{"id":20192,"date":"2023-07-19T20:21:00","date_gmt":"2023-07-19T19:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=20192"},"modified":"2023-07-20T10:04:21","modified_gmt":"2023-07-20T09:04:21","slug":"paralisis-salida-o-integracion-mario-draghi-y-la-europa-del-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/07\/19\/paralisis-salida-o-integracion-mario-draghi-y-la-europa-del-futuro\/","title":{"rendered":"Par\u00e1lisis, salida o integraci\u00f3n: Mario Draghi y la Europa del futuro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"intro\">Mario Draghi ha permanecido muy callado desde que dej\u00f3 su cargo, <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/06\/15\/de-la-competencia-al-conflicto-mario-draghi-sobre-la-inflacion-y-la-guerra-en-ucrania\/\">pronunciando s\u00f3lo alg\u00fan que otro discurso pol\u00edtico importante<\/a>. Su discurso ante el National Bureau of Economic Research (NBER) es una audaz llamada a la acci\u00f3n a los l\u00edderes europeos, basada en un an\u00e1lisis sobrio y sombr\u00edo de la dif\u00edcil situaci\u00f3n actual de Europa. Aboga en\u00e9rgicamente por un nuevo pacto fiscal que dote a la Uni\u00f3n de m\u00e1s recursos, reforme sus normas presupuestarias y le proporcione los medios para expandirse a la periferia al tiempo que profundiza en la integraci\u00f3n del n\u00facleo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1oras y se\u00f1ores: <\/p>\n\n\n\n<p>Es un gran honor dar la conferencia Martin Feldstein de este a\u00f1o. Le agradezco mucho a Jim Poterba y al NBER por la invitaci\u00f3n. El NBER es una piedra angular del pensamiento econ\u00f3mico en todo el mundo. Ha guiado la labor de los responsables pol\u00edticos y contribuido a hacer del mundo un lugar mejor. Personalmente, estoy muy agradecido por la investigaci\u00f3n que ha producido durante mi etapa en el gobierno y en los bancos centrales. Tambi\u00e9n me gustar\u00eda rendir homenaje al difunto Marty Feldstein. Fue una figura destacada a lo largo de mi carrera. De hecho, fue gracias a una invitaci\u00f3n suya que asist\u00ed al primer Instituto de verano, all\u00e1 por 1978. Su trabajo relacionado a la pol\u00edtica fiscal, la econom\u00eda p\u00fablica y el comportamiento del ahorro ha transformado nuestra forma de pensar sobre \u00e1reas enteras de investigaci\u00f3n. La investigaci\u00f3n de Marty siempre combin\u00f3 ideas profundas con s\u00f3lidas pruebas emp\u00edricas y relevancia pol\u00edtica. Como director del Consejo de Asesores Econ\u00f3micos del presidente Ronald Reagan encabez\u00f3 un cambio de paradigma en la relaci\u00f3n entre gobiernos y mercados, no s\u00f3lo en Estados Unidos sino en todo el mundo. E hizo todo esto sin dejar de preocuparse por los estudiantes universitarios y de posgrado, siendo mentor de muchas generaciones de economistas. Mi conferencia de hoy se centrar\u00e1 en un tema que Marty ten\u00eda muy presente: la creaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Monetaria Europea y su futuro, sobre el que Marty se mostraba extremadamente esc\u00e9ptico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Resulta un tanto ir\u00f3nico que en un momento de en\u00e9rgica cr\u00edtica al orden neoliberal y de celebraci\u00f3n de profundos cambios en el consenso econ\u00f3mico en Estados Unidos y Europa, Mario Draghi nos recuerde a todos sus profundas ra\u00edces intelectuales en el consenso neoliberal que se desarroll\u00f3 en Estados Unidos a finales de los a\u00f1os setenta.<\/p>\n\n\n\n<p>El reto macroecon\u00f3mico fundamental de formar una uni\u00f3n monetaria fue expuesto por Robert Mundell en 1961 y se centraba en la gesti\u00f3n de los choques asim\u00e9tricos. Dado que la pol\u00edtica monetaria y la pol\u00edtica cambiaria se enfocar\u00edan en la gesti\u00f3n de los choques comunes, se necesitar\u00edan otros mecanismos de ajuste para hacer frente a los choques asim\u00e9tricos y evitar que desencadenaran prolongadas depresiones regionales. Mundell identific\u00f3 esos mecanismos de ajuste, como las transferencias fiscales y la movilidad de la mano de obra y el capital, que podr\u00edan estabilizar la demanda a posteriori en las regiones deprimidas. En la bibliograf\u00eda posterior tambi\u00e9n se reconoci\u00f3 el papel crucial de la distribuci\u00f3n del riesgo a trav\u00e9s de la integraci\u00f3n de los mercados de capitales, que predecir\u00eda y limitar\u00eda la magnitud de las perturbaciones locales. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el euro sigui\u00f3 adelante con pocas de estas condiciones bien establecidas. En el Tratado de Maastricht se prohibieron las transferencias fiscales entre Estados miembros bajo cualquier forma de adopci\u00f3n rec\u00edproca de deudas, lo que reflejaba una filosof\u00eda seg\u00fan la cual los pa\u00edses deb\u00edan \u00abhacerse cargo de sus propios asuntos\u00bb y no depender de la generosidad de los dem\u00e1s. El ajuste regional a trav\u00e9s de la movilidad laboral estaba poco desarrollado, y los estudios de ese entonces conclu\u00edan que la mayor\u00eda de las perturbaciones del empleo se absorb\u00edan a trav\u00e9s de cambios en la tasa de participaci\u00f3n y no de la migraci\u00f3n. Y no hubo ning\u00fan intento serio de integrar los mercados financieros europeos, m\u00e1s all\u00e1 de una muy leve alineaci\u00f3n normativa. \u00bfEntonces por qu\u00e9 lo hicieron? Vistas desde este lado del Atl\u00e1ntico, las razones eran a menudo incomprensibles. Muchos economistas advirtieron que la uni\u00f3n monetaria europea estaba condenada al fracaso, que las \u00e9lites hab\u00edan enga\u00f1ado a su pueblo y, como advirti\u00f3 Marty Feldstein en un famoso art\u00edculo de 1997 para <em>Foreign Affairs<\/em>, que las consecuencias ser\u00edan duras y condenar\u00edan a la Uni\u00f3n como proyecto econ\u00f3mico y pol\u00edtico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">De hecho, Feldstein fue uno de los m\u00e1s fervientes cr\u00edticos del euro, tanto por razones econ\u00f3micas como porque lo ve\u00eda claramente como un proyecto pol\u00edtico destinado a desafiar el dominio de Estados Unidos y del d\u00f3lar. Era un aut\u00e9ntico escepticismo econ\u00f3mico alimentado por un duro realismo pol\u00edtico internacional: \u00abPara la mayor\u00eda de los estadounidenses, la uni\u00f3n econ\u00f3mica y monetaria europea parece una oscura empresa financiera sin inter\u00e9s para Estados Unidos. Esta percepci\u00f3n dista mucho de ser correcta. Si la UEM sigue adelante, como parece cada vez m\u00e1s probable, cambiar\u00e1 el car\u00e1cter pol\u00edtico de Europa de un modo que podr\u00eda desembocar en un conflicto en Europa y en un enfrentamiento con Estados Unidos\u00bb&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-1-20192' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/07\/19\/paralisis-salida-o-integracion-mario-draghi-y-la-europa-del-futuro\/#easy-footnote-bottom-1-20192' title='Martin Feldstein,&amp;nbsp;&lt;a href=&quot;https:\/\/www.foreignaffairs.com\/articles\/europe\/1997-11-01\/emu-and-international-conflict&quot;&gt;\u00ab&amp;nbsp;EMU and International Conflict&amp;nbsp;\u00bb&lt;\/a&gt;,&amp;nbsp;&lt;em&gt;Foreign Affairs&lt;\/em&gt;, november-december 1997.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero siempre hubo otra perspectiva, seg\u00fan la cual el euro era la consecuencia de d\u00e9cadas de integraci\u00f3n en el pasado, en particular la evoluci\u00f3n del Mercado \u00danico Europeo, y que s\u00f3lo era un paso m\u00e1s en un camino mucho m\u00e1s largo hacia la uni\u00f3n pol\u00edtica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Muchos economistas advirtieron que la uni\u00f3n monetaria europea estaba condenada al fracaso, que las \u00e9lites hab\u00edan enga\u00f1ado a su pueblo.<\/p><cite>mario draghi<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Desde este punto de vista, la cuesti\u00f3n clave no era si la zona del euro era una zona monetaria \u00f3ptima desde el principio, que evidentemente no lo era, sino si los pa\u00edses europeos estaban listos para llevarla a converger, con el tiempo, en una. Sin embargo, el per\u00edodo inmediatamente posterior a la creaci\u00f3n del euro acrecent\u00f3 las dudas de los esc\u00e9pticos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Muchos economistas europeos compart\u00edan algunas de estas dudas econ\u00f3micas, pero desarrollaron un argumento totalmente nuevo, alejado del de Mundell y centrado en la pol\u00edtica de competencia y el mercado \u00fanico. Draghi reconoci\u00f3 impl\u00edcitamente que el euro no era ni ser\u00eda una zona monetaria \u00f3ptima durante mucho tiempo, pero que el funcionamiento del mercado \u00fanico requer\u00eda una moneda com\u00fan y el fin de las posibles devaluaciones competitivas. Esto, a su vez, fomentar\u00eda la convergencia end\u00f3gena. Intelectualmente era un poco complicado, sobre todo para una moneda com\u00fan que no abarcar\u00eda todo el mercado com\u00fan, pero funcion\u00f3&nbsp;<span class='whitespace-nowrap'><span id='easy-footnote-2-20192' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/07\/19\/paralisis-salida-o-integracion-mario-draghi-y-la-europa-del-futuro\/#easy-footnote-bottom-2-20192' title='Commission of the European Communities,&amp;nbsp;&lt;em&gt;European Economy&lt;\/em&gt;, n\u00b0 44, octubre de 1990'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es f\u00e1cil entender por qu\u00e9 muchos no consideraban cre\u00edble esta narrativa pol\u00edtica, especialmente una vez lanzado el euro y cuando empezaron a desarrollarse los siguientes pasos de la uni\u00f3n pol\u00edtica. Cuando se les dio la oportunidad de demostrar su compromiso con la uni\u00f3n pol\u00edtica en forma de constituci\u00f3n europea, los europeos la rechazaron. A mediados de la d\u00e9cada de 2000, la Uni\u00f3n decidi\u00f3 ampliarse hacia Europa del Este sin reformar sus reglas de toma de decisiones, lo que posiblemente debilit\u00f3 su naturaleza pol\u00edtica en lugar de reforzarla.&nbsp;Pero al haber participado en las negociaciones para la uni\u00f3n monetaria a principios de los noventa, como responsable del Ministerio del Tesoro italiano, puedo dar fe de que esta motivaci\u00f3n pol\u00edtica era real. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Llama la atenci\u00f3n que Draghi reconozca que el fracaso del Tratado Constitucional y la profundizaci\u00f3n de Europa combinada con la ampliaci\u00f3n han contribuido al debilitamiento de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo de construir una Uni\u00f3n Europea cada vez m\u00e1s estrecha era profundo, nacido de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial, transmitido a trav\u00e9s de generaciones de dirigentes pol\u00edticos y concebido sobre todo para evitar conflictos en Europa. Y la moneda \u00fanica se consideraba un paso fundamental hacia ese objetivo y para preservar los logros del Mercado \u00danico. La prioridad era, por tanto, aprovechar el momento hist\u00f3rico y no esperar a que se dieran todas las condiciones necesarias. Y exist\u00eda la creencia genuina de que el compromiso b\u00e1sico con la unidad europea crear\u00eda la voluntad pol\u00edtica necesaria para abordar cualquier falla en el dise\u00f1o que se descubriera en el camino. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Al haber participado en las negociaciones para la uni\u00f3n monetaria a principios de los noventa, como responsable del Ministerio del Tesoro italiano, puedo dar fe de que esta motivaci\u00f3n pol\u00edtica era real. <\/p><cite>mario draghi<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues avanzamos, sorteando nuestras contradicciones pero con la firme convicci\u00f3n de que se resolver\u00edan con el tiempo. Mientras tanto, el \u00e9xito depender\u00eda de que se cumplieran tres condiciones. En primer lugar, los estabilizadores fiscales nacionales tendr\u00edan que poder operar libremente, lo que, dado el tama\u00f1o de los presupuestos nacionales en Europa, en condiciones normales podr\u00eda proporcionar una estabilizaci\u00f3n sustancial de los choques locales. Seg\u00fan las estimaciones de la \u00e9poca, tanto los presupuestos nacionales como el presupuesto federal estadounidense podr\u00edan estabilizar los choques asim\u00e9tricos. En segundo lugar, el compromiso pol\u00edtico con el euro tendr\u00eda que crear transferencias impl\u00edcitas en lugar de expl\u00edcitas, a trav\u00e9s de los pa\u00edses fiscalmente m\u00e1s d\u00e9biles que \u00abtomar\u00edan prestada\u00bb la credibilidad de los fiscalmente m\u00e1s fuertes y disfrutar\u00edan de menores costes de financiaci\u00f3n. Esto permitir\u00eda a los gobiernos aplicar pol\u00edticas de estabilizaci\u00f3n sin poner en peligro su acceso al mercado. En tercer lugar, las normas fiscales tendr\u00edan que dise\u00f1arse y aplicarse de forma que afianzaran la confianza en la solidez a mediano plazo de las finanzas p\u00fablicas, para que las expansiones antic\u00edclicas no generaran cuestiones fundamentales de solvencia. De este modo, las promesas subyacentes a esas transferencias impl\u00edcitas nunca tendr\u00edan que ponerse a prueba. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Es importante reconocer que la Uni\u00f3n, y en particular la eurozona, depende de transferencias ocultas y\/o impl\u00edcitas. Esto plantea la cuesti\u00f3n fundamental de la viabilidad econ\u00f3mica del proyecto sin estas transferencias, sobre lo que Draghi es muy expl\u00edcito, pero tambi\u00e9n plantea la cuesti\u00f3n de la viabilidad pol\u00edtica de abrir estas transferencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la primera d\u00e9cada del euro, las dos primeras condiciones se cumplieron de manera general. Los mercados consideraban a los emisores soberanos de la zona del euro esencialmente intercambiables, y los diferenciales de los bonos italianos converg\u00edan, a unos cuantos puntos b\u00e1sicos, de los alemanes. Y los estabilizadores fiscales nacionales pudieron actuar con relativa libertad cuando se enfrentaron a perturbaciones econ\u00f3micas moderadas, como tras el 11-S y la quiebra de las puntocom. Pero la tercera condici\u00f3n fall\u00f3. Las normas fiscales europeas se basaban en l\u00edmites de d\u00e9ficit, con un tope del 3% del PIB, lo que creaba una prociclicidad intr\u00ednseca.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez que un pa\u00eds crec\u00eda con rapidez, obten\u00eda ingresos extraordinarios que hac\u00edan que el techo del d\u00e9ficit pareciera holgado, lo que a su vez llevaba a un aumento de los compromisos de gasto y de los d\u00e9ficits estructurales. Pero si el ciclo cambiaba bruscamente, esos ingresos se evaporaban mientras se manten\u00edan los compromisos estructurales, reduciendo r\u00e1pidamente el espacio fiscal. Como resultado, cuando se enfrentaron a una sacudida muy grande despu\u00e9s de la quiebra de Lehman, los d\u00e9ficits se dispararon. Y ante el temor de un impago generalizado, los acreedores privados tambi\u00e9n fueron rescatados por los gobiernos, lo que acerc\u00f3 la deuda p\u00fablica a niveles que no pod\u00edan sostenerse s\u00f3lo con transferencias impl\u00edcitas. <\/p>\n\n\n\n<p>La ambig\u00fcedad constructiva del compromiso com\u00fan con el euro tuvo que llenarse con planes detallados sobre lo que ocurrir\u00eda llegadas las peores circunstancias. Los gobiernos respondieron inicialmente ampliando el marco pol\u00edtico de la zona del euro para permitir transferencias limitadas en forma de ayuda financiera al estilo del FMI. Y lo hicieron de manera exitosa, poniendo en marcha el primer rescate griego y un mecanismo europeo com\u00fan de financiaci\u00f3n. Pero entonces los l\u00edderes de la Uni\u00f3n anunciaron, a finales de 2010, que los futuros rescates estar\u00edan sujetos a la reestructuraci\u00f3n de la deuda soberana: el llamado \u00abacuerdo de Deauville\u00bb. De un momento al otro esto acab\u00f3 con las transferencias impl\u00edcitas e inyect\u00f3 riesgo de cr\u00e9dito en todos los bonos soberanos europeos. Y esto nos dej\u00f3 ante dos duras opciones. La primera era aceptar quiebras soberanas generalizadas para \u00abresetear\u00bb la uni\u00f3n a niveles de deuda m\u00e1s bajos, preservando as\u00ed el principio de que los Estados fiscalmente m\u00e1s fuertes no deben pagar por los m\u00e1s d\u00e9biles. Pero precisamente porque los niveles iniciales de deuda eran tan elevados y las tenencias de papel soberano se concentraban en el sistema bancario de la zona del euro, los impagos no pod\u00edan seguir siendo acontecimientos contenidos, salvo en casos muy limitados. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">La referencia a la crisis de la deuda del euro es bastante sincera, pero oscurece el papel que el propio Draghi desempe\u00f1\u00f3 en esta din\u00e1mica. A menudo se olvida, pero el Gobernador Draghi, al frente de la Banca d&#8217;Italia, firm\u00f3 junto con el Presidente Trichet una carta dirigida al Primer Ministro Berlusconi en la que se ped\u00eda la consolidaci\u00f3n fiscal. Aqu\u00ed habr\u00eda estado justificado un an\u00e1lisis m\u00e1s franco del papel desempe\u00f1ado por la pol\u00edtica monetaria en la expansi\u00f3n de las dudas fiscales en los mercados financieros. Sobre todo porque esto no se limit\u00f3 a las acciones en Italia, sino que tambi\u00e9n estuvo en el centro del acuerdo de Draghi cuando asumi\u00f3 la direcci\u00f3n del BCE en oto\u00f1o de 2011, cuando exigi\u00f3 un nuevo pacto fiscal (que finalmente tom\u00f3 la forma del TECG) a cambio de una ronda de expansi\u00f3n de la pol\u00edtica monetaria en forma de operaciones de refinanciaci\u00f3n a largo plazo. Mario Draghi puede quejarse del papel de la pol\u00edtica fiscal en el agravamiento de la crisis del euro, pero podr\u00eda haber reconocido algunos errores pol\u00edticos personales e institucionales en este contexto.<\/p>\n\n\n\n<p>Temiendo p\u00e9rdidas de capital y, en el peor de los casos, la redenominaci\u00f3n a monedas de menor valor, los inversores vendieron la deuda p\u00fablica de cualquier pa\u00eds que fuera percibido como vulnerable, desencadenando un c\u00edrculo vicioso de empeoramiento de los balances bancarios, endurecimiento de las condiciones crediticias y ca\u00edda del crecimiento, y, en \u00faltima instancia, una profunda fragmentaci\u00f3n financiera. En 2012, los diferenciales respecto a la deuda p\u00fablica alemana a diez a\u00f1os alcanzaron los 500 puntos b\u00e1sicos en Italia y los 600 puntos b\u00e1sicos en Espa\u00f1a, con diferenciales a\u00fan mayores en Grecia, Portugal e Irlanda. Como esas econom\u00edas representaban un tercio del PIB de la zona del euro, era impensable que el resto de la uni\u00f3n no se hundiera sin un cambio de rumbo. La segunda opci\u00f3n era, por tanto, hacer m\u00e1s expl\u00edcitas las transferencias, que es lo que finalmente hizo Europa, aunque de forma sub\u00f3ptima. Ampli\u00f3 su mecanismo de financiaci\u00f3n com\u00fan, lo que aument\u00f3 el reparto de riesgos mediante pr\u00e9stamos transfronterizos dentro de la Uni\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Acordar pasar de las transferencias fiscales impl\u00edcitas a las expl\u00edcitas fue, de hecho, un elemento importante de los esfuerzos liderados por el FMI y el MEDE. En realidad, estas transferencias resultaron insuficientes hasta que fueron compensadas por transferencias a\u00fan m\u00e1s impl\u00edcitas en forma de las Operaciones Monetarias sobre Valores (MTS) del BCE y, finalmente, la relajaci\u00f3n cuantitativa. Las transferencias impl\u00edcitas nunca se han abandonado y, de hecho, siguen siendo la forma dominante de transferencias fiscales. Reconocer la naturaleza fiscal de las acciones de pol\u00edtica monetaria tambi\u00e9n habr\u00eda sido una contribuci\u00f3n \u00fatil al debate.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan estudios recientes, antes de la crisis de la deuda soberana, s\u00f3lo se absorb\u00edan en torno al 40% de las perturbaciones espec\u00edficas de cada pa\u00eds de la zona del euro, medidas por la desviaci\u00f3n entre consumo y producci\u00f3n. Una vez puesta en marcha esta ayuda oficial, alrededor del 60% de las perturbaciones se suavizaron. A su vez, estos pr\u00e9stamos facilitaron una forma de transferencias fiscales, ya que los acreedores p\u00fablicos prorrogaron sus pr\u00e9stamos d\u00e9cadas en el futuro a tasas de inter\u00e9s fijas muy bajas, lo que con el tiempo dar\u00eda lugar a grandes transferencias intertemporales a los pa\u00edses que recibieron ayuda financiera. Esta respuesta acerc\u00f3 a la zona euro a una zona monetaria \u00f3ptima. Pero las transferencias segu\u00edan estando lejos del modelo imaginado por Mundell.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El principal problema era que su efecto estabilizador se ve\u00eda socavado en los pa\u00edses que las recib\u00edan por las estrictas condiciones de los programas de ajuste que las acompa\u00f1aban. Y al mismo tiempo, las reglas fiscales proc\u00edclicas de Europa agravaron la debilidad de la demanda al inducir una contracci\u00f3n fiscal agregada en un choque recesivo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Reconocer las dificultades a las que se enfrentaron algunos aspectos de la pol\u00edtica fiscal durante la crisis es, sin embargo, un paso importante en la direcci\u00f3n correcta. El olvido de la noci\u00f3n de la orientaci\u00f3n fiscal global y la forma en que la pol\u00edtica fiscal empuj\u00f3 a la zona del euro a la recesi\u00f3n en 2011 es un recordatorio \u00fatil. Pero, de nuevo, ser\u00eda \u00fatil un recordatorio aleccionador de la contribuci\u00f3n de la pol\u00edtica monetaria y el papel de la ret\u00f3rica del BCE en aquel momento.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que los pa\u00edses se esforzaban por mantenerse en el lado correcto de los l\u00edmites de d\u00e9ficit, la orientaci\u00f3n fiscal de la zona del euro se endureci\u00f3 en alrededor de 4 puntos porcentuales del PIB potencial de 2011 a 2013, incluso en los pa\u00edses que ten\u00edan un amplio espacio fiscal y no sufrieron la presi\u00f3n del mercado, reduciendo as\u00ed la demanda de exportaciones de los pa\u00edses sin espacio fiscal. Y alrededor de dos tercios de la consolidaci\u00f3n fiscal global se produjeron a trav\u00e9s de aumentos de impuestos en lugar de recortes de gastos, lo que redujo a\u00fan m\u00e1s la renta disponible y el consumo. El dif\u00edcil camino hacia la construcci\u00f3n de una uni\u00f3n monetaria \u00f3ptima qued\u00f3 ilustrado por las respuestas divergentes de Europa a estos acontecimientos. En Grecia y otros pa\u00edses, los a\u00f1os de austeridad alimentaron un populismo creciente. Pero en Alemania tambi\u00e9n creci\u00f3 el euroescepticismo al aparecer nuevos partidos que se opon\u00edan a los rescates y a mantener en la Union Europea a los pa\u00edses m\u00e1s d\u00e9biles. A pesar de todos estos problemas, el euro sobrevivi\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>La respuesta a la crisis de la deuda permiti\u00f3 a la eurozona acercarse a una zona monetaria \u00f3ptima.<\/p><cite>MARIO DRAGHI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>El Banco Central Europeo anunci\u00f3 en 2012 que estar\u00eda dentro de su mandato hacer \u00ablo que fuera necesario\u00bb para salvar el euro, una decisi\u00f3n aprobada y autorizada por el Tribunal de Justicia Europeo tres a\u00f1os despu\u00e9s. Los inversionistas dejaron de apostar contra la disoluci\u00f3n de la moneda com\u00fan, ya que sab\u00edan que los responsables europeos nunca permitir\u00edan que se disolviera. Y gobiernos de todos los colores y de todos los pa\u00edses siguieron apoyando el proyecto, prefiriendo ayudar incluso a los Estados miembros m\u00e1s d\u00e9biles para seguir formando parte de la uni\u00f3n. Hoy en d\u00eda sigue sin haber acuerdo en la zona del euro en torno a un presupuesto central con fines de estabilizaci\u00f3n o transferencias fiscales transfronterizas. Y esto plantea la cuesti\u00f3n de si la zona monetaria puede llegar a ser realmente estable sin una mayor integraci\u00f3n en este \u00e1mbito. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">La verdadera contribuci\u00f3n de Mario Draghi al debate europeo, m\u00e1s all\u00e1 del famoso \u00abwhatever it takes\u00bb, fue posicionar claramente al BCE a favor de la integraci\u00f3n y de las transferencias fiscales expl\u00edcitas. La necesidad de centralizaci\u00f3n y la creaci\u00f3n de una aut\u00e9ntica capacidad fiscal defendidas por el informe de los Cuatro Presidentes en 2012 fueron finalmente respaldadas por Mario Draghi contra la resistencia del personal del BCE y seguir\u00e1n siendo uno de sus legados intelectuales m\u00e1s importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>No cabe duda de que ser\u00eda deseable disponer de una capacidad fiscal central con fines de estabilizaci\u00f3n, ya que las regiones siempre estar\u00e1n expuestas a choques asim\u00e9tricos. Pero tres factores sugieren que puede haber dejado de ser una condici\u00f3n indispensable. En primer lugar, con el paso del tiempo, la zona del euro se ha acercado gradualmente a las otras condiciones ideales expuestas por Mundell, mitigando en cierta medida la necesidad de transferencias fiscales. 25 a\u00f1os de uni\u00f3n econ\u00f3mica y monetaria han dado lugar a cadenas de suministro m\u00e1s integradas y a ciclos econ\u00f3micos m\u00e1s sincronizados, y el euro puede explicar al menos la mitad del aumento global. Al mismo tiempo, aunque la movilidad laboral en la zona del euro siga estando algo lejos de los niveles de Estados Unidos, los estudios han constatado una convergencia gradual, que refleja tanto una ca\u00edda de la migraci\u00f3n interestatal en Estados Unidos como un aumento del papel de la migraci\u00f3n en Europa. Y los canales de distribuci\u00f3n del riesgo han seguido mejorando. Por ejemplo, en el contexto de la integraci\u00f3n del sector bancario, la llamada Uni\u00f3n bancaria, y la generosa ayuda oficial, los pr\u00e9stamos transfronterizos fueron notablemente m\u00e1s resilientes durante la pandemia de lo que hab\u00edamos visto en crisis anteriores de una envergadura de esas dimensiones. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Esto plantea la cuesti\u00f3n de si la zona monetaria puede llegar a ser realmente estable sin una mayor integraci\u00f3n en este \u00e1mbito. <\/p><cite>mario draghi<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuanto m\u00e1s pueda avanzar Europa por este camino, especialmente en t\u00e9rminos de integraci\u00f3n de sus mercados de capitales, menor ser\u00e1 la necesidad de transferencias fiscales permanentes. En segundo lugar, la capacidad de las pol\u00edticas fiscales nacionales para estabilizar el ciclo se ha visto reforzada por el cambio en la funci\u00f3n de reacci\u00f3n del Banco Central.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Sin embargo, persiste la creencia de que los mercados de capitales y la integraci\u00f3n fiscal pueden sustituirse mutuamente porque ambos permitir\u00edan la estabilizaci\u00f3n y las transferencias. Se trata de una creencia com\u00fan y err\u00f3nea en los c\u00edrculos europeos, basada en la ilusi\u00f3n de que el reparto de riesgos en los mercados de capitales se produce ex nihilo. Esto no es as\u00ed, y la prueba es que la raz\u00f3n misma por la que la uni\u00f3n bancaria y la uni\u00f3n de los mercados de capitales se han estancado durante la \u00faltima d\u00e9cada es precisamente que en ausencia de integraci\u00f3n fiscal, en particular en ausencia de una clara red de seguridad fiscal, no puede haber una verdadera uni\u00f3n bancaria. Por tanto, la uni\u00f3n fiscal y la uni\u00f3n bancaria no son sustitutivas, sino complementarias. Una tiene prioridad sobre la otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 2012, el BCE ha identificado los aumentos injustificados de los diferenciales soberanos como un impedimento fundamental para la transmisi\u00f3n fluida de la pol\u00edtica monetaria, y ha desarrollado sistem\u00e1ticamente un conjunto de herramientas pol\u00edticas para hacer frente a tales amenazas. Esa funci\u00f3n de reacci\u00f3n ha creado un suelo efectivo bajo los mercados de bonos soberanos en los casos en los que los diferenciales no est\u00e1n impulsados fundamentalmente, un suelo que ha demostrado su eficacia incluso cuando la orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica monetaria y fiscal no ha estado alineada. Por ejemplo, los gobiernos de la zona del euro fueron capaces de poner en marcha un est\u00edmulo fiscal considerable para compensar los efectos de la crisis energ\u00e9tica del invierno pasado, incluso cuando las tasas de inter\u00e9s oficiales estaban subiendo con fuerza y la econom\u00eda se estaba estancando, transfiriendo de la zona del euro m\u00e1s de 200 mil millones de euros al resto del mundo en forma de impuesto sobre los t\u00e9rminos de intercambio. <\/p>\n\n\n\n<p>Esto probablemente habr\u00eda sido imposible una d\u00e9cada antes, cuando incluso peque\u00f1as subidas de tasas resultaban desestabilizadoras. Esto sugiere que algo ha cambiado de manera fundamental en la forma en que los inversionistas ven la zona del euro y el margen de maniobra que est\u00e1n dispuestos a proporcionar. En tercer lugar, la naturaleza de los choques a los que nos enfrentamos est\u00e1 cambiando. Con la pandemia, la crisis energ\u00e9tica y la guerra de Ucrania, nos enfrentamos cada vez m\u00e1s frecuentemente a perturbaciones comunes importadas que a perturbaciones asim\u00e9tricas de origen interno. Esto desplaza el problema de apoyar a los Estados en apuros a abordar retos compartidos, lo que crea una alineaci\u00f3n diferente de las preferencias pol\u00edticas. Como ilustra el episodio que he descrito antes, el reparto c\u00edclico del riesgo es dif\u00edcil de implementar en Europa porque las preferencias pol\u00edticas est\u00e1n muy desalineadas. Pero para objetivos compartidos como la salud, la defensa y el cambio clim\u00e1tico, las preferencias pol\u00edticas se traslapan y la necesidad de mayores compromisos de gasto es indiscutible. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Se trata de otro cambio importante en la justificaci\u00f3n econ\u00f3mica de las transferencias y la capacidad fiscal com\u00fan. Aunque durante mucho tiempo se han visto como un requisito para compartir riesgos ante choques macroecon\u00f3micos asim\u00e9tricos, la realidad es que ha sido mucho m\u00e1s f\u00e1cil movilizar la voluntad pol\u00edtica para crear respuestas fiscales comunes ante choques sim\u00e9tricos (la crisis de COVID) o para abordar retos y bienes p\u00fablicos comunes. Se trata de un cambio importante que podr\u00eda socavar estructuralmente el argumento que presenta la integraci\u00f3n fiscal como inextricablemente ligada al euro y no a la Uni\u00f3n. En cierto sentido, el argumento de los bienes p\u00fablicos debilita el argumento de la capacidad fiscal de la eurozona y refuerza los argumentos a favor de ampliar y expandir el presupuesto de la Uni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta europea a la pandemia acept\u00f3 esta nueva realidad. Oblig\u00f3 a Europa a centralizar importantes \u00e1mbitos de la pol\u00edtica de salud, ya que la Comisi\u00f3n demostr\u00f3 ser un comprador de vacunas m\u00e1s eficaz de lo que podr\u00edan serlo los Estados por separado. Las restricciones necesarias para frenar la propagaci\u00f3n del virus tambi\u00e9n condujeron a la creaci\u00f3n de un fondo conjunto de apoyo a los mercados laborales de toda la zona euro (\u00abSURE\u00bb). Por \u00faltimo, Europa acord\u00f3 la creaci\u00f3n de un fondo de 750 mil millones de euros (\u00abNext Generation EU\u00bb) para ayudar a los pa\u00edses a abordar las transiciones ecol\u00f3gica y digital, que exigen una inversi\u00f3n mucho mayor de la que pueden permitirse los pa\u00edses por separado. Y as\u00ed, si el grado de convergencia dentro de la zona del euro es mayor, la frecuencia de los choques asim\u00e9tricos es menor y aumenta la financiaci\u00f3n com\u00fan de los objetivos compartidos, m\u00e1s raros ser\u00e1n los casos en que realmente se necesite una capacidad fiscal. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Sin embargo, el argumento de que es m\u00e1s probable que la integraci\u00f3n fiscal se logre a trav\u00e9s de los bienes p\u00fablicos que de la estabilizaci\u00f3n no debe llevar a la conclusi\u00f3n de que esta \u00faltima no ser\u00e1 necesaria. Incluso en zonas econ\u00f3micas muy integradas, la estabilizaci\u00f3n es necesaria para satisfacer necesidades de estabilizaci\u00f3n m\u00e1s que necesidades de asignaci\u00f3n. \u00c9stas suelen pasarse por alto porque las pol\u00edticas de asignaci\u00f3n pueden ser m\u00e1s convenientes desde el punto de vista pol\u00edtico, pero esto no deber\u00eda desviar la atenci\u00f3n del argumento econ\u00f3mico de que los instrumentos de estabilizaci\u00f3n son necesarios.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n clave ahora es saber si Europa puede abrir un camino diferente hacia la uni\u00f3n fiscal. La historia nos dice que los presupuestos comunes rara vez se han creado como complemento de la integraci\u00f3n monetaria, sino m\u00e1s bien para alcanzar objetivos espec\u00edficos de inter\u00e9s p\u00fablico. En Estados Unidos, fue la guerra de independencia la que propici\u00f3 el \u00abmomento hamiltoniano\u00bb de asunci\u00f3n de deuda por el gobierno federal. En Canad\u00e1 y Alemania, los primeros impuestos federales directos, dem\u00e1s de los derechos de aduana, se crearon para generar nuevos ingresos destinados a financiar la Primera Guerra Mundial. Fue la necesidad de superar la Gran Depresi\u00f3n lo que llev\u00f3 a la expansi\u00f3n del presupuesto federal estadounidense en los a\u00f1os treinta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, Europa, hasta la \u00e9poca actual, nunca se hab\u00eda enfrentado a tantos objetivos supranacionales compartidos, y con ello me refiero a objetivos que no pueden ser gestionados por pa\u00edses que act\u00faan en solitario. <\/p>\n\n\n\n<p>Estamos inmersos en una serie de grandes transiciones que requerir\u00e1n grandes inversiones comunes. La Comisi\u00f3n Europea cifra las necesidades de inversi\u00f3n para la transici\u00f3n ecol\u00f3gica en m\u00e1s de 600 mil millones de euros anuales hasta 2030, y entre una cuarta y una quinta parte de esta cantidad tendr\u00e1 que ser financiada por el sector p\u00fablico. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Los presupuestos comunes rara vez se han creado como complemento de la integraci\u00f3n monetaria, sino m\u00e1s bien para alcanzar objetivos espec\u00edficos de inter\u00e9s p\u00fablico. <\/p><cite>mario draghi<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/09\/01\/la-transicion-geopolitica-europea\/\">Tambi\u00e9n nos enfrentamos a una transici\u00f3n geopol\u00edtica<\/a>, impulsada por la disociaci\u00f3n entre Estados Unidos y China, en la que ya no podemos depender de pa\u00edses hostiles para abastecernos. Esto exigir\u00e1 una reorientaci\u00f3n sustancial de la inversi\u00f3n hacia la creaci\u00f3n de capacidad en territorio propio o con socios. Y nunca en la historia de la Uni\u00f3n Europea sus valores fundacionales de paz, democracia y libertad se han visto tan cuestionados como ahora por la guerra de Ucrania. Una consecuencia inmediata es que debemos hacer una transici\u00f3n hacia una defensa europea com\u00fan mucho m\u00e1s fuerte si queremos, como m\u00ednimo, cumplir el objetivo de gasto militar de la OTAN del 2% del PIB. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Quiz\u00e1 el llamamiento m\u00e1s audaz del discurso de Draghi es su petici\u00f3n de un mayor presupuesto europeo, dada la necesidad de financiar la lucha contra el cambio clim\u00e1tico, las exigencias del gasto en defensa y la adaptaci\u00f3n a un mundo de intereses geoecon\u00f3micos contrapuestos de Estados Unidos y China, as\u00ed como la necesidad de ampliar Europa. La suma de estos retos promete convertir las pr\u00f3ximas negociaciones presupuestarias de la Uni\u00f3n en las m\u00e1s dif\u00edciles de las \u00faltimas generaciones, por lo que conviene fijar desde el principio el nivel adecuado de ambici\u00f3n para estos debates.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tal y como est\u00e1n las cosas, la construcci\u00f3n institucional europea no est\u00e1 bien preparada para llevar a cabo estas transiciones, como revela una comparaci\u00f3n con Estados Unidos. As\u00ed, estamos asistiendo a <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/01\/04\/capitalismos-politicos-en-guerra\/\">un nuevo enfoque de lo que se denomina \u00abstatecraft\u00bb<\/a>, en el que el gasto federal, los cambios normativos y los incentivos fiscales se alinean para perseguir los objetivos estrat\u00e9gicos de Estados Unidos. La Ley de Reducci\u00f3n de la Inflaci\u00f3n, por ejemplo, acelerar\u00e1 simult\u00e1neamente el gasto ecol\u00f3gico, atraer\u00e1 la inversi\u00f3n extranjera y reestructurar\u00e1 las cadenas de suministro en favor de Estados Unidos. Pero Europa carece de una estrategia equivalente para integrar el gasto comunitario, las normas sobre ayudas estatales y los planes fiscales nacionales, como demuestra el ejemplo del cambio clim\u00e1tico. <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/11\/21\/europa-como-espacio-potencia\/\">Una vez que expire la Next Generation de la Uni\u00f3n Europea<\/a>, no hay ninguna propuesta de instrumento federal que la sustituya para llevar a cabo el gasto necesario relacionado con el clima. Las reglas de la Uni\u00f3n sobre ayudas estatales limitan la capacidad de las autoridades nacionales para aplicar activamente una pol\u00edtica industrial ecol\u00f3gica. Adem\u00e1s, nuestras reglas fiscales no prev\u00e9n excepciones que permitan inversiones suficientes a largo plazo. Si no actuamos, corremos el grave riesgo de incumplir nuestros objetivos clim\u00e1ticos y de perder nuestra base industrial en favor de regiones donde se imponen menos restricciones. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">El llamamiento en favor de un presupuesto europeo ambicioso tambi\u00e9n es coherente con los riesgos que Draghi ve en la configuraci\u00f3n actual, en la que relajar las normas sobre ayudas estatales con normas presupuestarias relativamente estrictas a nivel nacional solo llevar\u00eda a la fragmentaci\u00f3n interna de la Uni\u00f3n y al conflicto. Esto s\u00f3lo puede remediarse flexibilizando las normas presupuestarias o europeizando m\u00e1s la pol\u00edtica econ\u00f3mica de la Uni\u00f3n. Este es un punto clave en el que no se hizo suficiente hincapi\u00e9 en el breve debate sobre la respuesta de la UE a la IRA, y que inevitablemente ser\u00e1 contraproducente hasta el punto de hacer descarrilar las negociaciones en curso sobre las normas fiscales de la UE, quiz\u00e1s con raz\u00f3n. Llama la atenci\u00f3n que Draghi s\u00f3lo apoye ligeramente la actual propuesta de reforma de las reglas fiscales.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto nos deja dos opciones. En primer lugar, podemos suavizar las reglas sobre ayudas estatales y relajar las reglas fiscales, permitiendo a los Estados miembros asumir la carga del gasto de inversi\u00f3n en su totalidad. Pero en el proceso crearemos fragmentaci\u00f3n, ya que, incluso con el mayor margen de maniobra que los mercados conceden hoy a la zona del euro, los pa\u00edses con m\u00e1s espacio fiscal tendr\u00e1n mucho m\u00e1s margen para gastar que los dem\u00e1s. Como aprendimos a partir del acuerdo de Deauville, la fragmentaci\u00f3n no tiene sentido cuando existe un objetivo supranacional que los pa\u00edses no pueden alcanzar por s\u00ed solos. Del mismo modo que el euro no puede ser estable si grandes partes de la uni\u00f3n monetaria fracasan, el cambio clim\u00e1tico no puede resolverse reduciendo un pa\u00eds sus emisiones de carbono m\u00e1s r\u00e1pido que otro. As\u00ed pues, esto significa que la \u00fanica opci\u00f3n que nos permitir\u00e1 alcanzar nuestros objetivos es la segunda: aprovechar esta oportunidad para redefinir la Uni\u00f3n, su marco fiscal y, con una nueva ampliaci\u00f3n sobre la mesa, su proceso de toma de decisiones, y ponerlos a la altura de los retos a los que nos enfrentamos. Y da la casualidad de que las normas fiscales est\u00e1n actualmente listas para ser debatidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El principal reto para la zona del euro es que dependemos de reglas fiscales nacionales para alcanzar m\u00faltiples objetivos diferentes. Dado el decisivo papel estabilizador de los presupuestos nacionales, necesitamos reglas que permitan que la pol\u00edtica antic\u00edclica responda a las perturbaciones locales. Tambi\u00e9n necesitamos reglas que faciliten las enormes necesidades de inversi\u00f3n que requerimos. Y necesitamos garantizar la credibilidad a mediano plazo de las pol\u00edticas fiscales nacionales en un contexto de niveles de deuda muy elevados tras la pandemia. Pero hay un compromiso inherente entre estos objetivos. Garantizar la credibilidad fiscal exige que las reglas sean m\u00e1s autom\u00e1ticas y contengan menos discrecionalidad. Pero como ninguna regla puede adaptarse a todas las contingencias futuras, un mayor automatismo siempre limitar\u00e1 la capacidad de los gobiernos para reaccionar ante perturbaciones imprevistas. Del mismo modo, unas reglas cre\u00edbles requieren ajustes en horizontes temporales no demasiado largos. Pero el tipo de inversiones que necesitamos hoy implican compromisos de gasto a largo plazo, muchos de los cuales se prolongar\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la vida de los gobiernos que los realicen. La Comisi\u00f3n Europea ha intentado resolver estas disyuntivas proponiendo centrarse en una regla de gasto vinculada a la trayectoria de la deuda a medio plazo de un pa\u00eds. Esto supondr\u00eda sin duda una mejora con respecto a los anteriores topes de d\u00e9ficit, ya que las reglas de gasto ser\u00edan invariables con respecto a los ingresos extraordinarios durante las fases alcistas, permitiendo as\u00ed el papel estabilizador y antic\u00edclico de la pol\u00edtica fiscal cuando el ciclo cambia. La senda de gasto tambi\u00e9n puede ajustarse para los pa\u00edses que realicen inversiones, alargando el periodo hasta que la trayectoria de la deuda tenga que empezar a disminuir. Pero todo esto se har\u00e1 inevitablemente a costa de la automaticidad y, quiz\u00e1s, de la aplicabilidad. As\u00ed pues, si miramos m\u00e1s all\u00e1, tenemos que reconocer que unas reglas fiscales verdaderamente cre\u00edbles no pueden funcionar sin un replanteamiento equivalente de d\u00f3nde deben residir las competencias fiscales. Como las reglas autom\u00e1ticas representan una devoluci\u00f3n de poderes al centro, s\u00f3lo pueden funcionar si van acompa\u00f1adas de un mayor grado de gasto por parte del centro. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Draghi establece un v\u00ednculo efectivo entre las normas presupuestarias de la Uni\u00f3n y la necesidad de aumentar su gasto. Las reglas autom\u00e1ticas representan una devoluci\u00f3n de la pol\u00edtica fiscal que s\u00f3lo puede aceptarse a cambio de un aumento del gasto fiscal a nivel central, algo que la actual propuesta de reforma de las reglas presupuestarias no ofrece. El apoyo de Draghi a un acuerdo expl\u00edcito de este tipo impulsar\u00e1 las negociaciones presupuestarias de la Uni\u00f3n hacia un acuerdo global m\u00e1s amplio que incluya las reglas presupuestarias, el presupuesto de la UE, el NGEU2 y los recursos propios. Esto deber\u00eda estar en el centro del pr\u00f3ximo programa de trabajo de la Comisi\u00f3n Europea.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es, a grandes rasgos, lo que vemos en Estados Unidos, donde la devoluci\u00f3n de competencias al gobierno federal hace posibles unas reglas fiscales poco flexibles para los estados. Los presupuestos equilibrados a nivel estatal son cre\u00edbles precisamente gracias a las transferencias fiscales y al gasto federal en proyectos comunes, que pueden hacer frente a golpes imprevistos y financiar objetivos compartidos. La zona del euro probablemente nunca reproducir\u00e1 esta estructura en su totalidad, dado el tama\u00f1o mucho mayor de los presupuestos nacionales en relaci\u00f3n con los de los estados de Estados Unidos. Pero hay buenas razones para importar algunos elementos. En primer lugar, <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2022\/05\/09\/la-europa-de-las-siete-uniones\/\">si separ\u00e1ramos y federaliz\u00e1ramos parte del gasto de inversi\u00f3n necesario para alcanzar objetivos comunes<\/a>, utilizar\u00edamos nuestro espacio fiscal de forma m\u00e1s eficiente. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Unas reglas fiscales verdaderamente cre\u00edbles no pueden funcionar sin un replanteamiento equivalente de d\u00f3nde deben residir las competencias fiscales.<\/p><cite>mario drahi<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>El espacio fiscal asim\u00e9trico de Europa, donde algunos pa\u00edses pueden gastar mucho m\u00e1s que otros, es fundamentalmente un caos cuando se trata de objetivos compartidos como el clima y la defensa. Si algunos pa\u00edses pueden gastar libremente en estos objetivos pero otros no, entonces el impacto de todo el gasto es menor, ya que ninguno es capaz de alcanzar la seguridad clim\u00e1tica o militar. En segundo lugar, emitir m\u00e1s deuda com\u00fan para financiar esta inversi\u00f3n ampliar\u00eda potencialmente el espacio fiscal colectivo de que disponemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los costos de endeudamiento de la Uni\u00f3n son inferiores a la media ponderada de los costos de endeudamiento de sus Estados miembros, y son casi id\u00e9nticos a los del mecanismo de financiaci\u00f3n creado durante la crisis, el MEDE, a pesar de que este \u00faltimo dispone de un capital desembolsado de una magnitud tan grande que podr\u00eda recomprar el 70% de sus bonos a su valor nominal. Esto sugiere que los inversionistas conf\u00edan plenamente en la capacidad de la Uni\u00f3n para extraer de cada pa\u00eds participante el flujo futuro de ingresos necesario para enfrentar la deuda subyacente. Y eso, a su vez, implica un potencial sin explotar para que la Uni\u00f3n intermedie la deuda y reduzca los costos agregados del endeudamiento en la Uni\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Uno de los argumentos esgrimidos en los \u00faltimos meses contra la emisi\u00f3n de deuda com\u00fan ha sido el aumento del coste de los empr\u00e9stitos para la deuda de la Uni\u00f3n. En este caso, Draghi reduce un poco los argumentos mostrando que el coste actual de los empr\u00e9stitos es esencialmente inferior a la media ponderada del coste de los empr\u00e9stitos de los distintos Estados miembros. Pero no va m\u00e1s all\u00e1 de argumentar que, de hecho, podr\u00eda converger hacia el coste de endeudamiento m\u00e1s bajo si la Uni\u00f3n dispusiera de poderes fiscales m\u00e1s claros y de un mercado de deuda m\u00e1s l\u00edquido y profundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero elevar m\u00e1s tareas al nivel federal exigir\u00eda confianza entre los Estados miembros tanto en la capacidad como en la integridad para gastar fondos conjuntos por parte de las autoridades nacionales, ya que gran parte de la ejecuci\u00f3n seguir\u00eda teniendo lugar a nivel nacional. Y exigir\u00eda un cambio proporcional de nuestras reglas fiscales en el sentido de una menor flexibilidad. Emitir m\u00e1s deuda de la Uni\u00f3n reducir\u00eda, en igualdad de condiciones, la capacidad fiscal para hacer frente al servicio de la deuda nacional. Y eso significa que, como m\u00ednimo, tendr\u00edamos que asegurarnos de que los Estados miembros muy endeudados utilicen el espacio fiscal creado por el gasto com\u00fan para mejorar sus perspectivas fiscales, una parte de las cuales deber\u00eda venir de efectos positivos sobre el crecimiento. Por ahora, hay l\u00edmites a lo que podemos hacer en este sentido, entre otras cosas porque el costo del endeudamiento de la Uni\u00f3n sigue siendo superior al de sus miembros m\u00e1s fuertes, lo que significa que un mayor endeudamiento com\u00fan puede verse como una forma de transferencia fiscal no autorizada. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, una posibilidad es proceder, como hasta ahora, a una integraci\u00f3n tecnocr\u00e1tica, introduciendo cambios aparentemente t\u00e9cnicos y esperando que los pol\u00edticos los sigan. Este planteamiento acab\u00f3 teniendo \u00e9xito con el euro y, en \u00faltima instancia, ha hecho m\u00e1s fuerte a la Uni\u00f3n. Pero los costos han sido elevados y los avances, lentos. La otra posibilidad es llevar a cabo un aut\u00e9ntico proceso pol\u00edtico, en el que el objetivo final sea expl\u00edcito desde el principio y sea refrendado por los votantes en forma de modificaci\u00f3n del Tratado de la Uni\u00f3n. Esta v\u00eda fracas\u00f3 a mediados de la d\u00e9cada de 2000 y los responsables pol\u00edticos la han rehuido desde entonces, pero creo que ahora hay m\u00e1s esperanzas de llevarla a cabo. A medida que la Uni\u00f3n se ampl\u00ede para incluir a los Balcanes y Ucrania, ser\u00e1 esencial reabrir los Tratados para garantizar que no repitamos los errores del pasado ampliando nuestra periferia sin reforzar el centro. Y esto deber\u00eda producir una alineaci\u00f3n natural entre nuestros objetivos compartidos, la toma de decisiones colectiva y las reglas fiscales. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">Por \u00faltimo, Draghi advierte del peligro de continuar con la integraci\u00f3n tecnocr\u00e1tica a hurtadillas, y sugiere que la econom\u00eda pol\u00edtica de la reforma de los tratados ha cambiado. Ahora hay tanto que perder con la inacci\u00f3n como para animar a actuar incluso a los m\u00e1s rezagados. Es un llamamiento audaz en un momento en el que la mayor\u00eda de los l\u00edderes europeos parecen estar enfriando los \u00e1nimos despu\u00e9s de pronunciar discursos muy ambiciosos. Quiz\u00e1 la gran ventaja de ser un estadista sin Estado es que se puede decir la verdad al poder con m\u00e1s libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El punto de partida de cualquier futuro cambio en el Tratado debe ser el reconocimiento del creciente n\u00famero de objetivos compartidos y la necesidad de financiarlos conjuntamente, lo que a su vez requiere una forma diferente de representaci\u00f3n y de toma de decisiones centralizada. Llegado ese punto, el hecho de avanzar hacia reglas m\u00e1s autom\u00e1ticas se volver\u00eda aglo m\u00e1s realista. Creo que los europeos est\u00e1n m\u00e1s preparados que hace veinte a\u00f1os para tomar este camino, porque hoy s\u00f3lo tienen realmente tres opciones: <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/06\/02\/entre-el-atlantico-y-la-anarquia-los-cuatro-futuros-de-la-union\/\">par\u00e1lisis, salida o integraci\u00f3n<\/a>. Las encuestas muestran claramente que los ciudadanos sienten cada vez m\u00e1s la amenaza exterior, sobre todo desde la invasi\u00f3n rusa, lo que hace que la par\u00e1lisis sea cada vez m\u00e1s inaceptable. Los argumentos a favor de la salida han pasado de la teor\u00eda a la realidad con el Brexit y, aunque los beneficios de abandonar la Uni\u00f3n parecen muy inciertos, los costos son muy visibles. Y as\u00ed, mientras la par\u00e1lisis y la salida parecen poco atractivas, los costos relativos a una mayor integraci\u00f3n son menores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"comment\">El trilema en el que se encuentra Europa: par\u00e1lisis, salida o integraci\u00f3n son, en efecto, las tres opciones a las que se enfrentan los europeos, y Drahi probablemente tenga raz\u00f3n al afirmar que los peligros de las dos primeras podr\u00edan hacer que la \u00faltima sea hoy m\u00e1s atractiva y posible de lo que lo ha sido nunca en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta coyuntura hist\u00f3rica no podemos quedarnos quietos porque si no nos pasar\u00e1 <a href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/04\/27\/europa-antes-de-la-tormenta\/\">como la bicicleta de Jean Monnet<\/a>, es decir, caeremos sin remedio. Las estrategias que hab\u00edan garantizado nuestra prosperidad y seguridad en el pasado, depender de Estados Unidos para la seguridad, de China para las exportaciones y de Rusia para la energ\u00eda, hoy se han vuelto insuficientes, inciertas o inaceptables. Los retos del cambio clim\u00e1tico y la migraci\u00f3n no hacen sino aumentar la urgencia de mejorar la capacidad de actuaci\u00f3n de Europa. No podremos crear esa capacidad sin revisar el marco fiscal de Europa. Y yo he intentado esbozar las direcciones que podr\u00eda tomar este cambio. Pero, en \u00faltima instancia, la guerra de Ucrania ha redefinido m\u00e1s profundamente nuestra Uni\u00f3n, no s\u00f3lo en cuanto a sus miembros y sus objetivos compartidos, sino tambi\u00e9n por la conciencia que ha creado de que nuestro futuro est\u00e1 totalmente en nuestras manos, y en nuestra unidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La incomparable ventaja de ser un hombre de Estado sin un Estado que dirigir es que se puede decir la verdad con m\u00e1s libertad a quienes tienen que gobernar.<br \/>\nExtrayendo todas las lecciones de la historia del euro, Mario Draghi aboga por una nueva Uni\u00f3n para lograr una \u00abtransici\u00f3n geopol\u00edtica\u00bb inspirada e impuesta por las nuevas permanencias europeas.<br \/>\nTraducimos y comentamos este discurso clave y program\u00e1tico.<\/p>\n","protected":false},"author":1366,"featured_media":20193,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"templates\/post-speeches.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_trash_the_other_posts":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"staff":[50],"editorial_format":[],"serie":[],"audience":[],"geo":[177],"class_list":["post-20192","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","staff-shahin-vallee","geo-europa"],"acf":{"open_in_webview":false,"accent":false},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Par\u00e1lisis, salida o integraci\u00f3n: Mario Draghi y la Europa del futuro - El Grand Continent<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/07\/19\/paralisis-salida-o-integracion-mario-draghi-y-la-europa-del-futuro\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Par\u00e1lisis, salida o integraci\u00f3n: Mario Draghi y la Europa del futuro - El Grand Continent\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La incomparable ventaja de ser un hombre de Estado sin un Estado que dirigir es que se puede decir la verdad con m\u00e1s libertad a quienes tienen que gobernar. 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