{"id":72513,"date":"2025-07-11T17:36:16","date_gmt":"2025-07-11T15:36:16","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=72513"},"modified":"2025-07-11T17:36:19","modified_gmt":"2025-07-11T15:36:19","slug":"tras-ucrania-expertos-estadounidenses-piden-a-trump-que-no-defienda-directamente-a-taiwan-texto-integro-de-la-propuesta-de-caldwell-y-kavanagh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/07\/11\/tras-ucrania-expertos-estadounidenses-piden-a-trump-que-no-defienda-directamente-a-taiwan-texto-integro-de-la-propuesta-de-caldwell-y-kavanagh\/","title":{"rendered":"Tras Ucrania, expertos estadounidenses piden a Trump que no defienda directamente a Taiw\u00e1n. Texto \u00edntegro de la propuesta de Caldwell y Kavanagh"},"content":{"rendered":"\n

\u00bfCuatro a\u00f1os para dar marcha atr\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n

Restablecer la presencia militar estadounidense tal y como era antes del 11 de septiembre en Medio Oriente y antes de la invasi\u00f3n rusa de 2014 en Europa: estos son los objetivos que se fijan Jennifer Kavanagh y Dan Caldwell para la revisi\u00f3n de las fuerzas armadas estadounidenses (Global Posture Review<\/em>) bajo el mandato de Trump.<\/p>\n\n\n\n

En el continente europeo, abogan en particular por una reducci\u00f3n dr\u00e1stica de la presencia del Ej\u00e9rcito estadounidense, con el objetivo de reducir a menos de 20.000 el n\u00famero de soldados estadounidenses presentes, frente a los m\u00e1s de 100.000 actuales, y por una reducci\u00f3n a la mitad de la potencia a\u00e9rea y naval.<\/p>\n\n\n\n

Del mismo modo, defienden la retirada total de las fuerzas estadounidenses de Irak y Siria, pero tambi\u00e9n de Jordania y Kuwait. Tanto en Europa como en Medio Oriente, consideran que son los \u00abaliados\u00bb de Estados Unidos en la regi\u00f3n los que deben hacerse cargo de la seguridad, liberando as\u00ed los recursos estadounidenses para redesplegarlos en el escenario indopac\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n

En nombre de una doctrina America First llevada al extremo<\/a>, las recomendaciones se centran por completo en lo que podr\u00eda afectar m\u00e1s directamente al territorio estadounidense; en este sentido, ni la guerra de Putin en Europa, ni la perspectiva de la nuclearizaci\u00f3n de Ir\u00e1n, ni los movimientos insurreccionales en Medio Oriente o la perturbaci\u00f3n del tr\u00e1fico mar\u00edtimo en el Mar Rojo se consideran \u00abamenazas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Para estos autores, los medios y la atenci\u00f3n deben concentrarse \u00fanicamente en dos escenarios: el territorio estadounidense y, en segundo lugar, el Indo-Pac\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n

A primera vista, este discurso \u00abprioritario\u00bb podr\u00eda parecer una forma radical de aislacionismo, que encontrar\u00eda finalmente, tras Obama y la retirada de Afganist\u00e1n bajo Biden, bajo Trump el fin definitivo del ciclo de guerras sin fin. Como consecuencia l\u00f3gica de esta nueva era, la presencia militar estadounidense en el mundo \u2014la \u00abpostura\u00bb de las fuerzas que es el tema central de este art\u00edculo y que traducimos tambi\u00e9n en algunos casos por \u00abdispositivo\u00bb, en aras de la claridad\u2014 deber\u00eda reducirse considerablemente, llegando incluso a una retirada total en algunas regiones.<\/p>\n\n\n\n

Pero tambi\u00e9n hay que saber leer este documento a contrario<\/em>. Si bien solo expresa la opini\u00f3n de sus autores, deja un margen real a las ambiciones imperiales expresadas en repetidas ocasiones por Donald Trump y miembros de su administraci\u00f3n, especialmente en Europa. En un cap\u00edtulo dedicado a la protecci\u00f3n de la \u00abseguridad econ\u00f3mica de Estados Unidos\u00bb, se puede leer, por ejemplo: \u00abPartimos del principio de que Estados Unidos no proceder\u00e1 a ninguna nueva adquisici\u00f3n territorial\u00bb. Se sabe que Trump persigue el objetivo geopol\u00edtico de anexionar Groenlandia con el argumento principal de que ser\u00eda \u00abvital\u00bb para Estados Unidos. As\u00ed, esta frase, que aparentemente descarta la hip\u00f3tesis de una guerra de agresi\u00f3n, va seguida de otra que, en realidad, deja abiertos muchos escenarios: \u00abEsto no excluye la posibilidad de reforzar la postura militar con fines estrat\u00e9gicos esenciales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Este informe tambi\u00e9n presenta de forma impl\u00edcita una cartograf\u00eda clave para estudiar la din\u00e1mica de los grupos de pensamiento que estructuran actualmente la reflexi\u00f3n doctrinal en los c\u00edrculos estrat\u00e9gicos estadounidenses: junto a la trumpista Heritage Foundation, se citan la RAND Corporation, Carnegie y tambi\u00e9n el medio de comunicaci\u00f3n War on the Rocks.<\/p>\n\n\n\n

Jennifer Kavanagh, que nunca ha trabajado directamente en la administraci\u00f3n estadounidense, ha desarrollado su carrera como experta en seguridad y pol\u00edtica de defensa de Estados Unidos en los think tanks RAND Corporation y Carnegie Endowment for International Peace, antes de incorporarse a Defense Priorities, un grupo de reflexi\u00f3n conocido por su orientaci\u00f3n \u00abrestrictiva\u00bb o antiintervencionista.<\/p>\n\n\n\n

Dan Caldwell, es una figura m\u00e1s conocida. Fue uno de los asesores del secretario de Defensa Pete Hegseth, destacado especialmente por el caso Signal, que hizo p\u00fablica una conversaci\u00f3n de alto nivel previa al lanzamiento de un ataque estadounidense contra los hut\u00edes en Yemen<\/a>. En esos mensajes, Pete Hegseth lo mencionaba como el \u00abmejor punto de contacto\u00bb de su equipo para participar en la coordinaci\u00f3n de las operaciones. Tras este asunto, fue suspendido de sus funciones y posteriormente despedido en abril de 2025. <\/p>\n\n\n\n

En este sentido, la firma conjunta de este informe podr\u00eda ser un intento por su parte de mantener cierta influencia en la orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica militar de la administraci\u00f3n de Trump. En un Pent\u00e1gono dividido y preso del faccionalismo, Caldwell encarna una l\u00ednea cercana a la del subsecretario de Planificaci\u00f3n, Elbridge Colby, en guerra, en particular, contra el CENTCOMM, al que acusa desde hace a\u00f1os de devorar los recursos disponibles. En medio de una \u00abcampa\u00f1a anti-Colby\u00bb marcada dentro del movimiento MAGA, este texto tambi\u00e9n debe entenderse como una posici\u00f3n muy firme en esta lucha burocr\u00e1tica interna.<\/p>\n\n\n\n

En el fondo, este informe presenta adem\u00e1s una cartograf\u00eda clave para estudiar las din\u00e1micas de los grupos de pensamiento que estructuran actualmente la reflexi\u00f3n doctrinal en los c\u00edrculos estrat\u00e9gicos estadounidenses: junto a la muy trumpista Heritage Foundation, se citan abundantemente la RAND Corporation, Carnegie y tambi\u00e9n el medio War on the Rocks.<\/p>\n\n\n\n

Mientras a\u00fan no se conoce la Global Posture Review oficial de la administraci\u00f3n Trump, Kavanagh y Caldwell hacen aqu\u00ed una propuesta que intenta marcar una l\u00ednea. El sitio web de publicaciones Defense Priorities forma parte de una nueva galaxia de think tanks antiintervencionistas en Washington, financiados en parte por los hermanos Koch. Como resume la autora en X: \u00abMientras esperamos a que el Pent\u00e1gono termine su Global Posture Review, Dan Caldwell y yo ofrecemos nuestras propias recomendaciones para alinear la presencia militar con los intereses estadounidenses. Sostenemos que es posible y necesario reducir significativamente las fuerzas en el extranjero\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Alinear la postura militar mundial con los intereses estadounidenses<\/h2>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 es la Global Posture Review?<\/h3>\n\n\n\n

El ej\u00e9rcito estadounidense es una potencia mundial. En 2025, m\u00e1s de 200.000 soldados, marineros, Marines y aviadores estadounidenses estaban desplegados en cientos de bases militares estadounidenses en todo el mundo. <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Para muchos responsables pol\u00edticos, este poder militar desplegado en el extranjero es una herramienta esencial de la pol\u00edtica exterior estadounidense. Los partidarios de una presencia militar estadounidense importante y activa en el extranjero afirman que las tropas estadounidenses que operan en el extranjero mantienen la estabilidad mundial, tranquilizan a los aliados, protegen el comercio internacional y previenen las agresiones que amenazan los intereses estadounidenses. <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> Tambi\u00e9n afirman que el personal estadounidense destinado en el extranjero adquiere experiencia trabajando con aliados y socios, refuerza la interoperabilidad y puede responder m\u00e1s r\u00e1pidamente a las crisis que si estuviera estacionado en Estados Unidos. <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Los cr\u00edticos de la presencia militar estadounidense en el mundo ven las cosas de otra manera. Afirman que el ej\u00e9rcito estadounidense est\u00e1 demasiado extendido y que los despliegues aportan pocos beneficios, al tiempo que crean situaciones de enredo que pueden arrastrar a Estados Unidos a guerras innecesarias que no sirven a los intereses estadounidenses. <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span> Este grupo se muestra m\u00e1s esc\u00e9ptico sobre el valor disuasorio de las fuerzas militares estadounidenses. Argumenta que, en cualquier caso, Estados Unidos no necesita una presencia militar importante para garantizar su seguridad, ya que est\u00e1 rodeado de agua por todos lados y tiene vecinos d\u00e9biles al norte y al sur. <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s, en casi todos los conflictos futuros a los que podr\u00edan enfrentarse Estados Unidos y sus aliados, estos proteger\u00edan el statu quo<\/em> y podr\u00edan as\u00ed aprovechar las numerosas ventajas de la guerra defensiva, en particular la reducci\u00f3n de las necesidades en materia de fuerzas armadas. <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los cr\u00edticos sugieren que una importante protecci\u00f3n estadounidense convierte a los aliados y socios en aprovechados que no invierten lo suficiente en su propia defensa.<\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s de sus ventajas, riesgos y costos, el avanzado dispositivo militar de Estados Unidos puede ser dif\u00edcil de modificar. Una vez enviadas las fuerzas al extranjero, Estados Unidos suele tardar en repatriarlas, incluso cuando la amenaza o la misi\u00f3n que motiv\u00f3 su despliegue inicial ha terminado. Por lo tanto, es frecuente que el n\u00famero de fuerzas estadounidenses estacionadas en el extranjero aumente con el tiempo, y que la postura ofensiva inicial se convierta gradualmente en el nuevo statu quo<\/em>. Esto puede conducir r\u00e1pidamente a un desequilibrio fundamental entre la presencia militar estadounidense y los intereses estrat\u00e9gicos y de seguridad nacional de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n

Con el fin de sopesar estos diferentes factores y consideraciones, cuando llegan nuevos dirigentes al Pent\u00e1gono tras un cambio de administraci\u00f3n presidencial, suelen poner en marcha una Global Posture Review<\/em> (GPR).<\/p>\n\n\n\n

La GPR tiene por objeto examinar la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica y el n\u00famero de fuerzas militares estadounidenses estacionadas en el extranjero y realizar ajustes sobre la base de una evaluaci\u00f3n actualizada de las amenazas y de la interpretaci\u00f3n que la nueva administraci\u00f3n hace de los intereses y prioridades de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n

Aunque los resultados de esta revisi\u00f3n suelen ser clasificados, normalmente se publica un resumen no clasificado, especialmente cuando se prev\u00e9n cambios importantes.<\/p>\n\n\n\n

La \u00faltima Global Posture Review<\/em> se public\u00f3 en noviembre de 2021, unos diez meses despu\u00e9s de la toma de posesi\u00f3n del presidente Joe Biden.<\/p>\n\n\n\n

Para muchos observadores, la revisi\u00f3n de 2021 fue una decepci\u00f3n, ya que no respondi\u00f3 a los cambios en el equilibrio mundial de poder ni reflej\u00f3 las limitaciones y restricciones emergentes del poder militar estadounidense. Tras una gran cobertura medi\u00e1tica, el documento conclu\u00eda que el dispositivo militar estadounidense se ajustaba en general a las necesidades e intereses de Estados Unidos y recomendaba pocos cambios importantes. <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> M\u00e1s importante a\u00fan para los detractores de la revisi\u00f3n, el equipo de Biden no logr\u00f3 reforzar de manera notable la postura estadounidense en Asia, incumpliendo as\u00ed uno de sus primeros compromisos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n

Al igual que en materia econ\u00f3mica y social, en el \u00e1mbito militar, es el rechazo a las pol\u00edticas llevadas a cabo por la administraci\u00f3n de Biden lo que parece unir sobre todo a los partidarios de Trump. Se le acusa de no haber proseguido suficientemente el \u00abgiro hacia Asia\u00bb del ej\u00e9rcito estadounidense, iniciado por Obama en la d\u00e9cada de 2010.<\/p>\n\n\n\n

Aparte del GPR de Biden, durante los cuatro a\u00f1os de su mandato, el dispositivo mundial de Estados Unidos se ha vuelto m\u00e1s pesado y desequilibrado.<\/p>\n\n\n\n

Tras su llegada al poder, la administraci\u00f3n cancel\u00f3 la retirada de 12.000 soldados de Alemania, prevista durante la primera administraci\u00f3n de Trump, y reforz\u00f3 la presencia estadounidense en Europa con 20.000 soldados adicionales tras la invasi\u00f3n rusa de Ucrania. <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span> Tras el ataque de Ham\u00e1s contra Israel el 7 de octubre de 2023, Biden puso en marcha una serie de medidas destinadas a reforzar el dispositivo estadounidense en Medio Oriente, en particular enviando medios navales, de defensa a\u00e9rea y a\u00e9reos t\u00e1cticos adicionales a la regi\u00f3n. <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span> El Pent\u00e1gono de Biden tambi\u00e9n aument\u00f3 el n\u00famero de soldados estadounidenses desplegados en rotaci\u00f3n en \u00c1frica para apoyar las operaciones antiterroristas y las misiones de formaci\u00f3n y ayuda. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En comparaci\u00f3n, los cambios realizados en Asia han sido menores. El equipo de Biden firm\u00f3 el acuerdo AUKUS, que solo modificar\u00e1 el posicionamiento estrat\u00e9gico a largo plazo, obtuvo acceso a cuatro bases adicionales en Filipinas y convirti\u00f3 en permanentes algunos despliegues que antes eran rotativos en Corea del Sur. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En el marco de la revisi\u00f3n de su dispositivo, la administraci\u00f3n ded Trump tiene la oportunidad de reajustar la presencia militar mundial de Estados Unidos en funci\u00f3n de los intereses nacionales estadounidenses, corrigiendo los errores cometidos bajo Biden y las secuelas persistentes de la guerra mundial contra el terrorismo.<\/p>\n\n\n\n

El presente informe tiene por objeto ayudar a los responsables del Pent\u00e1gono a llevar a cabo su Posture Review<\/em> y a decidir c\u00f3mo van a remodelar la postura militar estadounidense durante los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os. Formula recomendaciones en materia de posicionamiento estrat\u00e9gico que se ajustan a las prioridades declaradas de la administraci\u00f3n de Trump en materia de seguridad nacional y que sirven a los intereses fundamentales de Estados Unidos al reducir los compromisos militares estadounidenses y orientarse hacia una estrategia global basada en la \u00abmoderaci\u00f3n\u00bb (\u00abrestraint<\/em>\u00bb).<\/p>\n\n\n\n

En cierta medida, al igual que el Proyecto 2025<\/em> de la Heritage Foundation<\/a> \u2014cuyo trabajo se cita varias veces en el informe\u2014, que ha orientado considerablemente la direcci\u00f3n de las pol\u00edticas de Trump para su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, este informe se propone expl\u00edcitamente ser una hoja de ruta para los funcionarios de la administraci\u00f3n actual.<\/p>\n\n\n\n

Se presenta como una s\u00edntesis entre las orientaciones de los \u00abprioritizers<\/em>\u00bb \u2014cuya doctrina fue formalizada por Elbridge Colby durante la primera administraci\u00f3n de Trump\u2014 y los \u00abrestrainers<\/em>\u00bb, o partidarios de una \u00abestrategia de moderaci\u00f3n\u00bb, es decir, de una m\u00e1xima retirada militar de Estados Unidos en el mundo.<\/p>\n\n\n\n

En la siguiente secci\u00f3n del informe se presentan las prioridades que han guiado nuestro an\u00e1lisis y nuestras recomendaciones, as\u00ed como nuestras hip\u00f3tesis.<\/p>\n\n\n\n

A continuaci\u00f3n, dedicamos una secci\u00f3n a cada una de las tres grandes regiones \u2014Europa, Medio Oriente y Asia\u2014 y otra a las dem\u00e1s misiones mundiales. En cada secci\u00f3n, examinamos la postura actual de Estados Unidos, los cambios que recomendamos y las razones que los motivan.<\/p>\n\n\n\n

\u00c1frica no se incluye en las \u00abgrandes regiones\u00bb, a pesar de que los intereses de las otras grandes potencias rivales de Estados Unidos (Rusia, China) est\u00e1n en constante crecimiento en ese continente.<\/p>\n\n\n\n

Este desinter\u00e9s manifiesto por el continente africano hab\u00eda sido bastante caracter\u00edstico de la primera administraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Concluimos resumiendo y describiendo las implicaciones de los cambios de postura que proponemos para la seguridad nacional de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n

Prioridades e hip\u00f3tesis<\/h3>\n\n\n\n

Las orientaciones propuestas en el marco de la Posture Review<\/em> de 2025 deber\u00edan servir a los intereses vitales de Estados Unidos y corresponder a las prioridades de la administraci\u00f3n en materia de seguridad nacional. La administraci\u00f3n de Trump ha dejado claro que su pol\u00edtica exterior dar\u00e1 prioridad a los intereses estadounidenses, buscar\u00e1 \u00abla paz mediante la fuerza\u00bb y se adherir\u00e1 a los principios de realismo y moderaci\u00f3n en sus compromisos en el extranjero. <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

El vicepresidente J. D. Vance declar\u00f3 ante los graduados de la Academia Naval en mayo de 2025: \u00abEstamos volviendo a una estrategia basada en el realismo y la protecci\u00f3n de nuestros intereses nacionales fundamentales… Esto no significa que ignoremos las amenazas, sino que las abordamos con disciplina y que, cuando enviamos [al ej\u00e9rcito estadounidense] a la guerra, lo hacemos con objetivos muy concretos en mente\u00bb. <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Trump y su equipo de seguridad nacional han definido los intereses estadounidenses de forma m\u00e1s restrictiva que sus predecesores recientes. La administraci\u00f3n ha dejado claro que la seguridad interior es la prioridad n\u00famero uno, por delante de las amenazas y las misiones en el extranjero. <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span> Tambi\u00e9n ha establecido una clara distinci\u00f3n entre los intereses de Estados Unidos y los de sus aliados (incluso los m\u00e1s cercanos) y ha adoptado una visi\u00f3n diferente a la de la administraci\u00f3n de Biden sobre las amenazas a las que se enfrenta Estados Unidos. Por ejemplo, ha aceptado una evaluaci\u00f3n m\u00e1s favorable de la amenaza convencional que representa Rusia para Estados Unidos y ha restado prioridad a las operaciones contra grupos terroristas que no pueden atacar directamente el territorio estadounidense. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Para la presidencia imperial<\/a> de Donald Trump, el regreso al centro del territorio estadounidense se hace expl\u00edcito constantemente.<\/p>\n\n\n\n

Esta priorizaci\u00f3n de la \u00abseguridad interior\u00bb se traduce, en particular, en el despliegue de las fuerzas armadas directamente en el territorio, especialmente en la lucha contra la inmigraci\u00f3n, con empleos sin precedentes, como se ha visto en Los \u00c1ngeles<\/a>.<\/p>\n\n\n\n

Las recomendaciones contenidas en este informe reflejan nuestra evaluaci\u00f3n de c\u00f3mo la administraci\u00f3n puede utilizar los cambios de postura para perseguir sus objetivos.<\/p>\n\n\n\n

En t\u00e9rminos generales, recomendamos al Pent\u00e1gono que revise la postura de Estados Unidos para que sea m\u00e1s coherente con una estrategia global realista y moderada, que reoriente los compromisos militares estadounidenses desde la perpetuaci\u00f3n de la primac\u00eda mundial de Estados Unidos hacia el mantenimiento de equilibrios de poder favorables en regiones clave.<\/p>\n\n\n\n

En la pr\u00e1ctica, esto implicar\u00eda que los aliados asumieran m\u00e1s responsabilidades en las funciones de defensa de primera l\u00ednea, mientras que la presencia militar mundial de Estados Unidos se reducir\u00eda y se centrar\u00eda en la defensa de los intereses fundamentales de Estados Unidos y el apoyo a los aliados. <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Para avanzar en esta visi\u00f3n de la pol\u00edtica exterior, definimos cuatro prioridades principales en materia de seguridad nacional que gu\u00edan nuestras recomendaciones de postura.<\/p>\n\n\n\n

\u2022 Defender el territorio nacional<\/em><\/p>\n\n\n\n

La administraci\u00f3n ha convertido la defensa del territorio nacional en su m\u00e1xima prioridad, incluida la defensa del espacio a\u00e9reo y las costas de Estados Unidos, as\u00ed como sus fronteras norte y sur. Las decisiones tomadas por Estados Unidos en materia de posicionamiento estrat\u00e9gico nacional e internacional deben respaldar este objetivo, garantizando que se disponga de fuerzas y recursos suficientes para la defensa de Estados Unidos, sus costas y su espacio a\u00e9reo. <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

La idea de que Estados Unidos podr\u00eda carecer de recursos militares (\u00abescasez de recursos<\/em>\u00bb) para defender su territorio o para garantizar sus intereses estrat\u00e9gicos por haberse centrado en Europa o Medio Oriente sin disponer de los medios necesarios es desarrollada, en particular, por Elbridge Colby, actual subsecretario de Defensa encargado de la planificaci\u00f3n, ya en 2021 en The Strategy of Denial<\/em>. Colby habr\u00eda sido el responsable de la suspensi\u00f3n de las entregas de armas a Ucrania<\/a>, una decisi\u00f3n que posteriormente ha sido revocada por Trump.<\/p>\n\n\n\n

\u2022 Impedir el surgimiento de una potencia hegem\u00f3nica regional en Asia, Europa o Medio Oriente\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n

Para mantener un equilibrio de poder favorable en las regiones clave del mundo, Estados Unidos deber\u00e1 impedir el surgimiento de una potencia hegem\u00f3nica regional rival en Eurasia, es decir, un Estado capaz de acumular un predominio de poder en Asia, Europa o Medio Oriente y utilizar ese poder para desafiar o restringir los intereses estadounidenses. <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En Europa y Medio Oriente, las perspectivas de que surja una nueva potencia regional dominante son remotas. En Asia, China a\u00fan no ha encontrado el camino hacia la hegemon\u00eda regional, pero cuenta con el poder suficiente para impedir que Estados Unidos mantenga su dominio exclusivo en la regi\u00f3n. Estados Unidos deber\u00eda adoptar una postura que refuerce su capacidad para contrarrestar el poder de sus rivales regionales, en particular China. <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span> Esto podr\u00eda incluir el refuerzo de la presencia militar estadounidense en lugares estrat\u00e9gicos como Jap\u00f3n, a lo largo de la segunda cadena de islas de Asia, o en puntos clave de estrangulamiento mar\u00edtimo en Medio Oriente o Europa del Norte.<\/p>\n\n\n\n

Taiw\u00e1n no se menciona en este p\u00e1rrafo, pero la amenaza china sobre este territorio se sugiere impl\u00edcitamente en la referencia a la estrategia de la cadena de islas. Formalizada por primera vez durante la Guerra de Corea, esta estrategia estadounidense, destinada inicialmente a contener a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, se ha reactivado hoy en d\u00eda frente a China.<\/p>\n\n\n\n

\u2022 Transferencia de responsabilidad a los aliados y socios<\/em><\/p>\n\n\n\n

Aunque sigan una estrategia de equilibrio de poder, Estados Unidos deber\u00eda exigir a sus aliados y socios que asuman una mayor responsabilidad, o incluso la responsabilidad total, de su propia defensa.<\/p>\n\n\n\n

Esto requerir\u00e1 transferir a los aliados la carga de la defensa que actualmente recae sobre Estados Unidos y mantener las fuerzas estadounidenses solo donde sean necesarias para garantizar y proteger los intereses estadounidenses. Estados Unidos deber\u00eda poder reducir su presencia militar en el extranjero a medida que se libera de sus responsabilidades, en algunos casos de forma significativa.<\/p>\n\n\n\n

Estados Unidos no necesita que sus aliados se hayan recuperado del retraso antes de retirarse, pero deber\u00eda ofrecerles un calendario claro y transparente para su retirada. La naturaleza y el alcance de la transferencia de responsabilidades pueden variar seg\u00fan las regiones. <\/span>20<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

\u2022 Proteger la seguridad econ\u00f3mica de Estados Unidos<\/em><\/p>\n\n\n\n

La seguridad econ\u00f3mica es un elemento esencial de la seguridad nacional y Estados Unidos deber\u00eda estar dispuesto a utilizar su poder\u00edo militar, incluida su presencia avanzada si fuera necesario, para proteger el acceso de Estados Unidos a las v\u00edas navegables y a los recursos naturales esenciales.<\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s de estas prioridades, adoptamos una serie de hip\u00f3tesis para orientar nuestra Posture Review<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

En primer lugar, partimos de la base de que el presupuesto del Pent\u00e1gono se mantendr\u00e1 pr\u00e1cticamente sin cambios. La primera propuesta de presupuesto \u00abreducido\u00bb de Trump preve\u00eda un presupuesto pr\u00e1cticamente sin cambios para el Departamento de Defensa, y aunque el \u00abproyecto de ley de reconciliaci\u00f3n\u00bb, si se aprueba, conceder\u00e1 al ej\u00e9rcito 150.000 millones de d\u00f3lares adicionales repartidos en cinco a\u00f1os, deber\u00eda tratarse de un aumento puntual. <\/span>21<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

En segundo lugar, solo tenemos en cuenta los cambios que pueden realizarse durante el mandato de Trump para garantizar que nuestras recomendaciones sean realistas y tengan en cuenta los retos burocr\u00e1ticos y las limitaciones de ancho de banda. Al fin y al cabo, una administraci\u00f3n no puede hacerlo todo. Adem\u00e1s del tiempo necesario para tomar las decisiones y aplicarlas, existen retos log\u00edsticos, como la necesidad de encontrar alojamiento para las fuerzas que se reubican desde el extranjero a Estados Unidos y desmantelar las unidades que se suprimen por completo.<\/p>\n\n\n\n

Por \u00faltimo, partimos del principio de que Estados Unidos no llevar\u00e1 a cabo ninguna nueva adquisici\u00f3n territorial. Esto no excluye la posibilidad de reforzar la postura militar con fines estrat\u00e9gicos esenciales, pero excluye el tipo de refuerzo que ser\u00eda necesario si Estados Unidos decidiera ampliar sus fronteras.<\/p>\n\n\n\n

La menci\u00f3n expl\u00edcita de la ausencia de adquisiciones territoriales por parte de Estados Unidos en los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os, formulada como una hip\u00f3tesis y no como un postulado evidente, tiende a confirmar que esta opci\u00f3n se est\u00e1 considerando realmente. De hecho, la distinci\u00f3n que hacen los autores y la menci\u00f3n de un \u00abrefuerzo de la postura militar con fines estrat\u00e9gicos esenciales\u00bb deja abierta la posibilidad de una movilizaci\u00f3n de las fuerzas militares para alcanzar objetivos ya claramente enunciados por Trump, como la anexi\u00f3n de parte del territorio de un aliado cercano en Groenlandia.<\/p>\n\n\n\n

Cambios de postura en Europa: vuelta a 2014<\/h3>\n\n\n\n

La presencia militar estadounidense actual en Europa cuenta con unos 90.000 soldados y aviadores, as\u00ed como siete escuadrones de caza y sus unidades de apoyo, medios de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, y una presencia naval que incluye cinco destructores con base en Rota, Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n

Alemania acoge actualmente a unos 39.000 militares y una escuadrilla de caza, lo que representa la mayor concentraci\u00f3n de fuerzas estadounidenses en el continente europeo. Las fuerzas estadounidenses tambi\u00e9n est\u00e1n estacionadas en Italia (13.000 militares y dos escuadrillas de caza), Ruman\u00eda (5.000), Polonia (14.000) y el Reino Unido (10.000 y cuatro escuadrones de caza). Estados Unidos tambi\u00e9n mantiene despliegues rotativos m\u00e1s modestos en los Estados b\u00e1lticos. Se prev\u00e9n otros refuerzos a corto plazo, en particular el despliegue en febrero de 2026 de una fuerza operativa conjunta (MDTF) de 500 personas y un sexto destructor de la marina. Esta presencia se ha completado en ocasiones con grupos aeronavales en el mar Mediterr\u00e1neo. <\/span>22<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Por supuesto, esta postura es muy inferior a la de la Guerra Fr\u00eda, cuando Estados Unidos ten\u00eda cientos de miles de soldados destinados en Europa, pero supone un aumento considerable con respecto a los aproximadamente 60.000 soldados presentes en la regi\u00f3n en 2013, antes de la primera invasi\u00f3n de Ucrania por parte de Rusia.<\/p>\n\n\n\n

Bajo el mandato de Biden, se desplegaron en la regi\u00f3n unos 20.000 soldados adicionales del ej\u00e9rcito estadounidense, as\u00ed como fuerzas a\u00e9reas adicionales, tras la invasi\u00f3n total de Ucrania por parte de Rusia en 2022. Esta presencia reforzada se mantiene en gran medida en la regi\u00f3n hasta la fecha.<\/p>\n\n\n\n

Los problemas relacionados con la postura actual en Europa<\/h4>\n\n\n\n

La postura actual de Estados Unidos en Europa plantea cuatro problemas principales.<\/p>\n\n\n\n

En primer lugar, es excesiva si se eval\u00faa objetivamente las amenazas que provienen de la regi\u00f3n. La presencia militar estadounidense en Europa siempre ha estado motivada principalmente por la amenaza que se percibe que representa Rusia (originalmente la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica) para los aliados de la OTAN y para el propio Estados Unidos. Por lo tanto, las fuerzas avanzadas estacionadas han tenido generalmente una doble funci\u00f3n: disuadir y defender contra los ataques dirigidos contra los aliados; formar un per\u00edmetro de seguridad que impida a Rusia representar una amenaza directa para Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, la actitud de Rusia en Ucrania sugiere que no representa una amenaza militar convencional significativa para Estados Unidos y que solo constituye una amenaza moderada para los aliados de la OTAN. Por supuesto, esta amenaza var\u00eda a lo largo del continente europeo, siendo m\u00e1s aguda para los Estados m\u00e1s cercanos a Rusia en el flanco oriental de la OTAN. <\/span>23<\/sup><\/a><\/span><\/span> Dada la lentitud de sus avances en Ucrania, un pa\u00eds peque\u00f1o que lucha con escasez de armas, es poco probable que Rusia pueda, por ejemplo, llevar a cabo una campa\u00f1a capaz de tomar el control de amplias zonas del territorio europeo antes de ser detenida por las fuerzas europeas.<\/p>\n\n\n\n

Gracias a las ventajas de la guerra defensiva, en particular la posibilidad de preparar el terreno de antemano con barreras y campos de minas, de aprovechar las ventajas geogr\u00e1ficas para la vigilancia y el despliegue de fuerzas, y de utilizar tecnolog\u00edas poco costosas como los drones para limitar el avance del adversario, Europa probablemente dispone hoy (incluso antes del rearme) de las capacidades militares necesarias para impedir avances militares significativos de Rusia si Mosc\u00fa atacara a un miembro de la OTAN. <\/span>24<\/sup><\/a><\/span><\/span> Una visi\u00f3n l\u00facida de la amenaza rusa sugiere que Estados Unidos no necesita una presencia importante para garantizar su propia seguridad o la de Europa.<\/p>\n\n\n\n

Estos p\u00e1rrafos desarrollan un argumento que supuestamente justifica la retirada estadounidense de Europa sin poner en peligro la alianza transatl\u00e1ntica.<\/p>\n\n\n\n

La referencia a la resistencia de Ucrania (\u00abpeque\u00f1o pa\u00eds falto de armas\u00bb) como prueba de una sobreestimaci\u00f3n de la amenaza rusa, cuando Ucrania necesita precisamente el armamento estadounidense para luchar, dif\u00edcilmente puede considerarse un argumento s\u00f3lido. La representaci\u00f3n como un pa\u00eds d\u00e9bil y peque\u00f1o retoma elementos del discurso del Kremlin: Ucrania es el pa\u00eds con mayor superficie del territorio europeo y su ej\u00e9rcito est\u00e1 considerado hoy en d\u00eda como uno de los m\u00e1s eficaces en combate.<\/p>\n\n\n\n

Por \u00faltimo, al restar importancia a la intensidad de la guerra de Ucrania, los autores presentan a la Rusia de Putin como una amenaza inexistente para Estados Unidos y \u00abmoderada\u00bb para los europeos y los pa\u00edses de la OTAN.<\/p>\n\n\n\n

En segundo lugar, la presencia militar actual de Estados Unidos es desproporcionada en relaci\u00f3n con sus intereses en Europa. Estados Unidos ha utilizado durante mucho tiempo su presencia militar para impedir el surgimiento de una hegemon\u00eda europea, proteger sus intereses econ\u00f3micos en Europa y reforzar su influencia sobre sus aliados europeos. Hoy en d\u00eda, no es seguro que una presencia importante en Europa ayude a Washington a alcanzar estos objetivos.<\/p>\n\n\n\n

El riesgo de que surja una hegemon\u00eda europea es bajo, con o sin la presencia de las fuerzas estadounidenses. Parece poco probable que un pa\u00eds europeo pueda establecer una posici\u00f3n dominante en la regi\u00f3n, dadas las divisiones internas, y es igualmente improbable que Rusia pueda luchar por obtener una amplia esfera de influencia en Europa. Al mismo tiempo, no hay pruebas de que una presencia militar importante sea el mejor medio, ni siquiera el \u00fanico, para proteger los intereses econ\u00f3micos de Estados Unidos en Europa, ni de que ofrezca a los responsables pol\u00edticos la influencia que buscan. Los l\u00edderes europeos act\u00faan de forma independiente en muchas cuestiones pol\u00edticas, a pesar de la fuerte presencia militar estadounidense.<\/p>\n\n\n\n

En tercer lugar, la presencia militar estadounidense en Europa anima a los aliados de Estados Unidos a invertir menos y a aprovecharse del sistema, dejando que Washington pague la factura de la seguridad europea, cuando una Europa rica y tecnol\u00f3gicamente avanzada tiene los medios para defenderse. <\/span>25<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n

Este acuerdo no solo expone a Estados Unidos al riesgo de verse arrastrado a guerras y crisis de seguridad europeas, incluso cuando sus propios intereses no est\u00e1n en juego, sino que lo obliga a gastar recursos limitados de una manera que no siempre se ajusta a sus intereses fundamentales. Desde el primer d\u00eda, la administraci\u00f3n de Trump ha dejado claro que espera que Europa gaste y haga m\u00e1s en materia de seguridad para que Estados Unidos pueda gastar y hacer menos, con el objetivo de que Europa asuma toda la responsabilidad de su propia seguridad. Esto ser\u00eda preferible para Estados Unidos, ya que permitir\u00eda preservar sus recursos y reducir los riesgos, pero tambi\u00e9n ser\u00eda preferible para Europa, que ser\u00eda as\u00ed aut\u00f3noma en el plano geopol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n

Por \u00faltimo, una presencia militar importante en Europa absorbe recursos que son necesarios en escenarios de operaciones m\u00e1s prioritarios, en particular en Asia, donde Estados Unidos se enfrenta a su mayor competidor, y en el territorio estadounidense. <\/span>26<\/sup><\/a><\/span><\/span> Por lo tanto, una presencia militar importante en Europa tiene un alto costo de oportunidad, teniendo en cuenta los dem\u00e1s compromisos y prioridades militares de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n

En algunos casos, estas decisiones son directas. Cada soldado desplegado en Europa es un soldado que no puede utilizarse en misiones de la administraci\u00f3n para defender el territorio nacional. Cada sistema de defensa a\u00e9rea o escuadr\u00f3n de cazas desplegado en Europa es un sistema o un escuadr\u00f3n que no est\u00e1 inmediatamente disponible en caso de crisis en Asia.<\/p>\n\n\n\n

Otras decisiones son indirectas. Los d\u00f3lares gastados en capacidades de guerra terrestre destinadas principalmente al teatro europeo, por ejemplo, no pueden invertirse en nuevos buques y submarinos necesarios para apoyar las operaciones en la regi\u00f3n indopac\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n

La existencia de estas compensaciones aumenta el costo de oportunidad de los activos y capacidades desplegados en Europa y subraya la importancia de redimensionar el compromiso estadounidense en Europa para adaptarlo a las amenazas actuales y a los intereses de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n

El postulado de los \u00abtradeoffs\u00bb \u2014arbitrajes o compromisos\u2014 es un argumento clave para el grupo de los \u00abprioritizers<\/em>\u00bb: el postulado de una falta de recursos del ej\u00e9rcito estadounidense, que hoy en d\u00eda estar\u00edan \u00ababsorbidos\u00bb por Europa, implica una redistribuci\u00f3n hacia los escenarios esenciales: el territorio nacional y Asia.<\/p>\n\n\n\n

Principios para orientar una revisi\u00f3n de la postura estadounidense en Europa<\/h4>\n\n\n\n

Una revisi\u00f3n de la postura estadounidense en Europa se guiar\u00eda por cuatro principios.<\/p>\n\n\n\n

En primer lugar, y ante todo, el objetivo de esta revisi\u00f3n ser\u00eda pasar de una arquitectura de seguridad regional centrada en Estados Unidos a una arquitectura de seguridad dirigida por los Estados miembros de la Uni\u00f3n Europea. Para lograrlo, ser\u00eda necesario mantener en Europa \u00fanicamente las fuerzas estadounidenses necesarias para salvaguardar los intereses de Estados Unidos y transferir todas las dem\u00e1s responsabilidades a los aliados y socios.<\/p>\n\n\n\n

Esta transici\u00f3n deber\u00eda tener lugar incluso si Europa no es capaz de sustituir inmediatamente las capacidades militares estadounidenses redesplegadas, pero probablemente deber\u00e1 realizarse de forma gradual, no para facilitar la tarea a Europa, sino para dar tiempo al Pent\u00e1gono a tomar decisiones sobre la rotaci\u00f3n, el estacionamiento y la estructura de las fuerzas, en un momento en que un gran n\u00famero de soldados estadounidenses regresan a su pa\u00eds. Sin embargo, uno de los primeros cambios que hay que introducir es la transferencia de las funciones de defensa de primera l\u00ednea a los aliados europeos, dejando que Estados Unidos se centre en las capacidades de apoyo al combate y las funciones defensivas.<\/p>\n\n\n\n

En segundo lugar, los cambios de postura tendr\u00edan por objeto liberar los recursos actualmente destinados a Europa que podr\u00edan ser importantes en una guerra indopac\u00edfica o para defender el territorio nacional. Esto podr\u00eda incluir la defensa a\u00e9rea, algunos recursos navales, escuadrones de cazas e incluso unidades terrestres necesarias para apoyar el actual despliegue del ej\u00e9rcito en la frontera estadounidense.<\/p>\n\n\n\n

En tercer lugar, reconociendo que cualquier campa\u00f1a militar contra Rusia en Europa ser\u00eda defensiva, los cambios de postura deber\u00edan tener como objetivo aprovechar la ventaja del defensor en la guerra moderna.<\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s de reducir el n\u00famero de efectivos necesarios para una campa\u00f1a exitosa, el \u00e9nfasis en las operaciones defensivas y las ventajas defensivas reducir\u00eda la necesidad y la utilidad de ciertos tipos de sistemas ofensivos, como las armas de largo alcance y los aviones de combate avanzados. En lugar de desplegar estos medios en Europa, la postura revisada de Estados Unidos estar\u00eda compuesta principalmente por fuerzas de apoyo, en particular log\u00edsticas, de apoyo, de inteligencia y de mantenimiento, as\u00ed como por algunas fuerzas terrestres m\u00e1s pesadas capaces de servir de per\u00edmetro defensivo.<\/p>\n\n\n\n

Por \u00faltimo, una postura revisada deber\u00eda tener en cuenta el valor de los recursos y el personal con base en Europa para la proyecci\u00f3n de poder en otros escenarios, por ejemplo, las actividades de inteligencia y reconocimiento en el Mar Negro o las operaciones de respuesta a crisis en Medio Oriente.<\/p>\n\n\n\n\n\n

\n \n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n
Prueba aerodin\u00e1mica en la pista de pruebas de alta velocidad de Holloman, Nuevo M\u00e9xico. \u00a9 USAF<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Recomendaciones<\/h4>\n\n\n\n

Los cambios de postura que recomendamos para Europa reducir\u00edan en \u00faltima instancia el n\u00famero de fuerzas terrestres en unos 30.000 efectivos y las fuerzas a\u00e9reas y navales a la mitad con respecto a sus niveles actuales. Esto devolver\u00eda la postura militar estadounidense en la regi\u00f3n a su nivel de 2013, es decir, a la presencia militar estadounidense en Europa antes de la primera invasi\u00f3n de Ucrania por parte de Rusia en 2014.<\/p>\n\n\n\n

Esto no deber\u00eda ser el punto final de la retirada militar estadounidense en Europa.<\/p>\n\n\n\n

Durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada, a medida que Europa refuerce sus capacidades de defensa, la presencia militar estadounidense en la regi\u00f3n deber\u00eda seguir disminuyendo, hasta alcanzar quiz\u00e1s unos 20.000 soldados sobre el terreno y una presencia a\u00e9rea y naval reducida. Pero los cambios aqu\u00ed descritos constituyen objetivos realistas para los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n

En lo que respecta a las fuerzas terrestres, recomendamos retirar tres brigadas de combate (BCT) (aproximadamente 5.000 personas por BCT, incluida la propia BCT y las fuerzas de apoyo asociadas) de Europa y enviarlas de vuelta a Estados Unidos, incluida la brigada de combate de Ruman\u00eda y dos BCT de Polonia, o una de Alemania y otra de Polonia. Quedar\u00edan entonces dos BCT estacionadas en Europa, incluida la 173.\u00aa brigada aerotransportada estacionada en Italia.<\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s, recomendamos retirar una brigada de aviaci\u00f3n de combate (CAB), el cuartel general de la divisi\u00f3n situado en Ruman\u00eda y las fuerzas de apoyo asociadas. Cabe se\u00f1alar que estos cambios tambi\u00e9n pondr\u00edan fin a la contribuci\u00f3n estadounidense al refuerzo de la protecci\u00f3n de las fuerzas en los Estados b\u00e1lticos, que suele proceder de las BCT estacionadas en Polonia y Alemania.<\/p>\n\n\n\n

Entre estas fuerzas, las unidades en rotaci\u00f3n podr\u00edan retirarse r\u00e1pidamente. Una vez de vuelta en el pa\u00eds, simplemente no ser\u00edan sustituidas. La retirada de las unidades con base permanente en Europa llevar\u00eda m\u00e1s tiempo, ya que habr\u00eda que encontrar espacio en las bases estadounidenses para el personal asociado, a menos que estas unidades se suprimieran por completo para reducir la estructura de las fuerzas del ej\u00e9rcito. Esto podr\u00eda hacerse m\u00e1s r\u00e1pidamente, pero incluso en ese caso, el personal restante tendr\u00eda que ser reasignado.<\/p>\n\n\n\n

La l\u00f3gica que subyace a estos cambios es sencilla.<\/p>\n\n\n\n

En primer lugar, la voluntad de Estados Unidos de transferir responsabilidades exige que los aliados europeos tomen la iniciativa de su propia defensa, en particular en lo que se refiere a las operaciones de combate terrestre y la defensa de la frontera oriental de la OTAN. La retirada inmediata de las unidades de combate terrestre estadounidenses incita y empuja a Europa a tomar el relevo y llenar este vac\u00edo creando sus propias brigadas de combate y ajustando su dispositivo colectivo en los Estados miembros de la OTAN situados en primera l\u00ednea.<\/p>\n\n\n\n

En segundo lugar, como ya se ha se\u00f1alado, la administraci\u00f3n de Trump ha evaluado correctamente que Rusia no representa una amenaza directa para los intereses estadounidenses y que, desde luego, no representa una amenaza mayor para los intereses estadounidenses que en 2014. Ni la primera ni la segunda invasi\u00f3n de Ucrania por parte de Rusia han cambiado la naturaleza o la magnitud de la amenaza convencional que Rusia representa para el territorio estadounidense, y las crecientes preocupaciones sobre la amenaza rusa para Europa \u2014que motivaron el env\u00edo de 20.000 soldados adicionales bajo la presidencia de Joe Biden\u2014 deber\u00edan haberse disipado tras el mediocre desempe\u00f1o de Rusia en el campo de batalla. Por lo tanto, no tiene mucho sentido que Estados Unidos mantenga cinco brigadas de combate en Europa, sobre todo teniendo en cuenta que cualquier operaci\u00f3n militar estadounidense en el continente europeo ser\u00eda probablemente de car\u00e1cter defensivo.<\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s de la retirada de las brigadas de combate y de aviaci\u00f3n, recomendamos que se cancele el despliegue previsto para febrero de 2026 de la MDTF y sus capacidades de misiles de alcance intermedio en Alemania. Este despliegue no se ajusta a la evaluaci\u00f3n de la amenaza rusa realizada por la administraci\u00f3n de Trump ni a su voluntad de reducir el papel de Estados Unidos en la seguridad europea. La MDTF y sus misiles de largo alcance no constituyen capacidades defensivas y son m\u00e1s susceptibles de provocar a Rusia que de disuadirla, ya que son capaces de alcanzar objetivos situados en el interior del territorio ruso. Si la intenci\u00f3n de Estados Unidos es retirarse de Europa y dejar que Europa se ocupe de su propia defensa, no tiene mucho sentido desplegar al mismo tiempo en la regi\u00f3n una nueva plataforma de misiles agresiva y desestabilizadora.<\/p>\n\n\n\n

En cuanto a las fuerzas a\u00e9reas, recomendamos reducir el n\u00famero de escuadrones de caza estadounidenses con base en Europa de siete a cuatro, para volver al nivel de 2014 aproximadamente. En una audiencia ante el Congreso en mayo de 2025, responsables de la Fuerza A\u00e9rea anunciaron su intenci\u00f3n de retirar dos escuadrones de cazas F-15 del Reino Unido y enviarlos de vuelta a Estados Unidos para un periodo de descanso y reacondicionamiento. Esta decisi\u00f3n probablemente refleja los esfuerzos del Pent\u00e1gono por retirar de Europa recursos que podr\u00edan ser necesarios en Asia, con el fin de darles tiempo para ser reparados y modernizados si fuera necesario.<\/p>\n\n\n\n

La Fuerza A\u00e9rea no especific\u00f3 entonces qu\u00e9 sustituir\u00eda a las escuadras de F-15. Seg\u00fan nuestras recomendaciones, no ser\u00edan sustituidas y el personal asociado tambi\u00e9n ser\u00eda retirado, dejando solo las dos escuadras de F-35 y diversos elementos de apoyo en el Reino Unido, as\u00ed como unos 7.500 militares. Adem\u00e1s de este cambio, recomendamos retirar una escuadrilla de cazas F-16 de Italia. De este modo, quedar\u00edan cuatro escuadrillas de cazas en total en Europa. Tambi\u00e9n reducir\u00edamos en un 50 % las unidades de apoyo a\u00e9reo (mantenimiento, aviones cisterna, etc.), que ser\u00edan repatriadas a Estados Unidos, donde podr\u00edan prepararse para futuros despliegues si fuera necesario.<\/p>\n\n\n\n

Al igual que en el caso de las fuerzas terrestres, el nivel actual de la potencia a\u00e9rea estadounidense desplegada en Europa supera con creces las necesidades. Los pa\u00edses europeos no solo disponen de sus propios aviones de combate, sino que varios de ellos han realizado importantes adquisiciones para ampliar su flota de aviones a reacci\u00f3n estadounidenses y europeos a corto plazo.<\/p>\n\n\n\n

Por el contrario, Estados Unidos deber\u00eda reducir su poder a\u00e9reo desplegado en Europa con respecto a 2014. No solo la amenaza rusa se ha mantenido pr\u00e1cticamente sin cambios desde el punto de vista estadounidense, sino que Estados Unidos ya no est\u00e1 involucrado en operaciones a gran escala contra el Estado Isl\u00e1mico y ya no necesita utilizar las bases a\u00e9reas europeas para proyectar su poder en Medio Oriente en la misma medida. Si bien las preocupaciones relacionadas con la guerra entre Israel e Ir\u00e1n pueden dar lugar a un aumento temporal de la potencia a\u00e9rea estadounidense en Europa, zona de tr\u00e1nsito hacia Medio Oriente, estas fuerzas tambi\u00e9n deber\u00edan repatriarse tan pronto como se estabilice la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

La potencia naval estadounidense en Europa tambi\u00e9n deber\u00eda reducirse a la mitad, pasando de los seis destructores actualmente previstos en Rota a los tres destructores que estaban all\u00ed estacionados antes de 2014. El refuerzo de la presencia naval estadounidense durante la \u00faltima d\u00e9cada ten\u00eda por objeto reforzar las defensas antimisiles bal\u00edsticos de Europa tras la invasi\u00f3n de Ucrania por Rusia, pero, aunque en alg\u00fan momento fueran necesarias defensas a\u00e9reas adicionales, hoy en d\u00eda parece muy improbable un ataque a\u00e9reo ruso contra Europa.<\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s, los medios de defensa a\u00e9rea se encuentran entre las capacidades m\u00e1s escasas del arsenal estadounidense y los sistemas que ser\u00edan m\u00e1s esenciales en un conflicto indopac\u00edfico. La reducci\u00f3n del despliegue de la potencia naval estadounidense a tres destructores liberar\u00eda recursos para las operaciones estadounidenses en el escenario indopac\u00edfico, que es m\u00e1s prioritario.<\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s de ajustar el n\u00famero de destructores desplegados en Europa, recomendamos reducir los despliegues futuros previstos de grupos aeronavales en el mar Mediterr\u00e1neo. El n\u00famero de socios estadounidenses que bordean esta zona mar\u00edtima (Espa\u00f1a, Francia, Italia y Turqu\u00eda) demuestra claramente la importancia del poder naval aliado en la regi\u00f3n. Se trata de una oportunidad \u00fanica para llevar a cabo una transferencia de responsabilidades. Estos aliados deber\u00edan ser capaces de garantizar la seguridad en esta zona mar\u00edtima estrat\u00e9gica con un apoyo estadounidense claramente menor.<\/p>\n\n\n\n

En cualquier caso, dado que Estados Unidos depende poco del comercio que transita por el canal de Suez, estar\u00eda relativamente a salvo de posibles perturbaciones. Este cambio aumentar\u00eda la disponibilidad de portaaviones para operaciones en otros lugares, especialmente en Asia, o para modernizaci\u00f3n y reparaciones con vistas a necesidades futuras.<\/p>\n\n\n\n

En general, las reducciones que recomendamos para la presencia estadounidense en Europa ser\u00edan las siguientes:<\/p>\n\n\n\n

    \n
  • Eliminar tres brigadas de combate terrestre, una brigada de combate a\u00e9reo, una unidad de mando y el despliegue previsto de la MDTF.<\/li>\n\n\n\n
  • Reducir en aproximadamente un 50 % la potencia a\u00e9rea y naval estadounidense en la regi\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n

    En conjunto, estos cambios reducir\u00edan la presencia global de Estados Unidos en Europa entre un 40 % y un 50 % en cuatro a\u00f1os y devolver\u00edan la postura estadounidense a su nivel anterior a 2014. Los ajustes que recomendamos permitir\u00edan transferir una parte importante de la carga a los aliados, mantener recursos esenciales en materia de inteligencia y proyecci\u00f3n de poder, redesplegar capacidades muy solicitadas que podr\u00edan ser necesarias en Asia o para la defensa del territorio nacional, y alinear mejor los compromisos de Estados Unidos en Europa con el nivel y el tipo de amenaza que representa Rusia para los intereses estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n

    Las reducciones previstas podr\u00edan realizarse de forma gradual, con la salida inmediata del continente europeo de algunas unidades de combate terrestre y a\u00e9reas y la retirada posterior de otras seg\u00fan un calendario acordado. Sin embargo, Estados Unidos no deber\u00eda esperar a que Europa sea capaz de sustituir las capacidades estadounidenses antes de aplicar los cambios aqu\u00ed descritos.<\/p>\n\n\n\n

    \n\t
    \n\t\t