{"id":7131,"date":"2022-08-28T19:30:36","date_gmt":"2022-08-28T18:30:36","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=7131"},"modified":"2022-08-28T19:40:20","modified_gmt":"2022-08-28T18:40:20","slug":"hazte-asesino-permanece-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/08\/28\/hazte-asesino-permanece-humano\/","title":{"rendered":"\u00a1Hazte asesino, permanece humano!"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"intro\">J\u0101nis Jo\u0146evs (1980) ocupa un lugar central en la escena literaria letona. La publicaci\u00f3n en 2013 de su primera novela <em>Jelgava 94<\/em> (ediciones Mansards, publicada en espa\u00f1ol con el t\u00edtulo <em>Jelgava<\/em> en Abismos casa editorial) dio lugar a un fen\u00f3meno sin igual en Letonia. \u00c9xito comercial y de cr\u00edtica inmediato y \u00ablibro de culto\u00bb, esta autoficci\u00f3n en forma de novela de aprendizaje ha sido traducida a una docena de idiomas. Ha abierto un fil\u00f3n de literatura rock que no exist\u00eda antes en Letonia, movilizando una amplia gama de registros ling\u00fc\u00edsticos, centr\u00e1ndose en los m\u00e1rgenes, el fracaso, la desilusi\u00f3n y el humor. Jo\u0146evs publica bastante poco, trabaja para el teatro o el cine, prueba experimentos. Jo\u0146evs representa a Letonia en <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/06\/11\/europa-es-una-sucesion-de-transgresiones-una-conversacion-con-olivier-guez\/\">la antolog\u00eda de literatura europea<em> Le Grand Tour<\/em> <\/a>(Grasset, 2022). La publicaci\u00f3n de su nueva \u00abnovela sin ficci\u00f3n\u00bb, <em>Decembris<\/em> (<em>Diciembre<\/em>), est\u00e1 anunciada para oto\u00f1o de 2022 por Ascendum. En ella, revisa un caso de asesino en serie que aterroriz\u00f3 a Riga en el invierno de 1997.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">El texto \u00abHazte asesino, permanece humano\u00bb es el relato de un viaje a Ucrania en junio de 2022. Voluntario desde marzo de 2022 en una asociaci\u00f3n letona que recoge art\u00edculos de primera necesidad y equipos paramilitares para la resistencia ucraniana, J\u0101nis Jo\u0146evs se uni\u00f3 a un convoy de entrega que sali\u00f3 de Riga.<\/p>\n\n\n\n<p>La canci\u00f3n era din\u00e1mica y contempor\u00e1nea, ritmo electr\u00f3nico, chunda chunda chunda. Hab\u00eda voces tambi\u00e9n. El cachondo del m\u00fasico tuvo la idea de a\u00f1adirle un ruido de sirena, una especie de aullido ascendente y descendente. Quedaba bastante bien en la canci\u00f3n, aun as\u00ed a mi parecer el resultado era de muy mal gusto. Pero bueno, no estaba seguro de que fuese apropiado hablar mal del m\u00fasico sabiendo que tras las ventanas del coche desfilaba Kiev, la capital del mundo \u2013as\u00ed que era esto nuestra<em> \u00e9poca<\/em>-. Ten\u00eda todas las razones de pensar que la sirena no estaba en la canci\u00f3n, pero m\u00e1s bien del otro lado de la ventana. Miraba atentamente hacia fuera, hab\u00eda habitantes de Kiev, haciendo su vida, llevando algo o alguien por la mano, como si nadie se preocupara de la sirena<em> \u2013<\/em>la alerta a\u00e9rea-. Verles as\u00ed no me tranquilizaba en absoluto, ya que esa gente actuaba exactamente de la misma forma aun cuando no cab\u00eda duda de que lo que sonaba era una sirena. Lo mismo con mis compa\u00f1eros de viaje \u2013yo ya sab\u00eda que no sol\u00edan reaccionar mucho m\u00e1s en caso de alarma-. Por eso no consegu\u00eda saber cu\u00e1l deb\u00eda ser mi estado de \u00e1nimo \u2013si morirme de miedo o dejarme llevar, lo que no supon\u00eda ninguna diferencia para el mundo que desfilaba delante de m\u00ed, ah\u00ed metido en el asiento trasero del coche-. Lo \u00fanico que quedaba era esperar a que aquella horrible matraca pop cesara y aguzar el o\u00eddo para ver si la sirena paraba simult\u00e1neamente. Ya est\u00e1, la din\u00e1mica disminuye, el final de la composici\u00f3n llega, solo queda un chunda chunda, y la sirena, ya est\u00e1, chunda chunda, la canci\u00f3n acaba, pero la sirena sigue. Empieza la canci\u00f3n siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabiendo que antes hab\u00edamos estado en Dnipr\u00f3 y que ah\u00ed la sirena no pod\u00eda confundirse con otra cosa, sonando por todos lados y durante horas. Nadie, literalmente nadie, corr\u00eda para encontrar un lugar donde refugiarse. A la hora de la cena, la gente que nos acog\u00eda nos sirvi\u00f3 carne y huevos y el vino ya estaba servido. En cuanto a esto \u00faltimo, el pintor Andris Eglitis hab\u00eda dicho poco tiempo antes: \u201cEs justamente en tiempos de guerra que se celebran las mejores fiestas\u201d. Hac\u00eda lo que pod\u00eda para saborear el vino a pesar de la alarma, pero bueno\u2026 En el hostal, entraba y sal\u00eda todo tipo de gente. El recepcionista nos impidi\u00f3 fumar en el vest\u00edbulo ya que unos hu\u00e9spedes hab\u00edan tendido ah\u00ed la ropa.&nbsp; Nada de fumar \u2013 ni siquiera intentarlo. Nos conformamos con bebernos el vino, brindar e intercambiar impresiones. Salieron del fondo del hostal dos chicas que se sentaron justo delante de la ropa tendida, y casi metidas dentro, se pusieron a fumar. Se fumaron su pito hasta el final y luego se encendieron otro. Se quedaron ah\u00ed sentadas un buen rato, envolviendo la ropa de humo. Igual, pensaba yo, ma\u00f1ana se quejar\u00eda el propietario al recepcionista, y \u00e9ste contestar\u00eda: \u201c\u00a1Vaya por Dios! \u00a1Mira que lo dije, que no fumaran!\u201d. Pero eso ser\u00eda ma\u00f1ana \u2013 bueno, al menos eso dese\u00e1bamos, sabiendo que, en aquel preciso instante, mientras el vino ca\u00eda y el humo ahumaba, la sirena no paraba de sonar. Salimos \u2013 nosotros tambi\u00e9n ten\u00edamos que fumar \u2013 y ah\u00ed se o\u00eda mucho mejor. Algo estaba haciendo un rel\u00e1mpago en el cielo \u2013 y pens\u00e9: \u201cVaya, \u00bfes un rayo? \u00bfuna tormenta?\u201d \u201cPues no\u201d dijeron varios de mis compa\u00f1eros de viaje m\u00e1s experimentados \u201ceso de ah\u00ed es la defensa antia\u00e9rea que est\u00e1 ah\u00ed para defendernos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Atra\u00eddos por la cruz roja sobre nuestra camioneta, la gente ven\u00eda a hablarnos. Que si volv\u00edamos de las zonas de conflicto, que si sab\u00edamos la situaci\u00f3n en Zaporiyia, que si llevaban tres d\u00edas sin noticias de su familia\u2026 No, no sabemos nada de Zaporiyia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo \u00fanico que hab\u00edamos visto, era un furg\u00f3n que ven\u00eda de por ah\u00ed con el numero \u201c200\u201d&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-1-7131' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/08\/28\/hazte-asesino-permanece-humano\/#easy-footnote-bottom-1-7131' title='El \u201ccargo 200&amp;#8243; o \u00ab200\u00bb es un t\u00e9rmino de la jerga militar que significa matado, muerto, fallecido, y se utiliza para referirse, en clave, al transporte del cuerpo de un soldado al lugar de su entierro. El n\u00famero 200 tambi\u00e9n hace referencia al ata\u00fad de zinc que contiene el cuerpo de un soldado muerto.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> pintado a los lados. Tan cargado que iba tambaleando de un lado.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra habitaci\u00f3n, hab\u00eda una pareja de Jers\u00f3n. Nos contaron c\u00f3mo hab\u00edan huido y c\u00f3mo hab\u00edan acabado metidos ah\u00ed, y me hubiese encantado participar en la conversaci\u00f3n, pero me ca\u00eda de sue\u00f1o. Me despert\u00e9 en mitad de la noche, todo el mundo dorm\u00eda, y aun sonaban las sirenas. \u00bfQu\u00e9 hacer? Me volv\u00ed a dormir en plena alerta, nunca me hubiese cre\u00eddo capaz de tal cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Y antes de eso, fue lo de J\u00e1rkiv. Hab\u00edamos conducido por la noche como Apollinaire en el \u201ccochecito\u201d \u2013 aunque supongo que el nuestro era m\u00e1s grande que el suyo. Cada uno de nosotros ten\u00eda su grupo sangu\u00edneo marcado con rotulador en el cuello, un torniquete en el bolsillo del pantal\u00f3n, y fui el primero el ponerme un chaleco antibalas. Bueno, \u00a1el primero, no! Los militares que estaban en el coche de delante se los hab\u00edan puesto antes, as\u00ed que juzgu\u00e9 que nosotros tambi\u00e9n pod\u00edamos pon\u00e9rnoslos. Para cambiarme un poco las ideas, pens\u00e9 en sacar el m\u00f3vil, mandar algunos mensajes. Pero ni hablar. Cuando se pasa por ah\u00ed de noche, hay que apagar el tel\u00e9fono. Todo noche alrededor \u2013 nada de abrir un libro. Intercambiamos unas palabras. Sobre los porros, sobre la vida en el campo. Y despu\u00e9s seguimos conduciendo sin decir nada. De vez en cuando, en la radio, algunas palabras de los otros miembros del grupo. Estaban nuestras dos camionetas, el cami\u00f3n militar y Ioulia en la berlina. En un momento dado, se oy\u00f3 en la radio: \u201c\u2026Ioulia, cuando estemos llegando a J\u00e1rkiv, corre delante \u2013 en caso de que haya un problema, no tendr\u00e1n el coche delante\u2026\u201d. Detr\u00e1s de las ventanas estaba muy oscuro. \u00bfNos miraba alguien desde all\u00ed? \u00bfPodr\u00eda vernos alguien? Oscuridad y m\u00e1s oscuridad, y de repente luz tras las ventanas. Paramos a fumar. Un ruise\u00f1or. J\u00e1rkiv estaba cerca.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, hace ya un tiempo, fui hasta Tallin para asistir a una versi\u00f3n muy especial del <em>Rey Lear<\/em> \u2013 \u00a1lo que no inventaremos para ocupar nuestro tiempo! No es muy importante, pero estaba en el bus un director de teatro que nadie conoc\u00eda, pero muy engre\u00eddo. Hablaba much\u00edsimo, contaba sin parar historias ininteresantes, pero, como pasa a veces, una de ellas se me quedo grabada en la memoria. Cont\u00f3 que hab\u00eda dirigido <em>El Idiota<\/em> y que, para eso, tuvo que contratar una actriz hermosa \u2013 con una belleza autentica, universal. Su soluci\u00f3n fue ir a buscar una bailarina, ya que \u2013 es una regla de la naturaleza \u2013 todas las bailarinas son bellas. Su teor\u00eda me gust\u00f3 en su momento, apreciaba su audacia, su integridad. Por supuesto, su fiabilidad pod\u00eda ser discutida \u2013 \u00bflas bailarinas eran realmente las m\u00e1s bellas? Durante un tiempo me inclinaba por las camareras, y luego, por las becarias en las agencias de publicidad. Un tiempo despu\u00e9s, dej\u00e9 de creer y llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que todo era una tonter\u00eda, y que lo que realmente importaba era el alma de la persona. Pero ah\u00ed, en esa ma\u00f1ana de J\u00e1rkiv, ya no cab\u00eda duda alguna: las m\u00e1s hermosas, eran las soldados.<\/p>\n\n\n\n<p>Y efectivamente, hab\u00eda dos de ellas entre nuestros guardias. Ah\u00ed que salen del coche, que estiran las piernas. Las contemplo satisfecho dici\u00e9ndome a m\u00ed mismo: \u201cCon qu\u00e9 vivo, \u00bfeh? \u00a1Wow!\u201d Era por la ma\u00f1ana, est\u00e1bamos contentos. Hab\u00edamos pasado la noche, el momento m\u00e1s peligroso del d\u00eda, en el que el poder del mal es el m\u00e1s fuerte. \u201cNo cambia nada, todav\u00eda se nos pueden echar encima en cualquier momento\u00bb, advierte un soldado, \u00ab\u00a1no os quit\u00e9is los chalecos antibalas!\u201d. Un pastor de J\u00e1rkiv nos acogi\u00f3 en su casa. A las cuatro de la ma\u00f1ana descubr\u00eda nuestra existencia y quince minutos m\u00e1s tarde ya est\u00e1bamos en su casa. Para el desayuno (\u00bfla cena?), prepar\u00f3 salchich\u00f3n, queso, pan, conservas y t\u00e9. Nuestro anfitri\u00f3n nos dijo que la casa en la que nos encontr\u00e1bamos hab\u00eda sido recientemente alcanzada por una bomba de racimo, pero que el cohete no hab\u00eda explotado. Yo pon\u00eda salchich\u00f3n sobre el queso pensando en aquel viejo refr\u00e1n de guerra que dice que una bomba nunca cae dos veces en el mismo sitio, y que entonces, si as\u00ed era, est\u00e1bamos en lugar seguro. \u00bfPero, pod\u00eda aplicarse aquella regla a los proyectiles que no hab\u00edan explotado? El hijo de la casa hab\u00eda querido a toda costa una lucerna en su habitaci\u00f3n: \u00ab\u00a1La quer\u00eda, pues ya la tiene!\u201d dijo nuestro anfitri\u00f3n parti\u00e9ndose de la risa. La iglesia que estaba a ocho kil\u00f3metros de ah\u00ed estaba a salvo. El pastor acog\u00eda a una multitud de personas bajo su techo. Para nuestros gu\u00edas, que sol\u00edan ser bastante recelosos, ese pastor era el m\u00e1s fiable de todos nuestros contactos, su favorito. \u00ab\u00a1Ese tipo habla normalmente! S\u00ed, eso es, habla normalmente.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Tres horas de sue\u00f1o despu\u00e9s, nos pusimos de nuevo en marcha para entregar el contenido de nuestro cargamento. Deb\u00eda ser repartido en distintos emplazamientos, y acabamos recorriendo hileras de edificios negros calcinados, tratando de llegar a un pueblo llamado \u00abNovaya Rogan\u00bb. Ya no est\u00e1bamos muy lejos. Carros de combate calcinados, ya hab\u00edamos visto algunos en los alrededores de Kiev. Cuando la gente pasaba por delante, se hac\u00edan selfies. Irpin estaba justo al lado, hab\u00eda que atravesarla. Visi\u00f3n espantosa delante del puesto de control: un maniqu\u00ed de mujer con una mascara antig\u00e1s y un hato de mendigo colgando del brazo. No era raro ver en los puestos de control maniqu\u00edes, como esculturas de soldados. Trampas para enga\u00f1ar al enemigo. Sin embargo, nunca hab\u00eda visto uno como \u00e9se. Se recog\u00edan los escombros, la gente se hac\u00eda cargo, reparando lo que pod\u00eda ser reparado. La guerra se hab\u00eda alejado. En Novaya Rogan, se acercaba de nuevo. Ruinas recientes, agujeros, escombros. Era \u2013 lo sigue siendo \u2013 un pueblo, una zona habitada. El ej\u00e9rcito ruso hab\u00eda entrado ah\u00ed el 25 de febrero. Los hab\u00edan echado, pero no lo suficientemente lejos. En la calle principal, los militares circulaban con chalecos antibalas, y con el casco puesto \u2013 pero a dos pasos de ah\u00ed, los lugare\u00f1os vestidos humildemente arreglaban su tejado, se ocupaban del jard\u00edn. En un patio, una se\u00f1ora ordenaba botes de verdura en conserva. Reconoc\u00ed en un edificio lo que quedaba de una iglesia \u2013 todo estaba en ruinas, pero el icono de la Virgen segu\u00eda en su sitio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los soldados nos acompa\u00f1aron un poco m\u00e1s cerca. Una f\u00e1brica de juguetes \u2013 destruida. All\u00ed era, un poco antes, donde estaba la l\u00ednea de frente. Los rusos se hab\u00edan instalado en ese lugar y hab\u00edan bombardeado la carretera. Se ve\u00eda el rastro que hab\u00edan dejado: una bota, un gorro, una chaqueta acolchada, un saco donde pon\u00eda \u201cArmiya Rossii\u201d \u2013 ej\u00e9rcito ruso. Un carro de combate chamuscado. M\u00e1s lejos, otro: la explosi\u00f3n de la munici\u00f3n hab\u00eda hecho saltar la torreta a un lado. Nuestro Agnis empez\u00f3 enseguida su inspecci\u00f3n haciendo comentarios. M\u00e1s lejos, de nuevo otro carro de combate. Y de nuevo otro, y otro. Con una pala, un t\u00edo de por ah\u00ed raspaba la tierra mientras explicaba a los soldados que en uno de los carros de combate hab\u00eda obviamente un cad\u00e1ver: ol\u00eda fatal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, hacia un d\u00eda soleado, treinta grados, un maravilloso cielo ucraniano encima de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>De vez en cuando, nuestros compa\u00f1eros dec\u00edan: \u201c\u00bfHas o\u00eddo? \u00a1Algo ha explotado! \u201c No he o\u00eddo nada. Un soldado pregunto: \u201cAl llegar, a vuestra izquierda, no hab\u00e9is visto las nubes de humo? Ahora es ah\u00ed donde nos enfrentamos\u201d No me hab\u00eda fijado, \u00bfqu\u00e9 me estaban contando?\u201d Explor\u00e9 los sitios donde hab\u00edamos combatido \u2013 estaba como en un museo. Aquel disparo, efectivamente s\u00ed que lo o\u00ed muy bien. Otra vez, y otra. \u201c\u00bfA qu\u00e9 distancia?\u201d le pregunt\u00e9 a Dmitry. A quince kil\u00f3metros del museo de la batalla, la verdadera batalla se libraba. \u201c\u00bfSon los nuestros los que disparan?\u201d pregunt\u00f3 Agnis. \u201cLos nuestros, los suyos\u201d respondi\u00f3 el soldado. Despu\u00e9s volvimos a o\u00edr algo, muy, muy cerca. \u201cHelic\u00f3pteros\u201d dijo el soldado ech\u00e1ndole un vistazo a su tel\u00e9fono. \u201cLos nuestros. Los dos son nuestros.\u201d En efecto, eso era, dos helic\u00f3pteros volaban a baja altura, \u00abhacia el ca\u00f1oneo\u00bb, como recordaba haber le\u00eddo en un libro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfOs parece bien que los llamemos &#8216;orcos&#8217;?\u00bb, pregunt\u00f3 de repente Dmitry al pasar por delante de una en\u00e9sima unidad quemada. A nosotros nos parec\u00eda bien.<\/p>\n\n\n\n<p>El soldado con el que m\u00e1s habl\u00e9 fue Iaroslav, de las \u00abTeroboronas\u00bb, las unidades de defensa civil. Antes de la guerra, Iaroslav era abogado. Estaba pensando en cambiar de oficio. \u00a1Para que veas!<\/p>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 y creci\u00f3 en Donetsk. \u00abA partir de 2014, para m\u00ed, ya todo estaba jodido.\u201d Y la guerra no les pillo por sorpresa. Llevaban un a\u00f1o esper\u00e1ndola. Cuando reconocieron la independencia de las \u00abrep\u00fablicas populares\u00bb, todo qued\u00f3 claro como el agua. Aquella ma\u00f1ana, Iaroslav miraba por la ventana en direcci\u00f3n a Kiev cuando, de repente: \u00ab\u00a1fiu-fiu-fiu! No entendi\u00f3 inmediatamente de qu\u00e9 se trataba. Despu\u00e9s, las explosiones.<\/p>\n\n\n\n<p>El ej\u00e9rcito ruso entr\u00f3 en Kiev como si fuera un desfile, seguido de cerca por las fuerzas del orden con sus porras. Toda esta gente estaba atascada en la autopista. Luego, por la misma autopista tan perfectamente expuesta a los disparos, vinieron los siguientes. Y luego los siguientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Boutcha fue liberada, la gente se\u00f1al\u00f3 a uno de los habitantes: hab\u00eda participado en el saqueo junto a los orcos. Iaroslav y algunos t\u00edos fueron a su casa, bajaron al s\u00f3tano. Y all\u00ed, \u00a1oh! Una colecci\u00f3n de televisores y otros cachivaches. \u00ab\u00bfQu\u00e9 iba a hacer con todo eso? pregunt\u00f3 Iaroslav sorprendido&nbsp;\u00bfDe verdad se cre\u00eda que los orcos se iban a instalar definitivamente?\u201d Supongo que eso era lo que pensaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de nosotros pregunt\u00f3 inmediatamente: \u00abY a los ladrones, \u00bfos los carg\u00e1is? Estamos dispuestos a escuchar la dura realidad de la guerra\u00bb. \u201cNo, nos los cargamos\u00bb, respondi\u00f3 Iaroslav. \u201cSi alguien ha robado comida, le dejaremos en paz. Si se ha llevado objetos con cierto valor, le daremos una paliza. Sin embargo, en los casos realmente dif\u00edciles, no es imposible que tengamos que ocuparnos del caso de alguno que otro.\u201d \u00bfPodr\u00eda ser que nos hayamos pasado de la raya con nuestra pregunta o que haya intentado endulzar las cosas?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que para m\u00ed fue una sorpresa \u2013 cuando en realidad parece evidente \u2013 fue ver que aquel soldado continuaba la lucha en internet. Cuando Iaroslav soltaba su arma, se met\u00eda en su ordenador donde se enfrentaba a combatientes rusos sentados en su sof\u00e1 al otro lado de la pantalla. Empleaba su intelecto jur\u00eddico, sembraba confusi\u00f3n en sus esp\u00edritus analizando las informaciones de procedencia rusa. Tenia en mente todas las cifras, pero como no puedo ser tan preciso como \u00e9l, no me aventurar\u00e9 a repetirlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 pensaba de Oleksiy Arestovytch: era un tipo que nos ca\u00eda bien en Letonia. Para Iaroslav, hab\u00eda cumplido al evitar que cundiera el p\u00e1nico. Pero las personas bien informadas prefieren no escucharle: \u00abkto v ty\u00e8m\u00e9, y\u00e9go nie sloucha\u00ef\u00e9t\u00bb. La promesa de que la guerra \u00abterminar\u00eda en dos o tres semanas\u00bb se ha convertido en un meme en Ucrania; mira, por ejemplo, esa imagen de la chica triste que pregunta: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo me voy a casar?\u201d Y junto a ella, Arestovich responde: \u00ab\u00a1En dos o tres semanas!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Iaroslav era de Donetsk y era rusoparlante. Hab\u00eda o\u00eddo lo que se dec\u00eda en todas partes: a los rusoparlantes de Ucrania no les importa esta guerra. Al decir eso, por primera vez le invadi\u00f3 la emoci\u00f3n. En su familia eran casi todos rusoparlantes. Pero \u00e9l luchaba contra Rusia. Y en Donetsk, los batallones rusos de \u00abSvobodnaya Rossiya\u00bb tambi\u00e9n luchaban contra los rusos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora los orcos ya no se acercan por aqu\u00ed a desfilar. Su ej\u00e9rcito del aire no hace nada, todo es absurdo, como toda su t\u00e1ctica. Ahora sabemos el n\u00famero de muertos: \u00abCreo que del lado ucraniano es un poco menos.\u201d Sin ayuda externa, la situaci\u00f3n no ser\u00eda la misma, pero para nada. Su gratitud hacia todos es inmensa, incluidos nosotros. Art\u016brs, el l\u00edder de nuestro grupo, le pregunta a Iaroslav: \u00ab\u00bfPero por qu\u00e9 crees que los letones hacemos todo esto?\u00bb. Iaroslav responde: \u00abEse es el tipo de preguntas que ya no me hago. Para la gente decente, todo est\u00e1 claro.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Andis Surgunts ten\u00eda un poema as\u00ed, donde cada verso, cada palabra estaba tachada. Po\u00e9tico. Imposible descifrar una sola letra. En Ucrania, se ven poemas de este tipo al lado de la carretera. Se trata de las se\u00f1ales de tr\u00e1fico, las grandes azules donde se indica el kilometraje hasta las grandes ciudades, d\u00f3nde girar, etc. Las se\u00f1ales se dise\u00f1aron para ayudar a los visitantes. Pero en cuanto los visitantes dejan de ser bienvenidos, toda la informaci\u00f3n relevante se borra, normalmente con pintura negra. Es imposible adivinar nada. La informaci\u00f3n de los carteles ha sido borrada. Me pregunto qu\u00e9 surge semi\u00f3tica y sem\u00e1nticamente, como dir\u00eda nuestra profesora de la Academia Daina Teters. El signo ha sido despojado de su significado, y en el proceso ha adquirido un significado completamente diferente, poderoso y mudo.<\/p>\n\n\n\n<p>El anuncio ha desaparecido de las grandes vallas publicitarias, donde ahora se puede leer:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Rezad! Dios los escucha\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Apoyad a las fuerzas armadas ucranianas!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Confiad en Dios!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Hazte asesino, permanece humano!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En los puestos de control se pueden leer textos expresivos, como: \u00ab\u00a1Stop! \u00a1Est\u00e1n matando!\u201d Pero el que m\u00e1s se ve es el eslogan sobre el barco ruso, pintado con spray en el hormig\u00f3n, cuya \u00faltima palabra suele ser objeto de autocensura. Me hubiera gustado hacerles unas cuantas fotos, pero estaba prohibido.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en general, \u00bfqu\u00e9 se consigue?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 fue que nada era tan sorprendente, c\u00f3mo la gente se comportaba normalmente. En Lviv, en las calles, hay chicas j\u00f3venes, patinetes el\u00e9ctricos, gatos desaparecidos en carteles&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-2-7131' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/08\/28\/hazte-asesino-permanece-humano\/#easy-footnote-bottom-2-7131' title='Colecciono carteles de b\u00fasqueda de gatos perdidos, por ello soy sensible a este detalle.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>. En la terraza de un restaurante, un trompetista toca la melod\u00eda de \u00abEl Padrino\u00bb. Innovaci\u00f3n: un mendigo se acerca, extiende su cuenco y grita \u00ab\u00a1Gloria a Ucrania! Gloria a los h\u00e9roes\u00bb, una empresa que funciona a pleno rendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en Kiev est\u00e1n desapareciendo los gatos. El restaurante \u00abMimino\u00bb est\u00e1 funcionando. De hecho, en todas las mesas s\u00f3lo se habla de la guerra, y en la nuestra tambi\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En una calle de Kiev, presenci\u00e9 la siguiente escena: un ni\u00f1o arrodillado frente a una ni\u00f1a para atarle la sandalia. En alg\u00fan lugar, a tiro de piedra, varios miles de orcos se dirigen a matarlos, pero los chicos de Kiev se arrodillan ante las chicas para abrocharles las sandalias. As\u00ed es, \u00a1nada que hacer! R\u00e1pidamente, a escondidas, quiero hacer la foto. Si la chica me ve, creo que se va a enfadar, \u00a1pero no! Me sonr\u00ede y se arregla el pelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensaba: voy a ver a la gente cantando el himno nacional, a los voluntarios yendo al frente. He visto c\u00f3mo abrochar una sandalia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed es cierto es que en Kiev s\u00f3lo se puede comprar alcohol hasta las 16:00 horas, lo que supone una gran diferencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que beben vino incluso en medio de un ataque a\u00e9reo -el ejemplo de Dnipro-.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1n demasiado relajados, dice Yaroslav.<\/p>\n\n\n\n<p>En Kharkiv, los bombardeos y las explosiones contin\u00faan, la gente evita las reuniones e intenta no dejar sus coches en la calle, pero aparte de eso, los pepinos crecen, los perros corretean y las chicas hacen rebajas en la tienda \u201cPantalones cl\u00e1sicos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Quer\u00eda ver el coraje de estas personas. No son los santos los que se enfrentan al mal, sino la gente com\u00fan y corriente. Aunque sean t\u00e9rminos dif\u00edciles de manejar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No hay tantas banderas azules y amarillas como en Letonia. No creen en la victoria con tanta fuerza como nosotros. No dicen \u00abcuando ganemos\u00bb, sino \u00absi acaso ganamos\u00bb. Pregunt\u00e9 a los soldados: \u00bfson buenas las noticias? Por el momento, todas son malas. El ej\u00e9rcito bielorruso se est\u00e1 concentrando en la frontera. En este momento faltan armas.<\/p>\n\n\n\n<p>No he visto ning\u00fan retrato de Bandera. No he escuchado la canci\u00f3n fascista \u00abMoskalei po lageriam\u00bb -\u00a1Moscovitas en el Lager!- Nadie dice que todo esto sea culpa de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed son las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Unas palabras ahora sobre las personas que me acompa\u00f1aron en este viaje: Art\u016brs, nuestro jefe de expedici\u00f3n, es un especialista en log\u00edstica, que en estos momentos est\u00e1 volcando todas sus fuerzas en el asunto ucraniano. M\u0101ris practica tiro con arco, organiza viajes por el r\u00edo y campamentos de la Edad de Piedra. En el equipo, es nuestro especialista en primeros auxilios. Sabe c\u00f3mo detener una hemorragia -en el minib\u00fas le o\u00ed explicar a alguien c\u00f3mo realizar una punci\u00f3n pleural, mientras jugaba con una aguja-. Art\u016brs y \u0112riks son los menos habladores del grupo, y este viaje a Ucrania no es ni el primero ni el \u00faltimo. Agnis lo sabe todo sobre coches, armas y, en general, sobre cualquier cosa que contenga chatarra. Lo sabe todo sobre los sistemas de localizaci\u00f3n, y eso nos result\u00f3 muy \u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el viaje, nadie habl\u00f3 de los valores liberales -y menos de los conservadores-.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegamos a Lutsk, Agnis apenas pod\u00eda contener su emoci\u00f3n. Fue la sede de la \u00abLutsky\u00ef Avtomobilny\u00ef Zavod\u00bb o LUAZ, la famosa f\u00e1brica de autom\u00f3viles sovi\u00e9tica especializada en veh\u00edculos todoterreno. Necesitaba piezas para su colecci\u00f3n de anfibios LUAZ. Buen momento, tenemos tiempo, tenemos que esperar al segundo autob\u00fas. Preguntamos en una estaci\u00f3n de servicio: \u00abBueno\u00bb, dice Agnis, \u00ab\u00bfd\u00f3nde podemos encontrar piezas para un LUAZ anfibio?\u201d Muestra fotos del veh\u00edculo en su tel\u00e9fono. Nos env\u00edan a una tienda, donde nos env\u00edan al mercado. Caminamos a paso ligero hacia el mercado, cruzando la calle como de costumbre. Un auto de polic\u00eda se detiene. \u00ab\u00a1Es para nosotros!\u00bb me r\u00edo, soy el especialista de este tipo de bromas. Una mujer polic\u00eda -tan bella como una militar- sale del auto. Y tambi\u00e9n un polic\u00eda, que inmediatamente vuelve a entrar, y enseguida sale, ametralladora al hombro, y ah\u00ed est\u00e1n, corriendo hacia nosotros. Cruzamos la calle por el lugar equivocado. El paso de peatones, lo vemps, estaba justo al lado. Pero somos de Letonia. \u00bfS\u00ed? \u00bfAs\u00ed que en Letonia se puede cruzar la calle por cualquier sitio? \u00a1Sus pasaportes! Sospecho que nuestro aspecto deportivo y nuestros pantalones de faena tambi\u00e9n han contribuido a su curiosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Controlan nuestros pasaportes. En el m\u00edo encuentran un visado para Bielorrusia, en el de Agnis para Rusia. Cada pregunta lleva a otra.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Fue para el campeonato de hockey!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfSon jugadores de hockey?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfCu\u00e1l es su ruta?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Lutsk-Lviv-Kyiv-Kharkiv-Dnipro-Rivna-Lutsk. \u00a1Y ahora nos vamos a casa!<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Ens\u00e9\u00f1enme sus tel\u00e9fonos! Todo: WhatsApp, Telegram, llamadas, fotos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las \u00faltimas fotos que tom\u00e9 eran s\u00f3lo vistas de los puestos de control -fotos sin militares visibles, por lo que no deber\u00eda haber problema, pero dado el tono de los intercambios, la conversaci\u00f3n podr\u00eda f\u00e1cilmente calentarse-. Mientras Agnis ense\u00f1a las suyas, yo act\u00fao como un tipo que busca algo, y aprovecho para borrar mis \u00faltimas fotos. Cuando llega mi turno, la mujer polic\u00eda descubre una puesta de sol sobre un hospital en ruinas. Inspecciona el WhatsApp. Un intercambio con algunos compa\u00f1eros de Jelgava sobre \u00abel esqueleto negro\u00bb y la foto que lo acompa\u00f1a. Qu\u00e9 inapropiado parece todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el rabillo del ojo, veo que Agnis ya est\u00e1 mostrando al polic\u00eda las fotos de su LUAZ anfibio y enumerando las piezas que le faltan. Agnis es inmejorable.<\/p>\n\n\n\n<p>Los polic\u00edas vuelven a comprobar nuestro historial de llamadas y nos piden que introduzcamos un c\u00f3digo secreto en el teclado digital. Mientras intento averiguar qu\u00e9 es, la mujer polic\u00eda ya ha tendido la mano para hacerlo por m\u00ed. Tiene las u\u00f1as largas, muy bonitas. \u00bfNo le molesta eso en el manejo de las armas? No estoy en condiciones de saberlo. Ella teclea su c\u00f3digo y yo veo en la pantalla de mi tel\u00e9fono una informaci\u00f3n como nunca antes hab\u00eda visto. Le hace una foto. Lo siento, pero hay que entender que Ucrania se encuentra hoy en una posici\u00f3n un poco dif\u00edcil. Lo entendemos. No hay multa para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAhora van a rastrear nuestros tel\u00e9fonos\u00bb, explica Agnis con el gusto de un artesano. Volvemos al mercado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y yo, \u00bfc\u00f3mo me involucr\u00e9 en esto? Eso es todo. Poco despu\u00e9s de que estallara la guerra, me ofrec\u00ed como voluntario en el centro de refugiados de Riga. All\u00ed me di cuenta de que no sab\u00eda hacer nada. As\u00ed que aprend\u00ed a cargar cajas. Los particulares o las organizaciones traen sus donaciones, nosotros las descargamos, las clasificamos, las distribuimos entre los refugiados o cargamos algunas de ellas en camiones que parten hacia Ucrania. Las primeras semanas fueron muy emocionantes. Cuando est\u00e1bamos cargando, hab\u00eda tres pares de manos en cada caja, todos estaban ansiosos por participar. El poeta Kri\u0161j\u0101nis Ze\u013c\u0123is dijo: \u00ab\u00a1Este es nuestro purgatorio!\u00bb Que el rastro de mi mano llegue hasta Ucrania para que vean y sepan all\u00ed que no me qued\u00e9 al margen, que no soy culpable.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la primera oleada de donaciones, una pareja de jubilados lleg\u00f3 con una gran bolsa de pl\u00e1stico. \u00ab\u00bfQu\u00e9 es esto?\u00bb, hab\u00edamos preguntado. \u00abMantas para perros\u00bb. Y era cierto.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde supe que lo que m\u00e1s necesitaban los refugiados eran ollas, sartenes y productos higi\u00e9nicos. En Ucrania tambi\u00e9n enviamos alimentos f\u00e1ciles de consumir, comida enlatada, vendas y otros productos m\u00e9dicos. Poco a poco me di cuenta de que no era suficiente. Tambi\u00e9n se necesitaba tecnolog\u00eda, se necesitaba armas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ganar, se necesita artiller\u00eda de largo alcance. Pero tambi\u00e9n se necesitan mantas para los perros. Quiz\u00e1 no tanto para ellos como para nosotros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el centro hay muchos ucranianos que vienen a trabajar. Un d\u00eda le pregunt\u00e9 a Irisa: \u00ab\u00bfTe ayuda que en Riga haya banderas ucranianas por todas partes?\u201d Me mir\u00f3 con los ojos tan grandes como Galicia y me contest\u00f3: \u00abPor supuesto que me ayuda.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El viejo Hegel dijo en alg\u00fan lado algo as\u00ed: lo que se piensa es lo que es. Lo que es depende de tu capacidad para pensarlo. No s\u00e9 si eso es cierto. Me ha surgido una especie de h\u00e1bito -pero quiz\u00e1 sea igual para todos-: cada vez que hago algo, me imagino haciendo otra cosa. Por ejemplo, estoy trabajando, pero estoy pensando en salir a tomar algo con los amigos; estoy bebiendo, y estoy pensando que deber\u00eda ir a trabajar; estoy yendo a la iglesia, y me vienen a la cabeza pensamientos de sexo. Y as\u00ed sucesivamente. \u00daltimamente, como todo el mundo, la guerra se ha apoderado de mis pensamientos. Ya sea sentado o de pie, en el jard\u00edn o en la cama, pensamos siempre en la guerra. Pero cuando est\u00e1s realmente en la guerra, \u00bfen qu\u00e9 piensas? S\u00f3lo he visto un poco de ella, pero cuando est\u00e1s en ella, realmente no quieres pensar en ella. No quieres escuchar a M\u0101ris cont\u00e1ndote historias de pulmones perforados, no quieres pensar en qui\u00e9n puede estar observ\u00e1ndote en la oscuridad. Intentaba encontrar im\u00e1genes atractivas suficientemente potentes, pensaba en mujeres desnudas, en otros viajes, pero todos los pensamientos acababan por conducirme a Dios, a la eternidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora estoy de vuelta en Riga, estoy en casa, es de noche, duermo enterrado bajo gatos de todo tipo, no pienso en nada, duermo. De repente, suena una sirena. Los gatos, por supuesto, salen volando en todas direcciones. \u00ab\u00bfQu\u00e9 pasa?\u00bb, me preguntan. Hab\u00eda instalado una aplicaci\u00f3n ucraniana que proporciona informaci\u00f3n en directo sobre las alertas a\u00e9reas. Hab\u00eda quedado programada en Kharkiv -y la informaci\u00f3n que me llegaba sin saberlo&nbsp; era que all\u00e1 todo estaba ocurriendo de nuevo- era tambi\u00e9n que ese \u201ctodo\u201d bien pod\u00eda ocurrirle a sus casas, a sus gatos, a sus sandalias. Kharkiv volv\u00eda a aparecerme dici\u00e9ndome: \u00a1piensa en nosotros!&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A principios del verano, el escritor let\u00f3n J\u0101nis Jo\u0146evs fue a Kiev, la \u00abcapital del mundo\u00bb. 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