{"id":3508,"date":"2022-03-24T11:31:23","date_gmt":"2022-03-24T11:31:23","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=3508"},"modified":"2022-05-31T16:26:47","modified_gmt":"2022-05-31T15:26:47","slug":"europa-en-el-interregno-nuestro-despertar-geopolitico-tras-ucrania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/03\/24\/europa-en-el-interregno-nuestro-despertar-geopolitico-tras-ucrania\/","title":{"rendered":"Europa en el interregno: nuestro despertar geopol\u00edtico tras Ucrania"},"content":{"rendered":"\n
Esta pieza de doctrina tambi\u00e9n est\u00e1 disponible en ingl\u00e9s<\/a> en el sitio web del Groupe d’\u00e9tudes g\u00e9opolitiques. <\/em><\/p>\n\n\n\n La guerra contra Ucrania demuestra que Europa est\u00e1 a\u00fan m\u00e1s en peligro de lo que pens\u00e1bamos hace s\u00f3lo unos meses. La brutal invasi\u00f3n rusa de Ucrania no s\u00f3lo es un ataque no provocado a un pa\u00eds soberano que defiende sus derechos y su democracia, sino que es el mayor desaf\u00edo al orden de seguridad europeo desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Est\u00e1n en juego los propios principios en los que se basan las relaciones internacionales, incluidos los de la Carta de las Naciones Unidas y el Acta Final de Helsinki.<\/p>\n\n\n\n Si las crisis tienden a cristalizar las evoluciones, \u00e9sta ha mostrado a\u00fan m\u00e1s claramente que vivimos en un mundo configurado por una brutal pol\u00edtica de poder, donde todo est\u00e1 militarizado y donde nos enfrentamos a una feroz batalla de narrativas. Todas estas tendencias ya eran evidentes antes de la guerra en Ucrania; hoy se est\u00e1n acelerando.<\/p>\n\n\n\n Eso significa que nuestra respuesta tambi\u00e9n debe acelerarse, y as\u00ed lo hemos hecho. Hemos tomado medidas r\u00e1pidas en todo el espectro pol\u00edtico y hemos roto varios tab\u00faes en el camino: sanciones sin precedentes y apoyo masivo a Ucrania, incluyendo, por primera vez, la financiaci\u00f3n de la entrega de equipos militares a un pa\u00eds atacado. Tambi\u00e9n hemos puesto en marcha una amplia coalici\u00f3n internacional para apoyar a Ucrania, aislar a Rusia y restablecer el derecho internacional. Desde cualquier punto de vista, la respuesta de la UE ha sido impresionante, aunque, como la guerra contin\u00faa, todav\u00eda no es suficiente.<\/p>\n\n\n\n No sabemos c\u00f3mo ni cu\u00e1ndo terminar\u00e1 esta guerra. Como lo se\u00f1ala le Grand Continent<\/em> en su primer n\u00famero impreso, seguimos navegando en el interregno <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Pero ya podemos decir que la guerra ucraniana de 2022 ha visto el nacimiento tard\u00edo de una Uni\u00f3n geopol\u00edtica. Los europeos llevan a\u00f1os debatiendo sobre c\u00f3mo hacer que la Uni\u00f3n sea m\u00e1s consciente de su propia seguridad, con una unidad de objetivos y capacidades para perseguir sus metas pol\u00edticas en la escena mundial. En las \u00faltimas semanas hemos avanzado m\u00e1s por este camino que en la d\u00e9cada anterior. Nos alegramos de ello, pero debemos garantizar que el despertar geopol\u00edtico de la Uni\u00f3n se convierta en una permanencia estrat\u00e9gica. Queda mucho por hacer, en Ucrania y en otros lugares. <\/p>\n\n\n\n Seguimos navegando en el interregno.<\/p>Josep borrell<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Estoy convencido de que la Uni\u00f3n debe ser m\u00e1s que un soft power<\/em>: tambi\u00e9n necesitamos un hard power<\/em>. Sin embargo, debemos darnos cuenta de que el concepto de hard power<\/em> no puede reducirse a los medios militares: se trata de utilizar toda la gama de nuestros instrumentos para lograr nuestros objetivos. Se trata de pensar y actuar como una potencia. Poco a poco se van dando las condiciones para que esto ocurra.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, los europeos son cada vez m\u00e1s conscientes de que se enfrentan juntos a las amenazas. Tambi\u00e9n est\u00e1n tomando conciencia de c\u00f3mo est\u00e1n vinculados sus destinos. Hoy en d\u00eda, nadie en Europa puede creer o pensar que lo que ocurre en Ucrania no le concierne, por muy lejos que estemos del drama. Por lo tanto, nuestro apoyo a Ucrania no es s\u00f3lo un acto de solidaridad, sino tambi\u00e9n una forma de defender nuestros intereses comunes y de defendernos de un agresor despiadado y fuertemente armado.<\/p>\n\n\n\n En segundo lugar, los pueblos de Europa han alcanzado un nivel de prosperidad <\/a>y bienestar social sin precedentes, que se ha visto reforzado por la pertenencia a la Uni\u00f3n. Esto hace de Europa una zona fundamentalmente pac\u00edfica, construida en torno a la idea de que la interdependencia genera prosperidad y paz. Sin embargo, una de las lecciones de la guerra de Ucrania es que la interdependencia econ\u00f3mica por s\u00ed sola no puede garantizar nuestra seguridad. Al contrario, puede ser utilizada en nuestra contra. Por lo tanto, debemos estar preparados para actuar contra quienes quieran utilizar los beneficios de la interdependencia para perjudicarnos o hacer la guerra.<\/p>\n\n\n\n Eso es lo que ocurre hoy. Al adoptar sanciones sin precedentes contra la invasi\u00f3n rusa de Ucrania, estamos haciendo que el coste de la agresi\u00f3n sea cada vez m\u00e1s prohibitivo. Al mismo tiempo, tenemos que seguir reforzando nuestra capacidad de resistencia y reducir nuestras vulnerabilidades estrat\u00e9gicas, ya sea en infraestructuras cr\u00edticas, materias primas, productos sanitarios u otros \u00e1mbitos.<\/p>\n\n\n\n Una de las lecciones de la guerra de Ucrania es que la interdependencia econ\u00f3mica por s\u00ed sola no puede garantizar nuestra seguridad. Al contrario, puede ser utilizada en nuestra contra. <\/p>josep borrell<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En toda la Uni\u00f3n hay una clara voluntad de aprender las lecciones correctas de esta crisis. Significa que por fin nos estamos tomando en serio las amenazas a nuestros intereses estrat\u00e9gicos de las que \u00e9ramos conscientes pero sin siempre ir m\u00e1s que all\u00e1 en nuestros actos. Pensemos por ejemplo en el sector energ\u00e9tico. Hace a\u00f1os que sabemos que la energ\u00eda desempe\u00f1a un papel desproporcionado en las relaciones entre la Uni\u00f3n y Rusia y que \u00e9sta la utiliza como arma pol\u00edtica. Ahora estamos plenamente movilizados para reducir nuestra excesiva dependencia de las importaciones energ\u00e9ticas rusas (petr\u00f3leo, gas y carb\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n Del mismo modo, la guerra en Ucrania hace m\u00e1s urgente dar un salto cualitativo en la seguridad y la defensa de la Uni\u00f3n. Se trata de subrayar que las inversiones adicionales que los Estados miembros de la Uni\u00f3n est\u00e1n realizando ahora -y que son bienvenidas- deber\u00edan implicar una mayor coordinaci\u00f3n dentro de la Uni\u00f3n y la OTAN. No se trata s\u00f3lo de decir que cada uno de nosotros debe gastar m\u00e1s. Todos debemos, colectivamente, gastar m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n La guerra en Ucrania es la crisis de seguridad m\u00e1s grave en Europa desde hace d\u00e9cadas, pero las amenazas para la seguridad europea provienen de una gama mucho m\u00e1s amplia de fuentes, tanto dentro como fuera de Europa. Nuestros intereses de seguridad est\u00e1n en juego en los Balcanes Occidentales, en el Sahel, en el amplio Oriente Medio, en la regi\u00f3n del Indo-Pac\u00edfico<\/a>, etc.<\/p>\n\n\n\n Mientras la guerra en Ucrania se prolonga y se cobra un terrible tributo, no debemos olvidar que el mundo est\u00e1 lleno de situaciones de este tipo en las que nos enfrentamos a t\u00e1cticas y din\u00e1micas h\u00edbridas de competencia, intimidaci\u00f3n y coerci\u00f3n. De hecho, en Ucrania como en otros lugares, las herramientas del poder no son s\u00f3lo soldados, tanques y aviones, sino tambi\u00e9n sanciones financieras o prohibiciones de importaci\u00f3n y exportaci\u00f3n, as\u00ed como flujos de energ\u00eda, y operaciones de desinformaci\u00f3n e injerencia extranjera.<\/p>\n\n\n\n Adem\u00e1s, en los \u00faltimos a\u00f1os hemos asistido a la instrumentalizaci\u00f3n de los flujos migratorios, la privatizaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos y la politizaci\u00f3n del control de las tecnolog\u00edas sensibles. Si a esto a\u00f1adimos la din\u00e1mica de los Estados fallidos, el declive de las libertades democr\u00e1ticas, as\u00ed como los ataques al \u00ab bienes p\u00fablicos globales \u00bb que son el ciberespacio, la alta mar y el espacio exterior, la conclusi\u00f3n es clara: la defensa de Europa necesita un concepto de seguridad integral.<\/p>\n\n\n\n Afortunadamente, ahora existe una mayor concienciaci\u00f3n y acuerdo en Europa sobre la naturaleza de las amenazas a las que nos enfrentamos<\/a>, as\u00ed como un proceso de convergencia estrat\u00e9gica sobre qu\u00e9 hacer con ellas.<\/p>\n\n\n\n En Ucrania como en otros lugares, las herramientas del poder no son s\u00f3lo soldados, tanques y aviones, sino tambi\u00e9n sanciones financieras o prohibiciones de importaci\u00f3n y exportaci\u00f3n, as\u00ed como flujos de energ\u00eda, y operaciones de desinformaci\u00f3n e injerencia extranjera.<\/p>josep borrell<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Si queremos evitar ser espectadores en un mundo formado por y para otros, debemos actuar \u2013 juntos -. Es la filosof\u00eda de la Br\u00fajula Estrat\u00e9gica que present\u00e9 el pasado mes de noviembre y que fue ultimada por los Ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa de la Uni\u00f3n el 21 de marzo <\/span>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>. La br\u00fajula es muy detallada y consta de 47 p\u00e1ginas, agrupadas en cuatro ejes de trabajo (Actuar, Asegurar, Invertir y Asociar). Destacar\u00e9 algunas de las ideas principales:<\/p>\n\n\n\n Para reforzar nuestra capacidad de acci\u00f3n, trabajaremos para consolidar nuestras misiones y operaciones de gesti\u00f3n de crisis y desarrollaremos una capacidad de la Uni\u00f3n que nos permita desplegar r\u00e1pidamente hasta 5.000 efectivos en diferentes tipos de crisis. Mejoraremos la preparaci\u00f3n de nuestras fuerzas mediante ejercicios regulares en vivo -algo que nunca se ha hecho a nivel de la Uni\u00f3n-, reforzaremos nuestros acuerdos de mando y control y promoveremos una toma de decisiones m\u00e1s r\u00e1pida y flexible. Desarrollaremos nuestra capacidad para luchar contra las amenazas cibern\u00e9ticas, la desinformaci\u00f3n y la injerencia extranjera. Y profundizaremos la inversi\u00f3n en los habilitadores estrat\u00e9gicos necesarios y en las capacidades de nueva generaci\u00f3n. Esto convertir\u00e1 a la Uni\u00f3n en un mejor proveedor de seguridad para sus ciudadanos, pero tambi\u00e9n en un socio global m\u00e1s fuerte, que trabajar\u00e1 por la paz y la seguridad internacionales.<\/p>\n\n\n\n Mucho m\u00e1s que los documentos habituales que elaboramos en Bruselas, la Br\u00fajula Estrat\u00e9gica establece acciones concretas con plazos claros para medir los avances. Se trata de un documento que pertenece a los Estados miembros y que ahora es adoptado por el Consejo. A lo largo del proceso, los Estados miembros han sido los protagonistas. Al firmarlo, se comprometen a aplicarlo. Y habr\u00e1 un s\u00f3lido proceso de seguimiento para garantizar su aplicaci\u00f3n. Se trata de grandes diferencias con respecto a la Estrategia de Seguridad de la Uni\u00f3n Europea de 2003 y la Estrategia Global de 2016.<\/p>\n\n\n\n En este punto del razonamiento, la gente suele decir: \u00ab todo esto est\u00e1 muy bien, pero \u00bfqu\u00e9 pasa con la OTAN? \u00bb. La OTAN sigue siendo el centro de la defensa territorial de Europa. Nadie lo pone en duda. Sin embargo, esto no debe impedir que los pa\u00edses europeos desarrollen sus capacidades y lleven a cabo operaciones en nuestra vecindad y m\u00e1s all\u00e1. Deber\u00edamos ser capaces de actuar como Uni\u00f3n Europea en escenarios como el del a\u00f1o pasado en Afganist\u00e1n -asegurando un aeropuerto para una evacuaci\u00f3n de emergencia- o de intervenir r\u00e1pidamente en una crisis en la que la violencia amenaza la vida de los civiles.<\/p>\n\n\n\n Estoy convencido de que una mayor responsabilidad estrat\u00e9gica europea es la mejor manera de reforzar la solidaridad transatl\u00e1ntica. No se trata de la Uni\u00f3n o<\/em> de la OTAN: se trata tanto<\/em> de la Uni\u00f3n como<\/em> de la OTAN. Agrego que las dudas sobre el avance de esta agenda \u00ab a causa de la OTAN \u00bb provienen del interior de la Uni\u00f3n, no de Estados Unidos. La declaraci\u00f3n conjunta que el Secretario Blinken y yo publicamos el pasado diciembre era muy clara. Afirmaba que Estados Unidos quer\u00eda: \u00ab una defensa europea m\u00e1s fuerte y capaz que contribuya a la seguridad global y transatl\u00e1ntica \u00bb. Lo que Estados Unidos dice b\u00e1sicamente es: \u00ab No hablen, act\u00faen. P\u00f3nganse a trabajar y ay\u00fadennos a compartir la carga de la seguridad \u00bb.<\/p>\n\n\n\n No se trata de la Uni\u00f3n o<\/em> de la OTAN: se trata tanto<\/em> de la Uni\u00f3n como<\/em> de la OTAN. <\/p>josep borrell<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Los que, como yo, quieren un cambio radical en la seguridad y la defensa deben explicar por qu\u00e9 creen que \u00ab esta vez ser\u00e1 diferente \u00bb. Hay que reconocer que en la historia de la defensa europea ha habido muchos planes e iniciativas, llenos de siglas, que van desde el Plan Pleven hasta la Comunidad Europea de Defensa; pasando por el inicio de la Pol\u00edtica Exterior y de Seguridad Com\u00fan tras Maastricht; por las guerras de la antigua Yugoslavia y la \u00ab hora europea \u00bb de San Malo; por el inicio de la PESD, luego la PCSD, el Objetivo Principal de Helsinki, la PESCO, el Fondo Europeo de Defensa y el Fondo Europeo de Paz, etc.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, la seguridad y la defensa es probablemente el \u00e1mbito de la integraci\u00f3n europea con mayor diferencia entre las expectativas y los resultados. Entre lo que podr\u00edamos ser y lo que exigen los ciudadanos, y lo que realmente hacemos.<\/p>\n\n\n\n As\u00ed que es hora de volver a intentarlo. Y la raz\u00f3n por la que creo que la Br\u00fajula Estrat\u00e9gica podr\u00eda tener m\u00e1s impacto que los planes anteriores es la velocidad a la que cambian y empeoran las tendencias mundiales y el contexto geopol\u00edtico. Esto hace que la necesidad de actuar sea urgente, imperiosa. Esto es particularmente cierto en el caso de la guerra en Ucrania y las implicaciones m\u00e1s amplias de una Rusia revisionista para la seguridad europea.<\/p>\n\n\n\n Pero va m\u00e1s all\u00e1: todas las amenazas a las que nos enfrentamos se intensifican. La capacidad de los Estados miembros para hacerles frente es inadecuada y est\u00e1 disminuyendo. La brecha se est\u00e1 acentuando y esto no puede continuar.<\/p>\n\n\n\n Mi trabajo ha sido esbozar una salida. Pero s\u00e9 muy bien que los resultados no dependen de los documentos estrat\u00e9gicos, sino de las acciones. Las acciones pertenecen a los Estados miembros: ellos tienen las prerrogativas y los activos.<\/p>\n\n\n\n La buena noticia es que cada d\u00eda vemos que m\u00e1s Estados miembros est\u00e1n dispuestos a invertir m\u00e1s en seguridad y defensa. Debemos asegurarnos de que esta bienvenida inversi\u00f3n adicional se realice con un esp\u00edritu de colaboraci\u00f3n y no de forma fragmentada y nacional. Debemos aprovechar este nuevo impulso para asegurarnos de que por fin tenemos la mentalidad, los medios y los mecanismos para defender a nuestra Uni\u00f3n, a nuestros ciudadanos y a nuestros socios.<\/p>\n\n\n\n Desde el punto de vista pol\u00edtico, considero que la elecci\u00f3n a la que nos enfrentamos es similar a la de lanzar el euro o el plan de recuperaci\u00f3n. Esos fueron los momentos en los que los costes de la \u00ab no Europa \u00bb fueron tan altos que la gente estuvo dispuesta a replantearse sus l\u00edneas rojas e invertir en soluciones verdaderamente europeas. Dimos el salto, por as\u00ed decirlo, juntos, y en ambos casos los resultados son claros y positivos. Demos un salto similar en la seguridad y la defensa europeas, como esperan nuestros ciudadanos. Si no es ahora, \u00bfcu\u00e1ndo?<\/p>\n\n\n\n Para bien o para mal, sospecho que mi mandato como Alta Representante de la Uni\u00f3n Europea se asociar\u00e1 a una frase que utilic\u00e9 en mi comparecencia de octubre de 2019 en el Parlamento Europeo, a saber, que los europeos deber\u00edan \u00ab aprender a hablar el lenguaje del poder \u00bb.<\/p>\n\n\n\n Argumentaba que el impulso original de la integraci\u00f3n europea proven\u00eda de un rechazo al poder por parte de los Estados que participaron en el proyecto en sus inicios. El proyecto europeo hab\u00eda logrado transformar los problemas pol\u00edticos en tecnocr\u00e1ticos y sustituir los c\u00e1lculos de poder por procedimientos legales. En la historia de las relaciones internacionales y de nuestro continente devastado por la guerra, esto fue una revoluci\u00f3n copernicana. Tambi\u00e9n tuvo un \u00e9xito espectacular, ya que ciment\u00f3 la paz y la cooperaci\u00f3n entre partes anteriormente enfrentadas, creando instituciones, mapas mentales y vocabulario \u00fanicos.<\/p>\n\n\n\n Pero este cap\u00edtulo hist\u00f3rico ha llegado a su fin. La Uni\u00f3n ha estado lidiando con diferentes crisis, ha tenido que absorber diferentes choques: la crisis financiera, la crisis del euro, la crisis migratoria<\/a>, el Brexit… Todo esto ha desencadenado debates intensamente pol\u00edticos sobre la naturaleza de nuestra Uni\u00f3n y las fuentes de solidaridad y legitimidad. Estas cuestiones no pueden resolverse con las t\u00e1cticas habituales de la Uni\u00f3n Europea de despolitizaci\u00f3n y soluciones t\u00e9cnicas y de mercado.<\/p>\n\n\n\n Desde hace varios a\u00f1os, vivimos una nueva fase de la historia europea que no tiene que ver tanto con los espacios -los favorecidos por Bruselas de las fronteras abiertas y la libre circulaci\u00f3n- como con los lugares -de d\u00f3nde viene la gente y a d\u00f3nde pertenece, su identidad-. Parece que nos centramos menos en las tendencias -globalizaci\u00f3n, progreso tecnol\u00f3gico- que en los acontecimientos hist\u00f3ricos y en c\u00f3mo respondemos <\/span>3<\/sup><\/a><\/span><\/span>. La pandemia y el ataque de Rusia a Ucrania son dos de esos acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n El \u00e9xito de la integraci\u00f3n europea y el m\u00e9todo elegido de despolitizaci\u00f3n tambi\u00e9n han tenido un precio: la falta de voluntad y la incapacidad de aceptar que, fuera de nuestro jard\u00edn posmoderno, \u00ab la selva volv\u00eda a crecer \u00bb.<\/p>Josep Borrell<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Tambi\u00e9n hay un importante factor externo. El \u00e9xito de la integraci\u00f3n europea y el m\u00e9todo elegido de despolitizaci\u00f3n tambi\u00e9n han tenido un precio: la falta de voluntad y la incapacidad de aceptar que, fuera de nuestro jard\u00edn posmoderno, \u00ab la selva volv\u00eda a crecer \u00bb, por utilizar la frase del neoconservador Robert Kagan <\/span>4<\/sup><\/a><\/span><\/span>. Hace treinta a\u00f1os, muchos debates y libros apostaban por que el mundo era plano, que la historia hab\u00eda terminado y que Europa y su modelo liderar\u00edan el siglo XXI. Hoy, los mismos autores muestran c\u00f3mo esta interdependencia se ha convertido en un arma, y c\u00f3mo Europa ser\u00eda ingenua y estar\u00eda mal adaptada a la era del retorno del poder<\/a>.<\/p>\n\n\n\n Durante todo este tiempo, he estado convencido por dos puntos esenciales:<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, debemos ser realistas y reconocer que la fase actual de la historia y la pol\u00edtica mundial exige que pensemos y actuemos en t\u00e9rminos de poder, de ah\u00ed la expresi\u00f3n \u00ab el lenguaje del poder \u00bb. La guerra contra Ucrania es el \u00faltimo y m\u00e1s dram\u00e1tico ejemplo de ello.<\/p>\n\n\n\n En segundo lugar, la mejor manera de influir en los acontecimientos, de darles forma y de no sufrirlos, es a nivel de la Uni\u00f3n: requiere una mejor inversi\u00f3n en nuestra capacidad de acci\u00f3n colectiva.<\/p>\n\n\n\n Todo lo dem\u00e1s es s\u00f3lo un adorno.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, tenemos que equiparnos con la mentalidad y los medios para enfrentarnos a la era del poder, y tenemos que hacerlo a gran escala. No ocurrir\u00e1 de la noche a la ma\u00f1ana, teniendo en cuenta qui\u00e9nes somos y de d\u00f3nde venimos. Sin embargo, creo que estamos poniendo algunos de los bloques de construcci\u00f3n en su lugar y la crisis ucraniana ha acelerado esta tendencia.<\/p>\n\n\n\n En 2021, hemos demostrado que estamos dispuestos a adoptar una postura firme para contrarrestar las muestras abiertas de pol\u00edtica de poder en nuestras fronteras orientales. Adem\u00e1s de nuestro apoyo a Ucrania, hemos hecho lo mismo con Bielorrusia, donde nos hemos mantenido firmes, incluso en la instrumentalizaci\u00f3n de los migrantes, y con Moldavia, donde hemos ampliado nuestro apoyo.<\/p>\n\n\n\n Adem\u00e1s, hemos reforzado nuestro planteamiento respecto a China y expuesto c\u00f3mo la Uni\u00f3n pod\u00eda reforzar su compromiso en y con la regi\u00f3n indopac\u00edfica. En cuanto a China, nos hemos vuelto menos ingenuos y hemos hecho los deberes para contrarrestar el reto de la apertura asim\u00e9trica, poniendo en marcha pol\u00edticas de selecci\u00f3n de inversiones, 5G, contrataci\u00f3n p\u00fablica y el instrumento de lucha contra la coacci\u00f3n, como lo ha tambi\u00e9n expuesto Sabine Weyand en estas columnas.<\/p>\n\n\n\n Con nuestra estrategia Indo-Pac\u00edfica, estamos adem\u00e1s inmersos en un proceso de diversificaci\u00f3n pol\u00edtica, invirtiendo en nuestros v\u00ednculos con el Asia democr\u00e1tica. En el centro de este esfuerzo se encuentra nuestro trabajo sobre la estrategia de Global Gateway, cuyo objetivo es aclarar nuestra oferta y c\u00f3mo se diferencia de la de otros actores. El objetivo de esta estrategia es crear v\u00ednculos, no dependencias. De hecho, muchos socios africanos y asi\u00e1ticos acogen con satisfacci\u00f3n este enfoque europeo de la conectividad, con su \u00e9nfasis en las normas acordadas en com\u00fan, la sostenibilidad y la propiedad local. Pero este es un campo competitivo. Hay una batalla de normas en curso. Por eso tenemos que ser concretos y no limitar nuestra posici\u00f3n a declaraciones generales de principios e intenciones. La Comisi\u00f3n Europea ha destinado 150.000 millones de euros espec\u00edficamente a \u00c1frica, as\u00ed como varios programas emblem\u00e1ticos, para que la cooperaci\u00f3n sea lo m\u00e1s concreta y tangible posible.<\/p>\n\n\n\n Podr\u00edamos seguir, pero lo principal es subrayar que, poco a poco, la noci\u00f3n de una Uni\u00f3n con conciencia geopol\u00edtica ya estaba tomando forma antes de la guerra contra Ucrania. La tarea que tenemos por delante es inscribir este despertar geopol\u00edtico de Europa en el tiempo y hacerlo m\u00e1s consistente. Para ello, no s\u00f3lo debemos aprender el lenguaje del poder, sino tambi\u00e9n hablarlo.<\/p>\n\n\n\n Poco a poco, la noci\u00f3n de una Uni\u00f3n con conciencia geopol\u00edtica ya estaba tomando forma antes de la guerra contra Ucrania. La tarea que tenemos por delante es inscribir este despertar geopol\u00edtico de Europa en el tiempo y hacerlo m\u00e1s consistente.<\/p>josep borrell<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Esta Comisi\u00f3n Europea comenz\u00f3 en diciembre de 2019. M\u00e1s de dos a\u00f1os despu\u00e9s y tras analizar la forma de hacer pol\u00edtica exterior de la Uni\u00f3n, mi principal preocupaci\u00f3n es que no estamos a la altura. Como dice mi amigo y primer Alto Representante de la Uni\u00f3n, Javier Solana, el tiempo en pol\u00edtica, como en f\u00edsica, es relativo: si la velocidad a la que cambias es inferior a la velocidad de cambio de tu alrededor, retrocedes. Y eso es algo que no podemos permitirnos. Nuestra respuesta a la crisis de Ucrania demuestra lo que se puede hacer si la presi\u00f3n es extrema. Sin embargo, es demasiado pronto para concluir que esto se ha convertido en el modus operandi general de la pol\u00edtica exterior de la Uni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Por lo tanto, compartir\u00e9 algunas ideas sobre lo que podr\u00edan ser los cuatro ingredientes clave para el \u00e9xito de la Uni\u00f3n y un mayor impacto en un mundo turbulento:<\/p>\n\n\n\n Los europeos, con raz\u00f3n, siguen favoreciendo el di\u00e1logo sobre la confrontaci\u00f3n, la diplomacia sobre la fuerza, el multilateralismo sobre el unilateralismo. Pero para que el di\u00e1logo, la diplomacia y el multilateralismo tengan \u00e9xito, deben estar respaldados por el poder y recursos. Cada vez que lo hemos hecho -en Ucrania, en Bielorrusia o con nuestra diplomacia clim\u00e1tica- hemos tenido un impacto. Cuando hemos optado por declarar posiciones de principio sin especificar los medios para aplicarlas, los resultados han sido menos impresionantes.<\/p>\n\n\n\n Me parece que las ideas sobre el lenguaje del poder o la militarizaci\u00f3n de la interdependencia son ahora ampliamente aceptadas. Sin embargo, la aplicaci\u00f3n y los recursos y compromisos necesarios siguen siendo un reto. <\/p>\n\n\n\n Me parece que las ideas sobre el lenguaje del poder o la militarizaci\u00f3n de la interdependencia son ahora ampliamente aceptadas. Sin embargo, la aplicaci\u00f3n y los recursos y compromisos necesarios siguen siendo un reto.<\/p>josep borrell<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En general, estamos demasiado a menudo en modo reactivo, reaccionando a los planes y decisiones de otros. Tambi\u00e9n creo que hay que evitar cierta rutina burocr\u00e1tica (\u00ab \u00bfqu\u00e9 hicimos la \u00faltima vez? \u00bb) y recuperar el sentido de la iniciativa.<\/p>\n\n\n\n Adem\u00e1s, tenemos que estar preparados para experimentar m\u00e1s. A menudo es m\u00e1s seguro atenerse a lo que conocemos y a lo que siempre hemos hecho. Pero no siempre es la mejor manera de conseguir resultados.<\/p>\n\n\n\n Tenemos que pensar m\u00e1s en nuestros objetivos y en c\u00f3mo podemos movilizar a los socios en torno a nuestras prioridades, punto por punto. Debemos reconocer que, junto a las coaliciones de socios afines, tambi\u00e9n tenemos pa\u00edses que trabajan con nosotros en algunas cuestiones y se oponen en otras. Y si el gobierno central de estos pa\u00edses no nos ayuda, tenemos que trabajar m\u00e1s con las fuerzas locales o los grupos de la sociedad civil.<\/p>\n\n\n\n En la Uni\u00f3n estamos muy ocupados con nosotros mismos y lleva mucho tiempo establecer posiciones comunes. Cuando los Estados miembros est\u00e1n divididos, la regla de la unanimidad en pol\u00edtica exterior y de seguridad es una receta para la par\u00e1lisis y los retrasos. Por eso apoyo el uso de la abstenci\u00f3n constructiva y de otras opciones previstas en los tratados, como el uso de la votaci\u00f3n por mayor\u00eda cualificada (VMC) en determinados \u00e1mbitos, para facilitar una toma de decisiones m\u00e1s r\u00e1pida <\/span>5<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n Existe el riesgo de que prioricemos la b\u00fasqueda de la unidad interna sobre la maximizaci\u00f3n de nuestra eficacia externa. Para cuando finalmente llegamos a una posici\u00f3n com\u00fan -a menudo con mucha agua a\u00f1adida al vino- el resto del mundo ha seguido adelante.<\/p>\n\n\n\n Subray\u00e9 la importancia de invertir en una cultura estrat\u00e9gica com\u00fan, que requiere un debate europeo, un espacio para discutir lo que podemos y no podemos hacer en la pol\u00edtica exterior de la Uni\u00f3n y por qu\u00e9. En consecuencia, contribuyo regularmente en esta revista y en los seminarios del Groupe d\u2019\u00e9tudes g\u00e9opolitiques, que considero un ejemplo tangible de la aparici\u00f3n de un debate estrat\u00e9gico, pol\u00edtico e intelectual a nivel continental. <\/p>josep borrell<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Despu\u00e9s de haber pasado d\u00e9cadas en la pol\u00edtica, estoy convencido de que probablemente el ingrediente m\u00e1s importante para el \u00e9xito es dar forma a la narrativa. Es la verdadera moneda del poder mundial.<\/p>\n\n\n\n Por eso, al principio de la pandemia, habl\u00e9 de la existencia de una \u00ab batalla de narrativas \u00bb <\/span>6<\/sup><\/a><\/span><\/span> y subray\u00e9 la importancia de invertir en una cultura estrat\u00e9gica com\u00fan, que requiere un debate europeo, un espacio para discutir lo que podemos y no podemos hacer en la pol\u00edtica exterior de la Uni\u00f3n y por qu\u00e9. En consecuencia, contribuyo regularmente en esta revista<\/a> y en los seminarios del Groupe d\u2019\u00e9tudes g\u00e9opolitiques, que considero un ejemplo tangible de la aparici\u00f3n de un debate estrat\u00e9gico, pol\u00edtico e intelectual a nivel continental <\/span>7<\/sup><\/a><\/span><\/span>. <\/p>\n\n\n\n A los ciudadanos de la Uni\u00f3n no les importa qui\u00e9n hace qu\u00e9 en Bruselas, ni las discusiones abstractas. No les importa cu\u00e1ntas declaraciones hagamos, ni qu\u00e9 sanciones adoptemos. Nos juzgan por los resultados, no por los medios. En otras palabras, sobre los resultados: \u00bfson m\u00e1s seguros o m\u00e1s pr\u00f3speros gracias a la acci\u00f3n de la Uni\u00f3n? \u00bfEs la Uni\u00f3n m\u00e1s o menos influyente, incluso en la defensa de nuestros valores, que hace un a\u00f1o? \u00bfSomos m\u00e1s o menos confiables para los dem\u00e1s? \u00bfHemos conseguido m\u00e1s o menos resultados en el apoyo a nuestros socios? Estos son los indicadores que cuentan.<\/p>\n\n\n\n La guerra contra Ucrania ha dejado claro que en un mundo de pol\u00edticas de poder necesitamos reforzar nuestra capacidad de defensa. S\u00ed, eso incluye los medios militares, y tenemos que desarrollarlos m\u00e1s. Pero la esencia de lo que ha hecho la UE en esta crisis ha sido utilizar todas las pol\u00edticas y palancas -que siguen siendo principalmente de naturaleza econ\u00f3mica y reguladora- como instrumentos de poder.<\/p>\n\n\n\n Deber\u00edamos basarnos en este enfoque, en Ucrania pero tambi\u00e9n en otros lugares. La principal tarea de la \u00ab Europa geopol\u00edtica \u00bb es sencilla: utilizar nuestro nuevo sentido de la finalidad y convertirlo en la \u00ab nueva normalidad \u00bb de la pol\u00edtica exterior de la Uni\u00f3n. Para proteger a nuestros ciudadanos, apoyar a nuestros socios y cumplir con nuestras responsabilidades de seguridad global.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" En esta pieza de doctrina, Josep Borrell analiza lo que la guerra en Ucrania ha cambiado para Europa. Para el Alto Representante, reajustar nuestra br\u00fajula estrat\u00e9gica implica saber c\u00f3mo navegar en el interregno.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":3511,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"templates\/post-editorials.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"geo":[177],"class_list":["post-3508","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica","staff-josep-borrell","geo-europa"],"acf":[],"yoast_head":"\nHacer de Europa un hard power<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Un nuevo mundo de amenazas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
La br\u00fajula estrat\u00e9gica: un salto adelante para la seguridad y la defensa europeas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Una Uni\u00f3n m\u00e1s fuerte significa tambi\u00e9n una asociaci\u00f3n transatl\u00e1ntica m\u00e1s fuerte<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Si no es ahora, \u00bfcu\u00e1ndo?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Repensar el lenguaje del poder<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
A mitad de mandato: \u00bfqu\u00e9 hacer diferente y mejor?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
1-Pensar y actuar como una potencia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
2-Tomar la iniciativa y estar preparado para experimentar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
3-Crear diversas coaliciones y tomar decisiones m\u00e1s r\u00e1pidamente<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
4-Darle forma a la narrativa<\/strong><\/h2>\n\n\n\n