{"id":5193,"date":"2022-06-26T17:00:00","date_gmt":"2022-06-26T16:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=5193"},"modified":"2022-07-06T17:56:20","modified_gmt":"2022-07-06T16:56:20","slug":"carta-abierta-de-una-keynesiana-a-un-marxista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/06\/26\/carta-abierta-de-una-keynesiana-a-un-marxista\/","title":{"rendered":"Carta abierta de una keynesiana a un marxista"},"content":{"rendered":"\n
Desde la crisis de 2008, la econom\u00eda ortodoxa est\u00e1 en crisis. Se le critica su fe ciega en la armon\u00eda del modo de producci\u00f3n capitalista, en un doble sentido. Por un lado, la creencia en la estabilidad del sistema se opone al hecho de las crisis, en particular las financieras \u2013estamos entonces frente a la tendencia postkeynesiana-. Por otra parte, la idea de que el mercado beneficia a todo el mundo se opone al hecho de la desigualdad y la lucha de clases -se recurre entonces al marxismo en particular-. En este contexto te\u00f3rico, es necesario releer a Joan Robinson, cuya obra se sit\u00faa precisamente en la intersecci\u00f3n de estas dos corrientes.<\/p>\n\n\n\n
En los a\u00f1os 1930, perteneci\u00f3 al primer c\u00edrculo de Keynes y le ayud\u00f3 a desarrollar su teor\u00eda. En los a\u00f1os siguientes, continu\u00f3 desarroll\u00e1ndola, pero de forma m\u00e1s radical, desmarc\u00e1ndose del marco de la teor\u00eda ortodoxa m\u00e1s que \u00e9l. Esto tambi\u00e9n le permiti\u00f3 entablar un di\u00e1logo con el marxismo, con el Ensayo sobre la econom\u00eda de Marx de 1942. <\/em><\/p>\n\n\n\n Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, escribi\u00f3 la carta abierta que presentamos aqu\u00ed, para burlarse de las reacciones m\u00e1s dogm\u00e1ticas de los marxistas a su libro, pero tambi\u00e9n con la esperanza de un di\u00e1logo constructivo.<\/p>\n\n\n\n Debo advertirle que esta carta le resultar\u00e1 muy dif\u00edcil de seguir. No porque sea dif\u00edcil, al menos eso espero, (no voy a molestarle con \u00e1lgebra o curvas de indiferencia) sino porque puede resultarle tan gravemente chocante que estar\u00e1 demasiado aturdido para asimilarla.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, me gustar\u00eda hacer una declaraci\u00f3n personal. Muy educado, trata de que no se note, pero el \u00fanico inter\u00e9s que puede encontrar en escucharme, economista burguesa que soy, es para saber qu\u00e9 tonter\u00eda concreta voy a enunciar. Peor a\u00fan: soy una keynesiana de izquierda. Por favor, no hace falta que sea educado al respecto, s\u00e9 muy bien lo que piensa de los keynesianos de izquierda.<\/p>\n\n\n\n Casi podr\u00eda decirse que soy el arquet\u00edpico keynesiano de izquierda. Incluso antes de la publicaci\u00f3n de la Teor\u00eda General<\/em>, sacaba m\u00e1s conclusiones rosas que azules (tuve la suerte de formar parte de un grupo de amigos que trabajaron con Keynes durante la redacci\u00f3n del libro). As\u00ed que fui la primera gota en el frasco etiquetado como \u201ckeynesiano de izquierda\u201d. Adem\u00e1s, ahora represento una proporci\u00f3n bastante grande del contenido del frasco, ya que gran parte del resto se ha escapado entretanto. As\u00ed que ahora ya sabe lo peor.<\/p>\n\n\n\n En 1930, Joan Robinson estaba en Cambridge cuando Keynes, que era profesor all\u00ed, public\u00f3 el Tratado sobre el dinero<\/em>, el primer hito en la construcci\u00f3n de una nueva teor\u00eda. \u00c9l mismo admiti\u00f3 que el libro era incompleto e incluso incoherente, pero abri\u00f3 nuevas perspectivas. Un grupo de j\u00f3venes economistas de talento de Cambridge, entre los que se encontraba Joan Robinson, comenz\u00f3 a reunirse para leerlo y discutirlo. Transmitieron sus observaciones al autor, que present\u00f3 nuevas soluciones e incluso problemas, y se inici\u00f3 un fruct\u00edfero intercambio de ideas. Keynes reconoci\u00f3 el valor de este grupo y mantuvo una animada correspondencia con Robinson. En 1933, fue la primera en anunciar al mundo el fruto de estos intercambios en un art\u00edculo publicado: el verdadero significado de la obra de Keynes iba m\u00e1s all\u00e1 del simple dominio del dinero y los precios, y conten\u00eda las semillas de una teor\u00eda del empleo y del volumen de producci\u00f3n. Estos intercambios condujeron en 1936 a la publicaci\u00f3n del gran libro de Keynes, la Teor\u00eda general del empleo, el inter\u00e9s y el dinero<\/em>.<\/p>\n\n\n\n Esta gran proximidad intelectual con Keynes no impidi\u00f3 una gran diferencia pol\u00edtica. Keynes era un reformista profundamente elitista que miraba los textos de Marx con tanto recelo como los partidos que lo reivindicaban, afirmando que \u201cla guerra de clases lo encontrar\u00eda del lado de la burgues\u00eda culta\u201d. En cambio, Joan Robinson mostr\u00f3 durante toda su vida un gran inter\u00e9s por el marxismo, por un lado, y por los reg\u00edmenes socialistas, por otro. Es, por tanto, la primera keynesiana de izquierda, o incluso de la extrema izquierda -t\u00edtulo que, sin embargo, deber\u00eda compartir con Michal Kalecki-.<\/p>\n\n\n\n Pero quiero que piense en m\u00ed de manera dial\u00e9ctica. El primer principio de la dial\u00e9ctica es que el significado de una proposici\u00f3n depende de lo que niega. As\u00ed que la misma proposici\u00f3n tiene dos significados opuestos seg\u00fan se enfoque desde arriba o desde abajo. S\u00e9 m\u00e1s o menos c\u00f3mo enfoca a Keynes, y entiendo perfectamente su punto de vista. As\u00ed que haga uso de su dial\u00e9ctica y trate de ver el m\u00edo.<\/p>\n\n\n\n Cuando yo era estudiante, la econom\u00eda vulgar estaba en un estado particularmente vulgar. Por un lado, el desempleo brit\u00e1nico no bajaba de un mill\u00f3n; por otro, mi tutor me ense\u00f1aba que es l\u00f3gicamente imposible que haya desempleo debido a la Ley de Say.<\/p>\n\n\n\n Entonces viene Keynes, que demuestra que la ley de Say es un disparate (por supuesto, Marx tambi\u00e9n lo hab\u00eda demostrado, pero mi tutor nunca me llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre las opiniones de Marx al respecto). Adem\u00e1s (y esto es lo que me hace ser una keynesiana de izquierda y no de otro tipo), veo enseguida que, seg\u00fan la teor\u00eda de Keynes, el desempleo va a ser un problema muy dif\u00edcil de resolver, porque no es un mero accidente -tiene una funci\u00f3n-. En resumen, Keynes me meti\u00f3 en la cabeza la idea misma del ej\u00e9rcito de reserva del trabajo que mi tutor hab\u00eda tenido tanto cuidado en evitar.<\/p>\n\n\n\n