{"id":21438,"date":"2023-08-19T09:59:00","date_gmt":"2023-08-19T08:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=21438"},"modified":"2023-08-19T18:54:14","modified_gmt":"2023-08-19T17:54:14","slug":"el-sitio-de-dunkerque-un-frente-olvidado-1944-1945","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/08\/19\/el-sitio-de-dunkerque-un-frente-olvidado-1944-1945\/","title":{"rendered":"El sitio de Dunkerque: un frente olvidado (1944-1945)"},"content":{"rendered":"\n

Tras el pensamiento estrat\u00e9gico de Maquiavelo<\/a>, el an\u00e1lisis de la ruptura polemol\u00f3gica de las Guerras de Italia<\/a>, las pr\u00e1cticas b\u00e9licas en el mundo griego<\/a>, la era estrat\u00e9gica de la Guerra del Golfo<\/a> y los mamelucos de Austerlitz<\/a><\/em>, este nuevo episodio de nuestra serie de verano \u00abEstrategias: de Cannas a Bajmut\u00bb<\/a> repas<\/em>a un asedio olvidado pero absolutamente decisivo de la Segunda Guerra Mundial: Dunkerque. Mientras que la evacuaci\u00f3n de la ciudad en 1940 est\u00e1 bien documentada y es popularmente recordada -gracias en parte a una adaptaci\u00f3n de Hollywood-, la tard\u00eda liberaci\u00f3n de la ciudad es menos conocida. Mathieu Geagea lo cuenta.<\/em><\/p>\n\n\n\n

Para consultar otros episodios de la serie, es por aqu\u00ed.<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n

Cuando, a finales del verano de 1944, las fuerzas alemanas se atrincheraron en la fortaleza de Dunkerque y sus alrededores, formaron lo que pronto se conocer\u00eda como una \u00abbolsa\u00bb. Con este t\u00e9rmino, nos referimos a una zona militarizada totalmente rodeada, que, de hecho, se encontraba justo en medio del territorio enemigo. <\/p>\n\n\n\n

Durante la Primera Guerra Mundial, no se mencion\u00f3 la existencia de bolsas. Como la guerra fue, principalmente, una guerra de posiciones, con soldados dispersos a lo largo de un frente gigantesco, es dif\u00edcil imaginar c\u00f3mo pudieron formarse bolsas enemigas. Cuando los soldados de uno y otro bando sal\u00edan de sus trincheras para lanzarse al asalto, avanzaban, m\u00e1s o menos, simult\u00e1neamente por un territorio definido. Ninguna parcela quedaba fuera y, en consecuencia, la conquista de una zona era total y completa, si es que ten\u00eda lugar. <\/p>\n\n\n\n

En la Segunda Guerra Mundial, por el contrario, la guerra de movimiento le sucedi\u00f3 a la guerra de posici\u00f3n y este conflicto motorizado hizo que los veh\u00edculos blindados de un ej\u00e9rcito utilizaran mucho m\u00e1s las carreteras principales para penetrar, lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible, el territorio del pa\u00eds adversario. De este modo, los ej\u00e9rcitos que defend\u00edan su propio territorio se encontraban, a veces, sin darse cuenta en ese momento, en terreno ya conquistado y, por lo tanto, detr\u00e1s de la l\u00ednea del frente. Por otra parte, tambi\u00e9n, ocurr\u00eda que un ej\u00e9rcito que conquistaba territorio enemigo se anticipaba a zonas que resultar\u00edan m\u00e1s dif\u00edciles de invadir porque estaban mejor defendidas. En consecuencia, el ej\u00e9rcito conquistador optaba por eludir esas zonas, en lugar de permanecer en ellas, para proseguir con su avance. El objetivo era derribar estas posiciones mediante un cerco y no mediante un ataque frontal. As\u00ed es como se formaron bolsas de resistencia detr\u00e1s de la l\u00ednea del frente. Estos focos no constitu\u00edan, necesariamente, un obst\u00e1culo para la conquista o la liberaci\u00f3n de un territorio, siempre que no fueran demasiado numerosos, pues, de lo contrario, pod\u00edan unirse y volverse peligrosos. En cualquier caso, su supervivencia era bastante limitada. <\/p>\n\n\n\n

Los ej\u00e9rcitos que defend\u00edan su propio territorio se encontraban, a veces, sin darse cuenta en ese momento, en terreno ya conquistado y, por lo tanto, detr\u00e1s de la l\u00ednea del frente.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

A veces, se utiliza m\u00e1s el t\u00e9rmino \u00abenclave\u00bb, que suele confundirse con \u00abbolsa\u00bb. Sin embargo, existe una diferencia entre ambos t\u00e9rminos. Un enclave es un trozo de tierra o territorio completamente rodeado por otro y, por lo tanto, sin acceso directo al mar. Por ejemplo, durante la liberaci\u00f3n de Francia, en 1944, en los alrededores de la ciudad normanda de Falaise, a unos cuarenta kil\u00f3metros de la costa del Canal de la Mancha, miles de alemanes pertenecientes al VII ej\u00e9rcito se encontraron rodeados por los ej\u00e9rcitos americano-brit\u00e1nicos y resistieron durante m\u00e1s de dos semanas en la primera quincena de agosto. La memoria colectiva se refiere, a menudo, a la \u00abbolsa de Falaise\u00bb, aunque los Aliados prefirieran hablar de una simple \u00abisla de resistencia\u00bb. Literalmente, una \u00abbolsa\u00bb significa lo mismo que un \u00abenclave\u00bb, pero la definici\u00f3n es m\u00e1s amplia e incluye las zonas de resistencia con acceso al mar, como Dunkerque entre 1944 y 1945. <\/p>\n\n\n\n

La Segunda Guerra Mundial, una \u00abguerra rel\u00e1mpago\u00bb, una guerra de movimiento, guerra motorizada, guerra a\u00e9rea y submarina, se transform\u00f3, tambi\u00e9n, en una guerra de asedio. Estos asedios, ya fueran en torno a Dunkerque, Lorient, Saint-Nazaire, La Rochelle, Royan o a la Pointe de Grave, eran, cuando menos, la ant\u00edtesis del concepto de guerra moderna. De hecho, pr\u00e1cticamente todos los focos de resistencia alemana que se formaron en territorio franc\u00e9s, en 1944, rodeaban ciudades portuarias que hab\u00edan sido transformadas en fortalezas por los nazis, dotadas de un sistema defensivo muy sofisticado y que, por lo tanto, fueron acorraladas y, posteriormente, asediadas por los ej\u00e9rcitos aliados. <\/p>\n\n\n\n

Literalmente, una \u00abbolsa\u00bb significa lo mismo que un \u00abenclave\u00bb, pero la definici\u00f3n es m\u00e1s amplia e incluye las zonas de resistencia con acceso al mar, como Dunkerque entre 1944 y 1945. <\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Ante este fen\u00f3meno singular de la Segunda Guerra Mundial, en gran medida, oscurecido por los relatos populares sobre ella, debemos intentar comprender c\u00f3mo se forma una bolsa: el ejemplo de Dunkerque, uno de los \u00faltimos \u00abfrentes\u00bb activos de la guerra en Europa, es esclarecedor al respecto. <\/p>\n\n\n\n\n\n

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El centro de Dunkerque tal como se ve\u00eda en 1946, en v\u00edsperas de la reconstrucci\u00f3n. Colecci\u00f3n privada. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

La formaci\u00f3n de la bolsa de Dunkerque<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

El aislamiento de la ciudad y del puerto no era un buen augurio definitivamente, pero, a finales de agosto de 1944, los habitantes de Dunkerque a\u00fan eran optimistas. \u00bfC\u00f3mo pod\u00edan serlo de otro modo, a sabiendas de que Par\u00eds hab\u00eda sido liberada a finales de agosto y de que los ej\u00e9rcitos aliados hab\u00edan atravesado la regi\u00f3n de Picardie en cuesti\u00f3n de unos pocos d\u00edas? En otras palabras, lo hicieron, incluso, m\u00e1s r\u00e1pido que los alemanes en 1940. Las propias tropas aliadas se vieron sorprendidas por esta liberaci\u00f3n rel\u00e1mpago, ya que esperaban toparse con una l\u00ednea de defensa a lo largo del Somme. Esto auguraba un colapso de los ej\u00e9rcitos alemanes, como una estampida. <\/p>\n\n\n\n

Los habitantes de Dunkerque s\u00f3lo pod\u00edan creer que, pronto, ser\u00edan liberados e, imprudentemente, les restaron importancia a los riesgos de su situaci\u00f3n.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Los habitantes de Dunkerque s\u00f3lo pod\u00edan creer que, pronto, ser\u00edan liberados e, imprudentemente, les restaron importancia a los riesgos de su situaci\u00f3n. Para ellos, la espera estaba a la orden del d\u00eda. Sin embargo, algunos estaban m\u00e1s preocupados que otros, como Paul Brisswalter, director de la central el\u00e9ctrica de la f\u00e1brica de Lesieur, que escribi\u00f3 en su diario, el 24 de agosto de 1944, lo siguiente: \u00abAqu\u00ed, todo parece indicar que los alemanes resistir\u00e1n para tomar la fortaleza de Dunkerque. No deja de ser preocupante ver a todos estos soldados afluyendo a la regi\u00f3n en estos momentos. No nos adelantemos. Esperemos con valent\u00eda lo que suceda a continuaci\u00f3n. Parece que este periodo ser\u00e1 f\u00e9rtil en cambios de la situaci\u00f3n\u00bb. Al escribir al d\u00eda siguiente, Paul Brisswalter fue a\u00fan m\u00e1s l\u00facido, casi prof\u00e9tico: <\/p>\n\n\n\n

La ansiedad vuelve a apoderarse de nosotros por las consecuencias de los pr\u00f3ximos d\u00edas. \u00bfSe ir\u00e1n sin luchar? \u00bfPersistir\u00e1n en su in\u00fatil resistencia? En los \u00faltimos d\u00edas, hemos visto atisbos de una resoluci\u00f3n pac\u00edfica de la situaci\u00f3n. Ante la debacle que se est\u00e1 produciendo, cabr\u00eda pensar que la sabidur\u00eda sustituir\u00eda la obstinaci\u00f3n. Con los nuevos preparativos en marcha, nuestra confianza se tambalea un poco. No cabe duda de que vamos a quedar atrapados en una enorme bolsa que, ahora, empieza a tomar forma. En resumen, vamos a encontrarnos en las mismas condiciones que en 1940, con la gran diferencia de que los medios de acci\u00f3n se multiplicar\u00e1n por diez. No tratemos de adelantarnos a los acontecimientos; \u00bfqu\u00e9 sentido tiene lamentarse por las posibilidades futuras?<\/p>\n\n\n\n

Ante la debacle que se est\u00e1 produciendo, cabr\u00eda pensar que la sabidur\u00eda sustituir\u00eda la obstinaci\u00f3n.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

El 27 de agosto, consideraba que, pr\u00e1cticamente, no hab\u00eda lugar a dudas y declar\u00f3: \u00abDe los nuevos preparativos en curso, se desprende que la fortaleza de Dunkerque podr\u00e1 resistir a toda costa. Nuestro optimismo sobre el final de la guerra se desvanece, pero las situaciones pueden cambiar de un d\u00eda para otro\u00bb.  <\/p>\n\n\n\n

Una vez liberada la ciudad de Lille por parte de los ej\u00e9rcitos americanos, el 3 de septiembre de 1944, el objetivo de los Aliados era alcanzar, lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible, la costa del Canal de la Mancha y del Mar del Norte. La 2\u00b0 Divisi\u00f3n de Infanter\u00eda canadiense descansaba y se reabastec\u00eda desde el d\u00eda anterior, 2 de septiembre, en el sector de Dieppe. El 4 de septiembre, recibi\u00f3 \u00f3rdenes del 2\u00b0 Cuerpo canadiense  de avanzar hacia Dunkerque por una ruta que la llevar\u00eda, primero, a liberar las ciudades de Eu y Abbeville en el Somme y, despu\u00e9s, no a lo largo de la costa, sino m\u00e1s al interior, Montreuil, Samer, Desvres y Ardres en el Pas-de-Calais, mientras que la 3\u00b0 Divisi\u00f3n de Infanter\u00eda deb\u00eda asediar las fortalezas de Boulogne-sur-Mer y Calais. De acuerdo con estas instrucciones, la 2\u00b0 Divisi\u00f3n de Infanter\u00eda le puso fin a su estancia en Dieppe el 6 de septiembre y convergi\u00f3, siguiendo la ruta asignada y con gran facilidad, en las afueras de Dunkerque. Esta rapidez no constituy\u00f3 ninguna sorpresa, ya que los canadienses estaban plenamente conscientes de que los ej\u00e9rcitos alemanes hab\u00edan optado, deliberadamente, por retirarse sin esperar su llegada y, por lo tanto, sin combatir, con el fin de converger en masa y de atrincherarse tras los bastiones mencionados por Hitler. Desde el 6 de septiembre, las principales ciudades portuarias de la regi\u00f3n Nord-Pas-de-Calais estaban sitiadas, aunque el sistema de sitio a\u00fan no se hab\u00eda definido completamente.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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La entrada al puerto de Dunkerque, vedada a la poblaci\u00f3n civil desde los primeros d\u00edas de la Ocupaci\u00f3n. Colecci\u00f3n privada. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Alrededor de Dunkerque, ciudades liberadas una por una<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Cuando los ej\u00e9rcitos aliados ganaron las puertas de Dunkerque, los alemanes aprovecharon para dinamitar estructuras, puentes y casas, as\u00ed como las carreteras que conduc\u00edan a la ciudad portuaria y que cruzaban campos que hab\u00edan inundado. Sus explosiones provocaron amplios cortes llenos de agua estancada. El 4 de septiembre de 1944, destruyeron, de arriba a abajo, los talleres de Chantiers de France<\/em>, una empresa de construcci\u00f3n naval de Dunkerque. Tres d\u00edas m\u00e1s tarde, el 7 de septiembre, a doce kil\u00f3metros al sureste de la fortaleza, los canadienses entraron sin demasiadas dificultades a la ciudad de Hondschoote, mientras que, al oeste y al suroeste, les toc\u00f3 turno a Gravelines y Bourbourg, que fueron liberadas el 8 de septiembre. Al liberar la ciudad de Gravelines, los canadienses tomaron el control de las esclusas que regulaban el nivel de las inundaciones de la regi\u00f3n. Apenas llegaron a la ciudad, los ej\u00e9rcitos liberadores abrieron las esclusas que soltaban el agua en el mar, pero, al final, esto s\u00f3lo redujo ligeramente los niveles de inundaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n

Al liberar la ciudad de Gravelines, los canadienses tomaron el control de las esclusas que regulaban el nivel de las inundaciones de la regi\u00f3n.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

En la ciudad de Bourbourg, la iglesia les proporcion\u00f3 a los alemanes un excelente puesto de observaci\u00f3n, ya que se pod\u00edan cubrir todos los accesos, en particular, la carretera por la que avanzaban las tropas canadienses y que estaba barrida por dos ca\u00f1ones en bater\u00eda dentro de la ciudad. No obstante, tras algunos combates, la noche del 8 de septiembre, la ciudad de Bourbourg fue liberada definitivamente. Hay que se\u00f1alar que, en este municipio, la resistencia hab\u00eda actuado ya, el 4 de septiembre, para intentar neutralizar el minado de estructuras, en particular, un puente vital para el avance de las tropas aliadas. Sin embargo, los alemanes no salvaron otros puentes, en especial, el que atravesaba la l\u00ednea ferroviaria que un\u00eda Calais con Dunkerque. Los alemanes destruyeron todos los puentes entre Bergues y Hondschoote, as\u00ed como tres de los cuatro puentes que un\u00edan Dunkerque con sus suburbios. <\/p>\n\n\n\n

Tras liberar Gravelines, donde los resistentes hab\u00edan tomado a unos cuarenta prisioneros alemanes y los hab\u00edan reagrupado en una guarder\u00eda, los canadienses decidieron impulsar su avance hacia la costa y llegaron a Pointe-du-Clipon. Quedaron asombrados al descubrir que este modesto tramo de costa conten\u00eda m\u00e1s de diecinueve piezas de artiller\u00eda que apuntaban al mar y que yac\u00edan abandonadas por los alemanes en muy buen estado. Inmediatamente despu\u00e9s, los canadienses decidieron proseguir con sus esfuerzos en direcci\u00f3n a Dunkerque. Para ello, optaron por liberar la peque\u00f1a ciudad de Loon-Plage, situada a menos de cuatro kil\u00f3metros al este de Gravelines y a s\u00f3lo unos diez kil\u00f3metros al oeste de Dunkerque. Tres compa\u00f1\u00edas de asalto salieron de Bourbourg y se dirigieron a Loon-Plage, pero se topaban con duras resistencias en pleno camino, a menudo, cuando se encontraban en carreteras muy expuestas. Los intensos combates en las afueras de Loon-Plage hicieron que el asalto fuera costoso en vidas humanas. <\/p>\n\n\n\n\n\n

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Vista parcial de la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica llevada a cabo en septiembre de 1944 en el puerto de Dunkerque por los ingenieros de la Kriegsmarine. Colecci\u00f3n privada. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Los alemanes reaccionaron violentamente antes de retirarse de la ciudad. Loon-Plage tambi\u00e9n fue liberada el 9 de septiembre. Lo que estas ciudades liberadas ten\u00edan en com\u00fan era que, aunque geogr\u00e1ficamente dispersas, todas estaban situadas al borde de zonas que hab\u00edan sido inundadas o minadas por los alemanes. Hasta entonces, los alemanes no les hab\u00edan ofrecido a los Aliados ninguna resistencia fuerte; tanto as\u00ed que las liberaciones se produjeron sin demasiados bombardeos, lo que hizo que, a los pocos miles de habitantes de Dunkerque que permanec\u00edan en la ciudad, les costara creer que los Aliados estuvieran tan cerca de ellos sin ser o\u00eddos. De hecho, los municipios liberados hasta el momento no eran los que el comandante de la guarnici\u00f3n alemana de Dunkerque, el vicealmirante Friedrich Frisius, ten\u00eda previsto incluir en su sistema de fortificaciones.<\/p>\n\n\n\n

Los alemanes opusieron una feroz resistencia al acercarse a Dunkerque<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

La resistencia fue mucho mayor cuando, el 8 de septiembre, los ej\u00e9rcitos canadienses se toparon con las localidades de Bergues y Spycker, ambas a menos de ocho kil\u00f3metros al sur de Dunkerque y parte de la posici\u00f3n de Frisius, donde la intensidad del fuego los detuvo en seco. Los soldados del Reich rociaban con obuses los veh\u00edculos aliados que intentaban acercarse, mientras que, en las afueras de Bergues, un tanque canadiense fue inmovilizado y toda su tripulaci\u00f3n termin\u00f3 asesinada. Es importante comprender que, tras liberar Bourbourg, los canadienses quer\u00edan completar el sitio de Dunkerque y, con este objetivo, ganar el sur de la bolsa. Su objetivo era el modesto pueblo de Grand Millebrugghe, situado a lo largo del canal de la Haute Colme. <\/p>\n\n\n\n

Es importante comprender que, tras liberar Bourbourg, los canadienses quer\u00edan completar el sitio de Dunkerque y, con este objetivo, ganar el sur de la bolsa.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Su avance se vio frenado por la constante presencia alemana en el pueblo situado a medio camino entre Bourbourg y Grand Millebrugghe, conocido como Coppenaxfort. Tras un intenso tiroteo, al amanecer del 9 de septiembre, los canadienses penetraron, finalmente, Coppenaxfort, evacuado por los alemanes. Avanzando a lo largo del canal de la Haute Colme, los canadienses penetraron en Grand Millebrugghe, donde, al mismo tiempo que eliminaban la resistencia enemiga en las inmediaciones, se vieron sometidos a un continuo fuego de artiller\u00eda y mortero. <\/p>\n\n\n\n

El 10 de septiembre, los canadienses empezaron a completar el sitio de Dunkerque y el contorno de la bolsa pareci\u00f3 hacerse m\u00e1s claro. Al d\u00eda siguiente, 12 de septiembre, a varias decenas de kil\u00f3metros al oeste, los 12000 defensores alemanes de Le Havre se rindieron tras bombardeos masivos que causaron la muerte de 11000 personas, entre ellas, 9000 civiles, por no hablar de los numerosos heridos. El sitio de Le Havre dur\u00f3 unas dos semanas. Al d\u00eda siguiente, el 13 de septiembre, para exhortar a la guarnici\u00f3n alemana de Dunkerque a rendirse, los aviones aliados lanzaron octavillas sobre la ciudad anunciando la toma de Le Havre y el bombardeo masivo al que hab\u00eda sido sometida. Todo fue en vano.<\/p>\n\n\n\n

V\u00edas de acceso bloqueadas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Unas horas m\u00e1s tarde, por primera vez desde el inicio del asedio, Dunkerque volvi\u00f3 a ser blanco de bombardeos a\u00e9reos dirigidos, principalmente, contra las bater\u00edas alemanas de defensa antia\u00e9rea, pero, pronto, tambi\u00e9n, contra municipios de los alrededores. El 12 de septiembre, los canadienses, en un ataque dirigido por dos compa\u00f1\u00edas, hab\u00edan logrado tomar el pueblo de Spycker, incluido en la fortificaci\u00f3n de Dunkerque como puesto avanzado. Esto explica que, por primera vez desde el inicio del asedio, los alemanes contraatacaran. Durante dos d\u00edas, Spycker estuvo bajo el fuego constante de la artiller\u00eda y los morteros alemanes. En la noche del 13 al 14 de septiembre de 1944, los canadienses se vieron obligados a evacuar el pueblo. Fue su primer fracaso y un ejemplo de la resistencia que pod\u00edan oponer los alemanes si romp\u00edan el per\u00edmetro fortificado de la bolsa. El 14 de septiembre de 1944, tras fracasar en Bergues y Spycker, que hab\u00edan sitiado durante seis d\u00edas, los canadienses decidieron romper la resistencia de Dunkerque en otro punto del frente. Para ello, se desplazaron al este de Dunkerque, donde s\u00f3lo lograron liberar parte de la peque\u00f1a ciudad de Bray-Dunes, a lo largo de la costa, tras lanzar dos asaltos simult\u00e1neos, uno a trav\u00e9s de las dunas y otro a trav\u00e9s de la ciudad. A pesar de este \u00ab\u00e9xito a medias\u00bb, hay que decir que, el 14 de septiembre, los canadienses le hab\u00edan cerrado el sitio a la guarnici\u00f3n alemana estacionada en Dunkerque, ya que todas las v\u00edas de acceso estaban ya bloqueadas. <\/p>\n\n\n\n

A pesar de este \u00ab\u00e9xito a medias\u00bb, hay que decir que, el 14 de septiembre, los canadienses le hab\u00edan cerrado el sitio a la guarnici\u00f3n alemana estacionada en Dunkerque, ya que todas las v\u00edas de acceso estaban ya bloqueadas. <\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

La reducci\u00f3n de los puestos avanzados alemanes en la fortaleza de Dunkerque era la principal preocupaci\u00f3n de los canadienses. Al d\u00eda siguiente, 15 de septiembre, el ej\u00e9rcito canadiense liber\u00f3 el pueblo de Ghyvelde, todav\u00eda al este de Dunkerque, tras un primer intento infructuoso, dos d\u00edas antes, debido a la falta de informaci\u00f3n y al insuficiente apoyo de la artiller\u00eda. En esta toma de Ghyvelde, el batall\u00f3n francocanadiense perdi\u00f3 una docena de hombres, pero se enorgullec\u00eda de haber hecho 119 prisioneros alemanes. La conquista, aunque parcial, de Bray-Dunes y Ghyvelde marc\u00f3 el l\u00edmite oriental del frente de bolsa y les puso fin a las operaciones en este sector. La necesidad de que los Aliados dispusieran de informaci\u00f3n precisa sobre un objetivo, as\u00ed como la importancia de una buena comunicaci\u00f3n entre la artiller\u00eda y la infanter\u00eda fueron la clave del \u00e9xito de las operaciones. Durante estos \u00faltimos d\u00edas, muchos elementos de las Forces Fran\u00e7aises de l’Int\u00e9rieur<\/em> (FFI) cruzaron las l\u00edneas alemanas, tanto hacia el este como hacia el oeste, para reunirse con los canadienses y participar en la liberaci\u00f3n de las ciudades alrededor de Dunkerque. Una docena de FFI salieron de los pueblos de Rosenda\u00ebl y Leffrinckoucke, dentro de la bolsa, para reunirse con los canadienses. Entre Ghyvelde y Bray-Dunes, en el frente oriental, setenta FFI cruzaron las l\u00edneas para unirse a los Aliados, mientras que alrededor de veinte llegaron a Hondschoote. Lo mismo ocurri\u00f3 con las redes de resistencia de Dunkerque.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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De izquierda a derecha: el general de divisi\u00f3n Deligne, comandante de la 1\u00aa Regi\u00f3n Militar, el subprefecto Marius Marant, nombrado jefe del distrito de Dunkerque en la Liberaci\u00f3n, y el combatiente de la resistencia OCM-Voix du Nord Edouard Dewulf, fotografiado tras una ceremonia patri\u00f3tica en 1945. Colecci\u00f3n privada. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Ej\u00e9rcitos canadienses detenidos por los alemanes<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Mientras tanto, en el interior de la bolsa, en la noche del 15 al 16 de septiembre de 1944, los alemanes destruyeron el pueblo de Grande-Synthe, tras desalojar de sus casas a los \u00faltimos habitantes, para que no pudiera servir de punto de referencia para la artiller\u00eda enemiga situada a s\u00f3lo cinco kil\u00f3metros al oeste. El centro hist\u00f3rico del pueblo fue destruido tras la voladura de la iglesia y de algunas casas. Durante la misma noche del 15 al 16 de septiembre, Frisius, que hab\u00eda dudado durante mucho tiempo, decidi\u00f3 evacuar a sus tropas de la ciudad de Bergues, que estaba bajo el hostigamiento de la artiller\u00eda canadiense. El objetivo de los alemanes ya no era ganar terreno, sino ganar tiempo. <\/p>\n\n\n\n

El centro hist\u00f3rico del pueblo fue destruido tras la voladura de la iglesia y de algunas casas.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

El campanario de Bergues fue volado por los alemanes justo despu\u00e9s de que se marcharan a primera hora de la ma\u00f1ana, junto con la iglesia y un dep\u00f3sito de municiones que los alemanes no pod\u00edan llevarse consigo y que no deseaban dejar en manos de sus enemigos. Luego, al retirarse de Bergues, los alemanes cortaron la carretera que un\u00eda Bergues con Dunkerque cavando una zanja ancha y profunda, que un\u00eda el canal de Bergues con el terreno situado debajo de la carretera.<\/p>\n\n\n\n

Tras tomar Bergues, los canadienses, acompa\u00f1ados por la resistencia locales, prosiguieron con su avance hacia Dunkerque y tomaron la carretera D916 para contraer el per\u00edmetro defensivo. Fueron detenidos 1600 metros m\u00e1s adelante, en las afueras del pueblo de Coudekerque, donde los alemanes hab\u00edan conservado la posici\u00f3n fortificada de Fort Valli\u00e8res. Entre el 14 y el 16 de septiembre de 1944, las unidades canadienses en las afueras de Dunkerque, que manten\u00edan sus posiciones, informaron, a trav\u00e9s de patrullas de reconocimiento, que los alemanes estaban reforzando sus l\u00edneas defensivas fortificadas a lo largo de todo el frente. Al d\u00eda siguiente, el 17 de septiembre de 1944, se produjo la liberaci\u00f3n final cuando la 5\u00b0 Brigada de Infanter\u00eda canadiense captur\u00f3 la ciudad de Mardyck, ocho kil\u00f3metros al oeste de Dunkerque. La conquista de esta ciudad marc\u00f3 el final de las operaciones de las tropas canadienses. <\/p>\n\n\n\n

Despu\u00e9s de eso, el frente apenas cambi\u00f3. Las tropas aliadas se extend\u00edan a lo largo de un frente de cincuenta kil\u00f3metros. La bolsa de Dunkerque se hab\u00eda estabilizado. Ese mismo d\u00eda, por primera vez, la aviaci\u00f3n aliada bombarde\u00f3 el cuartel general del vicealmirante Frisius, en Malo-les-Bains, intensamente desde la tarde hasta el anochecer, lo que mat\u00f3 a varios civiles en el proceso. La artiller\u00eda tom\u00f3, entonces, el relevo de la aviaci\u00f3n y la ciudad de Dunkerque fue blanco de ataques por primera vez. En respuesta a estos bombardeos, Frisius propuso colocar nuevas minas en todos los lugares susceptibles de ser bombardeados y enviar material antitanque. El comandante de la fortaleza de Dunkerque parec\u00eda temer, m\u00e1s que nunca, una ofensiva aliada a gran escala, pues sab\u00eda que no podr\u00eda detenerla indefinidamente. <\/p>\n\n\n\n

El comandante de la fortaleza de Dunkerque parec\u00eda temer, m\u00e1s que nunca, una ofensiva aliada a gran escala, pues sab\u00eda que no podr\u00eda detenerla indefinidamente. <\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Dunkerque sacrificada por razones estrat\u00e9gicas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

En las afueras de Dunkerque, la central el\u00e9ctrica de la f\u00e1brica de Lesieur funcionaba sin interrupci\u00f3n, bajo las \u00f3rdenes y la vigilancia de las fuerzas de ocupaci\u00f3n. Tras una visita de reconocimiento de los ingenieros alemanes para colocar cargas explosivas, el emplazamiento de la central, una posici\u00f3n avanzada hacia Bergues, se convirti\u00f3, tambi\u00e9n, en un campamento atrincherado dentro de la fortaleza. Una compa\u00f1\u00eda alemana se instal\u00f3 all\u00ed, emprendi\u00f3 trabajos de defensa y se aisl\u00f3 destruyendo los puentes y hundiendo las barcazas para que los aliados no pudieran utilizarlas para sustituir los puentes destruidos. <\/p>\n\n\n\n

El director de la central, Paul Brisswalter, escribi\u00f3 en su diario: \u00abLa f\u00e1brica est\u00e1 bajo ocupaci\u00f3n militar. Las ametralladoras apuntan hacia el exterior a trav\u00e9s de agujeros en la valla. […] Peor que nunca, tememos por la f\u00e1brica. En ese momento, llegaron nuevos refuerzos, armados hasta los dientes. […] Desde todas partes, se disparan armas mort\u00edferas. […] Estos minuciosos preparativos para la defensa nos hacen creer que la batalla ser\u00e1 re\u00f1ida y que la f\u00e1brica ser\u00e1 escenario de encarnizados combates\u00bb. Un violento bombardeo a\u00e9reo de la central, el 27 de septiembre, le puso fin a toda la producci\u00f3n de electricidad. Las tropas alemanas abandonaron, entonces, esta posici\u00f3n para retirarse hacia Dunkerque y refugiarse en la fortaleza. <\/p>\n\n\n\n

Gracias a sus observaciones a\u00e9reas, los Aliados pudieron comprobar que los puertos de Boulogne-sur-Mer y Calais s\u00f3lo estaban da\u00f1ados parcialmente, mientras que el puerto de Dunkerque, destruido y encenagado, era completamente inutilizable. En este contexto, la conquista de las fortalezas de Boulogne-sur-Mer y Calais era importante y prioritaria por la amenaza que representaban para el Canal de la Mancha. Dunkerque, en cambio, carec\u00eda de inter\u00e9s inmediato. Adem\u00e1s, Dwight Eisenhower, comandante en jefe de los ej\u00e9rcitos aliados, cre\u00eda que, una vez liberados los puertos de Calais y Boulogne-sur-Mer, permitir\u00edan transportar suministros para los ej\u00e9rcitos, que a\u00fan eran enviados desde Normand\u00eda, m\u00e1s concretamente, desde Cherbourg y el puerto artificial de Arromanches. Todo esto fue un factor importante en las decisiones tomadas. A partir de entonces, el destino de Dunkerque qued\u00f3 sellado: la ciudad portuaria fue, ni m\u00e1s ni menos, sacrificada en el altar de la estrategia. <\/p>\n\n\n\n

A partir de entonces, el destino de Dunkerque qued\u00f3 sellado: la ciudad portuaria fue, ni m\u00e1s ni menos, sacrificada en el altar de la estrategia. <\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n\n\n

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Vista parcial de la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica llevada a cabo en septiembre de 1944 en el puerto de Dunkerque por los ingenieros de la Kriegsmarine. Colecci\u00f3n privada. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Dunkerque no fue atacada, sino asediada. La liberaci\u00f3n de esta ciudad, s\u00edmbolo del \u00abmilagro\u00bb de 1940, se retras\u00f3 tanto por las decisiones estrat\u00e9gicas de los Aliados como por la obsesiva determinaci\u00f3n de las fuerzas alemanas all\u00ed atrincheradas. Sin embargo, los Aliados segu\u00edan convencidos de que, aislada, pero no marginada, la bolsa de Dunkerque pod\u00eda recapitular de un momento a otro. Al menos, se ahorrar\u00edan los combates y la consiguiente p\u00e9rdida de vidas humanas. En los d\u00edas siguientes, elementos del ej\u00e9rcito canadiense, al mando del general Crerar, marcharon, uno tras otro, a pocos kil\u00f3metros de la fortaleza de Dunkerque y asestaron algunos golpes contra este basti\u00f3n sin llegar a atacarlo de frente; as\u00ed fue hasta principios de octubre de 1944, cuando los \u00faltimos elementos del ej\u00e9rcito canadiense, que acababan de tomar Calais, pasaron cerca del frente de Dunkerque.<\/p>\n\n\n\n

Las FFI le echan una mano a los canadienses<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Otros elementos militares fueron desplegados alrededor de la fortaleza de Dunkerque, en sustituci\u00f3n de la 2\u00b0 Divisi\u00f3n de Infanter\u00eda canadiense. El 22 de septiembre de 1944, el comandante franc\u00e9s Edouard Dewulf, que se hab\u00eda unido a la resistencia en 1942 en el sector de Dunkerque, recibi\u00f3 el mando de las FFI al frente de Dunkerque. Al d\u00eda siguiente, 23 de septiembre de 1944, el jefe de escuadr\u00f3n franc\u00e9s Raoul Lehagre fue nombrado, por el comandante de la regi\u00f3n militar 1, el general Deligne, comandante de la zona territorial de Dunkerque, con la misi\u00f3n de estructurar los distintos grupos de las FFI. <\/p>\n\n\n\n

Ten\u00eda ante s\u00ed una dif\u00edcil tarea, la de transformar en tropas regulares a los francotiradores que hab\u00edan salido de la clandestinidad, que, sin duda, hab\u00edan brillado por su audacia, su esp\u00edritu de lucha, su desprecio por el peligro, que estaban animados por una fe y un ideal, pero que no estaban, en absoluto, preparados para las operaciones de campa\u00f1a y, menos a\u00fan, para la servidumbre ni la disciplina de las tropas regulares. Seg\u00fan una orden emitida por el gobierno provisional de la Rep\u00fablica de Francia, el 9 de junio de 1944, s\u00f3lo tres d\u00edas despu\u00e9s del desembarco aliado en Normand\u00eda, las FFI formaban parte integrante del ej\u00e9rcito franc\u00e9s y gozaban de todos los derechos y beneficios concedidos al personal militar en virtud de la legislaci\u00f3n vigente. En septiembre, se les ofreci\u00f3 a casi 1200 voluntarios, de opiniones y or\u00edgenes militares muy diversos, un compromiso \u00abpor la duraci\u00f3n del sitio de Dunkerque m\u00e1s treinta d\u00edas\u00bb, lo que constitu\u00eda una f\u00f3rmula sin precedentes. <\/p>\n\n\n\n

En septiembre, se les ofreci\u00f3 a casi 1200 voluntarios, de opiniones y or\u00edgenes militares muy diversos, un compromiso \u00abpor la duraci\u00f3n del sitio de Dunkerque m\u00e1s treinta d\u00edas\u00bb, lo que constitu\u00eda una f\u00f3rmula sin precedentes. <\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

En cualquier caso, lo \u00fanico que les importaba era participar en la liberaci\u00f3n de Dunkerque y poder volver a sus ocupaciones anteriores inmediatamente despu\u00e9s. Aunque la gran mayor\u00eda de estos voluntarios acept\u00f3 alistarse, hay que se\u00f1alar que algunos j\u00f3venes se alistaron por periodos m\u00e1s largos, mientras que una minor\u00eda prefiri\u00f3 declinar la oferta y regresar con sus familias. Los voluntarios, que recibieron una tarjeta de identidad militar, se dividieron en dos unidades: el batall\u00f3n \u00abDunkerque\u00bb, dirigido por el comandante Bienassis, que reun\u00eda a hombres de la regi\u00f3n de Lille y a una compa\u00f1\u00eda de las FFI de Cassel, y el batall\u00f3n \u00abJean Bart\u00bb, formado, principalmente, por elementos locales evacuados de Dunkerque y dirigido por Edouard Dewulf, que ten\u00eda autoridad sobre todas las FFI. Desde el punto de vista del mando, la situaci\u00f3n se hab\u00eda aclarado, ya que las FFI depend\u00edan, ahora, de un cuartel general franc\u00e9s, a su vez, vinculadas con el de los Aliados. Adem\u00e1s, la llegada progresiva de refuerzos aliviaba, poco a poco, la carga de la resistencia local y los efectivos, mejor distribuidos, formaban una l\u00ednea coherente detr\u00e1s del frente, lo que distaba mucho de ser el caso hasta entonces.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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Unidades francesas luchan junto a los checos en el frente de Dunkerque. Un semanario, publicado por el servicio de prensa del cuartel general de la 1\u00aa Regi\u00f3n Militar, les rinde homenaje el 18 de enero de 1945. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Equipo de combate rudimentario y condiciones meteorol\u00f3gicas dif\u00edciles<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Al comienzo del asedio, el armamento de las FFI era, cuando menos, variopinto: estaban las que conservaban desde 1940, las que hab\u00edan recuperado de los alemanes y, poco a poco, armas amablemente donadas por los canadienses, los brit\u00e1nicos y los checos. El 30 de septiembre de 1944, el 2\u00b0 Regimiento Antia\u00e9reo Pesado canadiense se traslad\u00f3 desde Calais, que se rindi\u00f3 ese mismo d\u00eda, para tomar posiciones en las afueras de Dunkerque. No obstante, los canadienses, pronto, descubrieron que su equipo y material no eran adecuados para el combate de asedio. Su artiller\u00eda antia\u00e9rea pesada tuvo que ser adaptada para uso terrestre y los canadienses no dispon\u00edan, inicialmente, de proyectiles de percusi\u00f3n que explotaran al impactarse contra el suelo. Adem\u00e1s, a finales de septiembre de 1944, las condiciones meteorol\u00f3gicas no pod\u00edan ser peores: las lluvias oto\u00f1ales obligaban a los soldados y a sus equipos a vadear el barro de Flandes. Afortunadamente, los acantonamientos, que se fueron construyendo, poco a poco, como peque\u00f1os pueblos sobre el terreno, ofrec\u00edan un m\u00ednimo de comodidad. A ambos lados de un frente que, ahora, se hab\u00eda estabilizado, los soldados alemanes asediados y los Aliados acampaban en sus posiciones. Y esta situaci\u00f3n permaneci\u00f3 as\u00ed durante los siete meses siguientes.<\/p>\n\n\n\n

La situaci\u00f3n de los civiles<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

Tras una tregua organizada, en los primeros d\u00edas de octubre de 1944, entre los ej\u00e9rcitos enfrentados, m\u00e1s de 17000 civiles decidieron abandonar la bolsa de Dunkerque para unirse a los territorios liberados. Alrededor de 800, en cambio, optaron por permanecer al interior de la fortaleza nazi. El apego a sus modestas propiedades o la presencia de personas mayores en la unidad familiar fueron las razones m\u00e1s comunes del comportamiento de los que llegaron a ser conocidos como \u00ablos ac\u00e9rrimos\u00bb. Tres meses m\u00e1s tarde, el 3 de enero de 1945, el vicealmirante Frisius hizo p\u00fablica una proclamaci\u00f3n en la que anunciaba su decisi\u00f3n de crear campos de alojamiento para los civiles que permanec\u00edan en la fortaleza. Por razones administrativas, esta decisi\u00f3n no se ejecut\u00f3 hasta el mes siguiente. Al parecer, esta medida de alojamiento de varios centenares de civiles se tom\u00f3 despu\u00e9s de que el aer\u00f3dromo, instalado por los alemanes en el emplazamiento del antiguo hip\u00f3dromo de Rosenda\u00ebl, fuera objeto de un intenso fuego aliado, lo que suger\u00eda una actividad de espionaje al interior de la fortaleza. <\/p>\n\n\n\n

Tras una tregua organizada, en los primeros d\u00edas de octubre de 1944, entre los ej\u00e9rcitos enfrentados, m\u00e1s de 17000 civiles decidieron abandonar la bolsa de Dunkerque para unirse a los territorios liberados.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n\n\n

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La iglesia del Sacr\u00e9-Coeur y el barrio \u00abVieux Coudekerque\u00bb en 1945, despu\u00e9s del asedio. Colecci\u00f3n privada. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Naturalmente, los futuros internados franceses se resist\u00edan a abandonar sus hogares. El 12 de febrero de 1945, Frisius inspeccion\u00f3, por primera vez, lo que iban a ser los campos de alojamiento, es decir, bloques de casas rodeados de alambres de p\u00faas con un centinela en la entrada, en los que se hacinar\u00edan los civiles. Esa noche, en su diario, Frisius revel\u00f3, en pocas frases, las verdaderas razones de esta decisi\u00f3n: \u00abLos campos de alojamiento dan pena de s\u00f3lo verlos, pero, \u00bfqu\u00e9 puedo hacer? Primero, tengo que encerrarlos a todos para hacerme una mejor idea de la situaci\u00f3n. \u00c9sta podr\u00eda ser la \u00fanica vez, en la historia de la guerra, en la que se les permite a los enemigos vagar libremente durante tanto tiempo en una fortaleza rodeada. Aun as\u00ed, espero, en esta ocasi\u00f3n, atrapar a algunos personajes sospechosos\u00bb. Los civiles son presentados, as\u00ed, como los enemigos de los ej\u00e9rcitos ocupantes y Frisius expresa hacia ellos m\u00e1s desconfianza que compasi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n

El alojamiento tuvo lugar el 18 de febrero. El n\u00famero total de civiles internados en estos campos fue de 740, distribuidos del siguiente modo: 119 en Saint-Pol-sur-Mer, al oeste de Dunkerque; 182 en Malo-les-Bains, al este de Dunkerque; 266 en Coudekerque-Branche, al sur de Dunkerque. A estos tres campos, hay que a\u00f1adirles a 173 ancianos que fueron acogidos en el hospicio de las Petites S\u0153urs des Pauvres<\/em>, en Rosenda\u00ebl. A partir de ese momento, los \u00abac\u00e9rrimos\u00bb se convirtieron en verdaderos prisioneros. Adem\u00e1s de los ancianos y los ni\u00f1os, todos los dem\u00e1s civiles mayores de catorce a\u00f1os fueron obligados a realizar trabajos forzados. Esta decisi\u00f3n marc\u00f3 una mayor diferencia entre la bolsa de Dunkerque y las dem\u00e1s bolsas de la costa atl\u00e1ntica, ya que, en ninguna de ellas, la poblaci\u00f3n civil, aunque m\u00e1s numerosa, tuvo que abandonar sus hogares para ser concentrada en campos de prisioneros.   <\/p>\n\n\n\n

Adem\u00e1s de los ancianos y los ni\u00f1os, todos los dem\u00e1s civiles mayores de catorce a\u00f1os fueron obligados a realizar trabajos forzados.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n\n\n

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Grueso muro de hormig\u00f3n erigido por las fuerzas de ocupaci\u00f3n en Malo-les-Bains, al final de la Avenue de la Mer, para impedir el acceso al malec\u00f3n y a la playa y actuar como \u00faltima l\u00ednea de defensa en caso de desembarco aliado. Colecci\u00f3n privada. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Varios meses de estancamiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

En los tres primeros meses de 1945, el sitio de Dunkerque oscil\u00f3 entre la inmovilidad y las escaramuzas. Olvidada en todos los comunicados, no era m\u00e1s que una batalla sin nada en juego en el fr\u00edo y el barro, salpicada de duelos de artiller\u00eda. Patrullas, escaramuzas en torno a una granja aislada, ataques limitados a ambos lados del frente: as\u00ed era la vida cotidiana de los combatientes. Por otra parte, la inmovilidad es, siempre, un vector de exacerbaci\u00f3n y esto es lo que surge, en ambos lados de la l\u00ednea de fuego, en el seno de los ej\u00e9rcitos combatientes. Mientras que las tropas aliadas estaban invadidas por una cierta apat\u00eda, las deserciones aumentaban en la guarnici\u00f3n alemana. <\/p>\n\n\n\n

En su primer n\u00famero, fechado el 10 de febrero de 1945, el semanario Le Nouveau Nord<\/em> comparaba el asedio de Dunkerque con \u00abuna guerra de gato y rat\u00f3n\u00bb. La situaci\u00f3n no pod\u00eda resumirse mejor. Peor a\u00fan, el destino de Dunkerque fue, completamente, ignorado, incluso en los informativos radiof\u00f3nicos, como en este programa emitido por la radio francesa la noche del 10 de marzo de 1945. Un periodista de guerra present\u00f3 un reportaje sobre los focos de Lorient, Saint-Nazaire, La Rochelle, Royan y la Pointe de Grave, pero no dijo ni una palabra sobre la situaci\u00f3n en Dunkerque. <\/p>\n\n\n\n

En su primer n\u00famero, fechado el 10 de febrero de 1945, el semanario Le Nouveau Nord<\/em> comparaba el asedio de Dunkerque con \u00abuna guerra de gato y rat\u00f3n\u00bb. <\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

No puede haber mayor desgracia y no es la primera vez que la fortaleza de Dunkerque se encuentra en el frente del olvido. Los c\u00edrculos oficiales parecen haber perdido de vista esta importante ciudad y su triste destino y la poblaci\u00f3n francesa se porta sumamente desinteresada. \u00bfAcaso ignoran, o fingen ignorar, que miles de soldados aliados, entre ellos, sus propios compatriotas, siguen librando una guerra dolorosa y mortal en el extremo norte de Francia? El sitio de Dunkerque parece haber sido olvidado por completo por una gran parte del pa\u00eds ya liberado. Nada lo ilustra mejor que otro art\u00edculo de Le Nouveau Nord<\/em>, publicado el 10 de abril de 1945. Una encuesta realizada en dos ciudades del sur, Albi, prefectura del Tarn, y Niza, capital de los Alpes Mar\u00edtimos, revel\u00f3 que la inmensa mayor\u00eda de los habitantes de estas dos ciudades ignoraba que la ciudad de Dunkerque y sus alrededores inmediatos segu\u00edan en manos alemanas. En respuesta a una pregunta, un habitante de Niza exclam\u00f3: \u00abSi Dunkerque siguiera ocupada, la gente lo sabr\u00eda\u00bb. En otro lugar, una mujer albigense le grit\u00f3 a su inquilino de Dunkerque: \u00ab\u00a1Vuelve a tu pa\u00eds!\u00bb. Estaba deseosa de alquilar su propiedad a personas capaces de pagar un alquiler m\u00e1s alto. Dunkerque se hab\u00eda hundido en el olvido. <\/p>\n\n\n\n

Sin embargo, el mes de abril de 1945 le puso fin a este letargo. La ofensiva, lanzada el 9 de abril, del vicealmirante Frisius fue la \u00faltima iniciativa alemana y, adem\u00e1s, la \u00faltima de toda la Segunda Guerra Mundial en territorio franc\u00e9s. Esta ofensiva, tan peligrosa como inesperada, les permiti\u00f3 a las tropas sitiadas avanzar dos kil\u00f3metros y, unos d\u00edas m\u00e1s tarde, dio lugar a la organizaci\u00f3n de una nueva tregua entre los ej\u00e9rcitos enfrentados, con el intercambio de soldados hechos prisioneros durante la ofensiva y una segunda evacuaci\u00f3n de los civiles que hab\u00edan permanecido en la bolsa.<\/p>\n\n\n\n

Dunkerque se hab\u00eda hundido en el olvido.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Una publicaci\u00f3n tard\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n

La fortaleza de Dunkerque no fue liberada hasta principios de mayo de 1945, cuando la guarnici\u00f3n alemana se rindi\u00f3 tras la ca\u00edda del Tercer Reich. Sin embargo, cuando Dunkerque recuper\u00f3 su libertad, hubo una gran decepci\u00f3n para los civiles \u00abac\u00e9rrimos\u00bb, que pensaban que podr\u00edan quedarse. Sin embargo, apenas fueron liberados, estos pocos centenares de personas tuvieron que ser evacuados en camiones por orden de los brit\u00e1nicos, que tomaron posesi\u00f3n del fuerte que se les hab\u00eda resistido durante tanto tiempo.<\/p>\n\n\n\n\n\n

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La retirada alemana fotografiada clandestinamente en Bourbourg en los primeros d\u00edas de septiembre de 1944. Colecci\u00f3n privada. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

El representante del municipio de Malo-les-Bains, informado sobre la evacuaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n civil que hab\u00eda permanecido en la bolsa, escribi\u00f3: \u00abSe desat\u00f3 la consternaci\u00f3n y el des\u00e1nimo. Decidimos marcharnos s\u00f3lo por la fuerza y bajo amenaza de ser ametrallados. Sin embargo, tuvimos que irnos\u00bb. Sin embargo, los civiles alojados en el campo de Saint-Pol-sur-Mer se resistieron a las \u00f3rdenes brit\u00e1nicas y no fueron evacuados hasta tres d\u00edas despu\u00e9s, el 12 o 13 de mayo de 1945. Apilados en camiones y conducidos a Hazebrouck, a todos los civiles se les sirvi\u00f3 una abundante comida mientras Seguridad Militar revisaba sus documentos. A continuaci\u00f3n, se les interrogaba individualmente para averiguar por qu\u00e9 hab\u00edan permanecido en la bolsa: los Aliados buscaban civiles que hubieran colaborado o fraternizado con los alemanes. Los pocos centenares de personas que permanecieron en la fortaleza alemana no fueron bien recibidos por los dem\u00e1s civiles que hab\u00edan abandonado la bolsa el a\u00f1o anterior, convencidos de que s\u00f3lo pod\u00edan ser colaboradores. De los 600 civiles, unos 50 se quedaron bajo vigilancia de las autoridades aliadas. Algunos de ellos tuvieron que responder ante los tribunales. <\/p>\n\n\n\n

De los 600 civiles, unos 50 se quedaron bajo vigilancia de las autoridades aliadas. Algunos de ellos tuvieron que responder ante los tribunales.<\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Al final del interrogatorio, la mayor\u00eda de los civiles fueron conducidos al centro de acogida de Lille. Por unanimidad, habr\u00edan preferido permanecer unos d\u00edas en sus respectivos campos antes que verse obligados a alejarse varias decenas de kil\u00f3metros de la aglomeraci\u00f3n de Dunkerque, que hab\u00edan logrado, al menos, hasta ahora, no abandonar. <\/p>\n\n\n\n

Durante los ocho meses que dur\u00f3 el asedio, se produjo un desfase entre el prolongado estado de guerra en Dunkerque y una Francia que, liberada casi por completo, trabajaba ya en su reconstrucci\u00f3n. Para la mayor\u00eda de los franceses, la Liberaci\u00f3n ya se hab\u00eda celebrado y consumado en 1944. La ca\u00edda de la fortaleza de Dunkerque pas\u00f3, pr\u00e1cticamente, desapercibida en el resto de Francia, ya que el anuncio de su rendici\u00f3n qued\u00f3, en gran medida, cubierto por la proclamaci\u00f3n oficial de la rendici\u00f3n del Tercer Reich. Las grandes multitudes de parisinos euf\u00f3ricos en la capital, el 8 de mayo de 1945, no celebraban, evidentemente, la liberaci\u00f3n de Dunkerque ni la de las dem\u00e1s plazas de la costa atl\u00e1ntica, sino la ca\u00edda de la Alemania nazi. <\/p>\n\n\n\n\n\n

\n \n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n \r\n <\/picture>\r\n \n
Diploma por el que se concede al abate Henri Demulier la medalla de bronce de la Reconnaissance fran\u00e7aise. Colecci\u00f3n particular. \u00a9 Presses universitaires du Septentrion, 2005<\/figcaption>\n <\/a>\n<\/figure>\n\n\n

Adem\u00e1s, Francia se encontraba en pleno periodo electoral, entre las dos rondas de las elecciones municipales. Eran las primeras elecciones que se celebraban desde 1937, es decir, ocho a\u00f1os antes, y eran tan importantes como que, por primera vez, se les permit\u00eda votar a las mujeres. La organizaci\u00f3n de tales elecciones demostr\u00f3, perfectamente, que la situaci\u00f3n en Dunkerque y en las dem\u00e1s fortalezas era ampliamente ocultada por el gobierno provisional de la Rep\u00fablica de Francia. El general de Gaulle, a la cabeza de este gobierno, ten\u00eda prisa por organizar las elecciones y no se esper\u00f3 al final de la guerra para establecer las fechas. <\/p>\n\n\n\n

Durante los ocho meses que dur\u00f3 el asedio, se produjo un desfase entre el prolongado estado de guerra en Dunkerque y una Francia que, liberada casi por completo, trabajaba ya en su reconstrucci\u00f3n. <\/p>MATHIEU GEAGEA<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n

Adem\u00e1s de las decenas de miles de franceses que segu\u00edan bajo el yugo nazi, tambi\u00e9n, quedaron excluidos de esta votaci\u00f3n otros votantes, como los prisioneros de guerra que a\u00fan no hab\u00edan regresado, los sobrevivientes de los campos de exterminio y los civiles al servicio del ej\u00e9rcito franc\u00e9s. La organizaci\u00f3n de estas primeras elecciones de posguerra demostr\u00f3 la naturaleza de dos velocidades de Francia. S\u00f3lo unas semanas m\u00e1s tarde, la ciudad de Dunkerque, en ruinas, fue testigo del regreso progresivo de sus habitantes. <\/p>\n\n\n\n

El verano de 1945 vio renacer la zona de Dunkerque, no sin dificultades. En primer lugar, la zona reci\u00e9n liberada tuvo que ser limpiada de minas por los prisioneros de guerra alemanes, antes de que pudiera medirse el alcance de la destrucci\u00f3n y de la enormidad de la tarea a la que se enfrentaban las autoridades p\u00fablicas. <\/p>\n\n\n\n

A finales de 1945, se hab\u00edan dado los primeros pasos hacia la reconstrucci\u00f3n\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

Estrategias | Episodio 6<\/p>\n

1944-1945: en toda Francia, las fuerzas de ocupaci\u00f3n pierden terreno, una ciudad se hunde en el olvido. Durante los casi ocho meses que dura el asedio, se forma una brecha entre el prolongado estado de guerra de Dunkerque y un pa\u00eds que, liberado casi por completo, trabaja ya en su reconstrucci\u00f3n. Alrededor de una \u00abbolsa\u00bb alemana, soldados luchan contra el estancamiento. En este nuevo episodio de nuestra serie de verano \u00abEstrategias: de Cannas a Bajmut\u00bb, repasamos una gran batalla olvidada.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":21408,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"templates\/post-studies.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[608],"tags":[],"geo":[177],"class_list":["post-21438","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estrategias","staff-mathieu-geagea","geo-europa"],"acf":[],"yoast_head":"\nEl sitio de Dunkerque: un frente olvidado (1944-1945) - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/08\/19\/el-sitio-de-dunkerque-un-frente-olvidado-1944-1945\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El sitio de Dunkerque: un frente olvidado (1944-1945) - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Estrategias | Episodio 6 1944-1945: en toda Francia, las fuerzas de ocupaci\u00f3n pierden terreno, una ciudad se hunde en el olvido. 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