{"id":71775,"date":"2025-06-29T20:12:19","date_gmt":"2025-06-29T18:12:19","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=71775"},"modified":"2025-06-29T20:12:43","modified_gmt":"2025-06-29T18:12:43","slug":"el-fin-del-mundo-no-es-tan-simbolico-una-conversacion-con-mathias-enard","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/06\/29\/el-fin-del-mundo-no-es-tan-simbolico-una-conversacion-con-mathias-enard\/","title":{"rendered":"\u00abEl fin del mundo no es tan simb\u00f3lico\u00bb, una conversaci\u00f3n con Mathias \u00c9nard\u00a0"},"content":{"rendered":"\n

Mathias Enard es el novelista de los l\u00edmites, de las \u00abfronteras ocultas\u00bb \u2014tanto espaciales como temporales\u2014. <\/em><\/p>\n\n\n\n

Nos habla de su \u00faltima novela, <\/em>M\u00e9lancolie des confins, cuyo primer volumen, \u00abNord\u00bb, forma parte de una serie de cuatro estaciones. Seguimos las enso\u00f1aciones de un solitario paseante que deambula por el oto\u00f1o berlin\u00e9s tras visitar a una amiga v\u00edctima de un derrame cerebral. Las calles, los edificios y otros obst\u00e1culos urbanos son otros tantos confines encontrados, el final de algo \u2014pero tambi\u00e9n y sobre todo un punto de partida\u2014.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Enard tambi\u00e9n nos lleva a sus \u00ablugares de expresi\u00f3n de la literatura\u00bb, a Beirut, El Cairo, Teher\u00e1n, guiados por <\/em>Br\u00fajula, premio Goncourt 2015, y su mon\u00f3logo del music\u00f3logo Franz Ritter, que recuerda Oriente, sus viajes y sus personalidades.<\/em><\/p>\n\n\n\n

En este paseo a contracorriente, hablamos de <\/em>Zona, publicada en 2008, esa gran epopeya que toma la forma de una \u00fanica frase que se despliega a lo largo de 500 p\u00e1ginas antes de encontrar inexorablemente su punto final en \u00abel fin del mundo\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Entrevista.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Conocemos la importancia del espacio, de la relaci\u00f3n con el espacio que est\u00e1 presente en toda su obra, en particular la relaci\u00f3n con los l\u00edmites, las fronteras, los confines. Su \u00faltima novela, M\u00e9lancolie des confins<\/em>, no es una excepci\u00f3n. \u00bfCree que estas cuestiones se resuelven o, por el contrario, se refinan, se acent\u00faan y se multiplican a medida que avanza en sus novelas?<\/h3>\n\n\n\n

Creo que hay dos aspectos. En primer lugar, la multiplicidad de estos espacios, es decir, los diferentes lugares geogr\u00e1ficos que rara vez son los mismos. Tambi\u00e9n avanzo en la exploraci\u00f3n de estas cuestiones, tratando de esbozar no definiciones, sino quiz\u00e1s antidefiniciones de lo que son estos l\u00edmites, de lo que aportan.<\/p>\n\n\n\n

Digamos que tienen aspectos extremadamente diversos que permiten precisamente enfoques literarios muy diferentes, como en el caso de la novela o de una especie de relato sin ficci\u00f3n, de relato de viaje, como es quiz\u00e1s M\u00e9lancolie des confins<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

Precisamente, m\u00e1s que la frontera, que se cruza f\u00e1cilmente \u2014ya que es el principio mismo de la frontera\u2014, los confines se oponen a ella porque da la impresi\u00f3n de que se pueden alcanzar. Es un l\u00edmite que quiz\u00e1s est\u00e9 mucho menos definido, que no es necesariamente una l\u00ednea muy clara en un momento dado. Por eso me gusta esta palabra, precisamente porque es quiz\u00e1s menos precisa que \u00abfrontera\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

Por cierto, es interesante se\u00f1alar que en franc\u00e9s se utiliza en plural, aunque el uso actual en lat\u00edn e italiano permite perfectamente el singular. En franc\u00e9s, los confines son plurales, se vuelven m\u00faltiples, mucho m\u00e1s diversos y menos geogr\u00e1ficos que la frontera.<\/p>\n\n\n\n

En las primeras p\u00e1ginas de M\u00e9lancolie des confins<\/em> podemos leer: \u00abToda la ciencia m\u00e9dica y arquitect\u00f3nica alemana de principios del siglo XX se nos presentaba como en un cuadro de Schinkel, un paisaje imaginario tristemente real, de una belleza rom\u00e1ntica que, dada la funci\u00f3n original del complejo, acoger a los tuberculosos, ten\u00eda un doble aspecto de Muerte\u00bb. \u00bfDir\u00eda usted que la relaci\u00f3n con los l\u00edmites, con las fronteras en su obra no es s\u00f3lo espacial, sino tambi\u00e9n temporal, con la muerte como hilo conductor, por as\u00ed decirlo, en una dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica \u2014ya sea a trav\u00e9s de la guerra, pero tambi\u00e9n de la enfermedad o los accidentes\u2014?<\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, es un poco el \u00faltimo l\u00edmite. Es cierto que esa frontera infranqueable entre la vida y la muerte tambi\u00e9n est\u00e1 presente en este conjunto a trav\u00e9s de la idea de la melancol\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

La melancol\u00eda tiene una relaci\u00f3n muy clara con el duelo y, por lo tanto, con la muerte. Quiz\u00e1s sea una forma de rozar esos l\u00edmites, o al menos de contemplarlos. Esta idea tan melanc\u00f3lica del duelo, de un duelo imposible porque no sabemos exactamente de qu\u00e9 se trata, me parece muy cierta cuando nos acercamos a esos l\u00edmites entre la vida y la muerte.<\/p>\n\n\n\n

Pero, como bien ha dicho, tambi\u00e9n hay una cuesti\u00f3n de l\u00edmites, de fronteras entre uno mismo y el otro, entre el recuerdo y el olvido. Con la cuesti\u00f3n de la memoria, \u00bfqu\u00e9 hay en nosotros que nos hace recordar, olvidar, evocar a trav\u00e9s de este ejemplo tan fascinante de Gerlach y su relato sobre la batalla de Stalingrado? Pero tambi\u00e9n a trav\u00e9s del accidente cerebral de E., esa amiga que se encuentra en ese momento en la cl\u00ednica de Beelitz, lo que me lleva a plantearme esta pregunta: \u00bfhasta d\u00f3nde llego exactamente cuando ya no existo, d\u00f3nde est\u00e1 la frontera de mi identidad con la de otra persona que de repente se vuelve diferente? <\/p>\n\n\n\n

Son fronteras que exploro una tras otra en este ciclo.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfSe inscribe la literatura en este espacio, en una especie de no man\u2019s land<\/em> o surco entre la vida y la muerte? Siempre en M\u00e9lancolie des confins<\/em>, el narrador dice precisamente: \u00abLa muerte es una sembradora, m\u00e1s que una segadora. La frontera es fecunda en desapariciones; f\u00e9rtil en violencias; la literatura crece en el surco mortal, sale del osario como una amapola, una papada de los pobres que dar\u00eda esa forma magn\u00edfica de olvido, esa forma sublime de olvido que es la memoria, que es un libro\u00bb. (p. 34)<\/h3>\n\n\n\n

Por supuesto, la literatura nace donde todo termina.<\/p>\n\n\n\n

La literatura tiene ese poder. La novela y la poes\u00eda son, en cierto modo, el \u00fanico medio que tenemos, junto con quiz\u00e1s el arte en general, para penetrar y explorar esos confines. Es realmente el lugar de la literatura, del entremedio.<\/p>\n\n\n\n

Todas las grandes novelas intentan precisamente traspasar los l\u00edmites y se interesan por los confines, para llegar hasta el final de algo, aunque para ello haya que superar enormes obst\u00e1culos.<\/p>\n\n\n\n

En estas p\u00e1ginas se habla de la relaci\u00f3n un tanto particular que se establece entre los artistas y los lugares en los que trabajan. En un pasaje bastante divertido, se dice: \u00abEl arte de los confines, de los l\u00edmites. Ellos [los artistas en cuesti\u00f3n] no pod\u00edan, en un lugar as\u00ed, sino preguntarse por su propia desaparici\u00f3n. O contemplarla, sumergirse en ella para describirla mejor\u00bb.<\/h3>\n\n\n\n

Por supuesto, en este caso es bastante ir\u00f3nico. El complejo al que se refiere se ha transformado en gran parte en residencias muy bohemias y extremadamente caras; me imagino, divertido, que de repente uno tiene que pensar necesariamente en el lugar en el que se encuentra cuando escribe. Al fin y al cabo, se trata de un antiguo sanatorio y hospital militar sovi\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n

Si creemos en el esp\u00edritu del lugar, no debemos hacer cualquier cosa\u2026 Imagino que eso debe dar lugar a creaciones bastante especiales.<\/p>\n\n\n\n

La literatura nace donde todo termina.<\/p>Mathias \u00c9nard<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

En su caso, \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n tiene con los lugares? En sus textos, suele crearse una armon\u00eda entre los narradores y su entorno, sobre todo a trav\u00e9s de descripciones precisas.<\/h3>\n\n\n\n

Esto es especialmente cierto en este conjunto de cuatro libros, del que M\u00e9lancolie des confins<\/em> es el primer volumen.<\/p>\n\n\n\n

Pero es algo que tambi\u00e9n est\u00e1 presente en todos mis textos. Se trata de una relaci\u00f3n con un lugar, un cruce entre un relato, una historia y una geograf\u00eda \u2014y esto desde mis inicios, con la ciudad de Beirut\u2014. Hay lugares que, para m\u00ed, son el lugar de expresi\u00f3n de la literatura.<\/p>\n\n\n\n

Me doy cuenta de que quiz\u00e1s sea porque he vivido all\u00ed y me gusta escribir sobre los lugares que conozco. Scorsese siempre dec\u00eda: \u00abFilma lo que conoces\u00bb. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n haya que escribir lo que se conoce. <\/p>\n\n\n\n

Por cierto, no me siento c\u00f3modo hablando de un lugar que no conozco, al que nunca he ido. No me gusta escribir sobre lugares con los que no tengo una relaci\u00f3n f\u00edsica. O, si lo hago, me veo obligado a describirlos de forma totalmente imaginaria, y se pierde un poco la relaci\u00f3n con la realidad. Para m\u00ed, la novela, al menos la literatura tal y como yo la practico, est\u00e1 muy ligada a lugares concretos.<\/p>\n\n\n\n

Algunas descripciones, especialmente en el primer cap\u00edtulo de M\u00e9lancolie des confins<\/em>, me han recordado a la magn\u00edfica novela Austerlitz<\/em> de Sebald, con sus descripciones arquitect\u00f3nicas muy minuciosas y precisas en cuanto a las estructuras\u2026\u00a0\u00a0\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

Yo mismo soy un apasionado de Sebald.<\/p>\n\n\n\n

No pienso en ello cuando me pongo a escribir, por supuesto, pero lo he le\u00eddo mucho, forma parte de m\u00ed. Por lo tanto, es posible que est\u00e9 ah\u00ed, sin que yo me d\u00e9 cuenta.<\/p>\n\n\n\n

Hace un momento ha hablado de Beirut y de los \u00ablugares de expresi\u00f3n de la literatura\u00bb. Usted conoce muy bien el Asia central, que est\u00e1 en el centro de la actualidad estos d\u00edas. \u00bfHay algunos lugares que son m\u00e1s lugares de expresi\u00f3n de la literatura que otros? \u00bfLa relaci\u00f3n con los lugares es diferente seg\u00fan la regi\u00f3n en su relaci\u00f3n con la escritura?<\/h3>\n\n\n\n

No creo que se trate de lugares diferentes. Lo que est\u00e1 en juego es mi inter\u00e9s personal. Algunos autores tienen mundos muy diferentes. En mi caso, Oriente Medio y los Balcanes son mi universo. Quiz\u00e1s porque es all\u00ed donde hay m\u00e1s cruces, fronteras, l\u00edmites ocultos.<\/p>\n\n\n\n

Cuando se tiene una conversaci\u00f3n informal, te das cuenta de todo lo que nos separa y de todo lo que nos une, ya sea en t\u00e9rminos de idioma, religi\u00f3n o costumbres culturales. Estas tierras siguen teniendo hoy una gran diversidad, aunque, por desgracia, esta se ve amenazada por todas las razones que conocemos.<\/p>\n\n\n\n

Pero s\u00ed, creo que es por eso por lo que son mis territorios. Est\u00e1n fragmentados y marcados por la violencia de la guerra; esta diversidad tambi\u00e9n tiene, por desgracia, tristes consecuencias. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo se puede plasmar en la literatura esta diversidad, que a menudo es sin\u00f3nimo de riqueza, pero tambi\u00e9n de complejidad?<\/h3>\n\n\n\n

Ese es un poco el reto: interesarse por esta multiplicidad, es decir, pasar de un tema a otro, intentar estar atento a estas diferencias, a lo que nos separa, interesarse por las lenguas, por la forma de comunicarse, por las huellas del pasado, por la vida actual, en su diversidad y profundidad hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed surge  la pregunta: \u00bfc\u00f3mo hemos llegado hasta aqu\u00ed? <\/p>\n\n\n\n

Al fin y al cabo, hablar de Beirut tal y como la conocemos dentro del Estado liban\u00e9s es algo relativamente reciente, que ni siquiera tiene un siglo de antig\u00fcedad. Y es una historia atravesada por otros relatos, evidentemente otomanos, pero tambi\u00e9n muy ligados al intervencionismo del Vaticano y de los cat\u00f3licos a partir del siglo XVI en estas regiones.<\/p>\n\n\n\n

Hay una gran cantidad de relatos que se entrelazan y crean toda una capa de poblaciones diferentes, de formas de hablar diferentes, todo ello en un espacio extremadamente reducido. Todav\u00eda hoy, por ejemplo, hay acentos y dialectos en el \u00e1rabe liban\u00e9s que no son los mismos seg\u00fan se sea druso o maronita de la monta\u00f1a, o un sun\u00ed de la costa: no se habla en absoluto de la misma manera. <\/p>\n\n\n\n

Todo ello constituye un rastro apasionante para el escritor o el novelista, ya que son fragmentos de la vida cotidiana del pasado que se pueden describir, reescribir y apropiarse. Me encantan estos lugares por su inmensa riqueza y diversidad.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, lo interesante es que no se limita a estos lugares. Su \u00faltima novela se desarrolla en Alemania.<\/h3>\n\n\n\n

Efectivamente, esta riqueza tambi\u00e9n se encuentra en Berl\u00edn.<\/p>\n\n\n\n

Creo que es realmente una cuesti\u00f3n de gustos personales. He pasado mucho tiempo estudiando historia, conozco el idioma. Si hubiera aprendido chino, que me fascina, me habr\u00eda interesado m\u00e1s por las diferencias entre las provincias de China. <\/p>\n\n\n\n

Pero no se puede negar que hay una parte de azar en todo esto.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfEs realmente fruto del azar?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, creo que hay una especie de azar. Sin embargo, se pueden encontrar algunas causas para este azar. Evidentemente, a posteriori<\/em>, es bastante sencillo rastrear elementos que pueden explicar ciertas decisiones. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 le atrajo inicialmente en el Oriente Medio?<\/h3>\n\n\n\n

Ten\u00eda ganas de viajar, ganas de marcharme. Quer\u00eda salir de Niort y de los Deux-S\u00e8vres. <\/p>\n\n\n\n

En aquella \u00e9poca, hab\u00eda un mapa universitario que dec\u00eda que si estudiaba matem\u00e1ticas, franc\u00e9s o filosof\u00eda, ir\u00eda a la Universidad de Poitiers. No era realmente un gran viaje, s\u00f3lo hab\u00eda 50 km desde mi casa\u2026 <\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, hab\u00eda una universidad que me fascinaba: el Inalco (Instituto nacional de lenguas y culturas orientales). S\u00f3lo con ver el folleto ya era un viaje incre\u00edble, con destinos tan diversos como las lenguas de Yugoslavia, Australia, el Pac\u00edfico o incluso las lenguas de Sudam\u00e9rica, como el quechua. Supe inmediatamente que era lo m\u00edo. Y era accesible: era muy f\u00e1cil matricularse. S\u00f3lo hab\u00eda que ir, presentar el bachillerato y un documento de identidad para matricularse inmediatamente. Era genial. As\u00ed es como empec\u00e9.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfAlguna lectura previa influy\u00f3 en su deseo de viajar?<\/h3>\n\n\n\n

Debo admitir que, muy ingenuamente, no sab\u00eda absolutamente nada, pero me gustaba la imagen de Las mil y una noches<\/em>, que me parec\u00eda apasionante. Pero para m\u00ed, Las mil y una noches<\/em> era persa, sobre todo porque los nombres de los profesores son persas. Nunca imagin\u00e9 que se hubiera escrito en \u00e1rabe. <\/p>\n\n\n\n

As\u00ed que eleg\u00ed persa y la persona responsable de las inscripciones me dijo que nunca dominar\u00eda bien el persa si no sab\u00eda tambi\u00e9n \u00e1rabe. As\u00ed que marqu\u00e9 la casilla \u00ab\u00e1rabe\u00bb. Estaba feliz de comenzar un viaje a trav\u00e9s de los idiomas.<\/p>\n\n\n\n

En las \u00faltimas p\u00e1ginas de Br\u00fajula<\/em>, Sarah dice: \u00abDon Quijote<\/em> es la primera novela \u00e1rabe, \u00bfsabes? La primera novela europea y la primera novela \u00e1rabe, mira, Cervantes se la atribuye a Sayyid Hamid Ibn al-Ayyil, que escribe Cide Hamete Benengeli\u00bb.<\/h3>\n\n\n\n

Es una historia muy misteriosa. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfPor qu\u00e9 Cervantes<\/a> necesitaba eso? <\/p>\n\n\n\n

La historia de Cide Hamete Benengeli, que ser\u00eda el autor de Don Quijote<\/em>, aparece muy tarde en el relato.<\/p>\n\n\n\n

No hay realmente ninguna raz\u00f3n objetiva que lo explique. No lo necesitaba, la novela ya ten\u00eda 200 p\u00e1ginas, pod\u00eda continuar perfectamente. Y luego, en un momento dado, a\u00f1ade eso, un poco como si a\u00fan no hubiera decidido c\u00f3mo iba a desarrollarse la narraci\u00f3n. Creo que son huellas de diferentes estados de su imaginario que le sirvieron para crear este texto. Y la idea de que estuviera escrito por un escritor \u00e1rabe que se encuentra en un mercado era, en mi opini\u00f3n, una de las posibilidades de enunciaci\u00f3n de este texto, lo que tambi\u00e9n lo vinculaba a una especie de antitradici\u00f3n misteriosa de los relatos de caballer\u00eda que pasar\u00edan por la Andaluc\u00eda musulmana, que ya hab\u00eda desaparecido por completo en aquella \u00e9poca. <\/p>\n\n\n\n

Es bastante fascinante, sobre todo porque Cervantes estuvo cautivo en Argel y, por lo tanto, conoc\u00eda bien estos vestigios de la Andaluc\u00eda medieval.<\/p>\n\n\n\n

Mi primera relaci\u00f3n con Teher\u00e1n fue muy decepcionante, porque ni siquiera hay pir\u00e1mides.<\/p>Mathias \u00c9nard<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Despu\u00e9s del Inalco, habr\u00e1 otros viajes, esta vez de verdad. \u00bfC\u00f3mo fue el primer descubrimiento de los pa\u00edses cuya lengua estaba aprendiendo?<\/h3>\n\n\n\n

Inevitablemente, es otro choque.<\/p>\n\n\n\n

Te das cuenta de que no sabes absolutamente nada. La lengua que te han hecho creer que es el \u00e1rabe no la habla ni la entiende nadie. <\/p>\n\n\n\n

All\u00ed comprendes la realidad de la diglosia, que antes no hab\u00eda percibido bien. Quiz\u00e1s porque en aquella \u00e9poca, sin Internet, hab\u00eda mucho menos contacto visual y sonoro con el mundo \u00e1rabe. No era f\u00e1cil acceder a la realidad cotidiana del mundo \u00e1rabe. Por eso quer\u00eda empezar de cero con el aprendizaje del idioma. Y cada d\u00eda te das cuenta de que no sabes gran cosa. Es un poco lo que les pasa a todos los que llegan a un sitio nuevo. Pero creo que es muy importante enfrentarse a los propios sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1l fue la primera ciudad que le impact\u00f3?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

El Cairo, sin duda. Es una ciudad magn\u00edfica, pero es una ciudad de finales del siglo XX, con millones y millones de habitantes, una ciudad que nunca duerme, muy ruidosa, extremadamente contaminada y dif\u00edcil de vivir. Lo primero que te golpea es esta realidad urbana.<\/p>\n\n\n\n

El asombro tambi\u00e9n surge en relaci\u00f3n con lo que esper\u00e1bamos encontrar, es decir, fal\u00faas y tumbas mamelucas. Tambi\u00e9n existen, pero en un entorno que, por supuesto, es completamente diferente. Y, al mismo tiempo, si s\u00f3lo hubiera visto fal\u00faas, tumbas mamelucas y tres palmeras, me habr\u00eda aburrido r\u00e1pidamente.<\/p>\n\n\n\n

El Cairo es una ciudad absolutamente fascinante, con todos esos aspectos de la urbanidad y la cultura \u00e1rabe de los a\u00f1os sesenta, setenta y ochenta, que fue extremadamente importante. Tambi\u00e9n es la ciudad de Oum Kalthoum, de Nasser, etc. Es la capital del mundo \u00e1rabe despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed llegu\u00e9 al coraz\u00f3n de estos lugares simb\u00f3licos que ven\u00eda a descubrir.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfPodr\u00eda contarnos tambi\u00e9n su llegada a Teher\u00e1n?<\/h3>\n\n\n\n

Mi primera impresi\u00f3n de Teher\u00e1n fue muy decepcionante, porque ni siquiera hay pir\u00e1mides. Es una ciudad muy grande, muy diferente de El Cairo.<\/p>\n\n\n\n

Llegu\u00e9 para estudiar en la Universidad Shahid Beheshti, situada al noroeste de la ciudad. Est\u00e1 muy alta en la monta\u00f1a, muy cerca de la prisi\u00f3n de Evin. Desde la residencia universitaria se ten\u00eda una vista impresionante de la prisi\u00f3n. Esto recordaba a los estudiantes su posible destino al salir de la universidad.<\/p>\n\n\n\n

Era 1993, yo ten\u00eda unos 21 a\u00f1os y \u00e9ramos realmente los primeros estudiantes occidentales que volv\u00edamos a la universidad. Hasta entonces, s\u00f3lo algunos coreanos y turcos hab\u00edan regresado a Ir\u00e1n para continuar sus estudios. Para los iran\u00edes, esto era algo extremadamente inquietante: est\u00e1bamos constantemente vigilados y supervisados por al menos tres o cuatro voluntarios, j\u00f3venes o mayores que nosotros, pero que en cualquier caso eran estudiantes. Se aseguraban de que no cometieramos ning\u00fan error en ese mundo tan codificado.<\/p>\n\n\n\n

Muy pronto nos dimos cuenta de que estos estudiantes ten\u00edan sus propias ideas: no estaban tan adoctrinados como pod\u00edamos creer. Todos hab\u00edan sido voluntarios en el frente: eran personas que hab\u00edan hecho la guerra, que hab\u00edan resultado heridas, que hab\u00edan conseguido su plaza en la universidad porque hab\u00edan luchado, y muchos de ellos hab\u00edan estado a punto de perder la vida. Poco a poco, nos ayudaron a comprender la gran complejidad del Ir\u00e1n posrevolucionario: por un lado, por supuesto, estamos del lado de la revoluci\u00f3n y del r\u00e9gimen, pero, por otro, encontramos acuerdos privados con las directrices o doctrinas oficiales del r\u00e9gimen. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfDir\u00eda que eso caracteriza en parte a la sociedad iran\u00ed?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

Por supuesto, por un lado, hay un espacio p\u00fablico extremadamente controlado y regulado. De hecho, es cuando este control es menos estricto cuando surgen las tensiones. El caso del velo de Mahsa Jina Amini, por ejemplo, es uno de esos momentos en los que los c\u00f3digos revolucionarios ya no se respetan en el espacio p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n

Y luego hay momentos en los espacios privados, que son mucho m\u00e1s secretos, en los que se encuentra una ciudad paralela extremadamente libre, donde las conversaciones tambi\u00e9n lo son. Aunque pueda parecer un poco parad\u00f3jico visto desde fuera, la gran pasi\u00f3n cotidiana de los iran\u00edes, sean quienes sean, es hablar de pol\u00edtica. Es imposible coger un taxi y conocer a gente sin hablar inmediatamente de pol\u00edtica. Y estas conversaciones pueden ser extremadamente cr\u00edticas con el r\u00e9gimen. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo explica esta doble situaci\u00f3n?<\/h3>\n\n\n\n

Puede sorprendernos porque tenemos la impresi\u00f3n de que la dictadura implica necesariamente una forma de censura de la expresi\u00f3n p\u00fablica y pol\u00edtica. Pero cuando est\u00e1s all\u00ed, descubres que Ir\u00e1n est\u00e1 lleno de contradicciones que nos parecen tales, pero que no lo son, porque todo ello es precisamente el resultado de un equilibrio extremadamente sutil entre lo que se puede decir, la forma de decirlo, el momento elegido y una forma de vida privada en la que el Estado no interviene, o lo hace muy poco.<\/p>\n\n\n\n

Todo esto var\u00eda mucho seg\u00fan las \u00e9pocas y los momentos en que el Estado intenta intervenir m\u00e1s en la sociedad: entonces hay m\u00e1s represi\u00f3n, sobre todo contra los j\u00f3venes, m\u00e1s controles y detenciones arbitrarias. Todo esto remite un poco durante unos a\u00f1os y luego vuelve a empezar.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed era la vida cotidiana de los iran\u00edes desde los a\u00f1os 80, sabiendo que los a\u00f1os 80-88, marcados por la guerra entre Ir\u00e1n e Irak, permitieron al r\u00e9gimen reforzarse enormemente gracias al nacionalismo en torno a la defensa del territorio, pero tambi\u00e9n imponer un mayor control de las costumbres a la poblaci\u00f3n. Esto se basa en el culto a los m\u00e1rtires, ese gran tema colectivo iran\u00ed, los m\u00e1rtires hist\u00f3ricos chi\u00edtas, pero tambi\u00e9n los de la guerra, a los que se venera a diario.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfC\u00f3mo ha influido el descubrimiento de esta sociedad en su trabajo como escritor? \u00bfSe puede leer de alguna manera Zona<\/em> (2008), ese mon\u00f3logo de una sola frase que se extiende a lo largo de unas 500 p\u00e1ginas, como una respuesta formal a esta pregunta?<\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, es decir, hay, por supuesto, una multiplicidad de relatos, m\u00faltiples formas de verlos, sobre todo porque yo estoy fuera: inevitablemente, mi mirada es la de un franc\u00e9s blanco que ha aprendido estas cosas desde fuera, aunque haya podido vivirlas un poco in situ. Por lo tanto, tengo una posici\u00f3n de narrador externo que debe asumir esa posici\u00f3n, no puedo hacerme pasar por otra cosa.<\/p>\n\n\n\n

El aspecto caleidosc\u00f3pico cobra as\u00ed todo su sentido: son peque\u00f1os fragmentos, un poco como teselas, que al final conforman una imagen n\u00edtida \u2014o no\u2014, pero en cualquier caso una imagen extremadamente m\u00faltiple, construida a partir de peque\u00f1os pedazos de realidad colocados uno tras otro o uno al lado del otro.<\/p>\n\n\n\n

Por cierto, en M\u00e9lancolie des confins<\/em>, usted habla precisamente del \u00abcaleidoscopio de posibilidades\u00bb de la literatura.\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

As\u00ed es como concibo una forma de verdad novelesca, por as\u00ed decirlo, pero que no es del orden de la verdad pura y simple. Es una imagen un poco pixelada, deformada y que se transforma a medida que se lee. Precisamente, la fuerza de la novela reside en llegar a algo que no es en absoluto est\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n

El espacio novel\u00edstico permite reunir diferentes formas de ver un fen\u00f3meno y yuxtaponerlas.<\/p>\n\n\n\n

Zona<\/em>, con esa larga frase que avanza como un tren a toda velocidad, sin pausa, \u00bfpodr\u00eda simbolizar la propia historia de Oriente Medio, de una regi\u00f3n que arde y que de vez en cuando coquetea con el punto final y el destino de esa \u00fanica frase de la novela que es: \u00abel fin del mundo.\u00bb? En el fondo, da la impresi\u00f3n de que s\u00f3lo eso pod\u00eda detener, poner fin a esta frase, a esta historia\u2026\u00a0\u00a0\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, efectivamente. Sin embargo, no me gusta mucho la idea del s\u00edmbolo: creo que es m\u00e1s real que un s\u00edmbolo. No es algo que se pueda leer \u00fanicamente desde ese punto de vista. Tiene muchos otros significados.<\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, es el destino que sabemos que llegar\u00e1 alg\u00fan d\u00eda. Tambi\u00e9n se nos dir\u00e1 que es muy lejano, porque es cuando se apagar\u00e1 el sol. As\u00ed que, en principio, todav\u00eda nos quedan unos cuantos millones, o incluso miles de millones de a\u00f1os. Pero ese final puede llegar antes, si ocurre esto o aquello\u2026  <\/p>\n\n\n\n

En cualquier caso, sabemos que se acabar\u00e1: todos estamos de acuerdo en que este mundo tendr\u00e1 un final. Por lo tanto, no es tan simb\u00f3lico como parece. Hay una forma de realidad en ello. Despu\u00e9s, que queramos contemplarlo o no, es otra cosa. Sin embargo, ese tren nos lleva hacia all\u00ed. No hay otra salida posible: nos dirigimos hacia el infinito.<\/p>\n\n\n\n

Hablando de destino, en Zona<\/em>, encontramos en un momento dado esta frase en el cap\u00edtulo 5: \u00abLos israel\u00edes saben que algo va a pasar tarde o temprano, la cuesti\u00f3n es adivinar d\u00f3nde, qui\u00e9n y cu\u00e1ndo, los israel\u00edes esperan la cat\u00e1strofe y esta siempre acaba llegando, un autob\u00fas, un restaurante, un caf\u00e9\u00bb. Al releer estos pasajes hoy, da la impresi\u00f3n de una historia c\u00edclica\u2026\u00a0\u00a0\u00a0<\/h3>\n\n\n\n

Alguien que lea un poco o conozca un poco la historia de Oriente Medio no puede evitar pensar que siempre es lo mismo que se repite, y que, muy a menudo, empieza de la misma manera.<\/p>\n\n\n\n

Publiqu\u00e9 Zona<\/em> en 2008; a partir de 2005, Ham\u00e1s y la Yihad Isl\u00e1mica comenzaron a cometer atentados suicidas muy violentos y mort\u00edferos, especialmente en autobuses, en el propio Israel, lo que desencaden\u00f3 una represi\u00f3n a\u00fan m\u00e1s violenta en los territorios. Estamos en un ciclo, en una espiral de violencia de la que ninguno de los protagonistas sabe c\u00f3mo salir. Es necesario que uno u otro renuncie a la violencia, pero ninguno de los dos est\u00e1 dispuesto a hacerlo.<\/p>\n\n\n\n

El narrador de Zona<\/em> dice al principio del cap\u00edtulo 20 (p. 439): \u00abA veces las armas se vuelven contra uno mismo\u00bb. Estas palabras parecen resumir muy bien lo que usted est\u00e1 diciendo.<\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, pero de una forma muy triste. Al cabo de un tiempo, la violencia acaba afectando incluso a quien la causa: quien dispara tambi\u00e9n sufre el impacto de esa violencia.<\/p>\n\n\n\n

Si miramos a largo plazo, aunque en el caso del conflicto israel\u00ed-palestino el tiempo no es tan largo, vemos que el proceso de violencia genera exclusivamente violencia y nunca permite alcanzar la paz, ni para unos ni para otros.<\/p>\n\n\n\n

Los palestinos dir\u00e1n que ellos son las principales v\u00edctimas, que han perdido sus tierras y que han visto morir a decenas de miles de palestinos, lo cual es objetivamente cierto. Pero, por otro lado, Israel nunca ha conocido la paz. Se trata de ciclos de violencia extrema que nos hacen preguntarnos c\u00f3mo y cu\u00e1ndo podr\u00e1n terminar.<\/p>\n\n\n\n

En Br\u00fajula<\/em> se cita la primera frase de El b\u00faho ciego<\/em>, de S\u00e2deq Hed\u00e2yat: \u00abEn la vida hay heridas que, como la lepra, corroen el alma en la soledad\u00bb. \u00bfPodr\u00edamos aplicar esta frase a escala no individual, sino de toda una regi\u00f3n?<\/h3>\n\n\n\n

Me gusta mucho esta primera frase de El b\u00faho ciego<\/em>, que es una novela realmente incre\u00edble. <\/p>\n\n\n\n

Para responder a su pregunta: por supuesto, es un poco el uso que le doy. Por desgracia, parece que es la realidad. Nos gustar\u00eda poder pensar que se pueden encontrar soluciones para todo. Al final, la realidad nos desenga\u00f1a en todos los casos.<\/p>\n\n\n\n

La lectura de Zona<\/em> da la impresi\u00f3n de que, en algunos momentos, hay una voluntad de desacralizar el frente, la guerra, de mostrar lo que es realmente, en su dimensi\u00f3n m\u00e1s trivial y concreta. Un poco al estilo del excelente Homenaje a Catalu\u00f1a<\/em> de Orwell.<\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, la guerra es un proceso tan m\u00faltiple, el tiempo est\u00e1 tan diluido en ella que son posibles muchas posiciones, incluso dentro de la propia guerra. Esto lo muestra muy bien tambi\u00e9n el famoso pasaje de Fabrice en Waterloo de Stendhal: la imposibilidad de encontrar la batalla cuando se busca.<\/p>\n\n\n\n

Excepto cuando te alcanza. Es una experiencia extremadamente violenta y confusa. Y luego, todo se diluye de nuevo, antes de que la violencia reaparezca de repente, donde menos te lo esperas.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed es como describen los combatientes la experiencia de la guerra \u2014una experiencia que yo no tengo\u2014.<\/p>\n\n\n\n

No nos interesa todo lo que parece lejano.<\/p>Mathias \u00c9nard<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

\u00bfDir\u00eda, como el narrador de Br\u00fajula<\/em>, que \u00abla existencia es un reflejo doloroso, un sue\u00f1o de opi\u00f3mano, un poema de Rumi cantado por Shahram Nazeri\u00bb?<\/h3>\n\n\n\n

\u00a1Por qu\u00e9 no! En cualquier caso, es cierto: los poemas de Rumi son muy hermosos. El sonido es bastante m\u00e1gico. Hay algo hipn\u00f3tico, una especie de bucle que recuerda, naturalmente, a la danza de los derviches gir\u00f3vagos, porque ellos utilizaban los poemas de Rumi.<\/p>\n\n\n\n

Por lo tanto, hay en estos poemas algo incantatorio que est\u00e1 hecho para extasiar. El \u00e9xtasis es sin duda una posibilidad del para\u00edso en la tierra.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfNos falta hoy precisamente una br\u00fajula para comprender lo que est\u00e1 pasando en la regi\u00f3n? \u00bfO es que la br\u00fajula est\u00e1 rota?<\/h3>\n\n\n\n

Sobre todo nos falta inter\u00e9s. Nuestro inter\u00e9s est\u00e1 muy ligado a momentos espectaculares como los bombardeos, los lanzamientos de misiles, la guerra y la muerte. <\/p>\n\n\n\n

Mientras Israel bombardeaba Teher\u00e1n, ya no se hablaba de Gaza. Una cosa sustituye a otra. Por lo tanto, este inter\u00e9s es muy fluctuante, dependiendo de los episodios m\u00e1s violentos o espectaculares. No nos interesa todo lo que parece lejano.<\/p>\n\n\n\n

S\u00f3lo nos quedar\u00eda entonces aferrarnos a la \u00faltima palabra de Br\u00fajula<\/em>, \u00abal tibio sol de la esperanza\u00bb.<\/h3>\n\n\n\n

No estar\u00eda mal, la verdad. La esperanza siempre est\u00e1 permitida, por supuesto. <\/p>\n\n\n\n

Es el principio esperanza, como dir\u00eda Marc Bloch.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

Nuestra br\u00fajula est\u00e1 rota.<\/p>\n

En su obra, Mathias Enard ha convertido el viaje a las fronteras en un principio po\u00e9tico y literario.<\/p>\n

Para volver a comprender el mundo a trav\u00e9s de los l\u00edmites, busca lugares, los explora: Beirut, El Cairo, Teher\u00e1n, Berl\u00edn.<\/p>\n

Nos reunimos con \u00e9l con motivo de la publicaci\u00f3n del primer volumen de su nueva serie novelesca, M\u00e9lancolie des confins<\/em> (Melancol\u00eda de los confines).<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":71765,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-interviews.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[1059],"tags":[],"staff":[4],"editorial_format":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-71775","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-literatura","staff-florent-zemmouche","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":false},"yoast_head":"\n\u00abEl fin del mundo no es tan simb\u00f3lico\u00bb, una conversaci\u00f3n con Mathias \u00c9nard\u00a0 - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/06\/29\/el-fin-del-mundo-no-es-tan-simbolico-una-conversacion-con-mathias-enard\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00abEl fin del mundo no es tan simb\u00f3lico\u00bb, una conversaci\u00f3n con Mathias \u00c9nard\u00a0 - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Nuestra br\u00fajula est\u00e1 rota. 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