{"id":33299,"date":"2024-04-16T17:52:15","date_gmt":"2024-04-16T15:52:15","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=33299"},"modified":"2024-04-16T17:52:17","modified_gmt":"2024-04-16T15:52:17","slug":"un-cambio-radical-es-necesario-la-union-revisada-por-mario-draghi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/04\/16\/un-cambio-radical-es-necesario-la-union-revisada-por-mario-draghi\/","title":{"rendered":"\u00abUn cambio radical es necesario\u00bb. La Uni\u00f3n revisada por Mario Draghi"},"content":{"rendered":"\n

Con su acuerdo, publicamos la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol del texto del discurso de Mario Draghi en la Conferencia de Alto Nivel sobre el Pilar Europeo de Derechos Sociales (Bruselas, 16 de abril de 2024). El texto original puede leerse aqu\u00ed<\/a>. Para apoyar el trabajo de la revista, si puedes permit\u00edrtelo, piensa en suscribirte<\/a>.<\/p>\n\n\n\n

En cierto modo, es la primera vez que tengo la oportunidad de empezar a compartir con vosotros la concepci\u00f3n y la filosof\u00eda de mi informe <\/span>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n

La competitividad ha sido durante mucho tiempo un tema controvertido para Europa.<\/p>\n\n\n\n

En 1994, el economista futuro Premio Nobel Paul Krugman describ\u00eda la competitividad como una \u00abobsesi\u00f3n peligrosa\u00bb. Su argumento era sencillo: el crecimiento a largo plazo procede del aumento de la productividad, que beneficia a todos, en lugar de intentar mejorar la posici\u00f3n relativa de uno frente a los dem\u00e1s y acaparar su cuota de crecimiento.<\/p>\n\n\n\n

El planteamiento que adoptamos en Europa en materia de competitividad tras la crisis de la deuda soberana parece darle la raz\u00f3n. Seguimos una estrategia deliberada de reducci\u00f3n de los costes salariales en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s \u2014y, al combinarla con una pol\u00edtica fiscal proc\u00edclica, el efecto neto fue \u00fanicamente debilitar nuestra propia demanda interna y socavar nuestro modelo social\u2014.<\/p>\n\n\n\n

Pero el problema esencial no es que la competitividad sea un concepto equivocado. Es que Europa se ha equivocado de objetivo.<\/p>\n\n\n\n

Nos hemos replegado sobre nosotros mismos, viendo a nuestros competidores como rivales, incluso en sectores como la defensa y la energ\u00eda, donde tenemos profundos intereses comunes. Al mismo tiempo, no hemos mirado lo suficiente hacia fuera: con una balanza comercial positiva, despu\u00e9s de todo, no hemos prestado suficiente atenci\u00f3n a nuestra competitividad exterior como cuesti\u00f3n pol\u00edtica seria.<\/p>\n\n\n\n

En un entorno internacional benigno, confi\u00e1bamos en la igualdad de condiciones y en un orden internacional basado en reglas, esperando que los dem\u00e1s hicieran lo mismo. Pero hoy, el mundo est\u00e1 cambiando r\u00e1pidamente y nos ha cogido por sorpresa.<\/p>\n\n\n\n

Y lo que es m\u00e1s importante, otras regiones ya no siguen las reglas del juego y est\u00e1n desarrollando activamente pol\u00edticas para reforzar su posici\u00f3n competitiva. En el mejor de los casos, estas pol\u00edticas pretenden reorientar la inversi\u00f3n hacia sus propias econom\u00edas a expensas de la nuestra; en el peor, est\u00e1n dise\u00f1adas para hacernos permanentemente dependientes de ellas.<\/p>\n\n\n\n

China, por ejemplo, est\u00e1 tratando de apropiarse e internalizar todos los eslabones de la cadena de suministro de tecnolog\u00edas verdes y avanzadas, y se est\u00e1 asegurando el acceso a los recursos necesarios. Esta r\u00e1pida expansi\u00f3n de la oferta est\u00e1 provocando un importante exceso de capacidad en muchos sectores y amenaza con debilitar nuestras industrias.<\/p>\n\n\n\n

Estados Unidos, por su parte, est\u00e1 utilizando una pol\u00edtica industrial a gran escala para atraer capacidad de producci\u00f3n nacional de alto valor dentro de sus fronteras \u2014incluida la de las empresas europeas\u2014, al tiempo que utiliza el proteccionismo para excluir a los competidores y despliega su poder geopol\u00edtico para reorientar y asegurar las cadenas de suministro.<\/p>\n\n\n\n

Nunca hemos tenido un \u00abacuerdo industrial\u00bb equivalente a escala de la Uni\u00f3n, aunque la Comisi\u00f3n ha hecho todo lo posible por colmar esta laguna. As\u00ed, a pesar de una serie de iniciativas positivas en curso, seguimos careciendo de una estrategia global sobre c\u00f3mo responder en muchos \u00e1mbitos.<\/p>\n\n\n\n

Carecemos de una estrategia que nos permita mantener el ritmo en una carrera cada vez m\u00e1s feroz por el liderazgo en las nuevas tecnolog\u00edas. En la actualidad, invertimos menos en tecnolog\u00edas digitales y avanzadas que Estados Unidos y China, incluida la defensa, y s\u00f3lo contamos con cuatro empresas tecnol\u00f3gicas europeas entre las 50 primeras del mundo.<\/p>\n\n\n\n

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