{"id":76820,"date":"2025-08-28T06:00:00","date_gmt":"2025-08-28T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=76820"},"modified":"2025-08-27T23:31:13","modified_gmt":"2025-08-27T21:31:13","slug":"la-fantasia-estadounidense-frente-a-la-hegemonia-china-geopolitica-de-los-minerales-criticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/28\/la-fantasia-estadounidense-frente-a-la-hegemonia-china-geopolitica-de-los-minerales-criticos\/","title":{"rendered":"La fantas\u00eda estadounidense frente a la hegemon\u00eda china: geopol\u00edtica de los minerales cr\u00edticos"},"content":{"rendered":"\n
Dado que China ejerce una influencia predominante en las cadenas de suministro mundiales de minerales cr\u00edticos, especialmente en los segmentos intermedios, a menudo se presenta la soluci\u00f3n para recuperar un cierto grado de control en torno a un dilema: el desacoplamiento (decoupling<\/em>) o la reducci\u00f3n de riesgos (de-risking<\/em>). <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> Si el desacoplamiento es imposible en el caso de los minerales cr\u00edticos, es por una sencilla raz\u00f3n: el dominio chino es sencillamente enorme. Por su parte, el marco de reducci\u00f3n de riesgos, com\u00fanmente utilizado en Europa y Estados Unidos, tiene cierta relevancia, pero sigue siendo insuficiente por s\u00ed solo.<\/p>\n\n\n\n Si bien los enfoques europeo y estadounidense siguen siendo, a partir de 2025, potencialmente coherentes en algunos aspectos, la actitud estadounidense centrada en s\u00ed misma complica una posible cooperaci\u00f3n, que sigue siendo imperativa dada la naturaleza y la magnitud del dominio chino.<\/p>\n\n\n\n Para restablecer una visi\u00f3n realista, hay que partir de los datos brutos.<\/p>\n\n\n\n Pek\u00edn controla, en promedio, dos tercios de la producci\u00f3n o el refinado de los principales minerales cr\u00edticos, <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> como el litio, el grafito, el cobalto, el n\u00edquel y el cobre, as\u00ed como m\u00e1s del 90 % <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span> de las tierras raras.<\/p>\n\n\n\n En 2023, el 94 % de las importaciones de tierras raras de la Uni\u00f3n Europea proced\u00edan de China, Malasia y Rusia juntas. Depend\u00eda de China para el 99 % del magnesio importado, aproximadamente dos tercios del germanio y el 79 % del galio (en este \u00faltimo caso, Rusia ocupaba el segundo lugar con un 13 %). Incluso en los casos en los que la situaci\u00f3n puede parecer menos grave, como en el caso del grafito natural, en el que la Uni\u00f3n depende de China en un 29 % <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> (de un total de 76.786 kg), al examinarlo m\u00e1s detenidamente, se observa que depende de China en un 73 % <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span> para las importaciones de grafito artificial, que importa en mayor cantidad (155.175 kg en total). En total, China era el principal socio para 10 de los 14 productos detallados por la Comisi\u00f3n Europea. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En el caso de Estados Unidos, la situaci\u00f3n es similar. En 2022, Estados Unidos depend\u00eda en m\u00e1s de un 50 % de las importaciones de 51 minerales. Seg\u00fan el Servicio Geol\u00f3gico de Estados Unidos, <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> China era el principal proveedor de 17 de ellos y figuraba entre los tres primeros en 24.<\/p>\n\n\n\n Las potencias occidentales tomaron conciencia de forma bastante repentina <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> de su dependencia de China en lo que respecta a los minerales, hoy denominados \u00abcr\u00edticos\u00bb. As\u00ed, varios gobiernos se dieron cuenta de las limitaciones de una estrategia de abastecimiento basada en el libre mercado, privilegiada desde la d\u00e9cada de 1980. Bajo el paradigma neoliberal de la globalizaci\u00f3n, el logro de los objetivos de seguridad del suministro de recursos naturales se ha relegado a las fuerzas del mercado, lo que ha dado lugar a una creciente internacionalizaci\u00f3n de los mercados, una mayor financiarizaci\u00f3n y una reconfiguraci\u00f3n de las cadenas de suministro orientada a la maximizaci\u00f3n de los beneficios y el valor para los accionistas. Al mismo tiempo, los avances en materia de normas sociales, medioambientales y relacionadas con los derechos de los pueblos ind\u00edgenas contribuyeron a la transformaci\u00f3n de la estructura de incentivos, lo que condujo a la deslocalizaci\u00f3n <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span> de las actividades mineras y de refinaci\u00f3n fuera de Occidente y hacia China.<\/p>\n\n\n\n Ante estas realidades, varios gobiernos occidentales llevan varios a\u00f1os intentando formular una respuesta estrat\u00e9gica a trav\u00e9s de la agenda de \u00abreducci\u00f3n de riesgos\u00bb, popularizada por Ursula von der Leyen en 2023, que retomaba una expresi\u00f3n ya utilizada unos meses antes por el entonces canciller alem\u00e1n Olaf Scholz. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n En Norteam\u00e9rica, esta agenda se basa en tres pilares: la relocalizaci\u00f3n hacia pa\u00edses aliados (\u00abfriend-shoring\u00bb) <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span> o, preferiblemente desde enero de 2025, hacia el pa\u00eds de origen (\u00abon-shoring\u00bb), <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span> la diversificaci\u00f3n <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span> de las fuentes de suministro y la reindustrializaci\u00f3n. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Sin embargo, este enfoque presenta varias debilidades: un cambio fundamental de paradigma econ\u00f3mico a\u00fan incompleto, un reconocimiento insuficiente de la magnitud y la naturaleza del dominio chino, objetivos excesivamente ambiciosos y mal definidos, y una visi\u00f3n demasiado estrecha de lo que constituye la seguridad de los recursos.<\/p>\n\n\n\n Como alternativa, se podr\u00eda proponer un enfoque basado en el concepto de \u00abresiliencia asim\u00e9trica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Este enfoque tiene por objeto reequilibrar la relaci\u00f3n de fuerzas con China, modulando al mismo tiempo el nivel de riesgo y desarrollando posiciones estrat\u00e9gicas espec\u00edficas a lo largo de las cadenas de suministro mundiales, reconociendo que Pek\u00edn tambi\u00e9n persigue sus propios objetivos de seguridad <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span> en este \u00e1mbito.<\/p>\n\n\n\n Este nuevo m\u00e9todo deber\u00eda permitir avanzar hacia un equilibrio reajustado, en el que ambas partes puedan concebir la seguridad del suministro.<\/p>\n\n\n\n Resulta dif\u00edcilmente concebible financiar un proyecto de n\u00edquel sin socios chinos, ya que estos disponen de una tecnolog\u00eda, una experiencia y una capacidad de ejecuci\u00f3n a bajo costo superiores.<\/p>Pascale Massot<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n A diferencia de Europa y Estados Unidos, donde el cambio de paradigma es reciente, China concibe los recursos minerales desde el punto de vista de la seguridad nacional desde hace varias d\u00e9cadas, lo que ha llevado al pa\u00eds a establecer estrategias multidimensionales al respecto, <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span> tanto a nivel nacional como internacional. As\u00ed, ha invertido en toda la cadena de valor de los minerales cr\u00edticos, desde la extracci\u00f3n hasta la manufactura, pasando por la tecnolog\u00eda y los productos derivados, como los imanes de tierras raras, las bater\u00edas y los veh\u00edculos el\u00e9ctricos.<\/p>\n\n\n\n El ejemplo de la industria mundial del n\u00edquel es elocuente: si la proporci\u00f3n de China en las exportaciones de n\u00edquel refinado ronda el 20 % a nivel mundial, esta cifra solo refleja una fracci\u00f3n de su dominio.<\/p>\n\n\n\n De hecho, las inversiones chinas en tecnolog\u00eda de lixiviaci\u00f3n \u00e1cida a alta presi\u00f3n (HPAL) han transformado radicalmente el sector, <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span> haciendo explotables las vastas reservas indonesias. Tras la prohibici\u00f3n por parte de Yakarta de las exportaciones de mineral en bruto en la d\u00e9cada de 2010<\/a>, los inversionistas chinos se han establecido de forma duradera <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span> en las actividades de procesamiento y refinado de n\u00edquel en Indonesia.<\/p>\n\n\n\n\n El resultado: en 2023, <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span> Ford se asoci\u00f3 con Vale Indonesia y Zhejiang Huayou Cobalt Co., una empresa china, para desarrollar una planta de procesamiento de n\u00edquel. Esta configuraci\u00f3n ilustra el dilema de los grupos industriales occidentales: cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil financiar un proyecto de n\u00edquel sin socios chinos, ya que estos disponen de una tecnolog\u00eda, una experiencia y una capacidad de ejecuci\u00f3n a bajo costo superiores. Por lo tanto, la resiliencia estadounidense en materia de minerales cr\u00edticos pasa por un pa\u00eds de la ASEAN, una filial canadiense de un grupo brasile\u00f1o y una empresa privada china.<\/p>\n\n\n\n Para dar una idea de la magnitud de la vulnerabilidad estadounidense, seg\u00fan los umbrales de la Ley de Reducci\u00f3n de la Inflaci\u00f3n (IRA) de 2022 relativos a las \u00abentidades extranjeras preocupantes\u00bb (FEOC), solo entre el 8 % y el 9 % del suministro mundial de n\u00edquel en bruto y alrededor del 12 % del n\u00edquel refinado cumpl\u00edan los criterios definidos. Un informe del Centro de Estudios Estrat\u00e9gicos e Internacionales <\/span>20<\/sup><\/a><\/span><\/span> se\u00f1alaba a este respecto una de las debilidades de la IRA: no incentivaba la producci\u00f3n de minerales cr\u00edticos en varios pa\u00edses socios importantes que no tienen acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, en particular Indonesia, Brasil, Sud\u00e1frica y Namibia.<\/p>\n\n\n\n Pero Estados Unidos no es el \u00fanico en esta situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n La ley de la Uni\u00f3n Europea sobre materias primas cr\u00edticas <\/span>21<\/sup><\/a><\/span><\/span> fijaba como objetivo para 2022 que el 10 % del consumo anual procediera de la producci\u00f3n local para 2030; que el 40 % del procesamiento y refinado se realizara en territorio europeo; y que la dependencia de terceros pa\u00edses no superara el 65 %. Muchos observadores <\/span>22<\/sup><\/a><\/span><\/span> consideran que estos objetivos son excesivamente ambiciosos, incluso suponiendo que la dependencia de las importaciones de productos brutos alcance el 90 %, de los cuales el 65 % podr\u00eda proceder de China.<\/p>\n\n\n\n Si Estados Unidos y China han encontrado cada uno una forma de \u00abcerrar f\u00e1bricas a ambos lados del Pac\u00edfico\u00bb, eso tambi\u00e9n significa que ambas partes tendr\u00e1n que seguir negociando para encontrar un terreno de entendimiento.<\/p>Pascale Massot<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Estas cifras ocultan otro tipo de dominio chino: el de los productos manufacturados a partir de estos minerales cr\u00edticos, que van desde imanes de tierras raras hasta veh\u00edculos el\u00e9ctricos y productos derivados de tecnolog\u00edas verdes. La concentraci\u00f3n de las importaciones ha aumentado en todo el mundo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, y el n\u00famero de productos procedentes de un n\u00famero limitado de proveedores es un 50 % mayor a principios de la d\u00e9cada de 2020 que a finales de la d\u00e9cada de 1990, seg\u00fan la OCDE. <\/span>23<\/sup><\/a><\/span><\/span> La proporci\u00f3n de China en las importaciones mundiales ha pasado del 5 % al 30 % en los \u00faltimos 25 a\u00f1os, mientras que la contribuci\u00f3n combinada de Estados Unidos, Alemania y Jap\u00f3n ha disminuido del 30 % al 15 %.<\/p>\n\n\n\n Al mismo tiempo, se est\u00e1 produciendo otro desequilibrio. En 2000, China depend\u00eda de Estados Unidos para aproximadamente una cuarta parte de sus importaciones; esta cifra se redujo al 11 % en 2022. La dependencia estadounidense y europea de las importaciones procedentes de China ha seguido una tendencia inversa, multiplic\u00e1ndose por cuatro y por tres, respectivamente, con respecto a 2000. Mientras que la dependencia china de las importaciones se concentra cada vez m\u00e1s en los productos primarios, la de Europa y Estados Unidos ha evolucionado hacia productos de mayor valor agregado. <\/span>24<\/sup><\/a><\/span><\/span> Por su parte, la Uni\u00f3n importa m\u00e1s del 90 % de sus imanes de tierras raras de alto rendimiento de China, al igual que Estados Unidos. La magnitud del dominio chino se debe a que implica m\u00e1s que la extracci\u00f3n: desde la separaci\u00f3n y el refinado de las tierras raras hasta los ecosistemas industriales que las integran en los productos derivados.<\/p>\n\n\n\n En este contexto, el mundo entr\u00f3 en una nueva era de competencia econ\u00f3mica y estrat\u00e9gica el 4 de abril de 2025, <\/span>25<\/sup><\/a><\/span><\/span> cuando el gobierno chino anunci\u00f3 la implantaci\u00f3n de nuevas normas de exportaci\u00f3n en respuesta a los importantes aranceles anunciados contra China por la administraci\u00f3n de Trump dos d\u00edas antes. <\/span>26<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Estas nuevas normas exigen a las empresas extranjeras que obtengan licencias para siete elementos de tierras raras y sus productos derivados, hasta los imanes asociados a ellos. <\/span>27<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los exportadores deben ahora proporcionar informaci\u00f3n detallada sobre el uso final y los usuarios finales de los productos destinados a la exportaci\u00f3n. Este anuncio, y los cuellos de botella que le siguieron, causaron importantes perturbaciones en varias industrias manufactureras de todo el mundo, en particular en Ford, que tuvo que cerrar algunas de sus l\u00edneas de montaje a principios de este verano.<\/p>\n\n\n\n Si bien Estados Unidos y China han encontrado cada uno una forma de \u00abcerrar f\u00e1bricas a ambos lados del Pac\u00edfico\u00bb, como explicaba recientemente Paul Triolo, <\/span>28<\/sup><\/a><\/span><\/span> esto tambi\u00e9n significa que ambas partes deber\u00e1n seguir negociando para encontrar un terreno de entendimiento, por el momento.<\/p>\n\n\n\n Tras las negociaciones entre ambas partes en Ginebra, Londres y Estocolmo, en mayo y junio pasados, las principales partes interesadas establecieron una fr\u00e1gil tregua, en la que China garantiz\u00f3 a los estadounidenses el acceso a los imanes de tierras raras, siempre y cuando respeten los marcos normativos anunciados el 4 de abril (que imponen requisitos bastante onerosos a los importadores, incluida informaci\u00f3n detallada sobre el destinatario final). Desde entonces, China ha seguido reforzando su sistema de control sobre la producci\u00f3n de imanes de tierras raras, imponiendo nuevos requisitos de declaraci\u00f3n a las empresas chinas. <\/span>29<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n Las negociaciones contin\u00faan desde entonces, con vistas a una posible reuni\u00f3n de alto nivel en los pr\u00f3ximos meses, ya que la fecha l\u00edmite se ha vuelto a posponer hasta el 10 de noviembre. En este contexto, el presidente estadounidense reconoci\u00f3 el delicado equilibrio de fuerzas existente ante los periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca el pasado 25 de agosto, en presencia del presidente surcoreano: \u00abSi no nos suministran imanes, tendremos que imponerles aranceles del 200 %…Tenemos un enorme poder sobre ellos, y ellos tienen cierto poder sobre nosotros gracias a los imanes\u00bb. <\/span>30<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos desde enero de 2025 no ha hecho m\u00e1s que acentuar la presi\u00f3n en este asunto.<\/p>\n\n\n\n Durante su primer mandato, <\/span>31<\/sup><\/a><\/span><\/span> la atenci\u00f3n pol\u00edtica ya se hab\u00eda centrado en gran medida en los minerales cr\u00edticos. De hecho, el presidente Trump ha promulgado al menos cinco \u00f3rdenes ejecutivas <\/span>32<\/sup><\/a><\/span><\/span> desde enero de 2025 con el objetivo de acelerar el desarrollo de la miner\u00eda \u2014incluidos los minerales cr\u00edticos, los hidrocarburos e incluso el carb\u00f3n\u2014, en particular mediante la eliminaci\u00f3n de las restricciones normativas que pesan sobre las industrias extractivas. Un anuncio destacado de la administraci\u00f3n estadounidense a este respecto es el compromiso del Ministerio de Defensa de adquirir una participaci\u00f3n por valor de 400 millones de d\u00f3lares en MP Materials, <\/span>33<\/sup><\/a><\/span><\/span> el productor estadounidense de tierras raras, as\u00ed como su garant\u00eda de un precio m\u00ednimo para su futuro suministro, en particular para la fabricaci\u00f3n de imanes.<\/p>\n\n\n\n Esta decisi\u00f3n supone un cambio radical en el enfoque de Estados Unidos con respecto a la seguridad de los minerales cr\u00edticos, ya que la administraci\u00f3n ha indicado que la participaci\u00f3n directa en las operaciones mineras y las garant\u00edas de precios m\u00ednimos podr\u00edan aplicarse de forma m\u00e1s amplia en el sector.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, el retroceso en materia de cambios clim\u00e1ticos, la falta de una estrategia industrial integrada, una l\u00f3gica generalizada de poder recurrir a los aranceles y la reticencia a los enfoques multilaterales podr\u00edan, al mismo tiempo, debilitar la resiliencia estadounidense en este \u00e1mbito.<\/p>\n\n\n\n Dado su dominio, podr\u00eda ser f\u00e1cil olvidar que la posici\u00f3n que China ha desarrollado en las cadenas de suministro mundiales de minerales cr\u00edticos se basa en un profundo sentimiento hist\u00f3rico de vulnerabilidad, <\/span>34<\/sup><\/a><\/span><\/span> que se deriva de una dependencia persistente de la importaci\u00f3n de numerosas materias primas y de la dependencia de la exportaci\u00f3n de productos acabados en el otro extremo de la cadena de valor.<\/p>\n\n\n\n Esta realidad, que examino en mi libro China\u2019s Vulnerability Paradox<\/em>, <\/span>35<\/sup><\/a><\/span><\/span> sigue siendo muy actual para la mayor\u00eda de los minerales cr\u00edticos o estrat\u00e9gicos en China. La importante proporci\u00f3n de China en la producci\u00f3n mundial de tierras raras constituye una excepci\u00f3n a la regla. Un estudio publicado en 2018 en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS) <\/span>36<\/sup><\/a><\/span><\/span> estimaba que China depende en m\u00e1s de un 50 % de las importaciones para 19 de los 42 minerales no energ\u00e9ticos, en particular el mineral de hierro y el cobre, pero tambi\u00e9n el cobalto, el litio, el berilio, el niobio, el mineral de cromita, los metales del grupo del platino (platino, paladio y rodio) y el tantalio. En algunos casos, la capacidad de producci\u00f3n china ha alcanzado un nivel m\u00e1ximo, como es el caso de la potasa, un fertilizante esencial.<\/p>\n\n\n\n Esta situaci\u00f3n se refleja en la naturaleza de los controles a la exportaci\u00f3n establecidos por Pek\u00edn <\/span>37<\/sup><\/a><\/span><\/span> desde 2023, en diciembre de 2023 y luego en diciembre de 2024, en febrero y abril de 2025. Estas medidas se dirigen a metales relativamente espec\u00edficos (como el galio, el germanio, el tungsteno y el bismuto), as\u00ed como a las tierras raras y sus tecnolog\u00edas asociadas, que son de importancia estrat\u00e9gica, poco sustituibles y en las que China tiene una s\u00f3lida producci\u00f3n. No afectan a los metales b\u00e1sicos de uso m\u00e1s generalizado (como el cobre).<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, es fundamental tener en cuenta que el comportamiento internacional de China tambi\u00e9n tiene su origen en las realidades econ\u00f3micas y pol\u00edticas a nivel nacional. El caso del antimonio es un buen ejemplo de ello. La producci\u00f3n nacional de este \u00faltimo habr\u00eda ca\u00eddo en los \u00faltimos a\u00f1os, mientras que su precio se ha disparado (m\u00e1s de un 250 % solo en 2024). Algunos afirman que las restricciones a la exportaci\u00f3n de antimonio impuestas por China quiz\u00e1 no estaban destinadas tanto a un p\u00fablico internacional como a garantizar un suministro suficiente para su industria manufacturera nacional. <\/span>38<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n El dominio de China en las cadenas de suministro de minerales cr\u00edticos y su arsenalizaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n
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\r\n <\/picture>\r\n \n La paradoja de la vulnerabilidad china<\/h2>\n\n\n\n