{"id":47487,"date":"2024-10-23T17:56:28","date_gmt":"2024-10-23T15:56:28","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=47487"},"modified":"2024-10-23T20:38:38","modified_gmt":"2024-10-23T18:38:38","slug":"un-cambio-de-ritmo-europa-en-el-nuevo-ciclo-en-medio-de-la-inseguridad-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/23\/un-cambio-de-ritmo-europa-en-el-nuevo-ciclo-en-medio-de-la-inseguridad-mundial\/","title":{"rendered":"Cambiar de ritmo: la Europa del nuevo ciclo en medio de la inseguridad mundial"},"content":{"rendered":"\n
Con la publicaci\u00f3n del informe Draghi<\/em><\/a>, que <\/em>el Grand Continent acompa\u00f1\u00f3 en las distintas lenguas de la revista<\/em><\/a>, la Uni\u00f3n se prepara para entrar en una nueva fase.<\/em> Desde hace varias semanas, damos la palabra a <\/em>investigadores<\/em><\/a>, <\/em>comisarios europeos<\/em><\/a>, <\/em>economistas<\/em><\/a>, <\/em>ministros<\/em><\/a> e industriales para que reaccionen ante una de las propuestas m\u00e1s ambiciosas para transformar la Uni\u00f3n.<\/em> Si aprecias nuestro trabajo y dispones de los medios para hacerlo, <\/em>considera la posibilidad de suscribirte al Grand Continent<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n Entre otras cualidades, el informe de Mario Draghi sobre el futuro de la competitividad europea<\/a> tiene el m\u00e9rito de proponerse como una \u00abreceta\u00bb completa y coherente para abordar los nudos que bloquean el crecimiento de la Uni\u00f3n y, con \u00e9l, su resiliencia econ\u00f3mica y sociopol\u00edtica, as\u00ed como su defensa y seguridad. Las se\u00f1ales de alarma no faltan. Suenan regularmente desde hace alg\u00fan tiempo en cada elecci\u00f3n de los Estados miembros, ya sea nacional o local, donde los partidos antisistema siguen ganando fuerza. Las crisis que asolan Europa y el Mediterr\u00e1neo hacen eco de ellas de forma cada vez m\u00e1s siniestra. La resoluci\u00f3n de estos bloqueos, que se han convertido en estructurales, parece por tanto tan ineludible como la necesidad de identificar una estrategia compartida entre los 27 Estados miembros para devolver el impulso a la Uni\u00f3n y dotarla de las herramientas adecuadas para navegar entre las olas cada vez m\u00e1s bravas de un mar cada vez m\u00e1s agitado.<\/p>\n\n\n\n En cuanto al m\u00e9todo, el enfoque \u00abmodular\u00bb y pragm\u00e1tico del informe Draghi es una excelente premisa. Permite esbozar una especie de men\u00fa a la carta del que extraer intervenciones espec\u00edficas no necesariamente vinculadas entre s\u00ed, evitando el escollo habitual de una l\u00f3gica de \u00abtodo o nada\u00bb que debilitar\u00eda gravemente las perspectivas reales de aplicaci\u00f3n. El \u00e9nfasis puesto en la cuesti\u00f3n de la planificaci\u00f3n de la financiaci\u00f3n responde a esta necesidad, aunque sin ocultar los obst\u00e1culos que las intervenciones propuestas van a encontrar desde el punto de vista pol\u00edtico. Es un primer paso necesario hacia un enfoque sensato de objetivos comunes m\u00e1s ambiciosos. En definitiva, el informe establece una estrategia que s\u00f3lo puede ser gradual e incremental y que deber\u00e1 aplicarse caso por caso, haciendo un uso coordinado de todos los instrumentos institucionales que pueden favorecer la aparici\u00f3n de intereses comunes entre los Estados miembros, en particular, el Servicio Europeo de Acci\u00f3n Exterior (SEAE), el Comit\u00e9 Pol\u00edtico y de Seguridad (COPS), el Comit\u00e9 Militar (CMUE) y la coordinaci\u00f3n de las fuerzas de inteligencia y seguridad.<\/p>\n\n\n\n En este contexto, el trabajo de Mario Draghi, oportunamente centrado en propuestas concretas, parece dictado por un sentido de urgencia compartido, acorde con la magnitud de los retos a los que se enfrenta Europa. Est\u00e1 impulsado por una triple constataci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n Quince a\u00f1os de crisis continuas en Europa han demostrado hasta qu\u00e9 punto es esencial establecer un diagn\u00f3stico compartido de la situaci\u00f3n y de las causas de los problemas para encontrar soluciones eficaces. Durante demasiado tiempo, Europa se ha replegado sobre s\u00ed misma, ignorando lo que ocurr\u00eda en el resto del mundo en un momento en que los costos de la fragmentaci\u00f3n<\/a> eran cada vez m\u00e1s evidentes. Los asuntos internos de la Uni\u00f3n se desarrollan ahora en el contexto de una situaci\u00f3n mundial extraordinariamente compleja. Un escenario en r\u00e1pida y continua evoluci\u00f3n que pone en tela de juicio los valores fundamentales que sustentan el proyecto europeo. Los retos a los que se enfrenta la Uni\u00f3n atraviesan \u00e1mbitos geogr\u00e1ficos y tem\u00e1ticos, cada uno de ellos con necesidades diferentes, pero todos destinados a tener un impacto real en el futuro de la Uni\u00f3n. Por lo tanto, es necesario elaborar una s\u00edntesis que garantice la coherencia de las acciones que deben llevarse a cabo, cartografiar las \u00e1reas cr\u00edticas en los distintos frentes e identificar las herramientas y los recursos que permitir\u00e1n alcanzar los objetivos fijados.<\/p>\n\n\n\n Desde la pandemia, se ha generalizado un sentimiento de inseguridad que no ha perdonado a ninguna parte del mundo.<\/p>Giampiero Massolo<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La realidad geopol\u00edtica es radicalmente distinta de la de hace unos a\u00f1os. La pandemia, las guerras en Ucrania y Medio Oriente, los efectos cada vez m\u00e1s evidentes y preocupantes del cambio clim\u00e1tico, una transici\u00f3n energ\u00e9tica que sigue luchando por alinearse y las inc\u00f3gnitas vinculadas a la aparici\u00f3n de la IA en la escena mundial han provocado un sentimiento generalizado de inseguridad que no ha perdonado a ninguna parte del mundo. Las reflexiones sobre la din\u00e1mica del escenario internacional no se han hecho esperar: la l\u00f3gica de la confrontaci\u00f3n y la oportunidad ha empezado a prevalecer sobre la de la cooperaci\u00f3n. El multilateralismo se debilit\u00f3 gravemente, dando un nuevo margen de maniobra a actores, estatales y no estatales, m\u00e1s interesados en aumentar sus dividendos estrat\u00e9gicos en situaciones de crisis que en actuar como factores de estabilizaci\u00f3n sist\u00e9mica<\/a>.<\/p>\n\n\n\n\n La ausencia de un modelo de equilibrio claro para las relaciones internacionales hace que el panorama sea a\u00fan m\u00e1s complejo de descifrar. Recientemente hemos salido del periodo de dominaci\u00f3n estadounidense que sigui\u00f3 al final de la Guerra Fr\u00eda. Sin embargo, un bipolarismo perfecto entre Estados Unidos y China, que parecer\u00eda ser el resultado l\u00f3gico, est\u00e1 luchando por emerger. Nos encontramos, pues, en un mundo multipolar confuso, en el que las asociaciones y alianzas tienden a formarse a menudo de forma espont\u00e1nea y para aprovechar la oportunidad del momento, m\u00e1s que sobre la base de sistemas de valores o ideolog\u00edas compartidos.<\/p>\n\n\n\n En este contexto de incertidumbre generalizada, es dif\u00edcil imaginar que podamos confiar en modos de colaboraci\u00f3n estables y fiables.<\/p>\n\n\n\n Los riesgos de la globalizaci\u00f3n se han multiplicado a la par que las amenazas y la desaparici\u00f3n de los beneficios y las redes de seguridad que han caracterizado las \u00faltimas d\u00e9cadas. Estos escollos tienen tantas dimensiones que la l\u00ednea que separa la seguridad de la inestabilidad es muy difusa. Es esencial tenerlo en cuenta y equiparse en consecuencia.<\/p>\n\n\n\n Cualquier an\u00e1lisis de las vulnerabilidades de los sistemas nacionales, cualquier paradigma de seguridad, debe incorporar ahora necesariamente elementos intangibles junto a los f\u00edsicos. En un mundo cada vez m\u00e1s peligroso, las herramientas militares eficaces y tecnol\u00f3gicamente avanzadas son ciertamente necesarias, pero ya no son suficientes. La naturaleza de los conflictos en el siglo XXI ser\u00e1 cada vez m\u00e1s h\u00edbrida, multidimensional e intangible. La arsenalizaci\u00f3n de internet y de los flujos energ\u00e9ticos, financieros y migratorios puede poner de rodillas a un pa\u00eds m\u00e1s r\u00e1pida y eficazmente que un ataque convencional. Como consecuencia, el sistema de cada pa\u00eds est\u00e1 sometido a una presi\u00f3n cada vez mayor desde dentro y desde fuera, y los gobiernos \u2014incluso los de reg\u00edmenes no democr\u00e1ticos\u2014 se enfrentan a demandas alarmantes de protecci\u00f3n por parte de sus ciudadanos. Para Occidente, se trata de un reto dentro del reto. Especialmente para la Uni\u00f3n, que aspira leg\u00edtimamente a ser un modelo a seguir, un ejemplo exitoso de democracia y prosperidad, derechos y oportunidades.<\/p>\n\n\n\n Para Europa, la situaci\u00f3n se hace m\u00e1s compleja por las cuestiones que se han vuelto m\u00e1s acuciantes en el frente exterior, en un momento en que las instituciones de la Uni\u00f3n y los Estados miembros se desentienden de las consecuencias de la p\u00e9rdida gradual de la capacidad de la Uni\u00f3n para influir en la resoluci\u00f3n de las crisis internacionales. El debilitamiento de la credibilidad diplom\u00e1tica del continente, fruto tambi\u00e9n de las persistentes divisiones en el seno de los Estados miembros sobre cuestiones clave como la ampliaci\u00f3n del voto por mayor\u00eda calificada en el Consejo, ha coincidido con la actual fase de gran anarqu\u00eda mundial. La dif\u00edcil situaci\u00f3n econ\u00f3mica tambi\u00e9n se ha sumado a los costos sociales del ajuste del instrumento militar, hecho indispensable por los \u00faltimos acontecimientos geopol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n La arsenalizaci\u00f3n de internet y de los flujos energ\u00e9ticos, financieros y migratorios puede poner de rodillas a un pa\u00eds m\u00e1s r\u00e1pida y eficazmente que un ataque convencional.<\/p>Giampiero Massolo<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La guerra de Ucrania fue un duro despertar a la ilusi\u00f3n de que la seguridad pod\u00eda lograrse de forma barata o limitarse a dimensiones como la cibern\u00e9tica, la lucha contra el terrorismo o la contenci\u00f3n de la migraci\u00f3n. El espectro de una guerra convencional en territorio europeo dej\u00f3 de parecer de repente una posibilidad tan remota y se hizo patente la necesidad de un cambio de ritmo, del que fue sin duda una importante se\u00f1al la adopci\u00f3n de la \u00abBr\u00fajula Estrat\u00e9gica\u00bb en marzo de 2022, que sent\u00f3 las bases para definir las directrices que deben inspirar la pol\u00edtica de seguridad y defensa de la Uni\u00f3n de aqu\u00ed a 2030.<\/p>\n\n\n\n
Resumen y cartograf\u00eda de las zonas cr\u00edticas<\/h2>\n\n\n\n
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