{"id":22618,"date":"2023-09-11T16:18:00","date_gmt":"2023-09-11T15:18:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=22618"},"modified":"2023-09-11T18:28:19","modified_gmt":"2023-09-11T17:28:19","slug":"basar-la-agresion-en-la-razon-la-nueva-doctrina-de-la-politica-exterior-rusa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/09\/11\/basar-la-agresion-en-la-razon-la-nueva-doctrina-de-la-politica-exterior-rusa\/","title":{"rendered":"Basar la agresi\u00f3n en la raz\u00f3n: la nueva doctrina de la pol\u00edtica exterior rusa"},"content":{"rendered":"\n

Este texto es la primera traducci\u00f3n de una entrevista con Vja\u010deslav Morozov sobre la doctrina de la pol\u00edtica exterior rusa. Exprofesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Estatal de San Petersburgo, desde 2010 ense\u00f1a las relaciones UE-Rusia en el Instituto de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad de Tartu (Estonia).<\/em><\/p>\n\n\n\n

Esta entrevista se public\u00f3 originalmente el 6 de mayo de 2023 en las columnas del medio de comunicaci\u00f3n en lengua rusa Posle<\/a> (\u00abDespu\u00e9s\u00bb), aparecido a ra\u00edz de la agresi\u00f3n rusa en Ucrania. El colectivo Posle es radicalmente cr\u00edtico con la guerra en curso y su estela de masacres y destrucci\u00f3n, pero tambi\u00e9n con la ola de represi\u00f3n que ha golpeado a Rusia al mismo tiempo con una violencia diez veces mayor. Posle les da la palabra a investigadores, periodistas, activistas y testigos, cuyas observaciones y reflexiones contribuyen a aportar algo de claridad a estos tiempos convulsos y a esbozar los contornos del mundo del \u00abDespu\u00e9s\u00bb<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Vja\u010deslav Morozov se centra aqu\u00ed en un documento hasta ahora poco estudiado: la Doctrina de pol\u00edtica exterior de la Federaci\u00f3n Rusa. Hasta cierto punto, ese texto puede considerarse como el equivalente funcional, en Estados Unidos y Francia, de los \u00ablibros blancos\u00bb sobre defensa y relaciones internacionales que son la <\/em>Quadriennal Defense Review \u2014y la <\/em>National Defense Strategy que tom\u00f3 su lugar desde 2018\u2014 o la <\/em>Revue strat\u00e9gique de d\u00e9fense et de s\u00e9curit\u00e9 nationale. La misma l\u00f3gica, inextricablemente anal\u00edtica y pragm\u00e1tica, impregna todos estos documentos, cuyo prop\u00f3sito es definir la posici\u00f3n de un Estado en relaci\u00f3n con el entorno estrat\u00e9gico global y regional, al tiempo que env\u00eda se\u00f1ales m\u00e1s o menos expl\u00edcitas a sus socios o competidores potenciales. En el caso de Rusia, la <\/em>Doctrina ha pasado por seis versiones sucesivas, desde la versi\u00f3n relativamente liberal y eur\u00f3fila firmada por Bor\u00eds Yeltsin en 1993 hasta la \u00faltima edici\u00f3n, publicada en 2023, que hace gala de una ret\u00f3rica amenazadora y belicosa, bajo la apariencia de antiimperialismo y respuesta a las amenazas externas.<\/em><\/p>\n\n\n\n

La <\/em>Doctrina no es insensible a las limitaciones o apor\u00edas de la variante estrictamente \u00abdefensiva\u00bb del discurso ruso, seg\u00fan la cual la actual \u00aboperaci\u00f3n militar especial\u00bb en Ucrania no es m\u00e1s que un gesto preventivo contra la \u00abguerra h\u00edbrida\u00bb que Estados Unidos ha desencadenado a trav\u00e9s de su t\u00edtere ucraniano; la Doctrina de 2023 tambi\u00e9n se abstiene de la inveros\u00edmil postura de acusar abiertamente a Ucrania de agresi\u00f3n contra Rusia. En su lugar, los autores de la Doctrina optaron por una estrategia alternativa, y m\u00e1s h\u00e1bil, que consiste en explotar en beneficio de Rusia las tensiones que impregnan el derecho internacional, los principios de la ONU y el orden internacional existente.<\/em><\/p>\n\n\n\n

De este modo, los dirigentes rusos aprovechan la l\u00ednea de fractura que atraviesa la Carta de las Naciones Unidas<\/a>, que se debate entre las ambiciones de cooperaci\u00f3n y el respeto a la soberan\u00eda de los Estados, por un lado, y la necesidad de equilibrio entre las grandes potencias, por otro. Del mismo modo, la Doctrina rusa se permite argumentar que la noci\u00f3n de un \u00aborden internacional basado en normas\u00bb (rule-based international order), teorizada por Estados Unidos en los a\u00f1os cuarenta, apenas oculta un proyecto pol\u00edtico de regulaci\u00f3n de las relaciones internacionales del que un pu\u00f1ado de pa\u00edses occidentales obtienen los principales beneficios. Rusia es muy consciente de que puede contar con que China apoyar\u00e1 ese enfoque cr\u00edtico del orden internacional liberal. Por \u00faltimo, Vja\u010deslav Morozov se\u00f1ala que Rusia se siente con mayor derecho a presentarse como una potencia diplom\u00e1ticamente razonable y abierta a los debates sobre el control internacional de armamentos, dado que el propio Estados Unidos se retir\u00f3 hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os del Tratado ABM de 1972 destinado a limitar las armas estrat\u00e9gicas.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Por \u00faltimo, la nueva <\/em>Doctrina de pol\u00edtica exterior incorpora una serie de elementos forjados durante las \u00faltimas d\u00e9cadas por los principales ide\u00f3logos del r\u00e9gimen para desarrollar una concepci\u00f3n civilizacional del Estado ruso \u2014denominado \u00abEstado-civilizaci\u00f3n\u00bb\u2014 y de su esfera de influencia \u2014el \u00abmundo ruso\u00bb\u2014. Distanci\u00e1ndose formalmente de cualquier forma de nacionalismo \u00e9tnico, la nueva l\u00f3gica imperial rusa defiende en cambio una representaci\u00f3n identitaria, cultural o civilizacional de la vasta zona que incluye Ucrania, Bielorrusia, Asia Central y los diversos pueblos de la Federaci\u00f3n Rusa, que oficialmente cuenta con 193 nacionalidades. A partir de ese axioma, la <\/em>Doctrina rusa proclama que esos diversos pueblos no tienen m\u00e1s remedio que unirse voluntariamente a la esfera de influencia del \u00abmundo ruso\u00bb para no ser engullidos por Occidente y escapar a la inevitable disoluci\u00f3n de sus identidades que se producir\u00eda a continuaci\u00f3n. Se trata, pues, de una batalla de valores o de una \u00abguerra cultural\u00bb entre la ideolog\u00eda llamada \u00abneoliberal\u00bb, que Occidente amenaza con extender por todo el planeta, deshaciendo a su antojo las culturas existentes, y el baluarte ruso de la civilizaci\u00f3n, punta de lanza de los \u00abvalores tradicionales\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Al destacar esas dimensiones, el art\u00edculo plantea una serie de preguntas a\u00fan m\u00e1s cruciales: \u00bfcree el Estado ruso en sus mitos? \u00bfAcaso sus mitos, por ser mitos, no tienen efecto? De hecho, las categor\u00edas fundamentales de comprensi\u00f3n del mundo propias del aparato estatal de la Rusia en guerra sustentan una verdadera construcci\u00f3n escatol\u00f3gica. Seg\u00fan las visiones de este apocalipsis, Rusia se erige en baluarte contra los intentos de dominaci\u00f3n mundial del drag\u00f3n estadounidense y las dem\u00e1s bestias occidentales: hip\u00f3critas, embaucadoras, provocadoras del desastre y la muerte, falsas acu\u00f1adoras de valores falsos. \u00bfBasta con denunciar tales visiones como artefactos ret\u00f3ricos para desactivar m\u00e1gicamente su eficacia? Rompiendo con el infructuoso optimismo, el autor somete las categor\u00edas en cuesti\u00f3n a un profundo an\u00e1lisis sem\u00e1ntico y pol\u00edtico, para revelar su coherencia y su posible atractivo para los cr\u00edticos del actual orden internacional. Por tanto, no basta con declarar la inanidad de las nociones y valores que rondan el discurso estrat\u00e9gico, jur\u00eddico y pol\u00edtico que las autoridades rusas dirigen a sus adversarios, a sus socios potenciales y a la propia poblaci\u00f3n rusa.\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n

Al sumergirse en el coraz\u00f3n de la abismal empresa de justificar la guerra, este texto proporciona armas indispensables. Decir que son oportunas ser\u00eda quedarse corto. Lo que necesitamos hoy es una inteligencia de la guerra y no inteligencias guerreras: puntos de vista m\u00e1s agudos, visiones m\u00e1s claras, antes de que la guerra conquiste hasta la \u00faltima inteligencia. (GL)<\/em><\/p>\n\n\n\n

[V\u00e9ase tambi\u00e9n: nuestra \u00faltima actualizaci\u00f3n sobre la situaci\u00f3n en Ucrania]<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n

***<\/p>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 es la <\/strong>Doctrina de pol\u00edtica exterior de la Federaci\u00f3n Rusa<\/em><\/strong>? \u00bfCu\u00e1les son la funci\u00f3n y los objetivos de este documento, y a qui\u00e9n va dirigido? <\/strong><\/h3>\n\n\n\n

La Doctrina de pol\u00edtica exterior<\/em> de Rusia es un documento dirigido principalmente a los dem\u00e1s pa\u00edses. Les se\u00f1ala las coordenadas fundamentales del planteamiento de la pol\u00edtica exterior rusa. Es, por tanto, una herramienta de comunicaci\u00f3n, del mismo modo que algunos de los discursos caracter\u00edsticos de Vladimir Putin. Me viene a la mente el discurso de M\u00fanich de 2007, que ofrec\u00eda una visi\u00f3n general de la situaci\u00f3n internacional y de los intereses de Rusia, as\u00ed como ciertas directrices para la actuaci\u00f3n del pa\u00eds en un futuro pr\u00f3ximo. <\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, esta Doctrina<\/em> tiene otra funci\u00f3n. Una vez transmitida a la burocracia, proporciona a sus funcionarios una colecci\u00f3n de citas, m\u00e1s que una gu\u00eda pr\u00e1ctica de actuaci\u00f3n. Cada vez que surge una situaci\u00f3n que requiere poner en palabras la postura de la pol\u00edtica exterior rusa, cualquier bur\u00f3crata puede hojear el texto y escoger los t\u00e9rminos o expresiones apropiados para el caso concreto.<\/p>\n\n\n\n

Cada vez que surge una situaci\u00f3n que requiere poner en palabras la postura de la pol\u00edtica exterior rusa, cualquier bur\u00f3crata puede hojear el texto y escoger los t\u00e9rminos o expresiones apropiados para el caso concreto.<\/p>VJA\u010cESLAV MOROZOV<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

As\u00ed pues, este documento es, como m\u00ednimo, un factor determinante de la propia pol\u00edtica exterior rusa, sobre todo teniendo en cuenta que el proceso de toma de decisiones est\u00e1 muy centralizado. Todas las decisiones tomadas en la escala cubierta por la Doctrina<\/em> de pol\u00edtica exterior<\/em> son prerrogativa del presidente de la Federaci\u00f3n Rusa. Dado que el presidente puede considerarse ahora como un verdadero soberano absoluto, est\u00e1 en sus manos determinar la direcci\u00f3n estrat\u00e9gica de la pol\u00edtica exterior. La Doctrina<\/em> no fija ese rumbo, sino que lo hace expl\u00edcito.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfLa <\/strong>Doctrina de pol\u00edtica exterior<\/em><\/strong> ha desempe\u00f1ado siempre ese papel, o ha cambiado en los \u00faltimos a\u00f1os? <\/strong><\/h3>\n\n\n\n

La primera Doctrina de pol\u00edtica exterior<\/em> se adopt\u00f3 en 1993. En aquel momento cumpl\u00eda la funci\u00f3n tradicionalmente asignada a los documentos estrat\u00e9gicos: la de marcar un rumbo y servir de gu\u00eda a los diplom\u00e1ticos. La Doctrina<\/em> de 1993 ten\u00eda un marcado car\u00e1cter prooccidental. Fuertemente euroc\u00e9ntrica, anunciaba que Rusia cooperar\u00eda con los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, los principales pa\u00edses de Occidente, al tiempo que presentaba las periferias del mundo \u2014todos los pa\u00edses del Sur\u2014 como una zona de conflicto de la que pod\u00edan surgir amenazas potenciales. <\/p>\n\n\n\n

No debemos olvidar hasta qu\u00e9 punto la pol\u00edtica rusa de los a\u00f1os noventa fue ca\u00f3tica, oscilando bruscamente entre un occidentalismo ingenuo y una pol\u00edtica de autosuficiencia, ya desde tiempos de Primakov. Aunque esa primera Doctrina<\/em> hab\u00eda definido inicialmente una direcci\u00f3n estrat\u00e9gica para la pol\u00edtica exterior, \u00e9sta se invirti\u00f3 muy r\u00e1pidamente.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

No debemos olvidar hasta qu\u00e9 punto la pol\u00edtica rusa de los a\u00f1os noventa fue ca\u00f3tica, oscilando bruscamente entre un occidentalismo ingenuo y una pol\u00edtica de autosuficiencia, ya desde tiempos de Primakov.<\/p>VJA\u010cESLAV MOROZOV<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Con la llegada al poder de Vladimir Putin, la Doctrina de pol\u00edtica exterior<\/em> cambi\u00f3 de naturaleza, y se convirti\u00f3 en un instrumento destinado principalmente a enviar se\u00f1ales a Occidente. Se actualiz\u00f3 por primera vez en 2000, pero se mantuvo relativamente cerca de la versi\u00f3n anterior. No fue sino hasta 2008, tras el discurso de Vladimir Putin en M\u00fanich, cuando se public\u00f3 una nueva Doctrina<\/em>, esta vez muy diferente en su contenido. Se produjo un claro giro hacia una pol\u00edtica antioccidental. A partir de entonces, la propia funci\u00f3n del texto cambi\u00f3: desde ese momento, como he dicho, de lo que se trata es de enviar se\u00f1ales a los pa\u00edses occidentales sobre la pol\u00edtica exterior rusa. <\/p>\n\n\n\n

La <\/strong>Doctrina<\/em><\/strong> sigue teniendo una orientaci\u00f3n antioccidental, pero sobre todo contiene una dosis diez veces mayor de ret\u00f3rica agresiva. Palabras duras y expresiones extremadamente fuertes caracterizan la forma en que Rusia entiende sus relaciones con Occidente. \u00bfC\u00f3mo acab\u00f3 esa ret\u00f3rica propia de los propagandistas televisivos en una producci\u00f3n oficial del Estado? <\/strong><\/h3>\n\n\n\n

La \u00fanica explicaci\u00f3n es la guerra. El cambio en la ret\u00f3rica puede explicarse por el hecho de que Rusia se afirma ahora obligada a defenderse de ataques inminentes. El texto no dice otra cosa, pues afirma que est\u00e1 en marcha un nuevo tipo de guerra h\u00edbrida, en la que Estados Unidos est\u00e1 utilizando a Ucrania como mecanismo para su propia agresi\u00f3n contra Rusia. Asistimos, pues, a un giro hacia una ret\u00f3rica cada vez m\u00e1s agresiva, basada en los conceptos de \u00abEstado-civilizaci\u00f3n\u00bb, \u00abmundo ruso\u00bb y \u00abmundo multipolar\u00bb. Esa ret\u00f3rica refleja la posici\u00f3n de un Estado que siente que ha sido tratado injustamente durante demasiado tiempo, que esa injusticia se ha convertido finalmente en agresi\u00f3n y que necesita defenderse de esa agresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

Sobre todo, es importante se\u00f1alar que el nivel de agresividad en la ret\u00f3rica oficial ha aumentado desde 2008. El tono de las Doctrinas<\/em> de 2008 y 2013 a\u00fan conservaba cierto grado de correcci\u00f3n. La Doctrina<\/em> de 2016 comenz\u00f3 a divergir, mientras que la de 2023 no toma ning\u00fan tipo de precauci\u00f3n en su l\u00e9xico. Expresa sin rodeos las intenciones agresivas de Occidente y la pol\u00edtica que Rusia debe adoptar para defenderse.<\/p>\n\n\n\n

Es importante se\u00f1alar que el nivel de agresividad en la ret\u00f3rica oficial ha aumentado desde 2008. <\/p>VJA\u010cESLAV MOROZOV<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

La nueva <\/strong>Doctrina de pol\u00edtica exterior de la Federaci\u00f3n Rusa<\/em><\/strong> afirma la necesidad de actuar de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, al tiempo que rechaza la idea de un \u00aborden mundial basado en normas\u00bb. Afirma: \u00abEl mecanismo para establecer normas jur\u00eddicas internacionales debe basarse en la libre voluntad de los Estados soberanos. Las Naciones Unidas deben seguir siendo la principal plataforma para el desarrollo progresivo y la codificaci\u00f3n del derecho internacional. Perseverar en la promoci\u00f3n de un orden mundial basado en normas corre el riesgo de conducir a la destrucci\u00f3n del sistema jur\u00eddico internacional y a otras consecuencias peligrosas para la humanidad\u00bb. \u00bfSe trata de una contradicci\u00f3n?<\/strong><\/h3>\n\n\n\n

No hay contradicci\u00f3n, ni desde el punto de vista de la Doctrina<\/em> ni desde el de la ret\u00f3rica rusa. La idea de un \u00aborden mundial basado en normas\u00bb ha hecho una aparici\u00f3n relativamente reciente en el lenguaje de la pol\u00edtica exterior rusa para traducir el concepto ingl\u00e9s de rule-based order<\/em>. Su significado se recoge en el par\u00e1grafo 9 de la Doctrina<\/em>, que hace referencia a las Naciones Unidas antes de afirmar que \u00abla solidez del sistema jur\u00eddico internacional est\u00e1 siendo puesta a prueba: un estrecho c\u00edrculo de Estados est\u00e1 intentando sustituirlo por una concepci\u00f3n del orden mundial basado en normas (es decir, en la imposici\u00f3n de reglas, est\u00e1ndares y normas en cuya elaboraci\u00f3n no se ha garantizado la participaci\u00f3n igualitaria de todos los Estados interesados)\u00bb. Este pasaje recupera un concepto del l\u00e9xico pol\u00edtico occidental, en el que desempe\u00f1a un papel similar pero m\u00e1s sutil, al afirmar que el orden mundial tal y como existe hoy en d\u00eda, aunque en su conjunto sea favorable a Occidente, beneficia sin embargo a todos los Estados y contribuye a su prosperidad.<\/p>\n\n\n\n

\u00bfQu\u00e9 hace el texto ruso? Aprovecha la noci\u00f3n de \u00aborden mundial basado en normas\u00bb para denunciar la vana ret\u00f3rica de Occidente, que se apresura a imponer a todo el mundo una visi\u00f3n del mundo que beneficia exclusivamente a Estados Unidos y sus sat\u00e9lites. En esencia, y aunque no se utilice el t\u00e9rmino (aunque el texto incluya numerosas cr\u00edticas al neocolonialismo), se trata de una denuncia a un sistema imperialista.<\/p>\n\n\n\n

Esa concepci\u00f3n de un \u00aborden mundial basado en normas\u00bb describe una pol\u00edtica estadounidense de dominaci\u00f3n unilateral. Sin embargo, seg\u00fan la Doctrina<\/em>, Estados Unidos ya no est\u00e1 en condiciones de mantener ese orden mundial en un mundo que se ha vuelto multipolar. Ignorando esta realidad, Estados Unidos insiste en aferrarse a su hegemon\u00eda; por cierto, \u00abhegemon\u00eda\u00bb tambi\u00e9n es una innovaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica en la Doctrina<\/em> de 2023. <\/p>\n\n\n\n

Desde el punto de vista del Kremlin, la f\u00f3rmula \u00abun orden mundial basado en normas\u00bb no es m\u00e1s, por decirlo en t\u00e9rminos marxistas simples, que una \u00abfalsa conciencia\u00bb que Estados Unidos impone a todo el planeta con el fin de lograr la aceptaci\u00f3n de su dominaci\u00f3n. Rusia se opone a ello y por eso se proclama defensora de un \u00abverdadero orden mundial\u00bb, en el que todos los Estados sean realmente iguales, como garantiza la Carta de las Naciones Unidas. Sin embargo, como Rusia es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU con derecho a veto, este orden la favorece personalmente en primera instancia.<\/p>\n\n\n\n

Rusia se proclama defensora de un \u00abverdadero orden mundial\u00bb, en el que todos los Estados sean realmente iguales, como garantiza la Carta de las Naciones Unidas.<\/p>VJA\u010cESLAV MOROZOV<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Los estatutos de las Naciones Unidas consagran ciertos principios normativos que no pueden ser violados por los Estados miembros, en particular la prohibici\u00f3n de invadir el territorio de un Estado soberano. Este orden normativo y la funci\u00f3n disuasoria del Consejo de Seguridad se vieron cuestionados por la intervenci\u00f3n de Estados Unidos en Irak. Por otra parte, la estructura de la ONU se basa claramente en el principio de dominaci\u00f3n de las \u00abgrandes potencias\u00bb y en el equilibrio de sus intereses. \u00bfPodemos decir que Rusia ya se decidi\u00f3 entre esos dos modelos disponibles? <\/strong><\/h3>\n\n\n\n

S\u00ed, Rusia est\u00e1 claramente a favor de uno de los principios de la ONU. Una de las caracter\u00edsticas del derecho internacional es su alto grado de incertidumbre, en la medida en que se basa en un compromiso entre los principios de soberan\u00eda y la necesidad de cooperaci\u00f3n internacional, que puede llegar a restringir la soberan\u00eda en inter\u00e9s de la paz y la seguridad internacionales. Al mismo tiempo, los miembros permanentes del Consejo de Seguridad ocupan una posici\u00f3n espec\u00edfica, vinculada a su derecho de veto. Esta regla se deriva de la idea de un \u00abConcierto de las Grandes Potencias\u00bb, o de un orden internacional basado en el consenso de las grandes potencias (great power management<\/em>). En su libro The Anarchical Society: A Study of Order in World Politics<\/em>, Hedley Bull describe el \u00abConcierto de las Grandes Potencias\u00bb como una de las instituciones de la sociedad internacional, al mismo nivel que el derecho internacional, la diplomacia, la guerra y el equilibrio de poder. Este concepto se remonta al Congreso de Viena de 1815 y se consagr\u00f3 en la Carta de las Naciones Unidas tras la Segunda Guerra Mundial, cuando los vencedores consolidaron su dominio de los asuntos mundiales.<\/p>\n\n\n\n

Esa idea de \u00abconcierto de grandes potencias\u00bb le conviene perfectamente a Rusia, sobre todo porque implica que cada una de las potencias mantiene el orden dentro de su propia esfera de influencia, al tiempo que negocia con las dem\u00e1s potencias a escala mundial y se esfuerza por no invadir las suyas. Dado que \u00e9se es un estado de cosas ideal para Rusia, no puede sino apoyar la Carta de las Naciones Unidas. Adem\u00e1s, el art\u00edculo 51 de la Carta garantiza a los Estados el derecho a la leg\u00edtima defensa. Esta noci\u00f3n aparece dos veces en la Doctrina<\/em> 2023, pero sin estar expl\u00edcitamente vinculada a la \u00aboperaci\u00f3n militar especial\u00bb; es evidente que los redactores del texto no se atrevieron a acusar abiertamente a Ucrania de agresi\u00f3n contra Rusia. Sin embargo, es evidente que eso es lo que se sugiere cuando Rusia afirma que es v\u00edctima de un nuevo tipo de guerra h\u00edbrida y se ve obligada a protegerse de la agresi\u00f3n de Occidente a trav\u00e9s de un pa\u00eds dependiente. Las referencias al art\u00edculo 51 deben entenderse en ese contexto preciso.\u00a0<\/p>\n\n\n\n

Pocos Estados fuera de Occidente est\u00e1n dispuestos a rebajar abiertamente sus relaciones con Rusia.<\/p>VJA\u010cESLAV MOROZOV<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Sin embargo, la Carta de las Naciones Unidas consagra otros principios: la igualdad soberana de todos los Estados, el principio de no injerencia, la prohibici\u00f3n de los actos de agresi\u00f3n, etc. Todos esos principios son violados abiertamente por Rusia, lo que debilita su postura. Todo el mundo es consciente de ello, pero pocos Estados fuera de Occidente est\u00e1n dispuestos a rebajar abiertamente sus relaciones con Rusia. Adem\u00e1s, cualquier proyecto de reforma de la ONU est\u00e1 condenado al fracaso de inicio debido a los intereses irreconciliables de las grandes potencias, cada una de las cuales trata de asegurarse la posici\u00f3n m\u00e1s favorable, lo que explica que sigan haciendo uso de su derecho de veto. As\u00ed las cosas, muy pocos Estados apoyan abiertamente las acciones de Rusia, como demuestran los resultados de las votaciones en la Asamblea General de la ONU. <\/p>\n\n\n\n

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