{"id":47972,"date":"2024-11-03T13:37:15","date_gmt":"2024-11-03T12:37:15","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=47972"},"modified":"2024-11-03T13:38:07","modified_gmt":"2024-11-03T12:38:07","slug":"trump-un-abecedario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/11\/03\/trump-un-abecedario\/","title":{"rendered":"Trump: un abecedario"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo es posible que un hombre descrito por el exjefe del Estado Mayor estadounidense, el general Mark Milley, como \u00abel hombre m\u00e1s peligroso para su pa\u00eds, un fascista hasta la m\u00e9dula\u00bb, est\u00e9 de nuevo a las puertas del poder en la democracia m\u00e1s poderosa del mundo?<\/em> <em>\u00bfPor qu\u00e9 Trump hace a diario declaraciones que habr\u00edan eliminado a cualquiera de sus predecesores en la carrera por la presidencia, sin que su electorado parezca verse afectado?<\/em> <em>\u00bfPor qu\u00e9 esta inmunidad se extiende a sus casos judiciales, a sus condenas penales en particular, y al mot\u00edn faccioso del 6 de enero de 2021?<\/em> <em>\u00bfQu\u00e9 papel desempe\u00f1a en su discurso el resurgimiento de los viejos demonios de la pol\u00edtica estadounidense, y qu\u00e9 papel desempe\u00f1a la radical novedad de su discurso en la respuesta que recibe?<\/em> <em>\u00bfC\u00f3mo un hombre ajeno al sistema pol\u00edtico convencional, y universalmente despreciado dentro de \u00e9l, consigui\u00f3 r\u00e1pidamente reinar sin oposici\u00f3n sobre una de las dos principales formaciones pol\u00edticas estadounidenses?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Siempre hay formas en las que Trump elude el an\u00e1lisis organizado, ya sea el estudio de la ciencia pol\u00edtica, los medios digitales de masas, las relaciones de poder econ\u00f3mico, los flujos migratorios en Estados Unidos, o el estudio de su psicolog\u00eda y su historia familiar.<\/em> <em>Era tentador intentar arrojar nueva luz, a trav\u00e9s de un abecedario basado exclusivamente en fuentes p\u00fablicas, sobre un hombre que se esconde a plena vista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Durante el fin de semana y la semana que viene, <\/em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/category\/elecciones\/trump-contra-biden-por-la-casa-blanca-seguir-las-elecciones-estadounidenses-de-2024\/\"><em>la redacci\u00f3n est\u00e1 movilizada para seguir unas elecciones hist\u00f3ricas<\/em><\/a><em>.<\/em> <em>Este trabajo tiene un costo.<\/em> <em>Si te gusta nuestro contenido y puedes permit\u00edrtelo, <\/em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new-1-1\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>considera la posibilidad de suscribirte al Grand Continent<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">A<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ass hole<\/h2>\n\n\n\n<p>En la CNN, el 29 de mayo de 2024, el actor de Hollywood Dennis Quaid explic\u00f3 por qu\u00e9 votar\u00eda por Trump: \u00ab<em>People might call him an ass hole\u2026 But he\u2019s my ass hole<\/em><em>\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed radica el misterio. En el posesivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la salida de George W. Bush en 2008, que los dej\u00f3 desamparados y en desacuerdo con sus fundamentos por la explosi\u00f3n del gasto p\u00fablico provocada por las guerras exteriores, los jerarcas republicanos buscan un lenguaje y relevos para comunicarse con esa base radical que los desconcierta. Algo inasible jug\u00f3, in crescendo, durante los a\u00f1os de Obama, de 2008 a 2016: una alquimia, mucho tiempo ignorada por el <em>establishment<\/em> republicano, entre Donald Trump y esos peque\u00f1os blancos oprimidos que, como los republicanos conquistadores de la era de Reagan, no quieren que Estados Unidos abra nuevas v\u00edas de futuro, sino volver a ser como antes. Una vuelta a la edad de oro que los inmigrantes latinos les est\u00e1n robando, que China les est\u00e1 arrebatando con sus puestos de trabajo, que los musulmanes est\u00e1n amenazando, que los \u00abwoke\u00bb est\u00e1n pervirtiendo, que los ecologistas est\u00e1n frustrando, que el estatismo de los dem\u00f3cratas est\u00e1 asfixiando lentamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la campa\u00f1a de las primarias republicanas previas a las elecciones presidenciales de 2016, Donald capt\u00f3 de repente ese resentimiento victimista con un magnetismo que hizo a\u00f1icos todos los indicadores de popularidad, audiencia y seguidores en las redes sociales. No es que la agenda de los extremistas se haya convertido realmente en la suya. La prohibici\u00f3n federal del aborto y el fanatismo identitario no son realmente su estilo. As\u00ed que, aunque su repentino ascenso est\u00e9 dando pesadillas al aparato del partido, no se est\u00e1 ganando el apoyo de las innumerables organizaciones activistas y grupos de presi\u00f3n que montan guardia a su derecha. Ted Cruz, senador por Texas, es su hombre, el candidato casi oficial de los evang\u00e9licos y del Tea Party.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Donald, misteriosamente, apela mejor al subconsciente de ese movimiento: ni siquiera necesita hacer bases para atraer a la base. Envolviendo casi todos los temas en una narrativa victimista, convirtiendo la escena pol\u00edtica en un reality show televisivo en el que \u00e9l es el imprevisible maestro de ceremonias, atacando por debajo del cintur\u00f3n a los objetivos que elige y utilizando un lenguaje violento, xen\u00f3fobo y mis\u00f3gino, llamando la atenci\u00f3n a cualquiera en cualquier momento, despierta la desaprobaci\u00f3n o el escepticismo de los medios de comunicaci\u00f3n y las \u00e9lites pol\u00edticas. Y al hacerlo, se dirige a todos aquellos que albergan la idea de que esas \u00e9lites los han olvidado, o sacrificado. Al predicar su rechazo a Washington, esa \u00abci\u00e9naga\u00bb que hay que \u00abdrenar\u00bb, como no cesa de decir, Trump encuentra un eco visceral en ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el sentido de la f\u00edsica ondulatoria, es como si hubiera entrado en resonancia con la frecuencia natural de esa parte del electorado republicano que, bajo la bandera de un retorno a las ra\u00edces de la Constituci\u00f3n estadounidense y a las libertades individuales, expresa en realidad el deseo de los blancos desclasados de restaurar una edad de oro. En las <em>Trump stores<\/em>, tiendas de artilugios y fetiches dedicadas exclusivamente a la gloria de Donald, se pueden comprar \u00abtarjetas de privilegio blanco\u00bb, cuyo modelo son las tarjetas de cr\u00e9dito. Su nombre habla por s\u00ed solo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab<\/em><em>People might call him an ass hole\u2026 But he\u2019s my ass hole<\/em>\u00bb, proclama Dennis Quaid. En esta parad\u00f3jica adopci\u00f3n reside el misterio.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa necesidad instintiva y animal de vengarse del sentido com\u00fan, de desgarrar la mara\u00f1a de mandatos razonables en la que se han sentido atrapados durante tanto tiempo; de existir por fin a trav\u00e9s del miedo que inspirans a los santurrones y de dar el dedo de honor a la \u00e9lite invisible y fantaseada que coloniza las mentes. Volver a consumir sin trabas, emitir libremente todo el carbono que se desee con la radio a todo volumen en la carretera. Para armarse hasta los dientes sin motivo, y luego inventarse los motivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para desahogar el descontento con millones de personas en una ferviente conflagraci\u00f3n. Para recargar las pilas en la horda alabando a un tipo que tiene en vilo a las \u00e9lites. La necesidad de meter a Dios en todas las salsas, de invocarlo en cada oportunidad, de rezar a voz en grito y de odiar descaradamente. Odiar a los negros, a los amarillos, a los jud\u00edos, a los transexuales, a los inmigrantes, a los \u00e1rabes, a los pa\u00edses extranjeros que se aprovechan de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para formar juntos un hurac\u00e1n que retuerza el brazo de los poderes establecidos, decidiendo que lo falso se convierta en verdadero y que, a partir de ahora, as\u00ed es. Qu\u00e9 buen truco para jugarle a la democracia: desautorizarla en su propio nombre, gracias a la libertad que da a todos para hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta tensi\u00f3n, Donald les hace sentir que est\u00e1 con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>My<\/em> ass hole&#8230;<\/p>\n\n\n<section class=\"dive print-block my-16\" style=\"background-color:;\">\n\t<div class=\"wrapper\">\n\t\t<div class=\"container mx-auto \">\n\t\t\t<div class=\"row flex flex-wrap relative pt-6 pb-16 lg:py-8\">\n\t\t\t\t<div class=\"col w-full xl:ml-1\/10\n\t\t\t\t\t md:w-2\/5 xl:w-2\/5 \t\t\t\t\t\">\n\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\" style=\"color:#0a0a0a;\" class=\"font-display font-normal text-4xl leading-9 mb-5 text-white no-underline\">\n\t\t\t\t\t\tRetrato de un mundo roto\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div style=\"color:#0a0a0a;\" class=\"text-base leading-none font-sans\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>Bajo la direcci\u00f3n de Giuliano da Empoli.<\/p>\n<p>Con contribuciones de Josep Borrell, Lea Ypi, Niall Ferguson, Timothy Garton Ash, Anu Bradford, Jean-Yves Dormagen, Aude Darnal, Branko Milanovi\u0107, Julia Cag\u00e9, Vladislav Surkov o Isabella Weber.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"mt-12 dive-list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a  style=\"color:#dd203c;\" class=\"no-underline block border-t border-grey-darker py-2 flex\"\n\t\t\t\t\t\t\t\t   href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/shop\/es\/producto\/el-grand-continent-vol-3-retrato-de-un-mundo-roto\/\"><span class=\"font-sans font-semibold pr-4\">\u2192<\/span> Pedir el volumen<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a  style=\"color:#dd203c;\" class=\"no-underline block border-t border-grey-darker py-2 flex\"\n\t\t\t\t\t\t\t\t   href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\"><span class=\"font-sans font-semibold pr-4\">\u2192<\/span> Descubra nuestras ofertas<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div style=\"color:#0a0a0a;\" class=\"dive-footer font-sans text-xs border-t border-grey-darker py-2 leading-4\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p><em>Retrato de un mundo roto<\/em>, el nuevo volumen en papel del Grand Continent publicado por Arpa. Est\u00e1 disponible para <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/shop\/es\/producto\/el-grand-continent-vol-3-retrato-de-un-mundo-roto\/\">su compra<\/a> e incluido en nuestra <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\">oferta de lanzamiento<\/a>.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"col w-full md:w-3\/5 xl:w-2\/5  md:px-0 relative overflow-hidden mt-8 md:mt-0 macron-img\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"!absolute !bg-none w-full h-full pin-t pin-l\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\" class=\"no-underline\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" style=\"object-fit: contain; width: 100%; height: 100%;\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/09\/mediamodifier_image-128-990x660.png\" \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a> \n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n<\/section>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">B<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Berlusconi<\/h2>\n\n\n\n<p>Estamos a mediados de los a\u00f1os setenta. Al mismo tiempo que Donald se lanza a la conquista de Manhattan, otro joven y ambicioso promotor inmobiliario se embarca en Italia en un gigantesco proyecto que \u00e9l tambi\u00e9n colma de superlativos. Su objetivo no es otro, declara con aire de diligencia y a\u00fan modestia, que contribuir a resolver la crisis de la vivienda en una de las capitales econ\u00f3micas de Europa: Mil\u00e1n. El proyecto tiene nombre: Milano II, <em>Milano Due<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo gusto por los grandes anuncios, la misma falta de escr\u00fapulos, la misma convicci\u00f3n de que pol\u00edtica y entretenimiento son una misma cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDonald antes que Donald?<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, pero mucho m\u00e1s h\u00e1bil&#8230; El joven Silvio Berlusconi dio los primeros pasos hacia una transformaci\u00f3n que Donald tardar\u00eda treinta a\u00f1os en lograr, sin conseguirlo del todo. Porque en 1976, una decisi\u00f3n del Tribunal Constitucional italiano puso fin al monopolio de la televisi\u00f3n p\u00fablica. Y Berlusconi tuvo un golpe de genio: los habitantes de su radiante ciudad de las afueras de Mil\u00e1n iban a tener una televisi\u00f3n. <em>Su<\/em> televisi\u00f3n. Atr\u00e1s quedar\u00e1n los viejos programas de la RAI, con sus programas de alfabetizaci\u00f3n, sus seriales inspirados en los cl\u00e1sicos de la literatura, esa ambici\u00f3n educativa que, seg\u00fan quienes la sirven, es el honor del servicio p\u00fablico, pero que, seg\u00fan Silvio y quienes pronto tendr\u00e1n voz en sus ondas, zumba en una rutina pomposa, compasiva y anticuada.<\/p>\n\n\n\n<p>Su televisi\u00f3n no seguir\u00e1 siendo local por mucho tiempo. \u00bfS\u00f3lo podemos hacer televisi\u00f3n regional privada? No importa: Silvio encontr\u00f3 la f\u00f3rmula m\u00e1gica, prefabricando programas ya repletos de publicidad, meti\u00e9ndolos en cajas, en casetes que ser\u00edan enviados por la noche a los cuatro puntos cardinales del pa\u00eds en camionetas, y emiti\u00e9ndolos luego simult\u00e1neamente. Esta simultaneidad dar\u00e1 lugar, <em>de facto<\/em>, a la televisi\u00f3n nacional. Desde el punto de vista del espectador, este mosaico improvisado ofrecer\u00e1 las mismas im\u00e1genes al mismo tiempo, hablar\u00e1 con una sola voz, se convertir\u00e1 en una sola pantalla, una sola antena. Y har\u00e1 tres, tantas como la RAI.<\/p>\n\n\n\n<p>Orquest\u00f3 la revuelta contra el aburrimiento, poni\u00e9ndola en boca de gente corriente elegida para parecerse a la gente corriente, que entraba en antena para decir que la RAI les aburr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Partiendo de la nada, su programa de televisi\u00f3n reuni\u00f3 los primeros ingredientes de un coctel m\u00e1gico: entrar en la trivial vida cotidiana de la gente y mostrarla de cerca, sin verg\u00fcenza, sin iron\u00eda, sin pudor, sin tab\u00faes; cultivar un buen humor dominante en un ambiente de fiesta permanente, bajo una lluvia de lentejuelas; abrir las compuertas de los chistes pesados y los gui\u00f1os traviesos, invitando a los c\u00f3micos que los responsables de la RAI consideran vulgares e indeseables; inundar los estudios de pin-ups con poca ropa, cada vez con menos ropa&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Y sonriendo, siempre sonriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis inmobiliaria, la lucha contra la inflaci\u00f3n, la mejora de la vida cotidiana: Berlusconi mezcla preocupaciones serias en el coctel. No hay duda sobre el ingrediente principal: la RAI tiene cuotas de publicidad, selecciona los anuncios, desconf\u00eda de ellos&#8230; Silvio invierte esta l\u00f3gica puritana: \u00abLa televisi\u00f3n es todo lo qu est\u00e1 alrededor de la publicidad\u00bb, declara. El \u00abtiempo de cerebro disponible\u00bb, la expresi\u00f3n que escandalizar\u00eda a Francia veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde en boca de un tipo gris\u00e1ceo de Bouygues, Silvio hace tiempo que la puso en pr\u00e1ctica: su televisi\u00f3n organiza \u201cla colonizaci\u00f3n de los cerebros\u201d, refunfu\u00f1a <em>Corriere della Sera<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Berlusconi cre\u00f3 su propia agencia de publicidad, Publitalia 80&#8242;. La publicidad era barata, pero el modelo de negocio cambi\u00f3: a Berlusconi le interesaba el consiguiente aumento de las ventas. Invent\u00f3 los \u00edndices de audiencia, pagando a su propia gente para medir las cifras de audiencia. Ide\u00f3 la \u00abcontraprogramaci\u00f3n\u00bb, y no s\u00f3lo la alternativa: los Pitufos a la hora de comer; los ni\u00f1os callados, los padres descansando, la familia feliz. Algunos lo llaman el Americano. Quiere reclutar a la popular\u00edsima cantante Iva Zanicchi, que al principio desconf\u00eda. La invita, toca para ella y le canta Trenet y Piaf: impresionada y divertida, acepta y se convierte en un pilar de su televisora. Pura alegr\u00eda. La sonrisa. Inagotable.<\/p>\n\n\n\n<p>1984. Silvio tiene sus tres canales de TV: Italia 1, Rete 4, Canale 5. El fiscal de Roma recurre a un art\u00edculo del C\u00f3digo Postal para obligarlo a cerrar sus canales, porque considera que de hecho han pasado a ser nacionales. Una amenaza existencial. Moviliz\u00f3 al pueblo. Su pueblo. Ni\u00f1os, familias, gente sencilla que se sent\u00eda agraviada: la \u00abrevuelta de los pitufos\u00bb. Craxi, presidente del Consejo desde 1983, con quien Silvio pasaba a menudo sus vacaciones en Hammamet, interrumpi\u00f3 una visita oficial a Londres para ir a firmar el decreto que suspend\u00eda la suspensi\u00f3n. Silvio est\u00e1 salvado. Ya nada lo detendr\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald, por su parte, que ha aplicado a la pol\u00edtica todas las recetas del mundo de los negocios y del espect\u00e1culo, no invent\u00f3 nada ni ha logrado gran cosa: lo que podemos reconstruir y comprender de sus sucesivos proyectos, a trav\u00e9s de la opacidad de su \u00abimperio\u00bb, demuestra que el dinero, las redes y los m\u00e9todos de su padre \u2014conocimientos inmobiliarios, gesti\u00f3n inflexible de los costos, subvenciones y acuerdos fiscales\u2014 permitieron el \u00e9xito de sus primeros proyectos inmobiliarios y dieron origen al mito del empresario de \u00e9xito. 160 millones de d\u00f3lares en exenciones fiscales a lo largo de 40 a\u00f1os para la reforma y explotaci\u00f3n del hotel Commodore de Manhattan, que se convirti\u00f3 en el Grand Hyatt, rehabilitado a finales de los setenta y reabierto en 1980. 70 millones de d\u00f3lares, arrancados en los tribunales al Ayuntamiento de Nueva York, para la Trump Tower, terminada en 1983.<\/p>\n\n\n\n<p>Un mito al que el padre se empe\u00f1\u00f3 en encumbrar a su segundo hijo tras sacrificar al mayor. Un padre que hizo fortuna pero que, a pesar de horas de lecciones de comunicaci\u00f3n y oratoria, nunca pudo salir del cascar\u00f3n al que lo confinaban sus trajes ajustados, su sonrisa falsa, la torpeza de sus palabras, lo gris de sus apariciones siguiendo la estela de los pol\u00edticos de Brooklyn y Queens a los que deb\u00eda su fortuna.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese padre estaba deslumbrado por la audacia carn\u00edvora de su v\u00e1stago, ese gigante rubio ventajista, fanfarr\u00f3n, buf\u00f3n, que descubri\u00f3 su gusto por las c\u00e1maras. Su primera aparici\u00f3n televisiva, en la que el periodista presenta un t\u00eate-\u00e0-t\u00eate con los s\u00faper-ricos, capta esa curiosa mezcla de arrogancia e inseguridad. La arrogancia creci\u00f3 r\u00e1pidamente a principios de los a\u00f1os ochenta, pero tambi\u00e9n creci\u00f3 la inseguridad psicol\u00f3gica que nunca lo abandonar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia entre esos dos monstruos sagrados del terreno de juego medi\u00e1tico es que Berlusconi, si s\u00f3lo cre\u00eda en la apariencia y el comercio, siempre crey\u00f3 que para vender, hab\u00eda que tener algo que vender: sus proyectos inmobiliarios, luego sus proyectos audiovisuales, luego sus proyectos pol\u00edticos, estaban destinados a satisfacer las necesidades reales de la poblaci\u00f3n, tal como \u00e9l las percib\u00eda. Trump, en cambio, s\u00f3lo vend\u00eda la marca que tanto le hab\u00eda costado construir durante toda su vida: Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho antes de la era de los tuits y las redes, Silvio Berlusconi invent\u00f3 muchas cosas: la primac\u00eda de la imagen, la diluci\u00f3n de la pol\u00edtica en el espect\u00e1culo, la convivencia c\u00f3mplice con la \u00abgente real\u00bb, el arte del rebote judicial, la porosidad casi perfecta de los negocios y la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald le debe algo.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22893357_000001-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22893357_000001-scaled.jpg\" alt=\"Una foto del candidato presidencial republicano Donald Trump con un vendaje en la oreja se muestra en la ventana de una furgoneta antes de un acto de campa\u00f1a con el candidato republicano a la vicepresidencia Sen. JD Vance, R-Ohio, en Reno, Nev. el martes 30 de julio de 2024. \u00a9 AP Foto\/Jae C. Hong\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Una foto del candidato presidencial republicano Donald Trump con un vendaje en la oreja se muestra en la ventana de una furgoneta antes de un acto de campa\u00f1a con el candidato republicano a la vicepresidencia Sen. JD Vance, R-Ohio, en Reno, Nev. el martes 30 de julio de 2024. \u00a9 AP Foto\/Jae C. Hong<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22913768_000002-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22913768_000002-scaled.jpg\" alt=\"El candidato presidencial republicano, el ex presidente Donald Trump, en el escenario antes de hablar durante un mitin de campa\u00f1a en el aeropuerto Cherry Capital, el viernes 25 de octubre de 2024, en Traverse City, Michigan \u00a9 AP Foto\/Alex Brandon\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">El candidato presidencial republicano, el ex presidente Donald Trump, en el escenario antes de hablar durante un mitin de campa\u00f1a en el aeropuerto Cherry Capital, el viernes 25 de octubre de 2024, en Traverse City, Michigan \u00a9 AP Foto\/Alex Brandon<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>Una foto del candidato presidencial republicano Donald Trump con un vendaje en la oreja se muestra en la ventana de una furgoneta antes de un acto de campa\u00f1a con el candidato republicano a la vicepresidencia Sen. JD Vance, R-Ohio, en Reno, Nev. el martes 30 de julio de 2024. \u00a9 AP Foto\/Jae C. 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A la edad de 23 a\u00f1os, Roy Cohn, un brillante estudiante de Derecho convertido en joven ayudante del fiscal, envi\u00f3 a los Rosenberg a la muerte acusados de espiar para la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Juzgados en 1951, fueron ejecutados dos a\u00f1os despu\u00e9s. Su carrera despeg\u00f3. McCarthy \u2014a quien la detenci\u00f3n de los Rosenberg le permiti\u00f3 \u00abrecuperarse\u00bb en un momento en que el comit\u00e9 de mayor\u00eda dem\u00f3crata presidido por el senador Tydings en el Senado desautoriz\u00f3 sus campa\u00f1as iniciales de acoso\u2014 no pod\u00eda prescindir de Cohn. Edgar Hoover, el fundador y todopoderoso jefe del FBI, partidario prudente y cauto rival de McCarthy en la cruzada anticomunista, tambi\u00e9n observaba con inter\u00e9s al joven Cohn.<\/p>\n\n\n\n<p>Homosexual de cl\u00f3set como el propio Hoover, Cohn no s\u00f3lo cazaba comunistas. En los primeros d\u00edas de la Guerra Fr\u00eda, tambi\u00e9n dirigi\u00f3 la caza de homosexuales en la alta administraci\u00f3n, una campa\u00f1a conocida como el <em>Lavender Scare<\/em>: una versi\u00f3n pastel, una sombra siniestra del <em>Red Scare<\/em>, una purga poco conocida cuyas v\u00edctimas eran funcionarios p\u00fablicos despedidos por la \u00fanica raz\u00f3n de que su presunta homosexualidad revelaba defectos de personalidad incompatibles con la seguridad del Estado, o los expon\u00eda al chantaje de los \u00abenemigos de Am\u00e9rica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>McCarthy muri\u00f3 alcoh\u00f3lico, repudiado por Eisenhower y el Senado, en 1957. Cohn escap\u00f3 por poco al naufragio y sigui\u00f3 siendo una figura influyente en Nueva York y Washington, convirti\u00e9ndose en el temido abogado de los mafiosos Carmine Galante y Tony Salerno, de Rupert Murdoch y del arzobispo de Nueva York, y luego de Nancy Reagan y otros personajes que combinaban fanatismo con un lado m\u00e1s o menos sulfuroso. Se rumora que en su despacho se celebran reuniones de jefes mafiosos a puerta cerrada, y que los sobornos del sector inmobiliario y de la construcci\u00f3n fluyen libremente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cohn fue tambi\u00e9n una figura de los clubes y la vida nocturna, donde en 1973 un tipo alto y rubio, un playboy arrogante pero ligero, le pidi\u00f3 consejo porque el Departamento de Justicia hab\u00eda abierto una investigaci\u00f3n sobre la discriminaci\u00f3n de afroamericanos en el parque de viviendas que gestionaba con su padre. <em>\u00abTell them to go to hell<\/em>\u00bb, responde el hombre que se convertir\u00e1 en su gur\u00fa. A continuaci\u00f3n, le sugiri\u00f3 una t\u00e1ctica ultraofensiva que, poco despu\u00e9s, le permitir\u00eda poner fin al procedimiento mediante un acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este intercambio dio lugar a doce a\u00f1os de estrecha colaboraci\u00f3n, durante los cuales Cohn, que muri\u00f3 de sida en 1986, se convirti\u00f3 en el Pigmali\u00f3n de Donald, su consejero m\u00e1s cercano, su introductor en un mundo de vericuetos en el que Trump no hab\u00eda sido, hasta entonces, m\u00e1s que el vistoso heredero de un imperio inmobiliario que, desde Queens y Brooklyn, donde su padre hab\u00eda construido programas para la clase media, escalaba ahora Manhattan para levantar torres gigantescas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es tambi\u00e9n su arma definitiva, su perro de ataque, al que presenta como tal. \u00ab\u00bfConoce a Roy Cohn? &#8211; pregunta a veces, bajando la voz, cuando una discusi\u00f3n se acalora. Todo el mundo lo conoce, de hecho, y cuanto m\u00e1s se le conoce, m\u00e1s aterrador resulta su nombre. -Bueno, es mi abogado&#8230; Nadie quiere tener nada que ver con \u00e9l\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Una foto de prensa los muestra juntos en esa \u00e9poca: es asombrosa. Trump est\u00e1 agitado, \u00abtan elocuente como un buey y tan guapo como un carnicero\u00bb, como escribi\u00f3 Victor Hugo de Ledru-Rollin. A su lado, un poco en segundo plano, Cohn, g\u00e9lido, medita sobre su protegido con la mirada torva de un reptil acu\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>En la l\u00edvida transparencia de los ojos de Roy Cohn, esos ojos hastiados con sus destellos inquietantes, los del matrimonio de los negocios y la cloaca pol\u00edtica, vemos la iniciaci\u00f3n del joven Donald a sus verdaderos poderes. Aqu\u00ed se forja casi todo: su manera de utilizar la ley para conseguir sus fines atacando a cualquiera que se interponga en sus planes, su instinto para las luchas de poder y los trucos sucios, su aprendizaje gradual de lo que hay detr\u00e1s de las cartas&#8230; Todo ello toma forma en una relaci\u00f3n de \u00f3smosis con un Pigmali\u00f3n venenoso que fue el inquisidor en la sombra del macartismo, un intrigante peligroso y temido, un homosexual que cazaba homosexuales, un abogado de matones, maleantes e intolerantes.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">D<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Donald y yo<\/h2>\n\n\n\n<p>En sus \u00abMemorias de un alem\u00e1n\u00bb, manuscrito hallado tras su muerte, el futuro historiador S\u00e9bastien Haffner, joven magistrado en el Berl\u00edn de los a\u00f1os treinta, describe su angustia durante el ascenso del nazismo como un asunto \u00edntimo y personal. M\u00e1s all\u00e1 de su radical y ponderada oposici\u00f3n a la ideolog\u00eda nacionalsocialista, una antipat\u00eda obsesiva e incoercible invadi\u00f3 sus d\u00edas, exili\u00e1ndolo al coraz\u00f3n mismo de su ciudad natal, esa capital gradualmente cubierta de esv\u00e1sticas, que se hab\u00eda vuelto irrespirable.<\/p>\n\n\n\n<p>Los nazis le succionaban el aire.<\/p>\n\n\n\n<p>Como habitante de un viejo pa\u00eds europeo en el que nac\u00ed, como ciudadano de una democracia que duda de s\u00ed misma pero que a\u00fan resiste el flujo y reflujo del Estado de derecho en todo el mundo, tengo una compleja dependencia de Estados Unidos de Am\u00e9rica. Trump me est\u00e1 chupando el aire, me bloquea el horizonte. Creo que estoy un poco obsesionado con \u00e9l. As\u00ed que quiero entenderlo. Pero todo va tan r\u00e1pido que todo el mundo se deja llevar, se resigna, se persuade de que Donald debe tener un plan, de que volver a la presidencia lo ablandar\u00eda un poco.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los diques han reventado. Cada d\u00eda surge en la escena p\u00fablica un hecho o un comentario que habr\u00eda descalificado a un candidato a la presidencia de Estados Unidos incluso hace veinte a\u00f1os. Donald lo dice: los dem\u00f3cratas han legalizado el infanticidio en algunos estados. Donald dice que los inmigrantes est\u00e1n \u00abenvenenando la sangre estadounidense\u00bb, una versi\u00f3n apenas velada del <em>Mein Kampf<\/em>. En un autob\u00fas, grabado sin su conocimiento antes de un mitin electoral, Donald hizo comentarios obscenos y degradantes sobre las mujeres, a las que sabe \u00abagarrar por el co\u00f1o\u00bb cuando se abalanzan sobre \u00e9l, cosa que, por supuesto, hacen todas porque es una estrella&#8230; El asunto sali\u00f3 a la luz unas semanas antes de las elecciones de 2016: muchos jerarcas republicanos, horrorizados, se plantearon entonces sustituirlo por Mike Pence, el candidato a la vicepresidencia de su \u00abticket\u00bb. El propio Pence, confinado a rezar en casa con su mujer seg\u00fan algunos testigos, se convenci\u00f3 a s\u00ed mismo de que ten\u00eda que seguir adelante. Donald tiene una aventura con una actriz porno, le paga por su silencio con dinero recaudado entre los donantes de su campa\u00f1a, es condenado por ello&#8230; \u00bfQu\u00e9 importa?<\/p>\n\n\n\n<p>En un pa\u00eds donde una sola infidelidad conyugal ha destrozado carreras pol\u00edticas y casi ha llevado al <em>impeachment<\/em> de un presidente en ejercicio, las ligas de la virtud apoyan ahora a Donald, los cristianos evang\u00e9licos se alinean, con algunas excepciones, bajo su bandera, los supremacistas blancos se r\u00eden por lo bajo en espera de la Gran Noche, y los principales donantes republicanos cumplen con su deber y miran hacia otro lado&#8230; Y su c\u00edrculo \u00edntimo se opone a que ignoremos sus payasadas, a que nos riamos con \u00e9l de sus \u00abbromas de vestidor\u00bb, a que sigamos adelante&#8230; Y a que nos tomemos las cosas con calma, tan perseguido est\u00e1: por el <em>establishment <\/em>santurr\u00f3n, por una prensa y unos \u00abmedios de comunicaci\u00f3n dominantes\u00bb obviamente hostiles, por un poder judicial que obviamente obedece \u00f3rdenes, por estrellas de Hollywood que obviamente son in\u00fatiles y est\u00e1n vendidas al \u00absistema\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Obviamente&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Ajeno a lo que los ingleses llaman \u201cdecencia com\u00fan\u201d, solitario en plena luz, Donald practica una transgresi\u00f3n que recicla los patrones m\u00e1s rancios de la violencia social estadounidense e inventa un nuevo lenguaje.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/Remnick-Trump-Gangster.jpeg\" \n         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est\u00e1 sumiendo la pol\u00edtica estadounidense en un caos sin precedentes, reavivando su violencia arcaica y amplificando sus nuevos demonios; b) la culminaci\u00f3n de la \u00abcarnicer\u00eda americana\u00bb que ha visto c\u00f3mo una base radical canibalizaba el aparato del partido republicano durante los \u00faltimos quince a\u00f1os, aterrorizando a los l\u00edderes locales y federales, algunos de los cuales han sido eliminados, mientras que muchos otros se han unido a la causa con at\u00f3nita resignaci\u00f3n; c) el papa de la posverdad, es decir, de la mentira autocomplaciente, potenciada por los algoritmos de las redes sociales; d) el avatar estadounidense de la regresi\u00f3n democr\u00e1tica que recorre el mundo, de Modi a Erdogan y de Orban a Putin; e) el ambiguo pero obstinado promotor de un odio supremacista que ha atravesado \u00ablargos ciclos\u00bb en la historia de Estados Unidos, sin desvanecerse nunca; f) el palad\u00edn del fanatismo identitario que afecta hoy a las principales religiones del mundo, palad\u00edn parad\u00f3jico, puesto que es la persona viva menos religiosa; g) el portavoz de esos machistas hartos que se levantan en mangas de camisa contra el culto penitencial de los fan\u00e1ticos \u00abwokistas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La lista la podr\u00eda completar cualquiera&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Es mucho. Es mucho porque a nuestro cerebro le cuesta ver tantos frentes juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se acelera, en ciertos momentos de la historia, el mal elude el pensamiento. Nos toma a todos por sorpresa. Nos resignamos. Levantamos los brazos y los ojos al cielo, y seguimos adelante. Nuestro avestruz interior entierra la cabeza en la arena. El empresariado se consuela dici\u00e9ndose que, despu\u00e9s de todo, bajar\u00e1 los impuestos. La ciencia pol\u00edtica lo persigue sin resolver el enigma. Porque ah\u00ed est\u00e1 el hombre que quiz\u00e1 nadie haya desentra\u00f1ado mejor que Mary, su sobrina, en su honesto y doloroso libro <em>Too much, never enough<\/em>. Subtitulado: C\u00f3mo mi familia cre\u00f3 al hombre m\u00e1s peligroso del mundo. Un ego\u00edsmo can\u00edbal, una falta total de empat\u00eda, una vulgaridad visceral, expresada hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle. Mary recuerda los detalles viscosos de los regalos de Navidad, casi siempre reciclados, que le daban Ivana y Donald, mientras ellos se revolcaban en dinero, mientras Fred Jr., su hermano mayor y padre de Mary, tiene al diablo por la cola y se hunde en la depresi\u00f3n. Todo es una farsa, pacotilla, palabras vac\u00edas, deserciones \u00edntimas, traiciones encadenadas, una inseguridad superada por la constante proclamaci\u00f3n del triunfo.<\/p>\n\n\n\n<p>De lo falso.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">F<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fred<\/h2>\n\n\n\n<p>En cuanto vi las primeras im\u00e1genes de Fred Trump, el padre de Donald, me sent\u00ed inc\u00f3modo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una especie de marioneta inquietante y r\u00edgida, una mirada extra\u00f1amente fija, cruel, desconfiada, un traje de contable de tres piezas de los a\u00f1os cincuenta, inmutable, un tinte de pelo y luego, m\u00e1s tarde, una peluca, tambi\u00e9n imposible. Una falsa sonrisa de vendedor dispuesto a todo en la cara de un cocodrilo flaco. Incre\u00edblemente duro.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces le\u00ed lo que pod\u00eda leer, y los contornos de la repulsi\u00f3n se hicieron m\u00e1s claros.<\/p>\n\n\n\n<p>En su libro, Mary Trump, psic\u00f3loga de formaci\u00f3n, da su visi\u00f3n de Fred, su abuelo, comparando la crueldad de su hijo Donald y la suya propia. \u00abUno de los raros placeres de mi abuelo, aparte de ganar dinero, era humillar a los dem\u00e1s\u00bb, escribe. La irresistible atracci\u00f3n de Donald por humillar a los dem\u00e1s, que ha adquirido el aspecto de una man\u00eda en el sentido cl\u00ednico del t\u00e9rmino, le parece heredada de la mezquindad del viejo Fred, que sacrific\u00f3 a sus dem\u00e1s hijos en aras del \u00e9xito del segundo, esa bestia rubia y alta que deb\u00eda de parecerse mucho a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>En la exacerbada hibris de Donald, podemos ver la sombra del padre, deseoso de encontrar, en el \u00e9xito p\u00fablico de su hijo predilecto, el reconocimiento que le falt\u00f3. Aunque sea ama\u00f1ando el juego para presentar a ese hijo como el heredero de sus propios m\u00e9ritos como empresario, a los que a\u00f1ade un carisma y una audacia sin precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald, explica Fred, re\u00fane todas las cualidades. A principios de los a\u00f1os ochenta, declar\u00f3: \u00abDejo las riendas libres a Donald. Tiene una visi\u00f3n tremenda y todo lo que toca se convierte en oro. Donald es la persona m\u00e1s inteligente que conozco\u00bb. A principios de los ochenta, el viejo tibur\u00f3n del aburrido pero jugoso negocio inmobiliario de Brooklyn y Queens pretend\u00eda pasar a un segundo plano ante los primeros \u00e9xitos fulgurantes de su hijo, al que financiaba sin decirlo y que segu\u00eda inspir\u00e1ndolo, pero que se extend\u00eda all\u00ed donde brillaba la luz, al otro lado del East River, en Manhattan, donde el viejo Fred no se atrev\u00eda a aventurarse, cautelosamente atrincherado en la cesta de cangrejos donde sus m\u00e9todos hab\u00edan demostrado su eficacia.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Mary Trump, hay una forma de sadismo en ese proyecto paterno. Con respecto a sus otros hijos, arrojados a la sombra, e incluso al oprobio en el caso del mayor, Fred Junior, que muri\u00f3 alcoh\u00f3lico y desesperado a los cuarenta y dos a\u00f1os tras una breve carrera como piloto de avi\u00f3n, profesi\u00f3n que su padre despreciaba, compar\u00e1ndolo con un taxista en el aire. Con respecto al propio Donald, que fascina a su viejo padre por el apetito con que abraza la ambici\u00f3n, pero que debe responder cada vez con m\u00e1s \u00e9xito a ese fr\u00edo e inflexible mandato: triunfar y brillar.<\/p>\n\n\n\n<p>La figura inquietante, repetida hasta el infinito, del escenario a puerta cerrada en el que el viejo Fred elige o aleja a sus propios hijos en nombre de un espantoso culto al \u00e9xito, \u00bfc\u00f3mo no verla resurgir en el programa de televisi\u00f3n que, a partir de 2004, convirti\u00f3 a Donald en una estrella, <em>The Apprentice<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>Un juego inquietante en el que los d\u00e9biles son eliminados, los derrotados deben ser ignorados, los indecisos despreciados, los desafortunados abandonados, arrojados a la oscuridad exterior. Y Donald era, en su familia, el \u00fanico verdadero superviviente, porque era el elegido. Y, sin embargo, nunca sali\u00f3 indemne: su vertiginosa megaloman\u00eda y su insaciable narcisismo se combinan con una personalidad vers\u00e1til y confusa y una crueldad inmadura e imprevisible. Su ansiedad, como la de Fred, se resuelve humillando a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">G<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Guns<\/h2>\n\n\n\n<p>Otro asesinato en masa, en alg\u00fan lugar de Estados Unidos. De las hileras de peque\u00f1as casas por las que circulan lentamente camionetas, de esos suburbios an\u00f3nimos, vac\u00edos de ideas y acontecimientos, surge un asesino.<\/p>\n\n\n\n<p>Emerge de la sopa de hipernormalidad y anomia silenciosa que hierve a fuego lento en los dormitorios de adolescentes retrasados donde los j\u00f3venes viven enjaulados, d\u00eda y noche, en internet. En los pliegues donde maceran sus obsesiones, toma forma una violencia que estalla un d\u00eda en una masacre sangrienta, en la transparencia de una tarde cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>El v\u00e9rtigo de un loco al que nada le sucede hasta que act\u00faa, y al que esa nada ha vuelto loco.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald se sube a la muralla del lobby de las armas, pero no se excede. No hace falta. La Asociaci\u00f3n Nacional del Rifle vela por el derecho de todos a armarse hasta los dientes; los republicanos, al un\u00edsono, la apoyan, y el Tribunal Supremo llega a limitar, en nombre de la Segunda Enmienda, el derecho de los estados federales a regular la venta y porte de armas. En 2022, en su sentencia NRA vs. Bruen, declar\u00f3 inconstitucional una antigua ley del estado de Nueva York que, desde 1911, regulaba el porte de armas en lugares p\u00fablicos, sin prohibirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que Donald no ha inventado nada en ese terreno. Pero lo que s\u00ed ha hecho aflorar, lo que ha agitado, lo que ha sembrado al estilo fascista, en el sentido original de la palabra, reuniendo en racimos un\u00e1nimes segundas intenciones dispersas, es la rabia a fuego lento de los paranoicos de la supervivencia, los grupos supremacistas armados y las redes conspirativas, atrincherados mental y a veces f\u00edsicamente en espera del ba\u00f1o de sangre en el que se saldar\u00e1n hasta el v\u00e9rtigo las absurdas cuentas que mantienen. Hasta el Armaged\u00f3n, esa batalla al final de los tiempos que est\u00e1n esperando. Y algunos de ellos a\u00f1aden que \u00abya llegar\u00e1 el momento\u00bb, en 2024, si Trump no es reelegido, porque \u00ables robar\u00e1n el pa\u00eds\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald no deja de saludarlos. No los saca de su marginalidad: se une a ellos all\u00ed, gui\u00f1\u00e1ndoles el ojo sin cesar, s\u00f3lo para ser cubierto por una nube de ambig\u00fcedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, el 13 de julio de 2024, de la nada, un joven de 20 a\u00f1os intenta asesinarlo y falla por un pelo, literalmente: la bala le corta la oreja. Y desde los servicios secretos hasta los medios de comunicaci\u00f3n, un mundo convulso rastrea el \u00abperfil\u00bb del joven asesino abatido por las fuerzas del orden, pregunt\u00e1ndose por sus motivos. Nada. Durante horas y d\u00edas, escarban, se interrogan, se documentan: de esa nada no surge m\u00e1s que la nada misma.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay nada que decir sobre ese ni\u00f1o perdido y est\u00fapido. Excepto una cosa: la casa de su padre es una especie de armer\u00eda. All\u00ed se guardan m\u00e1s de veinte armas de fuego de todos los calibres, incluidas armas de guerra. Aquel d\u00eda, faltaba una en el perchero familiar&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">H<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Historia (fin)<\/h2>\n\n\n\n<p>En 1989, tras la ca\u00edda del Tel\u00f3n de Acero, un profesor de ciencias pol\u00edticas desconocido para el gran p\u00fablico, Francis Fukuyama, escribi\u00f3 un art\u00edculo, <em>El fin de la Historia<\/em>, que tuvo un \u00e9xito instant\u00e1neo. En 1992, escribi\u00f3 un ensayo mundialmente conocido sobre el tema.<\/p>\n\n\n\n<p>Su idea principal se resum\u00eda as\u00ed: el liberalismo pol\u00edtico y econ\u00f3mico, servido por las instituciones internacionales de posguerra y los principios jur\u00eddicos que las sustentan, ha ganado definitivamente la partida a las dictaduras en general, y al comunismo en particular. La tragedia de la historia ha terminado: comienza una era muy sombr\u00eda de tibieza perpetua, atemperada por el bienestar y firmemente basada en el Estado de derecho.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese futuro, regulado, protegido, arbitrado, pacificado por las instituciones liberales y purgado de ideolog\u00edas violentas, estaremos ciertamente aburridos, pero con comodidad, y como la gente feliz no tiene historia, los posmodernos tampoco la tendremos&#8230; Iremos a la deriva en un espacio-tiempo confortable y ligeramente nebuloso, para flotar eternamente entre algodones desinfectados.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo interesante, m\u00e1s que el fracaso absoluto de tal predicci\u00f3n, es la enormidad del \u00e9xito que la acogi\u00f3 inmediatamente.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s que una aut\u00e9ntica teor\u00eda, el fin de la historia fue una especie de s\u00edntesis intuitiva del tiempo: cristaliz\u00f3 en un conjunto de im\u00e1genes y f\u00f3rmulas la confianza que las \u00e9lites mundiales depositaron en la idea de que su modelo de sociedad no s\u00f3lo era el mejor, sino <em>el \u00fanico posible.<\/em> Y que en un mundo econ\u00f3micamente abierto, regido por el imperio de la ley y suavizado por las transferencias sociales, las dictaduras de todo tipo estaban destinadas a desaparecer, bien disolvi\u00e9ndose en el flujo de intercambios de ideas, servicios y bienes, bien asfixi\u00e1ndose en una autarqu\u00eda arcaica.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, aqu\u00ed estamos, 35 a\u00f1os despu\u00e9s, sumidos en un mundo donde la democracia retrocede por doquier, donde elecciones manipuladas por los ases de los algoritmos de las redes sociales, corrompidas e inflamadas por el fanatismo religioso basado en la identidad han llevado al poder, en Brasil, India y Turqu\u00eda, a \u00abhombres fuertes\u00bb que cultivan el odio sin renegar de la econom\u00eda de mercado. Donde Rusia, que durante un tiempo estuvo en el camino de la libertad tras la ca\u00edda del Tel\u00f3n de Acero, en un movimiento que parec\u00eda ilustrar perfectamente el pensamiento de Fukuyama, se empantan\u00f3 en el caos, antes de ser tomada por un aparato mafioso que, con su pensamiento chovinista, paranoico y belicista, pudo hacerse con el control del pa\u00eds, el imperialismo ruso, la nostalgia estalinista y la fibra m\u00e1s nacionalista del clero ortodoxo \u2014en otras palabras, todos los viejos demonios que Fukuyama releg\u00f3 al mont\u00f3n de chatarra\u2014 asesina a los que se interponen en su camino y roba a todos los dem\u00e1s. Donde la dictadura comunista china se fortalece, alimentada por el ultracapitalismo. Un mundo rearmado hasta los dientes, donde la libertad pol\u00edtica retrocede cada d\u00eda&#8230; Donde la tragedia que Fukuyama vio dar paso al drama burgu\u00e9s, o incluso al vodevil global, resurge por doquier.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en ese mundo donde aparece Donald, como \u00faltimo desaf\u00edo al pron\u00f3stico de Fukuyama. Ya no son las dictaduras envejecidas que cre\u00edamos condenadas las que est\u00e1n mutando, resistiendo y reinvent\u00e1ndose a s\u00ed mismas; es la propia democracia capitalista, en su hipercentro en Estados Unidos, la que est\u00e1 segregando sus monstruos, a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n de herramientas digitales que se supon\u00eda que serv\u00edan a la libertad de expresi\u00f3n y opini\u00f3n, y el virulento resurgimiento de los viejos g\u00e9rmenes que alberga: racismo y supremacismo asesinos, aislacionismo desafiante basado en la idea de que Estados Unidos est\u00e1 siendo explotado por otros, combinado con un c\u00ednico rechazo del derecho internacional, que no puede obligar al m\u00e1s fuerte; \u00abextractivismo\u00bb, definido por la idea de que el mundo pertenece a quienes se apoderan de los recursos por la fuerza, sin tener en cuenta las consecuencias colectivas de su agotamiento, y los explotan sometiendo a su voluntad a las clases dominadas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Con \u00e9l, la democracia estadounidense, por la combinaci\u00f3n explosiva de viejos y nuevos demonios, parece a punto de implosionar, y el ancla del mundo libre a punto de ceder, amenazando con ser barrida a su vez en este invierno democr\u00e1tico que ve retroceder la libertad por todas partes. Es una pesadilla que est\u00e1 a punto de hacerse realidad en directo el 6 de enero de 2021, en todas las pantallas del mundo, cuando hordas de personas azuzadas por las redes conspirativas (ver <strong>Q<\/strong>Anon, m\u00e1s adelante) se arrojan al Capitolio para poner en peligro el resultado de unas elecciones cuyo principio ya no aceptan si el resultado no les es favorable. El 30 de octubre de 2024, cinco d\u00edas antes de las elecciones, un periodista de la CNN que hab\u00eda pasado 24 horas en los \u00abmedios MAGA\u00bb sacaba una conclusi\u00f3n inequ\u00edvoca: esta mir\u00edada de editorialistas machacaba, al un\u00edsono, que Trump ya hab\u00eda ganado. Si pierde, ser\u00e1 un fraude, fruto de una conspiraci\u00f3n. Pero &#8216;nosotros&#8217; no dejaremos que eso ocurra&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs \u00e9ste realmente el final de la historia?<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/01\/SIPA_ap22889460_000001-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/01\/SIPA_ap22889460_000001-scaled.jpg\" alt=\"El candidato presidencial republicano, el expresidente Donald Trump, es rodeado por agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos durante un acto de campa\u00f1a, el s\u00e1bado 13 de julio de 2024, en Butler, Pensilvania. \u00a9 AP Foto\/Evan Vucci\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">El candidato presidencial republicano, el expresidente Donald Trump, es rodeado por agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos durante un acto de campa\u00f1a, el s\u00e1bado 13 de julio de 2024, en Butler, Pensilvania. \u00a9 AP Foto\/Evan Vucci<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/09\/SIPA_ap22521673_000001-690x460-1.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"690\" \n                    data-pswp-height=\"460\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/09\/SIPA_ap22521673_000001-690x460-1.jpg\" alt=\"El presidente Donald Trump lanza una moneda al aire antes del comienzo del 121\u00ba partido de f\u00fatbol americano entre el Ej\u00e9rcito y la Marina de Estados Unidos en el estadio Michie de la Academia Militar de Estados Unidos, el s\u00e1bado 12 de diciembre de 2020, en West Point, Nueva York \u00a9 AP Foto\/Andrew Harnik\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">El presidente Donald Trump lanza una moneda al aire antes del comienzo del 121\u00ba partido de f\u00fatbol americano entre el Ej\u00e9rcito y la Marina de Estados Unidos en el estadio Michie de la Academia Militar de Estados Unidos, el s\u00e1bado 12 de diciembre de 2020, en West Point, Nueva York \u00a9 AP Foto\/Andrew Harnik<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>El candidato presidencial republicano, el expresidente Donald Trump, es rodeado por agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos durante un acto de campa\u00f1a, el s\u00e1bado 13 de julio de 2024, en Butler, Pensilvania. \u00a9 AP Foto\/Evan Vucci<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                    <figcaption>El presidente Donald Trump lanza una moneda al aire antes del comienzo del 121\u00ba partido de f\u00fatbol americano entre el Ej\u00e9rcito y la Marina de Estados Unidos en el estadio Michie de la Academia Militar de Estados Unidos, el s\u00e1bado 12 de diciembre de 2020, en West Point, Nueva York \u00a9 AP Foto\/Andrew Harnik<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">I<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Identidad judicial<\/h2>\n\n\n\n<p><em>Mug shot: <\/em>la foto de ficha policial. 24 de agosto de 2023. Detenido brevemente por la polic\u00eda en el condado de Fulton, Georgia, donde hab\u00eda sido acusado, Donald fue fotografiado como cualquier otro delincuente. Aument\u00f3 su furia amenazadora (v\u00e9ase m\u00e1s abajo: <strong>S<\/strong>torm<em>)<\/em> de una forma tan obvia que uno casi se pregunta si no hay en ello alg\u00fan tipo de burla.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier pol\u00edtico perseguido y fotografiado de ese modo en una comisar\u00eda o en la c\u00e1rcel como un vulgar mat\u00f3n marcar\u00eda su distancia con el contexto, tratar\u00eda de proyectar sobre la foto una combinaci\u00f3n de neutralidad bonachona y altivez resignada, atrincherado en la postura de un tipo que espera a que el malentendido se disipe.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald hace todo lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfUn bandido? Claro que s\u00ed. Exagero el papel de bandido, de villano, de jefe al que no se le falta el respeto impunemente, amenazo a mis adversarios y env\u00edo un mensaje a mis seguidores: mi c\u00f3lera hace eco de la suya, y apunta a nuestros adversarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Una amenaza para unos, un gui\u00f1o c\u00f3mplice para otros: la ficha policial sirve para ambas cosas. A las 21:38 horas del mismo d\u00eda, public\u00f3 la foto en Twitter con este pie de foto: \u00ab<em>MUG SHOT &#8211; AUGUST 24, 2023, ELECTION INTERFERENCE, NEVER SURRENDER!<\/em>\u00bb No est\u00e1 mal&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>They tortured me at the Fulton County jail, and TOOK my mugshot<\/em>\u00bb, escribi\u00f3 un a\u00f1o despu\u00e9s en una carta a sus donantes, hecha p\u00fablica el 27 de junio de 2024, y repetida una y otra vez por los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En v\u00edsperas del primer debate electoral de 2024, contra Joe Biden, declar\u00f3: \u00abDesde que esto ocurri\u00f3, mi apoyo en la comunidad negra y en la comunidad hispana se dispar\u00f3. Ha sido asombroso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1QED! Para contentar a esta gente, a los negros, a los hispanos, no hay nada como una foto hecha en la c\u00e1rcel, porque la delincuencia es su mundo y la c\u00e1rcel es un poco su hogar&#8230; Algunos lo han pensado <em>aparte<\/em>. Donald lo escupe tranquilamente. Como cuando habla de \u00abblack jobs\u00bb para referirse a los trabajos ingratos y poco calificados a los que, en su mente, est\u00e1n destinados los afroamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso est\u00e1 convencido de que los negros y los hispanos acudir\u00e1n a \u00e9l, mediante una discreta hipnosis, porque les env\u00eda la imagen fugaz de un expresidiario, y de que esa imagen pertenece necesariamente a su mundo. Revelando, de paso, que la base de su pr\u00e1ctica pol\u00edtica no es la convicci\u00f3n ni la argumentaci\u00f3n, sino la identificaci\u00f3n victimista con todos, que espera extender a los p\u00fablicos m\u00e1s remotos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que la ficha policial ya no es un estigma: es un estandarte.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, en las <em>Trump stores<\/em> la ficha policial se reproduce en tazas. \u00a1Qu\u00e9 idea m\u00e1s divertida! Con el t\u00edtulo: <em>\u00abNever surrender<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que los fans las est\u00e1n comprando hasta que se agotan. Como las nuevas gorras en las que se lee ya no MAGA, \u00abMake America great again\u00bb, sino, desde que un jurado de Nueva York lo declar\u00f3 culpable por unanimidad de comprar el silencio de una actriz porno con sus fondos de campa\u00f1a, lo que lo convierte en \u00abun delincuente convicto\u00bb, este eslogan:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>I\u2019m voting for the convicted felon<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"smallsx\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/3\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/Trump-Mugshot-Final.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"2560\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/Trump-Mugshot-Final.jpg\" alt=\"\u00abMug shot\u00bb de Donald Trump.\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">\u00abMug shot\u00bb de Donald Trump.<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-2\/3\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22878660_000001-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22878660_000001-scaled.jpg\" alt=\"El expresidente Donald Trump entra en la sala del Tribunal Penal de Manhattan, el mi\u00e9rcoles 29 de mayo de 2024. \u00a9 Charly Triballeau\/Pool Photo v\u00eda AP\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">El expresidente Donald Trump entra en la sala del Tribunal Penal de Manhattan, el mi\u00e9rcoles 29 de mayo de 2024. \u00a9 Charly Triballeau\/Pool Photo v\u00eda AP<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/3\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>\u00abMug shot\u00bb de Donald Trump.<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-2\/3\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                    <figcaption>El expresidente Donald Trump entra en la sala del Tribunal Penal de Manhattan, el mi\u00e9rcoles 29 de mayo de 2024. \u00a9 Charly Triballeau\/Pool Photo v\u00eda AP<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">J<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Jefes de Estado Mayor Conjunto<\/h2>\n\n\n\n<p>Ninguna de las paradojas de Trump es m\u00e1s intrigante que su resistencia a desautorizar a los jefes militares y a sus advertencias al pueblo estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque si la mayor\u00eda de su electorado detesta la pol\u00edtica y a los pol\u00edticos, si ha sido capaz de transformar desde fuera, y luego desde dentro, un partido cuyos dogmas y principios ha despreciado o transgredido, no cabe duda de que sus votantes, ardientes y declarados patriotas, veneran al ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, sin embargo, nadie ha sido m\u00e1s tajante al condenar sus acciones como presidente que los l\u00edderes militares de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2020, durante la presidencia de Trump, el general McMaster, exasesor de Seguridad Nacional de Trump, public\u00f3 sus memorias de sus a\u00f1os en la Casa Blanca, tituladas <em>At War With Ourselves<\/em>. En ellas, se\u00f1ala que el ego y el narcisismo de Trump lo llevaron a \u00ababandonar su juramento de apoyar y defender la Constituci\u00f3n, que era su m\u00e1xima obligaci\u00f3n\u00bb. Ese mismo a\u00f1o, el almirante McRaven, que dirigi\u00f3 la operaci\u00f3n para eliminar a Bin Laden en 2011, escribi\u00f3 en un art\u00edculo de opini\u00f3n en el<em> Washington Post<\/em>: \u00abcuando el ego presidencial y la preocupaci\u00f3n por uno mismo son m\u00e1s importantes que la seguridad nacional, entonces nada puede detener el triunfo del mal\u00bb. Ese mismo a\u00f1o, el almirante Mike Mullen, exjefe del Estado Mayor Conjunto, escribi\u00f3 en <em>The Atlantic<\/em> su \u00abasco\u00bb por la violencia con la que se trataron las manifestaciones pac\u00edficas organizadas ante la Casa Blanca tras la muerte en mayo de 2020 del afroamericano George Floyd, abatido por la polic\u00eda durante un control de identidad. El general Stanley McChrystol, excomandante en jefe de las Fuerzas Especiales, calific\u00f3 a Trump de \u00abinmoral\u00bb y \u00abdeshonesto\u00bb, y declar\u00f3 en el verano de 2024 que votar\u00eda por Kamala Harris. Citado por Bob Woodward en su libro <em>War<\/em>, publicado en Estados Unidos en octubre de 2024, otro antiguo jefe de Estado Mayor del Ej\u00e9rcito, el general Mark Milley, dijo que Trump era \u00abel hombre vivo m\u00e1s peligroso para su pa\u00eds. Un fascista hasta la m\u00e9dula\u00bb. El mismo Woodward dijo el 17 de octubre de 2024 que el general Jim Mattis, exsecretario de Defensa de Trump, le hab\u00eda escrito para decirle que estaba de acuerdo con los comentarios de Milley y que no hab\u00eda que subestimar el peligro de Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>Mattis es un caso interesante. Profundamente respetado en los c\u00edrculos militares y pol\u00edticos, una aut\u00e9ntica leyenda del Cuerpo de Marines, hab\u00eda aceptado servir a Trump como secretario de Defensa, y luego dimiti\u00f3 espectacularmente del Pent\u00e1gono en diciembre de 2018, tras enviar su \u00faltimo mensaje de Navidad a las Fuerzas Armadas, en el que les ordenaba \u00abmantener el rumbo hasta que el pa\u00eds recupere el entendimiento y el respeto mutuo\u00bb, y mostraba en su carta de renuncia sus profundas discrepancias con el presidente. Tras la muerte de George Floyd en mayo de 2020, declar\u00f3: \u00abTrump es, en toda mi vida, el primer presidente que no intenta unir al pueblo estadounidense, y ni siquiera pretende intentarlo. En lugar de eso, intenta dividirnos\u00bb. Tras los disturbios del 6 de enero de 2021, denunci\u00f3 a Donald Trump como alguien que \u00abdestruye la confianza en nuestras elecciones y envenena el respeto que los ciudadanos se tienen unos a otros\u00bb. El 23 de octubre de 2024, el general de la Infanter\u00eda de Marina John Kelly, antiguo jefe de gabinete de Trump en la Casa Blanca (el jefe de gabinete es una especie de secretario general, mientras que los jefes de Estado Mayor Conjunto son los principales asesores militares del presidente), citando sus frecuentes apolog\u00edas de Hitler, advert\u00eda en el <em>New York Time<\/em>s contra su posible regreso, utilizando las mismas palabras que Milley: \u00abCiertamente entra dentro de la definici\u00f3n general de fascista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El centro de investigaci\u00f3n New America, que ha recopilado las declaraciones p\u00fablicas de altos mandos militares estadounidenses, contabiliz\u00f3 255 declaraciones negativas sobre Trump, es decir, el 83% del total. El 17% inclu\u00eda a figuras como el general Kellogg, exasesor de seguridad nacional de Mike Pence, y Michael Flynn, que, junto con McMaster, fue uno de los dos asesores de seguridad nacional de Trump: desde entonces se ha convertido en una figura destacada de las redes conspirativas, y su ret\u00f3rica fascista abarca todos los temas de la Alt-Right.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca antes en la historia de Estados Unidos hab\u00eda ocurrido algo as\u00ed. Nunca tales condenas hab\u00edan sido pronunciadas por las mismas personas que, en la c\u00faspide del aparato militar, hab\u00edan servido a un presidente. Y nada atestigua mejor el v\u00e9rtigo que se ha apoderado de la pol\u00edtica estadounidense que la indiferencia con la que una peque\u00f1a mitad del electorado, inflamada por un patriotismo de venganza y resentimiento, acoge las advertencias de estos hombres que, en el ocaso de una vida dedicada a su pa\u00eds, dicen alto y claro que ven alzarse con Trump un peligro de naturaleza in\u00e9dita.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">K<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ku Klux Klan<\/h2>\n\n\n\n<p>Donald Trump no es un fan\u00e1tico. La forma en que se ha forjado su alianza objetiva con grupos racistas es sutil.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que hay indicios en su historia familiar que sugieren que no era ajeno a estas ideolog\u00edas. En la d\u00e9cada de 1920, el Ku Klux Klan alcanz\u00f3 su segundo apogeo, despu\u00e9s del que sigui\u00f3 a la Guerra Civil estadounidense. Se extendi\u00f3 a los estados del norte, era m\u00e1s institucional que en el sur, y era menos exclusivamente antinegro pero m\u00e1s abiertamente hostil a los inmigrantes, en particular a los jud\u00edos. En 1927, en el Memorial Day, Fred Trump fue detenido en una manifestaci\u00f3n del Ku Klux Klan en Queens durante unos enfrentamientos con la polic\u00eda. Nada m\u00e1s se sabe del episodio, que arroja una fugaz luz sobre el fondo del pozo donde se pierden los inicios de la saga familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y fue al esgrimir en Twitter el estribillo racista de un presunto nacimiento desconocido contra el primer presidente negro de Estados Unidos, incluso despu\u00e9s de que la publicaci\u00f3n de su certificado de nacimiento completo pusiera fin al debate, cuando Donald empez\u00f3 a dejar su impronta en el debate pol\u00edtico (v\u00e9ase m\u00e1s abajo, <strong>O<\/strong>bama).<\/p>\n\n\n\n<p>Ideol\u00f3gicamente agn\u00f3stico pero fundamentalmente racista, como demuestra, entre otras muchas, la an\u00e9cdota de los \u00abblack jobs\u00bb, Donald fue forjando una s\u00f3lida alianza con la llamada nebulosa Alt-Right, donde se cruzan redes conspirativas, racistas e incluso neonazis. Los movimientos de extrema derecha creen que tienen mucho que ganar con Trump: peones que empujar, puntos que anotarse, un clima que crear, jueces que nombrar, un equilibrio de poder que invertir en lo que parece una venganza contra el movimiento fundamental que, desde la sentencia Brown vs. Board of Education of Topeka, dictada por el Tribunal Supremo el 17 de mayo de 1954 y que pon\u00eda fin a la segregaci\u00f3n escolar, hab\u00eda transformado poco a poco el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump, por su parte, sabe que tiene a su disposici\u00f3n una especie de ej\u00e9rcito de reserva difuso, del que puede renegar a voluntad cuando sus excesos bullen, o alentar solapadamente cuando nadie lo observa. Cuando David Duke, antiguo \u00abGran Mago\u00bb del Ku Klux Klan, declar\u00f3 que el movimiento que respaldaba a Trump era \u00abuna insurrecci\u00f3n que est\u00e1 despertando a millones de estadounidenses\u00bb, Trump rechaz\u00f3 de dientes para afuera el apoyo&#8230; que \u00e9l sabe que es un hecho. Cuando se le pregunta qu\u00e9 siente con respecto a la violencia cometida por los grupos paramilitares hacia el final de su mandato, les da un mensaje apenas cr\u00edptico en su respuesta, dici\u00e9ndoles que \u00abest\u00e9n preparados\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La recomposici\u00f3n de la derecha radical en Estados Unidos, que ha visto converger a los grupos m\u00e1s extremistas con movimientos inicialmente alejados, como los evang\u00e9licos y los \u201clibertarios\u201d, se est\u00e1 produciendo enteramente a su alrededor, en la divina sorpresa de las elecciones de 2016: una pugna por las posiciones, un gran bazar donde se mezclan el cinismo \u2014el empuje colectivo beneficia a todos\u2014 y la ambig\u00fcedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque discrepen en muchas cosas, los componentes del archipi\u00e9lago trumpista est\u00e1n unidos en la idea de una reconquista de la identidad del pa\u00eds por una mayor\u00eda blanca, indisociablemente cristiana y nacional, despojada de su cultura y de sus bienes. Y en la conciencia de formar, sobre esta base, una fuerza compuesta pero extremadamente poderosa. Como se\u00f1al\u00f3 en febrero de 2017 el Southern Poverty Law Center<em>, <\/em>un observatorio independiente de los movimientos de odio en Estados Unidos, \u00abla derecha radical encontr\u00f3 una nueva energ\u00eda en la candidatura de Donald Trump\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Matt Heimbach, una figura ascendente del supremacismo violento con supuestas simpat\u00edas neonazis, nacido en 1991, que proclama p\u00fablicamente que \u00abTu enemigo es el jud\u00edo internacional\u00bb y describe a la \u00abjuder\u00eda internacional\u00bb como \u00abverdaderamente sat\u00e1nica\u00bb, dice as\u00ed a CBSN: \u00abTenemos energ\u00eda porque la elecci\u00f3n de Donald Trump ha demostrado que la mayor\u00eda de la Am\u00e9rica blanca \u2014especialmente la Am\u00e9rica blanca trabajadora\u2014 cree en la soberan\u00eda.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>En esta estela, las im\u00e1genes se multiplican en la red.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, la de aquella noche de verano de 2016 en Georgia, en la que el Ku Klux Klan quem\u00f3 no solo una gran cruz, sino dos: la segunda era una esv\u00e1stica, que se tatuaron en torsos y brazos algunos de los manifestantes fotografiados en los disturbios en los que, como en Charlotteseville, los saludos nazis se mezclaron con banderas confederadas.<\/p>\n\n\n\n<p>O esa otra de un panfleto del Ku Klux Klan que muestra, de izquierda a derecha, a un jud\u00edo con la nariz curva y protuberante, caricaturizado como en los peores tiempos del nazismo, a un negro desgre\u00f1ado y a un hispano con sombrero. La leyenda dice: \u00abQueremos sus trabajos. Queremos sus casas&#8230;\u00bb. Colado en algunos buzones de Long Island en el verano de 2016, se parece a otros distribuidos en otros lugares. M\u00e1s all\u00e1 de algunas raras y circunstanciales refutaciones de los extremos, \u00bfc\u00f3mo no ver en \u00e9l el eco exacto del discurso victimista que Trump asesta a su p\u00fablico? Las mismas palabras, las mismas figuras obsesivas del despojo, la misma vindicta, la misma estigmatizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs Donald, como dicen los altos mandos del ej\u00e9rcito estadounidense (ver, <strong>J<\/strong>efes de Estado Mayor Conjunto, m\u00e1s arriba), un fascista? En todo caso, es un ser vers\u00e1til y pl\u00e1stico, transaccional y tramposo a la vez, cuyo lenguaje y psicolog\u00eda han encontrado en las fuerzas del resentimiento una acogida a la vez c\u00ednica y visceral, y que ha utilizado este extra\u00f1o un\u00edsono para alimentar su b\u00fasqueda narcisista.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/09\/SIPA_sipausa30194305_000005-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1781\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/09\/SIPA_sipausa30194305_000005-scaled.jpg\" alt=\"El presidente Donal Trump con los Navy Midshipmen durante el descanso del 120\u00ba partido Army-Navy en el Lincoln Financial Field. \u00a9 James Lang\/USA TODAY\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">El presidente Donal Trump con los Navy Midshipmen durante el descanso del 120\u00ba partido Army-Navy en el Lincoln Financial Field. \u00a9 James Lang\/USA TODAY<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/03\/SIPA_ap22854341_000025-scaled-1.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/03\/SIPA_ap22854341_000025-scaled-1.jpg\" alt=\"Donald Trump llega a la gala anual BCF Honors de la Federaci\u00f3n Conservadora Negra en el Columbia Metropolitan Convention Center de Columbia, Carolina del Sur, el viernes 23 de febrero de 2024. \u00a9 AP Foto\/Andrew Harnik\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Donald Trump llega a la gala anual BCF Honors de la Federaci\u00f3n Conservadora Negra en el Columbia Metropolitan Convention Center de Columbia, Carolina del Sur, el viernes 23 de febrero de 2024. \u00a9 AP Foto\/Andrew Harnik<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>El presidente Donal Trump con los Navy Midshipmen durante el descanso del 120\u00ba partido Army-Navy en el Lincoln Financial Field. \u00a9 James Lang\/USA TODAY<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                    <figcaption>Donald Trump llega a la gala anual BCF Honors de la Federaci\u00f3n Conservadora Negra en el Columbia Metropolitan Convention Center de Columbia, Carolina del Sur, el viernes 23 de febrero de 2024. \u00a9 AP Foto\/Andrew Harnik<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">L<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Limelight<\/h2>\n\n\n\n<p>Donald Trump lleg\u00f3 por fin a la pol\u00edtica en serio tuiteando (v\u00e9ase m\u00e1s abajo: <strong>X<\/strong>). Mucho antes de su primer mensaje en Twitter, el 4 de mayo de 2009, ya hab\u00eda sentido la tentaci\u00f3n de dar el paso. Sin el menor plan, pero como una especie de efecto natural de su voracidad medi\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio, se trataba de peque\u00f1as acrobacias, por el puro placer de brillar y humillar a sus adversarios. As\u00ed, a mediados de los ochenta, cuando la pista de patinaje de Central Park llevaba a\u00f1os inutilizada y la ciudad de Nueva York era incapaz de verter una losa de concreto para ponerla de nuevo en servicio, Donald escribi\u00f3 p\u00fablicamente al alcalde Ed Koch, su enemigo \u00edntimo, para ridiculizarlo y decirle que en cuatro meses \u00e9l \u00abhar\u00eda el trabajo\u00bb. Koch cedi\u00f3. En menos tiempo a\u00fan del anunciado, Trump mand\u00f3 reconstruir la pista de hielo a una empresa constructora que conoc\u00eda bien. Para colmo, convenci\u00f3 a la empresa de que hiciera el trabajo gratis colg\u00e1ndole un enorme truco publicitario, humillando al alcalde y presumiendo por televisi\u00f3n en la inauguraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Escaramuzas. Infantilismos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero su hambre de fama es tal que los periodistas le preguntan de vez en cuando si no le gustar\u00eda ser presidente alg\u00fan d\u00eda. Siembra peque\u00f1as piedras de expectativa. A Oprah Winfrey, la reina del talk show, en 1988: \u00abMe gustar\u00eda que nuestros aliados pagaran lo que les corresponde\u00bb. A <em>Playboy<\/em> en 1990: \u00ab<em>The working guy would vote for me. <\/em><em>He likes me<\/em>\u00bb. A la CPAC (Conferencia de Acci\u00f3n Pol\u00edtica Conservadora) en 2011: \u00abS\u00e9 c\u00f3mo ganar y eso es lo que este pa\u00eds necesita ahora: ganar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Confusamente, las cosas van tomando forma. En 2000, influido sobre todo por la elecci\u00f3n en 1998 del luchador Jesse Ventura como gobernador de Minnesota bajo la etiqueta del \u00abPartido Reformista\u00bb, Donald se plantea presentarse a la presidencia de Estados Unidos en nombre de ese tercer partido. Se siente impaciente e intimidado por los juegos maquinales de los grandes partidos, y esta postura independiente le viene tan bien a su individualismo narcisista inflado de helio como a su pereza. Pero no funciona en absoluto. Pat Buchanan, un vejete nixoniano, que formaba parte de la aventura, gan\u00f3 la nominaci\u00f3n. Y Donald lo dej\u00f3 salirse con la suya &#8230; 0.4%.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Del fiasco de ese esbozo de conquista, se convenci\u00f3 enseguida de que, si quer\u00eda tomar el poder, hab\u00eda que pasar por uno de los dos grandes partidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hizo republicano, sin afiliarse al partido ni abdicar de su obsesi\u00f3n por ser diferente, por incumplir \u00f3rdenes, por desviarse de los caminos trazados por el Estado Mayor. No para seguir una l\u00ednea de pensamiento propia, que no la tiene, sino para dar rienda suelta a su mantra: lo que se dice p\u00fablicamente adquiere una verdad propia, la profec\u00eda se cumple porque se repite un n\u00famero suficiente de veces, con suficiente aplomo y suficiente eco. Aprisiona a quienes lo escuchan en una forma de estupefacci\u00f3n, cuya indignaci\u00f3n y obscenidad no son el l\u00edmite, sino el ingrediente misterioso.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-full\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/07\/SIPA_ap22890535_000331.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2428\"\n        data-pswp-height=\"1620\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/07\/SIPA_ap22890535_000331-330x220.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  330px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/07\/SIPA_ap22890535_000331-690x460.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  690px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/07\/SIPA_ap22890535_000331-990x661.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  990px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/07\/SIPA_ap22890535_000331-1340x894.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1340px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/07\/SIPA_ap22890535_000331-1600x1068.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1600px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/07\/SIPA_ap22890535_000331-1920x1281.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 1601px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/07\/SIPA_ap22890535_000331-125x83.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">El candidato presidencial republicano, el ex presidente Donald Trump, es presentado durante la Convenci\u00f3n Nacional Republicana, el jueves 18 de julio de 2024, en Milwaukee \u00a9 AP Foto\/Morry Gash<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">M<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">MAGA<\/h2>\n\n\n\n<p><em>Make America Great Again. <\/em>El eslogan estaba en los discursos de Reagan, estaba en los discursos de Clinton. Ha estado en muchos discursos durante casi medio siglo. Un viejo truco pol\u00edtico para calentar a la audiencia. Una perogrullada. Nadie prestaba m\u00e1s atenci\u00f3n que eso. Y entonces, de repente, MAGA se convierte en el grito de guerra de un hervidero identitario, el acr\u00f3nimo aglutinador de millones de personas unidas por la convicci\u00f3n de que la verdad debe reinventarse a trav\u00e9s de certezas y chivos expiatorios.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump ha convertido un eslogan manido en una marca pol\u00edtica, el reluciente logotipo de una nueva religi\u00f3n. Ser\u00eda un error pasar por alto su talento en este terreno. Un detalle lo atestigua: cuando a\u00fan faltaba mucho para las elecciones de 2016, Donald <em>registr\u00f3 la marca<\/em>. A partir de entonces, \u00abMAGA\u00bb le pertenece. A partir de un viejo truco, un brillante charlat\u00e1n ha creado algo nuevo, una llama que se eleva en la noche como las cruces del Klux Klux Klan.<\/p>\n\n\n\n<p>La letra clave del acr\u00f3nimo es la cuarta.<\/p>\n\n\n\n<p>A. <em>Again<\/em>&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de 2015, con las primarias republicanas en ciernes, Reince Priebus, presidente de la Convenci\u00f3n Nacional Republicana (RNC), y los estrategas del partido se dieron cuenta de algo anormal con las audiencias de Trump, en todos los medios. Desde 2008, el partido intenta transformarse acerc\u00e1ndose a los j\u00f3venes, a los hispanos, a los afroamericanos, a las mujeres, y ve en ello la clave de su posible regreso al poder. Pero Donald, que se autoinvit\u00f3 a las primarias republicanas, encadena clich\u00e9s xen\u00f3fobos, racistas y sexistas, arruinando a\u00f1os de esfuerzo&#8230; Pero se dispara en las encuestas. Una parte de las clases medias y trabajadoras blancas, atenazadas por un empobrecimiento multiforme y que viven a cr\u00e9dito la extinci\u00f3n de su sue\u00f1o, lo escuchan.<\/p>\n\n\n\n<p>Perplejidad. P\u00e1nico. S\u00e1lvese quien pueda: a Trump le pidieron que se comprometiera a apoyar al candidato republicano si perd\u00eda las primarias en las que hab\u00eda declarado su candidatura. Acept\u00f3, pero exigi\u00f3 firmar en su casa, en la Trump Tower, y Priebus lo hizo firmar lastimosamente esa carta de compromiso, bajo la atenta mirada de los medios burlones, convocados por Trump. No hubo quien detuviera al movimiento MAGA, que r\u00e1pidamente cre\u00f3 el acr\u00f3nimo sim\u00e9trico RINO (v\u00e9ase la entrada correspondiente m\u00e1s abajo), <em>Republican in name only<\/em>, que utiliz\u00f3 para eliminar a sus oponentes.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">N<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Nueva York<\/h2>\n\n\n\n<p>Trump es un hijo del asfalto neoyorquino. Un urbanita puro. Muchos pol\u00edticos estadounidenses hacen hincapi\u00e9 en una infancia rural, en consonancia con los t\u00f3picos del Estados Unidos eterno. Sin embargo, cuando no es as\u00ed, insisten en pertenecer a los suburbios mon\u00f3tonos y ordinarios de clase media. Todo eso es ajeno a Donald, que de joven ya alardeaba con ostentaci\u00f3n del dinero de su padre por las calles de Queens y Brooklyn, luego de Manhattan.<\/p>\n\n\n\n<p>El Nueva York en el que Donald se curti\u00f3, a finales de los sesenta y en los setenta, no es el Nueva York de hoy. Al borde de la bancarrota, las calles de la ciudad estaban llenas de yonquis y vagabundos, sus edificios estaban en ruinas hasta Manhattan, y hab\u00eda un crimen sangriento tras otro. La adrenalina y el miedo forman un coctel \u00fanico. En el transcurso de los reportajes, los <em>travelling<\/em> de las c\u00e1maras de la \u00e9poca muestran sus callejones macilentos, sucios, sin arreglar, un tejido urbano convertido en harapos donde los atracos y el tr\u00e1fico se exhiben a la vista de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Abe Beame, el alcalde, una especie de vago de los negocios, dirige una administraci\u00f3n corrupta plagada de mafias y c\u00e1rteles. Fred Trump, el padre, es uno de sus \u00abamigos\u00bb m\u00e1s \u00edntimos. En este contexto de decadencia urbana y crisis inmobiliaria, los nuevos programas de construcci\u00f3n est\u00e1n muy subvencionados. Sus promotores son cercanos a los representantes electos locales, cuyas campa\u00f1as financian. Fred debe su fortuna principalmente a ese dinero p\u00fablico, generosamente distribuido para apoyar sus proyectos. Donald, para sus primeros proyectos, extendi\u00f3 la martingala. Pero a principios de los ochenta, la elecci\u00f3n de Ed Koch como alcalde cambi\u00f3 todo y puso fin a los tejemanejes. Se convirti\u00f3 en el enemigo jurado de Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald creci\u00f3 en este ambiente al estilo de Scorcese. En una jungla urbana que es la ant\u00edtesis de la Am\u00e9rica \u201ctrumpista\u201d que ahora conforma el grueso de su electorado, y a cuyas tripas habla mejor que nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2016, este hombre que nunca ha tenido ojo para los peque\u00f1os y los oprimidos devolvi\u00f3 al partido republicano a un electorado popular de los estados del Midwest y de los Grandes Lagos que se hab\u00eda alejado de \u00e9l con Obama, y galvaniz\u00f3 a los peque\u00f1os hombres blancos del Viejo Sur, que aborrecen el s\u00edmbolo neoyorquino, del que \u00e9l es una encarnaci\u00f3n reluciente y caricaturesca. Mitch McConnell, el viejo zorro del Senado, que odia a Trump pero conoce el precio de un gran \u00e9xito electoral, rindi\u00f3 sus armas cuando lleg\u00f3 el veredicto el 5 de noviembre de 2016: triple victoria de Donald y de los republicanos en las dos c\u00e1maras del Congreso. No creo, dijo, que ninguno de nosotros hubiera podido hablar como \u00e9l a los votantes de clase trabajadora que regresaron con los republicanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Viendo a Donald hacer campa\u00f1a en ese pa\u00eds de <em>pickups<\/em>, <em>rangers<\/em>, gorras y pistolas, que afirma su desconfianza hacia las grandes ciudades y los poderes que all\u00ed se concentran, y observando luego el movimiento de su vida a lo largo de un periodo m\u00e1s largo, uno se queda pensativo. Tanto m\u00e1s cuanto que, fiel a un estilo que nunca ha cambiado, no busca mezclarse con ese electorado. Aterriza cerca de sus m\u00edtines en un avi\u00f3n pintado con sus colores. Se baja como una diva. Nunca abandona su traje y corbata. Alardea sin descanso de su riqueza y de su presunto \u00e9xito. S\u00f3lo su gorra roja lo vincula visualmente a la horda&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero su fascinaci\u00f3n por la ciudad permanece intacta. En el verano de 2024, decidi\u00f3 hacer campa\u00f1a all\u00ed, pese al escepticismo de su equipo. Argumentaban que el estado de Nueva York estaba fuera del alcance de los republicanos para las elecciones presidenciales, y que lo que estaba en juego se limitaba a unos pocos esca\u00f1os cr\u00edticos para mantener la mayor\u00eda en la C\u00e1mara de Representantes. Pero no importa. Sus agallas segu\u00edan volviendo a ese feudo que le segu\u00eda siendo hostil, como no dej\u00f3 de se\u00f1alar cuando su juicio, en junio de 2024, termin\u00f3 con una admisi\u00f3n un\u00e1nime de culpabilidad, que atribuy\u00f3 a la parcialidad del jurado local, en cuya selecci\u00f3n hab\u00edan participado, no obstante, sus abogados.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no pod\u00eda hacer nada al respecto. Lleva Nueva York en la sangre. Posa en una barber\u00eda del Bronx, adulando a un pu\u00f1ado de clientes ante las c\u00e1maras, describi\u00e9ndose a s\u00ed mismo como un chico de Queens. Una semana antes de las elecciones, celebra una reuni\u00f3n de monstruos en el Madison Square Garden. La ciudad es la forma de su sue\u00f1o. Desde siempre.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2021\/11\/gc-jfkjr-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2021\/11\/gc-jfkjr-scaled.jpg\" alt=\"Una manifestante trumpista llamada Barbie Cowboy con un rifle AR-15 \u00a9 Ty O'Neil\/SOPA Images\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Una manifestante trumpista llamada Barbie Cowboy con un rifle AR-15 \u00a9 Ty O&#8217;Neil\/SOPA Images<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22878910_000009-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22878910_000009-scaled.jpg\" alt=\"Un partidario de Donald Trump sostiene una bandera estadounidense invertida durante una protesta frente a la Torre Trump, el viernes 31 de mayo de 2024, en Nueva York \u00a9 AP Foto\/John Minchillo\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Un partidario de Donald Trump sostiene una bandera estadounidense invertida durante una protesta frente a la Torre Trump, el viernes 31 de mayo de 2024, en Nueva York \u00a9 AP Foto\/John Minchillo<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>Una manifestante trumpista llamada Barbie Cowboy con un rifle AR-15 \u00a9 Ty O&#8217;Neil\/SOPA Images<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                    <figcaption>Un partidario de Donald Trump sostiene una bandera estadounidense invertida durante una protesta frente a la Torre Trump, el viernes 31 de mayo de 2024, en Nueva York \u00a9 AP Foto\/John Minchillo<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">O<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Obama<\/h2>\n\n\n\n<p>El primer tema que rond\u00f3 los tuits de Trump fue el fantasma conspirativo de que Barack Obama \u2014o Barack <em>Hussein <\/em>Obama, como repetir\u00eda despu\u00e9s de otros, insistiendo en el segundo nombre\u2014 no naci\u00f3 en Estados Unidos. La supuesta ocultaci\u00f3n de su certificado de nacimiento iba a alimentar esta campa\u00f1a. Su tard\u00eda publicaci\u00f3n \u00edntegra, en abril de 2011, por un Obama reacio a responder a semejante bajeza, fue desinflando el asunto y le vali\u00f3 a Donald una humillaci\u00f3n sin precedentes pocos d\u00edas despu\u00e9s en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto no cambiar\u00eda nada para unos pocos enfurecidos, para el 25% de los votantes republicanos que, en mayo de 2011, a\u00fan cre\u00edan en el fraude y se replegaron en su burbuja conspirativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald los sigue discretamente y sus tuits aqu\u00ed y all\u00e1 los apoyan: sigue destilando el veneno. En forma de preguntas, dudas e insinuaciones falsamente ingenuas: \u00abSi realmente naci\u00f3 en Estados Unidos, \u00bfc\u00f3mo es que nadie se acuerda de \u00e9l en el colegio, etc., etc.?\u00bb. Un crin-crin venenoso que rezuma odio racial y susurra al o\u00eddo de todos que ese odio est\u00e1 permitido, al igual que la duda&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Los a\u00f1os de Obama son los de un fermento pol\u00edtico malsano que no deja a nadie indemne, y del que Donald saldr\u00e1 como \u00fanico vencedor. Entre 2008 y 2016, la derecha radical se embarc\u00f3 en una verdadera purga del Partido Republicano, que incluso margin\u00f3 a algunos de sus tenores conservadores, como John Boehner y Eric Cantor en la C\u00e1mara de Representantes&#8230; Inspirada y retransmitida por las innumerables organizaciones del movimiento \u00abTea Party\u00bb, esteriliz\u00f3, en el Parlamento, las posibilidades de compromiso bipartidista que yacen en el coraz\u00f3n de la democracia estadounidense. Sus grupos de presi\u00f3n controlan cada voto, vigilan cada postura individual adoptada por los representantes electos republicanos que se ven amenazados con la derrota en las primarias de sus estados o circunscripciones si se ablandan en las posturas extremistas que se est\u00e1n convirtiendo en el nuevo ADN de la base sectaria del partido: sobre el clima, el aborto, las armas de fuego, el matrimonio homosexual, el medio ambiente y el seguro m\u00e9dico.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, esa extrema derecha emergente est\u00e1 librando una guerra existencial a muerte con el primer presidente negro de Estados Unidos. En el centro de este giro, de este catalizador sectario, se encuentra un rumor que se conocer\u00e1 <em>como \u00abbirtherism\u00bb<\/em>, que \u00abnativismo\u00bb traducir\u00eda imperfectamente: no sabemos de d\u00f3nde viene Obama, ese hombre demasiado negro para ser claro, y sin duda no es estadounidense. <em>\u00abHe came out of nowhere<\/em>\u00bb, dice Donald. Desde que Walter Mondale perdi\u00f3 contra Reagan en 1984, los estadounidenses blancos no hab\u00edan votado tan poco por un candidato dem\u00f3crata como por Obama en 2012. Tal tendencia es particularmente marcada entre los votantes masculinos, y es a\u00fan m\u00e1s pronunciada en el Viejo Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en este caos en el que Trump se est\u00e1 deslizando poco a poco, tuit a tuit. Antes del comienzo de 2016, no preocupaba seriamente a la c\u00fapula del partido, que lo ve\u00eda como un esbozo voluble, \u00e1vido de publicidad e incapaz de ser verdaderamente \u00abpresidencial\u00bb. Los dirigentes republicanos no comprenden que el inestable clima de odio que toleran o alientan conducir\u00e1 a lo peor, y que este peor se les escapar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Obama fue elegido por primera vez en 2008, con una \u00absupermayor\u00eda\u00bb de 60 miembros en el Senado y una mayor\u00eda en la C\u00e1mara de Representantes, el rev\u00e9s fue terrible para los estrategas republicanos, que tem\u00edan un largo periodo de oposici\u00f3n. Las desavenencias surgidas durante la campa\u00f1a se reflejaron hasta en el \u00abticket\u00bb perdedor, que vio c\u00f3mo el aspirante, John McCain, senador por Arizona, h\u00e9roe de Vietnam gravemente herido, esp\u00edritu independiente e imprevisible, centrista \u00edntegro y de temperamento fogoso, muy resentido por la derecha identitaria e intolerante del partido, se enfrentaba a Sarah Palin, icono del Tea Party, como posible vicepresidenta, inculta y virulenta hasta el absurdo. Una carn\u00edvora posando en la campi\u00f1a nevada de su estado natal, Alaska, rodeada de le\u00f1adores en mangas de camisa, encarnando al sectario y amargado \u00abEstados Unidos de los valores\u00bb, ansiosa de acci\u00f3n que ha empezado a arrasar en el partido. Pero todo est\u00e1 fallando. Igual que Mitt Romney, tambi\u00e9n reh\u00e9n de los fan\u00e1ticos de su partido e incapaz de conectar con la gente, fracas\u00f3 cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, en 2012, frente a un Obama que segu\u00eda en serios problemas con la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que el estado de gracia de Obama en 2008 no dur\u00f3 tanto como tem\u00edan los mandamases republicanos. Una torpe negativa a escuchar a los republicanos en su primer plan de recuperaci\u00f3n, en el que descuid\u00f3 las infraestructuras esenciales que esperaban sobre todo los representantes electos del Miswest, seguida de la larga guerra de trincheras en torno al \u00abObamacare\u00bb, condujeron a la p\u00e9rdida de la mayor\u00eda en la C\u00e1mara de Representantes y de la \u00absupermayor\u00eda\u00bb en el Senado en las elecciones de mitad de mandato de 2010. Esta reconquista parlamentaria por parte de los republicanos, de 2010 a 2016, fue de la mano del ascenso de una derecha xen\u00f3foba cristiano-identitaria, que extrae su fuerza de su rechazo a pactar.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald lo sabe. Indiferente a los hechos y a las pruebas, olfateando la opini\u00f3n y siguiendo sus instintos, destila su cancioncilla de odio en la red: Barack <em>Hussein<\/em> no puede ser estadounidense. Este fue el hilo conductor de sus tuits entre 2009 y 2012. Bajo esa bandera fue entrando poco a poco y definitivamente en pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">P<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Phoenix<\/h2>\n\n\n\n<p>F\u00e9nix<em>: <\/em>Resurgir de las cenizas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1991, el Taj Mahal, el gigantesco casino que Donald quer\u00eda convertir en la joya de su imperio, en Atlantic City, esa hip\u00e9rbole de todas sus fantas\u00edas y todas las vulgaridades, quebr\u00f3. Aclamado en su inauguraci\u00f3n por hordas de gog\u00f3s perplejos, la gran bas\u00edlica del dinero f\u00e1cil y lo kitsch cierra miserablemente despu\u00e9s de s\u00f3lo un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Los analistas de la econom\u00eda de los casinos y el juego hab\u00edan pronosticado su fracaso, calculando que su actividad nunca amortizar\u00eda la inversi\u00f3n que hab\u00eda requerido. Donald hizo caso omiso de esas predicciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Al cabo de s\u00f3lo un a\u00f1o, el elefante blanco, reluciente de oro y brillantes galas, se derrumb\u00f3, llev\u00e1ndose por delante puestos de trabajo y acreedores. Todos sucumbieron a la estela del ilusionista que, completamente impasible ante esta confianza traicionada, continu\u00f3 su camino de hipnosis y mentiras, presentando los acuerdos que zanjaron la quiebra como una obra maestra de la negociaci\u00f3n, al igual que hab\u00eda hecho poco antes con el propio edificio.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no se lleg\u00f3 a ning\u00fan acuerdo y los a\u00f1os siguientes estuvieron plagados de titulares sobre la incapacidad de Trump para saldar sus deudas, sus quiebras, sus fracasos y la posible quiebra de su grupo. Un acuerdo con los bancos acreedores le oblig\u00f3 a vender su compa\u00f1\u00eda a\u00e9rea a US Airways en 1992, a vender su yate y a reducir su patrimonio inmobiliario y su estilo de vida. Otros dos casinos y el Hotel Plaza de Nueva York, otra \u00abjoya de la corona\u00bb, quebraron en 1992. Y sin embargo&#8230; Poco despu\u00e9s, sac\u00f3 su negocio a bolsa, recaud\u00f3 1 200 millones de d\u00f3lares a su nombre, lo que atrajo a la gente contra todo pron\u00f3stico. Y de alguna manera evit\u00f3 la quiebra de su imperio. Esto no impidi\u00f3 que su holding de hoteles y casinos quebrara dos veces, en 2004 y de nuevo en 2009.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTodo se aprovecha en el cerdo\u00bb. Tambi\u00e9n en las tribulaciones de Donald: ning\u00fan fracaso, ninguna traici\u00f3n, ning\u00fan crimen, ninguna situaci\u00f3n deshonrosa que resista la inmediata inversi\u00f3n de signo producida por el discurso trumpiano, y que no sirva finalmente de combustible.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la dimensi\u00f3n verdaderamente excepcional de su personaje, y la m\u00e1s misteriosa. Un ogro de rebote, un tipo que, cuando sus mentiras dan paso a la realidad del fracaso, se galvaniza en la afirmaci\u00f3n parad\u00f3jica de su \u00e9xito, hipnotizando a su p\u00fablico y extrayendo de esta turbulencia, de este desorden, una especie de p\u00f3cima m\u00e1gica que alimenta su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta visi\u00f3n abrupta y violenta de la vida que Donald entrega a veces a los micr\u00f3fonos con una mezcla de candor y cinismo, los d\u00e9biles est\u00e1n aqu\u00ed en la tierra para servir de instrumento y de forraje a los fuertes, destinados por su car\u00e1cter a dominarlos para siempre. Este universo tiene su prueba suprema: la capacidad de sobreponerse a los golpes del destino, de volverlos a su favor, de abrirse paso a trav\u00e9s de la tormenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la prueba definitiva para el h\u00e9roe trumpiano: la que le ve arrancar su mito individual a la decadencia que amenaza con relegarlo al pa\u00eds de los vencidos sin rostro, desafiando la m\u00e1scara de piedra del comandante que, desde las profundidades de su subconsciente, se vuelve lentamente hacia \u00e9l y se prepara para susurrarle a su vez, con voz sepulcral: \u00ab<em>You\u2019re fired<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para renacer y vengarse.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abI\u2019m <em>not<\/em> fired\u00bb.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_rex40190694_000014-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1701\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_rex40190694_000014-scaled.jpg\" alt=\"En la gala anual de la Asociaci\u00f3n de Corresponsales de la Casa Blanca, Barack Obama proyecta la entonces irreal imagen de una Casa Blanca de Trump. Washington, 30 de abril de 2011. \u00a9 Rex Features\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">En la gala anual de la Asociaci\u00f3n de Corresponsales de la Casa Blanca, Barack Obama proyecta la entonces irreal imagen de una Casa Blanca de Trump. Washington, 30 de abril de 2011. \u00a9 Rex Features<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2022\/01\/SIPA_AP22531101_000004-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2022\/01\/SIPA_AP22531101_000004-scaled.jpg\" alt=\"En esta foto del 6 de enero de 2021, partidarios de Trump asisten a un mitin en Washington, horas antes del asalto al Capitolio. \u00a9 AP Foto\/John Minchillo\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">En esta foto del 6 de enero de 2021, partidarios de Trump asisten a un mitin en Washington, horas antes del asalto al Capitolio. \u00a9 AP Foto\/John Minchillo<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>En la gala anual de la Asociaci\u00f3n de Corresponsales de la Casa Blanca, Barack Obama proyecta la entonces irreal imagen de una Casa Blanca de Trump. Washington, 30 de abril de 2011. \u00a9 Rex Features<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                    <figcaption>En esta foto del 6 de enero de 2021, partidarios de Trump asisten a un mitin en Washington, horas antes del asalto al Capitolio. \u00a9 AP Foto\/John Minchillo<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Q<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">QAnon<\/h2>\n\n\n\n<p>Descendemos al cr\u00e1ter del volc\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para hablar de QAnon hay que aferrarse firmemente a los hechos en un universo absurdo en el que pierden toda realidad, encontrar palabras para describir algo que no se puede captar ni calificar f\u00e1cilmente, seguir el rastro de un sistema de manipulaci\u00f3n que va borrando sus huellas a medida que se desarrolla. Quien la vea con seriedad saldr\u00e1 con una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de n\u00e1usea, similar a la que deja una mala pel\u00edcula de terror.<\/p>\n\n\n\n<p>En octubre de 2017, apareci\u00f3 en internet un rumor portado por una misteriosa &#8216;Q&#8217;. La inicial hace referencia a la acreditaci\u00f3n de la que gozan ciertos miembros de la Administraci\u00f3n estadounidense para acceder a informaci\u00f3n sensible.<\/p>\n\n\n\n<p>El rumor prolonga y amplifica al que, bajo el nombre de Pizzagate, viene acusando desde marzo de 2016 a destacadas figuras dem\u00f3cratas (entre ellas Hillary Clinton y Barack Obama, estrellas de Hollywood y del mundo del espect\u00e1culo, todas ellas pr\u00f3ximas a los dem\u00f3cratas, como Oprah Winfrey y otras personalidades como Gorges Soros) de reunirse en el s\u00f3tano de una pizzer\u00eda para realizar sacrificios humanos de ni\u00f1os, abusar sexualmente de ellos y atiborrarse de una sustancia derivada de su sangre, el adenocromo, reputada como psicotr\u00f3pica y rejuvenecedora. Estas pr\u00e1cticas forman parte de una red mundial de depredadores protegidos por su poder y su dinero. Plut\u00f3cratas vampiros, infanticidas, demonios. Donald Trump, elegido en 2016, ser\u00eda, a los ojos de Q y de los seguidores de su teor\u00eda, el h\u00e9roe que utilizar\u00eda secretamente su poder para frustrar esa odiosa conspiraci\u00f3n y meter en cintura o acabar con los adeptos de estos ritos sat\u00e1nicos. Esta purga culminar\u00e1 en una especie de Gran Noche llamada \u00abThe Storm\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta mucha ex\u00e9gesis para encontrar detr\u00e1s de este escenario los elementos de un mito que ha alimentado los pogromos antisemitas durante siglos: el asesinato ritual de ni\u00f1os cristianos en la v\u00edspera de Pascua, para beber su sangre. Tambi\u00e9n hay elementos de los Protocolos de los Sabios de Si\u00f3n, una falsificaci\u00f3n escrita por la polic\u00eda secreta zarista a principios del siglo XX para apoyar el rumor de una conspiraci\u00f3n jud\u00eda mundial. Y todo un bazar de quimeras que resucitan los grandes miedos milenaristas, un imaginario de la brujer\u00eda que aliment\u00f3 siglos de persecuci\u00f3n, y esquemas sectarios cl\u00e1sicos, como el que invita a los adeptos a \u00abEl Gran Despertar\u00bb, una especie de revelaci\u00f3n escatol\u00f3gica que confundir\u00e1 las maniobras de los presuntos ped\u00f3filos en un gran destello de lucidez. Por \u00faltimo, la ficci\u00f3n de QAnon hace eco, de manera m\u00e1s difusa, de los temas apocal\u00edpticos que no han dejado de aumentar en los medios evang\u00e9licos estadounidenses desde los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n\n\n\n<p>QAnon es r\u00e1pidamente retransmitido por decenas de sitios web y blogs de inspiraci\u00f3n conspirativa, as\u00ed como por organizaciones que dependen de las autoridades rusas o chinas. Las principales redes sociales (Facebook y Telegram, en particular) albergan decenas de sitios vinculados a QAnon, a pesar de los esfuerzos graduales, y tard\u00edos, por eliminar algunos de ellos. A partir de 2018, sus seguidores, ataviados con insignias, c\u00f3digos y esl\u00f3ganes de QAnon, aparecieron regularmente en los m\u00edtines de Donald Trump. Voces de la nebulosa ultraderechista como Sean Hannity, una de las estrellas de Fox News, y muchos te\u00f3ricos de la conspiraci\u00f3n en la Red, retransmiten sus temas. Nunca se ha sabido el n\u00famero de sus seguidores, ya que la propia noci\u00f3n es dif\u00edcil de comprender. Seg\u00fan el Instituto para el Di\u00e1logo Estrat\u00e9gico, citado por la Enciclopedia Brit\u00e1nica, entre octubre de 2017 y junio de 2020, 487 mil publicaciones en Facebook, 281 mil en Instagram y 69 millones de tuits llevar\u00e1n hashtags QAnon, o utilizar\u00e1n sus c\u00f3digos de reconocimiento verbal.<\/p>\n\n\n\n<p>QAnon alcanz\u00f3 su punto \u00e1lgido con el mot\u00edn faccioso del 6 de enero de 2021, antes de decaer gradualmente, entre otras cosas porque ninguna de las predicciones apocal\u00edpticas anunciadas por el misterioso Q se hizo realidad. El hombre de los cuernos de b\u00fafalo y el rostro cubierto de pinturas rituales, cuya imagen domina nuestras mentes junto a la de la multitud enfurecida que asalt\u00f3 el Capitolio aquel d\u00eda, era el \u00abcham\u00e1n\u00bb Jacob Chansley, un pilar de QAnon que desde entonces ha sido condenado a tres a\u00f1os y medio de prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n era Q? Una serie de investigaciones que utilizaron motores de b\u00fasqueda estil\u00edsticos y lexicol\u00f3gicos en particular, combinadas con otros an\u00e1lisis, sugirieron que Paul Furber y Ron Watkins, dos manipuladores profesionales de internet vinculados a 8chan, que sucedi\u00f3 a 4chan como principal vector de distribuci\u00f3n de QAnon, eran los autores detr\u00e1s de \u00abQ\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, realmente no importa. Hay, sin embargo, dos cosas que conviene destacar antes de llegar a la cuesti\u00f3n principal: los v\u00ednculos de Trump con QAnon.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera se refiere a las t\u00e9cnicas de manipulaci\u00f3n utilizadas. QAnon es un agregador de mentiras de alta velocidad. En la narrativa en forma de \u00e1rbol que se est\u00e1 desarrollando constantemente con nuevos giros y vueltas, cualquier cosa que amenace a Trump se convierte casi instant\u00e1neamente en su ventaja. \u00bfUn ejemplo? La investigaci\u00f3n del fiscal especial Robert Mueller, exdirector del FBI, sobre los contactos del entorno de Trump con los rusos y sus servicios especiales durante la campa\u00f1a de 2016 es, de 2017 a 2019, el gran miedo, la obsesi\u00f3n de Trump y sus asesores. No importa: QAnon fabricar\u00e1 una inversi\u00f3n del signo: Trump y Mueller se habr\u00edan confabulado para permitir que este \u00faltimo, con la excusa de investigar las conexiones rusas del presidente, rastree en secreto a los presuntos l\u00edderes de la red mundial de ped\u00f3filos y delincuentes inventada por QAnon.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo se refiere a los seguidores de esta secta conspirativa que el FBI identificar\u00e1 como un peligro para Estados Unidos, y sus motivos. QAnon funciona como un gran videojuego, una caza del tesoro digital alimentada por planes sat\u00e1nicos: constantemente se inventan personajes malvados, entregados a la venganza de los iniciados que les dan caza; la trama se ramifica, se abren nuevas pistas, aparecen nuevos sospechosos. El \u00abQAnonista\u00bb es como el guardia de un ej\u00e9rcito secreto, un soldado en guerra contra la conspiraci\u00f3n que asola al Estado Profundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed encontramos una figura clave en el dominio que el trumpismo ejerce sobre la parte m\u00e1s endurecida de su electorado: personas obsesionadas por su relegaci\u00f3n se sienten por fin iniciadas en el teatro de sombras, invitadas al coraz\u00f3n del funcionamiento del poder. Del mismo modo que son invitados al funcionamiento interno del poder por los tuits que el presidente Trump utiliza, por la noche, para ajustar cuentas en Twitter con quienes lo sirven durante el d\u00eda (ver m\u00e1s abajo: <strong>X<\/strong>). El seguidor de QAnon tiene la sensaci\u00f3n de que se est\u00e1 enfrentando al \u00abEstado profundo\u00bb, y se puede ver a gente de su familia aisl\u00e1ndose del mundo y obsesion\u00e1ndose con esta cacer\u00eda en la que est\u00e1n participando.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 pasa con el propio Trump? La cadena lo llamar\u00e1 Q+, una especie de Gu\u00eda Supremo invisible, casi un Mes\u00edas. Pero, despu\u00e9s de todo, \u00bfes culpa suya que algunos chiflados lo alaben? Como todo en el arsenal de odio trumpista, la relaci\u00f3n de QAnon con el propio Trump es una zona turbia a la que hay que entar para encontrar los hechos, ciertos y p\u00fablicos.<\/p>\n\n\n\n<p>La ONG de investigaci\u00f3n progresista Media Matters for America se\u00f1al\u00f3 que, en agosto de 2020, Trump, entonces presidente de Estados Unidos, hab\u00eda retuiteado 216 veces mensajes difundidos por 129 cuentas afiliadas a QAnon. Entrevistado en una rueda de prensa el 19 de agosto de 2020, Trump declar\u00f3: \u00abNo s\u00e9 mucho sobre el movimiento, excepto que les caigo muy bien, lo cual agradezco\u00bb. En NBC News, el 15 de octubre de 2020, se neg\u00f3 a desmentir las tesis de QAnon, se\u00f1alando que nadie puede decir si la teor\u00eda que promueve la organizaci\u00f3n tiene fundamento. A\u00f1adi\u00f3 que, hasta donde \u00e9l sab\u00eda, luchaba contra la pedofilia, lo cual era positivo.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e9todo Trump, en lo que se refiere a sus relaciones con las redes extremistas, se resume en estas respuestas. Se pueden distinguir cuatro componentes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>la ambig\u00fcedad ofensiva y la difuminaci\u00f3n de los puntos de referencia<\/em>: \u00abYo no lo s\u00e9, pero usted tampoco lo sabe\u00bb, dijo en 2020 a Savannah Guthrie, de NBC News, que le sugiri\u00f3 que admitiera que todo era una sarta de mentiras delirantes;<\/li>\n\n\n\n<li><em>el<\/em> <em>discreto homenaje a los facciosos<\/em>: me quieren, lo s\u00e9, soy sensible a ello (enviar\u00e1 se\u00f1ales similares al grupo fascista de los Proud Boys)<\/li>\n\n\n\n<li><em>la falsa ecuanimidad<\/em>: \u00abHab\u00eda buena gente en ambos bandos\u00bb, declarar\u00e1, en la misma l\u00ednea, despu\u00e9s de que un alborotador supremacista empotrara su coche contra decenas de personas que hab\u00edan acudido a protestar contra una manifestaci\u00f3n de extrema derecha en Charlottesville en agosto de 2017, donde muri\u00f3 uno e hirieron a 19 (ver m\u00e1s abajo: <strong>X<\/strong>)<\/li>\n\n\n\n<li>por \u00faltimo, <em>el gui\u00f1o<\/em>, donde la connivencia va muy bien sin subt\u00edtulos: as\u00ed los retweets sin comentarios, o la foto tomada el 24 de agosto de 2018, en el Despacho Oval de la Casa Blanca, con Michael William &#8216;Lionel&#8217; Lebron, uno de los testaferros de QAnon.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>QAnon no ha embarcado a muchos cargos electos republicanos, por ultraconservadores que sean, a excepci\u00f3n de algunos rabiosos como Marjorie Taylor Green, elegida a la C\u00e1mara de Representantes por Georgia.<\/p>\n\n\n\n<p>El vicepresidente Mike Pence, por ejemplo, siempre ha mostrado su desprecio por ese \u00abtejido de tonter\u00edas\u00bb. Cuando el 6 de enero de 2021 salva su honor certificando la elecci\u00f3n de Joe Biden, tras cuatro a\u00f1os tragando sin pesta\u00f1ear cada vez que se violaban sus principios, ser\u00e1 objeto de llamadas al asesinato. Lin Wood, abogado conspiracionista y miembro de la red QAnon muy cercano a Trump, por quien emprendi\u00f3 acciones legales para que se invalidaran las elecciones en varios estados, calific\u00f3 a Pence de ped\u00f3filo al d\u00eda siguiente del 6 de enero y pidi\u00f3 que se le pusiera \u00abdelante de un pelot\u00f3n de fusilamiento\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el propio Trump, h\u00e9roe supremo de QAnon, siempre ha sabido mantener la ambig\u00fcedad sobre sus teor\u00edas, mantener encendidas las llamas de sus seguidores, halagar sus delirios de odio e integrarlos en ese ej\u00e9rcito de reserva poblado por grupos ultraviolentos que se lanzaron contra el Capitolio el 6 de enero de 2021.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22528636_000002-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22528636_000002-scaled.jpg\" alt=\"El \u00abQAnonista\u00bb se ve a s\u00ed mismo como el guardia de un ej\u00e9rcito secreto, un soldado en guerra contra la conspiraci\u00f3n que asola al Estado profundo. \u00a9 AP Foto\/Manuel Balce Ceneta\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">El \u00abQAnonista\u00bb se ve a s\u00ed mismo como el guardia de un ej\u00e9rcito secreto, un soldado en guerra contra la conspiraci\u00f3n que asola al Estado profundo. \u00a9 AP Foto\/Manuel Balce Ceneta<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/240427065458-tah-platon-trump.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"1280\" \n                    data-pswp-height=\"720\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/240427065458-tah-platon-trump.jpg\" alt=\"\u00abI am the storm.\u00bb \u00a9 Platon\/CNN\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">\u00abI am the storm.\u00bb \u00a9 Platon\/CNN<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>El \u00abQAnonista\u00bb se ve a s\u00ed mismo como el guardia de un ej\u00e9rcito secreto, un soldado en guerra contra la conspiraci\u00f3n que asola al Estado profundo. \u00a9 AP Foto\/Manuel Balce Ceneta<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                    <figcaption>\u00abI am the storm.\u00bb \u00a9 Platon\/CNN<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">R<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Rinos<\/h2>\n\n\n\n<p>Todo movimiento pol\u00edtico violento se purifica y renueva en el exceso de su radicalismo. A medida que tomaba forma la coalescencia de viejos demonios supremacistas, la frustraci\u00f3n de las clases trabajadoras blancas oprimidas, el radicalismo evang\u00e9lico y el aborrecimiento de las \u00e9lites, principalmente bajo Barack Obama, el movimiento Tea Party forj\u00f3 una etiqueta que peg\u00f3 en la puerta de aquellos a los que quer\u00eda eliminar: Rino, <em>republican in name only<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que la inmensa mayor\u00eda de los distritos electorales estadounidenses son monocrom\u00e1ticos (azules o rojos), al menos para la C\u00e1mara de Representantes, y en menor medida para el Senado, es en las primarias donde se elige realmente al candidato de cada partido. <em>Rino<\/em> es la <em>fatwa<\/em> que puede destrozar una carrera. Varias figuras republicanas sucumbir\u00e1n a ella. Muchas de las principales figuras del partido, as\u00ed como sus estrellas en ascenso, ver\u00e1n interrumpidas sus carreras pol\u00edticas por un candidato del Tea Party que aparece de la nada.<\/p>\n\n\n\n<p>El juego de la masacre comenz\u00f3 realmente en las elecciones de 2010. En Utah, Kentucky y Wisconsin, los candidatos del Tea Party desbancaron a titulares y candidatos del establishment para las nominaciones republicanas. Sin embargo, en los estados m\u00e1s disputados donde la victoria est\u00e1 en juego, la promoci\u00f3n de candidatos republicanos demasiado novatos en el juego, y francamente locos, ha permitido a los dem\u00f3cratas ganar: es el caso de Alaska, Delaware y Colorado. Se trata de tres estados muy necesitados para que los republicanos, que ganaron 6 esca\u00f1os pero s\u00f3lo 47 senadores, se hagan con la mayor\u00eda en el Senado, al igual que la recuperaron en la C\u00e1mara de Representantes. Todos los presidentes de esta c\u00e1mara, que fue el hervidero de la agitaci\u00f3n republicana durante los a\u00f1os siguientes, de John Boehner a Paul Ryan y luego Kevin McCarthy, aunque proced\u00edan de la derecha del partido, tiraron la toalla ante el frenes\u00ed de los activistas radicales de su propio campo, apoyados por una importante financiaci\u00f3n, Fox News y sus editorialistas, y una nebulosa red de m\u00e1s de mil asociaciones, fundaciones, grupos y lobbies.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque al principio se alej\u00f3 de este movimiento (declar\u00f3 en una entrevista en los a\u00f1os noventa que los republicanos estaban demasiado a la derecha y los dem\u00f3cratas demasiado a la izquierda), Donald acab\u00f3 recuperando el estigma letal del Rino, forjado por el Tea Party para eliminar a sus adversarios. El arma sigui\u00f3 utiliz\u00e1ndose y el Partido Republicano continu\u00f3 desgarr\u00e1ndose.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2016, Donald fue elegido y los republicanos se hicieron con las dos c\u00e1maras. Aturdidos por este triunfo inesperado, que les daba las llaves del pa\u00eds, acallaron sus divisiones y lo siguieron a la batalla, haciendo borr\u00f3n y cuenta nueva de sus reticencias a gobernar un pa\u00eds que acababa de confiarles todos los resortes del poder.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">S<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Storm<\/h2>\n\n\n\n<p>Plat\u00f3n \u2014no el fil\u00f3sofo, sino el fot\u00f3grafo brit\u00e1nico de celebridades\u2014 retrata a Trump antes del inicio de su campa\u00f1a para las elecciones de 2016. Donald eligi\u00f3 fotografiarse al final del largo pasillo de la sala de juntas de la Trump Tower. La mesa, un \u00f3valo estirado, rezuma poder. El escenario es blanco y negro, y la p\u00e1lida luz cenital evoca el \u00abuniverso despiadado\u00bb que es el escenario de las reuniones de ocho y nueve cifras y los misteriosos asuntos del amo de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Trump lo utiliz\u00f3 como tel\u00f3n de fondo de su programa de televisi\u00f3n, <em>The Apprentice<\/em>, que a partir de 2004 presentaba una forma cruel y rid\u00edcula de darwinismo, en la que aspirantes al \u00e9xito se entregaban voluntariamente al caos arbitrario orquestado por Donald, el autoproclamado genio del <em>deal<\/em>, y la mayor\u00eda de ellos acababan siendo humillantemente expulsados (el famoso \u201c<em>You\u2019re fired!<\/em>\u00bb). Para regocijo del espectador de esos juegos circenses. Ver <em>The Apprentice<\/em> no ense\u00f1aba nada sobre el mundo de los negocios, nada sobre el \u00e9xito, ni siquiera a los m\u00e1s ignorantes. Nada sobre gesti\u00f3n, nada sobre negocios, producci\u00f3n, finanzas&#8230; El \u00fanico placer para el espectador era la brutalidad aleatoria con la que Donald los desped\u00eda de repente, tiraba de la escotilla y los insultaba por \u00faltima vez. Quien se lo hubiera tomado en serio s\u00f3lo habr\u00eda aprendido una cosa, m\u00e1s t\u00f3xica que \u00fatil en una sociedad libre: la sumisi\u00f3n a la violenta arbitrariedad del amo y la aquiescencia a su crueldad, que vuelves contra ti mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para esa foto, pues, Trump est\u00e1 de pie al borde de la interminable mesa \u2014el lugar del jefe\u2014 presidiendo la asamblea de fantasmas que puebla los sillones vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no est\u00e1 sentado: est\u00e1 de pie, inclinado hacia delante, en el umbral de la oscuridad. Un aplomo amenazador. Una presencia temible. Como en la foto de la ficha policial.<\/p>\n\n\n\n<p>Un momento de movimiento suspendido por el que parece querer aturdir y luego arrebatar al espectador, al que domina. Una rabia difusa, como alimentada por s\u00ed misma, se presenta como un enigma.<\/p>\n\n\n\n<p>Plat\u00f3n \u2014es \u00e9l quien lo dice, en una entrevista posterior\u2014 se siente inc\u00f3modo en esta vibraci\u00f3n, y sugiere a Trump que suavice un poco su postura, que humanice su presencia, se\u00f1al\u00e1ndole que no tiene nada que demostrar, que su \u00e9xito es reconocido, pero que un reguero de pol\u00e9micas y tensiones rodea su carrera: lo insta a presentar una imagen m\u00e1s tranquila de s\u00ed mismo. a alejarse de esta vibraci\u00f3n tormentosa que le precede a todas partes. \u00abSea humano (&#8230;) Tengo la impresi\u00f3n de que est\u00e1 en medio de una tormenta emocional\u00bb. Y a\u00f1ade: \u00ab<em>I\u2019d like to see how you weather the storm\u00bb.<\/em> <em>Weather the storm<\/em> no se traduce bien: adaptarse a la tormenta, calmarla, suavizarla, encontrar los recursos dentro de uno mismo para capearla con calma, y dejar que se abran paso los rel\u00e1mpagos&#8230;\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin abandonar su ce\u00f1o hostil, Donald fija en \u00e9l una mirada impasible y dice simplemente: \u00abI <em>am<\/em> the storm\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">T<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tan inocente<\/h2>\n\n\n\n<p>1 de junio de 2024. Juicio en Nueva York. Donald es acusado de haber utilizado los fondos de su campa\u00f1a, el dinero de sus donantes, para comprar el silencio de la actriz porno Stormy Daniels sobre su affaire. Frente a la c\u00e1mara, Donald Trump, declarado culpable por unanimidad por el jurado unos minutos antes de los 34 cargos que se le imputan, pronunci\u00f3 su mensaje diario a la salida de la sala.<\/p>\n\n\n\n<p>Furioso, afirm\u00f3: \u00abI\u2019m <em>very<\/em> innocent\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Puedes proclamarte inocente de lo que se te acusa. Pero seas inocente o no, no eres <em>muy<\/em> inocente. No m\u00e1s de lo que algo es <em>muy <\/em>necesario, o <em>muy <\/em>perfecto. Esto muy, <em>muy<\/em>, repetido<em>,<\/em> Donald lo aplica a todo, indiscriminadamente. Punt\u00faa sus declaraciones y discursos con ese adverbio, que se puede aplicar a cualquier adjetivo, tanto si est\u00e1 menospreciando al enemigo como alabando al aliado. <em>\u00abVery very disgraceful<\/em>\u00bb (cualquier adversario). <em>\u00abVery very talented statesman<\/em>\u00bb (Orban&#8230;). <em>My social network is very poweful<\/em>.\u00bb \u00ab<em>Very angry against her<\/em>\u00bb (Kamala Harris, tras suceder a Joe Biden en la carrera presidencial).<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, con Donald todo es demasiado. El ruido y la furia (\u00abI <em>am<\/em> the storm\u2026\u00bb) son su marca de f\u00e1brica. Una avalancha de superlativos cuyo exceso acaba por aturdir al gogo. En cuanto a sus adversarios, son todos <em>muy, muy<\/em>&#8230; in\u00fatiles, fracasados, mediocres, sectarios, repugnantes, taimados.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchando estas letan\u00edas en las que la algarab\u00eda sustituye a la argumentaci\u00f3n, uno podr\u00eda pensar que simplemente padece alg\u00fan tipo de minusval\u00eda, una man\u00eda por la repetici\u00f3n y la hip\u00e9rbole asociada a los arrebatos de su ego: la mayor\u00eda de quienes trabajaron con \u00e9l en la Casa Blanca lo describen como un eg\u00f3latra enfermizo, carente de empat\u00eda, mit\u00f3mano y manipulador.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta man\u00eda por los superlativos no es s\u00f3lo un s\u00edntoma. Tambi\u00e9n tiene poderes secretos. Los superlativos, esas lupas, hechizan a quienes se sienten encogidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo infantil en ese lenguaje. Sugiere ingenuidad, casi sencillez de coraz\u00f3n. El mensaje dirigido a la parte m\u00e1s impoluta de su electorado \u2014los que lo seguir\u00edan al infierno, los que ya lo siguen\u2014 es b\u00e1sicamente siempre el mismo: soy igual que ustedes, sencillo, simpl\u00f3n quiz\u00e1, pero conmovedor incluso en mi expresi\u00f3n a veces torpe, sincero incluso en mis mentiras, verdadero en mis deslices.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese<em> \u00abvery very<\/em>\u00bb imita el esfuerzo balbuceante de esas personas incultas que creen en lo que dicen, pero no saben c\u00f3mo respaldarlo ret\u00f3ricamente. En ese \u00ab<em>very very<\/em>\u00bb o\u00edmos el eco difuso de la madre amonestando a su hijo, o felicit\u00e1ndolo. O el del ni\u00f1o que busca palabras para justificarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Es, oscuramente, regresivo. Como lo son los adjetivos con los que abruma a sus adversarios, evocando subliminalmente a las brujas y villanos de los cuentos de hadas que asustan a los ni\u00f1os: \u00ab<em>wicked<\/em>\u00bb, \u00ab<em>crooked<\/em>\u00bb\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Y el propio <em>very <\/em>sabe ser amenazador\u2026 En un discurso pronunciado dos d\u00edas antes del asalto al Capitolio, el 6 de enero de 2021, ante una peque\u00f1a multitud que ya brillaba por su ausencia, Donald da instrucciones a su vicepresidente, Mike Pence, para que haga uso de sus poderes constitucionales como presidente del Senado y se niegue a validar la elecci\u00f3n de Joe Biden. Y lo amenaza: \u00abAnd if you\u2019re not, I\u2019ll be <em>very <\/em>disappointed with you\u2026\u00bb. El d\u00eda 6, Mike Pence fue evacuado <em>in extremis<\/em> por los servicios de seguridad, mientras los alborotadores escuchaban a uno de ellos leer por el meg\u00e1fono el \u00faltimo tuit incendiario de Trump, y ped\u00edan a coro la muerte de Pence. Al ser informado de la situaci\u00f3n y del peligro de muerte que corre Pence, Trump responde: \u00abSo what?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">U<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><em>Unnoticed<\/em>?<\/h2>\n\n\n\n<p>Desapercibido&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente el \u00faltimo adjetivo que se le ocurrir\u00eda a\u00f1adir al nombre de Donald Trump, que ha buscado y encontrado la fama durante toda su vida. La luz: una energ\u00eda que, seg\u00fan \u00e9l, es infinitamente renovable. Uno no se hace famoso porque sea rico, se hace rico porque es famoso, porque una presencia medi\u00e1tica omnipresente, s\u00f3lidamente respaldada por un nervio inquebrantable, es un capital que se puede hacer funcionar de mil maneras diferentes, tomando mil caminos distintos. Y si muchos de esos caminos conducen a la quiebra, es a trav\u00e9s de la fanfarroner\u00eda asertiva, a trav\u00e9s de mentiras dichas sin pesta\u00f1ear, como se puede escapar. Para volver a empezar, y otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY si, como la carta robada de Edgar Allan Poe, el ascenso al poder de Donald hubiera estado enmascarado por su obviedad? \u00bfY si su interminable desfile ante la sociedad y los medios de comunicaci\u00f3n, jalonado de galas y pleitos, quiebras y esc\u00e1ndalos, inauguraciones de torres cada vez m\u00e1s altas y fotos suyas del brazo de mujeres guapas cada vez m\u00e1s j\u00f3venes, hubiera ocultado a los analistas su progreso, que ciertamente no sigui\u00f3 ning\u00fan plan preconcebido, sino que, en retrospectiva, parece haber sido guiada por el tanteo de un magnetismo particular que lo atrae hacia una gloria cada vez mayor?<\/p>\n\n\n\n<p>Entretenidos como estaban con sus payasadas de los \u00faltimos treinta a\u00f1os, ni uno solo de los jerarcas republicanos lo tom\u00f3 en serio al inicio de la campa\u00f1a de 2016 que lo llevar\u00eda a la nominaci\u00f3n y luego a la presidencia. Ni uno solo. Pas\u00f3 desapercibido&#8230; Su marcha triunfal, ruidosa y rimbombante, ocult\u00f3 a los ojos de los actores y observadores de la escena pol\u00edtica ese otro avance, sordo y confuso, de un taimado hombre de negocios, un playboy de caricatura, ajeno a cualquier cultura o moral pol\u00edtica, que avanzaba hacia su interior, hacia el poder, el poder supremo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos hombres alcanzan el poder supremo desapercibidos, por caminos sombr\u00edos: cardenales cuya vejez los llev\u00f3 a ser elegidos papas \u00abde transici\u00f3n\u00bb, pero que perduraron y mantuvieron el poder con pu\u00f1o de hierro, como Sixto V; viejos militares obstinados en su ambici\u00f3n no reconocida, cuyo tr\u00e1gico azar hizo sonar la campana, como P\u00e9tain; idiotas \u00fatiles que se liberan de quienes cre\u00edan manipularlos, como Napole\u00f3n III; figuras discretas cuya tenaz probidad les llev\u00f3 al primer plano cuando se derrumb\u00f3 la locura nazi, como Adenauer&#8230; Su avance tard\u00f3 mucho tiempo en prepararse. Entonces la fuerza de los acontecimientos lo revela.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald llega con bombo y platillo, bajo una lluvia de lentejuelas y un halo de porristas. Como un desfile por la Quinta Avenida. Pero esta puesta en escena megal\u00f3mana oculta el camino oscuro, a tientas, por el que este hombre que s\u00f3lo tiene instintos, pero conf\u00eda plenamente en ellos, olfatea, husmea, en el fondo de sus audiencias pronto multiplicadas por Twitter, las heridas de un pueblo despreciado en su idea de s\u00ed mismo. Poco a poco, el ogro intuye que la presidencia es algo a intentar. En su v\u00e9rtigo narcisista, tir\u00f3 los dados. La noche de su elecci\u00f3n, sus allegados lo ver\u00edan at\u00f3nito, incr\u00e9dulo ante el resultado.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/01\/GaWvdZTXQAAqCWq-1600x1066-1.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"1600\" \n                    data-pswp-height=\"1066\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/01\/GaWvdZTXQAAqCWq-1600x1066-1.jpg\" alt=\"El candidato presidencial republicano, el ex presidente Donald Trump, habla desde la ventanilla de autoservicio durante una parada de campa\u00f1a en un McDonald's, el domingo 20 de octubre de 2024, en Feasterville-Trevose, Pensilvania \u00a9 AP Foto\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">El candidato presidencial republicano, el ex presidente Donald Trump, habla desde la ventanilla de autoservicio durante una parada de campa\u00f1a en un McDonald&#8217;s, el domingo 20 de octubre de 2024, en Feasterville-Trevose, Pensilvania \u00a9 AP Foto<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22914854_000038-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1707\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22914854_000038-scaled.jpg\" alt=\"Tras los comentarios de \u00abbasura\u00bb de Biden, Donald Trump llega con una chaqueta de basura durante un mitin de campa\u00f1a en el Resch Center, el mi\u00e9rcoles 30 de octubre de 2024, en Green Bay, Wisconsin \u00a9 AP Foto\/Alex Brandon\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Tras los comentarios de \u00abbasura\u00bb de Biden, Donald Trump llega con una chaqueta de basura durante un mitin de campa\u00f1a en el Resch Center, el mi\u00e9rcoles 30 de octubre de 2024, en Green Bay, Wisconsin \u00a9 AP Foto\/Alex Brandon<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>El candidato presidencial republicano, el ex presidente Donald Trump, habla desde la ventanilla de autoservicio durante una parada de campa\u00f1a en un McDonald&#8217;s, el domingo 20 de octubre de 2024, en Feasterville-Trevose, Pensilvania \u00a9 AP Foto<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                    <figcaption>Tras los comentarios de \u00abbasura\u00bb de Biden, Donald Trump llega con una chaqueta de basura durante un mitin de campa\u00f1a en el Resch Center, el mi\u00e9rcoles 30 de octubre de 2024, en Green Bay, Wisconsin \u00a9 AP Foto\/Alex Brandon<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">V<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Veteranos<\/h2>\n\n\n\n<p>Un miembro de los Proud Boys, una milicia supremacista, racista y fascista liderada por un gordinfl\u00f3n tuerto con aspecto de pirata de videojuego, concede una entrevista para un reportaje. Y dice esto, con aire codicioso: \u00abNo nos gustaban mucho Bush y sus guerras, pero hizo algo por nosotros: \u00a1hizo un mont\u00f3n de veteranos!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, precauci\u00f3n: algunos veteranos est\u00e1n dispuestos a defender la democracia estadounidense contra sus demonios. Y el estamento militar, en activo o retirado, es, salvo tristes excepciones, un\u00e1nime en su preocupaci\u00f3n por el riesgo que Donald Trump representa para la seguridad de Estados Unidos, y para sus instituciones (v\u00e9ase m\u00e1s arriba \u00ab<strong>J<\/strong>efes de Estado Mayor Conjunto\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en Estados Unidos, como en todas partes, la guerra deja tras de s\u00ed hombres moldeados por una violencia de la que son a la vez vectores y v\u00edctimas. Y permanecen hu\u00e9rfanos del caos en el que se vieron inmersos, reproduciendo sus cifras, flotando con sus pesadillas en la sociedad por la que fueron enviados a luchar sin encontrar su lugar en ella. Ya despu\u00e9s de Vietnam, y aunque su expresi\u00f3n pol\u00edtica fue, en conjunto, diferente porque el contexto era muy distinto, se formaron agrupaciones fascistas tras los combates entre estos hombres sacrificados, incapaces de volver a la vida civil y social.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ellos, la guerra contin\u00faa&#8230; Me viene a la mente un paralelismo con el papel desempe\u00f1ado por los veteranos de la Gran Guerra en el ascenso del fascismo en Europa. Pero el tema rara vez se discute en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n de Trump con los militares nunca ha sido serena. Sus comentarios obscenos burl\u00e1ndose de los ca\u00eddos en los cementerios estadounidenses en Francia; su malsana iron\u00eda con respecto al senador John McCain, el fracasado candidato republicano a la presidencia en 2008, un h\u00e9roe que fue gravemente herido y hecho prisionero durante muchos a\u00f1os en Vietnam, cuando Trump hab\u00eda conseguido escapar varias veces al servicio militar obligatorio; su recuperaci\u00f3n, en agosto de 2024, de la conmemoraci\u00f3n de la muerte, en un atentado, de j\u00f3venes soldados a su salida de Afganist\u00e1n, mediante videos filmados en el Cementerio Militar Nacional de Arlington, donde tales im\u00e1genes est\u00e1n prohibidas, y la posterior condena del ej\u00e9rcito: todo lo cual le vali\u00f3 el desprecio de muchos oficiales y soldados. Desprecio que se ve agravado por la preocupaci\u00f3n de los oficiales superiores por el riesgo que sus tendencias autocr\u00e1ticas, su gesti\u00f3n confusa e imprevisible, su falta de conocimientos geopol\u00edticos y su parad\u00f3jica ingenuidad en las conversaciones con sus hom\u00f3logos de pa\u00edses hostiles supondr\u00edan para la seguridad de Estados Unidos en caso de ser reelegido.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin embargo&#8230; Es evidente la presencia de muchos veteranos, y de las milicias que a menudo vertebran, dentro de los movimientos supremacistas y milenaristas que constituyen la vanguardia del trumpismo. Aqu\u00ed tambi\u00e9n act\u00faa la magia negra, resolviendo las contradicciones, dejando a un lado los \u00abcacerolazos\u00bb que romper\u00edan a cualquier otro pol\u00edtico, para hacer de Trump el hombre fuerte de esos hombres fuertes, a menudo rotos.<\/p>\n\n\n\n<p>Escenificando en los medios su supuesto odio a los medios, atacando sin tregua a la \u00e9lite que le fascina y a la que ha querido pertenecer toda su vida, Donald consigue, desde lo alto de su rascacielos, persuadir a esos soldados perdidos, ebrios de frustraci\u00f3n y violencia apenas contenida, de que \u00e9l es <em>su<\/em> hombre.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">W<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Woke<\/h2>\n\n\n\n<p>La palabra ya est\u00e1 pasada de moda. En las cenas est\u00e1 de moda lanzar las mentiras de Trump y los excesos del &#8216;wokismo&#8217;. Todo son palabras hechas. La sola idea de escribir sobre ello cansa&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Aventuremos una hip\u00f3tesis: si los evang\u00e9licos estadounidenses, que pretenden imponer un orden moral acorde con su lectura literal de la Biblia, son los herederos de los puritanos, \u00bfno es el &#8216;wokismo&#8217; otro avatar del puritanismo? Es como si la omnipresente culpa de los puritanos hist\u00f3ricos, su cultura penitencial del autoexamen, hubiera encontrado de repente espacios inesperados en los que renovarse, por una especie de truco de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Que los excesos del fanatismo \u00abwokista\u00bb excitan a mucha gente, y alimentan la vindicta de los votantes de Trump, no cabe duda. Y con raz\u00f3n. No se trata de oponer un extremo a otro, sino simplemente de constatar que los excesos opuestos se alimentan mutuamente. Seg\u00fan este criterio, la sociedad estadounidense, que parece desgarrada por una fr\u00eda guerra civil, pronto se ver\u00e1 asfixiada entre puritanismos rivales.<\/p>\n\n\n\n<p>En este peque\u00f1o esquema, que vale lo que vale, Donald aparece como una completa incongruencia. En este pa\u00eds donde los \u00f3rdenes morales se musculan y chocan, donde la culpa se expresa de mil maneras, donde las prohibiciones ganan terreno, Donald los ignora todos. Olvidemos el culto protestante a la probidad en los negocios: Donald rob\u00f3 a sus socios, a sus clientes, a sus accionistas y a sus bancos. Ha hecho trampa en todas sus transacciones. Olvidemos el remordimiento, que tan bien supieron representar en \u00e9xtasis l\u00edrico algunos predicadores evang\u00e9licos: Donald no niega nada, no se arrepiente de nada, no pide perd\u00f3n por nada. Sus \u00fanicas respuestas a los reproches que recibe por su bajeza son reincidir, negar, contraatacar e irse a los extremos. Olvidemos la modestia devota, o incluso la decencia: Donald comenta, divaga, acosa, viola; compra el silencio, insulta a quienes lo denuncian. Olvidemos la predicaci\u00f3n de la iglesia: ni siquiera finge, o casi nada. Olvidemos la frugalidad protestante: Donald alardea y exagera su riqueza. Olvidemos el horror a mentir: s\u00f3lo vive para eso. En cuanto a la gram\u00e1tica \u00abwokista\u00bb de actitudes y vocabulario, al verlo actuar y hablar, uno duda de que haya existido alguna vez&#8230; La intolerancia le es ajena y su religi\u00f3n s\u00f3lo tiene un nombre: el suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en esto se escapa. Atento a los rencores y des\u00f3rdenes de su tiempo, que ha convertido en su oficio, es sin embargo indiferente a lo que subyace en ellos. Pero las disputas, los improperios digitales y el debate ca\u00f3tico que resultan de este enfrentamiento son el caldo de cultivo en el que se desenvuelve.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">X<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">X<\/h2>\n\n\n\n<p>Todos conocemos el chiste de Donald: \u00abMe encanta Twitter, es como tener un canal de televisi\u00f3n, sin las p\u00e9rdidas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las redes sociales aparecen en un momento en que Donald est\u00e1 maduro para escribir en ellas las pr\u00f3ximas etapas de su leyenda. Durante treinta a\u00f1os, la mayor parte de su vida se ha dedicado a construir su imagen en la mente del p\u00fablico: la de un rico playboy que triunfa en todo; que tiene, como dicen los estadounidenses, el \u00abtoque de Midas\u00bb, que todo lo convierte en oro. Un magnate insumergible al que una larga serie de quiebras y pleitos con los bancos no ha podido doblegar, como tampoco su concomitante divorcio de su primera esposa, Ivana, que formaba parte de su imagen y su \u00e9xito. Y ello a pesar de un repentino cambio de rumbo en los medios de comunicaci\u00f3n, que no dudaron en dar titulares sobre la ca\u00edda de un hombre que parec\u00eda haber triunfado en todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dijo uno de sus antiguos colaboradores: \u00abDonald se parece a la imagen que los pobres tienen de los ricos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no era tomado en serio por la gente seria, en 2009 era lo suficientemente famoso como para ser inmediatamente audible en Twitter, el canal a trav\u00e9s del cual pueden escucharse multitudes an\u00f3nimas, la galer\u00eda de espejos donde los mensajes se reflejan y replican sin cesar, y que es a los rumores lo que las armas at\u00f3micas fueron a las convencionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus primeros tuits, en mayo de 2009, fueron puramente promocionales: anuncios de sus apariciones televisivas o de su nuevo libro&#8230; Proporcionaban una referencia de lo que Trump era todav\u00eda, por aquel entonces, en la escena p\u00fablica: un ogro de la notoriedad, sin m\u00e1s ideas ni programa que su negocio; un promotor sulfuroso, visto por muchos como un estafador adem\u00e1s de un showman. Donald estaba tanteando el terreno, y durante un tiempo se ci\u00f1\u00f3 a su l\u00ednea habitual: promocionar exclusivamente la marca Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy pronto, sin embargo, su audiencia empez\u00f3 a crecer, algo que no dejaba de subrayar en sus tuits en cada momento, a medida que se posicionaba sobre temas de actualidad y cuestiones sociales, y entraba en la arena pol\u00edtica al tiempo que cultivaba su diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es como establece su voz. O mejor dicho, la inventa.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque en esa mezcla de espect\u00e1culo, demagogia y excesos, se forja un v\u00ednculo \u00edntimo con un pueblo invisible, un pueblo nost\u00e1lgico que los republicanos descubrir\u00e1n, demasiado tarde, que se ha convertido en el ala m\u00e1s activa de su electorado. Y que no les gustan quienes los representan.<\/p>\n\n\n\n<p>El formato Twitter es una bendici\u00f3n para justificar la brutalidad simplista de sus ideas mediante la brevedad necesaria, pero tambi\u00e9n para sugerir lo que no se dice y corregir un error o ir demasiado lejos. Donald est\u00e1 asombrado por ello, y no lo oculta.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco, va acostumbrando a sus seguidores a la idea de que se puede tener raz\u00f3n incluso cuando se est\u00e1 equivocado, siempre que se persevere. La receta funciona mejor cuando apela a impulsos xen\u00f3fobos, proscritos de la arena p\u00fablica tradicional: los \u00edndices de audiencia de Donald lo confirman.<\/p>\n\n\n\n<p>Donald nunca dejar\u00e1 de calumniar contra la evidencia, bajo la apariencia del sentido com\u00fan. Como la larga cacer\u00eda de Obama en busca de su certificado de nacimiento. Como los \u00abCinco de Central Park\u00bb, cinco hombres negros condenados err\u00f3neamente por una violaci\u00f3n especialmente b\u00e1rbara cometida la noche del 19 de abril de 1989. Fueron exonerados y puestos en libertad en 2002, pero Donald, que hab\u00eda pedido que los lincharan en primer lugar, se neg\u00f3 a dar marcha atr\u00e1s. Tal fue el caso de sus declaraciones al d\u00eda siguiente de las manifestaciones de extrema derecha en Charlottesville los d\u00edas 11 y 12 de agosto de 2017, donde supremacistas blancos y neonazis acudieron en masa para oponerse a la retirada de la estatua del general Lee, antiguo comandante en jefe de los ej\u00e9rcitos del Sur durante la Guerra Civil estadounidense. Atacaron violentamente a los manifestantes que hab\u00edan acudido a oponerse a ellos. Uno de los alborotadores supremacistas empotr\u00f3 su coche contra la multitud, mat\u00f3 a una joven e hiri\u00f3 a 19 personas. El 15 de agosto, el presidente Trump conden\u00f3 la violencia, pero declar\u00f3 que \u00abtambi\u00e9n hab\u00eda gente muy buena <em>en ambos bandos<\/em>\u00bb. No quiso ceder.<\/p>\n\n\n\n<p>Este parad\u00f3jico v\u00ednculo con su base, a la que escribe a todas horas del d\u00eda y de la noche, un poco como los adolescentes insomnes escriben a sus amigos m\u00e1s \u00edntimos, seguir\u00e1 siendo el mismo tras su elecci\u00f3n a la Casa Blanca en 2016. Donald seguir\u00e1 compartiendo con ellos sus improvisaciones, en una mezcla de astucia y espontaneidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el trabajo de los equipos presidenciales se volv\u00eda ca\u00f3tico, como atestiguar\u00edan m\u00e1s tarde sus ayudantes, el presidente de Estados Unidos segu\u00eda cultivando en Twitter su especial complicidad con su p\u00fablico, para contrastar su narcisismo de hombre providencial con las amenazas angustiosas con las que obsesionaba a la opini\u00f3n p\u00fablica, para desprestigiar a quienes despertaban su vanidad, para multiplicar los ataques cuyo exceso asum\u00eda y reivindicaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso abri\u00f3 un nuevo cap\u00edtulo en la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica al cargar regularmente contra los miembros de su propio equipo en Twitter. Como Jeff Sessions, su fiscal general, que se recus\u00f3, para furia de Trump, de la investigaci\u00f3n sobre las maniobras rusas en las elecciones de 2016, en las que estaban implicados algunos miembros de su entorno. Como Mike Pompeo, su secretario de Estado, al que llama vago en Twitter cuando \u00e9ste intenta limitar los da\u00f1os de las ca\u00f3ticas excursiones del jefe en la escena internacional. E incluso Mike Pence, su propio vicepresidente. Y muchos otros. Desde Mao y los Guardias Rojos, ning\u00fan jefe de Estado hab\u00eda enfrentado de esta manera a sus bases contra los miembros de su propio equipo. Y el proceso no tiene precedentes en una democracia. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edan estas bases, amargadas por su sensaci\u00f3n de relegaci\u00f3n, no sentirse por fin asociadas al poder? El equilibrio de poder en el seno de la Casa Blanca ya no se dirime detr\u00e1s de puertas acolchadas, fuera de la vista, sino a plena luz del d\u00eda, o m\u00e1s bien en plena noche, pues es desde las profundidades de su insomnio que Donald toma al pueblo como testigo de su vindicta, aliment\u00e1ndolo con aquellos que ha elegido para rodearse para gobernar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada ma\u00f1ana, sus ministros y colaboradores abren Twitter, con el est\u00f3mago hecho un nudo, temiendo encontrar all\u00ed alg\u00fan fruto envenenado de las maceraciones nocturnas del l\u00edder que, como un dictador encerrado en su torre, rumia sus obsesiones y vierte su bilis sobre quienes lo rodean.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22909356_000032-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1711\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22909356_000032-scaled.jpg\" alt=\"Donald Trump habla en un acto en Miami el lunes 7 de octubre de 2024 \u00a9 AP Foto\/Alex Brandon\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Donald Trump habla en un acto en Miami el lunes 7 de octubre de 2024 \u00a9 AP Foto\/Alex Brandon<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22910459_0000011-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1709\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/SIPA_ap22910459_0000011-scaled.jpg\" alt=\"Donald Trump habla durante un mitin de campa\u00f1a en el Grand Sierra Resort and Casino, el viernes 11 de octubre de 2024, en Reno, Nev. \u00a9 AP Foto\/Julia Demaree Nikhinson\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Donald Trump habla durante un mitin de campa\u00f1a en el Grand Sierra Resort and Casino, el viernes 11 de octubre de 2024, en Reno, Nev. \u00a9 AP Foto\/Julia Demaree Nikhinson<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>Donald Trump habla en un acto en Miami el lunes 7 de octubre de 2024 \u00a9 AP Foto\/Alex Brandon<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                    <figcaption>Donald Trump habla durante un mitin de campa\u00f1a en el Grand Sierra Resort and Casino, el viernes 11 de octubre de 2024, en Reno, Nev. \u00a9 AP Foto\/Julia Demaree Nikhinson<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Y<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">You\u2019re fired.<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo hab\u00eda superado todo. Abri\u00e9ndose paso a la fuerza por todas partes, hipnotizando a los seguidores, pisoteando a los esc\u00e9pticos, abandonando a su suerte a los que hab\u00edan confiado en \u00e9l y prosiguiendo su camino. Escapando de tantas quiebras y esc\u00e1ndalos. Bajo la inquietante mirada del espectro de Fred padre, fallecido en 1999, el gigante rubio sigui\u00f3 su camino, aparentemente imparable.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>El 5 de noviembre de 2020, la derrota de Trump tom\u00f3 forma. No es reelegido. <em>You\u2019re fired<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes se sorprendieron al verlo convertido en un golpista indeciso pero violento, dividido entre sus impulsos y sus c\u00e1lculos, hab\u00edan olvidado las constantes de su atribulada y tumultuosa vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que est\u00e1 tomado ya no puede tomarse, y nunca se suelta.<\/p>\n\n\n\n<p>Una mentira se mantiene hasta que se convierte en verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>No existe el fracaso asociado al nombre de Donald Trump.<\/p>\n\n\n\n<p>El asalto al Capitolio dej\u00f3 al descubierto la hip\u00f3crita complicidad que lo une a los grupos violentos. Durante un tiempo, el caos pareci\u00f3 devolverle la mano, pero se le escapaba. Este hombre que eruct\u00f3 en internet para convencer a sus seguidores de que el p\u00fablico de su toma de posesi\u00f3n era mayor que el de la primera toma de posesi\u00f3n de Obama \u2014cuando fue entre dos y tres veces mayor, seg\u00fan estimaciones oficiales\u2014, llegando a exclamar que era \u00abel m\u00e1s grande de la historia\u00bb (\u00bfintercambiaron impresiones con Kim Jong-un, el tirano norcoreano, sobre el uso de superlativos durante su famosa entrevista? ), \u00bfc\u00f3mo iba a aceptar ser despedido del mejor trabajo del mundo despu\u00e9s de haberlo conquistado? A Trump no se le despide. No se le quita nada.<\/p>\n\n\n\n<p>En la carrera vertiginosa de Trump hacia la cima, las elecciones de 2020 son una cat\u00e1strofe existencial, un abismo donde sus fuegos artificiales narcisistas amenazan con estallar, un cortocircuito incendiario en un nudo de l\u00edneas de alta tensi\u00f3n, una caja de Pandora al rev\u00e9s de la que estallan juntos todo el v\u00e9rtigo, todos los delirios personales, todos los impulsos y todos los malos instintos que fermentaban en su interior.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Z<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Zona cero<\/h2>\n\n\n\n<p><em>Ground Zero<\/em>. Despu\u00e9s del 11 de septiembre de 2001, as\u00ed se llam\u00f3 la zona destrozada donde se derrumbaron las dos torres del World Trade Center. Nada evocaba mejor la sensaci\u00f3n de caos que amenazaba con engullirlo todo que esas im\u00e1genes de transe\u00fantes aturdidos emergiendo de la nube de polvo desprendida por el derrumbe sucesivo de las torres gemelas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel d\u00eda naci\u00f3 un ciclo pol\u00edtico que a\u00fan no ha terminado.<\/p>\n\n\n\n<p>Externamente, Estados Unidos libraba una serie de guerras confusas, que molestaban tanto al aislacionismo de una parte de la base republicana como a su conservadurismo fiscal, porque ese estado de guerra arrastraba las finanzas p\u00fablicas a un abismo del que a\u00fan no se hab\u00edan recuperado. En el plano interno, la vieja base xen\u00f3foba de una parte de la opini\u00f3n p\u00fablica estadounidense, opuesta al reaseguro de la identidad frente a la otredad amenazante y desconocida del resto del mundo, fermenta y adquiere un nuevo rostro a\u00fan m\u00e1s ansioso y agresivo. Bush dej\u00f3 a Obama un pa\u00eds empantanado en guerras sin esperanza, sumido en una de las crisis financieras m\u00e1s graves de su historia, que arruinar\u00e1 a millones de peque\u00f1os ahorradores y de personas incapaces de pagar sus hipotecas. La ansiedad y la frustraci\u00f3n aumentan a\u00f1o tras a\u00f1o. El chovinismo nost\u00e1lgico, te\u00f1ido de supremacismo blanco y fanatismo identitario, se dispara.<\/p>\n\n\n\n<p>En el gran juego pol\u00edtico de los a\u00f1os de Bush, que sigui\u00f3 al 11 de septiembre, Donald no era a\u00fan un actor importante. Pero cuando fue entrevistado en televisi\u00f3n el d\u00eda de la cat\u00e1strofe, que hab\u00eda visto desde sus ventanas, coment\u00f3 lac\u00f3nicamente: \u00abEste pa\u00eds es diferente ahora, y no ser\u00e1 el mismo en los pr\u00f3ximos a\u00f1os\u00bb. Su aparici\u00f3n en la escena pol\u00edtica, por etapas entre 2009 y 2010, y luego su ascenso rel\u00e1mpago bajo la mirada de un aparato republicano incr\u00e9dulo, es incomprensible fuera de este ciclo de caos.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque Donald lo est\u00e1 recuperando todo. En sinton\u00eda con el desconcierto de esos estadounidenses que se sienten amenazados por todas partes, critica, a posteriori, las guerras en las que se ve envuelto Estados Unidos, y agita esa relaci\u00f3n paranoica con el mundo que ve a Estados Unidos como la v\u00edctima voluntaria de todos los vicios del mundo: saqueado por tramposos en el comercio internacional, reh\u00e9n de europeos incapaces de defenderse, maltratado por la OPEP, amenazado por emigrantes latinoamericanos calificados de horda de delincuentes codiciosos, atacado por musulmanes fan\u00e1ticos armados hasta los dientes. A este c\u00f3ctel \u00fanico, Donald a\u00f1adir\u00e1 pronto un toque final: ese gusto por el poder fuerte que se extiende insidiosamente por el mundo y que \u00e9l capta intuitivamente. Encontrar\u00e1 el alimento narcisista que las \u00e9lites de su pa\u00eds le niegan en connivencia con dictadores prestos a adivinar.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el p\u00e1jaro de Minerva, levanta el vuelo en el crep\u00fasculo, sobrevolando los escombros de la Zona Cero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta es la historia de un personaje extraordinario que se esconde a plena vista. Sus m\u00faltiples rostros saturan nuestras pantallas, pero su figura parece imposible de atrapar, de reducir, de describir.<\/p>\n<p>Cyril Roger-Lacan ha intentado captar el misterio de esta nueva lengua. 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