{"id":52103,"date":"2025-01-04T14:56:37","date_gmt":"2025-01-04T13:56:37","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=52103"},"modified":"2025-01-04T14:56:40","modified_gmt":"2025-01-04T13:56:40","slug":"tal-es-el-siglo-elie-halevy-y-la-resistencia-a-la-era-de-las-tiranias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2025\/01\/04\/tal-es-el-siglo-elie-halevy-y-la-resistencia-a-la-era-de-las-tiranias\/","title":{"rendered":"\u00abTal es el siglo\u00bb: \u00c9lie Hal\u00e9vy y la resistencia a la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb"},"content":{"rendered":"\n

Nacido el 6 de septiembre de 1870, \u00c9lie Hal\u00e9vy muri\u00f3 repentinamente el 21 de agosto de 1937 en su casa de Sucy-en-Brie, la Maison Blanche. En una \u00e9poca de amenazas masivas pero desconocidas para las democracias, su repentina muerte fue una tragedia para su familia, amigos, estudiantes y colegas de filosof\u00eda e historia. Pero hab\u00eda tenido tiempo de legar a sus contempor\u00e1neos, apenas un a\u00f1o antes, un an\u00e1lisis decisivo sobre la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb que se abat\u00eda sobre Europa y pronto sobre el mundo, un an\u00e1lisis que revelaba en contrapunto el poder de la raz\u00f3n cr\u00edtica, la fuerza del pensamiento pol\u00edtico y la afirmaci\u00f3n rotunda de la opci\u00f3n por la libertad que siempre hab\u00eda sido la suya. Sus allegados se percataron enseguida de la importancia de la tesis de la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb, que planteaba identidades de naturaleza entre los reg\u00edmenes de Italia, Alemania y Rusia<\/a>. \u00c9lie Hal\u00e9vy la present\u00f3, por primera y \u00fanica vez, el 28 de noviembre de 1936 en Par\u00eds, ante la Soci\u00e9t\u00e9 fran\u00e7aise de philosophie.<\/p>\n\n\n\n

Se trataba de un nuevo estudio que se a\u00f1ad\u00eda a la Histoire du\u00a0 peuple anglais au XIXe si\u00e8cle<\/em> y a la Histoire du socialisme europ\u00e9en<\/em>, dos de los proyectos de investigaci\u00f3n a largo plazo de \u00c9lie Hal\u00e9vy y de sus conferencias en la \u00c9cole libre des sciences politiques desde 1898, en el caso de la primera, y desde 1902, en el caso de la segunda. Comenzaba con un an\u00e1lisis de las consecuencias de la propia guerra, en la medida en que alteraba profundamente las sociedades europeas y el equilibrio del mundo. La guerra mundial no hab\u00eda terminado con los armisticios de 1918 ni con los tratados de la conferencia de paz. Hab\u00eda engendrado nuevas formas de Estado, ideolog\u00edas y revoluciones, que constituyeron la matriz de la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb, como dijo \u00c9lie Hal\u00e9vy en su conferencia del 28 de noviembre de 1936. Tal clarividencia, muy por delante de sus contempor\u00e1neos, conllevaba la resistencia decisiva a los Estados totalitarios. Los allegados de \u00c9lie Hal\u00e9vy estuvieron en primera l\u00ednea de esta lucha, de C\u00e9lestin Bougl\u00e9 a Raymond Aron, de \u00c9tienne Mantoux a Jean Cavaill\u00e8s, de su esposa Florence a su sobrina Henriette, que contribuy\u00f3 a lo largo de la segunda mitad del siglo XX a dar a conocer mejor la obra y la vida de su t\u00edo, fallecido demasiado pronto, devolvi\u00e9ndoles el coraje por la verdad y el esp\u00edritu de libertad que les inspiraron tan profundamente.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Este tercer estudio sobre la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb, que \u00c9lie Hal\u00e9vy asumi\u00f3 con urgencia a medida que crec\u00eda la tragedia de la historia presente, estaba vinculado a sus dos proyectos de investigaci\u00f3n iniciales. La transformaci\u00f3n del socialismo europeo en una ideolog\u00eda antiliberal justificaba toda violencia revolucionaria y se convert\u00eda en parte integrante de los Estados destructores de la libertad. El desaf\u00edo a la democracia \u2014en primer lugar a la del pueblo ingl\u00e9s\u2014 parec\u00eda extremadamente grave. Fue en la Universidad de Oxford, donde hab\u00eda sido nombrado doctor honoris causa <\/em>en 1926, donde tres a\u00f1os m\u00e1s tarde \u00c9lie Hal\u00e9vy, invitado a las prestigiosas Rhodes Lectures, expuso su pensamiento m\u00e1s avanzado sobre la crisis mundial, el fanatismo nacional y la respuesta a\u00fan posible para la humanidad. <\/p>\n\n\n\n

Para Hal\u00e9vy, la urgencia de reflexionar sobre la historia proced\u00eda tambi\u00e9n de su experiencia personal de la misma, a trav\u00e9s de sus viajes por Europa, empezando por Italia. Su mujer, Florence, hab\u00eda nacido en Italia y parte de su familia, incluida su madre, segu\u00eda viviendo en Florencia. Despu\u00e9s de Inglaterra, Italia fue el lugar donde pasaron m\u00e1s tiempo \u00aben el extranjero\u00bb, aunque esta noci\u00f3n se les escapaba a la pareja. En Italia, El\u00edas y Florencia fueron testigos de la revoluci\u00f3n fascista y de la instauraci\u00f3n de la dictadura de Mussolini.<\/p>\n\n\n\n

Por \u00faltimo, el car\u00e1cter tan precursor de la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb y la fuerza del pensamiento de Hal\u00e9vy se explican sin duda por la gran alianza entre filosof\u00eda e historia. En su conferencia del 28 de noviembre de 1936, \u00c9lie Hal\u00e9vy se defini\u00f3 como fil\u00f3sofo e historiador. Desde el caso Dreyfus, hab\u00eda a\u00f1adido la historia a la filosof\u00eda. Su trabajo hist\u00f3rico prevalece sobre el filos\u00f3fico. Pero tampoco abandon\u00f3 la filosof\u00eda, codirigiendo la Revue de m\u00e9taphysique et de morale<\/em> o participando en los debates de la Soci\u00e9t\u00e9 fran\u00e7aise de philosophie. <\/p>\n\n\n\n

A la breve y apasionante conferencia de \u00c9lie Hal\u00e9vy del 28 de noviembre de 1936 le sigue un largo debate reproducido en el volumen de \u0152uvres compl\u00e8tes<\/em> publicado en 2016 por Les Belles Lettres, y en el libro L’\u00e8re des tyrannies. Penser en r\u00e9sistance<\/em>, publicado en noviembre de 2024 por la misma editorial, en la colecci\u00f3n \u00abLe go\u00fbt des id\u00e9es\u00bb. Nuestros comentarios se inspiran y extraen en gran medida de los an\u00e1lisis all\u00ed presentados.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

La era de las tiran\u00edas<\/h2>\n\n\n\n

Desde su nacimiento a principios del siglo XIX, el socialismo ha sufrido una contradicci\u00f3n interna. Por una parte, los que son partidarios de esta doctrina, lo presentan a menudo como la culminaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n de 1789, que fue una revoluci\u00f3n de la libertad, una liberaci\u00f3n del \u00faltimo avasallamiento que quedaba tras la destrucci\u00f3n de todos los dem\u00e1s: el avasallamiento del trabajo por el capital. Pero tambi\u00e9n es, por otra parte, una reacci\u00f3n contra el individualismo y el liberalismo; propone una nueva organizaci\u00f3n basada en la coacci\u00f3n en lugar de las organizaciones caducas destruidas por la Revoluci\u00f3n: <\/p>\n\n\n\n

a) El socialismo, en su forma primitiva, no es liberal ni democr\u00e1tico; es organizativo y jer\u00e1rquico. V\u00e9ase, en particular, el socialismo saint-simoniano. <\/p>\n\n\n\n

b) La revoluci\u00f3n socialista de 1848 condujo, a trav\u00e9s de un doble movimiento de reacci\u00f3n contra la anarqu\u00eda socialista y de desarrollo del principio de organizaci\u00f3n encarnado en el socialismo, al cesarismo de 1851 (muy influido por el saint-simonismo). <\/p>\n\n\n\n

c) En el origen del socialismo democr\u00e1tico alem\u00e1n est\u00e1 Karl Marx, internacionalista y fundador de la Internacional, que aspira a un estado definitivo de la humanidad que ser\u00eda tanto de anarqu\u00eda como de comunismo. Pero tambi\u00e9n est\u00e1 Ferdinand Lassalle, nacionalista adem\u00e1s de socialista, e inspirador directo de la \u00abmonarqu\u00eda social\u00bb de Bismarck. <\/p>\n\n\n\n

Estas observaciones nos parecen encontrar una sensacional confirmaci\u00f3n en la evoluci\u00f3n general de la sociedad europea desde el comienzo de la Gran Guerra y la apertura de lo que proponemos llamar la era de las tiran\u00edas.<\/p>\n\n\n\n

*<\/p>\n\n\n\n

La era de las tiran\u00edas data de agosto de 1914, es decir, del momento en que las naciones beligerantes adoptaron un r\u00e9gimen que puede definirse de la siguiente manera: <\/p>\n\n\n\n

a) Desde el punto de vista econ\u00f3mico, un control estatal extremadamente amplio de todos los medios de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n e intercambio; y, por otra parte, gobiernos que apelan a los dirigentes de las organizaciones obreras para que les ayuden en esta labor de control estatal \u2014de ah\u00ed el sindicalismo, el corporativismo, al mismo tiempo que el estatismo\u2014. <\/p>\n\n\n\n

b) Desde el punto de vista intelectual, la estatizaci\u00f3n del pensamiento, estatizaci\u00f3n que adopta a su vez dos formas: una negativa, por la supresi\u00f3n de toda expresi\u00f3n de opini\u00f3n juzgada desfavorable al inter\u00e9s nacional; otra positiva, por lo que llamaremos la organizaci\u00f3n del entusiasmo.<\/p>\n\n\n\n

*<\/p>\n\n\n\n

Es de este r\u00e9gimen de guerra, mucho m\u00e1s que de la doctrina marxista, de donde deriva todo el socialismo de posguerra. La paradoja del socialismo de posguerra es que recluta adeptos que acuden a \u00e9l por odio y repugnancia a la guerra, y que les propone un programa que consiste en la prolongaci\u00f3n del r\u00e9gimen de guerra en tiempo de paz. El bolchevismo ruso presentaba, para empezar, las caracter\u00edsticas de las que estamos hablando. La revoluci\u00f3n rusa, nacida de un movimiento de revuelta contra la guerra, se consolid\u00f3 y organiz\u00f3 en forma de \u00abcomunismo de guerra\u00bb durante los dos a\u00f1os de guerra con los ej\u00e9rcitos aliados, desde la paz de Brest-Litowsk hasta la victoria definitiva de los ej\u00e9rcitos comunistas en 1920. Se a\u00f1ade aqu\u00ed una nueva caracter\u00edstica a las definidas anteriormente. Debido al colapso an\u00e1rquico, a la desaparici\u00f3n total del Estado, un grupo de hombres armados, impulsados por una fe com\u00fan, decretan que \u00e9l es el Estado: el sovietismo, en esta forma, es, literalmente, \u00abfascismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

El Tratado de Brest-Litowsk (o Brest-Litovsk) fue firmado el 3 de marzo de 1918 entre la Rep\u00fablica Bolchevique de Rusia y los Imperios Centrales, en la ciudad del mismo nombre. Tras este acuerdo, el conflicto en el Frente Oriental se detuvo temporalmente.<\/p>\n\n\n\n

*<\/p>\n\n\n\n

En Europa Central, fue precisamente el \u00abfascismo\u00bb, imitaci\u00f3n directa de los m\u00e9todos de gobierno rusos, el que reaccion\u00f3 contra la \u00abanarqu\u00eda\u00bb socialista. Pero bajo el nombre de \u00abcorporativismo\u00bb ha llegado a constituir una especie de contra-socialismo, que estamos dispuestos a tomar m\u00e1s en serio de lo que suele ser el caso en los c\u00edrculos antifascistas, y que consiste en un grado creciente de nacionalizaci\u00f3n, con la colaboraci\u00f3n de ciertos elementos obreros, de la sociedad econ\u00f3mica. Definiremos as\u00ed la contradicci\u00f3n interna de la que adolece la sociedad europea. Los partidos conservadores reclaman el fortalecimiento casi indefinido del Estado con la reducci\u00f3n casi indefinida de sus funciones econ\u00f3micas. Los partidos socialistas reclaman una ampliaci\u00f3n indefinida de las funciones del Estado y, al mismo tiempo, un debilitamiento indefinido de su autoridad. La soluci\u00f3n conciliadora es el \u00abnacionalsocialismo\u00bb. <\/p>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 posibilidades tienen los nuevos reg\u00edmenes de seguir extendi\u00e9ndose? \u00bfCu\u00e1les son las posibilidades de descomposici\u00f3n interna? Pero, sobre todo, \u00bfes v\u00e1lida la explicaci\u00f3n que hemos intentado dar de su g\u00e9nesis, por el car\u00e1cter contradictorio de la esencia del socialismo? Estas son las cuestiones que sometemos a la consideraci\u00f3n de la Soci\u00e9t\u00e9 de Philosophie<\/em>. […] <\/p>\n\n\n\n

No pretendo repetir, y menos a\u00fan desarrollar, el texto impreso que ha sido enviado a todos los miembros de la Sociedad. Para abrir el debate, me limitar\u00e9 a hacer algunas observaciones personales. No es que conceda especial importancia a mi personalidad, sino para animar a los que hablar\u00e1n despu\u00e9s de m\u00ed a seguir mi ejemplo. Al confrontar nuestras \u00abexperiencias\u00bb, tal vez podamos arrojar alguna luz sobre el gran problema que no puede dejar de fascinar, o al menos perturbar, las conciencias de todos los que est\u00e1n aqu\u00ed presentes. <\/p>\n\n\n\n

Quisiera recordar que en marzo de 1902, cuando tuvo lugar la reuni\u00f3n a la que se refer\u00eda Brunschvicg, yo hab\u00eda comenzado a ense\u00f1ar la historia del socialismo europeo del siglo XIX en la \u00c9cole des Sciences Politiques. Desde noviembre de 1901, ense\u00f1o esta historia cada dos a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n

El curso de historia del socialismo europeo se imparte en la \u00c9cole libre des sciences politiques, en alternancia con el curso de historia de Inglaterra, desde enero de 1902.<\/p>\n\n\n\n

As\u00ed que tengo cierta competencia a la hora de hablar del socialismo, no como partidario sino como historiador. Max Lazard, a quien veo aqu\u00ed, y que ya no es un hombre muy joven, sigui\u00f3 este curso hace unos treinta a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n

Max Lazard (1875-1953) era hijo de Simon Lazard, socio fundador del banco del mismo nombre y amigo de \u00c9lie Hal\u00e9vy. Tras su muerte, su esposa cre\u00f3 en 1954 una beca con su nombre en el Instituto Pol\u00edtico de Par\u00eds, \u00abdestinada a facilitar la investigaci\u00f3n y el trabajo, especialmente en el extranjero, de estudiantes o investigadores en ciencias pol\u00edticas, econ\u00f3micas o sociales\u00bb. Era t\u00edo de Jean-Pierre Lazard (v\u00e9ase \u00abDiscurso pronunciado por \u00c9lie Hal\u00e9vy en el cementerio de Ablon el 17 de agosto de 1926 ante el f\u00e9retro de Jean-Pierre Lazard, fallecido el 13 de agosto en Tr\u00e9veris a la edad de 21 a\u00f1os\u00bb).<\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1l era mi actitud intelectual hacia el socialismo cuando acept\u00e9 hacer este curso? Que yo recuerde, era la siguiente:\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Yo no era socialista. Era un \u00abliberal\u00bb en el sentido de que era anticlerical, dem\u00f3crata, republicano, digamos en una sola palabra que entonces estaba cargada de significado: un \u00abdreyfusard<\/em>\u00bb. Pero no era socialista. \u00bfY por qu\u00e9 no? Estoy convencido de que fue por una raz\u00f3n de la que no tengo motivos para sentirme orgulloso. Nac\u00ed cinco o seis a\u00f1os demasiado pronto. Mis a\u00f1os en la \u00c9cole Normale abarcaron desde el oto\u00f1o de 1889, justo despu\u00e9s del colapso del Boulangisme, hasta el verano de 1892, justo antes de que estallara la crisis de Panam\u00e1. En esos tres a\u00f1os no conoc\u00ed a ning\u00fan socialista en la \u00c9cole Normale. Si hubiera tenido cinco a\u00f1os menos, si hubiera estado en la \u00c9cole Normale durante los a\u00f1os que van de 1895 a 1900 aproximadamente; si hubiera sido compa\u00f1ero de Mathiez, de P\u00e9guy, de Albert Thomas, es muy probable que a los veinti\u00fan a\u00f1os hubiera sido socialista, aunque despu\u00e9s hubiera cambiado \u2014me es imposible adivinar en qu\u00e9 direcci\u00f3n\u2014. Cuando, aplic\u00e1ndonos a nosotros mismos los m\u00e9todos de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, nos vemos llevados a descubrir las razones de nuestras convicciones, a menudo descubrimos que son accidentales, que se deben a circunstancias sobre las que no ten\u00edamos ning\u00fan control. Y quiz\u00e1s ah\u00ed haya una lecci\u00f3n de tolerancia. Si comprendemos esto, nos lleva a preguntarnos si vale la pena matarnos unos a otros por convicciones cuyos or\u00edgenes son tan fr\u00e1giles. <\/p>\n\n\n\n

Yo no era socialista y, sin embargo, ya ten\u00eda un conocimiento bastante profundo del socialismo, tanto por lo que ya pod\u00eda observar en Francia como por lo que iba aprendiendo de mi experiencia de las cosas en Inglaterra. En aquella \u00e9poca, ya llevaba tres o cuatro a\u00f1os en Inglaterra, en largas y frecuentes visitas, y ya me hab\u00eda hecho amigo de las dos eminentes personalidades, el Sr. y la Sra. Sidney Webb, que inspiraron la Sociedad Fabiana<\/em>. He seguido siendo su amigo, y hoy me siento como su contempor\u00e1neo, pero en aquellos d\u00edas los diez a\u00f1os que nos separaban contaban mucho. Yo era un joven de veinticinco, treinta a\u00f1os, que hablaba con dos ancianos de treinta y cinco, cuarenta a\u00f1os, que ya hab\u00edan escrito obras que han quedado como cl\u00e1sicos. Les escuchaba con respeto y me explicaban los principios de su socialismo, esencialmente antiliberal. Su odio no era hacia el conservadurismo, hacia el toryismo, con el que eran extremadamente indulgentes, sino hacia el liberalismo gladstoniano. Era la \u00e9poca de la guerra de los b\u00f3ers, y los liberales avanzados, los laboristas, que empezaban a organizarse en un partido, asumieron todos la defensa de los b\u00f3ers contra el imperialismo brit\u00e1nico por generosidad y amor a la libertad y a la humanidad. Pero los dos Webb y su amigo Bernard Shaw pertenec\u00edan a una clase aparte. Eran imperialistas ostentosos. La independencia de las peque\u00f1as naciones podr\u00eda haber tenido alg\u00fan valor para los defensores del individualismo liberal, pero no para ellos, precisamente porque eran colectivistas. Todav\u00eda puedo o\u00edr a Sidney Webb explic\u00e1ndome que el futuro estaba en las grandes naciones administrativas, gobernadas por oficinas, y donde el orden lo manten\u00edan los gendarmes. <\/p>\n\n\n\n

Quiz\u00e1s sea culpa suya que siempre me haya sorprendido la naturaleza iliberal de la idea socialista. Este fue el segundo accidente en la historia de la formaci\u00f3n de mi mente: t\u00e9nganlo en cuenta si quieren comprender, por su origen, la naturaleza de mis prejuicios. En mi curso en la \u00c9cole des Sciences Politiques, me llevaron a insistir en ciertos aspectos conservadores del socialismo europeo del siglo pasado; en el socialismo autoritario, mon\u00e1rquico o cristiano; en Napole\u00f3n III, influido por los saint-simonianos; en Bismarck, influido por Lassalle. No insistir\u00e9: les remito al texto que tienen delante. <\/p>\n\n\n\n

Admito, adem\u00e1s, que hacia 1910 me inquietaba el hecho de que en Inglaterra los Webb parec\u00edan haberse equivocado y, al equivocarse, me hab\u00edan enga\u00f1ado. Se hab\u00eda producido una violenta revulsi\u00f3n liberal, que ellos no hab\u00edan previsto; el nuevo liberalismo estaba fuertemente te\u00f1ido de socialismo: y el experimento de Lloyd George, como dir\u00edamos hoy, demostraba que era posible concebir un radicalismo socialista dotado de gran vitalidad; en resumen, esa conciliaci\u00f3n entre socialismo y liberalismo, que los Webbs consideraban imposible, se estaba haciendo realidad. <\/p>\n\n\n\n

Pero lleg\u00f3 la guerra. Con ella lleg\u00f3 lo que llamo la era de las tiran\u00edas. Los Webb y Bernard Shaw no han traicionado las convicciones de su juventud; las encuentran verificadas por los hechos, y comparten sus simpat\u00edas entre el sovietismo ruso y el fascismo italiano. <\/p>\n\n\n\n

Esto es lo que quer\u00eda decirles, no para justificar mi posici\u00f3n, sino para explicarla. He procedido, para hac\u00e9rsela comprender, no como doctrinario, sino como historiador. Es tambi\u00e9n como historiador \u2014como historiador filos\u00f3fico, si se quiere, y manteni\u00e9ndome en la medida de lo posible, y espero que sigan mi ejemplo, por encima del nivel de la pol\u00edtica\u2014 como he procedido a definir esta \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb. \u00bfEst\u00e1n ustedes de acuerdo, en primer lugar, despu\u00e9s de haber le\u00eddo el texto de mi ponencia, con la realidad del fen\u00f3meno hist\u00f3rico que es su objeto? Y en segundo lugar, \u00bfcreen que mi explicaci\u00f3n de este fen\u00f3meno es plausible? Tienen la palabra.<\/p>\n\n\n\n

Al t\u00e9rmino de la conferencia \u00abLa era de las tiran\u00edas\u00bb en la Soci\u00e9t\u00e9 Fran\u00e7aise de Philosophie, se hab\u00eda previsto reanudar el hilo de la discusi\u00f3n lo antes posible, dado que \u00abse hab\u00eda planteado un mundo de interrogantes\u00bb. La repentina muerte de \u00c9lie Hal\u00e9vy ech\u00f3 por tierra esta promesa. Pero la discusi\u00f3n no se detuvo ah\u00ed. C\u00e9lestin Bougl\u00e9, un amigo de la \u00c9cole Normale Sup\u00e9rieure, Raymond Aron y su alumno \u00c9tienne Mantoux no tardaron en recopilar los principales textos de \u00c9lie Hal\u00e9vy en un libro para el tiempo presente. Su t\u00edtulo, L’\u00c8re des tyrannies<\/em> (La era de las tiran\u00edas<\/em>), era una elecci\u00f3n obvia. Apareci\u00f3 un a\u00f1o despu\u00e9s de la muerte de su autor, el 18 de octubre de 1938, en la prestigiosa \u00abBiblioth\u00e8que des id\u00e9es\u00bb que acababa de crear Gallimard.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

En su prefacio al libro p\u00f3stumo de su amigo, C\u00e9lestin Bougl\u00e9 subraya la importancia crucial de su tesis de 1936 sobre la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb. Subraya, como se\u00f1alamos en 2016 en las ediciones de las Obras completas<\/em> (Belles Lettres-Sciences Po), \u00abla importancia de una propuesta de lectura del mundo actual y su impacto en el pensamiento filos\u00f3fico confrontado a la omnipotencia de la historia\u00bb. Para C\u00e9lestin Bougl\u00e9, es la marca de la \u00abreflexi\u00f3n m\u00e1s libre, met\u00f3dica, mejor informada que existe\u00bb.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

El ejemplo de coraje intelectual y de verdad humana de \u00c9lie Hal\u00e9vy debe compartirse con todo el mundo. Es \u00abuno de aquellos cuyo precio nadie ignorar\u00e1 en estos tiempos\u00bb.\u00a0 Con \u00e9l y su legado sin parang\u00f3n, \u00ablas democracias, ni en Am\u00e9rica ni en Inglaterra, han dicho a\u00fan su \u00faltima palabra\u00bb.<\/p>\n\n\n\n

A lo largo de su vida, \u00c9lie Hal\u00e9vy eligi\u00f3 la libertad. La libertad de una familia art\u00edstica, entre su padre Ludovic y su hermano Daniel, con su elecci\u00f3n de una carrera acad\u00e9mica, fiel en esto a las ense\u00f1anzas de su madre Louis Breguet y de sus antepasados Hal\u00e9vy; la libertad del profesor que renuncia a la Sorbona en favor de una carrera acad\u00e9mica menor, pero m\u00e1s adaptada a su vida de estudio e investigaci\u00f3n; la libertad del investigador que emite un juicio sobre el mundo independiente de modas y limitaciones; la libertad del fil\u00f3sofo que avanza hacia la historia pero sigue siendo fil\u00f3sofo hasta el final, frente a la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb y frente a la muerte; la libertad de un dem\u00f3crata republicano exigente con la Rep\u00fablica, cuyas virtudes y patolog\u00edas comprendi\u00f3 muy joven, durante el caso Dreyfus; la libertad de un ciudadano europeo enamorado de las naciones y los pueblos del viejo continente, al que viaj\u00f3 a menudo con su esposa Florence, nacida en Italia; la libertad de un pensador pol\u00edtico, opositor al colonialismo y al imperialismo, defensor de un \u00abfanatismo de la humanidad\u00bb capaz de repeler el fanatismo mortal de la \u00abnacionalidad\u00bb; la libertad del intelectual democr\u00e1tico tal y como se hab\u00eda afirmado desde el caso Dreyfus \u2014y alque se refiri\u00f3 durante la conferencia \u00abLa era de las tiran\u00edas\u00bb, present\u00e1ndose a s\u00ed mismo como \u00ab\u2019liberal\u2019 en el sentido de que era anticlerical, democr\u00e1tico, republicano, digamos con una sola palabra que entonces estaba cargada de significado: un ‘dreyfusard’\u00bb\u2014.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

\u00abTal es el siglo\u00bb<\/h2>\n\n\n\n

Mi querido amigo <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>,\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Para seguir la evoluci\u00f3n del pensamiento de Hal\u00e9vy, la escritura de cartas es absolutamente esencial. \u00c9lie Hal\u00e9vy elabora sus hip\u00f3tesis, las somete a sus allegados y dialoga consigo mismo. De este modo, se permiti\u00f3 seguir explorando un mundo sumido en lo desconocido e incognoscible desde el estallido de la guerra mundial. \u00abAhora vive en un mundo diferente al de antes de la guerra, y nadie lo sabe mejor que \u00e9l. Se dio cuenta de ello despu\u00e9s de la batalla del Marne. Desde entonces, no ha dejado de escribir a sus amigos que un nuevo siglo acababa de comenzar\u00bb, se\u00f1ala el historiador Fran\u00e7ois Furet en su prefacio a la edici\u00f3n de 1996 de la Correspondencia<\/em>. Este \u00abnuevo siglo puede ser tan tr\u00e1gico como las circunstancias que lo hicieron nacer: el esp\u00edritu nacionalista y el esp\u00edritu revolucionario uni\u00e9ndose para aniquilar la libertad\u00bb. Esta es ahora la gran preocupaci\u00f3n de su vida, lo que confiere a su pensamiento una preocupaci\u00f3n prof\u00e9tica\u00bb. En un momento en que la tentaci\u00f3n iliberal del mundo y de Europa es tan pronunciada, es pertinente releer a Hal\u00e9vy, para aprender de \u00e9l que el iliberalismo es la cuna de la tiran\u00eda, y que la libertad nunca puede negociarse.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n

\u00abDesde 1914, estamos en medio de la historia, es decir, en medio de una tormenta\u00bb, explicaba a su hermano Daniel en una carta de 1933. En su opini\u00f3n, \u00e9ste fue el principal cambio que trajo consigo la guerra. \u00abDe 1870 a 1914, vivimos al abrigo de la historia\u00bb, afirma. Esta correspondencia activa \u2014en todos los sentidos de la palabra\u2014 se asemeja a un cuaderno de bocetos para analizar la acumulaci\u00f3n de conflictos internacionales y la impotencia de las democracias para regir su propio destino. A pesar del pesimismo que domina sus an\u00e1lisis, \u00c9lie Hal\u00e9vy no cede a la necesidad de reflexionar, como historiador y fil\u00f3sofo, sobre la historia m\u00e1s tr\u00e1gica en ciernes. Admitirlo, comprenderlo, es ya resistirse a ello. Dos de las \u00faltimas cartas conocidas de \u00c9lie Hal\u00e9vy dan testimonio de ello. Est\u00e1n dirigidas desde Londres a su amigo el bar\u00f3n de Meyendorff, y a Gabrielle L\u00e9on, la viuda de Xavier L\u00e9on, con quien hab\u00eda fundado La Revue de m\u00e9taphysique et de morale<\/em> en 1893.<\/p>\n\n\n\n

No quisiera haber dejado Londres sin enviarte unas palabras de recuerdo desde aqu\u00ed. Dentro de ocho d\u00edas estaremos de vuelta en este continente infernal. La muerte de los dos hermanos Rosselli, ambos amigos m\u00edos \u2014uno enemigo ac\u00e9rrimo de Mussolini, el otro antifascista moderado y valioso historiador\u2014 nos sume en el luto. <\/p>\n\n\n\n

Carlo Rosselli (1899-1937), pol\u00edtico e historiador antifascista italiano, asesinado el 9 de junio de 1937 en Bagnoles-de-l’Orne por activistas de extrema derecha de la organizaci\u00f3n \u00abLa Cagoule\u00bb en nombre del r\u00e9gimen fascista italiano. Carlo Rosselli, condenado por el Tribunal Especial fascista por haber organizado la fuga del antiguo dirigente socialista Filippo Turati a C\u00f3rcega, hab\u00eda huido de la isla de L\u00edpari en 1929 y fundado en Par\u00eds el movimiento Giustizia e Libert\u00e0<\/em>. Cuando estall\u00f3 la guerra civil en Espa\u00f1a en 1936, cre\u00f3 el primer contingente italiano pro-republicano y \u00e9l mismo fue a luchar a Espa\u00f1a, de donde regres\u00f3 herido. Entre sus principales obras destacan Socialisme lib\u00e9ral<\/em> (Par\u00eds, Librairie Valois, 1930) y Scritti dell’esilio<\/em> (2 vols. Tur\u00edn, Einaudi, 1988 y 1992).<\/p>\n\n\n\n

Nello Rosselli (1901-1937), hermano de Carlo e historiador, public\u00f3 obras sobre Mazzini y Bakunin (1927) y Carlo Pisacane (1932). Permaneci\u00f3 en Italia, a pesar de que en dos ocasiones fue enviado a residencia forzosa en las islas de Ustica y Ponza a causa de las actividades de su hermano. Para evitar tener que prestar juramento de lealtad al r\u00e9gimen fascista, nunca imparti\u00f3 clases en la universidad. Una amplia investigaci\u00f3n sobre las relaciones entre Gran Breta\u00f1a y el Reino de Cerde\u00f1a entre 1815 y 1847 le dio la oportunidad de viajar al extranjero y ver a su hermano, normalmente en la provincia francesa; as\u00ed fue como cay\u00f3 v\u00edctima del asesinato que ten\u00eda como principal objetivo a Carlo. Su \u00faltimo trabajo de investigaci\u00f3n se public\u00f3 p\u00f3stumamente en 1954.<\/p>\n\n\n\n

Mientras tanto, en vuestro lado del mundo (si se me permite la expresi\u00f3n), Stalin prosigue sus siniestras haza\u00f1as. Despu\u00e9s de todo, la Edad Media ten\u00eda raz\u00f3n. Angli Angeli<\/em>. […]\u00a0<\/p>\n\n\n\n

\u00c9lie Hal\u00e9vy habla de los grandes procesos de Mosc\u00fa que comenzaron en agosto de 1936, en el marco de una pol\u00edtica de terror y purga sistem\u00e1tica de las \u00e9lites sovi\u00e9ticas y rusas. En esta ocasi\u00f3n, Stalin atac\u00f3 a la vieja guardia del Partido Comunista y a los principales oficiales generales. Los l\u00edderes del Ej\u00e9rcito Rojo, Tukhachevsky, Yakir y Uborevich, fueron juzgados y ejecutados, y un escueto comunicado anunci\u00f3 su desaparici\u00f3n el 11 de junio de 1937. Otros se suicidaron, como Gamarnik, buscado como \u00abc\u00f3mplice\u00bb, que se suicid\u00f3 en mayo de 1937. Stalin decapit\u00f3 as\u00ed a la direcci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo, lo que tendr\u00eda graves consecuencias durante el ataque alem\u00e1n de junio de 1941, al que los rusos no pudieron oponerse eficazmente.<\/p>\n\n\n\n

Un mont\u00f3n de autores vienen de Europa Central para hablar en Chatham House<\/em>, y tratar de sacudir a los \u00c1ngeles Encarnados. \u00abPor el amor de Dios, si quieres dejar a Alemania libertad para hacer lo que quiera en el continente, dilo expl\u00edcitamente. O si quieres oponerte a sus ambiciones, di no, francamente\u00bb. Pero los \u00e1ngeles no pueden decir ni s\u00ed ni no, y seguir\u00e1n sin decir ni lo uno ni lo otro. <\/p>\n\n\n\n

Chatham House\u00a0<\/em>hace referencia al Royal Institute of International Affairs, un think-tank independiente fundado en 1920 por varias personalidades conocidas de \u00c9lie Hal\u00e9vy, el coronel Edward Mandel House, el vizconde Robert Cecil y Norman Angell. El 24 de abril de 1934, \u00c9lie Hal\u00e9vy pronunci\u00f3 all\u00ed una conferencia titulada\u00a0\u00ab\u00a0<\/em>El socialismo y el problema del parlamentarismo democr\u00e1tico\u00a0\u00bb<\/em>, cuyo texto se reproduce en\u00a0L’\u00c8re des tyrannies<\/em>.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfCu\u00e1l fue la ruta de navigaci\u00f3n que les llev\u00f3 a usted y a Madame de Meyendorff de Rotterdam a Finlandia? No es probable que volvamos a hacer el viaje a Viborg este verano. Pero, \u00bfqui\u00e9n sabe? Y siempre es bueno tener la informaci\u00f3n necesaria en el bolsillo. Cont\u00e9steme en Sucy, donde estaremos el 20 por la tarde. <\/p>\n\n\n\n

Hay que leer aqu\u00ed las preocupaciones de \u00c9lie Hal\u00e9vy por su salud. Consult\u00f3 a un cardi\u00f3logo en Londres tras recibir serias advertencias.<\/p>\n\n\n\n

D\u00e9le mis respetuosos saludos a Madame de Meyendorff, y cr\u00e9ame, usted mismo, su m\u00e1s amistoso y devoto servidor. <\/p>\n\n\n\n

\u00c9lie Hal\u00e9vy<\/p>\n\n\n\n

*<\/p>\n\n\n\n

Querida Gabrielle <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>,\u00a0<\/p>\n\n\n\n

[…] Estamos profundamente conmovidos por el doble asesinato de los hermanos Rosselli, por quienes ten\u00edamos una gran amistad, especialmente Carlo, pero tambi\u00e9n Nello. Que un hombre que se sentaba constantemente a su mesa, que le visitaba con su mujer y sus hijos, haya sido asesinado en el bosque por los esbirros de un tirano es una impresi\u00f3n nueva y amarga para m\u00ed. Pero hago una diferencia entre las v\u00edctimas. Carlo, que hab\u00eda ido a luchar a Espa\u00f1a, sab\u00eda los riesgos que corr\u00eda. Pero que su desdichado hermano, valioso historiador, antifascista sin duda pero completamente al margen de la pol\u00edtica, casado con una mujer nada menos que antifascista, haya pagado semejante precio por una visita hecha por accidente a Carlo el d\u00eda fijado por el destino, es verdaderamente una atrocidad. <\/p>\n\n\n\n

Esta carta del 15 de junio de 1937 fue su \u00faltima desde el otro lado del Canal de la Mancha. \u00c9lie Hal\u00e9vy se dispon\u00eda a abandonar Inglaterra para regresar a \u00abeste continente infernal\u00bb. All\u00ed triunfaban las tiran\u00edas, ahora capaces de dictar el orden dentro de las propias democracias, como lo demuestra el asesinato de los hermanos Rosselli, sus amigos, decidido por Mussolini y ejecutado por la Cagoule el 9 de junio de 1937. La elocuente protesta de \u00c9lie Hal\u00e9vy contra la pol\u00edtica de indecisi\u00f3n y envilecimiento de las democracias, y su llamamiento a que \u00e9stas basaran su acci\u00f3n en un conocimiento resuelto de las amenazas a las que se enfrentaban, reflejan la idea que ten\u00eda de su papel, un papel modesto pero esencial, que puede definirse como el del intelectual democr\u00e1tico. Los acontecimientos que se suceden desde el oto\u00f1o de 1936 confirman la tesis de la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb presentada a la Soci\u00e9t\u00e9 fran\u00e7aise de philosophie<\/em>. Hacen cada vez m\u00e1s necesario armar la democracia volviendo a sus valores fundamentales, para darle los medios de resistir e incluso de vencer. Este pensamiento antitotalitario, que \u00c9lie Hal\u00e9vy y sus amigos fueron los \u00fanicos en definir, represent\u00f3 un compromiso intelectual sin precedentes. El hecho de que se haya puesto a disposici\u00f3n de un amplio p\u00fablico, gracias a una edici\u00f3n ajustada y actualizada del libro de 1938, con un esclarecedor prefacio de Perrine Simon-Nahum, confiere al intelectual democr\u00e1tico que encarna una nueva posteridad, necesaria para hoy y para ma\u00f1ana. El legado de Hal\u00e9vy es importante, sobre todo por la fuerza de su caracterizaci\u00f3n de la realidad: la \u00abera de las tiran\u00edas\u00bb revelada es ya una derrota de las tiran\u00edas. Recordemos esta lecci\u00f3n de ultratumba.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Desgraciadamente! Tal es el siglo. <\/p>\n\n\n\n

Cari\u00f1osamente,<\/p>\n\n\n\n

\u00c9lie Hal\u00e9vy.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

En noviembre de 1936, poco antes de su repentina muerte, \u00c9lie Hal\u00e9vy pronunci\u00f3 una conferencia de \u00abpreocupaci\u00f3n prof\u00e9tica\u00bb. Para \u00e9l, la Gran Guerra hab\u00eda dado lugar a nuevas formas de Estado e ideolog\u00edas que, de Alemania a Italia pasando por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, aplastaban las libertades individuales. A esta matriz le da un nombre: \u00abla era de las tiran\u00edas\u00bb. Publicamos este texto y las dos \u00faltimas cartas enviadas por su autor, con una introducci\u00f3n y un comentario del historiador Vincent Duclert.<\/p>\n

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