{"id":467,"date":"2020-12-18T20:01:23","date_gmt":"2020-12-18T20:01:23","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=467"},"modified":"2022-05-31T15:49:59","modified_gmt":"2022-05-31T14:49:59","slug":"frente-a-la-crisis-construir-la-europa-del-post-consenso-de-maastricht","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2020\/12\/18\/frente-a-la-crisis-construir-la-europa-del-post-consenso-de-maastricht\/","title":{"rendered":"Frente a la crisis, construir la Europa del post-Consenso de Maastricht"},"content":{"rendered":"\n
En una Uni\u00f3n Europea en la que se sabe que existen muy pocas oportunidades para redefinir las reglas fundamentales del juego, la actual crisis sanitaria, econ\u00f3mica y social es una oportunidad \u00fanica para volver a barajar las cartas de la ortodoxia econ\u00f3mica y financiera nacida hace casi treinta a\u00f1os en Maastricht. Sin embargo, esta oportunidad de cambiar el paradigma y reorientar la pol\u00edtica europea de manera sostenible corre el riesgo de cerrarse muy r\u00e1pidamente, como ocurri\u00f3 durante la crisis anterior, sobre todo si no se empieza a trabajar r\u00e1pidamente en la conformaci\u00f3n de propuestas. <\/p>\n\n\n\n
Por primera vez desde el Tratado de Maastricht, se han liberado sine d\u00ede<\/em> las principales cerraduras del gobierno econ\u00f3mico europeo: es el caso del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, la instituci\u00f3n clave de las pol\u00edticas de austeridad presupuestaria, cuyo papel en la agravaci\u00f3n de la crisis de 2008 es bien conocido; es tambi\u00e9n el caso de las \u201cayudas estatales\u201d, ese instrumento concebido para limitar dr\u00e1sticamente las pol\u00edticas industriales de los Estados, que se encuentra en el coraz\u00f3n de la poderosa pol\u00edtica europea de competencia. A esto, se debe sumar la creaci\u00f3n de palancas in\u00e9ditas para otorgar seguridad en el empleo, financiar el desempleo parcial, financiar el esfuerzo sanitario, etc. Como sabemos, contrariamente a lo que ocurri\u00f3 durante la crisis de 2008, se traz\u00f3 un Plan de Recuperaci\u00f3n (Next Generation EU<\/em>) en torno a una deuda com\u00fan europea e inversiones p\u00fablicas parcialmente directas \u2013y ya no simples cr\u00e9ditos o garant\u00edas de pr\u00e9stamos \u2013 que permiten a los Estados disponer de un margen de maniobra. Con ello, se ha redescubierto el papel de los presupuestos nacionales y europeos como instrumento de crecimiento y de generaci\u00f3n de empleo. La oportunidad, en definitiva, para demostrar que la Uni\u00f3n Europea puede ser algo m\u00e1s que una palanca para profundizar el giro neoliberal de los gobiernos europeos.<\/p>\n\n\n\n Los grandes bienes y fortunas no han sido a\u00fan convocados a participar en una solidaridad pensada esencialmente en t\u00e9rminos de transferencias intra-estatales<\/em> \u2013y no entre clases sociales<\/p>Thomas Piketty, Anne-Laure Delatte, Lucas Chancel, St\u00e9phanie Hennette-Vauchez, Guillaume Sacriste, Antoine Vauchez, Manon Bouju<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Por supuesto, no debemos subestimar la propia inercia de la Uni\u00f3n y considerar el momento actual como algo m\u00e1s que una fase de deshielo todav\u00eda incierta, a\u00fan m\u00e1s si tenemos en cuenta que las relaciones de poder y los equilibrios pol\u00edticos en Europa no han fundamentalmente cambiado desde la crisis del Covid. Las decisiones que han sido tomadas en la urgencia \u2013sin precedentes\u2013 durante la primavera pasada no constituyen en s\u00ed mismas un cambio de paradigma o un cambio de rumbo. Y no se podr\u00e1 hacer repentinamente marcha atr\u00e1s con todas las decisiones hechas que se han ido sedimentando desde la creaci\u00f3n del euro. No se trata solamente que las sumas asignadas a la inversi\u00f3n p\u00fablica directa sigan siendo, en definitiva, limitadas <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>: es tambi\u00e9n que el Plan de Recuperaci\u00f3n se ha puesto adem\u00e1s bajo la \u00e9gida del mando financiero de la Uni\u00f3n \u2013el \u201cSemestre Europeo\u201d, ese poderoso sistema europeo de coordinaci\u00f3n de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y presupuestarias de los Estados creado en 2011 y que sigue estando marcado por sus obsesiones originales de consolidaci\u00f3n presupuestaria, estabilidad financiera y reformas estructurales\u2013. Ni hablar de las orientaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas que no han cambiado en lo fundamental: as\u00ed, los grandes bienes y fortunas no han sido a\u00fan convocados a participar en una solidaridad pensada esencialmente en t\u00e9rminos de transferencias intra-estatales<\/em> \u2013y no entre clases sociales\u2013; y el Plan de Recuperaci\u00f3n (desde su concepci\u00f3n europea hasta su implementaci\u00f3n nacional), a pesar de haber sido establecido como un nuevo Plan Marshall, agrava a\u00fan m\u00e1s la pendiente tecnocr\u00e1tica del gobierno europeo mediante el refuerzo de los ejecutivos (nacionales y europeos) frente a Parlamentos (y sus interlocutores sociales), a los que s\u00f3lo se los invita al final del proceso a validar las opciones redistributivas realizadas sin ellos.<\/p>\n\n\n\n Se ha redescubierto el papel de los presupuestos nacionales y europeos como instrumento de crecimiento y de generaci\u00f3n de empleo. La oportunidad, en definitiva, para demostrar que la Uni\u00f3n Europea puede ser algo m\u00e1s que una palanca para profundizar el giro neoliberal de los gobiernos europeos.<\/p>Thomas Piketty, Anne-Laure Delatte, Lucas Chancel, St\u00e9phanie Hennette-Vauchez, Guillaume Sacriste, Antoine Vauchez, Manon Bouju<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El hecho es que probablemente, por muy limitados que sean, estos m\u00e1rgenes de maniobra y esta suspensi\u00f3n parcial del gobierno neoliberal se cierren muy r\u00e1pidamente. Tarde o temprano (y posiblemente m\u00e1s temprano que tarde, a juzgar por las \u00faltimas declaraciones del Eurogrupo), se debatir\u00e1n las condiciones para el aterrizaje de las econom\u00edas europeas y el \u201cregreso a la normalidad\u201d. Con dos preguntas urgentes:<\/p>\n\n\n\n En resumen, queda por construir una salida a la crisis. Sin dudas, al percibir estas incertidumbres, el campo \u201cconservador\u201d ya se ha organizado activamente para cerrar lo antes posible lo que se presenta como un simple par\u00e9ntesis, insistiendo en el car\u00e1cter \u00fanico e irreproducible de estas medidas tan excepcionales al igual que la propia crisis sanitaria \u2013presentada seg\u00fan una tipolog\u00eda econ\u00f3mica como un shock \u201cexterno\u201d y \u201csim\u00e9trico\u201d que, en definitiva, es poco convincente\u2013. El desaf\u00edo es acelerar el \u201cregreso a la normalidad\u201d y restringir en la medida de lo posible el alcance de las renegociaciones que inevitablemente requerir\u00e1 el aterrizaje post-Covid <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Se trata de algo similar a lo que sucedi\u00f3 con la r\u00e1pida conclusi\u00f3n (a partir de 2012) de los debates que se hab\u00edan abierto al inicio de la crisis de 2008, en favor de una marcada preferencia por las pol\u00edticas de consolidaci\u00f3n fiscal que impusieron a Estados como Italia y Portugal saldos estructurales positivos obtenidos a costa de importantes sacrificios en materia de actividad, empleo e inversi\u00f3n p\u00fablica, y… precipitando una marcada reca\u00edda en las econom\u00edas de la Eurozona.<\/p>\n\n\n\n Sin dudas, al percibir estas incertidumbres, el campo \u201cconservador\u201d ya se ha organizado activamente para cerrar lo antes posible lo que se presenta como un simple par\u00e9ntesis, insistiendo en el car\u00e1cter \u00fanico e irreproducible de estas medidas tan excepcionales al igual que la propia crisis sanitaria \u2013presentada seg\u00fan una tipolog\u00eda econ\u00f3mica como un shock \u201cexterno\u201d y \u201csim\u00e9trico\u201d que, en definitiva, es poco convincente\u2013.<\/p>Thomas Piketty, Anne-Laure Delatte, Lucas Chancel, St\u00e9phanie Hennette-Vauchez, Guillaume Sacriste, Antoine Vauchez, Manon Bouju<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En un momento en que, por primera vez en tres d\u00e9cadas, se libra una batalla pol\u00edtica sobre la direcci\u00f3n del gobierno econ\u00f3mico de la Uni\u00f3n, no es el momento para reabrir en Francia el viejo debate sobre la supuesta restricci\u00f3n europea, que se ha vuelto a poner constantemente sobre la mesa desde el refer\u00e9ndum de 2005. Nada ser\u00eda peor que permanecer, como hace cinco a\u00f1os, en las acciones unilaterales y en t\u00e9rminos de las relaciones de fuerza externa<\/em> (Francia contra la UE, sobre el modo de desobediencia y de salida de los tratados, etc.) cuando es en el seno <\/em>de la UE donde se juegan hoy los m\u00e1rgenes futuros <\/em>de maniobra pol\u00edtica nacional.<\/p>\n\n\n\n Las lineas conductoras de un nuevo paradigma capaz de ir m\u00e1s all\u00e1 del \u00abconsenso de Maastricht\u00bb quedan por plantear. Con unos objetivos espec\u00edficos:<\/p>\n\n\n\n Los gastos de este Fondo Europeo de Inversiones P\u00fablicas deber\u00edan canalizarse hacia la reducci\u00f3n de las desigualdades sociales estructurales dentro de la Uni\u00f3n. No s\u00f3lo deben tener en cuenta la rentabilidad a corto plazo de las inversiones que financia, sino que deben basarse en nuevos indicadores de progreso, de acuerdo con la labor del Foro para otros indicadores de riqueza (FAIR, por sus siglas en franc\u00e9s). Esos gastos deben desglosarse en dos ejes, teniendo en cuenta la dimensi\u00f3n transnacional de la europeizaci\u00f3n, as\u00ed como la dimensi\u00f3n nacional de la cohesi\u00f3n. Las prestaciones sociales para los m\u00e1s pobres pero tambi\u00e9n para las clases medias, el seguro de desempleo europeo, la educaci\u00f3n, la investigaci\u00f3n y la innovaci\u00f3n, la salud p\u00fablica, el desarrollo de una econom\u00eda sostenible, las energ\u00edas renovables, la financiaci\u00f3n de la infraestructura ferroviaria, la renovaci\u00f3n t\u00e9rmica de los edificios, etc. deben ser prioridades nacionales y transnacionales de este fondo.<\/p>\n\n\n\n Las lineas conductoras de un nuevo paradigma capaz de ir m\u00e1s all\u00e1 del \u00abconsenso de Maastricht\u00bb quedan por plantear.<\/p>Thomas Piketty, Anne-Laure Delatte, Lucas Chancel, St\u00e9phanie Hennette-Vauchez, Guillaume Sacriste, Antoine Vauchez, Manon Bouju<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Dentro de la Uni\u00f3n Europea, el polo financiero de los tesoreros y banqueros centrales europeos y nacionales ha llegado a \u201capresar\u201d el gobierno econ\u00f3mico de la Uni\u00f3n Europea. El actual plan de recuperaci\u00f3n europeo, que ancla los fondos europeos en el Semestre Europeo, orquestado por el Eurogrupo, demuestra esta preeminencia exclusiva. La gobernanza de la asignaci\u00f3n de los fondos de inversi\u00f3n europeos deber\u00eda, por lo tanto, modificarse para cambiar el paradigma; los planes de inversi\u00f3n nacionales deber\u00e1n estar compuestos por ejes tem\u00e1ticos: inversiones sociales, inversiones verdes, inversiones en salud p\u00fablica, etc., que ser\u00e1n debatidos por las diferentes formaciones tem\u00e1ticas del Consejo tras el dictamen de las Direcciones Generales (DG) dedicadas de la Comisi\u00f3n Europea. La adopci\u00f3n de estos planes ser\u00e1 debatida, enmendada y votada por una asamblea transnacional de parlamentarios nacionales.<\/p>\n\n\n\n La Asamblea Transnacional, compuesta por parlamentarios nacionales de los Estados miembros, debe proporcionar una caja de resonancia institucional para todas estas voces olvidadas dentro de la Uni\u00f3n y que se encuentran, de alguna manera, bloqueadas en los sistemas pol\u00edticos nacionales de este sistema de gobierno de m\u00faltiples niveles que es la Uni\u00f3n. Esta arena parlamentaria transnacional participar\u00e1 en la construcci\u00f3n de compromisos transnacionales m\u00e1s all\u00e1 de las administraciones financieras exclusivamente. S\u00f3lo ella podr\u00e1 votar los nuevos recursos propios mencionados anteriormente para completar el presupuesto europeo y el Fondo Europeo de Inversiones P\u00fablicas. Podr\u00e1 adem\u00e1s participar en la definici\u00f3n de planes nacionales y del presupuesto europeo, capaces de garantizar la solidaridad y la cohesi\u00f3n intra-europea entre Estados y clases sociales europeas. <\/p>\n\n\n\n En este punto, todo queda por hacer. Resulta interesante, sin embargo, que los sindicatos sean los m\u00e1s comprometidos en la construcci\u00f3n de una alternativa europea: pensemos en los recientes textos de los sindicatos alemanes y franceses <\/span>10<\/sup><\/a><\/span><\/span>, la CGIL en Italia <\/span>11<\/sup><\/a><\/span><\/span>, IG Metall en Alemania <\/span>12<\/sup><\/a><\/span><\/span>, o la CC-OO en Espa\u00f1a <\/span>13<\/sup><\/a><\/span><\/span>, que perciben la urgencia de no permitir que se cierre la brecha en la respuesta a la crisis del Covid. Es aqu\u00ed donde se ha iniciado la labor transnacional en t\u00e9rminos de enmarcar la crisis europea y construcci\u00f3n de alianzas sociales que permitan salir de la trampa de un enfrentamiento entre los Estados del norte y los Estados del sur, o entre acreedores y deudores, tal como se cristaliza y se amplifica hoy en los foros institucionales del Consejo Europeo y del Eurogrupo. Las partes se est\u00e1n quedando atr\u00e1s: como si estuvieran atrapadas en las rutinas del pensamiento europeo, cuando no limitan su horizonte al \u00e1mbito nacional, siguen pareciendo incapaces de formular un diagn\u00f3stico europeo y de darse cuenta de la importancia del momento que ha iniciado a escala transnacional. En este momento previo a la campa\u00f1a, en el que se est\u00e1n lanzando las ideas y los programas, ha llegado el momento de que los partidos pol\u00edticos de la izquierda francesa y europea tomen el relevo y aprovechen esta oportunidad hist\u00f3rica para ir m\u00e1s all\u00e1 del \u201cconsenso de Maastricht\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Para pensar los cambios que produjo el Covid-19, el \u00faltimo texto in\u00e9dito firmado por Thomas Piketty y sus co-autores de Changer l’Europe, c’est possible !<\/em><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":475,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-editorials.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"_yoast_wpseo_estimated-reading-time-minutes":0,"_lgc_tts_voice":"","_lgc_tts_publish":false,"_lgc_tts_history_item_id":"","_lgc_tts_generated_at":"","_lgc_tts_status":"","_lgc_tts_error":"","footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"staff":[16,20,19,21,22,17,18],"editorial_format":[1471],"serie":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-467","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","staff-anne-laure-delatte","staff-antoine-vauchez","staff-guillaume-sacriste","staff-lucas-chancel","staff-manon-bouju","staff-stephanie-hennette-vauchez","staff-thomas-piketty","editorial_format-piezas-de-doctrinas","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":false,"_thumbnail_id":475,"excerpt":"Para pensar los cambios que produjo el Covid-19, el \u00faltimo texto in\u00e9dito firmado por Thomas Piketty y sus co-autores de Changer l'Europe, c'est possible !<\/em>","display_date":"","new_abstract":true},"yoast_head":"\n3<\/h2>\n\n\n\n
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