{"id":22217,"date":"2023-09-04T05:30:00","date_gmt":"2023-09-04T04:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=22217"},"modified":"2023-09-10T23:32:01","modified_gmt":"2023-09-10T22:32:01","slug":"una-diplomacia-plurilateral-para-pensar-el-g20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/09\/04\/una-diplomacia-plurilateral-para-pensar-el-g20\/","title":{"rendered":"Una diplomacia plurilateral para pensar el G20"},"content":{"rendered":"\n
No tiene sentido so\u00f1ar que el mundo es diferente. Juntos y por separado, Estados Unidos y China hacen gala de un claro realismo geopol\u00edtico, caracter\u00edstico de los sistemas de equilibrio de poder que se remontan a Metternich y Bismarck. Su comportamiento se ajusta a la din\u00e1mica cl\u00e1sica de las grandes potencias, es decir, la lucha por el equilibrio de poder y la b\u00fasqueda de ventajas definidas dentro de una matriz estrictamente nacional. <\/p>\n\n\n\n
La redefinici\u00f3n de Asia como regi\u00f3n indo-pac\u00edfica, el fortalecimiento de la Cuadrilateral formada por Estados Unidos, la India, Jap\u00f3n y Australia, el anuncio del G7 como alianza de valores en la lucha \u00abdemocracia frente a autocracia\u00bb, el acuerdo AUKUS para desplegar submarinos nucleares en Australia y la ampliaci\u00f3n de la influencia de la OTAN en Asia son todos movimientos evidentes para equilibrar el poder como parte del reposicionamiento estrat\u00e9gico de Estados Unidos en sus relaciones con China. <\/p>\n\n\n\n
China ha reforzado r\u00e1pidamente su poder militar, en particular, su capacidad naval y sus arsenales nucleares, ha extendido su influencia regional a trav\u00e9s de la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda, ha intensificado sus relaciones con los pa\u00edses del Sur<\/a>, ha insistido en poner a Taiw\u00e1n bajo su control, se ha reunido con Rusia para contrarrestar la dominaci\u00f3n occidental y parece decidida a provocar un \u00abcambio sist\u00e9mico en el orden internacional con China al centro\u00bb, en palabras de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisi\u00f3n Europea<\/a>. <\/p>\n\n\n\n En cierto modo, todo esto es bastante \u00abnormal\u00bb, pero lo inusual, hoy en d\u00eda, es la proliferaci\u00f3n de escenarios de confrontaci\u00f3n entre Estados Unidos y China, por un lado, y entre China y Estados Unidos, por otro. Se trata, claramente, de una v\u00eda de doble sentido. Lo que parece impulsar estos escenarios de confrontaci\u00f3n tiene menos que ver con valoraciones estrat\u00e9gicas internacionales que con factores pol\u00edticos internos de ambos pa\u00edses. Este momento de polarizaci\u00f3n global tiene sus ra\u00edces en la polarizaci\u00f3n interna: la exhibici\u00f3n de fuerza nacional se ve como una forma de recuperar una especie de unidad pol\u00edtica. <\/p>\n\n\n\n Lo que parece impulsar estos escenarios de confrontaci\u00f3n tiene menos que ver con valoraciones estrat\u00e9gicas internacionales que con factores pol\u00edticos internos de ambos pa\u00edses. <\/p>COLIN BRADFORD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El mejor ejemplo es que el \u00fanico punto de unanimidad entre republicanos y dem\u00f3cratas en Washington es \u00abChina\u00bb. Del mismo modo, mientras el presidente Xi Jinping gan\u00f3 un hist\u00f3rico tercer mandato y trata de consolidar su poder interno dentro del Estado de partido \u00fanico, tambi\u00e9n, ha utilizado la lucha contra Estados Unidos para reforzar su posici\u00f3n en casa. Los medios de comunicaci\u00f3n de ambos pa\u00edses est\u00e1n intensificando esta ret\u00f3rica y la est\u00e1n incorporando al discurso p\u00fablico. Pensar fuera de la caja no est\u00e1 en la agenda. Y tomar otras decisiones tampoco parece ser una opci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n A decir verdad, es natural que las dos mayores econom\u00edas del mundo adopten una actitud competitiva entre s\u00ed. Y, hasta cierto punto, no puede haber nada malo en ello\u2026 excepto que tiene consecuencias. <\/p>\n\n\n\n Entre ellas, se encuentra la prevalencia de escenarios de confrontaci\u00f3n entre Estados Unidos y China: no s\u00f3lo han dominado la geopol\u00edtica en los \u00faltimos cinco a\u00f1os, sino que, tambi\u00e9n, han impregnado, sumergido y socavado las relaciones internacionales, en general, y la gobernanza mundial para la resoluci\u00f3n de problemas globales, en particular. <\/p>\n\n\n\n En la actualidad, el mundo se enfrenta, simult\u00e1neamente, a una multiplicidad de retos sist\u00e9micos globales como nunca antes en la historia de la humanidad. El cambio clim\u00e1tico, la biodiversidad, la salud mundial, las fracturas sociales y la guerra representan amenazas existenciales para la supervivencia de la humanidad y, juntos, constituyen un reto hist\u00f3rico. Los escenarios de confrontaci\u00f3n amenazan con dividir a la comunidad internacional y obliga a los pa\u00edses a elegir bandos, mientras que el contexto actual exige que se unan y se fortalezcan colectivamente para enfrentar la pl\u00e9tora de riesgos actuales. <\/p>\n\n\n\n Lo que est\u00e1 en juego es nada menos que la capacidad de la humanidad para dominar estas cuestiones y asumir la responsabilidad de lidiar con los desaf\u00edos globales. Si permitimos que la polarizaci\u00f3n se instale a escala mundial, no podremos salvar el planeta de la cat\u00e1strofe ni a nuestras sociedades de la implosi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n Esta vez, los juegos geopol\u00edticos protagonizados por din\u00e1micas de compensaci\u00f3n corren el riesgo de dividir y destruir a la comunidad internacional, que debe unirse para hacerle frente a amenazas existenciales.<\/p>COLIN BRADFORD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Aunque existe una forma de normalidad hist\u00f3rica en estas tensiones entre grandes potencias, como un tipo de ejercicio habitual de pol\u00edtica de equilibrio, hoy, todo es nuevo. Esta vez, los juegos geopol\u00edticos protagonizados por din\u00e1micas de compensaci\u00f3n corren el riesgo de dividir y destruir a la comunidad internacional, que debe unirse para hacerle frente a amenazas existenciales.<\/p>\n\n\n\n La din\u00e1mica subyacente al conflicto geopol\u00edtico entre China y Estados Unidos es la reducci\u00f3n del discurso p\u00fablico a formulaciones simplistas y esl\u00f3ganes medi\u00e1ticos, lo que alimenta verdaderas divisiones ideol\u00f3gicas a escala nacional y en las relaciones internacionales. En la b\u00fasqueda del poder interno, el discurso pol\u00edtico busca ganar adeptos apoy\u00e1ndose en la emoci\u00f3n y el fervor. En Estados Unidos, al menos, el \u00e9nfasis en la buena gobernanza, pr\u00e1cticamente, ha desaparecido, ya que la pol\u00edtica se ha transformado en una batalla de posturas en torno a cuestiones sociales y culturales. El debate pol\u00edtico ha sido eclipsado por el teatro pol\u00edtico. Y, tal como est\u00e1n las cosas, los debates pol\u00edticos tambi\u00e9n se ven empa\u00f1ados por simplificaciones excesivas y diferencias ideol\u00f3gicas. <\/p>\n\n\n\n El problema central es que plantear todos los problemas pol\u00edticos en forma de preguntas binarias que s\u00f3lo ofrecen la posibilidad de elegir entre puntos de vista diametralmente opuestos es un marco que fomenta las luchas de poder, pero que no avanza en la resoluci\u00f3n de los problemas. Hay vac\u00edos en los debates p\u00fablicos donde la sustancia queda ahogada por florituras ret\u00f3ricas, esl\u00f3ganes y simplificaciones excesivas. <\/p>\n\n\n\n Las categor\u00edas binarias crean falsas opciones basadas en el miedo a alternativas brutales. Presentar la pol\u00edtica econ\u00f3mica como una elecci\u00f3n entre mercados libres y econom\u00edas dirigidas por el Estado distorsiona las alternativas reales. Todas las econom\u00edas son econom\u00edas mixtas. Incluso China se define a s\u00ed misma como una econom\u00eda de mercado. As\u00ed que presentar la fiscalidad como una fuente de financiamiento del \u00abgran gobierno\u00bb en lugar de como un recurso necesario para financiar infraestructuras, inversi\u00f3n en recursos humanos, investigaci\u00f3n b\u00e1sica, desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, mejora de competencias profesionales y sostenibilidad medioambiental es mantener la pol\u00e9mica en el debate p\u00fablico, no promover la comprensi\u00f3n ni el consenso en torno a pol\u00edticas p\u00fablicas esenciales. <\/p>\n\n\n\n Hay vac\u00edos en los debates p\u00fablicos donde la sustancia queda ahogada por florituras ret\u00f3ricas, esl\u00f3ganes y simplificaciones excesivas. <\/p>COLIN BRADFORD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Del mismo modo, la presentaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior americana como una lucha entre \u00abdemocracia y autocracia\u00bb genera un discurso ideol\u00f3gico cuando, en realidad, en el siglo XXI, todos los pa\u00edses se enfrentan al creciente reto de equilibrar representatividad y control, de gobernar de forma eficaz y cre\u00edble y de lograr resultados pol\u00edticamente sostenibles para sus ciudadanos. <\/p>\n\n\n\n El gobierno chino no se escapa de estas tendencias. La presi\u00f3n por obtener resultados para 1400 millones de personas con el objetivo de ganarse el apoyo de su gobierno es una urgencia constante y una necesidad absoluta desde el punto de vista de la gobernanza. Esta presi\u00f3n, intensa, dado el tama\u00f1o de China, no legitima las pr\u00e1cticas autoritarias, pero ayuda a los de afuera a comprender la enormidad del reto que supone dirigir un pa\u00eds con cuatro veces la poblaci\u00f3n de Estados Unidos. <\/p>\n\n\n\n Hacer de la elecci\u00f3n binaria entre \u00abdemocracia y autocracia\u00bb una pieza central de la pol\u00edtica exterior americana se ha arraigado con cierto escepticismo en el resto del mundo, ya que parece enfrentar el bien contra el mal, a los virtuosos y honestos contra los malvados, a nosotros contra ellos, definitivamente. Estiliza y estereotipa las relaciones de un modo que trivializa las complejidades reales de un buen gobierno y crea divisiones y fracturas en un momento en el que necesitamos convergencia y unidad globales para gestionar el futuro. Crea bloques y alianzas de contestaci\u00f3n en lugar de fomentar la fluidez, la flexibilidad y el pragmatismo, que facilitan la toma de decisiones pr\u00e1cticas y la resoluci\u00f3n de problemas.<\/p>\n\n\n\n Es cierto que la geopol\u00edtica de las grandes potencias se basa en la b\u00fasqueda de un equilibrio de poder, pero, tambi\u00e9n, es cierto que ser\u00eda posible concebir otras din\u00e1micas que podr\u00edan facilitar las relaciones internacionales con vistas a enfrentar los desaf\u00edos globales y a reforzar la gobernanza mundial para resolver los problemas a escala planetaria. Desde un punto de vista te\u00f3rico, as\u00ed como por mi larga experiencia de di\u00e1logo entre China y Occidente, estoy convencido de que el plurilateralismo puede funcionar. <\/p>\n\n\n\n El plurilateralismo reduce la intensidad de las tensiones de un mundo bipolar y los efectos polarizadores de las formulaciones binarias. <\/p>COLIN BRADFORD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n La din\u00e1mica dominante del orden mundial contempor\u00e1neo se basa en el deseo de independencia, de espacio pol\u00edtico, de no alineamiento y de autonom\u00eda estrat\u00e9gica. El hecho innegable es que la mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo actual quieren evitar verse obligados a elegir bando en un mundo polarizado. Su libertad y su posicionamiento estrat\u00e9gico dependen del fortalecimiento del plurilateralismo en las relaciones globales, no de la adhesi\u00f3n a bloques o sistemas de alianzas. <\/p>\n\n\n\n El mundo en el que vivimos hoy es un mundo multivalente. No es un mundo multipolar basado en un equilibrio de poder. Tampoco es un mundo unipolar ni, siquiera, un orden internacional basado en valores compartidos. El mundo actual se caracteriza por una asombrosa simultaneidad de crisis sist\u00e9micas, por una multitud de canales de influencia, de comunicaciones y de transacciones, por una pl\u00e9tora de intereses y valores y por una conectividad y ciclos de informaci\u00f3n instant\u00e1neos. <\/p>\n\n\n\n \u00c9ste no es un mundo en el que puedan funcionar las categor\u00edas binarias porque constituyen compensaciones lineales a trav\u00e9s de una dicotom\u00eda: forman la base de un marco de suma cero, ya que cualquier desplazamiento a la derecha o a la izquierda del espectro tiene un costo para una u otra de las partes implicadas. Si se a\u00f1ade una segunda dimensi\u00f3n a una categor\u00eda binaria, la toma de decisiones se sit\u00faa, al menos, en un espacio bidimensional, no en una sola l\u00ednea. <\/p>\n\n\n\n El mundo actual se caracteriza por una asombrosa simultaneidad de crisis sist\u00e9micas, por una multitud de canales de influencia, de comunicaciones y de transacciones, por una pl\u00e9tora de intereses y valores y por una conectividad y ciclos de informaci\u00f3n instant\u00e1neos. \u00c9ste no es un mundo en el que puedan funcionar las categor\u00edas binarias.<\/p>COLIN BRADFORD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El mundo actual no se compone s\u00f3lo de espacios de decisi\u00f3n tridimensionales; es un mundo en el que m\u00faltiples vectores se cruzan e interact\u00faan en lo que puede describirse como un espacio de decisi\u00f3n multivalente. Reina la complejidad. El pragmatismo y la profesionalidad prevalecen, por necesidad. <\/p>\n\n\n\n Las propuestas ideol\u00f3gicas no son viables en los complejos espacios de toma de decisiones que caracterizan las opciones pol\u00edticas del siglo XXI. Hay una desconexi\u00f3n total entre gran parte del discurso pol\u00edtico p\u00fablico y la sustancia de las decisiones de la vida real, lo que significa que el discurso interfiere en la buena formulaci\u00f3n de pol\u00edticas. Esta desconexi\u00f3n entre el discurso p\u00fablico y la sustancia es un factor clave de divisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n El com\u00fan denominador fundamental de la plurilateralidad en un mundo multivalente es la diferenciaci\u00f3n, que constituye una fuerza poderosa para la identidad social e individual. Los elementos m\u00e1s estimulantes para la creatividad y la innovaci\u00f3n son la distinci\u00f3n, la singularidad, la excelencia m\u00e1s all\u00e1 de las normas existentes, la plena realizaci\u00f3n del potencial, la negativa a aceptar lo que es por lo que podr\u00eda ser, la ambici\u00f3n, la superaci\u00f3n de l\u00edmites, la imaginaci\u00f3n, la inspiraci\u00f3n y la ambici\u00f3n. La diferenciaci\u00f3n es la clave de la diversidad cultural y de la plurilateralidad en el \u00e1mbito p\u00fablico. Seguir modelos ideol\u00f3gicos preconcebidos no es lo suficientemente atractivo en nuestro mundo. <\/p>\n\n\n\n La pol\u00edtica de \u00abautonom\u00eda estrat\u00e9gica\u00bb de la Uni\u00f3n Europea es esencial para pluralizar las relaciones bilaterales que tienen Estados Unidos y China en relaciones entre China y Occidente. De hecho, ahora, creemos que, debido a este efecto de pluralizaci\u00f3n, la autonom\u00eda estrat\u00e9gica europea redunda en beneficio de Estados Unidos. <\/p>\n\n\n\n Esta pol\u00edtica refuerza el plurilateralismo y reduce las tensiones geopol\u00edticas y profesionaliza las relaciones mundiales junto con las interacciones geopol\u00edticas en curso. Le permite al mundo avanzar para hacerle frente a los retos globales y demuestra que el plurilateralismo es un planteamiento de juego de suma positiva y no de suma cero. El enfoque \u00abnosotros contra ellos\u00bb se desvanece y no destruye las relaciones interestatales en otros \u00e1mbitos. <\/p>\n\n\n\n La pol\u00edtica de \u00abautonom\u00eda estrat\u00e9gica\u00bb de la Uni\u00f3n Europea es esencial para pluralizar las relaciones bilaterales que tienen Estados Unidos y China en relaciones entre China y Occidente.<\/p>COLIN BRADFORD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Aunque las relaciones trilaterales de poder entre Europa, China y Estados Unidos son necesarias, no son condici\u00f3n suficiente para un nuevo orden mundial que preserve la integridad de la comunidad internacional. La diversidad, el plurilateralismo y la complejidad son ya fuerzas poderosas en el Sur y lo han sido durante alg\u00fan tiempo. Est\u00e1 claro que, hoy, Narenda Modi y Lula son l\u00edderes del Sur global que desean afirmar su independencia<\/a> y generar un mayor plurilateralismo global. Varios acad\u00e9micos chilenos han compilado un volumen de ensayos de l\u00edderes de opini\u00f3n latinoamericanos que abogan por un \u00abno alineamiento activo\u00bb en favor de los intereses estrat\u00e9gicos de Am\u00e9rica Latina expuestos en estas p\u00e1ginas<\/a>. El n\u00famero de mayo-junio de 2023 de Foreign Affairs<\/em> se centr\u00f3 en los nuevos no alineados. Ya en 2012, Charles Kupchan hab\u00eda percibido la emergencia de un \u00abpunto de inflexi\u00f3n global\u00bb basado en \u00abm\u00faltiples versiones de la modernidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n El G20 es uno de los \u00abespacios\u00bb donde pueden florecer las relaciones globales y ponerse en pr\u00e1ctica la gobernanza mundial. Los grupos de trabajo, las reuniones ministeriales y los grupos de ejecuci\u00f3n del G20, que se celebran a lo largo del a\u00f1o y que culminan en las cumbres anuales del G20, de dos d\u00edas de duraci\u00f3n, constituyen valiosas oportunidades para abordar los retos mundiales y para ser m\u00e1s ambiciosos y eficaces en la gesti\u00f3n de dichos retos. <\/p>\n\n\n\n No estamos en el proceso de pasar de un orden mundial liderado por Estados Unidos a un orden mundial liderado por China. Nos encontramos ya en un orden mundial pluralista que a todo el mundo le interesa fomentar. <\/p>COLIN BRADFORD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n El G20 est\u00e1 formado por las veinte mayores econom\u00edas del mundo. El criterio para ser miembro se basa en la influencia, no en el tipo de r\u00e9gimen ni en el sistema de valores. En comparaci\u00f3n con el G7, el G20 es un grupo secular, ecl\u00e9ctico y agn\u00f3stico en cuanto a valores. Rusia es miembro del G20 y no hay ning\u00fan deseo de mantenerla fuera, a pesar de la guerra contra Ucrania. La presencia de Rusia en el G20, a diferencia de su exclusi\u00f3n del G7, en 2014, tras la anexi\u00f3n de Crimea, obliga a Rusia a sentarse a la mesa de negociaciones y obliga a sus adversarios a tratar con este pa\u00eds, les guste o no. A largo plazo, este eclecticismo beneficia a todas las partes implicadas. <\/p>\n\n\n\n El G20 podr\u00eda convertirse en una plataforma para el florecimiento de relaciones plurilaterales entre China y Occidente. La presencia de grandes potencias y de potencias medias de todas las regiones del mundo constituye un crisol en el que las tensiones con China, en su forma \u00abmultivalente\u00bb, pueden abordarse impl\u00edcita o expl\u00edcitamente. La multivalencia es una manifestaci\u00f3n de complejidad que exige pragmatismo y profesionalidad, no pol\u00e9mica. El n\u00famero limitado de 20 grandes econom\u00edas hace que el G20 sea m\u00e1s manejable que otros organismos m\u00e1s grandes. <\/p>\n\n\n\n El problema del G20, en los \u00faltimos a\u00f1os, es que las consecuencias de las tensiones geopol\u00edticas con Rusia y China no s\u00f3lo limitan la eficacia de las deliberaciones del G20 a la hora de obtener resultados, sino que desbordan la gobernanza mundial en su conjunto. La situaci\u00f3n actual, tal y como se ha desarrollado en los \u00faltimos meses, no s\u00f3lo est\u00e1 debilitando la cooperaci\u00f3n mundial, sino que la est\u00e1 destruyendo. El mundo se est\u00e1 fragmentando inexorablemente. Las posiciones se endurecen. Los expertos se divierten presentando las fricciones y fracturas como caracter\u00edsticas inevitables de un nuevo orden mundial.<\/p>\n\n\n\n La presencia de Rusia en el G20 obliga a Rusia a sentarse a la mesa de negociaciones y obliga a sus adversarios a tratar con este pa\u00eds, les guste o no. A largo plazo, este eclecticismo beneficia a todas las partes implicadas. <\/p>COLIN BRADFORD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Necesitamos una comprensi\u00f3n realista y l\u00facida de las tensiones entre Estados Unidos y China. La \u00e9lite dirigente americana ha abandonado la idea de que la liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica de China y su integraci\u00f3n en la econom\u00eda mundial conducir\u00edan a la liberalizaci\u00f3n pol\u00edtica. China considera que el ejemplo de Rusia, donde la reforma pol\u00edtica fue lo primero y la reforma econ\u00f3mica lo segundo, es un desastre que no quiere repetir. Para China, controlar su propio destino es vital. Para Estados Unidos, sus valores liberales basados en la libertad individual y la democracia son fundamentales. Para ambos pa\u00edses, el liderazgo mundial forma parte de su identidad nacional. Estados Unidos quiere preservar su papel en un orden internacional basado en normas y liderado por ellos mismos, Estados Unidos, mientras que China considera que su restablecimiento como \u00abImperio del Medio\u00bb es clave para su afianzamiento como civilizaci\u00f3n universal. <\/p>\n\n\n\n Son orientaciones hist\u00f3ricas profundamente arraigadas que hacen inevitable su rivalidad, su confrontaci\u00f3n e, incluso, el conflicto. <\/p>\n\n\n\n La pregunta es \u00e9sta: \u00bfestas dos superpotencias con ambiciones globales pueden crear un espacio de comunicaci\u00f3n, de di\u00e1logo y de interacci\u00f3n funcional que, junto con otros, contribuya a la gobernanza mundial, en lugar de continuar por el camino de la divergencia, de la confrontaci\u00f3n a distancia y de las maniobras que dividen a la comunidad mundial? <\/p>\n\n\n\n El hecho es que el momento que vivimos ahora podr\u00eda haber sido, decididamente, distinto. En la cumbre del G20, celebrada en Indonesia en noviembre de 2022, Joseph Biden y Xi Jinping se vieron en persona. El resultado fue positivo. Las declaraciones de la Casa Blanca y del Ministerio de Asuntos Exteriores de China fueron prometedoras. Xi y Biden acordaron que el secretario de Estado americano, Anthony Blinken, viajar\u00eda a China y se reunir\u00eda con el presidente Xi Jinping. La visita estaba prevista para finales de enero. <\/p>\n\n\n\n Sin embargo, el 28 de enero, un \u00abglobo esp\u00eda\u00bb chino penetr\u00f3 espacio a\u00e9reo americano. La visita de Blinken fue cancelada. La esperada reanimaci\u00f3n de los seis grupos de trabajo oficiales de China y Estados Unidos, suspendidos o paralizados tras la visita de la presidenta de la C\u00e1mara de Representantes, Nancy Pelosi, a Taiw\u00e1n, en agosto de 2022, se detuvo. Las tensiones han ido en aumento desde entonces, exacerbadas, a ojos de Estados Unidos, por la reuni\u00f3n entre Xi Jinping y Vladimir Putin en Mosc\u00fa, a finales de marzo<\/a>, y, a ojos de China, por el encuentro entre el presidente de la C\u00e1mara de Representantes, Kevin McCarthy, y la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, en California, a principios de abril. <\/p>\n\n\n\n En la cumbre del G20, celebrada en Indonesia en noviembre de 2022, Joseph Biden y Xi Jinping se vieron en persona. El resultado fue positivo.<\/p>COLIN BRADFORD<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n A pesar de las promesas de evitar una nueva Guerra Fr\u00eda, lo cierto es que el mundo actual es muy distinto del que podr\u00eda haber existido si no hubiera habido el globo<\/a>. Un observador chino declar\u00f3, para el New York Times<\/em>, que \u00abseg\u00fan China, aunque Biden mostr\u00f3 una buena actitud en Bali, no est\u00e1 firmemente comprometido con la mejora de las relaciones sino-americanas\u00bb. <\/p>\n\n\n\n Es necesario otro cambio de din\u00e1mica: Washington y Pek\u00edn deben hacer un examen de conciencia. \u00bfCu\u00e1les son los intereses estrat\u00e9gicos fundamentales que est\u00e1n en juego para China y Estados Unidos? \u00bfCu\u00e1les son los medios que les permitir\u00edan a Estados Unidos y a China superar juntos el peligroso giro de los acontecimientos? <\/p>\n\n\n\nLas consecuencias del enfrentamiento<\/h3>\n\n\n\n
Volver a las causas<\/h3>\n\n\n\n
\r\n <\/picture>\r\n \n Una din\u00e1mica pol\u00edtica diferente para un futuro global<\/h3>\n\n\n\n
\n
El plurilateralismo como motor de un orden mundial multivalente <\/h3>\n\n\n\n
\n
Perspectivas por explorar <\/h3>\n\n\n\n