{"id":5060,"date":"2022-06-21T13:44:05","date_gmt":"2022-06-21T12:44:05","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=5060"},"modified":"2022-06-21T14:18:36","modified_gmt":"2022-06-21T13:18:36","slug":"la-industria-de-los-microprocesadores-y-la-autonomia-estrategica-europea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/06\/21\/la-industria-de-los-microprocesadores-y-la-autonomia-estrategica-europea\/","title":{"rendered":"La industria de los microprocesadores y la autonom\u00eda estrat\u00e9gica europea"},"content":{"rendered":"\n
La industria microelectr\u00f3nica, y en particular la producci\u00f3n de microchips, ocupa una posici\u00f3n importante en las cadenas de valor mundiales. En muchos sectores de producci\u00f3n, los microprocesadores son un componente esencial. Por eso no es de extra\u00f1ar que tanto los gobiernos como la comunidad empresarial le presten cada vez m\u00e1s atenci\u00f3n. Tampoco puede ignorarse en las reflexiones y debates sobre la evoluci\u00f3n de las principales cadenas de valor mundiales.<\/p>\n\n\n\n
Como es sabido, la situaci\u00f3n de creciente desequilibrio en el mercado de los componentes microelectr\u00f3nicos y de los microchips en particular, en el que la oferta era en gran medida insuficiente para satisfacer una demanda que crec\u00eda exponencialmente, ya exist\u00eda desde hac\u00eda varios a\u00f1os -y, por tanto, mucho antes del 24 de febrero de 2022, fecha del inicio de la guerra de Rusia en Ucrania-: factores c\u00edclicos -entre los que destaca la recuperaci\u00f3n pospandemia- y estructurales -en particular, la inevitabilidad de la transformaci\u00f3n digital en muchos sectores de producci\u00f3n- contribuyeron a esta situaci\u00f3n <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n La escasez de suministros de chips representaba, por tanto, desde 2021, uno de los mayores obst\u00e1culos para la recuperaci\u00f3n pospandemia de sectores productivos clave para la econom\u00eda europea, como el autom\u00f3vil, la energ\u00eda, la automatizaci\u00f3n industrial y diversos sectores de la electr\u00f3nica de consumo. Hay que reconocer que estos sectores expresan una demanda muy diversa de microchips: desde la \u00ab tradicional \u00bb y menos avanzada tecnol\u00f3gicamente en el caso de, por ejemplo, la industria del autom\u00f3vil -aunque su conversi\u00f3n a los coches el\u00e9ctricos tendr\u00e1 pronto efectos importantes tambi\u00e9n en este sentido, y un fabricante l\u00edder como Tesla ya est\u00e1 utilizando microchips muy peque\u00f1os (siete nan\u00f3metros)- hasta la m\u00e1s \u00ab sofisticada \u00bb tecnol\u00f3gicamente en el caso de las empresas que producen ordenadores, tabletas y otros dispositivos, es decir, productos que requieren una miniaturizaci\u00f3n progresiva de sus componentes microelectr\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n La situaci\u00f3n de creciente desequilibrio en el mercado de los componentes microelectr\u00f3nicos y de los microchips en particular, en el que la oferta era en gran medida insuficiente para satisfacer una demanda que crec\u00eda exponencialmente, ya exist\u00eda desde hac\u00eda varios a\u00f1os -y, por tanto, mucho antes del 24 de febrero de 2022, fecha del inicio de la guerra de Rusia en Ucrania-.<\/p>FRANCO BASSANINI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Estos obst\u00e1culos en la cadena de suministro de microprocesadores se ven ahora dram\u00e1ticamente agravados por la guerra en Ucrania. Tomemos el ejemplo del gas ne\u00f3n, una sustancia utilizada para alimentar los l\u00e1seres que graban patrones en los chips de los ordenadores: hasta el pasado febrero, Ucrania era el l\u00edder mundial en la producci\u00f3n de gas ne\u00f3n; aproximadamente la mitad de la producci\u00f3n mundial proced\u00eda de dos empresas ucranianas, Cryoin e Ingas, que ten\u00edan sus principales instalaciones de producci\u00f3n en la regi\u00f3n de Odessa.<\/p>\n\n\n\n Actualmente es imposible predecir cu\u00e1nto durar\u00e1 la guerra en Ucrania y qu\u00e9 forma adoptar\u00e1 la necesaria reconstrucci\u00f3n industrial en ese pa\u00eds. En cualquier caso, adem\u00e1s de esta inc\u00f3gnita de car\u00e1cter -esperemos- coyuntural, existen factores estructurales que hacen que la crisis de suministro de microchips y sus importantes efectos en muchos sectores de la econom\u00eda europea y mundial se prolonguen durante varios a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n Para contrarrestar estos factores estructurales y coyunturales, ya se han planificado y decidido -y en algunos casos ya se han puesto en marcha- potentes inversiones para fomentar la investigaci\u00f3n y la producci\u00f3n de semiconductores. Se trata de inversiones p\u00fablicas, como las previstas por Estados Unidos, China, la Uni\u00f3n Europea, India, Jap\u00f3n y Taiw\u00e1n por valor de varios cientos de miles de millones de d\u00f3lares (50.000 millones de d\u00f3lares en el caso de Estados Unidos, 50.000 millones de euros en el de la Uni\u00f3n Europea); o privadas, como las incluidas en los planes industriales de las principales empresas del sector: entre ellas, Intel (que tiene previsto invertir 80.000 millones en una d\u00e9cada s\u00f3lo en Europa) y la empresa taiwanesa TSMC (que tiene previsto invertir entre 40.000 y 44.000 millones de d\u00f3lares en los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os, en parte en Europa). En Extremo Oriente, principalmente -pero no s\u00f3lo- las inversiones p\u00fablicas y privadas no se solapan ni compiten, sino que tienden a estar en sinergia.<\/p>\n\n\n\n Hay razones econ\u00f3micas y productivas evidentes para esta importante aceleraci\u00f3n de los planes de inversi\u00f3n, especialmente en el sector p\u00fablico, vinculadas a la necesidad de eliminar un cuello de botella que, de lo contrario, corre el riesgo de bloquear o al menos frenar el crecimiento de la producci\u00f3n industrial y de la econom\u00eda mundial en general. Pero tambi\u00e9n hay razones y motivaciones, no menos importantes, vinculadas a los imperativos de la seguridad nacional y la defensa, exacerbados por las fuertes tensiones que atraviesan actualmente el escenario pol\u00edtico internacional.<\/p>\n\n\n\n M\u00e1s all\u00e1 de los motivos econ\u00f3micos, tambi\u00e9n hay razones y motivaciones, no menos importantes, vinculadas a los imperativos de la seguridad nacional y la defensa, exacerbados por las fuertes tensiones que atraviesan actualmente el escenario pol\u00edtico internacional.<\/p>FRANCO BASSANINI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Seg\u00fan esta l\u00f3gica, no se trata s\u00f3lo de contribuir al crecimiento de la econom\u00eda mundial, sino de perseguir -mediante la apertura de nuevas f\u00e1bricas o la deslocalizaci\u00f3n de las existentes- el objetivo de aumentar la producci\u00f3n nacional (o la situada en el territorio de los pa\u00edses \u00ab aliados \u00bb <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>) hasta alcanzar la independencia nacional (o europea) en el suministro de componentes esenciales de la producci\u00f3n tecnol\u00f3gicamente avanzada -en el caso que nos interesa aqu\u00ed, los chips electr\u00f3nicos-.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, podemos hablar con raz\u00f3n de inversiones estrat\u00e9gicas porque contribuyen a este proceso de reestructuraci\u00f3n de las cadenas de valor mundiales que tiende a garantizar lo que se conoce como \u00ab autonom\u00eda estrat\u00e9gica \u00bb. Los actores implicados son, en primer lugar, los Estados (y, en Europa, la Uni\u00f3n Europea), pero tambi\u00e9n las empresas y, en particular, los Gigantes Tecnol\u00f3gicos, como demuestra la elecci\u00f3n de Apple de producir internamente los chips que necesita. La estructura actual de la divisi\u00f3n internacional del trabajo en el sector se ve afectada en su conjunto; las posiciones adquiridas est\u00e1n siendo cuestionadas tanto por los pa\u00edses como por las grandes multinacionales del sector.<\/p>\n\n\n\n La reorganizaci\u00f3n se acelera considerablemente por la acumulaci\u00f3n de numerosos factores de cambio, por la sucesi\u00f3n de diferentes game changers: los que ya hemos mencionado, como la transformaci\u00f3n digital de la industria y los servicios, la transici\u00f3n energ\u00e9tica (acelerada para hacer frente al cambio clim\u00e1tico), la pandemia (con la explosi\u00f3n del teletrabajo y la formaci\u00f3n a distancia y la aceleraci\u00f3n, en perspectiva, de la transformaci\u00f3n digital de los servicios de prevenci\u00f3n y tratamiento de enfermedades), y por \u00faltimo, la guerra de Ucrania y las nuevas inversiones en tecnolog\u00edas militares. Pero tambi\u00e9n, en lo que respecta a los desarrollos tecnol\u00f3gicos m\u00e1s recientes, la evoluci\u00f3n hacia formas de miniaturizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s avanzadas y la disponibilidad de repositorios abiertos, alternativos a los de las grandes multinacionales.<\/p>\n\n\n\n