{"id":60312,"date":"2025-03-15T22:01:04","date_gmt":"2025-03-15T21:01:04","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=60312"},"modified":"2025-03-15T23:40:08","modified_gmt":"2025-03-15T22:40:08","slug":"la-europa-colectiva-el-nuevo-objetivo-de-la-geopolitica-rusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/03\/15\/la-europa-colectiva-el-nuevo-objetivo-de-la-geopolitica-rusa\/","title":{"rendered":"\u00abLa Europa colectiva\u00bb: el nuevo objetivo de la geopol\u00edtica rusa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"intro\">Vladimir Putin lo ha dicho y repetido: los grandes instigadores de la guerra del siglo XXI siguen siendo los Estados Unidos, a trav\u00e9s de su brazo armado: la OTAN. Si bien el presidente de la Federaci\u00f3n de Rusia no ha dejado de fustigar al \u00abOccidente colectivo\u00bb durante la \u00faltima d\u00e9cada, los Estados Unidos segu\u00edan siendo muy distintos de los Estados miembros de la Uni\u00f3n Europea, que en su opini\u00f3n no eran m\u00e1s que \u00abvasallos\u00bb de Washington, naturalmente sometidos a las ambiciones de su soberano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">La elecci\u00f3n de Donald Trump y el cambio pol\u00edtico de Estados Unidos con respecto a Rusia han impuesto un giro brusco.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Vladimir Putin ya no puede describir a su eterno adversario como una naci\u00f3n \u00absat\u00e1nica\u00bb y depravada, ahora que la clase dirigente de Estados Unidos <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/01\/23\/la-era-del-wokismo-de-derechas-genealogia-del-arco-duguin-musk\/\">profesa puntos de vista similares a los suyos sobre las principales cuestiones sociales y culturales<\/a>. Tampoco puede arremeter contra Estados Unidos, en un momento en que Donald Trump y su administraci\u00f3n parecen decididos a concluir la guerra en Ucrania en condiciones favorables para Rusia, abandonando al mismo tiempo sus compromisos de seguridad con respecto a un Europa at\u00f3nita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Las <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/02\/20\/la-respuesta-de-vladimir-putin-a-donald-trump-entrevista-inedita\/\">recientes declaraciones<\/a> del presidente ruso, tanto a los periodistas <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/02\/22\/los-dividendos-de-la-guerra-la-doctrina-putin-despues-de-trump\/\">como a sus ministros<\/a>, tienden a convertir poco a poco a Europa en el nuevo enemigo. Esto ya se ha hecho realidad con el siguiente art\u00edculo, publicado en la revista<em> Russia in Global Affairs<\/em> con la firma de Ilya S. Fabrichnikov, profesor del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Mosc\u00fa y miembro del principal grupo de expertos ruso en pol\u00edtica internacional, el Consejo de Pol\u00edtica Exterior y de Defensa, cuyas reuniones asiste regularmente Vladimir Putin.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">El autor propone un art\u00edculo con un t\u00edtulo elocuente: \u00abEl saqueo de Europa\u00bb (<em>raskhi\u0161\u010denie Evropy<\/em>), jugando con el tema cl\u00e1sico del rapto de Europa (<em>pokhi\u0161\u010denie Evropy<\/em>), del que el pintor ruso Valentin Serov propuso en 1910 una representaci\u00f3n que se ha convertido en cl\u00e1sica, excepto que esta vez hay que entender: el saqueo <em>organizado<\/em> por Europa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Aqu\u00ed, ya no son los Estados Unidos los que deben ser considerados responsables del inicio y la continuaci\u00f3n de la guerra en Ucrania, sino la Uni\u00f3n, tanto como instituci\u00f3n como suma de Estados independientes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Los europeos ya no aparecen como lacayos o tontos \u00fatiles del Pent\u00e1gono, sino como los defensores de un verdadero \u00abproyecto ucraniano\u00bb, acariciado desde la d\u00e9cada de 1990 y respaldado con miles de millones de euros: el de un corredor Gdansk-Odessa que habr\u00eda permitido asentar la potencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica de la Uni\u00f3n y convertirla en un verdadero centro de poder en el fragmentado mundo del siglo XXI.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">De hecho, el autor tiene motivos para recordar que la ayuda financiera concedida por Europa a Ucrania desde 1991 supera con creces el apoyo estadounidense, al igual que las entregas europeas de armas y material militar desde el comienzo de la guerra superan los env\u00edos de Estados Unidos \u2014sobre todo porque los miles de millones invertidos por este \u00faltimo han financiado en gran medida su propio complejo industrial y log\u00edstico\u2014.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  intro iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/HJhAS\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Sin embargo, hay que tomar esta publicaci\u00f3n por lo que es: en el peor de los casos, una se\u00f1al, en el mejor, un s\u00edntoma. Despu\u00e9s de repetir durante a\u00f1os sus mantras propiciatorios contra el \u00abOccidente colectivo\u00bb, los c\u00edrculos estrat\u00e9gicos putinistas hablan hoy de una \u00abEuropa colectiva\u00bb. Esa misma Europa, conquistada en parte en el plano pol\u00edtico por verdaderos v\u00e1stagos del putinismo, vacilante ante los desaf\u00edos de un verdadero rearme del continente, corre el riesgo, sin embargo, llegado el momento, de no ser lo suficientemente colectiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/02\/14\/cambio-de-regimen-el-discurso-completo-de-j-d-vance-en-munich\/\">Las declaraciones estadounidenses en M\u00fanich son, en general, inequ\u00edvocas<\/a>: la Uni\u00f3n debe asumir toda la responsabilidad de la seguridad de su regi\u00f3n sin contar con la potencia militar estadounidense, ni tampoco con el art\u00edculo 5 en el supuesto de un despliegue de sus tropas en Ucrania. En cuanto a los l\u00edderes europeos, no se les espera en la mesa de negociaciones sobre Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo, el discurso p\u00fablico \u2014por no decir \u00abpopular\u00bb\u2014 de los expertos rusos da a entender que la Uni\u00f3n Europea tiene poca autonom\u00eda en su tratamiento de la cuesti\u00f3n ucraniana y que sus decisiones est\u00e1n sujetas en gran medida a los deseos de Washington. En su versi\u00f3n extrema y conspirativa, esta idea supone la existencia de una especie de \u00abLondres profundo\u00bb. Los \u00abp\u00e9rfidos anglosajones\u00bb dictar\u00edan su voluntad a unos pol\u00edticos europeos debilitados y dependientes, que se ver\u00edan obligados a entregar armas y equipos a Ucrania, a proporcionarle formaci\u00f3n militar y a financiar su aparato estatal, todo ello al servicio de las ambiciones pol\u00edticas \u00abanglosajonas\u00bb. Otra variaci\u00f3n sobre este tema llega a afirmar que la pol\u00edtica de la Uni\u00f3n Europea en Ucrania no tendr\u00eda otro objetivo que satisfacer los intereses de una conspiraci\u00f3n liberal mundial en manos de los \u00abglobalistas\u00bb que reciben sus directrices directamente de Wall Street y sus fondos de inversi\u00f3n: Black Rock, Vanguard y otros State Street. En definitiva, todo el \u00abproyecto ucraniano\u00bb no ser\u00eda m\u00e1s que obra de los think tanks y los servicios de inteligencia estadounidenses (y, en menor medida, brit\u00e1nicos) decididos a infligir una \u00abderrota estrat\u00e9gica\u00bb a la Federaci\u00f3n de Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>Al fin y al cabo, las discusiones p\u00fablicas entre expertos y analistas rusos acaban inevitablemente negando a los Estados europeos cualquier pol\u00edtica aut\u00f3noma en este momento cr\u00edtico de las relaciones internacionales. Sea cual sea la raz\u00f3n, el postulado com\u00fan aqu\u00ed es la idea de que una pol\u00edtica europea \u00abmesurada\u00bb y \u00absoberana\u00bb consistir\u00eda necesariamente en mantener estrechos v\u00ednculos (al menos en materia de importaciones energ\u00e9ticas) con Rusia, con el fin de estabilizar el balance energ\u00e9tico de la Uni\u00f3n y asegurar la salida de su producci\u00f3n tecnol\u00f3gica. S\u00f3lo bajo la presi\u00f3n del \u00abcomit\u00e9 regional de Washington\u00bb, los pa\u00edses europeos, como hechizados, continuar\u00edan rechazando individual y colectivamente las ventajas \u2014evidentes para cualquier persona sensata\u2014 que se derivar\u00edan de la cooperaci\u00f3n con Rusia: recursos energ\u00e9ticos baratos y un mercado natural para sus exportaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">La expresi\u00f3n <em>va\u0161ingtonskij obkom<\/em> (este \u00faltimo t\u00e9rmino es la abreviatura de \u00ab<em>oblastnoj komitet<\/em>\u00bb) significa literalmente \u00abComit\u00e9 regional de Washington\u00bb, mezclando as\u00ed una expresi\u00f3n sovi\u00e9tica, el comit\u00e9 regional del Partido, y la capital pol\u00edtica de los Estados Unidos, para dar a entender que muchas de las decisiones tomadas en el espacio postsovi\u00e9tico desde el colapso de la URSS han sido impuestas por Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>De este an\u00e1lisis se desprende que Europa no ten\u00eda ning\u00fan inter\u00e9s en desencadenar un conflicto en Ucrania, que necesariamente iba a ir acompa\u00f1ado de considerables p\u00e9rdidas econ\u00f3micas como consecuencia de las sanciones mutuas, la suspensi\u00f3n del comercio y el suministro de energ\u00eda, as\u00ed como los costes relacionados con las propias operaciones militares. Los pa\u00edses europeos, forzados por sus \u00abobligaciones como aliados\u00bb dentro de la OTAN, se habr\u00edan visto obligados a fabricarse un adversario imaginario, Rusia y sus actuales dirigentes, y a alimentar a sus votantes con propaganda antirrusa, haciendo caso omiso, en un gran impulso de unanimidad, de todos sus intereses nacionales y econ\u00f3micos. Y todo esto, nos aseguran, todo este compromiso en un enfrentamiento a gran escala, este abandono de todos sus propios intereses, no tendr\u00eda otro objetivo que el de apoyar las ambiciones de un \u00abhegem\u00f3n mundial\u00bb, a veces el \u00abcomit\u00e9 regional de los liberales\u00bb, a veces oscuras transnacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Si ahora hacemos abstracci\u00f3n de los clich\u00e9s medi\u00e1ticos y de los indicadores econ\u00f3micos enga\u00f1osos para observar m\u00e1s de cerca la naturaleza pol\u00edtica de las relaciones ruso-europeas, se presenta una imagen completamente diferente. Esta imagen es la siguiente: en los \u00faltimos treinta a\u00f1os, la reconquista pol\u00edtica del espacio ruso y de los pa\u00edses de la CEI, principalmente Ucrania, Bielorrusia, Georgia y Armenia, ha sido obra principalmente de la Uni\u00f3n Europea y de algunos pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, directamente o a trav\u00e9s de las ONG bajo su control.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQui\u00e9n apoya realmente a Ucrania entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n?&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan un informe del Tribunal de Cuentas Europeo de 2016, la Uni\u00f3n Europea hab\u00eda asignado a Ucrania desde 2007 cantidades considerables, que se preve\u00eda que alcanzar\u00edan los 16.000 millones de euros en 2020, destinadas principalmente a apoyar diversos sectores de la econom\u00eda del pa\u00eds y a promover las reformas econ\u00f3micas. Estas cantidades se sumar\u00edan a los 5.000 millones de euros en subvenciones pagados a Ucrania entre 1991 y 2016 en previsi\u00f3n de una posible adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n Europea. Entre 2014 y 2022, s\u00f3lo el Gobierno alem\u00e1n concedi\u00f3 subvenciones y garant\u00edas de pr\u00e9stamo por valor de casi 1.500 millones de euros. En total, entre la ca\u00edda de la URSS y 2016, Chatham House estima que la Uni\u00f3n Europea y los pa\u00edses europeos han proporcionado a Ucrania ayuda al desarrollo por valor de casi 8.000 millones de d\u00f3lares, es decir, el 40% de toda la ayuda internacional recibida por el pa\u00eds, y el resto procede de la G7, sobre todo de Jap\u00f3n, Estados Unidos y Canad\u00e1. As\u00ed, teniendo en cuenta las contribuciones directas y la ayuda concedida a trav\u00e9s del G7, las cantidades aportadas a Ucrania por los pa\u00edses europeos podr\u00edan superar el 55% de todas las sumas percibidas por el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre el inicio de las operaciones militares en 2022 y noviembre de 2024, se estima que los pa\u00edses europeos, a t\u00edtulo individual o en el marco de la Uni\u00f3n, han proporcionado a Ucrania 174.000 millones de euros para ayuda humanitaria, entregas de armas y municiones, y financiaci\u00f3n directa del aparato gubernamental ucraniano. Cabe destacar que se trataba en su mayor\u00eda de financiaci\u00f3n y entregas directas, en contraposici\u00f3n a las improvisaciones financieras propias de la ayuda de Estados Unidos, que se basa en complejos esquemas de financiaci\u00f3n de su propia producci\u00f3n nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>A modo de comparaci\u00f3n, la financiaci\u00f3n de Estados Unidos a Ucrania (desde el Departamento de Estado hasta USAID) ascendi\u00f3 a 225 millones de d\u00f3lares anuales entre 1991 y 2020, si se tienen en cuenta tambi\u00e9n los pr\u00e9stamos del FMI. Las cifras incluyen cierto margen de error, pero la magnitud es clara: en 2014, Estados Unidos hab\u00eda asignado alrededor de 5 mil millones de d\u00f3lares al desarrollo de Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el inicio de las hostilidades, y a pesar de todas las manifestaciones medi\u00e1ticas que se han dedicado a escenificar la abundancia estadounidense, Estados Unidos s\u00f3lo ha proporcionado a Kiev 106.000 millones de d\u00f3lares en ayuda (datos de octubre-noviembre de 2024), de los cuales 33.600 millones de ayuda directa incorporada al presupuesto del Estado y 69.800 millones de ayuda militar, que incluye tanto el suministro de armas, equipos y servicios de formaci\u00f3n como la financiaci\u00f3n de la producci\u00f3n y la log\u00edstica en los Estados Unidos. Por lo tanto, de estos datos se desprende que la ayuda de los Estados Unidos es muy inferior a la de Europa, independientemente del per\u00edodo considerado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede ser as\u00ed, cuando la opini\u00f3n m\u00e1s extendida ve en Washington al principal mecenas y al arquitecto pol\u00edtico de la crisis militar en Ucrania? Uno podr\u00eda pensar espont\u00e1neamente que el cuadro proporcionado por los medios de comunicaci\u00f3n no refleja completamente la realidad. Sin embargo, arriesguemos una hip\u00f3tesis m\u00e1s audaz: el principal \u00abpatrocinador\u00bb de la crisis militar ucraniana no es otro que la Uni\u00f3n. M\u00e1s concretamente, no se trata tanto de los principales miembros que han desempe\u00f1ado el papel principal en la toma de las decisiones m\u00e1s cruciales para el futuro del continente, sino m\u00e1s bien de las instituciones centrales de la Uni\u00f3n, las mismas que, en los \u00faltimos cinco o seis a\u00f1os, han concentrado en sus manos un poder administrativo, financiero y pol\u00edtico absolutamente sin precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p>La administraci\u00f3n estadounidense nunca ha sido la principal beneficiaria de los acontecimientos de la historia reciente de Ucrania. El punto m\u00e1s delicado de las relaciones entre Ucrania y Estados Unidos se resolvi\u00f3 en 1994 con la firma del Memorando de Budapest y la eliminaci\u00f3n de los arsenales de armas nucleares y sus vectores estrat\u00e9gicos dispersos en territorio ucraniano. Por el contrario, las estructuras de lo que se convertir\u00eda en la Uni\u00f3n Europea comenzaron su conquista financiera y pol\u00edtica de Ucrania el 2 de diciembre de 1991. En los 13 a\u00f1os siguientes, Ucrania y Europa firmaron no menos de diez acuerdos marco de cooperaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Ucrania fue reconocida como una \u00abeconom\u00eda de mercado\u00bb, en un contexto de activas medidas de integraci\u00f3n. As\u00ed, las estructuras europeas ya representaban entre el 36 y el 42% de las exportaciones ucranianas en 2006 y entre el 70 y el 80% de las inversiones extranjeras en Ucrania.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Uni\u00f3n ha destinado miles de millones de euros a apoyar las transformaciones que se est\u00e1n produciendo en Ucrania, muy por encima de la ayuda directa aportada por Estados Unidos, si bien se excluye la financiaci\u00f3n de organizaciones civiles y ONG ucranianas por parte de organizaciones como la National Endowment for Democracy o la Open Society Foundation, que han invertido en Ucrania 22,4 millones de d\u00f3lares (entre 2014 y 2019) y 230 millones de d\u00f3lares (entre 2013 y 2023), respectivamente. Si bien las cuentas de la Fundaci\u00f3n Konrad Adenauer no son p\u00fablicas, se sabe que esta organizaci\u00f3n ten\u00eda dos oficinas en Ucrania, una en Kiev y otra en J\u00e1rkov, desde donde puso en marcha cientos de proyectos destinados a la \u00abpromoci\u00f3n de la democracia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Cada menci\u00f3n de estas diferentes organizaciones va seguida en el texto original de elementos jur\u00eddicos obligatorios para cualquier publicaci\u00f3n en Rusia: \u00abEsta organizaci\u00f3n figura en la lista de organizaciones no gubernamentales extranjeras e internacionales a fecha de 29 de julio de 2015, cuya actividad ha sido reconocida como indeseable en el territorio de la Federaci\u00f3n de Rusia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Los europeos han desempe\u00f1ado un papel regulador tan importante como el de los estadounidenses en cada una de las principales crisis pol\u00edticas que ha experimentado Ucrania. De hecho, en 2014, los responsables que firmaron las garant\u00edas dadas a Yanuk\u00f3vich fueron exclusivamente europeos: los ministros de Asuntos Exteriores de Polonia y Alemania, Rados\u0142aw Sikorski y Frank-Walter Steinmeier, as\u00ed como el director de Europa continental del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, \u00c9ric Fournier [el autor menciona por error a un tal \u00abDominique Fourier\u00bb]. Posteriormente, los acuerdos de Minsk tambi\u00e9n fueron firmados conjuntamente por las dos \u00ablocomotoras de Europa\u00bb: Alemania y Francia. Aunque desempe\u00f1aron un papel destacado en la reconfiguraci\u00f3n de Ucrania despu\u00e9s de 2014, Estados Unidos se limit\u00f3 a ejercer influencia estrat\u00e9gica y militar. No fueron los principales art\u00edfices de esta nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la intensidad de los contactos pol\u00edticos desde el inicio de la operaci\u00f3n militar especial, se observa que los l\u00edderes europeos, incluidos los emisarios directos de Bruselas, han realizado m\u00e1s de un centenar de visitas a Kiev. La presidenta de la Comisi\u00f3n Europea, Ursula von der Leyen, ha viajado all\u00ed ocho veces desde el inicio del conflicto, mientras que el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, s\u00f3lo realiz\u00f3 cinco visitas en tres a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se observa una din\u00e1mica similar a nivel militar (entrega de armamento, env\u00edo de equipos, formaci\u00f3n de personal). En cuanto a los tanques, la relaci\u00f3n entre los env\u00edos (reales o previstos) de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea es de 1 a 8 (76 frente a 587), de 1 a 3 para los sistemas de artiller\u00eda de 155 mm (201 frente a 284), y las cifras solo alcanzan la paridad para los lanzacohetes m\u00faltiples (39 frente a 37). Hasta la fecha, los pa\u00edses europeos son los \u00fanicos que suministran aviones de combate, aunque est\u00e1n financiados en parte por el Pent\u00e1gono, mientras que la mayor\u00eda de los misiles de crucero proceden de Francia o Gran Breta\u00f1a. Por \u00faltimo, la superioridad europea es abrumadora en cuanto a municiones (excepto para los MANPADS) y otros consumibles, sin mencionar aqu\u00ed las intenciones del presidente franc\u00e9s Emmanuel Macron de enviar divisiones de infanter\u00eda a la regi\u00f3n de Odessa, o los anuncios similares que se han escuchado por parte de Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>En vista de este apoyo masivo, es dif\u00edcil no sospechar que la Uni\u00f3n Europea es tambi\u00e9n la principal parte interesada. Para la \u00abEuropa colectiva\u00bb, encarnada sobre todo por las instituciones de Bruselas, la integraci\u00f3n de Ucrania en la Uni\u00f3n representaba una oportunidad hist\u00f3rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u00abproyecto ucraniano\u00bb de Europa<\/h2>\n\n\n\n<p>No debemos equivocarnos de objetivo: lo que estaba en juego en todo este \u00abproyecto ucraniano\u00bb de Europa no era ni un nuevo mercado de 45 millones de habitantes, ni los recursos naturales mitificados del pa\u00eds, ni siquiera sus prometedoras ventajas agroindustriales (recordemos que antes de la guerra las exportaciones ucranianas de productos agr\u00edcolas representaban s\u00f3lo 22.000 millones de d\u00f3lares). El verdadero objetivo de este \u00abproyecto ucraniano\u00bb era el control del Mar Negro, que se pretend\u00eda convertir en el principal corredor de transporte de la Uni\u00f3n Europea de sur a norte, \u00abde Odessa a Gdansk\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Un proyecto de tal envergadura, que habr\u00eda dinamizado el comercio entre la Uni\u00f3n y el continente africano, la India y los pa\u00edses de Oriente Pr\u00f3ximo, al tiempo que habr\u00eda aumentado considerablemente la rentabilidad marginal de estos intercambios, supon\u00eda, naturalmente, en 2014, la supresi\u00f3n de la base naval rusa de Crimea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 aportaba a la Europa unificada el control del corredor del mar Negro? Ante todo, una mayor integridad y una mayor capacidad de proyecci\u00f3n como sujeto de la pol\u00edtica internacional. Rusia, con su importante influencia sobre dos pa\u00edses clave de Europa del Este, Bielorrusia y Ucrania, representaba un obst\u00e1culo para estas ambiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>De haber tenido \u00e9xito, el \u00abproyecto ucraniano\u00bb habr\u00eda transformado a la Uni\u00f3n Europea en un verdadero centro de poder a escala mundial, capaz de ejercer su influencia en toda Eurasia a trav\u00e9s de los flujos comerciales bajo su control.<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>establishment<\/em> europeo s\u00f3lo vio una perturbaci\u00f3n temporal en la integraci\u00f3n de Crimea en la Federaci\u00f3n de Rusia en 2014, que puso bajo control ruso una parte significativa del Mar Negro.<\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n desempe\u00f1ada por Estados Unidos en este \u00abproyecto ucraniano\u00bb, al menos seg\u00fan lo que se puede suponer, fue esencialmente militar. La Uni\u00f3n Europea, cuya falta de potencial militar y de capacidades de inteligencia era evidente, necesitaba un socio capaz de asumir la carga de un enfrentamiento puramente militar con la Federaci\u00f3n de Rusia, cuya fuerza de ataque, habilidad diplom\u00e1tica y eficacia de inteligencia hab\u00edan sido subestimadas por los europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es, sin duda, el origen de la idea de infligir a Rusia una \u00abderrota estrat\u00e9gica\u00bb, proclamada por la mayor\u00eda de los responsables europeos, haci\u00e9ndose eco de los foros de la OTAN y de la Casa Blanca. Los intereses pol\u00edtico-econ\u00f3micos de la Uni\u00f3n se alinearon con las ambiciones militares del <em>establishment<\/em> pol\u00edtico-militar estadounidense, ofreciendo a Estados Unidos la oportunidad de acercar sus infraestructuras militares y de inteligencia a las fronteras rusas.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00abderrota estrat\u00e9gica\u00bb de Rusia probablemente no supon\u00eda el \u00abdesmantelamiento\u00bb del territorio ruso \u00abancestral\u00bb, como se ha podido sugerir. Es poco probable que la Uni\u00f3n Europea quisiera encender otro foco de inestabilidad incontrolable en sus fronteras. Lo que la clase pol\u00edtica europea ten\u00eda en mente era m\u00e1s bien crear las condiciones para dictar a Rusia los t\u00e9rminos de su futura cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica con Europa, incluidos los precios del petr\u00f3leo y el gas que alimentan la industria europea. Seg\u00fan los planes de los \u00abeuropeos colectivos\u00bb, envalentonados por el apoyo de sus aliados estadounidenses, esta maniobra supon\u00eda arrastrar a la clase dirigente rusa a un conflicto que terminar\u00eda r\u00e1pidamente y en condiciones dolorosas para ella, antes de imponer el marco m\u00e1s favorable a la econom\u00eda europea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pod\u00edan ofrecer los dirigentes europeos a cambio del apoyo militar de la administraci\u00f3n estadounidense en el \u00abfrente ucraniano\u00bb? No s\u00f3lo una \u00abparte\u00bb del pastel en esta \u00abaventura ucraniana\u00bb, sino la compra de gas natural licuado, as\u00ed como pedidos de armamento y material militar para los ej\u00e9rcitos europeos y para el teatro de operaciones ucraniano. As\u00ed es como Europa compens\u00f3 con dinero sonante la implicaci\u00f3n de Estados Unidos en el \u00e1mbito militar y de inteligencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro argumento de Europa a favor de una intervenci\u00f3n activa de Estados Unidos podr\u00eda haber sido su apoyo al proyecto estadounidense de contenci\u00f3n de China y a la formaci\u00f3n de una \u00abOTAN asi\u00e1tica\u00bb capaz de ejercer un verdadero presi\u00f3n militar y econ\u00f3mica sobre Pek\u00edn, con la condici\u00f3n, sin embargo, de excluir a Rusia de cualquier confrontaci\u00f3n mundial a gran escala. De hecho, desde las tribunas de la Uni\u00f3n Europea se han lanzado m\u00e1s de una vez llamamientos a resistir al \u00abautoritarismo\u00bb chino, a pesar de que dicho pa\u00eds es uno de los grandes consumidores de bienes y servicios europeos y de que la balanza comercial de Europa con China le es desfavorable. La Uni\u00f3n calcul\u00f3 sin duda lo siguiente: imponer aranceles a China sobre una serie de productos esenciales (electr\u00f3nica, equipos de telecomunicaciones, bienes de consumo y veh\u00edculos el\u00e9ctricos), facilitando as\u00ed la presi\u00f3n ejercida por Estados Unidos sobre China y obteniendo, a cambio, su apoyo en el terreno ucraniano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 futuro le espera a Europa en 2025?<\/h2>\n\n\n\n<p>Sin embargo, est\u00e1 claro que, a la vista de la interminable prolongaci\u00f3n de los combates (para Europa), la situaci\u00f3n ha cambiado por completo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las recientes iniciativas de la nueva administraci\u00f3n Trump sit\u00faan a la Uni\u00f3n Europea ante una dif\u00edcil elecci\u00f3n: apoyar la maquinaria de guerra de Kiev sin garant\u00edas de seguridad por parte de Estados Unidos, con quien Europa contaba en caso de enfrentamiento con Rusia, o seguir el camino trazado por su principal socio en materia de seguridad, reducir el nivel de tensi\u00f3n y participar en las negociaciones con Mosc\u00fa con la esperanza de arreglar la situaci\u00f3n tal y como se presenta sobre el terreno y volver al <em>statu quo ante<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, no podemos sino constatar el fracaso de las ambiciones europeas de erigirse en un gran centro de poder regional, a pesar de los considerables medios administrativos, financieros y militares del <em>establishment<\/em> europeo. \u00bfSe da cuenta este \u00faltimo de las \u00abse\u00f1ales\u00bb que le env\u00eda la nueva administraci\u00f3n estadounidense? Es posible, pero a juzgar por las reacciones de los l\u00edderes de la Uni\u00f3n, la OTAN y Alemania, es dif\u00edcil de creer. A pesar de estas condiciones desfavorables, la inercia de la escalada militar, alimentada por el dogmatismo de Europa y, en parte, por el revanchismo de sus \u00e9lites, decididas a liquidar los \u00faltimos vestigios de la \u00abmundo de Yalta\u00bb, parece impedir que la Uni\u00f3n Europea tome nota del fracaso objetivo de su \u00abproyecto ucraniano\u00bb. Para ella, reconocer esta derrota equivaldr\u00eda al mismo tiempo a renunciar a las ambiciones de convertirse en uno de los centros de decisi\u00f3n de un mundo que se anuncia cada vez m\u00e1s fragmentado, un centro capaz de controlar su periferia cercana \u2014como Ucrania, Bielorrusia, Georgia y Armenia\u2014, pero tambi\u00e9n los pa\u00edses de su propio territorio, a trav\u00e9s de mecanismos de intervenci\u00f3n pol\u00edtica directa.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva administraci\u00f3n estadounidense actuar\u00e1 como lo ha hecho constantemente durante el \u00faltimo medio siglo en Vietnam, Irak y Afganist\u00e1n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se deshar\u00e1 de la carga de sus obligaciones pol\u00edticas, de las dificultades y de las p\u00e9rdidas humanas, para transferir la responsabilidad \u00fanicamente a las autoridades regionales, y lo har\u00e1 con mayor gusto, ya que, como se escuch\u00f3 en la Conferencia de Seguridad de M\u00fanich, esta no es la guerra de los Estados Unidos, no lo consideran como su compromiso, mientras que Europa ya no representa una prioridad de pol\u00edtica exterior para la Casa Blanca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 opciones le quedan entonces a la Uni\u00f3n Europea, inmersa en un juego que no est\u00e1 a la altura de sus capacidades militares, pol\u00edticas y econ\u00f3micas, que, como ya se sabe, depend\u00edan \u00fanicamente del acceso estrat\u00e9gico a los recursos energ\u00e9ticos rusos baratos y del paraguas militar estadounidense?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A juzgar por la reacci\u00f3n de los europeos ante las noticias procedentes de M\u00fanich, ninguno de ellos hab\u00eda contado con la posibilidad de que Estados Unidos les fallara, ya que toda la operaci\u00f3n se hab\u00eda concebido bajo la hip\u00f3tesis de un apoyo organizativo y financiero estadounidense. Las instituciones europeas est\u00e1n activando planes \u00abanticrisis\u00bb en todos los sentidos: est\u00e1n planificando conferencias extraordinarias y multiplicando los grupos de trabajo para determinar el camino a seguir. A pesar de todo, nadie, entre las autoridades europeas, parece estar dispuesto por el momento a enterrar el \u00abproyecto ucraniano\u00bb. Todo lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de todo lo anterior, los llamamientos a la raz\u00f3n que Rusia multiplica hacia Europa, alabando las ventajas de una cooperaci\u00f3n sacrificada en el altar del voluntarismo paternalista estadounidense hace tres a\u00f1os, adquieren un significado completamente diferente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras el giro de Donald Trump, en Mosc\u00fa se est\u00e1n elaborando los conceptos estrat\u00e9gicos de una nueva fase de convergencia entre el Kremlin y la Casa Blanca.<\/p>\n<p>Ilya S. 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