{"id":32284,"date":"2024-03-30T08:38:00","date_gmt":"2024-03-30T07:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=32284"},"modified":"2024-04-01T21:14:16","modified_gmt":"2024-04-01T19:14:16","slug":"la-catastrofe-que-viene","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/03\/30\/la-catastrofe-que-viene\/","title":{"rendered":"La cat\u00e1strofe que viene"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo pensar la cat\u00e1strofe en el presente? En las p\u00e1ginas de la revista reunimos las voces que intentan poner palabras al Antropoceno, de <\/em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/05\/23\/esta-cambiando-el-suelo-europeo-bajo-nuestros-pies\/\"><em>Bruno Latour<\/em><\/a><em> a Jean-Baptiste Fressoz, pasando por <\/em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/11\/03\/la-izquierda-frente-al-nuevo-regimen-climatico\/\"><em>Chantal Mouffe<\/em><\/a><em> y <\/em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/11\/12\/varios-mundos-en-un-solo-planeta\/\"><em>Dipesh Chakrabarty<\/em><\/a><em>. Hoy publicamos la \u00faltima entrega de una trilog\u00eda construida por Jean Vioulac a partir de sus trabajos sobre la metaf\u00edsica del Antropoceno. Para recibir todos nuestros textos, <\/em><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new-1\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>suscr\u00edbete a la revista<\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ciencia y literatura<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El pensamiento no es un simple epifen\u00f3meno de la corteza cerebral, ni procede de un cielo ideal; es siempre un fen\u00f3meno hist\u00f3rico y social: s\u00f3lo pensamos en la medida en que <em>heredamos<\/em> una tradici\u00f3n, aunque s\u00f3lo sea un lenguaje, y por eso todo pensamiento que quiera ser l\u00facido debe ante todo circunscribir su situaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra situaci\u00f3n actual se caracteriza, entre otros rasgos notables, por la hegemon\u00eda global de la racionalidad cient\u00edfica, que no s\u00f3lo domina el campo te\u00f3rico del conocimiento, sino que tambi\u00e9n regula las infraestructuras tecnol\u00f3gicas cuyo entramado determina nuestras pr\u00e1cticas. Esta configuraci\u00f3n de la racionalidad se desarroll\u00f3 en Europa en el siglo XVII, mediante la reactivaci\u00f3n del proyecto que los antiguos griegos hab\u00edan llamado \u00abfilosof\u00eda\u00bb. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, el primero en llamarse \u00abfil\u00f3sofo\u00bb fue Pit\u00e1goras, que defin\u00eda las cosas por el n\u00famero y las fundaba en el Uno, es decir, la unidad num\u00e9rica concebida como principio \u00fanico del universo: la digitalizaci\u00f3n total que caracteriza hoy a la ciencia y la tecnolog\u00eda es el despliegue pleno de esa racionalidad digitalizada. La filosof\u00eda no es otra cosa que la ciencia, es el proyecto mismo de la ciencia; la ciencia contempor\u00e1nea no rechaza la filosof\u00eda, la realiza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Todo pensamiento que quiera ser l\u00facido debe ante todo circunscribir su situaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La elucidaci\u00f3n de nuestra situaci\u00f3n forma parte, pues, de esta l\u00f3gica, pero presupone tambi\u00e9n que no estamos totalmente sometidos a ella, que disponemos a\u00fan de un margen de maniobra capaz de distanciarnos de ella y conquistar as\u00ed el terreno de juego de nuestra lucidez. Sin embargo, la racionalidad num\u00e9rica y estad\u00edstica, el pensamiento calculador, es hoy dominante precisamente porque es perfectamente homol\u00f3gica a los dispositivos contempor\u00e1neos a los que permite funcionar eficazmente, y en este sentido sigue estando totalmente determinada por la \u00e9poca en la que pensamos.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>El arte de la novela<\/em>, Kundera observaba que fue en el momento mismo de la revoluci\u00f3n cient\u00edfica moderna, es decir, de la matematizaci\u00f3n del saber, cuando apareci\u00f3 en Europa el g\u00e9nero de la novela, que contrapone los conceptos a los personajes, la deducci\u00f3n a la narraci\u00f3n, la objetividad a la subjetividad, la universalidad de la raz\u00f3n a la singularidad de las pasiones y la jerarqu\u00eda l\u00f3gica a la anarqu\u00eda tr\u00e1gica: y nadie puede dudar que hay un pensamiento profundo, \u00abm\u00e1s profundo de lo que pod\u00eda pensarse\u00bb (Nietzsche), en las obras de Dostoievski, Melville, Kafka, Orwell, Proust o C\u00e9line, entre muchos otros, que han dado voz a la carne ultrajada por el imperio de la idea, como afirmaba Balzac cuando dec\u00eda: \u00abSoy parte de la oposici\u00f3n llamada vida\u00bb. La filosof\u00eda fue inaugurada por la represi\u00f3n plat\u00f3nica de la poes\u00eda y la tragedia: en el momento de su realizaci\u00f3n, la literatura constitu\u00eda un recurso subterr\u00e1neo de sentido del que echar mano para conquistar la lucidez, y para <em>impugnar<\/em> y <em>desafiar<\/em> los discursos funcionales de los \u00abintelectuales fungibles, ya comprometidos en la m\u00e1quina o no muy alejados de ello\u00bb (Val\u00e9ry).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo ocurre hoy, y m\u00e1s que nunca: las palabras de los escritores son tanto m\u00e1s preciosas cuanto que reinan sin oposici\u00f3n los discursos de los \u00abespecialistas\u00bb formados, informados y formateados por las m\u00e1quinas, que no son m\u00e1s que la voz de su amo y, como tales, no saben nada de nada, incluida la identidad de su amo. El pasado 13 de diciembre, Emmanuel Carr\u00e8re, que desde <em>El adversario<\/em> en 2000 publica libros tan esenciales como conmovedores, hizo la siguiente declaraci\u00f3n al final de un programa de televisi\u00f3n que se le dedic\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCreo que hoy hay dos maneras de ver las cosas, la relativamente optimista y la radicalmente pesimista. Los relativamente optimistas creen que la humanidad atraviesa una fase de caos, tr\u00e1gica y aterradora, pero que ya ha ocurrido antes en su historia, y que la superar\u00e1. Los pesimistas radicales creen que ese caos nunca ha ocurrido antes, que no es una fase, sino el fin. Analizar la situaci\u00f3n no es muy complicado, y no hace falta ser muy inteligente ni estar muy bien informado para darse cuenta de estos tres o cuatro fen\u00f3menos. 1) El desastre clim\u00e1tico, a pesar de las COP presididas por petroleras, es irreversible. 2) La crisis migratoria: una mitad del planeta se est\u00e1 volviendo inhabitable, as\u00ed que los habitantes de esa mitad quieren trasladarse a la otra mitad y los habitantes de la otra mitad dicen que ya no hay sitio, que el barco est\u00e1 lleno. 3) La inteligencia artificial, que se abalanza sobre nosotros y probablemente nos devore. Podr\u00edamos a\u00f1adir el fin de la democracia, el fin de nuestros propios valores, pero eso es menos importante porque s\u00f3lo nos concierne a nosotros. Como escritor, siento que debo decir algo sobre todo esto: si esto es realmente lo que est\u00e1 pasando, no tiene sentido hablar de otra cosa. Lo intento, sigo los juicios de los atentados del 13 de noviembre, voy a Ucrania, pero en realidad no lo logro, soy como un conejo atrapado en los faros. \u00bfY qu\u00e9 hago? Cierro las escotillas, escribo sobre mi infancia, la juventud de mis padres, no es una soluci\u00f3n, pero nadie dijo que hubiera una soluci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Semejante afirmaci\u00f3n es inadmisible y s\u00f3lo puede provocar la negaci\u00f3n, inmediatamente tachada de \u00abcatastrofista\u00bb&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-1-32284' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/03\/30\/la-catastrofe-que-viene\/#easy-footnote-bottom-1-32284' title='Nicolas Bouzou, \u00abLe catastrophisme d\u2019Emmanuel Carr\u00e8re&amp;nbsp;? Exag\u00e9r\u00e9, si ce n\u2019est injustifi\u00e9\u00bb, &lt;em&gt;L\u2019Express&lt;\/em&gt;, 02\/01\/2024.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/span> y engullida en el flujo de insignificancia del espect\u00e1culo, y sin embargo define una tarea tan necesaria como urgente: pensar la esencia de los \u00abtres o cuatro fen\u00f3menos\u00bb descritos por Emmanuel Carr\u00e8re.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Las palabras de los escritores son tanto m\u00e1s preciosas cuanto que reinan sin oposici\u00f3n los discursos de los \u00abespecialistas\u00bb formados, informados y formateados por las m\u00e1quinas.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La filosof\u00eda hoy<\/h2>\n\n\n\n<p>Ahora bien, tal pensamiento sobre la esencia viene precisamente de lo que llamamos \u201cfilosof\u00eda\u201d: si la filosof\u00eda se defini\u00f3 desde el principio por el proyecto del conocimiento cient\u00edfico, no se identific\u00f3 con \u00e9l y conquist\u00f3 su propio dominio apart\u00e1ndose de los fen\u00f3menos para mirar su esencia. La filosof\u00eda se defini\u00f3 entonces como metaf\u00edsica porque situaba esta esencia m\u00e1s all\u00e1 (en griego <em>meta<\/em>) de la naturaleza (en griego <em>physis<\/em>), en un cielo ideal y, en \u00faltima instancia, en Dios. Hoy, sin embargo, la racionalidad cient\u00edfica ha abandonado todo fundamento teol\u00f3gico (\u00abNo ten\u00eda necesidad de esa hip\u00f3tesis\u00bb, dijo Laplace a Napole\u00f3n, que le pregunt\u00f3 d\u00f3nde estaba Dios en su f\u00edsica) y, en sus desarrollos, ha desenterrado los fundamentos arqueol\u00f3gicos, incluso ps\u00edquicos, de las creencias religiosas: nuestra \u00e9poca es la de la \u00abmuerte de Dios\u00bb (Nietzsche), que ha llevado a <em>repatriar<\/em> el fundamento esencial y a situarlo, no ya en un Dios creador trascendente y eterno, sino en una comunidad inmanente e hist\u00f3rica de productores. Desde lo que Kant llam\u00f3 la \u00abrevoluci\u00f3n total\u00bb, todos los pensadores esenciales de nuestro tiempo \u2014Marx, Nietzsche, Husserl, etc.\u2014 han realizado esta <em>inversi\u00f3n<\/em>, que los ha llevado a agruparse en torno a la \u00aboposici\u00f3n llamada vida\u00bb evocada por Balzac. Esta inversi\u00f3n obliga a aceptar la finitud y la historicidad de los \u00abreg\u00edmenes ontol\u00f3gicos\u00bb, como hace hoy Philippe Descola en etnolog\u00eda, y a dilucidar la situaci\u00f3n fundamental de una comunidad de \u00abhombres reales, de carne y hueso, parados en la tierra s\u00f3lida y redonda\u00bb (Marx), a partir de la cual se define una perspectiva del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensar una \u00e9poca, una situaci\u00f3n, un \u00abr\u00e9gimen ontol\u00f3gico\u00bb no significa interpretar los fen\u00f3menos o los datos dentro de un sistema conceptual, una rejilla de lectura inalterada; significa intentar dilucidar el nuevo sistema que se est\u00e1 poniendo en marcha y sacar a la luz las estructuras fundamentales que nos determinan. Nos encontramos en una situaci\u00f3n sin precedentes, en la que todos los conceptos, categor\u00edas e ideales desarrollados a lo largo de la historia han quedado a su vez obsoletos, y todos los valores se han devaluado. Por supuesto, no faltan valores actuales, de hecho, nunca ha habido tantos, ya que todos, sin excepci\u00f3n, est\u00e1n disponibles en el mismo campo de equivalencia, donde cada cual les pone precio en funci\u00f3n del valor de uso que les atribuye. Pero del mismo modo, todos esos valores, sin excepci\u00f3n, est\u00e1n devaluados, y si bien permiten a quienes se aferran a ellos capear el temporal, no nos permiten en absoluto reflexionar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Todos los valores actuales, sin excepci\u00f3n, est\u00e1n devaluados, y si bien permiten a quienes se aferran a ellos capear el temporal, no nos permiten en absoluto reflexionar.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Tal es el caso de la \u00abcrisis migratoria\u00bb mencionada por Emmanuel Carr\u00e8re, no cabe duda de que las migraciones son masivas hoy en d\u00eda, y su potencial para desestabilizar sociedades ya fr\u00e1giles es considerable, pero resulta anacr\u00f3nico interpretarlas en t\u00e9rminos de \u00abnaci\u00f3n\u00bb, \u00abterritorio\u00bb, \u00abfronteras\u00bb e incluso \u00abpersonas\u00bb, no s\u00f3lo porque el imperio del ciberespacio y del mercado global ha impuesto una desterritorializaci\u00f3n universal, sino tambi\u00e9n porque el cambio clim\u00e1tico es hoy la primera causa de migraciones, y en un planeta con 8 mil millones de seres humanos, donde regiones enteras se vuelven inhabitables, \u00ab\u00bfqu\u00e9 podemos hacer sino empujarnos para hacernos sitio? \u00ab, como escribi\u00f3 Emmanuel Carr\u00e8re en 2012 en su <em>Carta a Renaud Camus<\/em>. Los lugares en los que vivimos pierden poco a poco su estatuto de pa\u00edses y adquieren el de balsas, tras un naufragio: es este naufragio lo que debemos intentar explicar.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata, pues, de enfrentarse a fen\u00f3menos peligrosos que amenazan una situaci\u00f3n que puede mantenerse tal como es, sino de pensar la <em>situaci\u00f3n misma<\/em> que es la nuestra <em>como<\/em> un peligro: \u00abNo cualquier peligro, sino <em>el<\/em> Peligro\u00bb, dec\u00eda Heidegger. Tal pensamiento, reconoc\u00eda Heidegger, y lo verificaba catastr\u00f3ficamente, es en s\u00ed mismo peligroso: pero, para la filosof\u00eda actual, \u00abno tiene sentido hablar de otra cosa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Los lugares en los que vivimos pierden poco a poco su estatuto de pa\u00edses y adquieren el de balsas, tras un naufragio: es este naufragio lo que debemos intentar explicar.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La edad de la Raz\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Cualquier pensamiento filos\u00f3fico debe tomar nota en primer lugar de los logros de la ciencia contempor\u00e1nea. Georges Cuvier fue el pionero de la paleontolog\u00eda a principios del siglo XIX. Su an\u00e1lisis de los f\u00f3siles que desenterr\u00f3 en la cuenca de Par\u00eds demostr\u00f3 que muchas especies hab\u00edan vivido en el pasado y luego desaparecido. Explic\u00f3 su desaparici\u00f3n por \u00abcat\u00e1strofes\u00bb, y fue as\u00ed el principal promotor en biolog\u00eda de lo que el historiador de la ciencia William Whewell denomin\u00f3 \u00abcatastrofismo\u00bb en 1837. El catastrofismo qued\u00f3 entonces marginado por el gradualismo de Lyell y Darwin, pero resurgi\u00f3 a finales del siglo XX con el descubrimiento de las cinco extinciones masivas que marcaron el ritmo de la evoluci\u00f3n de la vida en la Tierra, lo que condujo a la reinstauraci\u00f3n del concepto de cat\u00e1strofe y a la imposici\u00f3n de lo que el paleont\u00f3logo Richard Leakey denomin\u00f3 \u00abneocatastrofismo\u00bb en la d\u00e9cada de 1990. Al mismo tiempo, la biolog\u00eda ha puesto de relieve un proceso contempor\u00e1neo de destrucci\u00f3n de organismos vivos de tal envergadura que debemos considerar nuestra \u00e9poca como la \u00absexta extinci\u00f3n\u00bb: en otras palabras, como una cat\u00e1strofe. El catastrofismo no es pesimismo, es realismo, es la determinaci\u00f3n cient\u00edficamente rigurosa del momento geol\u00f3gico actual: la \u00faltima vez que ocurri\u00f3 algo as\u00ed de grave fue hace 65 millones de a\u00f1os, y los dinosaurios no sobrevivieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella extinci\u00f3n, en el periodo Cret\u00e1cico-Pale\u00f3geno, se explica por la ca\u00edda de un asteroide, mientras que la que estamos viviendo ahora se explica por el impacto de la actividad humana: el origen antropog\u00e9nico de la cat\u00e1strofe actual ya no est\u00e1 en duda, lo que llev\u00f3 a Paul Crutzen a proponer en 2000 que la era que ahora comienza se llamara \u00abAntropoceno\u00bb, tomado aqu\u00ed como subdivisi\u00f3n de un periodo, en este caso el Cuaternario. As\u00ed que ya no se trata simplemente de marcar el final de la Modernidad y la inauguraci\u00f3n de la Posmodernidad, ni siquiera el final de la Historia y la inauguraci\u00f3n de la Poshistoria, sino el final del Holoceno y la inauguraci\u00f3n del Antropoceno, con lo que ya no estamos en la escala de los tiempos hist\u00f3ricos, sino en la escala de los tiempos geol\u00f3gicos, cuyo descubrimiento es una de las revoluciones epistemol\u00f3gicas de nuestro tiempo: la cronolog\u00eda b\u00edblica daba a la Tierra unos 6 mil a\u00f1os, ahora sabemos que tiene m\u00e1s de 4 540 millones de a\u00f1os, y adem\u00e1s tenemos que soportar el v\u00e9rtigo de enfrentarnos al \u00aboscuro abismo del tiempo\u00bb (Buffon).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u00abSexta extinci\u00f3n\u00bb: la \u00faltima vez que ocurri\u00f3 algo as\u00ed de grave fue hace 65 millones de a\u00f1os, y los dinosaurios no sobrevivieron.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La dificultad de concebir un acontecimiento semejante es, pues, considerable: en la medida en que es de origen antropog\u00e9nico, su elucidaci\u00f3n requiere una antropolog\u00eda, pero una antropolog\u00eda que sea ella misma radicalmente nueva, que deba renunciar a lo que cre\u00eda saber sobre el \u00abhombre\u00bb para aceptar tomar nota de lo que nuestra \u00e9poca revela sobre \u00e9l, aun a costa de las m\u00e1s severas revisiones. El Antropoceno nos obliga a <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/12\/10\/puntos-de-inflexion-el-corazon-ecologico-de-la-guerra-ampliada\/\">concebir la humanidad en t\u00e9rminos de su relaci\u00f3n con el sistema Tierra<\/a>: nuestra era es el momento en que el tiempo de la historia (humano), que se hab\u00eda separado del tiempo de la evoluci\u00f3n (viviente), que se hab\u00eda separado del tiempo mineral (materia), se une al tiempo geol\u00f3gico para <em>hacer de la propia humanidad una potencia geol\u00f3gica<\/em>, capaz de modificar la composici\u00f3n qu\u00edmica de la atm\u00f3sfera, derretir t\u00e9mpanos y glaciares y perturbar los ciclos oce\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Situar a la humanidad en el tiempo, pensar en t\u00e9rminos de \u00e9pocas, nos obliga inmediatamente a reconocer que no es cualquier hombre en cualquier momento de su historia el culpable de la cat\u00e1strofe contempor\u00e1nea, sino el hombre que, desde la d\u00e9cada de 1770, ha liberado (entre otras cosas) m\u00e1s de 1.5 billones de toneladas de di\u00f3xido de carbono a la atm\u00f3sfera. Estas emisiones son el resultado de combusti\u00f3n masiva de hidrocarburos y, por tanto, de un sistema de producci\u00f3n que requiere estas cantidades de energ\u00eda. La implantaci\u00f3n de este sistema de producci\u00f3n define la Revoluci\u00f3n Industrial. La potencia que domina hoy en d\u00eda es antropog\u00e9nica, no procede del hombre como organismo, sino de un hombre que, a trav\u00e9s de este sistema de producci\u00f3n, ha adquirido carb\u00f3n, gas y petr\u00f3leo: el hombre se ha convertido en una potencia geol\u00f3gica en la medida exacta en que ya no es simplemente un ser biol\u00f3gico, sino en la medida en que desencadena fuerzas que son a su vez geol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/04\/Capture-decran-2024-03-28-a-8.24.17-PM.png\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"938\" \n                    data-pswp-height=\"1440\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/04\/Capture-decran-2024-03-28-a-8.24.17-PM.png\" alt=\"Denis Diderot, L'Encyclop\u00e9die, 43, \"Artes de la miner\u00eda: colecci\u00f3n de l\u00e1minas sobre las ciencias, las artes liberales y las artes mec\u00e1nicas, con sus explicaciones\", Diderot y d'Alembert, 1751-1780, Mineralog\u00eda, Secci\u00f3n de una mina, Pl. 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Lodos y Miner\u00eda. Pl. I, Fig. 1. Vetas met\u00e1licas con sus direcciones; Fig. 2. C\u00f3mo sostener galer\u00edas mineras y t\u00faneles subterr\u00e1neos en funci\u00f3n de la inclinaci\u00f3n de las vetas.\" class=\"lg:!h-full object-cover\">\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Denis Diderot, L&#8217;Encyclop\u00e9die, 43, \u00abArtes de la miner\u00eda: colecci\u00f3n de l\u00e1minas sobre las ciencias, las artes liberales y las artes mec\u00e1nicas, con sus explicaciones\u00bb, Diderot y d&#8217;Alembert, 1751-1780, Mineralog\u00eda, 7\u00aa colecci\u00f3n. Lodos y Miner\u00eda. Pl. I, Fig. 1. Vetas met\u00e1licas con sus direcciones; Fig. 2. C\u00f3mo sostener galer\u00edas mineras y t\u00faneles subterr\u00e1neos en funci\u00f3n de la inclinaci\u00f3n de las vetas.<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>Denis Diderot, L&#8217;Encyclop\u00e9die, 43, \u00abArtes de la miner\u00eda: colecci\u00f3n de l\u00e1minas sobre las ciencias, las artes liberales y las artes mec\u00e1nicas, con sus explicaciones\u00bb, Diderot y d&#8217;Alembert, 1751-1780, Mineralog\u00eda, Secci\u00f3n de una mina, Pl. 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C\u00f3mo sostener galer\u00edas mineras y t\u00faneles subterr\u00e1neos en funci\u00f3n de la inclinaci\u00f3n de las vetas.<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Pero el desvelamiento de estas fuerzas s\u00f3lo es posible sobre la base de las ciencias contempor\u00e1neas, la geolog\u00eda, la mineralog\u00eda, la qu\u00edmica, el electromagnetismo, etc., es decir, la configuraci\u00f3n de la racionalidad que precisamente domina hoy. Vladimir Vernadsky, fundador de la geoqu\u00edmica y pionero de la ecolog\u00eda cient\u00edfica, constat\u00f3 ya en 1924 que \u00abuna nueva fuerza geol\u00f3gica ha aparecido ciertamente en la superficie de la tierra con el hombre\u00bb, para precisar inmediatamente que esta fuerza no proced\u00eda de su organismo, sino de su conocimiento, lo que lo llev\u00f3 a caracterizar \u00abnuestra \u00e9poca geol\u00f3gica\u00bb por \u00abla acci\u00f3n de la conciencia de la mente colectiva de la humanidad sobre los procesos geoqu\u00edmicos\u00bb y, finalmente, a definirla como la \u00abera psicozoica, era de la Raz\u00f3n\u00bb. El poder dominante hoy en d\u00eda no es tanto el \u00abhombre\u00bb como la racionalidad cient\u00edfica, la raz\u00f3n griega, el <em>logos<\/em>, en el que nuestra era es m\u00e1s precisamente el Logoceno.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Vladimir Vernadsky, fundador de la geoqu\u00edmica y pionero de la ecolog\u00eda cient\u00edfica, constat\u00f3 ya en 1924 que \u00abuna nueva fuerza geol\u00f3gica ha aparecido ciertamente en la superficie de la tierra con el hombre\u00bb.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La explosi\u00f3n at\u00f3mica<\/h2>\n\n\n\n<p>Elucidar la cat\u00e1strofe actual exige pensar en el <em>logos<\/em>. Es una cuesti\u00f3n de filosof\u00eda. Arist\u00f3teles llam\u00f3 a los primeros fil\u00f3sofos los <em>physiologoi<\/em>, los que mantienen un discurso racional (<em>logos<\/em>) sobre la naturaleza (physis): el pensamiento griego es fundamentalmente una f\u00edsica, que determina el ser (en griego <em>ta onta<\/em>: lo que es) a trav\u00e9s del concepto. \u00abLa f\u00edsica es un esfuerzo por captar el ser (<em>das Seiende<\/em>) como algo conceptual\u00bb, <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/08\/05\/un-clerigo-del-siglo-xx-einstein-por-oppenheimer-x\/\">escribi\u00f3 Einstein<\/a> en 1949. La ciencia contempor\u00e1nea contin\u00faa y completa el proyecto griego, y al hacerlo llega a determinar toda la materia como energ\u00eda potencial (E=MC<sup>2<\/sup>): la racionalidad cient\u00edfica se basa hoy en la f\u00edsica relativista y cu\u00e1ntica, que define la naturaleza como un potencial energ\u00e9tico. Siguiendo los an\u00e1lisis de Philippe Descola, es posible definir la Revoluci\u00f3n Neol\u00edtica, que inaugura la historia, por el advenimiento del \u00abr\u00e9gimen ontol\u00f3gico\u00bb del naturalismo, en y por el cual la realidad es \u00abnaturaleza\u00bb, es decir, un objeto para un sujeto. La Revoluci\u00f3n Industrial \u2014y esto es precisamente lo que la convierte en revoluci\u00f3n\u2014 es la instauraci\u00f3n de un <em>nuevo r\u00e9gimen<\/em>, definido por el atomismo, en el que la realidad es un conjunto de part\u00edculas elementales para la raz\u00f3n matem\u00e1tica: la diseminaci\u00f3n de radionucleidos procedentes de las 2057 pruebas nucleares confirmadas desde 1945 proporciona una de las posibles is\u00f3cronas estratigr\u00e1ficas para definir la nueva capa sedimentaria caracter\u00edstica de una nueva \u00e9poca geol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, toda la materia, no s\u00f3lo el carb\u00f3n o el petr\u00f3leo, es una reserva de energ\u00eda que puede convertirse, y el proceso actual se basa en esa conversi\u00f3n. La Revoluci\u00f3n Industrial se caracteriz\u00f3 por un aumento exponencial de la producci\u00f3n de energ\u00eda: de 305 mtep (millones de toneladas equivalentes de petr\u00f3leo) en 1800, el consumo mundial de energ\u00eda pas\u00f3 a 1 000 mtep en 1900, y alcanz\u00f3 los 9 242 mtep en 2000; hoy supera los 14 000 mtep y sigue creciendo. La energ\u00eda se ha producido multiplicando las fuentes, que nunca se sustituyen pero siempre se suman, lo que lleva a la transmutaci\u00f3n de cada vez m\u00e1s materia en energ\u00eda: la liberaci\u00f3n repentina de energ\u00eda que define una explosi\u00f3n. En 1923, Svante Arrhenius, el qu\u00edmico que destac\u00f3 el impacto del aumento de los niveles de CO2 en el efecto invernadero y se\u00f1al\u00f3 la posibilidad del calentamiento global ya en 1896, se\u00f1al\u00f3 que \u00abhemos consumido tanto carb\u00f3n f\u00f3sil en diez a\u00f1os como el hombre ha quemado en todos los a\u00f1os transcurridos. El desarrollo ha sido, por as\u00ed decirlo, explosivo, y corremos hacia una cat\u00e1strofe. Este progreso explosivo es el sello distintivo del industrialismo\u201d. El Antropoceno nos obliga a mirar a la escala del tiempo geol\u00f3gico y, en efecto, tal proceso, que en dos o tres siglos consume los miles de millones de toneladas de hidrocarburos formados en el subsuelo a lo largo de varios cientos de millones de a\u00f1os, para producir energ\u00eda y calor, es poco menos que explosivo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Toda la materia, y no s\u00f3lo el carb\u00f3n o el petr\u00f3leo, es una reserva de energ\u00eda que puede convertirse; el proceso actual se basa en esta conversi\u00f3n.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestra \u00e9poca es la del dominio total de la raz\u00f3n, y este dominio es la atomizaci\u00f3n: la historia de la ciencia es una tragedia, cuyo desenlace (en griego, <em>katastrophe<\/em>) es una explosi\u00f3n. Se necesitaron menos de 20 a\u00f1os para pasar de la f\u00edsica fundamental (V Congreso de Solvay, 1927) a la bomba at\u00f3mica (Hiroshima y Nagasaki, 1945). Cuando, el 31 de enero de 1950, el presidente estadounidense Harry Truman orden\u00f3 la producci\u00f3n de la bomba de hidr\u00f3geno, Einstein reaccion\u00f3 con un discurso televisado en el que se\u00f1alaba que \u00abla aniquilaci\u00f3n de toda la vida en la Tierra ha entrado en el reino de la posibilidad t\u00e9cnica\u00bb y que \u00abla aniquilaci\u00f3n general se avecina cada vez con m\u00e1s claridad\u00bb, tras lo cual el <em>New York Post<\/em> public\u00f3 el siguiente titular: \u00ab\u00a1Deporten al impostor rojo Einstein!\u00bb. Se trataba de una reacci\u00f3n inevitable, ya que denigrar al mensajero, aunque ello significara imputarle marxismo, era la forma m\u00e1s f\u00e1cil de ignorar el mensaje. En otra conferencia de 1950, Einstein observ\u00f3 que \u00abun destino verdaderamente tr\u00e1gico ha ca\u00eddo sobre el cient\u00edfico\u00bb, que se hab\u00eda \u00abdegradado hasta el punto de mejorar, cuando se le orden\u00f3 hacerlo, los instrumentos de la destrucci\u00f3n general de la humanidad\u00bb. Pero la reacci\u00f3n m\u00e1s significativa es <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/07\/29\/oppenheimer-inedito-el-imposible-control-internacional-del-atomo-x\/\">la de Oppenheimer<\/a>, quien m\u00e1s que ning\u00fan otro, y utilizando el t\u00edtulo de su biograf\u00eda por Jai Bird y Martin Sherwin, encarn\u00f3 \u00abel triunfo y la tragedia\u00bb de la ciencia contempor\u00e1nea, cuando se dio cuenta ya el 16 de julio de 1945, citando el Bhagavadg\u012bt\u0101, de que la ciencia se hab\u00eda \u00abconvertido en la Muerte, la destructora de mundos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El crep\u00fasculo (de Occidente)<\/h2>\n\n\n\n<p>El advenimiento de la racionalidad cient\u00edfica en la antigua Grecia supuso la superaci\u00f3n del empirismo, que en Egipto, Mesopotamia o Persia acumulaba casos particulares, en favor de un idealismo que determina formas ideales, universales y abstractas, paradigm\u00e1ticamente las de la geometr\u00eda: pero la forma resulta de la eliminaci\u00f3n de todo contenido, lo universal resulta de la eliminaci\u00f3n de toda particularidad y la abstracci\u00f3n resulta de la eliminaci\u00f3n de lo concreto. La raz\u00f3n conquista la idealidad negando la realidad; conquista la objetividad negando la subjetividad, es decir, rechazando el cuerpo y su relaci\u00f3n intuitiva y sensible con su entorno terrenal: la ciencia es desde el principio y por esencia la <em>negaci\u00f3n del entorno<\/em>, que es siempre relativo a los sujetos concretos, en favor del universo, que es objetivo y abstracto, cuya validez no es relativa a nada y, por tanto, absoluta. La raz\u00f3n accede as\u00ed al punto de vista de lo universal y se encuentra en condiciones de formular verdades que se aplican a todos y en todo momento: esto es lo que caracteriza al conocimiento cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La ciencia es desde el principio y por esencia la <em>negaci\u00f3n del entorno<\/em>, que es siempre relativo a los sujetos concretos, en favor del universo, que es objetivo y abstracto, cuya validez no es relativa a nada y, por tanto, absoluta.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Este punto de vista, que parte de la negaci\u00f3n de la perspectiva que todo ser vivo tiene sobre su entorno y se define como antag\u00f3nico a esta perspectiva, no es otro que el de la muerte. Los tr\u00e1gicos griegos llamaban al hombre \u00abel mortal\u00bb, los fil\u00f3sofos \u00abel animal dotado de raz\u00f3n\u00bb, pero s\u00f3lo lo es en la medida en que es eso: es el ser vivo cuya vida va acompa\u00f1ada de la muerte, cuyo ser mismo est\u00e1 as\u00ed penetrado por la nada, y se define por un poder de negaci\u00f3n que es la ra\u00edz de la abstracci\u00f3n, la formalizaci\u00f3n, la universalizaci\u00f3n y la absolutizaci\u00f3n. El lenguaje mismo es una obra de muerte: la palabra \u00abflor\u00bb nunca designa otra cosa que \u00abla ausencia de todo ramo\u00bb (Mallarm\u00e9), la palabra es el producto del asesinato de las cosas y no es m\u00e1s que su fantasma; toda lengua es lengua muerta, y por eso son tan importantes los escritores, cuyo oficio es precisamente insuflarle vida; C\u00e9line lo dijo mejor que nadie: \u00abLa lengua llamada pura, muy francesa, refinada, <em>siempre est\u00e1 muerta<\/em>, muerta desde el principio, cad\u00e1ver, <em>dead as a door nail<\/em>. Todo el mundo lo siente, pero nadie lo dice, nadie se atreve a decirlo. La lengua es como todo, <em>muere siempre, tiene que morir<\/em>. Hay que aceptarlo, la lengua de las novelas de siempre est\u00e1 muerta, la sintaxis muerta, todo muerto. Las m\u00edas tambi\u00e9n morir\u00e1n, pronto sin duda, pero habr\u00e1n tenido la peque\u00f1a superioridad sobre tantas otras, habr\u00e1n <em>vivido<\/em> un a\u00f1o, un mes, un d\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El advenimiento de la racionalidad en la Grecia antigua est\u00e1 indisolublemente ligado a una lengua, el griego, y a su poder de abstracci\u00f3n, en particular el uso del neutro, que permite transformar verbos y adjetivos en conceptos, del que la obra de Plat\u00f3n es la explicitaci\u00f3n sistem\u00e1tica. Todo el pensamiento de Plat\u00f3n est\u00e1 empe\u00f1ado en oponerse a la tesis de Prot\u00e1goras de que \u00abel hombre es la medida de todas las cosas\u00bb, a la que contrapone que \u00abDios es la medida de todas las cosas\u00bb: este Dios no es otro que Hades, el dios de la muerte, \u00abun sabio perfecto, un gran benefactor\u00bb. Plat\u00f3n repite constantemente que el fil\u00f3sofo s\u00f3lo alcanzar\u00e1 la sabidur\u00eda a la que aspira despu\u00e9s de la muerte, y le da como regla de vida \u00abtender hacia un estado bastante pr\u00f3ximo a la muerte\u00bb; concibe la vida como una enfermedad de la que la muerte es la cura, y <em>define<\/em> la filosof\u00eda como un deseo de muerte. Cuando se trata de precisar el estatuto de las \u00abideas\u00bb a las que cada uno tiene acceso mediante la \u00abpurificaci\u00f3n\u00bb de todo lo que procede del cuerpo, es entonces para hacer de ellas la reminiscencia de un \u00abtiempo anterior\u00bb que identifica con el reino de los muertos ya que, dice, \u00ablos vivos proceden de los muertos\u00bb. La reminiscencia es <em>revenance<\/em>, y Plat\u00f3n descubre el estatuto fantasmal de las idealidades: somos fundamentalmente herederos, heredamos las ideas que pensamos, que permanecen en nosotros a pesar de la muerte de su creador, y est\u00e1n por tanto en nosotros como fantasmas. Toda sociedad est\u00e1 formada por m\u00e1s muertos que vivos, y s\u00f3lo pensamos en la medida en que nos dejamos perseguir y poseer por el esp\u00edritu de los muertos, un <em>esp\u00edritu<\/em> que nunca es m\u00e1s que un <em>espectro<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Somos fundamentalmente herederos, heredamos las ideas que pensamos, que permanecen en nosotros a pesar de la muerte de su creador, y est\u00e1n por tanto en nosotros como fantasmas.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La configuraci\u00f3n griega de la racionalidad sistematiza as\u00ed la aproximaci\u00f3n a todas las cosas <em>sub specie mortis<\/em>, desde el punto de vista de la muerte, y esto es lo que define a Occidente: del lat\u00edn <em>occidens<\/em>, &#8216;ocaso&#8217;, &#8216;final del d\u00eda&#8217;, &#8216;crep\u00fasculo&#8217;. Occidente es el crep\u00fasculo en el que se revela la verdad de todo, y \u00e9sta es la tragedia del conocimiento, que sostiene que la verdad objetiva s\u00f3lo puede conquistarse a trav\u00e9s de la muerte, que es efectivamente universal, cuando la vida, que es siempre subjetiva y singular, produce y requiere la ilusi\u00f3n: \u00abLa verdad es una agon\u00eda que nunca termina. La verdad de este mundo es la muerte. Hay que elegir, morir o mentir\u00bb, dec\u00eda C\u00e9line en el <em>Voyage<\/em>. Por eso es importante no confundir Europa y Occidente: Europa es una regi\u00f3n geogr\u00e1fica determinada, Occidente es el crep\u00fasculo de Europa, no una regi\u00f3n geogr\u00e1fica, sino una dimensi\u00f3n espiritual, es decir, una dimensi\u00f3n espectral, que fundamenta su universalidad y la hace independiente de cualquier lugar concreto: el poder de Occidente en el siglo XX no lo ejerc\u00eda Europa, que se autodestruy\u00f3 en la guerra de 1914-1945, sino Estados Unidos, cuya implantaci\u00f3n en Norteam\u00e9rica signific\u00f3 la muerte de 18 millones de ind\u00edgenas y la deportaci\u00f3n y esclavizaci\u00f3n de 500 mil africanos. Nuestra \u00e9poca es el triunfo absoluto de Occidente, que, en un momento en que China est\u00e1 a punto de convertirse en la primera potencia cient\u00edfica del mundo, es efectivamente universal. A pesar del eslavismo pseudodostoievskiano <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/category\/politica\/doctrinas-de-la-rusia-de-putin-politica\/\">que le sirve de ideolog\u00eda, Vladimir Putin<\/a> no es en absoluto una alternativa a Occidente; lo \u00fanico que hace es desatar el poder destructivo del atomismo y el numerismo: nos gustar\u00eda aconsejarle que (re)leyera <em>El idiota<\/em>, tal vez se dar\u00eda cuenta de que no es m\u00e1s que un hombre pose\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p>Occidente se ha definido a s\u00ed mismo por un principio de muerte, y no simplemente a trav\u00e9s de especulaciones metaf\u00edsicas, sino a trav\u00e9s de instituciones que lo han aplicado realmente: las religiones monote\u00edstas medievales \u2014incluido el Islam, que, conviene recordarlo en el caos ideol\u00f3gico contempor\u00e1neo, es parte integrante de Occidente\u2014 eran neoplatonismos, e impusieron a pueblos enteros la metaf\u00edsica del Uno y, por tanto, la \u00abrenuncia a la carne\u00bb (Peter Brown), el ascetismo, la mortificaci\u00f3n, la claustraci\u00f3n, la represi\u00f3n del deseo, el autosacrificio, el odio al mundo y a las mujeres; vieron su ideal de sumisi\u00f3n en la inercia del cad\u00e1ver (<em>perinde ac cadaver<\/em>) y sistematizaron el concepto de la vida como mera antesala de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Europa es una regi\u00f3n geogr\u00e1fica determinada, Occidente es el crep\u00fasculo de Europa, no una regi\u00f3n geogr\u00e1fica, sino una dimensi\u00f3n espiritual, es decir, una dimensi\u00f3n espectral.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Es cierto que la modernidad ha intentado, con \u00e9xito desigual, acabar con este imperio de lo universal (en griego <em>katholik\u00f3n<\/em>, que dio lugar a \u00abcat\u00f3lico\u00bb), pero s\u00f3lo ha sido para proponer una nueva elaboraci\u00f3n del mismo: Galileo fund\u00f3 la ciencia moderna rechazando el empirismo aristot\u00e9lico en favor del idealismo plat\u00f3nico, es decir, rechazando la visi\u00f3n del sujeto sobre su entorno \u2014que no puede ir m\u00e1s all\u00e1 del geocentrismo\u2014 en favor de la visi\u00f3n matem\u00e1tica del universo, que s\u00ed proporciona la verdad objetiva, pero al precio de sacrificar al sujeto. La modernidad rompe con la sumisi\u00f3n al Uno (Dios) s\u00f3lo para desencadenar el poder de la unidad (lo digital), un poder que es el poder de la atomizaci\u00f3n, es decir, de la destrucci\u00f3n. En un texto de 1971 titulado <em>La Thanatocratie<\/em>, Michel Serres destacaba el peligro inherente a la ciencia y la tecnolog\u00eda contempor\u00e1neas, y se preguntaba: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde viene nuestra carrera hacia el suicidio calculado, qu\u00e9 es lo que hace de nuestra raz\u00f3n una raz\u00f3n de muerte?\u00bb; a continuaci\u00f3n esbozaba una genealog\u00eda, remont\u00e1ndose hasta Plat\u00f3n, y conclu\u00eda: \u00abTodo est\u00e1 en su sitio desde entonces, desde el milagro griego, esa inmensa cat\u00e1strofe hist\u00f3rica en la que el <em>l\u00f3gos<\/em> transgrede hacia la destrucci\u00f3n y el homicidio. La raz\u00f3n es genocida desde su origen. La ciencia, la verdadera ciencia, habita en silencio el instinto de destrucci\u00f3n y aniquilaci\u00f3n\u00bb. El Antropoceno es, m\u00e1s precisamente, Logoceno, y el Logoceno es Tanatoceno.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La pulsi\u00f3n de muerte<\/h2>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed la tarea de desvelar la relaci\u00f3n primordial del hombre con la muerte, y revelar as\u00ed un secreto inconfesable, un deseo inconsciente enterrado en los estratos m\u00e1s arcaicos que Freud concibi\u00f3 en 1924 como \u00abpulsi\u00f3n de muerte\u00bb. Freud fue contempor\u00e1neo de la Guerra Mundial, del fascismo y del totalitarismo, por lo que pens\u00f3 en el hombre en t\u00e9rminos de lo que revela nuestra \u00e9poca; su pensamiento se inscribe tambi\u00e9n en la revoluci\u00f3n filos\u00f3fica que repatr\u00eda el fundamento, no situ\u00e1ndolo ya en un m\u00e1s all\u00e1 eterno, sino en un m\u00e1s all\u00e1 temporal, el abismo del psiquismo humano en el que se sedimenta un pasado reprimido, y es as\u00ed desde una metapsicolog\u00eda, y ya no una metaf\u00edsica, como pens\u00f3 los logros de la ciencia contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Debemos asumir que hay una tendencia en la vida a volver a lo que la precede, es decir, al estado inorg\u00e1nico, a lo inanimado.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La biolog\u00eda demuestra que la vida aparece con el organismo, y la naturaleza misma del organismo es a la vez el intercambio constante con un entorno y la autorregulaci\u00f3n: as\u00ed, est\u00e1 expuesto a las perturbaciones provocadas por este entorno, pero siempre tiende a recuperar su equilibrio interno; se caracteriza, pues, por una tendencia constante a volver a su estado anterior. Si extendemos la validez de este principio a la vida como tal, y puesto que la vida aparece en la tierra a partir de la materia, debemos suponer que existe en la vida una tendencia a volver a lo que la precede, es decir, al estado inorg\u00e1nico, a lo inanimado. La noci\u00f3n freudiana de \u00abpulsi\u00f3n de muerte\u00bb fue a menudo mal entendida porque se confund\u00eda con la tendencia suicida, pero la pulsi\u00f3n de muerte no es incompatible con el mantenimiento de la vida, ya que es un intento de dar a la vida un modo de ser que la acerque a lo mineral: es una aspiraci\u00f3n a salir del \u00abdominio de la lucha\u00bb (Houellebecq), un repliegue y una anestesia, una rendici\u00f3n del deseo, un intento de reducir las actividades vitales al m\u00ednimo y alcanzar as\u00ed la impasibilidad de la materia.<\/p>\n\n\n\n<p>La tendencia suicida es patol\u00f3gica y excepcional, la pulsi\u00f3n de muerte es la norma y la regla, se manifiesta en todo lo que permite a la vida renunciar a la espontaneidad y descargarse de actividad en favor del h\u00e1bito, de la rutina, del conformismo, del ritual, es evidente en todas las religiones de renuncia, ascetismo y abstinencia, y est\u00e1 en la ra\u00edz de la \u00e9tica filos\u00f3fica de Plat\u00f3n, que recomendaba expresamente \u00abtender hacia un estado bastante pr\u00f3ximo a la muerte\u00bb; la propia lengua, siempre ante todo una lengua muerta, es la que nos permite <em>no<\/em> pensar repitiendo mec\u00e1nicamente lugares comunes, estereotipos y expresiones prefabricadas. Si el destino de Jean-Claude Romand no es una simple noticia, es porque, como se\u00f1ala Emmanuel Carr\u00e8re en <em>El adversario<\/em>, \u00ab\u00e9l, la muerte hecha hombre\u00bb, no era m\u00e1s que esta pulsi\u00f3n, y, \u00absolo, se convirti\u00f3 en una m\u00e1quina de conducir, de andar, de leer, sin pensar ni sentir realmente, un doctor Romand residual y anestesiado\u00bb, que se mostr\u00f3 incapaz de suicidarse precisamente porque no quedaba nada vivo en \u00e9l que pudiera matarse. La pulsi\u00f3n de muerte es el deseo de lo org\u00e1nico de volver a lo mec\u00e1nico; se expresa en la tendencia a automatizar el comportamiento, no en el suicidio, sino en la automatizaci\u00f3n y la actividad de las m\u00e1quinas: y la automatizaci\u00f3n y la actividad de las m\u00e1quinas son precisamente lo que caracteriza al sistema de producci\u00f3n industrial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La tendencia suicida es patol\u00f3gica y excepcional; la pulsi\u00f3n de muerte es la norma y la regla.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La maquinaria<\/h2>\n\n\n\n<p>El problema del impacto de las actividades humanas sobre el medio ambiente pone en juego la cuesti\u00f3n de la t\u00e9cnica, porque desde los primeros guijarros tallados del <em>Homo habilis<\/em>, el hombre siempre se ha definido por el uso de instrumentos, que son los medios por los que act\u00faa sobre la materia natural y as\u00ed la transforma: la tecnolog\u00eda es uno de los principios de la hominizaci\u00f3n, y toda mutaci\u00f3n t\u00e9cnica tiene efectos antropol\u00f3gicos. La Revoluci\u00f3n Industrial fue una revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, que transform\u00f3 el instrumento de herramienta en m\u00e1quina: una herramienta es un instrumento que el hombre maneja para actuar sobre el mundo y aumentar as\u00ed su control sobre \u00e9l; la m\u00e1quina despoja al hombre de sus instrumentos, que ahora son manejados por un sistema automatizado; el hombre ya no es due\u00f1o de su propio gesto, como lo era el artesano; est\u00e1 subordinado a un proceso que le impone sus procedimientos y su ritmo, como lo est\u00e1 un obrero en una cadena de montaje. El maquinismo no aumenta las competencias t\u00e9cnicas <em>del hombre<\/em>, al contrario; en <em>Las part\u00edculas elementales<\/em>, Michel Houellebecq hac\u00eda decir a uno de sus personajes: \u00abSituado fuera del complejo econ\u00f3mico-industrial, ni siquiera ser\u00eda capaz de asegurar mi propia supervivencia: no sabr\u00eda alimentarme, vestirme, protegerme de la intemperie; mis conocimientos t\u00e9cnicos personales son muy inferiores a los del hombre de Neandertal\u00bb. De este modo pon\u00eda de relieve que el paso de las herramientas a las m\u00e1quinas no es un \u00abprogreso\u00bb de la t\u00e9cnica, sino su <em>alienaci\u00f3n<\/em> sistem\u00e1tica, que <em>desposee<\/em> al hombre de todo su saber hacer y lo <em>transfiere<\/em> a un dispositivo al que est\u00e1 totalmente y cada vez m\u00e1s sometido.<\/p>\n\n\n\n<p>Que semejante transferencia de soberan\u00eda, semejante delegaci\u00f3n de competencias, pueda <em>instituir<\/em> un nuevo poder de dominaci\u00f3n, Hobbes lo puso de relieve en su concepci\u00f3n de la forma espec\u00edficamente moderna del Estado, es decir, del <em>aparato<\/em> del Estado, que denomin\u00f3 \u00abLeviat\u00e1n\u00bb para subrayar la monstruosidad de una entidad nacida de la alienaci\u00f3n de los hombres, y en ese sentido inhumana: la historia de la t\u00e9cnica moderna no es otra cosa que la transferencia de soberan\u00eda y delegaci\u00f3n de poderes que instituye, no el Estado, sino lo que Marx llam\u00f3 \u00abMaquinaria\u00bb, a la que define como un \u00abmonstruo mec\u00e1nico\u00bb con \u00abfuerza demon\u00edaca\u00bb por estar totalmente emancipada de los l\u00edmites del cuerpo humano, y que requiere precisamente de <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/11\/04\/el-petroleo-origen-del-mal\/\">los poderes desproporcionados ocultos en los subsuelos geol\u00f3gicos<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La t\u00e9cnica es uno de los principios de la hominizaci\u00f3n, y toda mutaci\u00f3n t\u00e9cnica tiene efectos antropol\u00f3gicos.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Marx hablaba de la \u00abmaquinaria del Estado\u00bb para designar el poder alienado de la sociedad que se vuelve contra ella para dominarla. Sin embargo, no era m\u00e1s que un prototipo rudimentario, que sigue necesitando un hombre \u2014el jefe de Estado\u2014 para encarnar su ipseidad, su yo (en griego <em>autos<\/em>): el maquinismo se <em>define<\/em> por la automatizaci\u00f3n, donde un sistema de objetos conquista su ipseidad a trav\u00e9s de su propio automatismo. En la Maquinaria, \u00abes el aut\u00f3mata mismo el que es el sujeto, mientras que los trabajadores, \u00f3rganos conscientes, son s\u00f3lo adjuntos de sus \u00f3rganos inconscientes\u00bb, escrib\u00eda Marx en 1867: la automatizaci\u00f3n es la <em>alienaci\u00f3n de la subjetividad<\/em>, dando estatuto de sujeto a los objetos y desposeyendo a los seres humanos, que se convierten en piezas intercambiables y sustituibles, pronto reemplazables. Marx es fundamentalmente el pensador de la \u00abinversi\u00f3n de sujeto y objeto\u00bb, de la \u00absubjetivizaci\u00f3n de las cosas y la mercantilizaci\u00f3n de las personas\u00bb caracter\u00edstica de la Revoluci\u00f3n Industrial, y as\u00ed es como podemos definir la m\u00e1quina: un sistema de objetos dotados de los atributos del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p>El advenimiento del Estado fue el advenimiento de un nuevo sujeto, dominador de los hombres as\u00ed redefinidos por su sometimiento, y cuyo poder de causar da\u00f1o, en las guerras y los totalitarismos, result\u00f3 considerable; Hobbes habl\u00f3 de \u00abhombre artificial\u00bb dotado de un \u00abalma artificial\u00bb para designar este nuevo poder. La Maquinaria es igualmente el advenimiento de un nuevo sujeto artificial que, con la interconexi\u00f3n y la puesta en red, se ha expandido a las dimensiones del planeta, y es <em>ese<\/em> sujeto el que est\u00e1 en condiciones de impactar en el ecosistema terrestre: no s\u00f3lo porque su poder es inconmensurablemente superior al de los humanos de carne y hueso, sino tambi\u00e9n porque es el \u00fanico capaz de poner en pr\u00e1ctica \u00abla acci\u00f3n de la conciencia de la mente colectiva de la humanidad sobre los procesos geoqu\u00edmicos\u00bb que, seg\u00fan Vernadski, caracteriza \u00abla era de la Raz\u00f3n\u00bb, al estar dotado \u00e9l mismo de un \u00abalma artificial\u00bb.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                         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el drenaje.\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Denis Diderot, L&#8217;Encyclop\u00e9die, 43, \u00abArtes de la miner\u00eda: colecci\u00f3n de l\u00e1minas sobre las ciencias, las artes liberales y las artes mec\u00e1nicas, con sus explicaciones\u00bb, Diderot y d&#8217;Alembert, 1751-1780, Mineralog\u00eda, Pl. 1, Disposici\u00f3n de las m\u00e1quinas utilizadas para el drenaje.<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <a\n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/04\/Capture-decran-2024-03-28-a-8.23.44-PM.png\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  lg:!absolute lg:h-full lg:right-0 lg:left-2 overflow-hidden\" \n                    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mec\u00e1nicas, con sus explicaciones\u00bb, Diderot y d&#8217;Alembert, 1751-1780, Mineralog\u00eda, Sonda terrestre.<\/figcaption>                    <\/figure>\n                <\/a>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n    <!-- Captions -->\n    <div class=\"hidden lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                    <figcaption>Denis Diderot, L&#8217;Encyclop\u00e9die, 43, \u00abArtes de la miner\u00eda: colecci\u00f3n de l\u00e1minas sobre las ciencias, las artes liberales y las artes mec\u00e1nicas, con sus explicaciones\u00bb, Diderot y d&#8217;Alembert, 1751-1780, Mineralog\u00eda, Pl. 1, Disposici\u00f3n de las m\u00e1quinas utilizadas para el drenaje.<\/figcaption>                <\/figure>\n                    \n        <\/div>\n        <div class=\"relative lg:pl-2 lg:w-1\/2\">\n                            <figure class=\"wp-block-image -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">   \n                    <figcaption>Denis Diderot, L&#8217;Encyclop\u00e9die, 43, \u00abArtes de la miner\u00eda: colecci\u00f3n de l\u00e1minas sobre las ciencias, las artes liberales y las artes mec\u00e1nicas, con sus explicaciones\u00bb, Diderot y d&#8217;Alembert, 1751-1780, Mineralog\u00eda, Sonda terrestre.<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>La originalidad de la m\u00e1quina estriba, en efecto, en que se basa en conocimientos cient\u00edficos: desde sus or\u00edgenes en el Paleol\u00edtico, la tecnolog\u00eda se ha desarrollado sin conexi\u00f3n alguna con ninguna ciencia, y desde sus or\u00edgenes en Grecia, la ciencia se ha desarrollado sin tener nunca ninguna aplicaci\u00f3n t\u00e9cnica; la conexi\u00f3n entre ciencia y tecnolog\u00eda data del siglo XVII en Europa. As\u00ed pues, la m\u00e1quina es el conocimiento cient\u00edfico objetivado, cosificado y mercantilizado, y su funci\u00f3n es poner en pr\u00e1ctica los conocimientos cient\u00edficos, como la mineralog\u00eda, la qu\u00edmica, el electromagnetismo y la f\u00edsica at\u00f3mica. La herramienta es lo que permite a un sujeto realizar una idea que tiene \u00aben su cabeza\u00bb, as\u00ed es como Marx caracteriza el trabajo humano en relaci\u00f3n con la actividad animal, y la m\u00e1quina produce conocimiento objetivo, universal y abstracto, cuya elaboraci\u00f3n es ahora tarea de un mecanismo de investigaci\u00f3n basado en la divisi\u00f3n del trabajo y la especializaci\u00f3n de las tareas, conocimiento que es a su vez un producto de la Maquinaria.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La m\u00e1quina produce conocimiento objetivo, universal y abstracto, cuya elaboraci\u00f3n es ahora tarea de un mecanismo de investigaci\u00f3n basado en la divisi\u00f3n del trabajo y la especializaci\u00f3n de las tareas, conocimiento que es a su vez un producto de la Maquinaria.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La m\u00e1quina incluye as\u00ed en s\u00ed misma un saber que le es propio, y este saber es el principio de su actividad, es lo que la anima, es su alma (del lat\u00edn <em>anima<\/em>, lo que anima un cuerpo): \u00abLa m\u00e1quina, que posee habilidad y fuerza en lugar del obrero, es ella misma el virtuoso que, a causa de las leyes mec\u00e1nicas cuya acci\u00f3n se ejerce en ella, posee un alma propia\u00bb, escribi\u00f3 Marx, que ya en 1858 observaba que en la maquinaria industrial de producci\u00f3n, el obrero est\u00e1 \u00abal servicio de una voluntad y una <em>inteligencia ajenas<\/em>, dirigido por esta inteligencia \u2014que tiene su unidad animadora fuera de \u00e9l\u2014 del mismo modo que en su unidad material aparece subordinado a la unidad objetiva de la maquinaria, que, como <em>monstruo animado<\/em>, objetiva el pensamiento cient\u00edfico\u00bb y conclu\u00eda que \u00abel saber social universal, el conocimiento, se ha convertido en una fuerza productiva inmediata y, en consecuencia, las condiciones del proceso vital de la sociedad han pasado ellas mismas bajo el control del <em>intelecto general<\/em>\u00ab. Este \u00abintelecto general\u00bb, esta \u00abinteligencia ajena\u00bb en la que Marx ve\u00eda el \u00abalma\u00bb del monstruo m\u00e1quina, es lo que hoy se llama \u00abinteligencia artificial\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La mente inform\u00e1tica<\/h2>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n de la \u00abinteligencia artificial\u00bb no puede reducirse a un an\u00e1lisis de las capacidades de tal o cual computadora, ni a una comparaci\u00f3n con el funcionamiento del cerebro humano: la inteligencia, el pensamiento, la mente&#8230; es siempre un fen\u00f3meno hist\u00f3rico y social; la inteligencia es siempre ante todo una mente <em>com\u00fan<\/em>, que puede adoptar formas muy diversas, como puso de relieve la antropolog\u00eda en el siglo XX al mostrar la profundidad y la complejidad del \u00abpensamiento salvaje\u00bb (L\u00e9vi-Strauss).<\/p>\n\n\n\n<p>El pensamiento hegem\u00f3nico es hoy la racionalidad cient\u00edfica, que sale de la matematizaci\u00f3n del conocimiento que se dio en Europa en el siglo XVII; su modelo era el sistema axiom\u00e1tico-deductivo de la geometr\u00eda euclidiana, que deduce sus proposiciones necesariamente de axiomas, garantizando as\u00ed el rigor del razonamiento al eliminar todo rastro de subjetividad para alcanzar una objetividad pura en la que las verdades se deducen unas de otras: autom\u00e1ticamente, en otras palabras. La eliminaci\u00f3n de todo elemento subjetivo es posible gracias al \u00e1lgebra, que reduce todos los datos a cantidades num\u00e9ricas procesables mediante c\u00e1lculo. A finales del siglo XVII, Leibniz sistematiz\u00f3 la automatizaci\u00f3n del razonamiento, la identificaci\u00f3n del pensamiento con el c\u00e1lculo, la completa digitalizaci\u00f3n de la racionalidad y la completa atomizaci\u00f3n de una realidad definida por unidades num\u00e9ricas (los \u00ab\u00e1tomos metaf\u00edsicos\u00bb que \u00e9l llam\u00f3 \u00abm\u00f3nadas\u00bb); universaliz\u00f3 el modelo de m\u00e1quina para pensar el universo, cuyo devenir es la ejecuci\u00f3n de un programa calculado por Dios, es decir, el Uno. La obra de Leibniz es \u00abel final del per\u00edodo de incubaci\u00f3n del principio de raz\u00f3n\u00bb (Heidegger); explicita y despliega todas sus potencialidades, poniendo de relieve la l\u00f3gica de la automatizaci\u00f3n, la digitalizaci\u00f3n, la programaci\u00f3n, la atomizaci\u00f3n y la maquinizaci\u00f3n. En palabras de Leibniz, la raz\u00f3n es un principio en forma de \u00abmente computadora\u00bb (<em>mens ordinatrix<\/em>): incluso antes de que se fabricaran las primeras m\u00e1quinas, el pensamiento estaba totalmente automatizado y era en s\u00ed mismo una vasta m\u00e1quina l\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Este \u00abintelecto general\u00bb, esta \u00abinteligencia ajena\u00bb en la que Marx ve\u00eda el \u00abalma\u00bb del monstruo m\u00e1quina, es lo que hoy se llama \u00abinteligencia artificial\u00bb.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Ya en 1679, Leibniz ide\u00f3 un \u00abc\u00e1lculo binario\u00bb que pod\u00eda reducir cualquier n\u00famero dado a una serie de ceros y unos: este c\u00e1lculo binario est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la inform\u00e1tica, cuyos principales fundadores (G\u00f6del, Turing, von Neumann, etc.) afirmaron inspirarse en Leibniz. La inform\u00e1tica fue posible gracias a la numeraci\u00f3n de G\u00f6del, que permiti\u00f3 universalizar la reducci\u00f3n num\u00e9rica, y a la m\u00e1quina de Turing, que consisti\u00f3 en objetivar los \u00abestados mentales\u00bb de la computadora humana y confiarlos a un dispositivo mec\u00e1nico. La teor\u00eda de la informaci\u00f3n se basa en el reconocimiento de que \u00e9sta es independiente tanto de la materia como de la energ\u00eda: la digitalizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n le ha permitido existir independientemente de los soportes f\u00edsicos en los que puede implementarse (la diferencia entre <em>software<\/em> y <em>hardware<\/em>), y ha dado lugar a la proliferaci\u00f3n de entidades ideales y formales, cuasi inmateriales (cuya \u00fanica materialidad es la del flujo de electrones que transfieren los datos digitales, pero la materialidad de los electrones es en s\u00ed misma problem\u00e1tica), que son capaces de accionar sistemas materiales, a los que animan y sobreviven a su destrucci\u00f3n; en este sentido, son como su alma. El advenimiento de la inform\u00e1tica en la d\u00e9cada de 1940 fue el momento en que la racionalidad automatizada y maquinal concebida por Leibniz adquiri\u00f3 poder ejecutivo, cuando las idealidades formales fueron capaces de ordenar sistemas materiales: es el momento en que el <em>logos<\/em> se convierte en <em>software<\/em>, lo que Norbert Wiener, que tambi\u00e9n se declaraba leibniziano, reconoci\u00f3 al rebautizarlo como \u00abcibern\u00e9tica\u00bb (del griego <em>kubernetike<\/em>, \u00abt\u00e9cnica de pilotaje\u00bb, \u00abarte de gobernar\u00bb) porque comprendi\u00f3 inmediatamente sus consecuencias pol\u00edticas y sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la inform\u00e1tica desde entonces es la de la digitalizaci\u00f3n de todo y el crecimiento exponencial de la cantidad de entidades formales e ideales (el universo digital equivale hoy a la capacidad de almacenamiento de m\u00e1s de 60 mil millones de discos SSD de 1 TB), que est\u00e1n definitivamente fuera del alcance del intelecto humano (la secuencia de Google tiene m\u00e1s de 2 mil millones de l\u00edneas de c\u00f3digo), y que s\u00f3lo pueden ser procesadas por la propia m\u00e1quina, cuya potencia de c\u00e1lculo crece a su vez exponencialmente (s\u00f3lo la computadora Frontier de Hewlett-Packard es capaz de realizar m\u00e1s de mil millones de millones de operaciones por segundo). Pero tambi\u00e9n se trata del dominio tentacular de este universo digital sobre personas reales, de carne y hueso: hoy hay m\u00e1s de 5 160 millones de usuarios de internet que est\u00e1n conectados una media de 6 horas y 37 minutos al d\u00eda, incluidas 2 horas y 30 minutos en las redes sociales; 5 440 millones de personas tienen un tel\u00e9fono m\u00f3vil al que dedican 4 horas y 48 minutos al d\u00eda. La escritura alfab\u00e9tica en la antigua Grecia propici\u00f3 el advenimiento de una \u00abraz\u00f3n gr\u00e1fica\u00bb (Jack Goody) que contribuy\u00f3 poderosamente a estructurar la racionalidad; los lenguajes inform\u00e1ticos han instaurado el reinado de una <em>raz\u00f3n digital<\/em> cuyos efectos son igual de considerables. En este sentido, la inform\u00e1tica es un \u00abhecho social total\u00bb (Mauss), que ha reconfigurado profundamente la pol\u00edtica, la justicia, la medicina, la educaci\u00f3n, las relaciones sociales y familiares, nuestra relaci\u00f3n con el tiempo y el espacio, y el pensamiento en todas partes y siempre sometido al imperativo de calcularlo todo. La funci\u00f3n cibern\u00e9tica de la inform\u00e1tica se manifiesta hoy en la \u00abregulaci\u00f3n algor\u00edtmica\u00bb, que consiste en delegar en el software (raz\u00f3n digital) las funciones de la administraci\u00f3n (raz\u00f3n gr\u00e1fica): as\u00ed, el c\u00f3digo tiende a sustituir al derecho, y la maquinaria del Estado \u2014cuya ineficacia, que le reprochan sus cr\u00edticos neoliberales, era su mayor virtud\u2014 es sustituida por la maquinaria inform\u00e1tica, cuya eficacia es el mayor peligro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Hoy hay m\u00e1s de 5 160 millones de usuarios de internet que est\u00e1n conectados una media de 6 horas y 37 minutos al d\u00eda, incluidas 2 horas y 30 minutos en las redes sociales; 5 440 millones de personas tienen un tel\u00e9fono m\u00f3vil al que dedican 4 horas y 48 minutos al d\u00eda.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Por tanto, la \u00abinteligencia artificial\u00bb no es s\u00f3lo una herramienta que los inform\u00e1ticos tienen en sus manos; define el r\u00e9gimen ontol\u00f3gico de una era fundada en la raz\u00f3n digital automatizada, en la que se cumple la racionalidad que Leibniz concibi\u00f3 como <em>mens ordinatrix<\/em>, \u00abmente computadora\u00bb, y Plat\u00f3n como <em>nous kubernetikos<\/em>, \u00abinteligencia gobernante\u00bb, o \u00abintelecto cibern\u00e9tico\u00bb; es el advenimiento del \u00abalma artificial\u00bb de un nuevo Leviat\u00e1n, una masa colosal de datos digitalizados autorregulados por un poder inform\u00e1tico desmesurado, y que conquista capacidades cada vez nuevas y poderes cada vez mayores.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El esp\u00edritu de la autodestrucci\u00f3n y de la nada<\/h2>\n\n\n\n<p>En su libro hom\u00f3nimo de 1929, Vladimir Vernadsky fue el primero en utilizar el t\u00e9rmino \u00abbi\u00f3sfera\u00bb para describir la capa del sistema terrestre definida por los organismos vivos, pero tambi\u00e9n propuso el concepto de \u00abno\u00f3sfera\u00bb (del griego <em>noos<\/em>, inteligencia) para subrayar que al hombre se le hab\u00eda unido todo un universo intelectual y espiritual, que a su vez repercut\u00eda en el sistema terrestre; ya en 1924 hab\u00eda visto que el hombre se hab\u00eda convertido en una nueva fuerza geol\u00f3gica, no como ser vivo, sino como ser inteligente: en 1943, concluy\u00f3 que \u00abla no\u00f3sfera es un nuevo fen\u00f3meno geol\u00f3gico en nuestro planeta. En ella, por primera vez, el hombre se convierte en una fuerza geol\u00f3gica a gran escala\u00bb. Esto dilucida la esencia id\u00e9ntica de los dos fen\u00f3menos descritos por Emmanuel Carr\u00e8re: la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica es el desencadenamiento del poder atomizador de la raz\u00f3n digital, en lo que nuestra \u00e9poca es el Logoceno, pero el <em>logos<\/em> s\u00f3lo puede convertirse en el poder dominante porque se ha convertido en el software de una maquinaria planetaria y, por tanto, se ha vuelto aut\u00f3nomo y automatizado, y ha conquistado as\u00ed su ipseidad (<em>autos<\/em>); la no\u00f3sfera, que desde entonces se ha convertido en la verdadera infraestructura del sistema inform\u00e1tico planetario, es por tanto el poder que se desencadena contra la biosfera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Calcular, memorizar, analizar, observar, vigilar, decidir, prever, planificar, imaginar, escribir, hablar&#8230; todo lo que antes era prerrogativa de los sujetos se transfiere a los objetos.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Este poder es inseparable de la alienaci\u00f3n de los seres humanos, que renuncian cada vez m\u00e1s a sus funciones intelectuales y las delegan en sistemas automatizados: calcular, memorizar, analizar, observar, vigilar, decidir, prever, planificar, imaginar, escribir, hablar&#8230; todo lo que antes era prerrogativa de los sujetos se transfiere a los objetos. La \u00abinteligencia artificial\u00bb no se encuentra en el disco duro de un ordenador, sino en la sociedad globalizada, y en una humanidad <em>redefinida<\/em> por el imperio cibern\u00e9tico de la raz\u00f3n digital, cada vez m\u00e1s conectada e <em>integrada<\/em> en la Maquinaria, y <em>sometida<\/em> a un \u00abprogreso\u00bb visto como providencia. <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/04\/14\/sam-altman-la-ley-fundamental-de-la-ia\/\">ChatGPT<\/a> es la innovaci\u00f3n t\u00e9cnica de m\u00e1s r\u00e1pida difusi\u00f3n de todos los tiempos, con la marca del mill\u00f3n de usuarios superada en cinco d\u00edas y 100 millones de usuarios en dos meses, lo que pone de manifiesto la profundidad y la fuerza del deseo que satisface la m\u00e1quina: <em>no<\/em> pensar, <em>no<\/em> actuar, obedecer en todo. Este deseo es la pulsi\u00f3n de muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la revelaci\u00f3n antropol\u00f3gica que Dostoievski formula en <em>Memorias del subsuelo<\/em>: \u00abNos pesa ser hombres, hombres con cuerpo real, cuerpo propio, con sangre; nos avergonzamos de eso, buscamos ser hombres abstractos universales. Todos somos nacimos muertos, y lo hemos sido durante mucho tiempo; los padres que nos engendraron est\u00e1n muertos ellos mismos, y cada vez nos gusta m\u00e1s. Le estamos tomando gusto. Pronto inventaremos una forma de nacer a partir de una idea\u00bb.&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-2-32284' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/03\/30\/la-catastrofe-que-viene\/#easy-footnote-bottom-2-32284' title='De ah\u00ed el cristianismo de Dostoievski. Pero la cuesti\u00f3n de la resurrecci\u00f3n, para ampliar la observaci\u00f3n de Emmanuel Carr\u00e8re en &lt;em&gt;El reino&lt;\/em&gt;, no se plantea despu\u00e9s de la muerte, se plantea desde el nacimiento, es el trabajo de toda una vida: se trata de conjurar el poder espectral de la muerte, lo que implica tambi\u00e9n conjurar el espectro de la religi\u00f3n, para convertirse en un hombre de carne y hueso, acampado en la tierra s\u00f3lida y redonda; en este sentido, la encarnaci\u00f3n es la resurrecci\u00f3n.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/span> Los animales se definen por herencia, los humanos por el legado, y en este sentido nacen en un mundo de fantasmas, siempre acechados por los muertos: el esp\u00edritu es espectral, el poder dominante de la Historia, concluye Dostoievski en la par\u00e1bola del Gran Inquisidor en <em>Los hermanos Karamazov<\/em>, es \u00abel Esp\u00edritu de la autodestrucci\u00f3n y de la nada\u00bb, \u00abese Esp\u00edritu de la muerte y de la ruina\u00bb que \u00abha demostrado ser el Esp\u00edritu eterno y absoluto\u00bb. Este poder espectral domina hoy en d\u00eda a trav\u00e9s de la digitalizaci\u00f3n y la virtualizaci\u00f3n, y la \u00abinteligencia artificial\u00bb es en s\u00ed misma una inteligencia muerta; sus capacidades creativas son nulas, s\u00f3lo puede digitalizar un patrimonio y codificarlo en un software, y as\u00ed dar a las almas de los viejos maestros el poder de perseguir indefinidamente a la m\u00e1quina, como Rembrandt, cuyo espectro digital pint\u00f3 un nuevo cuadro en 2016; ser\u00e1 posible producir a voluntad pseudonovelas de ciber-Balzac o ciber-Zola, o incluso ciber-Carr\u00e8re. El poder de la Maquinaria es el poder de la muerte, por eso es la destrucci\u00f3n de los vivos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>El poder espectral domina hoy en d\u00eda a trav\u00e9s de la digitalizaci\u00f3n y la virtualizaci\u00f3n, y la \u00abinteligencia artificial\u00bb es en s\u00ed misma una inteligencia muerta.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Capitalismo y destrucci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>El poder y la autonom\u00eda conquistados por lo digital, por la abstracci\u00f3n, por el espectro de la mente, siguen siendo dif\u00edciles de concebir: el intento de pensar el acontecimiento en curso requiere una radicalizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica para descubrir la esencia original de la abstracci\u00f3n que define la raz\u00f3n desde los griegos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el pensamiento de Plat\u00f3n, la abstracci\u00f3n y la universalidad de la idea se derivan de la eliminaci\u00f3n de todas las caracter\u00edsticas concretas y particulares de las cosas, lo que permite, por ejemplo, tomar una multiplicidad de cosas bellas y circunscribir la idea de belleza, que es su \u00abforma\u00bb o \u00abesencia\u00bb (griego <em>eidos<\/em>). Este proceso de reducci\u00f3n tiene lugar a trav\u00e9s del di\u00e1logo, un intercambio entre interlocutores que ten\u00eda lugar, a instancias de S\u00f3crates, en el \u00e1gora. El \u00e1gora era originariamente el mercado, donde ten\u00eda lugar otro tipo de intercambio, en el que se produce una reducci\u00f3n similar: el intercambio comercial implica que las cualidades particulares y concretas de los bienes intercambiados se ponen entre par\u00e9ntesis, para reducirlas a una cantidad universal y abstracta de la que s\u00f3lo son una fracci\u00f3n determinada, haci\u00e9ndolas conmensurables. Esta cantidad universal y abstracta, puramente formal e ideal, es el valor, que es la riqueza abstracta, la idea de riqueza, la esencia universal de la riqueza real, y que adem\u00e1s, en la medici\u00f3n, se expresa en forma num\u00e9rica (el precio).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>El dinero <em>ya<\/em> institu\u00eda una raz\u00f3n num\u00e9rica de la que el pitagorismo era la expresi\u00f3n sistem\u00e1tica.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La antigua Grecia fue la \u00e9poca del advenimiento de la moneda acu\u00f1ada, y el dinero impuso el uso de tal patr\u00f3n de medida y generaliz\u00f3 as\u00ed la definici\u00f3n de las cosas por una cantidad num\u00e9rica: definir las cosas por el n\u00famero y basarlas en el Uno es lo que hizo Pit\u00e1goras en teor\u00eda, y lo que hicieron los griegos en la pr\u00e1ctica; la escritura alfab\u00e9tica instaur\u00f3 una raz\u00f3n gr\u00e1fica, el dinero <em>ya<\/em> institu\u00eda una raz\u00f3n num\u00e9rica de la que el pitagorismo era la expresi\u00f3n sistem\u00e1tica. As\u00ed pues, el universal abstracto no es s\u00f3lo una idea en la cabeza de un fil\u00f3sofo; es un poder real, efectivo en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos: en el dinero, este universal abstracto se convierte en un objeto, en el que se cristaliza y se acumula, y a trav\u00e9s del cual la <em>forma ideal<\/em> del valor adquiere una <em>existencia aut\u00f3noma<\/em> en relaci\u00f3n con la materia concreta de la que es la forma.<\/p>\n\n\n\n<p>El valor es formal, pero tiene su propio contenido, el residuo de la reducci\u00f3n de las mercanc\u00edas intercambiadas a su m\u00ednimo com\u00fan denominador. Este denominador com\u00fan es que son productos del trabajo: el contenido del valor es el trabajo, en s\u00ed mismo universal y abstracto, la esencia del trabajo. Pero esta esencia del trabajo (originalmente subjetiva) se deriva de la reducci\u00f3n de sus <em>productos<\/em> (objetivos) a su esencia formal: el trabajo es el acto <em>presente<\/em> por el que el <em>sujeto<\/em> pone en acci\u00f3n su fuerza <em>vital<\/em>; el producto es un <em>objeto<\/em>, el resultado inerte de esta actividad; el valor es trabajo <em>pasado<\/em>, trabajo <em>muerto<\/em>, momificado por as\u00ed decirlo. Al cosificar el valor, el dinero permite la supervivencia de este trabajo muerto. Las protomonedas m\u00e1s arcaicas estaban ligadas a ritos funerarios y ten\u00edan la funci\u00f3n de permitir a los vivos apropiarse de la sustancia de los muertos, y el dinero sigue permitiendo materializar una herencia, asegurar la supervivencia del trabajo de un hombre despu\u00e9s de su muerte, permite hacer fructificar el trabajo muerto: el dinero, como dec\u00eda Hegel, es \u00abla vida misma en movimiento de lo que est\u00e1 muerto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>El valor es trabajo <em>pasado<\/em>, trabajo <em>muerto<\/em>, momificado por as\u00ed decirlo. Al cosificar el valor, el dinero permite la supervivencia de este trabajo muerto.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n Industrial se bas\u00f3 en una revoluci\u00f3n econ\u00f3mica que <em>invirti\u00f3<\/em> el estatus del dinero: el dinero era un medio de intercambio, pero ahora se convierte en el fin de la producci\u00f3n; el objetivo de toda actividad es ganar dinero, es decir, aumentar la cantidad de valor. Esto es lo que llamamos \u00abcrecimiento\u00bb, que es ilimitado y continuo, ya que la cantidad de valor producida se reinvierte a su vez para aumentarla a\u00fan m\u00e1s: as\u00ed, el valor no es s\u00f3lo el fin del proceso, sino tambi\u00e9n su principio. Esta econom\u00eda es el capitalismo, que s\u00f3lo Marx \u2014porque era el heredero de Hegel\u2014 fue capaz de pensar: todo el trabajo de Marx consisti\u00f3 en mostrar que hay Capital \u00abcuando el valor es el sujeto\u00bb del proceso, cuando \u00abse hace aut\u00f3nomo\u00bb y se toma a s\u00ed mismo como meta; el Capital, como \u00e9l lo define, es \u00abla autovalorizaci\u00f3n del valor\u00bb, y por eso requiere automatizaci\u00f3n: el Capital es un \u00absujeto aut\u00f3mata\u00bb, es el software de la Maquinaria, de la que los propios capitalistas no son m\u00e1s que \u00abfuncionarios\u00bb y \u00abesclavos\u00bb. El Mercado, como reconoci\u00f3 expresamente su ap\u00f3stol Hayek, es una maquinaria cibern\u00e9tica autorregulada, que universaliza la raz\u00f3n digital imponiendo el c\u00e1lculo de todo a todos, en todas partes, todo el tiempo, y produciendo en masa individuos incapaces de pensar de otro modo que en t\u00e9rminos de costo\/beneficio.<\/p>\n\n\n\n<p>La referencia a Marx es esencial, porque el capitalismo es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de los economistas: un sistema que requiere una infraestructura t\u00e9cnica extendida ahora a las dimensiones del planeta, que moviliza masivamente a todos los pueblos y reconfigura todas las sociedades, cuya necesidad de recursos naturales ha conducido a una crisis ecol\u00f3gica de proporciones geol\u00f3gicas, y que aplica sistem\u00e1ticamente una racionalidad cuya emergencia y desarrollo han ocupado los 25 siglos de la historia occidental, un sistema as\u00ed no puede abordarse a partir de las irrisorias cuestiones del \u00abpoder adquisitivo\u00bb, el \u00abesp\u00edritu empresarial\u00bb o la \u00ablibertad de comercio\u00bb. Hay que recordar la diferencia entre el pensamiento de Karl Marx y lo que en el siglo XX pas\u00f3 a llamarse \u00abmarxismo\u00bb, que fue una contrarrevoluci\u00f3n te\u00f3rica que se retract\u00f3 met\u00f3dicamente de todos los logros marxistas para redescubrir un monismo (Spinoza), un positivismo (Comte) y un industrialismo (Saint-Simon) precr\u00edticos, y convertirse as\u00ed en una ideolog\u00eda industrial m\u00e1s, reduciendo el problema del Capital al de las desigualdades sociales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>El capitalismo no se define por la sumisi\u00f3n de una clase a otra, sino por la sumisi\u00f3n del <em>trabajo<\/em> al <em>valor<\/em>.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>El capitalismo no se define por la sumisi\u00f3n de una clase a otra, nada nuevo bajo el sol, sino por la sumisi\u00f3n del <em>trabajo<\/em> al <em>valor<\/em>: el trabajo asalariado <em>reduce<\/em> la multiplicidad de trabajadores concretos a una cantidad de fuerza de trabajo abstracta, <em>desposee<\/em> a los trabajadores de esta fuerza y la <em>transfiere<\/em> a la maquinaria global, que la consume para alimentar la turbina de la autovalorizaci\u00f3n. El capitalismo universaliza y sistematiza la alienaci\u00f3n de la subjetividad viva en lo que Marx llama la \u00abobjetividad muerta\u00bb u \u00abobjetividad espectral\u00bb del valor. El capitalismo <em>no<\/em> es la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, sino la explotaci\u00f3n de la subjetividad viva por la objetividad muerta, que conquista as\u00ed su pseudo-vida de m\u00e1quina mediante un parasitismo que se manifiesta hoy en el dominio del dispositivo digital sobre todos y cada uno de nosotros: el dinero era lo que permit\u00eda a los vivos apropiarse de la sustancia de los muertos; se ha convertido en lo que permite a la sustancia de los muertos vampirizar a los vivos. Marx \u2014nacido en 1818, el a\u00f1o en que Mary Shelley public\u00f3 <em>Frankenstein o el moderno Prometeo<\/em>\u2014 siempre compara el Capital con un vampiro, un hombre lobo, un Moloch y, sobre todo, con un monstruo: \u00abAl incorporar la fuerza de trabajo viva a su objetividad de cosas muertas, el capitalista transforma el valor, es decir, el trabajo pasado, objetivado, muerto, en Capital, es decir, en valor que se valoriza a s\u00ed mismo, en este monstruo animado que se pone a &#8216;trabajar&#8217; como si tuviera el diablo en el cuerpo\u00bb, escribe en <em>El Capital<\/em>, donde precisa que \u00abel Capital es trabajo muerto, que s\u00f3lo cobra vida chupando como un vampiro el trabajo vivo, y que est\u00e1 tanto m\u00e1s vivo cuanto m\u00e1s lo chupa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n\n<div class=\"double-picture my-12 lg:my-20\" \n    data-images-sizes=\"half\"\n    data-same-height=\"true\"\n    data-reference-image=\"left\"\n>    <!-- Images -->\n    <div class=\"lg:flex\">\n        <div class=\"relative lg:pr-2 mb-7 lg:mb-0 lg:w-1\/2\">\n                            <a \n                    href=\"#\"\n                    data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/04\/Capture-decran-2024-03-28-a-8.22.32-PM.png\" \n                    class=\"gallery-item no-underline  \" \n                    data-pswp-width=\"958\" \n                    data-pswp-height=\"1404\"\n                >\n                    <figure class=\"wp-block-image h-full -mx-2 lg:mx-0 !my-0\">\n                        <picture class=\"block h-full\">\n                            <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2024\/04\/Capture-decran-2024-03-28-a-8.22.32-PM.png\" alt=\"Denis Diderot, L'Encyclop\u00e9die, 43, \"Artes de la miner\u00eda: colecci\u00f3n de l\u00e1minas sobre las ciencias, las artes liberales y las artes mec\u00e1nicas, con sus explicaciones\", Diderot y d'Alembert, 1751-1780, Mineralog\u00eda, 7a colecci\u00f3n. Vetas y labores mineras. Pl. IV, Fig. 1. Revestimiento de pozos mineros perpendiculares o inclinados. Fig. 2. Diferentes maneras de apuntalar las galer\u00edas y subterr\u00e1neos de las minas.\" >\n                        <\/picture>\n                        <figcaption class=\"lg:hidden pswp-caption-content\">Denis Diderot, L&#8217;Encyclop\u00e9die, 43, \u00abArtes de la miner\u00eda: colecci\u00f3n de l\u00e1minas sobre las ciencias, las artes liberales y las artes mec\u00e1nicas, con sus explicaciones\u00bb, Diderot y d&#8217;Alembert, 1751-1780, Mineralog\u00eda, 7a colecci\u00f3n. Vetas y labores mineras. Pl. IV, Fig. 1. Revestimiento de pozos mineros perpendiculares o inclinados. Fig. 2. 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Diferentes maneras de apuntalar las galer\u00edas y subterr\u00e1neos de las minas.<\/figcaption>                <\/figure>\n                    <\/div>\n    <\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p>El sistema de producci\u00f3n capitalista es as\u00ed, seg\u00fan la met\u00e1fora de Marx, un vasto alambique donde tiene lugar la transubstanciaci\u00f3n alqu\u00edmica de toda la realidad en ese \u00absublimado id\u00e9ntico\u00bb que es el valor: todos los recursos, humanos y naturales, se movilizan para producir la entidad formal, ideal, abstracta y espectral del valor, cuya irrealidad puede verse hoy en la desmaterializaci\u00f3n de las monedas destinadas a convertirse en digitales, y cuyos intercambios se identifican con juegos de escritura inform\u00e1tica, y por tanto con flujos de electrones; todos los recursos se consumen as\u00ed, y por tanto se destruyen, para eliminar este residuo, esta ceniza, esta escoria, es decir, la irrealidad de un Capital ficticio cuya burbuja crece en proporci\u00f3n a su destrucci\u00f3n. Basado enteramente en el dinero, y por tanto en el numerismo, el capitalismo implanta el atomismo, para el que toda materia es valor potencial a convertir en funci\u00f3n de un coeficiente de beneficio m\u00e1ximo. La hipot\u00e9tica \u00abtransici\u00f3n ecol\u00f3gica\u00bb no cambiar\u00eda en nada la naturaleza destructiva de un sistema que requiere recursos en cantidades sin precedentes (los vol\u00famenes de arena utilizados para producir cemento son tales que se avecina una escasez mundial) y produce miles de millones de toneladas de residuos cada a\u00f1o, contaminando la tierra, los r\u00edos y los oc\u00e9anos hasta tal punto que en 2050 m\u00e1s de la mitad de la humanidad estar\u00e1 en situaci\u00f3n de estr\u00e9s h\u00eddrico, con dificultades para abastecerse de agua potable.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Todos los recursos, humanos y naturales, se movilizan para producir la entidad formal, ideal, abstracta y espectral del valor.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fin<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00abParece\u00bb, se lamentaba Marx en abril de 1856, \u00abque todas nuestras invenciones y todos nuestros progresos no tienen m\u00e1s que un objetivo: dotar de vida e inteligencia a las fuerzas materiales y reducir la vida humana al rango de fuerza material\u00bb. Este es el proceso que se ha perseguido constantemente desde entonces, y que ahora se acerca a su umbral cr\u00edtico: la Maquinaria global est\u00e1 reduciendo a la humanidad al nivel de un recurso natural y fusion\u00e1ndola con poderes geol\u00f3gicos, descarg\u00e1ndola con actividades cada vez m\u00e1s automatizadas e integr\u00e1ndola como un engranaje, atorment\u00e1ndola y posey\u00e9ndola con todos los espectros del espect\u00e1culo; su poder acumulativo se desata en la \u00abguerra insensata y suicida contra la naturaleza\u00bb <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/08\/08\/la-era-de-la-ebullicion-global-x-1-x\/\">a la que se refiri\u00f3 en mayo de 2023 el secretario general de las Naciones Unidas<\/a>. En este sentido, nuestra \u00e9poca marca el final del periodo de incubaci\u00f3n de la pulsi\u00f3n de muerte, que adopta la forma de lo que Freud concibi\u00f3 como la \u00abpulsi\u00f3n humana de autodestrucci\u00f3n\u00bb: y, en efecto, <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/11\/12\/varios-mundos-en-un-solo-planeta\/\">en un momento en que los climat\u00f3logos advierten de que se han alcanzado umbrales irreversibles, todo el mundo parece haberse puesto de acuerdo para preparar la pr\u00f3xima guerra mundial<\/a>, con un gasto en armamento que alcanzar\u00e1 los 2 240 billones de d\u00f3lares en 2022, cuando todav\u00eda no se ha alcanzado el objetivo de la COP15 de dedicar 100 mil millones a la lucha contra el calentamiento global.<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de ser una mera hip\u00f3tesis freudiana, la pulsi\u00f3n de muerte es la verdad interior de nuestra \u00e9poca. Est\u00e1 definida por la racionalidad cient\u00edfica, y la ciencia por excelencia de la era industrial es la termodin\u00e1mica, fundada por Sadi Carnot en 1824 y cuyo segundo principio fue formulado por Rudolf Clausius en 1865: el principio de entrop\u00eda, que hace de la muerte t\u00e9rmica del universo el horizonte de todo, y establece as\u00ed la pulsi\u00f3n de muerte como principio cosmol\u00f3gico. La formulaci\u00f3n del principio de entrop\u00eda es el momento en que la racionalidad, que hab\u00eda basado la universalidad de su verdad en el punto de vista de la muerte, descubre en la muerte el principio universal de la realidad. Ahora sabemos que el <em>Homo sapiens<\/em> no es m\u00e1s que una especie entre muchas, y que todas las especies son mortales. Tambi\u00e9n sabemos que varias especies humanas han vivido y desaparecido; el Neandertal, que ten\u00eda lenguaje y pr\u00e1cticas art\u00edsticas y funerarias, desapareci\u00f3 hace unos 30 mil a\u00f1os en unas condiciones clim\u00e1ticas que no eran en absoluto cr\u00edticas. <em>Sapiens<\/em> desaparecer\u00e1, y la hip\u00f3tesis de su desaparici\u00f3n a corto o mediano plazo no es descabellada: la vertiginosa hip\u00f3tesis prevista por Emmanuel Carr\u00e8re \u2014\u00bbtal caos, nunca ha ocurrido, no es una fase, es el fin\u00bb\u2014 esta hip\u00f3tesis no puede ser barrida por meras protestas de optimismo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>En un momento en que los climat\u00f3logos advierten de que se han alcanzado umbrales irreversibles, todo el mundo parece haberse puesto de acuerdo para prepararse para la pr\u00f3xima guerra mundial.<\/p><cite>Jean Vioulac<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Por tanto, lo que urge es la acci\u00f3n concertada, la pol\u00edtica: por ello, Emmanuel Carr\u00e8re subestima lo que est\u00e1 en juego en \u00abel fin de la democracia\u00bb, es decir, el auge del neofascismo y del integrismo religioso, ya que es precisamente la posibilidad de una acci\u00f3n conjunta, razonada y basada en el conocimiento compartido lo que se pone en tela de juicio en la era de la <em>posverdad<\/em> y de la guerra de todos contra todos. Pero tiene raz\u00f3n al reconocer que nadie ha dicho que haya una soluci\u00f3n: el Antropoceno refuta el optimismo de Marx, que pensaba que \u00abla humanidad s\u00f3lo se plantea problemas que puede resolver\u00bb, y la ausencia de soluci\u00f3n no significa que no haya problema, del mismo modo que la incurabilidad de una enfermedad no cuestiona la pertinencia de un diagn\u00f3stico. As\u00ed pues, tal vez debamos reflexionar sobre nuestra propia infancia, la infancia de la humanidad, y sobre lo que era el hombre, \u00abesta especie dolorosa y vil, apenas diferente del mono, que sin embargo llevaba en s\u00ed tantas nobles aspiraciones, esta especie torturada, contradictoria, individualista y pendenciera, infinitamente ego\u00edsta, capaz a veces de estallidos de violencia inauditos, pero que nunca dej\u00f3 de creer en el bien y en el amor\u00bb, a la que Michel Houellebecq dedic\u00f3 <em>Las part\u00edculas elementales<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre la posible destrucci\u00f3n de toda la vida en la Tierra y el espectro de la inteligencia artificial, \u00bfc\u00f3mo salir de la m\u00e1quina que nos acecha y buscar \u201cla oposici\u00f3n llamada vida\u201d? 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