Fratelli D’Italia<\/em> desde que inici\u00f3 su transici\u00f3n de partido de oposici\u00f3n de extrema derecha a componente dominante de una coalici\u00f3n de gobierno. <\/p>\n\n\n\nEste florilegio que traducimos por primera vez en espa\u00f1ol muestra c\u00f3mo las teor\u00edas conspiracionistas y racistas no se limitan a grupos marginales de extrema derecha, sino que, tambi\u00e9n, son muy populares dentro de la corriente principal de la derecha que lleva casi un a\u00f1o en el poder.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n
Ver im\u00e1genes de nuestros polic\u00edas atacados por inmigrantes provoca un terrible sentimiento de desasosiego, melancol\u00eda, compasi\u00f3n y tristeza, pero, tambi\u00e9n, una sensaci\u00f3n de abdicaci\u00f3n y derrota del Estado. La soberan\u00eda tambi\u00e9n se nutre de s\u00edmbolos, im\u00e1genes e identificaciones. El hero\u00edsmo cotidiano de estos hombres, fieles servidores de la Rep\u00fablica, nuestros protectores, se ti\u00f1e de colores angustiosos y obscenos. Leer todas estas historias y ver que estos soldados son atacados por los j\u00f3venes nigerianos que pueblan nuestras regiones. Apenas veintea\u00f1eros, altos como gigantes de entre noventa y cien kilos, ciertamente, bien alimentados y en forma gracias al gimnasio, le cuestan al Estado m\u00e1s de cien euros al d\u00eda, cuarenta de los cuales se destinan a cooperativas y suscripciones de telefon\u00eda m\u00f3vil. Todo esto provoca una mezcla de rabia, impotencia y miedo. Lo que lo hace a\u00fan m\u00e1s parad\u00f3jico, grotesco y odioso es que estos aspirantes a asesinos, a menudo, quedan en libertad por dictamen de los jueces. Al fin y al cabo, son solicitantes de asilo africanos, de una zona de la que procede el 95 % de los deportados. Es el mismo porcentaje que alimenta a los narcotraficantes y proxenetas de la mafia nigeriana. \u00c9stas son las personas que permanecer\u00e1n aqu\u00ed para causar m\u00e1s da\u00f1o, probablemente, durante mucho tiempo, a costa de los contribuyentes. Y, si no ponemos un l\u00edmite, se corre el riesgo de que la opini\u00f3n p\u00fablica, maltratada durante demasiado tiempo, acabe por despreciar, incluso, a los aut\u00e9nticos refugiados que realmente huyen de guerras y peligros y que llegan pac\u00edficamente a nuestro pa\u00eds para trabajar y vivir honradamente.<\/p>\n\n\n\n
Pero, \u00bfpor qu\u00e9 liberan a estos delincuentes? Sencillamente, los liberan porque son solicitantes de asilo nigerianos: una categor\u00eda que todos nosotros hemos mantenido y que se beneficia de una tolerancia judicial digna de los privilegios de los que goza una nobleza por encima de la ley. En una especie de racismo inverso, para los italianos, existe la ley, mientras que, para los solicitantes de asilo, todo se vale. Y, dentro de ese todo, no hay leyes ni trabajo, sino una protecci\u00f3n absoluta que alimenta un sentimiento de injusticia y de descontento que acabar\u00e1 por desencadenar una especie de locura colectiva.<\/p>\n\n\n\n
Ahora, corremos el riesgo de que el derechismo que han generado esta leucemia migratoria y este sentimiento de injusticia y al que ha contribuido una parte de la judicatura dando respuestas equivocadas, acabe por hacerle perder toda credibilidad al Estado (por el desfase entre seguridad real y seguridad percibida). Sin embargo, tambi\u00e9n, se corre el riesgo de hacerle perder humanidad a la comunidad italiana, que, siempre, se ha caracterizado por su sentido de bienvenida y hospitalidad. <\/p>\n\n\n\n
Por desgracia, estos hechos se repiten a diario. Es tan brutal como intolerable y absurdo. Esperamos que las instituciones \u2013y, en particular, un gobierno en el futuro- intenten ponerle fin a esta deriva b\u00e1rbara y est\u00fapida. Las fuerzas del orden conocen el peligro y est\u00e1n conscientes de las razones por las que los inmigrantes huyen de Nigeria, pero no pueden cometer un desliz sin arriesgarse a ser acusados de racismo. El Estado deber\u00eda apoyarlas y empezar a formarlas en un nuevo enfoque de autodefensa y de defensa nacional. Evidentemente, esta metodolog\u00eda no implicar\u00eda violencia, pero har\u00eda su trabajo m\u00e1s funcional. Es posible que lo \u00fanico que se le pueda ense\u00f1ar a la polic\u00eda es historia. La mafia nigeriana es un fen\u00f3meno que se deriva de un complejo ritual cuyas ra\u00edces son muy antiguas y se arraigan en culturas que practican el asesinato ritual o el canibalismo; todos deber\u00edamos conocerlas mejor.<\/p>\n\n\n\n
Existe, ciertamente, un riesgo de sustituci\u00f3n \u00e9tnica, ya que vivimos en un mundo en el que el globo isl\u00e1mico (o, al menos, una parte de \u00e9l) tiene cinco hijos por pareja neta, por no hablar de la poligamia, mientras que el mundo italiano tiene menos de un hijo por pareja. Esto s\u00f3lo puede hacernos reflexionar sobre el futuro de nuestra naci\u00f3n, de nuestra identidad y de nuestro modo de vida. Hasta ahora, nuestra civilizaci\u00f3n ha considerado que la tradici\u00f3n cristiana y la de la Ilustraci\u00f3n eran un activo, pero algunos miembros de la intelectualidad pol\u00edticamente correcta han intentado, suicidamente, borrar este patrimonio, lo que ha provocado desastres.<\/p>\n\n\n\n
En resumen, el mundo de los celulares [o smartphones<\/em>] pobl\u00f3 \u00c1frica mucho antes de la nacionalizaci\u00f3n del sector terciario. Esta desmaterializaci\u00f3n, combinada con la fertilidad explosiva de los hombres, ha producido un coctel mortal alimentado por los celulares: grupos enteros se dejan llevar por el sue\u00f1o de una especie de \u00abtierra de leche y miel\u00bb, percibida como una especie de Disneyland<\/em> gracias a las redes. <\/p>\n\n\n\n