Un trabajador repara parte de una unidad en la refiner\u00eda de petr\u00f3leo de Teher\u00e1n, en Ir\u00e1n. \u00a9 AP Foto\/Vahid Salemi, Archivo<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\nLas encuestas a nivel de empresa muestran claramente que el problema constante de las empresas manufactureras iran\u00edes es el acceso a las existencias de materias primas. Las empresas han tenido que reorganizar sus cadenas de suministro para abastecerse de maquinaria, piezas de repuesto e insumos de fabricaci\u00f3n, recurriendo a menudo a las reexportaciones a trav\u00e9s de terceros pa\u00edses. En general, las empresas manufactureras iran\u00edes mantienen inventarios mucho mayores para hacer frente a los actuales retos log\u00edsticos y financieros; Ir\u00e1n nunca ha avanzado hacia la producci\u00f3n \u00abjusto a tiempo\u00bb (JAT, o lean manufacturing<\/em>). Las sanciones tambi\u00e9n han hecho subir los precios de producci\u00f3n, de modo que incluso cuando los insumos est\u00e1n disponibles, son mucho m\u00e1s caros. El efecto neto ha sido una dr\u00e1stica reducci\u00f3n de la producci\u00f3n industrial. En la d\u00e9cada anterior al impacto de las sanciones de 2012, la producci\u00f3n industrial iran\u00ed creci\u00f3 una media del 13% anual; en la d\u00e9cada posterior al impacto, el crecimiento anual medio fue inferior al 1%.<\/p>\n\n\n\nPero la resistencia tiene un costo, que se ha trasladado en gran medida a los consumidores. En una econom\u00eda industrializada, las sanciones se experimentan inicialmente como una perturbaci\u00f3n de la oferta.<\/p>Esfandyar Batmanghelidj<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n\u00bfC\u00f3mo han intentado el gobierno y las empresas iran\u00edes adaptarse a las sanciones? \u00bfSe ha manifestado un deseo de autonom\u00eda y autosuficiencia o una reorientaci\u00f3n hacia nuevos socios comerciales y financieros?<\/strong><\/h3>\n\n\n\nMuchos han interpretado el deseo de Ir\u00e1n de establecer una econom\u00eda de resistencia como un deseo de sustituir las importaciones. Pero los esfuerzos por apoyar la producci\u00f3n nacional de bienes finales ocultan los verdaderos entresijos de la resistencia industrial frente a las sanciones.<\/p>\n\n\n\n
Es cierto que Ir\u00e1n ha seguido produciendo bienes de consumo, electr\u00f3nica y autom\u00f3viles, y que las empresas productoras de esos bienes se han enfrentado a una menor competencia de las importaciones. Pero hay tres dimensiones en esta narrativa aparentemente lineal que demuestran que el desarrollo econ\u00f3mico de Ir\u00e1n no se ha inclinado hacia la autarqu\u00eda. En primer lugar, aunque los productos finales se produzcan en Ir\u00e1n, la maquinaria y los equipos necesarios para fabricarlos no se han localizado: las f\u00e1bricas iran\u00edes siguen dependiendo de las existencias de capital europeo que hay que mantener en funcionamiento. En la actualidad, China es uno de los principales productores mundiales de una gama m\u00e1s amplia de tecnolog\u00edas de fabricaci\u00f3n. Pero la capacidad de Ir\u00e1n para adquirir esta tecnolog\u00eda es limitada, ya que las empresas multinacionales chinas desconf\u00edan tanto de las sanciones secundarias estadounidenses como de las europeas. As\u00ed que lo que parece una sustituci\u00f3n de importaciones refleja, sin embargo, una considerable dependencia de las importaciones.<\/p>\n\n\n\n
En segundo lugar, la sustituci\u00f3n de importaciones es \u00abtecnol\u00f3gicamente regresiva\u00bb, por utilizar el t\u00e9rmino de Branko Milanovic. Las empresas manufactureras iran\u00edes se han adaptado a las sanciones y han mantenido la producci\u00f3n, pero los bienes que producen se basan en tecnolog\u00eda obsoleta. Las f\u00e1bricas iran\u00edes producen coches inseguros, refrigeradores ineficaces y televisores de baja resoluci\u00f3n. Incluso las armas que Ir\u00e1n exporta en la actualidad, motivo de gran orgullo para la \u00e9lite militar iran\u00ed, se caracterizan por la adaptaci\u00f3n creativa y letal de tecnolog\u00edas ampliamente disponibles. El ejemplo de los drones Shahed es sorprendente: precisamente su falta de sofisticaci\u00f3n es su argumento de venta. A diferencia de los drones Bayraktar de Turqu\u00eda, los Shahed de Ir\u00e1n son baratos y f\u00e1ciles de producir en masa.<\/p>\n\n\n\n
La lecci\u00f3n aqu\u00ed, ya sea para coches o drones, es que las cifras de producci\u00f3n no reflejan la realidad de que Ir\u00e1n est\u00e1 por detr\u00e1s de sus pares en t\u00e9rminos de calidad y sofisticaci\u00f3n de su producci\u00f3n industrial, incluso si la escala de su producci\u00f3n se ha mantenido.<\/p>\n\n\n\nLas empresas manufactureras iran\u00edes se han adaptado a las sanciones y han mantenido la producci\u00f3n, pero los bienes que producen se basan en tecnolog\u00eda obsoleta.<\/p>Esfandyar Batmanghelidj<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nPor \u00faltimo, aunque las empresas manufactureras iran\u00edes se han beneficiado del hecho de que Ir\u00e1n cuenta con un vasto mercado interno, la capacidad de resistencia llegar\u00e1 a sus l\u00edmites. La din\u00e1mica de la devaluaci\u00f3n de la moneda hace que el choque de la demanda provocado por las sanciones se materialice m\u00e1s lentamente que el de la oferta: los precios de producci\u00f3n suben m\u00e1s deprisa que la ca\u00edda del poder adquisitivo. Esto permite a las empresas repercutir en los precios de los insumos para proteger sus m\u00e1rgenes y conduce a una especie de inflaci\u00f3n de los vendedores, posible gracias a que, en muchos subsectores, existe un alto grado de concentraci\u00f3n entre los fabricantes iran\u00edes. En otras palabras, las empresas trasladan el costo de las sanciones a los hogares. Intr\u00ednsecamente, las perspectivas de crecimiento interno disminuyen, sobre todo para las peque\u00f1as empresas que no tienen oportunidad de captar m\u00e1s parte del mercado.<\/p>\n\n\n\n