{"id":48708,"date":"2024-11-08T15:09:11","date_gmt":"2024-11-08T14:09:11","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=48708"},"modified":"2024-11-08T23:41:52","modified_gmt":"2024-11-08T22:41:52","slug":"con-trump-la-era-de-la-aceleracion-reaccionaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/11\/08\/con-trump-la-era-de-la-aceleracion-reaccionaria\/","title":{"rendered":"Con Trump, la era de la aceleraci\u00f3n reaccionaria"},"content":{"rendered":"\n
Si nos lee a diario y desea contribuir a nuestro desarrollo en toda independencia, le pedimos que considere la posibilidad de suscribirse al Grand Continent<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n \u00bfPueden los conspiracionistas del Estados Unidos profundo y los hombres m\u00e1s ricos del mundo votar por el mismo presidente? La alianza que ha llevado a Donald Trump al poder por segunda vez es fundamentalmente diferente de la que le permiti\u00f3 derrotar a Hillary Clinton en 2016.<\/p>\n\n\n\n El nuevo presidente electo estadounidense ha construido ahora un nuevo deal <\/em>con la sociedad estadounidense: oligarqu\u00eda y aceleraci\u00f3n tecnol\u00f3gica por un lado, preservaci\u00f3n y protecci\u00f3n identitaria por el otro.<\/p>\n\n\n\n Aqu\u00ed se encuentra el verdadero elemento de ruptura de las elecciones, en esta fusi\u00f3n entre el establishment<\/em> \u2014viejo y nuevo\u2014 y el electorado m\u00e1s perif\u00e9rico geogr\u00e1fica, social y culturalmente. Los cohetes, las sondas espaciales proyectadas hacia la posibilidad de vida extraterrestre para los humanos, los robots, los coches sin conductor, el transhumanismo, las finanzas globalizadas siempre al acecho de la pr\u00f3xima destrucci\u00f3n creativa, las viejas y las nuevas industrias energ\u00e9ticas forman un frente unido con un electorado que desconf\u00eda del gobierno, que exige desobediencia a la cultura progresista que impera en las universidades, que busca en las sectas y las iglesias su propia forma de resistencia a la modernidad, que exige protecci\u00f3n frente a los productos extranjeros, que quiere deslocalizar la industria y reducir dr\u00e1sticamente la inmigraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Aceleraci\u00f3n. Reacci\u00f3n. La aleaci\u00f3n de estos dos metales pesados \u2014incompatibles a primera vista y aparentemente contradictorios\u2014 define la alquimia que llev\u00f3 a Trump a la victoria en 2024.<\/p>\n\n\n\n Por un lado, la aceleraci\u00f3n de una parte de Estados Unidos que quiere liberarse de todas las trabas y regulaciones, pero que quiere invertir y avanzar hacia el futuro; una \u00e9lite que no desprecia la globalizaci\u00f3n, pero que quiere dominarla; un grupo en el poder que pretende imponer su propio canon ling\u00fc\u00edstico y cultural desde una perspectiva futurista.<\/p>\n\n\n\n Este es el nuevo deal<\/em> de Trump: riqueza y aceleraci\u00f3n tecnol\u00f3gica por un lado; preservaci\u00f3n y protecci\u00f3n de la identidad por otro.<\/p>LORENZO CASTELLANI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Por otro lado, la reacci\u00f3n de la Am\u00e9rica de las peque\u00f1as ciudades, del trabajo manual y de lo concreto. Los territorios de los menos educados, donde la inmigraci\u00f3n est\u00e1 incrustada en el tejido de la producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Es en esta misteriosa soldadura donde hay que entender el regreso de Trump: es la base de la nueva mayor\u00eda electoral estadounidense.<\/p>\n\n\n\n\n\n Sustenta la estructura social impuesta en la que lo alto<\/em>, de camino al futuro \u2014la \u00e9lite tecnol\u00f3gica y capitalista\u2014 coexiste con lo bajo<\/em> conservador \u2014el principal electorado de Trump y su promesa populista\u2014.<\/p>\n\n\n\n Definir\u00e1 la mirada que la nueva administraci\u00f3n aplicar\u00e1 a Estados Unidos y al resto del mundo.<\/p>\n\n\n\n Aqu\u00ed se encuentra el verdadero elemento de ruptura de las elecciones, en esta fusi\u00f3n entre el establishment<\/em> \u2014viejo y nuevo\u2014 y el electorado m\u00e1s perif\u00e9rico geogr\u00e1fica, social y culturalmente. <\/p>LORENZO CASTELLANI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Los conspiracionistas de la Am\u00e9rica rural y los hombres m\u00e1s ricos del mundo votaron al mismo presidente, y le hicieron ganar. As\u00ed lo demuestra la asombrosamente amplia victoria de Donald Trump, lograda gracias a la construcci\u00f3n de una alianza extremadamente heterog\u00e9nea \u2013una nueva forma pol\u00edtica que proponemos llamar \u201caceleraci\u00f3n reaccionaria\u201d\u2013 que ha conseguido unir a las clases medias y trabajadoras del Estados Unidos rural y suburbano con una parte significativa del establishment<\/em> estadounidense.<\/p>\n\n\n\n Esta es la gran novedad \u2013bastante subestimada por la mayor\u00eda de los analistas\u2013 de estas elecciones presidenciales. El Trump de 2024 era un populista puro, un maverick<\/em> que hab\u00eda completado el saqueo de un Partido Republicano reducido a la m\u00ednima expresi\u00f3n de su capacidad pol\u00edtica, una especie de Joker amado s\u00f3lo por el Estados Unidos enfadado y desindustrializado, un candidato que esencialmente gan\u00f3 porque tuvo la suerte de encontrar a Hillary Clinton en su camino.<\/p>\n\n\n\n En 2016, la hip\u00f3tesis Trump fue un aut\u00e9ntico salto al vac\u00edo: muchos intelectuales conservadores dudaron de ella; casi todos los magnates de la nueva industria digital y tecnol\u00f3gica la rehuyeron; Wall Street la contempl\u00f3 con ansiedad; y casi todos los medios de comunicaci\u00f3n la combatieron. El candidato que gan\u00f3 este a\u00f1o es una criatura muy distinta de la de 2016, y especialmente del derrotado presidente saliente que, a principios de 2021, dio su cheque en blanco a la insurrecci\u00f3n en el Congreso de sus partidarios m\u00e1s violentos. Era un Trump subversivo, repudiado por los magnates de Silicon Valley (fue expulsado de Twitter por su ex CEO Jack Dorsey), considerado peligroso para las instituciones republicanas, abandonado por su vicepresidente Mike Pence y rechazado por la comunidad de inteligencia.<\/p>\n\n\n\n Para intentar sacar una lecci\u00f3n de la victoria de Trump en 2024, hay que entender dos cosas: ha desarticulado la unidad del establishment<\/em> estadounidense construyendo una nueva corriente. No s\u00f3lo ha ganado las elecciones: ha cambiado el marco pol\u00edtico al proyectar al Partido Republicano a lo m\u00e1s alto del voto popular, por primera vez desde 2004.<\/p>\n\n\n\n El candidato que gan\u00f3 este a\u00f1o es una criatura muy distinta de la de 2016.<\/p>LORENZO CASTELLANI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n \u00bfC\u00f3mo se ha producido toda esta agitaci\u00f3n en tan poco tiempo?<\/p>\n\n\n\n Para intentar hacernos una idea m\u00e1s clara, debemos analizar brevemente una serie de factores. <\/p>\n\n\n\n\n El primero es que muchas de las ideas de Trump de 2016 han sobrevivido a la presidencia de Biden. El proteccionismo tecnol\u00f3gico frente a China y el proteccionismo industrial frente a gran parte del mundo<\/a>; el aumento del gasto en pol\u00edtica industrial y el intento de repatriar la producci\u00f3n; un mayor d\u00e9ficit federal y una gradual desvinculaci\u00f3n militar internacional son elementos que, aunque con formas y lenguaje diferentes, han sido retomados por la administraci\u00f3n dem\u00f3crata saliente. Parafraseando a Adam Tooze<\/a>, las bidenomics eran \u00abtrumponomics inteligentes\u00bb. Las ideas tan poco ortodoxas expresadas por Trump ya en 2015 se convirtieron as\u00ed en habituales en la Casa Blanca de Biden y en el gobierno estadounidense en general.<\/p>\n\n\n\n En este contexto de continuidad, la geopol\u00edtica llam\u00f3 a la puerta y ejerci\u00f3 brutalmente su presi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n La invasi\u00f3n de Putin a Ucrania fue un duro golpe para la administraci\u00f3n de Biden. Es cierto que la diplomacia estadounidense intent\u00f3 entonces, con cierto \u00e9xito, presentar la situaci\u00f3n de otra manera, reaccionando ante la conmoci\u00f3n de la invasi\u00f3n y haciendo todo lo posible para evitar que Kiev cayera en cuesti\u00f3n de semanas. Pero la realidad es innegable: la disuasi\u00f3n estadounidense frente a Rusia no ha funcionado. Este fracaso no s\u00f3lo ha obligado a la Casa Blanca a implicarse en una parte del mundo de la que quer\u00eda mantener una distancia militar, sino que tambi\u00e9n ha dado lugar a nuevos compromisos en materia de gastos de defensa, especialmente impopulares tanto para el electorado republicano como para una parte del dem\u00f3crata. Esto ha revitalizado los argumentos de Donald Trump contra Rusia y Putin.<\/p>\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n A New World \u2014 With An Old Soul<\/em> <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> <\/h2>\n\n\n\n
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\n <\/picture>\n C\u00f3mo Biden perdi\u00f3 a las \u00e9lites<\/h2>\n\n\n\n