{"id":34342,"date":"2024-05-02T18:40:10","date_gmt":"2024-05-02T16:40:10","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=34342"},"modified":"2024-05-02T18:40:12","modified_gmt":"2024-05-02T16:40:12","slug":"orban-impulso-la-entrada-de-hungria-a-la-union-una-conversacion-con-endre-juhasz-sobre-los-bastidores-de-una-adhesion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/05\/02\/orban-impulso-la-entrada-de-hungria-a-la-union-una-conversacion-con-endre-juhasz-sobre-los-bastidores-de-una-adhesion\/","title":{"rendered":"\u00abOrb\u00e1n impuls\u00f3 la entrada de Hungr\u00eda a la Uni\u00f3n\u00bb, una conversaci\u00f3n con Endre Juh\u00e1sz sobre los bastidores de una adhesi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n
El Grand Continent se publica diariamente en l\u00ednea y una vez al a\u00f1o en papel. Nuestro nuevo n\u00famero, <\/em>Portrait d\u2019un monde cass\u00e9. L\u2019Europe dans l\u2019ann\u00e9e des grandes \u00e9lections<\/a>, editado por Giuliano da Empoli, acaba de publicarse. Nuestro trabajo es posible gracias a tu apoyo. <\/em>Puedes acompa\u00f1ar nuestro trabajo suscribi\u00e9ndote al <\/em><\/a>Grand Continent<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n Soy abogado, estudi\u00e9 en la Universidad de Szeged, donde me titul\u00e9 en 1967. Entr\u00e9 al Ministerio de Comercio Exterior, primero como becario en 1966 y 1967, y luego como funcionario en el departamento jur\u00eddico. Entre 1969 y 1972, en cuatro ocasiones cada primavera, y durante un periodo de cuatro a cinco semanas, pas\u00e9 periodos de estudios de posgrado en Estrasburgo, en la Facultad Internacional de Derecho Comparado. All\u00ed, adem\u00e1s de examinar temas cl\u00e1sicos de derecho comparado, nos introdujimos en la construcci\u00f3n jur\u00eddica de la integraci\u00f3n europea. Uno de nuestros profesores era Pierre-Henri Teitgen, considerado uno de los padres fundadores de las Comunidades Europeas.<\/p>\n\n\n\n En septiembre de 1974, me traslad\u00e9 a Bruselas para conocer m\u00e1s de cerca el funcionamiento de la Comunidad Econ\u00f3mica Europea (CEE). En aquella \u00e9poca no ten\u00edamos relaciones diplom\u00e1ticas con la CEE, as\u00ed que fui secretario comercial en la Embajada de la Rep\u00fablica Popular H\u00fangara ante el Reino de B\u00e9lgica. No obstante, trabaj\u00e9 con funcionarios de la Comisi\u00f3n y de la CEE. Debido al contexto pol\u00edtico y diplom\u00e1tico, no pudimos concluir un acuerdo comercial bilateral global en aquella \u00e9poca, pero s\u00ed establecimos algunos acuerdos, por ejemplo sobre textiles, en el marco del acuerdo multifibras negociado bajo los auspicios del GATT y firmado en diciembre de 1973. Concluimos acuerdos sectoriales para los productos met\u00e1licos y determinados productos agr\u00edcolas. Hungr\u00eda es un pa\u00eds exportador y sus relaciones comerciales con los miembros de la CEE son importantes. Por ello, la pol\u00edtica del Ministerio de Comercio Exterior era bastante flexible, m\u00e1s que la del Ministerio de Asuntos Exteriores. En cualquier caso, exist\u00eda el deseo de desarrollar el comercio. Mi misi\u00f3n se inscrib\u00eda en ese contexto. Pas\u00e9 cinco a\u00f1os en Bruselas, hasta 1979.<\/p>\n\n\n\n Luego me llamaron de nuevo a Budapest como jefe de divisi\u00f3n durante cuatro a\u00f1os, hasta 1983. Luego me enviaron a la embajada h\u00fangara en Washington, donde permanec\u00ed seis a\u00f1os. Nuestras relaciones con Estados Unidos eran tambi\u00e9n muy importantes desde el punto de vista econ\u00f3mico. Export\u00e1bamos productos agr\u00edcolas e industriales, como bombillas el\u00e9ctricas, rodamientos, ejes de transmisi\u00f3n de camiones e incluso autobuses. En aquella \u00e9poca, se discut\u00edan y negociaban con las autoridades estadounidenses varias cuestiones, como la \u00abcl\u00e1usula de la naci\u00f3n m\u00e1s favorecida\u00bb. Adem\u00e1s, era necesario defender a las empresas h\u00fangaras en los procedimientos antidumping iniciados contra las exportaciones de sus productos. Tambi\u00e9n fui responsable de cuestiones puramente comerciales. En particular, traje de vuelta a Hungr\u00eda la tecnolog\u00eda de las telecomunicaciones m\u00f3viles mediante la creaci\u00f3n de una empresa conjunta estadounidense-h\u00fangara con la empresa estadounidense de telecomunicaciones US West.<\/p>\n\n\n\n Cuando regres\u00e9 a Hungr\u00eda en 1989, las relaciones de Budapest con la CEE empezaron a ampliarse. Fui responsable del seguimiento del proceso de acercamiento en el Ministerio de Comercio Exterior y en el Ministerio de Relaciones Econ\u00f3micas Internacionales. Tras las primeras elecciones libres, en marzo y abril de 1990, el nuevo jefe de gobierno, J\u00f3zsef Antall, anunci\u00f3 que nuestro principal objetivo era la adhesi\u00f3n. Como se consideraba fundamentalmente una cuesti\u00f3n econ\u00f3mica, fui nombrado negociador en jefe de la primera fase, el Acuerdo de Asociaci\u00f3n entre la Rep\u00fablica de Hungr\u00eda y las Comunidades Europeas y sus Estados miembros. Este acuerdo se firm\u00f3 el 16 de diciembre de 1991. Sus disposiciones comerciales entraron en vigor el 1 de marzo de 1992, y el acuerdo en su conjunto el 1 de febrero de 1994. Preve\u00eda una liberalizaci\u00f3n muy amplia de las mercanc\u00edas, con una liberalizaci\u00f3n menos completa de los servicios y otras libertades econ\u00f3micas. Se preve\u00edan distintas etapas. Para garantizar el buen funcionamiento del acuerdo, se crearon instituciones conjuntas: un Consejo de Asociaci\u00f3n y un Comit\u00e9 de Asociaci\u00f3n. Yo fui presidente de este \u00faltimo, cuando Hungr\u00eda ocupaba la presidencia. Tambi\u00e9n se han concluido diversos acuerdos sectoriales. Por ejemplo, llegamos a un interesante compromiso sobre los vinos.<\/p>\n\n\n\n Cuando regres\u00e9 a Hungr\u00eda en 1989, las relaciones de Budapest con la CEE empezaron a ampliarse.<\/p>Endre Juh\u00e1sz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En 1992, fui nombrado secretario general del Ministerio de Relaciones Econ\u00f3micas Internacionales y director de la Oficina de Asuntos Europeos, y al a\u00f1o siguiente, secretario de Estado del mismo ministerio. Tras las elecciones parlamentarias h\u00fangaras de mayo de 1994, el gobierno de centro-derecha fue sucedido por un gobierno socialista-liberal. Yo permanec\u00ed en mi puesto. S\u00f3lo cambiaron la estructura y los nombres de los ministerios. Esto fue posible gracias a la costumbre pol\u00edtico-administrativa h\u00fangara de distinguir entre secretarios de Estado \u00abadministrativos\u00bb y sus hom\u00f3logos \u00abpol\u00edticos\u00bb, con la consecuencia de que, normalmente, los secretarios de Estado administrativos permanec\u00edan en su puesto y garantizaban la continuidad de la acci\u00f3n p\u00fablica en caso de cambio de poder. Yo mismo fui secretario de Estado administrativo. Nunca fui miembro de un partido pol\u00edtico, ni antes ni despu\u00e9s del cambio de r\u00e9gimen de 1990.<\/p>\n\n\n\n Tras la entrada en vigor del Acuerdo de Asociaci\u00f3n, surgi\u00f3 naturalmente la cuesti\u00f3n de la plena adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n. Sin embargo, nos preocupaba c\u00f3mo ser\u00eda recibida la petici\u00f3n. Quer\u00edamos que el proceso se iniciara sin demora una vez presentada la solicitud. Para asegurarnos de ello, mi hom\u00f3logo, el secretario de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores, J\u00e1nos Martonyi, y yo recorrimos previamente las capitales de Europa. Nos repartimos los 12 pa\u00edses. Visit\u00e9 el Reino Unido, Dinamarca, Irlanda, Espa\u00f1a y Portugal. La primera y decisiva visita fue a Londres, donde el ministro que me recibi\u00f3, David Heathcoat-Amory, entonces secretario de Estado para Europa, hizo una declaraci\u00f3n casi solemne al final de mi presentaci\u00f3n, anunciando que la candidatura de Hungr\u00eda ser\u00eda \u00abbienvenida\u00bb y muy bien acogida por el Reino Unido. Mientras le daba las gracias, le pregunt\u00e9 si su opini\u00f3n ser\u00eda conocida en otras capitales. Me contest\u00f3 que, por supuesto, se transmitir\u00eda informaci\u00f3n en este sentido. Esta posici\u00f3n fue importante para nosotros, porque determin\u00f3 el ambiente de las conversaciones posteriores. Nuestros interlocutores sab\u00edan que cont\u00e1bamos con el apoyo de los brit\u00e1nicos. Mi colega visit\u00f3 los dem\u00e1s pa\u00edses y de nuestras respectivas conversaciones concluimos que el ambiente era propicio para la adhesi\u00f3n de Hungr\u00eda. La solicitud fue firmada por nuestro primer ministro el 31 de marzo de 1994. Fue presentada al d\u00eda siguiente en Atenas por el ministro de Asuntos Exteriores h\u00fangaro al actual presidente del Consejo de la Uni\u00f3n Europea, el ministro de Asuntos Exteriores griego. Yo tambi\u00e9n estuve presente. Hungr\u00eda fue as\u00ed el primer pa\u00eds de Europa Central y Oriental en dar ese paso.<\/p>\n\n\n\n Antes de que comenzara el proceso de adhesi\u00f3n, nuestros interlocutores sab\u00edan que cont\u00e1bamos con el apoyo de los brit\u00e1nicos.<\/p>Endre Juh\u00e1sz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En enero de 1995 fui nombrado embajador extraordinario y plenipotenciario, jefe de la Misi\u00f3n Diplom\u00e1tica de la Rep\u00fablica de Hungr\u00eda ante la Uni\u00f3n Europea en Bruselas. Adem\u00e1s de las tareas tradicionales de un embajador, fui responsable del proceso de adhesi\u00f3n. En abril de 1996 se nos present\u00f3 por primera vez un cuestionario con unas 1 500 preguntas, que respondimos en tres meses, con un documento de m\u00e1s de 4 mil p\u00e1ginas. En julio de 1997, la Comisi\u00f3n emiti\u00f3 su dictamen sobre la solicitud de adhesi\u00f3n de Hungr\u00eda y, el 13 de diciembre de ese a\u00f1o, el Consejo Europeo reunido en Luxemburgo design\u00f3 a los pa\u00edses con los que pod\u00edan iniciarse las negociaciones. Eran seis: Hungr\u00eda, Polonia, la Rep\u00fablica Checa, Estonia, Eslovenia y Chipre. Formaban el \u00abGrupo de Luxemburgo\u00bb. La apertura oficial de las negociaciones a nivel ministerial tuvo lugar el 31 de marzo de 1998 en Bruselas. Fue la ocasi\u00f3n de hacer declaraciones pol\u00edticas y de principio. Tras las elecciones parlamentarias h\u00fangaras de mayo, acababa de nombrarse un nuevo gobierno, presidido por Viktor Orb\u00e1n. Fue \u00e9l quien me nombr\u00f3 negociador en jefe. Le conoc\u00eda personalmente muy bien porque, desde 1994, hab\u00eda sido presidente de la comisi\u00f3n parlamentaria sobre asuntos de la Uni\u00f3n, a la que yo ten\u00eda que informar peri\u00f3dicamente. Fue especialmente activo en el proceso de adhesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, debo decir que la carga de trabajo del negociador en jefe en este caso superaba con creces la de un negociador normal. El trabajo de un negociador, tal como lo entendemos normalmente, consiste en presentar una posici\u00f3n predefinida por sus superiores. En mi caso, la divisi\u00f3n del trabajo era tal que la postura negociadora (\u201cposition paper<\/em>\u201d)<\/em> era establecida y redactada por el negociador en jefe y luego enviada a la capital, Budapest, para su aprobaci\u00f3n y posible modificaci\u00f3n por la autoridad pol\u00edtica. Los \u201cposition papers<\/em>\u201d <\/em>deb\u00edan redactarse detalladamente y en ingl\u00e9s. Esta forma de organizar el trabajo se basaba en la consideraci\u00f3n de que un funcionario local en contacto permanente con la otra parte era el m\u00e1s indicado para evaluar lo que era razonablemente posible y lo que no.<\/p>\n\n\n\n Tras las elecciones parlamentarias h\u00fangaras de mayo, acababa de nombrarse un nuevo gobierno, presidido por Viktor Orb\u00e1n. Fue especialmente activo en el proceso de adhesi\u00f3n.<\/p>Endre Juh\u00e1sz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Naturalmente, ten\u00eda un peque\u00f1o equipo de unas 20 personas a mi disposici\u00f3n en la embajada. Eran diplom\u00e1ticos, abogados, economistas, agr\u00f3nomos o expertos en determinados campos. Cada uno era responsable de uno o varios cap\u00edtulos de la negociaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n ten\u00eda libertad para establecer contacto directo con cada ministerio, no s\u00f3lo con el de Asuntos Exteriores, sino tambi\u00e9n con los de Econom\u00eda, Hacienda, Agricultura, Medio Ambiente, Transportes, etc. Durante las intensas fases de negociaci\u00f3n, pod\u00eda movilizar a varios centenares de personas, pero a distancia.<\/p>\n\n\n\n Mis superiores eran el primer ministro y el ministro de Asuntos Exteriores, es decir, entre 1998 y 2002, Viktor Orb\u00e1n y J\u00e1nos Martonyi. Este \u00faltimo hab\u00eda dejado el gobierno en 1994 para dedicarse a la abogac\u00eda, pero hab\u00eda vuelto al gobierno. En las elecciones de abril de 2002 ganaron los socialistas y los Dem\u00f3cratas Libres (liberales). P\u00e9ter Medgyessy se convirti\u00f3 en primer ministro, mientras que L\u00e1szl\u00f3 Kov\u00e1cs asumi\u00f3 el cargo de ministro de Asuntos Exteriores. Una vez m\u00e1s, yo permanec\u00ed en mi puesto.<\/p>\n\n\n\n Tras la apertura oficial de las negociaciones, empezamos con lo que llamamos screening<\/em>, es decir, un examen anal\u00edtico, cap\u00edtulo por cap\u00edtulo, del acervo comunitario. Se dedicaron entre 70 y 80 reuniones a este ejercicio, que dur\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o. Se trataba de examinar detalladamente varios miles de textos legislativos. Por supuesto, s\u00f3lo unos cientos de ellos eran pertinentes, pero hab\u00eda que identificarlos. Durante estas reuniones, la Comisi\u00f3n nos presentaba el estado actual de la normativa europea en uno o varios cap\u00edtulos y nos preguntaba sobre nuestra capacidad para transponerlos y aplicarlos. Si era posible, no hab\u00eda nada que hacer en ese momento, porque se daba por supuesto que Hungr\u00eda har\u00eda lo necesario. Si hab\u00eda alg\u00fan problema, deb\u00edamos se\u00f1alarlo y la cuesti\u00f3n podr\u00eda ser objeto de verdaderas negociaciones.<\/p>\n\n\n\n Tras la apertura oficial de las negociaciones, empezamos con lo que llamamos screening<\/em>, es decir, un examen anal\u00edtico, cap\u00edtulo por cap\u00edtulo, del acervo comunitario.<\/p>Endre Juh\u00e1sz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El proceso de negociaci\u00f3n propiamente dicho se inici\u00f3 el 7 de septiembre de 1998, cuando present\u00e9 los 11 primeros \u00abposition papers<\/em>\u00bb sobre los cap\u00edtulos que hab\u00edan sido objeto del screening<\/em>. A continuaci\u00f3n, las posturas se fueron definiendo gradualmente a medida que se examinaba cada cap\u00edtulo, y se comunicaron a nuestros socios europeos. La Uni\u00f3n Europea tambi\u00e9n elabor\u00f3 sus propias posturas, que luego nos comunic\u00f3. Estos intercambios se repet\u00edan, varias veces si era necesario. Las negociaciones avanzaron sin prisa pero sin pausa hasta su conclusi\u00f3n en diciembre de 2002.<\/p>\n\n\n\n Hab\u00eda dos niveles de negociaci\u00f3n: los negociadores en jefe y los ministros. Durante las reuniones de los negociadores en jefe, la delegaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea estaba presidida por el representante permanente del Estado miembro que ostentaba la Presidencia del Consejo. Sin embargo, la mayor parte del trabajo pr\u00e1ctico lo realizaba la Comisi\u00f3n. Todos los cap\u00edtulos eran debatidos en primer lugar por los negociadores en jefe y, si era posible, se cerraban provisionalmente. En ese caso, los ministros se limitaban a tomar nota. En algunos cap\u00edtulos relativos a cuestiones controvertidas, los negociadores en jefe elaboraban una soluci\u00f3n pactada que los ministros aprobaban posteriormente. Se hizo todo lo posible para evitar conflictos a nivel ministerial. Si mis notas son correctas, celebramos 20 reuniones formales a nivel de negociadores en jefe. A la \u00faltima, el 18 de octubre de 2002, siguieron otras cinco reuniones informales. Estas reuniones se celebraron sin delegaci\u00f3n o con unas pocas personas seleccionadas. Tambi\u00e9n hubo diez reuniones a nivel ministerial, a las que hay que a\u00f1adir la cumbre de clausura de Copenhague en diciembre de 2002. Las reuniones siempre estuvieron precedidas de innumerables debates con funcionarios de la Comisi\u00f3n y miembros de las Representaciones Permanentes de los Estados miembros. Tambi\u00e9n hubo muchas reuniones de alto nivel entre nuestro ministro de Asuntos Exteriores y sus interlocutores de los Estados miembros en Budapest y otras capitales europeas. Nuestro primer ministro tambi\u00e9n mantuvo intercambios con sus socios. Estas reuniones fueron esencialmente de car\u00e1cter pol\u00edtico, no destinadas a resolver los problemas de las negociaciones. Por supuesto, tambi\u00e9n hubo muchas discusiones internas. A veces ten\u00eda reuniones cara a cara con el primer ministro y el ministro de Asuntos Exteriores.<\/p>\n\n\n\n Se hizo todo lo posible para evitar conflictos a nivel ministerial. Si mis notas son correctas, celebramos 20 reuniones formales a nivel de negociadores en jefe.<\/p>Endre Juh\u00e1sz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Como sabe, el acervo comunitario constaba de 31 cap\u00edtulos. Los principales problemas eran la libre circulaci\u00f3n de personas (cap\u00edtulo 2) y la libre circulaci\u00f3n de capitales (cap\u00edtulo 4). La primera petici\u00f3n de la Comunidad \u2014como yo esperaba\u2014 fue solicitar transiciones antes de alcanzar la libre circulaci\u00f3n total de trabajadores. En cambio, para la libre circulaci\u00f3n de capitales, la petici\u00f3n era la contraria: era Hungr\u00eda la que quer\u00eda beneficiarse de un periodo transitorio para la adquisici\u00f3n de tierras agr\u00edcolas. En cuanto a la libre circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas, no encontramos muchas dificultades, pues ya est\u00e1bamos muy avanzados gracias al acuerdo de asociaci\u00f3n de 1991. Los servicios tampoco plantearon grandes problemas.<\/p>\n\n\n\n La libre circulaci\u00f3n de personas, en cambio, suscit\u00f3 muchas discusiones. Yo quer\u00eda un calendario. La situaci\u00f3n se desbloque\u00f3 en diciembre de 2000, cuando el canciller alem\u00e1n Gerhard Schr\u00f6der anunci\u00f3 que defender\u00eda un periodo transitorio de siete a\u00f1os. Aunque esta idea no se adopt\u00f3 como postura oficial de la Uni\u00f3n, constituy\u00f3 la base del debate. Los pa\u00edses candidatos protestaron, pero al menos establec\u00eda un marco claro y, sobre todo, los ajustes y reducciones del plazo que a\u00fan eran posibles. Conseguimos reducir el plazo fijando un periodo de transici\u00f3n para cada uno de los antiguos Estados miembros, en el formato \u00ab2-3-2\u00bb. Es decir, un periodo de transici\u00f3n de dos a\u00f1os prorrogable a cinco o siete, con esta segunda pr\u00f3rroga s\u00f3lo aplicable en caso de perturbaci\u00f3n grave del mercado laboral del Estado miembro en cuesti\u00f3n. Tambi\u00e9n conseguimos que la Uni\u00f3n permitiera a cada Estado miembro avanzar m\u00e1s r\u00e1pido y abrir su mercado en el momento que m\u00e1s le conviniera. El Reino Unido abri\u00f3 su mercado laboral casi de inmediato, lo que explica que tantos h\u00fangaros se hayan establecido all\u00ed. Por nuestra parte, pusimos en marcha un sistema de reciprocidad: nuestros socios europeos pod\u00edan obtener de nosotros lo que nos daban.<\/p>\n\n\n\n Estas negociaciones sobre la libre circulaci\u00f3n de personas estaban vinculadas a las relativas a la libre circulaci\u00f3n de capitales. Una de nuestras principales preocupaciones eran las tierras agr\u00edcolas. No quer\u00edamos abrir completamente el mercado, lo que habr\u00eda permitido a los compradores de la Uni\u00f3n Europea tomar posesi\u00f3n de las tierras. Pedimos un periodo de transici\u00f3n bastante largo: diez a\u00f1os. Al final, obtuvimos siete a\u00f1os, con la posibilidad de prorrogarlo tres a\u00f1os m\u00e1s, con el acuerdo de la Comisi\u00f3n. De hecho, se consigui\u00f3 esta pr\u00f3rroga.<\/p>\n\n\n\n Conseguimos que la Uni\u00f3n permitiera a cada Estado miembro avanzar m\u00e1s r\u00e1pido y abrir su mercado en el momento que m\u00e1s le conviniera. El Reino Unido abri\u00f3 su mercado laboral casi de inmediato, lo que explica que tantos h\u00fangaros se hayan establecido all\u00ed.<\/p>Endre Juh\u00e1sz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En ese momento, en junio de 2001, al final de la Presidencia sueca de la Uni\u00f3n, sent\u00ed realmente que el proceso era irreversible y llegar\u00eda a su fin. Hab\u00edamos llegado a un acuerdo sobre las cuatro libertades del mercado \u00fanico europeo: la libre circulaci\u00f3n de personas, mercanc\u00edas, servicios y capitales.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, no todo estaba resuelto, ni mucho menos. La segunda gran dificultad para nosotros resid\u00eda en el cap\u00edtulo \u00abcompetencia\u00bb. Antes de la adhesi\u00f3n, Hungr\u00eda quer\u00eda atraer capital extranjero. Por ello hab\u00eda introducido una legislaci\u00f3n atractiva y concedido importantes exenciones fiscales a las inversiones superiores a un determinado valor y que cumplieran ciertas condiciones. Gracias a ello, muchas empresas internacionales se instalaron en Hungr\u00eda. La Comisi\u00f3n quer\u00eda suprimir inmediatamente ese r\u00e9gimen fiscal. Discutimos la cuesti\u00f3n durante casi tres a\u00f1os. Me resist\u00ed firmemente a tales exigencias, porque corr\u00edamos el riesgo de que esas empresas se marcharan. Ped\u00ed ajustes y un periodo transitorio razonable. Al final, llegamos a un compromiso bastante complejo: el r\u00e9gimen de exenci\u00f3n se manten\u00eda parcialmente, con l\u00edmites m\u00e1ximos. Para garantizar el respeto de esos l\u00edmites, hab\u00eda que calcular cada a\u00f1o el beneficio producido por la exenci\u00f3n. Adem\u00e1s de la presi\u00f3n ejercida por la Comisi\u00f3n, las empresas tambi\u00e9n nos presionaban para que mantuvi\u00e9ramos ese sistema y amenazaban con abandonar el pa\u00eds. Tuvimos que convencerlas de que se quedaran y finalmente, que yo sepa, todas lo hicieron. Este cap\u00edtulo de las negociaciones concluy\u00f3 pocos d\u00edas antes de la cumbre de Copenhague de diciembre de 2002, que aprob\u00f3 la ampliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n En el campo del medio ambiente (cap\u00edtulo 22), Hungr\u00eda necesit\u00f3 un gran n\u00famero de periodos de transici\u00f3n. Aunque la Uni\u00f3n intentaba limitarlos, tras las conversaciones lleg\u00f3 a comprender que eran necesarios. As\u00ed que en algunos casos acordamos periodos bastante largos. Por ejemplo, para el tratamiento de aguas residuales, el plazo se fij\u00f3, con excepciones, en el 31 de diciembre de 2015 en el texto del Tratado de Adhesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n Tambi\u00e9n surgieron problemas relacionados con la propiedad industrial e intelectual (cap\u00edtulo 5). Exist\u00eda una profunda divergencia en la legislaci\u00f3n sobre patentes en el sector farmacol\u00f3gico entre Hungr\u00eda y la Uni\u00f3n. Las consecuencias de la modificaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n h\u00fangara sobre el sector industrial y la seguridad social tambi\u00e9n requirieron largos debates. Tambi\u00e9n se alcanz\u00f3 un acuerdo.<\/p>\n\n\n\n La libertad que otorgaba Schengen era una de las mayores ventajas de la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n Europea para el pueblo h\u00fangaro.<\/p>Endre Juh\u00e1sz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En los debates sobre agricultura (cap\u00edtulo 7), no se trataba de establecer periodos transitorios, sino de introducir en la legislaci\u00f3n comunitaria los elementos exigidos por la llegada de un nuevo Estado miembro. En muchos casos, se trataba simplemente de introducir un n\u00famero o un nombre. Pero cuando se trata de la Pol\u00edtica Agr\u00edcola Com\u00fan (PAC), las cantidades indicadas determinan tambi\u00e9n los l\u00edmites de las subvenciones concedidas o incluso la posibilidad de producir cantidades excedentarias, por ejemplo: determinar el territorio agr\u00edcola del pa\u00eds, precisar la producci\u00f3n media por hect\u00e1rea, fijar las cuotas de carne de vacuno, leche, az\u00facar, etc. As\u00ed pues, las negociaciones giraban realmente en torno a las cifras. Estas cifras determinan en gran medida el potencial de desarrollo del sector agr\u00edcola del pa\u00eds. As\u00ed que no es de extra\u00f1ar que se produjeran fuertes discusiones sobre estos temas. Consegu\u00ed concretar las \u00faltimas cifras, en el extremo de las negociaciones, durante un encuentro cara a cara con el embajador dan\u00e9s justo antes de la \u00faltima reuni\u00f3n, en Copenhague, en diciembre de 2002.<\/p>\n\n\n\n La adhesi\u00f3n al Convenio de aplicaci\u00f3n del Acuerdo de Schengen era un \u00faltimo punto delicado de las negociaciones. La Comisi\u00f3n nos pidi\u00f3 que reforz\u00e1ramos nuestras fronteras exteriores. Pregunt\u00e9 cu\u00e1les eran las fronteras exteriores de Hungr\u00eda seg\u00fan el Acuerdo de Schengen. La Uni\u00f3n no dio ninguna respuesta oficial ni informal. Sin embargo, en noviembre de 1999 yo deb\u00eda preparar nuestra posici\u00f3n, enviarla a Budapest para su validaci\u00f3n y luego presentarla a la Uni\u00f3n. No hab\u00eda duda de que nuestras fronteras con Croacia, Serbia y Ucrania ser\u00edan fronteras exteriores en la medida en que esos pa\u00edses ni siquiera eran candidatos a la adhesi\u00f3n. En cuanto a Eslovaquia y Eslovenia, pa\u00edses candidatos, pod\u00eda predecir que estar\u00edan en condiciones de cumplir los requisitos de Schengen en un futuro previsible y que, en consecuencia, sus fronteras con Hungr\u00eda no ser\u00edan fronteras exteriores del espacio Schengen. Por supuesto, tambi\u00e9n tendr\u00edamos una frontera interior con Austria. La cuesti\u00f3n rumana era m\u00e1s delicada. Ruman\u00eda era sin duda candidata a la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n, pero en aquel momento era imposible predecir que el pa\u00eds pudiera cumplir los requisitos para entrar en el espacio Schengen en un futuro previsible. En Ruman\u00eda hab\u00eda y sigue habiendo una comunidad h\u00fangara muy numerosa. Esta comunidad quer\u00eda beneficiarse de los canales de circulaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n m\u00e1s abiertos posibles con Hungr\u00eda. Los h\u00fangaros que viven en Hungr\u00eda ten\u00edan el mismo deseo. Pero conceder este deseo habr\u00eda significado posponer la entrada de Hungr\u00eda en el espacio Schengen hasta que la propia Ruman\u00eda pudiera incorporarse. La libertad que otorgaba Schengen era una de las mayores ventajas de la adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n Europea para el pueblo h\u00fangaro. Por tanto, hab\u00eda que tomar una decisi\u00f3n dif\u00edcil. Por eso prepar\u00e9 el position paper<\/em> considerando nuestra frontera con Ruman\u00eda como frontera exterior, para garantizar nuestro propio acceso al espacio Schengen. Esa postura no provoc\u00f3 ninguna reacci\u00f3n en Budapest y la Uni\u00f3n tom\u00f3 nota de ella. La historia ha confirmado nuestra postura. Hungr\u00eda es miembro del espacio Schengen desde el 21 de diciembre de 2007, mientras que Ruman\u00eda a\u00fan no se ha adherido, aparte de sus fronteras mar\u00edtimas y a\u00e9reas, que s\u00f3lo existen desde hace un mes.<\/p>\n\n\n\n En la medida en que nos adherimos durante el periodo de programaci\u00f3n plurianual 2000-2006, aceptamos beneficiarnos de los fondos disponibles en el momento de nuestra adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n. El presupuesto marco de siete a\u00f1os se elabor\u00f3 en Berl\u00edn en marzo de 1999, en un momento en el que ya se hab\u00edan tenido en cuenta las perspectivas de adhesi\u00f3n de varios pa\u00edses a la Uni\u00f3n, pero en el que no se pensaba que fueran a ser tantos. As\u00ed que hab\u00eda limitaciones presupuestarias evidentes. El acuerdo t\u00e1cito era que se nos tratar\u00eda adecuadamente en el pr\u00f3ximo programa plurianual. Fue una promesa informal. En cualquier caso, afirmamos que Hungr\u00eda cumpl\u00eda los criterios para ser beneficiaria de los fondos estructurales y de cohesi\u00f3n, y la Uni\u00f3n no lo discuti\u00f3. M\u00e1s concretamente, ped\u00ed que se nos tratara del mismo modo que a los dem\u00e1s Estados miembros que en aquel momento se encontraban en el mismo nivel de desarrollo que nosotros, es decir, Grecia y Portugal. Quer\u00eda que se nos aplicaran los mismos criterios.<\/p>\n\n\n\n Prepar\u00e9 el position paper<\/em> considerando nuestra frontera con Ruman\u00eda como frontera exterior, para garantizar nuestro propio acceso al espacio Schengen.<\/p>Endre Juh\u00e1sz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En el frente agr\u00edcola, sin embargo, la Comisi\u00f3n no quer\u00eda permitir que nos benefici\u00e1ramos de los pagos directos. Protestamos, porque eso significaba distorsionar la competencia con otros pa\u00edses europeos. En un almuerzo de trabajo le dije tambi\u00e9n al comisario Europeo de Agricultura, el austriaco Franz Fischler, que exist\u00eda el riesgo de que algunos pa\u00edses europeos que ya eran reacios a apoyar la Pol\u00edtica Agr\u00edcola Com\u00fan \u2014el Reino Unido, Dinamarca y Suecia\u2014 la pusieran en entredicho durante el pr\u00f3ximo periodo de programaci\u00f3n si la Comisi\u00f3n sentaba un precedente negando este tipo de financiaci\u00f3n a pa\u00edses que se hab\u00edan adherido recientemente a la Uni\u00f3n. De hecho, los Estados miembros reticentes podr\u00edan argumentar que, si ciertos pa\u00edses eran capaces de apoyar su agricultura sin pagos directos, los dem\u00e1s tambi\u00e9n podr\u00edan hacerlo.<\/p>\n\n\n\n Le dije que se estaba jugando el destino de la PAC, porque hacer otra PAC era correr el riesgo de verla desaparecer. No s\u00e9 si este razonamiento contribuy\u00f3 a cambiar la actitud de la Comisi\u00f3n, pero en cualquier caso la Uni\u00f3n acept\u00f3 la idea de aplicar los pagos directos e hizo una propuesta para introducirlos gradualmente, empezando por el 25% y llegando al 100% al final de un per\u00edodo de nueve a\u00f1os. Correspondi\u00f3 al nuevo gobierno formado tras las elecciones de abril de 2002 finalizar las negociaciones sobre esta cuesti\u00f3n. A excepci\u00f3n de algunas cuestiones presupuestarias, \u00e9ste fue el \u00fanico tema sobre el que el primer ministro, P\u00e9ter Medgyessy, acept\u00f3 negociar personalmente para obtener una mejora en la cumbre de Copenhague de diciembre de 2002. El primer ministro dan\u00e9s, actuando en nombre de la Uni\u00f3n, se mostr\u00f3 intratable. La mejora que obtuvimos consisti\u00f3 en un permiso para aumentar el suplemento nacional, que estaba limitado al 30%. As\u00ed, en el primer a\u00f1o, la subvenci\u00f3n m\u00e1xima ascendi\u00f3 al 55%. Esto ya fue un resultado apreciable en t\u00e9rminos de reducci\u00f3n de la distorsi\u00f3n de la competencia.<\/p>\n\n\n\n Ten\u00edamos un marco com\u00fan de reuniones, que era el Grupo de Visegr\u00e1d, creado el 15 de febrero de 1991, en memoria del encuentro entre los tres reyes, h\u00fangaro, polaco y checo, que tuvo lugar en ese castillo en 1335. En principio, podr\u00edamos haber creado un comit\u00e9 de coordinaci\u00f3n para debatir si present\u00e1bamos o no la solicitud de admisi\u00f3n, pero no lo hicimos. De hecho, una vez que decidimos presentar la solicitud, quisimos actuar con rapidez y evitar que la necesidad de encontrar una soluci\u00f3n conjunta nos retrasara o disuadiera. Los acontecimientos que siguieron a nuestra solicitud confirmaron nuestros temores. Mientras que Polonia se apresur\u00f3 a seguir el ejemplo de Hungr\u00eda, el primer ministro checo habl\u00f3 en tono de desaprobaci\u00f3n de la iniciativa h\u00fangara. Como consecuencia, la Rep\u00fablica Checa no present\u00f3 su solicitud hasta el 27 de junio de 1995.<\/p>\n\n\n\n Ten\u00edamos un marco com\u00fan de reuniones, que era el Grupo de Visegr\u00e1d, creado el 15 de febrero de 1991, en memoria del encuentro entre los tres reyes, h\u00fangaro, polaco y checo, que tuvo lugar en ese castillo en 1335.<\/p>Endre Juh\u00e1sz<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La decisi\u00f3n del Consejo Europeo de iniciar las negociaciones de adhesi\u00f3n condujo a la creaci\u00f3n de un grupo de seis pa\u00edses, m\u00e1s tarde conocido como \u00abGrupo de Luxemburgo\u00bb. Los principales negociadores de esos pa\u00edses se reun\u00edan peri\u00f3dicamente, recorriendo los seis pa\u00edses. Yo mismo visit\u00e9 cada uno de ellos al menos dos veces. Tengo una peque\u00f1a an\u00e9cdota: el negociador chipriota, antiguo presidente de la Rep\u00fablica de Chipre, hab\u00eda estudiado y vivido mucho tiempo en Hungr\u00eda, hablaba perfectamente h\u00fangaro y conoc\u00eda muy bien mi pa\u00eds, lo que facilitaba el entendimiento mutuo. Durante estas reuniones, intercambiamos opiniones y experiencias. Sin embargo, nunca establecimos posturas comunes. En las negociaciones, teniendo en cuenta el fondo de los problemas \u2014y no necesariamente el n\u00famero de cap\u00edtulos cerrados provisionalmente\u2014 Hungr\u00eda siempre sal\u00eda ganando. No quer\u00eda perder la latitud y la flexibilidad que necesit\u00e1bamos para seguir avanzando al r\u00e1pido ritmo que lo hac\u00edamos.<\/p>\n\n\n\n Tras la cumbre de Copenhague, tuvimos que redactar el tratado sobre la base de lo que se hab\u00eda negociado, y no fue tarea f\u00e1cil. Sobre todo porque en algunos puntos ten\u00edamos un acuerdo oral de principio. Ten\u00edamos que no dejar nada fuera y plasmar todo lo que hab\u00edamos acordado de forma precisa y completa.<\/p>\n\n\n\n El 16 de abril de 2003 firmamos en Atenas el Tratado de Adhesi\u00f3n de los diez nuevos Estados. Como negociador en jefe de Hungr\u00eda, yo tambi\u00e9n lo firm\u00e9, pero en una sala distinta de aquella en la que se celebraba una ceremonia solemne ante las c\u00e1maras de televisi\u00f3n y en la que, de acuerdo con la organizaci\u00f3n t\u00e9cnica y el protocolo, s\u00f3lo pod\u00edan comparecer dos personas: en nuestro caso, el primer ministro y el ministro de Asuntos Exteriores. La mayor\u00eda de los pa\u00edses candidatos estaban en la misma situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n El primer ministro me invit\u00f3 a formar parte del gobierno a pesar de que no estaba afiliado a ning\u00fan partido pol\u00edtico. Acept\u00e9 y, desde mayo de 2003 hasta el 1 de mayo de 2004, fui el ministro responsable de coordinar los asuntos de la Uni\u00f3n Europea. Fue una \u00e9poca de \u00faltimos preparativos y ajustes antes de la entrada efectiva en la Uni\u00f3n. El 1 de mayo de 2004, el Consejo de la Uni\u00f3n Europea me nombr\u00f3 juez del Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea, cargo que ocup\u00e9 hasta el 6 de octubre de 2021.<\/p>\n\n\n\n Menciono estos acontecimientos para indicar que estuve profesionalmente implicado en las relaciones de mi pa\u00eds con la Uni\u00f3n Europea s\u00f3lo hasta el 1 de mayo de 2004. Despu\u00e9s de esa fecha, estuve totalmente ocupado con mis obligaciones como juez y, adem\u00e1s, viv\u00ed en Luxemburgo. Por tanto, las respuestas que puedo dar a su pregunta no son las de un profesional, sino las de un ciudadano h\u00fangaro de a pie.<\/p>\n\n\n\n En primer lugar, desde el punto de vista t\u00e9cnico, hay que decir que la entrada en la Uni\u00f3n, y por tanto la transici\u00f3n del pa\u00eds a un r\u00e9gimen jur\u00eddico y reglamentario completamente nuevo, se produjo sin sobresaltos, sin perturbaciones, sin crisis de la actividad econ\u00f3mica y social. Esto fue se\u00f1al de que el Tratado de Adhesi\u00f3n y el establecimiento de sus normas asociadas hab\u00edan sido bien preparados.<\/p>\n\n\n\n\u00bfPodr\u00eda explicar en pocas palabras su formaci\u00f3n, su trayectoria profesional y, sobre todo, sus funciones como alto funcionario en Hungr\u00eda antes y despu\u00e9s de 1990?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQui\u00e9n y en qu\u00e9 condiciones le nombr\u00f3 negociador jefe para la adhesi\u00f3n de Hungr\u00eda a la Uni\u00f3n Europea?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfC\u00f3mo organiz\u00f3 su trabajo? \u00bfDe qu\u00e9 equipo dispon\u00eda?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfC\u00f3mo fueron las negociaciones con sus interlocutores europeos?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfQu\u00e9 problemas importantes encontraron?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfY los fondos estructurales, de cohesi\u00f3n<\/a> y las subvenciones agr\u00edcolas?<\/h3>\n\n\n\n
\u00bfHubo alg\u00fan intercambio con los dem\u00e1s pa\u00edses candidatos de Europa Central para influir en las negociaciones? \u00bfHubo alg\u00fan tipo de coordinaci\u00f3n a este nivel?<\/h3>\n\n\n\n
20 a\u00f1os despu\u00e9s, \u00bfqu\u00e9 balance hace del proceso?<\/h3>\n\n\n\n