{"id":69823,"date":"2025-06-09T19:06:16","date_gmt":"2025-06-09T17:06:16","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=69823"},"modified":"2025-06-09T19:25:32","modified_gmt":"2025-06-09T17:25:32","slug":"para-derrocar-a-trump-es-necesaria-una-guerra-abierta-en-el-partido-democrata-una-conversacion-con-jonathan-smucker-estratega-de-la-izquierda-radical-estadounidense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/06\/09\/para-derrocar-a-trump-es-necesaria-una-guerra-abierta-en-el-partido-democrata-una-conversacion-con-jonathan-smucker-estratega-de-la-izquierda-radical-estadounidense\/","title":{"rendered":"\u00abPara derrocar a Trump, es necesaria una guerra abierta en el Partido Dem\u00f3crata\u00bb, una conversaci\u00f3n con Jonathan Smucker, estratega de la izquierda radical estadounidense"},"content":{"rendered":"\n
Como se puede ver en Los \u00c1ngeles en este momento, la reacci\u00f3n de la gente, en su vida cotidiana, es masiva y popular, pero es una reacci\u00f3n fragmentada y sin estrategia.<\/p>\n\n\n\n
La \u00fanica fuerza pol\u00edtica en Estados Unidos que tiene actualmente un plan, una estrategia y un impulso es la administraci\u00f3n Trump.<\/p>\n\n\n\n
El Partido Dem\u00f3crata \u2014que no confundo con la izquierda estadounidense\u2014 no tiene ning\u00fan plan. Sin embargo, ha presentado una serie de estrategias contradictorias, si es que se les puede llamar as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n
Una de ellas, formulada por James Carville en el New York Times<\/em> <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>, consiste simplemente en esperar.<\/p>\n\n\n\n Carville sostiene que los dem\u00f3cratas no deber\u00edan hacer nada y dejar que la administraci\u00f3n Trump implosione bajo el peso de su propia impopularidad. No todo es descartable en esta estrategia: hay una cierta prudencia en no querer eclipsar, en cierto modo, la impopularidad de Trump cuando las encuestas est\u00e1n a la baja y sabemos, desde la primera administraci\u00f3n Trump, que la pol\u00edtica de destrucci\u00f3n espectacular<\/a> siempre se paga en las urnas.<\/p>\n\n\n\n Esta estrategia podr\u00eda funcionar a corto plazo, en la medida en que el programa de Trump y su torpe aplicaci\u00f3n podr\u00edan resultar tan impopulares que los dem\u00f3cratas, sin hacer gran cosa, podr\u00edan aplastarlo en las elecciones de mitad de mandato de 2026 y ganar la presidencia en 2028.<\/p>\n\n\n\n Pero existe un problema m\u00e1s profundo para el Partido Dem\u00f3crata y la izquierda en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n La reacci\u00f3n contra Trump se ha manifestado sobre todo entre las personas con un nivel de educaci\u00f3n superior, es decir, entre el 20% m\u00e1s rico. El Partido Dem\u00f3crata ha puesto todos los huevos en la misma cesta y est\u00e1 tratando de ganarse la confianza de estas personas, entre las que se encontrar\u00eda el escurridizo \u00abswing voter<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Las elecciones siempre se ganan y se pierden por peque\u00f1os m\u00e1rgenes: hay que empezar por recuperar a esa peque\u00f1a parte del electorado que se ha decepcionado r\u00e1pidamente con Trump.<\/p>Jonathan Smucker<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Las personas que pertenecen al 2% m\u00e1s rico votan en mayor proporci\u00f3n. Con los votantes de bajos ingresos, que tienen un historial de baja participaci\u00f3n, hay que convencer a los votantes de que eres el mejor candidato y <\/em>animarlos a acudir a las urnas el d\u00eda de las elecciones. Sometidas a la presi\u00f3n a corto plazo de concentrar el poco tiempo, energ\u00eda y dinero de que disponen, las campa\u00f1as se centran en los votantes con mayor \u00edndice de participaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Pero en la \u00faltima d\u00e9cada, esta estrategia ha resultado ser perdedora.<\/p>\n\n\n\n Los votantes de los suburbios, que se cre\u00edan swing voter<\/em>, han elegido claramente su bando. Y al dar prioridad a los votantes acomodados y con un alto nivel de educaci\u00f3n durante d\u00e9cadas, el Partido Dem\u00f3crata ha perdido millones de votantes de la clase trabajadora a un ritmo exponencial.<\/p>\n\n\n\n Esta fue la principal raz\u00f3n de la derrota de los dem\u00f3cratas en 2016 y es sorprendente que entre 2020 y 2024 no hayan cambiado de enfoque. Han decidido que pueden ganar sin cambiar nada y aprovechando la reacci\u00f3n popular contra Trump. Esto les funcion\u00f3 lo suficiente en 2018 en las elecciones de mitad de mandato, en 2020 para ganar la presidencia \u2014aunque por un estrecho margen\u2014 e incluso en 2022 para obtener mejores resultados de lo esperado en las midterms<\/em>, pero en gran parte debido a las repercusiones de la anulaci\u00f3n de la sentencia Roe vs. Wade<\/em> por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos<\/a>.<\/p>\n\n\n\n Si bien los dem\u00f3cratas obtuvieron victorias al seguir dando prioridad a los votantes acomodados y con alto nivel educativo, durante ese tiempo los votantes de la clase trabajadora abandonaron el partido, ya sea pasando a apoyar a Trump o qued\u00e1ndose en casa el d\u00eda de las elecciones.<\/p>\n\n\n\n En 2021, una circular interna del Partido Republicano titulado \u00abCementing GOP as the Working-Class Party\u00bb<\/a> describ\u00eda con precisi\u00f3n la estrategia republicana para explotar la creciente vulnerabilidad de los dem\u00f3cratas entre los votantes de clase trabajadora y acelerar su \u00e9xodo del Partido Dem\u00f3crata.<\/p>\n\n\n\n El memor\u00e1ndum explicaba claramente c\u00f3mo Trump hab\u00eda redefinido de facto<\/em> la imagen del Partido Republicano como el partido de las clases trabajadoras y c\u00f3mo el Partido Dem\u00f3crata era ahora considerado en gran medida como el partido de las \u00e9lites.<\/p>\n\n\n\n Si Trump perdi\u00f3 en 2020, los republicanos se\u00f1alaban que hab\u00edan ganado mucho terreno entre los votantes de la clase trabajadora durante las elecciones. Esta hemorragia ya no se limitaba a los votantes blancos de la clase trabajadora: los votantes negros y latinos de esa misma clase comenzaban a desertar en proporciones que deber\u00edan haber alarmado a los dem\u00f3cratas.<\/p>\n\n\n\n El hecho de que Trump entregara las riendas del Gobierno al hombre m\u00e1s rico del mundo fue extraordinariamente impopular. <\/p>Jonathan Smucker<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n \u00a1Y sigue sin serlo! Los dem\u00f3cratas siguen dando por sentado el voto negro y latino y no han sido capaces de imaginar que un cambio significativo fuera siquiera posible. Pocos miembros del Partido Dem\u00f3crata se enteraron de la circular republicano de 2021. Sin embargo, la estrategia republicana para ganar en 2024 estaba escrita en blanco y negro, disponible en todas partes, a la vista de todos. Los republicanos hab\u00edan advertido lo que iban a hacer. Lo hicieron. Y casi nadie intent\u00f3 nada para evitarlo.<\/p>\n\n\n\n A\u00fan hoy, los l\u00edderes dem\u00f3cratas no incluyen la existencia de la estrategia republicana en su discurso sobre el futuro del partido. Muchos liberales estadounidenses siguen creyendo que Trump s\u00f3lo gana entre la clase obrera blanca y que esto se debe a que esos votantes son irremediablemente racistas o sexistas. Ahora bien, si bien es cierto que Trump no deja de alimentar los peores prejuicios racistas, xen\u00f3fobos y sexistas, tambi\u00e9n integra las quejas econ\u00f3micas leg\u00edtimas y el resentimiento de la mayor\u00eda de los estadounidenses, que han sido abandonados por el sistema econ\u00f3mico y las \u00e9lites pol\u00edticas desconectadas que est\u00e1n a su servicio.<\/p>\n\n\n\n Deber\u00edan hablar del programa y las medidas adoptadas por Trump y Musk en favor de los mil millonarios, y no dejar de hacerlo hasta que se rompa el disco, hasta 2026 y 2028. El hecho de que Trump haya entregado las riendas del Gobierno al hombre m\u00e1s rico del mundo ha sido extraordinariamente impopular. El hecho de que Trump haya invitado a Musk, Bezos y Zuckerberg de forma tan visible a su toma de posesi\u00f3n ha enfurecido a mucha gente, incluida una parte de los que acababan de votar por Trump. Las elecciones siempre se ganan y se pierden por peque\u00f1os m\u00e1rgenes: hay que empezar por recuperar a esa peque\u00f1a parte del electorado que se ha decepcionado inmediatamente con Trump. Los dem\u00f3cratas necesitan repetir esta historia, luchar de forma visible contra multimillonarios poderosos como Musk. <\/p>\n\n\n\n Hoy, s\u00f3lo algunos miembros del partido lo hacen.<\/p>\n\n\n\n Mientras tanto, otros se preguntan si podr\u00edan intentar recuperar a Musk ahora que \u00e9l y Trump se han peleado de forma grotesca y grandilocuente\u2026 El mero hecho de plantearse una posible alianza de este tipo equivale para los dem\u00f3cratas a ofrecerse voluntarios para quitarle una carga a Trump \u2014cortejar a Musk ser\u00eda un contrasentido total\u2014.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, la parte m\u00e1s sustancial de la resistencia a Trump proviene de la izquierda <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Utilizo este t\u00e9rmino como abreviatura: me refiero a los movimientos, organizaciones y sindicatos ajenos al partido, as\u00ed como a un n\u00famero creciente de rebeldes progresistas dentro del Partido Dem\u00f3crata: Bernie Sanders y AOC, el \u00abSquad\u00bb, as\u00ed como el Congressional Progressive Caucus. Practican lo que yo llamo \u00abpopulismo econ\u00f3mico\u00bb, sobre el que volver\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n Biden fue elegido a rega\u00f1adientes por el establishment<\/em> cuando se dieron cuenta de que ser\u00eda, de hecho, el \u00fanico candidato capaz de frenar el impulso de Bernie Sanders.<\/p>\n\n\n\n Como presidente, Joe Biden ha hecho m\u00e1s de lo que muchos de nosotros, en la izquierda, esper\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n Ha roto con las recetas del neoliberalismo en algunos aspectos, por ejemplo, en materia de reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica e inversi\u00f3n en producci\u00f3n. Probablemente ha sido el mejor presidente estadounidense en materia laboral de los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os. Pero no mostr\u00f3 suficientemente sus logros al pueblo estadounidense. No demostr\u00f3 un esp\u00edritu combativo y no dej\u00f3 suficientemente claro que est\u00e1 del lado de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n En consecuencia, su respuesta a la crisis de la inflaci\u00f3n ha sido un fracaso pol\u00edtico. En ocasiones ha denunciado los precios abusivos, pero no de forma coherente ni disciplinada. Ten\u00eda que haber luchado de forma mucho m\u00e1s expl\u00edcita y visible contra los poderosos culpables de la crisis econ\u00f3mica y haberse presentado como el defensor de la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n Como presidente, Joe Biden ha hecho m\u00e1s de lo que muchos de nosotros, en la izquierda, esper\u00e1bamos. Pero ha sido incapaz de demostrarlo a los estadounidenses.<\/p>Jonathan Smucker<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En cierta medida, s\u00ed. Los Clinton, los Obama y otros siguen al frente del establishment<\/em> dem\u00f3crata. Una nueva generaci\u00f3n de asesores y representantes electos est\u00e1 llegando a Washington, pero en el fondo cuentan la misma historia y despliegan la misma \u00abestrategia\u00bb que antes. Reducen todas las cuestiones a la dicotom\u00eda izquierda\/derecha y no comprenden que la ret\u00f3rica econ\u00f3mica y las propuestas de Bernie Sanders no son \u00abde extrema izquierda\u00bb, sino que son populares y esenciales para forjar una coalici\u00f3n mayoritaria duradera.<\/p>\n\n\n\n Hay que entender que, en este sentido, el hecho de tener una democracia no parlamentaria plantea problemas estructurales que hacen que nuestro sistema de partidos sea muy diferente al de casi todos los dem\u00e1s del mundo.<\/p>\n\n\n\n Desde el punto de vista de la izquierda, una de las razones fundamentales es la siguiente: si eres un joven idealista de izquierdas, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses de Europa y Am\u00e9rica Latina siempre habr\u00e1 un partido lo suficientemente cercano a tus opiniones en el que puedas implicarte. Puede que ese partido no obtenga la mayor\u00eda, pero puede ganar algunos esca\u00f1os y, a veces, formar parte de un gobierno de coalici\u00f3n y negociar victorias pol\u00edticas. Esto constituye un terreno de formaci\u00f3n para aprender a hacer pol\u00edtica, hasta alcanzar la victoria esperada.<\/p>\n\n\n\n En Estados Unidos, estamos excluidos de facto<\/em> del sistema. O est\u00e1s en el Partido Republicano o en el Partido Dem\u00f3crata, el partido del mal menor. Pero muy pocas personas de izquierda se comprometen decididamente con el Partido Dem\u00f3crata. Esta din\u00e1mica se perpet\u00faa porque no tenemos mecanismos para formar a los j\u00f3venes en pol\u00edtica. As\u00ed, los j\u00f3venes estadounidenses aprenden pol\u00edtica \u2014en el sentido de conocer las grandes cuestiones pol\u00edticas\u2014, pero casi nunca tienen los medios para conocer los mecanismos y los conocimientos necesarios para hacer<\/em> pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n A esto hay que a\u00f1adir que ambos partidos son tambi\u00e9n muy complejos.<\/p>\n\n\n\n El Partido Dem\u00f3crata no es monol\u00edtico, sino que est\u00e1 formado por un conjunto de facciones diferentes. En algunos aspectos, se parece m\u00e1s a una coalici\u00f3n que engloba a varios partidos. Pero para complicar a\u00fan m\u00e1s el panorama, estas facciones no est\u00e1n formalizadas. Y no todas tienen el mismo poder sobre la orientaci\u00f3n del partido. A veces son cambiantes.<\/p>\n\n\n\n S\u00ed. Se ha vuelto imposible decir qui\u00e9n est\u00e1 realmente al mando. El partido carece de los medios necesarios para proyectar un liderazgo opositor visible \u2014y a fortiori<\/em> eficaz\u2014 frente a Trump.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, es precisamente ahora cuando m\u00e1s lo necesitamos.<\/p>\n\n\n\n En cierto modo, la estrategia de la izquierda del Partido Dem\u00f3crata refleja la del Tea Party y la de Trump: nos constituimos como una facci\u00f3n que inicia una lucha contra el establishment <\/em>dentro del partido, impulsada por elementos tanto externos como internos.<\/p>\n\n\n\n Este tipo de estrategia no es nada nuevo: ha sido aplicada por los partidos tradicionales, tanto dem\u00f3cratas como republicanos, durante los \u00faltimos quince a\u00f1os, pero de forma asim\u00e9trica; los \u00abrebeldes\u00bb republicanos nos llevaban una ventaja considerable.<\/p>\n\n\n\n Hoy es imposible decir qui\u00e9n est\u00e1 al mando del Partido Dem\u00f3crata.<\/p>Jonathan Smucker<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El Tea Party fue el primero en aprovechar el descontento populista, a principios de 2009, justo despu\u00e9s de la investidura del presidente Obama.<\/p>\n\n\n\n Fue una reacci\u00f3n r\u00e1pida, ya que Obama hab\u00eda sabido captar perfectamente ese descontento para ganar la campa\u00f1a presidencial de 2008, din\u00e1mica y con una energ\u00eda insurreccional. La administraci\u00f3n de George W. Bush era la culminaci\u00f3n del proyecto neoconservador, extremadamente impopular. Para ganar, Barack Obama supo aprovechar con brillantez el sentimiento popular antiestablishment y anticonservador. Cont\u00f3 la historia de Estados Unidos desde el punto de vista de quienes lucharon por formar parte de la ciudad: los esclavos rebeldes, los abolicionistas, las sufragistas, las feministas, los sindicalistas. Probablemente fue uno de los candidatos m\u00e1s impresionantes de la historia del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n\n El verdadero tal\u00f3n de Aquiles de la presidencia de Obama fue que nunca se atrevi\u00f3 a enfrentarse al establishment<\/em>.<\/p>\n\n\n\n Durante la campa\u00f1a, no tuvo realmente necesidad de se\u00f1alar chivos expiatorios: el culpable ya estaba en la mente de todos. Era George W. Bush y sus desastrosas pol\u00edticas, en particular la guerra de Irak. El terreno ya estaba minado y Obama no necesitaba a\u00f1adir nada m\u00e1s. Se content\u00f3 con aprovechar muy bien el momento. Pero una vez en el cargo, hizo todo lo posible por evitar enfrentarse a los poderosos.<\/p>\n\n\n\n Cuando inici\u00f3 su lucha por la sanidad, comenz\u00f3 por hacer las paces con las grandes empresas farmac\u00e9uticas y las compa\u00f1\u00edas de seguros m\u00e9dicos, en lugar de se\u00f1alarlas como culpables. Si lo hubiera hecho de una manera que hubiera hecho visible esta lucha por el pueblo estadounidense, quiz\u00e1 las cosas hubieran sido diferentes. Pero en lugar de ganarse enemigos poderosos, prefiri\u00f3 aliarse con la estructura de poder existente.<\/p>\n\n\n\n Con Obama, los dem\u00f3cratas ten\u00edan un impulso considerable para convertirse de forma duradera en el gran partido de la izquierda. Lo desperdiciaron.<\/p>\n\n\n\n Entendieron que no hab\u00eda ning\u00fan chivo expiatorio.<\/p>\n\n\n\n La crisis financiera acababa de estallar y millones de estadounidenses hab\u00edan perdido sus casas, sus empleos y sus ahorros para la jubilaci\u00f3n\u2026 y nadie era responsable.<\/p>\n\n\n\n Al no se\u00f1alar a los culpables y no pedirles que rindieran cuentas de forma significativa o visible, Obama y los dem\u00f3cratas dejaron un enorme vac\u00edo en el discurso pol\u00edtico. El Tea Party se apresur\u00f3 a llenarlo, dando lugar a un impulso populista para la derecha.<\/p>\n\n\n\n Con Obama, los dem\u00f3cratas ten\u00edan un impulso considerable para convertirse de forma duradera en el gran partido de la izquierda. Lo desperdiciaron.<\/p>Jonathan Smucker<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Al establecer una presencia provocativa a las puertas de Wall Street y presentar la lucha del 99% contra el 1%, este movimiento inaugur\u00f3 sin duda una nueva conciencia de clase popular, un momento decisivo para romper con la hegemon\u00eda de la era neoliberal iniciada por Reagan.<\/p>\n\n\n\n Pero Occupy Wall Street era al\u00e9rgico a cualquier forma de estrategia electoral. No fue posible concebir una traducci\u00f3n pol\u00edtica clara a partir de este movimiento \u2014Bernie Sanders retomar\u00e1 sin duda esta antorcha, pero m\u00e1s tarde\u2014.<\/p>\n\n\n\n El Tea Party y Occupy Wall Street representan dos movimientos insurreccionales.<\/p>\n\n\n\n Pero con Trump, el Tea Party llev\u00f3 la delantera: comenzaron su insurrecci\u00f3n electoral en serio en 2009. En 2014, eliminaron al poderoso Eric Cantor, que lideraba a los republicanos en la C\u00e1mara de Representantes <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Ese momento fue un verdadero punto de inflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n El equivalente de izquierda del Tea Party \u2014el Squad y algunos miembros del Congressional Progressive Caucus\u2014 no lanz\u00f3 realmente su propia insurrecci\u00f3n electoral dentro del Partido Dem\u00f3crata hasta 2017, tras la primera victoria de Trump.<\/p>\n\n\n\n En otras palabras, llevamos unos ocho a\u00f1os de retraso con respecto a la derecha. Esta diferencia se nota en la formaci\u00f3n de los l\u00edderes, los candidatos y los activistas que provienen de las campa\u00f1as y saben c\u00f3mo hacer pol\u00edtica. Esta ventaja ha sido muy importante, sobre todo porque el movimiento insurreccional de derecha ha ganado la presidencia \u2014redefinido y disciplinado as\u00ed a todo el Partido Republicano\u2014, algo que el movimiento insurreccional de izquierda no ha conseguido hasta ahora.<\/p>\n\n\n\n En la historia de Estados Unidos, los grandes reajustes pol\u00edticos han sido generalmente catalizados o consolidados por los candidatos a la presidencia y los presidentes. En condiciones hist\u00f3ricas favorables, como es el caso actual, los presidentes son significantes flotantes que reajustan el electorado.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, en el proceso de realineamiento actual, son Trump y el Partido Republicano los que llevan la batuta.<\/p>\n\n\n\n La insurrecci\u00f3n dentro del Partido Dem\u00f3crata \u2014representada por AOC, Bernie Sanders y muchos otros en el Congreso y en los estados\u2014 sigue creciendo, o al menos se mantiene. Pero es la cabeza de lista la que realmente define al partido en la mente de los votantes descontentos y mal informados. En \u00faltima instancia, si queremos recuperar a los votantes de la clase trabajadora a nivel nacional, no hay m\u00e1s remedio que cambiar a los candidatos dem\u00f3cratas a la presidencia.<\/p>\n\n\n\n M\u00e1s concretamente, necesitamos una candidata o un candidato que pueda aplicar un populismo econ\u00f3mico antisistema.<\/p>\n\n\n\n El Tea Party se adelant\u00f3: la insurrecci\u00f3n electoral dentro del Partido Republicano comenz\u00f3 ya en 2009.<\/p>Jonathan Smucker<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El t\u00e9rmino \u00abpopulismo\u00bb se acu\u00f1\u00f3 en Estados Unidos en la d\u00e9cada de 1890. Se trataba de un movimiento progresista de agricultores y trabajadores. En ese contexto, el populismo significaba en realidad el movimiento de los m\u00e1s numerosos contra los menos numerosos, un programa de redistribuci\u00f3n destinado a mejorar la situaci\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n Es la forma m\u00e1s pura de populismo y por eso asumo y reivindico este t\u00e9rmino para la izquierda.<\/p>\n\n\n\n Trump representa un pseudopopulismo que desv\u00eda la forma cl\u00e1sica del populismo al centrar sus ataques en la \u00e9lite cultural para desviar la atenci\u00f3n de quienes realmente concentran el poder econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n Este tipo de populismo funciona porque en Estados Unidos existe una brecha entre el 20% m\u00e1s rico y el 80% m\u00e1s pobre. Es un problema muy diferente al del \u00ab1%\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El 20% m\u00e1s rico tiene un nivel educativo m\u00e1s alto, ejerce profesiones diferentes, vive en barrios diferentes, va a escuelas diferentes, toma decisiones diferentes en cuanto a estilo de vida y consumo, y est\u00e1 mucho m\u00e1s desconectado del 80% m\u00e1s pobre que en cualquier otro momento de la historia de Estados Unidos. Cuando formas parte del 80% m\u00e1s pobre y miras al 20% m\u00e1s rico, tienes la impresi\u00f3n de estar mirando al 1%, aunque una persona del percentil 19 no tiene nada que ver con un mil millonario.<\/p>\n\n\n\n Trump se aprovecha de esta confusi\u00f3n canalizando el resentimiento cultural.<\/p>\n\n\n\n El \u00faltimo anuncio de la campa\u00f1a de Trump en 2016, con im\u00e1genes de Wall Street y las \u00e9lites mundiales reunidas, fue dise\u00f1ado para avivar la ira contra el 1%. Pero Trump no se centra en la cima. Nunca plantea como problema la concentraci\u00f3n extrema de la riqueza. En cambio, ataca a las \u00e9lites culturales: los medios de comunicaci\u00f3n, las universidades, Hollywood y, por supuesto, los pol\u00edticos del Partido Dem\u00f3crata, que han traicionado al pueblo estadounidense. Trump combina esta ret\u00f3rica anti\u00e9lites, que apunta hacia arriba, con una ret\u00f3rica que apunta hacia abajo, hacia chivos expiatorios vulnerables, mezclando las angustias y los resentimientos econ\u00f3micos de los votantes con sus prejuicios. Su \u00faltimo anuncio de campa\u00f1a para 2024 es significativo en este sentido. De car\u00e1cter antitrans, era muy diferente al de 2016, que apuntaba en mayor medida a los culpables econ\u00f3micos. Era \u00abpopulista\u00bb en el sentido de que acusaba a Kamala Harris de preocuparse m\u00e1s por un grupo concreto de personas que por \u00abla gente trabajadora como ustedes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n Est\u00e1 demostrado que esta ret\u00f3rica pseudopopulista es d\u00e9bil en t\u00e9rminos electorales en comparaci\u00f3n con lo que yo llamo populismo econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n Las investigaciones, realizadas por ejemplo por el Center for Working-Class Politics<\/em>, muestran que es muy eficaz se\u00f1alar a los culpables econ\u00f3micos, como Wall Street, las grandes empresas farmac\u00e9uticas o las grandes compa\u00f1\u00edas de seguros m\u00e9dicos. Nombrar a estos \u00abmalos\u00bb es mucho m\u00e1s convincente para un gran n\u00famero de votantes que practicar un antielitismo gen\u00e9rico o atacar a los inmigrantes, a las personas transg\u00e9nero o a cualquier otro chivo expiatorio.<\/p>\n\n\n\n El problema es que los actuales l\u00edderes del Partido Dem\u00f3crata no est\u00e1n dispuestos a librar una batalla real contra Wall Street.<\/p>\n\n\n\n Si lo estuvieran, creo que habr\u00edan derrotado a Trump.<\/p>\n\n\n\n La respuesta de la izquierda no puede pasar por estas batallas culturales tan polarizadas.<\/p>\n\n\n\n Estoy totalmente de acuerdo en que los trumpistas est\u00e1n ganando en algunos de estos frentes, y necesitamos respuestas a sus ataques.<\/p>\n\n\n\n Pero el problema principal es que el Partido Dem\u00f3crata est\u00e1 librando batallas defensivas en estos frentes porque se niega a abrir otros nuevos.<\/p>\n\n\n\n Nombrar a los \u00abmalos\u00bb es mucho m\u00e1s convincente para un gran n\u00famero de votantes que practicar un antielitismo gen\u00e9rico o atacar a los migrantes, a las personas transg\u00e9nero o a cualquier otro chivo expiatorio.<\/p>Jonathan Smucker<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Uno de los principios m\u00e1s fundamentales de la estrategia pol\u00edtica, la guerra o incluso el juego del Go es que a menudo se gana donde se tiene el impulso, la iniciativa, el momentum.<\/p>\n\n\n\n Siempre hay que buscar luchar donde se tiene ventaja y minimizar el compromiso en los terrenos desfavorables. Es un principio bastante b\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, hay un frente en el que podemos beneficiarnos de una ventaja y un impulso importantes: el populismo econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n La causa subyacente de las m\u00faltiples crisis a las que nos enfrentamos hoy es la creciente desigualdad econ\u00f3mica. No todo se reduce a eso, por supuesto, pero es la crisis central que anima e informa todo lo dem\u00e1s. Sus responsables tienen nombres y direcciones. Es posible se\u00f1alarlos como los malos, y cuando los se\u00f1alamos y luchamos realmente contra ellos, nos hacemos populares. <\/p>\n\n\n\n Un estudio reciente de Fight Corporate Monopolies ha demostrado que cuanto m\u00e1s punitiva es la ret\u00f3rica hacia estos poderosos, m\u00e1s popular es.<\/p>\n\n\n\n Al estar desconectado de su base, el Partido Dem\u00f3crata se ha acostumbrado a satisfacer a estos ricos donantes y a estas poderosas empresas. Enfrente, el Partido Republicano es igual de elitista, pero tiene un estilo ret\u00f3rico completamente diferente, basado en la mentira.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, los dem\u00f3cratas se encuentran atrapados en una pinza estrat\u00e9gica.<\/p>\n\n\n\n Uno de los enfoques es el \u00abidentitarismo neoliberal\u00bb, en el que se critica poco la estructura econ\u00f3mica, pero se habla de cuestiones culturales. Esto es lo que ocurre en el Partido Dem\u00f3crata, y fue una trampa perfecta en la que cay\u00f3 Kamala Harris.<\/p>\n\n\n\n La reacci\u00f3n a esta estrategia es un enfoque \u00ab\u00fanicamente econ\u00f3mico\u00bb, bastante d\u00e9bil, que intenta evitar por completo las cuestiones culturales. Es importante se\u00f1alar que la mayor\u00eda de los dem\u00f3cratas que act\u00faan as\u00ed utilizan frases como \u00abvamos a crear puestos de trabajo para todos\u00bb o \u00abvamos a recuperar la abundancia\u00bb, que son una forma velada de evitar atacar frontalmente a los poderosos culpables que podr\u00edan realmente incitar a los votantes descontentos de la clase trabajadora a tomar conciencia de la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Tampoco comprenden que, en pol\u00edtica, hay que protegerse de los ataques del adversario en lugar de limitarse a esperar que, al ignorar el tema, este desaparezca por arte de magia.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, ninguna de estas soluciones es la correcta.<\/p>\n\n\n\n El Partido Dem\u00f3crata libra batallas defensivas porque se niega a abrir nuevos frentes.<\/p>Jonathan Smucker<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Recientemente he firmado junto con Jared Abbott un art\u00edculo para The Hill<\/em> que muestra que el caso del gobernador de Kentucky, Andy Beshear, es un ejemplo instructivo <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Beshear gan\u00f3 credibilidad al liderar algunas de estas luchas econ\u00f3micas. Pero cuando lleg\u00f3 a su escritorio un proyecto de ley contra los trans, lo vet\u00f3 <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span>: utiliz\u00f3 una ret\u00f3rica basada en valores que vacun\u00f3 a los votantes contra los ataques del Partido Republicano. Sin embargo, su veto en esta cuesti\u00f3n debe entenderse en un contexto en el que ya se hab\u00eda ganado la credibilidad como defensor de los trabajadores. Gracias a este tel\u00f3n de fondo, pudo presentar su veto potencialmente impopular como una prolongaci\u00f3n de su compromiso de defender a todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n No hay nada vergonzoso en prestar atenci\u00f3n a los relatos que los votantes utilizan para dar sentido a los acontecimientos actuales sin dar por sentado que la buena pol\u00edtica p\u00fablica o el argumento racional les convencer\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n A menudo se oye decir que el vibe<\/em> del momento es m\u00e1s importante que la pol\u00edtica. Es simplista, pero hay algo de verdad en ello.<\/p>\n\n\n\n Eso es lo que le hizo ganar a Trump. Como dijo acertadamente Michael Moore en 2016, \u00e9l representa un \u00abc\u00f3ctel Molotov humano\u00bb que pueden lanzar las personas que se sienten abandonadas por la econom\u00eda y el sistema pol\u00edtico. Puede que no les guste, pero es un instrumento \u00fatil para romper el sistema.<\/p>\n\n\n\n Al contrario, creo que les interesa mucho la Big Tech. El hecho de que Trump eligiera a Elon Musk fue muy impopular. As\u00ed lo han demostrado las encuestas, incluso entre los votantes de Trump que sienten que no votaron por Elon Musk y se sienten traicionados por el poder que Trump le ha dado.<\/p>\n\n\n\n En la circular de 2021<\/a> que he mencionado anteriormente, los republicanos piden claramente que la demonizaci\u00f3n de las Big Tech<\/em> sea un pilar de su estrategia. Trump socav\u00f3 este enfoque al integrarlas de forma visible en su administraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Como dec\u00eda: los dem\u00f3cratas han perdido esta oportunidad, y algunos incluso est\u00e1n cortejando a Musk, lo que ser\u00eda un contrasentido dram\u00e1tico\u2026 <\/p>\n\n\n\n Para cambiar Estados Unidos, habr\u00e1 que cambiar el Partido Dem\u00f3crata.<\/p>Jonathan Smucker<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Seamos sinceros: no es momento para la esperanza en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n No se trata s\u00f3lo de una derrota pol\u00edtica: es el tejido mismo de la sociedad el que se est\u00e1 desintegrando. Da la impresi\u00f3n de que la vida se ha deteriorado en los \u00faltimos diez a\u00f1os en un clima de desconfianza generalizada<\/a>. Millones de personas creen hoy en la desinformaci\u00f3n m\u00e1s salvaje.<\/p>\n\n\n\n En el mejor de los casos, tendremos que hacer frente a lo que Trump ha desencadenado durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Ha avivado los peores prejuicios de Estados Unidos y ha envalentonado a los grupos que promueven el odio y a los extremistas.<\/p>\n\n\n\n Para cambiar Estados Unidos, habr\u00e1 que cambiar el Partido Dem\u00f3crata.<\/p>\n\n\n\n Ser\u00eda dif\u00edcil hacerlo de forma convincente si el cambio viene desde arriba, incluso si se lograra convencer a los que est\u00e1n en la cima de que es necesario.<\/p>\n\n\n\n Se necesita una insurrecci\u00f3n abierta dentro del partido. Para decirlo de forma brutal y gr\u00e1fica: tienen que rodar cabezas.<\/p>\n\n\n\n Los l\u00edderes actuales deben ser derrocados por los insurgentes.<\/p>\n\n\n\n Y Estados Unidos debe ser testigo de este ag\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n Necesitamos una guerra abierta dentro del Partido Dem\u00f3crata.<\/p>\n\n\n\n Perm\u00edtame una analog\u00eda: imagine que una gran empresa es v\u00edctima de un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n Para salir adelante, debe despedir a personas de la c\u00fapula, la alta direcci\u00f3n. Y entonces deben entrar nuevas caras y explicar que se han deshecho de esas personas porque hab\u00edan cometido errores. <\/p>\n\n\n\n Llega un momento en que no basta con cambiar de marca. Hay que demostrar responsabilidad y mostrar que las cosas han cambiado y que, en sentido figurado, por supuesto, han rodado cabezas.<\/p>\n\n\n\n Si este tipo de disrupci\u00f3n se produce en el Partido Dem\u00f3crata, las cosas podr\u00edan cambiar muy r\u00e1pidamente.<\/p>\n\n\n\n El aplastante \u00e9xito electoral de Trump nos ha hecho olvidar lo sangrienta que fue la lucha interna en el Partido Republicano.<\/p>\n\n\n\n Ha cambiado algo fundamental: en quince a\u00f1os, la izquierda radical ha avanzado mucho en Estados Unidos. Miles de personas tienen ahora experiencia en campa\u00f1as. Tenemos m\u00e1s l\u00edderes pol\u00edticos y m\u00e1s j\u00f3venes prometedores que podr\u00edan convertirse en los futuros dirigentes del Partido Dem\u00f3crata.<\/p>\n\n\n\n Hace quince a\u00f1os, esta franja de la izquierda no parec\u00eda realmente querer el poder.<\/p>\n\n\n\n\u00bfCu\u00e1l?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfPor qu\u00e9 se centran tanto los dem\u00f3cratas en este grupo demogr\u00e1fico?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfC\u00f3mo lo explica?<\/h3>\n\n\n\n
Pero no fue as\u00ed\u2026 <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 deber\u00edan hacer los dem\u00f3cratas?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfLa izquierda del Partido Dem\u00f3crata?<\/h3>\n\n\n\n
Esta divisi\u00f3n es profunda. Pero el Partido Dem\u00f3crata tendr\u00e1 que oponerse a los republicanos con un \u00fanico mensaje para las elecciones de mitad de mandato y un \u00fanico candidato para las pr\u00f3ximas elecciones presidenciales. En 2020, Biden representaba, casi por defecto, un punto de equilibrio con el que toda la izquierda pod\u00eda sentirse c\u00f3moda. \u00bfFuncionar\u00eda esta estrategia hoy?<\/h3>\n\n\n\n
A menudo se caricaturiza al Partido Dem\u00f3crata diciendo que est\u00e1 dirigido por clanes: Pelosi, Clinton, Obama\u2026 \u00bfSigue siendo as\u00ed?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfPor qu\u00e9?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfEs por eso que parece tan dif\u00edcil decir qui\u00e9n dirige hoy el Partido Dem\u00f3crata?<\/h3>\n\n\n\n
Ante esto, los trumpistas tienen la ambici\u00f3n de construir una contra\u00e9lite duradera. \u00bfExiste una lucha real y coherente dentro del Partido Dem\u00f3crata para que la izquierda pueda imponerse, como usted desea, con una \u00e9lite renovada?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 quiere decir?<\/h3>\n\n\n\n
\n <\/picture>\n
\n <\/picture>\n \u00bfCu\u00e1l fue su l\u00edmite?<\/h3>\n\n\n\n
Es entonces, seg\u00fan usted, cuando los republicanos aprovecharon la oportunidad.<\/h3>\n\n\n\n
Sin embargo, hubo un intento por parte del ala radical de la izquierda, el movimiento Occupy Wall Street\u2026 <\/h3>\n\n\n\n
\u00bfEs ah\u00ed donde est\u00e1 la asimetr\u00eda a la que se refiere?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfPodr\u00eda explicar qu\u00e9 significa en esencia la estrategia del \u00abpopulismo econ\u00f3mico\u00bb que defiende?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfPor qu\u00e9 cree que el populismo econ\u00f3mico podr\u00eda funcionar frente a Trump?<\/h3>\n\n\n\n
Los ide\u00f3logos del nuevo r\u00e9gimen en Washington<\/a> est\u00e1n convencidos de haber ganado una especie de lucha pseudogramsciana por la hegemon\u00eda cultural en Estados Unidos. Est\u00e1n convencidos de que la energ\u00eda cultural e ideol\u00f3gica de la izquierda ha desaparecido, dej\u00e1ndoles todo el terreno libre. \u00bfC\u00f3mo articula esto con la estrategia del populismo econ\u00f3mico?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfCree que la izquierda y los dem\u00f3cratas deber\u00edan provocar nuevas batallas?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfEntre qu\u00e9 estrategias?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfExisten ejemplos de populismo econ\u00f3mico que hayan tenido \u00e9xito y puedan servir de modelo estrat\u00e9gico?<\/h3>\n\n\n\n
La alianza entre Silicon Valley y Trump es otro punto que parece crucial para comprender la fase actual. Mientras que Peter Thiel<\/a> fue pr\u00e1cticamente el \u00fanico que se aline\u00f3 con Trump en 2016, el vibe shift<\/em>, precisamente, ha sido mucho m\u00e1s amplio esta vez. \u00bfSe trata de otra batalla que vale la pena librar, o es que a los votantes no les importa la amenaza que los tecnocesaristas de Washington suponen para sus vidas?<\/h3>\n\n\n\n
Habla de una serie fatal de oportunidades perdidas: \u00bfes demasiado tarde para resistir al trumpismo?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfC\u00f3mo?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfPor qu\u00e9 necesariamente abierta?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 tan convencido de que el Partido Dem\u00f3crata no puede reformarse desde dentro?<\/h3>\n\n\n\n