{"id":3762,"date":"2022-04-21T09:16:06","date_gmt":"2022-04-21T08:16:06","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=3762"},"modified":"2022-05-31T16:30:37","modified_gmt":"2022-05-31T15:30:37","slug":"elogio-de-los-personajes-secundarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/04\/21\/elogio-de-los-personajes-secundarios\/","title":{"rendered":"Elogio de los personajes secundarios"},"content":{"rendered":"\n
La palabra felicidad carece de sentido cuando no puedes compartir tus miedos, tus alegr\u00edas, tus fracasos o tus sue\u00f1os, y decides aparcarlo todo como si fuera un mueble viejo en un trastero que nadie visita y que lleva a\u00f1os cerrado con llave. En una \u00e9poca moderna tan acelerada donde prima el individualismo y la competitividad, hay quien considera que la mejor opci\u00f3n es construirse una barrera protectora que le aparte de cualquier lazo social. El retrato de las personas encerradas en su cascar\u00f3n suele ser la misma: solitarios, inseguros, rabiosos con su pasado y hastiados del presente. Precisamente eso es lo que les ocurre a Rub\u00e9n y Amalia, los protagonistas de la nueva novela de Isabel Bono (M\u00e1laga, 1964). En su tercera obra, titulada Los Secundarios<\/em> y editada por Tusquets, Bono rescata a dos personajes de su anterior novela Diario del asco <\/em>(2020) y nos presenta a dos seres desencantados que act\u00faan como si fueran actores de reparto en su propia vida. Fernando Aramburu dijo, con mucho acierto, que la prosa de Bono tiene veneno, pero veneno del bueno. Los lectores encontrar\u00e1n en esta historia una escritura afilada y humor\u00edstica, pero tambi\u00e9n un dolor y una dureza que impregnan todas las p\u00e1ginas. <\/p>\n\n\n\n Para entender el tono de esta obra y sobre todo los or\u00edgenes de nuestros protagonistas, conviene echar la mirada atr\u00e1s revisitando Diario del asco<\/em>, la precuela de Los Secundarios<\/em>, en la que Bono cuenta la historia de Mateo, un hombre que siente que ha fracasado en el amor, en la familia, en el trabajo y hasta en su intento de quitarse la vida. Cuando vuelve a casa, su psiquiatra le aconseja que escriba un diario. En \u00e9l, Mateo habla de un sinf\u00edn de temas que orbitan en torno a la muerte, al amor, y sobre todo al sentido de la existencia en un mundo donde parece que todos tenemos la obligaci\u00f3n de ser felices. \u201cOjal\u00e1 vierais la vida como la veo yo. Para m\u00ed todos estamos muertos desde el principio\u201d, repite. Dos a\u00f1os despu\u00e9s de contar la historia de este hombre, Isabel Bono ha decidido centrarse en Rub\u00e9n, el hermano de Mateo, y en Amalia, su exmujer, dos figuras que ya aparec\u00edan en Diario del asco<\/em> pero estaban en segundo plano. Como si fuera un spin-off en el mundo del cine, la escritora malague\u00f1a ha decidido darles un protagonismo que no tuvieron anteriormente y describir sus miedos, sus traumas, sus anhelos y esa sensaci\u00f3n de que la existencia pasa de largo sin tenerles en cuenta. <\/p>\n\n\n\n Dec\u00eda Garc\u00eda M\u00e1rquez que el inicio siempre marca la respiraci\u00f3n de la historia, y tal vez sea cierto. Desde el principio, Rub\u00e9n, de 43 a\u00f1os y homosexual, deja claro su personalidad: \u201cHoy s\u00ed que llevo una m\u00e1scara, la que siempre he escondido, la m\u00e1scara de lo que soy\u201d. Por su parte, Amalia se define como alguien que miente a todo el mundo, que es ego\u00edsta y que nunca ha querido a nadie. El encuentro entre ambos secundarios, que anta\u00f1o eran familia, se produce a la mitad de la novela, cuando coinciden en el portal del enorme edificio de apartamentos en el que llevan a\u00f1os viviendo. Rub\u00e9n y Amalia no solo descubren que son vecinos desde hace tiempo, sino tambi\u00e9n que comparten una frustraci\u00f3n vital que llevan a\u00f1os arrastrando. <\/p>\n\n\n\n Cada uno tiene sus problemas particulares que explican en gran medida muchos de sus actos y formas de reaccionar. Rub\u00e9n es v\u00edctima de la soledad, de sus amores frustrados y de sus obsesiones, porque siempre ha intentado encajar en los lugares sin \u00e9xito y conserva el temor permanente a no ser aceptado en el grupo. Lo primero que nos revela este personaje es su relaci\u00f3n rom\u00e1ntica inconfesable, algo que arrastra desde los 14 a\u00f1os y que nunca ha podido superar. Rub\u00e9n tambi\u00e9n est\u00e1 profundamente marcado por dos circunstancias familiares. Por un lado, sufre por el rechazo de su padre, un hombre tremendamente fr\u00edo y machista que desprecia su forma de ser y su condici\u00f3n sexual, y que le llev\u00f3 a fugarse de casa. Por otro lado, no ha superado el suicidio de su madre que, adem\u00e1s, era alcoh\u00f3lica. El cuadro es tan desalentador que la escritora contagia la tristeza a quien lee todas estas memorias, pero tambi\u00e9n favorece la empat\u00eda de los lectores con el personaje de Rub\u00e9n, porque dada su trayectoria vital, uno entiende que pueda sentir tanto rencor hacia la existencia. El acercamiento que puede establecerse entre los personajes y los lectores es un punto destacable de esta novela, porque la escritora logra, mediante las descripciones, que sintamos m\u00e1s piedad que desprecio por ellos.<\/p>\n\n\n\n En el caso de Amalia, la ex mujer de Mateo, nos encontramos con un perfil menos dram\u00e1tico pero igualmente frustrado. Ella es una mujer que tiene enquistada una relaci\u00f3n turbulenta de competici\u00f3n constante con su hermana desde que era peque\u00f1a, y parece estar ensimismada en dramas cotidianos y sufre mucho la profunda soledad en la que lleva toda su vida. Un episodio revelador es cuando Amalia cuenta que pasa una ma\u00f1ana sola en su apartamento y escucha ruido a su alrededor mientras sufre imaginando que todos est\u00e1n acompa\u00f1ados menos ella. Nuestra protagonista bien podr\u00eda recordar a una Madame Bovary del siglo veintiuno, tan insatisfecha como so\u00f1adora. El problema no est\u00e1 en que no tenga sue\u00f1os, sino que sus planes suelen frustrarse siempre. Un buen ejemplo es cuando entra a vivir en su peque\u00f1o piso y compra muchas cosas para recibir visitas. Despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os viviendo en ese hogar, a\u00fan no la ha visitado nadie. Todo esto hace que la inseguridad lleve acompa\u00f1\u00e1ndola toda la vida, como bien explica en uno de sus largas divagaciones, cuando asegura que su hermana hace las cosas mucho mejor que ella. Resulta tambi\u00e9n angustiosa la forma en la que describe su matrimonio con Mateo, la \u00fanica relaci\u00f3n duradera que ha tenido en su vida, como un mero tr\u00e1mite, algo que le conven\u00eda socialmente y que no tiene que ver tanto con su deseo personal. <\/p>\n\n\n\n Con sus respectivas mochilas de recuerdos en la espalda, ambos van compartiendo vivencias en una conversaci\u00f3n que parece m\u00e1s un mon\u00f3logo de cada uno respaldado por el otro. Un elemento caracter\u00edstico de su relaci\u00f3n es cuando brindan en su primera cita y lo hacen en nombre de \u201clos perdedores\u201d. Como si necesitaran al otro para verse reflejados en su experiencia, ambos parecen llevar mejor su mediocridad si lo hacen conjuntamente. <\/p>\n\n\n\n Precisamente esa es una de las preguntas que sobrevuelan la obra: \u00bfEst\u00e1n conversando o m\u00e1s bien se est\u00e1n desahogando? La novela tiende a pensar lo segundo, porque ambos personajes parecen mirar solo por s\u00ed mismos, como bien lo demuestran en sendas afirmaciones. \u201cNo quiero crear v\u00ednculos con nadie\u201d, asegura Rub\u00e9n. \u201cNo puedo convertir en costumbre esto de huir\u201d, intenta convencerse Amalia. El af\u00e1n por hablar se evidencia m\u00e1s en el personaje de Amalia, porque es mucho m\u00e1s conversadora que Rub\u00e9n. Al final, nos encontramos con dos personas que tienen una relaci\u00f3n at\u00edpica y hasta extra\u00f1a, profundamente desequilibrada incluso en sus conversaciones. Pese a todo, ellos siguen quedando porque est\u00e1n profundamente solos. <\/p>\n\n\n\n La estructura de la historia es sencilla, pero no simple. El tiempo que predomina es el presente y la primera persona del singular, pero destaca c\u00f3mo se cuela a veces la tercera persona en el mismo p\u00e1rrafo. A nivel narrativo, es de elogiar la rapidez y naturalidad con la que la autora entrelaza el presente y el pasado para tejer los recuerdos de los personajes. La prosa es limpia y clara, sin grandes alardes estil\u00edsticos porque no le hace falta. A nivel narrativo, Isabel Bono presenta una reflexi\u00f3n sobre la complejidad de las relaciones humanas y explora sus laberintos m\u00e1s oscuros, todos esos recovecos que dejan salir a la luz los resentimientos, el rencor, incluso el asco por determinadas situaciones y personas. La apat\u00eda puebla toda la novela y deja patente la anhedonia tan propia de nuestra \u00e9poca. A Isabel Bono le gusta meter el dedo en la llaga y se nota en la forma en que plantea temas crudos con un humor inconfundible. El escenario donde se sit\u00faa la novela, aquel edificio gris, tambi\u00e9n refleja el ambiente desapacible y es una buena met\u00e1fora de todos los resentimientos que callan los personajes y les van ahogando cada d\u00eda un poco m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n Si bien es inevitable pensar en la tristeza que desborda la obra, no estamos frente a una novela pesimista, m\u00e1s bien al contrario. Bono hace una reivindicaci\u00f3n de todas esas personas que viven esperando algo mejor, de las que viven en los m\u00e1rgenes, en la orilla de la mediocridad y sin embargo tienen mucho que decir. A pesar de todas las desgracias que han podido sufrir, Amalia y Rub\u00e9n no dejan de esperar un futuro mejor, un suceso que les redima y les permita una vida realmente feliz en la que puedan dejar atr\u00e1s las rencillas del pasado. El final es el fin de la conversaci\u00f3n, la claudicaci\u00f3n de los mon\u00f3logos de ambos. En el retrato de todos aquellos que se mueven huyendo de s\u00ed mismos, la escritora viene a plantear la cuesti\u00f3n principal de la novela: \u00bfAcaso en las historias secundarias no hay tambi\u00e9n argumentos interesantes y dignos de situar en primer plano? La respuesta queda a cargo de los lectores, que juzgar\u00e1n si los matices de los secundarios tienen algo que envidiar a los protagonistas. Yo dir\u00eda que no. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" Los Secundarios<\/em>, la \u00faltima novela de Isabel Bono, editada por Tusquets, ahonda en la complejidad de la vida moderna, la soledad y el resentimiento a trav\u00e9s de la historia de dos personas solitarias que se reencuentran en la edad madura. <\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":3763,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"templates\/post-reviews.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[159],"tags":[],"geo":[177],"class_list":["post-3762","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros","staff-lucia-tolosa","geo-europa"],"acf":[],"yoast_head":"\n