{"id":61200,"date":"2025-03-26T16:32:33","date_gmt":"2025-03-26T15:32:33","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=61200"},"modified":"2025-03-26T16:32:36","modified_gmt":"2025-03-26T15:32:36","slug":"blue-labour-descubrir-la-doctrina-starmer-para-un-conservadurismo-social-en-el-reino-unido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/03\/26\/blue-labour-descubrir-la-doctrina-starmer-para-un-conservadurismo-social-en-el-reino-unido\/","title":{"rendered":"Blue Labour: descubrir la doctrina Starmer para un conservadurismo social en el Reino Unido"},"content":{"rendered":"\n
Las elecciones legislativas alemanas de febrero de 2025<\/a> han puesto fin a una larga serie de fracasos de las democracias liberales occidentales. Ante el reflujo del SPD y la CDU, que pronto formar\u00e1n un gobierno de \u00abgran coalici\u00f3n\u00bb<\/a>, la AfD consolida su posici\u00f3n como actor de la renovaci\u00f3n pol\u00edtica. Nuestro liberalismo democr\u00e1tico se hab\u00eda vendido como una promesa de emancipaci\u00f3n y prosperidad. Ahora se tambalea a escala continental en una crisis de sentido \u2014entre desigualdades abismales y soledad generalizada\u2014. El sue\u00f1o de un individuo liberado de toda tutela se derrumba sobre s\u00ed mismo: a fuerza de deconstruir, no queda nada. Ni pueblo, ni naci\u00f3n, ni estructuras intermedias para amortiguar la ca\u00edda. S\u00f3lo un enfrentamiento escalofriante entre el Estado y el individuo, un mercado globalizado que aplasta las existencias y democracias al borde del colapso.<\/p>\n\n\n\n En este interregno pol\u00edtico, Gran Breta\u00f1a sufre los mismos males. Pero su respuesta electoral es una excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n El Blue Labour <\/em>est\u00e1 a punto de imponer su hegemon\u00eda en el dispositivo de Keir Starmer.<\/p>RENAUD LARGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La victoria laborista de julio de 2024<\/a> parece remontar la corriente, a pesar del peso electoral del partido Reform<\/em> y de su l\u00edder Nigel Farage. El Labour<\/em> accede al poder, a contracorriente de un aumento de los populismos. Pero el gabinete de Starmer no es s\u00f3lo el resultado del movimiento mec\u00e1nico de un p\u00e9ndulo democr\u00e1tico oxidado: en la oposici\u00f3n, algunos laboristas han establecido una hoja de ruta precisa. Se basan en una s\u00f3lida base ideol\u00f3gica. Han aprendido de los errores del New Labour<\/em> y de su \u00faltima experiencia en el poder, pero tambi\u00e9n de los errores del corbynismo. Si los tories<\/em> han abandonado el poder debilitados, los laboristas no se limitan a \u00aboponerse\u00bb. Intentan desarrollar una estructura intelectual instruida en los errores del liberalismo agonizante. <\/p>\n\n\n\n Starmer y su gobierno han tomado una direcci\u00f3n singular al retomar, al menos en parte, una tradici\u00f3n pol\u00edtica abandonada: el Blue Labour<\/em>.<\/p>\n\n\n\n Entre los actuales influjos del residente de Downing Street 10, esta corriente ocupa un lugar destacado. El Blue Labour<\/em> est\u00e1 impulsado por una din\u00e1mica pol\u00edtica transversal que lo hace irreductible a un ala derecha o izquierda del partido. Conservador, se ha liberado de la herencia culturalmente pesada de los a\u00f1os de Corbyn. Progresista, ha permitido salir de la rutina econ\u00f3mica del magisterio neoliberal de Tony Blair. Su matriz ideol\u00f3gica llev\u00f3 a los laboristas a la siguiente etapa.<\/p>\n\n\n\n Si bien el Blue Labour <\/em>est\u00e1 en camino de imponer su hegemon\u00eda en el dispositivo de Keir Starmer, especialmente en temas de soberan\u00eda como las pol\u00edticas migratorias, de seguridad y, en menor medida, de defensa, el influjo de esta corriente dentro del Partido Laborista ha experimentado altibajos. Fue fundada a principios de la d\u00e9cada de 2010 por Maurice Glasman, un pensador iconoclasta, de inspiraci\u00f3n posliberal, que deseaba reconectar a los laboristas con su alma obrera. Para \u00e9l, el New Labour<\/em> de Tony Blair hab\u00eda dado un peso desproporcionado al componente tecnocr\u00e1tico del laborismo, hist\u00f3ricamente alojado en la Fabian Society<\/em>, en detrimento de sus ra\u00edces populares encarnadas por el sindicalismo. Seg\u00fan \u00e9l, al abrazar el liberalismo econ\u00f3mico, el tercer camino teorizado por Anthony Giddens hab\u00eda alejado al partido de la gente com\u00fan de forma duradera.<\/p>\n\n\n\n En la introducci\u00f3n de su libro Blue Labour. The Politics of the Common Good<\/em>, Maurice Glasman escribe: \u00abEl Blue Labour naci\u00f3 durante el colapso financiero de 2008 y el oscuro crep\u00fasculo del New Labour y del tercer camino. Tambi\u00e9n es la \u00e9poca de la muerte de mi madre. (…) Vimos a Gordon Brown decir que \u2018el destino de los laboristas era salvar el sistema bancario mundial\u2019 y los ojos de mi madre se cruzaron con los m\u00edos, luego ella neg\u00f3 con la cabeza y cerr\u00f3 los ojos\u00bb <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Si el blairismo pretend\u00eda ser una adaptaci\u00f3n de la socialdemocracia al mercado, en realidad result\u00f3 ser la primera piedra de una conversi\u00f3n al liberalismo cultural. En cierto sentido, tambi\u00e9n prepar\u00f3 el eje social del corbynismo \u2014dos vertientes perfectamente antag\u00f3nicas con las aspiraciones populares\u2014. Al lanzar esta corriente, Maurice Glasman quer\u00eda recuperar la identidad \u00abproletaria\u00bb del Labour<\/em> y volver al tradicionalismo laborista impregnado de solidaridad comunitaria, arraigo cultural y dignidad humana. \u00abAl retomar su historia, el Partido Laborista puede revitalizar Gran Breta\u00f1a (…) Los trabajadores organizados que han resistido a su desposesi\u00f3n y explotaci\u00f3n han llamado a su partido, el Partido Laborista, para record\u00e1rnoslo\u00bb <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>, escribi\u00f3 en 2011.<\/p>\n\n\n\n La corriente vivi\u00f3 su apogeo entre 2010 y 2015 bajo el liderazgo de Ed Miliband, entonces jefe de la oposici\u00f3n oficial, quien adem\u00e1s nombr\u00f3 a Maurice Glasman Lord.<\/p>\n\n\n\n Ed Miliband prolog\u00f3 en 2011 The Labour Tradition and The Politics of Paradox<\/em>, publicaci\u00f3n de referencia del Blue Labour<\/em> que re\u00fane a sus pensadores m\u00e1s destacados, como Marc Stears, Jonathan Rutherford o el propio Maurice Glasman.<\/p>\n\n\n\n En su texto, el l\u00edder laborista se muestra especialmente favorable a las ideas del Blue Labour<\/em>: \u00abLas discusiones publicadas aqu\u00ed est\u00e1n impregnadas de energ\u00eda pol\u00edtica y confianza intelectual. Estamos abiertos a nuevas ideas y nuevos enfoques (…) Hist\u00f3ricamente, los debates en el seno del Partido Laborista han girado en torno a la elecci\u00f3n entre \u2018m\u00e1s Estado y menos mercado\u2019 o \u2018m\u00e1s mercado y menos Estado\u2019. Este enfoque debe revisarse (…) El aporte central (…) del Blue Labour (…) se sit\u00faa en el centro de esta discusi\u00f3n que ya ha revitalizado al partido y, en general, a la pol\u00edtica, desde que dejamos el poder\u00bb <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Durante el gabinete en la sombra de Corbyn, el movimiento perdi\u00f3 considerablemente su influencia dentro del partido. Poco a poco se convirti\u00f3 en una corriente de oposici\u00f3n al corbynismo entre 2015 y 2020, en particular a trav\u00e9s de varios grupos de reflexi\u00f3n como Common Good Labour<\/em>, que m\u00e1s tarde se convirti\u00f3 en Labour Together<\/em>. Desde estas organizaciones \u2014fuera del partido\u2014 se estructura, se regenera, gana militantes, cuadros y recupera terreno frente a los equipos de Jeremy Corbyn y su doctrina.<\/p>\n\n\n\n Maurice Glasman quer\u00eda recuperar la identidad \u00abproletaria\u00bb del Labour<\/em> y volver al tradicionalismo laborista impregnado de solidaridad comunitaria, arraigo cultural y dignidad humana.<\/p>RENAUD LARGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Con la elecci\u00f3n de Keir Starmer como l\u00edder del partido en 2020, el Blue Labour<\/em> vuelve a ser una pieza central del tablero laborista y los corbynistas son expulsados de la formaci\u00f3n. Morgan McSweeney se convierte as\u00ed en director de campa\u00f1a y luego en director de gabinete de Keir Starmer, despu\u00e9s de haber dirigido Labour Together <\/em>a partir de 2017. Este \u00faltimo es un hijo de la corriente, cuya filosof\u00eda ha inspirado en gran medida su acci\u00f3n. En 2010, dirigi\u00f3 la victoriosa campa\u00f1a en Barking & Dagenham de Jon Cruddas, figura parlamentaria ic\u00f3nica del Blue Labour<\/em>, contra la extrema derecha del British National Party. Tras las elecciones de 2024, Morgan McSweeney se convierte en director de gabinete del primer ministro Starmer. En junio de 2024, la revista The New Statesman<\/em> nombra a McSweeney la persona m\u00e1s influyente de la izquierda en Gran Breta\u00f1a <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n El gabinete de Starmer tambi\u00e9n est\u00e1 compuesto por ministros inspirados o cercanos a la doctrina del Blue Labour<\/em>, como Ed Miliband, secretario de Estado de Seguridad Energ\u00e9tica y Neutralidad de Carbono; Angela Rayner, viceprimera ministra y secretaria de Estado de Vivienda, Comunidades y Gobiernos Locales; o Lisa Nandy, secretaria de Estado de Cultura, Medios de Comunicaci\u00f3n y Deportes. Por \u00faltimo, una joven guardia parlamentaria tambi\u00e9n se inscribe en la l\u00ednea del Blue Labour<\/em>. Hay diputados del norte obrero, m\u00e1s all\u00e1 del red wall<\/em>, como Dan Carden en Liverpool, Jonathan Hinder en Pendle y Clitheroe, Jonathan Brash en Hartlepool o David Smith en North Northumberland.<\/p>\n\n\n\n El impacto de la corriente en algunas decisiones pol\u00edticas del gabinete de Starmer es evidente.<\/p>\n\n\n\n La referencia constante del primer ministro al respeto de la gente com\u00fan est\u00e1 directamente inspirada en el Blue Labour<\/em>. Unos meses antes de su llegada al poder, en enero de 2024, Starmer describi\u00f3 \u00abla historia de la gente com\u00fan en este pa\u00eds\u00bb en el Civil Society Summit <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span>. En su discurso en la Conferencia del Partido Laborista de 2024, mencion\u00f3: \u00abpersonas de la clase trabajadora com\u00fan como la m\u00eda\u00bb <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Tambi\u00e9n se puede percibir la influencia del Blue Labour<\/em> en el enfoque regulador del gabinete en materia de migraci\u00f3n, en particular para preservar el mundo laboral. Ya en 2011, Maurice Glasman invit\u00f3 a \u00abestablecer l\u00edmites\u00bb <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span> en materia de migraci\u00f3n. En su discurso sobre inmigraci\u00f3n de noviembre de 2024, el primer ministro Starmer mencion\u00f3: \u00abla seguridad de nuestras fronteras [como] la cuesti\u00f3n m\u00e1s importante para los trabajadores\u00bb <\/span>8<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Glasman es ahora una figura m\u00e1s controvertida, pero sigue siendo influyente intelectual e institucionalmente. Invitado por el vicepresidente J. D. Vance<\/a>, fue el \u00fanico miembro del Parlamento brit\u00e1nico que asisti\u00f3 a la ceremonia de investidura del presidente Trump en enero de 2025. Critica regularmente a los miembros de la mayor\u00eda, calificando a la presidenta del Partido Laborista, Rachel Reeves, de \u00abdron del Tesoro\u00bb o al fiscal general, Richard Hermer, de \u00abimb\u00e9cil progresista\u00bb <\/span>9<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Invitado por el vicepresidente J. D. Vance, Maurice Glasman, fundador del Blue Labour<\/em>, fue el \u00fanico miembro del Parlamento brit\u00e1nico que asisti\u00f3 a la ceremonia de investidura del presidente Trump en enero de 2025.<\/p>RENAUD LARGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Sin pretender ser nost\u00e1lgico ni reaccionario, el Blue Labour<\/em> hace una simple observaci\u00f3n: el hombre no existe fuera de sus v\u00ednculos. Desde esta perspectiva, la libertad no consiste en desprenderse de los dem\u00e1s, sino en encontrar su lugar en un orden colectivo en el que cada uno contribuye al bien com\u00fan. En la visi\u00f3n posliberal del Blue Labour<\/em>, el hombre no es una m\u00f3nada aislada, sino el fruto de una historia, una cultura, una comunidad. S\u00f3lo una vuelta a las estructuras de pertenencia podr\u00eda sacarnos del caos. El liberalismo econ\u00f3mico y el progresismo cultural han destruido juntos los lazos sociales que manten\u00edan unida a la clase trabajadora. Al desregular la econom\u00eda y romper la solidaridad tradicional, hemos creado una sociedad errante, privada de identidad y de puntos de referencia.<\/p>\n\n\n\n Frente a esta constataci\u00f3n, el Blue Labour<\/em> propone expl\u00edcitamente un proyecto civilizacional: la reconquista de lo pol\u00edtico a trav\u00e9s del patriotismo, lo local, el sindicalismo, la cooperaci\u00f3n entre trabajadores y el redescubrimiento del papel estructurante de las comunidades. Una sociedad no puede concebirse como un simple contrato entre individuos que buscan su inter\u00e9s personal, sino que debe basarse en v\u00ednculos org\u00e1nicos y una interdependencia que nos obligue a reconocer que tenemos deberes para con los dem\u00e1s. Glasman escribe as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n Los valores distintivos del Labour est\u00e1n arraigados en las relaciones, en las pr\u00e1cticas que refuerzan una vida \u00e9tica. Pr\u00e1cticas como la reciprocidad, que da una forma concreta a la libertad y la igualdad en una relaci\u00f3n activa de donaci\u00f3n y contra-donaci\u00f3n. La mutualidad, donde compartimos los beneficios y las cargas de una asociaci\u00f3n. Y luego, si se establece la confianza, la solidaridad, donde compartimos activamente nuestro destino con otras personas. Estas son las formas de la acci\u00f3n sindical, las mutuas, las cooperativas y los sindicatos. Se ha construido sobre relaciones de confianza y mejora mutua que se han forjado entre las personas a trav\u00e9s de la acci\u00f3n com\u00fan. <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span>\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n El Blue Labour<\/em> tambi\u00e9n se inspira en la doctrina social de la Iglesia. Pretende luchar contra la fractura social mediante la rehabilitaci\u00f3n de valores trascendentes como la dignidad humana.<\/p>\n\n\n\n En 2020, Glasman escribi\u00f3 adem\u00e1s:<\/p>\n\n\n\n He vivido una experiencia intensa. Me qued\u00e9 despierto toda la noche leyendo Laborem Exercens<\/em> de Juan Pablo II, que sigue siendo la mayor reflexi\u00f3n sobre el sentido del trabajo que he le\u00eddo nunca. Centesimus Annus<\/em> de Juan Pablo II tambi\u00e9n fue revelador, al igual que Rerum Novarum<\/em> de Le\u00f3n XIII. Establec\u00ed el v\u00ednculo entre la subsidiariedad, el estatus humano del trabajador y la solidaridad como forma de comunidad pol\u00edtica. <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n \u00bfC\u00f3mo reconstruir lo com\u00fan cuando todo ha sido nivelado? Partiendo de los trabajos de Karl Polanyi \u2014que Glasman cita profusamente desde 1994 en el art\u00edculo \u00abThe Great Deformation. Polanyi, Poland and the terrors of planned spontaneity<\/em>\u00bb, publicado en la New Left Review<\/em> <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span>\u2014, el Blue Labour <\/em>busca reinsertar la econom\u00eda en la pol\u00edtica. Postula que, para retomar el control de la econom\u00eda, hay que reinsertarla en estructuras democr\u00e1ticas, rechazando al mismo tiempo la separaci\u00f3n entre propietarios y trabajadores. Los bienes deben convertirse as\u00ed en relacionales, estableci\u00e9ndose en una reciprocidad entre el productor y el consumidor. Para los partidarios de esta corriente, ser\u00edamos, por tanto, homo reciprocans<\/em> en lugar de homo oeconomicus<\/em> <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n A prop\u00f3sito de su libro The Politics of Virtue: Post-Liberalism and the Human Future<\/em> <\/span>14<\/sup><\/a><\/span><\/span>, escrito en colaboraci\u00f3n con Adrian Pabst, John Milbank, pensador cercano al Blue Labour<\/em>, explica:<\/p>\n\n\n\n Defendemos una econom\u00eda social de mercado, que critica tanto el mercado capitalista como el Estado burocr\u00e1tico, porque, como la mayor\u00eda de los pensadores comunitarios, creemos que son las dos caras de un mismo problema (…) Criticamos la idea de que, por naturaleza, una transacci\u00f3n econ\u00f3mica se basa en el inter\u00e9s particular de las partes (…). Un intercambio econ\u00f3mico tambi\u00e9n puede basarse en un objetivo com\u00fan. No se trata de una cuesti\u00f3n de puro altruismo, sino de reciprocidad, que caracteriza todas las relaciones humanas cuando no se destruyen artificialmente. <\/span>15<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n Los autores se inspiran en el enfoque de la econom\u00eda civil que encontramos en el economista italiano Luigino Bruni.<\/p>\n\n\n\n El Blue Labour<\/em> propone expl\u00edcitamente un proyecto civilizacional: la reconquista de lo pol\u00edtico a trav\u00e9s del patriotismo, lo local, el sindicalismo, la cooperaci\u00f3n entre trabajadores y el redescubrimiento del papel estructurante de las comunidades.<\/p>RENAUD LARGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n \u00abPara la econom\u00eda social y civil, el mercado puede considerarse bueno y favorable al bien com\u00fan s\u00f3lo en la medida en que constituye la expresi\u00f3n y la concreci\u00f3n de una socialidad fundamental, donde comprende una dimensi\u00f3n mutualista y comunitaria, fuertemente arraigada en la exigencia de respeto y reciprocidad\u00bb, resume Serge Audier <\/span>16<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Podr\u00edamos encontrar un eco de esta idea en el concepto de \u00abcomunismo primario\u00bb del pensador David Graeber. Para \u00e9l, las actividades cotidianas m\u00e1s estimulantes \u2014el servicio prestado, el ocio deportivo, el encuentro humano\u2014 son el fruto de una relaci\u00f3n basada en la solidaridad y la ayuda mutua. Se sit\u00faan fuera del mercado. As\u00ed, considera que la gente \u00abaplica los principios del comunismo porque es lo \u00fanico que realmente funciona. (…) El comunismo ya est\u00e1 aqu\u00ed\u00bb <\/span>17<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n El discurso del Blue Labour<\/em> resuena finalmente con el del solidarismo y el mutualismo franc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n A finales del siglo XIX, L\u00e9on Bourgeois establec\u00eda un principio simple: todos ser\u00edamos deudores \u2014no en el sentido financiero del t\u00e9rmino, sino porque somos herederos de un mundo que no hemos construido\u2014. Nuestra educaci\u00f3n, nuestras infraestructuras, nuestras instituciones… todo ello es fruto de un esfuerzo colectivo. En su libro Solidarit\u00e9<\/em>, Bourgeois defiende una idea revolucionaria: el individuo s\u00f3lo puede disfrutar de sus libertades si reconoce lo que debe a los dem\u00e1s. De ello deduce una obligaci\u00f3n moral y pol\u00edtica: cada uno debe contribuir al bien com\u00fan, en funci\u00f3n de sus medios, y nosotros cotizamos para devolver a las generaciones futuras la deuda que hemos contra\u00eddo con nuestros antepasados. Aqu\u00ed, la igualdad no es un hecho, se construye a trav\u00e9s de la solidaridad. Como alternativa al capitalismo, Bourgeois propone otro modelo econ\u00f3mico, m\u00e1s arraigado y solidario: el de las cooperativas y las mutuas. Estructuras en las que la producci\u00f3n pertenece a quienes la hacen posible, donde el valor no se evapora hacia los accionistas, sino que se distribuye por el territorio. Es un modelo en el que la producci\u00f3n est\u00e1 arraigada, en el que las finanzas ya no dictan su ley, en el que se valoran los oficios que mantienen a la sociedad en pie en lugar de aquellos que especulan con su ruina.<\/p>\n\n\n\n Maurice Glasman y el Blue Labour<\/em> quieren actuar en dos etapas.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, rehabilitando el papel de las naciones y las comunidades pol\u00edticas. En contra de la visi\u00f3n tecnocr\u00e1tica y globalizada del poder, defienden una democracia \u00abarraigada en la vida\u00bb, en la que los ciudadanos recuperan el control de las grandes decisiones. Creen en el retorno de la civilidad, la estructura de una vida com\u00fan justa. Y rehabilitan, en la izquierda, el concepto de patria. En 2011, Maurice Glasman declaraba: \u00abEl Partido Laborista tiene un enorme margen para ser el partido patri\u00f3tico, para afirmar que vivimos en un gran pa\u00eds\u00bb <\/span>18<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Los laboristas brit\u00e1nicos no llegaron al poder por casualidad y sin estar preparados para la dureza del clima pol\u00edtico. Unos meses despu\u00e9s de su victoria, pudieron apoyarse en el marco intelectual y la agenda de reformas sabiamente elaboradas por el Blue Labour<\/em> durante a\u00f1os.<\/p>RENAUD LARGE<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n A continuaci\u00f3n, reconectando al individuo con un marco estructurante. El Blue Labour<\/em> insiste as\u00ed en la necesidad de reconstruir un pacto entre el capital y el trabajo: recrear sindicatos fuertes, favorecer la participaci\u00f3n de los trabajadores en las decisiones estrat\u00e9gicas de las empresas y dar prioridad absoluta a lo local sobre lo global. La familia, la escuela, la comunidad, la empresa cooperativa… son lugares donde se reconstruye un v\u00ednculo social que el liberalismo hab\u00eda roto. Una sociedad que se sostiene \u00fanicamente mediante contratos y reglamentos produce vac\u00edo; el Blue Labour<\/em> quiere llenar ese vac\u00edo, reconstruir una conciencia compartida del bien com\u00fan, en un mundo en el que uno pertenecer\u00eda a algo m\u00e1s grande que uno mismo. Maurice Glasman describe as\u00ed las \u00abantiguas tradiciones pol\u00edticas [que] se han fundido en el movimiento laborista. (…) Por un lado, estaba el concepto aristot\u00e9lico de la vida buena y el bien com\u00fan. La importancia de la pol\u00edtica, de la virtud entendida como la b\u00fasqueda de una vida com\u00fan entre intereses divergentes, se traslad\u00f3 a la vida pol\u00edtica de la naci\u00f3n\u00bb <\/span>19<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Una sociedad en la que la libertad deja de ser una quimera individualista y materialista para volver a ser una conquista colectiva y trascendente.<\/p>\n\n\n\n Los laboristas brit\u00e1nicos no llegaron al poder por casualidad y sin estar preparados para la dureza del clima pol\u00edtico. Pocos meses despu\u00e9s de su victoria, pudieron apoyarse en el marco intelectual y la agenda de reformas sabiamente elaboradas por el Blue Labour<\/em> durante a\u00f1os. Con un enfoque posliberal innovador, lograron renovar un software ideol\u00f3gico como pocas otras corrientes socialistas en Europa. El futuro dir\u00e1 si esta f\u00f3rmula logra contener o hacer retroceder el avance electoral del partido de Nigel Farage<\/a>.<\/p>\n\n\n\n Sea como fuere, el resto de la izquierda continental har\u00eda bien en interesarse m\u00e1s de cerca en los aggiornamentos de los laboristas brit\u00e1nicos y en aprender la lecci\u00f3n del Blue Labour<\/em>. De hecho, se encuentran rasgos distintivos del Blue Labour<\/em> en otras corrientes pol\u00edticas europeas: la socialdemocracia escandinava con su arraigo local y sindical, la econom\u00eda social y solidaria en Italia, Espa\u00f1a o Francia, con cooperativas como Myosotis en Brescia, Mondrag\u00f3n en el Pa\u00eds Vasco o la red de mutualidades francesa. Por lo tanto, es leg\u00edtimo preguntarse si el modelo del Blue Labour <\/em>podr\u00eda exportarse a Europa continental. Es una posibilidad que podr\u00eda contener a la derecha radical \u2014y que requerir\u00eda intensificar los intercambios entre los actores europeos para hacer surgir una cultura pol\u00edtica com\u00fan\u2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Keir Starmer no improvisa.<\/p>\n Su estilo y sus pol\u00edticas est\u00e1n directamente influenciados por un pensador, Lord Maurice Glasman \u2014trompetista, admirador de Polanyi, partidario del Brexit, es el \u00fanico laborista que ha asistido a la investidura de Donald Trump\u2014 y la poderosa corriente de la que es padre: el Blue Labour.<\/p>\n Poco conocida en Europa continental, esta corriente inspir\u00f3 a J. D. Vance y podr\u00eda desempe\u00f1ar un papel cada vez m\u00e1s importante.<\/p>\n Es esencial comprender sus or\u00edgenes y doctrina.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":61198,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-studies.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":true,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"staff":[1053],"editorial_format":[],"serie":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-61200","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica","staff-renaud-large","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":false},"yoast_head":"\nDe Maurice Glasman a Keir Starmer, c\u00f3mo el Blue Labour<\/em> conquist\u00f3 el poder en el Reino Unido<\/h2>\n\n\n\n
Una visi\u00f3n \u00abpostliberal\u00bb que re\u00fane varias influencias<\/h2>\n\n\n\n
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La estrategia de Glasman y el futuro europeo del Blue Labour<\/em><\/h2>\n\n\n\n