New York Times<\/em> sobre la investigaci\u00f3n. En lugar de publicar un comunicado de prensa, grab\u00f3 un v\u00eddeo que ahora se ha vuelto viral.<\/p>\n\n\n\nEs la primera vez desde el comienzo del segundo mandato que el responsable de una instituci\u00f3n federal independiente \u2014y, por lo tanto, de un contrapoder\u2014 entra p\u00fablicamente en un pulso con el presidente.<\/p>\n\n\n\n
El profesor de Ciencias Pol\u00edticas de Stanford Michael McFaul declar\u00f3: \u00abEs un momento de locura. Los republicanos deben denunciar con vehemencia este ataque contra Powell y la Reserva Federal. No podemos permitir que Trump destruya nuestra democracia. Dirigentes republicanos, nuestra Rep\u00fablica los necesita\u00bb.<\/p>\n\n\n\n
Jason Furman, profesor de Harvard y exvicepresidente del Consejo de Asesores Econ\u00f3micos bajo Barack Obama, escribi\u00f3 en X que el presidente Powell deb\u00eda \u00abresistir este escandaloso intento del presidente de utilizar la judicializaci\u00f3n del derecho para eludir la responsabilidad de la Fed de perseguir los objetivos que le ha fijado la ley: el pleno empleo y la estabilidad de los precios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n
Este v\u00eddeo pone de relieve la profundidad del intento de transformaci\u00f3n del r\u00e9gimen emprendido por la administraci\u00f3n Trump, pero tambi\u00e9n la existencia de contrapoderes en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n
Jerome Powell, uno de los pocos l\u00edderes estadounidenses que, seg\u00fan las \u00faltimas encuestas, goza de la confianza tanto de los republicanos (34%) como de los dem\u00f3cratas (49%) y una de las figuras p\u00fablicas m\u00e1s apreciadas por los estadounidenses (44%), se dirige directamente al pueblo estadounidense y hace un llamamiento a todas las instituciones pol\u00edticas, desde el Senado hasta el Congreso.<\/p>\n\n\n\n
Publicada en v\u00edsperas de la apertura de los mercados, esta declaraci\u00f3n podr\u00eda tensar los bonos del Tesoro estadounidense, ya que el cuestionamiento de la independencia de la Fed aumenta la prima de riesgo institucional y los rendimientos a largo plazo. El d\u00f3lar tambi\u00e9n podr\u00eda debilitarse, ya que la percepci\u00f3n de una erosi\u00f3n de la autonom\u00eda de la Fed socava su credibilidad y su valor como refugio.<\/p>\n\n\n\n
Buenas noches.<\/p>\n\n\n\n
El viernes, el Departamento de Justicia notific\u00f3 a la Reserva Federal citaciones para comparecer ante un gran jurado, amenazando con iniciar acciones penales relacionadas con mi testimonio ante la comisi\u00f3n bancaria del Senado el pasado mes de junio. Este testimonio se refer\u00eda en parte a un proyecto plurianual de renovaci\u00f3n de los edificios hist\u00f3ricos de la Reserva Federal.<\/p>\n\n\n\n
Tengo un profundo respeto por el Estado de derecho y la responsabilidad en nuestra democracia. Nadie, y desde luego no el presidente de la Reserva Federal, est\u00e1 por encima de la ley. Pero esta acci\u00f3n sin precedentes debe situarse en el contexto m\u00e1s amplio de las amenazas y presiones constantes ejercidas por la Administraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n
Esta nueva amenaza no tiene que ver con mi testimonio del pasado mes de junio ni con la renovaci\u00f3n de los edificios de la Reserva Federal. Tampoco tiene que ver con la funci\u00f3n de control del Congreso; la Fed ha hecho todo lo posible, mediante testimonios y otras medidas de transparencia p\u00fablica, para mantener al Congreso informado sobre el proyecto de renovaci\u00f3n. Son s\u00f3lo pretextos. La amenaza de acciones penales es una consecuencia del hecho de que la Reserva Federal fija los tipos de inter\u00e9s bas\u00e1ndose en nuestra mejor evaluaci\u00f3n de lo que servir\u00e1 lo p\u00fablico, en lugar de seguir las preferencias del presidente.<\/p>\n\n\n\n