{"id":73388,"date":"2025-07-23T10:15:35","date_gmt":"2025-07-23T08:15:35","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=73388"},"modified":"2025-07-23T14:20:59","modified_gmt":"2025-07-23T12:20:59","slug":"atenas-es-como-la-mesa-de-la-cocina-donde-escribo-gran-tour-con-edouard-louis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/23\/atenas-es-como-la-mesa-de-la-cocina-donde-escribo-gran-tour-con-edouard-louis\/","title":{"rendered":"\u00abGrecia es tambi\u00e9n un pa\u00eds de la escritura de lo \u00edntimo\u00bb, Gran Tour con \u00c9douard Louis"},"content":{"rendered":"\n
Gran Tour<\/em><\/a>, nuestra hist\u00f3rica serie de verano, vuelve con una nueva temporada.<\/em><\/p>\n\n\n\n Como cada a\u00f1o, te invitamos a explorar la afinidad entre personalidades y espacios geogr\u00e1ficos en los que no nacieron ni vivieron realmente, pero que sin embargo desempe\u00f1aron un papel crucial en su trayectoria intelectual o art\u00edstica.<\/em><\/p>\n\n\n\n Tras<\/em> la Missolonghi de Nikos Aliagas<\/em><\/a>, la semana griega de Grand Tour hace escala en una Atenas at\u00edpica, nocturna, militante y literaria.<\/em><\/p>\n\n\n\n Para recibir todos los episodios,<\/em> suscr\u00edbete a Grand Continent<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n Mi conocimiento de Grecia era pr\u00e1cticamente nulo. No ten\u00eda ni idea, ninguna imagen clara.<\/p>\n\n\n\n En la cultura popular de mi infancia, Grecia no era un pa\u00eds muy representado. En las pel\u00edculas se ve\u00eda China, Am\u00e9rica, sobre todo Estados Unidos, un poco Italia, que era el s\u00edmbolo del sol, de las vacaciones so\u00f1adas. Grecia, en t\u00e9rminos de paisaje, de existencia, de ciudades, de lugares, sigue estando muy poco representada en el imaginario popular. Sin duda, esto se explica porque se asocia a otra parte de la cultura, m\u00e1s dominante y privilegiada. Es el helenismo, Oxford, las lenguas muertas.<\/p>\n\n\n\n Durante mucho tiempo, no me interes\u00f3 especialmente. Era un pa\u00eds que me resultaba ajeno, y as\u00ed sigui\u00f3 siendo hasta el COVID.<\/p>\n\n\n\n El encuentro fue sorprendente. Mi amigo Geoffroy de Lagasnerie lo cuenta en su libro sobre la amistad titulado Trois<\/em>, donde describe la amistad que nos une a Geoffroy, Didier Eribon y a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n Hemos hecho de la amistad el centro de nuestra vida: vivimos de la amistad, viajamos juntos, no vivimos juntos, pero nos vemos todos los d\u00edas, creamos juntos, releemos los manuscritos y los libros de los dem\u00e1s, organizamos nuestras conferencias juntos, celebramos la Navidad y nuestros cumplea\u00f1os juntos.<\/p>\n\n\n\n Grecia para m\u00ed era el helenismo, Oxford, las lenguas muertas.<\/p>\u00c9douard Louis<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Cuando lleg\u00f3 la epidemia de Covid, se impuso un toque de queda que nos imped\u00eda ver a nuestros amigos. Geoffroy escribi\u00f3 otro texto sobre esto, sobre lo impensable que era la pol\u00edtica que revelaba el Covid. De repente, hab\u00eda toque de queda en Par\u00eds, no pod\u00edamos salir. Excepto por razones especiales, como la familia. Si tuviera un hijo que viviera en Toulouse y tuviera que cruzar media Francia para ir a verlo, tendr\u00eda derecho a hacerlo. Pero mis dos mejores amigos, a los que veo todos los d\u00edas, con los que creo, con los que escribo, con los que pienso, que viven a dos calles de mi casa, a ellos ya no ten\u00eda derecho a verlos.<\/p>\n\n\n\n La epidemia de Covid ha puesto de manifiesto una jerarqu\u00eda inconsciente en nuestras sociedades entre la familia y la amistad, esta \u00faltima percibida como secundaria, no esencial. Esta epidemia tambi\u00e9n ha puesto de manifiesto el aterrador poder del Estado, el de decirnos, en nuestro lugar, qu\u00e9 es esencial y qu\u00e9 no, como la amistad. Lo mismo ocurri\u00f3 con lo que se pod\u00eda comprar o no en los supermercados. No s\u00e9 si lo recuerdan, pero hubo personas que fueron sancionadas por la polic\u00eda por comprar patatas fritas, un producto considerado no esencial. El maquillaje tambi\u00e9n se consideraba no esencial, las secciones de maquillaje estaban cerradas en las tiendas, pero \u00bfqui\u00e9n sabe si, para una joven trans en transici\u00f3n, en ese momento, comprar un pintalabios no era m\u00e1s importante que comprar un segundo paquete de pasta? Puede parecer insignificante y anecd\u00f3tico, pero no lo es en absoluto: \u00bfqui\u00e9n tiene el poder de decir lo que importa o no en la vida?<\/p>\n\n\n\n En fin, en este contexto, mis amigos Didier y Geoffroy y yo decidimos marcharnos de Par\u00eds e ir a un lugar donde pudi\u00e9ramos seguir vi\u00e9ndonos. Un amigo nos hab\u00eda dicho que en Grecia la polic\u00eda era m\u00e1s laxa y que no se respetaba el toque de queda, a diferencia de Par\u00eds, donde la vigilancia era muy estricta. As\u00ed que nos fuimos un poco por casualidad a Atenas.<\/p>\n\n\n\n Ten\u00edamos pensado quedarnos dos semanas, pero al final nos quedamos cuatro meses.<\/p>\n\n\n\n\n\n De repente, Atenas empez\u00f3 a representar para nosotros algo as\u00ed como el exterior, la huida, lo ajeno y, en ese contexto, la posibilidad de la amistad como modo de vida.<\/p>\n\n\n\n La huida, la necesidad de huir, siempre ha estado en el centro de mi vida.<\/p>\n\n\n\n Ya de ni\u00f1o viv\u00eda obsesionado con huir. Como ni\u00f1o gay, no me sent\u00eda feliz ni a gusto en mi familia. Y cuando pasas toda la infancia so\u00f1ando con huir, esa huida se convierte en algo que te conforma, la materia de tu cuerpo. Como si la necesidad de huir estuviera inscrita en tu ADN. Jean Genet utilizaba la imagen del ni\u00f1o que sue\u00f1a con escapar por los tejados, una imagen que retoma Kolt\u00e8s en Roberto Zucco<\/em>. Dos autores gays que no dejaron de profundizar en la imagen de la evasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Un amigo nos hab\u00eda dicho que en Grecia la polic\u00eda era m\u00e1s laxa y que no se respetaba el toque de queda, a diferencia de Par\u00eds, donde la vigilancia era muy estricta. As\u00ed que nos fuimos un poco por casualidad a Atenas.<\/p>\u00c9douard Louis<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Hoy estoy lejos de mi familia y de mi infancia, y sin embargo, esa necesidad de huir, de huir todo el tiempo, sigue dentro de m\u00ed. Y desde el Covid, Atenas se ha convertido en el lugar de esa huida. En Atenas estoy lejos de Francia, lejos del mundo literario franc\u00e9s, puedo aislarme y escribir durante meses, lejos de todo un conjunto de preocupaciones cotidianas.<\/p>\n\n\n\n Lo que tambi\u00e9n me gusta es que Atenas no es precisamente famosa por su belleza. Hay muchos edificios de hormig\u00f3n que se construyeron muy r\u00e1pidamente durante el boom econ\u00f3mico de la segunda mitad del siglo XX. Hay mucho tr\u00e1fico, con grandes avenidas de cinco y seis carriles en el centro de la ciudad. Por lo tanto, es una ciudad bastante contaminada, bastante ruidosa y que, a priori, no es conocida por ser la m\u00e1s acogedora. Cuando los franceses y los estadounidenses llegan a Grecia, suelen ir a las islas. Y me gusta esa belleza ardua, no inmediatamente accesible de la ciudad, que da la sensaci\u00f3n de no estar en un lugar deseado y, por lo tanto, de estar fuera.<\/p>\n\n\n\n La belleza de la Antigua Grecia est\u00e1 evidentemente presente en todas partes. Hay muchas ruinas; la relaci\u00f3n entre la ruina y la nostalgia es permanente.<\/p>\n\n\n\n Es una ciudad muy nost\u00e1lgica, al contrario que Nueva York, por ejemplo, cuya belleza est\u00e1 ligada al hecho de que todo es reciente, todo es de acero y cristal, todo acaba de construirse o, en cualquier caso, es bastante reciente. La nostalgia ateniense tiene algo bastante po\u00e9tico. Y luego, precisamente, tambi\u00e9n algo extremadamente urbano, y eso es lo que me gusta.<\/p>\n\n\n\n Nunca me ha gustado mucho el silencio de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n Prefiero el hormig\u00f3n y las torres a los \u00e1rboles y las monta\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n Me siento m\u00e1s c\u00f3modo all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n Parad\u00f3jicamente, tengo la impresi\u00f3n de que en la naturaleza, en el campo o en las islas como las que hay en Grecia, el silencio nos obliga a centrarnos en nosotros mismos, a escuchar nuestro yo interior, todo lo que odio. Detesto ser yo, tener un yo, esa cosa pegajosa de la que es tan dif\u00edcil desprenderse. En la ciudad, por el contrario, en el ruido, el movimiento, el asfalto, el yo se disuelve. Ya no existimos, somos testigos del mundo, nos atraviesa.<\/p>\n\n\n\n Nunca me ha gustado mucho el silencio de la naturaleza. Prefiero el hormig\u00f3n y los rascacielos a los \u00e1rboles y las monta\u00f1as.<\/p>\u00c9douard Louis<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Atenas ofrece esta posibilidad porque es una ciudad que se caracteriza por mucho movimiento. Es una ciudad del sur, por lo que se vive hasta muy tarde; se puede salir, comer muy tarde y, como hace calor, se puede estar fuera hasta altas horas de la noche. Las personas con las que te cruzas por la noche siempre son m\u00e1s interesantes que las que te cruzas durante el d\u00eda: si ves a alguien caminando por la calle a las tres de la madrugada, a menos que esa persona vuelva del trabajo, es porque no se somete a los ritmos sociales tradicionales, levantarse por la ma\u00f1ana para llevar a los ni\u00f1os al colegio, levantarse a las 8 para escuchar las noticias del mundo en la radio, el primer metro… ese ritmo fren\u00e9tico de la ma\u00f1ana impuesto por el capitalismo. Una persona que camina por la noche ya est\u00e1 desfasada con respecto al mundo, por lo que resulta interesante, y no es una cuesti\u00f3n de clase, yo lo s\u00e9 bien.<\/p>\n\n\n\n\n\n S\u00ed, claro, muchos. Primero a trav\u00e9s del trabajo: soy amigo de mi editor griego, de mi traductora, de la gente que trabaja en la editorial que me publica en Atenas. Y luego con activistas que conoc\u00ed yendo a manifestaciones, artistas que conoc\u00ed cuando hice una residencia de escritura en el teatro Onassis o cuando represent\u00e9 Qui a tu\u00e9 mon p\u00e8re<\/em> en Tesal\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n Hay dos cosas que me han marcado de mis encuentros con los atenienses.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, su cultura literaria. Esta se remonta a la tragedia griega, una de las formas literarias que m\u00e1s me interesan. Para m\u00ed, la tragedia griega es la m\u00e1s elevada de todas las formas literarias. Es una forma literaria muy expl\u00edcita, violenta, breve, muy emotiva, pol\u00edtica… Curiosamente, todas las cosas que hoy en d\u00eda se consideran negativas en la literatura: una obra se considera mala si est\u00e1 demasiado llena de patetismo, se considera miserabilista o lacrim\u00f3gena, un libro se califica de \u00abpanfleto\u00bb cuando se quiere decir que es demasiado pol\u00edtico, un libro demasiado corto se percibe a menudo como menos ambicioso que un libro grueso; Annie Ernaux ha sido a menudo criticada por la brevedad de sus libros.<\/p>\n\n\n\n La tragedia griega va en contra de todos los criterios contempor\u00e1neos de evaluaci\u00f3n de las obras literarias.<\/p>\n\n\n\n Intento inspirarme en ello: \u00bfc\u00f3mo deshacer las normas literarias, en particular recurriendo a la tragedia, para hacer que la literatura contempor\u00e1nea sea m\u00e1s subversiva, m\u00e1s pol\u00edtica, m\u00e1s conflictiva?<\/p>\n\n\n\n Las personas con las que nos cruzamos por la noche siempre son m\u00e1s interesantes que las que nos cruzamos durante el d\u00eda.<\/p>\u00c9douard Louis<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Grecia es tambi\u00e9n un pa\u00eds de la escritura de lo \u00edntimo con Safo, Cavafy, Ritsos, una sucesi\u00f3n de grandes poetas y poetisas que han reinventado cada vez los v\u00ednculos entre la escritura y lo \u00edntimo, lo que ridiculiza a quienes claman que \u00abhoy en d\u00eda todo el mundo quiere escribir sobre su propia vida\u00bb. Hay que desconocer por completo la historia de la literatura para decir algo as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n Por \u00faltimo, en mis conversaciones con personas que viven en Atenas, tambi\u00e9n he descubierto una cultura pol\u00edtica muy aut\u00f3noma con respecto al resto del mundo.<\/p>\n\n\n\n La globalizaci\u00f3n que vivimos es tambi\u00e9n una globalizaci\u00f3n del espacio de debate. Muy a menudo, en Francia, Estados Unidos o Inglaterra, encontramos cuestiones pol\u00edticas bastante similares entre s\u00ed. Viajamos y nos encontramos con las mismas preguntas, siempre, en todas partes. Recuerdo los a\u00f1os 2020-2021. All\u00e1 donde iba a hablar de literatura, la pregunta de moda era \u00ab\u00bfqui\u00e9n habla? \u00bfQui\u00e9n tiene derecho a hablar de qui\u00e9n? \u00bfPuede un autor heterosexual escribir sobre la homosexualidad?\u00bb. No digo que estas preguntas no tengan validez, pero cuando se convierten en una especie de moda globalizada, pierden su inter\u00e9s, su fuerza. En Grecia, descubr\u00ed un espacio de debate pol\u00edtico extremadamente variado, un verdadero \u00abotro\u00bb del debate globalizado.<\/p>\n\n\n\n Por ejemplo, el anarquismo y sus diferentes corrientes est\u00e1n muy presentes en Atenas.<\/p>\n\n\n\n Ex\u00e1rcheia es conocido por ser un barrio estudiantil anarquista, algo que se ha vuelto poco com\u00fan en el mundo actual. No se podr\u00eda decir que en Francia o en Londres haya un barrio anarquista. En Grecia todav\u00eda hay uno, aunque Airbnb lo pone en peligro, con tradiciones anarquistas, reuniones anarquistas, gente de tradici\u00f3n socialista o socialista libertaria…<\/p>\n\n\n\n Soy fundamentalmente un ser pol\u00edtico, y la riqueza del debate aqu\u00ed es muy valiosa para m\u00ed; aprendo mucho, escucho. Recuerdo que durante una de mis primeras visitas a Atenas, mi editor me invit\u00f3 a una fiesta en la que vi a un socialista y a un comunista discutiendo. Me dije: aqu\u00ed estoy en mi sitio.<\/p>\n\n\n\n \u00a1Catastr\u00f3fica! No estudi\u00e9 griego en la escuela. Eran m\u00e1s bien los hijos de la burgues\u00eda a los que se orientaba hacia este tipo de aprendizaje.<\/p>\n\n\n\n En Atenas, mi editor me invit\u00f3 a una fiesta en la que vi a un socialista y a un comunista discutiendo. Me dije: aqu\u00ed estoy en mi sitio.<\/p>\u00c9douard Louis<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El griego moderno es una lengua muy dif\u00edcil, en primer lugar porque tiene otro alfabeto. Intento familiarizarme con expresiones y palabras, pero todav\u00eda me resulta muy complicado.<\/p>\n\n\n\n\n\n He escrito mis tres \u00faltimos libros en Grecia, en su mayor parte.<\/p>\n\n\n\n No s\u00e9 qu\u00e9 impacto ha tenido… Sin duda, el hecho de estar lejos de mi pa\u00eds natal me ha ayudado a mantener la mayor autonom\u00eda posible, a no responder a las prescripciones del mundo literario, que desde hace varios a\u00f1os me reprochaba a menudo ser demasiado pol\u00edtico, demasiado sociol\u00f3gico, demasiado autobiogr\u00e1fico, demasiado pol\u00e9mico, demasiado emocional. Estar lejos de todo eso me ha permitido, espero, aguantar.<\/p>\n\n\n\n Lo que tambi\u00e9n me gusta de escribir en Atenas es, como describe Geoffroy en su libro sobre la amistad, el hecho de abolir la distinci\u00f3n entre vacaciones y trabajo.<\/p>\n\n\n\n Era algo que ya me fascinaba cuando era estudiante y le\u00eda las Memorias<\/em> de Simone de Beauvoir: la forma en que ella y Sartre viajaban por Grecia, China, Estados Unidos, y trabajaban en todas partes, escrib\u00edan en todas partes. Llevaban una existencia que abol\u00eda una serie de fronteras tradicionales, entre el trabajo y el descanso, la amistad y la pareja, etc.<\/p>\n\n\n\n\n\n Totalmente. En primer lugar, porque odio las vacaciones, dejarlo todo, \u00abdescansar\u00bb, como se dice. Me angustia enormemente. Me gusta la frase de Imre Kert\u00e9sz, que escribi\u00f3: \u00abSi no trabajara, existir\u00eda, y si existiera, no s\u00e9 a qu\u00e9 me expondr\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Es ese v\u00e9rtigo lo que siento si me detengo.<\/p>\n\n\n\n Escribir, en cualquier lugar, en cualquier momento, me permite sufrir menos la vida. Y escribir en el extranjero me permite trabajar y descubrir nuevos lugares, nuevas personas, nuevas vidas, otras vidas distintas a la m\u00eda. Evidentemente, esto es posible porque tengo una profesi\u00f3n privilegiada, la escritura, pero creo que esta cuesti\u00f3n de la divisi\u00f3n social del tiempo va m\u00e1s all\u00e1 de la simple pertenencia al mundo de la escritura.<\/p>\n\n\n\n \u00bfCu\u00e1ntas veces vemos en las playas o en los lugares tur\u00edsticos a personas que han trabajado duro todo el a\u00f1o para poder permitirse unas vacaciones y que, una vez all\u00ed, parecen aburridas, tensas, discutiendo con sus maridos o sus hijos? Es este equilibrio capitalista entre la presi\u00f3n del trabajo y la desconexi\u00f3n durante las vacaciones lo que hace sufrir enormemente a mucha gente. Por cierto, la utop\u00eda pol\u00edtica de Marx era una utop\u00eda temporal: Marx dec\u00eda que la revoluci\u00f3n permitir\u00eda hacer todo en un d\u00eda: escribir, pintar, construir un edificio y descansar, sin una divisi\u00f3n brutal del tiempo social.<\/p>\n\n\n\n La vida de la escritura es una utop\u00eda marxista en miniatura.<\/p>\n\n\n\n Lo que tambi\u00e9n me gusta de la vida cotidiana en Atenas es mi posici\u00f3n de radical exterioridad. Y es tambi\u00e9n por eso que la cuesti\u00f3n del idioma es complicada: al no aprenderlo, tengo ese placer muy particular del turismo, es decir, el de ser siempre un poco ajeno. Aunque voy muy a menudo, no hablo el idioma, no puedo leer los carteles ni los letreros. Creo que esta extra\u00f1eza me conviene. Me permite estar como de vacaciones mientras trabajo mucho, escribiendo todo el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n El equilibrio capitalista entre la presi\u00f3n del trabajo y la desconexi\u00f3n durante las vacaciones hace sufrir enormemente a mucha gente.<\/p>\u00c9douard Louis<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Soy una persona bastante disciplinada en el trabajo.<\/p>\n\n\n\n Por lo general, escribo desde el mediod\u00eda hasta las 6 de la tarde, luego salgo y paseo por la ciudad, hasta la Acr\u00f3polis, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n Atravieso la ciudad, la exploro.<\/p>\n\n\n\n\n\n Mis dos primeros libros, En finir avec Eddy Bellegueule<\/em> y L’histoire de la violence<\/em>, se publicaron en Grecia, pero tuvieron muy poca repercusi\u00f3n y \u00e9xito. Creo que el editor estaba un poco decepcionado. Pensaba que aqu\u00ed le gustar\u00eda m\u00e1s a la gente. Empec\u00e9 a ir en esa \u00e9poca, cuando se publicaron los dos primeros libros. Por lo tanto, no ten\u00eda una relaci\u00f3n especialmente estrecha con los lectores o el p\u00fablico griego.<\/p>\n\n\n\n Luego, cuando se public\u00f3 Qui a tu\u00e9 mon p\u00e8re<\/em>, ocurri\u00f3 algo. Muchos lectores y lectoras se manifestaron. Hubo varias adaptaciones teatrales en Atenas; asist\u00ed a numerosas representaciones de la misma obra en diferentes teatros de la ciudad. Thomas Ostermeier y yo fuimos invitados a presentar nuestra versi\u00f3n de Qui a tu\u00e9 mon p\u00e8re<\/em> en Sal\u00f3nica, la segunda ciudad del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n A posteriori<\/em>, la gente empez\u00f3 a releer los dos primeros libros, que hasta entonces no hab\u00edan tenido muchos lectores. Se inici\u00f3 un intercambio con el p\u00fablico griego que se convirti\u00f3 en algo muy presente en mi vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n Es curioso, porque yo hab\u00eda concebido Qui a tu\u00e9 mon p\u00e8re<\/em> como una tragedia contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n En aquella \u00e9poca, estaba traduciendo dos tragedias de Anne Carson adaptadas de tragedias griegas. Ella escribi\u00f3 una Ant\u00edgona <\/em>y otro texto titulado Norma Jeane Baker de Troya<\/em>, una retraducci\u00f3n de un texto de Eur\u00edpides sobre Helena y la guerra de Troya. Traduje tragedias griegas del ingl\u00e9s al franc\u00e9s mientras escrib\u00eda Qui a tu\u00e9 mon p\u00e8re<\/em>, y pensaba en mi padre. Me preguntaba c\u00f3mo ser\u00eda escribir una tragedia hoy, es decir, algo muy directo, muy pol\u00edtico, pero tambi\u00e9n muy \u00edntimo, con una fuerte carga pat\u00e9tica. Y escrib\u00ed este libro en el que la maldici\u00f3n que pesa sobre un individuo no proviene de los dioses, sino de la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n A veces pienso que es por eso que este texto se ha le\u00eddo tanto en Grecia.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, evidentemente, la que siempre recomendaremos, Ant\u00edgona<\/em>, de S\u00f3focles, que es, como dijo Hegel, uno de los mejores textos de toda la historia.<\/p>\n\n\n\n La poes\u00eda de Cavafy, que mencionaba antes, cabe en un volumen bastante delgado, ya que escribi\u00f3 poco y public\u00f3 poco en vida, pero es absolutamente extraordinaria.<\/p>\n\n\n\n Trata de la historia de un hombre que tiene miedo a envejecer, de un hombre que camina por la calle y desea a los chicos que ve, transformando el espacio p\u00fablico en un espacio de deseo. Es sublime, sublime.<\/p>\n\n\n\n En Egina, al igual que en Hydra, solo puedo pasar dos o tres d\u00edas como m\u00e1ximo, porque m\u00e1s tiempo no soporto la naturaleza.<\/p>\u00c9douard Louis<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Y luego citar\u00eda los fragmentos de Safo, en particular las versiones traducidas por Anne Carson. Est\u00e1n en ingl\u00e9s, pero Anne Carson los ha traducido de una manera realmente insuperable.<\/p>\n\n\n\n Por \u00faltimo, antes mencionaba a Yannis Ritsos, un militante comunista griego y poeta de mediados del siglo XX, que supo fusionar la literatura \u2014en su m\u00e1xima expresi\u00f3n\u2014 y la pol\u00edtica \u2014en su forma m\u00e1s brutal, directa y activista\u2014. Pocos lo han conseguido. No creo que haya ning\u00fan equivalente en Francia. Quiz\u00e1s Pasolini lo hizo a veces en Italia, pero nadie lo ha sabido hacer como Yannis Ritsos.<\/p>\n\n\n\n Me gusta mucho Egina, una isla a media hora de Atenas. Tiene mala reputaci\u00f3n porque est\u00e1 demasiado cerca de la ciudad, por lo que no es muy ex\u00f3tica. Entre la burgues\u00eda francesa existe una moda de ir cada a\u00f1o a Grecia, a la isla m\u00e1s lejana, m\u00e1s desconocida y m\u00e1s aislada posible, para luego volver a Par\u00eds y hablar de ello. Egina es todo lo contrario. El agua est\u00e1 un poco contaminada, a diferencia de las aguas cristalinas que se encuentran m\u00e1s lejos de Atenas. Tambi\u00e9n me gusta la isla por eso. Me gustan los lugares un poco hostiles.<\/p>\n\n\n\n Tambi\u00e9n me gusta Hydra, una isla muy bonita.<\/p>\n\n\n\nUsted naci\u00f3 en el departamento de Somme, en un entorno modesto. Tanto geogr\u00e1fica como culturalmente: Grecia estaba,imagino, muy lejos de sus horizontes. \u00bfQu\u00e9 imagen ten\u00eda de ella antes de conocerla realmente?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfEn qu\u00e9 circunstancias se produjo su encuentro con Grecia?<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n Esta historia hace eco precisamente de su libro Monique s’\u00e9vade<\/em>, en el que propone a su madre que se escape a Grecia, porque, efectivamente, parece tener una relaci\u00f3n \u00abevasiva\u00bb con ese pa\u00eds.<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 le gusta de Atenas? Tengo la impresi\u00f3n de que es m\u00e1s la ciudad y su vida contempor\u00e1nea que los vestigios de su grandeza antigua.<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n \u00bfHa establecido v\u00ednculos con los atenienses?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 cuestiones lo estructuran?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfCu\u00e1l es su relaci\u00f3n con la lengua griega, antigua y moderna?<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n Atenas no es solo un lugar de evasi\u00f3n para usted. Tambi\u00e9n es un lugar para escribir, como usted ha mencionado. \u00bfCambia algo escribir en Atenas en lugar de en Par\u00eds, Nueva York o cualquier otro lugar? \u00bfEl lugar desde el que escribe influye en lo que escribe?<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n \u00bfEs eso lo que Atenas representa para usted?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfC\u00f3mo escribe concretamente?<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n \u00bfC\u00f3mo se traduce, se lee y se recibe su obra en Grecia?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 obras griegas, antiguas y modernas, le son especialmente queridas?<\/h3>\n\n\n\n
Usted est\u00e1 con frecuencia en Atenas. \u00bfSale a veces para visitar otras ciudades o regiones griegas?<\/h3>\n\n\n\n