{"id":20775,"date":"2023-08-02T08:41:00","date_gmt":"2023-08-02T07:41:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=20775"},"modified":"2023-08-02T21:43:19","modified_gmt":"2023-08-02T20:43:19","slug":"geopoliticas-de-oppenheimer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/08\/02\/geopoliticas-de-oppenheimer\/","title":{"rendered":"Geopol\u00edticas de Oppenheimer"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"intro\">Estamos en junio de 1953. Ocho meses antes, Estados Unidos hab\u00eda detonado su primera bomba H, llevando la carrera armament\u00edstica nuclear un paso m\u00e1s all\u00e1 y aumentando el potencial de autodestrucci\u00f3n de la humanidad. Seis meses antes, Dwight D. Eisenhower, h\u00e9roe de la Segunda Guerra Mundial, fue elegido presidente de Estados Unidos. Tres meses antes, muri\u00f3 Joseph Stalin. Unas semanas despu\u00e9s, se firmaba el armisticio de Panmunjeom.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">En ese contexto, Oppenheimer public\u00f3 un art\u00edculo en <em>Foreign Affairs<\/em> en el que expon\u00eda su visi\u00f3n de lo que deb\u00eda ser la pol\u00edtica de seguridad estadounidense en un mundo transformado por la existencia de arsenales nucleares. La explosi\u00f3n de la bomba H lo hab\u00eda conmocionado profundamente, a pesar de que \u00e9l y otros cient\u00edficos hab\u00edan pedido que Estados Unidos introdujera una moratoria sobre ese nuevo tipo de arma. El 9 de octubre de 1952, el Consejo de Seguridad Nacional de Truman rechaz\u00f3 rotundamente la propuesta, y el secretario de Defensa, Robert Lovett, declar\u00f3 que \u00abcualquier idea de ese tipo debe ser descartada inmediatamente y cualquier documento que pueda existir sobre el tema debe ser destruido\u00bb. En un momento en que la persecuci\u00f3n anticomunista estaba en pleno apogeo, tem\u00eda que alguno de esos documentos se filtrara y que McCarthy acusara al Departamento de Estado de estar infiltrado por traidores. Las razones de la carrera armament\u00edstica ten\u00edan tanto que ver con el contexto interno como con la amenaza de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Tras plantearse dejar su cargo en el aparato de Estado, Oppenheimer trat\u00f3 de influir en la pol\u00edtica de la nueva administraci\u00f3n republicana. Su objetivo era doble. En primer lugar, hab\u00eda que convencer a los dirigentes estadounidenses del peligro que representaba la carrera armament\u00edstica: en un informe escrito con McGeorge \u00abMac\u00bb Bundy, entonces decano de la Facultad de Artes y Ciencias de Harvard, subray\u00f3 que el crecimiento de los arsenales estadounidense y sovi\u00e9tico podr\u00eda llevar a la destrucci\u00f3n del mundo. Si bien la competencia podr\u00eda conducir a un punto muerto, lo que en \u00faltima instancia estabilizar\u00eda el planeta, con la misma facilidad podr\u00eda convertir al mundo en un desierto nuclear. En segundo lugar, hay que promover una nueva pol\u00edtica nuclear basada en la franqueza, \u201c<em>candor<\/em>\u201d. \u00bfEl objetivo? Romper con el secretismo que rodeaba a las armas nucleares. Convertido en fuente de fantas\u00eda y miedo, ha terminado por impedir el debate estrat\u00e9gico en Estados Unidos y ha limitado la eficacia de su democracia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">La petici\u00f3n fue escuchada: en la primavera de 1953 se lanz\u00f3 la \u00abOperaci\u00f3n Candor\u00bb. El objetivo era tener un \u00abp\u00fablico informado y atento\u00bb que apoyara siempre las acciones necesarias de su gobierno. El proyecto consist\u00eda en una serie de debates de 6 minutos en la radio y la televisi\u00f3n nacionales conducidos por representantes del gobierno. El presidente presentaba y conclu\u00eda las entrevistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Unos meses m\u00e1s tarde, Oppenheimer present\u00f3 al p\u00fablico parte del razonamiento en este art\u00edculo, publicado en <em>Foreign Affairs<\/em> el 1 de julio de 1953. En \u00e9l, esboza los riesgos inherentes a la cultura del secreto que rodea a las armas nucleares. A escala nacional, obstaculizaba el pensamiento estrat\u00e9gico: demasiado ingenuos con respecto a su poder, los estadounidenses corr\u00edan el riesgo de comprometerse en una guerra potencialmente apocal\u00edptica; demasiado preocupados por el potencial destructivo de las armas, podr\u00edan negarse a hacer frente a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La franqueza -que no implicaba revelarlo todo, sino simplemente hacer comprender la magnitud de la carrera armament\u00edstica y los efectos potenciales de una guerra nuclear- deb\u00eda, pues, contribuir a revitalizar el debate sobre las armas at\u00f3micas. Pero tambi\u00e9n iba dirigido al resto del mundo: a la URSS, por supuesto, pero tambi\u00e9n a los aliados de Estados Unidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">En el caso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Oppenheimer estaba convencido de que el secretismo que rodeaba al programa nuclear estadounidense no ten\u00eda mucho sentido: los sovi\u00e9ticos ser\u00edan capaces de descifrar la informaci\u00f3n disponible para saber exactamente cu\u00e1l era la posici\u00f3n de Estados Unidos. Pero la l\u00f3gica de la franqueza ser\u00eda un factor de disuasi\u00f3n mucho mayor que el r\u00e9gimen de medias verdades y fantas\u00edas en el que evolucionaba la carrera armament\u00edstica. Su razonamiento es el siguiente: si la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fuera realmente consciente de la ventaja estadounidense en materia nuclear, estar\u00eda mucho menos tentada por la guerra at\u00f3mica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Oppenheimer tambi\u00e9n incluy\u00f3 en su pensamiento a los aliados de Estados Unidos, en particular los europeos. Dijo que le sorprend\u00eda su ignorancia del potencial, pero tambi\u00e9n del peligro, que las armas nucleares supon\u00edan espec\u00edficamente para ellos: despu\u00e9s de todo, Estados Unidos est\u00e1 muy lejos de Rusia, pero Francia y Alemania est\u00e1n mucho m\u00e1s cerca. En un esp\u00edritu de franqueza, pretende animar al gobierno estadounidense a incluir a sus aliados europeos en su reflexi\u00f3n estrat\u00e9gica, sin dejar de tener claro que Estados Unidos es quien domina la alianza atl\u00e1ntica: lamenta, por otra parte, que Gran Breta\u00f1a haya lanzado su propio programa nuclear.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">De hecho, este texto marca una evoluci\u00f3n en el pensamiento de Oppenheimer sobre la mejor manera de evitar una guerra nuclear. Por un lado, es evidente que ya no da cr\u00e9dito <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/07\/29\/oppenheimer-inedito-el-imposible-control-internacional-del-atomo-x\/\">a las negociaciones de desarme que se llevan a cabo en la ONU<\/a>: est\u00e1n estancadas desde hace demasiado tiempo y ya hay demasiadas armas. Aunque no cierra la puerta a una regulaci\u00f3n mundial de los arsenales nucleares, \u00e9sta s\u00f3lo podr\u00e1 lograrse una vez que se haya estabilizado la carrera armament\u00edstica. Adem\u00e1s, la noci\u00f3n de franqueza se inspira directamente en el pensamiento de Niels Bohr, con quien estuvo muy unido durante mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"intro\">Sea como fuere, el breve alineamiento de Oppenheimer con la administraci\u00f3n republicana dur\u00f3 poco. Unos meses m\u00e1s tarde, se sospech\u00f3 que era un agente sovi\u00e9tico. En diciembre, su autorizaci\u00f3n de seguridad fue suspendida. Meses despu\u00e9s, las audiencias secretas confirmaron la suspensi\u00f3n. Oppenheimer se distanciaba definitivamente de la tecnocracia estadounidense de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las armas at\u00f3micas y la pol\u00edtica estadounidense<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Es posible que, a la luz de la historia, si es que sigue existiendo la historia, la bomba at\u00f3mica aparezca como una luz resplandeciente, la de la primera explosi\u00f3n nuclear. Debido a la atm\u00f3sfera de la \u00e9poca y a una previsi\u00f3n muy clara de los avances t\u00e9cnicos, pensamos que podr\u00eda marcar no s\u00f3lo el final de una gran y terrible guerra, sino el final de las guerras de este tipo para la humanidad<\/p>\n\n\n\n<p>Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, el coronel Stimson escribi\u00f3 en <em>Foreign Affairs<\/em>: \u00abEl \u00e1tomo desgarrado, fuera de control, s\u00f3lo puede ser una amenaza creciente para todos nosotros&#8230;\u00bb&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-1-20775' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/08\/02\/geopoliticas-de-oppenheimer\/#easy-footnote-bottom-1-20775' title='Henry L. Stimson, \u00ab\u00a0The Challenge to Americans\u00a0\u00bb,\u00a0&lt;em&gt;Foreign Affairs&lt;\/em&gt;, octobre 1947.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/span><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/fr\/2023\/08\/02\/geopolitiques-doppenheimer\/#easy-footnote-1-192755\"><\/a>. En el mismo p\u00e1rrafo, escribi\u00f3: \u00abLa paz y la libertad duraderas no podr\u00e1n alcanzarse hasta que el mundo haya encontrado la manera de establecer un necesario gobierno del conjunto\u00bb. Poco despu\u00e9s del final de la guerra, el gobierno de Estados Unidos ya hab\u00eda presentado algunas propuestas limitadas, que respond\u00edan a tales preocupaciones, para gestionar el \u00e1tomo de forma amistosa, abierta y cooperativa. No necesitamos debatir si las propuestas nacieron muertas. Llevan mucho tiempo muertas, y s\u00f3lo unos pocos se sorprendieron. La apertura, la cordialidad y la cooperaci\u00f3n no parec\u00edan ser los valores m\u00e1s apreciados por el gobierno sovi\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00eda sido posible presentar otras propuestas menos amistosas. No es necesario detallar aqu\u00ed las numerosas razones por las que no se presentaron, o por las que parec\u00eda tan irrelevante como grotesco hacerlo. Las razones van desde las dificultades espec\u00edficas de cualquier negociaci\u00f3n con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica hasta lo que podr\u00eda describirse como las dificultades m\u00e1s normales y familiares de concebir herramientas de regulaci\u00f3n de armamento en un mundo sin perspectivas de compromiso pol\u00edtico, pasando por los obst\u00e1culos particulares que representan la hostilidad program\u00e1tica y el secretismo institucionalizado en los pa\u00edses comunistas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>No creo que un pa\u00eds como el nuestro pueda sobrevivir realmente si tenemos miedo de nuestros conciudadanos.<\/p><cite>J. ROBERT OPPENHEIMER<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Por el contrario, nos hemos enfrentado, o hemos empezado a enfrentarnos, a las pruebas masivas de la hostilidad sovi\u00e9tica y a los signos crecientes del poder sovi\u00e9tico, as\u00ed como a los numerosos factores, quiz\u00e1 inevitables pero a menudo tr\u00e1gicos, de debilidad, desacuerdo y desuni\u00f3n en lo que hemos decidido llamar el mundo libre. Entre esas dos preocupaciones, una totalmente negativa y otra en gran medida positiva aunque compleja, al \u00e1tomo tambi\u00e9n se le asign\u00f3 un papel sencillo, y la pol\u00edtica que se sigui\u00f3 tambi\u00e9n fue relativamente simple. Deb\u00eda ser parte integrante de un escudo que estar\u00eda compuesto en gran parte por la gran potencia industrial de Estados Unidos y, en parte, por la debilidad militar y, a\u00fan m\u00e1s, pol\u00edtica de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En materia nuclear, la regla era: \u00abVayamos un paso por delante. Asegur\u00e9monos de estar un paso por delante del enemigo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, parece que esas consideraciones y pol\u00edticas, por necesarias que sean, ya no son suficientes. Para convencerse de ello, basta con observar la naturaleza de la carrera armament\u00edstica. La causa puede discernirse comparando el calendario de los avances at\u00f3micos aqu\u00ed y en el extranjero con el calendario probable de los profundos cambios pol\u00edticos que se est\u00e1n produciendo en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil decir \u00abanalicemos la carrera armament\u00edstica\u00bb. Es mucho menos f\u00e1cil hablar de ella sin revelar nada. Debo revelar su naturaleza sin revelar nada, y eso es lo que me propongo hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta carrera est\u00e1n implicados tres pa\u00edses: el Reino Unido -y es lamentable que un pa\u00eds con tanto talento y en apuros, tan cercano a nosotros en historia y tradici\u00f3n, haga todo esto separado de nosotros-, nosotros mismos, y la URSS.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Deliberamos largo y tendido sobre el uso de la bomba contra Jap\u00f3n.<\/p><cite>J. ROBERT OPPENHEIMER<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Por lo que respecta a la URSS, recientemente se declar\u00f3 de manera oficial, y por tanto puede repetirse, que ha llevado a cabo tres explosiones at\u00f3micas y que produce material fisible en cantidades considerables. Me gustar\u00eda presentar las pruebas de tal afirmaci\u00f3n, pero no puedo. Conviene hacer una advertencia: se trata de pruebas que bien pueden ser pruebas de lo que el gobierno de la URSS quiere que creamos y no pruebas de lo que es cierto. Sin embargo, me gustar\u00eda plantear mi propia hip\u00f3tesis, quiz\u00e1 demasiado aproximativa, sobre la posici\u00f3n de la URSS en relaci\u00f3n con nosotros en el campo de las armas at\u00f3micas. Esto no tiene nada que ver con los dem\u00e1s componentes de su arsenal. Creo que la URSS tiene unos cuatro a\u00f1os de retraso con respecto a nosotros. Y creo que el alcance de sus operaciones no es comparable al nuestro de hace cuatro a\u00f1os. Es posible que sea aproximadamente la mitad que el nuestro en ese entonces. Esto se ajusta a los hechos por lo que sabemos. No nos han mostrado nada m\u00e1s, al contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior parece muy tranquilizador. Da la impresi\u00f3n de que el trabajo de prospectiva ha concluido satisfactoriamente. Pero para saber lo que significa, necesitamos saber por qu\u00e9 llevan cuatro a\u00f1os de retraso, con qu\u00e9 rapidez es probable que cambie la situaci\u00f3n y qu\u00e9 significa tener la mitad de nuestro tama\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p><em>[Si encuentra nuestro trabajo \u00fatil y quiere que el GC siga siendo una publicaci\u00f3n abierta, puede suscribirse&nbsp;<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\">aqu\u00ed.<\/a>]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se bombarde\u00f3 Hiroshima, s\u00f3lo hab\u00eda un avi\u00f3n. No hubo oposici\u00f3n a\u00e9rea. Sobrevolamos la ciudad de Hiroshima a media altura y a una velocidad bastante baja; lanzamos una bomba cuya liberaci\u00f3n de energ\u00eda equival\u00eda a unas 15 mil toneladas de TNT. Mat\u00f3 a m\u00e1s de 70 mil personas e hiri\u00f3 a un n\u00famero similar; destruy\u00f3 en gran medida una ciudad de tama\u00f1o medio. Eso es lo que preve\u00edamos. Pero tambi\u00e9n ten\u00edamos en mente, y as\u00ed lo dijimos, que no fuera una sola bomba. Luego ser\u00edan diez, luego cien, luego mil, luego 10 mil, luego quiz\u00e1 100 mil bombas. Sab\u00edamos -o mejor dicho, no sab\u00edamos, pero ten\u00edamos muy buenas razones para pensar- que no ser\u00edan 10 mil toneladas, sino 100 mil, luego un mill\u00f3n, luego 10 millones y tal vez 100 millones de toneladas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sab\u00edamos que esas armas pod\u00edan adaptarse, no s\u00f3lo a un bombardero mediano lento que operaba donde ten\u00edamos una supremac\u00eda a\u00e9rea casi total, sino tambi\u00e9n a m\u00e9todos de lanzamiento m\u00e1s modernos, m\u00e1s flexibles, m\u00e1s dif\u00edciles de interceptar y m\u00e1s adaptados al combate tal y como se puede llevar a cabo hoy en d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto se est\u00e1 poniendo ahora en pr\u00e1ctica. Creo que todos deber\u00edamos saber -no con precisi\u00f3n, pero s\u00ed de forma cuantificable y, sobre todo, autorizada- cu\u00e1l es nuestra situaci\u00f3n en estos \u00e1mbitos; que todos deber\u00edamos tener una buena idea de lo r\u00e1pido que ha evolucionado la situaci\u00f3n y de d\u00f3nde podr\u00edamos encontrarnos, digamos, dentro de tres, cuatro o cinco a\u00f1os, que es m\u00e1s o menos lo m\u00e1s lejos en el futuro que podemos proyectar. Volver\u00e9 sobre las razones por las que creo que es importante que todos seamos conscientes de estas cuestiones. No puedo decirlo todo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Volver\u00e9 sobre las razones por las que creo que es importante que todos seamos conscientes de estas cuestiones. No puedo decirlo todo.\u00a0<\/p><cite>J. ROBERT OPPENHEIMER<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed puedo decir es lo siguiente: nunca he discutido estas perspectivas con franqueza con un grupo competente, capaz de examinar los hechos objetivamente, ya sean cient\u00edficos o estadistas, ciudadanos o funcionarios gubernamentales, sin que salieran con una gran sensaci\u00f3n de ansiedad y tristeza. Lo menos que podemos decir es que, si miramos hacia adelante diez a\u00f1os, probablemente no ser\u00e1 muy tranquilizador saber que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica est\u00e1 cuatro a\u00f1os por detr\u00e1s de nosotros, y no muy tranquilizador saber que representa s\u00f3lo la mitad de nuestro programa. Lo menos que podemos decir es que nuestra bomba n\u00famero 20 mil, por muy \u00fatil que sea para llenar los vastos dep\u00f3sitos de municiones de una gran guerra, no compensar\u00e1 en absoluto, desde el punto de vista estrat\u00e9gico, la bomba n\u00famero 2 mil de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Lo menos que podemos decir es que llegar\u00e1 un momento, como se\u00f1al\u00f3 el Sr. Gordon Dean, en que, incluso desde el punto de vista m\u00e1s estrictamente t\u00e9cnico, el dominio del sistema de lanzamiento y el arte de la defensa ser\u00e1n mucho m\u00e1s importantes que la supremac\u00eda en el campo de las propias armas at\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-medium\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/HD.4G.027_10537627554.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2534\"\n        data-pswp-height=\"1784\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/HD.4G.027_10537627554-330x232.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/HD.4G.027_10537627554-690x486.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/HD.4G.027_10537627554-990x697.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1319px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/HD.4G.027_10537627554-690x486.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1599px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/HD.4G.027_10537627554-990x697.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 1600px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/HD.4G.027_10537627554-125x88.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>La carrera armament\u00edstica tiene otras facetas que, aunque bien conocidas, merece la pena mencionar. Desarrollamos la bomba at\u00f3mica porque tem\u00edamos que los alemanes la fabricaran. Deliberamos largo y tendido sobre el uso de la bomba contra Jap\u00f3n; de hecho, fue el coronel Stimson quien inici\u00f3 y presidi\u00f3 las deliberaciones. Decidimos que deb\u00eda utilizarse. Hemos desarrollado y aumentado considerablemente nuestra actividad at\u00f3mica. Tal crecimiento, aunque natural desde el punto de vista t\u00e9cnico, no es inevitable. Si el Congreso no hubiera facilitado fondos, no se habr\u00eda dado. Tomamos la decisi\u00f3n de aumentar nuestros arsenales y la potencia de nuestras armas. Desde el principio, dijimos que deber\u00edamos ser libres para usar esas armas, y es de dominio p\u00fablico que su uso forma parte de nuestros planes. Tambi\u00e9n es de dominio p\u00fablico que uno de los componentes del plan es la determinaci\u00f3n inquebrantable de utilizarlas como parte de un asalto estrat\u00e9gico, masivo, ininterrumpido y de primera intenci\u00f3n contra el enemigo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La bomba at\u00f3mica es la \u00fanica herramienta militar que pone en contacto a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y a Estados Unidos.<\/p><cite>J. ROBERT OPPENHEIMER<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta carrera armament\u00edstica tiene otras caracter\u00edsticas. Poco se ha hecho para defendernos contra el \u00e1tomo, y a\u00fan menos para defender a nuestros aliados en Europa, lo que constituye un problema a\u00fan m\u00e1s tr\u00e1gico y dif\u00edcil. No ser\u00e1 f\u00e1cil resolverlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las armas at\u00f3micas no son s\u00f3lo parte de un arsenal que esperamos disuada al gobierno sovi\u00e9tico. Tampoco son uno de los medios que tenemos en mente para poner fin a una guerra una vez iniciada. Es quiz\u00e1s casi la \u00fanica medida militar que tenemos en mente para evitar, digamos, que una gran batalla en Europa se convierta en una nueva Corea, a escala masiva. Es la \u00fanica herramienta militar que pone en contacto a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y a Estados Unidos, un contacto que es a la vez doloroso y peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Las armas at\u00f3micas, como todo el mundo sabe, se incorporaron a los planes de defensa de Europa. Se han desarrollado para muchos usos militares t\u00e1cticos, como la campa\u00f1a antisubmarina, la campa\u00f1a a\u00e9rea y la campa\u00f1a terrestre en el teatro de operaciones europeo; y esas aplicaciones potenciales siguen ramific\u00e1ndose y multiplic\u00e1ndose. Sin embargo, los europeos desconocen en gran medida en qu\u00e9 consisten esas armas, cu\u00e1ntas hay, c\u00f3mo se utilizar\u00e1n y para qu\u00e9 servir\u00e1n. Por lo tanto, hay que se\u00f1alar, como haremos de nuevo, que para Europa, incluso m\u00e1s que para nuestro propio pa\u00eds, las armas at\u00f3micas representan a la vez una esperanza de defensa eficaz y un peligro inmediato y espantoso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9stas son s\u00f3lo algunas de las caracter\u00edsticas de la carrera armament\u00edstica, marcada en lo que a nosotros respecta por una gran rigidez pol\u00edtica y, por ambas partes, por la acumulaci\u00f3n de un armamento mort\u00edfero a un ritmo aterrador. Cuando se piensa en los t\u00e9rminos en que solemos hablar del futuro en este pa\u00eds, es comprensible el pesimismo con que los hombres reflexivos terminan una discusi\u00f3n sobre el tema. Hay dos cosas que a todo el mundo le gustar\u00eda que ocurrieran, pero pocos, si es que hay alguno, creen sinceramente que vayan a ocurrir pronto. Una es una afortunadamente r\u00e1pida transformaci\u00f3n o colapso del enemigo. La otra es la regulaci\u00f3n de los armamentos como parte de un acuerdo pol\u00edtico global, un acuerdo aceptable, esperanzador, honorable y humano en el que podamos participar.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta perspectiva no es propicia a la serenidad; y el hecho fundamental que hay que comunicar es que esto ocurrir\u00e1 en muy poco tiempo, comparado con el tiempo en que los hombres razonables pueden esperar una mejora razonable o incluso una transformaci\u00f3n de los grandes des\u00f3rdenes pol\u00edticos de nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta perspectiva, necesitaremos toda la ayuda, toda la sabidur\u00eda y todo el ingenio de que seamos capaces. Es una soluci\u00f3n muy dif\u00edcil de aplicar. Hay tres cosas muy concretas que debemos recordar. Y ser\u00eda muy peligroso olvidar alguna de ellas. <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/07\/29\/oppenheimer-inedito-el-imposible-control-internacional-del-atomo-x\/\">La primera es la hostilidad y el poder de los sovi\u00e9ticos<\/a>. La otra es la sensaci\u00f3n de debilidad: la triple necesidad de unidad, estabilidad y protecci\u00f3n armada por parte de nuestros amigos del mundo libre. Y la tercera es el creciente peligro at\u00f3mico. El problema es simple, si no es que f\u00e1cil, de resolver si olvidamos el \u00faltimo punto. Es f\u00e1cil si olvidamos el primero. Es dif\u00edcil recordar los tres. Pero est\u00e1n todos ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitamos la mayor libertad de acci\u00f3n posible. Necesitamos la fuerza para preguntarnos si nuestros planes para utilizar el \u00e1tomo son, en conjunto, correctos o incorrectos. Necesitamos la libertad de acci\u00f3n necesaria -y hoy no la tenemos- para poder negociar, si se presenta la oportunidad en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Se necesitar\u00e1n muchas cosas para darnos tal libertad de acci\u00f3n. No escribiremos sobre varias de esas cuestiones, porque no hemos pensado en ellas. Hay otras cuestiones de las que no podemos hablar porque eso significar\u00eda hablar a t\u00edtulo oficial. Un buen ejemplo es la cuesti\u00f3n de en qu\u00e9 circunstancias, de qu\u00e9 manera y con qu\u00e9 prop\u00f3sito debemos comunicarnos con el gobierno sovi\u00e9tico sobre la cuesti\u00f3n nuclear y los problemas conexos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay tres reformas que parecen tan obvias, tan importantes y que con toda seguridad ser\u00e1n beneficiosas, que me gustar\u00eda mencionar brevemente. La primera consiste en poner a nuestra disposici\u00f3n los recursos propios de nuestro pa\u00eds y de nuestro gobierno en estos tiempos dif\u00edciles. Dichos recursos actualmente no est\u00e1n disponibles. La segunda ser\u00eda poner los recursos a disposici\u00f3n de una coalici\u00f3n de gobiernos, unidos por una alianza, pero impedidos por el momento para debatir una de las principales cuestiones que afectan a su destino colectivo. La tercera se refiere a las medidas que deben adoptarse para retrasar, moderar y reducir los peligros de los que venimos hablando. Tratar\u00e9 cada uno de estos puntos.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero debe ser la franqueza por parte de los funcionarios del gobierno estadounidense hacia los funcionarios, representantes y ciudadanos de su pa\u00eds. No funcionamos bien cuando se desconocen los hechos importantes, las condiciones esenciales que limitan y determinan nuestras opciones; no funcionamos bien cuando s\u00f3lo las conocen, en secreto y con miedo, unos pocos hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>La descripci\u00f3n general de la carrera armament\u00edstica at\u00f3mica que se ha esbozado aqu\u00ed puede encontrarse, por supuesto, en la prensa, al igual que una gran cantidad de informaci\u00f3n detallada, parte de la cual es cierta y otra parte -la gran mayor\u00eda- falsa. Esa masa de rumores, hechos, comunicados de prensa y especulaciones publicados podr\u00eda constituir, una vez analizada, un n\u00facleo bastante s\u00f3lido de verdad; pero tal como est\u00e1, no es la verdad. Las consecuencias de tal ignorancia pueden parecer obvias, pero nos gustar\u00eda recordar dos ejemplos que ilustran lo que pueden ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Es preocupante que un expresidente de Estados Unidos, que estaba informado de lo que sabemos sobre la capacidad at\u00f3mica sovi\u00e9tica, pusiera p\u00fablicamente en duda todas las conclusiones extra\u00eddas de las pruebas de que disponemos. Tal vez se debiera principalmente a que todo era tan secreto que era imposible hablar de ello, pensarlo o comprenderlo. Debe ser chocante que esta duda, expresada tan recientemente, est\u00e9 siendo amplificada por dos hombres, uno de los cuales es un cient\u00edfico muy distinguido, que dirigi\u00f3 uno de los principales desarrollos del Proyecto Manhattan durante la guerra, y el otro es un brillante oficial, que fue responsable del Proyecto Manhattan en su conjunto. Ninguno de ellos trabaja actualmente en ning\u00fan organismo gubernamental relacionado con tales asuntos, por lo que no han tenido acceso a las pruebas; as\u00ed, sus opiniones no son v\u00e1lidas y sus consejos son err\u00f3neos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>En la actualidad, no puede haber opini\u00f3n p\u00fablica en el \u00e1mbito nuclear.<\/p><cite>J. ROBERT OPPENHEIMER<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Un segundo ejemplo ilustra a\u00fan m\u00e1s el problema. Un alto cargo del Mando de Defensa A\u00e9rea dijo hace unos meses, en un debate muy serio sobre las medidas de defensa continental de Estados Unidos, que nuestra estrategia consist\u00eda en intentar proteger nuestra fuerza de ataque, pero que en realidad no pod\u00edamos tener una pol\u00edtica de intentar proteger el pa\u00eds, porque era un trabajo tan grande que interfer\u00eda con nuestras capacidades de represalia. Tales locuras s\u00f3lo pueden pronunciarse cuando los hombres que conocen los hechos no encuentran a nadie con quien hablar de ellos, porque los hechos son demasiado secretos para ser discutidos y, por tanto, para ser pensados.<\/p>\n\n\n\n<p>La vitalidad pol\u00edtica de nuestro pa\u00eds proviene en gran medida de dos fuentes. Una es la confrontaci\u00f3n, el conflicto de opiniones y el debate en el seno de los muy diversos y complejos \u00f3rganos legislativos y ejecutivos que contribuyen a la elaboraci\u00f3n de las pol\u00edticas. La otra es la opini\u00f3n p\u00fablica, que se basa en la certeza de conocer la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, no puede haber opini\u00f3n p\u00fablica en el \u00e1mbito nuclear. Ninguna persona responsable se atrever\u00eda a expresar una opini\u00f3n en un \u00e1mbito en el que cree que otro conoce la verdad, mientras que ella no la conoce. Es obvio que, mientras vivamos en peligro de guerra, existen y existir\u00e1n siempre secretos que es importante mantener en secreto, al menos durante un per\u00edodo adecuado, si no para siempre; algunos de ellos, y los m\u00e1s importantes, se refieren al campo de la energ\u00eda at\u00f3mica. Pero el conocimiento de las caracter\u00edsticas y efectos probables de nuestras armas at\u00f3micas, de su n\u00famero aproximado y de los cambios que probablemente se produzcan en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, no es una de las cosas que deban mantenerse en secreto. Tampoco lo es nuestra estimaci\u00f3n general de la posici\u00f3n del enemigo.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image-medium\"\n    data-shadow=\"false\"\n    data-use-original-file=\"false\">\n    <a\n        data-pswp-src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/Bradbury_and_Oppenheimer_PUB-5829-26-scaled.jpg\"\n        class=\"inline-block gallery-item no-underline \"\n        data-pswp-width=\"2560\"\n        data-pswp-height=\"1996\">\n                                        <picture>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/Bradbury_and_Oppenheimer_PUB-5829-26-330x257.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  374px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/Bradbury_and_Oppenheimer_PUB-5829-26-690x538.jpg\"\r\n                media=\"(max-width:  989px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/Bradbury_and_Oppenheimer_PUB-5829-26-990x772.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1319px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/Bradbury_and_Oppenheimer_PUB-5829-26-690x538.jpg\"\r\n                media=\"(max-width: 1599px)\" \/>\r\n                    <source\r\n                srcset=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/Bradbury_and_Oppenheimer_PUB-5829-26-990x772.jpg\"\r\n                media=\"(min-width: 1600px)\" \/>\r\n                <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/08\/Bradbury_and_Oppenheimer_PUB-5829-26-125x97.jpg\" \/>\r\n        <\/picture>\r\n                            \n            <\/a>\n<\/figure>\n\n\n<p>Se han esgrimido muchos argumentos contra la publicaci\u00f3n de esta informaci\u00f3n b\u00e1sica. Algunos de ellos eran v\u00e1lidos en el pasado. Uno es que podr\u00edamos estar dando informaci\u00f3n vital al enemigo. Personalmente, creo que el enemigo ya dispone de tal informaci\u00f3n. Est\u00e1 a disposici\u00f3n de cualquiera que se tome la molestia de hacer un an\u00e1lisis de inteligencia de lo que se ha publicado. Los individuos no lo hacen, pero tenemos que esperar que el enemigo lo haga. Dicha informaci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1 disponible a trav\u00e9s de otros medios. Tambi\u00e9n creo que es bueno para la paz mundial que el enemigo conozca estos hechos b\u00e1sicos, y muy peligroso si no los conoce.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos argumentan que hay otro motivo de preocupaci\u00f3n: que el conocimiento p\u00fablico de la situaci\u00f3n podr\u00eda introducir un sentimiento de desesperanza en este pa\u00eds, o una aceptaci\u00f3n demasiado r\u00e1pida de lo que se llama con demasiada ligereza guerra preventiva. Creo que hasta que no miremos al tigre a los ojos, nos enfrentaremos al peor peligro posible, que es provocarlo involuntariamente. En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, no creo que un pa\u00eds como el nuestro pueda sobrevivir realmente si tenemos miedo de nuestros conciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como primer paso, pero muy importante, debemos tener el valor y la sabidur\u00eda de hacer p\u00fablico al menos lo que, l\u00f3gicamente, el enemigo debe saber ahora: describir en t\u00e9rminos aproximados, pero autorizados y cuantitativos, en qu\u00e9 consiste la carrera de armamentos at\u00f3micos. No basta con decir, como tantas veces ha dicho nuestro gobierno, que hemos hecho \u00abprogresos sustanciales\u00bb. Cuando el pueblo estadounidense est\u00e9 responsablemente informado, puede que no hayamos resuelto todos nuestros problemas, pero dispondremos de una nueva libertad para tratar algunos de los retos a los que nos enfrentamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n debemos ser francos en el trato con nuestros principales aliados. Los japoneses est\u00e1n expuestos a los bombardeos at\u00f3micos y puede resultar muy dif\u00edcil desarrollar contramedidas adecuadas. El espacio, esa feliz ventaja de Estados Unidos, no es una ventaja para Jap\u00f3n. No es una ventaja para Francia. No es una ventaja para Inglaterra. Existen m\u00e9todos de despliegue de armas at\u00f3micas que plantean un problema irresoluble de interceptaci\u00f3n y que se adaptan a las cortas distancias que caracterizan a Europa. Pasar\u00e1 alg\u00fan tiempo antes de que puedan utilizarse para lanzamientos intercontinentales. Dichos pa\u00edses sentir\u00e1n un d\u00eda un terrible pellizco cuando la URSS decida recordarles lo que puede hacer, y con mucha facilidad, no sin sufrimiento, pero de un modo que los europeos dif\u00edcilmente podr\u00e1n impedir o desviar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Lo que hagamos afectar\u00e1 al destino de Europa.<\/p><cite>J. ROBERT OPPENHEIMER<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Se han esgrimido argumentos a favor de la colaboraci\u00f3n t\u00e9cnica con el Reino Unido y Canad\u00e1, y a menudo han resultado convincentes. Tambi\u00e9n se han esgrimido argumentos a favor de la colaboraci\u00f3n militar con los gobiernos de los pa\u00edses de la OTAN y con los jefes militares correspondientes. Tanto el general Bradley como el general Collins se refirieron a esa necesidad, en especial para explicar a nuestros aliados que una bomba at\u00f3mica no puede hacerlo todo, que tiene ciertas capacidades pero que no es la respuesta a todo. Se trata sin duda de un requisito previo para una planificaci\u00f3n eficaz y el \u00e9xito de la defensa europea.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay razones mucho m\u00e1s fundamentales. Nosotros y nuestros aliados estamos juntos en esta larga lucha. Lo que hagamos afectar\u00e1 al destino de Europa; lo que se haga all\u00ed afectar\u00e1 al nuestro; y no podremos actuar con sensatez si muchos de los problemas que tenemos en com\u00fan no se debaten juntos. Eso no significa que tengamos que atarnos las manos, pero s\u00ed que tenemos que informarnos y consultarnos. Esto podr\u00eda representar un cambio saludable y quiz\u00e1 incluso considerable en nuestras relaciones con Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>No es seguro que la situaci\u00f3n en Extremo Oriente no se vea afectada. Resulta inquietante leer que una de las principales razones por las que no debemos usar armas at\u00f3micas en Corea es que a nuestros aliados no les gustar\u00eda. No tiene sentido discutir aqu\u00ed si es correcto o no utilizar armas at\u00f3micas en Corea. En cualquier caso, nuestras decisiones deber\u00edan basarse en fundamentos mucho m\u00e1s s\u00f3lidos que el hecho de que otros gobiernos, que saben menos del tema que nosotros, tengan una opini\u00f3n diferente a la nuestra. Ser\u00eda bueno que los japoneses, los brit\u00e1nicos y los muchos otros gobiernos inmediatamente afectados tuvieran alguna idea de los verdaderos problemas implicados.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez resuelto el problema de la apertura en casa -es decir, de comportarnos de forma m\u00e1s sensata con nuestro propio pueblo, nuestros representantes y nuestros funcionarios con lo que respecta al \u00e1tomo-, el problema de las relaciones con nuestros aliados ser\u00e1 menos dif\u00edcil de resolver. Porque es m\u00e1s o menos la misma informaci\u00f3n, el mismo conjunto de hechos concretos, lo que nuestro pueblo y nuestros aliados necesitan tener y entender.<\/p>\n\n\n\n<p><em>[Si encuentra nuestro trabajo \u00fatil y quiere que el GC siga siendo una publicaci\u00f3n abierta, puede suscribirse&nbsp;<a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/ofiertas-new\/\">aqu\u00ed.<\/a>]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El tercer punto puede parecer a\u00fan m\u00e1s obvio. No creo -aunque, por supuesto, hoy no podemos estar seguros- que podamos tomar medidas en defensa de nuestro pueblo, nuestras vidas, nuestras instituciones, nuestras ciudades, que aporten una soluci\u00f3n verdaderamente permanente al problema del \u00e1tomo. Pero esa no es raz\u00f3n para no hacerlo un poco mejor de lo que lo estamos haciendo ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sabemos, la visi\u00f3n actual no es muy optimista. No hace mucho, el general Vandenberg estimaba que podr\u00edamos, con un poco de suerte, interceptar el 20% o el 30% de un ataque enemigo. Eso no es muy tranquilizador si tenemos en cuenta las cifras y las bajas, y lo que cuesta destruir el coraz\u00f3n y la vida de nuestro pa\u00eds. Desde hace algunos meses, un grupo de expertos altamente calificados, presidido por el Dr. Mervin Kelly, nombrado por el secretario de Estado Lovett y dependiente del secretario de Estado Wilson, ha estado estudiando los complejos problemas t\u00e9cnicos que plantea la defensa continental. Hay muchos avances t\u00e9cnicos que a\u00fan no se han aplicado en este campo y que podr\u00edan resultar \u00fatiles. Se trata de avances naturales pero sustanciales en municiones, aviones y misiles, as\u00ed como en los procedimientos de obtenci\u00f3n y an\u00e1lisis de informaci\u00f3n. Por encima de todo, est\u00e1 el dif\u00edcil problema del uso eficaz del espacio; hay espacio entre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y los Estados Unidos. Este grupo, al parecer, se ha visto abrumado y atribulado por la misma aflicci\u00f3n general que aflige a cualquier grupo de personas cuando tocan seriamente cualquier parte del problema at\u00f3mico. Sin embargo, no hay duda de que recomendar\u00e1 medidas razonables para tratar de defender nuestras vidas y nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Tales medidas significar\u00e1n inevitablemente muchas cosas diferentes. Significar\u00e1n, en primer lugar, alg\u00fan retraso en la inminencia de la amenaza. Tendr\u00e1n un efecto disuasorio sobre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Significar\u00e1n que el momento en que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica pueda estar segura de destruir el poder productivo de Estados Unidos estar\u00e1 un poco m\u00e1s lejos, mucho m\u00e1s lejos que si no hici\u00e9ramos nada. Significar\u00e1n, incluso para nuestros aliados, que est\u00e1n mucho m\u00e1s expuestos y probablemente no puedan defenderse bien, que la existencia continuada de una Am\u00e9rica real y fuerte ser\u00e1 una certeza s\u00f3lida que deber\u00eda desalentar el estallido de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Una defensa m\u00e1s eficaz podr\u00eda ser incluso de gran importancia si llegara el momento de discutir seriamente la regulaci\u00f3n de los armamentos. Se habr\u00e1 producido entonces una vasta acumulaci\u00f3n de materiales para armas at\u00f3micas y un preocupante margen de incertidumbre sobre su gesti\u00f3n, muy preocupante por cierto si a\u00fan vivimos con vestigios de la suspicacia, la hostilidad y el secretismo que caracterizan al mundo actual. Ello requerir\u00e1 una regulaci\u00f3n muy amplia y s\u00f3lida de los armamentos, en la que las fuerzas y armas existentes ser\u00edan de un orden totalmente distinto a las necesarias para destruir una gran naci\u00f3n por otra, en la que las medidas de elusi\u00f3n ser\u00edan o bien demasiado amplias para ser ocultadas, o bien demasiado peque\u00f1as para tener un efecto estrat\u00e9gico decisivo, dadas las medidas de defensa entonces disponibles. Por lo tanto, la defensa y la regulaci\u00f3n se complementan necesariamente. Y aqu\u00ed tambi\u00e9n, todo lo que hagamos realmente para contribuir a nuestra propia inmunidad ser\u00e1 \u00fatil para darnos una medida de mayor libertad de acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos son los tres caminos que podemos seguir. Ninguno de ellos es una sugerencia totalmente nueva. Se han discutido durante muchos a\u00f1os, pero no se ha actuado en consecuencia. En mi opini\u00f3n, no han sido ampliamente comprendidas. Debemos tener claro que no puede haber muchas grandes guerras at\u00f3micas para nosotros, ni para nuestras instituciones. Es importante que no las haya. Debemos movilizar nuestros inmensos recursos y forjar nuestro destino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/category\/guerra\/oppenheimer-escritos-selectos\/\" \/>Oppenheimer: escritos selectos<\/a>  | Episodio 4<\/p>\n<p>1953. \u00bfC\u00f3mo pensar la democracia y las relaciones internacionales en la era at\u00f3mica? En las columnas de Foreign Affairs, J. Robert Oppenheimer propuso un nuevo instrumento: la franqueza, la mejor manera, en su opini\u00f3n, de preservar la cohesi\u00f3n interna del pa\u00eds al tiempo que se garantizaba su seguridad frente a una Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica cada vez m\u00e1s amenazadora. 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