La passione del presente<\/em>. He aqu\u00ed la tesis formulada en t\u00e9rminos filos\u00f3ficos: no es la identidad, sino la diferencia lo que constituye la huella ontol\u00f3gica de lo universal.\u00a0<\/p>\n\n\n\nMi segundo ejemplo ser\u00eda la mezcla de arte-tecnolog\u00eda-filosof\u00eda que encontramos, como dec\u00edas, con Leonardo: aunque ten\u00eda una visi\u00f3n cosmol\u00f3gica bastante tradicional, con su mente, fue capaz de proyectarse m\u00e1s all\u00e1 del paradigma mec\u00e1nico resultante de la revoluci\u00f3n cient\u00edfica de Galileo y de Newton y de anticipar formas de conocimiento actualizadas por la ciencia contempor\u00e1nea: de la din\u00e1mica no lineal a la espacialidad topol\u00f3gica, de las transformaciones geol\u00f3gicas de la Tierra a la biodin\u00e1mica de las plantas, a la comparaci\u00f3n anal\u00f3gica entre las proporciones anat\u00f3micas del cuerpo y a la arquitectura de un palacio renacentista. Es una perspectiva cuyos horizontes van m\u00e1s all\u00e1 de Italia y Europa, lo que implica cuestiones transculturales que atraviesan todas las civilizaciones en un mundo cada vez m\u00e1s interconectado.<\/p>\n\n\n\n
El momento \u00abrenacentista\u00bb es una instancia de ius reformandi o de revoluci\u00f3n intelectual decisiva. No se pasa por alto el que \u00e9sta sea la \u00e9poca del escenario maquiav\u00e9lico y de la consolidaci\u00f3n de un republicanismo moderno. Sin embargo, nuestra \u00e9poca se ve en una crisis de legitimidad pol\u00edtica en la que se agudiza la fuerza geopol\u00edtica. \u00bfTe parece que este nuevo Renacimiento tendr\u00eda que comprenderse en t\u00e9rminos pol\u00edticos o, m\u00e1s bien, considerarse ligado a una forma de vida que busca retirarse de los \u00abgrandes espacios\u00bb imperiales que hoy vuelven a acechar a Occidente?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n Lo que usted llama el momento renacentista, en mi perspectiva, ocupa no s\u00f3lo un significado geneal\u00f3gico, sino tambi\u00e9n provocador en un presente tan inestable como el nuestro, marcado por la crisis pand\u00e9mica y por el regreso de la guerra al coraz\u00f3n del continente europeo. Al mismo tiempo, es un recordatorio del motivo maquiav\u00e9lico de la pol\u00edtica como lugar de la contingencia y de la dimensi\u00f3n comunitaria, como la libertad del acontecimiento capaz de desenmascarar la impotencia de esos gigantes de pies de barro que son los Estados-continentes imperiales. Sin embargo, aqu\u00ed, hay que hacer una aclaraci\u00f3n: hablar de impotencia del poder no significa recurrir a una posici\u00f3n consoladora; en el mundo inestable en el que vivimos, precisamente, la impotencia del poder es el origen de las cat\u00e1strofes m\u00e1s aterradoras. <\/p>\n\n\n\n
El Renacimiento tambi\u00e9n supuso una revoluci\u00f3n \u00f3ptica como secularizaci\u00f3n de im\u00e1genes sensibles que proven\u00edan del cosmos pagano. Esta revoluci\u00f3n est\u00e9tica potenci\u00f3 una nueva \u00e9lite cultural, algo que fascin\u00f3 mucho a Jacob Buckhardt. Creo que otro elemento definitivo del interregnum es la abdicaci\u00f3n del ethos de \u00e9lites. Esto explicar\u00eda, por ejemplo, la ansiedad por una nueva \u201ccolonizaci\u00f3n espacial\u201d que se asume con tono apocal\u00edptico con respecto a la Tierra. \u00bfTe parece que el Renacimiento tambi\u00e9n supone una forma de recuperar la Tierra y de hacerse cargo de la crisis de extinci\u00f3n de la vida?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n S\u00ed, absolutamente. El esp\u00edritu del Renacimiento, con su idea de \u00abmultiversalidad\u00bb, anticipa la globalizaci\u00f3n al destacar c\u00f3mo el calentamiento global e, incluso, las pandemias son consecuencia de una violencia \u00abextractiva\u00bb ejercida por el Antropoceno sobre los recursos energ\u00e9ticos y las formas de vida animal y vegetal del planeta. \u00bfCu\u00e1l es la causa de la \u00abzoonosis\u00bb que ha generado las distintas variantes del SARS, si no un desbordamiento, un paso a los humanos de un virus procedente de animales expulsados, debido a la deforestaci\u00f3n, de sus h\u00e1bitats naturales? <\/p>\n\n\n\n
Ahora, te quiero preguntar sobre la dimensi\u00f3n del mito en el horizonte del Renacimiento. Hace algunos a\u00f1os, Massimo Cacciari defend\u00eda la figura de Dante como mito vivo para otra configuraci\u00f3n de Europa: una Europa abierta, errante, portadora de fuerzas autopo\u00e9ticas propias, as\u00ed como de gran invenci\u00f3n pol\u00edtica. Sin embargo, sabemos que los mitos no pueden ser instrumentalizados, sino que irrumpen en diferentes estratos temporales de la historia. En tu concepci\u00f3n del Renacimiento, hay un \u00e9nfasis sobre la convergencia entre la dimensi\u00f3n po\u00e9tica y la t\u00e9cnica. \u00bfCrees que la dimensi\u00f3n t\u00e9cnica es de mayor importancia actualmente que la inflexi\u00f3n del mito o que ambas deben visualizarse en conjunto?<\/h3>\n\n\n\n Con respecto a esto, estoy de acuerdo con mi gran amigo Massimo Cacciari: no cabe duda de que Dante se anticip\u00f3 a la modernidad al introducir en la Divina Comedia<\/em>, y, sobre todo, en el De Monarchia<\/em>, la idea de humana civiltas<\/em>, idea que tom\u00f3 del gran fil\u00f3sofo andaluso Ibn Rushd. Sin embargo, se trata de un punto de inflexi\u00f3n que no s\u00f3lo concierne a Europa, sino a la universalidad \u2013o, si queremos ser m\u00e1s precisos, a la \u00abmultiversalidad\u00bb\u2013 del g\u00e9nero humano, que se articula en diferentes historias y civilizaciones. Es una idea en la que, como preve\u00eda Leonardo da Vinci, la imaginatio<\/em> art\u00edstica y po\u00e9tica no puede separarse de la inventio<\/em> cient\u00edfica y t\u00e9cnica. \u00c9ste es un tema que he tratado de desarrollar en el primer cap\u00edtulo de Per un nuovo Rinascimento<\/em>. <\/p>\n\n\n\nRecientemente, editaste el volumen Interregnum: Between Biopolitics and Posthegemony (Mimesis, 2020), en el que abordas la crisis de la legitimidad y la autoridad pol\u00edtica en el presente. Ciertamente, la teor\u00eda de la hegemon\u00eda es la \u00faltima gran teor\u00eda de lo pol\u00edtico y, no obstante, este marco aparece de manera compensatoria tras la crisis de la autoridad pol\u00edtica. \u00bfPodr\u00edas hablar un poco m\u00e1s sobre la crisis de la hegemon\u00eda, que es, desde luego, un sobrevenido de la crisis de la autoridad del Leviat\u00e1n moderno?\u00a0<\/h3>\n\n\n\n Esta cuesti\u00f3n nos lleva a un problema crucial de la contemporaneidad: el fen\u00f3meno de un poder sin autoridad; una cuesti\u00f3n parad\u00f3jica para alguien como yo, o para otras personas de mi generaci\u00f3n, formadas intelectual y pol\u00edticamente bajo la bandera del antiautoritarismo. Sin embargo, \u00bfc\u00f3mo desligar el concepto de auctoritas<\/em> de la potestas<\/em> soberana? \u00bfEs posible concebir una autoridad, entendida como dimensi\u00f3n simb\u00f3lica, que ya no sea vertical-autoritaria, sino horizontal-liberadora? Para llegar a ello, tenemos que remontarnos a la ra\u00edz etimol\u00f3gica indoeuropea *aug-: de ah\u00ed, derivan t\u00e9rminos como augere<\/em>, augmentum<\/em>, augurium<\/em>, auctor<\/em>. Estas palabras nos remiten a la idea de una elevaci\u00f3n simb\u00f3lica, \u00abaugural\u00bb, que puede adoptar una forma diametralmente opuesta al simbolismo vertical de la legitimaci\u00f3n del poder soberano, para adoptar la forma horizontal de una energ\u00eda simb\u00f3lica producida \u00abdesde abajo\u00bb: relaciones constitutivas del ser-en-com\u00fan, de la comunidad concebida no como una esencia o un dato ya constituido, sino como un hacer din\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\nCreo que el lugar de la instituci\u00f3n es uno de los puntos ciegos en la teor\u00eda populista y uno de los problemas centrales de la autoridad moderna desde Hobbes (no es casual que la dominaci\u00f3n neoliberal econ\u00f3mica sea una l\u00f3gica plenamente antiinstitucional). Si, en tu introducci\u00f3n a Interregnum<\/em>, hablas de la posibilidad de repensar la cuesti\u00f3n de la autoridad bajo una nueva luz, \u00bfqu\u00e9 lugar tendr\u00eda la instituci\u00f3n en tu pensamiento?<\/h3>\n\n\n\nLlevo muchos a\u00f1os sosteniendo que uno de los problemas de los movimientos sociales y pol\u00edticos en Occidente (pero no s\u00f3lo en Occidente), desde los a\u00f1os sesenta, es una \u00abcompulsi\u00f3n de repetici\u00f3n\u00bb inconsciente en la transici\u00f3n de una generaci\u00f3n a la siguiente, que los lleva a volver en sus pasos, a repetir consignas, a reiterar objetivos. El motivo es que s\u00f3lo se ha respondido a estas cuestiones y objetivos parcialmente, mediante una proliferaci\u00f3n de leyes o pseudoreformas que han convertido los sistemas jur\u00eddicos occidentales en un laberinto indescifrable que las grandes potencias y los grupos influyentes pueden manipular a su antojo. Este fen\u00f3meno de repetici\u00f3n se debe a que la pl\u00e9tora de leyes tiene como contrapartida, en nuestras democracias, un d\u00e9ficit pavoroso de instituciones sociales capaces de hacer converger y estabilizar, en t\u00e9rminos operativos y no abstractamente normativos, las conquistas de los movimientos. En este sentido, debemos repensar las instituciones y la pareja conceptual movimiento-instituci\u00f3n de manera din\u00e1mica. <\/p>\n\n\n\n
En los \u00faltimos a\u00f1os, se ha hablado del pensamiento italiano contempor\u00e1neo, o Italian Theory, que ha confrontado la crisis arquitect\u00f3nica de la pol\u00edtica. Pienso que, de alg\u00fan modo, los dos libros que hemos estado comentado aqu\u00ed tienen una inscripci\u00f3n en la \u00f3rbita italiana. \u00bfQu\u00e9 consideraci\u00f3n te merece la llamada Italian Theory contempor\u00e1nea y su rendimiento para la transformaci\u00f3n de las herencias de la pol\u00edtica y de la imaginaci\u00f3n?<\/h3>\n\n\n\n Me confieso al margen de las corrientes filos\u00f3ficas reconocidas, sobre todo, cuando \u00e9stas asumen los rasgos de las etiquetas medi\u00e1ticas. No quiero menospreciar los importantes resultados que las corrientes han producido, pero, en mi trabajo, he preferido avanzar en autonom\u00eda. En relaci\u00f3n con la Italian Theory<\/em>, creo que es, en esencia, una variante de la French Theory<\/em>. Aunque mi formaci\u00f3n filos\u00f3fica es, s\u00f3lo en parte, italiana, le debe mucho a la filosof\u00eda alemana y al pensamiento del mundo de habla hispana y portuguesa, que es, en muchos aspectos, m\u00e1s complejo y original que el del mundo anglosaj\u00f3n.<\/p>\n\n\n\nEn cuanto a los paradigmas: los que merecen ese nombre siempre son\u00bbtransnacionales\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"
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