{"id":8263,"date":"2022-09-27T15:40:15","date_gmt":"2022-09-27T14:40:15","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=8263"},"modified":"2022-09-27T15:40:16","modified_gmt":"2022-09-27T14:40:16","slug":"la-construccion-de-la-paz-en-un-mundo-en-guerra-ecologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/09\/27\/la-construccion-de-la-paz-en-un-mundo-en-guerra-ecologica\/","title":{"rendered":"La construcci\u00f3n de la paz en un mundo en guerra ecol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"\n

Este art\u00edculo pertenece al nuevo n\u00famero de la revista GREEN, dirigido por Pierre Charbonnier y dedicado a la ecolog\u00eda de guerra. El n\u00famero se puede encontrar\u00a0aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n

La invasi\u00f3n de Rusia a Ucrania est\u00e1 generando una convergencia de varias nociones de seguridad: la energ\u00e9tica, militar, financiera, la alimentaria y la clim\u00e1tica. Estos \u00e1mbitos, que suelen abordarse por separado, ya no pueden tratarse as\u00ed, pues esta crisis est\u00e1 agravando todos los vectores de inestabilidad m\u00e1s all\u00e1 del propio conflicto. Precios de la energ\u00eda y de las materias primas en aumento, una inflaci\u00f3n que amenaza seriamente a los hogares, un ratio de servicio de la deuda que est\u00e1 alcanzando niveles peligrosos para muchos pa\u00edses, la amenaza de una recesi\u00f3n econ\u00f3mica, la reorientaci\u00f3n del sistema multilateral por la din\u00e1mica de la guerra fr\u00eda… La respuesta de Europa fue vincular el imperativo clim\u00e1tico con la seguridad energ\u00e9tica a trav\u00e9s del plan RePowerEU<\/em><\/a> <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>, para acelerar la transici\u00f3n hacia el abandono de los combustibles f\u00f3siles (y, principalmente, de los combustibles f\u00f3siles rusos) a m\u00e1s tardar en 2027.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, esta convergencia es, sobre todo, una convergencia de crisis y tambi\u00e9n reduce el campo de acci\u00f3n, aunque los impactos f\u00edsicos del cambio clim\u00e1tico ya se manifiestan violentamente con casi 1.2\u00ba C de calentamiento. Sin la descarbonizaci\u00f3n, el futuro promete turbulencias cada vez mayores por el aumento de los impactos clim\u00e1ticos, pero tambi\u00e9n por la contracci\u00f3n econ\u00f3mica, el repliegue diplom\u00e1tico y financiero y los conflictos y crisis humanitarias sin precedentes. Estos choques previstos nos privar\u00e1n gradualmente de herramientas necesarias para afrontarlos.<\/p>\n\n\n\n

Esta nueva convergencia de crisis sigue buscando un prisma capaz de movilizar a los gobiernos y al sistema multilateral en la misma direcci\u00f3n, en la del Acuerdo de Par\u00eds. La acci\u00f3n clim\u00e1tica se construy\u00f3 en otra \u00e9poca, en una evidentemente m\u00e1s propicia para el progreso multilateral: 2015 fue tambi\u00e9n el a\u00f1o en el que se aprobaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, as\u00ed como el Acuerdo de Viena sobre el programa nuclear de Ir\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n

Entonces, \u00bfc\u00f3mo podemos proteger el clima hoy en d\u00eda dentro de una trayectoria geopol\u00edtica profundamente diferente, ya sea que la veamos como una desglobalizaci\u00f3n o, de manera m\u00e1s matizada, como una \u00abfragmentaci\u00f3n geoecon\u00f3mica\u00bb <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>, por tomar la expresi\u00f3n de Kristalina Georgieva?<\/p>\n\n\n\n

Sin la descarbonizaci\u00f3n, el futuro promete turbulencias cada vez mayores por el aumento de los impactos clim\u00e1ticos, pero tambi\u00e9n por la contracci\u00f3n econ\u00f3mica, el repliegue diplom\u00e1tico y financiero y los conflictos y crisis humanitarias sin precedentes. <\/p>laurence tubiana<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

La diplomacia del Pacto Verde en la era de la ecolog\u00eda en tiempos de guerra<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Se entiende, en la propia noci\u00f3n de la nueva \u00abecolog\u00eda de guerra\u00bb<\/a>, como la describe Pierre Charbonnier tan detalladamente <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>, que este nuevo imperativo ecol\u00f3gico provocado por la invasi\u00f3n rusa no es necesariamente propicio para la diplomacia y la cooperaci\u00f3n. Este imperativo corre el riesgo de ser invalidado o desviado a favor de la seguridad energ\u00e9tica y la b\u00fasqueda de combustibles f\u00f3siles alternativos a toda costa, ya que estas energ\u00edas est\u00e1n recuperando repentinamente su legitimidad. La ecolog\u00eda de la guerra puede ser una trampa para el Pacto Verde europeo<\/a>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Como demuestra la reacci\u00f3n de las instituciones europeas y de los Estados miembros, la llamada \u00abecolog\u00eda de guerra\u00bb ofrece, en efecto, una poderosa capacidad de convocatoria, un amplio abanico de acciones y una polisemia de cuestiones (con frecuencia) leg\u00edtimas para acelerar la acci\u00f3n ecol\u00f3gica. Sin embargo, tambi\u00e9n es un est\u00edmulo t\u00e1cito para mezclar y fusionar objetivos (aislar a Rusia, lograr la autonom\u00eda energ\u00e9tica, etc\u00e9tera) y plazos (calentarnos este invierno, reducir nuestras emisiones en un 55 % para 2030, etc\u00e9tera) a un ritmo que nuestras instituciones est\u00e1n perdiendo de vista. <\/p>\n\n\n\n

En este sentido, el imperativo clim\u00e1tico se distorsiona a trav\u00e9s del prisma de la ecolog\u00eda de guerra. El Pacto Verde europeo se refracta en distintos \u00e1mbitos (que van desde la seguridad energ\u00e9tica hasta la agricultura como base estrat\u00e9gica, etc\u00e9tera) y relega su objetivo central de lograr la descarbonizaci\u00f3n a un segundo plano o, incluso, a la condici\u00f3n de algo externo: lograr la descarbonizaci\u00f3n y, por efecto domin\u00f3, hacer probable la descarbonizaci\u00f3n de todo el planeta. <\/p>\n\n\n\n

La cuesti\u00f3n del clima consiste en proteger un bien p\u00fablico mundial. Esta cuesti\u00f3n tiene una magnitud que ninguna l\u00f3gica de conflicto o desgaste puede incorporar, ya que los juegos de suma cero no caben en la protecci\u00f3n del clima. <\/p>\n\n\n\n

Es obvio, adem\u00e1s, que este nuevo paradigma de la ecolog\u00eda de guerra es sui generis<\/em> para el leadership de Europa en la gobernanza del clima tal y como se ha constituido hasta ahora. En efecto, la Uni\u00f3n Europea, gracias a la precisi\u00f3n de sus compromisos, ha estado durante a\u00f1os a la vanguardia de la ambici\u00f3n clim\u00e1tica y ha sido un interlocutor privilegiado de China, Estados Unidos y el G20 en materia de reducci\u00f3n de gases de efecto invernadero y de los objetivos consagrados en el Acuerdo de Par\u00eds. Putin tambi\u00e9n tiene este papel en la mira hoy, ya que este compromiso permite a Europa llevar el sistema multilateral m\u00e1s all\u00e1 de la era de los combustibles f\u00f3siles y, en \u00faltima instancia, privar\u00eda a Rusia del 70 % de su mercado de exportaci\u00f3n de gas, petr\u00f3leo y carb\u00f3n, su fuente de ingresos m\u00e1s importante.<\/p>\n\n\n\n

El nuevo paradigma de la ecolog\u00eda de guerra es sui generis<\/em> para el leadership de Europa en la gobernanza del clima tal y como se ha constituido hasta ahora.<\/p>Laurence tubiana<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

La invasi\u00f3n, adem\u00e1s de afirmar la soberan\u00eda rusa en su autoproclamada esfera de influencia, impone opciones energ\u00e9ticas terriblemente dif\u00edciles y divisivas sobre los Estados europeos, como demuestran claramente la postura de Hungr\u00eda ante la invasi\u00f3n y las excepciones que se le conceden en el embargo a las importaciones de petr\u00f3leo ruso. Francia, por su parte, se ha convertido, desde el inicio de la guerra, en el mayor comprador mundial de gas natural licuado de Rusia. <\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, la capacidad de resistencia que muestra Europa a pesar de estas contradicciones cotidianas tambi\u00e9n nos hace ver la contribuci\u00f3n del Pacto Verde a la estabilidad europea actual. Es una reminiscencia de la resistencia del Pacto Verde al choque econ\u00f3mico de la pandemia: se le otorg\u00f3 un tercio del incentivo NextGenerationEU, o sea 800000 millones de euros. No podemos imaginar la agitaci\u00f3n geopol\u00edtica que habr\u00eda desencadenado la agresi\u00f3n rusa si Europa no hubiera contado con un marco y un plan de acci\u00f3n claro, cre\u00edble y financiado para la desinversi\u00f3n en combustibles f\u00f3siles. Esto tendr\u00eda una magnitud diferente.<\/p>\n\n\n\n

Una reinversi\u00f3n de esta magnitud a\u00fan es posible. En las \u00faltimas l\u00edneas de su texto<\/a>, Pierre Charbonnier concluye acertadamente lo siguiente: <\/p>\n\n\n\n

\u201cde la invenci\u00f3n de un modelo de desarrollo, cooperaci\u00f3n y construcci\u00f3n c\u00edvica que integre el imperativo global en el juego de las rivalidades geopol\u00edticas depende la capacidad de Europa de no caer por completo bajo la influencia del modelo autoritario e imperialista<\/em>\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Para empezar, hay una cuesti\u00f3n interna en el Pacto Verde. En Francia, como en Hungr\u00eda y muchos otros pa\u00edses, el populismo de extrema derecha deja el campo libre al proyecto geopol\u00edtico del Kremlin. Es esencial contrarrestar estos populismos aplicando con \u00e9xito un nuevo contrato social a trav\u00e9s del Pacto Verde<\/a> <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> y es v\u00e1lido utilizar dispositivos o ret\u00f3rica de la situaci\u00f3n de guerra, en particular, para incitar esfuerzos hist\u00f3ricos de sobriedad e independencia energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n

Por otra parte, el imperativo clim\u00e1tico no puede someterse nunca a un juego geopol\u00edtico impuesto por Rusia. Durante mucho tiempo, Rusia ha utilizado un discurso de negaci\u00f3n o duda sobre la acci\u00f3n clim\u00e1tica. Ahora, pretende culpar, por la actual convergencia de crisis, a una pol\u00edtica europea que, en palabras de Vladimir Putin, produjo inflaci\u00f3n en parte porque \u00abapost\u00f3 ciegamente todo a las energ\u00edas renovables\u00bb. Este discurso c\u00ednico dirigido al resto del mundo pretende aislar a Europa en su apoyo a Ucrania. A ello, se suma el apoyo de Rusia a los movimientos populistas europeos que hacen del negacionismo clim\u00e1tico un signo de identidad. <\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, tanto por Ucrania como por el clima, Europa no puede hacerlo sola. Esto demuestra la necesidad existencial de que Europa logre una verdadera transformaci\u00f3n diplom\u00e1tica en el marco del Pacto Verde.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Tanto por Ucrania como por el clima, Europa no puede hacerlo sola. Esto demuestra la necesidad existencial de que Europa logre una verdadera transformaci\u00f3n diplom\u00e1tica en el marco del Pacto Verde.\u00a0<\/p>laurence tubiana<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Esta ambici\u00f3n de una gran diplomacia clim\u00e1tica forma parte de la l\u00f3gica del Pacto Verde. Ahora, la agresi\u00f3n rusa la reiter\u00f3 y la reencuadr\u00f3 expl\u00edcitamente. En representaci\u00f3n de la posici\u00f3n de la Comisi\u00f3n y del Banco Europeo de Inversiones, Josep Borrell y Werner Hoyer firmaron un art\u00edculo de opini\u00f3n sobre este tema desde la guerra <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span>, en el que subrayan que la guerra \u00abreforz\u00f3 la l\u00f3gica estrat\u00e9gica\u00bb para que todos los pa\u00edses dejaran los combustibles f\u00f3siles. Esta observaci\u00f3n, seg\u00fan ellos, impulsar\u00e1, por lo tanto, las opciones de inversi\u00f3n internacional de Europa.<\/p>\n\n\n\n

En otras palabras, al anclar y enriquecer la acci\u00f3n clim\u00e1tica, esta apuesta rusa vaciar\u00e1 su prop\u00f3sito y lo sustituir\u00e1 por una nueva geopol\u00edtica, la de las energ\u00edas renovables. La diplomacia del pacto verde se leer\u00e1 como un pacto de paz. <\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, si la guerra subray\u00f3 este imperativo, la reacci\u00f3n internacional a la invasi\u00f3n demuestra que es un mensaje que ser\u00e1 dif\u00edcil de transmitir para Europa.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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\u00a9 Magali Chesnel\/Solent New\/SIPA<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

El Pacto Verde frente a al nuevo no alineamiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

La invasi\u00f3n rusa es la transgresi\u00f3n m\u00e1s violenta de la soberan\u00eda estatal desde la invasi\u00f3n estadounidense a Irak en 2003. Esta observaci\u00f3n, a trav\u00e9s de atajos de alianzas occidentales y de historias de la Guerra Fr\u00eda, facilita una especie de equivalencia que favorece la ambig\u00fcedad y la no alineaci\u00f3n de muchos Estados del mundo ante Ucrania<\/a>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Esto da\u00f1a las esperanzas de una r\u00e1pida resoluci\u00f3n del conflicto, de un apoyo humanitario significativo para los ucranianos, y debilita la diplomacia europea en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n

A pesar de su proximidad y de su horror, el conflicto de Ucrania es cr\u00edtico no porque est\u00e9 en Occidente, como establecen algunos, sino porque est\u00e1 movilizando a las grandes potencias de una manera en la que se est\u00e1 convirtiendo en el mayor determinante de seguridad mundial (no s\u00f3lo en t\u00e9rminos nucleares, sino en t\u00e9rminos clim\u00e1ticos tambi\u00e9n).<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, esta no alineaci\u00f3n tambi\u00e9n nos hace medir el enorme d\u00e9ficit de confianza que la diplomacia europea ha creado en los \u00faltimos a\u00f1os, especialmente, en relaci\u00f3n con pa\u00edses africanos. Plazos incumplidos, gesti\u00f3n violenta de pol\u00edticas migratorias, deuda, acaparaci\u00f3n de la propiedad intelectual de las vacunas… El comunicado de la cumbre entre la Uni\u00f3n Africana y la Uni\u00f3n Europea, celebrada en v\u00edsperas de la invasi\u00f3n y con 18 meses de retraso por culpa del COVID, da la impresi\u00f3n de un reset<\/em> de todos estos espinosos asuntos de antemano, pero no menciona los cientos de miles de fuerzas rusas concentradas en las fronteras ucranianas. Un abismo t\u00e1cito que amenaza con ampliarse desde entonces.<\/p>\n\n\n\n

Desde la invasi\u00f3n, la Asamblea General de la ONU ha votado tres veces sobre la invasi\u00f3n de Ucrania. Esta no alineaci\u00f3n se manifest\u00f3 en tres ocasiones <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

El 2 de marzo, una resoluci\u00f3n que deploraba la invasi\u00f3n, a pesar del respaldo de 141 Estados, vio c\u00f3mo se absten\u00edan socios europeos esenciales y especialmente cruciales para el clima, China y la India. La mitad de pa\u00edses africanos, incluida Sud\u00e1frica, tampoco apoyaron la resoluci\u00f3n, por abstenci\u00f3n y por ausencia.<\/p>\n\n\n\n

A medida que el conflicto contin\u00faa, el sistema multilateral ve c\u00f3mo se agudiza esta din\u00e1mica de apoyo a Rusia. El 7 de abril, el d\u00eda en el que se revelaron las ejecuciones masivas de civiles en la ciudad de Butcha, una votaci\u00f3n en la Asamblea General para expulsar a Rusia del Consejo de Derechos Humanos puso de manifiesto este marcado contraste: 93 Estados a favor, 58 abstenciones y 24 en contra, casi la mitad de los Estados que, de un modo u otro, no quer\u00edan apoyar esta forma de condena. Por supuesto, estos votos son, principalmente, una afrenta para la paz en Ucrania y para la protecci\u00f3n de los ucranianos. No se trataba del clima, pero s\u00ed demuestra (si es necesario) que ni la fuerza moral ni la prueba de exacciones son responsables de que esta peligrosa apuesta del Kremlin se vuelva ileg\u00edtima ante los ojos del mundo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

El 2 de marzo, una resoluci\u00f3n que deploraba la invasi\u00f3n, a pesar del respaldo de 141 Estados, vio c\u00f3mo se absten\u00edan socios europeos esenciales y especialmente cruciales para el clima, China y la India.<\/p>laurence tubiana<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Esta peligrosa din\u00e1mica amenaza con dividir el sistema multilateral en el momento m\u00e1s decisivo para la acci\u00f3n clim\u00e1tica, cuando el GIEC nos da tres a\u00f1os para poner en marcha la descarbonizaci\u00f3n global con el impulso necesario.<\/p>\n\n\n\n

Asociaciones energ\u00e9ticas tensas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

El Pacto Verde es el \u00fanico mecanismo en el mundo capaz de superar esta din\u00e1mica actualmente. Sin embargo, entre los Estados que han votado en contra o se han abstenido en esta \u00faltima votaci\u00f3n, encontramos socios esenciales para las ambiciones clim\u00e1ticas de Europa. Un ejemplo es el de Argelia y Marruecos, dos pa\u00edses de la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea candidatos a profundizar sus asociaciones con Europa, pero con nuevas palancas (energ\u00e9ticas) para apoyar su ambig\u00fcedad estrat\u00e9gica en respuesta a la crisis ucraniana. <\/p>\n\n\n\n

Este ejemplo tambi\u00e9n pone de manifiesto la importancia de l\u00edneas de fractura existentes: en este caso, la cuesti\u00f3n del Sahara Occidental. Es un territorio controlado, en gran parte, por Marruecos, pero no es reconocido como soberano por la Uni\u00f3n Europea y est\u00e1 dotado del estatuto especial de \u00abterritorio no aut\u00f3nomo\u00bb por las Naciones Unidas; es objeto de tensiones persistentes y crecientes con Argelia, que apoya un movimiento separatista en la zona. Tras la ruptura de sus relaciones diplom\u00e1ticas (y energ\u00e9ticas) y el destete de las exportaciones de gas de Argelia a Marruecos desde el a\u00f1o pasado, la situaci\u00f3n es tan grave que algunos analistas la ven como el inicio de un conflicto armado entre la segunda y la tercera potencia militar de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n

En marzo de 2022, el anuncio de Marruecos sobre una f\u00f3rmula para conceder al Sahara Occidental cierto grado de autonom\u00eda recibi\u00f3 el apoyo de los gobiernos europeos, con un compromiso de Espa\u00f1a para compensar el corte de gas argelino, as\u00ed como con el restablecimiento de relaciones diplom\u00e1ticas con el nuevo gobierno alem\u00e1n (despu\u00e9s de m\u00e1s de un a\u00f1o de congelaci\u00f3n), lo que podr\u00eda presagiar la reanudaci\u00f3n de un proyecto de infraestructuras para la producci\u00f3n y exportaci\u00f3n de hidr\u00f3geno verde. Esto tambi\u00e9n se interrumpi\u00f3 el a\u00f1o pasado, en el punto m\u00e1s bajo de las relaciones entre Marruecos y la Uni\u00f3n Europea. <\/p>\n\n\n\n

Queda claro que este nuevo acercamiento de tanteo no es suficiente para que Marruecos apoye la posici\u00f3n europea sobre Ucrania, pero s\u00ed indica que las soluciones a los retos energ\u00e9ticos de Marruecos son un \u00e1rea atractiva para la diplomacia europea.<\/p>\n\n\n\n

Desde la invasi\u00f3n, Argelia, por su parte, firma acuerdos con Italia para aumentar sus exportaciones de gas y amenaza con cortar el suministro de gas a Espa\u00f1a por su acercamiento a Marruecos. Argelia suministra m\u00e1s de una d\u00e9cima parte de las importaciones de gas de Europa; su principal socio militar en materia de armamento es Rusia, pa\u00eds con el que tambi\u00e9n se comprometi\u00f3, antes de la invasi\u00f3n, a convertirse en uno de los principales compradores de trigo. La posici\u00f3n de Argelia muestra este pronunciado deseo de no alineaci\u00f3n, pero podemos ver con mayor amplitud c\u00f3mo la combinaci\u00f3n actual de crisis hace que el pa\u00eds sea vulnerable, ya sea a la subida de los precios de los alimentos o a los impactos clim\u00e1ticos. Una oscura met\u00e1fora de esta situaci\u00f3n clim\u00e1tica-geopol\u00edtica: el verano pasado, en respuesta a los devastadores incendios forestales que mataron a 90 personas, Argelia le compr\u00f3 ocho bombarderos de agua a Rusia.<\/p>\n\n\n

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La historia avanza a tientas: los ensamblajes de poder, capital, recursos y movimientos sociales que conforman la actualidad sufren innegables desestabilizaciones, sin que surja un orden claro. Las ciencias sociales est\u00e1n llamadas a asumir estas incertidumbres y, en ocasiones, a formular hip\u00f3tesis sobre posibles futuros.<\/p>\n

Un n\u00famero dirigido por Pierre Charbonnier.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t

\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\u2192<\/span> Recibir el nuevo n\u00famero en papel de la GREEN<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\u2192<\/span> Descubrir los otros n\u00fameros de la revista<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\u2192<\/span> Exploren las producciones del Grupo de estudios geopol\u00edticos<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t