{"id":47039,"date":"2024-10-17T14:26:07","date_gmt":"2024-10-17T12:26:07","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=47039"},"modified":"2024-10-17T19:01:53","modified_gmt":"2024-10-17T17:01:53","slug":"la-ia-es-una-eleccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/","title":{"rendered":"El futuro de la IA depende de nuestras elecciones"},"content":{"rendered":"\n<p><em>En la continuidad del di\u00e1logo intelectual emprendido por la revista con la UNESCO, tras la magistral conferencia de <\/em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/11\/12\/varios-mundos-en-un-solo-planeta\/\"><em>Dipesh Chakrabarty<\/em><\/a><em> el a\u00f1o pasado, publicamos la primera conferencia Albert Hirschman, lanzada por Gabriela Ramos y el Programa MOST, titulada \u00ab\u00bfPuede el progreso tecnol\u00f3gico generar una prosperidad compartida?\u00bb, pronunciada por el Premio Nobel de Econom\u00eda Daron Acemo\u011flu 2024 en Par\u00eds el 8 de octubre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><a href=\"https:\/\/geopolitique.eu\/en\/2024\/10\/17\/acemoglus-hirschman-lecture-at-unesco-ai-is-a-choice\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">English version available on the Groupe d\u2019\u00e9tudes g\u00e9opolitiques website<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">\u00bfPuede el progreso tecnol\u00f3gico generar una prosperidad compartida? Quiz\u00e1 deber\u00edamos preguntarnos m\u00e1s bien: <em>\u00bfcu\u00e1ndo<\/em> puede el progreso tecnol\u00f3gico dar lugar a una prosperidad compartida? Para intentar responder a esta pregunta, voy a partir del \u00faltimo libro que escrib\u00ed con Simon Johnson, <em>Power and Progress<\/em>&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-1-47039' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#easy-footnote-bottom-1-47039' title='Este art\u00edculo es una transcripci\u00f3n ajustada de la conferencia inaugural Albert Hirschman, lanzada por el programa de la UNESCO Gesti\u00f3n de las Transformaciones Sociales el 8 de octubre en la sede de la UNESCO en Par\u00eds. La Conferencia Albert Hirschman representa una nueva modalidad concebida para promover el di\u00e1logo sobre los apremiantes retos mundiales y catalizar la exploraci\u00f3n intelectual en las ciencias sociales para las futuras generaciones de investigadores, responsables pol\u00edticos, agentes de la sociedad civil y activistas. Gracias a esta conferencia anual, la UNESCO ofrece una plataforma para que intelectuales de alto nivel e investigadores de renombre de diversas disciplinas discutan cuestiones globales en un contexto interdisciplinario.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n por la que estamos tan obsesionados con el progreso tecnol\u00f3gico no es muy dif\u00edcil de entender. Gran parte de la humanidad lleva una vida m\u00e1s sana, m\u00e1s pr\u00f3spera y m\u00e1s c\u00f3moda que hace 300 a\u00f1os. No es dif\u00edcil sentirse impresionado por lo que han aportado la tecnolog\u00eda y la innovaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero vamos a demostrar que este panorama general oculta variaciones mucho m\u00e1s interesantes, ricas en ense\u00f1anzas para la \u00e9poca en que vivimos. En la historia de la prosperidad propiciada por el progreso tecnol\u00f3gico, pocas cosas son autom\u00e1ticas o inevitables. Depende esencialmente de las instituciones, del tipo de progreso tecnol\u00f3gico y de quienes lo controlan.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas cuestiones son tanto m\u00e1s importantes cuanto que nos movemos en lo que algunos consideran la era de la innovaci\u00f3n, en la que cada d\u00eda estamos rodeados de nuevos productos, aplicaciones y gadgets de inteligencia artificial. Seg\u00fan la mayor\u00eda de las m\u00e9tricas que miden la innovaci\u00f3n, como las patentes, estamos experimentando de hecho una aut\u00e9ntica explosi\u00f3n: v\u00e9anse los datos sobre solicitudes de patentes en Estados Unidos, que se han cuadruplicado entre principios de la d\u00e9cada de 1980 y la actualidad. Y lo que es a\u00fan m\u00e1s sorprendente, este aumento ha sido impulsado por lo que muchos consideran sectores fundamentales, como las comunicaciones, la inform\u00e1tica y la electr\u00f3nica, en los que ahora se basan muchas otras actividades econ\u00f3micas y, por supuesto, la IA, y en particular la IA generativa, que est\u00e1 llenando la imaginaci\u00f3n a ambos lados del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>Basta con mirar a Estados Unidos para poner en perspectiva la obsesi\u00f3n europea por la IA: al otro lado del Atl\u00e1ntico, el entusiasmo por estos temas ha alcanzado un nivel muy superior. En una \u00e9poca de innovaci\u00f3n, grandes avances de la IA e impresionantes progresos tecnol\u00f3gicos, sigue habiendo preguntas centrales en la mente de mucha gente: \u00bfqui\u00e9n se beneficiar\u00e1 de estas tecnolog\u00edas? \u00bfIr\u00e1n acompa\u00f1adas de una prosperidad compartida? \u00bfQui\u00e9n controla realmente estas tecnolog\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p>Estas preguntas son centrales en parte porque, si nos fijamos en la historia, hay l\u00edneas muy claras que vinculan el control de las tecnolog\u00edas con la forma en que se distribuyen los beneficios, y plantean la cuesti\u00f3n de <em>si<\/em> aportan beneficios o no. Estas cuestiones deber\u00edan ocupar un lugar central en el debate p\u00fablico y en la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/94C5u\/1\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>En econom\u00eda, sin embargo, existe una especie de \u00abteorema de todo mundo\u00bb&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-2-47039' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#easy-footnote-bottom-2-47039' title='Utilizamos la traducci\u00f3n de Bernard Guerrien utilizada por varios te\u00f3ricos del juego. La expresi\u00f3n se refiere a un teorema muy extendido que no puede atribuirse a un autor concreto. Tambi\u00e9n se traduce a veces por \u00abteorema com\u00fan\u00bb. V\u00e9ase Eulalia Damaso, \u00abLe traducteur face \u00e0 un domaine sp\u00e9cialis\u00e9\u00bb,&amp;nbsp;&lt;em&gt;ASp&lt;\/em&gt;, 11-14 | 1996, 181-193. (NdT)'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Como la mayor\u00eda de los teoremas, contiene algunas verdades y muchas simplificaciones y falsedades. Junto con otras fuentes estructurales de optimismo tecnol\u00f3gico, ha moldeado la manera de pensar de muchas personas, responsables pol\u00edticos, periodistas y creadores de opini\u00f3n de todo el mundo y de Estados Unidos sobre el progreso tecnol\u00f3gico y la IA. Como suele ocurrir con los teoremas que forman parte de la cultura o el folclore, ni siquiera ten\u00eda nombre. Simon Johnson y yo intentamos darle uno: \u00ab<em>productivity bandwagon<\/em>\u00bb o efecto de arrastre en la productividad. Seg\u00fan este teorema, el progreso tecnol\u00f3gico conducir\u00eda, mediante un proceso autom\u00e1tico, a una especie de prosperidad compartida.<\/p>\n\n\n\n<p>Si esta teor\u00eda es cierta, no nos exime de hacernos algunas preguntas sobre qui\u00e9n controlar\u00e1 la tecnolog\u00eda y qui\u00e9n se beneficiar\u00e1 m\u00e1s, o un poco menos. Nos dice, a grandes rasgos, que no debemos tener miedo a la tecnolog\u00eda y que debemos acogerla con los brazos abiertos, porque hay muchas posibilidades de que nos beneficie a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el \u00ab<em>productivity bandwagon\u00bb<\/em>? No cabe duda de que los estudiantes de la Sorbona lo aprenden en sus cursos de licenciatura o m\u00e1ster: cuando la tecnolog\u00eda mejora, tambi\u00e9n lo hacen nuestros conocimientos y nuestra capacidad para hacer cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si aplicamos esto al proceso de producci\u00f3n, significa que cuando aumenta la productividad, podemos obtener m\u00e1s producci\u00f3n y m\u00e1s bienes y servicios a partir de los mismos insumos porque tenemos mejores capacidades, mejores conocimientos y mejor tecnolog\u00eda. A partir de ah\u00ed, un conjunto de fuerzas conducen a mejoras tambi\u00e9n para los trabajadores, en t\u00e9rminos de mayores salarios y potencial de ingresos. Esto es esencial, ya que la mayor\u00eda de nosotros seguimos obteniendo la mayor parte de nuestros ingresos del mercado laboral: si es din\u00e1mico, los salarios son altos. Esta es una base s\u00f3lida para la prosperidad compartida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo explicar este v\u00ednculo entre el aumento de la productividad y los beneficios para los trabajadores? Tambi\u00e9n podr\u00edamos preguntarnos si, cuando mejora la tecnolog\u00eda, tambi\u00e9n aumenta la productividad, porque hay casos en los que la mejora de los conocimientos se utiliza para fines distintos del aumento de la productividad. Dejemos de lado esta cuesti\u00f3n y concentr\u00e9monos en otro aspecto: la productividad aumenta, y los trabajadores se benefician de ello.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento econ\u00f3mico b\u00e1sico es el siguiente: cuando las empresas tienen medios para producir m\u00e1s, quieren expandirse y contratar m\u00e1s mano de obra para poder producir m\u00e1s. Esta din\u00e1mica aumenta la demanda de mano de obra, y los procesos del mercado laboral conducen a unos salarios m\u00e1s altos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este argumento contiene en realidad dos afirmaciones: por un lado, si aumenta la productividad, las empresas querr\u00e1n contratar m\u00e1s mano de obra; por otro, esta demanda de mano de obra se traduce de una forma u otra en un aumento de los salarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas dos afirmaciones no son descabelladas. Hay muchos ejemplos, incluso en el siglo XX, en los que ambas afirmaciones funcionan: el aumento de la productividad conduce de alguna manera a una mayor demanda de mano de obra, que se traduce en salarios m\u00e1s altos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n podr\u00edamos encontrar ejemplos que contradigan cada una de estas afirmaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo que vamos a intentar desarrollar y explicar, tratando de comprender cu\u00e1ndo funciona el mecanismo de la prosperidad compartida.<\/p>\n\n\n\n<p>Empecemos por la segunda hip\u00f3tesis: la idea de que una mayor demanda de mano de obra no conduce a un aumento de los salarios. Dos ejemplos ayudan a ilustrar esto, aunque podemos pensar en otros, quiz\u00e1s tan significativos para su \u00e9poca como los avances tecnol\u00f3gicos digitales que estamos viendo hoy en d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>El poder desempe\u00f1a un papel crucial en la forma en que se distribuyen las ganancias y en el \u00e9xito de este paso hacia la productividad.<\/p><cite>Daron Acemo\u011flu<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>En primer lugar, la Edad Media, que a menudo se ha descrito como una \u00abedad oscura\u00bb, no lo fue tanto en t\u00e9rminos de tecnolog\u00eda, como demuestran los impresionantes avances logrados en el \u00e1mbito de la agricultura. Los molinos de viento modificaron considerablemente el proceso de producci\u00f3n, multiplicando por diez o incluso por veinte la productividad de determinadas tareas. \u00bfCu\u00e1l fue el efecto? La nobleza y el alto clero cosecharon todos los beneficios, mientras que la vida de los campesinos apenas mejor\u00f3. Pens\u00e1ndolo bien, es bastante l\u00f3gico: los campesinos estaban sometidos a una relaci\u00f3n coercitiva a trav\u00e9s de la servidumbre y los impuestos que deb\u00edan pagar a los terratenientes. Y lo que es m\u00e1s importante, esos mismos terratenientes ten\u00edan el monopolio absoluto de los molinos, por lo que no s\u00f3lo pod\u00edan impedir que alguien abriera su propio molino, sino incluso obligar a la gente a utilizar los suyos. En tales condiciones, el tipo de proceso competitivo en el mercado laboral que ser\u00eda necesario para que un aumento de la demanda de mano de obra se tradujera en un aumento de los salarios no puede funcionar.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo ejemplo es a\u00fan m\u00e1s llamativo: la m\u00e1quina del algod\u00f3n dise\u00f1ada por Eli Whitney. A mediados del siglo XVIII, el sur de lo que se convertir\u00eda en Estados Unidos era una regi\u00f3n econ\u00f3micamente desfavorecida, que ya iba a la zaga de muchas otras partes del pa\u00eds. El clima era favorable y hab\u00eda mano de obra suficiente para desarrollar algunos cultivos muy rentables, como el algod\u00f3n. Pero el algod\u00f3n cultivado en el sur no pod\u00eda limpiarse con el m\u00e9todo habitual, lo que hizo necesaria la aparici\u00f3n de una m\u00e1quina que se intent\u00f3 perfeccionar durante alg\u00fan tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente se fabricaron algunos prototipos, entre ellos uno patentado por Eli Whitney. Contempor\u00e1neos e historiadores coinciden en que la m\u00e1quina de Whitney transform\u00f3 totalmente el sur de Estados Unidos, provocando un aumento considerable de la producci\u00f3n de algod\u00f3n. De hecho, Estados Unidos se convirti\u00f3 en el mayor exportador de algod\u00f3n del mundo, desempe\u00f1ando un papel destacado en la Revoluci\u00f3n Industrial junto a la industria textil brit\u00e1nica. Muchas fortunas gigantescas se crearon gracias a este aumento masivo de las exportaciones. Pero los trabajadores quedaron completamente excluidos de este movimiento porque eran negros estadounidenses esclavizados que no pod\u00edan exigir salarios m\u00e1s altos en mercados laborales competitivos. Cuando los terratenientes quer\u00edan m\u00e1s trabajo de ellos, simplemente recurr\u00edan a la coacci\u00f3n. Un gran n\u00famero de esclavos fueron trasladados al sur, donde se encontraban las plantaciones de algod\u00f3n, y sus condiciones de vida se deterioraron incluso para la mayor\u00eda de ellos.<\/p>\n\n\n<section class=\"dive print-block my-16\" style=\"background-color:;\">\n\t<div class=\"wrapper\">\n\t\t<div class=\"container mx-auto \">\n\t\t\t<div class=\"row flex flex-wrap relative pt-6 pb-16 lg:py-8\">\n\t\t\t\t<div class=\"col w-full xl:ml-1\/10\n\t\t\t\t\t md:w-2\/5 xl:w-2\/5 \t\t\t\t\t\">\n\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\" style=\"color:#0a0a0a;\" class=\"font-display font-normal text-4xl leading-9 mb-5 text-white no-underline\">\n\t\t\t\t\t\tRetrato de un mundo roto\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div style=\"color:#0a0a0a;\" class=\"text-base leading-none font-sans\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>Bajo la direcci\u00f3n de Giuliano da Empoli.<\/p>\n<p>Con contribuciones de Josep Borrell, Lea Ypi, Niall Ferguson, Timothy Garton Ash, Anu Bradford, Jean-Yves Dormagen, Aude Darnal, Branko Milanovi\u0107, Julia Cag\u00e9, Vladislav Surkov o Isabella Weber.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"mt-12 dive-list\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a  style=\"color:#132723;\" class=\"no-underline block border-t border-grey-darker py-2 flex\"\n\t\t\t\t\t\t\t\t   href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/shop\/es\/producto\/el-grand-continent-vol-3-retrato-de-un-mundo-roto\/\"><span class=\"font-sans font-semibold pr-4\">\u2192<\/span> Pedir el volumen<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a  style=\"color:#132723;\" class=\"no-underline block border-t border-grey-darker py-2 flex\"\n\t\t\t\t\t\t\t\t   href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\"><span class=\"font-sans font-semibold pr-4\">\u2192<\/span> Descubra nuestras ofertas<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div style=\"color:#0a0a0a;\" class=\"dive-footer font-sans text-xs border-t border-grey-darker py-2 leading-4\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p><em>Retrato de un mundo roto<\/em>, el nuevo volumen en papel del Grand Continent publicado por Arpa. Est\u00e1 disponible para <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/shop\/es\/producto\/el-grand-continent-vol-3-retrato-de-un-mundo-roto\/\">su compra<\/a> e incluido en nuestra <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\">oferta de lanzamiento<\/a>.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"col w-full md:w-3\/5 xl:w-2\/5  md:px-0 relative overflow-hidden mt-8 md:mt-0 macron-img\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"!absolute !bg-none w-full h-full pin-t pin-l\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\" class=\"no-underline\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" style=\"object-fit: contain; width: 100%; height: 100%;\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/09\/mediamodifier_image-128-990x660.png\" \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a> \n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n<\/section>\n\n\n\n<p>Estos dos ejemplos ilustran la importancia del entorno institucional o, para decirlo m\u00e1s claramente, el papel del poder. De ah\u00ed viene la palabra \u00ab<em>poder<\/em>\u00bb en <em>Power and Progress<\/em>, el t\u00edtulo de nuestro libro.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder desempe\u00f1a un papel crucial en la forma en que se distribuyen las ganancias y en el \u00e9xito de este paso hacia la productividad. Tiene canales institucionales, pero no los \u00fanicos. El poder tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel esencial en la configuraci\u00f3n de la innovaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe preguntarse si esta historia es realmente pertinente en la era digital.<\/p>\n\n\n\n<p>Para decir que vivimos en condiciones mucho mejores que hace 300 a\u00f1os, no hace falta remontarse a los tiempos del molino de viento, sino al comienzo de la Revoluci\u00f3n Industrial brit\u00e1nica, hacia 1750, cuando empezaron a utilizarse tecnolog\u00edas mucho m\u00e1s avanzadas en las f\u00e1bricas.<\/p>\n\n\n\n<p>Una forma simplista de resumir la Revoluci\u00f3n Industrial brit\u00e1nica ser\u00eda decir que todos se beneficiaron \u2014incluidos los trabajadores\u2014 y que, por tanto, no hab\u00eda nada que temer de la tecnolog\u00eda. Pero una mirada m\u00e1s atenta a esta historia pinta un cuadro m\u00e1s complejo. En primer lugar, durante la mayor parte de este periodo \u2014alrededor de cien a\u00f1os\u2014 los trabajadores no estaban muy bien situados. Y esto tiene que ver precisamente con lo que hemos mencionado antes: el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Los trabajadores a menudo no ten\u00edan opciones: los sindicatos eran perseguidos, por lo que no pod\u00edan estar representados; la negociaci\u00f3n colectiva no era posible; las leyes eran muy hostiles a los trabajadores. Por ejemplo, se enviaba a la gente a la c\u00e1rcel s\u00f3lo por dejar a su empleador y buscar un trabajo mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay algo a\u00fan m\u00e1s profundo que tiene que ver con la propia naturaleza de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Las primeras tecnolog\u00edas de la revoluci\u00f3n industrial correspondieron a lo que hoy llamar\u00edamos automatizaci\u00f3n, es decir, la creaci\u00f3n de m\u00e1quinas y algoritmos para realizar tareas que antes realizaban los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que muestran los ejemplos que hemos enumerado es que este tipo de automatizaci\u00f3n no ha liberado necesariamente las fuerzas del efecto de arrastre de la productividad. Esto no es realmente sorprendente: la hip\u00f3tesis que hemos mencionado antes, seg\u00fan la cual los aumentos de productividad fomentan la contrataci\u00f3n de m\u00e1s trabajadores, no es en s\u00ed misma indiscutible.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda nos ense\u00f1a que las empresas est\u00e1n dispuestas a pagar por los trabajadores. El n\u00famero de trabajadores que probablemente contraten estar\u00eda vinculado a la contribuci\u00f3n de la mano de obra a la producci\u00f3n, lo que los economistas llaman productividad marginal. En cambio, cuando decimos que la productividad aumenta, hablamos de la cantidad producida en relaci\u00f3n con la cantidad de mano de obra, lo que corresponde a la productividad media.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay razones para creer que la productividad media y la productividad marginal evolucionan juntas. Una aumenta, la otra tambi\u00e9n. Pero tambi\u00e9n hay muchas razones para pensar que no es as\u00ed. Un chiste nos ayuda a captar la esencia de esta cuesti\u00f3n, a saber, una visi\u00f3n ut\u00f3pica o dist\u00f3pica del futuro: la f\u00e1brica del futuro tendr\u00e1 dos empleados: un hombre y un perro. El hombre est\u00e1 ah\u00ed para alimentar al perro. El perro est\u00e1 ah\u00ed para asegurarse de que el hombre no toque las m\u00e1quinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede que sea una idea ut\u00f3pica. Pero no es precisamente una buena noticia para el trabajo en general. La esencia de este chiste es que el efecto de arrastre de la productividad no funciona: puedes aumentar la productividad haciendo que tu f\u00e1brica se parezca cada vez m\u00e1s a la que acabamos de describir. Las m\u00e1quinas de esta f\u00e1brica mejoran. Ahora puede producir el doble. Pero no necesitas ni al hombre ni al perro: son completamente innecesarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la productividad se duplica, ninguna f\u00e1brica se apresurar\u00e1 a contratar m\u00e1s hombres ni perros.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que este ejemplo ilustra esencialmente es que la m\u00e1quina elimina la necesidad de trabajadores y crea una brecha entre la productividad marginal y la media. Y esto es precisamente lo que ocurri\u00f3 en la primera mitad de la Revoluci\u00f3n Industrial brit\u00e1nica, un periodo que probablemente dur\u00f3 entre 90 y 100 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue hasta finales de la d\u00e9cada de 1840 cuando empezamos a ver aumentos salariales regulares y mejores condiciones de trabajo, coincidiendo, no por casualidad, con el reconocimiento de los sindicatos. Se trata de una historia tanto tecnol\u00f3gica como institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede que estas historias no te interesen porque piensas que pertenecen al pasado. Puede que algunos gur\u00fas de la tecnolog\u00eda hayan utilizado la Revoluci\u00f3n Industrial para justificar sus teor\u00edas, pero podemos olvidarnos de ellos, vivimos otros tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfson los tiempos modernos realmente tan diferentes? S\u00ed y no. De hecho, hay algunas similitudes y distinciones notables, que son particularmente evidentes en las d\u00e9cadas de 1950, 1960 y 1970 en Estados Unidos, Francia, Alemania y muchos otros pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos echar un vistazo a los datos en Estados Unidos, analizando los salarios ajustados a la inflaci\u00f3n para hombres y mujeres, y para cinco grupos de educaci\u00f3n, que van desde los trabajadores que han abandonado la escuela secundaria hasta los que tienen un t\u00edtulo de posgrado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/2e6p6\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/3Gmcf\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Los datos utilizados en los gr\u00e1ficos anteriores est\u00e1n normalizados a cero para que podamos seguir el aumento acumulativo de los salarios reales. Vemos que desde 1963 (cuando comienza la serie de datos) hasta mediados y finales de la d\u00e9cada de 1970, hay un notable periodo de prosperidad compartida. Los diez grupos demogr\u00e1ficos experimentan un aumento de los ingresos reales y un crecimiento relativamente r\u00e1pido.<\/p>\n\n\n\n<p>Si ampli\u00e1ramos esta serie de datos con otras fuentes hasta la d\u00e9cada de 1940, ver\u00edamos un crecimiento a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pido para los grupos demogr\u00e1ficos con menor nivel educativo. Este fue un periodo de crecimiento relativamente igualitario, en el que la parte inferior de la distribuci\u00f3n salarial creci\u00f3 muy r\u00e1pidamente. El crecimiento medio entre 1949 y 1975 en Estados Unidos fue de alrededor de dos puntos porcentuales y medio al a\u00f1o, ajustado a la inflaci\u00f3n, lo que significa que los ingresos reales se duplicaron esencialmente en 30 a\u00f1os. Con ese tipo de crecimiento, es bastante f\u00e1cil entrar en la clase media.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una experiencia de prosperidad compartida que han vivido muchos pa\u00edses, sobre todo occidentales. En Francia, esas tres d\u00e9cadas fueron gloriosas, pero tambi\u00e9n lo fueron en otras partes del mundo. Pero hacia 1980, quiz\u00e1 un poco antes, empezamos a ver una trayectoria muy diferente: hay una marcada divergencia entre los de arriba y los de abajo. La raz\u00f3n por la que me fijo en los datos acumulados es que podemos ver que los ingresos reales de los que tienen diploma de secucndaria y de los que abandonan los estudios disminuyen a lo largo de este periodo. As\u00ed pues, durante unos treinta a\u00f1os, una gran parte de la poblaci\u00f3n, lejos de beneficiarse del crecimiento econ\u00f3mico, ha visto disminuir sus ingresos reales, ajustados a la inflaci\u00f3n. Existen similitudes en otros pa\u00edses, especialmente en el Reino Unido, donde la marcada desigualdad ha coincidido con r\u00e1pidos cambios tecnol\u00f3gicos y sociales perturbadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta trayectoria no es la misma en todas partes. Si observamos lo que est\u00e1 ocurriendo en Suecia durante el mismo periodo, o al menos durante la segunda mitad del mismo, la desigualdad salarial tiende en realidad a reducirse. Suecia est\u00e1 expuesta a las mismas tecnolog\u00edas y a la misma globalizaci\u00f3n, pero el panorama es mucho m\u00e1s complejo. La desigualdad salarial disminuye mientras que la desigualdad general aumenta, en parte debido a los cambios en la jornada laboral, las rentas del capital y otros factores que pueden verse afectados o no por la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"iframe-container wp-block-image wp-block-image-medium  iframe-dw\">\n\t<div>\n\t\t<iframe class=\"absolute w-full h-full pin-t pin-l\" title=\"titolo\" aria-label=\"Interactive line chart\" src=\"\/\/datawrapper.dwcdn.net\/8hX0f\/\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\"><\/iframe>\n\t<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La idea que quiero subrayar es que hay diferentes decisiones tomadas por los pa\u00edses que determinar\u00e1n qui\u00e9n gana y qui\u00e9n pierde. As\u00ed que volvemos a la pregunta con la que empezamos: \u00bfc\u00f3mo podemos garantizar la prosperidad o el crecimiento compartido? \u00bfC\u00f3mo es posible que en Estados Unidos, Europa y el Reino Unido el crecimiento de la renta se haya distribuido relativamente bien en las d\u00e9cadas transcurridas desde la Segunda Guerra Mundial? \u00bfC\u00f3mo se manifest\u00f3 esto en la segunda mitad del siglo XIX, durante la Revoluci\u00f3n Industrial brit\u00e1nica? \u00bfY c\u00f3mo se invirti\u00f3 esta tendencia en la d\u00e9cada de 1980?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La automatizaci\u00f3n no es un fen\u00f3meno nuevo, que estamos descubriendo con las tecnolog\u00edas digitales.<\/p><cite>Daron Acemo\u011flu<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Mi argumento est\u00e1 vinculado a los dos pilares del mecanismo de prosperidad compartida ya esbozados. En primer lugar, el poder se distribuye de forma equitativa entre trabajadores y empresas \u2014o al menos no muy desigual\u2014 para evitar las situaciones que vimos con la servidumbre en Europa en la Edad Media o la esclavitud en el Sur de Estados Unidos. En segundo lugar, hay una tendencia hacia la tecnolog\u00eda que no s\u00f3lo automatiza, sino que tambi\u00e9n crea nuevas posibilidades tecnol\u00f3gicas para aumentar la productividad del trabajo y la contribuci\u00f3n del trabajo al proceso productivo. Esto es lo que vemos, por ejemplo, en la industria automovil\u00edstica de Estados Unidos, que sent\u00f3 las bases de la evoluci\u00f3n de la posguerra ya en la d\u00e9cada de 1910.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/river-rouge.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"918\" \n                    data-pswp-height=\"588\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/river-rouge.jpg\" alt=\"Una de las primeras f\u00e1bricas de Henry Ford, el complejo Ford River Rouge en Michigan.\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Una de las primeras f\u00e1bricas de Henry Ford, el complejo Ford River Rouge en Michigan.<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/river-rouge_5-scaled.jpg\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    data-pswp-width=\"2560\" \n                    data-pswp-height=\"1813\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/river-rouge_5-scaled.jpg\" alt=\"\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                                            <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>Una de las primeras f\u00e1bricas de Henry Ford, el complejo Ford River Rouge en Michigan.<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                                    <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Henry Ford fue pionero en las cadenas de montaje, la maquinaria el\u00e9ctrica, la alta productividad y la producci\u00f3n en masa. En su f\u00e1brica de River Rouge, Michigan, estableci\u00f3 una disposici\u00f3n plana que permit\u00eda desplazar los coches por toda la superficie. M\u00e1quinas el\u00e9ctricas descentralizadas realizaban tareas que antes s\u00f3lo pod\u00edan llevar a cabo los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>La automatizaci\u00f3n no es un fen\u00f3meno nuevo, que estamos descubriendo con las tecnolog\u00edas digitales. Nada de lo que digo est\u00e1 en contra de la automatizaci\u00f3n, pero lo que vemos en la f\u00e1brica de Ford es que la automatizaci\u00f3n se ha asociado a un gran n\u00famero de nuevas tareas t\u00e9cnicas para los trabajadores. Los que aparecen en la foto realizan funciones esenciales, mientras que otros, a\u00fan m\u00e1s numerosos, trabajan detr\u00e1s de ellos en reparaciones, mantenimiento, contabilidad, ingenier\u00eda y trabajos de oficina. Por eso, cuando empez\u00f3 la producci\u00f3n en serie, se dispar\u00f3 el empleo en las f\u00e1bricas de Ford y en la industria del autom\u00f3vil. La automatizaci\u00f3n se combin\u00f3 con otras tecnolog\u00edas que crearon nuevas tareas para los trabajadores, de modo que \u00e9stos fueron reasignados a actividades m\u00e1s t\u00e9cnicas y mejor remuneradas a medida que algunas de las actividades que antes realizaban eran asumidas por las m\u00e1quinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este equilibrio entre nuevas tareas y automatizaci\u00f3n es tanto organizativo como tecnol\u00f3gico. Hay que tener la tecnolog\u00eda para hacerlo, as\u00ed que lo que importa es la direcci\u00f3n de la tecnolog\u00eda y la organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Henry Ford tom\u00f3 esta decisi\u00f3n no porque fuera amigo de los trabajadores, ni mucho menos, sino porque comprendi\u00f3 que aumentar la productividad del trabajo era la mejor manera de aumentar sus propios resultados. No era el \u00fanico. La industria del autom\u00f3vil tambi\u00e9n era un hervidero de actividad sindical.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-medium\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/1.png\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"4477\"\n        data-pswp-height=\"3556\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/1-330x262.png\"\r\n                media=\"(max-width:  374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/1-690x548.png\"\r\n                media=\"(max-width:  989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/1-990x786.png\"\r\n                media=\"(max-width: 1319px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/1-690x548.png\"\r\n                media=\"(max-width: 1599px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/1-990x786.png\"\r\n                media=\"(min-width: 1600px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/1-125x99.png\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n                    <figcaption class=\"pswp-caption-content \">Huelga de United Auto Workers, 1937.<\/figcaption>\n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>Estas dos fuerzas son notablemente similares cuando analizamos la segunda fase de la Revoluci\u00f3n Industrial brit\u00e1nica, en la que tambi\u00e9n se produjo un cambio en el enfoque de la tecnolog\u00eda, que pas\u00f3 de la pura automatizaci\u00f3n a formas de aumentar la productividad laboral y equilibrar la distribuci\u00f3n del poder en f\u00e1bricas y empresas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si estos son los dos pilares de la prosperidad compartida, no le sorprender\u00e1 mi argumento de que es tambi\u00e9n su derrota lo que est\u00e1 detr\u00e1s del enorme aumento de la desigualdad y de la naturaleza tan poco compartida del crecimiento econ\u00f3mico en Estados Unidos y en muchos otros pa\u00edses industrializados en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-medium\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/SIPA_00731766_000008-scaled-e1729090341596.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2560\"\n        data-pswp-height=\"1693\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/SIPA_00731766_000008-scaled-e1729090341596-330x218.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/SIPA_00731766_000008-scaled-e1729090341596-690x456.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/SIPA_00731766_000008-scaled-e1729090341596-990x655.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1319px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/SIPA_00731766_000008-scaled-e1729090341596-690x456.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1599px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/SIPA_00731766_000008-scaled-e1729090341596-990x655.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 1600px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/SIPA_00731766_000008-scaled-e1729090341596-125x83.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>La imagen de arriba muestra el aspecto actual de una f\u00e1brica de autom\u00f3viles. La automatizaci\u00f3n ha avanzado mucho, pero no se ve a los trabajadores como en la f\u00e1brica de Ford. S\u00f3lo hay una persona, y probablemente tenga un doctorado. De hecho, aunque la automatizaci\u00f3n en las f\u00e1bricas de autom\u00f3viles ha progresado mucho, el n\u00famero de trabajadores manuales, que eran los responsables de la producci\u00f3n, ha disminuido considerablemente porque las m\u00e1quinas se han centrado en la automatizaci\u00f3n, sin que haya habido cambios en otras tecnolog\u00edas que creen nuevas tareas para los trabajadores. Quiz\u00e1 no sea un argumento que se esgrima a menudo, ya que el aumento de la desigualdad en Estados Unidos se explica con frecuencia por otros posibles factores.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La forma en que utilizamos y desarrollamos la tecnolog\u00eda, y la forma en que nos organizamos en torno a ella, surgen en gran medida de una serie de decisiones. Es en esta mara\u00f1a donde resulta esencial comprender c\u00f3mo funcionan las instituciones y el poder.<\/p><cite>Daron Acemo\u011flu<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Para destacar la importancia de la automatizaci\u00f3n, me gustar\u00eda presentar otro conjunto de datos, basado en mi trabajo con Pascual Restrepo, en el que analizamos los cambios en la desigualdad salarial en Estados Unidos en relaci\u00f3n con la automatizaci\u00f3n. Cada punto representa un determinado grupo demogr\u00e1fico. En lugar de mostrar la serie temporal en el eje vertical, trazamos el cambio en los ingresos reales para cada grupo demogr\u00e1fico desde 1980 hasta 2016.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-medium\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/Capture-decran-2024-10-16-a-16.29.15.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"960\"\n        data-pswp-height=\"760\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/Capture-decran-2024-10-16-a-16.29.15-330x261.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/Capture-decran-2024-10-16-a-16.29.15-690x546.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/Capture-decran-2024-10-16-a-16.29.15.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1319px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/Capture-decran-2024-10-16-a-16.29.15-690x546.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1599px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/Capture-decran-2024-10-16-a-16.29.15.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 1600px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/10\/Capture-decran-2024-10-16-a-16.29.15-125x99.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>Casi la mitad de los puntos est\u00e1n por debajo de cero. Esto pone de manifiesto la naturaleza desigual del crecimiento econ\u00f3mico. Alrededor de la mitad de los grupos demogr\u00e1ficos no se han beneficiado realmente del espectacular crecimiento de la era digital. Y lo que es m\u00e1s interesante, en el eje horizontal presentamos nuestra medida de la automatizaci\u00f3n, que es esencialmente la fracci\u00f3n de tareas que sol\u00eda hacer un grupo demogr\u00e1fico y que se han automatizado. Para muchos grupos con bajos niveles de educaci\u00f3n, como los que tienen el t\u00edtulo de secundaria, en particular los hombres j\u00f3venes, la mayor\u00eda de los empleos consist\u00edan en tareas manuales en empresas como Ford o General Motors. Constatamos que la automatizaci\u00f3n aumenta la desigualdad y es responsable de alrededor del 60-70% del cambio en la desigualdad salarial.<\/p>\n\n\n\n<p>La forma en que utilizamos y desarrollamos la tecnolog\u00eda, y la forma en que nos organizamos en torno a ella, surgen en gran medida de una serie de decisiones. Es en esta mara\u00f1a donde resulta esencial comprender c\u00f3mo funcionan las instituciones y el poder. Podemos analizar dos tendencias que han surgido de las grandes transformaciones que han tenido lugar desde los a\u00f1os ochenta.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera es un cambio que puede parecer inevitable en retrospectiva, pero que no debe subestimarse: en 40 a\u00f1os, el movimiento sindical en Estados Unidos se ha debilitado considerablemente. Es cierto que, si miramos a largo plazo, la desindustrializaci\u00f3n ya hab\u00eda iniciado el proceso de debilitamiento de los sindicatos. Pero fue una decisi\u00f3n pol\u00edtica la que invirti\u00f3 definitivamente esta tendencia. En el verano de 1981, el presidente Ronald Reagan decidi\u00f3 despedir a m\u00e1s de 10 mil controladores a\u00e9reos en huelga. Muchas otras empresas siguieron su ejemplo y adoptaron una l\u00ednea mucho m\u00e1s dura con los trabajadores, lo que aceler\u00f3 el declive de la fuerza sindical en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otra tendencia que me parece igual de importante. Nos demuestra que no basta con estudiar la tecnolog\u00eda y el poder. Las ideas y las normas que justifican las acciones de los directores generales, los jefes de empresa o ciertos pol\u00edticos especialmente influyentes desempe\u00f1an un papel importante. Tomemos el ejemplo de Henry Ford y el modelo que desarroll\u00f3, probablemente sin querer, y que los economistas institucionales de principios del siglo XX denominaron \u00abcapitalismo de bienestar\u00bb. Las empresas obtienen buenos resultados y luego comparten las ganancias con sus trabajadores. Comparten las ganancias porque los sindicatos los obligan y porque, al mismo tiempo, creen que compartir las ganancias motivar\u00e1 a los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os ochenta surgi\u00f3 una ideolog\u00eda alternativa. Como muchas revoluciones ideol\u00f3gicas, no puede remontarse de forma lineal. Sin embargo, la figura de Milton Friedman merece ser mencionada: al menos porque habl\u00f3 mucho de ella. N\u00f3tese que su texto m\u00e1s influyente no se public\u00f3 en una revista cient\u00edfica, sino en el <em>New York Times Magazine<\/em>. En \u00e9l sosten\u00eda que la \u00fanica responsabilidad social de las empresas era aumentar el valor para el accionista. Esto ten\u00eda una consecuencia obvia: hab\u00eda que animar a los jefes de empresa a reducir los costos laborales. La idea era sencilla: \u00bfpor qu\u00e9 pagar m\u00e1s si no es necesario? Esto significaba m\u00e1s dinero para los accionistas y el deseo de reducir los costos laborales, que es el componente m\u00e1s importante de los costos, lo que por supuesto significa automatizaci\u00f3n. As\u00ed que podemos decir que la ideolog\u00eda corporativa conduce mec\u00e1nicamente a m\u00e1s automatizaci\u00f3n. Unos sindicatos fuertes podr\u00edan haber sido un baluarte contra esta tendencia, pero estaban en declive y, por tanto, no pod\u00edan pretender ofrecer una resistencia suficientemente bien construida.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas dos tendencias se han combinado para producir un maremoto. Hay una tercera, pero quiz\u00e1 no menos importante. Se puede automatizar todo lo que se quiera sin encontrar la menor resistencia, pero si no se dispone de suficientes herramientas t\u00e9cnicas, no se tendr\u00e1 mucho \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sobre todo a finales de los a\u00f1os setenta y ochenta, hab\u00eda una industria dispuesta a proporcionar esas herramientas. Es en esta industria donde encontramos la matriz de una mentalidad especialmente extendida hoy en d\u00eda. Para entender la IA y, de forma m\u00e1s general, lo que deber\u00eda conseguir el desarrollo tecnol\u00f3gico de la tecnolog\u00eda digital, no se puede pasar por alto este punto.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Por qu\u00e9 sustituir a los humanos<\/h3>\n\n\n\n<p>Para entenderlo, tenemos que remontarnos al pensamiento de Alan Turing, el pionero de la inform\u00e1tica contempor\u00e1nea. Turing, que era matem\u00e1tico, intent\u00f3 conceptualizar lo que las m\u00e1quinas deber\u00edan hacer, lo que pueden hacer y c\u00f3mo sus acciones pueden compararse a las de la mente humana. Lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las computadoras funcionaban o deber\u00edan haber funcionado como la mente humana, o quiz\u00e1s incluso que la mente humana ya funcionaba como las computadoras que \u00e9l hab\u00eda imaginado. Si seguimos esta visi\u00f3n, lo deseable ser\u00eda que las computadoras, herramientas digitales, asumieran cada vez m\u00e1s tareas realizadas por los humanos a medida que se desarrollaran.<\/p>\n\n\n\n<p>Turing pensaba que el cerebro humano no era m\u00e1s que una m\u00e1quina de Turing. Esta idea ten\u00eda una consecuencia: en \u00faltima instancia, si se tiene una m\u00e1quina de Turing universal, significa que puede realizar todas las tareas cognitivas que realiza el cerebro humano. Parece obvio que este es el punto de vista que la comunidad de la IA ha abrazado sin inmutarse.<\/p>\n\n\n\n<p>El venerable grupito de caballeros que dio origen al campo de la IA en la Conferencia de Dartmouth de 1956 adopt\u00f3 esta perspectiva. Para ellos, la IA era la rama que deb\u00eda desarrollar la inteligencia aut\u00f3noma de las m\u00e1quinas. Su objetivo era desarrollar m\u00e1quinas capaces de realizar tareas como los humanos, de forma aut\u00f3noma, es decir, sin intervenci\u00f3n exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta poderosa idea tiene dos consecuencias. Por un lado, si las m\u00e1quinas ya son capaces de hacer cosas como los humanos y van mejorando poco a poco, habr\u00e1 que confiarles m\u00e1s tareas, quit\u00e1ndoselas a los humanos. Por otro lado, esta tendencia no crear\u00e1 un incentivo natural para que los humanos realicen nuevas tareas y ampl\u00eden las capacidades y acciones humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema es que esta perspectiva, al menos antes de la era de la IA, no ha tenido \u00e9xito. La era de la innovaci\u00f3n sigue sobre nosotros, impulsada por las herramientas digitales, pero las ganancias de productividad nunca llegan. Si nos fijamos en la medida de productividad preferida por los economistas, el crecimiento de la productividad total de los factores, la era digital es mucho m\u00e1s lenta en t\u00e9rminos de crecimiento de la productividad que las d\u00e9cadas anteriores. Este fen\u00f3meno no se limita a Estados Unidos, sino que tambi\u00e9n se observa en otros pa\u00edses industrializados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Cada d\u00eda elegimos el tipo de instituciones en las que vivimos.<\/p><cite>Daron Acemo\u011flu<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>El uso excesivo de la automatizaci\u00f3n es problem\u00e1tico por sus efectos distributivos. Si abusamos de ella, sustituyendo tareas realizadas por humanos por otras que pueden ser realizadas por m\u00e1quinas, no conseguiremos ning\u00fan beneficio en t\u00e9rminos de productividad. Tendremos este tipo de automatizaci\u00f3n perezosa que yo llamar\u00eda \u00ab<em>so-so automatization<\/em>\u00bb: por supuesto, al final, las empresas ganar\u00e1n unos d\u00f3lares m\u00e1s porque ahorrar\u00e1n en mano de obra, pero no habr\u00e1 ninguna revoluci\u00f3n en la productividad, ninguna mejora en la calidad del producto. Es como el servicio de atenci\u00f3n al cliente automatizado o las cajas registradoras que no funcionan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCambiar\u00e1 eso la IA? No lo creo. Por eso no basta con hablar de las tecnolog\u00edas digitales y la IA como un simple fen\u00f3meno econ\u00f3mico. Son herramientas de informaci\u00f3n, lo que significa que influyen en todos los aspectos de nuestra vida social, incluida la participaci\u00f3n democr\u00e1tica y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>La vigilancia es s\u00f3lo un aspecto de c\u00f3mo la IA y otras herramientas relacionadas, en particular las de reconocimiento facial, afectar\u00e1n al panorama pol\u00edtico. Es mucho m\u00e1s amplio que eso, porque se trata del control de algo fundamental: la informaci\u00f3n. Todo el mundo, al menos en Occidente, reconoce la naturaleza problem\u00e1tica del sistema de cr\u00e9dito social que ya se ha implantado en China, donde tienes que ir a comprobar tus puntos antes de poder pasar por caja y comprar un boleto para ver un espect\u00e1culo o tomar el metro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que tenemos aqu\u00ed no es mucho mejor. En lugar de dar al Partido Comunista el monopolio del control de la informaci\u00f3n, dejamos que sean las empresas privadas las que la recojan, procesen y controlen. Y si nos atenemos a lo que he demostrado en otro lugar, a saber, que no existe una superposici\u00f3n necesaria, ni una alineaci\u00f3n completa entre los intereses de las empresas y los de los trabajadores y la sociedad en su conjunto, \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00edan recurrir a este control masivo y profundo de la informaci\u00f3n? Me parece que se trata de una cuesti\u00f3n que requiere un debate mucho m\u00e1s amplio.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo bifurcar<\/h3>\n\n\n\n<p>Me gustar\u00eda concluir hablando de algo un poco m\u00e1s alentador. He destacado los problemas asociados al cambio de rumbo de la innovaci\u00f3n. No quiero dar la impresi\u00f3n de que se trata de una trampa de la que no se puede escapar. Siempre tenemos la oportunidad de tomar decisiones que son esenciales. Cada d\u00eda elegimos el tipo de instituciones en las que vivimos. Elegimos la direcci\u00f3n de la innovaci\u00f3n o, al menos, podemos opinar en teor\u00eda sobre esa direcci\u00f3n. El problema actual es que estamos renunciando a esta decisi\u00f3n y dejando el debate sobre la futura era de la IA en manos de unos pocos individuos. La sociedad, los trabajadores y los sindicatos deben participar en el debate sobre la IA. Se trata de una cuesti\u00f3n crucial. El capitalismo social no naci\u00f3 solo. Fue construido por los sindicatos y las organizaciones intermediarias de la sociedad civil.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy firmemente convencido de ello. Es imposible construir una prosperidad compartida si todas las herramientas de la tecnolog\u00eda digital impulsan la automatizaci\u00f3n y la centralizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n en manos de unas pocas grandes empresas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que elegir. Es muy interesante observar que en cada etapa de la revoluci\u00f3n digital, algunas personas, y no las menos importantes, pensaron que era posible y probable que las herramientas digitales desempe\u00f1aran un papel descentralizador y democratizador.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio de la era de la difusi\u00f3n masiva de la computadora personal, un activista pol\u00edtico y tecn\u00f3logo, Ted Nelson, consideraba que las grandes empresas estaban matando la tecnolog\u00eda porque la explotaban de forma equivocada. \u00c9l cre\u00eda que otra forma era posible. Ted Nelson nunca logr\u00f3 un avance tecnol\u00f3gico, pero varias otras personas s\u00ed lo hicieron y son, en mi opini\u00f3n, un modelo mucho mejor para los tipos de IA que queremos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo que Alan Turing desarrollaba su visi\u00f3n de las computadoras y su futuro, un matem\u00e1tico e ingeniero de renombre, Norbert Wiener, realizaba un trabajo notable. Ya en 1949 se preocupaba por la automatizaci\u00f3n del trabajo por robots y sus efectos sobre los trabajadores y los salarios. En su obra, Norbert Wiener expuso una visi\u00f3n diferente de lo que deb\u00eda hacer la tecnolog\u00eda. Podemos referirnos a ella como \u00abutilidad de la m\u00e1quina\u00bb, por oposici\u00f3n a inteligencia de la m\u00e1quina. Las m\u00e1quinas deben estar al servicio del hombre y de la acci\u00f3n humana. Norbert Wiener, que era ingeniero te\u00f3rico, nunca propuso tecnolog\u00edas para lograrlo, pero otras personas s\u00ed lo hicieron. Douglas Engelbart y sus alumnos, en los a\u00f1os cincuenta y sesenta, hicieron muchos avances, como la invenci\u00f3n del rat\u00f3n, las computadoras con men\u00fas, los hiperv\u00ednculos, el hipertexto&#8230; que hoy damos por sentados, porque estructuran nuestro mundo. Estas herramientas no son fruto de una visi\u00f3n seg\u00fan la cual debemos automatizarlo todo a toda costa. Al contrario, muestran c\u00f3mo el hombre y la m\u00e1quina pueden complementarse.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Las m\u00e1quinas deben estar al servicio del hombre y de la acci\u00f3n humana.<\/p><cite>Daron Acemo\u011flu<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Joseph Carl Robnett Licklider, que podr\u00eda considerarse el padre de internet porque concibi\u00f3 y apoy\u00f3 su desarrollo en el seno de ARPA, ten\u00eda exactamente la misma idea. Utiliz\u00f3 una expresi\u00f3n que merece la pena recuperar: la simbiosis hombre-m\u00e1quina. Fueron estos pensadores los que concibieron la idea de la bifurcaci\u00f3n. Sigui\u00e9ndolos, podremos desarrollar herramientas que permitan a los humanos hacer m\u00e1s, no menos.<\/p>\n\n\n\n<p>La IA, si se dise\u00f1a sin limitarse a la automatizaci\u00f3n, podr\u00eda ir en esta direcci\u00f3n. Como herramienta de informaci\u00f3n, podr\u00eda dar a muchas personas m\u00e1s capacidades en lugar de tratar de sustituirlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta no es la direcci\u00f3n que estamos tomando. \u00bfC\u00f3mo podemos decir algo que no suene a mera ilusi\u00f3n? Puedo ver c\u00f3mo podr\u00eda sonar como si estuviera postulando que todos estos enormes genios de Silicon Valley no saben lo que es mejor para todos nosotros, para la sociedad y para nuestras instituciones, y que nosotros, analistas ajenos al desarrollo, no podemos tener una visi\u00f3n diferente de lo que podr\u00eda ser m\u00e1s deseable&#8230; La regulaci\u00f3n gubernamental y la presi\u00f3n social podr\u00edan cambiar eso. Muchos economistas dir\u00edan que se trata de un pensamiento fantasioso, pero no lo es tanto como podr\u00eda pensarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo lo ilustra muy bien: el sector energ\u00e9tico. Durante d\u00e9cadas, hemos estado construyendo m\u00e1s y m\u00e1s tecnolog\u00edas basadas en combustibles f\u00f3siles. Los ingenieros que las construyeron no tuvieron en cuenta que, aunque las tecnolog\u00edas basadas en combustibles f\u00f3siles eran muy rentables para ellos, no eran buenas para la sociedad. Hicieron falta negociaciones, normativas, la actuaci\u00f3n de varios gobiernos, subvenciones para la innovaci\u00f3n verde y la presi\u00f3n de la sociedad para cambiar la situaci\u00f3n. A finales de la d\u00e9cada de 1990 y principios de la de 2000, las energ\u00edas renovables eran 20 veces m\u00e1s caras para producir electricidad. Pero nos hemos beneficiado de enormes avances tecnol\u00f3gicos y del aprendizaje pr\u00e1ctico.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy son m\u00e1s baratas que los combustibles f\u00f3siles para producir electricidad. Nuestro camino no est\u00e1 trazado.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda podemos tomar bifurcaciones en el camino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSiempre tenemos la oportunidad de tomar decisiones que son esenciales&#8230; El problema actual es que estamos renunciando a esta decisi\u00f3n y dejando el debate sobre la futura era de la IA en manos de unos pocos individuos.\u00bb <\/p>\n<p>La lecci\u00f3n del Premio Nobel de Econom\u00eda 2024, Daron Acemo\u011flu.<\/p>\n","protected":false},"author":17959,"featured_media":47076,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-editorials.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[464],"tags":[],"staff":[949],"editorial_format":[],"serie":[],"audience":[],"geo":[198],"class_list":["post-47039","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-poderes-de-la-ia","staff-daron-acemoglu","geo-mundo"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El futuro de la IA depende de nuestras elecciones - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El futuro de la IA depende de nuestras elecciones - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00abSiempre tenemos la oportunidad de tomar decisiones que son esenciales... El problema actual es que estamos renunciando a esta decisi\u00f3n y dejando el debate sobre la futura era de la IA en manos de unos pocos individuos.\u00bb   La lecci\u00f3n del Premio Nobel de Econom\u00eda 2024, Daron Acemo\u011flu.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-10-17T12:26:07+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-10-17T17:01:53+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/gc-elacemog-scaled.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2560\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1440\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"anainesfernandez\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/gc-elacemog-scaled.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"anainesfernandez\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"28 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/\",\"name\":\"El futuro de la IA depende de nuestras elecciones - El Grand Continent\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/SIPA_sipausa30395183_000032-scaled-1.jpg\",\"datePublished\":\"2024-10-17T12:26:07+00:00\",\"dateModified\":\"2024-10-17T17:01:53+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/570398dd8da37ba5d66dec6d242bd33c\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/SIPA_sipausa30395183_000032-scaled-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/SIPA_sipausa30395183_000032-scaled-1.jpg\",\"width\":1659,\"height\":2560,\"caption\":\"Producci\u00f3n del Golf en la f\u00e1brica de Volkswagen el 10 de mayo de 1979 en Wolfsburg, Alemania, Europa. \u00a9 Klaus Rose\/SIPA\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El futuro de la IA depende de nuestras elecciones\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/\",\"name\":\"El Grand Continent\",\"description\":\"La escala pertinente\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/570398dd8da37ba5d66dec6d242bd33c\",\"name\":\"anainesfernandez\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe25c21e6213f69a683147fabda32586?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe25c21e6213f69a683147fabda32586?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"anainesfernandez\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El futuro de la IA depende de nuestras elecciones - El Grand Continent","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El futuro de la IA depende de nuestras elecciones - El Grand Continent","og_description":"\u00abSiempre tenemos la oportunidad de tomar decisiones que son esenciales... El problema actual es que estamos renunciando a esta decisi\u00f3n y dejando el debate sobre la futura era de la IA en manos de unos pocos individuos.\u00bb   La lecci\u00f3n del Premio Nobel de Econom\u00eda 2024, Daron Acemo\u011flu.","og_url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/","og_site_name":"El Grand Continent","article_published_time":"2024-10-17T12:26:07+00:00","article_modified_time":"2024-10-17T17:01:53+00:00","og_image":[{"width":2560,"height":1440,"url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/gc-elacemog-scaled.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"anainesfernandez","twitter_card":"summary_large_image","twitter_image":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/gc-elacemog-scaled.jpg","twitter_misc":{"Escrito por":"anainesfernandez","Tiempo de lectura":"28 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/","name":"El futuro de la IA depende de nuestras elecciones - El Grand Continent","isPartOf":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/SIPA_sipausa30395183_000032-scaled-1.jpg","datePublished":"2024-10-17T12:26:07+00:00","dateModified":"2024-10-17T17:01:53+00:00","author":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/570398dd8da37ba5d66dec6d242bd33c"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#primaryimage","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/SIPA_sipausa30395183_000032-scaled-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/10\/SIPA_sipausa30395183_000032-scaled-1.jpg","width":1659,"height":2560,"caption":"Producci\u00f3n del Golf en la f\u00e1brica de Volkswagen el 10 de mayo de 1979 en Wolfsburg, Alemania, Europa. \u00a9 Klaus Rose\/SIPA"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/10\/17\/la-ia-es-una-eleccion\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El futuro de la IA depende de nuestras elecciones"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#website","url":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/","name":"El Grand Continent","description":"La escala pertinente","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/570398dd8da37ba5d66dec6d242bd33c","name":"anainesfernandez","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe25c21e6213f69a683147fabda32586?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe25c21e6213f69a683147fabda32586?s=96&d=mm&r=g","caption":"anainesfernandez"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47039","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17959"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47039"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47039\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47039"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47039"},{"taxonomy":"staff","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/staff?post=47039"},{"taxonomy":"editorial_format","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editorial_format?post=47039"},{"taxonomy":"serie","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/serie?post=47039"},{"taxonomy":"audience","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/audience?post=47039"},{"taxonomy":"geo","embeddable":true,"href":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/geo?post=47039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}