{"id":18355,"date":"2023-06-13T10:03:44","date_gmt":"2023-06-13T09:03:44","guid":{"rendered":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/?p=18355"},"modified":"2023-06-13T10:03:47","modified_gmt":"2023-06-13T09:03:47","slug":"el-futuro-de-la-derecha-italiana-despues-de-berlusconi-5-escenarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2023\/06\/13\/el-futuro-de-la-derecha-italiana-despues-de-berlusconi-5-escenarios\/","title":{"rendered":"El futuro de la derecha italiana despu\u00e9s de Berlusconi: 5 escenarios"},"content":{"rendered":"\n
No podemos comprender el actual gobierno de centro-derecha sin el legado pol\u00edtico y cultural de Silvio Berlusconi, pero no podemos comprender a Berlusconi sin dominar el legado de la primera rep\u00fablica. Berlusconi naci\u00f3 como l\u00edder pol\u00edtico sobre las cenizas de una rep\u00fablica destruida por las investigaciones de corrupci\u00f3n<\/a> de la magistratura instructora y perturbada en cuanto a las relaciones entre partidos y ciudadanos, tras haber conducido a los italianos desde los escombros de la Segunda Guerra Mundial hasta una potencia del G7. <\/p>\n\n\n\n Sin embargo, en contra de la creencia popular, el periodo conocido como Primera Rep\u00fablica ya conten\u00eda las semillas del bipolarismo que m\u00e1s tarde engendrar\u00eda el refer\u00e9ndum sobre la ley electoral de 1993 y la temprana intuici\u00f3n de Berlusconi de la emergencia de una democracia de alternancia. Por un lado estaba el Partido Comunista Italiano, al que se prohib\u00eda gobernar el pa\u00eds por razones internacionales, y por otro todos los dem\u00e1s \u2013con la Democracia Cristiana en el centro de cada mayor\u00eda\u2013. De hecho, lo que realmente ha unido a esta multitud de partidos es el anticomunismo: una base ideol\u00f3gica muy fuerte compartida, durante casi cincuenta a\u00f1os, por la mayor\u00eda de los ciudadanos italianos. Adem\u00e1s, a principios de los a\u00f1os noventa, Italia iba muy retrasada en su entrada en el nuevo ciclo pol\u00edtico y econ\u00f3mico internacional, caracterizado por un proceso de liberalizaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n de la econom\u00eda basado en las experiencias de Ronald Reagan y Margaret Thatcher.<\/p>\n\n\n\n Los partidos de la primera rep\u00fablica hab\u00edan comprendido demasiado tarde la necesidad de reformar la econom\u00eda en una direcci\u00f3n liberal, hab\u00edan evolucionado en medio de mil contradicciones y hab\u00edan tropezado nada m\u00e1s comenzar los a\u00f1os noventa.<\/p>LORENZO CASTELLANI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Los partidos de la primera rep\u00fablica hab\u00edan comprendido demasiado tarde la necesidad de reformar la econom\u00eda en una direcci\u00f3n liberal, hab\u00edan evolucionado en medio de mil contradicciones y hab\u00edan tropezado a principios de los a\u00f1os noventa. Por \u00faltimo, las investigaciones judiciales sobre la corrupci\u00f3n generalizada de la clase pol\u00edtica hab\u00edan socavado los cimientos de su legitimidad, y los viejos partidos eran percibidos por la mayor\u00eda de los italianos como un antro de corrupci\u00f3n, burocracia y arca\u00edsmo.<\/p>\n\n\n\n Berlusconi, fortalecido por su control de la cultura popular a trav\u00e9s de sus canales de televisi\u00f3n, extrajo tres grandes lecciones pol\u00edticas de esa situaci\u00f3n: el ligero tinte ideol\u00f3gico del liberalismo angloamericano que hab\u00eda dominado los a\u00f1os ochenta y principios de los noventa; el fuerte atractivo del anticomunismo, al que la mayor\u00eda de los italianos hab\u00eda respondido positivamente durante d\u00e9cadas, y la debilidad de una izquierda que, tras la ca\u00edda del comunismo, hab\u00eda fracasado r\u00e1pidamente en su intento de reinventarse; un populismo antipol\u00edtico que sintoniz\u00f3 la oferta pol\u00edtica de Berlusconi con los ciudadanos cansados del sistema de partidos y de la pol\u00edtica profesional tras las investigaciones de Tangentopoli. <\/p>\n\n\n\n El berlusconismo pol\u00edtico fue el entrelazamiento de estos tres factores. Y sus promesas de libertad, conservaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n, sinceras o no, fueron apoyadas por decenas de millones de italianos. El berlusconismo fue un vector importante no s\u00f3lo por la polarizaci\u00f3n que gener\u00f3 el controvertido personaje de Berlusconi durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, sino tambi\u00e9n porque puso de relieve una divisi\u00f3n pol\u00edtica y cultural que sigue siendo muy evidente en el pa\u00eds hoy en d\u00eda, bajo otras formas.<\/p>\n\n\n\n El berlusconismo ha sido un vector importante no s\u00f3lo por la polarizaci\u00f3n que gener\u00f3 el controvertido personaje de Berlusconi durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, sino tambi\u00e9n porque puso de relieve una divisi\u00f3n pol\u00edtica y cultural que sigue siendo muy evidente en el pa\u00eds hoy en d\u00eda, bajo otras formas.<\/p>LORENZO CASTELLANI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Tomemos, por ejemplo, el bloque social de centro-derecha, que sigue siendo m\u00e1s o menos el mismo que en 1994, est\u00e9 liderado por Berlusconi, Salvini o Meloni: los propietarios de las cubas, los peque\u00f1os empresarios, las fuerzas policiales y los trabajadores del sector privado. Esta agrupaci\u00f3n de segmentos sociales, creada por Berlusconi, se consolid\u00f3 y se mantuvo intacta durante casi treinta a\u00f1os, a trav\u00e9s de la era del optimismo liberal y el globalismo, luego el euroescepticismo, la ralentizaci\u00f3n de la globalizaci\u00f3n y el retorno del nacionalismo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n Incluso en los \u00faltimos meses, con Forza Italia ya s\u00f3lo como tercer partido mayoritario, la influencia de Berlusconi en el Gobierno de Meloni ha sido considerable. Basta pensar en el programa del gobierno de centro-derecha, que sigue centrado en algunas de las piedras angulares de Berlusconi: impuestos m\u00e1s bajos para los que producen y trabajan, defensa de la propiedad, ampliaci\u00f3n del \u00abflat tax<\/em>\u00bb para los contribuyentes del IVA, refuerzo de las pensiones m\u00ednimas, \u00e9nfasis en la seguridad p\u00fablica, reforma del sistema judicial en el sentido de una garant\u00eda para los acusados. No hay m\u00e1s que ver los nombres importantes del gobierno Meloni: todos ellos, incluida la propia Presidenta del Consejo, han participado en anteriores gobiernos de Berlusconi, de Fitto a Urso, de Giorgetti a Tajani, de Crosetto a Mantovano. En muchos aspectos, gran parte de la clase pol\u00edtica de alto nivel en la que se basa el actual ejecutivo se form\u00f3 durante la era Berlusconi, en los a\u00f1os 1990 y 2000. No s\u00f3lo Forza Italia es esencial para el n\u00famero de parlamentarios de la mayor\u00eda, sino que el programa de Berlusconi \u2013que s\u00f3lo se alcanz\u00f3 parcialmente durante ese periodo de treinta a\u00f1os y que ha sido purgado de las tendencias m\u00e1s \u00abliberales\u00bb que ya no se adaptan a la \u00e9poca\u2013 sigue estando presente en gran medida en la oferta pol\u00edtica del centro-derecha y est\u00e1 ganando en el frente electoral.<\/p>\n\n\n\n Esto nos lleva a la cuesti\u00f3n cultural, que pes\u00f3 m\u00e1s en la historia pol\u00edtica y editorial de Berlusconi de lo que podr\u00eda pensarse. Berlusconi no s\u00f3lo ten\u00eda una gran intuici\u00f3n pol\u00edtica y enormes recursos con los que llevarla a cabo, sino tambi\u00e9n un control de la cultura popular que todav\u00eda hoy es fundamental para la derecha pol\u00edtica. Los programas hedonistas, vanidosos y consumistas de su televisi\u00f3n comercial le garantizaron un extraordinario caudal de informaci\u00f3n y conocimiento sobre la mentalidad y las preferencias de los italianos, que las propias empresas de Berlusconi contribuyeron a crear.<\/p>\n\n\n\n En muchos aspectos, gran parte de la clase pol\u00edtica de alto nivel en la que se basa el actual ejecutivo se form\u00f3 durante la era Berlusconi, en los a\u00f1os 1990 y 2000.<\/p>LORENZO CASTELLANI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n Esto es lo que permiti\u00f3 al centro-derecha entrar en estrecho contacto con la cultura popular del pa\u00eds y con las inclinaciones y sentimientos de la mayor\u00eda de los ciudadanos. Es un hecho que el Berlusconi pol\u00edtico siempre ha reivindicado: los italianos son un pueblo liberal, aquejado de adoctrinamiento te\u00f3rico, desenfadado y con ganas de divertirse, centrado en el trabajo, el hogar y la familia, atento a lo concreto y a lo cotidiano, preocupado por sus propias particularidades mucho m\u00e1s que por altos ideales o por el desarrollo de una moral p\u00fablica. Un pueblo, en definitiva, que no necesita ser corregido ni reeducado, como exigen los intelectuales y pol\u00edticos de izquierdas, sino que est\u00e1 bien tal como es. Nadie como Berlusconi entendi\u00f3, en su tiempo, a esa parte de Italia que rechaza todo activismo pol\u00edtico, todo adoctrinamiento en la lengua y las costumbres, toda organizaci\u00f3n superpuesta de la cultura, y que simplemente quiere trabajar, ganar, pagar menos impuestos y estar protegida de la inseguridad, sin florituras morales, sin pretensiones de reforma y sin ambiciones ideol\u00f3gicas desmedidas, quiz\u00e1 bajo la direcci\u00f3n de un gran l\u00edder capaz y eficaz, que se encargue de resolver los problemas. Tal era el \u00abpaquete cultural\u00bb propuesto por Berlusconi, y tal es el paquete cultural que, a\u00fan hoy, hace que la derecha sea tan fuerte y est\u00e9 tan bien anclada pol\u00edticamente, sin que tenga el control de las \u00abcasamatas del poder\u00bb, como escuelas, universidades, burocracias y editoriales.<\/p>\n\n\n\n Por \u00faltimo, en t\u00e9rminos de organizaci\u00f3n pol\u00edtica, Berlusconi fue el precursor de la creaci\u00f3n de un partido personal, desprovisto de una organizaci\u00f3n basada en el aparato y parecido a un comit\u00e9 electoral con caracter\u00edsticas de marketing corporativo. Sus antiguos aliados, la Lega Nord y la Alleanza Nazionale, eran aut\u00e9nticos partidos en t\u00e9rminos de organizaci\u00f3n y participaci\u00f3n pol\u00edtica de sus miembros. Hoy, en cambio, la Lega de Salvini y Fratelli d’Italia de Giorgia Meloni son partidos personales, mucho m\u00e1s cercanos a Forza Italia que a sus antepasados. El liderazgo, impuesto por el antiguo Berlusconi como novedad absoluta, se ha convertido en una caracter\u00edstica estructural de los partidos de centro-derecha italianos.<\/p>\n\n\n\n Nadie como Berlusconi entendi\u00f3, en su tiempo, esa parte de Italia que rechaza todo activismo pol\u00edtico, sin florituras morales, sin pretensiones reformistas y sin excesivas ambiciones ideol\u00f3gicas. Este era el \u00abpaquete cultural\u00bb propuesto por Berlusconi.<\/p>LORENZO CASTELLANI<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n En consecuencia, la muerte de Berlusconi, que deja un pesado legado pol\u00edtico y cultural decisivo para la mayor\u00eda \u2013incluso hoy\u2013, abre nuevos escenarios para el futuro de la pol\u00edtica italiana. Podemos analizar punto por punto el impacto sobre el presente y el futuro de la muerte del fundador del centro-derecha italiano en su forma actual.<\/p>\n\n\n\nUn primer balance <\/strong>post-mortem<\/em><\/strong> del \u00abpaquete cultural\u00bb de Berlusconi <\/strong><\/h2>\n\n\n\n
Los cinco futuros del berlusconismo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n
1 – El futuro de Forza Italia<\/strong><\/h4>\n\n\n\n