{"id":5164,"date":"2022-06-25T15:13:53","date_gmt":"2022-06-25T14:13:53","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=5164"},"modified":"2022-06-25T15:13:56","modified_gmt":"2022-06-25T14:13:56","slug":"una-espiral-de-autodestruccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/06\/25\/una-espiral-de-autodestruccion\/","title":{"rendered":"Una espiral de autodestrucci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Antropolog\u00eda desde el punto de vista catastr\u00f3fico<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El catastrofismo es una doctrina cient\u00edfica creada a principios del siglo XIX por Cuvier, quien concibi\u00f3 un futuro de los seres vivos marcado por grandes extinciones. Su doctrina fue inmediatamente rechazada por Darwin, cuyo evolucionismo impuso de forma duradera el uniformitarismo de Lyell, doctrina que, sin embargo, tuvo un renacimiento a finales del siglo XX: ahora sabemos no s\u00f3lo que, desde el final del Ordov\u00edcico, hace 440 millones de a\u00f1os, la Tierra ha vivido cinco periodos de extinci\u00f3n brutal y masiva de especies, sino tambi\u00e9n que somos contempor\u00e1neos de la sexta extinci\u00f3n, la \u00faltima de las cuales, al final del Cret\u00e1cico, hace 66 millones de a\u00f1os, fue la que provoc\u00f3 la desaparici\u00f3n de los dinosaurios y el advenimiento de los mam\u00edferos. Nuestra situaci\u00f3n se define as\u00ed como una cat\u00e1strofe: Ant\u00f3nio Guterres, secretario general de Naciones Unidas, afirm\u00f3 en marzo de 2022 que \u00abavanzamos como son\u00e1mbulos hacia la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica\u00bb. Desde que el Club de Roma public\u00f3 <em>Los l\u00edmites del crecimiento<\/em> en 1972, se han sucedido los informes a un ritmo cada vez m\u00e1s sostenido, y son cada vez m\u00e1s precisos y documentados, cada uno m\u00e1s alarmista que el anterior; al demostrar que la \u00abemisi\u00f3n antropog\u00e9nica\u00bb de di\u00f3xido de carbono a la atm\u00f3sfera ha llevado a un nivel nunca antes visto desde hace dos millones de a\u00f1os, y al afirmar por primera vez que la responsabilidad humana en esta cat\u00e1strofe es \u00abinequ\u00edvoca\u00bb, el \u00faltimo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico, publicado en agosto de 2021, aprueba el concepto de Antropoceno, que ha ido ganando terreno en los \u00faltimos veinte a\u00f1os para reconocer el origen antr\u00f3pico del fen\u00f3meno: nuestra \u00e9poca se define, pues, por el advenimiento de la humanidad como una fuerza capaz de competir con las fuerzas de la naturaleza y se caracteriza por su potencial de destrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_GER_WEST_COAL_01_15_SRC_2K.jpeg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2000\"\n        data-pswp-height=\"1499\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_GER_WEST_COAL_01_15_SRC_2K-330x247.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_GER_WEST_COAL_01_15_SRC_2K-690x517.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_GER_WEST_COAL_01_15_SRC_2K-1340x1004.jpeg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_GER_WEST_COAL_01_15_SRC_2K-125x94.jpeg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Coal Mine #1, North Rhine, Westphalia, Germany, 2015 \u00a9 Edward Burtynsky Photography<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>Ante un acontecimiento de este tipo, que a primera vista abruma a quien intenta considerarlo y que la mayor\u00eda de las veces provoca la negaci\u00f3n, lo que urge es, ante todo, la lucidez, que tiene por tanto la tarea de <em>pensar la cat\u00e1strofe<\/em>, de elaborar, por tanto, una catastrofolog\u00eda: pero \u00e9sta es indisolublemente una antropolog\u00eda, pues se trata de saber por qu\u00e9 y c\u00f3mo un antropoide logr\u00f3 poner en marcha un proceso de antropizaci\u00f3n de la naturaleza que hoy conduce a su devastaci\u00f3n. El concepto de Antropoceno exige, pues, abordar la cat\u00e1strofe contempor\u00e1nea desde el punto de vista de la antropog\u00e9nesis y la antropizaci\u00f3n, es decir, desde el punto de vista de los procesos de desnaturalizaci\u00f3n heter\u00f3noma a las leyes naturales: ya no desde el punto de vista de las ciencias de la evoluci\u00f3n, sino desde una forma de pensar la historia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Nuestra \u00e9poca se define, pues, por el advenimiento de la humanidad como una fuerza capaz de competir con las fuerzas de la naturaleza y se caracteriza por su potencial de destrucci\u00f3n.<\/p><cite>JEAN VIOULAC<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Filosof\u00eda y revoluci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Las mediciones estratigr\u00e1ficas nos llevan a <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/02\/08\/el-creciente-fosil\/\">fechar el inicio del Antropoceno en el comienzo de la Revoluci\u00f3n Industrial<\/a>, cuando el aumento de los gases de efecto invernadero es observable en el hielo de la Ant\u00e1rtida. Desencadenada en la d\u00e9cada de 1780 en Inglaterra por lo que los economistas llaman el \u00abdespegue\u00bb de una econom\u00eda ahora impulsada por el crecimiento autosostenible, la Revoluci\u00f3n Industrial es, de hecho, la mayor convulsi\u00f3n que ha experimentado la humanidad desde la Revoluci\u00f3n Neol\u00edtica, que inaugur\u00f3 la Historia hace cien siglos. Esta revoluci\u00f3n transform\u00f3 al hombre de cazador-recolector n\u00f3mada en agricultor-ganadero sedentario; aqu\u00e9lla nos ha transformado en funcionarios desterritorializados de un dispositivo planetario que define nuestra relaci\u00f3n con la realidad a trav\u00e9s de sus pantallas y nos determina en tiempo real. Se trata de una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n que ha transformado las sociedades humanas de arriba abajo y ha cambiado la faz de la tierra, una revoluci\u00f3n mucho m\u00e1s radical en realidad: la neolitizaci\u00f3n se produjo a lo largo de miles de a\u00f1os y durante mucho tiempo s\u00f3lo afect\u00f3 al Cercano Oriente antes de extenderse lentamente hacia la cuenca del Danubio; la industrializaci\u00f3n ha barrido a todos los pueblos del mundo en dos siglos en una <em>movilizaci\u00f3n total<\/em> de la que nadie puede escapar, ni siquiera los \u00faltimos pueblos cazadores-recolectores, todos ellos en proceso de proletarizaci\u00f3n y con amenazas de extinci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La necesidad de lucidez nos obliga, pues, a <em>pensar una Revoluci\u00f3n<\/em> y a dilucidar el <em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/05\/23\/esta-cambiando-el-suelo-europeo-bajo-nuestros-pies\/\">nuevo r\u00e9gimen<\/a> <\/em>que establece. Esto es posible gracias al crecimiento exponencial del conocimiento cient\u00edfico: nunca antes hab\u00edamos sabido tanto sobre nosotros mismos, sobre nuestro pasado ni sobre el mundo en t\u00e9rminos de conocimiento exacto, demostrado y verificado, y nuestra situaci\u00f3n se define tambi\u00e9n por esta claridad te\u00f3rica y por la clarividencia que nos proporciona. Pero esta situaci\u00f3n es a su vez el resultado de la industrializaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, donde la producci\u00f3n, el intercambio y la distribuci\u00f3n del conocimiento est\u00e1n a cargo de un sistema organizado por la especializaci\u00f3n de las tareas y la divisi\u00f3n del trabajo, y por eso no basta con tomar nota de sus resultados: pensar nuestra \u00e9poca es tambi\u00e9n cuestionar la hegemon\u00eda de este tipo de conocimiento, es decir, <em>del r\u00e9gimen de verdad<\/em> que lo define, del tipo determinado de relaci\u00f3n con los fen\u00f3menos que nos impone. Esto conduce al coraz\u00f3n de la Revoluci\u00f3n actual: no una modificaci\u00f3n emp\u00edrica de la organizaci\u00f3n social o de las relaciones de poder, sino una transmutaci\u00f3n del r\u00e9gimen de verdad, un <em>cambio de r\u00e9gimen ontol\u00f3gico<\/em> que asigna al hombre un nuevo modo de ser. La Revoluci\u00f3n Neol\u00edtica hab\u00eda redefinido radicalmente la existencia misma del <em>Homo sapiens<\/em>, su ser-en-el-mundo y su ser-con-los-otros, su relaci\u00f3n con la tierra y la naturaleza, con lo animal y lo divino, con el espacio y el tiempo; hab\u00eda roto \u2014siguiendo los an\u00e1lisis fundamentales de Philippe Descola\u2014 con los reg\u00edmenes ontol\u00f3gicos del animismo, del totemismo y del analogismo para adoptar el del naturalismo (u objetivismo). La Revoluci\u00f3n Industrial es una revoluci\u00f3n de la misma envergadura, y es en ese nivel en el que hay que tratarla: requerimos, por lo tanto, ese tipo de pensamiento al que llamamos filosof\u00eda.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_CHL_ATA_LITH_01_17_SRC_2K.jpeg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2000\"\n        data-pswp-height=\"1440\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_CHL_ATA_LITH_01_17_SRC_2K-330x238.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_CHL_ATA_LITH_01_17_SRC_2K-690x497.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_CHL_ATA_LITH_01_17_SRC_2K-1340x965.jpeg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_CHL_ATA_LITH_01_17_SRC_2K-125x90.jpeg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Lithium Mines #1, Salt Flats, Atacama Desert, Chile, 2017 \u00a9 Edward Burtynsky Photography<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>La hegemon\u00eda contempor\u00e1nea del conocimiento cient\u00edfico exige de entrada una referencia a la filosof\u00eda: la filosof\u00eda surgi\u00f3 en la antigua Grecia con la racionalidad, la raz\u00f3n (\u03bb\u03cc\u03b3\u03bf\u03c2), la interpretaci\u00f3n racional de los fen\u00f3menos, y se defini\u00f3 por el proyecto de un conocimiento cient\u00edfico total del mundo; el r\u00e9gimen de verdad que vivimos hoy, enteramente normado por la cientificidad, es la realizaci\u00f3n del proyecto filos\u00f3fico y se inscribe por tanto en su l\u00f3gica. Sin embargo, la filosof\u00eda no se reduce a la comprensi\u00f3n racional de los fen\u00f3menos, sino que tambi\u00e9n se aleja de ellos para volverse hacia su esencia, se aleja de los entes para volverse hacia su ser, y trata de determinar racionalmente el primer fundamento o principio (\u1f00\u03c1\u03c7\u03ae) del que se deriva todo lo dem\u00e1s. La filosof\u00eda encuentra as\u00ed su propio campo, distinto del de las ciencias, como ontolog\u00eda: y es, en efecto, tal tipo de interrogaci\u00f3n el que impone la radicalidad del acontecimiento en curso, que transmuta el modo de ser del hombre y pone en juego la cuesti\u00f3n de su esencia. Como determinaci\u00f3n del fundamento (\u1f00\u03c1\u03c7\u03ae) por la raz\u00f3n (\u03bb\u03cc\u03b3\u03bf\u03c2), la ontolog\u00eda tambi\u00e9n puede llamarse arqueolog\u00eda. Pensar nuestra \u00e9poca en su esencia es entonces hacer su arqueolog\u00eda, tratar de identificar el principio que la funda: pensar una Revoluci\u00f3n es, en efecto, pensar la destituci\u00f3n (an-\u00e1rquica) de un antiguo fundamento y la instituci\u00f3n (arqui-tect\u00f3nica) de uno nuevo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La filosof\u00eda encuentra as\u00ed su propio campo, distinto del de las ciencias, como ontolog\u00eda: y es, en efecto, tal tipo de interrogaci\u00f3n el que impone la radicalidad del acontecimiento en curso, que transmuta el modo de ser del hombre y pone en juego la cuesti\u00f3n de su esencia. <\/p><cite>jean vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero si la filosof\u00eda resulta necesaria para pensar lo que nos sucede, su tradici\u00f3n no puede permanecer indemne en la convulsi\u00f3n contempor\u00e1nea, sino que se encuentra engullida por el pasado, tanto por el fenomenal auge de las ciencias positivas como por la transmutaci\u00f3n total de la condici\u00f3n del hombre y del mundo, que condena a la obsolescencia todas las tesis y an\u00e1lisis de los antiguos fil\u00f3sofos. Pensar una revoluci\u00f3n ontol\u00f3gica requiere una revoluci\u00f3n de la ontolog\u00eda: \u00e9sta tambi\u00e9n se produjo en la d\u00e9cada de 1780, cuando comenz\u00f3 la Revoluci\u00f3n Industrial, a lo que el propio Kant llam\u00f3 una \u00abrevoluci\u00f3n total\u00bb, que puso fin al antiguo r\u00e9gimen filos\u00f3fico, el de la metaf\u00edsica. Plat\u00f3n inaugur\u00f3 la filosof\u00eda determinando el fundamento a trav\u00e9s de la raz\u00f3n: pero enseguida la proyect\u00f3 en la trascendencia y eternidad de un cielo, e inmediatamente la diviniz\u00f3; as\u00ed mistific\u00f3 la arqueolog\u00eda en una teolog\u00eda (jer-\u00e1rquica) que durante siglos quiso fundar todo en Dios. La filosof\u00eda cr\u00edtica rompe entonces con la metaf\u00edsica al mostrar que la subjetividad inmanente es el verdadero fundamento de toda trascendencia objetiva, que nunca es m\u00e1s que su producto: el fundamento, el principio, ya no es un Dios trascendente y dador, sino una subjetividad trascendental y productora. Lo trascendental no designa otra cosa que el campo de la inmanencia en tanto que es la instancia de producci\u00f3n de toda trascendencia: la filosof\u00eda trascendental es aut\u00e9nticamente revolucionaria en tanto que repatr\u00eda el fundamento de la trascendencia teol\u00f3gica en la inmanencia antropol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, es sobre estas bases que debemos pensar nuestra \u00e9poca, que ha condenado <em>de facto<\/em> la teolog\u00eda a la obsolescencia al despojar a Dios de su antiguo estatus: ninguna ciencia necesita ya fundarse en Dios, al contrario, las ciencias separan los fundamentos arqueol\u00f3gicos de todos los fen\u00f3menos religiosos, la claridad te\u00f3rica de la raz\u00f3n disip\u00f3 los claroscuros de la fe, y Auschwitz definitivamente impuso la renuncia a la idea de un Dios providencial que act\u00faa en la Historia; nuestra \u00e9poca es la \u00e9poca de la muerte de Dios, que la lucidez debe asumir, aunque implique el horror . As\u00ed, la filosof\u00eda sigue siendo ontolog\u00eda, que, sin embargo, debe renunciar a su estructura teol\u00f3gica arcaica para asumir plenamente su dimensi\u00f3n arqueol\u00f3gica, que busca el fundamento no en las alturas eternas de un cielo, sino en las profundidades temporales de la tierra.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_RUS_BER_UPM_02_17_SRC_2K.jpeg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2000\"\n        data-pswp-height=\"1500\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_RUS_BER_UPM_02_17_SRC_2K-330x248.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_RUS_BER_UPM_02_17_SRC_2K-690x518.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_RUS_BER_UPM_02_17_SRC_2K-1340x1005.jpeg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_RUS_BER_UPM_02_17_SRC_2K-125x94.jpeg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Uralkali Potash Mine #2, Berezniki, Russia, 2017 \u00a9 Edward Burtynsky Photography<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Arqueolog\u00eda y anarqu\u00eda: el neg\u00e1ntropo<\/h2>\n\n\n\n<p>El m\u00e9todo arqueol\u00f3gico consiste en descubrir, uno tras otro, los estratos sedimentarios que cubren el origen: la cr\u00edtica kantiana no puede entonces sostenerse como un logro definitivo. La subjetividad no puede ocupar el estatus de fundamento, ella misma est\u00e1 fundada: encarnada en un cuerpo y situada en un mundo, determinada por una lengua y una relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, tributaria de toda una tradici\u00f3n y embarcada en una Historia, y por tanto, definida esencialmente por una herencia. La radicalizaci\u00f3n de la arqueolog\u00eda impone el reconocimiento del fundamento, no de un sujeto, de una consciencia abstracta y solitaria, sino de una sociedad, de un conjunto de \u00abhombres reales, de carne y hueso, instalados en la tierra s\u00f3lida y redonda\u00bb: la expresi\u00f3n es de Marx, y es en efecto Marx quien, a partir de 1844, lleva a t\u00e9rmino la revoluci\u00f3n cr\u00edtica de la filosof\u00eda estableciendo en el fundamento no ya una subjetividad que produce sus objetos de conocimiento, sino una comunidad que produce sus bienes de subsistencia. As\u00ed, la esencia ya no se idealiza ni se proyecta en una trascendencia divina, tampoco se encierra en la interioridad de una subjetividad ego\u00edsta, es inmanente a las actividades sociales de los hombres reales: es la esencia com\u00fan (<em>das gemeine Wesen<\/em>) a su comunidad (<em>das Gemeinwesen<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Pensar el surgimiento de la humanidad en el campo de la inmanencia de la naturalidad nos lleva as\u00ed a concebir al hombre como el animal renegado, que niega su animalidad, cuya consciencia se define por la nadizaci\u00f3n, el psiquismo por la negaci\u00f3n, la moral por la abnegaci\u00f3n: su poder de abstracci\u00f3n es m\u00e1s esencialmente <em>poder de negaci\u00f3n<\/em>, y el hombre se define por esa negatividad, y de este modo es el neg\u00e1ntropo. <\/p><cite>jean vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Marx es quien realiza la revoluci\u00f3n de la ontolog\u00eda necesaria para pensar la Revoluci\u00f3n Industrial, al redistribuir la filosof\u00eda desde un <em>comunismo<\/em>, entendido como posici\u00f3n ontol\u00f3gica fundamental que establece como fundamento la comunidad de los hombres de carne y hueso, instalados en la tierra s\u00f3lida y redonda: un comunismo que se opone al te\u00edsmo, al idealismo, al subjetivismo y al individualismo a la vez. Pero que tambi\u00e9n se opone al materialismo: la comunidad no es nada material, la materia es s\u00f3lo el modo de ser de lo que se opone a tal o cual comunidad mediante un determinado tipo de trabajo, un determinado tipo de t\u00e9cnica y dentro de un determinado entorno simb\u00f3lico. Una comunidad se define ante todo por lo que hereda, es decir, como se\u00f1ala Marx en <em>El 18 brumario<\/em>, por el fantasma de todas las generaciones muertas que la acechan, en las que su esencia es espectral. Las comunidades hist\u00f3ricas se definen entonces por sus relaciones sociales y sus actividades de producci\u00f3n: las relaciones sociales no son relaciones mec\u00e1nicas de causa y efecto o relaciones biol\u00f3gicas de est\u00edmulo y reflejo, pasan por mediaciones \u00e9ticas, jur\u00eddicas, institucionales e ideol\u00f3gicas, son siempre relaciones abstractas; la actividad de producci\u00f3n es dar forma a una materia a partir de una idea previa, y por lo tanto, siempre formalizaci\u00f3n e ideaci\u00f3n. La comunidad no es material ni natural, se basa en lo que Marx llama \u00abpoder de abstracci\u00f3n\u00bb (<em>Abstraktionsverm\u00f6gen<\/em>) que es la propia din\u00e1mica del proceso de hominizaci\u00f3n del hombre-animal.<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de ser material, el principio, el fundamento (\u1f00\u03c1\u03c7\u03ae) que alcanza la arqueolog\u00eda es ese <em>poder de abstracci\u00f3n<\/em> del ser humano: el animal que se abstrae de la naturaleza y abstrae su animalidad. Pensar el surgimiento de la humanidad en el campo de la inmanencia de la naturalidad nos lleva as\u00ed a concebir al hombre como el animal renegado, que niega su animalidad, cuya consciencia se define por la nadizaci\u00f3n, el psiquismo por la negaci\u00f3n, la moral por la abnegaci\u00f3n: su poder de abstracci\u00f3n es m\u00e1s esencialmente <em>poder de negaci\u00f3n<\/em>, y el hombre se define por esa negatividad, y de este modo es el neg\u00e1ntropo. Por eso la arqueolog\u00eda no puede seguir siendo una ciencia positiva, ya que debe hacer expl\u00edcito el despliegue temporal del poder de lo negativo, lo que exige entonces una l\u00f3gica dial\u00e9ctica: esta l\u00f3gica, sin embargo, ya no puede pretender basarse en el absoluto del ser y deducirse necesariamente de \u00e9l (como hac\u00eda la dial\u00e9ctica metaf\u00edsica), sino que debe aceptar la contingencia de un <em>accidente<\/em> en el que un fallo de lo vivo abri\u00f3 la falla por la que la negatividad irrumpi\u00f3 en la totalidad compacta del ente. As\u00ed, la arqueolog\u00eda descubre en el origen una falla, un abismo, es decir, la ausencia de fondo; debe asumir un principio de an-arqu\u00eda: se convierte en anarqueolog\u00eda. El pensamiento rompe as\u00ed con la jer-arqu\u00eda metaf\u00edsica, que cre\u00eda poder deducirlo todo de un fundamento, para asumir la an-arqu\u00eda de un proceso de desnaturalizaci\u00f3n, de abstracci\u00f3n, de desmaterializaci\u00f3n, de ideaci\u00f3n, de espiritualizaci\u00f3n y de espectralizaci\u00f3n que <em>produjo<\/em> al hombre como consciencia y como esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/MN_AZ_02_12_SRC_2K.jpeg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2000\"\n        data-pswp-height=\"1498\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/MN_AZ_02_12_SRC_2K-330x247.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/MN_AZ_02_12_SRC_2K-690x517.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/MN_AZ_02_12_SRC_2K-1340x1004.jpeg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/MN_AZ_02_12_SRC_2K-125x94.jpeg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Morenci Mine #2, Clifton, Arizona, USA, 2012 \u00a9 Edward Burtynsky Photography<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>La anarqueolog\u00eda debe entonces buscar el origen de ese poder de lo negativo. Su modalidad primitiva es el duelo, una <em>productividad ps\u00edquica<\/em> que resulta de la angustia de la muerte y de la negaci\u00f3n de la ausencia, que anhela la presencia del desaparecido, <em>interiorizaci\u00f3n idealizadora<\/em> del objeto perdido que establece la cripta de la memoria en el coraz\u00f3n del sujeto, y define la interioridad del sujeto a trav\u00e9s del retorno de los fantasmas: el <em>esp\u00edritu<\/em> es originalmente un <em>espectro<\/em>, la espiritualidad no es otra cosa que ese espiritismo; una comunidad se define por sus fantasmas, ya no pertenece a una ontolog\u00eda sino a lo que Jacques Derrida ha llamado fantolog\u00eda. En el lento proceso de antropog\u00e9nesis, la aparici\u00f3n del rito funerario puede considerarse entonces como el signo del advenimiento del hombre en sentido propio: el vivo acechado por la muerte y pose\u00eddo por los espectros del esp\u00edritu. As\u00ed, todas las comunidades humanas han vivido en universos fantasmag\u00f3ricos en los que todo es esp\u00edritu, incluida la tierra, las plantas y los animales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Capitalismo y metaf\u00edsica: la cibern\u00e9tica<\/h2>\n\n\n\n<p>La Historia comienza con la Revoluci\u00f3n Neol\u00edtica, definida \u2014para retomar la distinci\u00f3n hecha por Vere Gordon Childe en los a\u00f1os veinte\u2014 por el paso de una econom\u00eda de \u00abrecolecci\u00f3n de alimentos\u00bb a una econom\u00eda de \u00abproducci\u00f3n de alimentos\u00bb, y posibilitada por la sedentarizaci\u00f3n \u2014que precedi\u00f3 a la agricultura veinte siglos\u2014, gracias a la cual las comunidades constituyeron un poder com\u00fan que pudieron ejercer sobre la naturaleza. As\u00ed, la productividad ya no se expresa s\u00f3lo en el trabajo on\u00edrico o del duelo, sino en el trabajo de la tierra, de la piedra, de la madera y de los metales, que ya no produce s\u00f3lo fantas\u00edas o fantasmas, sino objetos. La Revoluci\u00f3n Neol\u00edtica instituye as\u00ed un <em>nuevo r\u00e9gimen ontol\u00f3gico definido por la producci\u00f3n, es decir, la objetivaci\u00f3n<\/em>, que instala a la comunidad en el horizonte de la objetividad, en el que toda realidad (incluida, por tanto, la tierra, las plantas y los animales) es objeto para un sujeto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La anarqueolog\u00eda debe entonces buscar el origen de ese poder de lo negativo.<\/p><cite>jean vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Con el advenimiento de la sociedad de producci\u00f3n, el poder de abstracci\u00f3n, el poder de lo negativo que define al ser humano, se instituye como poder colectivo dominante, due\u00f1o y se\u00f1or de la naturaleza, e inaugura el proceso de su antropizaci\u00f3n. Este poder es, en efecto, real, pero abstracto y espectral, confusamente aprehendido en los fantasmas y como esp\u00edritu, e inmediatamente divinizado: si la Revoluci\u00f3n Industrial es la muerte de Dios, la Revoluci\u00f3n Neol\u00edtica fue el nacimiento de las divinidades.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de ser invisible e insensible, este poder de producci\u00f3n se manifiesta en el intercambio de sus productos. El intercambio reduce las cualidades particulares concretas de los diferentes productos a una <em>cantidad universal abstracta y homog\u00e9nea; <\/em>pone entre par\u00e9ntesis la utilidad de los productos, que define tal objeto en relaci\u00f3n con tal necesidad de tal sujeto, en favor de un valor que vale para todos, y manifiesta as\u00ed lo que Marx llama \u00abobjetividad de valor\u00bb (<em>Wertgegenst\u00e4ndlichkeit<\/em>), precisando en las primeras p\u00e1ginas de <em>El Capital<\/em> que, \u00abCabalmente al rev\u00e9s de lo que ocurre con la materialidad de las mercanc\u00edas corp\u00f3reas, visibles y tangibles, en su valor objetivado no entra ni un \u00e1tomo de materia natural\u00bb. El valor es inmaterial, es una \u00abforma meramente ideal\u00bb (<em>nur ideelle Form<\/em>), el \u00abresiduo\u00bb que queda del objeto una vez despojado de todas sus caracter\u00edsticas emp\u00edricas particulares: es <em>la objetividad del objeto manifestada en su esencia pura<\/em>, como producto espec\u00edfico del poder de objetivaci\u00f3n, es la <em>forma fenom\u00e9nica del poder de abstracci\u00f3n <\/em>que es la esencia de la comunidad de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como entidad formal e ideal, como pura abstracci\u00f3n, el valor es evanescente e inaprehensible, incluso fantasmal: es, dice Marx, la \u00abobjetividad espectral\u00bb (<em>gespenstige Gegenst\u00e4ndlichkeit<\/em>) del objeto: se hace tangible y disponible s\u00f3lo en el dinero, que materializa su universalidad abstracta en un objeto peque\u00f1o, particular y concreto. Por lo tanto, si el poder de abstracci\u00f3n se <em>manifiesta<\/em> en el valor, se <em>vuelve aut\u00f3nomo<\/em> en el dinero, que cristaliza as\u00ed la esencia de la comunidad en un objeto que se convierte inmediatamente en un fetiche.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Con el advenimiento de la sociedad de producci\u00f3n, el poder de abstracci\u00f3n, el poder de lo negativo que define al ser humano, se instituye como poder colectivo dominante<\/p><cite>jean vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Todos los pueblos han utilizado fetiches proto-monetarios: el dinero en sentido propio, es decir, acu\u00f1ado, aparece en las ciudades griegas del siglo VI. Definido ya no por un peso de materia sino por un valor nominal en cifras, el dinero acu\u00f1ado determina el valor a trav\u00e9s de la unidad num\u00e9rica, lo determina <em>como una abstracci\u00f3n<\/em>, y hace de esa abstracci\u00f3n el principio \u00fanico de evaluaci\u00f3n de todo lo que es: as\u00ed, a diferencia de lo que dec\u00eda Prot\u00e1goras, la \u00abmedida de todas las cosas\u00bb ya no es el hombre, sino la unidad num\u00e9rica. El idealismo metaf\u00edsico, que Plat\u00f3n instituye precisamente contra la tesis de Prot\u00e1goras, procede directamente de esto: la reducci\u00f3n de la diversidad sensible a la unidad de una \u00abforma ideal\u00bb (\u03b5\u1f34\u03b4\u03bf\u03c2) es la reanudaci\u00f3n, en el intercambio te\u00f3rico (el di\u00e1logo), del proceso de reducci\u00f3n al valor operado en el intercambio pr\u00e1ctico (el comercio); la separaci\u00f3n y autonomizaci\u00f3n de esta \u00abforma ideal\u00bb en relaci\u00f3n con aquello cuya forma es la autonomizaci\u00f3n del valor en el dinero; el concepto de \u03bf\u1f50\u03c3\u03af\u03b1 que Plat\u00f3n introduce para definir la sustancia, entendida como una esencia universal que se ha convertido en una presencia constante, significaba originalmente \u00abriqueza\u00bb, \u00abfortuna\u00bb; el Uno al que sit\u00faa en la c\u00faspide de su pensamiento para convertirlo en la \u00abmedida de todas las cosas\u00bb y que determina como \u00abBien\u00bb, como principio de todo valor, no es otro que la unidad num\u00e9rica fetichizada. As\u00ed, la anarqueolog\u00eda no s\u00f3lo desmonta la estructura teol\u00f3gica de la metaf\u00edsica, sino que revela c\u00f3mo su instituci\u00f3n estaba directamente indexada al advenimiento de la moneda acu\u00f1ada como instituci\u00f3n del Uno num\u00e9rico como principio universal.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_07_16_SRC_2K.jpeg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2000\"\n        data-pswp-height=\"1498\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_07_16_SRC_2K-330x247.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_07_16_SRC_2K-690x517.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_07_16_SRC_2K-1340x1004.jpeg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_07_16_SRC_2K-125x94.jpeg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Oil Bunkering #7, Niger Delta, Nigeria, 2016 \u00a9 Edward Burtynsky Photography<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>La revoluci\u00f3n te\u00f3rica que Marx llev\u00f3 a cabo descubre as\u00ed en el dinero un concepto ontol\u00f3gico fundamental: es sobre esta base que debe analizarse la Revoluci\u00f3n Industrial, caracterizada por una inversi\u00f3n total del estatus del dinero, que ya no es un medio de intercambio sino su principio y su fin. La originalidad de la econom\u00eda industrial es, en efecto, producir directamente para el mercado, es decir, para vender y para el dinero que se obtendr\u00e1 de la venta: el proceso se inicia con una cantidad de valor, esa cantidad de valor se invierte, y esa inversi\u00f3n es s\u00f3lo un medio destinado a aumentar su cantidad. Cuando el valor es el principio y el fin del proceso, cuando \u00abse toma a s\u00ed mismo como punto de partida como sujeto activo (<em>als dem aktiven Subjekt<\/em>) y se relaciona consigo mismo como un valor que se aumenta a s\u00ed mismo\u00bb, es Capital, y \u00e9ste es el logro decisivo de la obra de Marx, que define al Capital como \u00abvalor que se autovaloriza\u00bb. La pregunta \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el capital?\u00bb queda as\u00ed claramente respondida: el Capital es la \u00abautovalorizaci\u00f3n del valor\u00bb (<em>die Selbstverwertung des Werts<\/em>), el proceso de autoincremento de una cantidad abstracta, que como tal no conoce l\u00edmites y se expande constantemente en espiral.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl capital, siendo valor, es de naturaleza puramente ideal\u00bb (<em>das Kapital rein ideeller Natur ist, weil Wert<\/em>), insiste Marx, por lo que es inconcebible sobre la base del materialismo: no debemos cansarnos de recordar que lo que en el siglo XX se ha llamado marxismo s\u00f3lo tiene una lejana conexi\u00f3n con el pensamiento de Karl Marx. Profundamente dependiente de las categor\u00edas de la ontolog\u00eda griega y del idealismo alem\u00e1n, Marx desarroll\u00f3 un pensamiento cr\u00edtico, esencialmente definido por una fenomenolog\u00eda de las formas-valores y fundado en un comunismo; profundamente dependiente de los partidos y de sus estrategias de conquista o de conservaci\u00f3n del poder, el marxismo fue una ideolog\u00eda dogm\u00e1tica, esencialmente definida por una doctrina de la lucha de clases y fundada en un materialismo: permaneci\u00f3 ciego a la cuesti\u00f3n del Capital, de la cual Marx nos recuerda incansablemente que es \u00abalgo inmaterial (<em>etwas Immaterielles<\/em>), indiferente a su subsistencia material\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el marxismo ha reducido la mayor\u00eda de las veces el capitalismo a la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda. Ciertamente, basta con abrir los ojos para ver que la econom\u00eda contempor\u00e1nea se caracteriza por una explotaci\u00f3n masiva y que establece desigualdades sociales obscenas en cuya c\u00faspide se reproduce una casta depredadora irresponsable que goza de todos los privilegios de la impunidad, y fue, en efecto, un logro decisivo del pensamiento de Marx poner los antagonismos de clase en el centro del proceso hist\u00f3rico, mostrando que la historia de la civilizaci\u00f3n no era m\u00e1s que la de la explotaci\u00f3n y, por tanto, de la barbarie, que todo progreso se pagaba con el precio de millones de personas an\u00f3nimas sacrificadas, incluido el advenimiento de la filosof\u00eda en las ciudades griegas, fundadas sobre la esclavitud sist\u00e9mica. Pero, precisamente, las relaciones sociales de explotaci\u00f3n son tan antiguas como la Historia misma: se remontan a la Revoluci\u00f3n Neol\u00edtica; tratar los problemas de la explotaci\u00f3n o de las desigualdades sociales hoy en d\u00eda es abordar problemas que se planteaban tal cual en la Francia de Felipe Augusto y en la Roma de Tiberio, o en el Egipto de Keops, cuando el dinero ni siquiera exist\u00eda; es no abordar ni la cuesti\u00f3n del Capital ni la de la Revoluci\u00f3n Industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si la Revoluci\u00f3n Industrial es aut\u00e9nticamente revolucionaria es porque inaugura un nuevo r\u00e9gimen ontol\u00f3gico al instituir un nuevo fundamento: no una clase social de hombres de carne y hueso, sino la entidad ideal y abstracta, formal y num\u00e9rica del valor. Hay Capital cuando el valor es el \u00absujeto del proceso\u00bb (<em>Subjekt des prozesses<\/em>), que en el proceso de \u00abautonomizaci\u00f3n\u00bb (<em>Verselbstst\u00e4ndigung<\/em>) de la autovalorizaci\u00f3n se plantea como el \u00abfundamento de s\u00ed mismo\u00bb (<em>Grund von sich<\/em>) y se convierte as\u00ed en la \u00abinstancia dominante\u00bb (<em>das \u00dcbergreifende<\/em>), un poder, se\u00f1ala Marx, \u00abdel que el capitalista es el funcionario\u00bb (<em>deren Funktion\u00e4r der Kapitalist ist<\/em>): un funcionario servil y estrecho de miras, ciertamente bien pagado, pero que no tiene otra funci\u00f3n que la de hacer funcionar la autovalorizaci\u00f3n reinyectando continuamente la plusval\u00eda en la circulaci\u00f3n. \u00abLas funciones que ejerce el capitalista no son m\u00e1s que las funciones del propio Capital, es decir, del valor que se valoriza a s\u00ed mismo\u00bb, repite incansablemente Marx, \u00abel capitalista no funciona m\u00e1s que como Capital personificado\u00bb, el poder de la burgues\u00eda no es nunca otra cosa que el poder del Capital: el poder de la abstracci\u00f3n pura del valor que la circulaci\u00f3n mantiene en la ingravidez, sin hacer que se adhiera jam\u00e1s de forma duradera a ninguna realidad, ni siquiera al dinero, que no es m\u00e1s que uno de sus posibles soportes.<\/p>\n\n\n\n<p>La hegemon\u00eda de la abstracci\u00f3n num\u00e9rica no se limita a la econom\u00eda, ya que <em>funda el r\u00e9gimen de verdad <\/em>contempor\u00e1neo, definido por una ciencia enteramente matematizada, axiomatizada y algebraizada: la historia de las ciencias modernas es la de una abstracci\u00f3n y una formalizaci\u00f3n cada vez mayores, el atomismo contempor\u00e1neo no es materialista (democr\u00edteo) sino matem\u00e1tico (pitag\u00f3rico), y la f\u00edsica cu\u00e1ntica es un idealismo especulativo. Su hegemon\u00eda se manifiesta tambi\u00e9n en la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica propia de la Revoluci\u00f3n Industrial, que arrebata las herramientas de la mano del hombre para someterlas a ese \u00absujeto autom\u00e1tico\u00bb (<em>Automatisches Subjekt<\/em>) que es el Capital, e instaura as\u00ed un sistema de producci\u00f3n cuya <em>automatizaci\u00f3n<\/em> implementa la <em>autovalorizaci\u00f3n<\/em>: \u00abEl sistema autom\u00e1tico de la Maquinaria es una forma planteada por el propio Capital y adecuada a \u00e9l\u00bb, se\u00f1ala Marx, el maquinismo no es m\u00e1s que la infraestructura t\u00e9cnica del capitalismo, que basa el proceso de producci\u00f3n en los modelos te\u00f3ricos desarrollados por la ciencia moderna.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_MAL_BOR_CLEAR_02_16_SRC_2K.jpeg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2000\"\n        data-pswp-height=\"1498\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_MAL_BOR_CLEAR_02_16_SRC_2K-330x247.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_MAL_BOR_CLEAR_02_16_SRC_2K-690x517.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_MAL_BOR_CLEAR_02_16_SRC_2K-1340x1004.jpeg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_MAL_BOR_CLEAR_02_16_SRC_2K-125x94.jpeg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Clearcut #2, Palm Oil Plantation, Borneo, Malaysia, 2016 \u00a9 Edward Burtynsky Photography<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>La unidad del capitalismo, del matematismo y del maquinismo se puso de manifiesto a finales del siglo XX con la llegada de la inform\u00e1tica, por la que el c\u00f3digo (abstracto) adquiri\u00f3 el poder de accionar dispositivos (concretos) y, al mismo tiempo, los dot\u00f3 de autonom\u00eda de funcionamiento: esto ha conducido a la instauraci\u00f3n de una Maquinaria planetaria interconectada y autorregulada, enteramente determinada por lo digital, en la que se delegan cada vez m\u00e1s tareas y funciones \u2014memoria, c\u00e1lculo, vigilancia, organizaci\u00f3n, anticipaci\u00f3n, decisi\u00f3n\u2014, y que despliega un poder cada vez mayor de abstracci\u00f3n, de desmaterializaci\u00f3n, de formalizaci\u00f3n, de informatizaci\u00f3n y de digitalizaci\u00f3n, donde el <em>propio dinero<\/em> ha roto con la materialidad para convertirse en digital, un juego de escritura inform\u00e1tica que dota a la idealidad del valor del modo de ser que le es propio, y que somete a las sociedades a una regulaci\u00f3n algor\u00edtmica que tiende a descalificar la jurisdicci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra \u00e9poca se caracteriza, pues, por el dominio de lo Universal-Abstracto sobre las particularidades concretas, de la idealidad formal sobre la realidad material, de la objetividad pura sobre los sujetos de carne y hueso. Es precisamente as\u00ed como se produce una aut\u00e9ntica Revoluci\u00f3n, que <em>destituye a la comunidad de sujetos<\/em> de su estatus de fundamento y la somete a un <em>sistema de objetos<\/em> fundado en la idealidad pura autofundada del valor: en r\u00e9gimen capitalista, se\u00f1ala Marx, \u00abse invierte la relaci\u00f3n de sujeto y objeto\u00bb, el capitalismo se define por \u00abla inversi\u00f3n del sujeto y del objeto\u00bb, y es esta inversi\u00f3n la que define la Revoluci\u00f3n Industrial. El capitalismo <em>ya no se basa en la explotaci\u00f3n<\/em> del hombre por el hombre, <em>sino en la alienaci\u00f3n<\/em> de la subjetividad en la objetividad, una alienaci\u00f3n real que transfiere la esencia originalmente subjetiva del hombre al sistema de objetos, y otorga al objeto el estatus de sujeto: el capitalismo se caracteriza, concluye Marx, por \u00abla subjetivizaci\u00f3n de las cosas y la cosificaci\u00f3n de los sujetos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, el problema del capitalismo no es en absoluto el de la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda. Si as\u00ed fuera, no habr\u00eda raz\u00f3n para alarmarse, no habr\u00eda nada nuevo en ello, ya que la sociedad de clases y las relaciones sociales de explotaci\u00f3n aparecieron con la Revoluci\u00f3n Neol\u00edtica y han caracterizado a todas las sociedades hist\u00f3ricas desde entonces. Desde este punto de vista, hay incluso un progreso: la dominaci\u00f3n de los burgueses es ampliamente preferible a la de los sacerdotes y los ayatolas, como demuestra tr\u00e1gicamente la actualidad reciente, y tambi\u00e9n muestra el precio de las \u00ablibertades burguesas\u00bb y de las instituciones que las garantizan. El problema del capitalismo es el del advenimiento de la \u00abinstancia de dominaci\u00f3n\u00bb (<em>das \u00dcbergreifende<\/em>) que es la unidad digital autonomizada, que se ha convertido en el \u00fanico tim\u00f3n y principio universal de gobierno: en griego \u03ba\u03c5\u03d0\u03ad\u03c1\u03bd\u03b7\u03c3\u03b9\u03c2, la palabra a partir de la cual Norbert Wiener cre\u00f3 el concepto de cibern\u00e9tica a finales de los a\u00f1os cuarenta. Es posible definir el r\u00e9gimen ontol\u00f3gico inaugurado por la Revoluci\u00f3n Industrial mediante la cibern\u00e9tica, entendida como la hegemon\u00eda totalitaria de lo digital, que rompe con el objetivismo \u2014donde todo es objeto para un sujeto\u2014 en favor de un digitalismo \u2014donde todo son datos para un c\u00e1lculo\u2014: As\u00ed, la antropog\u00e9nesis propia de la Prehistoria y la antropizaci\u00f3n propia de la Historia se ven superadas por un proceso de cibernetizaci\u00f3n que prefigura el advenimiento de lo que Henri Lefebvre, en los a\u00f1os sesenta, llam\u00f3 el cibern\u00e1ntropo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal acontecimiento permanece inaccesible al sentido com\u00fan, inaccesible tambi\u00e9n a las ciencias positivas, s\u00f3lo puede ser captado por la filosof\u00eda. Esta \u00faltima, en forma de metaf\u00edsica, fue un pensamiento de la hegemon\u00eda cibern\u00e9tica del Uno \u2014que \u00abgobierna (\u03ba\u03c5\u03d0\u03b5\u03c1\u03bd\u1fc6\u03c3\u03b1\u03b9) todo a trav\u00e9s de todo\u00bb, como ya dec\u00eda Her\u00e1clito\u2014 y elabor\u00f3 as\u00ed la l\u00f3gica y las categor\u00edas que permiten concebir su omnipotencia. Ahora su deconstrucci\u00f3n arqueol\u00f3gica descubre su fundamento original en los procesos de abstracci\u00f3n real operados en la inmanencia de las pr\u00e1cticas por el advenimiento de la moneda acu\u00f1ada: la metaf\u00edsica, como fetichismo del Uno concebido como principio universal, medida de todas las cosas y demiurgo del cosmos, pens\u00f3 desde el principio el dinero en su funci\u00f3n-Capital, y por eso la destituci\u00f3n de la metaf\u00edsica iniciada en la <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em> encuentra su plena culminaci\u00f3n en una cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica: <em>El Capital<\/em>. Algunos de sus lectores, desde 1867, reprocharon los an\u00e1lisis del cap\u00edtulo 1 del libro I por ser metaf\u00edsicos: no es, sin embargo, el pensamiento de Marx el que es metaf\u00edsico \u2014es la desmitificaci\u00f3n m\u00e1s radical de lo metaf\u00edsico\u2014, sino el dispositivo de producci\u00f3n capitalista, enteramente fundado en la l\u00f3gica especulativa de la autoproducci\u00f3n de la idealidad digital por la mediaci\u00f3n y la subsunci\u00f3n de todas las realidades concretas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra \u00e9poca puede concebirse entonces, siguiendo a Heidegger, como la \u00abrealizaci\u00f3n de la metaf\u00edsica\u00bb, que no s\u00f3lo nos somete al poder cibern\u00e9tico y demi\u00fargico del Uno \u2014el Capital\u2014, sino que tambi\u00e9n nos instala en un dualismo plat\u00f3nico, donde el mundo sensible de nuestra vida concreta es duplicado y sometido al lugar inteligible de un ciberespacio hecho de paradigmas digitales que las pantallas tienen la funci\u00f3n de manifestar: el concepto de metaverso que se ha impuesto para designarlo formaliza su estatus metaf\u00edsico. Por haber desmitificado primero la metaf\u00edsica, Marx no encuentra en ella un motivo de regocijo, como todos los entusiastas de la<a href=\"http:\/\/www.apple.com\/la\"> ciberguarder\u00eda digital<\/a>, sino m\u00e1s bien un motivo de alarma: refundar las idealidades sobre los procesos inmanentes a las pr\u00e1cticas humanas, renunciar a ver en ellas datos para reconocer productos es, en efecto, reconocer en ellas el resultado de procesos de desmaterializaci\u00f3n, purificaci\u00f3n y sublimaci\u00f3n para descubrir finalmente que <em>la realidad de la abstracci\u00f3n es la destrucci\u00f3n<\/em>. En la medida en que tiene como objetivo la abstracci\u00f3n, el capitalismo no es un modelo de producci\u00f3n: es un modelo de destrucci\u00f3n, en una espiral donde cada nueva rotaci\u00f3n ampl\u00eda el campo de devastaci\u00f3n. S\u00f3lo produce una cosa: la entidad abstracta del valor, todo lo dem\u00e1s es un medio, destinado a ser engullido en el alambique del mercado para extraer el mismo sublimado id\u00e9ntico; todo producto concreto est\u00e1 condenado a la obsolescencia, toda mercanc\u00eda es un producto de desecho en tiempo extra. Ya en 1867, Marx caracteriz\u00f3 el capitalismo como un \u00abproceso de destrucci\u00f3n\u00bb (<em>Zerst\u00f6rungsproze\u00df<\/em>), una tesis inaudible entonces en un contexto dominado por la ideolog\u00eda burguesa del progreso, que nunca fue m\u00e1s que una secularizaci\u00f3n de la doctrina teol\u00f3gica de la providencia, pero que la Historia no ha hecho m\u00e1s que confirmar desde entonces: inaugurado por la Primera Guerra Mundial, una movilizaci\u00f3n total para la destrucci\u00f3n total que oblig\u00f3 a millones de hombres a sacrificarse <em>por nada<\/em> y para nada m\u00e1s que esa nada, el siglo XX desencaden\u00f3 una l\u00f3gica destructiva que, en este inicio del siglo XXI, entra en su fase final: el Informe de Evaluaci\u00f3n Global 2022 publicado el 26 de abril por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres afirma que \u00abla humanidad ha entrado en una espiral de autodestrucci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Revoluci\u00f3n y cat\u00e1strofe<\/h2>\n\n\n\n<p>La filosof\u00eda actual ya no procede del asombro, como en el tiempo de los griegos, sino del temor. Este temor le impone entonces una tarea que es tambi\u00e9n una carga: concebir el acontecimiento susceptible de evitar tal peligro. Este peligro es uno in\u00e9dito que la Revoluci\u00f3n Industrial puso en la humanidad, y el acontecimiento que puede evitarlo tambi\u00e9n forma parte de la Revoluci\u00f3n, una emergencia de nuestro tiempo a la que nos hemos acostumbrado a llamar \u00abtransici\u00f3n ecol\u00f3gica\u00bb por razones de modestia, pero se trata, en efecto, de designar un cambio <em>completo<\/em> del modelo de producci\u00f3n, de consumo y de circulaci\u00f3n, un cambio <em>global y r\u00e1pido<\/em>, en el que, en efecto, es el concepto de Revoluci\u00f3n el que permite pensar en el acontecimiento en cuesti\u00f3n; as\u00ed, Ant\u00f3nio Guterres pidi\u00f3 en marzo de 2021 \u00abuna verdadera revoluci\u00f3n, un replanteamiento completo de nuestra relaci\u00f3n con la naturaleza y con los seres vivos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_01_16_SRC_2K.jpeg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2000\"\n        data-pswp-height=\"1498\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_01_16_SRC_2K-330x247.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_01_16_SRC_2K-690x517.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_01_16_SRC_2K-1340x1004.jpeg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_EXT_NIG_ND_OLB_01_16_SRC_2K-125x94.jpeg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Oil Bunkering #1, Niger Delta, Nigeria, 2016 \u00a9 Edward Burtynsky Photography<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n de la revoluci\u00f3n es el tema central de nuestro tiempo: todos los pensadores l\u00facidos la han visto como un proceso que conduce a la humanidad hacia la cat\u00e1strofe, y todos han tratado de concebir el acontecimiento que podr\u00eda evitarla. Nietzsche quiso fundar el a\u00f1o I de una nueva Historia para acabar con el nihilismo plat\u00f3nico-cristiano; Husserl formul\u00f3 el proyecto de derrocar la racionalidad formal de la ciencia contempor\u00e1nea para refundarla en el mundo de la vida; Heidegger vio en la tecnolog\u00eda de las m\u00e1quinas el \u00abpeligro de la aniquilaci\u00f3n de la esencia del hombre\u00bb y concibi\u00f3 la necesidad de instituir un nuevo r\u00e9gimen ontol\u00f3gico mediante la producci\u00f3n (\u03c0\u03bf\u03af\u03b7\u03c3\u03b9\u03c2) de una nueva esencia de la verdad. Todos ellos fracasaron. Inofensivamente en Husserl, que se limit\u00f3 a iniciar una nueva corriente de literatura filos\u00f3fica; tr\u00e1gicamente en Nietzsche, que se hundi\u00f3 en el tipo de locura por el que te encierran, y catastr\u00f3ficamente en Heidegger, que sab\u00eda que su po\u00e9tica de la verdad no pod\u00eda satisfacerse con meditaciones sobre los poemas de H\u00f6lderlin o Rilke y comprendi\u00f3 que requer\u00eda un pueblo, un Partido, un Estado, un l\u00edder, que entonces crey\u00f3 encontrar abruptamente en el nacionalsocialismo, donde despe\u00f1\u00f3 su pensamiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Si la espiral de autodestrucci\u00f3n que amenaza hoy a la humanidad no es otra cosa que el pleno despliegue de la espiral de autovalorizaci\u00f3n que define al Capital, entonces la Revoluci\u00f3n destinada a salvarnos de ella es la que Marx quer\u00eda preparar. <\/p><cite>jean vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero si la espiral de autodestrucci\u00f3n que amenaza hoy a la humanidad no es otra cosa que el pleno despliegue de la espiral de autovalorizaci\u00f3n que define al Capital, entonces la Revoluci\u00f3n destinada a salvarnos de ella es la que Marx quer\u00eda preparar. El capitalismo es aut\u00e9nticamente revolucionario en la medida en que invierte las relaciones de los sujetos y los objetos, de lo concreto y lo abstracto, y destituye a la comunidad de su condici\u00f3n de fundamento para someterla a la objetividad, cuyo poder de abstracci\u00f3n desata: de ah\u00ed la necesidad de otra Revoluci\u00f3n destinada a destituir al Capital de su condici\u00f3n de sujeto para instituir a la comunidad humana como fundamento real. Y consciente de serlo: con la Revoluci\u00f3n Neol\u00edtica, la comunidad humana se instituy\u00f3 como fundamento, sin conocerse nunca como tal, ya que enseguida capt\u00f3 su propio poder como una entidad ajena a la que llam\u00f3 Dios y a la que se someti\u00f3. Nuestra \u00e9poca es, pues, una crisis en la medida en que nos enfrenta a la alternativa: pasar de la alienaci\u00f3n formal del Uno (la religi\u00f3n) a la alienaci\u00f3n real (la cibern\u00e9tica) o superar definitivamente toda alienaci\u00f3n para abrir el \u00abverdadero reino de la libertad\u00bb (<em>das wahre Reich der Freiheit<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se define la Revoluci\u00f3n Comunista, que no es m\u00e1s que la reapropiaci\u00f3n por parte de la comunidad de sujetos de su esencia alienada en la objetividad. No puede reducirse a la sustituci\u00f3n de la burgues\u00eda por el proletariado como clase dominante: el peligro es inherente a un dispositivo maquinal planetario que posee la l\u00f3gica de la destrucci\u00f3n, y el hecho de que la m\u00e1quina sea gestionada por unos o por otros no cambiar\u00eda en nada su destructividad, ya que est\u00e1, en todo caso y por principio, gestionada por tecn\u00f3cratas que no son sus amos sino sus servidores. Marx repite as\u00ed que burgueses y proletarios est\u00e1n <em>igualmente<\/em> alienados, igualmente sometidos al Capital, que es el \u00fanico \u00absujeto dominante\u00bb (<em>\u00fcbergreifende Subjekt<\/em>): la apuesta de la Revoluci\u00f3n no es liberar al proletariado de la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda, sino liberar a toda la comunidad humana de su sometimiento cibern\u00e9tico a la Maquinaria Capitalista y a su espiral de destrucci\u00f3n. La burgues\u00eda no ocupa ninguna posici\u00f3n de dominio: al contrario, seg\u00fan una llamativa f\u00f3rmula del Manifiesto Comunista, \u00absemeja al mago que no sabe dominar las potencias infernales que ha evocado\u00bb, es \u00abel agente d\u00e9bil y sin resistencia\u00bb del Capital. Esto es precisamente lo que lo distingue del proletariado. Si bien burgueses y proletarios est\u00e1n igualmente sometidos al Capital, esa sumisi\u00f3n adopta dos formas opuestas: los burgueses disfrutan de su alienaci\u00f3n, los proletarios la sufren, la proletarizaci\u00f3n crea entonces una clase l\u00facida sobre los peligros del capitalismo y con todas las razones para derrocarlo, mientras que la condici\u00f3n de los burgueses los instala en la complacencia y la negaci\u00f3n, y en la voluntad de no cambiar nada. La diferencia esencial entre burgueses y proletarios no es la que existe entre amos y siervos, sino la que existe entre colaboradores y miembros de la resistencia, dos relaciones antag\u00f3nicas a un <em>mismo<\/em> poder de dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed la legitimidad y la necesidad de las luchas sociales que resisten a pie juntillas las medidas colaboracionistas de quienes trabajan para el crecimiento y no son m\u00e1s que los funcionarios de la destrucci\u00f3n: pero la Resistencia no es la Revoluci\u00f3n. Las estrategias que se quedaron en el estrecho nivel de las relaciones de clase, sin tener en cuenta el funcionamiento del aparato del que estas clases son s\u00f3lo funciones, nunca desencadenaron ninguna Revoluci\u00f3n: desencadenaron guerras civiles y aplicaron pol\u00edticas de purga, sin cambiar en absoluto la l\u00f3gica destructiva de un aparato industrial cuyo poder s\u00f3lo desencadenaron; \u00e9sa es la caracter\u00edstica del bolchevismo en todos sus avatares, que a lo largo del siglo XX convirti\u00f3 la Revoluci\u00f3n en una fuerza suplementaria de destrucci\u00f3n. La tragedia del destino de Marx, y una tragedia inevitable: el nivel de an\u00e1lisis de <em>El Capital<\/em>, comparable al del <em>Sofista<\/em>, la <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em> y la <em>Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu<\/em>, lo destina a los acad\u00e9micos, a los que Antonio Gramsci llam\u00f3 los \u00abfuncionarios de la superestructura\u00bb, que s\u00f3lo pueden negarse a aceptarlo, mientras que su prop\u00f3sito, la cr\u00edtica radical y el derrocamiento de esta superestructura, lo destina a los explotados, cuya explotaci\u00f3n los ha privado de los medios para leerlo. La apor\u00eda de la filosof\u00eda hoy es: el acontecimiento actual es de una complejidad sin precedentes, la filosof\u00eda es necesaria para pensarlo, pero s\u00f3lo puede proponer an\u00e1lisis \u00e1speros, dif\u00edciles y complejos que, reducidos a simples ideas, s\u00f3lo pueden conducir a cat\u00e1strofes.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-large\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_NIG_LAG_SAW_02_16_SRC_2K.jpeg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2000\"\n        data-pswp-height=\"1498\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_NIG_LAG_SAW_02_16_SRC_2K-330x247.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_NIG_LAG_SAW_02_16_SRC_2K-690x517.jpeg\"\r\n                media=\"(max-width: 989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_NIG_LAG_SAW_02_16_SRC_2K-1340x1004.jpeg\"\r\n                media=\"(min-width: 990px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2022\/06\/ANTH_DEF_NIG_LAG_SAW_02_16_SRC_2K-125x94.jpeg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Saw Mills #2, Lagos, Nigeria, 2016 \u00a9 Edward Burtynsky Photography<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>Debemos entonces \u2014al escribir estas l\u00edneas\u2014 tomar nota del fracaso de la Revoluci\u00f3n. En el siglo XIX, Marx hab\u00eda visto en el coraz\u00f3n del capitalismo una espiral de pauperizaci\u00f3n y proletarizaci\u00f3n, cuya l\u00f3gica era producir una masa cada vez mayor de resistentes, llevando as\u00ed al sistema al punto de inflexi\u00f3n en el que se produce la \u00abinversi\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb (<em>die geschichtliche Umkehr<\/em>) que define la Revoluci\u00f3n: la misi\u00f3n del proletariado era, pues, <em>constituirse como comunidad<\/em> e <em>instituirse como sujeto<\/em> en lugar del Capital. Pero el siglo XX se inaugur\u00f3 en julio de 1914 con la renuncia de la Internacional a imponer la paz mediante la uni\u00f3n europea de los trabajadores, que los redujo al rango de materia prima de un proceso de destrucci\u00f3n caracterizado por la producci\u00f3n de una masa cada vez mayor de cad\u00e1veres, mutilados y traumados; continu\u00f3 con la sociedad de consumo, que erradic\u00f3 toda oposici\u00f3n al capitalismo produciendo una masa cada vez mayor de consumidores que, lejos de resistirse, se convirtieron en activistas del consumismo, y continu\u00f3 con la sociedad del espect\u00e1culo, que produjo una masa cada vez mayor de espectadores cautivados que quedaron cautivos. Marx bas\u00f3 su esperanza revolucionaria en una espiral de desalienaci\u00f3n: sucedi\u00f3 lo contrario; el poder de alienaci\u00f3n que el dispositivo despliega a trav\u00e9s de sus pantallas ha conseguido incluso <em>digitalizar la propia socialidad<\/em> y est\u00e1 remodelando ante nuestros ojos generaciones sobre las que las instituciones educativas ya no tienen ning\u00fan control. Lejos de ser revolucionario, el antagonismo al sistema capitalista adquiere la forma reaccionaria de un retorno a la teolog\u00eda pol\u00edtica medieval en las poblaciones explotadas: refugio en la fantasmagor\u00eda religiosa por la que la alienaci\u00f3n real del Uno se redobla catastr\u00f3ficamente por la alienaci\u00f3n formal, un deseo fan\u00e1tico de ilusi\u00f3n y sumisi\u00f3n que es pura y simple capitulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la \u00abespiral de autodestrucci\u00f3n\u00bb funciona a toda velocidad, hace cada vez m\u00e1s calor, el desierto crece, el aire es irrespirable, los bosques est\u00e1n en llamas y los vivos agonizan: el punto de inflexi\u00f3n inminente hoy no es el que desencadenar\u00eda la Revoluci\u00f3n, es el punto de inflexi\u00f3n por el que los climat\u00f3logos designan el desbordamiento irreparable del sistema clim\u00e1tico mundial. Pero esto s\u00ed es <em>auto<\/em>-destrucci\u00f3n, y esto es lo que el concepto de Antropoceno nos exige asumir: este poder de lo negativo es nuestro, de nosotros los neg\u00e1ntropos, la cat\u00e1strofe en curso no es heterog\u00e9nea, es el desencadenamiento ilimitado de una negatividad que nos define en nuestra esencia, una negatividad que la alquimia de la Revoluci\u00f3n habr\u00eda tenido la tarea de transmutar en libertad. La lucidez lleva as\u00ed, en \u00faltima instancia, a concebir la aparici\u00f3n misma del hombre en la naturaleza como un estallido an\u00e1rquico de una potencia de negaci\u00f3n, un accidente, un descarrilamiento, una aberraci\u00f3n: una cat\u00e1strofe. Semejante lucidez, que parece monstruosa, imposible, insoportable, fue la de Paul Val\u00e9ry, que ya en 1935 hab\u00eda previsto esta hip\u00f3tesis en una conferencia titulada <em>Le Bilan de l&#8217;intelligence<\/em> (El balance de la inteligencia) : \u00abToda la historia humana, en la medida en que manifiesta el pensamiento, no habr\u00e1 sido quiz\u00e1 m\u00e1s que el efecto de una especie de crisis, de un empuje aberrante, comparable a una de esas variaciones s\u00fabitas que se observan en la naturaleza y que desaparecen tan extra\u00f1amente como llegaron. Ha habido especies inestables, y monstruosidades de dimensiones, poder y complicaci\u00f3n que no han perdurado. \u00bfQui\u00e9n sabe si toda nuestra cultura no es una hipertrofia, un desfase, un desarrollo insostenible, que uno o doscientos siglos habr\u00e1n bastado para agotar?\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Antropoceno ha hecho surgir un nuevo r\u00e9gimen. 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