{"id":87967,"date":"2026-01-15T10:50:10","date_gmt":"2026-01-15T09:50:10","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=87967"},"modified":"2026-01-15T10:51:56","modified_gmt":"2026-01-15T09:51:56","slug":"confidencial-el-plan-de-donald-trump-para-anexionar-groenlandia-en-tres-dias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2026\/01\/15\/confidencial-el-plan-de-donald-trump-para-anexionar-groenlandia-en-tres-dias\/","title":{"rendered":"Confidencial: el plan de Donald Trump para anexionar Groenlandia en tres d\u00edas"},"content":{"rendered":"\n
Hace m\u00e1s de un a\u00f1o que escribimos, en el Grand Continent, que las amenazas de anexi\u00f3n de Groenlandia deben tomarse en serio:\u00a0<\/em>decenas de art\u00edculos, an\u00e1lisis y mapas para comprender sus planes<\/em><\/a>. Si cree que este trabajo es \u00fatil y desea apoyar a una redacci\u00f3n independiente, que s\u00f3lo se desarrolla gracias a sus lectoras y lectores,\u00a0<\/em>descubra nuestras ofertas para suscribirse a la revista<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n Este texto no es un reportaje, ni una investigaci\u00f3n, ni un documento oficial. Es un escenario ficticio, redactado a partir de mecanismos muy reales: la asimetr\u00eda de poder, la vasallizaci\u00f3n feliz, la captura del relato y el hecho consumado. Cuenta c\u00f3mo, en tres d\u00edas, Groenlandia podr\u00eda dejar de ser un territorio aut\u00f3nomo, sin declaraci\u00f3n de guerra, sin votaci\u00f3n, sin tratado.<\/p>\n\n\n\n Un cambio espectacular, posible menos por la fuerza que por el cansancio de las \u00e9lites europeas, la progresiva desaparici\u00f3n de las instituciones estadounidenses, la alineaci\u00f3n cl\u00e1nica de ciertos intereses y la fuerza del espect\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n Nada de lo que sigue se presenta como inevitable. Pero todo lo que se describe ya existe en forma de fragmentos. A pesar del discurso de derrota que ahora se nos impone, todav\u00eda depende de nosotros que esta ficci\u00f3n siga si\u00e9ndolo.<\/p>\n\n\n\n Son cinco. Una periodista, cuatro t\u00e9cnicos, dos comunicadores y un factotum<\/em>. Trabajan para Fox News. Su vuelo acaba de salir de Copenhague. Destino: Nuuk, capital de Groenlandia.<\/p>\n\n\n\n En Washington, el tono ha cambiado. No de forma brusca, sino de manera insistente, casi obsesiva. El presidente estadounidense repite<\/a> ahora el mismo mensaje: la anexi\u00f3n de Groenlandia es una cuesti\u00f3n de vital importancia<\/a>. Si Estados Unidos no toma el control de la isla m\u00e1s grande del mundo, Rusia \u2014o peor a\u00fan, China\u2014 acabar\u00e1 haci\u00e9ndolo. La OTAN, explica, no puede permanecer pasiva. Debe convertirse en el motor de esta operaci\u00f3n hist\u00f3rica. Hay que salvar a Occidente, afirma.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, nada parece ir en esa direcci\u00f3n. En Groenlandia, el partido proestadounidense ha perdido claramente las elecciones y retrocede en las encuestas. Una amplia mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n \u2014cerca del 85 %\u2014 rechaza cualquier idea de anexi\u00f3n estadounidense. El primer ministro groenland\u00e9s incluso acaba de declarar p\u00fablicamente que siempre preferir\u00e1 la Uni\u00f3n Europea a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n En Estados Unidos, el entusiasmo tambi\u00e9n es limitado. La opini\u00f3n p\u00fablica estadounidense se muestra esc\u00e9ptica ante este aventurerismo hemisf\u00e9rico. Incluso en la base MAGA, las encuestas son malas, sobre todo cuando se plantea una opci\u00f3n militar. En el Senado, algo poco habitual, una decena de republicanos<\/a> comienzan a rebelarse abiertamente.<\/p>\n\n\n\n Y, sin embargo, algo ha cambiado. Este gran espacio blanco, vac\u00edo, a\u00fan m\u00e1s inmenso en los mapas de Mercator, fascina. Es una p\u00e1gina en blanco, una historia que a\u00fan est\u00e1 por escribir y contar.<\/p>\n\n\n\n La direcci\u00f3n de Fox News lo ha entendido. Ser la primera cadena estadounidense instalada en Nuuk, capaz de retransmitir en directo en cualquier momento, de explicar<\/em> Groenlandia a los estadounidenses, supone tomar una ventaja decisiva en la batalla de la narrativa. Y en este tipo de carrera por la imaginaci\u00f3n, quien empieza ya tiene una ventaja decisiva.<\/p>\n\n\n\n Por eso est\u00e1n en este avi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n La reportera se ha dado cuenta de algo: unos pasajeros de aspecto asi\u00e1tico han llamado su atenci\u00f3n. Dos grupos distintos. Una pareja atl\u00e9tica en clase ejecutiva, otros tres \u2014dos mujeres y un hombre\u2014 en clase econ\u00f3mica. No se hablan entre s\u00ed y no parecen sorprendidos de encontrarse juntos en ese vuelo. Es un poco extra\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n Se aburre un poco, as\u00ed que decide sacar su tel\u00e9fono y tomar algunas fotos al vuelo mientras va al ba\u00f1o justo antes de comenzar el descenso.<\/p>\n\n\n\n Gracias al wifi a bordo, las env\u00eda a trav\u00e9s de Telegram a un contacto en Langley, en la sede de la CIA. Mensaje adjunto, aparentemente trivial: \u00ab\u00bfYa ha comenzado la toma de la isla? \ud83e\udee3\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Cuando aterriza en Nuuk, la respuesta la deja at\u00f3nita.<\/p>\n\n\n\n En Langley, las verificaciones fueron inmediatas y r\u00e1pidas. Los cinco pasajeros embarcaron con nombres falsos. Oficialmente: una pareja de ge\u00f3logos singapurenses y tres representantes de fabricantes chinos de autom\u00f3viles el\u00e9ctricos de origen surcoreano. En realidad, seg\u00fan los servicios estadounidenses, estos cinco ciudadanos chinos hab\u00edan recibido formaci\u00f3n secreta del Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n. Pertenecen a una red bajo vigilancia, cuya especialidad es la contrainsurgencia y las operaciones de influencia.<\/p>\n\n\n\n La periodista siente que el suelo se le escapa bajo los pies. \u00bfTiene una primicia mundial?<\/p>\n\n\n\n Pregunta inmediatamente si puede convertirlo en su primer tema y, sobre todo, si puede citar su fuente.<\/p>\n\n\n\n La respuesta llega al cabo de unos instantes.<\/p>\n\n\n\n Un solo emoji.<\/p>\n\n\n\n \ud83d\udc40<\/p>\n\n\n\n Fox News ha impuesto la agenda medi\u00e1tica mundial. Todos los titulares recogen la informaci\u00f3n, la matizan, la comentan, la critican, pero ninguno puede ignorarla.<\/p>\n\n\n\n La historia se consolida.<\/p>\n\n\n\n Se resume en una sola pregunta, repetida hasta la saciedad, y da igual la respuesta: \u00bfest\u00e1 China preparando una insurrecci\u00f3n en Groenlandia?<\/p>\n\n\n\n Por la ma\u00f1ana, algunas cuentas de X difunden nuevas im\u00e1genes de sat\u00e9lite. En ellas se distinguen seis barcos chinos realizando maniobras a unos cien kil\u00f3metros de la costa groenlandesa. Las trayectorias, se explica, no parecen habituales.<\/p>\n\n\n\n Fox News las retransmite y sugiere, con una cautela cuidadosamente dosificada, que podr\u00edan albergar intenciones hostiles.<\/p>\n\n\n\n Sobre el terreno, la periodista entrevista a j\u00f3venes groenlandeses meticulosamente seleccionados: \u00bfles preocupan estas maniobras militares? \u00bfQui\u00e9n puede protegerlos realmente?<\/p>\n\n\n\n Por la noche, el secretario de Guerra, un antiguo habitual de los plat\u00f3s de Fox News, es invitado en directo para tranquilizar a la opini\u00f3n p\u00fablica estadounidense.<\/p>\n\n\n\n Algo muy poco habitual, la entrevista se ve bruscamente interrumpida por una llamada de Donald Trump.<\/p>\n\n\n\n En primicia mundial, el presidente se lanza a una diatriba inconexa e hipn\u00f3tica: \u00abTenemos los mejores servicios del mundo. Los m\u00e1s duros. Gente que mata y que lo sabe todo. Lo saben todo… Tengo ante m\u00ed un informe de nuestros servicios. No deber\u00eda decir esto. Pete y mis asesores me han dicho que no debo decirlo… Pero los estadounidenses deben saberlo. El primer ministro de Groenlandia ha sido comprado por China. Mil bitcoins. Millones de d\u00f3lares. Para un hombre acostumbrado a pasear con perros por la nieve, es mucho dinero. Much\u00edsimo. Los chinos lo compraron. A cambio, ese hijo de p* ten\u00eda que dejar que los agentes chinos organizaran una operaci\u00f3n antiamericana en Groenlandia. Quer\u00edan echarnos. Pero no se echa a Estados Unidos fuera de Am\u00e9rica. Es imposible\u00bb.<\/p>\n\n\n\n La secuencia se reproduce inmediatamente en bucle.<\/p>\n\n\n\n Una hora m\u00e1s tarde, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino publica un comunicado. Denuncia el \u00abbelicismo imperialista de Estados Unidos\u00bb y enumera, punto por punto, tres desmentidos oficiales: 1) los barcos avistados no ser\u00edan m\u00e1s que simples barcos pesqueros de camarones; 2) el primer ministro de Groenlandia nunca ha tenido ning\u00fan contacto con miembros del Partido Comunista Chino; 3) ninguno de los ciudadanos presentados como agentes chinos es, en realidad, de nacionalidad china. No se aporta ninguna prueba, y por una buena raz\u00f3n: siempre es imposible desmentir lo que nunca se ha demostrado realmente. En el espect\u00e1culo trumpista, la carga de la prueba nunca recae en quien afirma, sino siempre en quienes se atreven a dudar.<\/p>\n\n\n\n El embajador de Estados Unidos en Dinamarca fue recibido urgentemente por la primera ministra. La solicitud de esta sorprendente reuni\u00f3n cara a cara, \u00absin asesores\u00bb, lleg\u00f3 unos diez minutos antes, mucho antes del amanecer, sin agenda ni previo aviso.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, era imposible rechazarla.<\/p>\n\n\n\n A\u00fan m\u00e1s preocupante: ninguna de las solicitudes de concertaci\u00f3n enviadas apresuradamente a las dem\u00e1s canciller\u00edas europeas, ni siquiera a la Comisi\u00f3n, recibi\u00f3 la menor respuesta. Como si nadie hubiera querido despertarse hoy.<\/p>\n\n\n\n Desde el inicio de la entrevista, el embajador es expl\u00edcito. Act\u00faa siguiendo instrucciones directas del presidente Donald Trump.<\/p>\n\n\n\n La situaci\u00f3n es grave. Tiene malas noticias, una buena noticia y una soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n La primera ministra intenta un reflejo diplom\u00e1tico: \u00ab… Usted sabe que somos aliados desde hace mucho tiempo, que siempre hemos sido fieles\u00bb.<\/p>\n\n\n\n \u00abLo s\u00e9\u00bb, la interrumpe el embajador sin levantar la voz: \u00abHoy simplemente tendr\u00e1 que demostr\u00e1rnoslo…\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Comenzar\u00e1, anuncia, por las malas noticias.<\/p>\n\n\n\n \u00abEl informe presentado a los estadounidenses por el presidente no solo es exacto, sino que es mucho m\u00e1s detallado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El embajador esboza una sonrisa controlada: \u00abComo saben, a nuestro presidente Trump no le gusta perder el tiempo en los matices de la diplomacia. Se ha contentado con compartir con sus conciudadanos el elemento m\u00e1s espectacular del informe. Pero el resto, cuidadosamente documentado, es especialmente grave, o para ser m\u00e1s exactos, es m\u00e1s grave… para ustedes\u00bb. <\/p>\n\n\n\n \u00abEvidentemente, no puedo comunicarles todos los elementos de que disponemos \u2014precisa\u2014, pero estoy autorizado a transmitirles algunas cifras. Por s\u00ed solas, son suficientemente expl\u00edcitas: los servicios estadounidenses han identificado a 137 ciudadanos chinos empleados a bordo de 56 portacontenedores de Maersk. 87 han recibido formaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n y 34 son miembros del partido. Evidentemente, se trata de una situaci\u00f3n intolerable\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Con cierta brusquedad, el embajador le recuerda a la primera ministra lo que ella ya sabe. Maersk constituye el n\u00facleo de los ingresos en divisas de Dinamarca y asegura casi un tercio del comercio mar\u00edtimo estadounidense. Y eso, precisa sin miramientos, es solo un ejemplo m\u00e1s de las dependencias existenciales que vinculan al Reino de Dinamarca con Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n \u00abPara no perdernos en detalles\u00bb, a\u00f1ade, \u00abhemos resumido lo esencial en esta nota, que podr\u00e1 estudiar cuando llegue el momento\u00bb. A continuaci\u00f3n, desliza una carpeta dorada sobre la mesa <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n \u00abEn estas condiciones\u00bb, prosigue el embajador, \u00abla presencia a bordo de estos buques de lo que Washington considera agentes enemigos constituye un riesgo sencillamente inaceptable para la seguridad nacional del pueblo estadounidense. La consecuencia es simple: al t\u00e9rmino de esta reuni\u00f3n, se denegar\u00e1 el acceso a los puertos estadounidenses a todos los buques de Maersk\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Hace una pausa.<\/p>\n\n\n\n El mensaje ha sido entendido.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, la primera ministra a\u00fan no ha comprendido que no es su turno para hablar. \u00abD\u00e9jeme terminar, si no le importa\u00bb, prosigue el embajador.<\/p>\n\n\n\n Los servicios estadounidenses han detectado una flotilla de barcos chinos que se dirigen hacia las costas de Groenlandia. Seg\u00fan la informaci\u00f3n disponible, transportan soldados especialmente entrenados, reclutados en Manchuria y seleccionados por sus rasgos f\u00edsicos similares a los de los inuit, con el fin de infiltrarse discretamente entre la poblaci\u00f3n local.<\/p>\n\n\n\n \u00abLa conclusi\u00f3n es obvia\u00bb, dice mir\u00e1ndola fijamente a los ojos. \u00abSe avecina una operaci\u00f3n militar en Groenlandia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n La primera ministra se bebe de un trago su taza de caf\u00e9 dan\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n \u00abPero no se preocupe\u00bb, a\u00f1ade inmediatamente el embajador, como si se tratara de un simple contratiempo… \u00abTenemos una soluci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El Pent\u00e1gono, explica, ha previsto este escenario. De conformidad con el tratado de defensa de 1951, cuatro unidades de soldados estadounidenses de \u00e9lite pueden desplegarse en Groenlandia en las pr\u00f3ximas horas. Asegurar\u00e1n los puntos estrat\u00e9gicos, tomar\u00e1n el control de las infraestructuras cr\u00edticas e impedir\u00e1n cualquier invasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n \u00abSolo tiene que pedirlo y mi gobierno acudir\u00e1 en su ayuda, evitando que esta escalada se convierta en un ba\u00f1o de sangre\u00bb.<\/p>\n\n\n\nNADA ES NUNCA LO QUE PARECE<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
17 de enero, 18:30, en alg\u00fan lugar sobre el Atl\u00e1ntico Norte<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n 18 de enero \u2014 Nuuk, epicentro del acontecimiento<\/strong><\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n LO QUE M\u00c1S DESEAS<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
19 de enero, 7:15, Copenhague, palacio de Christiansborg (Borgen)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n