{"id":74573,"date":"2025-08-05T06:00:00","date_gmt":"2025-08-05T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=74573"},"modified":"2025-08-04T23:55:04","modified_gmt":"2025-08-04T21:55:04","slug":"la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/","title":{"rendered":"\u00abLa llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada\u00bb, Gran Tour con Edwy Plenel"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/category\/arte\/gran-tour\/\"><em>Gran Tour<\/em><\/a><em>, nuestra hist\u00f3rica serie de verano, vuelve con una nueva temporada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Como cada a\u00f1o, te invitamos a explorar la afinidad entre personalidades y espacios geogr\u00e1ficos en los que no nacieron o en los que no vivieron realmente, pero que sin embargo desempe\u00f1aron un papel crucial en su trayectoria intelectual o art\u00edstica.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Despu\u00e9s de\u00a0<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/21\/vuelvo-a-mesolongi-como-un-funambulista-en-busca-de-luz-gran-tour-con-nikos-aliagas\/\">Nikos Aliagas<\/a>\u00a0sobre\u00a0Mesolongi,\u00a0<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/25\/si-arles-es-un-centro-quiza-sea-como-lugar-de-traduccion-gran-tour-con-francoise-nyssen\/\">Fran\u00e7oise Nyssen<\/a>\u00a0sobre Arles,\u00a0<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/26\/hidra-la-iliada-y-la-palabra-azul-gran-tour-con-gerard-araud\/\">G\u00e9rard Araud<\/a>\u00a0sobre Hidra,\u00a0<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/23\/atenas-es-como-la-mesa-de-la-cocina-donde-escribo-gran-tour-con-edouard-louis\/\">\u00c9douard Louis<\/a>\u00a0sobre Atenas,\u00a0<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/28\/en-rio-me-siento-guapa-gran-tour-brasileno-con-anne-claire-coudray\/\">Anne-Claire Coudray<\/a>\u00a0sobre R\u00edo,\u00a0<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/29\/me-gustaria-ser-un-autentico-fortemarmino-gran-tour-con-edoardo-nesi\/\">Edoardo Nesi<\/a>\u00a0sobre Forte dei Marmi,\u00a0<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/30\/en-napoles-los-dioses-no-estan-tan-lejos-gran-tour-con-helen-thompson\/\">Helen Thompson<\/a>\u00a0sobre N\u00e1poles,\u00a0<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/31\/en-corcega-se-es-patriota-de-su-pueblo-gran-tour-con-pierre-assouline\/\">Pierre Assouline<\/a>\u00a0sobre C\u00f3rcega y <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/01\/necesitamos-venecia-como-necesitamos-el-fin-del-mundo-una-conversacion-con-denis-crouzet-y-elisabeth-crouzet-pavan\/\">Denis Crouzet y \u00c9lisabeth Crouzet-Pavan<\/a> sobre Venecia o <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/03\/no-quiero-parecer-arrogante-al-decir-que-milan-es-el-centro-del-mundo-gran-tour-con-carla-sozzani\/\">Carla Sozzani<\/a> en Mil\u00e1n<\/em>, <em>ponemos rumbo a Martinica con Edwy Plenel<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"non-subscribers-only\"><em><em>Para recibir todos los episodios,<\/em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new-1-1\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em> suscr\u00edbete al Grand Continent<\/em><\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Martinica, donde lleg\u00f3 muy peque\u00f1o, ha sido uno de los hilos conductores de su vida.<\/h3>\n\n\n\n<p>No tengo otros recuerdos de infancia que los de Martinica. Llegu\u00e9 all\u00ed dos a\u00f1os despu\u00e9s de nacer en Nantes y me fui cuando ten\u00eda diez a\u00f1os. Eso me lleva a decir a veces que soy un bret\u00f3n de ultramar, aunque este concepto de \u00abultramar\u00bb es discutible, ya que legitima a la Francia metropolitana que se anexiona, porque domina y coloniza, las tierras y los pueblos afectados. Martinica es el pa\u00eds donde di mis primeros pasos, mis primeros tropiezos, conoc\u00ed mis primeras alegr\u00edas, mis primeros olores, mis primeros miedos, mis primeros amigos. La Martinica de los a\u00f1os cincuenta no tiene nada que ver con la que, superficialmente, conocemos hoy en d\u00eda, donde a menudo predomina la mirada tur\u00edstica. Se llegaba tras una larga traves\u00eda en barco, durante la cual se cruzaba el tr\u00f3pico de C\u00e1ncer, ocasi\u00f3n para una tradicional fiesta mar\u00edtima.<\/p>\n\n\n\n<p>Era un peque\u00f1o mundo colonial, profundamente arraigado en la injusticia que crea el colonialismo, especialmente aquel cuyo origen fue la esclavitud, ese crimen tan prolongado contra la humanidad. Un mundo marcado por las desigualdades y la represi\u00f3n, donde siempre dominaba \u2014y sigue siendo as\u00ed, econ\u00f3micamente\u2014 la minor\u00eda privilegiada de los b\u00e9k\u00e9, descendientes de los primeros colonos europeos. Las huelgas obreras y las movilizaciones populares eran reprimidas inmediatamente con extrema violencia. Pero tambi\u00e9n era un gran mundo humanista, gracias a la fuerza de la imaginaci\u00f3n que resist\u00eda a esta opresi\u00f3n, de la que Aim\u00e9 C\u00e9saire era entonces la voz primordial y de la que, para m\u00ed, Frantz Fanon y \u00c9douard Glissant fueron los continuadores, formando as\u00ed una trinidad intelectual que no deja de inspirarme.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigo profundamente vinculado a este pa\u00eds, hasta tal punto que puedo decir que Martinica es mi jugar. Uno es del lugar de su infancia, m\u00e1s que de su lugar de nacimiento, pero tambi\u00e9n del lugar que, con el tiempo, acaba por habitarte. Por convertirse en tu lugar del imaginario, de referencia. El lugar desde el que problematizas tu camino en la vida. Incluso si ya no vives all\u00ed o solo vuelves de vez en cuando. \u00abAct\u00faa en tu lugar, pero piensa con el mundo\u00bb, dijo \u00c9douard Glissant, una recomendaci\u00f3n que hago m\u00eda. Act\u00fao como periodista, es mi lugar de compromiso desde hace casi medio siglo. Pero pienso en el mundo desde ese otro lugar, Martinica, gracias a \u00e9l, gracias a lo que me ense\u00f1\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi caso, es a\u00fan m\u00e1s una huella, en el doble sentido de camino y de impronta, ya que la llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada: ten\u00eda ocho a\u00f1os tuvimos que volver a Francia para vivir en las afueras de Par\u00eds debido a las opiniones pol\u00edticas de mi padre, y no pod\u00eda consolarme de este exilio, hasta el punto de pedir a mis padres que me dejaran marchar con uno de sus amigos martiniqueses. Me dejaron ir y as\u00ed fue como viv\u00ed entre los ocho y los diez a\u00f1os en una familia antillana, los De Thor\u00e9, que me adoptaron.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-medium\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Edwy-Plenel-enfant-en-Martinique.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"1200\"\n        data-pswp-height=\"680\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Edwy-Plenel-enfant-en-Martinique-330x187.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Edwy-Plenel-enfant-en-Martinique-690x391.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Edwy-Plenel-enfant-en-Martinique-990x561.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1319px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Edwy-Plenel-enfant-en-Martinique-690x391.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1599px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Edwy-Plenel-enfant-en-Martinique-990x561.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 1600px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Edwy-Plenel-enfant-en-Martinique-125x71.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">No tengo m\u00e1s recuerdos de mi infancia que los de Martinica.<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>\u00abNo hay que intentar fijar al hombre, ya que su destino es ser abandonado\u00bb, escribi\u00f3 Fanon al final de <em>Piel negra, m\u00e1scaras blancas<\/em> (1952). En lo anecd\u00f3tico de las biograf\u00edas, mi v\u00ednculo con Martinica se inscribe en esta estela humanista e internacionalista, la de las \u00abidentidades-relaci\u00f3n\u00bb teorizadas posteriormente por Glissant, donde se trata, seg\u00fan Fanon, \u00abde descubrir y querer al hombre, dondequiera que se encuentre\u00bb. Lo he convertido en un legado sensible que est\u00e1 impregnado de una emoci\u00f3n que, a veces, me cuesta contener.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Son los avatares de la vida profesional de su padre los que lo llevan a Martinica. Quiz\u00e1s podr\u00eda volver sobre las circunstancias de su llegada a la isla.<\/h3>\n\n\n\n<p>Alain Pl\u00e9nel, mi padre \u2014yo, por mi parte y con su consentimiento, he suprimido el acento agudo heredado de una graf\u00eda francesa desconocida en la lengua bretona\u2014 era un alto funcionario brillante. Antes de la Segunda Guerra Mundial, se hab\u00eda sumado al renacimiento cultural bret\u00f3n, en su versi\u00f3n humanista y progresista, opuesta a la tendencia mayoritaria, en torno al Partido Nacional Bret\u00f3n, que era fascista y colaboracionista. A menudo me recordaba esta historia para advertirme contra las identidades cerradas, aisladas del mundo y de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Uno es del lugar de su infancia, m\u00e1s que de su lugar de nacimiento, pero tambi\u00e9n del lugar que, con el tiempo, acaba por habitarte.<\/p><cite>Edwy Plenel<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Era un hombre sin partido, un humanista progresista. Hab\u00eda sido int\u00e9rprete del ej\u00e9rcito estadounidense durante la Liberaci\u00f3n en Rennes, hasta tal punto que se le pidi\u00f3 que entrara en la administraci\u00f3n de la Francia liberada del nazismo y el petainismo. Pero, con su t\u00edtulo de profesor de geograf\u00eda, prefiri\u00f3 dedicarse a la ense\u00f1anza. Su primer puesto fue en Argel, en el Liceo Bugeaud. Argelia fue, por tanto, su primer contacto con la realidad colonial, y decir que lo trastoc\u00f3 es quedarse corto. No se qued\u00f3 all\u00ed, ya que obtuvo una beca para ir a Estados Unidos a trabajar en su tesis, que no lleg\u00f3 a terminar; creo que era sobre los pescadores de ostras de la bah\u00eda de Chesapeake. Fue el contexto pol\u00edtico rooseveltiano, profundamente democr\u00e1tico, el que lo marc\u00f3 profundamente, antes de que el macartismo, ferozmente anticomunista, le pusiera fin.<\/p>\n\n\n\n<p>De vuelta en Francia a principios de los a\u00f1os cincuenta, como profesor en Nantes, se present\u00f3 con \u00e9xito a las oposiciones para inspector de academia, y en 1955 fue enviado a Martinica para ocupar el cargo de vicerrector. En el contexto colonial extremadamente marcado \u2014Francia no cede nada a los pueblos colonizados que la ayudaron a liberarse y, inaugurando un \u00abdoble rasero\u00bb que persiste en la actualidad, se niega a la descolonizaci\u00f3n\u2014, la ense\u00f1anza en los territorios de ultramar de Am\u00e9rica est\u00e1 bajo la tutela del rector de Burdeos. All\u00ed, el inspector acad\u00e9mico tiene rango de vicerrector y, en una \u00e9poca en la que la escuela p\u00fablica se considera una v\u00eda de emancipaci\u00f3n, es una figura importante, junto con otras funciones simb\u00f3licas de la administraci\u00f3n colonial, como el prefecto, el general, el fiscal&#8230; Alain Pl\u00e9nel es entonces el inspector acad\u00e9mico m\u00e1s joven de Francia, incluidas las colonias.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Pero la actuaci\u00f3n de su padre en Martinica pronto suscit\u00f3 revuelo entre sus superiores&#8230;<\/h3>\n\n\n\n<p>La Martinica de los a\u00f1os cincuenta, a la que fue destinado, se ve\u00eda impulsada por la promesa de asimilaci\u00f3n de la departamentalizaci\u00f3n, con sus ilusiones en las que perduraba la alienaci\u00f3n colonial. Desde su cargo, a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n, Alain Pl\u00e9nel intent\u00f3 acompa\u00f1ar esta esperanza, la de la igualdad de derechos. Encarnar el papel de la escuela p\u00fablica y sus ideales emancipadores, en una \u00e9poca en la que todav\u00eda exist\u00eda un analfabetismo residual en Martinica.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, apasionado por esta isla y su pueblo, no se conforma con eso. Inventa manuales escolares adaptados al contexto geogr\u00e1fico \u2014en lugar de imponer una visi\u00f3n euroc\u00e9ntrica del mundo\u2014, imparte conferencias hist\u00f3ricas de educaci\u00f3n popular \u2014por ejemplo, sobre la gran insurrecci\u00f3n del sur de septiembre de 1870\u2014, y entabla amistad con la efervescencia intelectual sin parang\u00f3n de la Martinica de mediados del siglo XX. Un ambiente tan milagroso como m\u00e1gico. Al descubrir en 1941 a Aim\u00e9 C\u00e9saire, su revista <em>Tropiques<\/em> y su <em>Cuaderno de un retorno al pa\u00eds natal<\/em>, Andr\u00e9 Breton escribi\u00f3 <em>Martinica encantadora de serpientes<\/em>. Cuando sentimos hasta nuestros d\u00edas la resonancia de las obras-vidas de C\u00e9saire, Fanon y Glissant, con todos aquellos escritores, artistas, poetas y narradores que los acompa\u00f1an o prolongan, yo dir\u00eda m\u00e1s bien, precisando a Breton: Martinica, despertadora del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Era, por otra parte, la \u00e9poca de las emancipaciones anticolonialistas y tercermundistas, la de la guerra de Argelia, la conferencia de Bandung, el primer Congreso de Escritores Negros de Par\u00eds y, poco despu\u00e9s, en el Caribe, de la revoluci\u00f3n cubana. La primera edici\u00f3n del <em>Discurso sobre el colonialismo <\/em>de Aim\u00e9 C\u00e9saire, cuya fuerza sigue intacta, data de 1950, y la edici\u00f3n definitiva es de 1955. Es tambi\u00e9n, en ese momento fundacional de sacudida \u2014inacabada y a\u00fan en curso\u2014 del dominio occidental sobre el mundo, un periodo en el que, solo en el a\u00f1o 1956, el Congreso de Escritores Negros de la Sorbona \u2014que hoy sin duda ser\u00eda vilipendiado como \u00abwokista\u00bb \u2014, es contempor\u00e1neo de la expedici\u00f3n franco-brit\u00e1nica proisrael\u00ed a Suez, de la insurrecci\u00f3n antistalinista de Budapest en Hungr\u00eda, de la excepcional carta de ruptura con el PCF dirigida por Aim\u00e9 C\u00e9saire a Maurice Thorez, del congreso de Soummam en el que el FLN argelino adopta su carta de independencia&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que respecta a mi padre, las cosas se complican cuando, en diciembre de 1959, estallan disturbios en Fort-de-France a ra\u00edz de un incidente racista. En 1969, escrito desde Argel, donde la familia se hab\u00eda exiliado en 1965, mi primer art\u00edculo, en <em>Rouge<\/em>, un peri\u00f3dico trotskista posterior a 1968, se dedic\u00f3 a este acontecimiento en su d\u00e9cimo aniversario. Su t\u00edtulo, hugoliano: \u00abLas tres gloriosas del pueblo martinicano\u00bb&#8230; A finales de 1959, durante la inauguraci\u00f3n de una escuela en Morne-Rouge, una comuna situada en las laderas del Monte Pel\u00e9e, donde se evoc\u00f3 la memoria de Christian Marajo, uno de los tres j\u00f3venes asesinados por la represi\u00f3n francesa durante esos acontecimientos (que no eran en absoluto manifestantes), Alain Pl\u00e9nel pronunci\u00f3 un discurso en el que dijo que representaba a una Francia diferente a la que hab\u00eda matado a ese ni\u00f1o. Al hacerlo, cruz\u00f3 una l\u00ednea simb\u00f3lica: no solo critic\u00f3 la actuaci\u00f3n del Estado al que serv\u00eda, sino que adem\u00e1s lo dijo en voz alta. Algo nunca visto en un contexto colonial. Esto no dej\u00f3 de ser destacado en un informe factual de un gendarme presente en el lugar.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-medium\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/inauguration-ecole-morne-rouge.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"499\"\n        data-pswp-height=\"425\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/inauguration-ecole-morne-rouge-330x281.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/inauguration-ecole-morne-rouge.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/inauguration-ecole-morne-rouge.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1319px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/inauguration-ecole-morne-rouge.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1599px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/inauguration-ecole-morne-rouge.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 1600px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/inauguration-ecole-morne-rouge-125x106.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">A finales de 1959, durante la inauguraci\u00f3n de una escuela en Morne-Rouge, una localidad situada en las laderas del monte Pel\u00e9e, donde se evoc\u00f3 la memoria de Christian Marajo, uno de los tres j\u00f3venes asesinados por la represi\u00f3n francesa durante esos acontecimientos (que no eran en absoluto manifestantes), Alain Pl\u00e9nel pronunci\u00f3 un discurso en el que dijo que representaba a una Francia diferente a la que hab\u00eda matado a ese ni\u00f1o.<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>Mientras la guerra de Argelia a\u00fan no hab\u00eda terminado, este representante del Estado apareci\u00f3 como un defensor de las causas emancipadoras, lo que le vali\u00f3 ser llamado a la metr\u00f3poli. Comenz\u00f3 entonces un largo per\u00edodo de persecuci\u00f3n administrativa. En realidad, ya estaba en el punto de mira de la sombra del gaullismo de Estado, cuya brutalidad hoy se ha olvidado. Recientemente, Fabrice Arfi, mientras investigaba para <em>Mediapart<\/em> en los archivos de Jacques Foccart sobre un tema totalmente distinto, se top\u00f3 por casualidad con una nota dirigida al prefecto de Martinica por el inquebrantable \u2014lo seguir\u00e1 siendo hasta 1974\u2014 secretario del El\u00edseo para Asuntos Africanos y Malgaches, en realidad para Asuntos Coloniales de cualquier tipo, en definitiva, encargado del mantenimiento y la prolongaci\u00f3n del imperio franc\u00e9s. Est\u00e1 fechada el 30 de noviembre de 1959, y esto es lo que escribe Foccart: \u00abVerificar si el Sr. Pl\u00e9nel, vicerrector de Martinica, tiene una conducta \u2014en el plano pol\u00edtico\u2014 que pueda justificar sanciones. Seg\u00fan toda la informaci\u00f3n que recibo, milita abiertamente a favor del Partido Comunista\u00bb. Esta \u00faltima frase es pura invenci\u00f3n: mi padre, reacio al estalinismo, nunca se afili\u00f3 al PCF. No est\u00e1 de m\u00e1s precisar que el padre de Jacques Foccart era un rico plantador y exportador de pl\u00e1tanos en Guadalupe.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfSu padre no volver\u00e1 a ver Martinica en mucho tiempo?<\/h3>\n\n\n\n<p>De vuelta en Francia, Alain Pl\u00e9nel asisti\u00f3 en 1961 a la creaci\u00f3n del Frente Antillano-Guayan\u00e9s por la Autonom\u00eda, una de cuyas figuras era \u00c9douard Glissant, que fue inmediatamente disuelto. Este compromiso puramente intelectual se tradujo en 1963 y 1965 en dos contribuciones a <em>Les Temps modernes<\/em>, la revista de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, que ser\u00edan importantes para la joven generaci\u00f3n de estudiantes de lo que entonces se llamaban los DOM. Fue v\u00edctima de una medida policial administrativa, totalmente ilegal, que le prohibi\u00f3 salir de Francia, al igual que a otros militantes antillanos. Sin embargo, visit\u00f3 de forma clandestina la Argelia independiente por invitaci\u00f3n del exdecano de la Facultad de Derecho de Argel, Jacques Peyrega, cuyo comportamiento hab\u00eda sido ejemplar durante la mal llamada \u00abbatalla de Argel\u00bb de 1957, public\u00f3 en la prensa argelina una larga entrevista sobre las Antillas como s\u00edmbolo de la persistencia de la Francia colonial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Martinica honr\u00f3 a mi padre en 2016 con la creaci\u00f3n de una escuela primaria Alain Pl\u00e9nel en la localidad de Morne-Rouge.<\/p><cite>Edwy Plenel<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Unos meses m\u00e1s tarde, en febrero de 1965, esta desviaci\u00f3n le vali\u00f3 ser sancionado por un decreto presidencial que lo expuls\u00f3 de la inspecci\u00f3n acad\u00e9mica y, en consecuencia, lo destituy\u00f3 de sus funciones en el Instituto Pedag\u00f3gico Nacional de la rue d&#8217;Ulm en Par\u00eds, donde dirig\u00eda el embri\u00f3n de un servicio audiovisual de la educaci\u00f3n nacional. Fue entonces cuando decidi\u00f3 exiliarse, tomando una baja temporal de la funci\u00f3n p\u00fablica francesa y dedic\u00e1ndose a la ense\u00f1anza universitaria en la Argelia independiente, hasta principios de la d\u00e9cada de 1970. Posteriormente, trabaj\u00f3 en la India y en Costa de Marfil para la UNESCO, y no recuper\u00f3 sus derechos y t\u00edtulos hasta la elecci\u00f3n de Fran\u00e7ois Mitterrand en 1981.<\/p>\n\n\n\n<p>Le cost\u00f3 casi veinte a\u00f1os de exilio. El exilio de un hombre solitario, sin partido, sin comunidad que lo defendiera. Un hombre que pag\u00f3 un alto precio, en el fondo, por un simple \u00abno\u00bb: no a la injusticia, a la desigualdad, a la mentira. Las mujeres de la familia, mi madre y mi hermana, embarcadas en esta huida paterna, pagaron un precio a\u00fan m\u00e1s alto, de tristeza y depresi\u00f3n. Lo entiendo al medir mi privilegio, ese impulso vital que reclam\u00e9, tanto como recib\u00ed, en herencia, como si solo quisiera conservar lo mejor de esta aventura.<\/p>\n\n\n\n<p>Martinica honr\u00f3 a mi padre en 2016 con la creaci\u00f3n de una escuela primaria Alain Pl\u00e9nel en la localidad de Morne-Rouge, cuyo actual director destaca por su pedagog\u00eda activa. Por eso, en el pa\u00eds de mi infancia, algunos creen ahora que nac\u00ed en esta localidad. Anteriormente, en 2009, con motivo del cincuenta aniversario de los acontecimientos de diciembre de 1959, \u00c9douard Glissant y su c\u00f3mplice Patrick Chamoiseau, junto con el jurado un\u00e1nime del Premio Carbet de la Cara\u00efbe, le concedieron esta distinci\u00f3n literaria a pesar de que nunca hab\u00eda publicado un solo libro en su vida. Cuatro a\u00f1os antes de su fallecimiento en 2013, esta vida, desconocida en Francia, se convirti\u00f3 as\u00ed en una obra all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Las consideraciones del jurado, le\u00eddas por el poeta guadalupe\u00f1o Ernest P\u00e9pin, a\u00fan me conmueven:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEs a trav\u00e9s de sus heridas como se expresan las naciones. 1959 fue la puerta de entrada a una nueva historia del Caribe. Y digo bien puerta de entrada, porque los a\u00f1os sesenta estuvieron marcados por numerosos trastornos, uno de los \u00faltimos fue la masacre de guadalupe\u00f1os en mayo de 1967, cuando reclamaban un aumento de sus salarios. Volviendo a 1959, \u00bfc\u00f3mo olvidar que varios estudiantes martiniqueses fueron asesinados y que este hecho puso singularmente en tela de juicio el statu quo resultante de 1946, fecha de la departamentalizaci\u00f3n? A esto siguieron los juicios de la OJAM [Organizaci\u00f3n de la Juventud Anticolonialista de Martinica], el Frente Antillano-Guyan\u00e9s, el nacimiento del GONG (Grupo de Organizaci\u00f3n Nacional de Guadalupe) y la independencia de numerosos pa\u00edses del Caribe y \u00c1frica.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo olvidar tambi\u00e9n que hubo un hombre, funcionario del Estado franc\u00e9s, que supo elegir la dignidad, la fraternidad y la solidaridad ante una situaci\u00f3n en la que el colonialismo endurec\u00eda sus posiciones en un contexto en el que la guerra de Argelia y la llegada de Fidel Castro a La Habana sembraron la inquietud entre los poderosos? Este hombre no solo no aprob\u00f3 los abusos, sino que propuso dar a un centro educativo el nombre de Christian Marajo. Fue un terremoto en aquella \u00e9poca, por el que este hombre justo pag\u00f3 un alto precio a lo largo de su carrera. Hay ah\u00ed una conciencia en acci\u00f3n que todo nos lleva a creer que es un s\u00edmbolo. S\u00edmbolo de un anticolonialismo. S\u00edmbolo de una fe en otro futuro. S\u00edmbolo de una idea noble de las relaciones entre las sociedades. [\u2026]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nosotros, el jurado del Premio Carbet, creemos firmemente que el imaginario, la po\u00e9tica y la conciencia son las \u00fanicas crestas desde las que se puede ver realmente el mundo, los pilares sobre los que se sustenta la belleza del mundo, las palancas que permiten levantar las monta\u00f1as de la injusticia. El Premio Carbet 2009 ha decidido honrar un principio, una vida, un ejemplo. Un gesto. Una conciencia. La buena conciencia puede ser anest\u00e9sica. La mala conciencia crea infiernos solitarios. La conciencia abierta es del orden de la Relaci\u00f3n. [\u2026] Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, cuando acechan tantos demonios, se multiplican los llamados a la justicia y se levantan tantas esperanzas, nos ha parecido que no solo era un acto de memoria, sino tambi\u00e9n de la m\u00e1s alta exigencia est\u00e9tica, otorgar por unanimidad el Premio Carbet del Caribe 2009 a Alain Pl\u00e9nel.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPodemos imaginar otro pa\u00eds donde la literatura, la poes\u00eda, el imaginario y la creaci\u00f3n celebren con tanta sencillez y generosidad el acto solitario de un hombre: una protesta, un rechazo, una mano tendida? En 2014, poco despu\u00e9s de la muerte de Alain Pl\u00e9nel, publiqu\u00e9 un ensayo titulado <em>Dire non<\/em> (Decir no), en eco al comienzo de <em>El hombre rebelde<\/em> de Camus: \u00abEl hombre rebelde es ante todo<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/04\/07\/el-poder-de-decir-no\/\"> un hombre que dice no<\/a>\u00bb. Despu\u00e9s, por supuesto, hay que inventar un \u00abs\u00ed\u00bb que logre reunir a un \u00abnosotros\u00bb. Sin embargo, el salto al desconocido de mi padre, ese hombre que no calculaba, sigue siendo para m\u00ed fundamental.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Mi infancia en Martinica fue feliz. All\u00ed, las luci\u00e9rnagas cuya desaparici\u00f3n lamentaba Pasolini siguen obstin\u00e1ndose, afortunadamente.<\/p><cite>Edwy Plenel<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Volvamos a su infancia en Martinica. \u00bfCu\u00e1les son exactamente los lugares?<\/h3>\n\n\n\n<p>El lugar donde crec\u00ed es un apartamento oficial en una gran casa, que todav\u00eda existe: la casa Clitandre, situada encima del instituto Victor Sch\u0153lcher. Era la residencia de los representantes de dos instituciones simb\u00f3licas, la justicia y la educaci\u00f3n. Por eso, los jardines de la villa eran cuidados por presos, a los que recuerdo por sus uniformes azules. En ese edificio construido entre las dos guerras mundiales, viv\u00edan tanto el fiscal de la Rep\u00fablica como el vicerrector.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo fue concretamente esa infancia?<\/h3>\n\n\n\n<p>Mi infancia en Martinica fue feliz. Es mi ba\u00f1o personal. Mis amigos son antillanos, hablo creole. Crec\u00ed con una maestra formidable, la se\u00f1ora Montalin. Ten\u00edamos muchos amigos antillanos que, a veces, ven\u00edan los domingos a preparar un plato colectivo que ya no se hace tan a menudo, el trempage.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de Fort-de-France y de las clases del Liceo Sch\u0153lcher, mi lugar favorito era la localidad de Sainte-Anne, al sureste de la isla. All\u00ed ten\u00eda amigos con los que iba a pescar caracolas en una balsa en la rada de Le Marin, que, con su famosa marina, hoy est\u00e1 llena de veleros. Me gustaba servir ponches en La Dunette, el hotel de la familia Norbert, donde me encontraba, como en las novelas de Stevenson, con un pescador con una sola pierna que me explicaba que fue un tibur\u00f3n el que le devor\u00f3 la pierna. Crec\u00ed con los sabores, los ritmos y los olores de Martinica, con una menci\u00f3n especial para el ruido infernal de las noches antillanas, que me hacen decir que, al menos all\u00ed, las luci\u00e9rnagas cuya desaparici\u00f3n lamentaba Pasolini siguen obstin\u00e1ndose, afortunadamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Un suscriptor de <em>Mediapart<\/em> me hizo redescubrir un dibujo que hice a los \u00abseis a\u00f1os y medio\u00bb, infantil, la precisi\u00f3n acompa\u00f1a mi firma, y que hab\u00eda aparecido en <em>Pipolin<\/em>, una revista para ni\u00f1os lanzada por \u00c9ditions Vaillant. Es, en cierto modo, mi verdadero primer art\u00edculo, aunque no se trate de un texto. Se public\u00f3 porque gan\u00e9 un concurso en el que hab\u00eda que representar a la familia. Desde Martinica, pint\u00e9 a mis padres y a m\u00ed mismo con la piel negra, cubiertos con bakouas, el sombrero tradicional de Martinica, en un decorado de playa tropical con cocoteros. A casi 70 a\u00f1os de distancia, evidentemente no s\u00e9 qu\u00e9 pasaba por la cabeza de aquel ni\u00f1o. Pero me gusta interpretar su dibujo como una refutaci\u00f3n de la l\u00ednea de color, esa \u00ab<em>color line<\/em>\u00bb que est\u00e1 en el coraz\u00f3n de los pensamientos racistas. Sin duda, eso es lo que le debo a Martinica, lo que me ha hecho: un ser ferozmente reacio a los prejuicios, a las asignaciones identitarias, a la discriminaci\u00f3n por origen, apariencia o creencias.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-medium\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Premier-dessin-de-Edwy-Plenel-Famille-Martinique.png\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"1069\"\n        data-pswp-height=\"851\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Premier-dessin-de-Edwy-Plenel-Famille-Martinique-330x263.png\"\r\n                media=\"(max-width:  374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Premier-dessin-de-Edwy-Plenel-Famille-Martinique-690x549.png\"\r\n                media=\"(max-width:  989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Premier-dessin-de-Edwy-Plenel-Famille-Martinique-990x788.png\"\r\n                media=\"(max-width: 1319px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Premier-dessin-de-Edwy-Plenel-Famille-Martinique-690x549.png\"\r\n                media=\"(max-width: 1599px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Premier-dessin-de-Edwy-Plenel-Famille-Martinique-990x788.png\"\r\n                media=\"(min-width: 1600px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Premier-dessin-de-Edwy-Plenel-Famille-Martinique-125x100.png\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Desde Martinica, pint\u00e9 a mis padres y a m\u00ed mismo con la piel negra, cubiertos con bakouas, el sombrero tradicional de Martinica, en un decorado de playa tropical con cocoteros. A casi 70 a\u00f1os de distancia, evidentemente no s\u00e9 qu\u00e9 pasaba por la cabeza de ese ni\u00f1o. Pero me gusta interpretar su dibujo como una refutaci\u00f3n de la l\u00ednea de color.<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>\u00abMi \u00faltima plegaria: \u00a1Oh, cuerpo m\u00edo, haz de m\u00ed un hombre que pregunta!\u00bb. Son palabras de Frantz Fanon, las \u00faltimas de <em>Piel negra, m\u00e1scaras blancas<\/em>. Regresamos a Francia cuando mi padre se vio obligado a dejar su cargo de vicerrector y nos instalamos en una nueva ciudad, Sucy-en-Brie, la \u00abCiudad Verde\u00bb, donde pas\u00e9 mi primer invierno. Viv\u00ed muy mal ese desarraigo, hasta tal punto que les dije a mis padres que quer\u00eda volver a Martinica. A los ocho a\u00f1os, como ya he mencionado, un amigo antillano, el doctor De Thor\u00e9, estaba de visita y mis padres aceptaron mi petici\u00f3n, as\u00ed que volv\u00ed a Martinica, donde fui adoptado durante un a\u00f1o y medio por esa familia. Es la primera de las escapadas que marcar\u00e1n mi vida. Martinica no es para m\u00ed un lugar de arraigo en el sentido de un lugar con ra\u00edces. Es un lugar de evasi\u00f3n, en definitiva, de desplazamiento.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Usted toma prestado de Georges Balandier el concepto de \u00absituaci\u00f3n colonial\u00bb para referirse a la Martinica de su infancia. Sin embargo, desde 1946, Martinica ya no era oficialmente una colonia, sino un departamento franc\u00e9s.<\/h3>\n\n\n\n<p>Llegu\u00e9 a Martinica en 1955, justo cuando Aim\u00e9 C\u00e9saire publicaba en la editorial Pr\u00e9sence africaine la versi\u00f3n definitiva de su <em>Discurso sobre el colonialismo<\/em>, que describe muy bien todo esto. Es un texto que no ha perdido nada de su inquietante agudeza, en el que C\u00e9saire se dirige a la buena conciencia progresista y humanista francesa. La de lo que m\u00e1s tarde llamar\u00e1, dirigi\u00e9ndose a Maurice Thorez, el \u00abfraternalismo\u00bb que, con mano dura, pretende llevar al otro, al oprimido, al colonizado, por el camino de la emancipaci\u00f3n. Porque el \u00abhermano mayor\u00bb pretende saber, en lugar del interesado, lo que es bueno y justo para \u00e9l. La fuerza intacta del <em>Discurso<\/em> de C\u00e9saire es subrayar que, al final del colonialismo, de esta l\u00f3gica de las razas, las civilizaciones, de las culturas, de las religiones, de unos or\u00edgenes superiores a otros, se encuentra inevitablemente Hitler, la anulaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n del Otro. En este sentido, C\u00e9saire es de una actualidad candente: toda civilizaci\u00f3n que se considera superior a unos b\u00e1rbaros a los que designa como tales, justificando as\u00ed su opresi\u00f3n, incluso su exterminio, acaba barbariz\u00e1ndose a s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e9saire hab\u00eda promovido la ley de departamentalizaci\u00f3n de 1946 como diputado comunista, pero \u00e9l mismo reconoci\u00f3 que fue una ilusi\u00f3n. La ilusi\u00f3n de la asimilaci\u00f3n que no cambi\u00f3 nada de la situaci\u00f3n colonial. Una situaci\u00f3n de dependencia econ\u00f3mica total, de dominaci\u00f3n de la minor\u00eda surgida de la conquista y la esclavitud (los bek\u00e9s) y, m\u00e1s fundamentalmente, de alienaci\u00f3n. La departamentalizaci\u00f3n no puso fin a esta patolog\u00eda, la alienaci\u00f3n, que resulta de no ser soberano, de estar dominado por referencias, un imaginario, c\u00f3digos y administraciones que no son los propios. En Martinica, la gran mayor\u00eda de los altos funcionarios, a\u00fan hoy, son blancos. No son de antillanos, son importados a un pa\u00eds que tiene su propia historia, su propia cultura, su propia tragedia, sobre todo. En una tierra marcada por una larga historia de jerarqu\u00eda y opresi\u00f3n racial, m\u00e1s all\u00e1 incluso de sus propias convicciones o actitudes, se ven inevitablemente atrapados en la \u00abl\u00ednea de color\u00bb. La mejor se\u00f1al de la persistencia de esta alienaci\u00f3n colonial es la d\u00e9bil relaci\u00f3n que mantienen entre s\u00ed los pa\u00edses del Caribe. Este archipi\u00e9lago es un mundo aparte que comparte la misma cultura, m\u00e1s all\u00e1 de la diversidad de herencias coloniales. Deber\u00eda estar estructurado en una gran federaci\u00f3n, cuyos miembros deber\u00edan ayudarse e interrelacionarse, en lugar de mirar hacia pa\u00edses europeos lejanos. Estamos muy lejos de eso&#8230;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Martinica no es para m\u00ed un lugar de arraigo en el sentido de un lugar con ra\u00edces. Es un lugar de evasi\u00f3n, en definitiva, de desplazamiento.<\/p><cite>Edwy Plenel<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Pero C\u00e9saire no era independentista. Militaba por la asimilaci\u00f3n, para que los martiniqueses dejaran de ser \u00abfranceses por completo, pero aparte\u00bb y pasaran a ser \u00abfranceses de pleno derecho\u00bb.<\/h3>\n\n\n\n<p>La causa que defiende C\u00e9saire en 1946, cuando a\u00fan es comunista, es la igualdad de derechos bajo el nombre de asimilaci\u00f3n. Pero eso no significa que se haya abolido la situaci\u00f3n colonial. \u00c9l lo sab\u00eda, y por eso la denunci\u00f3 en 1950, en la primera versi\u00f3n del <em>Discurso sobre el colonialismo<\/em>, que, repito, no ha perdido nada de su fuerza y su altura. Luego defendi\u00f3 la singularidad antillana, especialmente cuando Aragon, que hac\u00eda eco en <em>Les Lettres fran\u00e7aises<\/em> del discurso de la Uni\u00f3n Francesa promovido por el Partido Comunista, lanza un llamado para recuperar la supuesta grandeza arraigada de la lengua francesa: volver al clasicismo, al alejandrino, al soneto, a Ronsard&#8230; Se trataba, para el poeta oficial del PCF, de exaltar una supuesta identidad eterna de la lengua francesa, reivindicando su universalidad y, por ende, su superioridad intr\u00ednseca.<\/p>\n\n\n\n<p>Al otro lado del planeta, residiendo entonces en Brasil, el poeta comunista haitiano Ren\u00e9 Depestre toma al pie de la letra este llamado del camarada Aragon y se pone manos a la obra. Aprobando esta ruptura con las audacias surrealistas, apoya este retorno a una escritura po\u00e9tica cl\u00e1sica. C\u00e9saire, entonces diputado comunista, se rebela contra ello. Escribe un poema en el que se dirige a Ren\u00e9 Depestre en defensa de su imaginario com\u00fan, es decir, el creolo, lengua nacida en el estruendo del encuentro, con sus terribles desgracias y sus admirables astucias, es el terreno f\u00e9rtil. \u00abY por lo dem\u00e1s, que el poema gire bien o mal sobre el aceite de sus bisagras, \u00a1olv\u00eddalo, Depestre, olv\u00eddalo y deja que Aragon diga lo que quiera!\u00bb, sentenci\u00f3 el diputado y poeta C\u00e9saire, que nunca se desvi\u00f3 del camino abierto por su C<em>uaderno de un retorno al pa\u00eds natal<\/em>, cuya inventiva sigue sorprendi\u00e9ndome.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta disputa po\u00e9tica fue profundamente pol\u00edtica. Est\u00e1 en el centro de la distancia que se crear\u00e1 entre C\u00e9saire y el PCF. Lo incita a organizar en el coraz\u00f3n de la Sorbona, con la revista <em>Pr\u00e9sence africaine<\/em>, el Congreso de Escritores Negros. Un acontecimiento que, por cierto, hoy en d\u00eda ser\u00eda muy dif\u00edcil de celebrar, ya que suscitar\u00eda un levante de escudos por parte de los reaccionarios, por decirlo suavemente, que lamentablemente hoy en d\u00eda tienen el viento a favor.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfNo es la \u00abnegritud\u00bb de la que C\u00e9saire se hizo cantor una forma de \u00abidentidad cerrada\u00bb, a imagen de cierto nacionalismo bret\u00f3n que usted mencionaba? Los defensores de la creolidad le reprocharon su enfoque exclusivo en las ra\u00edces africanas del Caribe.<\/h3>\n\n\n\n<p>No, no lo creo. La negritud de C\u00e9saire no era id\u00e9ntica a la de Senghor, y eso se entiende en sus intervenciones en el Congreso de 1956, en el que tambi\u00e9n participaron Fanon y Glissant. Se podr\u00eda pensar que \u00c9douard Glissant, que recibi\u00f3 el premio Renaudot por su primera novela, <em>La L\u00e9zarde<\/em>, en 1958, se construy\u00f3 a s\u00ed mismo en una forma de distancia, de oposici\u00f3n, de diferencia con la figura tutelar de Aim\u00e9 C\u00e9saire, inevitablemente inc\u00f3moda. Poeta y fil\u00f3sofo de la Relaci\u00f3n, Glissant rechaza las identidades fijas, las inmovilidad, los arrestos domiciliarios. Imagina el entrelazamiento inextinguible de un Todo-Mundo donde se juega la supervivencia del Todo-Vivo. En este marco, no se sit\u00faa efectivamente del lado de una negritud que ser\u00eda un encierro o un repliegue. Pero a lo largo del tiempo, su discurso es una prolongaci\u00f3n, una ampliaci\u00f3n, una profundizaci\u00f3n de las intuiciones y los surgimientos de C\u00e9saire.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo escribir\u00eda en 2008, en un homenaje a C\u00e9saire con motivo de su fallecimiento, publicado por <em>Mediapart<\/em>, en el que convert\u00eda la negritud en un momento de afirmaci\u00f3n necesaria que exig\u00eda su superaci\u00f3n. Cito a Glissant: \u00abEsta negritud es a la vez un despertar de la memoria y una llamada premonitoria a un renacimiento, precede en cierto modo al florecimiento de las negritudes modernas de la di\u00e1spora africana, en este sentido difiere de la de Senghor, que procede de una comunidad milenaria, cuya sabidur\u00eda resume. La po\u00e9tica de Aim\u00e9 C\u00e9saire es de volcanes y erupciones, est\u00e1 desgarrada por los enredos de la conciencia, atravesada por las olas desbordantes del sufrimiento negro, con una sorprendente ternura de agua de manantial y estruendos de alegr\u00eda y j\u00fabilo. El lector franc\u00e9s le reprocha a veces una falta de mesura, cuando en realidad se trata de una poes\u00eda llena de mesura, pero esa mesura es la mesura de la desmesura, la del mundo. El poeta es aquel que conecta las bellezas de su herencia con las bellezas de su devenir en el mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo definir\u00eda la especificidad caribe\u00f1a?<\/h3>\n\n\n\n<p>Lo que llama la atenci\u00f3n del Caribe es, en primer lugar, su insularidad. Es esa realidad archipel\u00e1gica, ese verde brillante que la unifica, ese cielo que cambia constantemente, esas noches que caen muy r\u00e1pido, esas lluvias al principio o al final del d\u00eda, ese temblor sensible del mundo, esas tierras volc\u00e1nicas donde la tierra se mueve y escupe, donde el mar se agita y ruge, donde los vientos alisios pueden convertirse en huracanes&#8230; Es el reverso de un universo continental.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9douard Glissant ha demostrado claramente que la gran fuerza del imaginario continental va acompa\u00f1ada de una debilidad notable, que es su dimensi\u00f3n uniformizadora. La insularidad caribe\u00f1a \u2014esa pluralidad, esa fragilidad, esa profusi\u00f3n y ese murmullo\u2014 es un ant\u00eddoto contra lo que he llamado \u00abilimitismo\u00bb en <em>Le jardin et la jungle <\/em>(2024) para designar al adversario al que el bando de la igualdad debe enfrentarse ahora a escala mundial: desde Trump hasta Putin, pasando por tantos otros, se trata de ese mundo extremadamente minoritario que no conoce l\u00edmites a su sed de poder, riqueza, placer, inmediatez, avaricia, acumulaci\u00f3n, destrucci\u00f3n&#8230;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>El Caribe es el reverso de un universo continental.<\/p><cite>Edwy Plenel<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>En 1933, en sus <em>Vues sur Napol\u00e9on<\/em>, Andr\u00e9 Suar\u00e8s, otra especie de bret\u00f3n de ultramar en una variante de identidad entre celta y jud\u00eda, arremete con brillantez contra el egocentrismo que encarna el Emperador, esa avidez insaciable que devora a los seres como a los pueblos. Denunciando el apetito conquistador sin l\u00edmites de Napole\u00f3n, lo compara con Don Juan y lamenta \u00abla cat\u00e1strofe del poder\u00bb. Lo que me han ense\u00f1ado los territorios archipel\u00e1gicos del Caribe, que se resisten a la uniformidad de los continentes, a la verticalidad de las dominaciones, a la certeza de los sistemas, es una cierta forma de precauci\u00f3n y, por tanto, de altura \u2014a trav\u00e9s del lenguaje y los principios\u2014 que se opone a la idea de grandeza innata. Es la ant\u00edtesis de la terrible frase de De Gaulle, para quien \u00abFrancia no ser\u00eda nada sin la grandeza\u00bb. Por mi parte, creo que la grandeza, entendida como un deseo de poder, es una cat\u00e1strofe.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El Caribe es una geograf\u00eda, pero tambi\u00e9n una historia, en cuyo centro brilla la revoluci\u00f3n haitiana.<\/h3>\n\n\n\n<p>Efectivamente, es un momento crucial. La revoluci\u00f3n antiesclavista haitiana lleva a su m\u00e1xima expresi\u00f3n la promesa rousseauniana de 1789, la del derecho natural, la igualdad de derechos, lo universalizable como movimiento y reparto. Es un salto hacia lo m\u00e1s desconocido, m\u00e1s all\u00e1 de las revoluciones modernas que fueron la revoluci\u00f3n parlamentaria brit\u00e1nica, la revoluci\u00f3n independentista estadounidense y la revoluci\u00f3n republicana francesa. Y es precisamente por eso que las potencias occidentales, con Francia a la cabeza, le har\u00e1n pagar caro su atrevimiento \u2014en particular con la deuda contra\u00edda en 1825\u2014, que, adem\u00e1s, sacudi\u00f3 el coraz\u00f3n econ\u00f3mico del capitalismo naciente, surgido en plena acumulaci\u00f3n primitiva, cuyo motor fueron la esclavitud y las plantaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e9saire escribi\u00f3 una biograf\u00eda de Toussaint Louverture y Glissant escribi\u00f3 una obra de teatro titulada <em>Monsieur Toussaint<\/em>. La tragedia haitiana sigue pesando enormemente. Al pensar en lo que nos muestra actualmente la guerra de destrucci\u00f3n de Palestina que libra Israel en Gaza, estos cr\u00edmenes contra la humanidad y de genocidio hoy denunciados incluso en Israel por la ONG B&#8217;Tselem o el escritor David Grossman, he rele\u00eddo la correspondencia del general Leclerc. Cu\u00f1ado de Bonaparte, fue capit\u00e1n general de la expedici\u00f3n de Saint-Domingue, enviado al frente de un impresionante cuerpo expedicionario para derrotar la revoluci\u00f3n antiesclavista y reconquistar la isla. Era 1802, el a\u00f1o en que el Primer C\u00f3nsul restableci\u00f3 la esclavitud y firm\u00f3 decretos de apartheid sobre las relaciones entre blancos, negros y personas de color. Leclerc tiene una alta opini\u00f3n de su misi\u00f3n y de su superioridad civilizadora, al igual que los ide\u00f3logos de esta supuesta \u00abcivilizaci\u00f3n judeocristiana\u00bb, esgrimida por Benjamin Netanyahu y cuya mentira hist\u00f3rica desmont\u00e9 en Mediapart en mayo de 2024.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-1-74573' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#easy-footnote-bottom-1-74573' title='Edwy Plenel, &lt;a href=&quot;https:\/\/www.mediapart.fr\/journal\/international\/310524\/civilisation-judeo-chretienne-le-mensonge-historique-de-benyamin-netanyahou&quot; target=&quot;_blank&quot; rel=&quot;noreferrer noopener&quot;&gt;\u00ab\u2019Civilisation jud\u00e9o-chr\u00e9tienne\u2019&amp;nbsp;: le mensonge historique de Benyamin N\u00e9tanyahou\u00bb&lt;\/a&gt;, &lt;em&gt;Mediapart&lt;\/em&gt;, 31 de mayo de 2024.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Leclerc es un hombre de la Ilustraci\u00f3n, que comparte los ideales de la Revoluci\u00f3n en la que particip\u00f3 activamente y que le otorg\u00f3 sus galones. Sin embargo, al llegar a las Antillas, escribe a su cu\u00f1ado: \u00abTendr\u00e9 que librar una guerra de exterminio. [\u2026] Hay que destruir a todos los negros de las monta\u00f1as, hombres y mujeres, y solo dejar con vida a los ni\u00f1os menores de doce a\u00f1os\u00bb. Su adjunto Rochambeau, unos d\u00edas antes de la debacle de Verti\u00e8res, que ver\u00e1 la victoria del ej\u00e9rcito negro surgido del rechazo a la esclavitud, rebajar\u00e1 incluso la edad m\u00ednima para el exterminio: \u00abEliminar de la colonia, sin ninguna restricci\u00f3n, a todos los individuos negros o de color, a partir de los siete a\u00f1os\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos afrontar esto, porque es nuestra historia. Somos responsables de estos cr\u00edmenes, ante los principios que nosotros mismos proclamamos. El <em>Discurso sobre el colonialismo<\/em> de C\u00e9saire, al igual que <em>Los condenados de la tierra<\/em> de Fanon, insisten en esta traici\u00f3n por parte de Occidente a los valores que proclama. Hombres cultos, con buena conciencia, contemplan sin pesta\u00f1ear la exterminaci\u00f3n de otros hombres. Esto debe interpelarnos, mucho m\u00e1s all\u00e1 del contexto antillano. Evidentemente, esto no deja de tener ecos en la situaci\u00f3n que viven hoy los habitantes de Gaza.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Las Antillas tambi\u00e9n son sonidos, una cultura musical muy rica.<\/h3>\n\n\n\n<p>El clarinete, una especie de saxof\u00f3n de los pobres, me acompa\u00f1\u00f3 en mi juventud, junto con el gwoka, cuyo epicentro se encuentra en Guadalupe. Llevo los ritmos caribe\u00f1os en la sangre, los reclamo en cada ocasi\u00f3n. S\u00e9 c\u00f3mo acompa\u00f1arlos, mientras que el rock me averg\u00fcenza. Sigo siendo un incondicional del incomparable pianista Alain Jean-Marie. Y del trompetista, adem\u00e1s ling\u00fcista, Jacques Coursil, que puso m\u00fasica a textos de Fanon y Glissant. Y podr\u00eda citar a muchos otros que no se limitan a las Antillas francesas, desde el kompa haitiano hasta el reggae jamaicano. \u00abGet up, stand up: stand up for your rights! Get up, stand up: don&#8217;t give up the fight!\u00bb: \u00bfqui\u00e9n lo dice mejor que Bob Marley?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9douard Glissant afirmaba, sin duda exagerando, que si no hubiera sido por la erupci\u00f3n del Monte Pel\u00e9e en 1902, el jazz habr\u00eda nacido en Saint-Pierre en lugar de en Nueva Orleans. En realidad, situada en el epicentro de la proyecci\u00f3n de Francia en el mundo, Martinica alberg\u00f3 e invent\u00f3 una sociedad efervescente, sofisticada, sutil y astuta. En este sentido, el concepto glissantiano de \u00abcriollizaci\u00f3n\u00bb va mucho m\u00e1s all\u00e1 del mestizaje: indica mil y una estrategias de los d\u00e9biles hacia los fuertes, a trav\u00e9s de las cuales surgen lo improbable y lo impensable.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Llevo los ritmos caribe\u00f1os en la piel, los reclamo en cada ocasi\u00f3n.<\/p><cite>Edwy Plenel<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>En este sentido, la m\u00fasica y la danza recubren un momento feroz de libertad conquistado por los esclavos sobre el sistema totalitario de la plantaci\u00f3n. La noche no pertenec\u00eda al plantador, el colono no era su amo. All\u00ed ocurr\u00eda algo que \u00e9l no pod\u00eda controlar ni siquiera imaginar. A trav\u00e9s del cuerpo, los cantos, los gestos, las canciones, el imaginario que se inventaba en ese momento, el esclavo se afirmaba y escapaba. En la intimidad de las caba\u00f1as, al amparo de la noche, la libertad pasaba por la m\u00fasica, los cantos y los cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, el \u00abmarronnage\u00bb, palabra que evoca a los esclavos llamados \u00abmarrons\u00bb (cimarrones) que hu\u00edan de la servidumbre escapando a las escarpadas colinas y a los fondos inaccesibles, se convirti\u00f3 en un estado de \u00e1nimo, una forma de estar en el mundo, un rechazo al determinismo.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Savane-des-petrifications-scaled.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2560\"\n        data-pswp-height=\"1920\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Savane-des-petrifications-330x248.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Savane-des-petrifications-690x518.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Savane-des-petrifications-1340x1005.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/Savane-des-petrifications-125x94.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">En el municipio de Sainte Anne, en el extremo sureste de Martinica, a lo largo de la costa atl\u00e1ntica, m\u00e1s all\u00e1 de una playa sin igual llamada Les Salines, se encuentra la Savane des p\u00e9trifications.<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfTambi\u00e9n le gusta la cocina y las bebidas de Martinica?<\/h3>\n\n\n\n<p>Al igual que el creole es una lengua mestiza, la cocina martiniquesa es fruto de m\u00faltiples influencias. La \u00faltima de ellas es la india, fruto de la llegada, tras la abolici\u00f3n de la esclavitud, de aquellos a los que se denominaba peyorativamente, en creole, los \u00abculis\u00bb. En cuanto a las bebidas, afirmo que el ron martinicano es el mejor del mundo. En este punto, soy realmente sectario. No me gustan mucho los rones aromatizados de La Reuni\u00f3n. En cuanto a los rones de Am\u00e9rica Latina continental, son demasiado dulces para mi gusto. Pero tambi\u00e9n aprecio bebidas m\u00e1s asequibles y sin alcohol, como el calalou, una sopa de hierbas excepcional. Y mi magdalena sin igual sigue siendo el pur\u00e9 de christophine.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 lecturas recomendar\u00eda para empaparse del universo martinicano?<\/h3>\n\n\n\n<p>Me resulta muy dif\u00edcil, ya que los caminos antillanos son muy diversos y, a veces, improbables si pensamos en <em>La Mul\u00e2tresse solitude<\/em> de Andr\u00e9 Schwarz-Bart, autor que gan\u00f3 el premio Goncourt en 1959 por <em>Le Dernier des justes<\/em> y cuya esposa y c\u00f3mplice guadalupe\u00f1a, Simone, es tambi\u00e9n una escritora formidable. Tendr\u00eda que invitar a nuestros lectores y lectoras a prolongar el viaje m\u00e1s all\u00e1 de la trinidad C\u00e9saire-Fanon-Glissant, acerc\u00e1ndose a Patrick Chamoiseau, ese narrador sin igual, un \u00abmarcador de palabras\u00bb, como \u00e9l mismo dice tan bien, y a tantos otros, entre los que se encuentra ese gran poeta que reivindica su \u201cpalabra salvaje\u201d, cuya obra est\u00e1 escrita en gran parte en creole, Monchoachi.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La m\u00fasica y la danza recubren un momento feroz de libertad conquistado por los esclavos sobre el sistema totalitario de la plantaci\u00f3n.<\/p><cite>Edwy Plenel<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Para terminar, \u00bfpodr\u00eda evocarnos un lugar de Martinica que le sea especialmente querido?<\/h3>\n\n\n\n<p>Hay tantos que la elecci\u00f3n es muy dif\u00edcil. Pienso, por ejemplo, en la vista inagotable que se tiene, en el extremo suroeste, sobre el Rocher du Diamant frente al Morne Larcher, desde la terraza de la casa de \u00c9douard Glissant, all\u00ed mismo donde, en este verano de 2025, releo esta entrevista. Pero quiero evocar un lugar que todav\u00eda existe y que, al mismo tiempo, ya no existe tal y como lo conoc\u00ed de ni\u00f1o, ya que sus tesoros tel\u00faricos han sido saqueados. Es una ruina de lo vivo, es decir, de aquello de lo que procedemos los seres humanos y cuyo mensaje olvidamos en nuestra pretensi\u00f3n dominante de Homo Sapiens, que con demasiada frecuencia nos convierte en Homo Demens, depredadores y destructores.<\/p>\n\n\n\n<p>En el municipio de Sainte Anne, en el extremo sureste de Martinica, a lo largo de la costa atl\u00e1ntica, m\u00e1s all\u00e1 de una playa sin igual llamada Les Salines, se encuentra la Savane des p\u00e9trifications. Un monumento terrestre a cielo abierto. Es el primer trozo de tierra emergida donde, de uno de sus innumerables volcanes iniciales, naci\u00f3 Martinica hace veinticinco millones de a\u00f1os. Un bosque entero petrificado. Lo vegetal convertido en mineral. Lo vivo convertido en piedra. Lo m\u00f3vil convertido en inmovilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra entrevista he mencionado varias veces la idea de la evasi\u00f3n, ese movimiento por el que uno se libera de las determinaciones, las imposibilidades y las fatalidades. Si esta Savane des p\u00e9trifications me es tan querida es sin duda porque simboliza exactamente lo contrario, al igual que las leyendas bretonas y celtas en torno a Merl\u00edn el encantador, el bosque de Brocelianda, los amantes y los caballeros petrificados. Sean cuales sean las libertades que conquistemos y por las que nos comprometamos en cuerpo y alma, solo estamos de paso. Solo somos piedra y polvo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de invitarnos a renunciar o a abstenernos, esta lucidez es una invitaci\u00f3n a cuidar de las humanidades que nos rodean y de la vida de la que solo son una \u00ednfima parte. Esto supone enfrentarse con determinaci\u00f3n a las fuerzas contrarias, nihilistas y egoc\u00e9ntricas, extractivistas y acumuladoras, que no tienen otra medida que ellas mismas, es decir, su placer instintivo, su apetito insaciable y su beneficio inmediato. \u00abSomos de los que dicen no a la sombra\u00bb, escrib\u00eda Aim\u00e9 C\u00e9saire en el primer n\u00famero de <em>Tropiques<\/em>, en 1941: \u00abMiremos donde miremos, la sombra gana. Sin embargo, somos de los que dicen no a la sombra. Sabemos que la salvaci\u00f3n del mundo tambi\u00e9n depende de nosotros. Sabemos que la tierra necesita a cualquiera de sus hijos. A los m\u00e1s humildes. Los hombres de buena voluntad traer\u00e1n una nueva luz al mundo. \u00a1Ah! Toda la esperanza es poca para mirar al siglo a la cara\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este programa es m\u00e1s v\u00e1lido que nunca, ahora que la sombra vuelve a ganar terreno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abAct\u00fao como periodista, es mi lugar de compromiso desde hace casi medio siglo. Pero pienso en el mundo desde ese otro lugar, Martinica\u00bb.<\/p>\n<p>Para el fundador de Mediapart, la isla en la que no naci\u00f3, pero en la que pas\u00f3 su infancia, ha servido de matriz po\u00e9tica y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Desde las reminiscencias de \u00c9douard Glissant en la Savane des p\u00e9trifications, pasando por una nota in\u00e9dita de Jacques Foccart que nos revela, seguimos a Edwy Plenel en un Gran Tour tras las huellas de su pasado martiniqu\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"author":17959,"featured_media":74544,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-interviews.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[256],"tags":[],"staff":[93,185],"editorial_format":[],"serie":[],"audience":[],"geo":[172],"class_list":["post-74573","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-gran-tour","staff-florian-louis","staff-pierre-ramond","geo-americas"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>\u00abLa llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada\u00bb, Gran Tour con Edwy Plenel - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00abLa llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada\u00bb, Gran Tour con Edwy Plenel - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00abAct\u00fao como periodista, es mi lugar de compromiso desde hace casi medio siglo. Pero pienso en el mundo desde ese otro lugar, Martinica\u00bb.  Para el fundador de Mediapart, la isla en la que no naci\u00f3, pero en la que pas\u00f3 su infancia, ha servido de matriz po\u00e9tica y pol\u00edtica.  Desde las reminiscencias de \u00c9douard Glissant en la Savane des p\u00e9trifications, pasando por una nota in\u00e9dita de Jacques Foccart que nos revela, seguimos a Edwy Plenel en un Gran Tour tras las huellas de su pasado martiniqu\u00e9s.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-08-05T04:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/gc-martinique.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2000\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1400\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"anainesfernandez\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/gc-martinique.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"anainesfernandez\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"31 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/\",\"name\":\"\u00abLa llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada\u00bb, Gran Tour con Edwy Plenel - El Grand Continent\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/MARTINIQUE2.png\",\"datePublished\":\"2025-08-05T04:00:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/570398dd8da37ba5d66dec6d242bd33c\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/MARTINIQUE2.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/MARTINIQUE2.png\",\"width\":1400,\"height\":2000,\"caption\":\"\u00ab L\u2019appel de la Martinique fut l\u2019occasion de ma premi\u00e8re \u00e9chapp\u00e9e \u00bb, Grand Tour avec Edwy Plenel\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00abLa llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada\u00bb, Gran Tour con Edwy Plenel\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/\",\"name\":\"El Grand Continent\",\"description\":\"La escala pertinente\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/570398dd8da37ba5d66dec6d242bd33c\",\"name\":\"anainesfernandez\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe25c21e6213f69a683147fabda32586?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe25c21e6213f69a683147fabda32586?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"anainesfernandez\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00abLa llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada\u00bb, Gran Tour con Edwy Plenel - El Grand Continent","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u00abLa llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada\u00bb, Gran Tour con Edwy Plenel - El Grand Continent","og_description":"\u00abAct\u00fao como periodista, es mi lugar de compromiso desde hace casi medio siglo. Pero pienso en el mundo desde ese otro lugar, Martinica\u00bb.  Para el fundador de Mediapart, la isla en la que no naci\u00f3, pero en la que pas\u00f3 su infancia, ha servido de matriz po\u00e9tica y pol\u00edtica.  Desde las reminiscencias de \u00c9douard Glissant en la Savane des p\u00e9trifications, pasando por una nota in\u00e9dita de Jacques Foccart que nos revela, seguimos a Edwy Plenel en un Gran Tour tras las huellas de su pasado martiniqu\u00e9s.","og_url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/","og_site_name":"El Grand Continent","article_published_time":"2025-08-05T04:00:00+00:00","og_image":[{"width":2000,"height":1400,"url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/gc-martinique.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"anainesfernandez","twitter_card":"summary_large_image","twitter_image":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/gc-martinique.jpg","twitter_misc":{"Escrito por":"anainesfernandez","Tiempo de lectura":"31 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/","name":"\u00abLa llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada\u00bb, Gran Tour con Edwy Plenel - El Grand Continent","isPartOf":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/MARTINIQUE2.png","datePublished":"2025-08-05T04:00:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/570398dd8da37ba5d66dec6d242bd33c"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#primaryimage","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/MARTINIQUE2.png","contentUrl":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2025\/08\/MARTINIQUE2.png","width":1400,"height":2000,"caption":"\u00ab L\u2019appel de la Martinique fut l\u2019occasion de ma premi\u00e8re \u00e9chapp\u00e9e \u00bb, Grand Tour avec Edwy Plenel"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/08\/05\/la-llamada-de-martinica-fue-la-ocasion-de-mi-primera-escapada-gran-tour-con-edwy-plenel\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00abLa llamada de Martinica fue la ocasi\u00f3n de mi primera escapada\u00bb, Gran Tour con Edwy Plenel"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/","name":"El Grand Continent","description":"La escala pertinente","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/570398dd8da37ba5d66dec6d242bd33c","name":"anainesfernandez","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe25c21e6213f69a683147fabda32586?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe25c21e6213f69a683147fabda32586?s=96&d=mm&r=g","caption":"anainesfernandez"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17959"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74573"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74573\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/74544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74573"},{"taxonomy":"staff","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/staff?post=74573"},{"taxonomy":"editorial_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editorial_format?post=74573"},{"taxonomy":"serie","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/serie?post=74573"},{"taxonomy":"audience","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/audience?post=74573"},{"taxonomy":"geo","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/geo?post=74573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}