\r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n <\/a>\n<\/figure>\n\n\nLa brutal agresi\u00f3n de Rusia contra Ucrania llev\u00f3 a los europeos a realizar considerables esfuerzos para mostrar su solidaridad con un pa\u00eds atacado. Nuestros pa\u00edses reaccionaron al un\u00edsono, acogiendo a millones de refugiados, proporcionando material militar, ayudando al gobierno de Kiev a cubrir las necesidades b\u00e1sicas de su pueblo y aplicando duras sanciones contra el agresor.<\/p>\n\n\n\n
Adem\u00e1s, hemos proclamado en todos los foros internacionales que el comportamiento de Putin no es aceptable en un mundo en el que el respeto al derecho internacional debe caracterizar las relaciones entre las naciones. Nuestro modelo inicial de ayuda a Ucrania se guio por la urgencia. Primero enviamos ayuda humanitaria y medios de defensa inmediatos. Despu\u00e9s suministramos artiller\u00eda esencial para neutralizar la superioridad rusa y permitir a Ucrania recuperar los territorios ocupados. Luego vinieron los medios de defensa a\u00e9rea cuando, en un nuevo episodio de terror, los misiles y drones rusos empezaron a llover sobre ciudades, centrales el\u00e9ctricas y sistemas de riego ucranianos.<\/p>\n\n\n\nLa brutal agresi\u00f3n de Rusia contra Ucrania llev\u00f3 a los europeos a realizar considerables esfuerzos para mostrar su solidaridad con un pa\u00eds atacado.<\/p>Margarita Robles<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nSu valent\u00eda y nuestro apoyo permitieron a los ucranianos sobrevivir como Estado soberano, y el agresor, aunque segu\u00eda ocupando gran parte del territorio invadido, perdi\u00f3 toda esperanza de lograr sus objetivos iniciales.<\/p>\n\n\n\n
Hoy, nuestro apoyo a Ucrania debe entrar en una nueva fase. Ya no se trata de la supervivencia de Ucrania como Estado independiente, que, salvo cat\u00e1strofe imprevista, ya est\u00e1 asegurada. Ahora se trata de restablecerse como un Estado europeo moderno capaz de ofrecer a sus ciudadanos las mejores condiciones de vida posibles. Por tanto, el apoyo debe ser m\u00e1s amplio de lo que ha sido hasta ahora. La ayuda militar sigue siendo esencial, ya que Putin contin\u00faa, de manera obstinada, con sus intentos de socavar cualquier posibilidad de una Ucrania pr\u00f3spera y democr\u00e1tica. Poco a poco, tendremos que dedicar nuestra ayuda a reconstruir un pa\u00eds a partir de los da\u00f1os de una guerra que no se limita a objetivos militares. Debemos volver a coser todos los hilos que unen a Ucrania con Europa, a la que pertenece por historia y por decisi\u00f3n de su pueblo. Debemos ayudar a Ucrania a cumplir con las condiciones para una r\u00e1pida acogida en nuestra Uni\u00f3n Europea. El desarrollo industrial ser\u00e1 crucial para la modernizaci\u00f3n de Ucrania. El pa\u00eds cuenta ya con una larga tradici\u00f3n industrial, aunque tenga que recuperarse de la guerra y abandonar modelos anticuados. En este contexto, la industria de defensa ser\u00e1 un motor esencial para el futuro de Ucrania, ya que seguir\u00e1 proporcionando capacidades de defensa y ser\u00e1 tambi\u00e9n un factor de desarrollo.<\/p>\n\n\n\nDebemos volver a coser todos los hilos que unen a Ucrania con Europa, a la que pertenece por la historia y por decisi\u00f3n de su pueblo.<\/p>Margarita Robles<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\nLos europeos debemos aprender de esta lecci\u00f3n y de lo que pasa con Ucrania. Hemos tenido grandes dificultades para suministrar los equipos y municiones necesarios para el conflicto. Tambi\u00e9n hemos aprendido que la industria de defensa es una garant\u00eda esencial de nuestra propia resistencia, soberan\u00eda e independencia. Ucrania, lo reconocemos, ha actuado como un detonante, un catalizador para tomar conciencia de la necesidad de invertir en defensa. Los sentimientos de compasi\u00f3n hacia nuestros vecinos ucranianos y el horror de una guerra tan cercana han convencido a nuestras poblaciones de que la inversi\u00f3n en defensa es imprescindible para la seguridad y para sostener un futuro de empleos altamente calificados.<\/p>\n\n\n