la gente suele expresar ante un fen\u00f3meno como el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n

Tambi\u00e9n critica la idea de que la contaminaci\u00f3n es \u00fanicamente responsabilidad individual. Para usted, esta se deriva de su estatus en el proceso de producci\u00f3n, ya que es un subproducto que no tiene precio. Dicho esto, usted no suscribe la teor\u00eda del \u00abcosto social\u00bb de Ronald Coase, que aboga por atribuir derechos y precios a la contaminaci\u00f3n, para controlarla a trav\u00e9s del mercado. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> Entonces, \u00bfqu\u00e9 soluci\u00f3n propone para combatirla?<\/h3>\n\n\n\n

La contaminaci\u00f3n re\u00fane algunos de los conceptos que hemos discutido. Por un lado, se trata de una forma de materia excedente generada durante el proceso de producci\u00f3n que no est\u00e1 realmente bajo el control del capital, uno de los conceptos a los que se aplica el concepto de suprasunci\u00f3n. La contaminaci\u00f3n no es un producto intencionado: se genera como un subproducto del objetivo real, que es producir mercanc\u00edas para crear valor. Al producir estos bienes f\u00edsicos, tambi\u00e9n se produce todo ese excedente que nadie quiere y que a menudo es muy da\u00f1ino.<\/p>\n\n\n\n

Este problema ha sido se\u00f1alado en repetidas ocasiones por los economistas. Es objeto de un largo debate en esta disciplina, especialmente en la econom\u00eda ambiental: \u00bfc\u00f3mo considerar estas externalidades o costos sociales que no tienen precio pero que tienen efectos negativos?<\/p>\n\n\n\n

Coase es especialmente interesante porque pone el dedo en la llaga de ciertos aspectos de la contaminaci\u00f3n. Para \u00e9l, se trata de una relaci\u00f3n rec\u00edproca entre el productor de la materia en cuesti\u00f3n (el humo, por ejemplo) y las personas afectadas por ella. El humo solo es un problema porque otras personas viven cerca de la f\u00e1brica que lo produce. Si no vivieran all\u00ed, no habr\u00eda ning\u00fan problema. Esta observaci\u00f3n puede parecer muy c\u00ednica, y lo es, porque equivale a decir: \u00abSi no te gusta el humo, \u00bfpor qu\u00e9 vives all\u00ed? T\u00fa has elegido vivir all\u00ed. Es tu problema\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, si interpretamos esta relaci\u00f3n rec\u00edproca de una manera ligeramente diferente, podemos considerarla como una relaci\u00f3n rec\u00edproca estructurada por la dominaci\u00f3n de clase, en la que el propietario de la f\u00e1brica se encuentra en una posici\u00f3n diferente a la de las personas que viven cerca y los trabajadores que acuden a la f\u00e1brica. De hecho, existe una relaci\u00f3n de poder a la que Coase no presta atenci\u00f3n. Como marxista, quiero destacar este aspecto y afirmar que se trata de una relaci\u00f3n de clase.<\/p>\n\n\n\n

Se puede establecer una comparaci\u00f3n con la relaci\u00f3n contractual \u2014salario a cambio de trabajo\u2014 de la que habl\u00e1bamos: ambas relaciones se dan en el marco de relaciones de poder, una situaci\u00f3n de poder asim\u00e9trico con el capital. Pero la diferencia es que las personas no venden su fuerza de trabajo, o en este caso su fuerza pulmonar: simplemente viven en un lugar y, cuando se instala la f\u00e1brica, se ven obligadas a aceptarla por defecto.<\/p>\n\n\n\n

Coase tambi\u00e9n tiene raz\u00f3n cuando dice que el derecho a contaminar es un factor de producci\u00f3n: la producci\u00f3n genera inevitablemente elementos desagradables de una forma u otra, quiz\u00e1 no inevitablemente, pero en la mayor\u00eda de los casos, ya sea un exceso de materia, ruido o luz. La pregunta es, entonces: \u00bfqui\u00e9n decide producir estos efectos? Yo dir\u00eda que, por lo general, es el capitalista. A continuaci\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n soporta la carga y en qu\u00e9 condiciones? La carga se impone a menudo a las personas m\u00e1s o menos contra su voluntad, ya que, en esencia, no tienen forma de resistirse o negarse.<\/p>\n\n\n\n

La naturaleza ya es <\/em>inestimable en el capitalismo, en el sentido de que este la trata por defecto como un regalo gratuito, cuyo precio es nulo.<\/p>Alyssa Battistoni<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Este reparto desigual e impuesto tambi\u00e9n ha sido denunciado de otra forma: numerosos trabajos del marxismo feminista, como los de Silvia Federici, <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> han criticado el trabajo dom\u00e9stico no remunerado para reclamar un salario. \u00bfQu\u00e9 lugar ocupa este trabajo en el proceso m\u00e1s amplio del capitalismo?<\/h3>\n\n\n\n

La categor\u00eda de trabajo es interna al capitalismo, no puede existir fuera de \u00e9l. Es interesante reflexionar sobre las formas de trabajo que a menudo no se ajustan al modelo del trabajo industrial, que suelen ser no remuneradas o realizadas de forma inusual, o de una manera que no se parece al trabajo capitalista.<\/p>\n\n\n\n

Muchas obras feministas marxistas, que me han ense\u00f1ado mucho y que son muy valiosas, han tratado de responder a la cuesti\u00f3n: \u00bfcu\u00e1l es la condici\u00f3n de la mujer en el capitalismo? Sin embargo, la cuesti\u00f3n femenina, al tratar de explicar las relaciones entre los sexos en t\u00e9rminos de formas de trabajo, ha limitado nuestra capacidad para reflexionar sobre c\u00f3mo podr\u00eda cambiar la relaci\u00f3n entre el g\u00e9nero y el trabajo. La ha congelado en exceso. Muchos debates sobre la cuesti\u00f3n de las tareas dom\u00e9sticas, y en particular sobre las amas de casa y el trabajo dom\u00e9stico, han tenido lugar en un momento hist\u00f3rico concreto y, por lo tanto, bastante contingente. Las obras feministas marxistas se basan en este an\u00e1lisis hist\u00f3ricamente espec\u00edfico \u2014seg\u00fan el cual un determinado tipo de personas realiza un determinado tipo de trabajo\u2014 para formular un argumento m\u00e1s general sobre el trabajo reproductivo.<\/p>\n\n\n\n

Hay muchas cosas en las que podr\u00edamos reflexionar para incluir el g\u00e9nero y el capitalismo en una perspectiva m\u00e1s amplia. Lo que intento comprender es: \u00bfpor qu\u00e9 lo que llamamos trabajo reproductivo est\u00e1 constantemente mal remunerado o se realiza de forma inusual o m\u00e1s informal, como muchas otras formas de trabajo? Creo que el trabajo reproductivo est\u00e1 m\u00e1s cerca de otras formas de trabajo de lo que a veces se sugiere, pero hay elementos que lo hacen distintivo, que no tienen que ver con sus cualidades intr\u00ednsecas, sino m\u00e1s bien con la forma en que se lleva a cabo este trabajo de reproducci\u00f3n de la vida humana. Cuando examinamos estos procesos de trabajo de manera m\u00e1s concreta, encontramos de hecho muchos puntos en com\u00fan con los sectores basados en procesos naturales que mencionaba anteriormente. En estos sectores, al igual que en el trabajo reproductivo, existen formas de resistencia f\u00edsica y obstruccionismo que dificultan la mecanizaci\u00f3n, la industrializaci\u00f3n y la eficiencia y productividad del proceso de trabajo.<\/p>\n\n\n\n

Creo que esto es muy importante para comprender c\u00f3mo y por qu\u00e9 el capital absorbe y organiza estos procesos de trabajo o los abandona, dej\u00e1ndolos en manos de otros, por ejemplo, de una familia. Una vez que comprendemos por qu\u00e9 estos tipos de trabajo suelen ser no remunerados o mal remunerados, podemos preguntarnos qui\u00e9n acaba realizando este trabajo y por qu\u00e9. Ah\u00ed es donde podemos reintroducir el an\u00e1lisis de g\u00e9nero, junto con otros elementos del an\u00e1lisis de clase y raza. <\/p>\n\n\n\n

B\u00e1sicamente, debemos centrar nuestra cr\u00edtica \u2014en este caso, nuestra cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica del trabajo reproductivo\u2014 en la organizaci\u00f3n del proceso de trabajo por parte del capital. Entonces, es mucho m\u00e1s \u00fatil comprender la especificidad del trabajo reproductivo dentro del capitalismo que simplemente decir que el trabajo reproductivo es una categor\u00eda estable y que es lo que hacen las mujeres, que es lo que muchos debates han dicho hasta ahora.<\/p>\n\n\n\n

En su libro, usted refuta el poder del capitalismo para \u00abcrear\u00bb la familia o el g\u00e9nero para sus propios fines; as\u00ed, puede sostener que el estatus del trabajo reproductivo en el capitalismo no se debe a su <\/em>naturaleza, sino a la forma en que el capitalismo trata las actividades relacionadas con la naturaleza<\/em>. \u00bfPuede explicar esta diferencia?<\/h3>\n\n\n\n

Critico el papel que desempe\u00f1a la ideolog\u00eda en muchos debates feministas marxistas centrados en la idea de la naturalizaci\u00f3n de las mujeres. Seg\u00fan esos debates, hay algo en nuestra percepci\u00f3n de las mujeres y el g\u00e9nero que las clasifica como parte de la naturaleza; por eso su trabajo reproductivo se trata como un regalo gratuito en lugar de como un trabajo real.<\/p>\n\n\n\n

Creo que este enfoque atribuye demasiado poder a las ideas, en comparaci\u00f3n con un enfoque marxista o materialista. Las mujeres son valoradas, son naturalizadas y, por lo tanto, su trabajo se considera barato, pero otros tipos de trabajo no se mistifican de esta manera. La pregunta es, entonces: \u00bfpor qu\u00e9 el capital ha elegido este \u00e1mbito, y no otro, para convertirlo en un \u00e1mbito de mistificaci\u00f3n ideol\u00f3gica? \u00bfPor qu\u00e9 no nos mistifica a todos, todo el tiempo?<\/p>\n\n\n\n

Tendr\u00edamos que tener una concepci\u00f3n mucho m\u00e1s fuerte de la ideolog\u00eda en su conjunto como motor de los mecanismos del capitalismo, o bien reconocer que la ideolog\u00eda, aunque forma parte del capitalismo, no es su motor. No quiero rechazar por completo el mundo de la ideolog\u00eda, las ideas, las visiones del mundo, y no tengo una teor\u00eda completa sobre c\u00f3mo encajan las ideas en este proceso y en qu\u00e9 momento intervienen. Simplemente creo que, en muchos relatos, se ha sobrevalorado el papel de las ideas en comparaci\u00f3n con otros factores m\u00e1s importantes.<\/p>\n\n\n\n

Seg\u00fan usted, criticar el dominio del capitalismo sobre la naturaleza es un error, ya que tal cr\u00edtica significar\u00eda que los seres no humanos no formaban ya parte del capitalismo. \u00bfPor qu\u00e9 se ha producido ya esta integraci\u00f3n?<\/h3>\n\n\n\n

Existe toda una corriente de pensamiento sobre los tipos de naturaleza que a\u00fan no se han integrado en la producci\u00f3n capitalista, que no se han mercantilizado, principalmente los ecosistemas y las grandes extensiones silvestres o no cultivadas.<\/p>\n\n\n\n

La pregunta entonces es: \u00bfqu\u00e9 hacemos con ellos? \u00bfC\u00f3mo los consideramos? Este problema de valor \u2014el hecho de que producen valores de uso infravalorados\u2014 se reconoce desde hace mucho tiempo; se puede debatir, por ejemplo, en las p\u00e1ginas del Financial Times<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Desde esta perspectiva, el problema es que la naturaleza no tiene precio: existe una brecha entre su utilidad y su valor de intercambio. Por lo tanto, una respuesta ha sido: \u00abSimplemente le pondremos un precio a la naturaleza\u00bb. Basta con determinar lo que deber\u00eda valer y asignarle un precio. Diversos proyectos han intentado hacerlo, pero la mayor\u00eda han fracasado.<\/p>\n\n\n\n

Debemos centrar nuestra cr\u00edtica en la organizaci\u00f3n del proceso de trabajo por parte del capital. <\/p>Alyssa Battistoni<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

La cr\u00edtica a este enfoque ha sido generalmente una cr\u00edtica moral que afirma que el valor de la naturaleza supera su precio. Es una postura con la que me siento identificada, pero tambi\u00e9n es una postura incoherente, ya que es evidente que transformamos muchos tipos de naturaleza en mercanc\u00edas que acaban entrando en la producci\u00f3n capitalista: materias primas, diferentes tipos de recursos. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 algunos tipos de naturaleza escapan al \u00e1mbito del precio y la econom\u00eda, mientras que es aceptable utilizar otros tipos?<\/p>\n\n\n\n

Podemos construir una cr\u00edtica mucho m\u00e1s fuerte del capitalismo en su conjunto si no empezamos por aceptar esta distinci\u00f3n entre dos tipos de naturaleza, una cuyo precio puede fijarse \u2014un \u00e1rbol en una plantaci\u00f3n forestal, por ejemplo\u2014 y otra cuyo precio no puede fijarse \u2014un \u00e1rbol sagrado en una selva tropical\u2014. Esto es lo primero que quiero cuestionar.<\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s, tambi\u00e9n dir\u00eda que la naturaleza ya es <\/em>inestimable en el capitalismo, en el sentido de que este la trata por defecto como un regalo gratuito, cuyo precio es cero. Debemos cuestionar esto y no conformarnos con intentar resolver el problema asignando un valor monetario a la naturaleza, sino preguntarnos: \u00bfpor qu\u00e9 algunos aspectos concretos de la naturaleza siguen siendo inestimables? \u00bfPor qu\u00e9 el capitalismo no los integra en su \u00f3rbita? Una vez m\u00e1s, una vez que hayamos hecho esto, podremos adoptar una perspectiva m\u00e1s pol\u00edtica y econ\u00f3mica, en lugar de limitarnos a una cr\u00edtica moral.<\/p>\n\n\n\n

Si la naturaleza puede representarse en las relaciones de mercado y las relaciones sociales capitalistas, donde se posee en forma de propiedad, donde alguien percibe un alquiler por ella \u2014esa es una forma de representar a la naturaleza en el capitalismo\u2014, \u00bfpor qu\u00e9 hay tantos elementos de la naturaleza que no se representan as\u00ed? Podemos reflexionar tanto sobre los l\u00edmites de las formas de propiedad como sobre las razones por las que los ecosistemas simplemente no son susceptibles de generar valor, e identificar esto como la fuente de su abandono por parte del capitalismo.<\/p>\n\n\n\n

En \u00faltima instancia, tambi\u00e9n debemos reconocer que no se encuentran realmente fuera del capitalismo, ya que siguen siendo erosionados, transformados y destruidos, precisamente por su falta de valor. No se encuentran en absoluto fuera del capitalismo, simplemente son transformados por el capital de una manera diferente.<\/p>\n\n\n\n

Usted define los ecosistemas no como capital natural, sino como infraestructuras que son \u00abbienes comunes\u00bb<\/a>. Esto remite a la teor\u00eda de los bienes p\u00fablicos en econom\u00eda, pero mientras que los bienes p\u00fablicos no se pueden agotar, estos bienes comunes s\u00ed. Entonces, \u00bfcu\u00e1l es el papel del Estado en relaci\u00f3n con estos bienes?<\/h3>\n\n\n\n

El argumento del bien p\u00fablico es un argumento que se opone a la econom\u00eda dominante y que puede indicarnos d\u00f3nde se encuentran algunos de los problemas. El concepto de bien p\u00fablico describe cosas que son muy dif\u00edciles de impedir que otras personas utilicen: el oc\u00e9ano y la atm\u00f3sfera son ejemplos cl\u00e1sicos. No se pueden poseer en el sentido de que no se puede impedir que otros las utilicen. Sin embargo, esta exclusi\u00f3n es esencial para la propiedad.<\/p>\n\n\n\n

Por lo tanto, estos bienes tienen un estatus extra\u00f1o en un mundo en el que el valor que se obtiene de la naturaleza pasa por su posesi\u00f3n. Esto coloca a esas entidades en una posici\u00f3n de abdicaci\u00f3n, en la que el capital, si no hay forma de hacerlas productivas y generadoras de valor, renuncia a toda responsabilidad hacia ellas.<\/p>\n\n\n\n

El capital cultiva muchas formas de naturaleza, que han llegado a dominar nuestro planeta, como el ganado y los cereales cultivados. Los tipos de naturaleza que han resultado relativamente f\u00e1ciles de integrar en los procesos de producci\u00f3n de valor se han convertido en la mayor parte de lo que existe en nuestro mundo. Pero la mayor\u00eda de las especies y formas de vida existentes son simplemente ignoradas por el capital, que no les encuentra ninguna utilidad. Simplemente est\u00e1n ah\u00ed, y en su mayor\u00eda se ven erosionadas y destruidas por negligencia: por eso se consideran \u00abbienes comunes\u00bb, porque pueden <\/em>ser erosionadas.<\/p>\n\n\n\n

El Estado es la respuesta cl\u00e1sica al problema de los bienes p\u00fablicos. Si el capital o el mercado no proporcionan algo, el otro actor importante capaz de actuar a tal escala es el Estado. En el caso de estos bienes comunes, se han realizado numerosos esfuerzos para desarrollar mecanismos de mercado que permitan su apropiaci\u00f3n, valoraci\u00f3n e intercambio. Sin embargo, si realmente se desea protegerlos, la mejor soluci\u00f3n ser\u00eda simplemente socializarlos, tratarlos como un verdadero bien p\u00fablico controlado por la comunidad. Quiz\u00e1s \u00abcontrolado\u00bb no sea la palabra adecuada, podr\u00edamos decir que es propiedad colectiva y est\u00e1 gestionado colectivamente.<\/p>\n\n\n\n

Creo que socializar la naturaleza nos obligar\u00eda a plantearnos preguntas importantes: \u00bfutilizas este humedal como h\u00e1bitat y para la filtraci\u00f3n del agua, o lo conviertes en viviendas para el turismo de lujo? Una vez que se empieza a considerar como un espacio pol\u00edtico de toma de decisiones, se trata de un espacio colectivo de control y toma de decisiones. Empieza a surgir un enfoque de este tipo, que cuestiona el poder de decisi\u00f3n del capital. La cuesti\u00f3n de si se puede esperar que los Estados rindan cuentas a la sociedad es otra cosa. Pero al menos es un \u00e1mbito de actuaci\u00f3n potencial para el Estado.<\/p>\n\n\n\n

La regla del mercado es lo que Niko Kolodny denomina una \u00abregla por persona\u00bb. Nadie en particular es responsable: todos tomamos nuestras propias decisiones individuales, que se agregan en el mercado. <\/p>Alyssa Battistoni<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Por lo tanto, usted aboga por una \u00abcreaci\u00f3n consciente del planeta\u00bb. \u00bfQu\u00e9 significa esto y en qu\u00e9 se diferencia de una perspectiva de geoingenier\u00eda<\/strong> ?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

Colectivamente, modelamos nuestro planeta cada d\u00eda, en cada momento, de una manera que no depende de nuestra decisi\u00f3n, a trav\u00e9s de nuestras acciones filtradas por el mercado. Pero otra forma de crear el planeta en el capitalismo pasa por el control de las inversiones: las decisiones las toma un grupo muy reducido de personas que tambi\u00e9n controlan los medios de producci\u00f3n y que, por lo tanto, orientan la mayor\u00eda de las decisiones relativas a la estructura fundamental de nuestro mundo de una manera que no deja voz ni voto a la mayor\u00eda de nosotros. Los propios capitalistas se ven impulsados por el valor, por la competencia con otros capitalistas. Existe una fuerza compulsiva que remodela nuestro planeta y a la que todos estamos sometidos de una forma u otra.<\/p>\n\n\n\n

Por lo tanto, creo que es absolutamente necesario poner fin a la transformaci\u00f3n capitalista del planeta. Pero, en cualquier caso, tendremos que tomar muchas decisiones sobre c\u00f3mo seguir viviendo en este planeta. No podemos simplemente volver a un estado natural. Tendremos que vivir en este mundo transformado. Tendremos que decidir: \u00bfqu\u00e9 ecosistemas queremos preservar tal y como est\u00e1n? \u00bfCu\u00e1les deben utilizarse para producir lo que la gente necesita para vivir? Hay mucha gente en el planeta que necesita muchas cosas para vivir: esto implicar\u00e1 inevitablemente la transformaci\u00f3n de la naturaleza, en particular mediante formas de producci\u00f3n en masa y transformaci\u00f3n a gran escala. Tendremos que tomar decisiones sobre todas estas cuestiones.<\/p>\n\n\n\n

Lo que yo llamo la \u00abcreaci\u00f3n consciente del planeta\u00bb es una forma de crearlo teniendo en cuenta los objetivos que queremos alcanzar para nuestra vida en com\u00fan. Tambi\u00e9n es una forma de reconocer que nuestra vida en com\u00fan como seres sociales implica inevitablemente tomar decisiones sobre c\u00f3mo organizamos la naturaleza. Es tambi\u00e9n gracias a esta conciencia que reconocemos los l\u00edmites de nuestro control y nuestra capacidad para rehacer el mundo, y que tomamos conciencia de ello, algo que no ocurre con las perspectivas de la geoingenier\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

Decidir recurrir a la geoingenier\u00eda solar ser\u00eda, por ejemplo, una forma de creaci\u00f3n inconsciente del planeta: no tenemos ni idea de lo que pasar\u00eda si lo hici\u00e9ramos. Es una forma de no reconocer los l\u00edmites de nuestra capacidad para controlar las consecuencias de nuestras acciones. Rechazar la geoingenier\u00eda no significa que tampoco tengamos que tomar decisiones sobre, por ejemplo, la restauraci\u00f3n de un bosque, que tambi\u00e9n es una forma de creaci\u00f3n del planeta.<\/p>\n\n\n\n

En su ep\u00edlogo, usted contempla una sociedad poscapitalista, y se plantea la cuesti\u00f3n del lugar que ocupan los mercados en una sociedad de este tipo. En su libro Cannibal Capitalism<\/em>, Nancy Fraser defiende la idea de que podemos conservar los mercados para los \u00abniveles intermedios\u00bb: ni para las decisiones relativas a la sociedad en su conjunto o a la forma en que se configura el mundo, ni para las necesidades b\u00e1sicas, sino para muchos otros bienes y decisiones entre estos dos niveles. \u00bfConsidera usted los mercados como un medio para organizar y distribuir bienes y decisiones?<\/h3>\n\n\n\n

No tengo una teor\u00eda completamente desarrollada sobre el papel de los mercados en una sociedad poscapitalista. Creo que probablemente tienen un papel limitado que desempe\u00f1ar, que no tiene que ver con la toma de decisiones sociales importantes o el acceso a las necesidades b\u00e1sicas. Los mercados pueden ser herramientas para obtener informaci\u00f3n y organizar y distribuir bienes, en lugar de lo que son actualmente, es decir, una herramienta importante para la toma de decisiones y un motor de actividad.<\/p>\n\n\n\n

Probablemente estoy de acuerdo con gran parte de lo que dice Nancy Fraser. Dicho esto, creo que las externalidades y el capital natural son inevitablemente muy dif\u00edciles de integrar en los mercados. En un mundo en el que intentamos reflexionar seriamente sobre lo que los mercados pueden y no pueden hacer, es importante pensar en c\u00f3mo evaluar e integrar ciertas cosas que nunca se integrar\u00e1n de la misma manera que otros tipos de bienes.<\/p>\n\n\n\n

Como usted dice, la socializaci\u00f3n de la naturaleza por parte del Estado tambi\u00e9n tendr\u00eda implicaciones considerables para el capital. Pero, \u00bfc\u00f3mo puede el Estado, que est\u00e1 limitado por su dependencia del capital \u2014como se puede ver en Chile, por ejemplo, en la relaci\u00f3n del Estado con las grandes empresas mineras\u2014, encontrar la manera de socializar un conjunto de recursos?<\/h3>\n\n\n\n

Actualmente estoy trabajando en la cuesti\u00f3n del Estado y sus relaciones con el clima y el capitalismo. Es una gran pregunta que realmente no respondo en mi libro. \u00bfQu\u00e9 es el Estado en una sociedad capitalista? \u00bfQu\u00e9 hace? \u00bfQu\u00e9 podemos esperar de \u00e9l? \u00bfQu\u00e9 podemos esperar de \u00e9l?<\/p>\n\n\n\n

Creo que, aunque los Estados suelen estar orientados a reproducir las condiciones de acumulaci\u00f3n y facilitar el capital, tienen incentivos para actuar en este sentido y pueden lograr lo que el capital no puede, a veces es posible que vayan en una direcci\u00f3n diferente.<\/p>\n\n\n\n

El Estado tiende a apoyar las condiciones de acumulaci\u00f3n. Necesita ingresos y crear empleos para asegurar su legitimidad. Hay todo tipo de cosas que los Estados deben hacer que est\u00e1n alineadas con los objetivos del capital. Pero tambi\u00e9n hay \u00e1reas en las que estos objetivos son m\u00e1s ambiguos.<\/p>\n\n\n\n

El Estado no est\u00e1 orientado a la producci\u00f3n de valor de la misma manera que el capital; no es una gran esperanza, pero es la que tenemos. Al menos es un punto de partida para librar ciertas batallas y, con suerte, ampliar la brecha entre el capital y el Estado, al tiempo que se acent\u00faa la tensi\u00f3n entre ambos.<\/p>\n\n\n\n

La naturaleza siempre ha formado parte de nuestra pol\u00edtica. Dicho esto, la teor\u00eda pol\u00edtica ha tendido a menudo a abstraerse de estas condiciones materiales. <\/p>Alyssa Battistoni<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Usted termina su libro exponiendo su concepci\u00f3n de la libertad: un equilibrio que hay que buscar constantemente entre las limitaciones del mundo material y nuestra capacidad de actuar como seres humanos. \u00bfQu\u00e9 tensiones surgen entre estos dos t\u00e9rminos?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

En el cap\u00edtulo final, quiero mostrarme cr\u00edtica pero ben\u00e9vola con ciertas tendencias existentes en el pensamiento marxista. Sigo encontrando muy poderosa gran parte de la idea marxista cl\u00e1sica de la libertad, que hace hincapi\u00e9 en la reducci\u00f3n del trabajo y ciertas formas de abundancia material. Pero esta idea ha evolucionado, en algunas versiones, hacia la idea de que la libertad solo es posible una vez que se ha vencido por completo la necesidad. A veces, la gente acaba confundiendo la necesidad con el dominio de la naturaleza en s\u00ed misma, y sugiere que solo cuando se ha superado, vencido esta necesidad, se puede ser libre.<\/p>\n\n\n\n

Si reconocemos que vivimos en un mundo sujeto a limitaciones ecol\u00f3gicas en el que probablemente no sea posible superar la necesidad, y que somos inevitablemente criaturas necesitadas, que nos necesitaremos unos a otros y al mundo no humano, esta visi\u00f3n es profundamente pesimista. En este mundo limitado, los medios para superar la necesidad se vuelven cada vez m\u00e1s absurdos, cada vez m\u00e1s fantasiosos, y se preconiza, por ejemplo, lo siguiente: \u00abDebemos explotar los asteroides para que los habitantes de la Tierra sean libres\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

La postura que defiende que la libertad es puramente social, por el contrario, suele descuidar las condiciones materiales de la libertad y sostiene que la libertad solo se refiere a las relaciones entre los seres humanos.<\/p>\n\n\n\n

Lo que me gusta de la \u00ablibertad ambigua\u00bb de Simone de Beauvoir es que intenta mantener esta conciencia del ser: somos criaturas encarnadas, pero tambi\u00e9n somos seres conscientes. Somos a la vez esp\u00edritu y cuerpo. Ninguno prevalece sobre el otro. Debemos considerarnos tanto entidades f\u00edsicas y encarnadas como seres que intentan vivir su vida de una manera que, en su opini\u00f3n, refleja lo que es importante para ellos, sus valores, de una manera que no se limita a enunciar un conjunto de principios \u00e9ticos, sino que consiste en ponerlos en pr\u00e1ctica en el mundo material.<\/p>\n\n\n\n

Esto me ha ayudado mucho a reflexionar sobre c\u00f3mo conciliar nuestra naturaleza necesariamente encarnada y nuestra capacidad para tomar decisiones sobre c\u00f3mo interactuamos unos con otros, al tiempo que estructuramos estas relaciones de forma m\u00e1s o menos libre. El mundo material siempre estar\u00e1 ah\u00ed, pero tambi\u00e9n se entiende siempre a trav\u00e9s del prisma de los significados sociales, culturales y humanos.<\/p>\n\n\n\n

Siempre debemos tratar de mantener el equilibrio entre lo natural y lo social, al tiempo que aceptamos que existe una parte de ambig\u00fcedad. Tambi\u00e9n se trata de aceptar el car\u00e1cter infinito de estas decisiones y el hecho de que la libertad es un proceso continuo y no un objetivo que alcanzar. Este proceso continuo consiste en determinar c\u00f3mo convivir en el mundo y hacerlo en circunstancias cambiantes, de una manera que no podemos prever ni controlar.<\/p>\n\n\n\n

La lucha por alcanzar y poner en pr\u00e1ctica la libertad nunca terminar\u00e1. Y eso, para m\u00ed, es a la vez estimulante y alentador para reflexionar sobre c\u00f3mo vamos a avanzar en un planeta cada vez m\u00e1s aterrador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

El capitalismo no est\u00e1 contra la naturaleza: la ha integrado en su sistema. \u00bfC\u00f3mo burlar esta artima\u00f1a en la era del Antropoceno?<\/p>\n

En un amplio estudio te\u00f3rico publicado por Princeton University Press, Alyssa Battistoni explora el concepto de \u00abregalo gratuito\u00bb para ayudarnos a replantear los bienes comunes y protegerlos mejor de las fuerzas del mercado.<\/p>\n

Nos reunimos con ella.<\/p>\n","protected":false},"author":17959,"featured_media":89819,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-reviews.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"geo":[198],"class_list":["post-89842","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-energia-y-medio-ambiente","staff-clement-fontanarava","geo-mundo"],"acf":[],"yoast_head":"\nC\u00f3mo el capitalismo moldea la naturaleza, una conversaci\u00f3n con Alyssa Battistoni - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/02\/06\/como-el-capitalismo-moldea-la-naturaleza-una-conversacion-con-alyssa-battistoni\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"C\u00f3mo el capitalismo moldea la naturaleza, una conversaci\u00f3n con Alyssa Battistoni - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El capitalismo no est\u00e1 contra la naturaleza: la ha integrado en su sistema. \u00bfC\u00f3mo burlar esta artima\u00f1a en la era del Antropoceno? 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