{"id":77761,"date":"2025-09-08T19:42:03","date_gmt":"2025-09-08T17:42:03","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=77761"},"modified":"2025-09-08T19:42:06","modified_gmt":"2025-09-08T17:42:06","slug":"acelerar-el-capitalismo-para-salir-de-la-humanidad-las-profecias-de-nick-land-mago-de-la-ilustracion-oscura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/09\/08\/acelerar-el-capitalismo-para-salir-de-la-humanidad-las-profecias-de-nick-land-mago-de-la-ilustracion-oscura\/","title":{"rendered":"Acelerar el capitalismo para salir de la humanidad: las profec\u00edas de Nick Land, mago de la Ilustraci\u00f3n Oscura"},"content":{"rendered":"\n
Junto con Curtis Yarvin, Nick Land es una de las figuras intelectuales m\u00e1s importantes de la constelaci\u00f3n neorreaccionaria<\/a>. Entre marzo y diciembre de 2012, en una serie de art\u00edculos titulada The Dark Enlightenment<\/em>, propone su propia interpretaci\u00f3n de las tesis de Yarvin (entonces conocido bajo el seud\u00f3nimo de Mencius Moldbug).<\/p>\n\n\n\n Su texto, y en particular la elecci\u00f3n de la f\u00f3rmula \u00abdark Enlightenment<\/em>\u00bb, contribuyen a dar un nuevo impulso a la neorreacci\u00f3n en internet.<\/p>\n\n\n\n Land ocupa una posici\u00f3n especial dentro de la constelaci\u00f3n neorreaccionaria. Este antiguo acad\u00e9mico, fil\u00f3sofo de la Universidad de Warwick, fue en la d\u00e9cada de 1990 una figura destacada de la vanguardia intelectual de izquierda. Contribuy\u00f3, en particular, a fundar la CCRU (Cybernetical Culture Research Unit), en la que participaron Sadie Plant y Mark Fisher, entre otros, y que influy\u00f3 en gran medida en lo que se conoce como los \u00abnuevos materialismos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Land es conocido sobre todo por haber teorizado el aceleracionismo. Critica la esclerosis de la izquierda contempor\u00e1nea, que se esfuerza en vano por contener los efectos nefastos del capitalismo. Seg\u00fan \u00e9l, por el contrario, habr\u00eda que adoptar la din\u00e1mica del capitalismo para acentuarla. Si bien su aceleracionismo tiene sus ra\u00edces en el pensamiento cr\u00edtico, Land acaba adoptando una posici\u00f3n procapitalista. A principios de la d\u00e9cada de 2010, buscando la forma m\u00e1s eficaz de \u00abreacelerar\u00bb el capitalismo en Occidente, se interesa por el pensamiento neorreaccionario de Yarvin<\/a>. Los art\u00edculos de la serie The Dark Enlightenment<\/em> marcan su conversi\u00f3n al pensamiento neorreaccionario, al que contribuye activamente a forjar en la d\u00e9cada de 2010 (a trav\u00e9s de su blog Outside In<\/em>).<\/p>\n\n\n\n Los textos que traducimos aqu\u00ed son extractos de los \u00faltimos art\u00edculos de la serie.<\/p>\n\n\n\n Son testimonio de la singularidad de la posici\u00f3n de Land dentro de la constelaci\u00f3n neorreaccionaria: una forma de adhesi\u00f3n por superaci\u00f3n. De hecho, no se contenta con retomar la ret\u00f3rica antidemocr\u00e1tica de Yarvin, sino que la sit\u00faa en una lectura m\u00e1s general de la historia de la modernidad.<\/p>\n\n\n\n Seg\u00fan \u00e9l, el fin de la democracia debe permitir reacelerar el capitalismo y proyectarnos hacia un futuro transhumanista<\/a>.<\/p>\n\n\n\n En sentido amplio, la modernidad es una condici\u00f3n social definida por una tendencia fundamental: tasas de crecimiento econ\u00f3mico sostenidas que superan el aumento demogr\u00e1fico, marcando as\u00ed una salida de la \u00abhistoria normal\u00bb encerrada en la trampa malthusiana.<\/p>\n\n\n\n La \u00abtrampa malthusiana\u00bb es una teor\u00eda demogr\u00e1fica desarrollada por el economista Thomas Malthus a principios del siglo XVIII. Esta supone que el crecimiento demogr\u00e1fico est\u00e1 necesariamente limitado, incluso en un contexto de innovaci\u00f3n t\u00e9cnica. Seg\u00fan Malthus, el aumento de los recursos que permite la innovaci\u00f3n conduce necesariamente a un aumento del nivel de vida y al crecimiento de la poblaci\u00f3n. Sin embargo, este crecimiento provocar\u00eda una disminuci\u00f3n proporcional de los recursos per c\u00e1pita y, por lo tanto, en \u00faltima instancia, a un retorno al nivel de vida inicial, lo que limita el aumento demogr\u00e1fico. En general, se considera que el modelo de Malthus ha sido invalidado por la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica producida por la revoluci\u00f3n industrial. Esto es lo que sugiere Land cuando habla de \u00absalir de la trampa malthusiana\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Si, desde un punto de vista objetivo, el an\u00e1lisis se limita a este modelo cuantitativo b\u00e1sico, se distingue entonces una divisi\u00f3n entre elementos positivos (cient\u00edficos, industriales, comerciales, que aceleran el desarrollo) y negativos (tendencias sociopol\u00edticas a la captura de la riqueza por parte de grupos de inter\u00e9s democr\u00e1ticamente habilitados, es decir, la \u00abdemosclerosis\u00bb).<\/p>\n\n\n\n Esta frase resume muy bien la lectura aceleracionista del capitalismo de Land. Seg\u00fan \u00e9l, el capitalismo ser\u00eda una fuerza de destrucci\u00f3n liberadora que asimila a un movimiento de entrop\u00eda. Ante tal fuerza, la pol\u00edtica \u2014y en particular el Estado\u2014 no dejar\u00eda de querer capturar esta din\u00e1mica en su beneficio. En otras palabras, para Land, el capitalismo es un acelerador entr\u00f3pico, mientras que la democracia es un retardador negentr\u00f3pico, lo que ilustra bien el t\u00e9rmino \u00abdemosclerosis\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Esta teor\u00eda es el resultado de una interpretaci\u00f3n libre de las tesis desarrolladas por Gilles Deleuze y F\u00e9lix Guattari en Mil mesetas<\/em> (1980) . Deleuze y Guattari describen el capitalismo como una fuerza de desterritorializaci\u00f3n que el Estado se esfuerza por recuperar como puede. A\u00f1aden \u2014lo que Land omite deliberadamente\u2014 que el capitalismo no es solo una fuerza liberadora, sino que tambi\u00e9n tiene tendencias mort\u00edferas.<\/p>\n\n\n\n Lo que el liberalismo cl\u00e1sico produjo (la revoluci\u00f3n industrial), el liberalismo tard\u00edo acaba retom\u00e1ndolo (mediante el Estado del bienestar canceroso).<\/p>\n\n\n\n Esta met\u00e1fora del c\u00e1ncer encaja perfectamente con el l\u00e9xico de la enfermedad utilizado por los neorreaccionarios para describir la democracia. La sociedad est\u00e1 abrumada por el c\u00e1ncer estatal, el parasitismo de los \u00abaprovechados\u00bb o la gangrena de la corrupci\u00f3n de las \u00e9lites democr\u00e1ticas. Ante esta \u00abdemosclerosis\u00bb, la \u00fanica soluci\u00f3n es el golpe de Estado<\/a>.<\/p>\n\n\n\n Tomando prestado el lenguaje de la geometr\u00eda, se puede describir as\u00ed una curva en S de crecimiento autolimitado. En el de la emancipaci\u00f3n, se trata simplemente de una promesa traicionada.<\/p>\n\n\n\n Concebida m\u00e1s espec\u00edficamente como singularidad, como algo real<\/em>, la modernidad tiene caracter\u00edsticas etnogeogr\u00e1ficas que dan cuerpo a su pureza matem\u00e1tica. Naci\u00f3 en alg\u00fan lugar, se impuso ampliamente y situ\u00f3 a los pueblos del mundo en relaciones in\u00e9ditas. Estas relaciones se volvieron \u00abmodernas\u00bb al superar los l\u00edmites malthusianos, la acumulaci\u00f3n de capital y las nuevas tendencias demogr\u00e1ficas; nos referimos aqu\u00ed a grupos concretos y ya no a funciones abstractas. As\u00ed, la modernidad apareci\u00f3 como algo hecho por<\/em> algunos pueblos con<\/em> o contra<\/em> otros, que eran claramente diferentes de ellos. Cuando, a principios del siglo XX, comenz\u00f3 a debilitarse en la pendiente descendente de su curva en S, la resistencia a sus caracter\u00edsticas gen\u00e9ricas (\u00abla alienaci\u00f3n capitalista\u00bb) se volvi\u00f3 casi indistinguible de la oposici\u00f3n a su particularidad (\u00abel imperialismo europeo\u00bb , \u00abla supremac\u00eda blanca\u00bb).<\/p>\n\n\n\n Este pasaje es t\u00edpico de los textos de Land. Retoma ciertas tesis del pensamiento cr\u00edtico \u2014en este caso, el capitalismo racial (teorizado en particular por Cedric Robinson en Black Marxism<\/em>), es decir, la idea de que la historia del capitalismo es inextricable de la historia del racismo y el colonialismo\u2014 para desviarlas hacia una perspectiva neorreaccionaria. Aunque reconoce el v\u00ednculo entre capitalismo y racismo, lo convierte en algo totalmente coyuntural (se trata solo de una instancia de la modernidad) y luego convierte esta perspectiva cr\u00edtica en el modelo general de interpretaci\u00f3n del capitalismo en las democracias occidentales.<\/p>\n\n\n\n En consecuencia, la conciencia moderna de su propio n\u00facleo etnogeogr\u00e1fico se desliz\u00f3 hacia un p\u00e1nico racial, proceso que solo se vio interrumpido por el ascenso y la posterior inmolaci\u00f3n del Tercer Reich.<\/p>\n\n\n\n Dada la tendencia inherente de la modernidad a la degeneraci\u00f3n y la autodestrucci\u00f3n, se abren tres grandes perspectivas (no exclusivas, pero presentadas esquem\u00e1ticamente como alternativas):<\/p>\n\n\n\n Este primer escenario, que Land considera el m\u00e1s plausible, refleja su fascinaci\u00f3n por el modelo chino. En su texto de ciencia ficci\u00f3n Meltdown <\/em>(1994), esta idea ya est\u00e1 presente: \u00abLa neochina llega del futuro\u00bb. Cuando emigr\u00f3 a Shangh\u00e1i a principios de la d\u00e9cada de 2000, Land qued\u00f3 impresionado por la intensidad de la urbanizaci\u00f3n en esa zona del mundo. En su blog Urban Future<\/em>, Land presenta las ciudades asi\u00e1ticas como \u00abaceleradores\u00bb, lugares de intensificaci\u00f3n extrema del capitalismo. Las contrapone a las ciudades occidentales, que describe como carcomidas por el estancamiento, la delincuencia y condenadas a ser vampirizadas por una poblaci\u00f3n de \u00abzombis\u00bb.<\/p>\n\n\n\n (India, por desgracia, parece demasiado atrapada en su propia versi\u00f3n de \u00abdemosclerosis\u00bb como para competir seriamente).<\/p>\n\n\n\n Este texto fue escrito en 2012, es decir, antes del ascenso pol\u00edtico del nacionalista Narendra Modi y su nombramiento como primer ministro en 2014.<\/p>\n\n\n\n 2. Posmodernidad. En resumen, el regreso a una nueva Edad Media, en la que los l\u00edmites malthusianos se nos imponen brutalmente de nuevo. Este escenario parte del principio de que la Modernidad 1.0 ha difundido tanto su morbidez que el futuro del mundo entero se derrumba con ella. Si la Catedral \u00abgana\u00bb, eso es lo que nos espera.<\/p>\n\n\n\n Este escenario evoca la posibilidad de un estancamiento total, de un triunfo (al menos provisional) de la negentrop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n 3. Renacimiento occidental. Renacer implica primero morir, y cuanto m\u00e1s duro sea el reinicio, mejor ser\u00e1 el resultado. Una crisis total y una desintegraci\u00f3n sist\u00e9mica son las m\u00e1s propicias (probablemente como consecuencias de la opci\u00f3n 1).<\/p>\n\n\n\n En este tercer escenario, Land evoca la soluci\u00f3n neorreaccionaria defendida por Yarvin. La neorreacci\u00f3n occidental ser\u00eda ante todo una alternativa al triunfo del modelo capitalista chino.<\/p>\n\n\n\n Dado que la competencia es f\u00e9rtil, una pizca de renacimiento occidental le dar\u00eda un poco de sabor al conjunto, aunque \u2014casi con toda seguridad\u2014 la Modernidad 2.0 siga siendo el camino principal hacia el futuro. Esto implicar\u00eda, de hecho, que Occidente dejara de hacer y revirtiera pr\u00e1cticamente todo lo que ha hecho durante m\u00e1s de un siglo, con la excepci\u00f3n de la innovaci\u00f3n cient\u00edfica, tecnol\u00f3gica y comercial. Es importante mantener aqu\u00ed un discurso estrictamente hipot\u00e9tico, ya que la credibilidad de tal escenario es muy baja, pero esto es lo que se necesitar\u00eda:<\/p>\n\n\n\n El \u00abrepublicanismo constitucional\u00bb se refiere aqu\u00ed a una interpretaci\u00f3n antiliberal de la Constituci\u00f3n estadounidense. Esto implica, en particular, minimizar los contrapoderes legislativo y judicial en favor del poder ejecutivo. Esto es lo que defienden algunos te\u00f3ricos posliberales como Adrian Vermeule. Los \u00abmecanismos de gobierno a\u00fan m\u00e1s antipol\u00edticos\u00bb hacen eco del monarquismo de Yarvin.<\/p>\n\n\n\n 2. Reducir masivamente el tama\u00f1o del Estado y confinarlo de manera rigurosa a sus funciones esenciales (como m\u00e1ximo).<\/p>\n\n\n\n 3. Restaurar la moneda fiduciaria (monedas de metales preciosos y certificados de dep\u00f3sito de oro) y abolir los bancos centrales.<\/p>\n\n\n\n 4. Desmantelar la discrecionalidad monetaria y presupuestaria del Estado, aboliendo as\u00ed la intervenci\u00f3n macroecon\u00f3mica y liberando al mismo tiempo la econom\u00eda aut\u00f3noma (o \u00abcatal\u00e1ctica\u00bb). (Este punto es redundante, ya que se deriva l\u00f3gicamente de los puntos 2 y 3, pero es esencial, por lo que merece ser destacado).<\/p>\n\n\n\n Estas otras tres posiciones son bastante caracter\u00edsticas de las posiciones libertarias que Land comenta en los art\u00edculos anteriores de la serie.<\/p>\n\n\n\n Evidentemente, habr\u00eda m\u00e1s por hacer \u2014es decir, menos, en el plano pol\u00edtico\u2014, pero ya est\u00e1 perfectamente claro que nada de esto puede suceder fuera de un cataclismo civilizatorio. Pedir a los pol\u00edticos que limiten sus propios poderes est\u00e1, en esencia, condenado al fracaso, aunque sea precisamente en esa direcci\u00f3n en la que hay que avanzar. Por otra parte, ni siquiera es ese el problema m\u00e1s profundo.<\/p>\n\n\n\n Por mucho que la democracia sea en su origen un mecanismo procedimental para limitar el poder del gobierno, se transforma r\u00e1pida e inexorablemente en algo completamente diferente: una cultura de robo sistem\u00e1tico. En cuanto los pol\u00edticos comprenden que pueden comprar apoyo pol\u00edtico con \u00abdinero p\u00fablico\u00bb y condicionan a los votantes para que acepten el saqueo y la corrupci\u00f3n, el proceso democr\u00e1tico se reduce a la formaci\u00f3n de \u00abcoaliciones de inter\u00e9s\u00bb (Mancur Olson), es decir, mayor\u00edas electorales unidas en su inter\u00e9s com\u00fan por beneficiarse de un robo colectivo.<\/p>\n\n\n\n Land se refiere aqu\u00ed a las \u00abcoaliciones distributivas\u00bb mencionadas por Mancur Olson en Rise and Decline of Nations<\/em>, su segunda obra importante despu\u00e9s de The Logic of Collective Action<\/em> (1965). Las \u00abcoaliciones de inter\u00e9s\u00bb son \u00abgrupos de acci\u00f3n colectiva […] cuyo objetivo es hacerse con la distribuci\u00f3n de los ingresos y la riqueza en lugar de producir plusval\u00eda\u00bb. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Peor a\u00fan, como la gente no es, en promedio, muy inteligente, el alcance de la depredaci\u00f3n de la casta pol\u00edtica supera con creces las malversaciones visibles para el gran p\u00fablico. Saquear el futuro \u2014mediante la depreciaci\u00f3n monetaria, la acumulaci\u00f3n de deudas, la destrucci\u00f3n del crecimiento o el retraso tecnoindustrial\u2014 es especialmente f\u00e1cil de ocultar y, por lo tanto, siempre se considera una medida popular. La democracia es intr\u00ednsecamente tr\u00e1gica, ya que da al pueblo un arma para autodestruirse, un arma que, por cierto, siempre se apresura a empu\u00f1ar. Nadie dice nunca \u00abno\u00bb a algo que es gratis. Casi nadie entiende que nada nunca es gratis.<\/p>\n\n\n\n Land retoma aqu\u00ed el adagio \u00abThere\u2019s no such thing as a free lunch\u00bb, popularizado por Milton Friedman con su libro hom\u00f3nimo de 1975. Es una f\u00f3rmula muy utilizada en los c\u00edrculos libertarios, a veces bajo el acr\u00f3nimo TNSTAAFL (o TANSTAAFL).<\/p>\n\n\n\n La decadencia cultural total es el \u00fanico resultado posible.<\/p>\n\n\n\n En la fase final de la Modernidad 1.0, la historia estadounidense se convierte en la gran narrativa del mundo entero. El gran transportador cultural abrah\u00e1mico culmina en el neopuritanismo secularizado de la Catedral, cuando esta establece la Nueva Jerusal\u00e9n en Washington D. C.<\/p>\n\n\n\n Land retoma aqu\u00ed la ret\u00f3rica de la Catedral tal y como la teoriz\u00f3 Curtis Yarvin. Para este \u00faltimo, los intelectuales y los periodistas ser\u00edan los sacerdotes de una nueva religi\u00f3n: la del universalismo y el pensamiento correcto. Considera que esta ideolog\u00eda progresista es el producto de una secularizaci\u00f3n del protestantismo estadounidense.<\/p>\n\n\n\n El aparato de la misi\u00f3n mesi\u00e1nica-revolucionaria se consolida en el Estado evang\u00e9lico, autorizado por todos los medios necesarios para instaurar un nuevo orden mundial de fraternidad universal, en nombre de la igualdad, los derechos humanos, la justicia social y, sobre todo, la democracia. La absoluta confianza moral de la Catedral justifica la b\u00fasqueda entusiasta de un poder centralizado sin l\u00edmites, ilimitado tanto en su penetraci\u00f3n intensiva como en su extensi\u00f3n extensiva.<\/p>\n\n\n\n Con una iron\u00eda totalmente invisible para los descendientes de los propios cazadores de brujas, el triunfo de esta banda de fan\u00e1ticos moralistas en las cimas del poder mundial nunca antes alcanzadas coincide con la decadencia de la democracia de masas en profundidades sin precedentes de corrupci\u00f3n y glotoner\u00eda.<\/p>\n\n\n\n Land se refiere aqu\u00ed a los juicios por brujer\u00eda celebrados en las colonias brit\u00e1nicas a finales del siglo XVII, cuyos m\u00e1s famosos son los juicios de Salem (1692-1693). Ve una iron\u00eda entre la asc\u00e9tica puritana de los primeros colonos y la corrupci\u00f3n moral de las \u00e9lites democr\u00e1ticas, ambas, en su opini\u00f3n, ramas del protestantismo.<\/p>\n\n\n\n Cada cinco a\u00f1os (sic<\/em>), Estados Unidos se roba a s\u00ed mismo y se vende a cambio de apoyo pol\u00edtico. La democracia es realmente un juego de ni\u00f1os: se vota por quien promete m\u00e1s cosas. Incluso un idiota podr\u00eda hacerlo.<\/em> De hecho, le gustan los idiotas, los trata con extrema benevolencia y hace todo lo posible por fabricar m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n La inexorable tendencia de la democracia hacia la degeneraci\u00f3n es en s\u00ed misma un argumento a favor de la reacci\u00f3n. Dado que cada gran \u201cavance\u201d sociopol\u00edtico ha llevado a la civilizaci\u00f3n occidental a la ruina, corregir el rumbo implica necesariamente dar marcha atr\u00e1s: retroceder de la sociedad del saqueo a un orden m\u00e1s antiguo de responsabilidad individual, trabajo honesto, comercio, aprendizaje sin propaganda y autoorganizaci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n\n\n\n [\u2026]<\/p>\n\n\n\n Es hora de poner fin a esta larga digresi\u00f3n y avanzar con impaciencia hacia la conclusi\u00f3n. El tema central ha sido el control de la mente, o la supresi\u00f3n del pensamiento, tal y como lo demuestra el complejo medi\u00e1tico-acad\u00e9mico que domina las sociedades occidentales contempor\u00e1neas y que Mencius Moldbug denomina la Catedral. Incluso cuando las cosas son aplastadas, rara vez desaparecen. En cambio, se desplazan, huyen a las sombras protectoras y, a veces, se convierten en monstruos. Hoy en d\u00eda, mientras la ortodoxia represiva de la Catedral se desmorona, se abre ante nuestros ojos una era de monstruos en muchos sentidos.<\/p>\n\n\n\n Mencius Moldbug es el seud\u00f3nimo utilizado por Curtis Yarvin.<\/p>\n\n\n\n El dogma central de la Catedral se formaliz\u00f3 en forma del Modelo Cient\u00edfico Social Est\u00e1ndar (SSSM), o \u00abteor\u00eda de la tabla rasa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Land retoma aqu\u00ed la expresi\u00f3n utilizada por John Tooby y Leda Cosmides (The Adapted Mind<\/em>, 1992), quienes defienden que las ciencias sociales est\u00e1n dominadas por un paradigma constructivista absoluto. La tesis fue retomada por Steven Pinker en su libro The Blank Slate<\/em> (2002), en el que defiende un retorno a una forma de explicaci\u00f3n naturalista de los comportamientos sociales.<\/p>\n\n\n\n Es la creencia, completada en sus l\u00edneas generales por la antropolog\u00eda de Franz Boas, de que cualquier cuesti\u00f3n leg\u00edtima relativa a la humanidad puede restringirse al \u00e1mbito de la cultura.<\/p>\n\n\n\n Franz Boas (1858-1942) es uno de los pioneros de la antropolog\u00eda estadounidense. Ferviente defensor del relativismo, es conocido por su teor\u00eda de la difusi\u00f3n de los rasgos culturales (difusionismo).<\/p>\n\n\n\n La naturaleza permite que \u00abel hombre\u00bb sea, pero esta nunca determina lo que es el hombre. Las cuestiones relativas a las caracter\u00edsticas naturales y las variaciones entre los seres humanos se entienden en s\u00ed mismas como particularidades culturales, o incluso como patolog\u00edas.<\/p>\n\n\n\n El autor retoma aqu\u00ed uno de los temas recurrentes de las tesis racistas, que Steve Sailer ha rebautizado eufem\u00edsticamente como \u00abestudios de biodiversidad humana\u00bb (Human Biodiversity, o HBD). Estos discursos desacreditan en gran medida a las ciencias sociales, acus\u00e1ndolas de ocultar la realidad de las diferencias (y jerarqu\u00edas) naturales entre los hombres tras un dogma constructivista.<\/p>\n\n\n\n Los fracasos de la \u00abeducaci\u00f3n\u00bb son lo \u00fanico que se nos permite ver.<\/p>\n\n\n\n Debido a que la Catedral tiene una orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica coherente y selecciona a sus enemigos en consecuencia, una evaluaci\u00f3n cient\u00edfica comparativamente imparcial del SSSM se convierte f\u00e1cilmente en antagonismo brutal. Como se\u00f1ala Simon Blackburn (en una cr\u00edtica reflexiva del libro de Steven Pinker, The Blank Slate<\/em>): \u00abLa dicotom\u00eda entre naturaleza y cultura adquiere r\u00e1pidamente implicaciones pol\u00edticas y emocionales. Para decirlo sin rodeos, a la derecha le gustan los genes y a la izquierda le gusta la cultura…\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Simon Blackburn es un famoso acad\u00e9mico brit\u00e1nico, especialista en filosof\u00eda de la mente.<\/p>\n\n\n\n En una forma de odio rec\u00edproco, el determinismo hereditario se enfrenta al constructivismo social, cada uno de ellos comprometido con un modelo de causalidad radicalmente reducido. O bien la naturaleza se expresa como cultura, o bien la cultura se expresa en sus im\u00e1genes (las \u00abconstrucciones\u00bb) de la naturaleza. Estas dos posiciones est\u00e1n atrapadas, como en los extremos de un circuito incompleto, estructuralmente ciegas a la existencia de una cultura del naturalismo pr\u00e1ctico, es decir, de la manipulaci\u00f3n tecnocient\u00edfica e industrial del mundo.<\/p>\n\n\n\n La adquisici\u00f3n de conocimientos y el uso de herramientas act\u00faan conjuntamente como un \u00fanico circuito din\u00e1mico, dando lugar a la tecnociencia como sistema total, sin que pueda haber una separaci\u00f3n real entre las dimensiones te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas. La ciencia se desarrolla en bucles, a trav\u00e9s de la t\u00e9cnica experimental y la producci\u00f3n de instrumentos cada vez m\u00e1s sofisticados, sin dejar de estar integrada en un proceso industrial m\u00e1s amplio. Su progreso funciona como la optimizaci\u00f3n de una m\u00e1quina. Este car\u00e1cter intr\u00ednsecamente tecnol\u00f3gico de la ciencia (moderna) demuestra la eficacia de la cultura como fuerza natural compleja. No es el resultado de una condici\u00f3n natural preexistente, ni se limita a construir representaciones sociales. En cambio, la naturaleza y la cultura constituyen un circuito din\u00e1mico, la naturaleza es empujada hasta su l\u00edmite, donde se decide el destino.<\/p>\n\n\n\n Land critica la diferencia entre naturaleza y cultura desde su punto de vista de fil\u00f3sofo neomaterialista. Esta tesis ha sido desarrollada principalmente por soci\u00f3logos y antrop\u00f3logos como Bruno Latour<\/a> y Philippe Descola<\/a>.<\/p>\n\n\n\n En la l\u00f3gica de autorrefuerzo de la modernidad, comprender es volver modificable.<\/p>\n\n\n\n Este pasaje puede interpretarse como una extrapolaci\u00f3n de la tesis de Philippe Descola. Seg\u00fan \u00e9l, la modernidad se caracteriza por un paradigma \u00abnaturalista\u00bb. Este supone tanto una comprensi\u00f3n racional del mundo f\u00edsico como el dominio del hombre sobre la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, es de esperar que la biolog\u00eda y la medicina coevolucionen. La misma din\u00e1mica hist\u00f3rica que subvierte exhaustivamente el SSSM con oleadas incesantes de descubrimientos cient\u00edficos hace explotar simult\u00e1neamente la identidad biol\u00f3gica humana a trav\u00e9s de la biotecnolog\u00eda. No hay ninguna diferencia esencial entre aprender lo que realmente somos y redefinirnos como simples contingencias tecnol\u00f3gicas, es decir, como seres tecnopl\u00e1sticos, susceptibles de transformaciones precisas y cient\u00edficamente informadas. La \u00abhumanidad\u00bb se vuelve inteligible en el momento en que es absorbida por la tecnosfera, donde el procesamiento de la informaci\u00f3n del genoma, por ejemplo, hace que la lectura y la edici\u00f3n coincidan perfectamente.<\/p>\n\n\n\n Este argumento es esencial en la perspectiva aceleracionista de Land. Todos los descubrimientos te\u00f3ricos se derivan de posibilidades t\u00e9cnicas, que necesariamente se pondr\u00e1n en pr\u00e1ctica, en una especie de \u00abley de Murphy\u00bb de la innovaci\u00f3n cient\u00edfica. En otras palabras, si comprendemos la biolog\u00eda humana, acabaremos sabiendo c\u00f3mo modificarla. Y si sabemos c\u00f3mo modificarla, acabaremos necesariamente modific\u00e1ndola.<\/p>\n\n\n\n Describir este circuito, en el momento en que consume a la especie humana, es definir nuestro horizonte bi\u00f3nico: el umbral de fusi\u00f3n entre naturaleza y cultura a partir del cual una poblaci\u00f3n se vuelve indistinguible de su tecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n[Parte 4]<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
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[Parte 4f]<\/strong><\/h2>\n\n\n\n