El impulso hacia una econom\u00eda de la neutralidad de carbono se cuestiona, pero se refuerza con la prioridad de la seguridad energ\u00e9tica<\/strong><\/h2>\n\n\n\nMientras que la COP26 de Glasgow hab\u00eda establecido la din\u00e1mica global hacia una econom\u00eda de la neutralidad de carbono como horizonte de modernizaci\u00f3n, de la que el Pacto Verde Europeo es una de las traducciones concretas m\u00e1s emblem\u00e1ticas, \u00bfcu\u00e1l es el impacto de la guerra en Ucrania sobre la dependencia de la Uni\u00f3n Europea del gas ruso? La evidencia de los riesgos asociados a esta dependencia refuerza la visi\u00f3n a largo plazo de la Uni\u00f3n Europea de que los objetivos de descarbonizaci\u00f3n del Pacto Verde son tambi\u00e9n objetivos de aseguramiento y potenciaci\u00f3n de un continente especialmente pobre en recursos f\u00f3siles. Es importante se\u00f1alar que esta guerra deja entrar la pol\u00edtica central europea de transici\u00f3n ecol\u00f3gica, y por lo tanto el propio Pacto Verde Europeo, al centro de los debates pol\u00edticos nacionales, mientras que la acci\u00f3n europea en este \u00e1mbito hab\u00eda permanecido confinada a un debate de expertos.<\/p>\n\n\n\n
Sin embargo, hay que destacar cinco elementos de debilitamiento, ya que las decisiones pol\u00edticas urgentes que se necesitan en una econom\u00eda de guerra deben evitar absolutamente establecer formas incompatibles de irreversibilidad con los objetivos de transici\u00f3n y soberan\u00eda a mediano y largo plazo. El primer punto a destacar es que el debate pol\u00edtico sobre la seguridad alimentaria y la transformaci\u00f3n del sistema alimentario europeo ha colisionado con respuestas a corto plazo y cuestiones a largo plazo: por un lado, las necesidades a corto plazo de los pa\u00edses del Sur que m\u00e1s importan para acceder a los mercados alimentarios, las ayudas urgentes y financieras que hacen falta, las necesidades del sector ganadero europeo ser\u00e1n las m\u00e1s afectadas por el aumento de los precios de las materias primas. Por otro lado, la necesidad de mantener firmes los objetivos para el 2030 de la estrategia \u00abde la granja a la mesa\u00bb, que son los impulsores de los cambios estructurales necesarios para reducir la dependencia de Europa de las importaciones de piensos y fertilizantes nitrogenados producidos a partir de gas f\u00f3sil. Las decisiones adoptadas por el G7 y el Consejo Europeo, bajo el impulso de Francia, ponen claramente de manifiesto la necesidad de una intervenci\u00f3n a corto plazo, pero no deben poner en entredicho la transformaci\u00f3n estructural del sistema alimentario europeo.<\/p>\n\n\n\n
El segundo punto de atenci\u00f3n es el aumento de los precios de la energ\u00eda y los alimentos en Europa. Esto requerir\u00e1 soluciones de emergencia para apoyar a los hogares m\u00e1s pobres. Una vez m\u00e1s, estas disposiciones deber\u00edan contribuir, en la medida de lo posible, a reducir la dependencia de los hogares a los combustibles f\u00f3siles (por ejemplo, apoyando el acceso a la eficiencia energ\u00e9tica o a las bombas de calor), en lugar de reducir las se\u00f1ales econ\u00f3micas que favorecen a los combustibles f\u00f3siles en relaci\u00f3n con las energ\u00edas descarbonizadas. Las formas de asistencia y compensaci\u00f3n social puestas en marcha en toda la Uni\u00f3n Europea estar\u00e1n evidentemente en el centro de los debates pol\u00edticos nacionales sobre el poder adquisitivo: si se enmarcan adecuadamente, deber\u00edan poder contribuir a la movilizaci\u00f3n pol\u00edtica en favor de las medidas emblem\u00e1ticas del paquete Fit for 55 (en particular la fiscalidad de la energ\u00eda o al fondo social para el clima); sin embargo, su puesta en pr\u00e1ctica sigue siendo extremadamente dif\u00edcil, ya que se corre el riesgo de poner en tela de juicio las decisiones europeas en lugar de mostrar su coherencia.<\/p>\n\n\n\nSin descartar del todo a los beligerantes, las posiciones adoptadas por varios pa\u00edses africanos o asi\u00e1ticos ponen de manifiesto las contradicciones de los pa\u00edses del G7 y de la OTAN, recordando la invasi\u00f3n de Irak en 2003 o la intervenci\u00f3n en Libia en 2011 y sus desastrosas consecuencias para los pa\u00edses afectados y la estabilidad de regiones enteras.<\/p>s\u00e9bastien treyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nTercer punto de atenci\u00f3n, la perspectiva de la seguridad energ\u00e9tica suele pasar por alto las cuestiones de la eficiencia energ\u00e9tica y la reducci\u00f3n de la demanda, y se centra \u00fanicamente en las sustituciones entre fuentes de energ\u00eda. Por el momento, parece que los temas de sobriedad est\u00e1n logrando penetrar en las discusiones de todo el espectro pol\u00edtico, preparando a la opini\u00f3n p\u00fablica para posibles medidas de racionamiento en el \u00e1mbito energ\u00e9tico en particular, para el pr\u00f3ximo invierno. Aunque habr\u00e1 que distinguir claramente entre las medidas de racionamiento de emergencia y la gesti\u00f3n de la demanda a mediano plazo, los ciudadanos, la sociedad civil, las empresas y las autoridades tendr\u00e1n la responsabilidad de aprender de esta experiencia para lograr cambios m\u00e1s sostenibles y deseados en nuestros estilos de vida.<\/p>\n\n\n\n
Cuarto punto de atenci\u00f3n, la din\u00e1mica internacional parece m\u00e1s incierta. El sector estadounidense de los combustibles f\u00f3siles est\u00e1 aprovechando la necesidad europea de fuentes de energ\u00eda alternativas al gas ruso como una oportunidad para una reactivaci\u00f3n masiva de su producci\u00f3n, a pesar de la huella de carbono bastante elevada de las exportaciones de gas natural licuado. Las consecuencias de la guerra en la pol\u00edtica energ\u00e9tica de China son dif\u00edciles de poder apreciar desde afuera, aunque el apoyo a la energ\u00eda descarbonizada parece ser una parte inevitable de la modernizaci\u00f3n de esta enorme econom\u00eda. <\/p>\n\n\n\n
\u00daltimo punto cr\u00edtico: aunque las grandes empresas europeas y mundiales siguen comprometidas a contribuir a la neutralidad del carbono a largo plazo, las estrategias para la aplicaci\u00f3n concreta de esta ambici\u00f3n pueden seguir siendo con demasiada frecuencia las emisiones negativas, para compensar emisiones residuales muy importantes de gases de efecto invernadero. Esto crea un nuevo impulso para los proyectos de financiaci\u00f3n del carbono, particularmente basados en los cambios de uso de la tierra: \u00e9stos podr\u00edan ser vistos como una ganancia potencial para desencadenar las transformaciones estructurales necesarias para el desarrollo agr\u00edcola y econ\u00f3mico de los pa\u00edses del Sur, pero su masificaci\u00f3n tambi\u00e9n constituye un riesgo potencial muy alto para la seguridad alimentaria de las poblaciones locales afectadas, as\u00ed como para la biodiversidad.<\/p>\n\n\n\nLos cambios de uso de la tierra podr\u00edan ser vistos como una ganancia potencial para desencadenar las transformaciones estructurales necesarias para el desarrollo agr\u00edcola y econ\u00f3mico de los pa\u00edses del Sur, pero su masificaci\u00f3n tambi\u00e9n constituye un riesgo potencial muy alto para la seguridad alimentaria de las poblaciones locales afectadas, as\u00ed como para la biodiversidad.<\/p>s\u00e9bastien treyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n\u00bfCu\u00e1les son las consecuencias concretas de la continuaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de las negociaciones medioambientales multilaterales?<\/h2>\n\n\n\n Con un nivel de atenci\u00f3n medi\u00e1tica mucho menor, los dos \u00faltimos meses han estado marcados por una intensa actividad en las negociaciones multilaterales sobre el medio ambiente, particularmente de manera presencial. Estas negociaciones han dado lugar tanto al inicio de nuevas negociaciones como a la identificaci\u00f3n de bloqueos cr\u00edticos. <\/p>\n\n\n\n
La Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en su 5ta sesi\u00f3n, acord\u00f3 poner en marcha dos nuevas negociaciones que deber\u00e1n concluir en el 2024: un nuevo tratado sobre los pl\u00e1sticos y una plataforma cient\u00edfico-pol\u00edtica sobre productos qu\u00edmicos, residuos y contaminaci\u00f3n. Estas nuevas negociaciones son la expresi\u00f3n de un an\u00e1lisis muy acertado de la importancia de estas cuestiones para la preservaci\u00f3n de los ecosistemas mundiales. Parecen muy optimistas sobre el tiempo necesario para crear nuevas instituciones multilaterales, sobre todo cuando vemos la lentitud de las negociaciones en curso sobre la biodiversidad en alta mar (BBNJ) y sobre la preparaci\u00f3n de la COP15 del Convenio sobre la Diversidad Biol\u00f3gica, cuyos grupos de trabajo se reunieron en marzo y subrayaron el deseo de los pa\u00edses de reiterar sus posiciones, como si el trabajo realizado en l\u00ednea desde hace dos a\u00f1os no contara, y por tanto no llega directamente al n\u00facleo vital de los puntos a negociar. Por lo tanto, existe un gran riesgo de que estas negociaciones multilaterales simbolicen el acuerdo de toda la comunidad internacional, incluida Rusia, sobre la importancia de preservar los bienes comunes medioambientales, pero que se empaten sin conseguir un impacto significativo en los sectores y las pol\u00edticas p\u00fablicas afectadas. Por ello, el IDDRI est\u00e1 trabajando para identificar los puntos m\u00e1s importantes de estas negociaciones, especialmente en lo que respecta a la aplicaci\u00f3n concreta de los compromisos internacionales sobre el terreno.<\/p>\n\n\n\n
Como ya se hab\u00eda mencionado, existe el riesgo de que se produzca un gran desfase entre la voluntad de continuar las negociaciones y la capacidad de llegar a acuerdos concretos. Este riesgo es tambi\u00e9n indicativo de dos grandes tensiones estructurales entre las principales regiones del mundo.<\/p>\n\n\n\n
Primera tensi\u00f3n estructural: para grandes potencias, como Rusia y China, la continuaci\u00f3n de las negociaciones sobre el medio ambiente es aceptable en la medida en que se limiten a un car\u00e1cter t\u00e9cnico, con exclusi\u00f3n de toda dimensi\u00f3n pol\u00edtica, en particular en lo que se refiere a los derechos humanos y al papel de la sociedad civil. En cambio, en las negociaciones sobre biodiversidad, hay un frente creciente de actores y pa\u00edses que apoyan la importancia del papel pol\u00edtico y t\u00e9cnico que deben desempe\u00f1ar los pueblos ind\u00edgenas y las comunidades locales para poder proteger eficazmente la biodiversidad. Observamos cada vez m\u00e1s ejemplos concretos de c\u00f3mo los derechos concedidos a las movilizaciones ciudadanas, a la sociedad civil y a los pueblos ind\u00edgenas, pasan de ser un encantamiento para convertirse en verdaderas palancas de transformaci\u00f3n. En Am\u00e9rica Latina, por ejemplo, el acuerdo de Escaz\u00fa sobre participaci\u00f3n, informaci\u00f3n, acceso a la justicia y derechos ambientales de las comunidades ind\u00edgenas ha sido ratificado por el nuevo gobierno chileno, cuyo proceso constitucional es tambi\u00e9n un experimento muy importante en la construcci\u00f3n de nuevas instituciones democr\u00e1ticas para este fin. En Europa y otras regiones, el litigio de la sociedad civil es una de las palancas a trav\u00e9s de las cuales los compromisos internacionales de los Estados pueden hacerse realidad. Los actores europeos apoyan firmemente la inseparabilidad de la acci\u00f3n para la transformaci\u00f3n ecol\u00f3gica y el funcionamiento de las instituciones democr\u00e1ticas. Esto es probablemente un escollo en algunas de estas futuras negociaciones, pero tambi\u00e9n es un punto de encuentro que Europa puede ofrecer a otras regiones del mundo.<\/p>\n\n\n\nExiste un gran riesgo de que estas negociaciones multilaterales simbolicen el acuerdo de toda la comunidad internacional, incluida Rusia, sobre la importancia de preservar los bienes comunes medioambientales, pero que se estanquen sin conseguir un impacto significativo en los sectores y las pol\u00edticas p\u00fablicas afectadas. <\/p>s\u00e9bastien treyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nY la posibilidad de alianzas y agrupaciones es precisamente una cuesti\u00f3n crucial, ya que el hecho m\u00e1s llamativo de las recientes negociaciones medioambientales fue la insistencia con la que los pa\u00edses del Sur, y en particular el grupo africano, optaron por marcar el final de las negociaciones sobre la biodiversidad subrayando el desfase entre sus necesidades de financiaci\u00f3n y las promesas de los pa\u00edses desarrollados en este \u00e1mbito. Esta es la segunda tensi\u00f3n estructural, que revela una ruptura de confianza m\u00e1s profunda.<\/p>\n\n\n\n
Ruptura de la confianza entre el Norte y el Sur, arraigada en las asimetr\u00edas estructurales del sistema econ\u00f3mico mundial<\/strong><\/h2>\n\n\n\nSi bien la COP26 de Glasgow fue un \u00e9xito en cuanto al compromiso de neutralidad de carbono, tambi\u00e9n fue un rotundo fracaso en cuanto al cumplimiento del objetivo de 100.000 millones de d\u00f3lares anuales en transferencias financieras del Norte al Sur. Adem\u00e1s, los pa\u00edses m\u00e1s vulnerables advirtieron de su incapacidad para hacer frente por s\u00ed solos a los da\u00f1os causados por los efectos que ya est\u00e1n experimentando como consecuencia del cambio clim\u00e1tico: al exigir compensaciones por una deuda ecol\u00f3gica, estos pa\u00edses del Sur tambi\u00e9n subrayan la sombra que proyecta la \u00e9poca colonial sobre la estructura actual del sistema econ\u00f3mico mundial, cuyas cadenas de valor se rigen desde los pa\u00edses m\u00e1s ricos.<\/p>\n\n\n\n
Cuando la India indic\u00f3 en Glasgow que, m\u00e1s all\u00e1 de la promesa de 100.000 millones al a\u00f1o, son 1.000.000 de millones al a\u00f1o los que este pa\u00eds gasta en el cambio clim\u00e1tico, cuando Gab\u00f3n indic\u00f3 en Ginebra, durante las negociaciones preparatorias de la COP15, que m\u00e1s que los 10.000 millones que se discuten actualmente, son 100.000 millones al a\u00f1o los que necesitan los pa\u00edses del Sur, hay que entender tres cosas: Por un lado, existe un desfase flagrante entre las necesidades de los pa\u00edses del Sur y sus propias capacidades de financiaci\u00f3n, existe una inmensa brecha entre los fondos movilizados por los pa\u00edses del Norte para su propia recuperaci\u00f3n y los que movilizan para apoyar la recuperaci\u00f3n del Sur; por otro lado, , existe tambi\u00e9n una desconfianza creciente por parte de los pa\u00edses no alineados con respecto a las promesas de financiaci\u00f3n hechas por los pa\u00edses de la OCDE, y por Europa en particular.<\/p>\n\n\n\n
Para volver a abrir\u00a0 las v\u00edas de\u00a0 di\u00e1logo, todav\u00eda fr\u00e1gil y esbozado\u00a0 en la cumbre entre la Uni\u00f3n Africana y la Uni\u00f3n Europea en febrero, el IDDRI est\u00e1 coorganizando, junto con el Centro para el Clima y el Desarrollo de la Universidad Federal Alex Ekwueme Ndufu-Alike de Nigeria, una plataforma de di\u00e1logo entre think tanks europeos y africanos, llamada Ukama -\u00abque nos conecta\u00bb, en shona-, y que quiere tender un puente entre las necesidades de transformaci\u00f3n ecol\u00f3gica y la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica estructural en ambos continentes. La insistencia de los pa\u00edses del Sur en las promesas incumplidas en materia de financiaci\u00f3n es a la vez simb\u00f3lica y muy concreta: \u00bfc\u00f3mo, en la visi\u00f3n europea, la econom\u00eda de neutralidad de carbono del ma\u00f1ana dar\u00e1 cabida no s\u00f3lo a la soberan\u00eda econ\u00f3mica del continente europeo, sino a la vez a los actores econ\u00f3micos africanos como impulsores de la innovaci\u00f3n y la industrializaci\u00f3n y, por tanto, proveedores masivos de empleo para los j\u00f3venes del continente africano? \u00bfC\u00f3mo puede Europa dar garant\u00edas de que, en las actuales turbulencias geoestrat\u00e9gicas, no intentar\u00e1 confinar a \u00c1frica a una l\u00f3gica puramente extractiva de productores de materias primas? Las condiciones para restablecer la confianza en este sentido se discuten, evidentemente, en la pol\u00edtica europea de desarrollo, rebautizada como \u00abcolaboraciones internacionales\u00bb, pero tambi\u00e9n de forma mucho m\u00e1s concreta en las decisiones de inversi\u00f3n y en los acuerdos contractuales entre operadores p\u00fablicos y privados de ambos continentes. China no se equivoc\u00f3, ya que centr\u00f3 el foro de cooperaci\u00f3n China-\u00c1frica en las inversiones productivas en \u00c1frica y no en el tema de la financiaci\u00f3n de infraestructuras.\u00a0<\/p>\n\n\n\nAl exigir compensaciones por una deuda ecol\u00f3gica, estos pa\u00edses del Sur tambi\u00e9n subrayan la sombra que proyecta la \u00e9poca colonial sobre la estructura actual del sistema econ\u00f3mico mundial, cuyas cadenas de valor se rigen desde los pa\u00edses m\u00e1s ricos.<\/p>s\u00e9bastien treyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nCon el G20 actualmente estancado, a pesar de que la presidencia italiana hizo posible avanzar en la cuesti\u00f3n de financiaci\u00f3n de la recuperaci\u00f3n en el Sur, corresponde al G7 reconstruir esta credibilidad, implementando r\u00e1pidamente compromisos financieros para el Sur. Sin embargo, el G7 s\u00f3lo puede ser una medida provisional a corto plazo (finales de mayo), mientras que en oto\u00f1o se celebrar\u00e1n en \u00c1frica una serie de cumbres clave: las reuniones bianuales de los bancos multilaterales y el FMI en Marruecos, la Cumbre Financiera Conjunta coorganizada por el Banco Africano de Desarrollo y el Banco Europeo de Inversiones en Abiy\u00e1n, y la COP27 sobre el cambio clim\u00e1tico en Egipto, que se centrar\u00e1 en gran medida en las necesidades de financiaci\u00f3n, en particular para la adaptaci\u00f3n. Tambi\u00e9n est\u00e1 en la mira la Agenda del 2030, que es el horizonte de referencia para los pa\u00edses africanos, y cuya revisi\u00f3n intermedia debe elaborarse en el 2023, sobre todo en lo que respecta a la movilizaci\u00f3n de recursos.<\/p>\n\n\n\n
Los actores europeos se est\u00e1n centrando, con raz\u00f3n, en poner en marcha mecanismos concretos y eficaces con doble beneficio para el desarrollo socioecon\u00f3mico y el clima, como la Asociaci\u00f3n para la Transici\u00f3n Energ\u00e9tica Justa, firmada con Sud\u00e1frica en Glasgow, y est\u00e1n intentando establecer otros nuevos con algunos pa\u00edses clave. Sin embargo, parece esencial cambiar al mismo tiempo la escala del debate para abordar la profunda ruptura de la confianza entre Occidente y los nuevos no alineados. La respuesta probablemente no est\u00e9 en anunciar una gran velada de gobernanza econ\u00f3mica mundial a la Bretton Woods 2.0. La urgencia de actuar es demasiado grande. Se basa en una combinaci\u00f3n de tres grandes afirmaciones:<\/p>\n\n\n\n
A pesar del enfoque de la guerra que tiene lugar actualmente en suelo europeo, Europa debe continuar un di\u00e1logo extremadamente activo con los pa\u00edses menos desarrollados y m\u00e1s vulnerables del Sur, y no s\u00f3lo con vistas de contrarrestar a China, como en el di\u00e1logo Indo-Pac\u00edfico, sino al servicio de la reconstrucci\u00f3n de asociaciones estrat\u00e9gicas concretas, que permitan a Europa y a sus socios que no queden aplastados entre las rivalidades de las potencias china, rusa y estadounidense.<\/li> Para que esta asociaci\u00f3n sea percibida como sincera y de confianza, Europa debe seguir demostrando que realmente escucha las demandas, percepciones y necesidades de sus socios, incluso cuando parece dif\u00edcil tenerlas en cuenta: Las peticiones de reparaci\u00f3n, las solicitudes de consideraci\u00f3n del legado poscolonial, la puesta en evidencia de las contradicciones europeas en el tratamiento de las recientes guerras en Irak, Libia, Yemen o Ucrania, deben ser escuchadas… Porque lo que estos pa\u00edses expresan tambi\u00e9n es la necesidad de comprobar la sinceridad de los compromisos europeos en la implementaci\u00f3n de asociaciones concretas para que los pa\u00edses del Sur alcancen los objetivos de la Agenda 2030.<\/li> Esto no significa, por el contrario, que Europa no deba afirmar claramente su posici\u00f3n y sus valores, en particular en materia de democracia y derechos humanos, tanto por su valor intr\u00ednseco como por su car\u00e1cter instrumental al servicio de las transformaciones necesarias: sin la posibilidad de un di\u00e1logo pol\u00edtico abierto a la sociedad civil y a la contraparte, no puede haber una v\u00eda de inversi\u00f3n cre\u00edble para alcanzar la prosperidad econ\u00f3mica respetando los l\u00edmites del planeta. Por lo tanto, hay que demostrar que la oferta europea en este \u00e1mbito no constituye una condicionalidad ni un freno a la movilizaci\u00f3n de las inversiones, sino una garant\u00eda de viabilidad y sostenibilidad a largo plazo y, por lo tanto, una garant\u00eda de estabilidad, previsibilidad y atractivo para los inversores.<\/li><\/ul>\n\n\n\nSin embargo, parece esencial cambiar al mismo tiempo la escala del debate para abordar la profunda ruptura de la confianza entre Occidente y los nuevos no alineados.<\/p>s\u00e9bastien treyer<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n\u00bfAcceso masivo de los pa\u00edses del Sur a los flujos financieros mundiales, facilitado por las exigencias de gobernanza, democracia, del impacto medioambiental y social? Es absolutamente esencial, y bastante estrat\u00e9gico en el actual contexto geopol\u00edtico, que los actores europeos y sus numerosos aliados en otras regiones sigan demostr\u00e1ndolo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"
En la reconfiguraci\u00f3n global que se est\u00e1 produciendo desde la invasi\u00f3n de Ucrania, Europa debe tomar la medida de la p\u00e9rdida de confianza que marca su relaci\u00f3n con el Sur global.<\/p>\n
Para superar los posibles bloqueos que esto puede generar en t\u00e9rminos de diplomacia clim\u00e1tica, debemos saber c\u00f3mo cambiar la escala de la cooperaci\u00f3n medioambiental.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":5125,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"templates\/post-angles.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":18,"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[],"staff":[234],"editorial_format":[1470],"serie":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-5121","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-energia-y-medio-ambiente","staff-sebastien-treyer","editorial_format-perspectivas-sobre-la-actualidad","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":false,"_thumbnail_id":5125,"excerpt":"En la reconfiguraci\u00f3n global que se est\u00e1 produciendo desde la invasi\u00f3n de Ucrania, Europa debe tomar la medida de la p\u00e9rdida de confianza que marca su relaci\u00f3n con el Sur global.\r\n\r\nPara superar los posibles bloqueos que esto puede generar en t\u00e9rminos de diplomacia clim\u00e1tica, debemos saber c\u00f3mo cambiar la escala de la cooperaci\u00f3n medioambiental.","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"\n
Diplomacia medioambiental: Europa y los nuevos pa\u00edses no alineados - El Grand Continent<\/title>\n \n \n \n \n \n \n \n \n \n \n \n\t \n\t \n\t \n \n \n \n \n\t \n\t \n\t \n